AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 28 Febrero  2002
PAIS VASCO: DOS MANERAS DE RESPONDER A LA COACCION
Editorial El Mundo 28 Febrero 2002

Para el fin común
Enrique de Diego Libertad Digital  28 Febrero 2002

La verdadera situación en la Universidad vasca
FRANCISCO LLERA, CARLOS MTNEZ. GORRIARÁN, J. A. RIVAS Y EDURNE URIARTE El Correo  28 Febrero 2002

Pacto de necesidad
Editorial El País  28 Febrero 2002

La sumisión, al poder
José A. SENTÍS La Razón  28 Febrero 2002

Los aislaremos con la ley y por la paz
ENRIQUE VILLAR MONTERO/DELEGADO DEL GOBIERNO EN LA C. A. DEL PAÍS VASCO El Correo  28 Febrero 2002

Heridos una concejal del PSE y su escolta tras una fuerte explosión en el centro de Portugalete
EFE Libertad Digital  28 Febrero 2002

Profesores vascos denuncian que la mafia que apoya a ETA actúa impunemente
JULIO ITURRI ElMundo  28 Febrero 2002

«Tenemos que devolver la palabra a los que les han quitado la vida»
ZURIÑE O. DE LATIERRO/VITORIA El Correo 28 Febrero 2002

REPARTIÓ EXÁMENES EN CASTELLANO : La profesora apartada de la selectividad pide amparo al TC porque la Generalitat coaccionó al juez
EFE Libertad Digital 28 Febrero 2002

EN VIZCAYA: El PP denuncia amenazas contra un colegio de Santurce que imparte clases en castellano
EFE Libertad Digital 28 Febrero 2002

Herrera apuesta por el español como símbolo del carácter universal y apertura al mundo
Antonio Santamarina - Valladolid.- La Razón 28 Febrero 2002

Un estudio cerebral con bilingües catalanes muestra cómo se selecciona la lengua
Madrid EL PAÍS 28 Febrero 2002

39 milisegundos no es nada
Nota del Editor 28 Febrero 2002


PAIS VASCO: DOS MANERAS DE RESPONDER A LA COACCION
Editorial El Mundo 28 Febrero 2002

Las situaciones límite ponen a prueba el coraje moral de las personas.Se puede luchar contra el miedo, como han hecho los 42 profesores vascos que denuncian el perpetuo amendrentamiento que sufren por no ser nacionalistas, o se puede transigir o mirar para otro lado, como están haciendo los obispos y los párrocos de las iglesias vascas que consienten estos días los encierros de militantes de Batasuna en dependencias religiosas.

La coacción es igual para unos y para otros. Pero las respuestas son bien diferentes. Los profesores denuncian una «red mafiosa que apoya, justifica y explota el terrorismo en su propio beneficio», mientras que los párrocos de Vitoria, San Sebastián y Bilbao se refugian en una falsa concepción de la neutralidad de la Iglesia.

Los profesores dicen que se sienten intimidados y que no existe libertad de cátedra en la Universidad vasca mientras que los párrocos aseguran que no pueden expulsar a unos feligreses que han elegido pacíficamente un recinto sacro para expresar sus opiniones.

Anteayer mismo, monseñor Rouco hacía una inequívoca condena del terrorismo y aseguraba que la Iglesia no admite ningún tipo de justificación ni colaboración con ETA. El propio obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, informaba a sus compañeros de la Conferencia Episcopal que había pedido personalmente explicaciones al párroco del Buen Pastor, que le había prometido acabar con el encierro. Pero ni el párroco ha cumplido su promesa ni su superior tampoco ha hecho nada hasta el momento para exigirle la obediencia de la que ha hecho voto.

El argumento de este sacerdote alavés, Estebán Martínez, es que «todo el mundo tiene derecho a expresarse». ¿Acaso Batasuna no tiene sedes y locales para defender sus ideas políticas? Si los militantes de Batasuna han optado por encerrarse en iglesias, es sencillamente porque saben de la repercusión mediática de sus protestas. Y la jerarquía eclesiástica, al consentirlo, se está haciendo cómplice de la manipulación de una formación política que, además, justifica los asesinatos de ETA.

No es posible andar con medias tintas cuando una parte de la sociedad vasca vive, como denuncian los profesores, bajo el chantaje.La equidistancia de parte del clero vasco, como la que intenta mantener el rector de la UPV, es una forma de sucumbir ante la coacción, sea por tibieza ideológica o por temor. O se está con las víctimas o se está con los verdugos. Pero no se puede estar con unos y con otros, según más convenga en cada momento. Ayer, Jesús Caldera, portavoz del PSOE, acusaba al PP de permanecer ciego ante «los cambios» que se están produciendo en el País Vasco. ¿A qué cambios se refiere? ¿Ha cambiado el PNV? ¿Ha dejado las armas ETA? Caldera debería leer el manifiesto de estos profesores para comprender que, desgraciadamente, todo sigue igual que siempre.

Para el fin común
Enrique de Diego Libertad Digital  28 Febrero 2002

El hecho de que ser cargo político del PSE, y del PP, en el País Vasco sea un acto de heroísmo indica la existencia de una dictadura en dicha zona que el Estado de Derecho está obligado a combatir sin complejos de culpa ni dudas de legitimidad. La ilegalización de Batasuna debía haberse producido hace mucho tiempo y constituye el mínimo de la unidad de los demócratas e incluso del instinto de supervivencia. Los atentados contra concejales sólo son posibles porque los “comandos de información” actúan en la impunidad, solapados en la coartada legal de Batasuna con sus sedes, sus tabernas y sus concejalías.

Pero no se puede obviar que el atentado contra la concejala socialista es un medio perverso para alcanzar el fin común nacionalista. Esa aseveración, que entra dentro de la obviedad, sirve para mostrar el error moral y de base de las actuales dudas socialistas y la tentación de convertirse en un satélite del PNV con seguidismo respecto a las tesis de Sabino Arana. El combate contra la ideología racista subyacente es un imperativo ético que no puede supeditarse a los intereses de una empresa ni a los rencores de un expresidente ni a la levedad de un secretario general luchando por su supervivencia política. El PSOE, frente al heroísmo de sus cargos, no puede convertirse en cómplice de Batasuna estableciendo dudas sobre la capacidad del Estado de Derecho para cumplir su fin básico de asegurar el derecho a la vida de sus ciudadanos y el disfrute pacífico de sus libertades.

La verdadera situación en la Universidad vasca
FRANCISCO LLERA, CARLOS MTNEZ. GORRIARÁN, J. A. RIVAS Y EDURNE URIARTE El Correo  28 Febrero 2002

Muchos ciudadanos vascos sufrimos una limitación intolerable de nuestra libertad y seguridad por oponernos pacíficamente a ETA y a los grupos que se benefician del terrorismo. Algunos somos estudiantes, administrativos y profesores de la UPV. Debido a la persecución, las agresiones y los atentados, varios de nosotros han sido obligados a dejar esta Universidad y buscar refugio en otras donde sea posible vivir y trabajar sin perder la dignidad, la libertad o la vida. Sin embargo, nuestro compañero y actual rector de la UPV, Manuel Montero, que conoce perfectamente esta situación y también la sufre en persona, ha declarado que ningún profesor se ha visto obligado a abandonar la UPV por efecto de las presiones terroristas.

No es verdad. Lo cierto es que, durante los últimos años, bastantes profesores, algunos muy conocidos y de gran prestigio profesional, se han visto obligados a abandonar la UPV, de forma temporal o indefinida. También hay estudiantes en el mismo caso. Su marcha no ha sido voluntaria, sino forzada por los terroristas. Los atentados son raros gracias a la vigilancia policial, pero se han dado casos de agresión física contra alumnos y profesores verdaderamente escandalosos, protagonizados por jóvenes pro-etarras, que han quedado impunes. Y como todo el mundo sabe, lo que nunca es sancionado siempre está permitido. Eso explica la razón de que muchos otros universitarios sufran constantes amenazas no sólo en la prensa pro-etarra, sino también en pancartas, pintadas y carteles que, en alguna facultad y para vergüenza de los responsables, permanecen hasta que se caen de puro viejo o son recubiertos por nuevas infamias. Aunque la mayor parte de los centros de la UPV se esfuerzan por impedir estos desmanes, lo cierto es que el ensañamiento contra ciertos docentes en la prensa pro-etarra, incluyendo medios vascos que se pretenden democráticos, no suele recibir réplica formal de las autoridades de la UPV, tan sensibles últimamente hacia las críticas de otros medios de comunicación.

Sabiendo todo esto, el propio Rectorado ha animado a muchos profesores a dejar temporalmente la docencia, ofreciéndose para facilitar una estancia temporal en universidades más pacíficas. De aquí que las recientes declaraciones de Manuel Montero afirmando que «nadie ha dejado la UPV por razones de seguridad» sean tan insólitas como alejadas de la verdad.

El problema no se limita, sin embargo, a dar facilidades al profesorado amenazado, al que a fin de cuentas se le aparta de su trabajo perjudicando su carrera profesional. Porque si bien la UPV da muchas facilidades a los agredidos, lo malo es que los autores y cómplices de las agresiones todavía tienen más facilidades. Y así, mientras unos malviven amenazados y tienen que acabar marchándose, los que viven amenazando disfrutan de todas las ventajas académicas y pueden ocupar los puestos que la violencia deja vacantes.

No nos engañemos: en la UPV, como en absolutamente todas las instituciones vascas, hay una red mafiosa que apoya, justifica y explota el terrorismo en su propio beneficio, sin que su colaboración con ETA haya sido perseguida como se debe, impunidad que explica la larga duración de un fenómeno que la inmensa mayoría de la sociedad repudia. Así, los terroristas encarcelados disfrutan de diversos privilegios, como libros gratuitos y tutorías especiales, gracias al irregular e intocable estatuto de alumnos presos . La difusión del extraordinario expediente académico de algunos de estos asesinos asombraría a la comunidad académica mundial.

Sabemos que el rectorado trata de mejorar la seguridad de la UPV, muchas veces con un alto costo y sin encontrar apoyo suficiente en las instituciones responsables, y tropezando también con la indiferencia e incomprensión de esa parte de la opinión pública vasca, por desgracia nada pequeña, que prefiere mirar a otra parte y regocijarse con la extraordinaria calidad de vida que, sin duda, disfrutan ellos. La UPV no puede solucionar problemas de seguridad general que no está en su mano resolver, pero también es verdad que, a nuestro juicio, la defensa de la seguridad, la libertad y la pluralidad universitaria no puede limitarse a dar años sabáticos a los amenazados y a medidas de seguridad pasiva. Por eso pensamos que la UPV debería comprometerse a erradicar de su seno a los teóricos, animadores y organizadores del terrorismo, estimulando por el contrario la práctica de la pluralidad.

La libertad de cátedra y la pluralidad de pensamiento disminuyen en la UPV a causa de la presión contra quienes piensan distinto de la uniformidad nacionalista, pero son imprescindibles para conseguir esa calidad académica y profesional que es inútil buscar en las universidades de las dictaduras. Y para conseguir ese fin no sólo es inútil y dañino negar la realidad tergiversando la situación de tantos universitarios vascos, confundiendo a la opinión pública y desautorizando el testimonio de los exiliados, sino que es necesario dar pasos para facilitar a los universitarios expulsados el regreso a la UPV, con todas las garantías profesionales, académicas y de seguridad. El rectorado de la UPV puede contar con nosotros para conseguirlo, pero debe restablecer la confianza que han desatado sus recientes actuaciones y declaraciones, reconociendo la existencia de un exilio universitario vasco, la opresión académica que sufren los amenazados y las gravísimas limitaciones de seguridad y libertad que ha conseguido imponer el terrorismo. En caso contrario, no hay duda de que la fuga de universitarios vascos, que algunos cínicos niegan y en el fondo desean aumentar, no sólo no se detendrá, sino que irá en aumento según vaya aumentando el círculo de los amenazados y crezcan los beneficios e impunidad prepotente de los amenazadores.

Pacto de necesidad
Editorial El País  28 Febrero 2002

La unidad de las fuerzas democráticas contra ETA es una necesidad, y su ruptura, una necedad. Los modestos cimientos puestos el viernes pasado para la reconstrucción de esa unidad han ido siendo demolidos luego con incomprensible aplicación por quienes más interesados deberían estar en lo contrario. Es verdad que los nacionalistas han aguado algunas de las iniciativas que parecían más esperanzadoras, pero la reacción de algunos portavoces del PP, singularmente Arenas y Mayor Oreja, ha sido la de situar a los socialistas en el papel de enemigo principal; al menos, de principal sospechoso.

El Pacto Antiterrorista lo es entre los dos partidos de ámbito español con posibilidades realistas de gobernar. Es una pieza necesaria de la estrategia antiterrorista, pero no puede trasladarse tal cual al ámbito vasco. En éste hace falta algo parecido a lo que fue la Mesa de Ajuria Enea: un acuerdo de respeto a los principios democráticos compartidos por nacionalistas y no nacionalistas. El principal reproche al PSOE es haber avalado, en aras de la unidad, una ruptura del nacionalismo con Lizarra que no es real. Las propuestas planteadas el viernes tendían a intentar forjar en el ámbito municipal la unidad que no es posible en otro más amplio.

El método de emplazar a Batasuna a suscribir una declaración en favor del pluralismo y contra la violencia suena, a estas alturas, algo superfluo, porque esa formación no deja de responder cada día, en la teoría y en la práctica. Sin embargo, una de las pocas cosas que se pueden hacer contra ese enquistamiento es que los otros nacionalistas (PNV y EA, y quizás Aralar, la escisión de Batasuna) se comprometan a romper toda relación con ellos, política e institucional, presente o futura, mientras no rompan a su vez con ETA. Los nacionalistas no son unánimes al respecto: cuando habla el portavoz del Gobierno vasco, Ímaz, parece que son partidarios; cuando lo hace el portavoz del PNV, Egibar, parece que no, y cuando Ibarretxe, depende. Seguramente no es mala idea forzar pronunciamientos de los nacionalistas allí donde mayores dificultades tendrían para mantener la ambigüedad: en los municipios en los que hay concejales perseguidos.

Sería deseable que la voluntad de romper definitivamente con la lógica de Lizarra se manifestase mediante mociones de censura contra los alcaldes de Batasuna elegidos en su día con el apoyo de PNV y EA. Hay que denunciar la negativa de esas formaciones a hacerlo por razones de interés partidista: no cerrar del todo la hipótesis de una reedición del frente nacionalista y mantener abiertos los vasos comunicantes que permiten el trasvase de votos de Batasuna. Pero entre limitarse a denunciar y hacer algo, es preferible lo segundo: intentar que la solidaridad con los perseguidos sea el motor que fuerce a los dirigentes de esos partidos a anteponer la unidad democrática a la unidad nacionalista con los antidemócratas. Eso también es hacer la vida incómoda al entorno de ETA, como ayer pedía Rajoy. ¿Las declaraciones de Egibar demuestran que no están por la labor? Pues razón de más para forzarles a cambiar desde los municipios.

La sumisión, al poder
José A. SENTÍS La Razón  28 Febrero 2002

Llego un poco tarde, por mor de la columna semanal, pero no lo quiero dejar pasar. Es el espectacular hallazgo del lema de la última pancarta en una manifestación presuntamente dirigida contra Eta: «No hay más patria que la humanidad». El retorno del espíritu de Mayo del 68 empleado como lenitivo de dolores y mensaje juvenil contra la agresión.

El sufrimiento, lo respeto. La ingenuidad, menos. La manipulación, nada. Al que se le ocurrió eso de que «no hay más patria que la humanidad» quiso decir, sin duda, que matar (Eta) por una patria es repudiable, pero morir por una patria (España) es estúpido. Solución: acabamos con las patrias y abrazamos la causa universal del bien, del amor y la paz. Según eso, todas las patrias son iguales, las que se imaginan «en proyecto», aunque deban generarse a través de la violencia y de la limpieza étnica; y las que proceden de la destilación de la historia y han sido depuradas por ella hasta asumir su pluralidad social y política, su cuerpo de legalidad, su entidad institucional y su herencia sentimental. La primera, como excusa moral para lograr un poder territorial «ex novo». La segunda, como producto de generaciones, donde patria procede de padre y que, después de muchos siglos, define un marco de convivencia ineludible e irrenunciable. La primera, la que llama patriota al que quiere romper una patria para usurpar un Estado; la segunda, la que entiende que la patria es previa e independiente incluso del patriotismo.

En España, es una de las cosas claras que dejó el texto constitucional, muchas veces acusado, con razón, de «pastelero» menos, quizá, en eso, cuando define a España como «patria común e indivisible de todos los españoles». Por eso, la pancarta de marras, además de su tufo a eslogan ácrata, se ciscaba en el texto constitucional aunque, naturalmente, sin pararse a pensar en ello. Sólo los reflejos de algunos políticos permitieron que se salvaran, con su ausencia, del bochorno de haber portado el delicuescente lema, porque si algún miembro del Gobierno hubiera estado allí, hubieramos visto a los guardianes del orden constitucional renegando de España como patria.

Quedamos, así, en que para que Eta no nos mate lo que tenemos que hacer es renunciar a nuestros valores, a nuestra historia, al legado de nuestros padres. Y, a cambio, pensamos que Eta renunciará a sus pistolas. Pues vamos apañados. A este paso, y abandonados conceptos ya manidos en manifestaciones, como «Eta no, paz y libertad», pasaremos a las consignas callejeras de la primavera francesa. Propongo para la próxima protesta antiterrorista el brutal «Haz el amor y no la guerra». Eta temblará. Incluso, más allá, utilizando las oportunas paráfrasis: «No hay víctima frígida, sino etarra impotente» (incisivo e ingenioso, de origen hippy); o el que puede ser definitivo eslogan antiterrorista: «La sumisión, al poder».

Los aislaremos con la ley y por la paz
ENRIQUE VILLAR MONTERO/DELEGADO DEL GOBIERNO EN LA C. A. DEL PAÍS VASCO El Correo  28 Febrero 2002

A bote pronto, tras la lectura del artículo de Iñaki Anasagasti en EL CORREO, Se aíslan ellos , me deja sorprendido la facilidad que tienen los portavoces del Partido Nacionalista Vasco para trasmitir a la sociedad detalles de reuniones a las que no han asistido.

Primero fue Joseba Egibar quien, sin haber estado presente, se atrevió a explicarnos lo acordado en la reunión convocada por el lehendakari, y ahora Iñaki Mirena nos detalla la parte más humana, los chascarrillos que sabe que van a conseguir la risa fácil del lector militante. El señor Anasagasti aporta las marujadas que ha colocado en sus oídos el ínclito presidente del PNV. Son todo anécdotas que sólo la indiscreción de un político de medio pelo permite sacar a la luz. Además me admira, no puedo negarlo, la estupenda memoria de la que hace gala el señor Anasagasti.

Si algo me llama la atención es su capacidad para hacer el ridículo. Sin ser yo quien reparte las patentes de inteligencia, he de reconocer que el portavoz nacionalista me parece un hombre normal, con una capacidad política apreciable y unas dotes para su oficio digamos que suficientes. ¿Cuál es entonces su problema?

Pienso que el problema del señor Anasagasti es el de haberse convertido en el contestador automático del PNV. Lo mismo le da un problema del Parlamento español que del vasco, cualquiera que sea la materia. Ahora una cuestión policial, otrora una judicial. Hoy toca Fomento, mañana cuestiones militares. Otras muchas se refieren a la Guerra Civil española, un asunto de rabiosa actualidad del que es un enamorado y, sobre todo, un experto (nos llegó a considerar -a los miembros del PP- en su momento cómplices del bombardeo de Gernika, por parte de los alemanes). Manteniendo tantos frentes abiertos, una persona así, tan normal en apariencia como ya he dicho, tiene que caer inexorablemente en el esperpento, en lo excesivo, en la maldad, en definitiva, en el ridículo.

Pero la cuestión de fondo es mucho más importante. El terrorismo de ETA ataca nuestros valores fundamentales, el derecho a la vida, a la paz y la libertad en las sociedades democráticas. La situación actual de la lucha antiterrorista permite a los demócratas estar satisfechos de los recientes éxitos y mantener la confianza en el Estado de Derecho para luchar con eficacia contra ETA y su entorno.

Y en el entorno de la banda terrorista se encuentra, además de otros grupos satélites, Batasuna. Por eso es importante el acuerdo alcanzado en la Comisión de seguimiento del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo para hacer posible que la Justicia pueda disolver un partido que, como Batasuna, tenga dirigentes o candidatos convictos de terrorismo y actúe de forma grave y reiterada contra los principios constitucionales. Es inconcebible que un partido integrado en el sistema democrático y que debe su existencia precisamente a él, vulnere continuamente en su actuación política los derechos y libertades de los ciudadanos.

Me alegra la firmeza que, en este mismo sentido, esboza en su artículo. Y eso fue precisamente lo que yo, como representante del Gobierno, defendí en la reunión del viernes 22 de febrero. Una reunión en la que sus participantes tenían, reconózcalo, el perfil adecuado. Con una buena sintonía (luego explicada por la reunión entre Ramón Jáuregui e Ibarretxe) entre algunos participantes y sobre la que, pasados ya unos días, aún se sigue discutiendo qué es lo que en realidad se acordó.

No hay nada que discutir con Batasuna mientras no condene el terrorismo de ETA. Mientras no diga con rotundidad que mutilar a un joven socialista es la forma más execrable de intentar alcanzar ningún objetivo. Desde mi radicalidad en las relaciones con las gentes de Batasuna me atrevo a decir que, desterrada la violencia en nuestra tierra, podría llegar a considerar a los miembros de lo que antes era Herri Batasuna como protagonistas de la escena política, o, si usted quiere, como colegas equivocados. Mientras esto no ocurra, mi desprecio se sumará al de la mayoría de los ciudadanos a los que repugna el silencio cómplice de personajes como Ternera o Arnaldo Otegi.

Considero necesario precisar que mi posición en el citado encuentro fue la de no compartir la necesidad de crear una Comisión Técnica de Seguridad puesto que ya existen órganos con similares cometidos; no aprobar la propuesta de ampliación de la Ertzaintza que, por otra parte, ya había rechazado la Junta de Seguridad del País Vasco; y expresar mis dudas, más que razonables, sobre la participación de la Policía autonómica vasca en ámbitos europeos.

En la reunión convocada en la sede de la Lehendakaritza se discutió sobre la seguridad de las personas. Y esto no admite bromas y mucho menos ambigüedades. En concreto, sobre la seguridad de alcaldes, concejales y responsables políticos. La cuestión, insisto, no es baladí. En las próximas elecciones municipales, si nada lo remedia, no todos los partidos políticos van a poder participar en igualdad de condiciones. Que dos fuerzas democráticas, con cientos de miles de votos en el País Vasco, no puedan completar sus listas electorales en muchos municipios es un insulto a la democracia, a la razón, a la Justicia.

Hay personas en nuestro país que no quieren ser concejales por miedo. No por un miedo difuso. No por una percepción vaga de que algo puede pasarles a ellos, a sus bienes, a sus familias. Tienen miedo porque una banda de mafiosos, con apoyos en la sociedad civil, ha matado salvajemente a concejales del Partido Popular y del Partido Socialista. Y ha anunciado que lo va a seguir haciendo ante el silencio cómplice de gentes como las de Batasuna entre otros.

En esta línea han de ir nuestros esfuerzos. El de los partidos políticos, el de las instituciones, el de las fuerzas de seguridad. El de todos los hombres y mujeres de bien.

¿Por qué entonces, señor Anasagasti, su mala uva? Todo hay que decirlo, yo no soy precisamente un ejemplo en lo de poner la otra mejilla. Tiene razón el portavoz parlamentario nacionalista en reprocharme que, presumiendo como presumo de mi condición de cristiano -manifiestamente mejorable-, no le diera la paz en el funeral por José María Korta. Bien es verdad que tampoco él movió ni un solo músculo para favorecer el deseado, por lo que deduzco, apretón de manos. No estuve a la altura de las circunstancias y así, sin que me duelan prendas, lo reconozco. Le garantizo que no volverá a ocurrir. Ahora, críticas a si comulgo o no comulgo, ni una. No las tolero, y menos a usted. A la paz de Dios y punto.

Heridos una concejal del PSE y su escolta tras una fuerte explosión en el centro de Portugalete
EFE Libertad Digital  28 Febrero 2002

La concejal del PSE Esther Cabezudo y su escolta Iñaki Torres han resultado heridos como consecuncia de una fuerte explosión registrada poco después de las nueve de la mañana en la localidad vizcaína de Portugalete, a escasos cien metros del Ayuntamiento. Ninguno de los dos sufre heridas de gravedad.

La concejal, que es teniente alcalde del Ayuntamiento de Portugalete, y su escolta han sido trasladados al hospital San Eloy de Baracaldo aunque no se teme por sus vidas. Según fuentes del departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, Cabezudo presenta lesiones de caracter leve mientras que su escolta tiene heridas de mayor gravedad. La concejala socialista presenta numerosos cortes en la cara y una fractura en un pie de la que podría ser intervenida, mientras que su escolta sufre también cortes por cristales y problemas en un oído.

Aunque testigos presenciales habían apuntado que se trataba de un coche bomba, agentes de la Ertzaintza han manifestado que ha sido un artefacto explosivo oculto el que ha estallado en la calle Casilda Iturrizar de la localidad vizcaína de Portugalete, a escasos cien metros del Ayuntamiento.

El artefacto estaba colocado en un carrito de la compra y mal orientado, según el consejero vasco de Interior, Javier Balza, tras conocer las primeras investigaciones de la Ertzaintza. Balza, en los pasillos del Parlamento Vasco, ha explicado que por testimonios de testigos dos jóvenes pudieron colocar el artefacto unos pocos minutos antes del paso de la concejala y su escolta. Según estas primeras investigaciones, el artefacto, por los daños producidos en un portal cercano al lugar de la explosión, tenía suficiente potencia para haber provocado aún más daños pero pudo darse un fallo en la ejecución del atentado, posiblemente al estar mal orientado.

La fuerte explosión, que se ha podido oír también al otro lado de la ría del Nervión, en el municipio de Getxo, ha causado destrozos en los edificios de la zona. Además, ha provocado heridas a otras dos personas, entre ellas una mujer embarazada. Ambos han recibido el impacto de los cristales del edificio afectado, rotos tras la explosión.

Este atentado se ha registrado muy cerca de la localidad de Sestao, donde el pasado día 19 resultó herido grave, también en atentado, el dirigente de las Juventudes Socialistas del País Vasco Eduardo Madina.


CRISIS EN LA UNIVERSIDAD / Cuarenta y dos profesores de la UPV firman un manifiesto que advierte que la presión nacionalista ataca la pluralidad y la libertad de cátedra / Recuerdan que hay agresiones contra alumnos y docentes
Profesores vascos denuncian que la mafia que apoya a ETA actúa impunemente
Recuerdan que mientras los amenazados acaban por marcharse, los que amenazan «pueden ocupar los puestos que la violencia deja vacantes»
JULIO ITURRI ElMundo  28 Febrero 2002

BILBAO. Un grupo de 42 profesores de la Universidad del País Vasco difundió ayer un manifiesto en el que denuncia que «en la UPV, como en absolutamente todas las instituciones vascas» actúa una «red mafiosa que apoya, justifica y explota el terrorismo en su propio beneficio, sin que su colaboración con ETA haya sido perseguida como se debe». Estos profesores atribuyen a esta «impunidad» la «larga duración de un fenómeno que la inmensa mayoría de la sociedad repudia».

Con su manifiesto, titulado 'La verdadera situación en la Universidad vasca', sus promotores quieren levantar una voz de alarma porque en la UPV «la libertad de cátedra y la pluralidad de pensamiento disminuyen a causa de la presión contra quienes piensan distinto de la uniformidad nacionalista».

Además, hacen hincapié en que «debido a la persecución, las agresiones y los atentados, varios de nosotros han sido obligados a dejar esta universidad y buscar refugio en otras donde sea posible vivir y trabajar sin perder la dignidad, la libertad o la vida».

Entre los 42 profesores universitarios que impulsaron este manifiesto se encuentran firmas como las de Francisco Llera, Edurne Uriarte, Jon Juaristi o Aurelio Arteta, así como Txema Portillo y Mikel Azurmendi. Estos dos últimos abandonaron la UPV forzados por las amenazas y las presiones del entorno radical.

En su diagnóstico sobre el clima interno que se vive en el seno de la Universidad del País Vasco, este grupo de académicos denuncia también situaciones como casos «verdaderamente escandalosos» de «agresión física contra alumnos y profesores, protagonizados por jóvenes proetarras». Señala que esas agresiones han quedado impunes «y, como todo el mundo sabe, lo que nunca es sancionado siempre está permitido».

Constantes amenazas
«Eso explica» añade el texto «la razón de que muchos otros universitarios sufran constantes amenazas no sólo en la prensa proetarra, sino también en pancartas, pintadas y carteles que, en alguna facultad y para vergüenza de los responsables, permanecen hasta que se caen de puro viejo o son recubiertos por nuevas infamias».

Los firmantes critican asimismo al rector de la Universidad vasca, Manuel Montero, por afirmar recientemente que «nadie ha dejado la UPV por razones de seguridad», palabras que consideran «tan insólitas como alejadas de la verdad».

Esta plataforma exige al rector de la UPV «que conoce perfectamente esta situación y también la sufre en persona» que reconozca «la existencia de un exilio universitario vasco, la opresión académica que sufren los amenazados y las gravísimas limitaciones de seguridad y libertad que ha conseguido imponer el terrorismo».Señala, incluso que mientras algunos viven amenazados y acaban marchándose, «los que viven amenazando disfrutan de todas las ventajas académicas y pueden ocupar los puestos que la violencia deja vacantes».

Aunque reconoce que el rectorado vasco ha mejorado las medidas de protección, este colectivo considera que «la defensa de la libertad y la pluralidad universitaria» no debe limitarse a poner en marcha medidas de seguridad pasiva o «a dar años sabáticos a los amenazados», sino que la UPV «debería comprometerse a erradicar de su seno a los teóricos, animadores y organizadores del terrorismo».

También le reclaman a Montero que «es necesario dar pasos para facilitar a los universitarios expulsados el regreso a la UPV con todas las garantías profesionales, académicas y de seguridad», situación que contraponen a que «los terroristas encarcelados disfrutan de diversos privilegios» para seguir a distancia sus cursos en la UPV desde prisión.

Varios de los firmantes de este manifiesto formaron recientemente un grupo de apoyo a la profesora Edurne Uriarte, a la que una comisión académica le negó el acceso a la cátedra de Ciencia Política en la UPV atendiendo a un recurso que presentó su competidor, el ex diputado de HB Francisco Letamendia.

Abierto a quien quiera suscribirlo
Son todos profesores universitarios en el País Vasco y han querido dar testimonio de lo difícil que resulta para ellos desempeñar su vocación. La lista sigue abierta a nuevas adhesiones. De momento, 42 han suscrito el manifiesto:

Listado completo: Aurelio Arteta, Mikel Azurmendi, José Manuel Barandiarán, Ofa Bezunartea, Mikel Bilbao, José Antonio Calvo, Xesqui Castañer, Alberto Chamorro, Francisco Doñate, Enrique Echeburúa, Luis Egea, Miguel Escobedo, Zulema Fernández, Carlos Fernández de Casadevante, Emiliano Fernández de Pinedo, Ana Flecha, Bingen Garaizar, Maribel García del Valle Irala, Fritz Hans Grafe, José Luis Hernández Marco, Jesús Ibáñez Medrano, Mikel Iriondo, Jon Juaristi, Francisco Llera, Gonzalo Maestro, Ignacio Martínez de Churiaque, Carlos Martínez Gorriarán, Virginia Mayordomo Rodrigo, Gotzone Mora, José María Portillo, Carmen Puerta, Juan Antonio Rivas, J. M. Rodríguez Molinuevo, Javier Santano, Felipe Serrano, José Manuel Susperregui, Javier Tajadura, Sara Torres, Edurne Uriarte, Víctor Urruela, Federico Valenciano, Francisco Velasco.

«Tenemos que devolver la palabra a los que les han quitado la vida»
Natividad Rodríguez, viuda de Fernando Buesa, y el rector Gregorio Peces-Barba reivindicaron ayer el valor de la palabra en el segundo aniversario de su asesinato y el de Jorge Díez
ZURIÑE O. DE LATIERRO/VITORIA El Correo 28 Febrero 2002

Emotiva y siempre enérgica, Natividad Rodríguez volvió ayer a dar una lección de coraje en el Teatro Principal de Vitoria, repleto de cientos de ciudadanos anónimos que participaron en el acto en recuerdo del político socialista, asesinado por ETA el 22 de febrero de 2000 junto a su escolta, el ertzaina Jorge Díez. La viuda de Buesa se dirigió a todos, a las personas sin nombre y a los políticos que ocuparon los primeros asientos del patio de butacas. A todos les recordó que la gala de ayer debe servir «para devolver la palabra a los que les han quitado la vida». Natividad reclamó el compromiso de «todos» para «no permitir que nadie nos imponga su forma de pensar y actuar». Incluso pidió «un paso más para trabajar por un futuro digno, una convivencia en paz y libertad».

La presidenta de la fundación Fernando Buesa tuvo también palabras de agradecimiento para los asistentes, entre los que se encontraban el lehendakari, varios consejeros, la presidenta de las Juntas Generales de Álava, el alcalde de Vitoria y una amplia representación del socialismo vasco. «Vuestra presencia es un consuelo y un estímulo para seguir trabajando por la paz».

El rector de la Universidad Carlos III de Madrid, Gregorio Peces-Barba, regaló una lección sobre las cinco dimensiones de la dignidad humana, «en un acto de recuerdo a todas las víctimas del terrorismo. No podemos permitir que su voz se debilite». El profesor Peces-Barba empleó una cita de Kant para recordar que la dignidad deriva «de que somos seres de fines y no podemos ser utilizados como medios, no podemos tener precio».

El abogado y ex presidente del Congreso repasó la capacidad del ser humano para «elegir, razonar, comunicarse, crear y ser moral». Habló de respeto. «Con el ataque terrorista estamos ante el ejemplo máximo de falta de respeto».

Mensajes y Bonet
El rector y la viuda de Buesa no estuvieron solos en el escenario. Les acompañaron los mensajes grabados de Bernardo Atxaga, Luis Daniel Ispizua, Josep Ramoneda, Victoria Camps, Iñaki Gabilondo y María Jesús Buxó, entre otros. También, fragmentos del documental Asesinato en febrero , de Elías Querejeta.

Xabier Markiegi repasó el primer año de andadura de la fundación, donde «Fernando se hubiera sentido satisfecho y estimulado». La cantautora María del Mar Bonet cerró una gala en la que, por encima de todas, se escucharon las palabras de Buesa : «Aquí no se celebra la muerte, se celebra el nacimiento. En el País Vasco debemos celebrar que nos pusimos de acuerdo para alumbrar un programa de autogobierno», decía en una intervención parlamentaria proyectada anoche en el teatro.

REPARTIÓ EXÁMENES EN CASTELLANO : La profesora apartada de la selectividad pide amparo al TC porque la Generalitat coaccionó al juez
EFE Libertad Digital 28 Febrero 2002

La profesora a la que se prohibió corregir pruebas de selectividad en la Universidad Rovira i Virgili (URV) por repartir exámenes en castellano ha presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional (TC) al considerar que la sentencia que absolvió al rector de un delito de prevaricación fue debido a las “coacciones” ejercidas por la Generalitat.

Josefina Albert se querelló contra el rector de la URV, Lluís Arola tras ser apartada de los exámenes de selectividad en esta universidad catalana en 1999. La Audiencia de Tarragona confirmó el 11 de febrero la absolución de Arola y del coordinador de las pruebas de selectividad, Joan Igual, que ya había sido dictada por un juzgado penal de la ciudad.

Albert asegura que “las presiones ejercidas sobre las instancias judiciales por las autoridades, en especial por la Generalitat con Jordi Pujol y el conseller Andreu Mas-Colell, a la cabeza” han logrado “torcer la voluntad de unos jueces que con su resolución instauran un espacio de inmunidad que otorga patente de corso para cometer cualquier delito, si se hace en defensa del catalán o de Cataluña” y considera que la sentencia “liquida la separación de poderes y la independencia judicial y convierte en a la sociedad catalana en una sociedad corrupta en la que los autores de una real limpieza étnica disponen ya de esa patente de corso”.

Albert explicó que acudirá al Tribunal Europeo de Derechos Humanos si no obtiene el amparo del TC y que estudia presentar una querella criminal contra uno de los vicerrectores porque, en su opinión, falsificó uno de los documentos presentados en el juicio.

EN VIZCAYA: El PP denuncia amenazas contra un colegio de Santurce que imparte clases en castellano
El parlamentario del PP Iñaki Oyarzabal instó a la Consejería de Educación del Gobierno vasco a tomar iniciativas ante los carteles aparecidos en la localidad vizcaína de Santurce contra el colegio Hijas de la Cruz, en el que se imparte el modelo A de enseñanza en castellano.
EFE Libertad Digital 28 Febrero 2002

En un comunicado, Oyarzabal consideró que "no es casualidad" que esta campaña de "coacciones y amenazas" contra este centro educativo se desarrolle en pleno periodo de prematrículas. "No es la primera vez que sucede y el Gobierno vasco debería adoptar medidas para garantizar el derecho de los padres a elegir la educación que consideren más oportuna para sus hijos", dijo.

El diputado popular criticó "los intentos por amedrentar a la dirección de este centro, al profesorado y los propios padres por el simple hecho de que en sus clases se imparta enseñanza en castellano" y pidió al Ejecutivo autonómico que impida la manifestación que el colectivo Euskal Herrian Euskaraz había convocado para esta tarde en Santurce contra la matriculación en el modelo A.

Oyarzabal denunció la "estrecha colaboración" que, a su juicio, mantiene el Gobierno vasco con el colectivo Euskal Herrian Euskaraz cuyos representantes -aseguró- participan en el Consejo del Euskera y en la elaboración de documentos para la administración vasca. "Este tipo de actitudes deberían servir también para que el Ejecutivo reconsidere la oportunidad de seguir trabajando con quienes encabezan este tipo de campañas del todo punto antidemocráticas", afirmó.

Herrera apuesta por el español como símbolo del carácter universal y apertura al mundo
El presidente de la Junta hace un llamamiento al cuidado y esmero en la enseñanza de la lengua
El español como símbolo del carácter universal de Castilla y León y de su apertura al mundo, centró la intervención del presidente Juan Vicente Herrera, con motivo de la entrega del VI Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes al periodista Carlos Luis Álvarez, «Cándido». Herrera, aprovechó también para hacer un llamamiento al cuidado y al esmero en la enseñanza de la lengua. A la utilización de nuestras universidades para un aprendizaje riguroso del español. El premiado, por su parte, se definió como «un trabajador de la lengua, es lo único que soy y lo que quiero ser».
Antonio Santamarina - Valladolid.- La Razón 28 Febrero 2002

El presidente Herrera insistió en la labor de profesores y periodistas para perpetuar la lengua española como patrimonio de todos, a fin de que sea a prendida y utilizada con cuidado y con esmero.

La lengua española, dijo Juan Vicente Herrera, durante su intervención es «la mejor apuesta de futuro». El presidente de la Junta entregó a Cándido el Premio Nacional de Periodismo «Miguel Delibes», que tiene una dotación económica de seis mil euros y una escultura realizada por el artista Cristobal Gabarrón.

Herrera definió a Cándido como un «artesano de la palabra y del habla castellana», cuya trayectoria puso como modelo de lo que debe ser un esmerado y adecuado uso de la lengua al que apeló y recomendó que se promueva desde las universidades, medios de comunicación y centros escolares.

El presidente de la Asociación de la Prensa de Valladolid, Luis Carmelo Rincón, abrió el acto en el que también intervino Marcial Manzano, presidente de Caja España, entidad financiera que patrocina la dotación económica de este premio.

El Jurado, tras deliberar sobre los trabajos presentados, tanto por los candidatos al premio que concurren por iniciativa propia como los presentados en la reunión por los miembros del Jurado, decidió conceder el premio a Cándido por su artículo «De la lengua española», publicado en el diario ABC del día 29 de octubre de 2001, por su equilibrio entre tradición e innovación. Tradición de una magnífica prosa, arropada por una argumentación densa y fundamentada, y modernidad en su tolerancia y postura equilibrada.

El jurado estuvo compuesto por el escritor José Jiménez Lozano, ganador de la edición anterior, el lingüísta de la Agencia Efe, Alberto Gómez Font, y el periodista de ABC, Félix Iglesias.

El premio Miguel Delibes fue instituido en 1996 en el marco del IV Centenario de la concesión del título de ciudad a Valladolid y coincidiendo con el congreso «El español y los medios de comunicación», que organizó la Asociación de la Prensa de Valladolid.

Un estudio cerebral con bilingües catalanes muestra cómo se selecciona la lengua
Madrid EL PAÍS 28 Febrero 2002

Un estudio cerebral realizado en Alemania con estudiantes españoles bilingües en catalán y castellano ha mostrado que el cerebro selecciona sin problemas el idioma a utilizar en cada momento, lo que es un indicio de que la adquisición de dos lenguas a la vez en la infancia temprana no supone un perjuicio para el niño.Para la selección casi instantánea, demuestra la investigación, el cerebro activa una zona aparentemente inactiva en los sujetos monolingües.

El estudio, dirigido por Antoni Rodríguez Fornells y Thomas Münte, de la Universidad Otto von Guericke, y que hoy publica la revista Nature, ha intentado esclarecer el mecanismo por el cual las personas bilingües pueden reconocer o utilizar una lengua sin que la otra interfiera. Se ha basado en la reacción de los voluntarios que han participado en él -estudiantes universitarios de programas de intercambio- ante palabras que aparecían en una pantalla y que oían simultáneamente. Los sujetos debían apretar un botón ante una palabra en castellano, y no apretarlo ante palabras en catalán o en una lengua imaginada (seudopalabras). Mientras tanto, su actividad cerebral era registrada por resonancia magnética. Al mismo tiempo se efectuaban exámenes electrofisiológicos para comprobar la rapidez de la respuesta de las zonas del cerebro activadas.

Zonas superpuestas
Los resultados muestran que los bilingües tienen un tiempo de respuesta al estímulo (las palabras) un poco más largo -738 milisegundos frente a 699 milisegundos- que el de los que sólo hablan castellano, pero no tienen problemas para distinguir una lengua de la otra sin analizar el sentido de cada palabra (de ahí la utilización de seudopalabras). Esto sucede a pesar de que ambas lenguas se depositan físicamente en zonas cerebrales que se superponen.

El ligerísimo retardo puede deberse a que entra en funcionamiento una zona en la región frontal por la que tiene que pasar la información para poder hacer la selección, lo que no ocurre en el caso de los monolingües.

'El estudio contradice la creencia popular de que los niños bilingües muestran retraso y mayor confusión cuando aprenden dos lenguas a la vez', explicó ayer Rodríguez, informa Europa Press. Según este investigador, 'si las ideas sobre la plasticidad del cerebro en determinados periodos críticos de la vida [cuando son bebés] se ven confirmadas, pueden tener consecuencias para la enseñanza de idiomas en los colegios y en los países bilingües, ya que cuanto más temprano sea dicho proceso, más beneficios experimentará el proceso de adquisición. Sin embargo, los mecanismos concretos mediante los cuales el cerebro de los niños soluciona el problema de construir dos representaciones mentales distintas, es decir, palabras, para designar el mismo objeto es todavía un misterio'.

39 milisegundos no es nada
Nota del Editor 28 Febrero 2002

No vamos a entrar en el fondo, sólo en los números: en toda una vida, por cada palabra que haya oido y pronunciado, hasta el 5,6% de su vida habrán dedicado los catalanes bilingües a atender su dualidad. Allá ellos. Los que no somos bilingües, cambiamos el chip para cada idioma, y no perdemos nada de tiempo.

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