AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 10  Marzo  2002
Las casas regionales de Cataluña piden para el castellano el mismo trato que para el inglés
ENRIC COMPANY | Barcelona El País 10 Marzo 2002

Una valiente y contundente condena del terrorismo
Impresiones El Mundo 10 Marzo 2002

El humo y la eficacia
Breverías ABC 10 Marzo 2002

¿Qué puede hacer Aznar ante el eclipse de Zapatero
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Marzo 2002

«Nos matan, pero el PNV y EA abrazan y sonríen a cómplices de los asesinos»
M. RAMIREZ El Mundo 10 Marzo 2002

Mayor Oreja acusa al PNV de «vender humo» para no enfrentarse con firmeza a ETA y su entorno
VP ABC 10 Marzo 2002

Aznar: “Los políticos que transigen o comprenden el terrorismo perderán la batalla”
EFE Libertad Digital 10 Marzo 2002

García de Cortázar: «Cuando los vencidos escriben la historia se alejan mucho más de la realidad»
TULIO DEMICHELI ABC 10 Marzo 2002

La sociedad vasca
JOSEBA ARREGI/ El Correo 10 Marzo 2002

Las casas regionales de Cataluña piden para el castellano el mismo trato que para el inglés
ENRIC COMPANY | Barcelona El País 10 Marzo 2002

El conseller en cap de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, ha recibido el primer apoyo a su propuesta de ampliar la enseñanza del inglés 'como lengua de futuro' en todos los niveles del sistema educativo. Le llegó de la Federación de Casas Regionales de España en Cataluña (FCR), que se manifestó totalmente de acuerdo con ese objetivo. La FCR, sin embargo, sacó también sus propias consecuencias del argumento de Mas y pidió para el castellano el mismo trato que se propone dar al inglés en el sistema escolar catalán. 'El castellano es también la lengua de futuro en el mundo', argumentó el portavoz de la FCR, Daniel Guerra. No conocerlo bien perjudicará a los estudiantes, agregó.

La FCR ha decidido escribir una carta a Mas para pedirle que extienda al castellano el esfuerzo escolar que ha anunciado para lograr que en 10 años todos los estudiantes de Cataluña se expresen correctamente en inglés. Daniel Guerra adelantó que no le pedirán que se dediquen más horas a la asignatura de lengua castellana, sino que se imparta en castellano alguna otra materia.

Este planteamiento parte de la total coincidencia de las casas regionales con el argumento central sobre la importancia del dominio del idioma inglés expuesto el jueves pasado por Mas. La FCR emitió un comunicado en el que 'apoya' la propuesta. Por las mismas razones, dice el texto, 'animamos al Gobierno de la Generalitat a que no se quede ahí, y amplíe también la enseñanza en castellano, segunda lengua en importancia tras el inglés, también en Estados Unidos, y con una proyección que aconseja su conocimiento por estudiantes de todo el mundo'.

Consciente de la hipersensibilidad existente en Cataluña sobre las cuestiones relacionadas con el idioma y la enseñanza, la FCR señaló que 'mantiene su apoyo a la normalización lingüística del catalán', a la que han contribuido decididamente, afirma, 'las gentes procedentes de otras regiones de España, sus hijos y sus nietos'. La FCR está integrada por 25 casas regionales y provinciales.

Una valiente y contundente condena del terrorismo
Impresiones El Mundo 10 Marzo 2002

Jamás el presidente de un banco español había realizado un alegato tan valiente, claro y contundente contra el terrorismo como el que efectuó ayer Francisco González. En su primera junta en Bilbao como presidente único del BBVA, González afirmó que hay que tener «tolerancia cero» contra ETA, que, según sus palabras, es en estos momentos «el mayor problema del País Vasco y de España».«El terrorismo de cualquier signo y en cualquier parte es un problema de primera magnitud para todos» y, por tanto, todos los países deben estar implicados en esta lucha. La intervención de González fue interrumpida en varias ocasiones por un fantasmal colectivo antiglobalización, que intentó sin éxito reventar la Junta. Ocho militantes fueron detenidos por los servicios de orden. No hace falta ser muy avispado para ver detrás de esta fallida tentativa al entorno violento de ETA, que manipula desde hace mucho tiempo las protestas antiglobalización para sus fines.Pero González no se amilanó y expresó su confianza en la derrota de ETA para «construir entre todos un país en paz y en libertad».Ya en ejercicios anteriores Emilio Ybarra había condenado en términos poco equívocos el terrorismo y había realizado alusiones a los continuos destrozos que sufren las oficinas y los cajeros del banco. Pero ayer González quiso dedicar la parte más importante de su discurso a subrayar el compromiso del BBVA con las instituciones democráticas vascas. González no dejo pasar la ocasión de resaltar que el BBVA es un banco nacido en el País Vasco y que seguirá manteniendo todas sus señas de identidad: «Queremos estar aquí y estaremos aquí», subrayó. Una intervención que despeja cualquier duda sobre los derroteros por los que González quiere llevar la entidad en los próximos años.

El humo y la eficacia
Breverías ABC 10 Marzo 2002

Mayor Oreja realizó ayer un atinado análisis sobre la última parafernalia montada por el Gobierno vasco y que se centra en levantar una cortina de humo con la reunión de la Comisión de Seguridad sobre los concejales perseguidos, para evitar así enfrentarse directamente a ETA y a su entorno. Balza es bastante mejor escenógrafo que consejero. Logra la foto de la «silla vacía» de Interior en la reunión por él montada, pero es menos eficaz en la captura de los «comandos» que obligan a hacer esa reunión.

¿Qué puede hacer Aznar ante el eclipse de Zapatero?
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Marzo 2002

La luz de Salamanca, recia y diáfana, aclaraba los perfiles atildadamente deportivos de las Nuevas Generaciones del PP. Favorecía menos al Presidente en televisión, que al cabo es un medio artificioso, propicio a los trucos visuales y que gusta más de las luces de estudio y las difuminaciones concertadas que del claroscuro natural de las cosas sólidas. Sin embargo, Aznar ya no se presenta a las Elecciones y puede prescindir de una iluminación persuasiva como las que Pío García Escudero crea para los congresos del PP. Ahora es un político a la caza de su propia historia que depende de su discurso y de su continuidad. O viceversa. Porque se supone que su partido debe continuar su política y se entiende que su política es algo práctico y concreto que debería seguir su partido, sucesor aparte. En teoría, algo bastante fácil cuando se tienen las ideas claras. En la práctica, bastante difícil cuando los que deben compartir esa política no las tienen.

Y es que Aznar debe ahora hacer frente a una circunstancia impensable hace apenas tres meses: el desfondamiento y eclipse de Rodríguez Zapatero como líder del PSOE, así como la liquidación de su política de consenso nacional en los grandes problemas nacionales, especialmente el terrorismo y el separatismo vascos. El Presidente centró ante los jóvenes del PP su discurso en dos ideas: la defensa de la libertad frente al terrorismo y la obligación de los políticos de ser coherentes e implacables con el terrorismo si no quieren verse devorados por el monstruo que pretenden aplacar. No hay una sola palabra o referencia a la que objetar nada, desde el 11 de Septiembre hasta el elogio de la política y la actitud del PP en el País Vasco. Sin embargo, pensando en el futuro inmediato, Aznar debe plantear dos cuestiones sin los que su sucesión puede convertirse en una deriva incontrolada para el PP y en un naufragio para toda España.

Ante la evidente volatilización del PSOE como partido nacional y como socio de Estado, Aznar debería en buena lógica plantear la batalla no sólo del Gobierno sino del PP frente al nacionalismo en todos los frentes: ideológico, cultural, educativo, informativo, institucional, político, económico, legislativo, judicial y, en muchos casos, policial. Pero eso exige asumir que el PP se ha quedado sólo en defensa de la Nación, que está dispuesto a defenderla en todos los sentidos, sin sacrificar a las comodidades del Gobierno algo tan esencial como la alternativa al nacionalismo en Cataluña, que no es menos necesaria que en el País Vasco. O que en Galicia.O que en la Comunidad Valenciana, donde, por cierto, parece que el Gobierno de Zapalana está dispuesto a seguir la senda pujolista de la “normalización lingüistica” cerrando a cal y canto la enseñanza en todos los niveles usando el valenciano como herramienta discriminatoria. ¿Se ha enterado de eso Aznar? Pues no se puede defender a España en Bilbao y cargársela en Valencia. Menos aún, buscando votos que sobran.

Esa estrategia de fondo contra todos los nacionalismos antiespañoles tendría que ir acompañada de una batala táctica urgente: la denuncia pública de quienes han provocado la volatilización de Zapatero y la deserción del PSOE de la lucha contra ETA y el PNV; que son Polanco y González; sobre todo PRISA, sin la que González sería menos que un recuerdo. Pero sobre ninguno de esos dos escenarios de la crisis española y de nuestra lucha contra el terrorismo ha dicho nada Aznar, ni siquiera en Salamanca y ante sus mesnadas juveniles. Puede que se lo esté pensando, puede que haya renunciado a pensar, puede que, como tras las elecciones vascas, le cueste demasiado asimilar una derrota o un cambio de planes. Por desgracia, le queda poco tiempo para dejar las cosas claras antes de irse. Menos tiempo del que parece.

ENRIQUE VILLAR / Delegado del Gobierno en el País Vasco
«Nos matan, pero el PNV y EA abrazan y sonríen a cómplices de los asesinos»
M. RAMIREZ El Mundo 10 Marzo 2002

VITORIA. El delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, está siempre en el ojo del huracán por sus controvertidas manifestaciones, expuestas con una visceralidad y un lenguaje rotundo que dejan poco lugar a las dudas. Se ha convertido en azote del nacionalismo. Sus encontronazos en el Parlamento Vasco han hecho que fuera recientemente reprobado.

¿Por qué es usted tan antinacionalista?
Si los nacionalistas no reivindicasen la soberanía, la independencia, sobraba el PP y podría votarles porque nos moveríamos en el mismo ámbito electoral. El nacionalismo regulado, medido, me parece perfectamente asumible, pero no el exacerbado. Yo admito al que piensa que lo suyo es lo mejor y bueno lo de los demás; pero no al que piensa «lo mío es lo mejor y lo demás no vale nada».Votaría nacionalista si el nacionalismo fuera un amor compatible y no excluyente, al que creo pertenecen los dirigentes del PNV.

¿No hubiera sido más prudente designar un delegado capaz de tender puentes con el nacionalismo democrático?
Soy el que corresponde a la situación actual, que es muy dura, porque las cosas se logran a veces con fuerza, que no con mala educación. Ahora, cuando el País Vasco se normalice lo primero que tienen que hacer es cambiarme a mí. ¿La situación es peor ahora que en la Transición?

La Transición fue mucho más dolorosa, hubo más sangre, pero estos tiempos son los más complicados que he vivido, por culpa del PNV, que a la complicación que supone ETA ha añadido una más, la del soberanismo, al que no ha renunciado.

Se habla mucho de la actual debilidad de ETA, pero la historia demuestra que la vía policial y el aislamiento de HB y su entorno, no son suficientes para acabar con el terrorismo.

La vía policial da buenos frutos, pero la del aislamiento aún no se ha producido con toda firmeza. EA, de una forma clara, y PNV, casi igual de clara, se niegan a ello y van a seguir ayudando, por ejemplo a familiares de presos. No es la ocasión, dicen.A nosotros se nos revuelve el estómago cuando vemos en el Parlamento esas sonrisas de amistad, o los abrazos que los parlamentarios de PNV, EA e IU se dan con los batasunos. Eso no es aislamiento.No creo que sea connivencia, pero el camino del aislamiento está casi sin empezar. Nos matan a nosotros, del PP, PSE-EE, policías...y hay unos señores que saludan efusivamente a los cómplices de los asesinos, pues a la fuerza nuestra reacción tiene que ser brutal aunque procuremos no exteriorizarla. El aislamiento que siempre he practicado es no oírles siquiera, irme cuando hablan, porque con esos señores... ni a cobrar, hasta el día que ETA deje de matar. Falta todo ese recorrido.

¿Por qué no admitir que el PNV está cambiando?
No son más que polvos para la cara. En lo fundamental, ese aislamiento personal que yo solicito no se produce. No vale que me digan que son muy amigos. No se puede ser amigo de quien defiende el asesinato, aunque sea tu propio hijo, porque la vida es lo más importante. Hablan de libertad, pero la máxima expresión de libertad es que a uno le dejen vivir. Hay gente en este país que ya se conforma con que no la maten aunque no pueda vivir libre.

¿Duda del compromiso del PSOE con el Pacto Antiterrorista?
No quiero tener dudas, sino que haya cumplimiento, porque veo personas como Eguiguren que lo están incumpliendo.

Pero, ¿por qué lo incumple si el Pacto Antiterrorista es antiETA, no antiPNV?
Pero es un pacto de alternativa de Gobierno al PNV, lo que no implica ser antinadie. Todos los que rompan esa tendencia me producen desconfianza.

¿Ilegalizando a Batasuna no se corre el riesgo de producir un mayor cierre de filas?
Esa es la teoría nacionalista. Hay que probar todas las medidas de aislamiento y eliminación legal de ETA y Batasuna, su brazo político, porque son los mismos perros con los mismos collares.

Mayor Oreja acusa al PNV de «vender humo» para no enfrentarse con firmeza a ETA y su entorno
VP ABC 10 Marzo 2002

Para el líder del PP vasco, Jaime Mayor Oreja, la reunión del pasado jueves en el marco de la Comisión Técnica Seguridad tenía por objeto «vender humo» para ocultar la inoperancia del Gobierno vasco en la lucha contra el terrorismo de ETA y su entorno. Dentro de esa estrategia, destacó el papel del consejero de Interior, Javier Balza, al que calificó de «listillo».

VITORIA. El dirigente popular participó en un acto político organizado por su partido para presentar su propuesta de pacto municipal y animó a todos los alcaldes y concejales del PP a trabajar con intensidad de cara a las elecciones locales del próximo año. Mayor Oreja denunció la «estrategia de ruptura a plazos» que, a su juicio, mantienen PNV y EA para superar el Estatuto y caminar hacia la autodeterminación. Aseguró que dentro de esta estrategia se incluye la «desmovilización de los constitucionalistas» y la desactivación del socialismo, tanto en el País Vasco como en el conjunto de España.

En este punto, y tras indicar que el «miedo» continúa provocando efectos «devastadores» en la sociedad vasca, criticó con dureza al consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, por «tener la osadía» de convocar una reunión de la Comisión de Seguridad para proteger a los cargos públicos. Y es que, según dijo, ni Balza ni el Ejecutivo de Ajuria Enea se han caracterizado en los últimos años en la lucha contra ETA y en la protección a concejales.

«Convidado de piedra»
A continuación, indicó que el Ejecutivo autonómico quería que el Ministerio de Interior participara en esta reunión «como convidado de piedra» y, al negarse, le han presentado como «el culpable». Mayor Oreja comentó que se trata de algo curioso cuando el Ministerio de Interior fue la primera institución en poner escolta a los amenazados, mientras que el consejero vasco puso al principio algunas objeciones. «En este país no necesitamos consejeros especializados en poner sillas vacías (en referencia a la silla que, según dijo, se colocó en la reunión del jueves para resaltar la ausencia del Ministerio), sino consejeros que destaquen por desarticular comandos de ETA y el entorno de la organización terrorista. No necesitamos listillos», añadió.

Para el líder del PP vasco resulta también paradójico que los concejales socialistas comparezcan para «hacer una crítica descarnada» al presidente Aznar en lugar de censurar la política de los nacionalistas o arremeter contra Batasuna. «Pues no, y en un gesto de la triste realidad del País Vasco -señaló-, descalifican al presidente que por primera vez tiene una actitud decidida para ir contra los terroristas».

En nombre los 300 cargos electos del PP en el País Vasco, aseguró que «creemos con más firmeza que nunca en la política contra el miedo y el terror» que viene desarrollando José María Aznar, al tiempo que expresó su apoyo a la reforma de la Ley de Partidos para abrir la puerta a la ilegalización de Batasuna.

Defendió a lo largo de su discurso la necesidad de decir siempre la verdad «pese a que nos acusen de intransigentes, inmovilistas o desconfiados». Aseguró que «no hay cambios en el PNV. Hay que decir simple y llanamente «no» a los espejismos y «no» a las medias verdades y medias mentiras que tanto daño hacen a la sociedad vasca».

EN CLARA REFERENCIA A PSOE Y PNV
Aznar: “Los políticos que transigen o comprenden el terrorismo perderán la batalla”
EFE Libertad Digital 10 Marzo 2002

El presidente del Gobierno, José María Aznar, alertó este sábado sobre políticos que creen que "transigiendo" con el terrorismo quedan mejor, porque eso puede llevar a que la democracia "pierda la batalla" y elogió a los compañeros del PP vasco, que están escribiendo "la página más bella por la libertad" en Europa.

Aznar hizo esta consideración durante su intervención de clausura del III Congreso de presidentes de organizaciones juveniles del Partido Popular Europeo, celebrada en Salamanca y en la que se refirió a las consecuencias de los atentados terroristas sufridos por Estados Unidos el pasado 11 de septiembre. Esa fecha supuso, a su juicio, "una quiebra en la Historia del mundo", pero subrayó que el terrorismo no empezó ese día y, antes, los españoles se han sentido solos en muchas ocasiones en esa lucha.

Al hilo de ello, subrayó que España ha afrontado esa lucha "con firmeza y determinación" y consideró que los compañeros del PP en el país Vasco "están escribiendo la página mas bella y hermosa por la libertad en Europa". Aznar consideró que estas personas están sufriendo el mayor acoso contra la libertad y están superando esa situación "con una entereza impresionante y jugándose la vida por ello".

El presidente del Gobierno hizo hincapié en su intención de acabar con el terrorismo y, en ese camino, advirtió de que "no caben transacciones, diálogos, acercamientos, apaciguamientos, mirar para otro lado o esconder la cabeza debajo del ala". "O se acaba con el terrorismo o hay un riesgo de destrucción de los valores de la sociedad", añadió Aznar, quien insistió en la decisión del Gobierno de usar todos lo medios legales a su alcance para derrotar a los terroristas.

Por ello, insistió en que "nadie puede estar cerca del terrorismo y nadie que lo ejerza o comprenda se va a sentir seguro en ningún sitio" y, dirigiéndose a los jóvenes asistentes al acto, les pidió que no se fíen de los dirigentes políticos que piensan que transigiendo con el terrorismo "creen que quedan mejor". Esa actitud es equivocada, según Aznar, ya que cree que "el día en que el terrorismo vea la posibilidad de sobrevivir, la democracia ha empezado a perder la batalla", por lo que pidió que no se dé esa oportunidad a los terroristas "bajo ninguna circunstancia".

García de Cortázar: «Cuando los vencidos escriben la historia se alejan mucho más de la realidad»
TULIO DEMICHELI ABC 10 Marzo 2002

García de Cortázar se ha propuesto romper tópicos. El primero, que no se puede hacer una historia global de España seria para grandes públicos. El segundo, que la historia no es literatura. El tercero, que la nuestra es el relato de un gran fracaso o una decepción. El cuarto, que España no viene de Hispania. Y el quinto, que el Estado Nación centralista limita las libertades periféricas.

MADRID. En esta «Historia de España. De Atapuerca al euro» (Planeta) se señala que el proyecto centralista (Reyes Católicos, Monarquía Hispánica) resulta ser el modernizador (o en argot contemporánea: progresista), mientras que el proyecto disgregador (o, si se prefiere: reaccionario) es el periférico, foralista.

-A mi me gustaría recordar que el Estado-Nación, el Estado liberal, procura las grandes conquistas de la libertad individual. La Historia de España no es sólo la historia de la construcción de un Estado nacional (lo que es muy importante), sino también el itinerario de la asunción de esos derechos individuales a través del Estado. Quizá hoy sorprenda esa identificación, cuando, por el contrario, se hace otra identificación, ahora entre Autonomía y Democracia o mayor liberalismo, frente a Estado y Centralización, como merma de libertades. Ese imaginario habría que corregirlo. Yo ciertamente creo que el Estado es un instrumento de liberación que en sí no lo tienen las Autonomías. Y me parece que el Estado bien gerenciado (y se trata ya de un Estado descentralizado, como el nacido en 1978) debe estar vigilante para afirmar la igualdad de todos los españoles y acabar con situaciones de privilegio cultural, económico, etc.

-La dicotomía entre «principio de igualdad» y «hecho diferencial» ¿no pone en dificultades el pacto de solidaridad en el que también, y sobre todo, se funda España como nación?
-A mí me parece (y alguno habrá que pueda impugnarlo) que hay un cierto antagonismo entre «hecho diferencial» y «principio de igualdad». Y me parece que el «hecho diferencial» debería nacer del «hecho común», porque si no hay «hecho común» ¿cómo podría haber «hecho diferencial»? Lo triste es que muchas veces se defienden los «hechos diferenciales» y se impugnan los «hechos comunes», cuando sólo tienen sentido en un «hecho común», como es la historia de España. Lo cierto es que cuanto se reduce el campo de aplicación de la leyes, muchas veces se aumenta la posibilidad del caciquismo. Un ejemplo: las relaciones paterno-filiales pueden ser todo lo buenas que sean, pero lo que no son es democráticas. Trasladando esa figura a microlocalidades, microinstituciones, Autonomías, etc., esto tiene algo de verdad ¿no?

-Acostumbrados a los rigores economicistas o a las tendencias sociologistas de los historiadores contemporáneos, usted apadrina, en cambio, una vuelta al «relato».
-La Historia ha sido considerada la reina de las Humanidades; y si es así, tiene que ser una reina hermosa, no zarrapastrosa, lo que tiene mucho que ver con el lenguaje y su capacidad para transmitirla. He hecho un gran esfuerzo por narrar la historia como una aventura; incluso acelerando mi pulso como escritor en los momentos en los que los acontecimientos se aceleraban. 1492, por ejemplo, es un momento en el que se acelera la historia de España, por eso, también acentúo la escritura, a veces el pulso se hace más épico, más lírico, más dramático. Los historiadores debemos ser escritores. En fin. Los poemas que se publican (y el último capítulo, que habla de España en la poesía) dan un paisaje de España, porque España también es geografía. Esa geografía que une, que admiras y que se canta en un poema., Es un fraude que un historiador no emplee la literatura y el arte. Quizá en mi caso eso responde a mi inclinación por la literatura; y también, quizás, ello sea una escapada de otras lecturas más economicistas: es más fácil comunicar con un poema que con una ecuación. Asimismo, el libro incluye 24 ilustraciones que son iconos artísticos de la historia de España, 24 muestras de lo que la configuran: desde la Dama de Elche a la Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia, pasando por los fusilamientos del 3 de mayo, el templo de la Sagrada Familia, las Meninas, la mezquita de Córdoba, la catedral de León o la plaza mayor de Medina del Campo.

En cada capítulo se recrea una concreción de la idea de España.

-Nos hallamos ante momentos de encuentro entre diversos pueblos y puede apreciarse algo que recorre casi toda nuestra historia: el mestizaje. Así, en el primer lugar de la cronología ya nos enfrentamos a nuestra primera gran cultura, la ibérica, que asimismo da su primer nombre a la Península: Iberia. Como hecho capital, casi a caballo entre la historia y el mito, se sitúa el origen de Cádiz. Y luego, la de otras, y creo que es muy importante como expresión de la historia romana,, porque Roma va articular, así, el territorio español con nuevas y con esas otras ciudades, que han sido fenicias, griegas, y que después van a ser visigóticas, musulmanas, etc.

-Hemos hablado de los iberos, de los romanos, de los musulmanes. Parece que le toca el turno a los Reyes Católicos, mitificados por el franquismo y ahora un tanto oscurecidos. Sin embargo, Maquiavelo tenía a Don Fernando como modelo de Príncipe y la fusión de las Coronas de Castilla y Aragón puede considerarse un proyecto moderno.

-Probablemente Fernando de Aragón sea el rey más importante de la historia. Carlos V quizá sea otra cosa, pero el Rey Católico tenía una idea de España a hacer, a construir, y a la que afirmar y conseguir su hegemonía en el concierto europeo.

-Decía antes que Carlos V era otra cosa....
-El problema de Carlos V es el concepto familiar, patrimonialista, que tiene de sus Estados, y cierto sentido de fidelidad a sus ancestros. Sin embargo, su sucesor, Felipe II será el gran organizador del Estado; con su sentido de la burocracia va a introducir grandes transformaciones en la Administración, para hacer posible la permanencia de ese gran imperio (que incluye algunas posesiones europeas y las ultramarinas de España y Portugal). Sin embargo, nuestra historia hubiera sido distinta si la Monarquía Hispánica se hubiera centrado en América y hubiera abandonado sus veleidades europeas.

-A partir de Felipe II el papel que desempeña la Iglesia arrojará luces y sombras.
-En efecto. Una de las ideas de fuerza del libro es la de señalar el papel que desempeña la Iglesia y el hecho religioso. El reinado de Felipe II empieza muy mal, con dos gran focos luteranos en Valladolid y Sevilla, que son reprimidos por la Inquisición, institución que acrecienta su poder. A partir de entonces se limita la libertad del pensamiento (religioso o no) durante varios siglos y eso va alimentar muchos aspectos de la Leyenda Negra.

-La Leyenda Negra no sólo se cebó en la Inquisición, sino también en la Conquista.
-Se han criticado bastante la actividad «agresora», «liquidadora», de los conquistadores, pero junto a ello hay que reconocer las Leyes de Indias, o las figuras de Bartolomé de las Casas, Suárez o de Vitoria (que es el fundador del derecho internacional). Hay una preocupación, ya desde el comienzo, por parte de la Corona hispánica para dotarse de una buena Administración, cosa que no existe en otras naciones. Volviendo a la Iglesia: su labor, desde el punto de vista cultural, ha sido ingente. Buena parte de la gran cultura española se debe a ella, como corresponde a un país muy religioso, donde el sentido de la laicidad es muy tardío (aparece con la Ilustración, a fines del siglo XVIII o ya en el XIX). Junto a eso, la Iglesia también se acomoda al puro poder y pierde su libertad.

-Los siglos XVIII y XIX son el fracaso del impulso modernizador del despotismo ilustrado de Carlos III, pero también el fracaso modernizador de la naciente burguesía ¿no es así?
-El siglo XVIII tiene dos fuerzas, que son la Iglesia y la Nobleza, que no quieren hacerse el harakiri. Hubo un cierto jugueteo y... mucho arbitrismo. Además hay algo claro: los sones de la Revolución Francesa también asustan, no sólo por lo que tienen de decapitar a un rey, sino porque se trataba de poner a la Iglesia en su sitio y quitarle tamaño poder público (ante un campesinado enfervorizado por la Iglesia). Se trataba de hacer de la Iglesia una cuestión más moderna y que entra en el ámbito privado. En cuanto al siglo XIX, tampoco fue un fracaso tan grande, aunque nos retrasamos un poco; pero España se modernizó. Sí es claro que la burguesía se hace revolucionaria frente al Antiguo Régimen, pero luego una parte de ella se hace conservadora, invirtiendo su dinero en el campo sin esperar grandes rendimientos. Eso fue una pena, porque si se hubiera insdustrializado pronto el campo, otro gallo hubiera cantado. Junto a eso, también hay que decir de la burguesía que se acomoda al viejo modelo: muchos burgueses se aristocratizan y quieren distinguirse del común de los mortales. Dicen: «Yo soy un burgués, me hecho a mí mismo y tengo más mérito que un aristócrata, porque basa su presitigio en el honor y en lo que ha recibido de la familia». Este modelo social fue auspiciado por la Monarquía, y nos encontramos que durante la Restauración se conceden numerosos títulos nobiliarios, por ejemplo, a los burgueses catalanes y vascos. Estos son los «condes siderúrgicos» de los que hablaba Unamuno.

- La España que pinta no se compadece con los tópicos de una nación siempre en decadencia.
- Con Isabel II (y no es un reinado para echar cohetes) España era la quinta potencia del mundo. La nuestra no es la historia de un fracaso, ni de una decepción, porque eso es algo que, además, no se corresponde con el carácter de los españoles. Cuando se acuña el eslógan: «España, pasión de vivir», en 1992, se rompe el tópico de la España negra, de la España llorosa y doliente, que tanto se utilizó en los siglos XIX y XX. Parece que hubiera dos leyendas negras, la de los enemigos del Imperio y la de los escritores románticos. Frente a todo eso, España es un país muy vital y vitalista, que no tiene nada que ver con lo que retratan Zuloaga o Solana, Sorolla les contestaba: «Yo no veo tristeza ni dolor, al contrario: veo alegría y color, veo luz», que es lo que transparenta su pintura.

- Por último, también se enfrenta a los tópicos que rodean a la historiografía de la guerra civil.
- Siendo yo vasco, suelo decir que la historia la escriben los vencedores, sí, pero que, a veces, también la escriben los vencidos. Y cuando lo hacen, su historia está mucho más alejada aún de la realidad. Pongo por caso la imagen que el nacionalismo vasco ha dado de la guerra civil: un ejemplo de historia mítica y llorosa, que parte de la visión de un enfrentamiento de España con los vascos, lo que no es cierto: pelean vascos contra vascos. Si atendemos a las fechas y a las estadísticas, veremos que Álava se subleva con Franco, que enseguida Guipúzcoa está con ellos, que Vizcaya resiste mal, que después los batallones nacionalistas traicionan a la República. Y que, en fin, muchísimos más vascos combatieron en el ejercito Nacional que en los de la República.

La sociedad vasca
JOSEBA ARREGI/ El Correo 10 Marzo 2002

Refiriéndose a las consecuencias a medio y largo plazo que los sucesos del 11 de septiembre hayan podido causar en la sociedad estadounidense, un analista internacional recordaba una reflexión de Abraham Lincoln, quien con ocasión de la guerra de Secesión debió decir que los cambios que ella iba a provocar en la sociedad americana no iban a ser visibles hasta pasado bastante tiempo.

El analista internacional se pregunta, en la misma dirección de la reflexión de Lincoln, si el 11 de septiembre va a traer consigo una mayor legitimidad del Gobierno Federal en EE UU; en caso afirmativo, si ello será indiscrimado, o se referirá sólo a determinados aspectos de la vida pública, como la seguridad. También se pregunta si de alguna forma se romperá la tendencia innata de EE UU al aislacionismo y si los sucesos del 11 de septiembre habrán convencido a los estadounidenses de que están relacionados en el peligro con el resto de habitantes del globo.

Dejando de lado EE UU, ¿será posible formular reflexiones parecidas respecto a la sociedad vasca? Es normal que estemos todos preocupados ansiando la llegada definitiva de la paz, del día en que podamos decir que ETA ha desaparecido, que la hemos derrotado definitivamente. Pero uno tiene la impresión de que esperamos ese día pensando que, cuando llegue, todo volverá a ser como siempre, aunque no sepamos cómo ha sido siempre.

Quiero decir que se percibe en muchos ciudadanos vascos una tendencia a pensar que todo lo que sucede en el plano político, incluyendo la misma negación de la política que es la violencia terrorista de ETA, es, a pesar de toda su carga de tragedia y dolor, algo epidérmico, algo que no produce efectos en la forma de ser, de actuar, de comportarse de la sociedad misma y de cada uno de los ciudadanos.

Es perceptible la tendencia a pensar que se puede actuar en relación al Concierto con una determinada táctica, pensando que todo ello no tiene repercusiones en la percepción de la ciudadanía, en la misma legitimidad del Concierto, en su propia naturaleza. Para poner otro ejemplo: también es perceptible la tendencia de que, en el fondo, da lo mismo si se gobierna con presupuestos aprobados, o con presupuestos prorrogados, que no tiene ninguna transcendencia lo que apruebe o deje de aprobar el Parlamento vasco, si éste se dedica a legislar, o pasa años sin producción legislativa de cierta consideración.

Pero lo que sucede en una sociedad, lo que sucede en el plano político y en el de su negación violenta, lo que sucede en el ámbito de las instituciones tiene repercusiones a medio y largo plazo que quizá no seamos capaces de intuir ahora, pero que no por ello dejan de existir.

Preguntémonos, a la manera de Lincoln, cuáles son las consecuencias que la forma de discurrir la vida política vasca, condicionada como está por la violencia terrorista, y la actuación que desde ese condicionamiento están teniendo las instituciones básicas de nuestra sociedad van a tener, a largo plazo, en esa misma sociedad vasca.

Pero no juguemos al avestruz: hasta quienes hemos afirmado durante muchos años que vivir como si ETA no existiera era una forma de resistencia de la sociedad para inmunizarse contra las tentaciones de la violencia, tenemos que preguntarnos hoy cuáles serán las consecuencias mentales y morales que dejará en la sociedad vasca el hecho de que hayamos vivido tanto tiempo sin mirar de verdad de frente a lo que supone la violencia terrorista; nos tenemos que preguntar hoy cómo es posible, y qué significa, que una sociedad diga de sí misma que es feliz y que Euskadi es el mejor sitio para vivir del mundo, cuando al mismo tiempo ciudadanos vascos tienen amenazada su vida, han sido asesinados por pensar y opinar y sentir, cuando ciudadanos vascos están coartados en su libertad básica, cuando en la sociedad vasca no es posible ejercer la normalidd democrática mínima de confeccionar listas para las elecciones municipales, cuando en la universidad pública vasca hasta la competencia por una cátedra se convierte en ámbito de presiones inaceptables, de amenazas y coacciones añadidas al intento real de acabar con la vida de una de las personas implicadas en la liza.

Uno es consciente del valor que implica la afirmación de que la mayoría abrumadora de la sociedad vasca está en contra de la violencia, de que la sociedad vasca es madura, de lo amantes de la paz que somos la mayoría de ciudadanos vascos. Y cuando hay una convocatoria institucional para manifestar el rechazo a la violencia esa mayoría parece hacerse presente, aunque uno tiene sus dudas sobre la adjudicación de sentido y de intención a esa presencia.

Pero la verdad es que es una minoría la que de verdad es activa en la búsqueda de la paz, de la misma forma que es una minoría la que sufre en sus carnes la violencia terrorista. Y la mayoría de la población vive, goza, va de vacaciones, se alegra o sufre con su equipo de fútbol y trata de vivir como si no pasara nada, trata de inmunizarse de lo que de forma más profunda condiciona la vida de la sociedad vasca.

¿Que algunos ciudadanos vascos son asesinados? Acudiré a la manifestación correspondiente. ¿Qué algunos ciudadanos vascos viven en situación de libertad limitada? Trataré de olvidarlo ¿Qué las instituciones vascas están paralizadas? Mientras no suba el desempleo, mientras la economía funcione... ¿Que existen cientos de personas que están sometidas a la extorsión de ETA? Prefiero no saberlo.

Si algún mal está causando destrozos inimaginables en la política vasca es el pensamiento instrumental, el pensamiento tacticista: la política, hasta la más seria, la relacionada con la violencia, es como un juego de ajedrez. Yo muevo una ficha y obligo al contrario a un movimiento indeseado. Y si no me sale bien, rehago el juego, porque es un juego en el que es posible empezar siempre de nuevo, porque el tablero lo aguanta todo.

Pero la sociedad vasca no es tablero de ajedrez. Y cada movimiento táctico, instrumental, tiene consecuencias en su forma de ser y en su futuro. Y las consecuencias en el ámbito de lo social nunca son las directas e intencionadas, sino por lo general indirectas y demasiadas veces indeseadas. Si alguna vez salimos de ésta porque hemos sido capaces de acabar con ETA y con todo lo que supone y representa, porque hemos sido capaces de quererlo de verdad, ¿con qué sociedad vasca nos encontraremos? ¿Con una sociedad reforzada en su cohesión, en su compromiso ético, en su voluntad activa a favor de la paz, en su voluntad de diferencia y respetuosa con las diferencias propias? ¿O con una sociedad debilitada en sus lazos de cohesión, en su voluntad de construir una identidad de doble diferencia, hacia fuera y hacia dentro, y por lo tanto abierta a la interrelación y la interdependencia? ¿Con una sociedad consciente de sí misma en profundidad, o con una sociedad que afirma con radicalidad y superficialidad su diferencia hacia fuera, pero minada en su interioridad, incapaz de desarrollar una identidad plural y compleja?

¿Y es posible que a estas preguntas se les de una respuesta positiva, la que se acerca a la alternativa más positiva si las instituciones se debilitan, se deslegitiman, si se encuentran paralizadas?

Hasta amigos nacionalistas radicales sin ambages me han comentdo en los últimos días que tienen la sensación de no saber hacia dónde caminamos. El pensamiento instrumental y tacticista se caracteriza por representar el movimiento por el movimiento. Quizá por esta razón se encuentran tan a gusto con esta situación los que en su día optaron por la revolución permanente, aquella que no conduce a ninguna parte, sino al mantenimiento de sí misma.

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