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Recortes de Prensa     Viernes 10 Mayo  2002
Batasuna, brazo armado del PNV
Enrique de Diego Libertad Digital 10 Mayo 2002

La consulta
F. L. CHIVITE/ El Correo 10 Mayo 2002

Sin ánimo de molestar
JUAN MANUEL EGUIAGARAY UCELAY El País 10 Mayo 2002

Patxi López dice que gobernar con el PNV es «impensable» por su giro soberanista
MADRID EL CORREO 10 Mayo 2002

Iturgaiz critica que Ibarretxe «prefiera estar más cerca de ETA que de España»
BILBAO EL CORREO 10 Mayo 2002

Batasuna amenaza e insulta a los diputados del PP y UPN en el Parlamento navarro
EFE Libertad Digital 10 Mayo 2002

Polanco destaca el valor del español y las nuevas tecnologías en la entrega de los Premios Ortega
JUAN G. IBÁÑEZ | Madrid El País 10 Mayo 2002

Un congreso analizará los problemas del castellano como lengua traducida
EFE Libertad Digital 10 Mayo 2002
 

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Batasuna, brazo armado del PNV
Enrique de Diego Libertad Digital 10 Mayo 2002

La curiosa y abracadabrante tesis, sostenida por el frente nacionalista, de que la ilegalización de Batasuna beneficiaría a los terroristas, se ha demostrado completamente falsa con bastante antelación, antes de producirse. Desde luego, en la histeria actual ha sido fundamental la detención del entramado financiero del que dependían los trasvases de dinero negro –o rojo de sangre– entre Eta y Batasuna. Los comportamientos que vienen manteniendo los batasunos avalan la sensatez de la medida. Son de una violencia extrema, típicamente totalitarios. Lo han sido siempre. De manera sistemática han marcado los objetivos. Luego han venido los tiros en la nuca y los coches-bomba.

En ese sentido, convendría acortar los plazos de la ilegalización lo máximo posible, para evitar tensiones inhumanas a los concejales y cargos del Partido Popular, y deberían reforzarse las medidas de protección. El proceso es en sí lento. Cuanto más se acorte, mejor. El PP debería quizás considerar si no es conveniente en el plazo intermedio que sus cargos se tomen unas merecidas vacaciones o no asistan necesariamente a todos los plenos.

El nerviosismo no sólo está en Batasuna, lo está, casi en el mismo nivel, en el PNV. Cuando Joseba Egibar habla de una respuesta “contundente” utiliza el lenguaje de los terroristas. Es una amenaza mafiosa. En el lenguaje nacionalista, esa respuesta es sinónimo de atentados. No es el lenguaje del Estado de Derecho y de un demócrata. Va más allá de los términos que se repudian, con justicia, en Jean Marie Le Pen.

Es obvio que el PNV sitúa su postura en términos de frente nacionalista y no de sensibilidad democrática o respeto a los derechos personales, empezando por el de la vida. Las posiciones electorales del PNV dependen en gran medida de la coacción que ejerce el entramado terrorista del que Batasuna forma parte. Batasuna es al PNV como Los Mártires de Al Aqsa a Al Fatah. El PNV está reaccionando como un beneficiario del terrorismo, porque esa es la situación real. Por eso, Ibarretxe no pasa de la retórica, lo que le sitúa en términos de estricto cinismo.

Ninguna democracia puede permitir un partido cuya finalidad es el asesinato, mediante la recogida de información, más de cuatrocientos cargos del cual han sido detenidos por colaboración con la banda terrorista y por ejecutar los atentados. Lo sorprendente no es la ilegalización de Batasuna, sino que un partido de ese tipo haya sido legal durante tantos años en España. Era un déficit democrático, fruto de los complejos de culpa franquistas de una parte de los artífices de la transición, que era imprescindible resolver.

La reacción del PNV es la propia de quien ve peligrar su brazo armado. Cuando los oponentes no pueden hacer campaña electoral, ni desarrollar actividad política alguna, cuando han de ir escoltados y son asesinados, como Gregorio Ordóñez o el concejal socialista de Orio, porque ponen en riesgo al “movimiento socialista”, ganar las elecciones va de suyo. Las dictaduras son malas porque convierten el ejercicio de la responsabilidad personal en una forma de suicidio. En buena parte del País Vasco hay una dictadura de Batasuna, cuyo beneficiario último es el PNV. Amenazando con una respuesta “contundente” Joseba Egibar parece un etarra.

La consulta
F. L. CHIVITE/ El Correo 10 Mayo 2002

El mundo está raro. En los últimos meses estamos asistiendo a una serie de episodios graves que probablemente dejarán secuelas a largo plazo. Asistimos como espectadores (porque eso es más que nada lo que somos, espectadores con una prácticamente nula capacidad de actuación), pero constantemente absorbemos imágenes de hostilidad con las que inevitablemente nos comprometemos y recibimos un mensaje subliminal y sincopado que dice algo así como que en cualquier momento todo podría estallar. Pero a pesar de eso (o precisamente por eso) hay un movimiento de desentendimiento del mundo, de vuelta a lo local, a lo propio, a lo privado, como ese reducto protegido en el que intentar establecer relaciones cálidas y lograr todavía una pequeña cuota de bienestar (o incluso de felicidad personal) para seguir. Lo malo es que aquí, en el País Vasco, lo local, lo propio, no supone un refugio. O no para todos. Nunca acabamos de estar bien. Ahora parece que el PNV vuelve a sacar el tema del referéndun como si agitara un espantajo. Arzalluz añade que no sería un referéndum sino una consulta. De acuerdo. Algo menos que un referéndum y algo más que una encuesta. De acuerdo. Arzalluz es un genio de las medias palabras y de los dobles sentidos. Yo ahí no me voy a meter. Pero sobre todo es oportuno: estudia las condiciones acústicas del espacio, la resonancia del lugar y del momento en que dice las cosas. Eso es una muestra de su inteligencia como político. O mejor dicho, lo sería si hablara con claridad. Porque hasta cierto punto, ese exceso de inteligencia, esa, podríamos decir, sutileza, suscita casi siempre desconfianza y acaba resultando contraproducente: la mayoría de las veces, nos fijamos más en su tono de voz que en el contenido de sus palabras. Menos en lo que dice que en lo que calla. El otro día, refiriéndose a la realización de una eventual consulta popular, aseguraba no entender el temor a saber lo que piensa la gente. Por supuesto. Yo tampoco entiendo ese temor. Ni el temor a la palabra independencia. Ni el temor a la palabra referéndum vinculante. Ni el temor a la libertad. Precisamente lo que da miedo es la no libertad. Lo no vinculante, lo que no compromete. La pregunta retórica que sólo se hace con una intención torcida. O por una necesidad inconfesable de mantener el nivel de estrés público que interese, la tensión suficiente para que podamos seguir considerándonos permanentemente insatisfechos e incómodos. No creo que nadie en sus cabales pueda conceder un mínimo de fiabilidad a una consulta cuya respuesta no compromete a nada. Lo que creo, más bien, es que aquí sobra sutileza y prosopopeya. Y falta algo, falta algo.

Sin ánimo de molestar
JUAN MANUEL EGUIAGARAY UCELAY El País 10 Mayo 2002

Juan Manuel Eguiagaray Ucelay es diputado socialista por Murcia.

A los viejos se les puede pedir que no molesten, que dejen hacer a los más jóvenes, ahora encargados de las responsabilidades que antes desempeñaron los de mayor edad. Se les puede exigir, también, que no den enojosas lecciones, de igual modo que ellos no aceptaron recibir lecciones de sus mayores.

Lo que no se les debe pedir a los viejos es que dejen de pensar, incluso de hablar. Entre otras cosas, porque resulta socialmente útil someter a contraste las viejas y las nuevas ideas, los usos antiguos y los nuevos, las estrategias ensayadas y las que ahora se estrenan en el campo de la realidad.

Los socialistas vascos vuelven a ensayar una política para el País Vasco. Oficialmente, se ha dicho, no hay cambio de estrategia. Una afirmación difícil de entender a la luz del largo conflicto de los meses anteriores y de las diferencias expresadas por sus líderes. Si todo lo ocurrido no tenía otra finalidad que ratificar la estrategia seguida en los últimos tres años, a uno se le antoja que había modos menos barrocos de lograrlo.

Lo que había, prosigue la versión oficial, era una necesidad de clarificación de las alianzas y la estrategia socialista ante los cambios derivados de los resultados de las elecciones autonómicas del País Vasco. Ya que la subida electoral del PSE y del PP fue insuficiente para sustituir al PNV en el Gobierno de la comunidad autónoma, habría llegado el momento de modificar las posiciones del PSE para salir del incómodo abrazo tendido por el PP y para facilitar, al tiempo, el movimiento del PNV hacia territorios más estables que los muy pantanosos del Pacto de Estella. Al fin y al cabo -sería la conclusión-, las próximas elecciones autonómicas quedan muy lejos y carece de sentido el anuncio inminente del fin del mundo o, alternativamente, el advenimiento de un mundo mejor. Hay que digerir los resultados obtenidos, vivir con ellos, extraer las oportunas lecciones sobre las malas compañías y dar nuevo impulso al proyecto autónomo del PSE-EE (PSOE). Sobre poco más o menos esto es lo que hemos escuchado en las semanas pasadas de los portavoces oficiales del socialismo.

Lo que produce algún desconcierto en quienes queremos prestar crédito a la posición oficial es la obsecuencia con la que, ahora, se reciben las palabras y gestos de los dirigentes nacionalistas, los mismos que antes parecían tan insípidos como insuficientes. Puestos a confiar en nuevos comportamientos del PNV, sorprende el optimismo con que se reciben los acontecimientos más triviales, se subrayan inflexiones y se retoman escorzos olvidados de una representación que, a la mayoría, le sigue pareciendo el remake de una obra demasiado conocida por su permanencia en cartelera, incapaz de sugerir nada nuevo si no es desesperanza.

Lamentablemente, semejantes juegos florales ayudarán poco a creer en un futuro distinto si previamente no se responde con claridad a algunas preguntas, que siguen siendo las verdaderamente relevantes.

El problema común a todos los demócratas, obviamente, no es la existencia del nacionalismo, opción tan legítima como cualquier otra, sino la persistencia del terrorismo. Ya nadie discute que haga falta la actuación policial, la colaboración internacional o la existencia de leyes adecuadas. Ha costado mucho llegar donde hoy estamos, pero no debe olvidarse que ninguno de esos pasos contó con la iniciativa primera del nacionalismo, que se sumó, siempre a posteriori, a los que asumieron el coste político de plantearlos. ¿Qué nos falta entonces? Pues falta casi todo lo sustancial. Que la actividad, marginal pero significativa, del terrorismo desaparezca definitiva y completamente para garantizar las vidas de las personas en el País Vasco y -no menos importante- su libertad para discutir sin condicionamientos un futuro político objeto de controversia legítima.

Para eso es para lo que hace falta la unidad de los demócratas. Una unidad para la que resulta necesario, pero no es indispensable, el nacionalismo. Dicho de otro modo, no podemos aguardar su compañía para adoptar las medidas obligadas en defensa de la libertad y de la vida, como adecuadamente lo ha expresado el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Entiéndase, no pretendo que el PNV firme un pacto que, dado su origen, jamás firmará. Bastaría que se comportase como si lo hubiera firmado. Porque si quisiera hacerlo, costaría poco conseguir un nuevo lugar de encuentro de todos los demócratas o un sonoro nombre para la sede de las reuniones, si el de Ajuria Enea no fuera utilizable.

Pues bien, por mucho que se empeñen algunos bienpensantes, no parece que haya signos de que las cosas vayan en esa dirección. Y ésa es una pregunta clave para pasar de los tranquilizadores juegos florales a la resolución de los problemas.

La siguiente pregunta es la que atañe a la estrategia política del nacionalismo. Mientras el lehendakari tenga como objetivo avanzar hacia la ruptura (superación suena más elegante) del marco constitucional por la vía de la consulta sobre la consulta de autodeterminación -¿qué tiene de malo preguntar a los vascos sobre su futuro?, dice el lehendakari sin que se le altere una ceja-, en una estrategia antidemocrática de división de los ciudadanos vascos, podemos hacer dos cosas: oponernos directamente a semejante pretensión o hacerlo solapadamente, fingiendo, entretanto, actuar como si lo desconociéramos. Lo que no cabe, tras las sucesivas proclamas, es alegar ignorancia, por más que algunos pretendan que los sarampiones se curan con el tiempo, sin necesidad de medicamentos. Esto no es un sarampión.

Por último, y para no alargarme, el PNV quiere recoger los restos del naufragio de HB. Lo ha querido siempre, tanto para recomponer la unidad nacionalista en el País Vasco como para preservar su hegemonía política. Y lo va consiguiendo con la ayuda de todos. Lo que sería motivo de mayor alegría si eso no significara que, en el tránsito, el PNV asume el discurso político de HB, que deja de ser el discurso de una minoría radicalizada para dotarse del empaque de quien ostenta la principal representación del País Vasco. Por ello resulta inevitable preguntarse si el PNV está dispuesto a buscar la hegemonía en el mundo del nacionalismo enfrentándose a los cómplices y apoyos del terrorismo en vez de establecer con ellos las complicidades que se expresan en la proclamada comunidad de fines políticos del PNV y HB-ETA. Como se sabe, Lizarra significó en su momento una rotunda contestación negativa a la pregunta. Los tibios pasos que ahora se demandan al PNV para el aislamiento político municipal de Batasuna y sus reticentes respuestas no acreditan, lamentablemente, el menor cambio en la posición de fondo.

¿Todo esto puede cambiar? Naturalmente; de eso se trata, si hemos de mantener la esperanza. Es de justicia señalar que son muchos los nacionalistas vascos que no se reconocen en ese comportamiento de su partido, aunque no abundan los que han trabajado para cambiarlo, y menos aún los que han dejado de otorgarle su voto. Pero los cambios no vendrán de que los demás fortalezcan las actuales posiciones del PNV mientras no se modifiquen claramente actitudes y estrategias. Si la experiencia ha puesto algo de manifiesto es que los cambios operados en el pasado en el comportamiento del nacionalismo fueron, sobre todo, el resultado de la presión social y de la debilidad electoral. Es decir, del mantenimiento de un contrapunto claro y diáfano a las posiciones del PNV. Como decía aquel sargento que explicaba balística elemental a los reclutas, los cuerpos caen por su propio peso o, en su defecto, por la fuerza de la gravedad. Frente a tan fundadas enseñanzas, ya es penoso que algunos persistan en ignorar a Newton. Pero es todavía menos comprensible que se muestren decididos partidarios de la levitación.

¿Qué hará el socialismo vasco tras su congreso? Pues depende. Si la infinita torpeza y mala fe del PP en la administración del Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo continúa con la misma intensidad de las últimas semanas, la voz de los que interpretan la autonomía del proyecto socialista como radical separación del PP -adversario nacional-, tendrá sus efectos en el País Vasco. Y, me temo, los socialistas se harán más sensibles a las reiteradas carantoñas del PNV. Un excelente escenario para el nacionalismo, bueno también para las pretensiones de exclusivismo del PP en la lucha contra el terrorismo, y pésimo para los ciudadanos del País Vasco, que verán aplazada sine die la posibilidad real de un cambio de escenario.

Que las actitudes del PP no ayudan a mantener una estrategia duradera de unidad no es un secreto para nadie. El debate sobre la ilegalización de HB y las pretensiones de sumisión del PSOE a los dictados del Gobierno es la última y lamentable muestra de ello. Pero, reconocido lo anterior, todavía es más urgente despejar si, con esa excusa, los socialistas volverán a repetir los mismos errores cometidos en el pasado. Esto es, si la desagradable compañía de un PP empeñado en obtener réditos electorales de la lucha contra el terrorismo y la propia competencia electoral en España, donde PP y PSOE son los adversarios principales, se convertirán en razones -o excusas- suficientes para que los socialistas dejen para mejor ocasión la obligada tarea de oposición en el País Vasco.

Tengo la esperanza de que mis compañeros socialistas del País Vasco, ya porque estrenan nueva estrategia ya porque mantienen la anterior, prefieran cometer, al menos, errores diferentes de los que cometimos en el pasado. Sería una satisfacción que la experiencia de los viejos sirviera para algo. Dicho sea sin afán de molestar.

Patxi López dice que gobernar con el PNV es «impensable» por su giro soberanista
Reclama «unidad democrática para recuperar un país atemorizado y defraudado» El líder del PSE expuso en el Club Siglo XXI La otra visión de Euskadi
MADRID EL CORREO 10 Mayo 2002

El secretario general del PSE-EE, Patxi López, compareció ayer ante el Club Siglo XXI de Madrid «orgulloso» del pasado de colaboración de su partido con el nacionalismo en el Gobierno vasco, pero a la vez convencido de que repetir esa experiencia es hoy «impensable». En su conferencia, que tituló La otra visión de Euskadi , defendió el papel de los socialistas como «piedra angular de la recuperación del diálogo de los demócratas» contra ETA, frente a la situación de «bloqueo» a que, en su opinión, el PNV y el PP tienen sometida a la política vasca.

El ex presidente del PSE José María Benegas y destacados dirigentes socialistas, como José Blanco, Javier Rojo o el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, asistieron al acto, que se inició con la intervención de Jesús Caldera. El portavoz parlamentario del PSOE denunció el «ataque verdaderamente injusto» a que el PP somete a los socialistas y en concreto a Patxi López, a quien acusan de iniciar una nueva etapa de acercamiento al PNV.

López abordó esta cuestión nada más tomar la palabra. En su opinión, la cooperación con el nacionalismo fue, «con todos sus errores, sumamente fructífera en términos de unidad democrática contra el terrorismo, acatamiento del orden constitucional, expansión del pluralismo o moderación de actitudes». Sin embargo, subrayó que fue «un acierto» dejar el Gobierno cuando el PNV y EA entraron «en la senda de Estella», y aseguró que «es impensable hoy que la experiencia se repita, por ese giro hacia posiciones soberanistas, maximalistas y excluyentes».

Toda la intervención de Patxi López fue un llamamiento a la búsqueda de soluciones entre todos -nacionalistas y no nacionalistas- y para todos. Se quejó de que «durante demasiado tiempo PNV y PP nos han estado apremiando para que apoyemos a uno u otro», y advirtió que «ya va siendo hora de que ellos se definan sobre lo que nosotros defendemos». Y lo que defienden los socialistas, explicó, es «unidad democrática para recuperar un país atemorizado, defraudado y sin pulso».

Para el líder del PSE, el problema que padecen los vascos «no es que no podamos decidir nuestro futuro» -«lo llevamos haciendo desde que se instauró la democracia», remarcó-, sino la falta de libertad de «una gran parte de la sociedad» por «la intolerancia y el fascismo» de ETA. Afirmó también que «la sociedad vasca tiene que creer que se puede derrotar» a los terroristas, y que esto pasa por que los nacionalistas sitúen «la necesidad de defender la libertad y acabar con el terrorismo» por delante de «conseguir sus objetivos políticos particulares». López acusó al PNV de «radicalizar su discurso» para «seguir obteniendo votos de la bolsa de Batasuna».

Ilegalizar Batasuna
También advirtió de que el PP «no dudará en utilizar al País Vasco para seguir ganando elecciones en España». «No se trata de una competición para saber quién es el campeón del mundo de la firmeza frente a ETA o al nacionalismo, por muy rentable que le sea a uno», denunció. En este punto, defendió la ilegalización de Batasuna, porque «no puede existir en una democracia una formación que propugne o ampare la violencia». Pero pidió que la Ley de Partidos se haga con el mayor consenso y «con todas las garantías constitucionales» para evitar que «posibles recursos ante el Constitucional o Europa acaben dando la razón y oxigenando a los violentos».

Iturgaiz critica que Ibarretxe «prefiera estar más cerca de ETA que de España»
BILBAO EL CORREO 10 Mayo 2002

El presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, acusó ayer al lehendakari Juan José Ibarretxe de preferir «situarse más cerca de ETA que de España». Las duras palabras del dirigente popular vasco fueron una réplica a las declaraciones del jefe del Ejecutivo autónomo, quien el día anterior había acusado a Aznar de «alejar a Euskadi de España» por recurrir los presupuestos vascos ante el Tribunal Constitucional.

Iturgaiz censuró la oposición de Ibarretxe a la reforma de la Ley de Partidos, con la que el Gobierno central pretende ilegalizar Batasuna. «Estamos asistiendo por parte del lehendakari, del Gobierno vasco y del PNV», aseguró el presidente del PP, «a una auténtica cruzada contra la futura Ley de Partidos». «Eso no es otra cosa que un apoyo claro, diáfano y sin sonrojo a ETA y Batasuna por parte de un partido y un Gobierno que, lamentablemente, todavía conceden a la banda el beneficio de la duda», añadió.

El dirigente conservador interpretó la actitud de Juan José Ibarretxe como un intento de «esconder su fracaso y su falta de liderazgo». En este sentido, manifestó que el presidente del Gobierno vasco pretende ocultar «en la falsa retórica del conflicto entre Euskadi y España la chapuza y la ilegalidad de su Gobierno». En su opinión, el lehendakari demuestra una actitud «aprovechada y demagógica, al utilizar un recurso que sólo tiene una intención correctora y de advertencia por parte del Gabinete central y utilizarlo en clave de «confrontación entre Euskadi y España». Para el dirigente conservador, esta postura nacionalista demuestra de que «el PNV apuesta por la ruptura y la confrontación, como ya se vio en el Pacto de Estella y se ve ahora en la prórroga de este acuerdo, en la que está inmerso».

«Soberanía»
Por su parte, el portavoz del grupo parlamentario del PP, Jaime Mayor Oreja, abundó en esta idea y reiteró que el Gobierno de Juan José Ibarretxe «trata de que Euskadi se aleje de España porque prefiere estar en la administración de la soberanía y la autodeterminación». Mayor agregó que el lehendakari busca «heredar el mundo de Batasuna» cuando se ilegalice esta formación.

Batasuna amenaza e insulta a los diputados del PP y UPN en el Parlamento navarro
EFE Libertad Digital 10 Mayo 2002

Desde que se conocieron las intenciones del Gobierno para ilegalizar Batasuna, la formación de Otegi ha lanzado la consigna de llevar al límite la provocación. Vitorean en público a ETA, tachan de fascista al PP y arrojan papeles sobre María San Gil. Ahora tocaba en Navarra. Contra los ediles del UPN-PP. Dice Pernando Barrena que cuando estos “oyen la palabra democratización se echan la mano a la pistola”.

El portavoz del grupo abertzale en la Cámara de Pamplona ha asegurado que “cuando UPN-PP oyen la palabra democratización se echan la mano a la pistola”. Pernando Barrena ha hecho esta manifestación cuando el legislativo debatía el primer punto del orden del día del pleno, una proposición de ley para modificar la composición de los órganos rectores de las cajas de ahorro de Navarra. En su turno, además ha declarado que a las palabras paz, diálogo y negociación se responde con “violencia policial e ilegalización”. En este punto han entrado en juego otra vez las amenazas: “Quien siembra vientos recoge tempestades y en esta tormenta perdemos todos”, ha dicho Barrena.

La reacción de los grupos no se ha hecho esperar por medio de protestas, abucheos, y peticiones al presidente de la Cámara para que cortara una intervención, en la que Barrena ha llamado al presidente del Gobierno “Jean Marie Sanz” (en alusión a Le Pen), calificado de “neofascistas” a quienes pretenden ilegalizar a Batasuna y tildado de “corrupción” el “clientelismo”. A estas palabras han seguido con igual reacción en el resto de escaños de la Cámara las de la parlamentaria abertzale Auerkene Ortiz, quien al hablar de ayudas a las familias con partos múltiples ha añadido que los niños que nazcan en Navarra lo harán “en una sociedad con graves déficit democráticos” y en la que los socialistas dan “muestras de su afán de censura”, en referencia a la negativa de este grupo a aceptar como nueva denominación de Batasuna la de Socialistas Abertzales de Navarra.

Las réplicas han llegado del propio presidente, Miguel Sanz, quien ha subrayado que “los únicos fachas y euskonazis son quienes se integran en el grupo de Batasuna”, del que ha dicho desconocer si es socialista o no “pero sí sé que la corrupción está ligada al chantaje y al impuesto revolucionario a los que ustedes dan amparo”. Desde UPN, Alberto Catalán ha insistido en que es “inconcebible la falta de respeto y de sentido democrático” de Batasuna.

Los socialistas también han tenido palabras de reproche contra Batasuna. Su portavoz, Juan José Lizarbe, ha manifestado que “no hay peor corrupción que la de quienes no tienen lo que hay que tener para condenar los atentados de ETA” y la coalición abertzale “juega siempre con el plus de la violencia y así está consiguiendo acabar con la democracia”.

Polanco destaca el valor del español y las nuevas tecnologías en la entrega de los Premios Ortega
Ernesto Sábato exhorta a los periodistas a defender el compromiso ético en su profesión
JUAN G. IBÁÑEZ | Madrid El País 10 Mayo 2002

Los Premios Ortega y Gasset de Periodismo 2002 galardonaron ayer, en su 19ª edición, la audacia, el rigor y la sensibilidad en la tarea de informar con rigor, independencia y profesionalidad. Así lo expresó el presidente del Grupo PRISA, Jesús de Polanco, quien destacó el valor del idioma español y las nuevas tecnologías en la sociedad mediática actual. En la entrega de los premios, el escritor argentino Ernesto Sábato exhortó a los periodistas a 'un compromiso ético que responda al desgarro de miles de hombres y mujeres' y les alentó a 'restaurar el sentido de las grandes palabras deterioradas por aquellos que intentan imponer un discurso único e irrevocable'. Al acto, en el Círculo de Bellas Artes, asistieron unas 300 personalidades de la cultura, la política y la comunicación.

El premio a la mejor labor informativa en el año 2001 fue concedido al diario norteamericano El Nuevo Herald (Miami), el segundo de mayor difusión en lengua castellana en Estados Unidos, por su contribución a que la comunidad hispanohablante norteamericana disponga de un medio de comunicación de calidad escrito en español, según la presidenta del jurado, la escritora Josefina Aldecoa.

El presidente del Grupo PRISA, Jesús de Polanco, afirmó en su discurso de presentación de los premios que el galardón concedido a El Nuevo Herald reconoce el ejemplo que este diario representa en cuanto al compromiso de ejercer el periodismo desde la independencia, el rigor y la profesionalidad. De Polanco añadió que El Nuevo Herald 'es una estimulante experiencia que demuestra lo que se puede hacer cuando se cuenta con voluntad emprendedora, capacidad creativa y un talante abierto'. El galardón fue recogido por el presidente ejecutivo del periódico, Alberto Ibargüen.

El premio al mejor reportaje lo recibió Ángeles Espinosa, periodista de EL PAÍS especializada en Asia, por sus crónicas políticas y reportajes humanos enviados desde Islamabad y Kabul, sobre la guerra en Afganistán y sus consecuencias en Pakistán.

Corresponsal de guerra
Jesús de Polanco resaltó que 'Ángeles, con su trabajo y su conocimiento del terreno, ha sabido trasladar a los lectores de EL PAÍS una información pegada a la realidad, hecha tanto sobre las grandes decisiones políticas y militares, como sobre la pequeña historia de las consecuencias en la vida de las gentes de aquella zona del mundo. Y ha dejado constancia de la serenidad y el control que la labor de un corresponsal de guerra requiere, a fin de no dejarse arrastrar por la carga emotiva o el dramatismo de los acontecimientos'.

El premio a la mejor fotografía fue concedido al reportero gráfico Andrés Carrasco Ragel por la fotografía publicada en el Diario de Cádiz el 6 de febrero de 2001 bajo el título Ahogados. La imagen muestra la dramática imagen de varios inmigrantes yacentes en la playa de Bolonia (Tarifa, Cádiz) tras estrellarse contra una roca la patera en la que navegaban hacia España en busca de una vida digna. Jesús de Polanco subrayó que 'los cuerpos jóvenes sin vida alineados en la arena de la playa son una llamada de atención para nosotros como ciudadanos españoles y ciudadanos europeos'.

El presidente del Grupo PRISA afirmó en su intervención que la vertiginosa irrupción de nuevas tecnologías va a modificar radicalmente no sólo los procesos productivos, la organización del ocio y el periodismo, sino las relaciones humanas en su conjunto. Y destacó que 'el reto para los profesionales de la información y para las empresas del sector estriba en su capacidad de adaptación a un entorno más abierto, más competitivo y más exigente. Las actitudes conformistas o el inmovilismo están condenados al fracaso'.

El presidente de PRISA defendió que, en los albores de la era de la información que se está viviendo, 'la inmediatez no puede servir de coartada para la superficialidad o la ignorancia. La sobreabundancia de la información no debe derivar en confusión o desconcierto. (...) Es nuestro compromiso contribuir a que el periodismo se ejerza desde la independencia, el rigor y la profesionalidad'.

Jesús de Polanco defendió que 'en la hora del cambio, los fundamentos de la profesión siguen siendo los mismos: audacia, rigor y sensibilidad, para llegar los primeros'.

Al acto de entrega de los Premios Ortega y Gasset de Periodismo 2002, en el Círculo de Bellas Artes, asistieron unas 300 personas.

Un congreso analizará los problemas del castellano como lengua traducida
EFE Libertad Digital 10 Mayo 2002

Los problemas del castellano como lengua traducida y como instrumento masivo de comunicación en más de cuarenta organismos internacionales, centrarán el Primer Congreso Internacional sobre "El español, lengua de traducción". Este congreso reunirá por primera vez a profesionales de organismos, instituciones y empresas.

El congreso, que tendrá lugar el próximo lunes y martes en Almagro (Ciudad Real), organizado por el Servicio de Traducción de la Comisión de la Unión Europea y por la Agencia Efe, revisará tanto la problemática de los que traducen de forma inmediata como los nuevos productos que han aparecido últimamente para ayudar al traductor.

El español como lengua internacional y de trabajo centrará el primer bloque temático del Congreso. La segunda sección se centrará en los nuevos productos para ayudar a la labor del traductor, que no sólo es un intermediario del lenguaje, sino en muchos casos un proveedor de recursos lingüísticos creados por él mismo en el proceso de su trabajo.

El tercer apartado del congreso se centrará en la actitud de los traductores actuales ante "Préstamos, calcos y neologismos" ineludibles en la traducción y el cuarto en la convergencia terminológica que debe estar presente en internet para solucionar el déficit histórico de comunicación, particularmente en el mundo académico y en la empresa. La última sección del congreso se centrará en la necesidad de que exista una interacción entre los traductores profesionales y los periodistas, científicos y especialistas, que son los que pueden acuñar términos.

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