AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 13 Abril  2002
Uriarte critica a los jóvenes vascos por pasividad ante la dictadura etarra
ABC 13 Abril 2002

Con luz y taquígrafos
Breverías ABC 13 Abril 2002

Decencia y democracia
Joaquín Calomarde es diputado al Congreso por Valencia La Razón 13 Abril 2002

Neguri es poder; o sea, PNV
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 13 Abril 2002

Atutxa permite a Batasuna utilizar la Cámara vasca para justificar los asesinatos de ETA
J. J. SALDAÑA ABC 13 Abril 2002

El diputado del PNV Bergara se presenta en Miami como «Primer Ministro de Vizcaya»
L. R. N. - Miami (Florida, EE UU).- La Razón 13 Abril 2002

Un chiste para los americanos
Nota del Editor 13 Abril 2002

El nacionalismo vasco se apoya en Idaho y Cuba para avanzar hacia la autodeterminación
Libertad Digital 13 Abril 2002

Pérdidas y renuncias
TONIA ETXARRI/ El Correo 13 Abril 2002

Uquijo acusa al Gobierno vasco de contribuir a financiar a ETA con las subvenciones a Senideak
EFE Libertad Digital 13 Abril 2002

El Parlamento pide un pacto cívico para apoyar al personal amenazado en la UPV
VITORIA  EL CORREO 13 Abril 2002

Uriarte critica a los jóvenes vascos por pasividad ante la dictadura etarra
ABC 13 Abril 2002

MADRID. La profesora de Ciencias Políticas en la Universidad del País Vasco Edurne Uriarte denunció ayer la pasividad que a su juicio muestran los jóvenes universitarios en un momento en el que en esta Comunidad autónoma «hay otra dictadura» causada por el entorno violento del movimiento etarra.

Uriarte, que ofreció una conferencia en el I Encuentro sobre Juventud y Participación Política organizado en Madrid por la Fundación Miguel Ángel Blanco, explicó que la experiencia «más dura y desoladora» que se sufre en las aulas de la Universidad del País Vasco es observar a unos jóvenes «que no dicen absolutamente nada». «Cuando hay otra dictadura que denunciar, la Universidad está callada», apostilló.

Además denunció la «confusión» que reina entre los jóvenes al relacionar los conceptos de extrema-izquierda y democracia, lo cual explica que Batasuna y ETA «estén llenas de jóvenes mientras que haya una ausencia total de este colectivo en el movimiento anti-ETA».

Para Uriarte, «una de las experiencias más tristes» en el País Vasco es «la observación del papel de la juventud». Y se mostró convencida de que uno de los problemas es que los jóvenes «no han acabado de concebir el hecho de que una extrema izquierda es tan antidemocrática como la extrema derecha». En este contexto se preguntó «cómo se explica la posición de Izquierda Unida en el País Vasco», y puso de manifiesto que las declaraciones de sus dirigentes «a veces parecen más cercanas a Batasuna que a los demócratas».

Opinó que muchos jóvenes vascos «siguen creyendo que en la izquierda proetarra hay algún elemento de progresismo, y lo confunden con algún viso de carácter democrático».

Revolución contra el miedo
Uriarte culpó a la juventud de «no protagonizar una revolución contra el miedo» en el País Vasco, y señaló que entre los jóvenes «no sólo no hay una movilización contra la pérdida de valores democráticos, sino que hay silencio, desidia, mirar hacia otro lado y, sobre todo, mucho miedo». Uriarte consideró que los jóvenes, al no tener experiencias de crisis del sistema democrático, «no valoran suficientemente sus virtudes». Además, la profesora se mostró contraria al «exceso de mitificación» que existe en torno al concepto de juventud.

Con luz y taquígrafos
Breverías ABC 13 Abril 2002

Que el diputado batasuno Jon Salaberría diga en el Parlamento vasco (con Atutxa ejerciendo de don Tancredo) que las bombas de ETA expresan la defensa de derechos legítimos del pueblo vasco constituye un auténtico dislate, pero al menos evidencia (aún más) qué posición ocupa Batasuna respecto al terrorismo. Un retrato tan claro y elocuente como el de Ibarretxe de francachelas con el dictador Castro o el de batasunos y peneuvistas suscribiendo el disparate independentista de Idaho.

Decencia y democracia
Joaquín Calomarde es diputado al Congreso por Valencia La Razón 13 Abril 2002

No puede haber democracia sin una práctica cotidiana de la decencia política. Y ello es simple: trátase de mantener principios éticos, morales y políticos en los qne se cree de modo razonable incluso cuando la situación parece de difícil solución. Un ejemplo de lo que digo en nuestro país lo constituye el fenómeno terrorista. Siempre hay alguien que trata de encontrar razones para no hacer lo que la moral, el civismo y la más elemental ética política aconsejan: situarse de modo decidido del lado de las víctimas; proclamar la primacía del Estado de derecho; decir que el único Estado que el País Vasco no puede mantener por mucho tiempo más es la excepcionalidad de la violencia, la extorsión y el asesinato y colocar ese principio rector por encima de cualquier otro posible. Eso es la decencia política y por encima de ella no cabe práctica posible de la democracia que se sustenta, entre otras, en ideas como esa, o sea, en la afirmación de que la política debe, ante todo y sobre todo, ser un acto de decencia y decoro morales.

La democracia no puede funcionar ni ser consistente si lo tolera todo y si por ello, no está dispuesta a defender el conjunto de sus fundamentos legítimos. Por ello, hoy más que nunca, las ideas no están de más en política sino todo lo contrario; vuelven, si algún día por afán de un espejismo espúreo se pensó en que así no fuera a constituir su centro mismo la condición de su posibilidad y su mejor destino. Sólo con ideas no puede hacerse efectiva la realidad de la política, es cierto, pero no lo es menos que sin ellas no hay política posible a corto y largo plazo. Hay que saber para qué se está en política y qué se quiere hacer con ella y desde ella, y esto supone, un cultivo permanente de las convicciones; una renovada voluntad de adecuarlas a la realidad mutante de la sociedad en la que se está a la vez que la política ilustra y es ilustrada por ese mismo cuerpo social.

Las ideas no son una cárcel, son un valor. Batirse con ellas es siempre aconsejable y debiéramos entenderlo como un bien general. Ciertamente que no todas las ideas son iguales, no todas son estimables, algunas por el contrario resultan nefastas. El respeto a los individuos no puede jamás implicar hipotética indiferencia con sus ideas. La polémica, el debate o el diálogo son formas universalmente aceptables de ejercicio intelectual ajeno al fanatismo. Soy decididamente de los que declaran sin aspavientos su preferencia electiva por la ferocidad dialéctica, si ha lugar, antes que por la inanidad timorata y estéril de la tolerancia cómplice.

Por su lado, entiendo la vocación y en su caso la dedicación política, ejérzase o no prácticamente del modo que sea, como una vivencia de la historia propia de la tradición occidental, tal y como esto pueda ser dicho desde el punto de vista de quien afirma, como así hago, que la política democrática es finalmente una forma de cultura e ilustración. Si miramos lo que Miguel de Unamuno llamaba la intrahistoria soy de los que piensan decididamente que los individuos egregios, aquellos a los que aspiro y entre los que disfruto, sólo pueden florecer como tales en el espíritu y en la identidad de un pueblo; esto es, de una nación. La simbiosis entre nación, espíritu y libertades públicas me parece fundamental. No podemos ser absolutamente nada, ni nadie, si nos situamos más allá, en una dimensión diferente del sustrato común que nos ampara y delimita, nos sitúa y nos centra.

Ahora bien, cuando hablamos de pueblo tendremos que hacer un esfuerzo por explicarnos. Pueblo no es sino una continuidad humana sustentada en la tradición, en las instituciones y organizado todo él en tomo a sus «melior pars». Desde el punto de vista que sostengo se conjuga abiertamente una posición liberal (aquella que prima al individuo sobre el grupo, la autonomía personal frente al Estado, la vertebración social sobre el gregarismo burocrático, la libertad privada por encima de los determinismos lingüísticos o nacionales, etcétera...) con una visión docta y racionalmente conservadora de los usos institucionales o culturales: la que se basa y explica en el cultivo de la excelencia y de la evolución orgánica de las instituciones colectivas.

La voluntad decidida por preservar lo que de bueno, positivo y nutricio hay en la sociedad y en grupos humanos al socaire de la renovación frívola, la estulticia analfabeta que todo lo ignora y la mediocridad arribista que todo lo iguala. Manifiesto junto con ello mi más profunda aversión a la zafiedad política, social y cultural, así como a los contemporáneos fenómenos, tan valorados en otros cercanos tiempos, de la revolución, los socialismos colectivistas en sus más variadas tipificaciones, el populismo (ese otro nombre de la demagogia) los nacionalismos y, por supuesto, los totalitarismos fascistas y comunistas. Junto con todo ello estimo que el servicio del Estado (entendido modernamente como la mejor forma de organización culta, democrática y civilmente desarrollada de la sociedad) es algo más que una palabra o una expresión caduca. El Estado es mucho más importante que el gobierno y ambos dos son mucho menos trascendentes que la pervivencia de la nación. Ésta viene definida, según la entiendo, no por ancestrales prejuicios o privilegios de tierra, raza, religión, sangre o siglas sino por la renovada voluntad de vivir juntos. Y en ese sentido, profundamente ilustrado, el Estado no sería sino la cristalización institucional de la mencionada voluntad.

En las sociedades abiertas, pese a los pleonasmos totalizadores que enquistadamente sobreviven en ellas, no hay ninguna teoría posible del poder legítimo que no sea hoy decididamente liberal. Asimismo, ninguna sociedad puede denominarse y, lo que importa más pensarse culturalmente, si no es capaz de definir qué es lo que está dispuesta dignamente a conservar. Por que de esa sutil tensión ente novedad y tradición ilustrada nace, sin duda, la urdimbre de las naciones vigorosas y conscientes de su sentido y papel en la historia: aquellas para las que, tanto su tradición como sus heterodoxias, son parte ineludible de su significado valor y percepción propios. Ser consciente de todo ello es parte relevante del ejercicio democrático de la decencia pública

Neguri es poder; o sea, PNV
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 13 Abril 2002

Jamás he visto a un alto ejecutivo del BBV, y mucho menos a uno de sus consejeros, cubrirse con una txapela. De hecho, es una prenda que se usa poquísimo en el exclusivo distrito de la margen derecha del Nervión, donde residen la mayoría de los implicados en ese feísimo asunto de las cuentas secretas en paraísos fiscales y los fondos de pensiones opacos al fisco, suscritos para enriquecer todavía más a los ya muy acaudalados miembros del selecto consejo de administración de la citada entidad bancaria.

En Neguri, santuario indiscutible del poder financiero vasco, se ven pocas boinas. Tan pocas, como escoltas protegiendo a muchos de esos riquísimos personajes. Tan pocas, como dirigentes y cargos electos del PP o del PSOE, cuya procedencia social y geográfica se sitúa más bien en otros territorios menos favorecidos por la diosa Fortuna, como la margen izquierda y proletaria de la Ría antes mencionada, cuna de Nicolás Redondo Terreros, Patxi López y Carlos Iturgaiz, o la mucho más humilde ciudad de San Sebastián, patria chica de Jaime Mayor Oreja o María San Gil, hijos de profesionales liberales pertenecientes a la pequeña burguesía local. No; definitivamente Neguri no es «el PP con txapela», como se empeña en hacernos creer el inefable portavoz del PNV en Madrid, Iñaki Anasagasti. Si hay un partido ligado a Neguri y a lo que Neguri representa, que no es otra cosa que el Poder con mayúsculas en el País Vasco, ese partido es el PNV.Y a los nombres me remito.

Pedro Luis Uriarte, ex consejero delegado del BBV, beneficiario de uno de los fondos en cuestión de más de un millón de dólares, incluido en el expediente del Banco de España y en la investigación del juez Garzón, ocupó nada menos que la Consejería de Economía y Hacienda del Gobierno vasco del PNV entre 1980 y 1985, y pasó de su despacho oficial al consejo de la entidad vizcaína, sin solución de continuidad. Lo mismo hizo unos años después Alfonso Basagoiti, ex consejero de Hacienda y Finanzas entre 1987 y 1991 y ex consejero del BBV, no incluido en la lista de expedientados.En el jardín de este ilustre habitante del exclusivo suburbio bilbaíno, que ni es del PP ni lleva txapela, pudieron oírse gritos de «la culpa de esto la tienen Aznar y Mayor Oreja», en respuesta a uno de los coches bomba que ETA hizo estallar en las calles de su vecindario poco después de la ruptura de la tregua trampa del 98.

Aquella oleada de atentados, que no produjo víctimas mortales, estaba destinada a recordar a los habitantes de Neguri que la «tregua» se había acabado y que era tiempo de volver a pagar, como muchos de ellos llevaban haciendo largos años, movidos por un miedo atenazador e insuperable, según confesó en su día a quien esto suscribe un alto dignatario de la institución que nos ocupa, receptor durante el tiempo de su mandato de una interminable sucesión de llamadas angustiadas por la lectura de la consabida carta de extorsión y por la imperiosa necesidad de encontrar cauces para pagar las cantidades requeridas por la banda terrorista.Cauces que, parece, fueron finalmente hallados...

Dicho esto, es verdad que en el entorno del Gobierno existe un profundo malestar por lo ocurrido, es verdad que más de un asesor del presidente le insta a que reaccione con mayor dureza, ante la perspectiva de tener que hacer frente a una segunda Gescartera, y es verdad que no faltan quienes recuerdan que ya advirtieron en su día de la conveniencia de situar en el cargo de secretario de Estado de Hacienda a un político de trayectoria conocida y lealtad contrastada (Martínez Pujalte), antes que a un «técnico» susceptible de proporcionar desagradables sorpresas, como ha quedado nuevamente demostrado con Rodríguez Ponga. Y es que llueve sobre mojado...

Aznar, aunque habla poco, ha transmitido a todo el mundo el mensaje de que «cada palo aguante su vela».

EL ENIGMA
El PSOE y las desgracias

Adivina, adivinanza: ¿qué célebre veterano dirigente del Partido Socialista, condecorado con algunas de las más altas distinciones francesas y británicas, admirador del general De Gaulle, imbatible en las urnas y conocido por su afición a llamar a las cosas por su nombre, es el autor de esta frase que repiten con amplias sonrisas algunos de sus compañeros de filas: «Este año los socialistas hemos tenido dos desgracias: perder las elecciones en el País Vasco y perderlas en Galicia. Sólo nos falta una tercera: ganarlas en Cataluña».

LA LLAMADA
Marruecos pide un gesto

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, mantuvo el sábado pasado una tensa conversación con su homólogo marroquí, Mohamed Benaisa, sobre el regreso a España del embajador marroquí. Pretendía Benaisa celebrar un encuentro «casual» con Piqué en un terreno «neutral» (como un aeropuerto internacional) como paso previo a la restauración de la normalidad diplomática y «gesto» susceptible de ser utilizado por Rabat para justificar la vuelta del embajador.Piqué condicionó la reunión al regreso. Madrid ha dicho que no habrá «gestos».

Atutxa permite a Batasuna utilizar la Cámara vasca para justificar los asesinatos de ETA
J. J. SALDAÑA ABC 13 Abril 2002

En pleno debate sobre la ilegalización de Batasuna, uno de sus parlamentarios, Jon Salaberría, defendió a ETA y afirmó, desde la tribuna del Parlamento vasco, que la banda no pretende «imponer ideas» sino defender «derechos legítimos». El PP y PSE denunciaron que ni el presidente de la Cámara, Juan María Atutxa, ni el PNV reprobaran su actitud. La Fiscalía estudia la posibilidad de interponer una querella contra Salaberría

VITORIA. En una muestra más de la connivencia nacionalista y de la impunidad con la que se mueve el entramado de ETA, Jon Salaberría sostuvo, ante los representantes parlamentarios de todas las fuerzas políticas, que la «lucha armada de ETA no responde a la voluntad de imponer ideas», sino «a la defensa de los derechos legítimos que tiene el pueblo vasco».

A esta defensa de la banda terrorista, populares y socialistas respondieron desde sus escaños con abucheos y con un revuelo de corta duración ante las llamadas al orden del presidente de la Cámara, Juan María Atutxa. Para algunos socialistas, las palabras de Salaberría fueron peores que el «gora ETA» que supuestamente pronunció el dirigente de Batasuna, Arnaldo Otegi, en el Aberri Eguna (día de la patria vasca) en Francia y que el Ministerio Fiscal está investigando.

El malestar general de populares y socialistas no fue óbice para que el parlamentario de Batasuna, con enorme frialdad y en castellano, prosiguiera con su intervención sin que Atutxa le llamara al orden, al menos, por no ajustarse al asunto del debate, tal y como denunciaron los grupos del PP y del PSE. Pese a que el tema a tratar era la supresión del delito de la insumisión, Salaberría continuó diciendo que «desvirtuando la naturaleza del conflicto no hay manera de buscar soluciones» y, dirigiéndose a los escaños de populares y socialistas, agregó que el IRA suspendió «la lucha armada en el momento en el que el Gobierno británico reconoció el derecho de autodeterminación». Y Juan María Atutxa siguió guardando silencio. Esta actitud permitió que el batasuno continuara con su «discurso»: «Mientras se siga planteando que aquí no hay un conflicto armado cuyo origen es la imposición de un proyecto político, no hay forma de buscar soluciones», dijo, para a continuación acusar a la Guardia Civil de ser «quienes imponen las armas», ya que «permanece en Euskal Herria mucho antes de que ETA existiera». Y Atutxa tampoco le llamó al orden.

Las palabras de Salaberría, en pleno debate sobre la ilegalización de Batasuna, no pasaron a nadie desapercibidas, si bien el portavoz del grupo del PNV, Joseba Egibar, ni ningún otro parlamentario de esta formación quiso entrar a opinar durante el pleno celebrado ayer en la Cámara vasca. Tampoco los otros dos partidos, EA e IU, que sustentan al Ejecutivo vasco y que también rechazan la reforma de la ley de Partidos Políticos, realizaron declaraciones.

Mientras, tanto populares y como socialistas pidieron que el Ministerio Fiscal actúe de oficio contra el parlamentario batasuno al considerar que sus palabras suponen «una expresa legitimación de ETA», y pueden constituir un delito de apología del terrorismo. La respuesta de la Fiscalía General del Estado fue inmediata. Así, tras tener conocimiento de las afirmaciones del parlamentario de Batasuna se puso manos a la obra para comprobar si puede interponer una querella contra Salaberría. El objeto de este estudio es determinar si sus palabras están dentro de la inmunidad parlamentaria.

El diputado del PNV Bergara se presenta en Miami como «Primer Ministro de Vizcaya»
Calificó su provincia como «un país estrangulado entre Francia y España»
El presidente de la Diputación Foral de Vizcaya, Josu Bergara, se presentó en las invitaciones para la inauguración de una «oficina comercial y cultural» de su provincia en Miami (EE UU) como «Prime Minister of the Basque Province of Bizkaia», según reza el texto de la tarjeta enviada a diferentes personalidades del mundo político y comercial de la ciudad estadounidense. En el acto, y ante unas 400 personas, Bergara calificó su provincia como «un país estrangulado entre Francia y España», lo que motivó protestas de algunos asistentes.
L. R. N. - Miami (Florida, EE UU).- La Razón 13 Abril 2002

La invitación cursada por la Diputación Foral de Vizcaya afirmaba textualmente:
«Josu Bergara Etxebarria, Prime Minister of the Basque Province of Bizkaia, cordially invited you to a private reception featuring the wonders of Bizkaia», y remite al acto que se celebró el pasado día 10 de abril a las ocho de la tarde, hora de Florida, en el «Bizkaia Museums and gardens» de Miami. Es decir que, según traducción inequívoca, «Josu Bergara Etxebarría, Primer Ministro de la Provincia Vasca de Vizcaya, le invita cordialmente a una recepción privada para presentar las maravillas de Vizcaya».

La tarjeta, según consta en su reverso, fue editada en Vizcaya, por la propia Diputación Foral, por lo que no cabe duda de su sentido que, en ningún caso, se debió a una mala interpretación de traductores estadounidenses. Además, un cargo similar al de presidente de Diputación existe en ese país, cuya traducción sería «general deputy» y, desde luego, nunca «Prime Minister», Primer Ministro.

Pero la modestia de Josu Bergara al calificarse como Jefe del Ejecutivo vizcaíno, tal como lo entendieron los americanos presentes, tenía obviamente intenciones políticas. De hecho, el propio presidente foral, en su intervención, afirmó que «Vizcaya es un país estrangulado entre Francia y España», aunque no aclaró si con «Vizcaya» hacía una metáfora sabiniana del País Vasco (tal como la empleó en sus textos Sabino Arana) o si realmente quería diferenciar su territorio foral de los otros dos vascos, Álava y Guipúzcoa. En todo caso, su alegato sobre el «país estrangulado entre Francia y España» motivó que uno de los presentes en el acto le gritara: «¿Eso es una mentira geográfica!», lo que provocó desconcierto entre los presentes donde, además de algunos españoles, representantes de empresas, había americanos, especialmente miembros de la numerosa e influyente comunidad cubana de Miami.

Un desconcierto que pudo costar caro al autor de la réplica, puesto que la organización quiso que la policía interviniese para detenerlo, lo que finalmente se resolvió sin más problemas. Tampoco le sucedió nada a otro de los asistentes, que gritó : «¿En Vizcaya no hay Primer Ministro»!» Josu Bergara continuó con el acto para exponer su mensaje, basado en la procedencia «independiente» de la comunidad que representaba y en la «autonomía» de su propuesta comercial y cultural de las de Francia y España; y, todo ello, aderezado con el recuerdo a la influencia vasca en Florida. Por eso incidió en que los vascos llegaron a esa tierra en 1550, aunque, lógicamente, se olvidó de recordar que lo hicieron por cuenta y representación de la Corona de España.

Un chiste para los americanos
Nota del Editor 13 Abril 2002

Si algún americano ilustrado ha llegado a leer la invitación, habrá estado cavilando un buen rato, pensando si reir o llorar. Porque hay que ser incompetente absoluto para escribir tal texto. Pero ya estamos acostumbrados; si no hubiera muertos, sería cosa de reir.

El nacionalismo vasco se apoya en Idaho y Cuba para avanzar hacia la autodeterminación
Libertad Digital 13 Abril 2002

Dice Ibarretxe que las relaciones del Gobierno vasco con Castro son “magníficas” y añade que con esto no se trata de “intimidar a nadie”. Una semana ha estado el lehendakari en Cuba, "modelo referencial" según Madrazo. Además, el tripartito de Vitoria y Batasuna han suscrito la declaración del estado americano de Idaho a favor de la autodeterminación.

La acción exterior del Gobierno de Ibarretxe (y, sobre todo, del PNV) ha abierto un nuevo capítulo en Cuba con fondos públicos. El lehendakari ha quedado prendado de la elocuencia de Castro: “Fue un encuentro largo que se me hizo corto”, ha dicho. En la semana que el jefe del Ejecutivo de Vitoria ha estado en Cuba ha firmado varios acuerdos de colaboración económica. En definitiva, Ibarretxe lleva dinero e inversiones al régimen. Y lo hace a través de un pseudo Ministerio de Exteriores al que lleva tiempo dando gran importancia.

Las partidas presupuestarias a este respecto se amparan en unos objetivos tan vagos como “afianzar la relación de las instituciones públicas del País Vasco con las comunidades vascas del exterior” o “impulsar la cooperación con los países en vías de desarrollo”. Pero no todos los vascos del exterior –la “diáspora”, como la llaman los nacionalistas– reciben las mismas ayudas. Existen censos, de carácter discriminatorio, a los que deben apuntarse los que quieran que se les recuerde. Argentina, Venezuela, México, Uruguay y Cuba son algunos de los puntos en los que el nacionalismo vasco alecciona con dinero público.

De este último paso por Cuba, Ibarretxe dice que ha servido para afianzar el respeto mutuo: “es un país que respetamos mucho porque a la vez recibimos respeto a nuestra personalidad, nuestra cultura y nuestros empresarios”. Una delegación de la patronal CONFEBASK ha viajado con el lehendakari para cerrar acuerdos. A cambio, el diario “Granma” le dedica algunos elogios –aberrantes– que tanto gustan a los independentistas: “El lehendakari hizo una breve introducción en lengua euskerra (sic), la más antigua del continente europeo...”

Las "magníficas relaciones"
Ibarretxe dijo a los periodistas que “los vascos no somos aves de paso. Tenemos un sentido del compromiso con el futuro. El vasco viene a quedarse, a comprometerse, no a descapitalizar, tomar e irse. Así es nuestro modelo de cooperación con Cuba”.

Castro e Ibarretxe se reunieron por primera vez en la noche del miércoles, cuando cenaron y posteriormente permanecieron conversando hasta las cuatro de la madrugada del jueves. Tras ese encuentro, Ibarretxe destacó las "magníficas" relaciones del Gobierno Vasco con el cubano y advirtió de que con ellas no se trata de "intimidar a nadie", en referencia a las relaciones entre los ejecutivos español y cubano. Posteriormente, el jueves, Castro e Ibarretxe se reunieron por segunda vez, en un encuentro que no estaba previsto, y el Presidente cubano acudió al aeropuerto José Martí a despedir al Lehendakari.

Agradecidos al pueblo de pastores de Idaho
Por otra parte, el presidente del grupo del PP en la Cámara Vasca, Jaime Mayor Oreja, ha criticado este viaje calificando de "patético", y "profundamente ridículo el nuevo eje en la acción exterior planteado por Ibarretxe y su gobierno en torno a La Habana e Idaho".

Y es que este viernes en el Parlamento Vasco, el tripartito y Batasuna consensuaron una enmienda en la que suscriben en su integridad las resoluciones de esta declaración de Idaho, aunque luego discreparon entre ellos sobre lo que apoyaban. Así, los representantes de PNV, EA e IU aseguraron que Batasuna había dado su apoyo no sólo a las resoluciones, sino a la declaración íntegra de Idaho, en cuyo considerando se condena la violencia de ETA. Desde Batasuna, Jone Goirizelaia negó este extremo y señaló que su formación sólo respaldó la resolución, tal y como se recoge en el texto de la enmienda transaccional, y no la declaración íntegra.

Pérdidas y renuncias
TONIA ETXARRI/ El Correo 13 Abril 2002

El Pacto Antiterrorista entre el PP y el PSOE se resquebraja a raíz de la polémica sobre la ilegalización de Batasuna. Redondo deja todos sus cargos con la secreta esperanza de que el tiempo demuestre que el problema no era él sino el cambio en la política del Partido Socialista. El Ararteko renuncia a su cargo por no soportar la presión generada entre el PNV y el PSE en torno a un pacto sobreentendido sobre el candidato adjunto del que más tarde Egibar se descolgó. El Parlamento homenajea a los jueces vascos que en su día se quejaron de desprotección política y que no olvidan que 110 magistrados han abandonado Euskadi en los últimos cinco años. Tiempo de pérdidas y renuncias en los que la confrontación se ha instalado como una pesada losa en la política vasca.

No hay arma mejor para erradicar el fanatismo de ETA que el consenso democrático y nuestros representantes, tan esclavos de sus intereses, son incapaces de avanzar en esa dirección. Que el PNV, sea cual sea la ley restrictiva para los partidos que justifican las acciones del terrorismo, va a estar en contra, no es nuevo. Es lo que viene defendiendo siempre argumentando que la asfixia legal a Batasuna provocará una radicalización de sus seguidores. Pero el PP debiera ser capaz de ampliar consensos, ser riguroso en las garantías constitucionales del proyecto y demostrar que se pone trabas legales a los comportamientos antidemocráticos y no a las ideas políticas.

En el Parlamento, los socialistas van tomando nota en el cuaderno de bitácora de su decepción. De los acuerdos de la reunión de Ibarretxe con los partidos democráticos, hace ya dos meses, va quedando cierta nebulosa. El Gobierno no se acaba de implicar en la derrota de ETA. La comisión de seguridad avanza pero en cuanto se aproxima al ámbito penal llegan los desacuerdos. Los socialistas piden prisión para los que amenazan a los ediles. Reservas. Quieren impedir que los procesados por kale borroka no puedan ser candidatos. Pegas. Hay razones, pues, para pensar que la desconfianza de Redondo hacia la escasa voluntad de los nacionalistas para recomponer el consenso democrático está más que fundamentada. Pero Redondo ya no está. Y como la política es tan ingrata los nuevos dirigentes ni le pedirán opinión ya que a Jáuregui no le dan ya ni los buenos días. Dice López que no le hará falta estar en la ejecutiva federal para influir en el PSOE porque mantiene línea caliente con Zapatero. Mientras siguen haciendo sus cálculos para completar las listas, desde el PP Mayor se muestra convencido de que el PNV, EA y Batasuna crearán una estrategia común para las municipales. Cuando ETA anunció su tregua trampa, las palabras de Mayor sonaron a disparate. Pero los hechos le dieron la razón. Sería preocupante que ahora volviera a ocurrir lo mismo.

Uquijo acusa al Gobierno vasco de contribuir a financiar a ETA con las subvenciones a Senideak

EFE Libertad Digital 13 Abril 2002

El parlamentario del PP vasco Carlos Urquijo ha acusado al Gobierno Vasco de "contribuir a financiar a ETA" con las ayudas económicas de quince millones de pesetas que, en los dos últimos años, ha otorgado a Senideak, organización de familiares de presos, en su mayoría de ETA.

Urquijo interpeló este viernes al consejero vasco de Justicia, Joseba Azkarraga, el más firme defensor del independentismo, acerca de estas subvenciones a Senideak, concedidas por el Departamento vasco que dirige. El representante "popular" consideró "escandaloso" que, mientras "el Gobierno Vasco tiene que escoltar a cientos de personas, a la vez, subvencione a una organización que forma parte del entramado de ETA (en relación a Senideak)".

"Senideak es igual a Batasuna y Batasuna es lo mismo que ETA. Por lo tanto el Gobierno Vasco está contribuyendo a la financiación de ETA", indicó. La deducción es tan simple como cierta. Desde Senideak se pasan pensiones a los presos etarras. Además, se mantiene viva la acción etarra en prisión, aglutinando, evitando la disidencia.Asimismo, aseguró que "el nacionalismo gobernante no quiere excluir a esta asociación de las ayudas porque tienen el mismo objetivo político: la independencia de Euskadi".

Por su parte, Azkarraga indicó que la solución para que Senideak no reciba ayudas pasa por "acabar con la dispersión de los presos" y precisó que esta organización "no está formada por miembros de ETA, sino por familiares de presos de ETA". Insistió en que "no excluiremos de las ayudas a ninguna asociación que se ajuste a la normativa" y, en referencia al PP, agregó que "ustedes dicen que son miembros de ETA todos los que no piensan como ustedes y si pudieran ilegalizarnos a todos los que estamos aquí lo harían", concluyó.

El Parlamento pide un pacto cívico para apoyar al personal amenazado en la UPV
Solicita medidas al Gobierno vasco para evitar la impunidad de los agresores La iniciativa también tratará de facilitar el regreso de los docentes exiliados
VITORIA  EL CORREO 13 Abril 2002

El Parlamento vasco ha solicitado la elaboración de un plan para respaldar al personal de la UPV amenazado por ETA y su entorno, evitar «la impunidad» de los agresores, avanzar en el restablecimiento de las condiciones de «normalidad académica» y facilitar el regreso de los docentes exiliados . Este plan debe surgir de un pacto cívico liderado por el Departamento de Educación junto a los grupos parlamentarios y las autoridades académicas.

El pronunciamiento del Legislativo, realizado a través de una proposición no de ley aprobada en pleno y tramitada originalmente por los socialistas, concitó ayer el consenso de todos los partidos a excepción de Batasuna, que ni siquiera quiso intervenir en el debate. El vicerrector del campus de Álava, Antonio Rivera, y Gotzone Mora, profesora de la Facultad de Ciencias Sociales, siguieron el debate desde la tribuna de invitados. «Se ha aprobado un papel, pero no he visto un gesto real de apoyo a la Universidad», declaró Mora ante el hecho de que una buena parte de los parlamentarios se ausentara del hemiciclo durante el debate para regresar a la hora de la votación.

La iniciativa aprobada, que consta de cuatro puntos, expresa su apoyo y solidaridad a los profesores, estudiantes y personal administrativo de la UPV amenazados «por defender sus ideas» y proclama el compromiso de los grupos parlamentarios para que la autonomía de la institución universitaria «sea defendida por todas las instancias sociales y no mirar para otro lado cuando la normalidad precisa ser restablecida». Además, los partidos creen necesaria la participación de todos los sectores implicados en la vida universitaria y política en «la generación de un clima que permita un desarrollo pleno de sus funciones a quienes ven disminuidas sus libertades».

Falta de libertad
Al margen de pronunciamientos y expresiones de solidaridad, la Cámara vasca insta al Departamento de Educación a liderar junto con los grupos parlamentarios y las autoridades académicas un «pacto o acuerdo cívico» que incluya un plan de medidas consensuado en el seno de la Comisión de Educación del Legislativo de cara a respaldar a los profesores, estudiantes y personal de la UPV amenazados.

Todos los partidos democráticos se felicitaron ayer por el acuerdo conseguido y subrayaron la importancia de que los profesores universitarios pueden practicar la docencia y la investigación con libertad y sin coacciones. Coincidieron también en señalar que la Universidad debe ser un foro caracterizado precisamente por la libertad.

El parlamentario nacionalista Xabier Ormaetxea precisó que «es el momento de cerrar filas y proclamar desde el Parlamento que la sociedad está al lado de la Universidad». Iñaki Ortega (PP) sostuvo que estas medidas resultan necesarias «para que el miedo y la impunidad disminuyan en la Universidad». Y la parlamentaria socialista Isabel Celaá, que defendió la iniciativa, subrayó que «no estamos ante un debate retórico, sino real sobre la falta de libertad y la falta de democracia».

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