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Recortes de Prensa    Jueves 21  Marzo  2002
¿Ha cambiado el PNV
PATXO UNZUETA El País 21 Marzo 2002

Uriarte denuncia que el totalitarismo se mueve impune en el País Vasco
J. SÁNCHEZ DEL MORAL ABC 21 Marzo 2002

José María Calleja dice en Valladolid que en el País Vasco se vive hoy un estado de excepción de hecho
J. del Junco - Valladolid.- La Razón 21 Marzo 2002

Ganar y perder
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA/ El Correo 21 Marzo 2002

Totorica llevará al congreso del PSE el debate sobre la «cacería» de Nicolás Redondo
M. ALONSO ABC 21 Marzo 2002

A ETA se le puede ganar con firmeza democrática
AITOR GUENAGA | Bilbao El País 21 Marzo 2002

 

¿Ha cambiado el PNV?
PATXO UNZUETA El País 21 Marzo 2002

Carlos Totorika, Patxi López, Gemma Zabaleta: la entrevista de ayer en la SER de Iñaki Gabilondo a los tres candidatos a la secretaría general del PSE no trasmitió la impresión de que existan grandes diferencias entre ellos. Todos consideran prioridad máxima forjar un frente democrático contra ETA, pero admiten que la actitud del nacionalismo lo hace de momento imposible: lo que decía Redondo, con la diferencia de que éste sacaba las consecuencias políticas de esa situación y sus rivales prefieren mantenerse a la expectativa, como si esperasen una última confirmación. Una explicación posible de este redondeamiento de los perfiles sería que, aunque sí hay una línea alternativa, no aflora porque sus promotores temen que una defensa abierta de la misma los llevase a la derrota en el Congreso de este fin de semana.

El 60% de los delegados pertenece a la organización de Vizcaya. Un candidato guipuzcoano o alavés que quiera ganar necesita dotarse de una sólida base de apoyo en esa provincia. Pero el PSE vizcaíno está dividido, por razones de rivalidad política y personal, en dos bloques de peso comparable. El guipuzcoano Eguiguren, que sí tiene un proyecto propio (consistente básicamente en repetir la vieja alianza con el PNV y en aislar al PP: las dos cosas van unidas), necesita, para ganar, un candidato vizcaíno para que ponga la cara por él y recoja los votos suficientes. De ahí su pacto con López. Uno pone el proyecto, y el otro, la base social.

Pero para que el acuerdo funcione es necesario que ese proyecto no se exteriorice: que se elija entre candidatos, no entre políticas. La prueba de que nadie se llama a engaño es que primero se va a elegir secretario general, el sábado, y luego, el domingo, se votará la línea política (la ponencia de síntesis preparada por Jáuregui). Es como reconocer que lo que cuenta no es lo que dice el papel, sino quién lo aplique.

En el congreso de 1997 fue Redondo quien recibió los apoyos de Eguiguren frente a posiciones más exigentes con el nacionalismo. Sin embargo, la dinámica abierta por la rebelión de Ermua, y la posterior alianza del PNV con ETA -que incluía el compromiso de ruptura con PP y PSOE- hizo inaplicable la línea de Eguiguren. Tal vez ahora pase lo mismo porque, gane quien gane, la política de alianzas también depende de lo que haga el otro. De ahí que el debate haya acabado centrándose en si el PNV ha cambiado o sigue en Lizarra. Gabilondo se lo preguntó a los tres: Zabaleta presupone la buena fe de los nacionalistas, López aprecia síntomas de cambio y Totorika los ve en Idaho: fieles al proyecto soberanista, aunque tengan que hacer concesiones menores.

Desde luego, resulta inverosímil suponer que el PNV haya pensado siquiera en renunciar a la apuesta rupturista de su asamblea de 2000, celebrada tras el fin de la tregua: una apuesta que implica una estrategia de unidad nacionalista y, en la práctica, de exclusión de los no nacionalistas aprovechando su inferioridad por el acoso de ETA. Sólo renunciará a ella si no tiene más remedio, es decir si comprueba que seguirla le hace perder el poder. Por eso, el debate es cómo hacer verosímil esa expectativa. Sólo hay elecciones cada cuatro años, pero se ha comprobado que es posible llevar al nacionalismo a ceder más de lo que quisiera, si enfrente tiene una posición clara: una oposición, y no sólo una propuesta de moderarle con concesiones.

El aventureísmo soberanista sólo se modera cuando choca con los intereses que representa un partido tan orgánico como el de Arzalluz. Por eso se olvidó del soberanismo cuando los empresarios le exigieron que firmara el Concierto. Y la compungida indiferencia ante el acoso a los concejales de la competencia se ha tornado en interés por alcanzar acuerdos en su defensa, incluso por formar una Gestora en Zumárraga, aunque supongan desautorizar a Egibar: porque ha comprendido que muchos Zumárragas deslegitimarían los resultados electorales (y su poder). Una oposición inteligente no puede ser aquella que garantice a los que llevan más de 20 años mandando que su apuesta de Lizarra les saldrá gratis porque siempre podrán contar con ellos, en caso de necesidad; sino, al contrario, la de reforzar la línea de exigencia. Luego no es cierto que no existan diferencias. Pero sí lo es, en cambio, que no hay una alternativa al nacionalismo del PP solo, o con sólo medio PSE. La tarea casi imposible del Congreso es dotarse de una línea clara sin que ello parta al partido.

Uriarte denuncia que el totalitarismo se mueve impune en el País Vasco
J. SÁNCHEZ DEL MORAL ABC 21 Marzo 2002

MADRID. La Fundación Instituto de Cultura del Sur otorgó ayer a la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad del País Vasco, Edurne Uriarte el premio Tomás y Valiente en defensa de las libertades y los derechos fundamentales. El acto, celebrado en el Ayuntamiento de Alcorcón, contó con la presencia, entre otros, del presidente del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga, el ex presidente del Gobierno Felipe González, el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y el alcalde de Fuenlabrada, José Quintana.

Edurne Uriarte, en su intervención, animó a los ciudadanos a la movilización y el compromiso contra el terrorismo e hizo hincapié en la gravedad del «problema de libertad que vive actualmente el pueblo vasco». Recordó que en esta Comunidad existe «un movimiento totalitario que se mueve impunemente por las calles. La conjunción de los «comandos» terroristas y la red social y política que los justifica ha generado una democracia incompleta», dijo. Asimismo, señaló que ese contexto se completa «con un nacionalismo gobernante que aun sigue ligado con el entramado político del terrorismo mediante el Pacto de Estella».

La Fundación Instituto de Cultura del Sur,creó el pasado año este premio anual en homenaje al que fuera presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Tomás y Valiente, asesinado por ETA el 14 de febrero de 1996. Con este galardón, dotado de 18.000 euros, se reconoce el trabajo de personas o entidades que destaquen por la defensa de los valores democráticos, éticos, constitucionales y los principios de libertad, participación, convivencia y tolerancia.

José María Calleja dice en Valladolid que en el País Vasco se vive hoy un estado de excepción de hecho
J. del Junco - Valladolid.- La Razón 21 Marzo 2002

Un estado de excepción de hecho en el que, hoy por hoy, es imposible celebrar unas elecciones democráticas. Este es el panorama que, sobre la situación política y social que se vive en el País Vasco, presentó José María Calleja, redactor jefe del canal televisivo de información CNN+.

Calleja, quien pronunció en Valladolid una conferencia sobre el aspecto publicitario del terrorismo dentro del curso «La historia después del 11 de septiembre» de la Fundación Municipal de Cultura, describió la situación que se vive en el País Vasco, «donde los medios de comunicación están atenazados por el miedo, los jueces están atenazados por el miedo y los llamados constitucionalistas son unos apestados», lo que hace que, en su opinión, no se den las condiciones mínimas para que haya unas elecciones democráticas.

Más aún, Calleja solicitó la mediación internacional y el envío de observadores de la Unión Europea al País Vasco para conocer cómo es la vida cotidiana en Hernani o Amorebieta, «para que constaten que no hay democracia ni libertades, sino una dictadura, y una pena de muerte prevista».

Calleja se mostró sorprendido porque, hasta el momento, ni una sola víctima del terrorismo se haya tomado la justicia por su mano, a pesar de las continuas provocaciones, y afirmó que la democracia española nunca podrá agradecerles lo suficiente el sacrifico que están haciendo.

Por eso, el periodista llamó la atención de los medios de comunicación sobre la necesidad de que no se distancien del problema, «no podemos ser jueces de silla de un partido de tenis, a quienes les da igual quién gane el partido».

Ganar y perder
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA/ El Correo 21 Marzo 2002

Cuando Nicolás Redondo dimitió y abrió el proceso que conduciría al congreso de los socialistas vascos del próximo fin de semana, alegó, para justificar su decisión, que se sentía incapaz de sintetizar en un único texto de debate las posturas contradictorias que detectaba en su partido. Ramón Jáuregui logró terminar en quince días lo que el dimitido secretario general se declaró incapaz siquiera de empezar. La ponencia política que presentó fue aplaudida por todas las tendencias. Ahí no estaba, por tanto, el problema. Pero, problema, ¡vaya si lo había!

La aceptación unánime de la ponencia no impidió, en efecto, la presentación de tres candidaturas enfrentadas para acceder a la secretaría general. El quid de la cuestión está, según dicen los propios socialistas, no en el proyecto, sino en quién lo gestiona. Debajo de un planteamiento tan personal como éste late un problema de confianza o, por mejor decir, de desconfianza. Nadie se fía de nadie a la hora de llevar a la práctica el proyecto que se dice de todos. Entre el proyecto y la acción política se interpone ese intangible que unos llaman táctica y otros, estrategia, pero que todos coinciden en admitir que consiste en el talante personal de cada uno. La fiabilidad es, en este caso, la clave de ese talante. Ninguno de los candidatos parece tenerla a ojos de sus adversarios.

La desconfianza que se ha instalado entre los socialistas vascos no es, además, un problema interno. Se refiere, más bien, a la relación que el nuevo secretario general vaya a mantener con un tercero: el nacionalismo. Su superación no dependerá, por tanto, de las decisiones internas del congreso, sino de las actitudes que adopte en la política ese tercero que no asiste a él. Se tratará, por tanto, habida cuenta de cómo discurren las cosas en el nacionalismo, de un proceso largo y difícilmente verificable, que, más que resolver el problema, lo mantendrá vivo durante un buen tiempo.

Así, el nuevo secretario general habrá ganado el sábado su particular batalla. Su partido no podrá, sin embargo, cantar victoria. Esta dependerá, más que de quien gane, de quienes pierdan. La clave estará en que estos últimos, fuera de la nueva ejecutiva o integrados en ella, quieran renunciar, en el primer caso, a ejercer de francotiradores desde alguna corriente interna y, en el segundo, a actuar como caballos de Troya. El tiempo dirá si se ha abierto una nueva etapa.

Totorica llevará al congreso del PSE el debate sobre la «cacería» de Nicolás Redondo
M. ALONSO ABC 21 Marzo 2002

BILBAO. La Ejecutiva Federal del PSOE hubiera querido que los socialistas vascos olvidaran la «cacería» a la que fue sometido Nicolás Redondo, pero las enmiendas redactadas por Carlos Totorica y Rosa Díez a la ponencia política harán que este asunto sea objeto de debate en el congreso del PSE por parte de varias agrupaciones locales.

La dimisión de Redondo fue una «injerencia intolerable en no pocas ocasiones propiciada desde nuestras propias filas», según denuncia Totorica en una enmienda a la ponencia política en el seno del Comité nacional del partido, que fue rechazada por ese órgano y que, no obstante, será debatida en el congreso. Los textos de Totorica y Díez forman parte del conjunto de novecientas enmiendas presentadas por las agrupaciones locales al documento de la Comisión gestora, presidida por Ramón Jáuregui. Estas recogen contundentes críticas al PNV, partido al que el alcalde de Ermua acusa de haber interpretado «equivocada y arrogantemente su éxito electoral» en los últimos comicios autonómicos y de haber acordado con EA «un programa soberanista, necesariamente minoritario y pensado para la posibilidad de un Lizarra II».

Entre las enmiendas que se debatirán se encuentra la de la agrupación de Llodio, promovida por el concejal Raúl Arza, quien dimitió tras el atentado contra Esther Cabezudo, en la que se propone la dimisión masiva de los cargos municipales socialistas con responsabilidad de Gobierno. También hay enmiendas de agrupaciones guipuzcoanas a favor de un pacto con el PNV si éste renuncia a reformar la Constitución.

El secretario general del PSE-EE de Guipúzcoa, Manuel Huertas, apoyó la candidatura de Patxi López por entender que representa «la síntesis» entre «la corriente obrera de la Margen Izquierda de Vizcaya y el socialismo vasquista de Guipúzcoa».

CARLOS TOTORIKA, CANDIDATO DEL SECTOR DE REDONDO
'A ETA se le puede ganar con firmeza democrática'
AITOR GUENAGA | Bilbao El País 21 Marzo 2002

Carlos Totorika (Ermua, 1956) es alcalde de Ermua y fue elegido parlamentario en los últimos comicios.
Pregunta. Le ha costado mucho presentarse. ¿No estaba seguro?
Respuesta. Nunca he tenido un interés por lo orgánico. En lo personal no me apetecía; lo hago por compromiso con mis ideas y por mucha gente que de alguna manera estaba huérfana.

P. Si los tres candidatos dicen que no quieren ser muleta del PP ni moderador del PNV ¿qué se dilucida en este congreso?
R. No está claro que esas afirmaciones fueran así hace meses. Hubo un debate político con el documento Eguiguren en el que había guiños a una consulta a la sociedad vasca. En política importa el crédito que uno tiene.

'A nosotros nos sobran todos los pactos menos el Antiterrorista'
P. Fue Redondo el que dijo, al conocer la ponencia de la gestora, que sus ideas habían triunfado.
R. Por eso habría que preguntar a los que le movieron la silla cuál fue el motivo para defenestrarle.

P. Entre los de la cacería contra Redondo y ustedes reivindicando su legado se ha creado un líder político de un calado que nadie acertó a percibir antes.
R. Se ha crecido ante la adversidad y aclaró su discurso sin pendulazos. Eso le ha convertido en líder.

P. Javier Rojo, que apoya su candidatura, dice que no se pueden dar portazos cuando el PNV empieza a abrir ventanas en torno a la unidad contra ETA.
R. El PNV ha dado pasos positivos con la mesa de seguridad pasiva de ediles, pero en lo político, en lo básico está donde estaba.

P. ¿Sigue en Lizarra?
R. Su concepción de proyecto de país y su metodología de más nacionalismo para acabar con ETA no han cambiado. El PNV piensa que el fin de ETA pasa por más nacionalismo y no por su derrota. Y eso da esperanzas a los terroristas de que sus tesis autodeterministas se puedan conseguir. Esto divide a los demócratas. Y la batalla es la de la democracia y la libertad.

P. ¿Qué debe hacer el PNV? ¿Volver al discurso de Ajuria Enea tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco?
R. Los momentos históricos son irrepetibles. Pero si el PNV se planteara la unidad de los demócratas y la derrota de ETA sin condiciones acabaríamos con ETA ya.

P. La suya es una candidatura rara: reivindican ahora la figura de Redondo quienes le combatieron en el último congreso.
R. Es que compartimos la idea de que a ETA se le puede ganar con firmeza democrática. Nos unen ideas y no mayorías orgánicas.

P. ¿Cree, como Mayor Oreja, que el debate político con mayúsculas es la ilegalización de Batasuna?
R. Va a ser uno de los debates clave. Aquí las bombas las pone ETA, pero los cócteles mólotov, las amenazas, las cartas las hace la gente de HB. La impunidad es inadmisible.

P. ¿Si es elegido líder del PSE mantendrá la unidad de acción con el PP?
R. Depende a lo que quieran jugar. A nosotros nos sobran todos los pactos menos el Pacto Antiterrorista.

P. ¿Detrás de Patxi López están las ideas de Jesús Eguiguren y tras éste se esconden la consulta y la autodeterminación?
R. No creo que esté por eso. Aunque Jesús es el principal ideólogo del sector.

P ¿Irían en su ejecutiva?
R. Hay que hacer una ejecutiva de integración con todas la sensibilidades, pero con un núcleo duro.

P. ¿Zapatero se juega mucho en este congreso como alternativa a Aznar?
R. Sí. Debe salir un mensaje claro del congreso o no nos entenderán en España y Zapatero tendrá dificultades para ganar al PP.

P. Si gana López y las ideas de Eguiguren ¿habrá un fraude electoral a sus 250.000 votantes?
R. Tal vez algunos de ellos no tengan suficiente confianza en su proyecto.

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