AGLI

Recortes de Prensa     Martes 19 Febrero  2002
LOS CONCEJALES DEL PSOE Y DEL PP NO SON ESPECIES EN EXTINCIÓN
Editorial El Mundo 19 Febrero 2002

Iniciativa socialista contra Eta
Editorial La Razón 19 Febrero 2002

¿Johann O Juanito Muehlegg
José María CARRASCAL La Razón  19 Febrero 2002

Lo peor en Euskadi

Iñaki EZKERRA La Razón  19 Febrero 2002

El conflicto vasco o la falacia de Arana
MARIO ONAINDIA El Mundo  19 Febrero 2002

Ilegalizar Batasuna
Enrique de Diego Libertad Digital  19 Febrero 2002

Estrategias mezquinas
Ignacio Villa Libertad Digital  19 Febrero 2002

Legal, alegal, ilegal
Editorial El País  19 Febrero 2002

Educación proyecta una «pasarela» para que los inmigrantes aprendan español antes de ir al aula
Ana Amador - Madrid.- La Razón  19 Febrero 2002

Mentiras ¿académicas

F. J. LLERA RAMO/CATEDRÁTICO Y DTOR. DEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA DE LA UPV/EHU Y DTOR. DEL EUSKOBARÓMETRO El Correo  19 Febrero 2002

Los alumnos tendrán un pasaporte escolar donde constará su nivel de idiomas

MADRID. R. Barroso  ABC ?? 19 Febrero 2002

Matías Antolín analiza en un libro el papel de las mujeres dentro de ETA
EP Libertad Digital 19 Febrero 2002

Un libro desvela el plan de Marruecos y Arabia Saudí para “reislamizar” España
Libertad Digital 19 Febrero 2002

LOS CONCEJALES DEL PSOE Y DEL PP NO SON ESPECIES EN EXTINCIÓN
Editorial El Mundo 19 Febrero 2002

Tras la filtración de la media docena de iniciativas que el PP se propone plantear hoy en la comisión de seguimiento del Pacto Antiterrorista, el PSOE anticipó ayer las suyas. Se trata de nueve puntos concretos que van desde la adopción de medidas de seguridad para proteger a los concejales hasta reformas legales del Código Penal y de la Ley de Régimen Electoral.

Es difícil estar en desacuerdo con la mayoría de las propuestas del PSOE, que, según sus propias palabras, apuntan a que todas las fuerzas políticas puedan presentar «en igualdad de oportunidades» candidaturas en las elecciones municipales en el País Vasco.

Tiene sentido, como defienden los socialistas, que haya planes para proteger el patrimonio y la vida de los concejales, que se impulsen plataformas cívicas de apoyo y que se lean proclamas de solidaridad en todos los ayuntamientos, aunque es dudoso que el PNV se preste a ello. Pero muchas de las medidas que plantea el PSOE parten de la aceptación fatalista de la anormalidad democrática que se vive en el País Vasco y de la discriminación que sufren quienes defienden la Constitución. Casi ninguna de sus propuestas apunta a cambiar el actual statu quo. Todas ellas intentan proteger a los concejales del acoso de los violentos, como si esta situación fuera irremediable e irreversible.

Uno de los puntos más polémicos que propone el PSOE es la modificación de la Ley Electoral para que los concejales electos puedan ser sustituidos, en caso de renuncia por amenazas, por compañeros de partido no inscritos en las listas electorales. La iniciativa, al margen de ser dudosamente democrática, supondría asumir como inevitable la claudicación de los demás miembros de la lista ante el chantaje de los violentos. De ahí a presentar listas incompletas o no presentarlas habría sólo un paso.

Da la sensación de que el PSOE, con la mejor de sus voluntades, pretende proteger a los concejales amenazados con los mismos métodos con los que los ecologistas intentan preservar a las especies en vías de extinción. Pero los concejales del PP y del PSOE no son urogallos que hay que esconder de las escopetas de ETA. Quienes deberían ocultarse son los matones que amedrentan a los demócratas. Por ello, si algún sentido tienen estas medidas, es devolver la normalidad democrática a las instituciones, lo que pasa tanto por iniciativas políticas como por reformas legales que penalicen a los chantajistas. Ellos son los que deben retroceder y no los partidos democráticos.

Iniciativa socialista contra Eta
Editorial La Razón 19 Febrero 2002

El PSOE propondrá en la Comisión de seguimiento del Pacto por las libertades y contra el terrorismo una batería de medidas para proteger a los concejales amenazados y defender la democracia municipal cuando ésta sea vulnerada por gobiernos locales que practiquen la coacción o transgredan la legalidad.
Tal y como comentamos ayer, a tenor de otras iniciativas del Gobierno para ese mismo foro, las medidas del PSOE son dignas de consideración. Por ello, solicitamos también la máxima sensibilidad del PP para aceptar toda fórmula que ayude a erradicar la plaga terrorista, evite la impunidad de su trama «civil» y garantice la seguridad y el respaldo a las víctimas o a los amenazados.

Tiene razón el PSOE al mostrar su sorpresa por la aparición pública de los planes gubernamentales. Por su lado, los socialistas los habían guardado bajo reserva, con el objetivo de evitar un debate público que pudiera esterilizar un acuerdo por celos partidarios. Pero, en todo caso, se utilicen modos más o menos finos para plantear las propuestas, lo relevante para el Estado es que fructifiquen. Porque, una vez alcanzado el acuerdo, la sociedad premiará por igual a ambos interlocutores, y no podrá disociar de ninguno la primogenitura de las ideas, puesto que sólo pueden alumbrarse por acuerdo mutuo.

En cuanto al plan socialista, es meritorio recordar que la legalidad hay que cumplirla en los Ayuntamientos, y que si ésta se vulnera los consistorios pueden ser disueltos, de acuerdo con el artículo 61 de la Ley de Régimen Local. Y esta vulneración se realiza día tras día, de forma flagrante, en municipios gobernados por Batasuna, con, entre otras cosas, la utilización del dinero público para la apología del terrorismo. También es imprescindible abordar, como hace el partido de Rodríguez Zapatero, el problema del goteo de concejales no nacionalistas por miedo o aislamiento. Es estimable aquí considerar si se puede sustituirlos por otras personas, aunque no estén en las listas, ya que, al menos, se garantizaría la voluntad de los electores por tener la representación del partido al que votan.

PSOE y PP están haciendo un esfuerzo constructivo por encontrar vías de solución a problemas endémicos en el País Vasco. Es la hora del coraje político para concretarlas, de la generosidad para facilitarlas y de la determinación para mantenerlas.

¿Johann O Juanito Muehlegg?
José María CARRASCAL La Razón  19 Febrero 2002

Las dos Españas de 2002 no son la clerical y la laica, la centralista y la periférica, la seca y la húmeda, la de Menéndez y Pelayo y la de Giner de los Ríos, sino la de Johann y la de Juanito Muehlegg. Hay españoles, y supongo españolas, para quienes ese mocetón bávaro seguirá siendo alemán no importa cuantas medallas gane para España e incluso se han tomado a mal que haya hecho exhibición de españolismo. Hay, en cambio, los que están encantados con ello y de tener oportunidad, pagarían una cerveza a Juanito, si es que en su españolización no ha ido tan lejos como para preferir ya el tintorro. Y como suele ocurrir en nuestras refriegas, ambos bandos se tiran a degüello, convencidos de que se trata del asunto más importante del mundo.

¿Es Johann Muehlegg español? Desde el punto de vista legal, nadie lo discute. ¿Debe competir por España? Ahí empieza ya la controversia, pensando algunos que sólo los que han nacido en este viejo solar merecen tal honor. Y por último, ¿debemos los españoles alegrarnos por el oro que ha obtenido? Ahí la polémica alcanza su máxima intensidad, con unos aplaudiendo entusiásticamente sus proezas sobre la nieve, mientras otros protestan abochornados por lo que consideran un travestismo del deporte y del orgullo nacional.

¿Cuál de los dos bandos tiene razón? Pienso que, más que razones, lo que anda en juego son sentimientos, por lo que aquéllas sobran. Y además, sentimientos profundos, elementales, caso instintivos, que son los más difíciles de doblar, por lo que todo intento de convencer a alguien es tan inútil como atrapar el interfecto con unos esquíes. Personalmente estoy más cerca de los que no ven objeción en que compita por España si cumple los requisitos legales, aunque el oro olímpico no logre entusiasmarme. Pero, ojo, el oro suyo y el de cualquiera.

Si fuéramos a clasificar las naciones por medallas olímpicas, tendríamos que poner a Cuba y a las antiguas del Este sobre la mayoría de las occidentales, y hasta ahí podríamos llegar. Los medalleros nunca han sido un indicador de calidad de vida ni, menos aún, de democracia. Los Juegos Olímpicos tienen que ver cada vez menos con el espíritu olímpico y más con la política y el entretenimiento. Por lo pronto, aquello de «lo importante es competir, no ganar» no se lo cree hoy nadie. Por ganar, se pirran los Estados, se matan los atletas y se vuelve loco el público. En cuanto a amateurismo, mejor olvidarse, incluso oficialmente. Estamos ante profesionales ciento diez por cien, que compiten por dinero tanto o más que por patriotismo, lo que, dicho sea de paso, siempre es mejor que el amateurismo marrón de antes. En este marco, enfadarse porque un bávaro compita bajo pabellón español resulta casi tan anacrónico como enfadarse porque un español compre un coche alemán. Sobre todo cuando los habitantes del Viejo Continente vamos hacia una ciudadanía común. El nacionalismo de nacimiento o de sangre tiende a desaparecer, mucho les pese a los nacionalistas y dentro de poco compartiremos pasaporte, como ya compartimos moneda.

Con ser todas esas razones de peso, el argumento definitivo a favor de Juanito Muehlegg es otro que podríamos llamar trascendente, por trascender países y fronteras e ir directo a la médula de las personas. Hay una docena de modos de ser en este mundo, un puñado de caracteres universales, reconocidos por todos y plasmados en novelas, cuadros, dramas, chistes y melodías. Hay el inglés típico, más tieso que un bastón, el alemán cabeza cuadrada, el francés pedante, el ruso atormentado, el japonés trabajador, el chino frugal, el italiano de la mandolina y unos cuantos tipos más, no muchos, entre los que se cuenta el español apasionado y fanfarrón. Julio Camba nos cuenta su encuentro en un café parisino con uno de ellos, provisto de capa y gestos ampulosos, requebrando a las francesas y despreciando a los franceses como mandan los cánones. Cuando le preguntó donde había nacido, el tipo le contestó que en Copenhague.

¿Cómo que en Copenhague? ¿No había dicho usted que era español?, le advirtió nuestro mejor humorista del pasado siglo.
¬¿Y eso qué tiene que ver? ¬fue la respuesta desdeñosa del otro¬. Yo soy español porque me gusta hablar alto, vivir en los cafés, hablar mal del gobierno, decir piropos a las mujeres y pelearme con todo el que me contradice. ¿No es eso ser español? No me lo va a negar usted, que asegura ser de allí.

No recuerdo la respuesta de Camba, pues estoy citando de memoria y ni siquiera sé si con exactitud, aunque el tono de la conversación fue ése. Y Juanito Muehlegg cumple plenamente tales criterios de españolismo. Es individualista, indisciplinado, temperamental, capaz de las mayores proezas y de las mayores extravagancias, como es haberse federado en Murcia, donde no conocen la nieve, dedicándose como él se dedica a los deportes de invierno, originalidad difícil de superar. ¿Hay alguien que tenga más méritos para competir en nuestro equipo olímpico? Me atrevo incluso a decir que Juanito Muehlegg es el último y puede único nacionalista español que queda. Al menos no he visto últimamente a nadie envolverse en la bandera española con tanto entusiasmo. Eso, para mí, vale más que todas las medallas de oro. Ya sé que ser nacionalista español no significa hoy gran cosa y yo mismo me siento tanto o más ciudadano del mundo. Pero ver a este mocetón bávaro que destroza por igual las erres que los records proclamar olímpicamente su españolismo, qué quieren que les diga, me enternece.

Lo peor en Euskadi
Iñaki EZKERRA La Razón  19 Febrero 2002

Es difícil saber por qué alguien decide quitarse la vida. Y la búsqueda de las razones resulta una cuestión delicada. Pero si esa persona es el asesor directo de Nicolás Redondo, alguien que vivía en Euskadi y pertenecía al sector de los amenazados y los amordazados, también resulta obvio que de forma directa o indirecta algo ha tenido que ver su decisión con esa situación tan anómala, inconcebible y dramática. Pensando en ese caso me he acordado de un cuento de Bécquer titulado «Es raro». En él alguien cuenta en una tertulia la historia de un hombre que se dio la muerte por propia mano. El narrador informa de las adversidades que antecedieron a ese hecho, pero el grupo sólo comenta de ese triste desenlace: «Es raro». Lo realmente raro en el cuento es el comentario frívolo, la fría reacción del grupo.

Alguna vez he hablado del «Kosovo vasco», de todas esas patologías que está provocando la demencial situación vasca en la ciudadanía democrática y sobre las que misteriosamente no se ha intentado hacer hasta la fecha el menor informe oficial. Algún día saldrán a la luz muchas de esas víctimas que no han perdido a un familiar pero sí la salud, el trabajo, las amistades y la vida incluso en un secreto y dilatado atentado del que nunca dieron cuenta ni darán los medios de comunicación.

Desde mucho antes, pero de forma más abierta y sistemática desde el 13-M, el nacionalismo vasco se ha embarcado en la práctica de ese tipo de atentado que no registran los periódicos y que no está penalizado, en un sucio programa de eliminación moral del adversario político que cumpla el mismo objetivo que la eliminación física practicada por Eta. Se trata de señalarle, calumniarle, desprestigiarle, acorralarle, echarle, minarle en lo privado y lo personal. Un día inventan oscuros beneficios económicos para un colectivo cívico, un intelectual o el mismo Jaime Mayor Oreja, otro se juntan los parlamentarios del PNV, EA y Batasuna, que pusieron a Ternera en la Comisión de Derechos Humanos de esa institución, y piden la destitución de Enrique Villar por mostrar su lealtad a la Constitución u oponerse a las aberraciones de la escuela vasca; otro día se le quita la cátedra a Edurne Uriarte y se busca la división de los profesores de la UPV: otro día que esos profesores no defiendan a los del Instituto y se olviden del refrán que aconseja poner las propias barbas a remojar cuando se ve pelar las del vecino.

Sí, eso es lo peor. Uno puede estar preparado para aceptar que hay una Eta y una complicidad nacionalista. Pero no para aceptar que los tuyos te dejen con el culo al aire. ¿Cómo se prepara uno para eso y para ver cómo pisa fuerte Letamendia porque le apoyan los suyos, los que saben que es un desastre?

El conflicto vasco o la falacia de Arana
MARIO ONAINDIA El Mundo  19 Febrero 2002

En principio, es preciso reconocer que a cualquier partido vasco, nacionalista o no, le asiste el derecho de plantear mayores cotas de autogobierno para los ciudadanos vascos. Faltaba más.

El problema surge cuando se trata de justificarlo, no en función de principios democráticos y de forma respetuosa con los consensos básicos que le dieron origen, sino desde la filosofía de la existencia de un conflicto entre los vascos y el Estado español llamado también contencioso y antes incluso guerra, según palabras de Monzón.

La supuesta existencia de este conflicto es una falacia inventada por Sabino Arana para justificar la solución que proponía al mismo.

Sabino Arana fue el primer político vasco que descubrió no sólo que los vascos no éramos españoles sino también que la causa procedía de un rechazo del pueblo vasco al Estado español, desde que éste había intentado transformarse en un Estado liberal nacional.

Una triple mentira. En primer lugar, la Constitución gaditana es más republicana (en el sentido de P. Pettit) que jacobina, porque valora positivamente los fueros vascos y navarros como frenos ante el despotismo. En segundo lugar, las Juntas Generales de Vizcaya juraron fidelidad a la Constitución de Cádiz al estimar que ésta reconocía los derechos cívicos contemplados en los buenos usos y costumbres de los vizcaínos. Y en tercer lugar, sólo los absolutistas vascos como los españoles, por otro lado, y mezclados con ellos, se enfrentaron a la Constitución española mientras los sectores progresistas amantes los derechos cívicos la defendían.

Esta confrontación, como es conocida, provocó una guerra carlista en la que los liberales vascos no sólo vencieron, sino que convencieron.Baldomero Espartero protagonizó un abrazo, el de Bergara, con el general Maroto en un momento en que las tropas carlistas habían sido ampliamente derrotadas.

Aquel abrazo, aceptado y alabado durante décadas tanto por liberales como por carlistas, dio origen a un régimen foral de autogobierno vasco, que los liberales vascos en particular el vitoriano Pedro de Egaña adaptaron a la modernidad y a los principios de Montesquieu, y en ese sentido al propio espíritu de la Constitución española.Modernización que se refleja en una potenciación de las haciendas vascas y, por ende, también de las competencias de las Diputaciones.

Durante el siglo XIX, el País Vasco conoció una admirable y admirada cohesión social basada en la unanimidad foral, derivada de que todos los sectores sociales vascos apoyaban sin fisuras su régimen de autogobierno.

En la década de los setenta, sin embargo, los vientos ultramontanos surgidos por la unificación italiana a costa de los territorios pontificios llegaron también a Euskadi y provocaron una tercera carlistada (la segunda no tuvo eco en el país vascongado) por motivos más religiosos que políticos, según la opinión de casi todos los historiadores. La respuesta de Cánovas fue suprimir el régimen foral y sustituirlo por los conciertos económicos.

Entonces es cuando entra en escena Sabino Arana. Pero no plantea la reinstauración foral, como hacían los euskalerriakos tal como existían antes de 1876, sino que atrasa el origen del contencioso primero a 1839 y posteriormente, en Vizcaya por su independencia, a un periodo anterior a la propia existencia del Señor de Vizcaya, es decir, al siglo IX.

Esta visión tan peregrina de la historia de los vascos no es baladí; muy al contrario, es la única manera de justificar la solución que propugna un contencioso o conflicto que se define en términos del rechazo del Estado liberal, identificado con España y lo español.

Arana se remonta al siglo IX porque considera que ofrece el modelo político y social que debe implantarse para garantizar la «salvación de los vascos». Entiéndase en el sentido más católico ultramontano.Engracio de Aranzadi (Kizkitza) descubre de dónde procede esta Gran Idea», como la califica: la sociedad vasca anterior a la existencia del Señor sería como describe Santo Tomás de Aquino la sociedad originaria que evolucionó desde la Torre Babel sin que hubieran intervenido guerras ni conquistas; es decir, se transfieren al terreno de las instituciones los prejuicios existentes en la época sobre el euskara como la lengua edénica.

Esta idea inspira la propia organización del PNV, en el sentido de que sería justamente el modelo de sociedad tomista que algún día se aplicaría a todos los vascos lo que da pie a la identificación de un partido con un «pueblo en marcha».

A su manera, esta idea del conflicto de los vascos con el Estado liberal español desde la noche de los tiempos y, por ende, la legitimación de la España del Antiguo Régimen, fue aceptada por los carlistas cuando se plantearon renovar el viejo ideario absolutista y sustituirlo por el totalitarismo moderno.

En los años 30, estos planteamientos provocaron un interesante debate en el interior del nacionalismo. Líderes tan inteligentes como José María de Leizaola o Manuel Irujo que en 1978 se mostraron partidarios de aceptar la Constitución española defendían que la autonomía no podría resolver el conflicto porque ésta sólo representaba una manera de estructurar el Estado liberal español, mientras que el fuero era una forma de organizar la sociedad vasca. Lo que, según la doctrina del conflicto, son dos sujetos no sólo diferentes, sino incompatibles.

A lo largo de los años 60, el PNV va abandonando la defensa de la existencia de la Gran Idea, como se comprueba de la lectura de la revista oficial del partido (Alderdi), de forma que la gran aportación de Sabino Arana no sería tanto el modelo de sociedad como el propio partido.

La conclusión a la que llegan los nacionalistas soberanistas actuales, pues, cuenta con una dilatada tradición dentro del propio partido al margen de lo que pueda tomar con intención oportunista del abertzalismo violento.

¿Qué es el conflicto, entonces? ¿Y me lo preguntas tú, desde tu pupila azul? Egibar lo explica con su habitual crudeza: «...Tenemos que empezar por lo básico... va siendo hora de decir categóricamente que la expresión política de ese conflicto vasco no resuelto, la expresión política no es ETA, la expresión política es el nacionalismo» (conferencia dada en el Fórum de Barcelona el 21 de junio de 2001).

De ahí que los intentos de buscar en el propio Sabino Arana ideas para revitalizar el nacionalismo en sentido liberal, por meritorios que sean desde el punto de vista político, suenan a una pérdida de tiempo similar al intento eurocomunista de inventar un Lenin demócrata radical, porque el problema del socialismo real era justamente el propio comunismo.

Sin embargo, existen dirigentes nacionalistas que supieron plantear el problema en sus justos términos, pero su memoria está cada vez más marginada.

Nadie ha superado desde el nacionalismo la idea de José Antonio Aguirre para convencer a los tradicionalistas de que fueron sus compañeros de viaje en el Estatuto de Estella aunque rechazaban el de 1936. Si los vizcaínos pudimos hacer nuestra propia recopilación foral en 1527, ahora podemos hacer lo mismo aprobando un Estatuto que garantiza nuestro autogobierno, venía a afirmar. Es decir, haciendo descender del cielo del tomismo al reino de la Historia de los humanos la resolución de los problemas, donde se fusiona el pueblo vasco con el Estado democrático de origen liberal, los fueros y la autonomía, y esta última y la Constitución.

Mario Onaindia es presidente del PSE-EE de Alava.

Ilegalizar Batasuna
Enrique de Diego Libertad Digital  19 Febrero 2002

Batasuna es más que un partido político, es una parte de la banda terrorista ETA, mucho más que la punta del iceberg. Es el entramado de matones que mantiene la dictadura del miedo en amplias zonas rurales y urbanas del País Vasco. Es la que organiza y practica la kale borroka, el terrorismo directo contra los constitucionalistas. Es el comando de información de la banda que sigue a los objetivos. Previamente les marca. Tiene funciones importantes de propaganda, reclutamiento de nuevos pistoleros y recaudación de fondos.

Batasuna tiene como uno de sus objetivos el crimen de sus adversarios políticos. No sólo su ideología propugna el exterminio de todos aquellos que no piensen como ellos –incluidos sus aliados peneuvistas, para una segunda etapa–, además colabora de manera práctica en ello. Ilegalizar Batasuna no sería otra cosa que reconocer, de una vez, la realidad. Admite mucha menos discusión que la ilegalización de los nazis en Alemania.
Hasta ahora el argumento utilizado en contra de adoptar medidas de sentido común ha sido que Batasuna estaba apoyada por un número destacado de gente en las urnas. ¿Cuántos de esos votos no lo son por miedo? Por el hecho de que en las “zonas liberadas” no se puede hacer ni campaña electoral, ni se pueden presentar listas electorales constitucionalistas.
No todo se puede defender en una democracia. No el totalitarismo, no el exterminio, no el asesinato.

Todo lo que sea acosar a Batasuna es acosar a ETA. Es evitar crímenes. No se puede seguir en las ficciones. Si se está de acuerdo en la evidencia de que Batasuna es lo mismo que ETA hay que extraer las conclusiones de la lógica y el instinto de supervivencia.

Estrategias mezquinas
Ignacio Villa Libertad Digital  19 Febrero 2002

El Pacto Antiterrorista ha pasado en los últimos meses los momentos más bajos desde su puesta en marcha. La crisis de los socialistas vascos y el acorralamiento que ha sufrido Nicolás Redondo Terreros han llevado la inquietud y el temor a los mismos cimientos de un Pacto que nació con el objetivo claro de preservar la democracia y los principios constitucionales de los ataques de los terroristas. Este objetivo, que se ha mantenido a lo largo del tiempo contra viento y marea, tiene también otro enemigo claro y evidente. Está dentro y es tan peligroso como los demás: el uso político y partidista del Pacto por los dos partidos firmantes. No es nuevo lo que ha ocurrido, pero en esta ocasión ha sido muy llamativo. Desde el Gobierno se han filtrado a la prensa los contenidos y las propuestas ante la nueva reunión del Pacto. Y esta filtración, con pelos y señales, se hizo sin que los socialistas tuvieran conocimiento de ello.

El PSOE, que se ha enfadado inicialmente, luego ha quitado hierro al asunto. Quizá porque desde el PP les han recordado que no hay motivos para dicho enfado, puesto que los socialistas también han filtrado en otras ocasiones propuestas y contenidos de las reuniones de seguimiento. Unos por otros, la casa sin barrer. En esta ocasión, lo de menos son los enfados y las pataletas. Lo más grave es la utilización partidista del Pacto, el intento de buscar una recompensa en los medios de comunicación, la actitud escondida por sacar un rédito político de las reuniones, etc. Porque estas circunstancias sí se pueden convertir en verdaderos peligros para la pervivencia de esta iniciativa de populares y socialistas.

En esta última ocasión ha sido el Gobierno, en otras ocasiones ha sido el PSOE. No se trata de acusar. Se trata de avisar a todos que con estas estrategias mezquinas y rastreras se está consumiendo a fuego lento el Pacto Antiterrorista. La fortaleza interna, la claridad de criterios, la unidad de acción son las bases del buen funcionamiento de la iniciativa. Pero sobre todo, es imprescindible que dejen de lado las pretensiones de llevar la iniciativa. A los ciudadanos, cuando se habla de luchar contra el terrorismo, no nos importan las medallas y los aplausos interesados. En este caso nos interesan la eficacia, el entendimiento y la disposición de colaboración. En definitiva, si se trata de devolver la normalidad democrática al País Vasco con todos los matices y el Gobierno, el PP y el PSOE se olvidan del verdadero objetivo del Pacto por las Libertades, serán ellos mismos los que estarán liquidándolo.

Están a tiempo de rectificar. Por el bien de todos.

Legal, alegal, ilegal
Editorial El País  19 Febrero 2002

El aspecto más problemático del paquete de medidas que prepara el Gobierno en relación al entramado que gira en torno a ETA es el de las reformas legales destinadas a favorecer la eventual ilegalización judicial de su brazo político, Batasuna. Lo delicado del asunto explica que quiera discutirlo hoy con el PSOE en el marco del Pacto Antiterrorista antes de llevarlo al Parlamento. Pero el método seguido para plantearlo -la filtración a algunos periódicos antes de comunicárselo a su interlocutor- es muy desafortunado.

ETA no es sólo sus comandos, según viene sosteniendo el juez Garzón y corrobora la experiencia de cada día. No sólo porque se cuenten ya por centenares los detenidos por actividades de la banda que son a la vez cargos públicos de ese partido; también por las evidencias, confirmadas a través de diversas resoluciones judiciales, de los vínculos entre la constelación de organismos legales o alegales de la izquierda abertzale y el proyecto de intimidación social que encabeza ETA. Incluso en autos que en parte contradicen resoluciones de Garzón -como el que en diciembre pasado ordenaba excarcelar a seis dirigentes del colectivo Ekin, supuesto organismo de dirección política del entramado- se confirma la existencia de indicios sobre la relación entre ese colectivo y la violencia callejera que 'justifican la imputación penal', aunque no el mantenimiento de la prisión provisional.

La constelación de organismos de la izquierda abertzale forma parte de un proyecto impositivo directamente relacionado con la acción de ETA. No es que ETA y Batasuna sean lo mismo, sino que ambas siglas forman parte de una estructura común, el MLNV, dirigido por ETA. La llamada Coordinadora Abertzale Sozialista (KAS) fue el cauce en el que la 'vanguardia armada' se relacionaba con el resto de organismos. Existen decenas de actas de esas reuniones publicadas en la prensa, libros y tesis doctorales que dejan escasas dudas sobre la relación de subordinación de esas organizaciones a ETA, incluso sobre asuntos como el boicoteo en unas determinadas elecciones o los criterios para la formación de las candidaturas.

El problema es que, además de brazo político de ETA, Batasuna es una expresión electoral votada por miles de ciudadanos y sus electos forman parte de los ayuntamientos y otras instituciones. Su ilegalización plantearía, por ello, arduos problemas en relación a la función de 'expresión del pluralismo político' que la Constitución atribuye a los partidos. La exigencia que ahora se invoca de que su organización y funcionamiento sean democráticos ya figura en la Ley de Partidos Políticos de 1978, lo que no impidió que el Tribunal Supremo ordenara en 1986, frente a recursos del Gobierno de entonces, la inscripción de HB (antecedente de Batasuna) en el registro de partidos.

Los dos firmantes del Pacto Antiterrorista (PP y PSOE) deberán hilar muy fino para acabar de encontrar una fórmula que, sin quebrar el principio pluralista, dificulte las ventajas que el mundo de ETA obtiene de la combinación entre actividad legal e ilegal que caracteriza su estrategia.

Educación proyecta una «pasarela» para que los inmigrantes aprendan español antes de ir al aula
Del Castillo dice que la crítica del PSOE «cierra las puertas a cualquier posibilidad de diálogo»
La ministra de Educación, Pilar del Castillo, aseguró ayer, en los pasillos del Congreso, que la Ley de Calidad «abordará la integración de los escolares extranjeros desde el punto de vista académico». Para ello, el Ministerio estudia una «pasarela» que garantice que los niños extranjeros llegan al aula con un conocimiento mínimo del castellano. La responsable de Educación respondió ayer a las duras críticas que lanzaron los socialistas contra la futura reforma educativa asegurando que «el tono agresivo» del principal grupo de la oposición «cierra las puertas a cualquier posibilidad de diálogo».
Ana Amador - Madrid.- La Razón  19 Febrero 2002

El Ministerio de Educación «va a estudiar de qué manera se va a facilitar una integración académica, un mejor aprendizaje y un mejor aprovechamiento de los niños extranjeros que llegan en circunstancias muy distintas». Así lo manifestó en los pasillos del Congreso de los Diputados la ministra Pilar del Castillo, que compareció ayer ante la Comisión de Educación para exponer las líneas generales de la futura Ley de Educación, cuyo borrador de proyecto se presentará dentro de unas semanas en la Conferencia Sectorial de Educación.
El Ministerio está buscando fórmulas para que los niños extranjeros lleguen al aula con «un mínimo conocimiento del idioma». Para ello, los alumnos que desconozcan el castellano deberán pasar previamente por un período de aprendizaje de la lengua antes de incorporarse a la clase en su correspondiente ciclo de escolarización. Se desconoce por el momento si esta etapa de enseñanza del idioma se realizará en centros especializados o en los propios centros escolares, aunque sí se sabe que Educación pedirá la colaboración de las administraciones locales.

«Hay una tipología con un número de casos muy distintos por lo que hay que atender esas peculiaridades para que los alumnos extranjeros aprovechen al máximo y para que valga de algo que estén en el sistema escolar , subrayó Del Castillo.

En la Comisión de Educación, la ministra se refirió a la futura Ley de Calidad y esbozó lo ya conocido por todos: habrá una prueba de homologación para obtener el título de Bachillerato, desaparecerá la promoción automática y se crearán varios itinerarios en el segundo ciclo de la Educación Secundaria, la ESO, a partir de los 14 años.

Los grupos de la oposición exigieron a la ministra un «libro blanco de Educación» para conocer cuál es la situación del sistema educativo en España. El diputado de CiU, Ignasi Guardans, rechazó los itinerarios: «No apoyaremos para nada a trenes que circulan por vía muerta», dijo. Además, se mostró partidario de una mayor flexibilidad para que cada centro adopte sus propias decisiones. En referencia a las críticas del PP a la Logse, recordó que «están descalificando algo que todavía no ha tenido tiempo de ser evaluado». También pidió que, respecto al alumnado inmigrante, «se repartan las cargas entre los colegios públicos y los concertados».
La crítica más dura llegó del grupo socialista. Su portavoz, Amparo Valcarce, calificó la comparecencia de la ministra de «inútil, irrelevante y hueca» y cargó contra Del Castillo al decir que «plantea un sistema revanchista sin un diagnóstico serio y riguroso».

El portavoz del PP, Juan Carlos Guerra Zunzunegui, manifestó, por su lado, que si fueran revanchistas plantearían en la ley un bachillerato de tres años, como propusieron cuando se aprobó la Logse, con el apoyo de todos los grupos excepto el del PP. La respuesta de Pilar del Castillo a los socialistas fue concluyente: «Encuentro enormes dificultades para poder establecer, al menos parlamentariamente, unas bases de diálogo constructivo con ustedes». Además, aseguró que la exposición del PSOE «falta a la verdad» y lamentó que «el tono agresivo» empleado por Valcarce «haga extraordinariamente difícil avanzar en el diálogo».

Mentiras ¿académicas?
F. J. LLERA RAMO/CATEDRÁTICO Y DTOR. DEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA DE LA UPV/EHU Y DTOR. DEL EUSKOBARÓMETRO El Correo  19 Febrero 2002

Me habría gustado mucho que el asunto de la Cátedra de Ciencia Política de la UPV se hubiese mantenido en el interior de las cuatro paredes del mundo académico, siendo consecuente con este principio en los últimos cinco meses, a pesar de la clara politización a través de los medios por parte de un sector universitario y mediático de indiscutible alineamiento nacionalista. Es más, en estos meses he comparecido ante los medios al menos en cinco ocasiones (con el rector, el decano, la consejera de Educación o mi equipo), para dar cuenta de algunos de nuestros trabajos del equipo Euskobarómetro, como una pequeña muestra del servicio público que prestamos a la sociedad vasca y de la productividad científica de la institución universitaria, sin entrar en ningún momento al trapo de la provocación por respeto, tanto a la comunidad universitaria como a la opinión pública vasca. Es posible que nos hayamos equivocado. ¿Dónde estaba en estos cinco meses el llamado colectivo Ilarra, que ahora se rasga las vestiduras para clamar «por el pluralismo en la universidad»? (EL CORREO, 17-2-2002). Ellos sabían de la campaña desatada y de que otros más de setenta colegas hicieron llegar su voz de protesta en un escrito, enviado al rector a mediados de diciembre pasado. Por cierto, comparto plenamente la sustancia de su línea argumental en lo que tiene de defensa de principios básicos, tanto de la vida política democrática como de las reglas académicas, intentando practicarlos y defenderlos cada día, con mayor o menor fortuna. Lo que pasa es que, como universitarios, deberíamos saber y partir de que en nuestra sociedad la violencia y su red subcultural no son un accidente, sino una realidad que rompe y pervierte cotidianamente nuestro tejido moral. Sin embargo, una vez que las cosas han llegado al punto que lo han hecho, seguir callando habría sido quedar indefenso en la cacería desatada. Confieso que, aunque no lo parezca, siento una gran vergüenza por este strip-tease universitario , pero nuestra sociedad también debe saber que a nosotros nos aquejan sus mismos problemas.

Lo siento, profesor Letamendia, pero es usted un mentiroso. Con toda la humildad de quien no se siente perfecto ni en posesión de la verdad universal, sabemos que en nuestro magisterio y en nuestra investigación uno puede equivocarse o ser parcial en sus análisis. Pero una cosa es la tensión producida por la parcialidad y provisionalidad de la verdad académica y otra es, simplemente, mentir a sabiendas para ocultar o tergiversar la realidad. Vayamos a su versión de lo que le ocurre, para poder darle la mía.

En su comunicado, tan oportuno, del día de la investidura como Doctor Honoris Causa del profesor Linz, a quien usted y sus amigos no han tenido la deferencia no sólo de escuchar, sino ni siquiera de saludar, dice que estoy en una campaña de presión sobre la Comisión de Reclamaciones y hasta la Judicatura. Vayamos a sus denuncias: 1) Nada más lejos de la verdad, porque, como usted y sus amigos saben, he defendido desde el primer momento las reglas del juego académico y sus garantías, acatando sus decisiones, aunque no me gusten y pueda echar mano de la crítica legítima. ¿Puede usted decir lo mismo? 2) Señor Letamendia, hay, al menos, cuatro testigos de sus insultos, injurias, amenazas y agresividad, proferidos contra mi persona en el interior de mi propio despacho el día 22 de octubre a eso del mediodía. Como usted sabe no fueron los únicos. ¿Va a negar esto y todo lo demás, incluido lo que está en las hemerotecas y videotecas? 3) Señor Letamendia, no encontrará usted una declaración, ni un escrito en el que yo le haya identificado con el entorno etarra (?), lo que pasa es que la instrumentalización que hacen de su asunto algunos de los que le apoyan, tanto a usted como a ETA, no es inocente ni analíticamente aséptica. ¿Puede asegurar que no ha buscado y alimentado ideológicamente esos apoyos? La asociación la ha venido haciendo usted en los últimos meses con su propia campaña. ¿No será que utiliza ese argumento para descalificar toda la argumentación que yo pueda hacerle, anulándome moral e intelectualmente? 4) El colmo de su mentirosa desfachatez es que diga que guardó silencio hasta veinte días después de la celebración del concurso oposición. ¡Si no ha callado! Mire, la oposición finalizó, si no me equivoco, el día 15 de octubre y el día 24 ya estaba con sus patrañas en distintos medios. En estos cinco meses y refiriéndome sólo a los medios de comunicación, el único que ha hablado reiteradamente en Deia , Gara , Egunkaria , Kalegorria , Radio Euskadi o ETB ha sido usted. Claro que esto no lo podemos interpretar como su propia campaña de presión. Fíjese que no hablo de los prolegómenos de esta campaña iniciados en el mes de julio en los pasillos universitarios, ni de la manipulación de sus estudiantes en clase la misma semana de la oposición, ni las asambleas que usted ha promovido, ni las insidias de sus amigos de campaña en los propios medios de comunicación. Entre tanto, el que le escribe sólo ha informado de lo que estaba ocurriendo a las autoridades y a los colegas, en el ámbito estrictamente académico o corporativo. ¿Quién ha hecho la campaña? Salvo que pedir amparo y restauración de la justicia dañada, incluido el derecho al honor y a la propia imagen, ante las autoridades y la Comisión de Disciplina Académica sea una campaña (con cinco cartas al rector entre el 23 de octubre y el 11 de febrero, dando cuenta de hechos concretos que requerían amparo académico). ¿Alguien se ha enterado por los medios en estos cinco meses?

Hasta aquí las mentiras de su comunicado, pero éstas se amplían en sus posteriores declaraciones con algunas otras. 5) En su intento de burda y paradójica descalificación (?) me intenta vincular con lo apoyos políticos de ETA en los tiempos de la transición. ¡Es el colmo! ¿Es usted historiador? Nunca en mi vida milité en ninguna organización política, no sólo vinculada al terrorismo, ni siquiera que le apoyase. ¿Le doy nombres que le documenten en su investigación histórica? 6) Señor Letamendia, no despiste al respetable, lo de la Comisión de Disciplina Académica no tiene nada que ver con su legítima reclamación y la defensa de sus garantías procesales (por cierto, le doy la enhorabuena por su éxito, aunque a mí no me guste nada la supuesta resolución de la Comisión). 7) Está bien que se arrepienta y censure el racismo, suele ser bueno arrepentirse de muchos de nuestros errores, porque nos libera. Pero, ¿cómo puede negar que en su sarta de insultos, injurias y amenazas del día 22 de octubre, a mi vuelta de clases y en mi despacho, me espetó a las narices, a grito pelao y como un energúmeno, lo de hueles a establo asturiano ? Que hablen los testigos. ¿Para qué insulta a los españoles por racistas, si es quien ha mentado la bicha porque le salía del fondo del alma? 8) El colmo es que sea usted el que hable del miedo y, además, para caracterizar la vida interna de nuestro Departamento. Está insultando a sus colegas, a los que yo sólo les pedí que denunciasen la cacería política y reivindicasen la cordura. No les pareció oportuno y se acabó. ¿Le recuerdo la historia de los últimos años de este proyecto común? ¿Cuántos departamentos universitarios, tan pequeños y jóvenes como el nuestro, pueden contar nuestros éxitos académicos? ¿No será eso lo que les molesta a usted y sus amigos?

De sus mentiras referidas a la profesora Uriarte o al profesor Molins y el resto de los miembros del Tribunal serán ellos los que respondan. Lo que si es cierto es que son mis amigos y espero que lo sean siempre. Creí, ingenuamente, que usted también lo podía haber sido. El colmo de las mentiras lo constituyen el aderezo final, por un lado, de su amigo el señor Ibarra respecto a mi campaña (?) y, sobre todo, a sus advertencias (?) del mes de agosto y, por otro lado, las insidias de su periodista de cabecera dando a entender algún tipo de descortesía con el lehendakari, a quien puedo criticar civilizada y legítimamente en público o en privado, pero en los encuentros privados y en el acto público de la investidura nadie puede decir tal cosa y, menos aún, el propio lehendakari. No hay un único guión protocolario y el mío fue el mismo que el del profesor Linz. ¿A qué viene tal juicio de intenciones? No debe desconocer que el motivo principal de aquel acto era, precisamente, el homenaje y la alabanza de la personalidad y la carrera científica de este viejo y entrañable maestro. ¿Se han parado a reflexionar sobre sus diagnósticos y recomendaciones sobre Euskadi? No lo manipulen, por favor.

Como cualquiera puede deducir, todas estas mentiras son muy poco académicas, pero están pronunciadas por académicos. Cualquiera puede sacar sus propias conclusiones. Sólo me queda glosar la otra gran mentira del señor Letamendia y sus amigos: el victimismo, con toda su sarta de inversión de términos y valores a los que ya estamos tan acostumbrados. Usted, si es víctima de algo, lo será de sí mismo. Usted, simplemente, ha perdido un concurso-oposición en sana (?) competición y ha demostrado que tiene mal perder. Por cierto, si lo hubiese ganado, le habría felicitado efusivamente, y estoy convencido de que no habría pasado nada. A partir de aquí, se ha puesto el sayón de víctima para hacer más verosímil y digerible su campaña contra las auténticas víctimas de esta película: nuestros colegas Edurne Uriarte y los miembros del Tribunal que no le han votado, su Departamento, la propia Universidad y su vida académica y, cómo no, yo mismo, que soy el gran maquinador de esta operación universal, colonialista e imperialista, contra su persona y la Euskadi eterna.

He agradecido en sus momentos y agradezco, ahora también, las muestras de solidaridad con las víctimas del terrorismo en sus distintas formas, pero, como no puede ser un ignorante, debe de saber que la persecución y la victimización se producen y se activan de muchas maneras en esa subcultura de la violencia en la que usted está dejándose atrapar. ¿Se ha parado a pensar si puede estar contribuyendo a ello o si se está dejando instrumentalizar? Debe saber que las consecuencias de tales estrategias, o simples juegos malabares, suelen ser muy dramáticas. Normalmente, para unos más que para otros y, casi siempre, los mismos.

Los alumnos tendrán un pasaporte escolar donde constará su nivel de idiomas
MADRID. R. Barroso  ABC ?? 19 Febrero 2002

Los alumnos españoles contarán con un documento en el que se reflejará el conocimiento real que tienen sobre otros idiomas. Esta iniciativa, que parte del Consejo de Europa, está siendo estudiada por el Ministerio de Educación en colaboración con las diferentes Comunidades Autónomas. Un «pasaporte» que permitirá a todos los estudiantes una mayor movilidad educativa y profesional.

La idea de Europa no es ya un referente lejano, formamos parte de una política europea, de una cultura europea y hasta tenemos ya una moneda única. Fruto de ello es que en los últimos años la enseñanza de las lenguas extranjeras haya experimentado una gran evolución y que las políticas educativas de todos los países insistan en su importancia.

Por todo ello, el Consejo de Ministros Europeo dentro del marco de una política educativa común ha recomendado la creación de un documento para el desarrollo y motivación del aprendizaje de lenguas: el «European Language Portfolio» o carné europeo de lenguas. Con este documento -que será personal- los estudiantes de toda Europa podrán dejar constancia de sus competencias lingüísticas y podrán ir actualizándolo periódicamente en función de los nuevos conocimientos que vayan adquiriendo.

VIGENTE EN 2004
Los modelos de carné ya se han validado en varios países y en otros están siendo estudiados, como es el caso de España y de cuya elaboración se encarga actualmente el Ministerio de Educación en estrecha colaboración con las Comunidades Autónomas. El «Portfolio» deberá ser aprobado para su validación por el Comité Europeo, ya que más allá de la similitud de las estructuras básicas, cada país adapta el programa a sus propios valores y a su cultura. Toda una iniciativa para el aprendizaje de idiomas que el Consejo de Europa espera que esté vigente en todos los países miembros para el 2004.

En nuestro país, y a pesar de que todavía expertos del Ministerio de Educación trabajan en su elaboración, este documento constará de tres partes bien diferenciadas. La primera, denominada «pasaporte lingüístico», ofrece una panorámica de los logros obtenidos por el alumno en las distintas lenguas. En una especie de archivo quedarán reflejadas las cualificaciones, los certificados, los diplomas y los títulos conseguidos en la enseñanza formal durante las distintas etapas educativas. Las calificaciones de este apartado serán aportadas por el profesor de idioma que constatará el nivel que el alumno ha obtenido en esa asignatura, por lo que se ha de incluir la institución que lo refrenda, cuándo y quién ha realizado la evaluación, con el fin de facilitar un reconocimiento oficial en toda Europa. En este aprendizaje de las lenguas se incluirán, además de las nacionales, las lenguas minoritarias y las propias de los inmigrantes, con la intención de potenciar todas ellas.

La segunda parte del documento se denomina «biografía lingüística y cultural», y en ella los estudiantes han de describir sus conocimientos, así como las titulaciones obtenidas a través de la formación no reglada, como certificados o títulos expedidos por academias. Además, también podrán hacer constar sus experiencias culturales obtenidas fuera del contexto educativo, como salidas a otros países, intercambios u otras actividades. Con este apartado se pretende implicar al alumno en la reflexión, planificación y autoevaluación de su propio aprendizaje.

Por último existirá un apartado, denominado «dossier o expediente» que ofrece al estudiante la oportunidad de seleccionar materiales para apoyar, documentar e ilustrar sus logros o experiencias certificados tanto en el Pasaporte como en la Biografía. Por tanto, en esta sección del Portfolio tendrán cabida trabajos o proyectos realizados por el alumno.

Este completo documento permitirá presentar de una forma clara y a nivel europeo las aptitudes lingüísticas de un alumno, lo que por otra parte hace necesaria una buena homologación de niveles entre los distintos países. Una cuestión que en nuestro país está siendo estudiada por el Ministerio de Educación y la Escuela Oficial de Idiomas. Además, facilitará y fomentará la movilidad ya que podrá utilizarse en la presentación de solicitudes de empleo o para acceder a instituciones educativas, pues también las personas adultas podrán contar con un resumen del Pasaporte elaborado por el Consejo de Europa.

Jóvenes proetarras organizados atacan tres bancos y una agencia de viajes en Sopelana
Redacción - Bilbao.- La Razón  19 Febrero 2002

Un grupo de jóvenes proetarras hicieron explosionar anoche cuatro bombas caseras delante de las puertas de las sucursales de BBK, BBVA, BSCH, así como de la agencia de viajes «Halcón Viajes», todas ellas ubicadas en la calle Akilino Arriola de la localidad vizcaina de Sopelana.
El ataque en cadena se produjo hacia las diez y veinte de la noche y según relataron los testigos, se trató de un acto «coordinado entre varias personas», ya que se escucharon las cuatro explosiones «casi seguidas», por lo que estiman que no pudo hacerlo uno o dos sujetos.
Las deflagraciones causaron importantes daños materiales en las sucursales bancarias y en la agencia de viajes. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron varias patrullas de la Ertzaintza y de la Unidad de Artificieros, que acordonaron la zona y recogieron muestras de los artefactos. Ep

Un dirigente de las Juventudes Socialistas pierde una pierna al estallar una bomba lapa adosada a su coche
Eduardo Madina Múñoz, que no llevaba escolta por no ostentar ningún cargo público, ha sufrido la amputación de una de sus piernas, aunque los médicos creen que sobrevivirá
AGENCIAS/ BILBAO El Correo  19 Febrero 2002

La banda terrorista ETA ha vuelto a atentar. A las 8.20 horas de esta mañana una bomba lapa adosada a los bajos de un vehículo hacía explosión en la localidad vizcaína de Sestao. La bomba iba dirigida al secretario de política institucional de las juventudes socialistas de la Ejecutiva del PSE-EE, Eduardo Madina Múñoz, de 26 años. El joven dirigente ha sufrido heridas graves en una pierna, que le van a amputar a la altura de la rodilla.

No obstante, los médicos del Hospital de Cruces, donde es intervenido de urgencia a estas horas, creen que salvará la vida. Madina no llevaba escolta por no ostentar ningún cargo público.

El vehículo circulaba por la carretera BI-644 a la altura de la localidad vizcaína de Sestao, cerca del centro comercial Carrefour y en las inmediaciones de dos gasolineras.

Los explosivos estaban situados debajo del asiento del conductor del Seat Ibiza, según han señalado fuentes de la investigación, que han añadido que la explosión podía haber causado una catástrofe, dada la cercanía de dos surtidores de carburantes.

Segundo ocupante ileso
Aunque en un momento se ha informado de que iban dos personas, al parecer se cree que Eduardo Madina podía ir solo en el coche. La otra persona que ha resultado herida con leves rasguños por el impacto de cristales podía ser alguien que se encontraba fuera del coche.

Madina tiene 26 es años, es natural de Barakaldo, aunque reside en el barrio de Deusto de la capital vizcaína. Al parecer, el dirigente socialista se había trasladado a su lugar de trabajo en Trapagarán cuando se ha producido la explosión que le ha provocado la amputación de una pierna y heridas en la otra.

Al lugar del atentado se han desplazado los alcaldes socialistas de Barakaldo y Sestao, Carlos Pera y Segundo Calleja, respectivamente, mientras que otros dirigentes del PSE-EE y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, se dirigen al hospital de Cruces, donde está ingresado Eduardo Madina.

El atentado de esta mañana es el primero de ETA en 2002 que ha provocado daños personales. Además, es la bomba lapa número 14 que ETA coloca desde el fin de la tregua.

El Seat Ibiza oscuro en el que viajaba Madina ha sido retirado de la calzada poco antes de las diez y media, y cinco minutos después ha quedado abierta al tránsito la carretera que va desde Barakaldo hacia Trapagarán, donde se ha registrado el atentado.

Matías Antolín analiza en un libro el papel de las mujeres dentro de ETA
El fiscal de la Audiencia Nacional, Enrique Molina, presentó este martes el libro de Matías Antolín “Mujeres de ETA”. En este acto participaron también la teniente de alcalde del ayuntamiento de San Sebastián, María San Gil, y el periodista de la COPE, Luis Herrero.
EP Libertad Digital 19 Febrero 2002

Entre los invitados se encontraban Nicolás Redondo Urbieta, Javier Gómez de Liaño y María Dolores Márquez del Prado.

Para Molina, “no hay un conflicto vasco” sino que lo que se está produciendo es un “ejercicio de una sin razón” de los que quieren tener el control imponiendo por las armas a los del aparato político.
María San Gil dijo que este libro la ha “desgarrado poco a poco el corazón” al ver cómo son las mujeres asesinas de ETA. En su opinión el libro tiene que “abrir los ojos” de mucha gente porque en el se refleja la maldad y el odio de las asesinas de ETA y sirve para “perder el miedo a ETA” y explicó que los terroristas siempre actúan de espaldas , porque si van de frente, sin capucha, ni pistola, se puede ver que no tienen “ni media torta”.

Luis Herrero quiso rendir homenaje a las mujeres vascas que se están enfrentando a la difícil situación del País Vasco y dijo admirar a María San Gil, de la que aseguró que “no es consciente de lo que simboliza”.

El autor del libro, el periodista Marías Antolín, calificó a la teniente de alcalde del ayuntamiento de San Sebastián como una “política de raza” y una “auténtica representante de la regeneración política”, un símbolo de la resistencia ante el terror etarra, mientras que consideró que Odón Elorza es un “personaje” más retorcido que “un tubo de dentífrico” y cuya ventana mira a la “calle del PNV”.

Un libro desvela el plan de Marruecos y Arabia Saudí para “reislamizar” España
Enrique Montánchez, periodista y escritor, afirma que “hay un plan secreto para reislamizar España por parte de varios países árabes”, concretamente Marruecos y Arabia Saudí. Montánchez y Pedro Canales, también periodista y corresponsal en el Magreb, son los autores del libro “En el nombre de Alá”, presentado este lunes en Madrid.
Libertad Digital 19 Febrero 2002

“Hay un plan secreto para reislamizar España por parte de varios países árabes”, según Enrique Montánchez, coautor de "En el nombre de Alá. La red secreta del terrorismo islamista en España" (Planeta, 2002). En 256 páginas, este trabajo de investigación periodística “no es un libro de tesis, ni policial ni política, sino que presenta datos que son las piezas de un puzzle”, según sus autores. Montánchez, redactor jefe de Investigación del diario La Razón y Pedro Canales, corresponsal en el Magreb del mismo periódico, firman el libro conjuntamente y subrayan que sólo tratan de abrir un debate social acerca de este fenómeno.

En el libro, sus autores llegan a la conclusión de que el mundo islámico busca reconquistar ideológicamente “Al Andalus” (nombre histórico de la España Musulmana). Aportan pruebas y datos para demostrarlo, como los “abundantes” medios económicos facilitados por Marruecos y Arabia Saudí para la construcción de mezquitas en España. Pedro Canales asegura que en el libro también se demuestra cómo España es el único lugar de Europa donde los musulmanes hacen proselitismo y que en los últimos años ya se han convertido al Islam a unos 30.000 españoles. “Hay una reislamización, se busca convertir, ganar terreno”, afirma.

Para subrayar este argumento, los autores explican cómo en los años 80 sólo había diez asociaciones islámicas en España, mientras que ahora hay más de doscientas y la mayoría también son financiadas por Marruecos y Arabia Saudí. Pedro Canales, buen conocedor del Magreb, explica también cómo Marruecos se sirve de la inmigración ilegal para suavizar su situación política interna. Con una población empobrecida, el propio Gobierno marroquí tolera a las mafias de la inmigración, que introducen en España a miles de personas desesperadas cada año. Al permitir que se marchen y “hacer la vista gorda con las mafias”, Marruecos se evita un estallido social y desvía a Europa a quienes pudieran darle problemas más adelante.

Pero en realidad, lo que está haciendo el país vecino es pasarle la patata caliente a España. Los autores del libro advierten de que la inmigración de origen norteafricano es un “caldo de cultivo” perfecto para los fenómenos integristas. Al llegar a España, los inmigrantes reciben apoyo inmediato de estas redes, que les dan dinero “para que empiecen a funcionar” e incluso les facilitan “un sitio donde dormir”. Una vez cubiertas las primeras necesidades de los recién llegados, las redes continúan con el proselitismo religioso y se sirven de sus contactos y de su dinero para reclutar a los que, con el paso del tiempo y una intensa labor de conversión al fanatismo, convierten en “combatientes islámicos” para enviarlos a campos de entrenamiento en otros países.

Durante la rueda de prensa, celebrada este lunes en Madrid, adelantaron una noticia que publicarán próximamente en La Razón. Dicen que empresas del Holding Ben Laden operan en España con total naturalidad. Están establecidas, fundamentalmente, en el Levante español, pero no ofrecen más datos al respecto. Aseguran, eso sí, que se trata simplemente de una nueva pieza de un puzzle inacabado, que se va completando día a día porque las ramificaciones del terrorismo islámico y del integrismo se extienden por todas partes. A su juicio, “el terrorismo islamista ha convertido a España en una plataforma de preparación logística para atentar contra objetivos en otras naciones”, algo que ya se había publicado meses atrás, cuando fue detenido un grupo de presuntos miembros de Al Qaeda en España.

Por último, “En el nombre de Alá” presenta un capítulo especial sobre la situación de Ceuta y Melilla, que se titula "Talón de Aquiles de España frente a la marea islamista". Pedro Canales asegura que Ceuta y Melilla pueden “ser el talón de Aquiles del país o por el contrario puede ser el punto fuerte de una política de integración cultural que sirva de modelo”. Sin embargo, los autores no dudan al explicar que el verdadero interés de Marruecos es recuperar “algún día” el control sobre las dos ciudades españolas.

 

 

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