AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 19 Mayo  2002
A las andadas
Breverías ABC 19 Mayo 2002

Los españoles veremos el fin del terrorismo
Joaquín Calomarde  La Razón 19 Mayo 2002

Terrorismo sólo hay uno
José María CARRASCAL La Razón 19 Mayo 2002

Una concepción de la paz
Editorial El Correo 19 Mayo 2002

MONSTRUOS Y FUNCIONARIOS
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 19 Mayo 2002

Brasil y Estados Unidos
ABC 19 Mayo 2002

La unión del Instituto Cervantes y el ICI mejorará los recursos del español en el mundo
TULIO DEMICHELI ABC 19 Mayo 2002

Autonomías y agravio familiar
Editorial La Razón 19 Mayo 2002

ENRIQUE VILLAR-DELEGADO DEL GOBIERNO EN EL PAÍS VASCO/«Si la relación entre el PP y el PNV fuera buena, tendrían que relevarme del puesto»
J. J. CORCUERA/VITORIA El Correo 19 Mayo 2002

No se ha podido consultar la edición de La Estrella

A las andadas
Breverías ABC 19 Mayo 2002

Xabier Arzalluz es un hombre de inveteradas y muy firmes tradiciones. Entre ellas está una que el tiempo ha demostrado irrenunciable para él y que consiste en entablar contactos con ETA. El PNV ha vuelto, según informamos en Nacional, a hablar con la dirección de la banda para tratar la ley de Partidos, una interlocución tan inoportuna como las anteriores, donde hubo hasta documentos firmados. Las tradiciones no son necesariamente buenas, sobre todo aquellas que se realizan a escondidas.

Los españoles veremos el fin del terrorismo
Joaquín Calomarde es diputado del PP al Congreso por Valencia La Razón 19 Mayo 2002

No me cabe ninguna duda razonable al respecto. Los españoles veremos el fin del terrorismo etarra. Lleva persiguiéndonos desde hace muchos años, pero sus apoyos, sus hipotéticas justificaciones y sus soportes «ideológicos» tocan, afortunadamente, a su fin en el seno de la sociedad española, y es de esperar con ilusión y esfuerzo que también entre la inmensa mayoría de la ciudadanía vasca; esa que, pese a la extorsión, la amenaza, el chantaje y el asesinato, sigue hablando desde y para la democracia y la libertad en todo el País Vasco. Desde Ermua, un clamor ha recorrido esa tierra hermosa y nuestra que es el País Vasco reclamando lo elemental humano y político: libertad y democracia.

Nada de todo ello debe aparecer ante nadie como una conquista política sobrevenida ni tras «negociaciones por la paz», ni tras «cesiones», ni como respuesta a las amenazas o como consecuencia del ejercicio de ningún derecho histórico negado por nada ni nadie; es más sencillo y lógico: la democracia y la libertad son los valores esenciales sobre los que se cimenta la convivencia y la paz civiles y, por ello, difícilmente puede ser «negociable» ese grado cero de la política y la convivencia cívica, fuera del cual, como vemos, sólo cabe la extorsión, la intolerancia, el fanatismo, el crimen organizado y el chantaje; es decir, el caldo de cultivo de todo terrorismo. Conviene destacar que no podemos seguir haciendo distinciones en torno al fenómeno terrorista.

El terrorismo es uno e indistinto. Sus armas son las mismas en cualquier parte del mundo y su «modus operandi» también. Igualmente son semejantes los modos de «justificación» de la «lucha armada», la «revolución internacional», la «cruzada antioccidental», etcétera, y todo ese conjunto de pseudoconceptos con los cuales durante años, por activa o por pasiva, se ha estado justificando el terrorismo por parte de ciertos sectores políticos, intelectuales y aun cívicos de la sociedad española. Salvo para los que, contra toda lógica y razón, continúan haciéndolo, esa situación ha concluido. La democracia y el Estado de Derecho que los españoles nos hemos dado son los garantes de nuestra libertad, y de algo enormemente importante sin lo cual la primera resulta una abstracción formal, de nuestra dignidad.

No hay dignidad posible sin la concurrencia pública y privada, social y política de la libertad; no hay libertad vividera que no se sostenga y ampare en el ejercicio real de la dignidad de todos. Es por estas dos razones por las que los españoles somos libres y dignos, por lo que el terrorismo terminará en nuestro país del único modo democráticamente decente: derrotado. Y los españoles tenemos el derecho a que nada ni nadie mancille nuestra legítima esperanza: hacerlo posible y verlo realizado. Por ello, en el momento presente, conviene recordar algunos principios esenciales de nuestra convivencia libre. En primer lugar, ninguna democracia en el mundo, ninguna, puede tolerar que haya protegidos o emboscados en sus instituciones grupos o personas dedicados permanentemente a la destrucción de la propia democracia. La democracia española no puede aceptar que las instituciones constitucionales puedan ser utilizadas para destruir el propio Estado de Derecho del que surgen y al que legitiman. Debemos tener plena claridad respecto a la igualdad de Eta y de aquellos que la amparan, legitima, fomentan y justifican. Son iguales, son lo mismo.

En conclusión, hay que adoptar cuantas medidas sean necesarias, dentro del Estado de Derecho, para salvaguardar el preciado bien de nuestra democracia constitucional. Es éste un principio difícilmente discutible. La democracia no puede sobrevivir sin doblegar a aquellos que tienen como objetivo acabar con ella y con las libertades de todos. La sociedad española comprende bien, seguro, porque lo ha demostrado hasta la saciedad, que la libertad es una conquista diaria que requiere esfuerzo y ejercicio cívico de las convicciones democráticas. La permanencia y excelencia de nuestras instituciones son un bien radical para el sistema democrático, para la vida pública y privada de todos los españoles.

Precisamente porque democracia y libertad son bienes, es necesaria la acción contundente del Estado de Derecho por preservarlos y hacerlos posibles cotidianamente, tanto para nosotros como para nuestros descendientes. Los españoles hemos soportado mucha sangre, mucho dolor y lo seguimos haciendo, muy especialmente los ciudadanos vascos, con dignidad, sin histrionismos y con convicciones profundas. Es desde esas convicciones, desde ese ánimo y con esa decidida voluntad democrática desde las que venceremos a los criminales y veremos el fin del terrorismo en nuestro país. Hacer cuanto esté en nuestra mano para conseguirlo es hoy y aquí un imperativo moral, ético y político. El primero, y más importante, que tenemos entre las manos todos los españoles de bien; aquellos que, desde el Estado de Derecho, la democracia y la afirmación de la libertad veremos el fin del terrorismo en España.

Terrorismo sólo hay uno
José María CARRASCAL La Razón 19 Mayo 2002

Ni los portavoces oficiales pueden pretender que la II Cumbre UE-Iberoamérica haya sido algo más que un ejercicio de buenas voluntades. Tampoco podía ser más. Entre ambos bloques está no sólo el Atlántico, sino también un abismo de desarrollo económico y político, que no se salva en una conferencia ni en diez. Lo importante es la voluntad de salvarlo, y parece que la hay. Ahora, lo que hace falta es que los pequeños egoísmos, sobre todo europeos, no se impongan a los grandes proyectos. El tiempo lo dirá.

Pero no todo han sido palabras y gestos. Ha habido también un hecho específico, que por sí sólo justifica la Cumbre, al menos desde el punto de vista español. Me refiero a condena categórica, sin reservas, del terrorismo. Pues hasta ahora la cosa no estaba tan clara. Si el terrorista era de izquierdas, se le calificaba de «guerrillero» o «luchador por la libertad». Mientras a los de derechas se les calificaba de «paramilitares» o «escuadras de la muerte». ¿Qué exagero? Recuerden que hasta ayer como quien dice, a las FAR colombianas se las recibió en España como representantes de su pueblo. Claro que eran los mismos que anteayer daban el mismo tratamiento a Eta. En cualquier caso, el terrorismo de izquierdas, con su Che a la cabeza, venía gozando de una especie de patente de corso, de una legitimidad incluso, que le venía del «hambre, la opresión y la corrupción», sin que se cuestionaran nunca sus asesinatos, sus robos, sus secuestros, ni se preguntase qué clase de régimen quería establecer. Es más, se establecía una equivalencia moral entre la violencia de los terroristas y la violencia de los gobiernos, por más que estos hubieran salido de unas urnas. Lo que era una puñalada trapera a quienes con enorme esfuerzo, están tratando de implantar la democracia en países que nunca la han tenido.

Esta hipócrita actitud, este fariseísmo progre, este fascismo de izquierdas parece que se está acabando. O, mejor dicho, que ya no engaña a nadie, pues estoy seguro de que habrá quien siga en él. Pero en adelante le va a costar vender que existe un terrorismo bueno y otro malo, como si fuera el colesterol. Todos los terrorismos son malos, por atentar contra los derechos fundamentales de la persona, como son la vida y la libertad, y ninguno está, por tanto, justificado. Cuando ocurre en una sociedad democrática o que intenta serlo, por doble motivo, al ofrecer ya los canales adecuados para que todos puedan defender sus ideas y proyectos políticos. Quien intente imponerlos por el cañón de un fusil o la trilita de una bomba no es un luchador de la libertad. Es un delincuente, al que hay que tratar como tal, descargando sobre él o ella todo el peso de la ley. Y esto es lo que, finalmente, se ha hecho doctrina en la II Cumbre UE-Iberoamérica. Habrá a quien parezca poco. Habrá a quien parezca demasiado. A mí, me parece suficiente.

Una concepción de la paz
Editorial El Correo 19 Mayo 2002

La manifestación convocada por Elkarri se convirtió ayer en una multitudinaria concentración de mujeres y hombres que se dieron cita en Bilbao en pos de una determinada concepción de la paz. Resulta apreciable el éxito obtenido por la asociación que dirige Jonan Fernández tanto a la hora de activar sus últimas movilizaciones como al atraer adhesiones y recaudar fondos para su Conferencia de Paz. Sin embargo, ello no disipa el desacuerdo que Elkarri suscita en amplios sectores de la opinión y de la política vasca por su tendencia a transferir a la sociedad entera y a sus instituciones la responsabilidad de alcanzar la paz evitando en demasiadas ocasiones singularizar en los actores del terror la causa de la violencia. Así es como la «búsqueda de la paz a través del diálogo y el acuerdo» tiende a soslayar que la mera desaparición de la violencia asesina de ETA constituye no sólo un objetivo en sí misma, sino el anhelo en que confluyen más voluntades ciudadanas en Euskadi. La propia peculiaridad de la Conferencia de Paz de Elkarri vaticina un evanescente resultado. Por lo general reciben tal denominación los encuentros que concitan la presencia de los actores de la violencia para explorar una salida a un conflicto localizado en un lugar determinado del planeta. En Euskadi, sin embargo, se ha convertido en hábito la incitación constante a sociedad y partidos para que traten de imaginar juntos qué escenario podría saciar la obstinación etarra por imponer su voluntad sobre la voluntad de la sociedad.

Los dirigentes de Elkarri dicen ir contracorriente, tratando de justificar desde su bienintencionado propósito el carácter insistencialista de su acción pública. Pero lo cierto es que Elkarri no marcha contra sino a favor de una determinada corriente: de una corriente que, consciente o involuntariamente, tiende a exonerar a los causantes del terrorismo a partir del presupuesto -al parecer indiscutible- de que el vigente marco de convivencia ha de ser objeto de un profundo cambio, coincidente con las aspiraciones nacionalistas. Tras la manifestación convocada por Elkarri en Vitoria el 21 de abril, uno de sus portavoces más cualificados -Bittor Aierdi- adelantó a los asistentes un elocuente balance: «Para que la Conferencia de Paz acabe con éxito, sólo falta lo que depende de la política». El nada casual paralelismo entre el calendario político establecido por el lehendakari Ibarretxe, que tratará de marcar un hito más con la propuesta de resolución que los partidos del Gobierno vasco eleven al Pleno del Parlamento en materia de autogobierno en las próximas semanas, y el desarrollo de la Conferencia de Paz, que -según su propósito inicial- culminará pronto con un breve texto de conclusiones, se vislumbra como una calculada convergencia incapaz de generar más efectos que los políticos y partidarios. A lo sumo, un éxito de la Conferencia que no podrá admitirse como un éxito de paz.

MONSTRUOS Y FUNCIONARIOS
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 19 Mayo 2002

Lo cuenta Borges en uno de los prólogos de su maravillosa Biblioteca de Babel . Alguien había acusado a Edgar Allan Poe de imitar a los románticos alemanes en sus cuentos de terror. Poe se limitó a dar una respuesta que, en su fría precisión, llega a estremecer: «El horror no es de Alemania. Es del alma».¿Cómo negarlo?

Ayer supimos de los planes criminales del comando de ETA desarticulado esta semana: volar un furgón de la policía nacional durante el partido Rayo-Celta. Hubiera sido otra más de las muchas fechorías que los asesinos de ETA no pueden culminar últimamente a consecuencia de la eficacia policial. Sólo esa eficacia está, de hecho, ayudando a evitar una escalada de terror que, aunque frustrado, pone de relieve el auténtico descenso a los infiernos de unos sujetos que, sencillamente, se consideran con derecho a asesinar a todo el mundo. De unos desalmados. De unos monstruos.

Pero los monstruos son insuficientes. «Los monstruos existen», atestiguó el escritor Primo Levi, tras haber sobrevivido a Auschwitz, «pero son demasiado poco numerosos como para constituir un auténtico peligro. Más peligrosos son los funcionarios dispuestos a creer y actuar sin hacer preguntas».

¿Cuánto duraría ETA sin esos funcionarios ? Sí, ¿cuánto duraría sin todos esos militantes, simpatizantes o votantes de HB, dispuestos a no hacer preguntas cada vez que ETA asesina, secuestra o extorsiona? ¿Cuál sería la eficacia de la banda sin el mundo de HB, de donde, según está ya archidemostrado, salen sus colaboradores, sus chivatos, sus apoyos, todos decididos a creer que ellos son una cosa y ETA otra?

Durante muchos años se pensó que, antes o después, estos compañeros de viaje al infierno de ETA comenzarían a hacerse preguntas y que, tras ellas, dejarían de creer. Hoy sabemos que ni ha sido así ni lo será. Y sabemos que de nada han servido las dosis infinitas de esperanza y de paciencia, ahora reveladas como dosis infinitas de ingenuidad o de cinismo. HB no cambiará respecto a ETA, porque HB y ETA son las dos caras de la única moneda del terror.

De esa profunda convicción nace la necesidad de aprobar la nueva Ley de Partidos que ahora se discute. El Parlamento vasco declaró el viernes, con los votos a favor del PNV, IU y Eusko Alkartasuna, que la Ley «vulnera todos los derechos fundamentales» e «incide negativamente en la búsqueda de la paz». Tras las modificaciones del proyecto pactadas, con la aceptación de CiU, por el PSOE y el PP, lo primero constituye sencillamente una burda falsedad para consumo del mundo radical. Y un insulto a los que en Euskadi tienen todos sus derechos, comenzando por el más elemental, el de vivir, en riesgo permanente. En cuanto a lo segundo, está por ver. Algo es fácil de constatar en todo caso: que Auschwitz no habría podido funcionar ni un solo día sin aquellos funcionarios dispuestos a no hacer preguntas y a creer.

Brasil y Estados Unidos
ABC 19 Mayo 2002

Nadie duda que la primera lengua internacional sea el inglés. En cambio, asombra comprobar cómo el francés mantiene una situación de privilegio diplomático sobre el español aun cuando lo hablen muchísimos millones menos de personas. No es que el francés se use en naciones mucho más ricas (el Magreb) que las naciones de Hispanoamérica, sino que la política de defensa del idioma ha sido tradicionalmente una estrategia prioritaria de la política exterior de Francia. De producirse la absorción de todos o de algunos de los Centros Culturales que la Agencia Española de Cooperación Internacional administra en el mundo, el Instituto Cervantes se convertiría en un poderoso agente de la defensa, difusión y enseñanza del español, y por ende, en la primera embajada de la cultura española.

Cierto, el Cervantes nació para enseñar español allí donde no se habla, aunque ¿por qué no ha de ser la imagen de España allí donde también se habla? En todo caso ¿cuáles son los primeros ámbitos naturales de expansión del español en el mundo? Seguramente Brasil y EE. UU. Las fronteras económicas de la gran nación suramericana de habla portuguesa con la América de habla española son tan extensas como las culturales. Allí, el Instituto Cervantes sólo cuenta con una sede central (Sao Paulo), mientras que el ICI mantiene seis Centros Culturales. Las ventajas son obvias. En cuanto a EE.UU, la alianza del Cervantes con el organismo equivalente que México va a crear, reforzará allí nuestra influencia.

La unión del Instituto Cervantes y el ICI mejorará los recursos del español en el mundo
TULIO DEMICHELI ABC 19 Mayo 2002

El proyecto se encuentra en estado embrionario aunque el embrión existe: el Instituto Cervantes absorberá todos o algunos de los Centros Culturales que la Agencia Española de Cooperación Internacional administra en el extranjero, entre ellos seguramente los que se encuentran en Brasil.

MADRID. El secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca, sorprendía el jueves al Senado con el anuncio de la absorción por parte del Instituto Cervantes (que dirige Jon Juaristi) de los Centros Culturales que administra la Agencia Española de Cooperación Internacional en el extranjero, cuyo secretario de Estado es Miguel Ángel Cortés (anterior secretario de Estado de Cultura). Fuentes próximas al Instituto Cervantes confirmaban la noticia: «Sí, existe ese proyecto y, aunque está en sus comienzos, todo el mundo está de acuerdo». Fuentes próximas a la Agencia Española de Cooperación Internacional (que estos días se encontraban plenamente dedicadas a atender la Cumbre UE-Iberoamérica) salían al paso: «Se trata de una opinión personal de Luis Alberto de Cuenca».

No es la primera vez en la última legislatura que los ministerios de Asuntos Exteriores, por una parte; y Educación, Cultura y Deportes, por la otra, se solapan, ahí están la Sociedad Estatal de Acción Cultural en el Exterior (grandes exposiciones) y la Fundación Carolina (becas de estudios) para evidenciarlo. De hecho, por indicación de su Patronato (que preside el Rey), el Cervantes había asumido en buena medida la acción cultural exterior, y la creación de la Seacex vino a confinarle únicamente a la enseñanza del español. Bien parece que ahora el Gobierno está dispuesto a poner orden y a racionalizar institucionalmente la defensa del idioma en el mundo, lo que se considera como un acierto en medios culturales. Pero vayamos por partes.

Las cosas del Cervantes
¿Qué es y qué forma parte del Instituto Cervantes? Es una institución creada para la difusión y la enseñanza del español en el extranjero, cuya historia está vinculada a la acción diplomática, aunque su contenido sea fundamentalmente educativo. Actualmente cuenta con 38 sedes mayores, a las que se denomina «Centros» (Albuquerque, Amán, Argel, Atenas, Beirut, Bremen, Bruselas, Bucarest, Burdeos, Casablanca, Chicago, Damasco, Dublín, El Cairo, estambul, Fez, Lisboa, Londres, Manchester, Manila, Milán, Moscú, Múnich, Nápoles, Nueva York, París, Rabat, Río de Janeiro, Roma, Sao Paulo, Tánger, Tel Aviv, Tetuán, Toulouse, Túnez, Utrecht, Varsovia y Viena, a los que este año se sumarán otros dos, en Lyon y Berlín).

Asimismo, forman parte de la institución seis «Aulas Cervantes» (Belgrado, Budapest, Hanoi, Praga, Sofía y Zagreb, a las que se sumarán este año Yakarta y Pekín), que son «centros de recursos y autoaprendizaje del español, ubicados en universidades y otros centros académicos» y que «atienden a los estudiantes de español y a todas las personas interesadas en conocer la cultura en español». A todo ello se añade la red de Centros Asociados, actualmente integrada por cinco instituciones extranjeras (en Corea, Italia, Ecuador, Alemania y Grecia) que ya enseñaban español o que formaban profesorado, las cuales solicitaron asociarse con el Instituto Cervantes cumpliendo con los requisitos exigidos por éste para el cumplimiento de sus fines. (De los Centros Acreditados no haremos mención, por ser éstos instituciones españolas radicadas en territorio nacional dedicadas a la formación). Por último, hay que señalar que el Instituto Cervantes, pese a lo ambicioso de su proyecto, nada menos que la difusión y defensa del español en el mundo, nunca ha estado dotado con un alto presupuesto, aunque éste ha ido creciendo con los años y ha llegado en el presente ejercicio a 44.455.000 euros.

Las cosas de la Agencia
Por su parte, la Agencia Española de Cooperación Internacional (de la que dependen las direcciones generales de Cooperación con Iberoamérica y de Cooperación con África, Asia y Europa Oriental) cuenta con una amplia red de Oficinas Técnicas de Cooperación en todo el mundo (cuyos fines no tienen directamente que ver con la difusión de la cultura o del idioma, sino con programas de ayuda, por lo que aquí no se hace mención de ellas), así como 3 Centros de Formación y 19 Centros Culturales (repartidos en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Perú, Uruguay, República Dominicana, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, México y Guinea Ecuatorial,), que podrían verse incluidos en el proyecto de fusión con el Instituto Cervantes.

Cabe señalar que entre los múltiples fines que ambas Direcciones Generales manifiestan institucionalmente perseguir no se encuentran, explícitamente señalados, ni la enseñanza ni la difusión del idioma, sino fines mucho más amplios y difusos como la coordinación, ejecución, realización, fomento, planificación y seguimiento de las políticas españolas de colaboración en el desarrollo de las naciones de nuestro ámbito natural de influencia.

Autonomías y agravio familiar
Editorial La Razón 19 Mayo 2002

Las familias españolas son discriminadas de forma inadmisible y sufren, en los furgones de cola de la UE, un sistema de ayudas claramente insuficiente que, por si fuese poco, establece grandes diferencias según la Comunidad Autónoma o el municipio donde residan.

La existencia de una diversidad de normas autonómicas permiten, por ejemplo, que una familia numerosa tenga un descuento del 25 por ciento en los tributos municipales en Zaragoza, o que una madre trabajadora reciba en Navarra 330,5 euros mensuales (55.000 pesetas) mientras permanece en excedencia durante el primer año de vida de su bebé. Son sólo dos casos de una amplia relación de discriminaciones que hablan bien de los responsables autonómicos que las impulsan, y muy mal de la ausencia de una norma que facilite el cumplimiento de un doble objetivo: la armonización legal en todo el Estado y la aplicación del principio constitucional que establece la igualdad de los españoles.

A pesar de que España sigue hundida demográficamente, con una tasa de natalidad despreciable, el Partido Popular no ha sido capaz, como tampoco lo fueron los gobiernos de UCD o el PSOE, de arbitrar una política conjunta de apoyo efectivo a la familia. Hasta el momento se han visto muchos parches, actuaciones puntuales y demasiadas promesas y buenas intenciones, pero falta, y Aznar debe tomar buena nota de ello, un auténtico proyecto de apoyo integral a la familia.

ENRIQUE VILLAR-DELEGADO DEL GOBIERNO EN EL PAÍS VASCO/«Si la relación entre el PP y el PNV fuera buena, tendrían que relevarme del puesto»
«El mayor defecto del partido de Arzalluz es que nunca se equivoca y nunca pide perdón» «Si mi Gobierno me lo ordena, impediré por todos los medios legales que se celebre una consulta»
J. J. CORCUERA/VITORIA El Correo 19 Mayo 2002

Enrique Villar se considera un rebelde y un «señor que se equivoca y sabe pedir perdón», y, aunque se sabe dueño de una lengua afilada, le disgusta estar sometido a permanente crítica por parte de los nacionalistas, que no se cansan de pedir su cabeza al Gobierno de Aznar. La «tercera autoridad del Estado en Euskadi», después de Ibarretxe y Atutxa -como a él le gusta recordar-, critica la deriva soberanista del PNV y se muestra convencido de que su discurso hosco y provocativo es el que mejor casa con las «pésimas relaciones» que mantienen el partido de Arzalluz y el Ejecutivo del PP. «En las actuales circunstancias, puedo decir sin ningún rubor que el mejor delegado soy yo», asegura.

-Desaparecido Jaime Mayor Oreja del Ministerio de Interior, es quizá usted el dirigente del PP que mayor malestar y desconfianza genera entre los nacionalistas vascos.
-Se marchó del ministerio un gran ministro y ha entrado otro gran ministro. En este sentido, las cosas están perfectamente cubiertas. No me siento un azote de los nacionalistas, porque no tengo un látigo, ni la intención de serlo. Pero a lo que no estoy dispuesto es a callarme ante algunas manifestaciones o hechos. Si hubiera una buena relación entre el PNV y el Gobierno del PP, lo primero que habría que hacer es cambiar al delegado, relevarme del puesto. Mi perfil encaja en los momentos durísimos y de confrontación que vivimos. Puedo decir sin ningún rubor que, en estas circunstancias, el mejor delegado es Enrique Villar.

-Admita que, en ocasiones, lo que a usted le pierde son sus prontos y que muchas veces se arrepiente de no haber contado hasta diez antes de reaccionar.
-Tengo formación matemática y cuento muy bien, hasta en términos neperianos. O sea, que no es verdad. Cuando tengo una reacción es porque creo que debo tenerla, lo que no significa que no me equivoque y pida perdón.

-Se arrepintió de haber dicho que abundan los nombres vascos entre los detenidos por kale borroka .
-Ahí me equivoqué y pedí perdón. Le voy a contar una anécdota. Caminaba por Fuenterrabia, después de haber comido en un restaurante, cuando oí una voz detrás de mí que decía: «Yo también me llamo Asier». Lo primero que hice fue soltar una fuerte carcajada, dado que mi carácter es más bien jovial. Le dije que ya había pedido perdón en general y que ahora se lo pedía personalmente. Él insistió y yo, también. Le dije que me conozco y que podíamos tener un lío y mandarle al carajo. Esa es mi manera de ser. Acabamos dándonos un abrazo. Era un hombre del PNV que había sufrido mucho en Fuenterrabia. Terminamos como amigos. Un gran defecto que tenemos los políticos es que nos equivocamos. El mayor defecto del PNV es que nunca se equivoca y nunca pide perdón.

«Europa en 2049»
-Dijo que no le temblaría la mano para impedir un referéndum. El lehendakari ha dicho que lo habrá.
-Muy bien. Pues, si mi Gobierno me lo ordena, intentaré por todos los medios legales prohibir que se celebre. Simplemente, porque no es legal, no porque me guste o me deje de gustar.

-En el País Vasco francés se consideran franceses, Navarra no es nacionalista, Álava tampoco, Vizcaya está repartida al 50%. ¿Qué temen?
-Los experimentos con gaseosa. No está contemplado en la legislación y no se pueden sentar precedentes extraños, porque mañana será viva Cartagena . Y no olvidemos que la autonomía se votó por territorios históricos, y esto tendría que ser igual. Si intentaran imponerme a mí con los votos de Vizcaya lo que tengo que hacer en Álava, por supuesto que me voy a levantar. Sería injusto. ¿Y cómo se argumenta la decisión de las tres regiones francesas, si los franceses no quieren siquiera que haya un departamento vasco? Lo que no puede ser es que siempre que se dice que no al nacionalismo nos equivoquemos los demás y seamos antivascos. Es algo que me saca de quicio.

-¿Ha notado un cambio de actitud en el lehendakari y en el PNV desde el 13 de mayo?
-Ninguno. No he visto por su parte actitudes que ayuden a la convivencia y a tratar de llegar a puntos de encuentro. Está claro que caminan hacia el soberanismo. ¿Qué pretenden con su huida hacia adelante? ¿Entrar en Europa en 2049? No lo entiendo. Tenemos una autonomía muy superior a la de los landers alemanes y a la de muchos estados americanos. Hombre, no decidimos si hay pena de muerte, afortunadamente, como en Idaho. Cuando se fusionan los grandes bancos y empresas, aquí lo único que se nos ocurre es separarnos de la nación con la que hemos convivido sin grandes problemas durante muchos siglos. Cuantas más pegas pongamos y mayor soberanismo ejerzamos, las empresas, que lo que buscan es seguridad y rentabilidad, se irán de este país, por muchas prebendas que se les den.

-¿No será que lo que pretende realmente el PP es quedarse solo para buscar una polarización con el PNV?
-La soledad no es buena para nadie. La prueba es que intentamos la ilegalización de Batasuna con una ley sobre la que estamos buscando el máximo consenso. Y lo hemos conseguido cediendo, porque los acuerdos sólo se hacen a base de cesiones, con el PSOE, posiblemente con CiU y también con los canarios. ¿Quiénes se equivocan: trescientos y pico diputados o el señor Arzalluz? En la Europa moderna y democrática, en el mundo civilizado, no puede haber un partido como Batasuna, que no condena los asesinatos. El PNV no puede seguir dando abrazos a Otegi en el Parlamento, que yo lo veo con estos ojitos desde arriba. Veo cómo quieren a esos señores que se alegrarían de mi muerte. Yo le pedí a Arzalluz que Egibar, Rubalcaba y otros dejen de abrazarse con esos. «Procuraremos abrazarnos menos», me contestó.

-¿La ilegalización de Batasuna podría abrir más la brecha entre los nacionalistas y los no nacionalistas?
-¿Aún mas? Hay gentes que se dan golpes en el pecho, y, si no fuese tan trágico, sería para reírse. Creo que el primer beneficiado a corto plazo será el PNV, porque, si se ilegaliza a Batasuna y conseguimos que no monten ninguna pirula para sustituirla, sus votos se irán a la abstención o al PNV. Lo que no puede hacer este partido ahora es lo que le dé la gana después de haber vivido 25 años apoyado en la Constitución y en el Estatuto.

Mejoras en Interior
-En su opinión, ¿la Ertzaintza está más implicada contra ETA?
-Yo creo que algo más. Pero, claro, el hambre aguza el ingenio. En dos meses, ETA asesinó al ertzaina Iñaki Totorika y a una patrulla que dirigía el tráfico en Beasain. Eso ha tenido que sensibilizarles, es evidente. De todos modos, me gustaría que los resultados de la Er- tzaintza fuesen mejores, sin que por eso bajen los de la Policía Nacional y los de la Guardia Civil. Les deseo todo tipo de éxitos, porque lo menos importante es el uniforme. Las relaciones al más alto nivel en Interior han mejorado mucho.

-¿Cree usted que es factible una victoria policial?
-Sí, veo algunos síntomas. Desde que cometen un crimen hasta que se les atrapa, cada vez transcurre menos tiempo, y algunas alimañas ni siquiera han tenido posibilidad para actuar, aunque estaban a punto. Los históricos de ETA, por no llamarles histéricos, que estaban refugiados en países de Sudamérica, están viniendo y ocupando posiciones de primera línea. Antes, ETA no tenía necesidad de cambiar unas matrículas en plena calle, y ahora lo tiene que hacer. Afortunadamente, hay algo que les va muy mal. Tienen que recurrir a niños, que pasan de la escuela al cóctel molotov y, después, al coche bomba. Les estamos apretando con mucha fuerza, aunque todavía les quedan ciertos banderines de enganche, que no serán costosos de demoler si colabora toda la sociedad.

-¿Llegará el día en el que no será necesario que las FSE continúen en Euskadi?
-Siguen siendo necesarias, aunque lo ideal sería lo contrario. Si aquí hay paz y ETA no aprieta, existe una Policía autónoma que, a lo mejor, dispondría de un número de agentes excesivos en una situación de normalidad.

-¿Quién tomará las riendas del partido en Euskadi cuando se marche Mayor Oreja?
-Lo que está claro es que yo no (risas). A Carlos Iturgaiz habrá que darle algún día un poco de descanso, porque no ha tenido juventud. Habrá que pagarle con tranquilidad. Hay gente joven, importante y con mucho futuro en el partido.

Recortes de Prensa   Página Inicial