AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 16  Marzo  2002
Dos escenarios
FERNANDO ONEGA El Mundo 16 Marzo 2002
Generación borroka
José Antonio VERA La Razón 16 Marzo 2002

La batasunización de la izquierda
Enrique de Diego Libertad Digital 16 Marzo 2002

Totorica se presenta como candidato contra ETA y el «nacionalismo etnicista» que divide
GUILLERMO MALAINA El Mundo 16 Marzo 2002

Agitadores de Segi preparan, desde hace diez días, alteraciones del orden en Barcelona
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 16 Marzo 2002

Ediles del PSE se plantan ante Ferraz y dimitirán si no tienen más seguridad
L. R. N. - Madrid.- La Razón 16 Marzo 2002

 
Dos escenarios
FERNANDO ONEGA El Mundo 16 Marzo 2002

Algún día les contaré a mis nietos que lo he visto: Barcelona, en todo su esplendor, convertida en capital de Europa. Y les diré cómo era la imagen del poder: el presidente de mi país, España, rodeado de todos los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión. Y les comentaré lo poco que pueden las voces sociales, aunque sean 100.000, frente a las decisiones de los gobernantes.Y trataré de transmitirles el buen hacer de mi Gobierno, que supo hacer pasar a mi nación de cenicienta a impulsora de los cambios del futuro. Y les hablaré, claro, de lo que habla la gente: del impresionante despliegue de seguridad, con su avión de la OTAN, con los cazas, la fragata, las tanquetas, las calles cortadas, los miles de guardias, la ciudad blindada...

Pero no podré enseñarles el periódico del día, el periódico que usted está leyendo. Y no podré hacerlo porque hay algo que no sabré explicarles: por qué, habiendo tantos medios disponibles, los concejales socialistas del País Vasco no encuentran protección suficiente. Algunos han caído, acribillados. Otros han resultado heridos. Cerca de 20 han decidido abandonar sus puestos. Más de 30 están pensando en hacer lo mismo. Y ayer medio centenar ha salido a la luz pública a denunciar su situación y a confesar su miedo. Tienen miedo. Miedo a la muerte. La muerte es para ellos una opción política.

La mayoría son trabajadores modestos, que deben seguir en sus puestos de trabajo, porque los liberados existen entre los asesinos, pero no en los partidos democráticos. Son gente llana del pueblo que no acaba de verse con escolta. Muchos no tienen recursos económicos para evadirse los fines de semana. Y sienten el frío del cañón en la nuca. Como dijo una compañera suya del PP, aunque no les maten «no les dejan vivir».

Los grandes políticos se han puesto de acuerdo en los términos: estamos ante una operación de limpieza ideológica, igual de terrible que la limpieza étnica. Pero llevan meses debatiendo cómo se les puede garantizar la vida, y no encuentran solución. Les envían mensajes de aliento, pero se quedan en palabras. A las reuniones que convoca el lehendakari no asiste el Ministerio del Interior porque entiende que el ámbito político no es el ámbito correcto de decisión. Casi todos los días se publica alguna iniciativa, pero nunca es definitivamente aprobada. Sólo se avanza, y bien, en propuestas de reformas legales.

¿Cómo les podría contar estos dos escenarios a mis nietos? Me arriesgo a que me hagan una pregunta: «¿Es que vale más un sobresalto de Berlusconi que la vida de un concejal?». Y yo les tendría que decir: «Niños, no seáis demagogos». Pero se lo diría con la boca pequeña. Muy pequeña.

Generación borroka
José Antonio VERA La Razón 16 Marzo 2002

Claro que los borrokas no han ido a Barcelona a hacer el indio. Visten como indios, pero a Cataluña han ido a organizar una bronca formidable. Hasta mañana no sabremos de verdad si han conseguido montar el pollo como pretenden o si más bien los ha desmontado la Policía de Cotino, que ha tomado cada rincón de la Ciudad Condal y no va a permitir que ninguna de las veinte manifestaciones convocadas este fin de semana degenere en una de feria de gasolina y cócteles molotov.

La estrategia borroka consiste en infiltrarse donde sea para reventar como sea a los partidarios del orden global que representa esta cumbre de primavera. Los borrokas son gente de desorden que disfruta rompiendo escaparates y ventanas y puertas, y que no concibe más felicidad que la de machacar, arrasar y exterminar cuanto encuentran al paso, llámense bancos, contenedores, papeleras, farolas, terrazas o alcantarillas. Destruir por destruir es lo que quieren. Romper por romper es el eslogan. Hay que destrozarlo todo para que no quede nada en su sitio y para que nadie esté tranquilo y nadie pueda enarbolar la bandera de la globalización. Hay que arrollar cuanto más mejor, donde sea y cómo sea. Hay que arrasar el mobiliario urbano e impedir que algún ser urbano transite confiado por la calle. Hay que quemar coches y motos y bicicletas. Hay que fundir bombillas, arrancar bancos, destrozar parques, esquilmar comercios y prender fuego a los bares. Hay que sembrar el miedo y provocar el caos y desesperar a la ciudadanía y a la Policía.

Ese es el plan de trabajo que ha preparado Batasuna este fin de semana para esos varios cientos de chavales que han llegado prestos desde Euskadi a las Ramblas en autobuses a veces subvencionados o semipúblicos y con el objetivo primordial de impedir que Europa tenga su cumbre en paz y con la idea clara de quitarle a Aznar las primeras páginas de los periódicos y los telediarios.

Porque la guerrilla borroka no es una guerrilla cualquiera. Son los peores del bloque negro. Son los más malos, los más bestias, los más armados, los más organizados, los más exagerados. Han sido educados en las ikastolas de Ibarreche y han hecho prácticas en Baracaldo y en Sestao los fines de semana y en las calles de Bilbao el resto de los días. Aparecen en masa una tarde cualquiera en un barrio cualquiera de un pueblo o una ciudad cualesquiera y pulverizan en media hora todo lo que les molesta. Van a su aire, visten a su aire, amenazan y gritan a su aire, con chulería y jactancia, en plan provocación, con pañuelos palestinos para evitar los gases de la pasma, con sudaderas anchas para tirarle mejor las piedras a la pasma, con capuchas amplias para que no les vean la jeta los de la pasma, y con el típico chándal que les permite correr más y moverse mucho más, con palos y con barras, con mochilas cargadas de latas de gasolina, pólvora y petardos, con los pelos largos y sucios, con esas crestas amarillas, verdes o rosadas de los supermodernos, con pendientes en las orejas y aros en la nariz y con tatuajes en los brazos o por el resto del cuerpo. Con una cara de mala leche de película y con un aspecto de guarro subido que causa repulsión hasta en los comunistas.

En fin. Los borrokas son las ovejas negras de nuestra democracia y de las autonomías que ha generado esta democracia. Son los niñatos que han crecido a la sombra de Arzallus y de Eguíbar, los descendientes de Ternera, esos activistas que aprendieron a odiar a España con el dinero que les proporciona España y que se han formado en la doctrina del erreache y el hecho diferencial porque alguien se ha ocupado de decirles que son mejores y distintos a sus vecinos de abajo, o sea, a los españoles, pues ya lo dijo Sabino Arana y lo han repetido después todos los demás: hay que odiar al maketo, perseguir al español, insultarle, vejarle y decirle que Euskadi no es Segovia y que Santurce no es Madrid, que las provincias vascas son siete y que los nombres de los gudaris vascos son los mismos que los de los etarras que matan y asesinan, esos terroristas del amonal y la dinamita que tanto fascinan a la chavalería borroka y que son referencia obligada para muchos de los que están hoy en Barcelona dispuestos a hacerse notar en esta cumbre europea que aspira al pleno empleo, pero que no es capaz de encontrar una solución a los problemas de la antiglobalización ni a las reivindicaciones de esas bandas de anarkos y okupas que se organizan como se organizaban en la revolución de octubre, y que protestan como protestaban en el mayo francés, y que queman y arrasan como quemaban y arrasaban en Gotemburgo, Seattle y Génova.

Estas cuadrillas antisistema que se sublevan por todo y detestan el mundo, pretenden cambiar una sociedad que presuntamente no les gusta reventando cumbres y despanzurrando coches a plena luz del día. No les vale manifestarse civilizadamente. Necesitan hacerse notar. No les vale protestar. Tienen que montar el número sembrando la calle de petardos y poniendo chinchetas a los coches y levantando barricadas. Tienen que cortar el tráfico y parar el metro y volcar los autobuses o quemarlos. Tienen que destruir. Si no lo hacen, no se quedan tranquilos. Y deben hacerlo sin pensar y sin rechistar. Porque Batasuna quiere militantes, no pensantes. Quiere gudaris, chavales dispuestos a matar o a perder la vida por una ideología descabellada. Quiere gente que forme parte de la generación borroka. El vivero de Eta, hoy en Cataluña.

La batasunización de la izquierda
Enrique de Diego Libertad Digital 16 Marzo 2002

Se han producido las primeras detenciones de batasunos antiglobalizadores. Es improbable que eso lleve a la oportuna rectificación de José Luis Rodríguez Zapatero. El nivel de escándalo exhibido por los socialistas no cabe ser calificado como de débiles sino que se inserta en el terreno de lo farisaico. Que la extremaizquierda violenta es uno de los componentes fundamentales del muy minoritario movimiento antiglobalización es una obviedad, un dato claro de la experiencia. Que de esa extrema izquierda forma parte Batasuna, va igualmente de suyo. Que sectores importantes del denominado movimiento antiglobalización tienen comportamientos terroristas es igualmente un dato demostrado. No sé muy bien por qué la izquierda pretende de continuo hacer comulgar con ruedas de molino y por qué propende a negar lo evidente. Parece una impronta dogmática que no les abandona nunca, aunque se han equivocado casi siempre.

El problema de fondo es que esta izquierda insegura, incapaz de abrir un debate de ideas para no reconocer los fracasos previos (lo intentaron con el programa 2000 y cerraron el debate deprisa y corriendo), corre el riesgo de batasunizarse, de encontrar ilusionante un horizonte de estricta irresponsabilidad y de vuelta a esquemas reaccionarios. El movimiento antiglobalización está actuando, en ese sentido, como una tentación a cuyo abismo se asoma el PSOE -no sólo IU- sin sentir vértigo. Es la tentación de la marginalidad.

Totorica se presenta como candidato contra ETA y el «nacionalismo etnicista» que divide
Ferraz trata de evitar que los tres aspirantes sigan adelante con sus proyectos y los cita para intentar que pacten una lista unitaria antes del día 23
GUILLERMO MALAINA El Mundo 16 Marzo 2002

BILBAO. A falta de una semana para el Congreso del PSE, ayer comenzó la carrera oficial por la Secretaría General con la presentación del último candidato, el representante del sector redondista y alcalde de Ermua, Carlos Totorica. En su discurso dijo aspirar a liderar la «rebelión democrática contra ETA y contra el nacionalismo etnicista», y con ese ánimo, centró el grueso de sus críticas en el PNV. Porque, enfatizó, este partido «rompe la sociedad», se sustenta en el «egoísmo» y sólo aporta «división y crispación».

Totorika se presentó en Bilbao rodeado por otros dirigentes alineados con el ex secretario general, como la eurodiputada Rosa Díez, los alcaldes de Barakaldo, Carlos Pera, y Portugalete, Mikel Cabieces, la concejal de Urnieta Maite Pagazaurtundua, el líder histórico de CCOO Tomás Tueros y el ex consejero José Antonio Maturana, entre otros.

Convencido de que, a falta de una semana para la celebración del Congreso, está «técnicamente empatado» en apoyos con el líder de los socialistas vizcaínos, Patxi López, el alcalde de Ermua no ocultó que «sería deseable» llegar a un acuerdo con la tercera aspirante, Gemma Zabaleta, para formar una nueva Ejecutiva, aunque con una condición ineludible: todos sus miembros deberán defender el mismo proyecto político.

Cerrar la transición
En todo caso, el alcalde de Ermua adoptó en su presentación oficial una posición de fuerza. Se mostró capaz de asumir el liderazgo para «reafirmar el rumbo del socialismo vasco» ante ETA y el «nacionalismo etnicista», hacer del PSE un partido «más abierto y democrático», convertirlo a su vez en alternativa al PNV y «cerrar la transición» en Euskadi.

Y, sobre esta ambiciosa lista de compromisos, subrayó en varias ocasiones que el próximo Congreso no es de «votos», sino de «ideas», y que tampoco se trata de un encuentro exclusivo para los militantes socialistas. «La sociedad vasca juzgará nuestra decisión. Los congresos se ganan con los votos de los delegados..., pero sé también que las elecciones se ganan en la calle», apuntó, antes de concluir: «Quiero ganar dentro para ganar fuera. Como en Ermua».

El candidato del sector redondista insistió en que el PSE debe convertirse en la alternativa al nacionalismo porque, según dijo, en la actualidad el proyecto socialista es «antagónico» del nacionalista, y además los socialistas vascos están «hartos» de «tanta presión política creada por el soberanismo», de que «se nos acuse de provocarla por resistir ante ella», y de «suponer que el nacionalismo democrático va a liderar el fin de ETA cuando en 20 años de gobierno ha demostrado su incapacidad para resolver los problemas del país».

Totorica también lamentó que no se haya podido lograr un candidato de consenso para el próximo Congreso, pese a que Ferraz todavía no ha tirado la toalla con el propósito de evitar que haya tres candidatos. De hecho, ha convocado a los tres para los próximos días a fin de intentar consensuar una lista única.

Agitadores de Segi preparan, desde hace diez días, alteraciones del orden en Barcelona
Escasa respuesta al llamamiento hecho por Batasuna para «invadir» la Ciudad Condal
Individuos pertenecientes a Segi, la rama juvenil del entramado etarra que ha sido ilegalizada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, permanecen desde hace unos diez días en Barcelona, donde han mantenido contactos con otros grupos radicales, con el fin de preparar acciones de guerrilla urbana y otro tipo de incidentes, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas. El llamamiento que hizo Batasuna a sus militantes para que acudieran en masa a Barcelona parece haber tenido poco eco dado el ambiente de desmovilización de la coalición proetarra.
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 16 Marzo 2002

Los militantes de Segi utilizaron la cobertura de otras organizaciones que, en principio, no levantan las sospechas de las Fuerzas de Seguridad, para llegar a la Ciudad Condal y comenzar a preparar toda una estrategia de disturbios, que comenzaron, de forma tímida, ayer, pero que intentarán desarrollar a lo largo del día de hoy.

Los cabecillas proetarras, tal y como adelantó LA RAZÓN en su edición del pasado día 6, habían pedido a sus militantes que hicieran el mayor esfuerzo para estar presentes en la cumbre de Barcelona.

A este respecto, las fuentes consultadas han adelantado que la respuesta de las bases a ese llamamiento no ha sido la esperada por los cabecillas, dada la situación de desmovilización que experimenta el entorno de la banda desde la ruptura del supuesto «alto el fuego» y el fracaso cosechado en las últimas elecciones autonómicas.

En este sentido, advirtieron que todas las ikurriñas o símbolos vascos que se puedan ver hoy, en las manifestaciones convocadas durante la Cumbre europea, no deben atribuirse a la presencia de Batasuna u otras organizaciones proetarras.

Manipulación de Batasuna
De hecho, según las citadas fuentes, se ha detectado malestar entre grupos de distinto signo ¬contra la droga, contra el racismo, etcétera¬, que acuden desde el País Vasco a la Ciudad Condal con el fin de manifestarse pacíficamente, ante el riesgo de que su presencia pueda ser manipulada por Batasuna.

Los cabecillas proetarras pretendían que la presencia del independentismo vasco que representa Eta y su entramado, fuera masiva y, de hecho, no habían prestado mucha atención a las reuniones que, con motivo de la presidencia española de la Unión Europea, se han celebrado o van a tener lugar en el País Vasco o Navarra.

A la espera de lo que ocurra a lo largo del día de hoy, todo parece indicar que los planes proetarras han fracasado aunque, advierten las referidas fuentes, hay que tener precaución para no magnificar cualquier cosa que hagan estos individuos que siempre producen la la lógica alarma por la violencia y simbología que despliegan.

En cualquier caso, los expertos antiterroristas no dudan que los proetarras lo van a intentar «y eso lo demuestra que algunos de sus agitadores estén en Barcelona desde hace diez días». Además, los cabecillas del entramado de la banda están preocupados por el hecho de que la situación de desmovilización por la que atraviesan las organizaciones de este sector ha afectado, de manera muy importante, al mundo de los presos, que «parecen los grandes olvidados, como si ya nadie contara con ellos».

Parón con los presos
De hecho, en las consignas que estos dirigentes han transmitido en las últimas semanas a sus militantes, reconocen que se ha producido un alejamiento de su base social y que, en el asunto de las movilizaciones a favor los reclusos de la banda terrorista, hay un claro parón.

A este respecto, proponían una serie de iniciativas para dar a este asunto la importancia que tiene dentro del entramado etarra, como retomar las reivindicaciones a favor de la amnistía y las denuncias de la supuesta represión que sufren dichos reclusos, la mayoría de los cuales se encuentran cumpliendo condena por haber cometido graves delitos como el asesinato, el secuestro o la colaboración con la banda criminal.

El incidente protagonizado por individuos de «Zuzen», ayer en la Diagonal, al representar un accidente de tráfico de familiares de reclusos presos, es una muestra de lo que está ocurriendo, según las mismas fuentes.

Ediles del PSE se plantan ante Ferraz y dimitirán si no tienen más seguridad
Blanco responde que se trata de una responsabilidad de Interior y del Gobierno vasco
Medio centenar de concejales del PSE-EE y una decena de dirigentes locales de Vizcaya han comunicado que abandonarán sus responsabilidades públicas y orgánicas si los responsables de su partido no atienden «con la máxima urgencia» su petición de mayor seguridad frente a posibles atentados de Eta. El secretario de organización del PSOE, José Blanco, les respondió ayer que Ferraz trabaja «desde hace tiempo» para garantizar su protección pero que este asunto es una responsabilidad de Interior y del Gobierno vasco.
L. R. N. - Madrid.- La Razón 16 Marzo 2002

Estos cargos socialistas han amenazado con dimitir porque se consideran discriminados frente a la situación de otros compañeros, según informó ayer el diario «El Correo». Por este motivo han enviado en la última semana cartas de protesta al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; al presidente de la gestora que dirige temporalmente a los socialistas vascos, Ramón Jáuregui, y al secretario general del partido en Vizcaya, Patxi López.

Las misivas, que siguen un mismo modelo, están firmadas por ediles de la margen izquierda y zona minera y, en menor número, del Duranguesado y Ermua. De las dos primeras zonas son también los secretarios generales de agrupaciones que han decidido mostrar su inquietud por la situación que viven, a los que se han unido dos dirigentes locales de Bilbao y margen derecha, según informa Servimedia.

Unos y otros explican que la carta responde a la escalada de violencia que sufren los militantes del PSE, en concreto por los últimos atentados contra Eduardo Madina, de Juventudes Socialistas, en Sestao, y Esther Cabezudo, concejal de Portugalete, y su escolta, Iñaki Torres. Los concejales y cargos del PSE vizcaíno expresan su «absoluta seguridad de que esta situación, desgraciadamente, va a continuar por mucho tiempo».

«Le dijimos [a Zapatero] que si no hay más protección de manera inmediata, la situación será insostenible», recordó el pasado jueves uno de los interlocutores del líder del PSOE durante la manifestación en contra de Eta celebrada en Portugalete el pasado día 2.

«Sabemos que la carta es dura y que el miedo es siempre libre, pero nuestra realidad es muy grave», reconoció por su parte una de las primeras personas que remitió la misiva, y que está a la espera de una respuesta. «Queremos sentirnos protegidos, no pretendemos que a nadie le quiten protección para dárnosla a nosotros. Lo triste es que, al final, es una cuestión de dinero, cuando estamos hablando de vidas humanas», señaló.

Al respecto, el secretario de organización del PSOE, José Blanco, recordó ayer que la dirección del PSOE viene trabajando «desde hace tiempo» para garantizar la seguridad de estos cargos y que, en cualquier caso, es una responsabilidad de los gobiernos central y vasco. Blanco añadió que las cartas no constituyen ninguna «amenaza» para la dirección del partido.

Por su parte, el alcalde de Ermua (Vizcaya) y candidato a la secretaría general del PSE, Carlos Totorica, dijo ayer que comparte la reclamación de que se refuerce la seguridad, ya que, a su juicio, con este tema «no se puede regatear». Y el secretario general del PSE de Vizcaya y también candidato a líder del partido en el País Vasco, Patxi López, reiteró ayer la petición de su partido a los gobiernos central y vasco para que pongan los mecanismos necesarios que garanticen la seguridad de sus cargos, informa Ep.

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