AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 25 Febrero  2002
En busca de la raza vasca
Editorial La Razón  25 Febrero 2002

El PNV sólo quiere el poder absoluto
Luis María ANSON La Razón  25 Febrero 2002

¿Qué «Humanidad»
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo  25 Febrero 2002

El último atentado
Ernesto LADRÓN DE GUEVARA es portavoz de Unidad Alavesa La Razón  25 Febrero 2002

Las nueces del PSOE
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  25 Febrero 2002

Elkarri engaña
Editorial ABC  25 Febrero 2002

Multiculturalismo
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2002

El Servicio Vasco de Salud preguntaba a mujeres en un cuestionario si eran o no de «raza vasca»
L. R. N. - Madrid.- La Razón  25 Febrero 2002

Germán López Bravo: «Quienes trabajamos por la libertad, perdemos la nuestra»
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 25 Febrero 2002
 

 

En busca de la raza vasca
Editorial La Razón  25 Febrero 2002

El esfuerzo del nacionalismo vasco por diferenciarse y marcar hasta la menor distinción posible con el resto de España superó hace tiempo todas las cotas del ridículo para caer en un racismo sólo comparable al que llevó a los nazis de Hitler a perpetrar una de la mayores carnicerías de la historia reciente. Por eso resulta alarmante saber que un sistema de salud público, dirigido con mano de hierro por el nacionalismo, obligue a la mujeres, que deben someterse a pruebas oncológicas, a que declaren en un cuestionario si pertenecen o no a la «raza vasca». Además de poderse considerar como una vulneración de derechos de los pacientes, que no pueden ser interrogados acerca de su ideología, raza o religión, la pregunta del cuestionario revela un comportamiento racista, consecuente con las manifestaciones del líder del PNV, Javier Arzallus.

El concepto de «raza vasca», y en concreto «bizkaína», sobre la superioridad de un grupo étnico perfectamente definido sobre otros, estaba ya expresado entre el demencial batiburrillo de textos que dejó escritos un personaje tan peculiar como Sabino Arana, al que ahora se quiere presentar, mediante indispensables lavados de cara, como «padre» de todo «lo vasco». Ha recogido LA RAZÓN muchas de las «perlas» de tan siniestro personaje, que resulta extraordinariamente más insultante y alucinado al referirse a los «maketos», que el propio Adolfo Hitler cuando escribía sobre los judíos. Pero lo verdaderamente perverso no reside en los escritos de un viejo político; lo que causa miedo y estupor a un tiempo es que alguien, en pleno siglo XXI, en medio de la globalización y la ingeniería genética, y mientras los europeos derribamos fronteras y nos fundimos culturalmente, piense seriamente en que hoy existe una «raza vasca» y se pretenda «revitalizar». Como, desde el punto de vista genético, resulta reprobable, acudir a la difusión del factor negativo en el Rh para tratar de explicar que es una clara marca de «raza», en lugar de ser una simple consecuencia de un alto índice de endogamia.

Para el nacionalismo excluyente todo vale con tal de marcar fronteras entre «lo nuestro» y lo de los demás. Y es permisible gastar dinero público en acotar incluso los parámetros morfológicos de una «gallina vasca», una raza autóctona, y emprender la búsqueda de otras «razas» de animales «de aquí» con un empeño tan simplista que causaría risa si no fuera porque es parte de un siniestro plan. El concepto de «raza» aplicado a los radicales del nacionalismo no sólo es un arma para la xenofobia y está teñido de sangre inocente, sino que recuerda peligrosamente cómo en otros lugares se empezó por hablar de raza para seguir con los exterminios.

El racismo es, en este caso, otro instrumento más puesto al servicio de quienes trabajan para una instancia capaz, en su momento, de determinar quién puede ser o no ciudadano de Euskadi, y acabar con todos aquellos que, con sus votos y su actitud, pueden dar al traste con su independentismo. Por eso se acosa a los demócratas y se aterroriza a los ciudadanos. Por eso Eta asesina mientras el PNV juega a la confusión y, al final, nunca llega a comprometerse en la lucha contra el brazo político de Eta.

El PNV sólo quiere el poder absoluto
Luis María ANSON La Razón  25 Febrero 2002
de la Real Academia Española

La meta del PNV es ganar por mayoría absoluta las elecciones autonómicas de 2005. Todos los movimientos de Arzallus y su marioneta pasmada, el lehendakari Ibarreche, se encaminan en esa dirección. Los nacionalistas gobiernan desde hace veinte años el País Vasco, pero siempre en precario. En cuanto se alcen con la mayoría absoluta plantearán situaciones soberanistas altamente provocadoras para la dignidad de España, aunque el desarrollo político de Europa dulcifique las cosas.

El pacto de Ajuria Enea, el de Estella, el tratamiento de la tregua, los apoyos a los proetarras, las zanahorias al PSOE, las órdenes a la Ertzaina, las conversaciones subterráneas con Eta, los órdagos en la negociación del concierto, las fintas a los partidos nacionales y a Batasuna, las velas encendidas unas veces a los demócratas, otras a los filoterroristas, todo, todo, está en función de reclutar votos para colmar la cesta de 2005.

Y, claro es, la crecida del número de funcionarios, el frenesí para crear empresas públicas o semipúblicas, las ayudas económicas, las incesantes subvenciones a grupos, asociaciones, fundaciones, instituciones, el control obsesivo de los medios de comunicación y del sistema educativo, no tienen otro propósito que desarrollar un PRI vasco y que la mayoría de los ciudadanos de las provincias vascongadas dependan económicamente, de forma directa o indirecta, del Gobierno de Vitoria.

¿Qué ingenuidad hacer el juego al PNV! Se equivoca Felipe González. Se equivoca el grupo Prisa. Se equivocan si de verdad su propósito es que se mantenga en el futuro la unidad de España, se domine a Eta y se instale en el País Vasco un sistema de libertad y concordia que reemplace a la dictadura del miedo. El PNV juega con unos y con otros. El PNV sólo quiere el poder absoluto.

¿Qué «Humanidad»?
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo  25 Febrero 2002

Mil personas detrás de un símbolo no lo convierten en respetable.Cuarenta mil personas detrás de una pancarta con una frase no le confieren automáticamente ni coherencia, ni inteligencia, ni sentido, ni valor. Es el caso del lema «No hay más patria que la Humanidad», que el sector pro-nacionalista del PSE-EE, en el que milita el joven mutilado por el último atentado etarra, impuso en la manifestación bilbaína del sábado.

Para empezar, el lema es falso; para continuar, lo que quiere decir es lo contrario que lo que dice; y para terminar, el sentido de la pancarta y de la propia manifestación es opuesto a lo que se supone que es o debería ser, porque la condena de este atentado no iguala y alcanza a todas las víctimas de todos los atentados de ETA y, sobre todo, porque se excluye explícitamente a ETA de la condena del atentado. Todo, para mostrar de forma tan triste como elocuente que la voluntad de pactar con el nacionalismo de cierto PSE está dispuesta a pasar por todo, incluidos el sacrificio y la aniquilación política. Nunca el silencio de una manifestación vasca ha sido tan claramente «el silencio de los corderos».

Por supuesto, me merecen absoluto respeto muchas personas que en ella participaron. Faltaría más. Pero ni lo merece el lema, ni los argumentos del discurso, ni su auténtica, tortuosa y engañosa finalidad política. Para empezar, oponer Patria y Humanidad es absurdo. El sentimiento de humanidad, con minúscula, y la idea de que la dignidad del ser humano, con mayúscula, está por encima de razas y fronteras no excluye en absoluto ni el sentimiento patriótico ni la idea de Patria. En el patriotismo, que es un sentimiento natural, cultural y político, caben muchas acepciones.Unas respetables y otras no. Borrar las buenas junto a las malas sólo indica una incapacidad para condenar la maldad concreta escudándose en una condena abstracta. A propósito de un atentado se condenan todas las patrias. Bien. Pero ese atentado, como todos los de ETA, se ha cometido sólo en nombre de una cierta Patria el País Vasco socialista, independiente y euskaldún de ETA, tan cercano al del PNV-EA como se demostró en Estella .Y las victimas de ETA (y los perseguidos por el PNV) lo son por querer seguir perteneciendo a otra Patria, España, viejísima nación políticamente identificada por sus propios enemigos con su Constitución y que no mata ni mutila. ¿Por qué se finge entonces que todas las patrias y patriotismos son iguales si en el País Vasco está claro que verdugos y víctimas no lo son? Porque el fin último aunque oculto del lema bilbaino es poner a los partidos españoles, al menos al PSOE, en manos de un patriotismo, el excluyente del PNV-EA, para pactar la independencia, o sea, la rendición ante otro patriotismo, el criminal de ETA. Eso sí, en nombre de la «Humanidad». ¡Qué humano es el terror!

El último atentado
Ernesto LADRÓN DE GUEVARA es portavoz de Unidad Alavesa La Razón  25 Febrero 2002

El atentado contra un joven adquiere tintes más dramáticos ¬si cabe¬ que los de una persona curtida por los avatares de la vida. Es como cortar de raíz un proyecto de futuro. Significa algo así como parar el mundo, pues que la vida siga es ni más ni menos el relevo generacional. Por eso, sentí un profundo abatimiento cuando me enteré por los medios de comunicación del atentado contra Asier Madina.

Por eso, también, he acudido a la manifestación convocada en Bilbao como repulsa a ese intento de segar, una vez más, una vida, por los de siempre..., por los que de forma mafiosa tratan de condicionarnos y secuestrar nuestra voluntad, la voluntad de las urnas que es la de todos. Nunca tan pocos han hecho tanto daño a tantos. Nunca tan pocos han privado de libertad a tantos otros y nunca tan pocos han significado tan poco desde el ángulo de la democracia pero han socavado tanto sus cimientos, intentando que la voluntad popular quede impedida por su dictadura aterrorizando a la sociedad. Pero he de decir que no me he sentido a gusto en dicha manifestación porque se ha puesto sordina al clamor popular, aplacándose la expresión pública del grito contra Eta y proclamando ¬en su lema¬ que no existen patrias. Esta manifestación ha tenido una extraña semejanza con la que se organizó con ocasión del atentado contra Emest Lluch. ¿Pero cómo no van a existir patrias? ¿Qué son si no unas patrias los Estados nacidos tras la Revolución Francesa que proclamaban la libertad, la igualdad y la fraternidad? ¿Qué es si no una patria la voluntad constitucional que bajo el signo de la soberanía nacional proclamaba el Estado liberal unitario desde 1812 como forma de preservar los derechos y libertades de los ciudadanos? ¿Qué es la España constitucional, sino una patria que defiende y protege los derechos humanos? ¿Si no existen patrias quién nos defiende a los ciudadanos? ¿Qué es ese socialismo que no plantea un marco de derechos y libertades defendidos en la Constitución, es decir, en la patria común de todos los españoles, para salvaguardar los derechos individuales? ¿Pero qué proyecto defienden los socialistas?

Si el proyecto que defienden los socialistas es el de Felipe González vamos aviados. Leo que Felipe González aboga por el diálogo con Eta, que es lo mismo que defiende Arzallus. Si resulta que el que decide sobre nuestro futuro ¬negociado en una mesa¬ es Eta, que no representa a nadie, (o mejor dicho, representa lo que representa Batasuna), y que es la Mafia más sangrienta de Europa, la que condiciona nuestra vida y existencia, ¿a donde hemos ido a parar, Sr. González? Si resulta que una secta mafiosa que extorsiona y asesina puede sentarse con los poderes del Estado para decidir el futuro de los ciudadanos ¿para qué votamos Sr. González? En ese caso dejemos que Eta ocupe el sitial de Franco y Pol-Pot nos pille confesados. ¿Para eso tantos y tantos ciudadanos hemos salido a la calle al efecto de combatir a quienes nos han estado robando la democracia y la libertad? ¿Para eso tanta gente ha arriesgado su vida y hacienda luchando contra la sinrazón? ¿Qué traición se está pergeñando? Si Vds. entienden diálogo como la cesión al chantaje y la renuncia a los principios éticos y democráticos que regulan cualquier sociedad democrática, es que Vds. nos quieren devolver al periodo preconstitucional, al igual que los nacionalistas, con lo cual Vds. han perdido los más elementales referentes y son un verdadero peligro para el futuro de nuestra sociedad. El Sr. González cada vez tiene un parecido mayor con el Sr. Madrazo, pero al menos este último me parece más auténtico. No sé cuál de los dos va a ganar la carrera de los pantalones bajados. Aclárense primero Vds. dentro de su partido y dejen de liarmos la manta a los ciudadanos. Verdaderamente nos están volviendo locos a los ciudadanos. ¿Déjennos en paz, Sr. González.

Las "nueces" del PSOE
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  25 Febrero 2002

El Partido Popular se está quedando solo en la lucha contra el terrorismo. Este es el hecho esencial de la política española del que nadie, ni siquiera el propio partido del Gobierno, quiere darse por enterado ni sacar consecuencias. Y esa empieza a ser su más grave responsabilidad porque, hasta ahora, su aislamiento no ha sido culpa suya sino el resultado de la clamorosa deserción del campo constitucional de un PSOE -el felipista de González y Polanco, al que se ha rendido Zapatero- dispuesto a imitar a Arzallus en su peor política: recoger las “nueces” del árbol de España sacudido por el terrorismo etarra. Las “nueces” de Arzallus están claras: la independencia del País Vasco mediante referéndum y la anexión de Navarra, siempre de la mano de ETA-Batasuna y con los apoyos y compañía que pueda reclutar. ¿Pero cuáles son las “nueces” del PSOE?

También están ya muy claras: el desgaste y desalojo de la Moncloa del PP de Aznar. Para ello, González y Polanco -la cabeza política y la fuerza mediática de esta operación- están dispuestos a la desestabilización institucional de España, a la liquidación de la Constitución de 1978 y a la apertura de un proceso de fragmentación del Estado tan brumoso e inconcreto que su mayor definición es el “federalismo asimétrico” de Maragall. En realidad, lo asimétrico es la desproporción entre los fines de González y Polanco (“con que no mande Aznar yo me doy por satisfecho”, ha dicho el emperador de PRISA) y los medios que están utilizando para conseguirlos. Nada menos que el jaque mate al Estado-Nación más antiguo de Europa, al país en el que uno ha sido Presidente del Gobierno trece años y otro es, desde hace prácticamente el mismo tiempo, el empresario más poderoso e influyente. Asimétrico, sí. Y terrorífico.

Conviene dejar claro que ese fin no tiene nada que ver con el triunfo del PSOE sino que supone y precisa su liquidación como partido nacional. El infinito rencor de González y la inmensa capacidad de destrucción de Polanco se han demostrado en el asesinato político de Nicolás Redondo Terreros. Inmediatamente después se ha puesto en marcha la estrategia anunciada descaradamente por Cebrián en “El País” al día siguiente de las elecciones vascas. A la manifestación de Bilbao por el atentado a Madina, que más que contra ETA parecía dirigida contra el “patriotismo constitucional” del PP; y a la farsa de Ibarretxe reuniendo a los partidos vascos para fingir interés por los concejales no nacionalistas cuando ya había pactado previamente el guión del apaño con Vellido Jáuregui se une ahora la obscena pretensión de Elkarri de ocupar los lugares que el terrorismo deje vacíos en las listas del PP y del PSOE. Pero hay una diferencia esencial: en el PP puede haber huecos; en el PSE-EE el vacío o, mejor, el vaciado político del partido por su dirección madrileña es anterior a las elecciones y casi da igual que vaya en las listas gente del PSE como de Elkarri, ya que ambos deberán obedecer al PNV. Estas son las “nueces” del PSOE: sueldos, cargos y el aislamiento del PP. ¡Pobre árbol español!

Elkarri engaña
Editorial ABC  25 Febrero 2002

El portavoz de Elkarri, Jonan Fernández, firmante en su día del pacto de Estella, afirmó ayer en «El Correo» que miembros de su plataforma estarían dispuestos a completar las listas municipales del PP y el PSE, como «acto de solidaridad» y «en los puestos de atrás». La oferta irrumpe en un momento en que los temas centrales de la política vasca son la seguridad de los concejales no nacionalistas y la desigualdad de condiciones en las que populares y socialistas concurrirán a las elecciones municipales y locales del próximo año. Es evidente que Elkarri ha elegido un buen momento para hacer su oferta y que ha utilizado con acierto el patrón nacionalista de mensajes equívocos. Gracias a esta pauta ha conseguido que Ramón Jáuregui, presidente de la Gestora de los socialistas vascos y últimamente muy receptivo a las iniciativas nacionalistas, festeje la propuesta de Fernández como «la primera muestra de solidaridad política» con los concejales amenazados. Es evidente que las palabras de Jonan Fernández tienen todos los ingredientes para ser recibidas con un buen gesto, pero sería un error quedarse en la apariencia agradable de la oferta de Elkarri. Aparte de que su ejecución es inviable, tras ella se dibuja la posible ilegalización futura de Batasuna, a la que Fernández se opone tajantemente con el mismo argumento que le lleva a ofrecerse como relleno de las listas de PP y PSE: no dejar a ciudadanos vascos sin representación electoral.

La simetría entre ambas situaciones -Batasuna no comparece por la acción del Estado y PP y PSE se quedan sin concejales por la violencia de ETA- está en la base del discurso de Elkarri y de esta oferta engañosa que busca, en última instancia, ganar legitimación para su conferencia de diálogo, en la que el conflicto político, y no el terrorismo de ETA, es el argumento central. El papel de buen samaritano que tanto gusta a Fernández requiere amplias dosis de equidistancia entre el Estado y la banda terrorista. Sin embargo, nada hay en su planteamiento que permita identificar un compromiso claro y firme en la erradicación incondicional del terrorismo, que es la única fórmula que verdaderamente protegerá a los concejales amenazados. Lo demás son sólo bondadosas apariencias, que no aportan nada más que la perpetuación indefinida de los amenazados en su condición de víctimas.

Multiculturalismo
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2002

El caso de la niña musulmana que exige acudir a la escuela con el pelo cubierto por el hiyab ha suscitado en ciertos medios de la izquierda una campaña de descalificaciones contra las personas que, como Azurmendi, han advertido de los peligros del multiculturalismo. Sobra agresividad y faltan argumentos. Presentar a Azurmendi o a Pilar del Castillo como intolerantes no pasa de ser una de esas burdas maniobras demagógicas a las que tristemente nos va acostumbrando la oposición. Nuestras sociedades democráticas occidentales se caracterizan por haber definido un ámbito en el que el individuo es autónomo y responsable, y que debe permanecer al abrigo de toda intromisión de poderes exteriores. Este ámbito es el que configura los derechos individuales, un logro de nuestra cultura. Este logro es el que ponen en peligro los partidarios del multiculturalismo, pues introducen entre el Estado y el individuo la mediación de una comunidad étnica, cultural o religiosa. Para ellos, la definición de los derechos individuales pasa por la adscripción a un determinado grupo. La premisa de que todas las tradiciones son igualmente respetables lleva a la segregación de la sociedad en etnias u otras agrupaciones estancas, en cuyo seno los individuos carecen de derechos o ven estos definidos por un estatus personal. La sociedad democrática moderna no es compatible con el reconocimiento de diferentes estatutos personales en función de la cultura, religión u otra característica. El hiyab no es una simple prenda, sino un signo de afirmación social y religiosa; y, en nuestro caso, un síntoma. Hora es de que reflexionemos sobre los riesgos del multiculturalismo.   Francisco Javier Bernad.  Móstoles (Madrid).

El Servicio Vasco de Salud preguntaba a mujeres en un cuestionario si eran o no de «raza vasca»
El formulario, al que los pacientes debían responder obligatoriamente, aparecía en varias solicitudes para realizarse pruebas oncológicas Los folletos, a los que ha tenido acceso LA RAZÓN, se repartieron en los hospitales de Cruces y Galdácano
Osakidetza, el Servicio Vasco de Salud, ha utilizado unos impresos, necesarios para pedir estudios que permitan el diagnóstico precoz de cáncer genital en mujeres, en los que, en uno de sus epígrafes, obligaban a sus pacientes a que declarasen si eran o no de «raza vasca». Así consta en uno de estos impresos al que ha tenido acceso LA RAZÓN y que, según las fuentes consultadas por este periódico, se repartieron en al menos dos centros hospitalarios, los de Cruces y Galdácano. La obsesión del nacionalismo vasco por la «pureza» de su raza ya ha generado importantes polémicas en otras ocasiones como cuando el presidente del PNV, Javier Arzallus, declaró que la identidad racial de los vascos es el RH negativo.
L. R. N. - Madrid.- La Razón  25 Febrero 2002

El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha utilizado un tipo de impreso para la petición de estudios epidemiológicos sobre tumores malignos genitales femeninos en el que, en uno de sus apartados, concretamente en el número 31, el médico encargado de rellenar dicho formulario tenía que preguntar a su paciente si era de «raza vasca».

Así consta en uno de estos impresos, al que ha tenido acceso LA RAZÓN. Junto a otras preguntas corrientes que el paciente debía responder -como la edad, el estado civil, etc- en uno de los apartados se pregunta si se era o no de «raza vasca».

Las posibles respuestas que el facultativo podía marcar en el casillero de esta pregunta no dejan de ser sorprendentes, pues junto al «sí» y «no» preceptivos para una pregunta como ésta, también hay otras dos casillas que no dejan de resultar curiosas: una con un interrogante «(?)», por si el paciente desconoce tal circunstancia de su anatomía física, y otra en la que figura la posibilidad «no consta».

Según ha podido saber este periódico de fuentes consultadas en el propio Servicio de Salud Vasco, este cuestionario fue utilizado en varias ocasiones en al menos dos centros hospitalarios, en el de Cruces, en la localidad de Baracaldo, y en el de Galdácano, en Vizcaya.

RH negativo
El concepto de «raza vasca» ya ha sido empleado por el nacionalismo de esta Comunidad de manera recurrente en los últimos años para tratar de establecer un parámetro que distinga a los, a su criterio, «auténticos vascos» de los que no lo son, dentro del intento del nacionalismo de construir una identidad propia y diferenciada del resto de España que justifique su independentismo.

Javier Arzallus, presidente del PNV, ha sido el que con más asiduidad ha manejado estos dos términos. De hecho, el líder nacionalista es conocido por defender la «teoría del RH negativo», según la cual, esta característica genética es la que diferencia a los miembros de la raza vasca de los que no lo son. «No estoy diciendo que los vascos tengan derecho a quién sabe qué supremacía. La cuestión de la sangre con el RH negativo confirma sólo que el pueblo antiguo tiene raíces propias, identificables desde la prehistoria, como sostienen investigaciones de célebres genetistas» afirmó en noviembre de 2000 en una entrevista al diario italiano «Il Sole 24 Ore».

Sin embargo, el director del Departamento de Genética Humana del Centro Nacional de Oncología, Javier Benítez, en unas declaraciones efectuadas a un diario nacional, desbarató por completo la teoría de la raza de Arzallus. «El RH negativo dominante en una población ¬declaró Benítez¬ no indica más que ha sido un pueblo endogámico, con escasa conexión con el exterior, muy cerrado genéticamente. Pero eso no marca el carácter de los pueblos, ni la personalidad de sus individuos, ni tiene nada que ver con su comportamiento».

Las palabras de Arzallus desencadenaron una oleada de críticas de todos los partidos políticos nacionales, que no dudaron en calificarlas como «racistas» y «xenófobas». Descalificaciones que ya se había ganado también por hacer declaraciones del tipo «prefiero a un negro que hable euskera, a un euskaldún que no lo hable».

La gallina vasca
Sin embargo, la fijación del nacionalismo vasco por la raza no se ha limitado a la especie humana. En marzo del año pasado, la Consejería de Agricultura del País Vasco aprobó una orden según la cual se pretende controlar el «estándar racial» de las gallinas autóctonas. Por este motivo, el Departamento vasco de Agricultura creó el Libro General de Registro de la Raza Aviar «Euskal Oila», en el que se establecían cinco tipos de gallinas vascas: Beltza, Gorria, Lepasoila, Marraduna y Ylarra. En el texto, además, se decía que la «Euskal Oila» tiene una serie de características generales comunes a estos cinco tipos, como que es un ave «semipesada, de cresta sencilla y mediana, orejillas rojas y tarsos amarillos». Inmediatamente después el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, destacó que el comité científico aún no había determinado ninguna raza oriunda.

Unas teorías heredadas del pensamiento de Sabino Arana
La «raza vasca», a la que con tanta asiduidad recurren los nacionalistas, no es un concepto, como algunos podrían pensar, esbozado por el presidente del PNV, Javier Arzallus, sino por el fundador de este partido, Sabino Arana.
En sus obras, Arana apelaba con asiduidad a este concepto como uno de los elementos, a su juicio, que diferencian a los vascos de los españoles y justifican, por tanto, la existencia de un pueblo vasco y su derecho a la independencia.

En uno de sus textos, el fundador del PNV decía que «la ciudadanía bizkaina pertenecerá por derecho natural y tradicional a las familias originarias de Bizkaya, y en general a las de raza euskeriana, por efecto de la confederación; y, por cesión del poder (Juntas Generales) constituído por aquellas y éstas, y con las restricciones jurídicas y territoriales que señalara, a las familias mestizas o euskeriano-extranjeras».

En otro de estos escritos no sólo defendía la existencia y las características de su «raza», sino que atacaba a todos aquellos que la poseen y se «mezclan» con el resto de españoles. «Vuestra raza, singular por sus bellas cualidades, pero más singular aún por no tener ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española, ni con la francesa, que son sus vecinas, ni con raza alguna del mundo, era la que constituía a vuestra Patria Bizkaya; y vosotros, sin pizca de dignidad y sin respeto a vuestros padres, habéis mezclado vuestra sangre con la española o maketa, os habéis hermanado y confundido con la raza más vil y despreciable de Europa, y estáis procurando que esta raza envilecida sustituya a la vuestra en el territorio de vuestra Patria».

En otro pensamiento, racista y xenófobo, Arana establecía la posibilidad de que los «extranjeros» puedan establecerse en «Bizkaya» bajo tutela de un «vasco». «¿Qué es, pues, lo que respecto de la pureza de raza se contiene en el programa nacionalista? Puede reducirse en lo siguiente: «los extranjeros podrían establecerse en Bizkaya bajo la tutela de sus respectivos cónsules; pero no podrían naturalizarse en la misma».

Germán López Bravo: «Quienes trabajamos por la libertad, perdemos la nuestra»
Concejal del PP golpeado en Ondarroa
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 25 Febrero 2002

El concejal popular de Ondárroa, Germán López Bravo, fue expulsado a golpes por los radicales del salón de Plenos del Ayuntamiento, un ataque más que se viene a sumar a los que con asiduidad sufre este edil popular, y un ejemplo de la ausencia de libertad a la que se encuentran sometidos los concejales de PP y PSOE en las localidades vascas.

¬ ¿Qué es lo que ocurrió durante la celebración del pleno el pasado 7 de febrero?
¬ Un grupo de unos 50 proetarras me estaban esperando en las inmediaciones del Ayuntamiento. Al verme llegar, desplegaron pancartas y se colocaron caretas con mi cara, haciendo burla. Al comenzar el Pleno, entraron en el salón con pancartas en las que se podía leer «PP = Germán. Asesino. Déjanos en paz». Ante los insultos, abandoné el Ayuntamiento y, mientras salía, me golpearon varias veces.

¬ ¿Cómo actuó el alcalde?
¬ El alcalde, Loren Arkotza, de Batasuna, se limitó a decir que «estudiaría que se podía hacer». Sin embargo, cuando llegó el momento de actuar, se quedó quieto.
 
¬ ¿Y la Ertzantza?
¬ Habitualmente, acuden a las inmediaciones del Ayuntamiento cuando se van a celebrar plenos por si se produce algún altercado. Sin embargo, a pesar de que yo mismo les había comunicado que se iba, no estaban, por lo que me encontré desprotegido ante los ataques.

¬ ¿Cómo es su vida diaria?
¬ Como se puede imaginar, vivo sometido a una continua presión. Durante años me veo obligado a llevar escolta, sin poder dar un paso en libertad en mi propio municipio. En el País Vasco, quienes trabajamos en la defensa de las libertades para todos, perdemos la nuestra.

¬ ¿Ha pensado en abandonar?
¬ Todo lo contrario. Esta situación me afirma más aún si cabe en mis convicciones. Los terroristas y sus amigos tendrán que saber que siempre me tendrán enfrente.

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