AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 17  Marzo  2002
El PNV aumenta su presión sobre el castellano, que dejará de impartirse en varios colegios vascos
M. S. González/C. Otal - Madrid.- La Razón 17 Marzo 2002

Idaho Circus
FERNANDO SAVATER/CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE El Correo 17 Marzo 2002

Carlos Totorica: «En el País Vasco no es necesario hacer más nacionalismo sino más democracia»
M. ALONSO ABC 17 Marzo 2002
El PNV aumenta su presión sobre el castellano, que dejará de impartirse en varios colegios vascos
Cerrará un instituto en Bilbao y consigue que dos concertados de Vitoria no ofrezcan el modelo A
El Gobierno de Juan José Ibarreche prosigue su cruzada particular contra el modelo educativo A (castellano) para borrarlo del mapa escolar del País Vasco. Las últimas dos batallas las ha librado en Bilbao y Vitoria. En la capital vizcaína tiene previsto cerrar para el curso que viene el buque insignia de la educación en castellano del centro de la ciudad, el instituto Martín de Bertendona, mediante su fusión con el Miguel de Unamuno. Y en la capital alavesa ha conseguido, indirectamente, que dos centros concertados religiosos supriman el modelo A en el primer curso de Infantil.
M. S. González/C. Otal - Madrid.- La Razón 17 Marzo 2002

El PNV avanza con paso firme en su proyecto para suprimir las clases en castellano en los colegios del País Vasco. Las últimas víctimas en caer han sido tres centros educativos, uno de Bilbao y dos de Vitoria. En la capital vizcaína, el Gobierno de Juan José Ibarreche tiene previsto cerrar ¬mediante un proceso de fusión con otro centro¬ el único instituto del centro de la ciudad que imparte clase a través del modelo educativo A, en castellano. El instituto, el Martín de Bertendona, se fusionará con el Miguel de Unamuno el próximo curso escolar según los planes del Departamento de Educación del Gobierno vasco, dirigido por Ángeles Iztueta.

El proyecto de «cierre-fusión» ha provocado una rápida reacción de la oposición en el Parlamento de Vitoria. El diputado del PP Iñaki Oyarzábal presentó una Proposición No de Ley para su debate urgente el pasado 31 de enero ya que esta decisión va «en contra de la voluntad de padres, profesores y alumnos».

Además, el PP denunció que la comunicación de la propuesta se realizó «escatimando información» a los centros y «sin aportar elementos serios que justifiquen cualquier actuación en este sentido». Por otro lado, y según los populares, el cierre supondría una «vulneración del mapa escolar» y «un intento claro de terminar con el último centro público que mantiene abiertas las líneas del modelo A en el distrito». Por todo ello, el PP instó a Educación para que paralizase «cualquier proceso de fusión y cierre» que afecte a este instituto y le emplazó a garantizar la continuidad del modelo castellano en ese distrito bilbaíno. Además, la Proposición No de Ley solicitaba a Educación que «respete la voluntad expresada por los consejos y claustros en representación de las comunidades escolares».

De hecho, y tras conocer las intenciones de Iztueta, el claustro del Martín de Bertendona se declaró contrario a la fusión el pasado 18 de diciembre tras una reunión extraordinaria. La votación del claustro fue concluyente: 57 votos contra la fusión, cinco en blanco y un voto nulo. Más rotunda fue la contestación del consejo escolar, que se pronunció por unanimidad en contra de dicha fusión. Fuentes del instituto indicaron a LA RAZÓN que «queremos seguir manteniendo nuestra autonomía y nuestro modelo educativo» y señalaron que «las razones que nos han dado para realizar esta fusión no nos han convencido». A pesar de que el consejo y el claustro se mostraron en contra del cierre, la Proposición No de Ley del PP ¬que recibió el apoyo del PSE-EE con sus votos y dos enmiendas de adición¬ no prosperó ya que PNV, EA, IU y Batasuna votaron en contra.

En Vitoria el caso es distinto, pero también afecta al modelo A. Dos centros concertados religiosos anunciaron a finales de febrero que dejarán de ofrecer clases en castellano a partir de septiembre en el primer curso de Infantil, oficialmente, por falta de demanda. Estos colegios, que dependen de la financiación pública, son el San Viator y el Corazonistas. Para formar una clase de Infantil en castellano eran necesarias un mínimo de 13 matriculaciones.

San Viator y Corazonistas
Sin embargo, uno de los padres afectados explicó a LA RAZÓN que en el caso del San Viator «la dirección tomó la decisión de suprimir el modelo A incluso antes de la apertura del plazo de matriculación, cuando ya había más de 20 preinscritos para las clases en castellano». En el Corazonistas la dirección del centro abrió el plazo de matriculación, de 15 días. Sin embargo, y según la versión de este padre, a mitad del proceso «anunció que dejaría de ofrecer el modelo A porque sólo había seis solicitudes, cuando quedaba una semana para que terminara el plazo de matriculación». Otro padre afectado consultado por este periódico corroboró esta versión.

Idaho Circus
FERNANDO SAVATER/CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE El Correo 17 Marzo 2002

De vez en cuando, el nacionalismo vasco cree encontrar paladines de su causa en el extranjero, a los que celebra con un entusiasmo mayor quizá del que se merecen. Así sucedió allá por 1940, cuando el Euzkadi Buru Batzar en el exilio redactaba el siguiente ditirambo: «Creemos en el talento político del Führer, en su sagacidad, en su alto espíritu de comprensión y esperamos que en el nuevo orden a establecer en Europa y particularmente en España, el problema vasco habrá de ser tenido en cuenta (...). Porque el problema vasco está íntimamente ligado al problema racial alemán, y, por lo tanto, es lógico y natural esperar que el Führer lo acoja y lo resuelva con la mayor simpatía» (citado por De Pablo, Mees y Rodríguez Ranz, en El péndulo patriótico ). A esto lo llamamos en lenguaje hípico apostar por el caballo de tres patas . Por muy semejante que les pareciese a aquellos burukides el problema vasco y el racismo nazi (supongo que sus herederos habrán cambiado, al menos algunos, de opinión), los acontecimientos históricos posteriores demostraron que no habían acertado con la persona capaz de solventarlo competentemente. ¡Menos mal que entonces aún no existía el premio Sabino Arana, con lo que se evitó que el nombre del primer galardonado fuese Adolf Hitler!

Este primer tropezón no desanimó a los encargados de buscar amigos forasteros que les echaran una manita internacional. Pero tampoco estoy seguro de que las elecciones sucesivas de abogados de la causa nacionalista, como las de Francesco Cossiga, Hebe de Bonafini o Pete Cenarrusa, revelen un tino político mucho mayor. En particular la del último de los citados, ahora particularmente en candelabro (Mazagatos dixit) con motivo de la votación en el Senado de Idaho sobre la autodeterminación del País Vasco. Respecto a la iniciativa en sí misma, la cosa es lo suficientemente risible como para que no haya mucho más que decir, sobre todo después del estupendo artículo de Txema Portillo publicado en estas mismas páginas. Y tampoco parece demasiado interesante entretenerse en la propia personalidad de Pete Cenarrusa, miembro del ala ultraderechista del partido republicano y amigo de Sam Sherwood, líder de la Asociación de Milicias Americanas, una organización paramilitar fascista con una ideología un poco más conservadora que el Ku Klux Klan. Por cierto ¿no habrá algún miembro del Ku Klux Klan que hablase de pequeño en euskera con su amona? Porque se le podría proponer para el premio Sabino Arana del año que viene y así seguiríamos haciendo amigos... De lo que no cabe duda es del eclecticismo de la actividad proselitista de algunos nacionalistas, que lo mismo predican la buena nueva ante los izquierdistas de Porto Alegre como ante la ultraderecha de Idaho. ¡Son gente sin prejuicios! Ya sólo queda que nos convenzan a los de aquí, aunque eso lo tienen un poco más crudo.

Todo esto me parece muy bien, pero ¿por qué los medios de comunicación vascos no nos han contado algunas de estas cosas sobre el señor Cenarrusa, para que cada cual hubiese podido formarse una opinión más completa sobre dicho prócer? ¿Por qué Euskal Telebista, por ejemplo, que con tanto entusiasmo ha informado sobre el tema, no ha tenido la bondad de aportarnos precisiones biográficas complementarias sobre el protagonista de esa película? Después de todo, es fácil encontrarlas: basta con acudir a BAT (Basques Against Terror), una página web en la que aparecen sabrosos artículos y comentarios acerca de nuestro tema preferido. La dirección electrónica de esta página es www.euskadilibre.com. Y esto también me hace plantearme otra pregunta: ¿por qué será que no he encontrado BAT en ninguna de las numerosas referencias que tienen las webs dependientes del Gobierno vasco sobre las organizaciones vascas de todo el mundo? Como es imposible suponer en tan digna y plural institución al servicio de todos los ciudadanos la menor tentación partidista, tiene que deberse a un mero descuido.

Pero lo más chocante de todo es que en algunos medios he leído y oído que en Idaho viven «unos veinte mil vascos». Supongo que se refieren a ciudadanos norteamericanos, con pasaporte y nacionalidad USA, alguno de cuyos abuelos o bisabuelos vinieron del País Vasco hace más o menos tiempo. Luego queda claro que se puede ser cultural o biográficamente vasco y conservar conciencia de tal vinculación sin que ello imponga ninguna determinación política especial ni impida compartir la misma nacionalidad con personas de otras procedencias, reunidas en un solo país por circunstancias históricas. Supongo que esta forma de armónica convivencia y de renuncia a convertir los lazos culturales en derechos políticos no serán ventajas que pueden disfrutarse sólo en Idaho.

Franz Kafka cierra su primera gran novela, América , con un capitulo formidable dedicado al Gran Circo de Oklahoma , al que convierte en una metáfora a la vez divertida y desconsolada de los absurdos de la vida humana. Me pregunto qué hubiera hecho el escritor checo con esta historia tan bonita del Gran Circo de Idaho . O sencillamente con el tema más general del gran circo de Euskadi. Claro que, como suele decirse, si Kafka hubiera sido vasco sería considerado un mero autor costumbrista.

Carlos Totorica: «En el País Vasco no es necesario hacer más nacionalismo sino más democracia»
M. ALONSO ABC 17 Marzo 2002

Carlos Totorica se presenta como candidato a la secretaría general del PSE-EE para defender unas ideas que está convencido que tienen que ganar en el próximo congreso de los socialistas vascos «por el bien del conjunto de la sociedad vasca». Su objetivo es acabar con ETA y ganar en las urnas al «nacionalismo etnicista que hace que muchos vascos tengan que vivir como extranjeros en su tierra».

BILBAO.-¿De qué forma cree que lo que ocurra en el congreso socialista va a afectar al conjunto de la sociedad vasca?
-Será absolutamente decisivo no sólo para la sociedad vasca, sino para la sociedad española, porque todo lo que hagamos estará orientado al objetivo de acabar con ETA y cuando lo consigamos, y creo que podemos hacerlo, se producirá un cambio sustancial.

-Se propone abanderar una alternativa al nacionalismo.
-Creo que nuestro proyecto es antagonista del que tiene el mundo nacionalista, porque creemos en una sociedad montada sobre todo sobre los ciudadanos, donde la etnia y la raza son aspectos que no nos interesan en absoluto; todo lo contrario, los consideramos perniciosos y, por lo tanto, eso significará que cambiemos.

-¿Piensa contar con otros partidos para que se produzca el cambio que usted propugna para el País Vasco?
-Creo que en el proyecto de cambio que queremos organizar en el País Vasco caben todos los que quieran construir un País Vasco autonomista, plural, en el que quepamos todas las personas.

-Usted lideró el brote de reacción ciudadana frente a ETA que se denominó posteriormente «Espíritu de Ermua». ¿Qué ha fallado para que esto no fuera un impulso definitivo?
-Falló la colaboración del mundo nacionalista en la construcción de la unidad democrática. Lo que hicieron los nacionalistas en aquel momento fue lo contrario: la construcción nacionalista y el acuerdo con HB y con ETA, dividiéndonos a los demócratas entre nacionalistas y no nacionalistas. Eso fue absolutamente decisivo para que ETA se recuperara, porque el descanso que cogieron en la tregua, desde el punto de vista de organizar de nuevo los «comandos», y la recuperación política de movilización fue un respiro para el mundo de HB que yo creo que resultó nefasto para la sociedad.

-¿Usted defiende que no se han producido cambios en el PNV, mientras que otros dirigentes de su partido, como Ramón Jáuregui, sostienen lo contrario ¿En qué cree que se equivocan?
-Creo que el PNV no está cambiando en lo principal. Lo que hacen son básicamente movimientos de tipo estético y algún aspecto que puede ser positivo, como la mejora de la seguridad personal de los concejales, pero creo que acabar con ETA y tomarse en serio el fin de ETA significa tomar medidas de tipo social, de tipo político y de tipo ideológico.

-¿Qué medidas propone?
-En el terreno social creo que hay que promover con muchísima más seriedad y firmeza las movilizaciones y la participación de todos los ciudadanos, lo que será decisivo para que acabemos con ETA, porque mientras no haya una voluntad clara de toda la ciudadanía lo tenemos mal. Desde el punto de vista político, entiendo que hay que tomarse también más en serio las propuestas que hacemos a los nacionalistas en el sentido de acabar con la impunidad en relación con la «kale borroka» y con la defensa de los «mártires» de los terroristas de ETA que mueren por sus propias bombas, que no hagan de ninguna forma defensa de ese tipo de posiciones o que no tengan una posición neutral, en lo ideológico, que no se planteen repetidamente en este momento tan importante en la coyuntura política vasca que la solución de la paz pasa por el soberanismo, es decir, por la cesión de lo que pensamos quienes no somos nacionalistas.

Proyectos distintos
-¿Cree que es esa cesión lo que espera el PNV cuando hace llamamientos al diálogo?
-Cuando se anima al diálogo entre los demócratas, parece como que si nos sentáramos en una mesa se resolvería la cuestión. Estoy convencido de que como tenemos proyectos distintos y en este país no nos va a ayudar el hacer más nacionalismo, sino el hacer más democracia, no hay consenso para avanzar hacia la autodeterminación y, por lo tanto, plantear como que es otra vía, sin duda va a generar frustración, porque no funciona, pero es que está alimentando a la vez la esperanza de ETA.

-¿Como se cerrarán las heridas abiertas por la campaña contra Nicolás Redondo en su partido?
-No tengo dudas de que en este congreso.

-¿Qué le impulsó a presentarse, cuando quienes le conocen aseguran que detrás de la firmeza en sus ideas no hay ambición política?
-La necesidad del partido y de la sociedad de que estas ideas sean defendidas y la coincidencia de muchas personas de dentro y de fuera del partido que me decían que tenía que asumir ese reto porque creen que podría hacerlo mejor que otros.

-¿Qué pasará con Ermua?
-A corto plazo tengo que seguir como alcalde, porque nos falta poco para las elecciones y tenemos proyectos muy importantes y muy complicados -operaciones de envergadura económica y de dificultad y complejidad en la gestión- y se podría notar demasiado mi falta. Tengo que apoyar esos proyectos todavía porque se lo debo a los ciudadanos de Ermua.

-La ejecutiva federal del PSOE no apoyó suficientemente a Redondo, ¿Qué impresión sacó de su reunión con José Luis Rodríguez Zapatero para anunciarle su candidatura?
-Que es perfectamente posible aunar y tener una posición común en lo que es esta política, que no solo nos afecta al Partido Socialista y a la sociedad vasca, sino a la sociedad española, que es la lucha contra ETA, esa posición de encuentro en el Pacto por las Libertades y de mantener una posición de firmeza. Eso es perfectamente posible.

-¿Se sintió cómodo en esa reunión?
-Absolutamente. Fue una reunión en tonos agradables en torno a una mesa.

-En la presentación de su candidatura habló de conseguir una ejecutiva con un proyecto cohesionado. ¿Excluye eso a quienes tienen proyectos diferentes dentro de su partido?
-Yo no he dicho que en la ejecutiva no pueda haber distintas sensibilidades territoriales y políticas; por el contrario, entiendo que es bueno que las haya, porque en el debate siempre sale un proyecto más pulido y más acertado, que recoge además todos los sentimientos. Pero tiene que haber una ejecutiva coherente y eso significa que el núcleo duro y principal de la ejecutiva tiene que tener muy claro cual es el proyecto para que no despistemos a la sociedad vasca.

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