AGLI

Recortes de Prensa     Martes 30 Abril  2002
El PNV y las libertades
Pío Moa Libertad Digital 30 Abril 2002

Euskolepenismo
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 30 Abril 2002

Llorar por Le Pen
Iñaki EZKERRA La Razón 30 Abril 2002

Batasuna, al descubierto
Editorial ABC 30 Abril 2002

La justicia acosa a Batasuna
Editorial La Razón 30 Abril 2002

Golpe policial contra las «herriko tabernas» de ETA
Impresiones El Mundo 30 Abril 2002

Un paisaje raro
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 30 Abril 2002

¡Que venga Le Pen!
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 30 Abril 2002

El «proyecto Udaletxe» de Eta
Redacción - Madrid.- La Razón 30 Abril 2002

Desmantelada la red que blanqueaba dinero de ETA en las herriko tabernas
FERNANDO LAZARO El Mundo 30 Abril 2002
El PNV y las libertades
Pío Moa Libertad Digital 30 Abril 2002

Una imagen lo expresa todo: Otegui homenajeando a uno de los asesinos de Miguel Ángel Blanco. La democracia debe tolerar una amplia libertad de expresión, incluso cuando ésta se emplea para defender ideas abominables –como hace el PNV–. Pero cuando lo que defiende esa expresión no son ideas, sino el crimen mismo, cuando quienes se expresan forman parte del entramado criminal, permitir impunemente su actividad, y hasta subvencionarla, supone doblegar la ley ante el delito, aumentar el castigo de las víctimas, y destruir los cimientos de la convivencia. Batasuna forma el aparato de propaganda, de proyección social, de justificación del asesinato y de reclutamiento de asesinos. Nunca una cobertura mafiosa estuvo tan clara, ni se ha burlado tan insolentemente y durante tantos años de sus víctimas y de la ley.

El PNV dice que la ilegalización de Batasuna atenta contra las libertades. Es cierto: atenta contra la libertad de asesinar, extorsionar, calumniar y amedrentar que los nacionalistas han impuesto en Vascongadas, reduciendo allí la democracia a muy poca cosa. Pero a cambio defiende la libertad de la sociedad española, vasca en particular, para expresarse y vivir en paz. El PNV, naturalmente, lamenta el recorte de aquellas libertades mafiosas, de las que tantas rentas políticas ha extraído, situándose en posición equidistante entre la ley y el delito, y presentándose hipócritamente como alternativa "democrática y moderada". Pero defender a Batasuna es lo mismo que defender a la ETA, y ya sólo algunos ciegos voluntarios del PSOE se llaman a engaño sobre la política del PNV.

Otro argumento es que así se priva de representación a un quince por ciento de los votantes vascos. Puede ocurrir, ha ocurrido a veces, que una masa de población se sienta representada en una organización activamente criminal. Llegadas ahí las cosas, sería justo replicar a esa masa envilecida: pueden ustedes sentirse contentos de que apliquemos la ley a sus representantes, en lugar de aplicarles la misma medicina que ellos aplican y justifican contra los demás. Ello aparte, el apoyo de masas recibido por tales grupos debe mucho a sus grandes posibilidades de acción legal, y a la impresión de impunidad por sus desmanes.

En el summum de la hipocresía, el PNV lamenta que tales medidas darán oxígeno a la ETA. Pero llegados a donde hemos llegado, la situación sólo puede plantearse de una manera: o se está por la ley y los derechos ciudadanos, o contra ellos. No hay equidistancias Quien está dando constantemente oxígeno al terrorismo es el PNV, ofreciéndole justificaciones políticas, subvenciones y mil facilidades, impidiendo a la Ertzaintza perseguirlo, etc. Los nacionalistas debieran ir tomando conciencia del enorme daño así infligido a la sociedad vasca y que puede terminar por recaer sobre ellos mismos.

'Euskolepenismo'
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 30 Abril 2002

Tiene razón Savater en El País cuando dice que, pese al miedo que dicen que suscita o debería suscitar Le Pen en Francia, al fin y al cabo el líder del Frente Nacional no ha llegado a los extremos de racismo delirante de Sabino Arana, al que rinde culto el nacionalismo vasco que también ha creado su propio Frente Nacional sobre la doctrina común de la Declaración de Estella.Tampoco Le Pen tiene tras él una banda terrorista que haya asesinado ya a 900 personas por no participar de su idea totalitaria y racista de Navarra y el País Vasco (parte española y francesa), que haya conseguido expulsar a decenas o centenares de miles de vascos de su tierra natal por no compartir su idea totalitaria del futuro. Y también debe añadirse que Le Pen no ha conseguido aún que en las escuelas de las regiones o departamentos que domina se reescriba a gusto de su nacionalismo delirante la Historia de Francia y se utilice para sembrar en el cerebro frágil de los escolares el odio contra todo el que no sea dócil o digno de seguirlo.

Aunque lo predique para el futuro, Le Pen no discrimina a los ciudadanos por razones lingüísticas ni utiliza la lengua como herramienta xenófoba para dar preferencia laboral a los franceses nativos sobre los que no lo son o no dominan la lengua de Molière incluso para desempeñar tareas como la de barrendero municipal, que no exige cualificación filológica. No ha logrado impedir que en las partes de Francia donde su presencia es fuerte los partidos defensores de la legalidad constitucional no puedan presentar listas en todas las circunscripciones por el terror infundido entre los posibles concejales. Y no es previsible, ni siquiera probable a corto plazo, que todos los diputados de la Asamblea Nacional francesa deban acudir a las sesiones del Legislativo con escolta mientras los diputados lepenistas se pasean sin ella tranquilamente, disfrutando de un placer verdaderamente insólito en los países europeos: el miedo a ser asesinados de los enemigos políticos, como sucede en Vitoria. Le Pen no priva de cátedras legalmente ganadas a profesores universitarios porque se oponen a sus ideas ni los expulsa de la Universidad porque políticamente no le gustan. Y todavía hay otra cosa que incomprensiblemente no recuerda Savater cuestión de espacio que ahora le regatean y que no sucede en Francia y sí en España: allí no hay grandes grupos político mediáticos que defiendan compartir gobiernos y presupuestos con los racistas y negociar con la sección terrorista del ultranacionalismo. En el fondo es más coherente el ecuánime Gabilondo con la línea González Polanco sobre el eusko-lepenismo que el amenazado Savater. Y no digamos el dúo desinformativo Haro Tecglen Pepe Rei: eso sí que es llevar a sus últimas consecuencias el pacto Polanco Arzalluz. Vamos, creo yo.

Llorar por Le Pen
Iñaki EZKERRA La Razón 30 Abril 2002

Tengo un amigo en Madrid al que le veo muy preocupado con lo de Le Pen. Su preocupación por los rebrotes etnicistas europeos traza una línea aérea desde la capital de España hasta París que no se detiene ni para repostar combustible moral en Euskadi. Sabe que vivo, como muchos vascos, amenazado, escoltado y vetado por toda institución mangoneada por el nacionalismo. Pero piensa que esos problemas responden a una exageración mía, a una extravagancia que nos ha dado a algunos. ¿Qué cómo soy amigo de alguien así? Pues porque si midiera a todos mis amigos de Madrid o Barcelona por lo que piensan del País Vasco y porque repiten de memorieta las cosas que dice Gabilondo acabaría a tortas con todos ellos. Y no es plan.

Mi amigo me llama impresionado por el muchacho negro de la versión gabacha del Gran Hermano que lloró ante las cámaras ante el susto de Le Pen. «Tiene que ser duro ¬me dice¬ asumir que muchos franceses quieren que te vayas a tu país». Yo le digo que sí y que debe de ser peor aún que los de tu propio país quieran que te vayas con los franceses o los vikingos. Mi amigo no entiende mi comentario y cree que es una de mis salidas de tono, pero yo me estoy acordando del 13-M, de la sensación que tuve, como nunca en mi vida, de que había paisanos que deseaban echarme de mi tierra. Muchos vascos vivimos esa fecha como un certificado de expulsión. ¿Cómo no voy a saber lo que siente ese inmigrante si vi llorar a toda mi gente, a personas de de más cincuenta años, aquella noche en la que supimos que seguirían adelante Lizarra y Udalbiltza, las sombras sobre nuestro presente y nuestro futuro? Me basta recordar aquella madrugada y el despertar con la certeza de que continuaba la pesadilla: la monserga soberanista y las bravuconadas de Arzalluz, el tipo que habla del Rh, de quitarnos el voto a ciertos vascos y volvernos «alemanes en Mallorca», el Le Pen no «de bolsillo» sino de maleta que tenemos en España, el gran bufón del racismo sabiniano.

Amigo de Madrid que lloras por Le Pen: te diré lo que nunca te he dicho por pudor. Lo que sintió ese chico es lo que sentí yo ante el triunfo electoral ¬no la amenaza¬ del plan de limpieza etno-ideológica de Arzalluz con la diferencia de que ese chico no lleva escolta ni tiene delante un millar de muertos ni docenas de miles de exiliados. Ya sé que no soy negro de París ni del Gran Hermano, pero tengo derecho a darte alguna pena, una poca. Yo no me quiero ir de la ciudad donde he nacido. Sólo quiero vivir como vives tú y que me digas que te das cuenta de la guarrada que nos están haciendo estos desalmados. El negro del Gran Hermano c est moi.

Batasuna, al descubierto
Editorial ABC 30 Abril 2002

La operación policial dirigida por el juez Garzón contra la trama financiera de ETA ha supuesto un nuevo paso en la vinculación judicial de Batasuna con la banda terrorista. Desde primeras horas de ayer por la tarde, la Policía Nacional fue practicando detenciones -más de una decena- de destacados dirigentes y militantes de la formación proetarra. Entre ellos destacan Rufino Echebarría, veterano en estas lides, que ya fue condenado por colaboración con banda armada, junto con el resto de la Mesa Nacional de HB, por sentencia del Tribunal Supremo luego anulada por el Tribunal Constitucional. También fue detenido Jon Gorrotxategi, miembro de dirección de Batasuna, de la que es tesorero. Esta actuación policial venía preparándose desde hace años y dada la amplitud de su extensión sus resultados no se agotarán con las detenciones de ayer.

En un Estado de Derecho, que tenga respeto por sí mismo, este tipo de actuaciones sólo pueden valorarse como la respuesta debida y exigible al desafío continuo que provoca Batasuna. Los análisis sobre el coste electoral y político de acciones judiciales que pongan en evidencia su relación con ETA son, en este momento, un ejercicio de relativismo jurídico y de cinismo moral. Frente a la estrategia terrorista no caben más conjeturas sobre la oportunidad de aplicar la ley allí donde el terrorismo se hace equívoco para algunos, por cubrirse, como dijo Aznar, con «pasamontañas políticos». El límite de lo tolerable está superado y ahora es el turno de la legalidad estricta, que debe llegar a todas las esquinas de ETA, incluidas aquellas que se refugian en la condescendencia del sistema democrático para destruirlo desde dentro. Ni los Tribunales de Justicia ni las instituciones encargadas de promover su actividad pueden permanecer pasivas ante el desfile continuo de evidencias sobre la incardinación de Batasuna en ETA. La suma de indicios aumenta el saldo a favor de la ilegalización de esta formación proetarra, cualquiera que sea el nombre. La realidad es la misma y son los propios dirigentes y militantes de Batasuna los que han demostrado ser fieles sucesores de aquella Herri Batasuna que empezó a funcionar hace veinte años. Lo acredita el portavoz parlamentario en Vitoria, justificando el terrorismo como la defensa de los derechos del pueblo vasco. Lo acreditó la ponencia fundacional de Batasuna, al calificar la violencia como una forma legítima de lucha política. Y lo acreditan diariamente los discursos, las resoluciones y las propuestas de una formación que no sólo se niega a condenar cada asesinato cometido por ETA, sino que, por el contrario, lo justifica en el marco de un lucha legítima. Esta es la «trayectoria» a la que con todo acierto se refiere el proyecto de partidos y políticos y que constituye un elemento indispensable e irrenunciable para valorar la posible disolución de Batasuna por inconstitucionalidad.

Cuando, además, existe la convicción de que a la cobertura política, Batasuna añade la cobertura logística de sus sedes, de sus militantes y de sus cargos para facilitar la ejecución y la financiación de atentados, la reacción que deben esperar es la aplicación de la ley penal. Una reacción, por otro lado, que debería colmar las exigencias de los escrupulosos garantistas que, incluso desde el PNV, ven en la futura ley de Partidos una usurpación de las competencias de la justicia penal. Ha sido uno de sus órganos el que ha actuado, en ejercicio estricto de los mecanismos del Estado de Derecho. El nacionalismo vasco gobernante tiene un serio dilema, cuya solución perjudica diariamente, porque cada vez le resultará más difícil respetar la acción de los Tribunales contra Batasuna y mantener al mismo tiempo el progresivo respaldo político a esta coalición. Pero, por desgracia, cada vez importa menos lo que haga el PNV y más lo que debe hacer el Estado.

La justicia acosa a Batasuna
Editorial La Razón 30 Abril 2002

El Cuerpo Nacional de Policía detuvo ayer, entre varios miembros de Batasuna, al tesorero de esta organización, Jon Gorrochategui, y a Rufi Echeverría. Las informaciones recabadas por LA RAZÓN apuntan a que esta operación se ha desarrollado al llegar a la Justicia española documentación relevante, procedente de Francia, que demostraría la relación de dependencia económica de Batasuna respecto a Eta. Por tanto, la actuación policial nada tiene que ver con el debate sobre la deslegalización de los partidos políticos que apoyen el terrorismo, sino que fue ordenada por la Audiencia Nacional ante el hallazgo de indicios concretos de conductas penalmente tipificables que demostrarían cooperación, subordinación o dependencia de Batasuna (al menos de sus militantes detenidos) hacia Eta
.
La operación policial vino precedida de una ruidosa campaña de Batasuna, que conoció por alguna filtración que la Audiencia Nacional había decidido intervenir contra miembros de ese partido. El portavoz batasuno, Arnaldo Otegui, lo proclamó públicamente el domingo en Usúrbil, y el diario Gara lo recogió ayer con profusión tipográfica.

Es posible que el conocimiento previo de la operación policial haya hecho que alguno de los objetivos perseguidos se frustrara, lo que, según algunas fuentes, habría causado malestar en medios judiciales y policiales.

En todo caso, si las pruebas halladas para abrir este último episodio de la lucha antiterrorista son suficientes, tiempo habrá para encontrar a los culpables y para actuar en consecuencia. Porque lo importante es el principio: que la Justicia del Estado de Derecho no puede desfallecer en la lucha contra una banda terrorista que, por medio de sucursales armadas o civiles, intenta destruir a ese Estado y eliminar a sus ciudadanos.

Por eso, en la defensa de esos mismos ciudadanos, es preciso mantener la tenacidad y la determinación. Y esto vale para el plano judicial y policial, pero también para el político. Pues mientras se buscan pruebas concretas, como las que dieron pie a la operación de ayer, que demuestren a los tribunales lo que es una realidad conocida por todos, la indisoluble relación Eta-Batasuna, también hay que dar respuestas en el terreno político para que la democracia española se defienda de las amenazas que sufre. Es decir, es imprescindible aprobar por amplia mayoría, y con el mayor consenso, una Ley de Partidos que no acepte como legales a las bandas mafiosas basadas en el terrorismo. Al menos, para que esas organizaciones, camufladas bajo la legalidad para dinamitarla, no se beneficien de impunidad, ni cobren subvenciones, ni se burlen de la candidez del Estado. El acoso a Eta y a sus tramas política, económica o logística debe continuar, porque cuanto más se hace, menos capacidad tienen los terroristas para asesinar a nuestros conciudadanos, fracturar la convivencia y quebrar la legalidad del Estado.

Golpe policial contra las «herriko tabernas» de ETA
Impresiones El Mundo 30 Abril 2002

La intervención de ayer contra la red de blanqueo de dinero de ETA en las herriko tabernas demuestra, una vez más, que la banda no es un grupo de asesinos aislados, sino sólo la parte más sangrienta de una amplia y tupida red que alienta la extorsión y el crimen como forma de reivindicación política en el País Vasco. El juez Garzón viene tratando de demostrar que detrás de quienes aprietan el gatillo existe todo un entramado organizativo en ámbitos como las juventudes abertzales, las Gestoras Pro Amnistía, algunas ikastolas y, ahora, las herriko tabernas, que por lo visto no son sólo centros de adoctrinamiento y de celebración macabra de atentados. El magistrado de la Audiencia Nacional cuenta ahora con abundante documentación que prueba, además, la relación de las sociedades que gestionan estos bares con la ingeniería financiera de la banda. ETA utiliza las sociedades de gestión de las herriko tabernas para blanquear el dinero hasta 12 millones de euros con que luego alimenta la estructura del MLNV. El hecho de que los 11 detenidos sean militantes destacados de Batasuna corrobora que la coalición es parte básica de la amplia trama tejida en torno a ETA y supone un argumento más para su ilegalización.La meticulosa y compleja redada de ayer es fruto de tres años de investigaciones policiales coordinadas por el director general Juan Cotino y se llevó a cabo con estricto cumplimiento de la legalidad y la participación de decenas de funcionarios judiciales y policiales. Ese respeto a las normas del Derecho provocó una filtración que retrasó en parte los registros previstos y permitió a Otegi adelantarse para hacer su interpretación victimista de los hechos. Pero éstos explican, por sí mismos, la siniestra relación de su partido con el terror.

Un paisaje raro
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 30 Abril 2002

Es difícil, lehendakari, que lleguemos a entender nada mientras ustedes se empeñen en explicarlo todo. Un suponer, su conmilitón Anasagasti, daba las razones de su opinión favorable a gobernar con los socialistas, aunque su partido sea más bien navegante solitario: «uno se tiene que dar cuenta de que hay gente que tienen un sentimiento español muy fuerte y que es parte del paisaje vasco, guste o no guste». Hay expresiones, lehendakari, en que aflora involuntariamente todo lo que guarda sumergido el subconsciente. «Era parte del paisaje», dijo Arzalluz del dirigente socialista asesinado Fernando Buesa. ¿De cuántas partes se compone una sociedad plural, si es vasca? De dos, a saber: nacionalistas y paisaje. El paisaje es por definición el decorado, el testigo mudo de una representación que tiene a los otros por protagonistas. Es paisaje lo que no consideramos paisanaje. Algo de esto me ha parecido advertir en sus declaraciones sobre el bonito jardín en el que estamos con el documento de Eudel que debía defender a los concejales amenazados. Parece comprensible que los partidos que ponen las víctimas se hayan tomado como una ofensa un texto que sólo ha gustado a Batasuna y EA, que no cita a las víctimas, ni a ETA y no habla de terrorismo ni de asesinatos.

Apostaba usted durante la celebración de san Prudencio por el protagonismo de los ayuntamientos en este debate y se mostró convencido de que el texto que aprueben «condenará todas las violencias, también la de ETA». La única palabra que no consigo entender, lehendakari, es también . ¿Qué otra violencia cree usted que atemoriza a los concejales socialistas y populares? ¿La que ejerció la Legión Cóndor un lunes de hace 65 años en Gernika? ¿la del GAL? ¿la del terrorismo de Al Qaeda?¿la de los comandos suicidas palestinos o la despiadada represión que ha venido practicando el Ejército israelí durante los últimos meses contra la población palestina? Aunque todos los concejales amenazados abominen de todas las expresiones citadas de violencia, sólo tienen razones para temer a una, lehendakari. Por eso no se entiende qué quiere decir también .

Me va a permitir señalar, por otra parte, que los socialistas, a pesar de que últimamente tienden a verse a sí mismos con la óptica de Anasagasti, como parte del paisaje, tienen razón al pedir un texto único. ¿Le parece a usted que va a condenar también la violencia de ETA el texto que se apruebe en ayuntamientos como los de Hernani, Ondarroa, Belaunza, Oreja, Leaburu o cualquiera otro de los que gobierna Batasuna, bien en solitario, bien en compañía de otros?

Este no era el compromiso del 22 de febrero, lehendakari; ni siquiera se le parece. Pero es que, además, tampoco se puede entender esa descarga que usted hace de su propia responsabilidad sobre los tejados de los ayuntamientos, por mucho que haya llegado a lehendakari en las filas de un partido municipalista.

¡Que venga Le Pen!
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 30 Abril 2002

¡Qué insensibilidad la de la izquierda ante ciertas aberraciones políticas, e incluso ante el crimen, cuando se trata de opciones cercanas, familiares! ¡Qué mala fe para negarse a reconocer las similitudes entre el nacionalismo de Le Pen y el de Arzalluz, si acaso menos peligroso el de aquél por cuanto no está flanqueado por un movimiento terrorista! ¡Qué ausencia de moral para no advertir el colaboracionismo de los moderados con los violentos en la misma tarea de limpieza étnica!

Denuncié esta actitud hipócrita con motivo del fenómeno Haider, he señalado más de una vez la admiración de Bossi por la vía catalana hacia la soberanía y el domingo volví a insistir en la comparación entre Le Pen y Arzalluz. Pero la cuestión es tan rica en matices que requiere más consideraciones. Por ejemplo que la izquierda española se resiste a asimilar el nacionalismo de Le Pen con el de Arzalluz no sólo porque considera que el de éste es la expresión de un movimiento liberador sino porque «necesita» el resurgimiento de un nacionalismo españolista con las apariencias tradicionales de un fascismo clásico. Cuando la izquierda española ve surgir y afirmarse a Le Pen necesita creer que aquí puede emerger algo similar, lo cual supondría la clarificación de la sociedad y muy especialmente supondría el desvelamiento de la derecha que ahora se hace la democrática pero que en realidad responde a una naturaleza incivil y extremista.

La izquierda piensa que Chirac y Le Pen son dos versiones de una misma concepción política, que la diferencia entre la derecha y la extrema derecha es una cuestión de grados y, por esa razón, piensa que de la derecha española terminará emergiendo un Le Pen. La izquierda es incapaz de concebir que en la derecha hay más gentes democráticas que en la izquierda tan dada a absolver extremismos, claro que siempre de izquierdas, trotskismos, estalinismos, socialistas abertzales... Pero, hay además otra razón: la izquierda española necesita la existencia de la extrema derecha porque eso es lo que le da sentido a ella, lo que la justifica. Tiene nostalgia de un neofascismo porque considera que eso responde al orden natural de las cosas -a las necesidades de la derecha en tiempos de crisis- e incluso necesita la vuelta de los correajes, de uniformes como el que llevó papá o el abuelo, de lo que queda alguna constancia en el álbum familiar, no suficientemente depurado como para que no hayan quedado algunos testimonios como la foto de la boda o la enviada desde el frente. La izquierda necesita la vuelta de la extrema derecha para poder rebelarse de nuevo contra el padre. Rebelión, digo, por ser generoso ya que en realidad estas gentes de cuarenta, cincuenta y sesenta años no dieron un palo al agua cuando sus padres mandaron. ¿Necesitarán la aparición de la extrema derecha para redimirse de lejanas, no reconocidas, cobardías? ¿Necesitarán el neofascismo para demostrar la energía civil que nunca tuvieron, para salir a la calle ahora que pueden hacerlo sin riesgo alguno?

Necesitan un Le Pen para ver el Mal que no se atreven a señalar en ETA. Cobardes siempre, lo son ahora frente a ETA y sus primos vascos y catalanes y gallegos. Confían en que nazca la serpiente racista de un huevo que suponen que ahora anida en el seno de la derecha y se niegan a ver la serpiente misma enroscada al hacha que no deja de castigar a los españoles desde hace cuatro décadas.

Se buscan explicaciones para la caída de la izquierda francesa. Algunas coinciden con las que afectan a la española pero hay otras que son específicamente nuestras como lo es la ceguera para absolver a los nacionalismos después de haberlos mitificado como movimientos liberadores. Este inmenso error está bastando para hundir de forma definitiva a la izquierda. Por eso necesita un Le Pen. Sería la vuelta a las viejas seguridades y sobre todo a las viejas cobardías que por ser tan viejas ya nadie recuerda.

El «proyecto Udaletxe» de Eta
Garzón investiga desde 1998 un modelo de financiación creado por la banda
Eta mantiene desde 1992 un entramado financiero específico para lograr que sus organizaciones «satélite» obtuvieran autonomía financiera. La detención, en 1992, de la cúpula terrorista en Bidart, proporcionó la documentación que demostraba la existencia del llamado «proyecto Udaletxe», el modelo financiero de Eta y su entorno.
Redacción - Madrid.- La Razón 30 Abril 2002

Eta puso en marcha en 1992 un modelo de financiación específico para que las organizaciones de su entorno alcanzaran la autonomía financiera, según las investigaciones desarrolladas por el juez Baltasar Garzón desde 1998 y que ayer llevaron a la detención de once personas en el País Vasco y Navarra. Se trata del denominado «Proyecto Udaletxe», del que se tuvo conocimiento gracias a la documentación intervenida a raíz de la detención de la «cúpula» etarra en Bidart (Francia) en marzo de 1992 y al que el magistrado de la Audiencia Nacional hacía ya referencia en los autos que dictó en julio de 1998, con ocasión de la clausura del diario «Egin». En esas resoluciones, Garzón aseguraba que, «a partir de 1991, los responsables de la organización terrorista Eta-Kas deciden poner en marcha un modelo de financiación específico de Kas y sus organizaciones para obtener un grado de autonomía económica y financiera suficiente que permita a Eta desentenderse de esta cuestión».

Estructura desdoblada
Según el juez, «esta estructura desdoblada va a permitir que el entramado empresarial que se crea, aprovecha o diseña, se ocupe de atender las cargas económicas de su propio funcionamiento, o de los miembros de Eta refugiados en terceros países, como Cuba u otros de Centroamérica». Otro de los objetivos era el de cubrir «debidamente el frente informativo» y atender «a cumplimentar las necesidades económicas del entramado». «El proyecto en cuestión», señalaba el magistrado, «se denominará Proyecto Udaletxe , nombre que identifica en clave a Kas, cuya constancia documental aparece con ocasión de la caída de los responsables de Eta Francisco Mujika Garmendia, José Luis Álvarez Santacristina y José María Arregi Erostarbe en marzo de 1992 en Bidart (Francia)», según informa Efe.

La reunión de responsables de proyectos Udaletxe , de fecha 1 de marzo de 1992, establece la necesidad de que «todas las organizaciones de Udaletxe (Kas) presenten un proyecto anual para conocimiento del mismo, indicando medios de financiación de cada una de ellas para así conocerlos y poder arrancar». Los autos añadían que «asimismo se acuerda que los componentes de la Comisión de Proyectos es fundamental que sean de Udaletxe (KAS), 'para coordinar y contar con los tesoreros de Foru Aldundia (nombre en clave de HB) y Udaltzaingoa (otras organizaciones del entorno de la banda)». Según la documentación estudiada en esta causa, había proyectos exclusivos de «Udaletxe», empresas mixtas y otras exclusivas de Foru Aldundia. Además, en la citada reunión de 1 de marzo de 1992, se insistió en la necesidad de buscar «nuevas fórmulas de financiación», como la creación de nuevas sociedades para financiar el desarrollo de una red de empresas en América o controlar los recursos generados por estas actividades colocando a responsables de Kas a su frente. También se acordó mantener sociedades mercantiles que, bajo la pantalla de «servicios», gestionaran la contabilidad esencialmente ficticia de las empresas de Kas y establecer una «caja de tesorería general» de todo el entramado económico financiero de Kas-Eta que inyecte fondos en las mercantiles y pague a los «liberados» de la organización

167 batasunos detenidos
Estas investigaciones de Garzón vienen a demostrar que hay que luchar contra todo el entramado terrorista en su conjunto, lo que justifica, dados los estrechos lazos que unen a Batasuna con Eta, la operación desarrollada ayer. Y es que al menos 167 miembros de HB han sido detenidos por su vinculación con Eta. En los últimos tiempos, no hay «comando» de la banda criminal Eta que no incluya entre sus miembros o colaboradores a militantes y cargos públicos pertenecientes a Batasuna, antes llamada EH y antes HB. La relación entre Eta y su brazo político es tan evidente que los integrantes de la «mesa nacional» de HB fueron condenados en su día por el Tribunal Supremo, aunque el Tribunal Constitucional revocara después la sentencia, en una decisión adoptada durante la mal llamada «tregua» y que fue interpretada como un gesto hacia los terroristas. A pesar de ello, los estrategas del entramado etarra se han esforzado en establecer una diferenciación entre todas las organizaciones para evitar su deslegalización.

Sin embargo, la realidad, gracias a las investigaciones del juez Garzón, es bien distinta y las interrelaciones entre dichos grupos se ha puesto de manifiesto. Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, «a raíz de las declaraciones de distintos miembros de Eta con motivo de las desarticulaciones de numerosos comandos , así como por diversas operaciones policiales, se ha tenido conocimiento de dicha pertenencia o colaboración con Eta, por lo que muchos de ellos fueron detenidos por tales hechos, y los que no se debió a que habían huido del domicilio». El caso más destacado de la relación Eta-HB es Josu Ternera, actual diputado en el Parlamento vasco y antiguo supuesto dirigente de Eta.

LUCHA CONTRA ETA / Utilizó las empresas que gestionaban las «herriko tabernas» para blanquear más de 12 millones de euros al año / Interceptada en Hendaya una furgoneta con documentos que salió de una sede de Batasuna
Desmantelada la red que blanqueaba dinero de ETA en las 'herriko tabernas'
Detenidos al menos 12 destacados miembros de batasuna vinculados a la gestión de los bares 'abertzales' - El juez Garzón tiene pruebas documentales de que manejaron unos 12 millones de euros anuales de la banda - Interceptada en Hendaya una furgoneta con documentos y ordenadores procedentes de una sede de Batasuna
FERNANDO LAZARO El Mundo 30 Abril 2002

MADRID. La Policía Nacional asestó ayer un duro golpe a la trama financiera de la organización terrorista. A lo largo del día detuvo a 12 destacados militantes de Batasuna, presuntos responsables de la red que blanquea dinero de la organización terrorista a través, entre otras, de las empresas que gestionan las herriko tabernas, según explicaron a EL MUNDO fuentes de la investigación.

La operación, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, ha permitido aclarar cómo utiliza ETA estas empresas, que han manejado más de 12 millones de euros anuales de la banda terorista.

Los servicios de Información de la Policía Nacional han logrado recopilar abundante documentación, tras más de cuatro años de pesquisas, que demuestran el vínculo de los detenidos con esta trama. Según las citadas fuentes, esta red fue puesta en marcha por ETA en 1992 dentro del denominado proyecto Udaletxe.

Durante la jornada de ayer, además de detener a 12 personas, los agentes registraron más de una treintena de herriko tabernas, donde se incautaron de abundante documentación.

Fuerzas policiales interceptaron en Hendaya una furgoneta cargada de documentación y de ordenadores que presumiblemente había salido de una de las sedes de Batasuna en San Sebastián tras el inicio de la operación policial.

La actuación de ayer está vinculada a la iniciada por la Policía Nacional en 1998 cuyo fin era desentrañar los sistemas de financiación del complejo ETA-KAS-EKIN. Según Interior, los detenidos pusieron en marcha un plan de financiación diseñado por ETA en 1992. Este plan consistía en la creación en España de sociedades mercantiles que, con una actividad aparentemente regular, obtenían recursos destinados a mantener a la militancia etarra y de la izquierda abertzale.

Esta trama financiera controlada por ETA, según Interior, obtenía un beneficio anual superior a los 12 millones de euros.

Entre otros aspectos, los investigadores sostienen que una parte del dinero que se recaba en estas sedes de la izquierda abertzale se desviaba directamente a la organización terrorista y grupos de su entorno. De hecho, según ha podido saber EL MUNDO, el juez tiene en su poder pruebas materiales de que los detenidos manejaban fondos de ETA.

Además, la gestión de estos locales era realizada por una empresa que también está siendo investigada por la Audiencia Nacional.Las fuentes informantes de este periódico indicaron que los servicios de información de la Policía Nacional cuentan con documentación que acredita el desvío de dinero desde las herriko tabernas a la organización terrorista. Pero también, los ingresos eran al revés, es decir estas empresas enviaban dinero procedente de ETA a la empresa de las Herriko Tabernas para que fuera blanqueado y empleado para alimentar la estructura del MLNV.

Las 11 detenciones confirmadas por Interior se produjeron un día después de que el portavoz de la coalición abertzale, Arnaldo Otegi, anunciara una importante operación policial contra su partido. Las detenciones se produjeron en el País Vasco y en Navarra.

En la primera intervención policial resultó arrestado el concejal de Batasuna en el Ayuntamiento de Urretxu (Guipúzcoa) Joseba Garmendia, que se encontraba en la cercana localidad de Zumárraga y fue detenido cuando se dirigía a comer. A la misma hora, y también cuando se disponía a almorzar, fue detenido en Pamplona el ex dirigente de la Mesa Nacional de HB Rufi Etxeberria, que según fuentes de la coalición abertzale es en la actualidad un militante de base sin cargo alguno. En ambos casos, agentes de la Policía Nacional vestidos de paisano se acercaron a los miembros de Batasuna y, tras mostrar su placa de identificación, procedieron a su detención.

Concejales de Batasuna
Más tarde, en Oiartzun (Guipúzcoa) fueron arrestados los militantes de Batasuna Idoia Aberlaitz e Ignacio Lizaso. Según informó la coalición abertzale, Idoia Arbelaitz fue concejal de la formación en la localidad guipuzcoana de Rentería. Posteriormente se detuvo en San Sebastián al militante de Batasuna Agustín Rodríguez.

A última hora de la tarde los agentes capturaron al actual tesorero de HB y miembro de la Mesa Nacional, Jon Gorrotxategi, quien ya fue detenido en marzo por la Policía francesa cuando volvía de Bruselas, en posesión de 200.000 euros de la cuenta corriente del eurodiputado de Batasuna Koldo Gorostiaga. También fueron capturados los militantes abertzales Jaione Intxaurraga y Enrique Alaña.

En Vizcaya también fueron detenidos Patxi Jagoba Bengoa y José Luis Franco. En Guipúzcoa fue capturado Vicente Enekotegui Ruiz de Azua, según informó el Ministerio del Interior. Durante la jornada de ayer, los efectivos policiales registraron más de una treintena de herriko tabernas en el País Vasco y en Navarra donde se incautaron de abundante documentación. Fuentes de Batasuna aseguraron a medianoche de ayer que había sido detenida una duodécima persona: el abogado Ramón Zabala, en Mungía, donde fue registrada su oficina.

Inicialmente, los operativos tenían previsto iniciar la operación durante la madrugada de hoy. Sin embargo, el anuncio hecho por líder de Herri Batasuna de que las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado iban a actuar de nuevo en el País Vasco motivó que los responsables policiales y judiciales sopesaron cancelar la operación sine die. Sin embargo, a última hora de la mañana de ayer se decidió iniciar las actuaciones contra este entramado financiero vinculado a ETA. Según explicaron fuentes de la investigación, el magistrado instructor envió ya noticia el pasado viernes a varios juzgados del País Vasco de sus intenciones para el próximo lunes. En esta ocasión, Garzón prefirió contar con los secretarios judiciales del País Vasco para llevar a cabo la operación. Habitualmente desplaza a funcionarios de la Audiencia Nacional a los registros.

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