AGLI

Recortes de Prensa     Martes 5  Marzo  2002
Taxonomía humana de España, o pasividad colectiva ante el terrorismo
Francisco José GARCÍA-GIRALDA La Razón 5 Marzo 2002

Destruir al PSE
Enrique de Diego Libertad Digital 5 Marzo 2002

Impúdico Fraga
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 5 Marzo 2002

Pujol y el autogobierno
Editorial ABC 5 Marzo 2002

MARAGALL JUEGA CON FUEGO AL ALINEARSE CON LOS ANTISISTEMA
Editorial El Mundo 5 Marzo 2002

La bolsa que pudo volar
LUIS IGNACIO PARADA ABC 5 Marzo 2002

Siniestra simbología en las bombas vascas
Impresiones El Mundo 5 Marzo 2002

El rey Lear
ANTONIO GALA El Mundo 5 Marzo 2002

La agenda de Z.
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 5 Marzo 2002

Entre Fraga y Lizarra-2 se mueve Aznar
Lorenzo Contreras La Estrella 5 Marzo 2002

Un casus belli para el PSOE
EDITORIAL Libertad Digital 5 Marzo 2002

Eta intenta volar la Bolsa de Bilbao con 21 kilos de cloratita colocados junto a un depósito de gasóleo
L. R. N. - Bilbao.- La Razón 5 Marzo 2002

Sólo el 16 por ciento de las 126.723 plazas del Distrito Abierto han sido adjudicadas
MILAGROS ASENJO ABC 5 Marzo 2002


Taxonomía humana de España, o pasividad colectiva ante el terrorismo
Francisco José GARCÍA-GIRALDA La Razón 5 Marzo 2002

Hay dos principales clases de nacionalistas vascos: los que matan y los que miran para otra parte mientras los «violentos» (antiguamente llamados asesinos) matan. Esos que no matan, pero son cortos de vista y cruzan de acera para no ver cómo apalean a un «españolista»... ésos... no empuñan pistolas, pero pisan los charcos de sangre de la gente inocente y pasan de largo sin estremecerse ante el dolor de las víctimas... Estas personas no matan, ni están de acuerdo con la violencia, pero tienen amigos etarras, novias batasunas o compañeros de peñas que apalean, apedrean e incendian; pero, eso sí, ellos «no están de acuerdo» con la violencia... solamente comparten con los violentos aficiones y peñas, pero «ellos no le harían daño a nadie».

También quedan algunos nacionalistas vascos que protestan enérgicamente contra la actitud connivente de la mayoría de esos honrados ciudadanos vascos (que viven con naturalidad y son valientes, bravos, altivos y desafiantes... porque a ellos no les matan).

Sin embargo, estos otros pocos vascos con honor, dignidad, humanidad y gallardía, que aún quedan como subclase taxonómica en peligro de extinción, cada vez son más raros, y cada vez que asoman la cabeza o levantan vuelo son abatidos por una legión de zombis sin alma, que los apedrean, los insultan o les disparan con plomo o, lo que es peor, con pluma (es tremendo que los cazadores con pluma estilográfica, micrófono, púlpito o escuela maten a largo plazo más que los pistoleros, los cuales no son más que los tontos útiles de los chicos de Arzalluz y compañía).

Estos pistoleros euskolegionaríos, novios de la muerte ajena, valientes para matar a traición y cobardes hasta el ridículo cuando se les detiene, estos bravíos que se cagan literalmente cuando se les pone delante un policía, al fin y al cabo son los que ponen el trabajo sucio, se despeinan, tienen que vivir en la clandestinidad, y hasta tienen stress... y luego los chicos de Arzalluz encima van y se aprovechan, recogiendo los frutos de su trabajo, sin mancharse la camisa de sangre ni arrugarse la chaqueta, pudiendo asistir a las fiestas de sociedad de la decimonónica y oligárquica derecha vasca, sin que se les atragante el caviar, ni pierdan un solo salto del excelso «aizkolari».

Los chicos de Arzalluz saben que, al final, los pistoleros quedarán como gudaris de la patria vasca, se les dejará de utilizar cuando no les sirvan, y ellos, algún clérigo y el divino Arzalluz se comerán el pastel del Poder, la Gloria y, por qué no decirlo. El dinero, que es lo que a la derecha oligárquica realmente le interesa. Entonces los tontos útiles pistoleros se darán cuenta de lo que han sido (aparte de asesinos). El divino Arzalluz intentará quitarles las metralletas, pero entonces le será difícil porque sin metralletas no son nada, no saben trabajar, no saben ganarse limpiamente un sueldo, no saben amar. Hoy son respetados porque son temidos, pero mañana, si dejan las armas, serán arrinconados, olvidados y despreciados por las propias hienas que les rodean, porque sin armas son escoria inerte, sin máquinas de muerte no son nada.

Por otra parte, y continuando con la clasificación taxonómica, tenemos que decir que hay dos principales clases de españoles: los que mueren, y los que miran para otra parte mientras otros mueren. Y luego, también existe una rarísima y minoritaria subclase de españoles: los que no soportan que haya españoles ¬vascos y no vascos¬ que permanezcan inmutables ante el dolor ajeno, mirando para otra parte para no ver que la sangre de inocentes salpica nuestras ropas.

A esa subclase me honro en pertenecer. Pero somos cuatro o alguno más, y encima no somos políticos, no creemos en la mayoría de ellos, ni confiamos en la casi totalidad de los jueces, los cuales, salvo honrosas excepciones conocidas por todos, siempre han hecho mutis por el foro cuando han tenido que tomar una decisión delicada.

Al final, si profundizamos en la clasificación taxonómica, todo es mucho más sencillo de comprender: no hay personas de una clase y de otra. No hay gente de izquierdas y gente de derechas. No le demos más vueltas. Sólo hay dos clases de gente: gente buena y gente mala.

Y si profundizamos más, existe una tercera subclase: los tibios y los pusilánimes; los cuales pululan por doquier en tertulias, despachos y órganos públicos de decisión. Buenos por naturaleza, pero más peligrosos que los malos, suelen ser políticos que disfrazan su miedo con el disfraz de la tolerancia. Jueces que disfrazan su miedo con legalismos y salvaguardas de determinados derechos. Tribunales que son fuertes con los débiles y débiles con los fuertes. Tertulianos que disfrazan su miedo de progresismo. Al fin y al cabo hombres cobardes que disfrazan su cobardía de tibieza y comprensión, intentando inconscientemente que el malo apunte para otro sitio.

Esta perniciosa y abundante subclase de gente es mayoritaria en los órganos de decisión, en los medios de comunicación y en los demás poderes fácticos ¬que no en el pueblo llano¬, y entre todos están arrastrando a la sociedad española a la más triste apatía y a la inercia colectiva. Y mientras tanto, hay gente inocente que sufre y hay gente que esta noche no ha podido dormir pensando quién será el próximo.

Por último existe una cuarta subclase de españoles son los que puntual y periódicamente expresan su repulsa y su más enérgica condena a los actos de barbarie, asisten a innumerables convocatorias de 11 minutos de silencio. No se pierden ni una manifestación silenciosa, incluso alguna vez llegan a indignarse y a lanzar algún improperio. Hombres y mujeres buenos al fin y al cabo, pero de flaca memoria y ánimo débil. Hombres y mujeres a los que el telediario les ha enseñado a comer y cenar viendo la sangre y la muerte, tantas y tantas veces, hasta conseguir que todo el mundo siga comiendo y a nadie se le indigeste la comida. Tan sólo un gesto o un comentario de rabia y de allí directos al fútbol o a los toros o al baile, que se hace tarde. Triste y real semblanza de España y de los españoles, gente sencilla y buena, pero desmovilizada por años de incongruencia y de complejo histórico.
Las vacaciones en la playa o las tapas en el bar dejan en el olvido el dolor continuo de tantas personas inocentes hasta que un nuevo asesinato vuelva a alterar por algún día la tranquilidad y la normalidad ciudadana. Pero la inercia y la desmovilización ya están asentadas y una vez más, millones de españoles permaneceremos tristes pero impasibles ante el dolor de los que sufren.

Destruir al PSE
Enrique de Diego Libertad Digital 5 Marzo 2002

Por muchas vueltas que se le dé para intentar confundir al personal, ETA funciona como el brazo armado del conjunto del nacionalismo, como los matones del proyecto totalitario común. La idea de destruir al PSE, de resquebrajarlo, de quebrarlo no parte en origen de Eta, sino del PNV, y más concretamente de Arzalluz.

La ideología subyacente, con el proyecto totalitario etnicista, es lo que impulsa en la actualidad a ETA, toda vez que su componente marxista ha pasado a segundo plano tras la caída del Muro de Berlín.

Esta terrible obviedad está siendo rechazada por el ex presidente del Gobierno, Felipe González, por los ideólogos del polanquismo, por los cipayos del PSE tipo Patxi López y por la levedad de José Luis Rodríguez Zapatero. Es uno de los dramas más peligrosos para la causa de la libertad. El aviso mafioso a Nicolás Redondo Urbieta muestra el nivel de amedrentamiento que se quiere infligir a los socialistas vascos, mientras su dirección impone situar al socialismo como satélite del nacionalismo.

Impúdico Fraga
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 5 Marzo 2002

Si Fraga tenía razones para sentirse humillado con la figura de Aznar, que ha conseguido crear el gran partido del centro derecha y ganar dos legislaturas como presidente, ¿qué no habrá podido sentir ahora con el gesto de la retirada? Esa es la razón por la que, a mi entender, este bulímico del poder ha querido vengarse de Aznar al decir que hay que «repensar España» y que el PP gallego tiene que hacer el gran pacto con el nacionalismo gallego. Sólo cabe esta interpretación y la del sueño del totalitario que quiere tener el apoyo de todos, incluso el de aquellos que niegan España. Porque para Fraga lo más importante es él. ¿Por qué pedir el apoyo de Beiras y el nacionalismo gallego quien tiene la mayoría absoluta, quien no lo necesita? Su ego exige la adhesión de «toda su Galicia». Un sueño enfermizo.

Todos sabíamos desde siempre que Fraga está hecho de la materia del poder y que eso es lo que ha explicado su vida. Sabíamos que a él, con tal de estar en el gobierno, le da igual la dictadura que la democracia, las libertades o la falta de ellas. A lo largo de su vida le ha dado lo mismo cortar el pelo a las mujeres de los mineros, o cerrar una publicación (lo hizo con un semanario donde yo trabajaba), o matar un urogallo que condecorar a un gaitero e inaugurar un parador. Todos sabíamos que sus criterios han sido siempre tan simples como ajustarse a aquello que reclama el sistema en todo momento. Lo importante era -es- no bajar del coche oficial. Pero aun conociéndole bien, ¿podíamos sospechar que utilizase la idea de España para ganarse las adhesiones de los «enemigos» de Aznar?

Es verdad que Fraga ha cambiado, como todos... Pero lo que le diferencia de nosotros, de todos los demás, es que a él los cambios nunca le han obligado a sacrificar nada más que las ideas, no el poder. Siempre en el machito. Sin coste material alguno. Sin autocríticas. Con la razón siempre. Él ha pertenecido al pequeño círculo de políticos que nunca pierden. Cuando se enfrentó a los tecnócratas y tuvo que volver a la Universidad -por poco tiempo- se comportaba como un lobo enjaulado. Así que fue a Inglaterra a ponerse el bombín de virtuoso demócrata y consiguió estar en el primer gobierno de la Monarquía, a la que, por otra parte, estuvo a punto de echar a rodar.

Quiso hacer el cambio con aquel eslogan de «la calle es mía» pero afortunadamente las fuerzas que venían del franquismo (todo lo que representaron UCD y Suárez) eran más poderosas y más sensatas. Su gran obra política fue sacarse a sí mismo adelante y hay que decir que lo consiguió gracias a su nulo pudor político. ¿O es que ha aportado a la democracia y al sistema de partidos algo más que a sí mismo? Los Fernando Suárez, los Fernández de la Mora, los Osorio... no eran menos inteligentes; pero tenían más respeto por sus propias convicciones. Si a los demás políticos los cambios les han costado la desaparición, el relegamiento, la seguridad económica, a veces la libertad (pensemos desde Hedilla a Serrano Suñer, a Ridruejo, a Areilza, a Ruiz Giménez), a él nunca le costaron nada.

Si es verdad que la carrera de Fraga -la más larga de este siglo- se debe a un pragmatismo arrollador y a una ausencia casi total de pudor político, también tiene una deuda con la generosidad que desarrolló la sociedad española en el proceso de transición. Él fue un sapo que tuvo que tragar la democracia española (como tantos otros de otros signos políticos) porque así lo exigía el nuevo contrato que supuso el cambio. Si él tuviera una conciencia mínima de ello, no habría sido capaz de decir que «hay que repensar España».

Pujol y el autogobierno
Editorial ABC 5 Marzo 2002

Los compromisos contraídos durante la campaña electoral de las pasadas autonómicas han llevado a la coalición CiU a elaborar una propuesta de autogobierno que ni recoge las aspiraciones soberanistas de su ala radical ni rebaja la tensión con quienes defienden la estabilidad del marco institucional. Si bien es cierto que el texto que hoy aprobará el Ejecutivo catalán se enmarca en el respeto por la Constitución y el Estatuto, aboga por una «lectura generosa» de la Carta Magna, expresión de tal vaguedad que sólo admite especulaciones. En tan resbaladizo terreno, convendría que CiU explicara con más claridad sus pretensiones. Incluso convendría que ajustara discurso y práctica política, porque la responsabilidad demostrada de Pujol respecto a la gobernabilidad de España y el tono y contenidos de sus discursos no están precisamente en consonancia. En cuanto al listado de reivindicaciones para un mayor autogobierno, es obvio que se ha elaborado bajo el condicionante de que ningún partido del arco parlamentario catalán va a apoyar el texto, lo que ha ampliado el margen de maniobra de los nacionalistas. Así, frente a la lealtad constitucional cabe consignar la petición de que se disuelva el Ministerio de Cultura en una especie de comisión mixta Estado-Autonomías que dé carta de naturaleza oficial a una enseñanza adaptada al color de los diferentes gobiernos autonómicos; la representatividad deportiva; una Administración única o la participación en los órganos comunitarios. Se trata de una relación lo suficientemente ambiciosa como para permitir pensar a los radicales que se avanza y tan difusa como para que los políticos y partidos no nacionalistas -en el caso catalán, tan sólo el PP- descarten que el documento tenga visos de prosperar. Al tiempo, los propios dirigentes de CiU confirmaban ayer que no tienen ninguna pretensión de aunar más voluntades que las suyas. Es evidente que una de las razones de ser del nacionalismo catalán es la reivindicación permanente sin que ello se deba traducir necesariamente en una quiebra de la confianza, la estabilidad y la lealtad hacia las instituciones del Estado. Sin embargo, no estaría de más que las propuestas de CiU se anclaran con mayor consistencia en el terreno. De lo contrario, abonan la tesis de que su acción política no tiene en cuenta ni la realidad social de Cataluña ni las verdaderas aspiraciones de sus ciudadanos.

MARAGALL JUEGA CON FUEGO AL ALINEARSE CON LOS ANTISISTEMA
Editorial El Mundo 5 Marzo 2002

Pasqual Maragall no pierde ocasión de marcar las diferencias con la dirección del partido en Madrid. La semana pasada, los europarlamentarios del PSC se saltaron las órdenes de la Ejecutiva Federal y decidieron votar en contra de las subvenciones de la UE al Plan Hidrológico Nacional.

Ayer, Miquel Iceta, portavoz del PSC, se reafirmó en que los socialistas catalanes apoyarán la manifestación antiglobalización que se celebrará el próximo día 16 en Barcelona con motivo de la cumbre de jefes de Gobierno.

Iceta aseguró ayer que el PSC «está a favor de las personas de buena fe que quieren un mundo mejor y lo piden pacíficamente».Estamos seguros de ello, pero ésa no es la cuestión. La cuestión es que no deja de ser una terrible incongruencia que Maragall y los suyos, que aspiran a gobernar en Cataluña dentro de un año, apoyen un movimiento antisistema al que intentan sumarse grupos radicales y violentos como Batasuna.

La posición del PSC es terriblemente incoherente porque la mayoría de los 15 jefes de Gobierno de la UE que van a acudir a Barcelona son socialistas. Con toda seguridad, Schröder, Jospin, Blair, Kok, Persson y otros primeros ministros van a estampar su firma en las conclusiones de la cumbre de Barcelona, cuya celebración provoca la protesta a la que se vincula Maragall. ¿Es que el candidato a la Generalitat se sitúa fuera del socialismo europeo?¿Acaso se ha abierto de repente un abismo ideológico con su amigo y compañero Javier Solana, coordinador de la política exterior y de seguridad de la UE?

Pasqual Maragall está jugando con fuego porque en su afán de dejar patente su independencia frente a Zapatero y la dirección del PSOE corre un serio riesgo político que probablemente ha minusvalorado. ¿Qué pasará si las manifestaciones contra la cumbre, pese a su voluntad y la de otras muchas organizaciones no gubernamentales, adquieren un carácter violento e incontrolado como sucedió en Genova? Sería una tremenda paradoja asistir al espectáculo de la policía municipal cargando contra estos grupos antisistema por orden de Joan Clos, alcalde socialista de Barcelona. ¿De qué lado estaría Maragall?

Pujol realizó ayer unas durísimas declaraciones contra el líder socialista, al que acusó de adoptar una postura «confusa» y «demagógica».¿Cómo hubiera reaccionado Maragall ante una convocatoria similar cuando encabezaba en 1992 el comité organizador de los Juegos Olímpicos de Barcelona? Da la impresión de que el ex alcalde prefiere desdeñar esos muchos peligros con tal de desdibujar la cumbre de la UE que va a presidir Aznar. Los electores catalanes sabrán sacar la conclusión de tanta irresponsabilidad en quien se presenta como alternativa de gobierno.

La bolsa que pudo volar
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 5 Marzo 2002

La contratación de la Bolsa de Bilbao es aproximadamente la décima parte que la de Madrid, donde la contratación es, a su vez, la sexta parte que la de Londres y algo menos que la tercera que las de París y Frankfort. Cuando, además, los mercados de valores de media Europa se están fusionando, una Bolsa de las dimensiones de la de Bilbao sólo tiene explicación en términos nacionalistas, sentimentales y de opacidad ante la Hacienda Pública. Sus dimensiones hicieron que antes de la transición política y hasta la reforma del Mercado de Valores español de 1989 tuviera, junto a la de Barcelona, el despectivo nombre de Bolsín. Nacida en julio de 1890 por decreto de la Reina Regente, doña María Cristina de Habsburgo-Lorena, sus fundadores fueron empresarios ligados a la banca, la industria y el comercio. Sus actuales clientes y mantenedores, también.

Un fallo evitó que ayer explotara un artefacto colocado en su interior. Lo que hay que preguntarse ahora es si, a falta de un detector de explosivos, los servicios de vigilancia eran los adecuados; si el tiempo que los artificieros tardaron en desactivarlo debió ser más reducido; si comprobado el fallo, el cordón policial y el desalojo no contribuyeron innecesariamente a sembrar el pánico que es siempre el objetivo primero de un atentado terrorista. Y también, claro, si el Gobierno Vasco asume como error propio la vulnerabilidad del edificio o carga las culpas a la Sociedad Rectora de la Bolsa en la que ya en alguna ocasión grupos de manifestantes lograron acceder al parqué. Lo que no puede quedar impune es el enorme fallo de seguridad. La Bolsa que pudo volar es poco significativa en términos económicos. Pero monumental a efectos simbólicos.

Siniestra simbología en las bombas vascas
Impresiones El Mundo 5 Marzo 2002

Un explosivo casero una olla con una bombona de cámping gas dentro colocado ante la puerta de la casa de Nicolás Redondo Urbieta, antiguo secretario general de la UGT, fue desactivado ayer por la mañana en Portugalete, apenas un par de horas antes del momento previsto para la explosión de otro artefacto, éste compuesto por 21 kilos de cloratita, dentro del edificio de la Bolsa de Bilbao. Se dirá que esta vez ETA no pretendía matar sino solamente causar graves destrozos y provocar el pánico, ya que avisó media hora antes. Por fortuna, el detonador falló y se pudo evitar lo peor. El edificio del mercado bursátil bilbaíno carece de sistema de detección de explosivos y está prácticamente indefenso: un servicio de seguridad privada vigila las plantas superiores, pero se puede acceder libremente a la planta baja, donde está el parqué de cotizaciones y donde se colocó el explosivo en los servicios, situados a pocos metros de un depósito de gasóleo.Eligiendo como objetivos, simultáneamente, a un viejo sindicalista el más conocido y prestigioso del País Vasco y el símbolo del capitalismo que es la Bolsa, ETA remacha su mensaje nihilista, una suerte de nosotros contra todos. Para las instituciones y los políticos vascos debería servir de recordatorio sobre lo que se puede esperar de esa banda de desalmados. El pueblo, por su parte, habrá comprendido muy bien el mensaje, tan claro como estremecedor, de los etarras.

El rey Lear
ANTONIO GALA El Mundo 5 Marzo 2002

Jordi Pujol tendrá que esforzarse en contestar veinticuatro preguntas de la izquierda. Sobre el caso Lear y otras conexiones. Su familia, desde hijos hasta primos políticos y su propio sucesor o conseller en cap, parecen estar pringados. La reacción del honorable no deja de ser curiosa: acusa a la oposición de querer desprestigiar al Gobierno de CiU, cuando en realidad las cuestiones son muy personalizadas y nada «demagógicas». Nadie duda que socialistas, Esquerra e Iniciativa barran para dentro. ¿Y de la reacción del PP, en cuyas manos se encuentra el resultado? Recordemos el caso Pallerols... En fin, ya es hora de que los autócratas se expliquen.

La agenda de Z.
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 5 Marzo 2002

Entre los anglicismos que se han colado de matute en los hábitos lingüísticos españoles destaca el de la agenda de los políticos.«Marcar la agenda», «controlar la agenda», «cambiar la agenda» o «romper la agenda» son otras tantas fórmulas de designar algo así como el programa político cotidiano del gobernante o los argumentos preferentes del político de oposición. La agenda no son sólo los compromisos adquiridos, aunque también, sino la forma de administrar un tiempo siempre limitado entre asuntos forzosamente jerarquizados. Según otro barbarismo, «priorizados».

Naturalmente, el que controla la agenda de un político marca sus prioridades, tanto en lo referente a iniciativas como a respuestas o contraataques. Y no siempre son el jefe de Prensa o el de Gabinete, o ambos, los que sugieren los asuntos planteados ante la opinión pública. La influencia de los medios de comunicación se muestra también en su capacidad de marcar la agenda de la clase política, obligada a tratar los asuntos de portada o que abren los informa-opinativos de radio y televisión.

Hasta ahí, normal. Hay políticos con más autonomía que otros y hay medios con mayor o menor influencia política. Lo raro es que un medio no se limite a aconsejar o a desaconsejar una determinada actuación a un político, sino que diga lo que el político va a hacer antes de que él lo sepa y que consiga que lo haga sólo porque ese medio lo ha dicho. Eso sucedió ayer con la portada de El País, máximo responsable del proceso de voladura del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, que anunció a bombo y platillo una reunión entre Aznar y Zapatero para «salvar» el pacto susodicho. No es una cita a ciegas, sino una reunión fantasma más propia de González y Yusufi que del presidente y Zapatitos, como lo llama Canal+. Por no ser y no tener, no tiene ni fecha ni guión. Pero como el pacto es un cadáver insepulto desde que entre González y Polanco se cargaron a Redondo Terreros para entregar al PSE-EE en brazos del PNV, ahora tratan de endosar al PP la responsabilidad, siquiera a medias, de un desastre que la opinión pública tomará muy a mal. Cuando constate la traición del PSOE, habrá que poner a Zapatero a cubierto de un diluvio de cantazos y descalificaciones. Así que han dado en inventarle una agenda de contactos con Aznar que no pasa de elucubración y disimulo. El sábado, también en El País, le decía Maragall a Zapatero lo que debe hacer para hundir el orden constitucional sin que se note mucho. El lunes le dicen con quién tiene que reunirse para disimularlo. Vamos, que no es que marquen la agenda de Zapatero, sino que se la escriben y después se la dejan ver.Pero sólo después.

Entre Fraga y Lizarra-2 se mueve Aznar
Lorenzo Contreras La Estrella 5 Marzo 2002

Ahora que Fraga se propone una reforma de la Constitución, que los nacionalistas vascos y catalanes, por unas razones u otras, detestan para no contribuir de algún modo a revalidarla con retoques, José María Aznar ha movilizado la palabra de sus incondicionales, sin tomar aparentemente partido en la polémica abierta. El presidente del Gobierno, al filo de su viaje por Hungría y otros países incorporables a la Unión Europea, ha deslizado, eso sí, su escepticismo sobre lo que cabe esperar de los nacionalistas. Dice, por ejemplo, no comprender al PSOE, tanto el central como el periférico. Pero da a entender que adivina o entiende demasiado bien lo que los nacionalistas vascos y catalanes se traen entre manos. De los catalanes, por ejemplo, queda a la espera del alcance de sus exigencias en cuanto al incremento del autogobierno (sin reforma constitucional, por supuesto) y con una abierta predisposición a explotar, si pueden, el espíritu concesivo que el Gobierno de Madrid ha demostrado en el caso del concierto económico vasco a cambio de la renuncia de Vitoria al proyecto de estar presente con su representación propia en las instituciones y foros de la Unión Europea.

Diríase que, mientras tanto, con los nacionalistas vascos se hace una momentánea y relativa paz, en tanto van madurando las condiciones determinantes de su futura política. Me refiero a la política del PNV y no a los modos o estilos que se atribuyen casi con carácter imperecedero al lehendakari Ibarreche. Pensar a estas alturas que los nacionalistas de Arzalluz van a modificar sus planteamientos ofrece una componente de ingenuidad bastante acusada. El propio Aznar, antes de salir para Budapest, aludió al peligro de que el entendimiento de los nacionalistas con el mundo etarra desemboque en un Lizarra-2. Tal vez mis lectores recuerden que en mi colaboración del pasado 27 de febrero hablé de una posible tregua etarra definitiva, que sería el precio nacionalista para reeditar el espíritu y los contenidos de los pactos de Lizarra de 1998.

Aznar parece que no cree en la posibilidad o probabilidad de esa tregua, y menos aún que ésta fuese definitiva. Pero se ha referido a un Lizarra-2. Y ese aspecto de la interpretación debe ser tenido en cuenta, ya que, a fin de cuentas, se trata del presidente del Gobierno. Y encima se da la circunstancia de que expresa su total escepticismo cuando los socialistas vascos afirman que "algo está cambiando" en el mundo abertzale, seguramente porque conceden importancia a los debates internos que apuntan en el seno de Batasuna contra la violencia y los atentados.

La verdad es que la efervescencia nacionalista de diverso origen, tanto vasco como catalán, pone a prueba el talante político de Aznar y sus más directos colaboradores del Gobierno. CiU, en medio de sus corrupciones, aspira a lo máximo, al autogobierno de libérrima interpretación, sin apoyos constitucionales ni estatutarios. Es la invocación de una especie de derecho total que encima, según los propios nacionalistas catalanes o alguno de sus portavoces, se fundaría en la plena aplicación del artículo 150.2 de la Constitución. Es decir, en este caso, se apela a la Constitución sin necesidad de reforma, tratando de extraer de ella todo su jugo o sustancia aprovechable para el completo autogobierno.

Recordemos que este artículo dice nada menos que esto: "El Estado podrá transferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades correspondientes a materias de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación".

Echémosle un galgo a los intérpretes nacionalistas cuando, llegado el caso, aprovechan alguna especial coyuntura política y se pongan a exigir.

Un casus belli para el PSOE
EDITORIAL Libertad Digital 5 Marzo 2002

Cada vez parece más claro que PRISA y la vieja guardia tienen un plan para desalojar a Zapatero y su equipo de la jefatura del PSOE y sustituirlos por “testaferros” de González, para que éste pueda ejercer de “Arzalluz” del PSOE. La campaña de desprestigio lanzada contra Nicolás Redondo Terreros desde PRISA a raíz del “fracaso” en las elecciones vascas, que forzó su dimisión, fue el primer golpe mortal a la “oposición serena” de Zapatero, quien había hecho suyas las tesis de Redondo acerca de la política vasca, las cuales produjeron la mejor aportación del PSOE en muchísimos años a la democracia y la libertad en España: el Pacto Antiterrorista. El segundo golpe a la imagen de Zapatero fue el desafortunado viaje a Marruecos, realizado con toda probabilidad a instancias del propio González, donde, además de la deslealtad institucional, cosechó un ridículo más que previsible. En tercer lugar, la presión de PRISA le obligo a oponerse a las razonables e imprescindibles reformas educativas que el Gobierno ha impulsado, sin presentar un programa alternativo y recurriendo a gastados tópicos demagógicos que ya no calan en la mayoría de la opinión pública. Era preciso mostrarse “beligerante”, ya que González y Cebrián estimaban que Zapatero no daba suficiente caña.

Y el último paso, el más importante, sería destruir el principal logro del leonés, el Pacto Antiterrorista, para poder volver a los viejos tiempos del gobierno en Vitoria en coalición con el PNV. Como no es posible oponerse frontalmente a algo que apoya la inmensa mayoría de los ciudadanos, es preciso seguir una estrategia indirecta, encontrar un casus belli —real o imaginario— que justifique la ruptura. El País afirmaba el lunes que “Aznar se reuniría con Zapatero para intentar restaurar la confianza en el pacto anti-ETA”. Aznar, visiblemente enfadado, desmintió con rotundidad la noticia.

Aunque en principio parece muy razonable que los líderes de los principales partidos españoles se reúnan para cambiar impresiones y unificar criterios (este es el mensaje que quiere transmitir la dirección efectiva del PSOE), lo cierto es que si Aznar acepta reunirse con Zapatero cada vez que el leonés —obligado por sus circunstancias— quiera hacer un brindis al sol que le permita recobrar la autoridad de su partido y habida cuenta del papel cada vez más subordinado y vicario que el líder socialista juega respecto de la dirección en la sombra del PSOE, el Presidente cometería el error de contaminar el Pacto con la actual indefinición de los socialistas.

Pero la reacción de la Ejecutiva Federal del PSOE no se ha hecho esperar: acusaciones al Presidente del Gobierno de instrumentalizar electoralmente el Pacto, de insensibilidad ante la situación de los concejales socialistas en el País Vasco y de injerencia en asuntos internos cuando denuncia la falta de lealtad al Pacto de los defenestradores de Redondo en el PSE, empeñados en ver “signos de cambio” en el PNV.

Y Zapatero aún no ha abierto la boca para imponer su autoridad, en el caso de que aún mantenga algún vestigio. Desde la defenestración de Redondo ha perdido toda iniciativa y se limita a dar bandazos en un intento por contentar a todo el mundo en su partido y fuera de él. Sin embargo, lo que más notan los electores es la incoherencia y la falta de un proyecto de Gobierno creíble. De eso se han encargado precisamente los de la vieja guardia, de que no lo tenga. Y ahora preparan la destrucción del único capital político que le queda al leonés: el Pacto Antiterrorista. Eso sí, sin que se note demasiado...

Eta intenta volar la Bolsa de Bilbao con 21 kilos de cloratita colocados junto a un depósito de gasóleo
Tenía un temporizador preparado para las 11:00 horas, pero no explotó por causas desconocidas De haber estallado, habría alcanzado a los agentes de la Ertzaintza desplazados, que a esa hora ya habían desalojado el edificio
La banda terrorista Eta intentó ayer hacer volar la Bolsa de Bilbao al colocar un artefacto ¬compuesto por 21 kilos de cloratita y reforzado con dinamita Titadyne¬ en el servicio de caballeros del edificio y cerca de un depósito de gasóleo, lo que hubiera multiplicado la onda expansiva. La bomba, alojada en una bolsa, tenía un temporizador preparado para las 11:00 horas pero por causas que se desconocen no llegó a estallar. A las 10:30 horas, la DYA y el diario «Gara» recibieron sendas llamadas anónimas en nombre de Eta avisando de que un artefacto explotaría en veinte minutos. El inmueble de la Bolsa pudo ser desalojado en ese intervalo de tiempo y la Ertzaintza consiguió desactivar la bomba a las 13:15 horas.
L. R. N. - Bilbao.- La Razón 5 Marzo 2002

La Ertzaintza desactivó ayer por la mañana una bomba compuesta por 21 kilos de cloratita reforzados con dinamita Titadyne colocada en el edificio de la Bolsa de Bilbao, en pleno centro de la capital vizcaína y separado apenas doscientos metros del lugar donde Eta hizo explotar un coche-bomba el pasado 12 de enero.
Sendas llamadas telefónicas anónimas recibidas en el diario «Gara» y en la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) de Vizcaya anunciaron previamente, en nombre de Eta, su colocación, así como que explotaría en veinte minutos, lo que finalmente no ocurrió. Las llamadas se recibieron sobre las 10:30 horas y, según la Ertzaintza, anunciaron la presencia de una «bolsa-bomba» en el servicio de caballeros de la Bolsa que estallaría en veinte minutos, informa Vasco Press.

Según la Ertzaintza, la bomba contenía 21 kilos de cloratita reforzada con dinamita Titadyne y estaba compuesta por pequeños paquetes envueltos en plástico que contenían polvos amarillos y grises. Contaba con una temporizador preparado para las once de la mañana, aunque la deflagración no se produjo por causas que se desconocen.

Escolares
La Ertzaintza ordenó el desalojo del edificio, situado en la calle José María Olabarri número 1, en pleno centro de Bilbao, donde en ese momento se encontraban 35 personas, además de los inversores. Antes de las 10:50 horas, momento en el que el comunicante anónimo dijo que estallaría la bomba, el edificio ya estaba desalojado.
Se da la circunstancia de que poco antes del aviso de bomba, acababa de abandonar estas instalaciones un grupo de escolares que había acudido a visitar el parqué. El mercado de valores es visitado anualmente por cerca de 20.000 estudiantes de diferentes las edades.

Los agentes de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza localizaron la bomba en el servicio de caballeros, situado en la entreplanta, en el acceso al salón de actos. Durante casi dos horas trabajaron para neutralizarla, lo que finalmente lograron mediante una explosión controlada. El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna (PNV), precisó que el artefacto estaba en el servicio de caballeros y «cercano a un deposito de fuel-oil». Dada esta cercanía, Azkuna, que tildó irónicamente a los terroristas de «simpáticos canallas», no dudó de que la deflagración «hubiese sido una barbaridad más». Según fuentes de la Bolsa, el conserje del edificio estaba «muy enfadado» por no haberse percatado de la entrada de los terroristas y expusieron que, dado que este edificio permanece cerrado el fin de semana, la colocación del artefacto se tuvo que realizar a primera hora de la mañana de ayer.

La Bolsa no fue el único edificio desalojado. Las sucursales de la BBK y el Banco Urquijo, Cruz Roja, un centro de formación, la estación central de Renfe y Feve ¬que conecta con el Metro¬ y un elevado número de oficinas que se encuentran en edificios situados junto a la Bolsa también fueron desalojados. El tráfico ferroviario y del Metro quedó cortado durante cerca de tres horas, al igual que las principales arterias próximas al edificio de valores, como las calles Navarra, Hurtado de Amézaga, Gran Vía, Buenos Aires y la plaza Circular, que quedaron acordonadas.

Aplausos
Hasta el lugar se desplazaron numerosas dotaciones de la Ertzaintza, dos camiones de Bomberos y ambulancias, aunque finalmente no fue necesaria la intervención de éstas últimas. La Ertzaintza levantó el cordón policial a las 13:25 horas ¬diez minutos después de la desactivación del artefacto¬ entre aplausos de la multitud de curiosos que había permanecido en el lugar expresando su indignación por la colocación de la bomba. Durante las dos horas en las que permaneció acordonada esta céntrica zona de Bilbao se originaron importantes atascos de tráfico.
Desde la Bolsa se agradeció la labor de la Ertzaintza y recordaron que esta es la primera vez desde su fundación, en 1890, que ha sido objeto de un atentado. Hasta ahora, su edificio sólo contaba con accesos vigilados en las plantas superiores, donde están las oficinas, pero se podía entrar libremente a la planta baja ¬donde está el parqué y donde se colocó el explosivo¬ y al sótano, donde hay un salón de conferencias.

Sólo el 16 por ciento de las 126.723 plazas del Distrito Abierto han sido adjudicadas
MILAGROS ASENJO ABC 5 Marzo 2002

Sólo el 16 por ciento de las plazas que las universidades españolas liberaron para el Distrito Abierto en el presente curso fueron finalmente ocupadas por los alumnos. Madrid, con 7.441 admitidos es el Distrito con mayor número de foráneos, seguido de Cataluña con 3.050, y Andalucía, con 2.743.

MADRID. Las 47 universidades públicas han aportado al Distrito Abierto, en la convocatoria de este curso, 126.723 plazas, lo que supone el 45 por ciento de su disponibilidad total (278.845 plazas). De ellas, sólo se ha cubierto el 16 por ciento, pese a que el porcentaje de solicitantes alcanzó el 37 por ciento, es decir, 46.966 estudiantes que deseaban matricularse en universidades distintas a las de su distrito. En el conjunto de la oferta, los preinscritos suponen el 17 por ciento y los admitidos el 7 por ciento, según datos elaborados por el Consejo de Universidades.

La modalidad del Distrito Abierto, una iniciativa promovida a finales de 1999 por el entonces ministro de Educación, Mariano Rajoy, pretende impulsar la movilidad estudiantil dentro de España. De acuerdo con la normativa vigente, su implantación será progresiva, de modo que en tres años se podrá solicitar plaza en cualquier Universidad, con independencia del lugar de origen.

Pese a que, en la primera fase, las universidades sólo estaban obligadas a abrir el 20 por ciento de las plazas de primer curso, muchos rectorados decidieron ampliar ese porcentaje y ofrecer hasta el cien por cien de los puestos de nuevo acceso autorizados por el Consejo de Universidades. Es el caso de Castilla y León que en sus cuatro campus públicos abrió al cien por cien todas sus carreras. En menor medida, destaca también Madrid, con una aportación del 64 por ciento.

Madrid, en vanguardia
Por Comunidades, Madrid recibió 8.770 solicitudes para las 27.803 plazas que ofrecía a toda España. Finalmente, fueron admitidos 7.441 alumnos, según cifras que maneja el Consejo de Universidades. Un estudio del Vicerrectorado de Alumnos de la Complutense, refleja que el 50 por ciento de los estudiantes de otros distitos procede de Castilla-La Mancha, Extremadura, Valladolid, Oviedo y País Vasco.

El referido informe complutense destaca también que el 56 por ciento de los que desean acceder a las universidades de Madrid elige en primer lugar la Complutense y el 24 por ciento, la Politécnica. A distancia se se encuentran la Autónoma (7 por ciento de la demanda), la Carlos III, (6 por ciento), Alcalá (4 por ciento) y Rey Juan Carlos (2 por ciento de solicitudes).

Los diez estudios y centros más solicitados en la correspondiente preinscripción por alumnos no residentes en Madrid corresponden también a la Complutense y la Politécnica. Así, Periodismo en la Complutense aparece con 634 peticiones, seguido de Comunicación Audiovisual, también en la Complutense, a la que pidieron entrar 314 estudiantes. El tercer lugar corresponde a Arquitectura de la Politécnica con 379 preinscipciones, por delante de Medicina de la Complutense (372). La Politécnica ocupa los puestos quinto y sexto gracias a sus titulaciones de Ingeniero de Telecomunicación (289 solicitudes) e Ingeniero Aeronáutico (285). Del sexto al décimo lugar figuran carreras de la Complutense: Publicidad y Relaciones Públicas (257), Psicología (248), Odontología (232) y Bellas Artes (191), que se había abierto al cien por cien en su Facultad de Madrid.

En lo que se refiere a Cataluña, que ofrecía 7.586 plazas a la bolsa común -de un total de 37.909- y que es el segundo Distrito con más solicitudes y admitidos, se registraron 3.630 preinscripciones y 3.050 admisiones. La Universidad de Barcelona fue solicitada por 1.190 alumnos domiciliados fuera de la región. De ellos, fueron admitidos 995. La Autónoma tuvo 859 peticiones y 762 admisiones, mientras que la Politécncia admitió 505 de los 558 estudiantes que lo solicitaron. La Rovira y Virgili sumó 370 preinscripciones, que se confirmaron en 215 casos. La Pompeu Fabra atendió positivamente a 225 de los 283 alumnos que lo pidieron. La Universidad de Lleida otorgó 240 de las 301 plazas demandadas y la de Girona, 111 frente a 69 preinscripciones recibidas.

En Andalucía, tercera Comunidad por orden de preferencia, han sido admitidos 2.743 foráneos, poco más de la mitad de los 4.615 solicitantes. La Universidad de Granada encabeza la elección, con 1.493 solicitudes y 898 admitidos. Castilla y León, pese a contar con prestigiosas universidades y abrir al cien por cien sus centros, no ha logrado la respuesta esperada. De 18.456 plazas ofertadas, sólo adjudicó 2.179 la cuarta parte de las solicitadas por alumnos foráneos. Salamanca aceptó a 1.088 estudiantes de entre los 4.465 que formalizaron la preinscripción. Valladolid contabilizó 1.898 preinscitos y otorgó plaza a 550. León, con 345 admitidos, y Burgos, con 196 mantiene un menor grado de aceptación.

Un hecho singular lo constituye la Universidad de Cantabria, donde se cubrieron 283 de las 1.194 plazas disponibles para el fondo común, en un conjunto de 2.668. Por el contrario, la Universidad Politécnica de Cartagena -de muy reciente y polémica creación- solo logró atraer a 71 alumnos aunque ofrecía a toda España 1.845 plazas. Las universidades de las islas, tanto Baleares como Canarias, figuran en el documento con una escasa demanda. Baleares, con 1.617 plazas disponibles, sólo recibió 45 solicitudes, de las que fueron atendidas 29. En Canarias existía posibilidad de matrícula para 2.817 candidatos, pero solo optaron a ellas 588, con 53 atenciones positivas.

El País Vasco, un Distrito con lengua vernácula, sólo admitió a 393 de los 431 preinscritos. En total, había liberado 4.032 plazas.

Galicia presenta una situación desigual. Su emblemática Universidad de Santiago abrió a todo el territorio nacional el 93 por ciento de sus plazas (6.722), pero su demanda fue muy baja 4.243 plazas para 208 adjudicaciones. La Coruña recibió tan sólo 116 estudiantes de fuera. Su contribución a la bolsa común era de 1.233 plazas y optaron a ellas 536 alumnos. Finalmente, Vigo, abierto al cien por cien (5,554 plazas), sólo ha admitido a 93 de los 387 candidatos.

Valencia, otro de los distritos más representativos por su oferta académcia y por el número de alumnos, cubrió el 17 por ciento de sus plazas (6.604 de un total de 27.918 ). La Universidad Literaria acogió a 416 alumnos; la Politécnica, a 271: Miguel Hernández, a 174: Alicante, a 271, y la última Jaime I de Castellón, en la que fueron admitidos 39 alumnos de otros distritos.

Escasa cultura de movilidad
En cuanto a las titulaciones más demandadas, el analísis del Consejo de Universidades depara que, «como era de esperar», la mayor demanda se centró en las titulaciones con poca oferta, o con oferta razonable pero excesiva demanda, en el conjunto del sistema del sistema universitario, especialmente en Ciencias de la Salud y Ciencias de la Información.

Los responsables de la enseñanza universitaria se muestran optimistas con el balance del primer año de implantación del Distrito Abierto y aseguran que «ha propiciado un aumento de la movilidad». Basan esta afirmación en que en el curso 2000-2001, último en el que funcionó el Distrito Compartido, por el que cada Universidad ofrecía un máximo de 10 plazas por titulación para alumnos de otras regiones, el porcentaje de admitidos en relación con la oferta total fue del 2,04 por ciento (6.297 estudiantes), mientras que con el estreno del Distrito Abierto esa magnitud se triplicó hasta alcanzar el 7 por ciento. Advierten que tampoco cabía esperar un éxito deslumbrante del proyecto, ya que «la cultura de movilidad en España es todavía muy escasa».

Además y pese a los programas de becas instaurados, todavía falta una política de ayudas que contribuya a trasladarse a una Universidad distinta a la de origen.

El actual programa de becas incluye ayudas que oscilan entre 216.000 y 725.000 pesetas,según los conceptos que cubra la ayuda y de acuerdo con los niveles de ingreso y el número de miembros de la familia.

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