AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 21 Febrero  2002
Aldeanismo y multinacionales
Luis María ANSON La Razón 21 Febrero 2002

Hasta aquí
PATXO UNZUETA El País 21 Febrero 2002

Alerta por terrorismo químico
Editorial La Razón 21 Febrero 2002

Plan de acoso a la trama etarra
Editorial La Razón 21 Febrero 2002

La firmeza produce resultados
EDITORIAL Libertad Digital 21 Febrero 2002

Una profesora socialista de la UPV planta cara a las provocaciones de proetarras
BILBAO. M. Alonso ABC 21 Febrero 2002

Desarticulado un comando «legal» de ETA en Pamplona formado por seis personas
MADRID. Agencias ABC 21 Febrero 2002

UNA PROPUESTA EQUIVOCA QUE FRAGA DEBERIA ACLARAR
Editorial El Mundo 21 Febrero 2002

ETA debe desaparecer
Cartas a Director ABC 21 Febrero 2002

El vasco, el gallego, el aragonés, el asturiano y el leonés están en peligro de desaparición
EFE Libertad Digital 21 Febrero 2002

También la apología
Iñaki EZKERRA La Razón 21 Febrero 2002

La socialización del miedo
Lorenzo CONTRERAS La Razón 21 Febrero 2002

La fuerza de la razón frente a la razón de la fuerza
Esther Esteban La Razón 21 Febrero 2002
 

 

Aldeanismo y multinacionales
Luis María ANSON La Razón 21 Febrero 2002
de la Real Academia Española

Ruiz-Gallardón ha advertido lealmente a Cataluña que la persistencia en determinados aldeanismos e imposiciones lingüísticas aconsejarán a numerosas empresas multinacionales su instalación en Madrid, abandonando las tierras catalanas. El líder madrileño ha preparado su autonomía de forma centinela para recibir con los brazos abiertos a los descontentos de Cataluña. El último caso ha sido el de la norteamericana Lear que ha cerrado su fábrica de Cervera para abrir otra en Madrid.

Las cifras cantan. La mitad de las ventas de la industria catalana está en manos de las multinacionales. También el sesenta por ciento de las exportaciones y cerca del cuarenta por ciento del empleo. El alma mater de la vida catalana ¬la Universidad¬ que tuvo etapas de gran esplendor se ha transformado, en gran parte, en una institución provinciana y sectaria. La política catalana durante los últimos veinte años ha sido en líneas generales excelente y el balance abiertamente positivo. Pero determinados aspavientos nacionalistas, decimonónicos y absurdos en la Europa unida, deshuesan, con sus recelos suburbiales, algunos aspectos de la vida catalana de manera cada vez más alarmante.

Gallardón, sin pausa pero con alguna prisa, como manda la tabla, se dispone a ofrecer en Madrid lo que se regatea en Cataluña. Por eso, aprovechándose de la combustión ajena, está consiguiendo cifras espectaculares de crecimiento que avalan para el líder madrileño, liberal de verdad y lejos de cualquier posición casposa, una tercera y cómoda reelección.

Hasta aquí
PATXO UNZUETA El País 21 Febrero 2002

¿Cómo hemos podido llegar hasta aquí?, se preguntaban ayer, volviendo la vista hacia sus mayores, los miembros de organizaciones juveniles concentrados en protesta por el intento de asesinato de Eduardo Madina, dirigente de las Juventudes Socialistas de Euskadi. Lo hacían con reproche: 'No tiene que ser tan difícil, quiten tensión, pónganse de acuerdo'. Cada generación cree inaugurar el mundo, y es lógico que los que llegan pregunten y empujen. No lo es tanto que algunos de los empujados pongan más empeño en halagar a los jóvenes, apuntándose a su teoría de que todo es cuestión de buena voluntad, que en decirles que también son jóvenes los que han mutilado a su amigo (y los que denuncian a los profesores a los que ataca ETA).

'¿Qué condujo a la sociedad alemana a la locura colectiva', se preguntó Sebastian Haffner a fines de los años 30, cuando tenía veintitantos, y para contestarse escribió un libro, Historia de un alemán, cuya versión española acaba de publicar la editorial Destino. Ya antes de la llegada de Hitler se vivió, escribe Haffner, una situación en la que 'era difícil distinguir lo posible de lo imposible', en parte porque los políticos 'no se cansaban de alabar el llamativo ataque de atontamiento masivo que sufría la juventud'; y después de que llegara, aún pasaron años antes de que su generación se tomara en serio a los nazis, cuyo designio era 'borrarnos de la faz de la tierra'.

Comparar la situación actual de los vascos no nacionalistas con la de los judíos de la Alemania nazi es 'profundamente manipulador', una 'brutalidad ideológica que se ejerce a partir de los medios de comunicación españoles', en opinión de Iñaki Lasagabaster, profesor de la Universidad del País Vasco (Les Temps Modernes, verano de 2001). El argumento es que los judíos no tenían un Estado detrás respaldándoles, como ocurre hoy a los vascos españolistas. Aunque esto último sea cierto, ello no impedirá que los que han visto quemar tres veces su farmacia o librería, o los profesores que han tenido que tomar el camino del exilio, tiendan a sentirse tan desamparados como los tenderos y profesores judíos de 1933.

De momento, ya hemos pasado de la enfática afirmación de que ser víctima de ETA no da la razón a considerar que convierte en sospechosos a los que lo han sido. Edurne Uriarte ganó una cátedra en la Universidad del País Vasco aprovechándose -según la revista Kale Gorria, dirigida por Pepe Rei- de la 'relevancia pública adquirida a raíz de la denuncia de supuestas amenazas de ETA'. Más que supuestas, porque le colocaron tres kilos de dinamita. Ahora, una comisión de la Universidad (de la que forma parte Iñaki Lasagabaster) ha anulado la oposición estimando el recurso presentado por su contrincante, Francisco Letamendía.

Este antiguo diputado abertzale se consideró víctima de una injusticia al ver que la plaza iba a una profesora con menos obras publicadas y años de investigación. Seguramente muchos opositores derrotados tendrán sentimientos parecidos, en cualquier lugar del mundo. Sin embargo, lo singular del País Vasco es que hay un sector de sus habitantes que se considera con derecho a reforzar sus razones con amenazas. Letamendía ha negado haber amenazado a nadie, pero los testimonios recogidos en las cinco cartas del jefe del departamento, Paco Llera, al rector, escritas antes de que se conociera el resultado del recurso, ofrecen un alto grado de verosimilitud: nadie se inventa una cosa así, incluyendo expresiones tan reveladoras como ese 'hueles a establo asturiano' con que, según Llera, culminó Letamendía sus advertencias. (Calor de establo: Nietzsche; pero asturiano: no eres de aquí, vuélvete a tu casa).

El problema no es si la comisión que ha dado la razón a Letamendía ha actuado por miedo, sino la fuerza intimidatoria que frente a adversarios de todo tipo tienen las amenazas cuando provienen del sector de que forma parte ese profesor. Letamendía no puede ignorar que en Euskadi las palabras ('caciquismo y españolismo furioso') no se las lleva el viento, sino que a veces aparecen con pelos y señales en la revista de Pepe Rei, encargada, según opinión muy generalizada, compartida por algunos jueces, de una misión similar a la de quienes colocaban estrellas amarillas.

¿Cómo hemos llegado a esto? Pues poco a poco: callando, o gritando exageradamente lo contrario de lo que pensábamos, para que no nos tomen por judíos.

Alerta por terrorismo químico
Editorial La Razón 21 Febrero 2002

El descubrimiento de una red de terroristas islámicos con cuatro kilos de cianuro, con los planes del sistema de conducción de agua de Roma y con la ubicación de la Embajada de Estados Unidos en esa ciudad permite sospechar que se preparaba un atentado contra la legación diplomática por procedimientos de terrorismo químico, una de las amenazas previstas por los servicios de seguridad occidentales, junto con otras armas de destrucción masiva de tipo biológico o nuclear.

La amenaza procedente del fundamentalismo no está, por tanto, cerrada, pese a la finalización de la guerra de Afganistán y el golpe asestado a las bases terroristas de la organización Al Qaida. El propio hecho de que se desconozca la suerte o el paradero de su líder, Osama ben Laden (ni tampoco la del «mulá» Omar) es poco tranquilizador. Es cierto que, tras el 11 de septiembre, y tras el esfuerzo mundial contra el terrorismo de origen islamista, no se tienen datos de atentados, aunque sí de intentos fallidos (como el del terrorista suicida que llevaba explosivos en los zapatos, pero que fue descubierto). Pero, más tarde o más temprano, los servicios policiales y de inteligencia pueden bajar la guardia.

Es preciso, por tanto, mantener la conciencia del peligro, que puede afectar a objetivos concretos o a la población civil indiscriminadamente. El problema persiste y, aunque la lucha sea larga, la victoria es incierta; entretanto, hay que extremar la precaución.

Plan de acoso a la trama etarra
Editorial La Razón 21 Febrero 2002

Empiezan a concretarse las propuestas emanadas de la Comisión de seguimiento del Pacto Antiterrorista. Especialmente, una de ellas, la encaminada a situar fuera de la legalidad a aquellos partidos, como la actual Batasuna, que realmente luchan por acabar, en complicidad con la banda Eta, con la misma legalidad democrática.

Es normal que algunas de las medidas previstas por Gobierno y PSOE sean discutidas y deban ser depuradas para que no conculquen ningún tipo de disposición constitucional. Pero también lo es que es preciso, de una vez por todas, coger el toro por los cuernos e impedir que un grupo organizado contra la convivencia y estabilidad nacional campe por sus respetos con total impunidad. La obscena práctica de la apología del terrorismo debe acabar. El aprovechamiento del sistema democrático para obtener fondos que sirvan para acosar a los ciudadanos debe tener un fin inmediato. El lugar de los criminales, pero también el de sus cómplices necesarios, es el banquillo y no, desde luego, un escaño parlamentario o una concejalía retribuida.
Sólo si los acosadores pasan a ser acosados se puede vislumbrar un futuro en el que se destierre el miedo del País Vasco. Un miedo que se extiende como un magma esterilizador y que ha dado lugar a un estado de excepción en lugar de a un Estado democrático. Y es éste el que debe imponerse.

La firmeza produce resultados
EDITORIAL Libertad Digital 21 Febrero 2002

Después de tantos años de claudicación ante la cansina cantinela victimista de los nacionalistas vascos —que últimamente había alcanzado tintes de abierta sedición contra las instituciones del estado de derecho—, el Gobierno se ha apuntado un importante tanto al no ceder ante las veleidades soberanistas de Ibarretxe en Europa.

Dos meses ejerciendo el “gamberrismo” institucional sin ningún resultado han bastado para que Ibarretxe se diera cuenta de que era mejor tener un Concierto para toda la Comunidad vasca —sobre el que él tendrá control directo— que dejar que las diputaciones forales negociaran cada una el suyo. Ni los españoles ni el Gobierno tenían ya nada que perder. Ya no es necesario buscar que los nacionalistas “se sientan cómodos” para evitar que se radicalicen. Después de Estella y del incumplimiento de las promesas electorales del PNV acerca de la persecución de los terroristas como su prioridad máxima; después de la constante caja de brujas contra los “desafectos” al régimen y vista la firme voluntad de los dos principales partidos de la democracia española de no negociar ni contemporizar con quienes apoyen o toleren el terrorismo ni emplear la lucha contra el terrorismo como arma electoral, a Ibarretxe no le ha quedado más remedio que retroceder.

El texto aprobado es, en la práctica, el mismo que el de diciembre pasado: 181.000 millones de pesetas (unos 1.088 millones de euros) deberá abonar la Hacienda vasca al Fisco nacional, y la delegación vasca ha suprimido la exigencia de representación directa en Europa. Muy mal podría haber explicado Ibarretxe a sus conciudadanos y votantes que la definición del modelo económico vasco y la seguridad jurídica en el orden fiscal (vitales para el normal desenvolvimiento de la economía vasca), así como la oportunidad de gestionar directamente la política económica y fiscal de la región, dependían exclusivamente de un capricho suyo y de Arzalluz, cuyas prioridades no son tanto garantizar la libertad, la seguridad el progreso y el bienestar de todos los vascos, sino más bien llevar a término su particular utopía homogeneizadora y protototalitaria que la mayoría de los vascos no desea ni comparte.

La peor forma de enfrentarse a quienes cifran su felicidad personal en la consecución de una utopía es darles esperanzas de que podrán llevarla a cabo algún día. La más sensata es demostrarles con hechos que, por mucho que se empeñen, sus proyectos son irrealizables.

Una profesora socialista de la UPV planta cara a las provocaciones de proetarras
BILBAO. M. Alonso ABC 21 Febrero 2002

Mientras en las tres capitales vascas miles de ciudadanos se manifestaban en silencio y sin incidentes en protesta por el atentado terrorista sufrido por el dirigente de las Juventudes Socialistas Eduardo Madina, en la Universidad del País Vasco una concentración similar fue abordada por un grupo de radicales, que portaba una pancarta en defensa de los presos etarras.

La concentración que tuvo lugar ayer en la Universidad del País Vasco en protesta por el atentado en el que resultó gravemente herido Eduardo Madina fue abordada por un grupo de radicales que acudió a provocar a quienes querían expresar su rechazo contra los terroristas que dejaron sin una de sus piernas al dirigente de las Juventudes socialistas. Los guardas jurados se limitaron a colocarse entre unos y otros, sin intervenir.

No eran más que una docena de jóvenes los que, con una pancarta en la que se leía «Euskal presoak, Euskal Herria» (Presos vascos, a Euskal Herria), se colocaron junto a los manifestantes, encabezados por el equipo rectoral y entre los que se encontraban los profesores socialistas Francisco Llera y Gotzone Mora, así como Francisco Letamendía, «Ortiz». En una de la paredes, también había desplegada otra pancarta que tenía escrito en euskera «Lo vuestro es terrorismo, fascistas».

La concentración había sido convocada a mediodía y transcurrió en silencio durante quince minutos, hasta que la profesora y juntera del PSE-EE dijo a uno de los radicales que defendían a los presos etarras que en el hospital estaba un compañero suyo, a lo que el joven le contestó que también había quinientos en la cárcel, en referencia a los reclusos de la banda. Gotzone Mora le recordó entonces que esos 500 están vivos y le preguntó ¿Y cuántos muertos?.

Mientras, en las tres capitales vascas, miles de ciudadanos se concentraron en la plaza Moyua de Bilbao, en la plaza España de Vitoria y frente a la Catedral del Buen Pastor en San Sebastián, convocados por las organizaciones juveniles de todos los partidos políticos y sindicatos vascos, excepto Batasuna y LAB. En Bilbao estuvieron los socialistas Nicolás Redondo y Rodolfo Ares, el popular Fernando Maura, los peneuvistas Iñigo Urkullu y Josune Aritztondo y la dirigente de EA Begoña Erratzi, así como los consejeros del Gobierno vasco Javier Madrazo y Álvaro Amann, el diputado general de Vizcaya, Josu Bergara, y el alcalde Iñaki Azkuna.

Al término de la concentración, el secretario general de las Juventudes socialistas, Daniel Díez, apostó por el diálogo entre demócratas y recordó que el día anterior las juventudes de todos los partidos vascos, excepto Batasuna, llegaron a un acuerdo en apenas veinte minutos.

En San Sebastián, cientos de personas participaron en la concentración convocada frente a la Catedral del Buen Pastor, a la que acudieron representantes de los partidos democráticos y de las organizaciones juveniles. Una pancarta con el lema «ETA no. Paz y libertad» presidió el acto silencioso, en el que estuvieron el secretario general del PSE de Guipúzcoa, Manuel Huertas; el vicesecretario socialista, Jesús Eguiguren; el alcalde donostiarra Odón Elorza, que no asiste habitualmente a este tipo de actos, y los concejales socialistas y populares del Ayuntamiento de San Sebastián. En la Plaza de España de Vitoria se concentraron unas doscientas personas. El acto estuvo precedido por una manifestación en la Escuela de Ingenieros del campus de Álava, en la que participaron, entre otros, el delegado del Gobierno, Enrique Villar.

Madina evoluciona favorablemente de las heridas que padece, aunque «persiste el riesgo de infección».

El consejero de Interior, Javier Balza, atribuyó el atentado al «comando Vizcaya», que cuenta con varios «grupos de apoyo».

Desarticulado un comando «legal» de ETA en Pamplona formado por seis personas
MADRID. Agencias ABC 21 Febrero 2002

Efectivos de la Guardia Civil han desarticulado durante la pasada noche un comando ´legal´ de ETA en Pamplona formado por seis personas, según han informado fuentes relacionadas con la investigación. En la operación, desarrollada hacia las cuatro de la madrugada en el barrio de Mendirrolli de la capital navarra y en la localidad de Burlada, también se efectuaron cuatro registros, donde los agentes encontraron una bomba-lapa, un subfusil, tres pistolas, una escopeta de cañones recortados y abundante documentación.

El comando de ETA desarticulado estaba preparando un atentado que, al parecer, se iba a cometer de forma inminente, según informaron fuentes relacionadas con la investigación. La operación policial se ha saldado con la detención de cuatro hombres y dos mujeres. Al parecer, las detenciones se desencadenaron cuando los investigadores llegaron al convencimiento de que los sospechosos que estaban siendo investigados se encontraban a punto de llevar a cabo un atentado. Las fuentes consultadas indicaron que ese atentado se iba a cometer con la bomba lapa que ha sido intervenida.

Las detenciones se han practicado en el barrio pamplonés de Mendillorri
y en la localidad de Burlada, próxima a la capital navarra. El comando estaría integrado por tres de los detenidos. Las otras tres personas han sido arrestadas ante la sospecha de que pudieran colaborar con los anteriores.

La operación se encuentra abierta ya que se están realizando registros en estos momentos. Las seis personas detenidas permanecen en la comandancia de la Guardia Civil de Pamplona a la espera de ser
trasladados a Madrid para ser puestos a disposición de la Audiencia
Nacional, confirmaron fuentes oficiales.

UNA PROPUESTA EQUIVOCA QUE FRAGA DEBERIA ACLARAR
Editorial El Mundo 21 Febrero 2002

Euardo Zaplana fue el único dirigente del PP que se atrevió ayer a rechazar de forma tajante la propuesta aprobada por el Parlamento gallego de que las comunidades tengan representación directa en los órganos de gobierno de la UE.

El Parlamento gallego había aprobado anteayer, con los votos de PP y PSOE, una moción en la que se defiende que los Gobiernos autonómicos «puedan ejercer por delegación estatal la representación española en las instituciones europeas». También los parlamentarios gallegos aprobaron otra propuesta para transformar el Senado en Cámara de representación de las comunidades autónomas como «expresión del carácter plurinacional» de España.

Zaplana fue precisamente el presidente del reciente congreso del PP, en el que se rechazó una propuesta casi idéntica de los compromisarios gallegos, avalada por Manuel Fraga. El congreso del PP acordó que la representación en Bruselas sólo puede corresponder al Gobierno de la nación, aunque recomendó una mejora de los mecanismos de coordinación con las autonomías.

En la práctica, lo que proponen ahora Fraga y sus parlamentarios parece bastante similar a lo que plantea el PNV en la negociación del Concierto, aunque Javier Arenas precisó ayer que el presidente gallego siempre ha respetado las competencias del Gobierno en materia exterior.

No puede ser de otra manera ya que los Tratados de la UE, como recordó Romano Prodi hace algunas semanas, establecen de forma inequívoca que la representación en la Comisión Europea y en los Consejos siempre corresponde a los Gobiernos nacionales.Otra cosa es que éstos puedan delegar esa representación en sus comunidades o regiones, como han hecho Alemania, Bélgica y otros Estados.

En todos estos casos, los Gobiernos han aceptado la presencia de representantes de sus regiones en las negociaciones que les atañen, pero siempre con una importante salvedad: que estas delegaciones tenían voz, pero no voto. El voto es indelegable y corresponde a los Estados.

Por tanto, si lo que plantea Fraga, como se ha interpretado, es que Galicia pueda representar y votar en nombre del Estado español, la propuesta es inviable. Si lo que defiende es que las comunidades puedan hacer oir su voz en la UE, la iniciativa puede y debe ser estudiada. Por ello, sería bueno que aclarara los términos de su moción.

ETA debe desaparecer
Cartas a Director ABC 21 Febrero 2002

Te compadezco, ETA, de veras. Qué pena la tuya, luchar inútilmente, matar vilmente para nada. Asesinar porque sí, porque eres así. No sabes nada. Me recuerdas al mito de Sísifo. Me das lástima, la lástima que me producen los desquiciados. Porque estás perdida, ETA. Te has enrolado en un laberinto de imposibles, injustificables todavía hoy más, desde hace ya dos décadas, y eso te va destruyendo lentamente. Sabes que el pueblo ni te quiere ni te apoya. Eso sí lo sabes. La inmensa mayoría de los españoles no es indiferente ante el sello de muertes y atentados que has dejado ya en tu harto maldito camino.

Cierto es, ETA, que no pasas inadvertida, pero eso te va a acabar pasando factura, ahora ya tarde para Eduardo Madina y para los que asesinaste, y no la podrás pagar, porque el pueblo no olvida y recuerda in saecula saeculorum. No, ETA, no. La herida es demasiado grande para olvidar. Ya no es posible. Demasiado dolor y sufrimiento hemos padecido todo un pueblo inocente. Demasiadas lágrimas vertidas una y otra vez. Demasiada traición a la libertad del ser humano. Demasiado tarde para muchas vidas. Por todo ello, ETA, quiero decirte en público que vamos a seguir exclamando y gritando nuestro rechazo a tus actos, tanto cuanto haga falta para que desaparezcas. Porque no vas a ganar tu estúpida y sucia guerra. No la vas a ganar simplemente porque tus asesinatos te deslegitiman como vencedor. Todo está siendo la crónica de una muerte anunciada: la tuya. Y parece que todos lo sabemos menos tú. ¿Acaso no oyes el clamor del pueblo?   Ismael Campos Antequera. San Feliú de Llobregat (Barcelona).

El vasco, el gallego, el aragonés, el asturiano y el leonés están en peligro de desaparición
EFE Libertad Digital 21 Febrero 2002

El vasco, el gallego, el aragonés, el asturiano y sobre todo el leonés peligran en España, según el nuevo "Atlas de las lenguas en peligro en el mundo" de la UNESCO, mientras que el catalán se está reforzando.

El informe, la segunda edición más completa de una obra que apareció en 1996 y que será presentada oficialmente este jueves, día Internacional de la Lengua Materna, afirma que al menos 3.000 de los 6.000 idiomas que se hablan en el mundo corren el riesgo de desaparecer.

La UNESCO considera que la lengua de una comunidad está en peligro cuando un 30 por ciento de sus niños no la aprenden, y entre las razones para que eso ocurra cita el desplazamiento forzado de la comunidad, el contacto con una cultura más agresiva o la acción de los miembros de una cultura dominante. También estima que el riesgo que sufre un idioma no depende sólo de cuántos hablantes tiene, sino también de los de los de otras lenguas del entorno "culturalmente agresivas".

El informe establece grados de riesgo para las lenguas: desde las potencialmente amenazadas porque el número de niños que las aprenden disminuye, a las moribundas o extinguidas, pasando por los idiomas en peligro, en los que los hablantes más jóvenes son jóvenes adultos, o las seriamente en peligro, ya que sólo cuentan con hablantes de mediana edad o ancianos.

También la apología
Iñaki EZKERRA La Razón 21 Febrero 2002

De la reunión del Pacto por las Libertades y a propuesta de los socialistas ha salido la idea de modificar el Código Penal para castigar con penas de cárcel a los que no matan pero amenazan. Entiendo que lo que se va a hacer es tipificar exhaustivamente la «amenaza» como delito para evitar las subjetividades, los huecos legales y las libres interpretaciones de la ley que hasta ahora ha podido haber en la legislación antiterrorista y a las que contribuyó con entusiasmo irredento, aunque ya venían de antes, la última reforma del Código, la de Belloch. Entiendo que lo que ahora proponen los socialistas es apuntalar la seguridad jurídica en esas faltas y delitos que hoy fluctúan en un cenagal confuso en el que los jueces tienen miedo de resbalar y llevarse un leñazo sin el socorro sino la reprimenda de sus colegas. Bastante tienen los magistrados con el lógico miedo a Eta como para acabar teniendo también miedo del Tribunal Supremo o del Constitucional.

Si es eso lo que se pretende, bienvenida sea esa aportación socialista al Pacto por las Libertades. Sobre la conveniencia o inconveniencia de ilegalizar Batasuna uno expresó en su día sus dudas, entre otras cosas porque esa decisión facilitaría la cantinela martirológica, que, por otra parte ¬también es cierto¬, sigue siendo entonada aunque no se ilegalice ni Batasuna ni nada y por motivos tan cabales como los inhumanos ronquidos que sufren los presos etarras de algunos de sus compañeros de celda. Sobre lo que uno, sin embargo, no tiene dudas es sobre la necesidad de penalizar debidamente la «amenaza» y sobre la tipificación que debe llevarse también a cabo del borroso, evanescente e inexistente delito de apología del terrorismo.

Porque en realidad el apologista del terrorismo lo que hace es proferir también una amenaza dirigida a toda la ciudadanía democrática. Quien grita «goras» a Eta, quien llama «héroes» a los asesinos del Comando Vizcaya, quien se pasea con una camiseta con el logotipo de la serpiente y el hacha lo que está haciendo es amedrentando a toda la sociedad, poniéndose del lado de los que matan, da igual que lo haga perdiendo la mirada en el techo o poniéndola en algún periodista que en las ruedas de prensa tiene la costumbre de «preguntar demasiado».

Castigar por fin y debidamente la apología del terrorismo sería la consecuencia lógica e inevitable de la «filosofía penal» por lo cual se va a castigar la «amenaza». Y sería también la manera de pillar a Batasuna en una actividad delictiva que ya no podría achacarse a un miembro aislado. Abriría de veras la posibilidad de sentar en el banquillo a ese grupo político como tal y de poder ilegalizarlo sobre una base demostrable y sólida.

La socialización del miedo
Lorenzo CONTRERAS La Razón 21 Febrero 2002

Está claro que Eta ha decidido explotar su gran y definitivo recurso: la universalización del miedo. Con el atentado de que ha sido víctima el joven socialista Eduardo Madina, ingenuo imitador de Ernest Lluch en el difícil arte de «comprender» a los etarras en sus planteamientos de independentismo autodeterminista, se ha evidenciado que para los dirigentes de la organización lo más eficaz es la demostración de que nadie mínimamente relacionado con los partidos estatales debe sentirse seguro. Se trata de un mensaje omnidireccional del que convendría sacar alguna deducción en los ambientes universitarios también. Por ejemplo, el rector de la Universidad del País Vasco, Manuel Montero, que dice haberse mostrado impávido en el cobarde episodio de la no provisión de la cátedra para Edurne Uriarte, debería ilustrarse un poco sobre la importancia del miedo que asegura no sentir en el marco de la institución que rige.

Es un tópico decir que el miedo es libre. Y una vez más queda patente que es lo único verdaderamente libre que va quedando en el País Vasco. No representa ningún consuelo abismarse en conclusiones sobre la creciente debilidad de Eta, que como le ocurre a ciertas personas físicas está demostrando poseer una pésima salud de hierro. Ahora que comprueba cómo se le cierran las puertas de acceso a los «mejores» círculos de las personas-objetivo, gracias a un perfeccionamiento de los sistemas de seguridad, opta por lo más elemental y sencillo: reducir la ambición de los atentados, bajar el nivel social y político de las víctimas y, en resumidas cuentas, «socializar» el terror, de manera que no haya privilegiados a la hora de morir por la causa constitucionalista y democrática. La corona del martirio está ya al alcance de cualquiera.

La única verdadera respuesta que se perfila desde el Poder Central es la desfinanciación de Batasuna en el sentido de privarle de las subvenciones oficiales derivadas de su condición de partido legal. Todavía se ignora cómo será eso «legalmente» posible, del mismo modo que nadie o casi nadie entiende cómo se puede ilegalizar al brazo político de Eta por mucha ilegitimidad moral que acumule. Habría tal vez que acelerar la aprobación de una nueva Ley de Partidos, configurando una escala de sanciones que incluyese la posibilidad de disolución de aquellos dentro de determinadas circunstancias. Y aun así la polémica basada en el hecho de que Batasuna es un partido «con votos» dejaría abierta la puerta de un peligroso conflicto.
Pero siempre lo más peligroso, lo más vidrioso, lo más obstructivo seguiría siendo la vigencia del miedo. Un miedo criminal que camparía libremente en busca de objetivos, sorteando islotes de seguridad para privilegiados, porque, a fin de cuentas, lo importante continuaría siendo matar, como en las guerras ocurre con los llamados «daños colaterales».

La fuerza de la razón frente a la razón de la fuerza
Esther Esteban La Razón 21 Febrero 2002

Eta ha vuelto a actuar y lo ha hecho, una vez más, de la única forma brutal e irracional que conoce. Esta vez los fascistas del tiro en la nuca y el coche bomba han pretendido segar la vida de un joven socialista Eduardo Madina, cuyo gran pecado es ser una persona comprometida que se niega a permanecer callado frente a la barbarie y no esta dispuesto a sucumbir silente frente al miedo. No es casual que el atentado se produjera apenas unas horas antes de que se celebrara la reunión del pacto antiterrorista. Un encuentro en que tanto el PP como el PSOE intentaron consensuar propuestas concretas para estrechar el cerco a Batasuna y al mal llamado entorno de Eta.

Si tuviéramos que resumir la mañana de ayer en una sola frase podríamos decir que el atentado de Bilbao y la cita de Madrid eran el blanco sobre el negro: la fuerza de la razón frente a la razón de la fuerza. Eduardo, afortunadamente, sigue con vida pero su vida, a partir de ahora, nunca será igual. El precio que ha pagado por defender su derecho a pensar y actuar en libertad ya ha sido muy alto y como ocurre con tantas víctimas inocentes no habrá forma de compensarle por su dolor. La única manera de mitigar su sufrimiento es que el partido en el que milita y el resto de los partidos democráticos no desfallezcan, no se arruguen no se dejen llevar por los cantos de sirena que un día sí y otro también hablan de negociar, de tender puentes ¿negociar para qué? Los de la capucha y sus cómplices no entienden otro lenguaje que no sea el de la extorsión y el chantaje, el de la sangre y el miedo. Son un puñado de cobardes que pretenden disfrazar de ideología la sinrazón y cuyo único objetivo es poner de rodillas a todo un pueblo. Dicen que el atentado de ayer era un aviso por partida doble. Un aviso a los socialistas vascos en pleno proceso congresual y otro a los socialistas de Ferraz.

Sin necesidad de leer entre líneas el intento de asesinato de Eduardo lo que debe servir es para tomar aliento, para volver a enarbolar la bandera del ¿no pasaran! por duro y fatigoso que esto sea. Se que es fácil escribir esto desde el lugar confortable de una redacción en Madrid, que lo duro y lo difícil es mantener la fortaleza y la templanza cuando uno vive en el desasosiego cuando a uno le matan o no le dejan vivir, pero no hay otra salida si de lo que se trata es de poder vivir con un mínimo de dignidad. Por eso, por respeto a las durísimas horas por las que atraviesa el joven socialista vasco y su familia, la reunión de ayer no puede quedarse sólo en palabras huecas. Si no hay conclusiones que permitan aislar a estos desalmados, la desesperanza tiene el terreno abonado. ¿Basta ya!

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