AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 5 Abril  2002
Manuel Fraga Beiras

José Luis Alvite La Razón

Hay como una tardía juventud mental que sobreviene cuando ya no se puede esperar del cuerpo dos tangos seguidos. El octogenario Leon Tolstoi se marchó de casa en uno de esos actos de rebeldía que se corresponden con la tardía pubertad necrológica del final de la vida. El caso de Manuel Fraga es distinto. Fraga no se escapó de casa pero ha pegado un tirón dentro del PP de Galicia, mitigó distancias con Beiras y da la sensación de que lo que prepara no es una sucesión reglamentaria y orgánica sino una sucesión abierta y genérica en cuya puja no sólo estarán Cuiña y otros correligionarios del PP, sino incluso Xosé Manuel Beiras. Entregado con entusiasmo adolescente a esa terminal juventud intelectual, Manuel Fraga lo que está protagonizando no es un testamento, sino una sublevación. Y la novedad del motín reside en que a contracorriente de lo que suele ser normal, quien se subleva no son las masas, el pueblo, sino el jefe. Su acercamiento a Beiras tiene la apariencia de una extraña carnalidad política pero lo que se oculta en el hallazgo negociador con el líder del BNG es un Fraga sorprendentemente revolucionario y nacionalista que lo que hace es tirar de Beiras para que al dirigente del Bloque se le descuelguen los sectores duros de la Unión do Pobo Galego, que se mantienen vivos y taciturnos con la mórbida juventud de la arqueología. Sólo Fraga y Beiras conocen el destino último de ese entendimiento, pero lo que se percibe es la apariencia de una operación de síntesis que podría concluir con la aparición de un nacionalismo de amplio espectro en el que hayan sido previamente apartados los sectores más reaccionarios del PP y del BNG. El retorno de Fraga a Galicia ha obrado en el líder conservador una evolución como panteísta que le alivia del peso de la doctrina en beneficio del peso de la nostalgia. A don Manuel le urgirán la sucesión orgánica, ahora que parece que lo que le apetece es la fusión eucarística de su pensamiento con la juventud genealógica de un Beiras, cuyo programa de gobierno no incluye la quema de monjas.

 

Un partido con tácticas opuestas

Por JOSÉ LUIS GONZÁLEZ-BESADA

EL partido que han disputado Madrid y Barcelona para quedarse con los impuestos de Terra se ha jugado en un mismo campo, pero con tácticas bien distintas. El equipo que entrena Alberto Ruiz-Gallardón apostó desde el principio por una estrategia jurídica y utilizó la vía del derecho para doblegar al rival. El conjunto de Jordi Pujol encaró el partido con un planteamiento netamente político, convencido de que al final Cataluña haría valer su enorme potencial y peso específico.

Lo de menos es el resultado: el fallo de la Junta arbitral determina que Madrid cobre los 33,2 millones de euros que Terra pagó a Cataluña en impuestos. Lo de más es el ambiente que rodea al resultado del partido. La Generalitat se ha apresurado a censurar la actuación del árbitro y ya ha anunciado que recurrirá ante una instancia superior. El fallo a favor de Madrid ha terminado por abrir la caja de los truenos. Para la Generalitat, la decisión de la Junta Arbitral «abre la veda» de los enfrentamientos entre Comunidades Autónomas. Cataluña prepara su respuesta: un arsenal de reclamaciones de impuestos, con Transmediterránea y Endesa como punta de lanza de una ofensiva jurídica en la forma, pero política en el fondo. Las relaciones entre Madrid y Barcelona se complican y pueden enturbiarse aún más si las aguas de la polémica desbordan los cauces jurídicos y arrastran pasiones más propias de cualquier Barça-Madrid o Madrid-Barça. Porque se juegue donde se juegue el partido, en las actuales circunstancias, cualquier resultado será fruto de una decisión política o de la imposición del árbitro de turno. Hasta que no se acepte que todas y cada una de las diecisiete Comunidades Autónomas cuentan y gozan de los mismos derechos, el partido podrá ser declarado nulo por haber pervertido las más elementales reglas del juego. Se puede entender el malestar de Cataluña, como se entendería el malestar de Madrid si el resultado hubiese sido el contrario, pero lo correcto es que la Generalitat ahonde en los argumentos jurídicos y no en recurrentes victimismos para ganar el definitivo partido, el que habrá de jugarse en terreno de la Audiencia Nacional. Es evidente que el peso político de las Comunidades Autónomas no es ni podrá ser el mismo. Pero es irrenunciable el hecho de que todas sean iguales ante el derecho.

Alternativa por encima de las siglas Enrique de Diego LD

Una de las bazas históricas para el triunfo de los totalitarios es la división de sus oponentes. La evolución sufrida por el PSE en el País Vasco puede calificarse en términos de traición. Patxi López es un compañero de viaje del PNV en el proceso hacia la independencia que los nacionalistas están intensificando. Como dice Mayor Oreja, de la firmeza a la cesión no hay un abismo, a veces es una fina raya. Los socialistas la han traspasado, incluso antes del Congreso, con su apoyo al PNV en los presupuestos en las instituciones, tapándose la nariz porque en ellos se financia a asociaciones del entorno etarra.

Darse cuenta de esa traición es urgente. Denunciarla, un imperativo ético, porque en el País Vasco es la libertad la que está amenazada. La de todos y cada uno. No el status de Patxi López o los negocios de Polanco-Cebrián o los resentimientos de González.

Nuestra Ley electoral, con sistema proporcional corregido, convertía en una hermosa quimera voluntarista la alternativa a dos que ofrecieron Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo. Libertad Digital lo demostró con la proyección de los resultados en la hipótesis de lista única. Ni aún consiguiendo aumentar los votos se ha respetado a Nicolás Redondo, porque su caída era una exigencia de Arzalluz, que Cebrián y González situaron en términos de casus belli. Lo conveniente, en términos de estrategia, ha sido siempre concentrar el voto en una sola opción constitucionalista. En 1986 estuvo a punto de ser el PSOE, pero cedió en su seguidismo del PNV, que permitió a éste caminar por la senda de la ambigüedad. Los electores han ido situando al Partido Popular en el País Vasco como esa opción, en la que rentabilizar al máximo los votos constitucionalistas.

El Partido Popular ha de ser generoso en su capacidad para integrar en la alternativa a dirigentes, militantes y votantes del PSE. Pero, sobre todo, estos han de reflexionar sobre la inutilidad de los votos al PSE de Patxi López y lo que implica de apoyo indirecto al PNV. El PSE se ha vendido al PNV, aunque éste desprecia el gesto por gratuito. Que Patxi López es alternativa resulta una broma, si no fuera tan serio lo que está en juego. Por encima de las siglas, está la existencia de una alternativa sólida.

Irresponsabilidad autonómica

 

 

 

 

Luis María ANSON La Razón

de la Real Academia Española

 

Aznar, Rato y Montoro se enfrentaron con decisión a las atroces cuentas dejadas por los socialistas. Lo han hecho tal vez por convencimiento, tal vez porque no les quedaba otro remedio para cumplir con las exigencias europeas. La Administración central se ha ceñido el cinturón y ya no gasta más de lo que ingresa. Es el déficit cero. Se terminaron las alegrías para atraer electores fáciles o para asegurarse la cesta de los votos cautivos.

Pero ¿de qué sirve el esfuerzo del Gobierno si algunas Comunidades Autónomas siguen gastando lo que les viene en gana? Los economistas argentinos más serios aseguran que la fractura de la paridad del peso con el dólar, causa primera de la situación actual de aquella nación, se produjo por la irresponsabilidad de los Gobiernos de las provincias. En España es necesario embridar a las autonomías, lanzadas a una enloquecida carrera de despilfarro, incrementando de forma incesante el gasto público. La búsqueda del voto comprado al estilo del viejo caciquismo, el fasto, la suntuosidad, los alardes de nuevo rico de algunas autonomías, y también de no pocos ayuntamientos, pueden arrasar la política de moderación del Gobierno de la nación y comprometernos ante Europa. Aznar ha empezado ya a tomar medidas. No estaría de más que se sometieran a debate nacional las cuentas de ciertas autonomías y el porqué de tanto desfase y tanta alegría manirrota. A lo mejor eso reducía el frenesí de algunos.

 

Actitudes valientes en la izquierda 'abertzale'
Editorial El Mundo

 

El comunicado hecho público anteayer por ETA, en el que arremete contra cuatro formaciones de la izquierda abertzale por haber exigido a la banda una tregua el día del Aberri Eguna demuestra el daño que causa a los terroristas el hecho de que en su ámbito alguien levante públicamente la voz contra los atentados. Sólo tres días ha tardado la banda en reaccionar contra los colectivos Aralar, AB, Zutik y Batzarre, a los que ETA acusa de «traición» y de dar paso a «los enemigos de Eukal Herria». Como recordó Madrazo, citando el síndrome Yoyes, las amenazas etarras no se pueden tomar a la ligera porque, en definitiva, ellos tienen las pistolas y no permiten que quienes consideran de los suyos, por defender la independencia, estén en contra de su locura asesina.Los cuatro colectivos aludidos por ETA respondieron ayer reafirmándose en sus convicciones y asegurando que no pueden callar ante la «degradación moral que implica la muerte» de personas. Lo cual demuestra una postura valiente y decidida por el riesgo que asumen al dar este paso. Una valentía de la que carece el líder de Batasuna, Arnaldo Otegui, que ayer dijo que el alto el fuego de ETA impediría avanzar en la autodeterminación, lo cual indica a través de qué instrumentos pretende Batasuna lograr sus pretensiones independentistas.

FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo
Insumisitos

 

Como era de prever, toda la política antiterrorista del PSOE se está yendo por el desagüe más deprisa que despacio. Y es natural: si se promueve desde Madrid un verdadero golpe de Estado contra la dirección del PSOE vasco, utilizando los métodos gangsteriles Made in Polanco y una gestora estalinoide modelo Guerra, no iba a ser sólo para buscar acomodo a un tal Patxi López, hijodalgo sociata, sí, pero menos hijodalgo que Nicolás Redondo Terreros, de Nicolás Redondo hijo. Pilatos Jáuregui, poncio felipista, ha cocinado un partidito al gusto de Prisa, González y Maragall cuyo líder moral es Odón Elorza. Y después de perpetrar esa desvergonzada estafa al cuarto de millón de vascos que votaron a Redondo Terreros en las últimas elecciones vascas, no precisamente por lo que se parece al Pobre Odón, lo de traicionar el consenso antiterrorista con el PP es como tomarse un vaso de agua en ayunas. No entusiasma pero tampoco molesta. Y si la noche fue agitada, hasta sienta bien.

Defenestrado Redondo, la operación de unirse al PNV contra el PP sigue los pasos previstos. Ya se han instalado López y Eguiguren en el discurso de la «equidistancia» entre el PP y el PNV, es decir, entre el partido de Miguel Angel Blanco y el de Sabino Arana y el Tío del Mentón, ese que dice que si ETA deja de matar los tanques españoles tomarían Euskadi, o sea, que sigan asesinando gente siempre que sea española. Ya ha echado Odón Elorza al PP del pacto municipal. Y, naturalmente, ya ha dicho González que la ilegalización batasuna se le había ocurrido a él y que se le criticó muchísimo; pero que, sin embargo, ahora no lo ve claro.Recuerda lo de que al Estado se le defiende en las alcantarillas; que hay que ponerse en la época; y que había precedentes, pero que él no montó el GAL, eso la deresha, la deresha. La diferencia es que entonces Felipe hablaba por cuenta propia. Ahora por cuenta de Arzallus y Polanko.

Y, claro, anteayer salió Zapatero con la copla de que la ilegalización de Batasuna debería hacerla un poder Judicial «con poco color político» (el Supremo y el Constitucional deben haberse descolorido de tanto frotar). Y ayer salió Caldera diciendo que la propuesta de ilegalización que ellos, los sociatas, pactaron con el PP hace quince días, la votarán ahora si les parece bien y que presentarán enmiendas para mejorarla y adecuarla a la legalidad. O sea, que ya cerdean. Dice Caldera que es que Arenas es tan de derechas que confunde el consenso con la sumisión. Claro, hombre, si es que son unos insumisos feroces. Pero sólo a la Constitución, al Gobierno, a la palabra dada; no a Cebrián y González. Un poco insumisos pero cuando les mandan. O sea, insumisitos.

García Cortázar critica la «obsesión» del PSOE por diferenciarse del PP en la «idea de España»


Redacción - Sevilla.- La Razón
El historiador Fernando García de Cortázar lamentó ayer que la «obsesión» del PSOE por diferenciarse del PP «en lo que no debe diferenciarse, que es la idea de España» y su socialización de esta idea a través de la escuela «está dando cancha y potenciando manifestaciones agresivas de los nacionalismos». Cortázar acaba de publicar «Historia de España. De Atapuerca al euro», editado por Planeta, un libro que calificó como una síntesis del proceso de «construcción de España como nación», pero también de la «conquista y asunción de los derechos y libertades individuales» que «podemos perder si nos enfrentamos los españoles, si el terrorismo liberticida que atenta contra las libertades sigue golpeando a los españoles».
En una entrevista con Efe, el autor subrayó que el libro plantea «España como solución» y no «como problema», a partir de la base de que son más las cosas que nos unen como nación que las que nos diferencian, singularidades que durante la transición fueron subrayadas, frente a la idea de una España común «oscurecida» y que muchas veces son «irrelevantes».

 

Esta oposición es un peligro Ignacio Villa LD

En este viaje que ha iniciado hacia ninguna parte, el PSOE se ha convertido en un peligro para todos. En un sistema democrático es necesario un Gobierno estable, honrado y serio; pero también es imprescindible una oposición coherente y con una dirección enraizada en el sentido común. El PSOE ha perdido definitivamente el norte y empezamos a percibir una actitud que es preocupante. El Gobierno necesitaría una oposición razonable, y estamos más bien ante una oposición alocada y sin razones. Además, la actitud del Ejecutivo, sin cambios a la hora de afrontar la política en el País Vasco, se ha convertido en un problema serio para el Partido Socialista. El PSOE se encuentra inmerso en una permanente desorientación, en un constante desconcierto. Yen esta ocasión ha sido José María Aznar quien ha puesto las bases de la actuación del Gobierno para los próximos meses en un momento en que la posible ilegalización de Batasuna va ser una cuestión de gran importancia.

El presidente del Gobierno planteaba claramente este jueves los tres puntos de apoyo para afrontar la crisis del País Vasco: la política antiterrorista, la reforma de la Ley de Partidos Políticos y la ampliación de la alternativa al nacionalismo vasco. Desbrozando estas cuestiones, ha de subrayarse que la política antiterrorista va a continuar por el mismo camino. Es una buena estrategia que obtendrá buenos resultados. También ha sido meridianamente claro con la ampliación de la alternativa al nacionalismo en el País Vasco. Allí nadie ha cambiado, a excepción del Partido Socialista. El PP no quiere ir contra nadie, sencillamente han sido lo socialistas los que han cambiado de estrategia. El PP continúa donde estaba. Y por último, la gran cuestión: la ilegalización de Batasuna. El presidente Aznar ha reprochado al PSOE sus permanentes cambios de actitud. Y no le falta razón.

Pactan un texto y luego se desmarcan, apuestan por la ilegalización y luego se arrugan, juegan a dos barajas y al final no se quedan con ninguna carta. El PSOE se está convirtiendo en un peligro. Una oposición que funciona a golpe de “prontos”, con actitudes cambiantes y contradictorias, ofrece un aspecto preocupante. Ya no estamos hablando de estilos, no nos referimos a oposiciones tranquilas o nerviosas, hemos llegado a un extremo en el que ya hablamos exclusivamente de coherencia y de madurez política, y más cuando nos referimos a la política antiterrorista. Llegados a este punto, habrá que reconocer la solvencia y la consistencia del mensaje del presidente Aznar en un capítulo tan sensible como lo es la política contra el terrorismo. Sería de agradecer que el PSOE, aunque solo sea en esta cuestión, deje de lado sus incoherencias internas y afronte junto al Gobierno la gran cuestión de Estado que todos tenemos entre manos.

Una oposición dubitativa y contradictoria no nos conviene a nadie. Y por el momento, es lo que nos encontramos. Mala cosa.

Tentación del mal

MIKEL BUESA/CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID El Correo

Más de ochocientas suman las personas que, en su reguero de desolación, ha dejado tiradas en el camino, asesinándolas, ETA en estos últimos treinta años. Fueron hombres, mujeres y niños de los más variados orígenes que se vieron enfrentados a una muerte ejecutada por la tiránica voluntad de otros seres humanos. Algunos, sólo unos pocos, resultaron nominalmente designados por la banda terrorista para morir y, como tales, acechados hasta que se les dio caza. La mayoría, en cambio, se vieron sorprendidos, porque estaban allí, en el atentado que segó su vida. Todos ellos tuvieron una identidad, aunque su nombre no quiera ser recordado donde más merecería ser perpetuado, en el lugar en el que exhalaron su último aliento. También tuvieron una fiso- nomía que todavía puede ser contemplada en las fotografías que, unas veces nítidamente y otras con borroso desvaído, conservan su imagen. No sé si habéis contemplado, como yo, sus rostros. Unos sonríen, otros revelan cansancio, algunos la indiferencia del retrato rutinario, los niños miran con inocencia y en muchos se descubre «la tristeza que tienen los testigos de alguna verdad terrible» (Antonio Muñoz Molina).

¿Cuál es esa verdad que anonada a quienes la conocen? ¿Cuál es ese hecho que nos deja sin palabras a quienes, desde la cercanía familiar o desde la proximidad solidaria, no importa, queremos expresar el horror que sentimos ante cualquier atentado? ¿De qué dan testimonio las víctimas del terrorismo? Creo que ellos son testigos del Mal, que han conocido ese Mal que hay que escribir con mayúsculas porque es superior a todos los demás males, porque es el más radical de todos los males. El Mal no es la muerte, pues en nosotros, como en los demás seres vivos, la naturaleza no ha seleccionado los caracteres que pudieran darnos una vida interminable, sino más bien aquellos que nos habilitan, dentro de una existencia apacible, para perpetuar nuestra especie. El Mal no está ahí. Radica más bien en la asunción de un poder perverso que concede la capacidad de decidir acerca de la vida o la muerte de otro y, por tanto, de romper el vínculo esencial que une entre sí a los seres humanos y les permite esperar, en cualquier circunstancia, el respeto, la ayuda y el amparo de los demás.

Ser testigo del Mal significa tener la terrible evidencia de que cualquier hombre puede sucumbir a su designio. «El Mal -como señaló en cierta ocasión Jorge Semprún- es uno de los proyectos posibles de la libertad constitutiva del hombre, de la libertad en la que arraigan a la vez la humanidad y la inhumanidad del ser humano». El testigo sabe que ser hombre también era eso y siente rabia y vergüenza de compartir con los asesinos una misma condición humana. Por ello, las víctimas del terrorismo han renunciado al Mal: entre las lágrimas derramadas al evocar a quienes sufrieron y murieron, no albergan sentimientos de venganza ni desean ejercer una violencia recíproca sobre los sicarios del crimen, los que les alientan o los que les justifican. Al resistir a la tentación del Mal, han evitado el conflicto civil que, en el País Vasco, podría habernos conducido al desarrollo de esa espiral de violencia tan deseada por ETA en su búsqueda de unas condiciones favorables y una justificación política para asaltar el poder. Ello no significa, sin embargo, que las víctimas del terrorismo se resignen al olvido. Todo lo contrario, reclaman para sí la justicia y la memoria; exigen que se restablezca la verdad, porque sin verdad no puede haber esperanza.

En marcado contraste con esta actitud de resistencia al Mal que muestran las víctimas del terrorismo, en el ámbito político podemos encontrar todo lo contrario. En particular, el nacionalismo ofrece, en la experiencia de los partidos que lo sustentan, un claro ejemplo de cesión a la tentación del Mal. Y no porque se propugne una reacción violenta opuesta al embate del terror, sino más bien porque, tratando de sacar alguna ventaja política de él, aun considerando indeseables sus manifestaciones más extremas -sobre todo sus crímenes-, se acaba proporcionándole justificaciones ideológicas o, al menos, una cierta comprensión. El Pacto de Lizarra fue, seguramente, la manifestación más palmaria de esa seducción del Mal. Pero incluso aunque se afirme que dicho Pacto ha perdido su vigencia, no por ello los nacionalistas han roto con él. La persistencia doctrinal de las ideas que condujeron al Pacto; la afirmación de que se coincide en los fines, aunque no en los medios, con ETA; la tenacidad con la que, en consonancia con todo ello, se orienta la acción política hacia la secesión o la tesis de que sólo con ésta dará comienzo la verdadera transición a la democracia en el País Vasco, son otras tantas muestras de lo que se señala.

La tentación del Mal se ha extendido también hacia una buena parte de la sociedad civil. Son los que ocultan su temor con la indiferencia; los que prefieren no conocer el sufrimiento de sus conciudadanos y, emulando el papel que ejercen sus gobernantes, se refugian en una supuesta equidistancia entre el terrorismo y no se sabe muy bien qué otro extremo; los que, en fin, ocupan esa zona gris en la que se confunden el miedo a la participación política y a la expresión de las ideas o los sentimientos de solidaridad, con el falso consuelo de que alguna razón, por incompren- sible que sea, debe asistir a los ejecutores de la violencia. Es en este magma, formado seguramente por personas bienintencionadas, donde el nacionalismo ha logrado sostener su poder a pesar de la extrema debilidad política a la que se vio abocado tras la ruptura de la tregua de ETA. Por ello, no sorprende que ahora, entre algunos políticos socialistas que se interesan más en el poder que en la razón, el señuelo del Mal se haga también presente.

Hanna Arendt, en su estudio sobre la banalidad del Mal, nos mostró la sencilla lección que se desprende de las situaciones como las que vivimos en el País Vasco. Desde la perspectiva política, esa lección «nos dice que en circunstancias de terror la mayoría de la gente se doblegará, pero algunos no se doblegarán». Tal es el testimonio que, entre nosotros, dan las víctimas del terrorismo. Ellas son, como destacó la escritora alemana, «lo que se necesita para que este planeta siga siendo un lugar apto para que lo habiten seres humanos». Su ejemplo de rectitud moral y de rechazo a la tentación del Mal debería ser tomado como una guía para la acción por cuantos demócratas, sea cual sea su identidad o su posición ideológica, pretenden contribuir, desde el ejercicio de la política, al buen gobierno de la sociedad.


 

Los jóvenes vascos que escuchen a Eta nunca serán libres


Roberto REY La Razón

A mis 63 años, y santanderino de cuna, la vida o mejor dicho, el régimen franquista, que hizo que metiesen a mi padre en una cárcel provisional, el Colegio de los Salesianos donde yo comenzaría con el tiempo mis primeros estudios, me dio un familiar vasco.
No había motivos para que ni mi padre, ni aquel vasco, compañero de prisión de mi padre, debieran estar detenidos. Mi madre, les atendía a los dos puesto que el que yo conocería, para siempre, como mi tío «Juanito Aldazabal», no tenía familia en Santander.
Salió de aquella prisión poco antes que mi padre, y se quedó en la casa, en la que yo nací, hasta que mi abuelo, pudo arreglarle los papeles, para que pudiera irse para su casa de San Sebastián.
El tío Juanito, la tía María, los primos, Juan Mari, Juanito, todos eran mi familia.
Esa familia que une más que la de la propia sangre. Irún y San Sebastián, eran mi casa.
Ya viviendo en Madrid, no había vacaciones si antes de ir a mi casa santanderina, no pasaba mis 10 ó 15 días, andorreando con mi familia desde San Sebastián a la Isla de los Faisanes.
De mi «tío Juanito», heredé la afición de pintor paisajista.
En aquellos años 50, con mi perrito y mi esposa nos alojábamos en un pequeño Hotel Residencia cerca de la estación de Amara, donde la mayor parte de los compañeros de estancia, eran estudiantes con alguna asignatura suspensa en Deusto.
Su compañía no podía ser más tierna. Mi perro, era uno más de la familia. En la semana grande disfrutaban como enanos pero nunca se desmadraban. Eran jóvenes sanos.
Algunos de Bilbao, o de otras zonas, pero todos vascos. Jamás les escuché una palabra amenazante. ¿Qué ha ocurrido en estos años?
El franquismo sólo existe en las mentes podridas, que no han asimilado el paso del tiempo.
El País Vasco es hoy tan autónomo, como lo es el País Cántabro, gracias al cual salvaron la vida, más de cien mil familias vascas;
Que se refugiaron en Santander, para luego ir buscando otros destinos más seguros, como lo fué Francia o América.
Quieran o no, que no seré yo quién discuta, Cantabria es, por muchas razones, la cuna de muchos vascos, y no quiero ir más lejos, por no molestar a nadie.
¿Qué miren con atención el escudo de nuestra tierra! Los Santos Mártires, decapitados en Calahorra.
Las cadenas, las que rompimos, con nuestro barco para la reconquista de Sevilla. Cántabros y vascos en las cofradías de pescadores. ¿Cómo no voy a preocuparme por la juventud Vasca?
Cuando hacen daño a algún vasco, siento que me lo están haciendo a mí.
Cuando algunos jóvenes vascos, y no digamos los mayores, jalean a Eta, siento indignación. A vosotros los jóvenes vascos, os digo con el mayor de los afectos: Jamás escuchéis el discurso aberrante de Eta; porque aquellos que lo hagáis, nunca jamás llegaréis a ser libres.

Zutik reprocha a la organización que se haya convertido «en un obstáculo para la liberación nacional y social del pueblo vasco» / IU teme que «resucite el 'síndrome Yoyes'»

Sectores de la izquierda 'abertzale' critican la «degradación» de ETA

Aralar, Abertzaleen Batasuna, Batzarre y Zutik opinan que a la banda le «preocupa» que estas organizaciones le quiten apoyos entre sus bases

GUILLERMO MALAINA El Mundo

BILBAO. Los partidos Aralar, Abertzaleen Batasuna, Zutik y Batzarre que representan a un amplio sector de la izquierda abertzale replicaron ayer con firmeza al último comunicado de ETA, y advirtieron a la banda que no desistirán de su propuesta para avanzar en un «proceso soberanista no armado».

Estos cuatro partidos han dado cuerpo a la idea de que algo se está moviendo en una izquierda abertzale mediatizada frecuentemente en su quehacer político por la actividad de ETA. Con motivo del Aberri Eguna, celebrado el pasado domingo, presentaron el documento Uniendo fuerzas, tendiendo puentes , suscrito también por EA, en el que reclamaban a la banda un alto el fuego «indefinido» y apostaban por lograr la autodeterminación en un escenario sin violencia. La iniciativa, de la que excluyeron desde un principio a Batasuna y PNV, ha escocido a ETA. Tanto que sólo tres días después del Aberri Eguna la banda se destapó acusando a Aralar, Abertzaleen Batasuna, Batzarre y Zutik de romper la unidad abertzale y «formar un frente anti Batasuna», y de «ayudar a los enemigos de Euskal Herria en sus ataques».

Giro en las bases

Representantes de estas formaciones, que el pasado año rechazaron integrarse en Batasuna, consideraron ayer que ETA ha reaccionado con tal celeridad porque «teme» que su propuesta en favor de un «proceso soberanista no armado» esté calando entre las bases de la izquierda abertzale que todavía creen en la violencia como un camino para alcanzar su proyecto político.

Richard Irazusta, portavoz de Abertzaleen Batasuna representa a la izquierda abertzale histórica en País Vasco francés , se mostró convencido de que dicha iniciativa «puede mover algo» en el seno de la izquierda abertzale, y advirtió a ETA de que el paso del tiempo «va en su contra».

En los mismos términos, aunque con mayor dureza, se expresó la formación Zutik en un comunicado. Replicó a ETA que no acepta «tutelas políticas de nadie», que «choca un día sí y otro también con la realidad» y que se ha convertido en «un obstáculo para la liberación nacional y social del pueblo vasco». «En su camino hacia ninguna parte», añadió, «ETA parece incluir el sectarismo más burdo entre sus señas de identidad».

Aralar, que protagonizó hace unos meses la última escisión de Batasuna, se ratificó en esta propuesta conjunta. Su portavoz e histórico dirigente de la izquierda abertzale en Navarra, Patxi Zabaleta, señaló que «la inmensa mayoría de las gentes de este pueblo y, específicamente, una mayoría de la izquierda abertzale nos demanda que nos ratifiquemos» en la citada propuesta.

La también formación navarra Batzarre, que abandonó EH al romper ETA el alto el fuego, replicó a las críticas de la banda, diciendo: «No podemos callar ante la degradación moral que implica la muerte del otro».

Aralar, Abertzaleen Batasuna, Zutik y Batzarre se reunirán el próximo 13 de abril para analizar conjuntamente el comunicado de ETA y estudiar, entre otros puntos, como socializar su propuesta.Al encuentro asistirá también EA.

Aunque la banda terrorista no aludía a esta formación en su comunicado, la portavoz de la Ejecutiva, Onintza Lasa, le pidió ayer que «se deje de epístolas» y abandone las armas. «Se está quedando en la más absoluta soledad», afirmó, con la certeza de que «estamos en el buen camino y trabajando en la senda correcta».

Por su parte, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, opinó que el último comunicado de la banda terrorista «es un paso más en la descomposición de ETA», y añadió que si Batasuna no reacciona contra ETA, «su proyecto político se irá al abismo».

El coordinador general de EB-IU y consejero del Gobierno vasco, Javier Madrazo, manifestó, por su parte, que, con su nuevo comunicado, ETA «resucita el síndrome Yoyes, extendiendo las amenazas a colectivos abertzales que rechazan la violencia».

El PP, en boca de su vicesecretario general en el País Vasco, Carmelo Barrio, dijo que en la lectura de ETA «no hay claves políticas», sino «chantajes y amenazas de muerte» para «proyectarse como un atentado más».

El nuevo secretario general del PSE-EE, Patxi López, reprochó a ETA que actúe como una banda «de esquizofrénicos y paranoicos» que apunta a que «todo el mundo es enemigo de Euskal Herria», y añadió en ese sentido que considera «enemigos» hasta a quienes «salen de su mundo y comparten sus mismos objetivos».

 

Evidencia de la crisis

XABIER GURRUTXAGA El Correo

Hace justamente una semana señalaba que la actividad de ETA se había convertido en el factor de mayor crisis de la izquierda abertzale. El manifiesto dado a conocer por distintos colectivos de la izquierda radical juntamente con EA, donde se exigía a ETA una tregua inmediata e indefinida, constituía la punta de iceberg de lo que se está cociendo en ese espacio político y la expresión de una actitud de insumisión y rebeldía ante la dominación que tradicionalmente ha ejercido ETA sobre ese universo político-civil . Era una manera de cortar amarras.

Con independencia de la dimensión social de la disidencia, el fenómeno es nuevo, pues en el ámbito de la izquierda abertzale el disenso, o bien fue acallado por métodos expeditivos o bien fue archivado, debido a la retirada de los disidentes. Nunca tuvo una dimensión colectiva, a excepción de la que representó en su día el grupo EKIA, separado de HASI. La respuesta de ETA no se ha hecho esperar. A la luz de la misma, es evidente que ha encajado muy mal la iniciativa y la decisión adoptada por estos colectivos. ETA les acusa de «traición» y considera «doloroso, vergonzoso y denunciable» que el punto de encuentro de estas organizaciones sea, precisamente, la exigencia de una tregua inmediata e indefinida. Considera como un fraude que se condicione la puesta en marcha del proceso soberanista a la declaración de tregua.

Pero lo que verdaderamente ha hecho mella, no sólo en ETA sino también en Batasuna, es lo que la organización terrorista denomina como la pretensión de los firmantes de querer difundir y socializar la idea sobre la división entre una izquierda abertzale democrática y una izquierda abertzale violenta . El comunicado de ETA, en el fondo, no hace más que confirmar la tesis de que la violencia constituye el elemento generador de división y crisis en el ámbito de la izquierda abertzale. Es evidente que el proyecto tradicional de la izquierda abertzale oficial cuenta con importantes limitaciones sociales, políticos y electorales, pero su auténtica hipoteca, lo que constituye una verdadera carga en la línea de flotación es ser un instrumento al servicio de la violencia. Es la posición sobre ETA y su actividad lo que más separa a las distintas posiciones y sensibilidades de ese espectro político, hasta convertir en imposible la convivencia política.

La coincidencia sobre esta cuestión es tan esencial y tan básica en el ámbito de la actividad política que una vez producida permite y posibilita acuerdos entre organizaciones ideológicamente muy dispares. Sin embargo, y contrariamente a lo que dicen los dirigentes de Batasuna, la subordinación y la aceptación de una posición servil con respecto a ETA siempre ha traído como consecuencia el aislamiento y la soledad política de la izquierda abertzale. Hasta ahora los enemigos del pueblo vasco éramos todos, salvo la izquierda abertzale. A partir de ahora tampoco se libra la izquierda abertzale democrática . Tenía razón Aresti: Aquí no se libra ni Dios; lo asesinaron.

 

El Instituto Cervantes abrirá dos nuevas sedes en Belgrado y Zagreb

El Instituto Cervantes reforzará en los próximos días su presencia en Europa central y oriental con la inauguración de dos nuevas Aulas Cervantes en Belgrado (Serbia) y Zagreb (Croacia). Los dos nuevos centros se suman a las Aulas ya existentes en Sofía, Budapest, Praga, Moscú, Varsovia y Bucarest, abiertas a lo largo de los dos últimos años.

L D (EFE) Así queda patente cómo el Instituto Cervantes considera que Europa central y oriental es "una de las zonas de interés especial para la promoción del español", afirma el Instituto en una nota.

El viernes se celebrará el acto inaugural del Aula Cervantes de Belgrado, ubicada en la Facultad de Filología de la capital, en el que intervendrán, además del director del Instituto, Jon Juaristi, el vicerrector de la Universidad de Belgrado, Ivan Juanic, y el decano de la facultad de Filología, Rade Bozovic.

Por su parte, el Aula Cervantes de Zagreb, que comenzará su actividad el próximo 8 de abril, tendrá su lugar en la Facultad de Filosofía de la capital croata, y en su inauguración participarán, junto al director del Instituto Cervantes, la rectora de la Universidad de Zagreb, Helena Jasna Mencer, y el decano de la facultad de Filosofía, Neven Budak.

El Instituto Cervantes cuenta con 38 Aulas en 25 países. Se trata de centros de recursos para el autoaprendizaje de la lengua española y el conocimiento de la cultura en Español. Ubicadas en Universidades, cuentan con material informático, audiovisual y bibliográfico, además de la presencia de personal técnico que atiende a los estudiantes de español y a las personas interesadas en nuestra cultura. En los próximos meses el Instituto tiene previsto abrir nuevas sedes en Berlín y en la ciudad francesa de Lyon.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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