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Recortes de Prensa     Martes 18 Junio  2002
El derecho a ser españoles
Editorial ABC 18 Junio 2002

Lista única para PNV y Batasuna
Editorial La Razón 18 Junio 2002

La ley y la trampa
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 18 Junio 2002

Ilegalizar ideas
Iñaki EZKERRA La Razón 18 Junio 2002

Un déjà vu
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 18 Junio 2002

UN HECHO MUY SERIO
FERNANDO ONEGA La Voz 18 Junio 2002

Rajoy dice que el sistema educativo del PNV en el País Vasco es «letal»
NIEVES COLLI ABC 18 Junio 2002

El Gobierno dice que el PNV no combate el entorno de ETA al «coincidir en los fines»
LOURDES PÉREZ/ENVIADA ESPECIAL. LAS PALMAS El Correo 18 Junio 2002

El presidente del Supremo contradice a sus jueces y afirma que la apología es terrorismo
J. A. BRAVO/COLPISA. LAS PALMAS El Correo 18 Junio 2002

El derecho a ser españoles
Editorial ABC 18 Junio 2002

El terrorismo no se alimenta únicamente con actos de violencia criminal. Muy cerca de la barbarie se sitúan la mentira, la falacia o el chantaje, porque afectan a la condición moral del ser humano que construye su identidad (personal y colectiva) por medio de ideas, sentimientos y emociones. Esta vez se ha pronunciado sin ambages la palabra «independencia» referida al País Vasco. Ayer mismo se debatía, en un ambiente más solemne e institucional acerca de la conveniencia de superar el estatuto de autonomía e incluso la propia Constitución como espacio político. Por fortuna, desde el ámbito del nacionalismo democristiano catalán, voces sensatas han expresado su distancia respecto a dichos planteamientos. Muchas veces, tal vez demasiadas, una mezcla confusa entre resignación, vergüenza ajena y prudencia convencional aconseja el silencio (y casi la indiferencia) ante la actitud provocativa, Pero no es ésta la hora de callar. Digamos, pues, la verdad con tanta serenidad como firmeza y siempre, por supuesto, desde el respeto más profundo al Estado Constitucional que los españoles hemos construido a partir de un proceso de transición política del que nos sentimos legítimamente orgullosos: Álava, Guipúzcoa y Vizcaya forman parte constitutiva e inescindible de España, por razones históricas, socioculturales, económicas y jurídico-constitucionales. El derecho a ser españoles que pertenece a nuestra generación y a las generaciones futuras no puede ser enajenado por hipotéticas mayorías circunstanciales, ni por la presión que impone la violencia en un «estado de naturaleza» a modo de los clásicos, donde ninguna autoridad es capaz de garantizar la vida, la libertad y la seguridad de los ciudadanos.

Por razones históricas, en efecto. La historia puede ser falseada, pero nunca engaña. España es una realidad anterior en el tiempo y superior en el plano axiológico a sus partes constitutivas, todas ellas intrínsecamente valiosas y necesarias. Es, junto con Francia e Inglaterra, la primera entre las naciones que alcanzan en el Renacimiento la novedosa condición de Estados. Pero la percepción unitaria es muy anterior, al menos desde la hispania romana y a lo largo de la Edad Media. En ese esfuerzo común, muchos vascos han estado (y siguen estando) en primera fila, protagonistas, como todos los demás, de éxitos y de fracasos, de grandezas y de servidumbres. Por el contrario, la idea de Euskadi en su versión estrecha y reduccionista surge hace apenas un siglo, a partir de una ideología esencialista, que incorpora elementos racistas y sueños delirantes de pureza original. No hay lugar para razas, tribus ni leyendas en la España constitucional de nuestros días, heredera de la mejor tradición ilustrada, liberal y pluralista.

En el plano sociocultural, es imposible imaginar una identidad diferenciada entre «vascos» y «españoles», salvo que sea impuesta por métodos de corte nazi o estalinista. La morfología del homo ludens es común a todos, en el ocio y en la fiesta, en el deporte y en la vida familiar, en las formas de vida en definitiva. En todo caso, en tiempos de globalización y europeísmo, no es fácil ni conveniente apelar a las esencias, mucho más cuando son exageradas o imaginarias. La España contemporánea cuenta con una riqueza cultural que hace de nuestro país una gran potencia, con ventajas evidentes para todos. Volver a las cavernas es peor que un error: es una forma estúpida de dar bazas al adversario en una lucha competida e incierta.

Más de lo mismo puede utilizarse en los argumentos de naturaleza económica. No hace falta insistir en que la economía vasca está inserta en el núcleo mismo de la economía general española. Ni la revolución industrial, ni la crisis posterior ni la evolución del sistema financiero y del tejido empresarial pueden explicarse de forma autónoma o independiente. La desgraciada incidencia del terrorismo y la complacencia ante los radicales han pasado ya factura en las grandes cifras macroeconómicas, pero también en las economías domésticas, en una triste emigración a la inversa que busca el aire que hace falta para respirar o en el aspecto sórdido y agresivo de muchos lugares que fueron privilegiados. El coste de una imposible independencia resulta tan abrumador que no hay homo economicus capaz de asumir tan lamentable cuenta de resultados. ¿Es preciso seguir insistiendo en la demostración de la evidencia?

Nos queda la política: «España se constituye...»; «la soberanía nacional reside...»; «...la indisoluble unidad de la nación española...». Son expresiones literales que proceden de la parte normativa de la Constitución de 1978, concretamente de su título primero. Saben de sobra los dirigentes del PNV que no está en sus manos la convocatoria de un referéndum, ni es concebible que la presión arranque la consulta a quienes lícitamente pueden disponer sobre ella. Dudan esos mismos dirigentes, y es lógico, acerca del resultado, a pesar de que las reglas del juego son profundamente desiguales. Pero, sobre todo, deben tener presente la convicción irrevocable que expresa la norma constitucional, cuya fuente de legitimidad es España y no la yuxtaposición de sus Comunidades Autónomas. No hay derechos políticos anteriores a la Constitución, por mucho que se empeñen en sus logomaquias algunos defensores trasnochados del romanticismo jurídico. La voluntad de los españoles se expresa en esta verdad sencilla: España es el sujeto histórico-político que sirve de marco, sin limitación temporal alguna, a nuestra convivencia en paz y libertad.

Lista única para PNV y Batasuna
Editorial La Razón 18 Junio 2002

El PNV ha cerrado filas con el brazo político de Eta ante la nueva Ley de Partidos y acordado con ellos un pacto, todavía secreto, por el que los miembros de la coalición proetarra podrán presentarse en una lista nacionalista única en las próximas elecciones municipales, después de que Batasuna sea deslegalizada. El acuerdo, del que hoy informa en exclusiva LA RAZÓN, se concretó hace tres semanas en el curso de una reunión celebrada en Navarra y auspiciada por el partido de Arzallus.

De las conversaciones se deduce que, una vez más, el PNV sigue necesitando la existencia del brazo político de Eta y que no está dispuesto a ver desaparecer del mapa electoral el árbol del que recoge sus nueces. A la vista del acuerdo se explica con mucha mayor claridad el comportamiento indecente del primer partido de los nacionalistas vascos, que el domingo no tuvieron el menor impedimento para manifestarse del brazo de los que jalean y amparan a los asesinos. La Ley de Partidos, consensuada por el PP y el PSOE y apoyada por la práctica totalidad del Congreso de los Diputados, se ha revelado como un instrumento eficaz, capaz incluso antes de su entrada en vigor de clarificar las posturas de unos y otros. Así, mientras que el PSE-EE de los socialistas vascos trata aún, a pesar de todo, de diferenciarse del PP y tender un nuevo puente hacia el partido de Arzallus, los nacionalistas prefieren seguir en el callejón soberanista y desprecian el camino de la moderación. Están ya convencidos de que no hay marcha atrás y que sólo queda avanzar en el camino hacia la independencia que pasa, necesariamente, por la estrategia diseñada en el pacto de Estella. Eta es quien tiene las pistolas y la capacidad de asesinar y, con ellas el poder de silenciar cualquier voz discrepante o «michelín» que pudiera surgir en el propio seno del PNV. Por eso Eta pudo marcar en Estella los tiempos y estrategias y vuelve ahora a cerrar cualquier vía respetuosa con la Constitución y el Estatuto.

Todo parece indicar en la situación política del País Vasco, sobre todo tras la carta pastoral de los obispos y la de los sacerdotes nacionalistas, que el PNV busca todos los apoyos posibles, incluso forzándolos, para agitar las aguas políticas en su provecho, en una apuesta en la que se piensa incluso integrar a la coalición comunista de Izquierda Unida. No es descartable que el apoyo de Javier Madrazo, hasta ahora alineado en todo con los nacionalistas, incluyese la renuncia a sus propias listas electorales para formar parte de una candidatura única frente a los «constitucionalistas» del PP y el PSE-EE.

El acuerdo, nacido para sortear la Ley de Partidos, puede resultar eficaz para salvar a los candidatos de Batasuna, pero a cambio de pagar el alto precio de hacerse compañeros y defensores de quienes apuestan por el tiro en la nuca. Una pésima tarjeta de visita, ensangrentada por un millar de víctimas, de imposible presentación en cualquier foro internacional.

La ley y la trampa
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 18 Junio 2002

Recordarás, querido lector, el engolamiento de algunos comentarios sobre el respaldo de la ley de Partidos: un noventa y cinco por ciento de los diputados, un hecho histórico, un triunfo del espíritu democrático. Todavía resonaban esos comentarios cuando la ley recibía ya el primer pinchazo traidor, innoble, uno de esos navajazos con los que el Poder Judicial castiga nuestra vida pública, nuestra convivencia. Nada menos que en el costado del terrorismo. Donde más nos duele. El ponente Perfecto Andrés Ibáñez hizo el trabajo que podría encargarse al peor enemigo de nuestra paz civil. Lo hizo con la autoridad de la magistratura, con el garantismo que puede celebrarse en un espíritu sofisticado. El hecho es que con aplicaciones como la de los tres magistrados de esa Sala será difícil ilegalizar a Batasuna, y, entonces, ¿de que habrá valido que la ley de Partidos haya sido una de las más votadas si queda en papel mojado?

Pero, dejando de lado la interpretación de Perfecto Andrés (incluso su traducción libre del Gora ETA como un viva a la libertad vasca), creo que en pocas ocasiones se ha dado un grado mayor de fariseísmo político que en la aprobación de esta ley. Diré más: me temo que, excepción hecha del PP, el resto de los grupos que terminaron apoyando la ley están decididos a mantener a Batasuna en la legalidad. Sé que estoy haciendo un juicio de intenciones, muy grave políticamente, pero tengo razones para ello. He visto desfilar ante mis morros a demasiados impostores como para no reconocerlos inmediatamente. En ese sentido tendría que hacer un canto a Solé Tura, que al menos tuvo la valentía de decir que no estaba de acuerdo con la ilegalización de Batasuna. Es decir, tuvo la valentía de declarar públicamente su cobardía y tuvo el valor de exponerse al desprecio de otros, es decir, al desprecio que inexorablemente yo, por ejemplo, sentí inmediatamente hacia él. Al menos él nos permitió entender el clima que existía en el interior del socialismo y de los grupos parlamentarios socialistas tanto en el Congreso como en el Senado. Gracias a avisos como los de Solé Tura pudimos intuir que la aprobación de la ley era una inmensa impostura colectiva y que por tanto nos podemos temer lo peor. Yo, desde luego, me lo temo. Tengo la certeza de que el Partido Socialista se empleará a fondo para contrarrestar las iniciativas de ilegalización en cuanto despunten. Los socialistas moverán los hilos en el Poder Judicial, en los medios de comunicación... Se buscarán escapatorias garantistas, interpretaciones sofisticadas, se contará con magistrados como Perfecto Andrés Ibáñez.

No me paso de desconfiado. Oirán ustedes los argumentos de CiU el día que el PP pida la ilegalización de Batasuna. Oirán los de Zapatero, los de Pachi, los de Maragall...

De momento, el PNV ha bajado a la calle del brazo de Iruin, de Idígoras...

Han hecho el paseíllo juntos. A ver quién se atreve. Y no ha bajado el tono Arzalluz. Al revés. Ha puesto fecha a la independencia. No sólo se ha exhibido con quienes hacen diariamente apología del terrorismo y colaboran orgánicamente con ETA, sino que ha amenazado al Estado de Derecho (qué pleonasmo, Dios mío, si la moral y la lógica estuvieran un poco bien repartidas) con la independencia del País Vasco. Dijo que habrá declaración de independencia dentro de tres o cuatro legislaturas. ¿Y saben qué comentario le mereció este anuncio a Zapatero cuando era entrevistado por Luis Herrero? Que Arzalluz era un pretencioso si pensaba durar tanto tiempo.

Con la ley de Partidos no se hizo la trampa. No fue necesario. El patio estaba lleno de tramposos.

Ilegalizar ideas
Iñaki EZKERRA La Razón 18 Junio 2002

Para su manifestación del sábado en Bilbao contra la nueva Ley de Partidos, Batasuna había pegado unos carteles en los que se podían ver unas cuantas manos de diferentes colores ¬una blanca, otra amarilla, otra morena...¬ sobre la siguiente leyenda: «Todas las ideas, todos los proyectos». A simple vista tal propuesta puede parecer angélica pero una lectura algo más atenta revela su terrible contenido. Ese cartel resumía toda la perversión del nacionalismo y toda su grave tergiversación de valores. ¿Cómo que todas las ideas y todos los proyectos! ¿También las ideas de Hitler y Stalin? ¿También el proyecto de la «solución final» que acabó con seis millones de judíos? ¿También el Gulag y los millones de deportados en la Unión Soviética? ¿También la independencia vasca al precio que sea, inventando falsos derechos colectivos y, por lo tanto, abstractos así como pasando sobre los Derechos Humanos y las libertades de miles de hombres y mujeres concretos?

¿Desde cuándo todas las ideas son respetables? Lo que es respetable es la vida humana, las personas como tales, la integridad física incluso de la gentuza menos respetable. Y aquí viene la segunda manipulación que había en el cartel: los individuos ¬simbolizados por las manos¬ son homologados con las ideas, sustituidos por ellas en el trayecto que va de la imagen al texto. Este fatídico truco de magia es el responsable de los capítulos más negros del siglo XX y la consecuencia lógica de una frase de Egibar: «las personas somos instrumentos de las ideas». Para Egibar y su nacionalismo el ser humano y su vida están después de la etnia, la lengua, la tierra, la nación...

En aceptar tácitamente ese «axioma» reside la perversión de los obispos vascos, que sólo han condenado el crimen pero no la ideología ni los grupos políticos que lo inspiran. ¿Claro que se puede y se debe ilegalizar ideas! A quien no se puede ilegalizar es a las personas. ¿Es que esos ultranacionalistas pretenden que el Estado prohiba a las personas mismas como hacen ellos? También echar a los obispos a los leones o ponerlos a dieta es una idea, pero, sin duda, ellos pensarán que no es una idea muy buena; que es una mala idea.

Con el fervor acrítico hacia la idea pasa como con el elogio indiscriminado al libro, como si no hubiera sido libro, también el «Mein kampf». Hay buenas y malas ideas como quienes las tienen. «Nunca extrañéis que un bruto se descuerne luchando por la idea», escribió Machado. No hay quien mayor culto sea capaz de rendir a una idea que el bruto. Quienes salieron el sábado a la calle en Bilbao no son menos brutos porque tengan una idea entre ceja y ceja. Lo son por esa misma razón.

Un déjà vu
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 18 Junio 2002

La ventaja de vivir en un país virtual como éste es que cuando suceden las cosas ya las has visto en ETB. Un suponer, la manifestación que el sábado, 15 de junio, recorría Bilbao en protesta contra la Ley de Partidos, un servidor la había visto en el Teleberri-2 del miércoles, 30 de mayo. ¿Cómo puede ser tal maravilla?, se preguntarán ustedes, gente acostumbrada a que sucedan los hechos y a que después sean relatados por los medios con mayor o menor fidelidad, con más o menos prontitud y esmero.

Fue gracias a ETB. La noticia que abrió aquel informativo era, en rigor, una convocatoria. Anunció que el 15 de junio iba a tener lugar en Bilbao una manifestación convocada por una plataforma ciudadana tras el lema: «No a la ilegalización. Todos los proyectos, todas las ideas, todas las personas». La pantalla mostraba una manifestación muy nutrida en cuya pancarta desaparecía la consigna original, sustituida por el lema citado, creo recordar que en castellano. Seguramente el texto en euskera que encabezó la manifestación real lo emplearon en la versión de la noticia que emitió Gaur egun en ETB-1 aquella misma noche.

Se pudo hacer mejor. Puestos a manipular la imagen, no se comprende que se limitaran a cambiar el lema. Pudieron, por ejemplo, situar a los obispos llevando la pancarta. Así, Arzalluz, nuevo Moisés hacia una Tierra Prometida del Soberanismo que él no pisará (faltan tres o cuatro legislaturas), podría haberse codeado con gente de bien en vez de perderse en la muchedumbre para no coincidir con Josu Ternera y Otegi, a los que acusaba dos días antes de «usurpar» la marcha. ¿Por qué Arzalluz acudió a la manifestación usurpada por Batasuna y no lo hizo a la que convocó el lehendakari «por la paz» el 21 de octubre de 2000? Misterios del alma humana. ¿Qué querrá decir «todas las personas», si a él no le cabe Emilio Guevara en el partido, si soñaba con la desaparición, «política, se entiende», de Nicolás Redondo?

Días de mucho, vísperas de nada, ya lo dice el refrán. Tan llenas de gentío las calles de Bilbao el sábado por la tarde y tan vacías el domingo, mientras la selección española ganaba a Irlanda el paso a los cuartos de final gracias en buena parte a Fernando Morientes e Iker Casillas, hijos ambos de guardias civiles, dicho sea sin otro ánimo que el de informar. ¿Vamos a llegar así al soberanismo? ¿Con un Pueblo Elegido que se muerde las uñas en las tandas de penaltis, a pesar de que ETB, lógicamente, diera la información del partido desde el punto de vista irlandés? Natural, si aspiramos a tener con España «las mismas relaciones que con Madagascar», según dijo nuestro preclaro consejero de Justicia. Tenemos mucho pastor, pero el rebaño se distrae, qué lástima.

UN HECHO MUY SERIO
FERNANDO ONEGA La Voz 18 Junio 2002

Mientras la España deportiva sonríe y eleva a los altares a su santo patrón Íker Casillas, la España política tiene poco que celebrar. La huelga aparece marcada por nubarrones de coacción, después de que los sindicatos han decidido no aceptar los servicios mínimos dictados por el Gobierno. Y el gran conflicto territorial, el del País Vasco, ha conocido un nuevo hito con el pronunciamiento de Arzallus por la independencia. De esto último quiero hablaros hoy.

Arzallus ha vuelto a provocar: le ha puesto fecha (tres o cuatro legislaturas) a la proclamación del estado vasco fuera de España y dentro de Europa. Es un salto muy significativo dentro de su dialéctica. Le ha perdido el miedo a las palabras, plantea abiertamente la meta secesionista y se ha atrevido a formular un plazo. Es un hecho muy serio. Aunque tenga como objetivo inicial comenzar la conquista de los votos de Batasuna, estamos ante un compromiso formal de romper la unidad de España. Y con mucho respaldo social.

Sorprenden, por ello, las respuestas madrileñas : unos cuantos desprecios, y a otra cosa. Se le critica básicamente por estar en una manifestación «al lado de asesinos». Hemos llegado a escuchar que a Arzallus hay que tomarlo de broma. ¡Curiosa forma de taparse los ojos! ¿Se dan cuenta los críticos de que, si Arzallus estaba en esa manifestación es porque, efectivamente, coincide con los objetivos de Batasuna y ETA?. Eso, para muchos nacionalistas, no es un demérito. Es un estricto cumplimiento de su obligación de liderar el secesionismo. Es la necesaria unidad de la nación vasca para ganar su guerra con el Estado español.

No nos tapemos los ojos ni los oídos. Se está construyendo la independencia vasca. Y con más rapidez de la pensada. Cualquiera que ponga un sismógrafo a la situación, verá que el nacionalismo pone cada día un nuevo mojón hacia esa meta. Y el Estado, ¿qué hace? El Estado se tranquiliza diciendo: son «cosas de Arzallus». El Estado no sabe qué hacer. El Estado no se mueve. El Estado es Don Tancredo.

Rajoy dice que el sistema educativo del PNV en el País Vasco es «letal»
NIEVES COLLI ABC 18 Junio 2002

Los ministros de Justicia y de Interior criticaron ayer al PNV por su cada vez más claro acercamiento al nacionalismo radical. Acebes calificó de «vergonzosa» la actuación de Xabier Arzalluz, que tras su explícito apoyo a Batasuna en contra de la ley de Partidos defendió la independencia, mientras que Rajoy calificó de «letales» los efectos del sistema educativo implantado por el PNV.

LAS PALMAS. Ángel Acebes y Mariano Rajoy participaron ayer en la inauguración del Simposium Internacional sobre Terrorismo que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) celebra en Las Palmas de Gran Canaria. Ambos coincidieron en sus críticas al PNV y a su presidente, Xabier Arzalluz, cada vez más lejos del Gobierno en lo que se refiere a la persecución del entorno de ETA.

En su intervención ante los asistentes a las jornadas, el ministro del Interior resumió las cinco líneas en las que se basa la política antiterrorista del: entender que ETA no son sólo comandos que matan, sino un «amplísimo entramado del que forman parte varias organizaciones y un partido político que se llama Batasuna»; emplear todos los medios de que se dispone «sin más límite que los principios democráticos y la Constitución»; colaboración internacional; atención a las víctimas del terrorismo; y pedagogía. En relación con este último apartado, Rajoy llamó la atención sobre la necesidad de cambiar el modelo educativo del País Vasco, que calificó de «letal».

Tras su intervención, en declaraciones a los medios de comunicación, Rajoy se refirió a Xabier Arzalluz y, en concreto, a las declaraciones que el líder del PNV ha realizado este fin de semana a favor de la independencia del País Vasco. «No me sorprende nada. Es la posición que mantiene una parte muy importante del PNV, la que encabeza Arzalluz. Lo que hay es una coincidencia con los fines de la organización terrorista ETA y eso es lo que, como hemos dicho siempre, dificulta la lucha contra el terrorismo. Lo que ha dicho Arzalluz no es sino la ratificación de lo que ya sabíamos», añadió el ministro del Interior, quien consideró un «disparate» hacer reinvindicaciones de independencia en un momento histórico en el que Europa trabaja en un proyecto de unificación.

Por su parte, el ministro de Justicia, Ángel Acebes, abogó también en su intervención por la «combinación de soluciones diversas» en la lucha contra el terrorismo y reclamó que se «reafirme el compromiso de responder al desafío terrorista desde la ley» pero también «con decisión, con firmeza y coherencia en los principios». Acebes, que hizo un repaso de los logros alcanzados en materia de lucha contra el crimen organizado durante los seis meses de Presidencia española de la UE (orden europea de detención y Eurojust, entre otros), recalcó la enorme capacidad que tienen los Estados de Derecho para «preservar la vida, la libertad y la dignidad frente a quienes quieren privarnos de ellas» y apostó por desarrollar este potencial.

Acebes criticó con dureza al PNV por su participación, de la mano de Batasuna, en la manifestación que tuvo lugar en Bilbao contra la ley de Partidos Políticos y a favor de la libertad de defender «todas» las ideas. Acebes echó de menos que el lema de dicha manifestación hiciera referencia a las víctimas del terrorismo, las únicas que por pensar y escribir en libertad -«ya sean periodistas, funcionarios o concejales»- sufren los ataques de los mismos que se estaban manifestando.

El Gobierno dice que el PNV no combate el entorno de ETA al «coincidir en los fines»
La actitud de los jeltzales «dificulta» la lucha contra el terrorismo, según Rajoy «No debemos consentir que a nuestro alrededor haya actitudes tibias que sirvan de cobertura a los asesinos», advierte Aznar desde Frankfort
LOURDES PÉREZ/ENVIADA ESPECIAL. LAS PALMAS El Correo 18 Junio 2002

Las Palmas de Gran Canaria abrió ayer unas jornadas con expertos internacionales en terrorismo convocadas por el Consejo General del Poder Judicial. En este escenario, el Gobierno dirigió una batería de duras acusaciones contra el PNV y su presidente por los dos acontecimientos que marcaron la vida política el pasado fin de semana, la masiva manifestación celebrada el sábado en Bilbao contra la ilegalización de Batasuna y las controvertidas declaraciones de Xabier Arzalluz en las que auguraba un estado vasco independiente en Europa en «tres o cuatro legislaturas». El Ejecutivo vinculó un hecho y otro y los sintetizó en una única crítica: que los peneuvistas «sólo combaten al comando pero no al entramado de ETA, porque coincide en los fines» con la banda «aunque los medios sean distintos.

La diatriba no es nueva, pero tanto el Gabinete Aznar como el PP -por boca de Javier Arenas- la recuperaron ayer a la luz de lo vaticinado por el líder del EBB y de la destacada asistencia de dirigentes nacionalistas a la marcha contra la Ley de Partidos. Mientras, a miles de kilómetros de distancia de Las Palmas, en Frankfort, el presidente del Gobierno aludía de forma indirecta a este tema durante su intervención en el congreso nacional de la CDU alemana: «No debemos consentir que a nuestro alrededor haya actitudes tibias que sirvan de cobertura a los asesinos», proclamó.

Aunque el propio Aznar ya reprochó el sábado al PNV que compartiera convocatoria con Batasuna en el XXV aniversario de las primeras elecciones democráticas, la presencia de los ministros Rajoy y Acebes en el congreso de Las Palmas hacía prever un redoble en las acusaciones. Y así ocurrió al finalizar el acto de inauguración, que se celebró rodeado de imponentes medidas de seguridad y con la presencia de varios magistrados del País Vasco como la presidenta de la Audiencia de Vizcaya, Ana Iracheta.

El primero en responder a las preguntas de los periodistas fue Mariano Rajoy, quien ya había censurado a los nacionalistas en su corto mensaje de apertura del simposio. Cuestionado sobre las palabras de Arzalluz en torno a la independencia de Euskadi, el vicepresidente tildó de «disparate» jugar a «procesos de separación» cuando «cantidad de países» quieren incorporarse a la UE, aunque dijo no estar «nada» sorprendido por las manifestaciones del líder jeltzale. «Es la posición que mantiene una parte muy importante del PNV», se limitó a afirmar. A su juicio, la cuestión de fondo es otra: que existe «una coincidencia con los mismos fines que ETA», lo cual «dificulta la labor de lucha contra el terrorismo».

Un objetivo en el que, remarcó Rajoy, el Gobierno no va a cejar aun cuando «muchas iniciativas» como la Ley de Partidos no vayan a ser «nunca» apoyadas por el PNV. El secretario general del PP, Javier Arenas, siguió esta misma senda y señaló que la manifestación de Bilbao ha servido para «clarificar» que los peneuvistas comparten aspiraciones políticas con Batasuna y que se han arrancado «la careta de la ambigüedad» por «un proyecto nítidamente independentista». Y apostilló que «para cualquier demócrata tiene que ser bastante fuerte compartir una manifestación bajo el mismo eslogan que quienes apoyan a ETA».

«Quemando casas»
Aunque la convocatoria de la protesta partió de una plataforma ciudadana, los populares atribuyeron el protagonismo en la misma a la formación de Arnaldo Otegi. En tono duro, Ángel Acebes aseguró que el reverso de la pancarta en la que se defendían «todas las ideas» debería haber llevado escrito que son los manifestantes de Batasuna y «muchos de la kale borroka » los que «no permiten» la libertad de ideas, «con terror, con miedo e incendiando las casas de quienes no piensan como ellos».

El ministro de Justicia, que en su discurso previo había reivindicado las medidas globales contra la violencia», aseveró que los que «deben ser protegidos» son las víctimas de ETA y remató afirmando que «la única persecución de ideas y personas» no es la de la Ley de Partidos, sino la que realizan ETA y el entramado de Batasuna ante «la vergonzosa actuación del PNV y Arzalluz». Acebes descalificó a los jeltzales por manifestarse con los que «jalean y forman parte del entramado terrorista» y «sin una sola mención a las víctimas» frente a «los verdugos». Lo contrario, concluyó, es «victimismo falso y una mentira».

El presidente del Supremo contradice a sus jueces y afirma que la apología es terrorismo
Hernando no cree que sea preciso reformar la ley para poder perseguir casos como el de Otegi
J. A. BRAVO/COLPISA. LAS PALMAS El Correo 18 Junio 2002

El presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Francisco Hernando, contradijo ayer la tesis de la Sala Segunda de este mismo órgano judicial sobre la tipificación penal del «Gora Euskadi ta Askatasuna» -«Viva Euskadi y la libertad», pero también el lema que está detrás de las siglas de ETA- gritado por el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, en un mitin celebrado en San Juan de Luz el pasado 30 de marzo. En su opinión, dicha manifestación es «terrorismo verbal» y estimula las acciones de ETA, mientras que los magistrados de la instancia penal consideran que se trata de un delito de opinión, no perseguible fuera de España.

Hernando, que presidió la inauguración de un Simposium Internacional sobre Terrorismo organizado por la institución que dirige, aseveró con toda rotundidad que «el terrorismo es terrorismo allí donde se produzca». Según él, el hecho de que tres magistrados del Supremo hayan entendido que no se pueden perseguir unas manifestaciones hechas en Francia, pese a reconocer que podían implicar un delito de apología del terrorismo, supone sólo «un problema técnico procesal» relacionado con la interpretación del principio de extraterritorialidad.

«Todo es opinable»
Sin embargo, Francisco Hernando expresó sus dudas sobre la necesidad, sugerida por el Supremo, de reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial para que los tribunales españoles, con competencia para perseguir en el extranjero delitos de terrorismo, torturas y genocidio, puedan abrir también un proceso penal por actuaciones similares a las de Otegi. «A lo mejor hay que modificar algo, pero el tipo penal está ahí y yo entiendo que puede bastar», remarcó el magistrado, quien añadió a renglón seguido que «en el mundo del Derecho todo es opinable».

En cualquier caso, el máximo responsable del órgano de gobierno de la judicatura insistió en que, en su opinión, la apología en el caso de ETA es terrorismo, «porque tanto da que éste se ejecute con métodos violentos como que se apoye al terrorista, se haga apología, se enaltezca o se ensalce». No obstante, matizó que se trataría de «un terrorismo verbal, una subespecie del mismo que coadyuva a crear una conciencia social y posiblemente a estimular las acciones terroristas».

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