AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 20 Junio  2002
Línea de demarcación
Editorial El País 20 Junio 2002

Habrá otra pastoral peor
Iñaki EZKERRA La Razón  20 Junio 2002

La torsión testicular de Arzallus
Julián LAGO La Razón  20 Junio 2002

Parasitismo
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA El Correo  20 Junio 2002

Media huelga
Editorial El Correo  20 Junio 2002

Clemente Auger defiende la disolución de Batasuna porque está dirigida por la “empresa criminal ETA”
EFE Libertad Digital  20 Junio 2002

Fracasa la huelga nacionalista en el País Vasco pese a los piquetes
BILBAO. M. ALONSO ABC  20 Junio 2002

El CGPJ propone reforzar las operaciones de inteligencia para combatir a Eta
J. Prats - Las Palmas.- La Razón  20 Junio 2002
 

Línea de demarcación
Editorial El País 20 Junio 2002

En el País Vasco y Navarra, las centrales nacionalistas, ELA y LAB, han adelantado 24 horas la jornada de paro para diferenciarse de la convocatoria de huelga general en toda España por parte de CCOO y UGT. Los objetivos de la huelga, según José Elorrieta, secretario general de ELA, primer sindicato en Euskadi, eran la oposición al decretazo, la reivindicación de un marco vasco de relaciones laborales y la denuncia del 'sindicalismo español excluyente'. Tratándose de una iniciativa tan ideológica, el seguimiento fue un reflejo de la sociología electoral de esos territorios: amplio en Guipúzcoa, no tanto en Vizcaya, y escaso en Álava y Navarra.

Las actuaciones coactivas de algunos piquetes, con episodios que se inscriben directamente en el ámbito de la violencia, constituyen un ejemplo de lo que deben evitar hoy los dos sindicatos mayoritarios en su gestión de la huelga general. No están exentos de razón CC OO y UGT cuando invocan un cierto estado de indefensión ante las resoluciones de los tribunales, que en la mayoría de los casos han aplazado su decisión sobre los servicios mínimos. Incluso en aquellos casos en los que había precedentes de otras sentencias. De esta forma la Administración se convierte en juez y parte del conflicto sin que, a falta de una ley específica, quepa un arbitraje independiente. Sólo los tribunales superiores de Galicia y la Comunidad Valenciana han modificado a la baja algunos de los servicios fijados en esos territorios.

Los sindicatos nacionalistas vascos agrupan a un 55% de los enlaces sindicales de Euskadi con un reparto muy irregular en las tres provincias. El paro alcanzó ayer al 60% de la industria en Guipúzcoa, según datos reconocidos por la patronal, y sólo un 20% en Älava. En Vizcaya, el resultado fue más dudoso, con paralización forzada de grandes almacenes y pequeño comercio y retirada de los autobuses y suspensión de algunos trenes tras registrarse sabotajes y coacciones diversas.

Según el secretario general de ELA, José Elorrieta, lo de ayer era 'un ensayo general del proceso soberanista' y 'ha salido bordado'. En su balance no hubo mención alguna a la actuación violenta de piquetes en Bilbao y San Sebastián, y sí una referencia al carácter 'nacional y de clase' de la movilización. La idea de una clase escindida por razones nacionales y entre cuyos motivos de movilización figura el de combatir a otros sindicatos es una aportación insólita de Elorrieta a la historia del sindicalismo. A él se debe también la idea de que el Estatuto de Gernika estaba muerto, punto de arranque de la dinámica rupturista con las instituciones y de la estrategia de frente nacionalista que condujo a Lizarra. Y aunque los asesinatos de ertzainas y funcionarios de prisiones afiliados a ELA provocaron la ruptura de la unidad de acción de esa central con LAB, expresión sindical de Batasuna, a la vista está que la unidad sigue funcionando contra el enemigo común españolista.

La doble convocatoria permitirá comparar el grado de seguimiento de cada bloque sindical, pero también debe establecer una clara línea de demarcación en el recurso a métodos coactivos para que los trabajadores se adhieran al llamamiento de una huelga general.

Habrá otra pastoral peor
Iñaki EZKERRA La Razón  20 Junio 2002

Han pasado tres semanas desde que se hizo pública la tristemente célebre pastoral de los obispos vascos y desde que recibió la bendición de la Conferencia Episcopal. Ni unos ni otra han rectificado en todo este tiempo, ni el Vaticano ha dicho tampoco nada. Como ocurre siempre que los altavoces oficiales de la Iglesia tienen una intervención desdichada, han empezado a circular versioncillas extraoficiales sobre un supuesto enfrentamiento entre Rouco y Uriarte o sobre el arrepentimiento del obispo Blázquez: chismorreos y bulos, en fin, cuentos a la oreja, que son de vieja, sobre presuntas disidencias internas que nunca se hacen explícitas ni públicas ni demostrables y que tienen como única misión disimular un poco el «trágala» y atenuar la indignación social.

Lo único explícito, público y demostrable aquí es la reafirmación del contenido de esa pastoral por parte de Echenagusía, el obispo auxiliar de Bilbao, y su afirmación malintencionada y antidemocrática de que estaba dirigida sólo a los vascos, que son los que pueden comprenderla. ¿A qué vascos se refería? ¿A los que votaron a Nicolás Redondo o a los que han convertido al PP en la segunda fuerza política de Euskadi?


Esta ausencia de rectificación y esa ratificación en boca de Echenagusía que ningún obispo del País Vasco ni la Conferencia han contestado ni puesto en entredicho son tan elocuentes como interesantes. Que se desengañen quienes dijeron que se les había ido la mano a los prelados, que no habían calculado el efecto y que había sido un triste error. No, estaba todo calculado. Esa Pastoral se hizo precisamente para eso, para ver si colaba. Y ha colado.
Ahora ya saben que los enfados del Gobierno no sirven para nada, que pueden hacer otra más gorda. Y la harán sin duda. Puedo prometer y prometo que después de las elecciones municipales del 2003 y antes de que acabe la legislatura de Ibarretxe los obispos vascos nos regalarán por lo menos otra pastoral más audaz y desestabilizadora todavía, más demencial. Esta cantado que pedirán de un modo más explícito la autodeterminación.

Consciente de que se le acaba su tiempo, el nacionalismo vasco ha sido capaz de arrojar a «su Iglesia» a la arena política y, dado ese paso y ese desenmascaramiento, son previsibles otros tanto o más polémicos y graves en el futuro.

Juan José Asenjo, portavoz de la Conferencia, tiene mucho interés en dar por zanjada la crisis entre la Iglesia oficial y el Ejecutivo de Aznar pero comete un error más de percepción. Porque esa crisis es mucho más amplia y entre quienes se ha producido realmente es entre la Iglesia y la sociedad española.

La torsión testicular de Arzallus
Julián LAGO La Razón  20 Junio 2002

¿Qué sería de nuestras vidas sin Arzallus? ¿Cómo llenaríamos nuestra existencia si él nos faltara? Difícilmente, la verdad, podríamos imaginárnosla sin esa inagotable fuente de inspiración que nos ofrece el presidente del PNV. Así, un día habla de revisar el Estatuto; otro, de cambiar la Constitución; otro, de sueños soberanistas; otro, del derecho de autodeterminación, y, finalmente, de independencia a plazo fijo en cuestión de tres o cuatro legislaturas.

Todo ello dicho con su habitual gesto de retorcimiento íntimo, como si padeciera la torsión testicular que Albelda padeció en el partido contra Irlanda. O sea, explicado pronto y con perdón, a Arzallus parece que le duelen los huevos cuando a quienes deberían de dolernos es a los que nos los toca con desmedida afición. Durante un tiempo hubo quienes, ingenuos o corifeos, quisieron hacernos creer que no era lo mismo autodeterminación que independencia, cuando una y otra, como también el resto de estadios intermedios, no son más que gradualizaciones eufemísticas del separatismo, tal como por otra parte Arzallus acaba de aclararnos en Artea ante la complaciente compañía de esos tres angelitos que son Josu Ternera, Otegui y Permach. Si por su rictus les conoceréis, por el rictus de Arzallus podríamos traducir su verdadero estado de ánimo, que es el de un señor permanentemente cabreado con la Humanidad entera que no comparte sus ideas, sin que lleguemos a saber muy bien la razón de su cabreo salvo que sea por el retortijón causado por sus propias contradicciones. Fíjense sino en las comisuras de sus labios hacia abajo, en un inequívoco lenguaje gestual de acidez contenida, de leche agria, cuando no de íntima represión. Bien visto, en el fondo lo que Arzallus tiene es un problema sexual de insatisfacción, que pasamos a explicarles.

Desde el período constituyente los nacionalismos, especialmente el vasco, pero en general todos los nacionalismo, no han hecho más que toquetear la Constitución de forma tan constante como insaciable: las dejaciones por parte del Estado, en lugar de apaciguar las pasiones etnicistas, sirvieron más bien para exacerbarlas sin duda porque la intención última de los nacionalismos iba más allá del toqueteo. Así, al igual que ocurre con aquellos novios que en el cine sufren un calentón, Arzallus parece más salido que el picaporte de una iglesia al no haber podido consumar los deseos que sobre la marcha han ido en él in crescendo. Aprovechando que durante la Transición las luces estaban apagadas, Arzallus colocó la mano en la rodilla de la chica, la deslizó enseguida por el entremuslo, se animó hasta la ingle y, ya en la ingle, se perdió sin límite en el sexo digital, a la vista de que nadie le daba un sonoro bofetón que es lo que suele acontecer cuando en el cine alguien se sobrepasa. De ahí el odio a Aznar, que ha sido el primero en sacudir un manotazo al novio berraco que sufre ahora un soberano calentón. Quizá así se explique la torsión testicular de Arzallus, vamos.

Parasitismo
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA El Correo  20 Junio 2002

La huelga general que ELA y LAB convocaron para el día de ayer, sea cual fuere el éxito que haya obtenido, puede calificarse, con plena propiedad, de parasitaria. Siguiendo el procedimiento de cualquier organismo parásito, la huelga se buscó la vida, y su misma razón de ser, a costa de otra de distinta especie -la que hoy se celebra-, alimentándose de sus sustancias y depauperándola sin llegar a matarla. Subidos a la ola del descontento general que había provocado el decreto-ley del Gobierno sobre el desempleo, los sindicatos abertzales han aprovechado hábilmente su empuje para hacer arribar su particular tabla de surf en las suaves arenas del soberanismo. La huelga de ayer se convirtió así, gracias a las habilidades manipuladoras de las centrales abertzales, en una reivindicación nacionalista del marco autónomo de relaciones laborales y del mismísimo ámbito vasco de decisión.

ELA y LAB tienen, sin duda, la misma legitimidad que cualquier otro sindicato para convocar, en el ámbito en que son mayoritarios, una huelga de las características de la de ayer. Podrán apelar además a razones adicionales para justificar la imposición, en este caso, de su condición hegemónica en la Comunidad Autónoma del País Vasco frente al ninguneo al que con frecuencia las han sometido las otras centrales sindicales, aprovechándose de sus correspondientes mayorías en los ámbitos estatal e internacional. Incluso, desde un punto de vista más utilitario, los sindicatos abertzales habrán quedado satisfechos de haber demostrado, con la huelga de ayer, su capacidad movilizadora y reforzado su liderazgo social en todo el movimiento nacionalista, sugiriéndole a éste, por la vía de los hechos, que, si realmente quiere avanzar, deberá seguir su estela y elevar la confrontación -como la dirección de ELA gusta de decir- a categoría estratégica.

Pero, aceptada esa legitimidad y atendidas esas razones de rivalidad y de estrategia, uno no puede evitar ver en la huelga de ayer un exceso de ventajismo. Ventajismo, además, no contra el poder, sino contra los propios compañeros. Por utilizar terminología sindical antigua, resulta cuando menos feo chupar la savia de la conciencia de la clase trabajadora para engordar con ella la conciencia nacional de la burguesa. Esas cosas no se hacen. Por pura solidaridad.

Media huelga
Editorial El Correo  20 Junio 2002

La huelga general convocada para ayer por los sindicatos ELA y LAB fue secundada de manera desigual, con un exiguo eco en Álava, un paro más apreciable en Vizcaya y una amplia respuesta en el caso de Guipúzcoa, mientras resultó frustrada en Navarra. El llamamiento de los sindicatos nacionalistas había añadido a la protesta por la reforma emprendida por el Gobierno Aznar la reivindicación del ámbito vasco de relaciones laborales. Pero, a medida que se acercaba el día de ayer, y en el transcurso de la propia jornada, se fue evidenciando que el objetivo inmediato de la convocatoria era llevar al terreno de la movilización el pulso por la definitiva hegemonía en el seno del sindicalismo vasco y por la asunción de un papel protagonista que restablezca la efervescencia soberanista en Euskal Herria. Tanto Elorrieta como Díez Usabiaga no dudaron en valorar la incidencia de su llamada de forma triunfal. Pero el pretendido éxito obtenido por ELA y LAB -éxito que fue tal únicamente en el caso de Guipúzcoa- fue interpretado en claves excesivamente alejadas del objeto de la convocatoria lanzada previamente por CC OO y UGT.

En ese sentido, los paros efectuados en la jornada de ayer contribuirán sin duda a reducir el eco de la convocatoria de hoy. Pero que el sindicalismo nacionalista termine celebrando su victoria sobre UGT y CC OO en cuanto a su capacidad de parar el tejido productivo del País Vasco no puede ser más que una elocuente demostración del sesgo esencialmente político en que vuelven a encontrarse ELA y LAB. Al perjuicio económico que implica la suspensión de la normalidad laboral y comercial durante dos días consecutivos, se le une la enorme confusión que la doble convocatoria introduce tanto entre los trabajadores como en el conjunto de la sociedad. Como si la dualidad nacionalismo-no nacionalismo tuviera que alcanzar a todos los órdenes de la vida social, la doble convocatoria ha inducido el alineamiento en aquellas empresas y colectivos que han decidido secundar una u otra llamada en función no sólo de argumentos o estrategias sindicales, sino también de razones y simpatías de orden ideológico.

El recurso a la huelga representa un derecho constitucionalmente consagrado y presente en todas las sociedades democráticas; pero ha de ser también un instrumento que las centrales sindicales deben manejar con exquisito cuidado no sólo en relación al resto de los derechos que asisten a los ciudadanos sino, también, de cara a un desarrollo lo más armonioso y justo posible de las relaciones laborales. La actuación de aquellos piquetes que en la mañana de ayer llegaron a la coacción y el destrozo de bienes constituye un borrón que, en la medida en que las centrales convocantes no pudieron evitar y se negaron a repudiar, afecta al conjunto de la convocatoria. Máxime cuando la desigual respuesta hubiese resultado aún menos lucida sin la presencia puntual de la coacción. Pero la jornada de ayer evoca también el hecho de que, en los últimos tiempos, han tenido lugar en Euskadi deplorables episodios en los que la negociación colectiva se ha visto afectada por el cruce de tensiones competitivas entre las centrales sindicales, con un efecto pernicioso sobre las relaciones laborales. De alguna manera, la doble convocatoria ha supuesto la traslación e ideologización de esas tensiones hasta el extremo de que, a tenor de los mensajes de ayer, parece del todo imposible que el sindicalismo en el País Vasco pueda recobrar un clima unitario y de moderación tanto en las relaciones entre las centrales como en la utilización de las demandas sociales o políticas como vía para acumular un mayor poder sindical.

El balance que el secretario general de ELA hizo de la jornada de ayer augura que las intenciones colaterales de la convocatoria pueden situarse en un primerísimo plano de hoy en adelante. Elorrieta había señalado en días anteriores que la suerte de la reforma Aznar dependía de la huelga general convocada para hoy por UGT y CC OO. Por eso mismo sus palabras de ayer, afirmando que la inciativa conjunta con LAB sirvió para «retratar y poner a cada uno en su sitio», y que «el sindicalismo vasco está en marcha y se marcha» constituyen una lectura tan triunfalista como desorbitada del seguimiento de su convocatoria. A tenor de las palabras de Elorrieta es indudable que los dirigentes de ELA pretenden ponerse a la cabeza de un proceso que aunaría la contestación al neoliberalismo, la crítica a las querencias institucionales del nacionalismo gobernante y la superación soberanista del autogobierno estatutario, todo ello en la creencia de que la central abertzale no sólo constituye el eje vertebrador de la mayoría sindical vasca, sino que además atesora la capacidad de movilizar a la sociedad vasca hacia un nuevo estadio histórico.

Clemente Auger defiende la disolución de Batasuna porque está dirigida por la “empresa criminal ETA”
EFE Libertad Digital  20 Junio 2002

El que fuera presidente de la Audiencia Nacional es partidario de actuar contra Batasuna porque cree que está dirigida por ETA. Defiende que se haga no desde la ilegalización sino desde la disolución ya que no tendría “consecuencias en la dignidad del Estado democrático”.

El magistrado del Tribunal Supremo Clemente Auger ha declarado que la “empresa criminal ETA es el núcleo dirigente de Batasuna” y por ello tiene que ser “exigente, no tanto de su ilegalización, como de su disolución”. Así lo ha expuesto en una conferencia de prensa ofrecida tras su intervención en el encuentro “Justicia Universal y Tribunal Penal Internacional” que se celebra esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander.

Auger ha lamentado que en los procesos penales contra ETA “no se haya instado nunca la disolución de Batasuna como asociación ilegal”. Y eso es precisamente lo que defiende: disolución antes que ilegalización, ya que a su juicio esta última “tiene consecuencias en la dignidad del Estado democrático” que le preocupan “bastante más por las condiciones de mi profesión y mis compromisos con el Estado de Derecho que por las cuestiones de pura operatividad logística”.

“Como magistrado no me planteo las incidencias de una medida jurídica, lo que me planteo es si está o no ajustada a derecho y si debe ser imperativamente dispuesta y, en la medida en que empíricamente mantengo que ETA es el núcleo dirigente de Batasuna y al margen de los electores que perversamente votan a esta empresa criminal, tengo que ser, no partidario, sino exigente, no tanto de su ilegalización, como de su disolución”, ha matizado.

Fracasa la huelga nacionalista en el País Vasco pese a los piquetes
BILBAO. M. ALONSO ABC  20 Junio 2002

Los sindicatos nacionalistas ELA y LAB no lograron ayer su objetivo de paralizar el País Vasco en una jornada que se inició con acciones violentas de piquetes, sobre todo para impedir la salida de autobuses, y que estuvo precedida de una intensa campaña de coacción en la industria y el comercio.

Guipúzcoa fue la provincia más afectada por la convocatoria, que tuvo desigual incidencia en Vizcaya, donde las empresas trabajaron con normalidad en la mayoría de las zonas industriales, especialmente en la Margen Izquierda, a pesar de las dificultades para el transporte, y a penas se notó en Álava.

Los sindicatos ELA y LAB hablaron de éxito, pero no de un paro total, sino de una «respuesta mayoritaria», que habría afectado al 66 por ciento de las empresas. Los empresarios dieron cifras del 60 por ciento de paro en Guipúzcoa, 50 por ciento en Vizcaya y 20 por ciento en Álava. El Gobierno vasco informó que el 30 por ciento de sus trabajadores había secundado la huelga, mientras que sólo el 8 por ciento de los funcionarios del Estado no había acudido ayer a su puesto de trabajo.

Incidentes en Bilbao
Los medios de comunicación autonómicos secundaron la huelga, si bien cumplieron los servicios mínimos, y no salieron a la calle los diarios nacionalistas «Deia», «Gara» y «Egunkaria».
No obstante, ayer no hubo dificultades para conseguir otros periódicos en la mayoría de las localidades vascas, ni para comprar cualquier artículo, aunque los piquetes impidieron la apertura de algunos comercios, entre ellos El Corte Inglés en Bilbao, donde el piquete estuvo formado por cien personas y se produjeron importantes incidentes, con el resultado de un herido.

La Ertzaintza actuó en algunas zonas con contundencia contra los piquetes y en otras se limitó a escoltarlos. Dos huelguistas que formaban parte de piquetes en Bilbao y en Basauri fueron detenidos, uno de ellos por agredir a un ertzaina. Un miembro de LAB que formaba parte de estos piquetes y un agente de la Policía autónoma vasca resultaron heridos cuando un grupo de treinta personas pretendía impedir la salida de autobuses de las cocheras de la compañía Bizkaibus y la Ertzaintza cargó contra ellos.

A primeras horas se registraron sabotajes para evitar el funcionamiento de los transportes. Los piquetes actuaron contra los vehículos de Bizkaibus, pinchando ruedas y rompiendo cristales, hasta que a las ocho y media de la mañana la Diputación Foral de Vizcaya retiró el servicio, denunciando que se había lesionado «gravemente el patrimonio público, así como el derecho de libre circulación de las personas».
Los autobuses municipales de Bilbobus mantuvieron el servicio, a pesar de sufrir ataques con rotura de cristales, pintadas y retirada de llaves.

También el Metro funcionó con servicios mínimos que incluyeron hasta trenes cada quince minutos en hora punta. A las ocho de la mañana, los piquetes lanzaron en Basurto una cadena contra la catenaria de los Ferrocarriles Vascos, FEVE, que obligó a interrumpir el tráfico ferroviario.

En Bilbao un coche policial camuflado fue atacado con piedras y otros objetos contundentes, al tiempo que varias personas intentaron volcarlo y amenazaron a los agentes con gritos como «son txakurras (perros), a por ellos, hay que matarlos».

En Guipúzcoa, según informó la patronal, Adegi, la incidencia global del 60 por ciento alcanzó entre un 75 y un 80 por ciento en comercios y establecimientos de hostelería, muchos de los cuales se incorporaron al paro tras la visita de los piquetes. En el sector industrial la incidencia fue desigual, con una media del 55 al 60 por ciento, aunque en grandes empresas fue «nula o pequeña», según la patronal.

El CGPJ propone reforzar las operaciones de inteligencia para combatir a Eta
J. Prats - Las Palmas.- La Razón  20 Junio 2002

La anticipación a las acciones y estrategias de los grupos terroristas ha resultado uno de los aspectos más destacados por los participantes en el Simposium internacional sobre terrorismo, organizado por el CGPJ, en la lucha contra Eta.

En la denominada «Declaración de Las Palmas de Gran Canarias», que recoge las conclusiones de las jornadas que ayer concluyeron, y en la que han participado magistrados, fiscales y representantes políticos de Europa y Estados Unidos, se especifica que «en el plano de la investigación, el combate contra el terrorismo precisa del empleo de nuevas técnicas, debiéndose dar prioridad a los métodos predictivos». «La obtención, el intercambio, el tratamiento y el análisis de información son componente esencial en la lucha contra el terrorismo», se afirma.

En este sentido, en unas de la conferencias que han tenido lugar desde el lunes, uno de los responsables de investigación sobre financiación del terrorismo del FBI, Greg Bretzing, apostó por impulsar las operaciones de infiltración par anticiparse a los movimientos de los terroristas.

Cortar la financiación
Entre las conclusiones del Simposium destaca la necesidad de cortar las vías de financiación de los grupos terroristas y anular sus estructuras de apoyo «en la conciencia de que este entorno es también terrorismo». Asimismo, se insiste en que la lucha contra Eta «sólo puede plantearse de forma eficaz teniendo en cuenta su carácter global y complejo, buscando como fin primero la prevención por delante de la represión misma».
Por último, las conclusiones destacan la necesidad de la cooperación internacional para combatir con efectividad el terrorismo, así como la adaptación de las leyes al «modus operandi» de los terroristas, «perfeccionando de manera constante las leyes sustantivas y procesales».
No obstante, el escrito firmado por delegados de 19 países indica que el fenómeno terrorista «debe combatirse en el marco estricto del Estado de Derecho, empleando todos los mecanismos que éste proporciona y evitando a la vez la instrumentalización de los mismos por parte de los terroristas».

Recortes de Prensa   Página Inicial