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Recortes de Prensa     Lunes 17 Junio  2002
El PSE repite estrategia ante el PNV
Editorial La Razón 17 Junio 2002

Casillas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 17 Junio 2002

Veinticinco aniversario de la democracia
Ernesto Ladrón de Guevara  La Razón 17 Junio 2002

Arzalluz hace testamento
EDITORIAL Libertad Digital 17 Junio 2002

Idénticos los muertos
GABRIEL ALBIAC El Mundo 17 Junio 2002

Iturgaiz acusa al PNV de apoyar «la construcción de Euskadi con tiros»
BILBAO. M. ALONSO ABC 17 Junio 2002

Joan Clos «abandona» a las víctimas del terrorismo
J. Arias Borque - Madrid.- La Razón 17 Junio 2002

El español en la red
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 17 Junio 2002

El PSE repite estrategia ante el PNV
Editorial La Razón 17 Junio 2002

El PSE-EE quiere recuperar el viejo protagonismo de los socialistas en la escena política en el País Vasco. Su secretario general, Patxi López, liquidó ayer los últimos restos de la digna obra de su antecesor, Nicolás Redondo Terreros, y ofreció un nuevo pacto de ampliación del autogobierno al PNV, situándose de paso como único puente posible para superar el «frentismo» entre nacionalistas y populares. López tiende una mano a Ibarreche mientras ataca con la otra al PP, para establecer la mayor distancia posible y olvidar los tiempos en que ambos exigían al PNV que abandonase la trinchera que compartía con Eta en Estella.

La nueva política socialista, apuntada ya hace meses por Rojo y otros partidarios del discurso de la alianza con el PNV como Odón Elorza, parte del hecho de que, para avanzar hacia la paz en el País Vasco, «zona cero de la democracia en Europa», hay que tender la mano al partido de Arzallus y ayudarle a salir del callejón del abertzalismo en el que se ha situado en los últimos años. Y sólo los socialistas se presentan como capaces de hacerlo, con gestos «equidistantes» y preparatorios de la próxima campaña electoral.

La oferta de López puede suponer un balón de oxígeno para los nacionalistas que, con sólo poner sordina a su proyecto soberanista, sin tener que renunciar expresamente al proceso de independencia ahora ratificado por Arzallus o Urkullu (basta con desistir de convocar el referéndum), disfrutarían en Vitoria de un mayor apoyo parlamentario para gobernar y avanzar cómodamente hacia las mayores cotas posibles de autogobierno, y llegar hasta la línea de salida de su plan de separación, de la mano del PSE. Es difícil que Eta permita al nacionalismo aceptar la propuesta, o que ésta suponga un avance electoral socialista en el País Vasco; pero mucho más difícil les será a los candidatos del PSOE tratar de explicárselo a los electores en el resto de España.

Casillas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 17 Junio 2002

Hay asuntos para comentar mucho más importantes que la actuación de Casillas contra Irlanda. Por ejemplo, lo que no se ha dicho este fin de semana en las telecelebraciones oficiosas de los 25 años de democracia: que donde manda el nacionalismo apenas hay libertad desde el 77; que con el vasco, inseparado e inseparable del terrorismo, se ha equivocado radicalmente la democracia española; que la mayoría de los escasísimos militantes antifranquistas no queríamos traer la democracia sino inplantar el socialismo, para el que las urnas eran peaje y tránsito obligados, no parada y fonda; y, en fin, que es injusto y ridículo que se oculte que la democracia la trajeron los franquistas, sobre todo porque, de creer a RTVE, la Transición la hizo la plantilla de Prisa, incluso cuando servía a la dictadura. Y creo digo creo que ni el Rey ni Torcuato ni siquiera Suárez trabajaban entonces para Polanco, a la sazón un empresario sospechosamente enriquecido editando los libros de texto de la dictadura gracias a oscuros contactos con el Ministerio de Educación.

También más importante que los tres penaltis parados por Casillas a la escuadra irlandesa, es que, demostrando esos errores casi fundacionales de la democracia española con respecto al nacionalismo y el terrorismo vascos, el PNV (cuyo gran aliado es Polanco) haya proclamado este mismo fin de semana que ha llegado el momento de romper definitivamente España. «Sin tiros», ha dicho Arzalluz, «porque eso da argumentos a quienes se oponen»; pero inmediatamente se fue a manifestar por la calle del brazo de viejos pistoleros etarras, actuales representantes públicos de la banda, para pedir que las leyes emanadas del Parlamento español para luchar contra el terrorismo no los alcancen. O sea, que 25 años después de la amnistía total para todos los presos etarras (incluidos los condenados por asesinato) y de que Arzalluz pudiera ser elegido pacíficamente diputado en Madrid, el PNV proclama la independencia del País Vasco y la anexión de Navarra, dizque «sin tiros», pero con los terroristas. Peor aún: el PCE, segunda fuerza clave en la Transición, ha celebrado sus 25 años de libertad rompiendo su compromiso nacional (aceptación de la bandera y la unidad de España) y social (Pactos de La Moncloa) y desfilando junto a los proetarras y separatistas vascos. Es decir, no celebrando las urnas que ayudó a traer, sino respaldando a quienes las rompen, a quienes queman librerías, a quienes asesinan a los candidatos elegidos por el pueblo en las listas de un partido español.

Todo esto es muchísimo más importante que lo de Casillas, claro.Pero es el portero de la Selección Nacional de Fútbol, que todavía se llama así y que gracias a él sigue adelante. O sea, que algo tiene que ver.

Veinticinco aniversario de la democracia
Ernesto Ladrón de Guevara es portavoz de Unidad Alavesa La Razón 17 Junio 2002

Lamentablemente en el País Vasco no podemos festejar el 25 aniversario de la democracia, puesto que ésta no es una sociedad libre. No puede serlo cuando gran parte de esa sociedad se ve privada de poder presentarse a las elecciones sin ver menoscabada gravemente su libertad y seguridad, sin poder salir a la calle sin escoltas. Muchos ciudadanos, por culpa del terrorismo y de los complacientes con él, no podrán elegir más que opciones nacionalistas, puesto que en muchos pueblos vascos no se podrán hacer listas que no sean las del «régimen». La calidad de vida de los que hemos apostado por arriesgar nuestra supervivencia en aras de defender con uñas y dientes nuestro derecho a la participación política y a la defensa de nuestras ideas, está tan lesionada que hoy resulta casi una heroicidad dedicarse a la actividad pública.

Te puedes encontrar con mensajes como el que yo recibí la semana pasada desde un correo electrónico que se identifica como batasuna@batasuna.com con un contenido tan expeditivo como «estás muerto», entre otras finezas por el estilo. Los derechos humanos y democráticos en el País Vasco están gravemente cuestionados con la pasividad complaciente de los partidos nacionalistas, que se muestran insensibles, más bien diría yo interesados en que continúe esta suerte de aconteceres que nos llevan a que no haya posibilidad de alternancia política ya que, cumpliendo con el acuerdo que firmaron con Eta y que dio origen al Acuerdo de Estella, se extermina a los partidos, grupos sociales y personas que no comulgan con el hecho separatista, es decir, con la construcción nacional de Euskal Herria. Por el simple hecho de no estar en esa sintonía te pueden quitar la vida y después justificarlo diciendo que eres un enemigo del País Vasco. Eso es lo que le sucedió a Buesa, y de paso enviaron al otro mundo a su escolta Jorge Díez. De esta forma colocaban los nazis las estrellas de David en las solapas de los presos judíos antes de llevarlos a las cámaras de gas, so pretexto de que eran enemigos de la raza aria.

Por todo ello, resulta igualmente repugnante la imagen de esa manifestación celebrada en Bilbao para protestar por la ilegalización de Batasuna que se prevé en la Ley de Partidos. Los nacionalistas no pierden comba a la hora de defender a su amigo y compañero de viaje: Batasuna. Y así lo ha entendido Otegui que se ha pavoneado dando a entender que había un gran apoyo social a sus tesis genocidas en esa manifestación. Tesis genocidas que se basan en exterminar físicamente a los que no piensen como ellos. El camino emprendido por los nacionalistas no tiene retorno. Se han posicionado en el lado golpista, en la posición antisistema, en el bando que predica la subversión de los valores de la democracia, de la paz y del orden constitucional. La fractura social está servida y ya no queda otra solución que la autodefensa, es decir que el Estado salve a la población perseguida y que intervenga en la protección de bienes, vidas y haciendas. Si los nacionalistas toman bando y se sitúan en primera línea del frente batasuno, defendiendo a éstos para que sigan extorsionando, amenazando, y sosteniendo la acción violenta, se convierten en cómplices activos de los exterminadores de la democracia y de la libertad.

Llegado a esta situación, roto el pacto estatutario en el País Vasco, y yo diría más: roto el marco de la convivencia, quedamos los ciudadanos libres de ataduras. Los que tragamos carros y carretas con un Estatuto de Autonomía que no nos gustaba en muchas partes sustanciales del mismo que suponían un recorte de nuestra soberanía foral y de nuestras libertades individuales, ya no estamos obligados a hacer de tripas corazón en aras de la convivencia. Son ellos, los nacionalistas, los que reniegan de ese instrumento de autogobierno. Por tanto, los que creemos en la Autonomía para Alava, como lo creían los próceres alaveses liberales y republicanos en 1919, en 1931, en 1934 y en 1936, debemos impulsar un Estatuto propio, para alejarnos de la iniquidad y la perversión moral que representan los nacionalista, y, sobre todo, para alejarnos de la Euskadi conflictiva. Y también para recuperar nuestro orgullo de vascos, pero, sobre todo, para rescatar nuestros valores cívicos de personas de bien, pacíficos y laboriosos. Y ese orgullo es imposible con estas malas compañías. Siento una profunda vergüenza de que estemos continuamente en las páginas de sucesos y que los medios de comunicación no hablen de otra cosa que de nosotros, como si no hubiera más problemas. O más bien como si fuéramos el problema, pues realmente lo somos, y grave, desde una perspectiva de Estado.

Creo que debemos aceptar una consulta popular, de forma separada e independiente en cada territorio foral. Hay, al menos una pregunta que formular a los alaveses: ¿estás dispuesto a seguir así, con este grado de tensión y conflictividad, o prefieres un nuevo Estatuto en Álava y para Álava, a fin de ganar libertad, paz y prosperidad moral, económica y cívica?

Estamos hartos. Esto está llegando demasiado lejos. ¿Para qué sirve la «nación vasca» sin derechos ciudadanos? ¿Para qué sirven las naciones sin ciudadanos? Las naciones con súbditos son despóticas, feudales, predemocráticas.

Arzalluz hace testamento
EDITORIAL Libertad Digital 17 Junio 2002

Para plantear la cuestión de la independencia en un territorio como el País Vasco, cofundador de España, con unas cotas de autogobierno que sólo superan quizá los cantones helvéticos, es preciso dar la espalda a la Historia y abandonar el terreno de la política racional para entrar de lleno en el del fanatismo mesiánico. La “reinstauración” de un pasado épico inexistente —inventado por mentes paranoicas y deshumanizadas—, al que la megalomanía de personajes como Arzalluz y la pusilanimidad de toda una generación de políticos —que se autoestigmatizaron y autoanularon por creerse “herederos del franquismo”— se ha convertido en el máximo objetivo político de una parte considerable de los vascos. Nada sorprendente si se tiene en cuenta que el PNV, ante la pasividad de los gobiernos democráticos que se han sucedido desde la Transición, lleva veinticinco años reescribiendo la Historia y censurando todo aquello que pudiera afectar, siquiera ligeramente, la credibilidad del nacionalismo.

Lamentablemente, a quienes esperan y prometen paraísos, difícilmente puede convencérseles con argumentos racionales. Sólo la cruda realidad de los hechos puede sacar de su letargo sentimental a quienes todo lo supeditan a la conquista de la “tierra prometida”, sin pararse a examinar el precio que por ello deben pagar, mucho menos el que hacen pagar a otros.

Es esa profunda corrupción moral que resume la frase “el fin justifica los medios” lo que ha impulsado a Arzalluz a compartir manifestación en Bilbao con Josu Ternera, en contra de la ley que permitirá ilegalizar la sección “política” de Eta, precisamente el día en que se celebraba el 25 aniversario de las primeras elecciones democráticas. Poco hay que decir de Ternera, uno de los jefes de la banda terrorista en su etapa más sangrienta. Al menos, dentro de su abyección, es coherente en sus planteamientos. Menos aún de los comunistas de Izquierda Unida, también presentes en la manifestación, que —salvo honradas y muy meritorias excepciones— siempre se han volcado en el apoyo de quienes, como los batasunos, no descansarán hasta instalar el GULAG en España. Sin embargo, Arzalluz, antaño democristiano, que blasona de hacer política “a golpe de votos” y critica a quienes la hacen “a golpe de tiros”, no tiene empacho después en compartir pancartas con los “chicos de la gasolina” ni con los dialécticos del tiro en la nuca, tan sólo porque comparte con ellos el objetivo final, mucho más valioso para él que todas las vidas humanas segadas o arruinadas por sus compañeros de viaje.

Arzalluz se hace viejo y, en su complejo de Moisés, empieza a pensar que acaso no llegue a pisar la “tierra prometida” de la independencia, aunque ya la divisa en el horizonte a corta distancia, encaramado sobre el montón de los cadáveres que Eta ha ido acumulando: tan sólo tres o cuatro legislaturas bastarán, según el profeta aranista, para culminar la travesía del desierto del “pueblo elegido”. Él ya ha cumplido su “misión”, y como quien sabe que la muerte (física y política) está próxima, se libera de caretas, subterfugios y ambigüedades para mostrarse tal cual es: no precisamente el Moisés bíblico, sino un vulgar líder sectario y visionario que intenta arrastrar a sus adeptos al suicidio colectivo.

Idénticos los muertos
GABRIEL ALBIAC El Mundo 17 Junio 2002

Multitud, los idénticos: la patria resuena en la voz vasca de sus hijos. Todo es aquí fervor de los que creen, unción tras las banderas que restallan sobre el sepulcro de la inteligencia.Pensar es antipático y sereno. Y el hombre, un animal de afecto y ruido, de miedos, de recelos y esperanzas: todo aquello que la razón no cura. La razón sólo dice lo incurable de esa aburrida enfermedad: ser hombre.

No hay consuelo donde hay inteligencia. Consuelo dan confesionario y clérigo: aquéllos que comercian esperanza. Lo peor de este mundo: la certeza de aguardar ser salvados por el Otro. Nada puede ni aun la perseverancia en ese duro pensar contra sí mismo al cual Platón llama filosofía; nada, frente al mercader de certezas más necio, más vacío, más seguro en su tráfico de fe y de quincalla.La fe es, de todo, lo más placentero.

Son múltiples sus nombres y ella es una: identidad. No hay envilecimiento que no conforte el vínculo paterno. Reconocer en otros mi mirada, recuperar el eco de mi voz en otras voces, a eso llaman placer.O servidumbre. Y todo, ante ese vínculo, es perdido. No hay concepto que pueda confrontarse al peso plúmbeo de la fe más necia.

En la fría rejilla del análisis, nada de Arzalluz mueve sino a risa. Rara vez, tanto ruido y tan vacío de concepto o siquiera coherencia. Casi nunca, eficacia más redonda. No habla la patria a los que se empecinan en trazar en su voz secuencias lógicas.El Nombre de la Patria es inefable, exigirle razones es blasfemia.Dio el siglo XIX esa suplencia grave y terrena de aquel Dios perdido en los repliegues del tiempo Ilustrado. La Patria es Dios desde aquel día mismo en que alzaron los hombres la constancia de haber visto caer al Padre Eterno bajo los muros de cualquier Bastilla. En vez de ser felices, decidieron tal es el grado de locura humana ponerle un implacable sustituto. La patria fue, de súbito, inventada para poder seguir sacrificando voluntad propia en voluntad ajena: exorcizó la angustia de ser libres en un mundo vacío de sentido, pues que el sentido es el dios de los dioses.

Nada mueve esa prolija matanza que define el mito del siglo XX, sino esta religión de nuestro tiempo: la nación, que sólo ive de sangre, de necedad, de perfecta obediencia. Eso soñaron piojosos suicidas: patrióticas trincheras de 1914. Eso soñaron exterminadores arcángeles de la patria alemana, visionarios de la gran madre Rusia; meapilas de España y sacristía. Todo viejo, todo de mugre y caspa. Costra que nunca rompió el siglo XX, nuestra herencia más cruel y más hortera.

Arzalluz. Identidad. Patria. Muerte. Y un infinito hastío de ser hombre.

Iturgaiz acusa al PNV de apoyar «la construcción de Euskadi con tiros»
BILBAO. M. ALONSO ABC 17 Junio 2002

Populares y socialistas reaccionaron con estrategias dispares a las declaraciones de Xabier Arzalluz sobre la independencia para el País Vasco y a la presencia de los nacionalistas en la manifestación contra la ilegalización de Batasuna. Mientras Carlos Iturgaiz acusaba al PNV de apoyar «la construcción de Euskadi con tiros y coches bomba», Patxi López volvía a tender la mano a Ibarretxe.

El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz manifestó ayer que «Arzalluz retrató el sábado al PNV, pidiendo por la mañana la independencia y por la tarde compartiendo calle con Batasuna». Consideró que la unidad del «movimiento nacionalista en defensa de los principios independentistas» se produce porque el PNV «no quiere la derrota ni policial, ni judicial, ni social de ETA-Batasuna, ya que los radicales hacen el trabajo sucio al PNV».

En opinión de Iturgaiz, «el apoyo de Arzalluz a Batasuna demuestra que el nacionalismo que dice llamarse democrático, además de ser abogado defensor de ETA y Batasuna, respalda echándose a la calle a quienes pegan los tiros en la nuca y a quienes los vitorean».

A su juicio, trazar un horizonte de independencia, como hizo Arzalluz, «colocaría al País Vasco como la Albania de los años sesenta», por lo que calificó esas declaraciones como «reflexiones sacadas de un tratado sobre el sueño nacionalista de un vasco delirante».

Para el secretario general del PP, Javier Arenas, las declaraciones de Arzalluz están en consonancia con su actitud «excluyente de siempre» y revelan la «coincidencia en los fines con Batasuna. El PNV se ha quitado la careta», dijo.

Tender la mano
A pesar de la radicalización del PNV, el secretario general del PSE, Patxi López, tuvo un discurso conciliador con el partido de Arzalluz. Se mostró dispuesto a suscribir un acuerdo con los nacionalistas a favor de un autogobierno «amplio» y del pleno desarrollo del Estatuto. Negó, no obstante, la posibilidad de entendimiento sobre la convocatoria de un referéndum y señaló que esa iniciativa se convertiría «en el más grave signo de la sociedad vasca». Por ello, pidió a Ibarretxe que «no queme las naves de un posible consenso democrático por contentar al sector radical del nacionalismo».

El PSE presentó ayer en San Sebastián un «triple compromiso por las libertades ciudadanas, la democracia municipal y el autogobierno pleno» en un acto conmemorativo del 25 aniversario del primer congreso del partido en la democracia. En ese marco, Patxi López manifestó que su partido buscará la fórmula para que los diputados y senadores socialistas vascos tengan un subgrupo parlamentario propio en el Congreso y en el Senado y que solicitará a la dirección del PSOE que un representante del PSE acuda a las reuniones del Pacto Antiterrorista.

Acuerdo de autogobierno
López mostró la disposición del PSE a suscribir un acuerdo final en la Comisión de autogobierno del Parlamento vasco y a defenderlo en Madrid, al tiempo que apostó por «un proyecto autónomo y propio» para los socialistas vascos, sin presiones «ni de Vitoria, ni de Madrid», basado en el constitucionalismo, el autonomismo y el diálogo.

Joan Clos «abandona» a las víctimas del terrorismo
J. Arias Borque - Madrid.- La Razón 17 Junio 2002

Fuentes cercanas a la delegación catalana de la Asociación Víctimas del Terrorismo han denunciado a la razón el «vacío» que se hace desde el Ayuntamiento de la Ciudad Condal, que dirige el socialista Joan Clos, a esta plataforma. El consistorio comenzó poniendo pegas a los paneles que llevaba la AVT con la fotografía de casi todas las víctimas de Eta a la plaza de San Jaume, y la presión fue aumentando hasta que consiguieron que esta plataforma organice sus concentraciones de repulsa al terrorismo en otro lugar. Las Víctimas catalanas las convocan junto al centro comercial Hipercor, en el que se vivió uno de los atentados más sangrientos de la banda, pero el día siguiente del atentado a las 20.00 horas, para no coincidir con la del Ayuntamiento, siendo la primera tras el asesinato del edil popular en Durango José María Pedrosa (cuatro de mayo de 2000). Pese a ser invitados los representantes del ayuntamiento, cuando se han realizado ya cerca de cincuenta concentraciones todavía no ha acudido ningúno.

El caso más llamativo de la saña con la que el Ayuntamiento «humilla» a la AVT lo encontramos en el proyecto que tiene la asociación para que se coloque en cualquier plaza de la ciudad una escultura en homenaje a las víctimas. Tras años de negativa (en Terrasa se aprobó y construyó en seis meses), ahora han apro- bado el proyecto, pero consideran que el escultor que propone la AVT, una víctima de Eta, «no tiene la sensibilidad suficiente» y han encargado la construcción a la estatua al norteamericano Sol Hewitt, esperto en víctimas de la Guerra del Vietnam.

El español en la red
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 17 Junio 2002

El español es, junto con el inglés, la lengua más dinámica y operativa del mundo. Ninguna de las dos ocupa el primer puesto en cuanto al número de parlantes, pero ya se sabe que cantidad y tamaño no siempre determinan la importancia de los valores. ¿No tiene más grandeza la pequeña Holanda que la inmensa Siberia? Decimos esto porque, lamentablemente, el español no ocupa, ni por su influencia como gran lengua cultural, ni por el número de hablantes, el lugar que debiera dentro de ese circuito mundial de la comunicación que es Internet, donde el inglés acapara el 44,7 por ciento de los contenidos que circulan por la red.

Decimos que el parámetro a seguir no es tanto el número de personas que en el mundo hablan una determinada lengua, como la influencia que en las sociedades modernas ejerce el idioma en sí mismo. El chino, que es la lengua que más personas hablan en el mundo, sólo ocupa el 11,9 por ciento de los contenidos que circulan por Internet, frente al 44,7 por ciento del inglés. Ello es así porque en inglés, y no en chino, están escritos los renglones más interesantes que transitan a diario por Internet, desde los últimos adelantos médicos y científicos, hasta las obras y publicaciones más prestigiosas y reconocidas del mundo.

Habrá que admitir que el español, la tercera lengua más hablada de la Tierra ¬la segunda si excluimos al chino¬ no tiene en la red la presencia que merece, sobre todo, si tenemos en cuenta que España es una de las potencias culturales más importantes del mundo. Sólo el 5,6 por ciento de los contenidos de Internet están en español. En estos momentos, según datos facilitados por la compañía Telefónica, el 44,7 por ciento de los contenidos que circulan a través de Internet están en inglés; el 11,9 por ciento en chino y el 9,5 por ciento en japonés. El alemán ocupa el 6,1 por ciento y, como hemos dicho, sólo el 5,6 por ciento de los contenidos están en español. Por detrás de nuestra lengua se sitúa el francés (4,4 por ciento), el coreano (4,4 por ciento), el italiano (3,1 por ciento), portugués (3 por ciento) y holandés (1,4 por ciento).

¿Qué quiere decir todo lo anterior? Que España está a la cola de Europa en la sociedad de la información. Hay que tener en cuenta que en cuanto a porcentajes de hogares conectados a Internet, España sólo supera a Grecia, estando por debajo del resto de los países de la Unión Europea, incluida Portugal. El Gobierno debería adoptar medidas que fomenten el uso de la red por parte de los españoles, sobre todo, porque en Internet reside una parte importante del futuro de los países desarrollados. Desde 1999 hasta ahora, el español ha pasado en Internet del 5,3 al 5,6 por ciento, en tanto que China, en el mismo período, pasó del 4,1 al 11,9 por ciento.

En cualquier caso, el horizonte tiene color cálido, ya que para el 2005 habrá 85 millones de internautas en español y 216 millones tan sólo cinco años más tarde.

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