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Recortes de Prensa     Sábado 22 Junio  2002
ETA DESAFÍA A EUROPA
Editorial El Mundo 22 Junio 2002

El PNV, con los derechos sociales que da Castro
Impresiones El Mundo 22 Junio 2002

El verano de ETA
Editorial ABC 22 Junio 2002

ETA DESAFÍA A EUROPA
Editorial La Razón 22 Junio 2002

Eta, contra el turismo
Editorial La Razón 22 Junio 2002

La España de chirigota
Miguel Ángel Rodríguez La Razón 22 Junio 2002

Campaña de verano y unidad nacionalista
Enrique de Diego Libertad Digital 22 Junio 2002

Antepasados etarrasJ. A. ABARCA ABC 22 Junio 2002

Exportar terror
Editorial El Correo 22 Junio 2002

Autorretrato de ETA
Editorial El País 22 Junio 2002

ETA atenta en cinco ocasiones durante los dos días de la Cumbre de Sevilla
Madrid, agencias ABC 22 Junio 2002

Siempre el nacionalismo
Rubén Manso Libertad Digital 22 Junio 2002

 

ETA DESAFÍA A EUROPA
Editorial El Mundo 22 Junio 2002

TA quería estar presente a su manera en la Cumbre de Sevilla y, por ello, hizo estallar ayer tres coches bomba en las localidades turísticas de Fuengirola y Marbella y en Zaragoza. La primera explosión se produjo a las siete de la mañana junto a un hotel donde se albergaban 500 personas. A pesar de que la banda avisó unos minutos antes, el potente estallido provocó media docena de heridos, uno de ellos, grave. La segunda tuvo lugar en el centro de Marbella, pero la Policía tuvo tiempo de desalojar la zona. Y la tercera, a las 22:15 horas, en el aparcamiento ya evacuado de El Corte Inglés de Zaragoza, cuando esta semana se han cumplido 15 años de la tragedia de Hipercor.

Interior informó ayer que es casi seguro que los dos primeros artefactos, que explotaron con un intervalo de seis horas, fueran colocados por el mismo comando de ETA. Es altamemente probable que así sea ya que Fuengirola dista de Marbella unos 25 kilómetros.Desde finales de los años 70, ETA ha realizado más de 20 atentados en la Costa del Sol, la gran mayoría durante la temporada veraniega.No hay duda de que la banda pretende intimidar a los millones de turistas que visitan la costa, lo cual ya ha intentado sin éxito en años anteriores.

Pero los coches bomba que hizo estallar ayer con 28 jefes de Gobierno en Sevilla son, sobre todo, un desafío a Europa, a la que la banda recriminaba en su comunicado de anteayer que niega a los vascos «su derecho a pensar y vivir como pueblo». «Euskal Herria no tiene futuro en la actual Europa de los Estados», se lamentaba ETA para justificar que piensa seguir derramando sangre.

Por si no fuera suficiente la persecución policial que sufre en España y Francia, ETA declara ahora la guerra a los demás países de la UE y sus socios en un numantino gesto de sus dirigentes, que parecen estar proclamando su disposición a morir matando frente a Europa y el resto del mundo. Su comunicado es una patética confesión de soledad e impotencia para encontrar aliados para su causa, pero ello no hace menos peligrosa a la banda. Ayer demostró que todavía puede hacer mucho daño, lo que exige profundizar en una cooperación europea que se ha incrementado sensiblemente desde los acontecimientos del 11-S.

Esta cooperación le duele profundamente a ETA, que por fin ha comprendido que Europa ha vuelto definitivamente la espalda a su fanático y criminal irredentismo.

El PNV, con los 'derechos sociales' que da Castro
Impresiones El Mundo 22 Junio 2002

En el Parlamento vasco se desarrolló ayer un esclarecedor debate a raíz de una propuesta de proposición no de ley de los populares para exigir a Fidel Castro que respete los derechos civiles.Lo que en realidad se aprobó fue una enmienda a la totalidad, con los votos de PNV, EA, IU y Batasuna, en la que se reconocía «el derecho de autodeterminación de todos los pueblos», se condenaba «el bloqueo brutal y asesino practicado por EEUU» y se recordaba que en Cuba «se garantizan derechos sociales como la educación y la sanidad». Eso sí, tuvieron el detalle de abogar por la pluralidad política en el país caribeño y reconocieron que los derechos humanos deben aplicarse en todos los países. La guinda más sabrosa la puso el parlamentario de los Socialistas Abertzales, Joseba Alvarez, cuando reclamó «mayor seriedad» a la hora de abordar debates sobre derechos humanos cuando en el País Vasco «se practica la tortura» y «nos van a ilegalizar». La respuesta a la autodeterminación llegó ayer mismo desde Cuba al entregar el secretario de la Central de Trabajadores al presidente del órgano legislativo cubano más de ocho millones de firmas, el 99,25% de los que tienen derecho a voto, a favor de modificar la Constitución para convertir al socialismo de Castro en algo inamovible. Una forma pervertida de salir al paso del referéndum con garantías que exige la oposición.Alguno de los parlamentarios vascos debiera recordar que el primer «derecho social» es el de conservar la propia vida.

El verano de ETA
Editorial ABC 22 Junio 2002

LOS tres coches bomba colocados ayer por ETA, especialmente los dos de la Costa del Sol, demuestran el empeño de los terroristas por golpear los principales intereses de España en este momento: el éxito del Consejo Europeo de Sevilla y la campaña turística. El «comando» desarticulado en Algemesí fue el aviso de que ETA volvía a la costa. Además, la explosión del coche bomba en Fuengirola deshizo el espejismo de los atentados «limpios» con los que ETA amortigua la mala conciencia de quienes se consuelan con la ausencia de víctimas. Seis heridos, uno de ellos muy grave, no es el saldo de un terrorismo destructivo, sino de uno homicida. Aunque los etarras busquen sobre todo dañar los intereses económicos y una amplia propaganda, sus víctimas no son fortuitas.

El comunicado que ETA remitió el jueves a la prensa gala fue una señal de partida para estos atentados y la ratificación de su inmovilismo. La independencia como objetivo y el terrorismo como medio, son los argumentos con los que ETA quiere resolver el «conflicto vasco». Para el Estado, son las razones por las que no es posible otra opción que la de combatir a ETA hasta su erradicación, reforzando la unidad democrática Gobierno-oposición, intensificando la acción policial, acelerando la aprobación de la ley de Partidos y ampliando la colaboración internacional. Pero no sólo ETA es responsable de haber llevado el desafío soberanista a límites extremos. La banda responde de sus actos criminales, pero en los objetivos «políticos» se encuentra respaldada por las iniciativas impulsadas por el nacionalismo desde el 13-M, que, como en un partido amañado, tienen prefijado un resultado a gusto de todas las familias nacionalistas: el reconocimiento del derecho a la autodeterminación. A este patrón responden la Conferencia de Paz de Elkarri, la Comisión de Autogobierno, la propuesta soberanista del sindicato ELA, la disputa sobre el Concierto o la oposición contra la ley de Partidos. Es la respuesta política pactada con ETA en el acuerdo de Estella. Pero sin tregua.

Eta, contra el turismo
Editorial La Razón 22 Junio 2002

Eta emprendió ayer su tristemente habitual campaña de atentados veraniegos contra los intereses turísticos españoles, con la explosión de tres coches-bomba en Fuengirola y Marbella, en plena Costa del Sol y Zaragoza. En esta ocasión la banda ha buscado un nuevo rendimiento propagandístico al perpetrar sus atentados el mismo día en el que comenzaba la Cumbre de la UE en Sevilla, una ciudad convertida por unos días en foco de los medios europeos de comunicación.

La Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno era un objetivo previamente anunciado por este grupo mafioso, pero también los atentados repiten la estrategia etarra de otros años. Más que amedrentar a una población civil acostumbrada a sus barbaridades, buscan adquirir de forma gratuita espacios en las páginas de los periódicos más sensacionalistas del resto de Europa, donde ver magnificados los efectos de sus bombas, sembrar el miedo e intentar que el mayor número posible de turistas se lo piense antes de contratar sus vacaciones en España. Se trata de una vieja estrategia, repetida en años anteriores y perfectamente explicada por los jefes etarras en documentos internos enviados a sus pistoleros, tal y como adelantó LA RAZÓN el pasado 8 de enero. Los cabecillas de la banda reconocían que los atentados en localidades turísticas tenían como objetivo reducir la entrada de dinero en España al afectar a su principal industria. Los etarras detenidos el pasado mes de mayo en Valencia y Francia eran parte de esta campaña contra el turismo que puede incluir todo tipo de objetivos, desde aeropuertos a playas y centros de diversión.

Eta demostró ayer que tiene aún capacidad operativa, más o menos estable y que actúa siempre que puede, aunque también es cierto que los éxitos policiales han demostrado que es posible luchar contra el terrorismo, y hacerlo desde la unidad de todos los países democráticos.

La España de chirigota
Miguel Ángel Rodríguez La Razón 22 Junio 2002

Si no fuera tan triste tener que escribir sobre un atentado que ha causado heridos, y si no fuera tan injusto comparar a distintos colectivos, podríamos definir hoy la España de charanga y pandereta que describió Machado como la España de la chirigota y la cuchufleta que es capaz de exhibir el gran espectáculo del subdesarrollo: la huelga general, el día de antes de la Cumbre (por cierto, si ahora los del PSOE saben leer la prensa extranjera ¿No se han enterado de que ahí fuera la cosa sindical y socialista está hecha unos zorros?

No vale leer la prensa extranjera unos días sí y otros no); los antiglobalización gritando «es posible otro mundo» bebiendo «Coca-Cola»; y faltaban los ¿policías nacionales! que es de meterlo en los chistes de Lepe.

En fin. Esta es la España que nos toca. Lo peor, sin duda, es que en el medio de todo se ha metido Eta para sembrar la sensación de que cualquiera puede morir en una calle de España.

No está claro que los terroristas hayan puesto la bomba contra el antiguo lehedakari Ardanza, aunque haya estallado cerca de su casa de Marbella.

Ya sabemos cómo los del Partido Nacionalista Vasco defienden a sus patriotas: viviendo en Andalucía.

Campaña de verano y unidad nacionalista
Enrique de Diego Libertad Digital 22 Junio 2002

No existen demasiados estudios psiquiátricos respecto al terrorismo, cuando ese componente es fundamental. La paranoia es uno de los elementos característicos del asesino “político”. En ese sentido, la banda terrorista ha venido mostrando un especial interés en volver este año a la campaña contra los intereses turísticos y a que ello coincidiera, además, con el Consejo Europeo de Sevilla. Lo intentaron fallidamente en la Comunidad Valenciana, y han tenido “éxito” en Fuengirola y Marbella, seguramente con un comando itinerante. No se trata sólo de obtener publicidad para la banda, más allá de demostrar su capacidad operativa, en cualquier caso, mermada. Intenta también dañar los intereses económicos según una mentalidad bélica. No es preciso destacar la importancia del sector turístico dentro de la economía nacional, ni la necesidad imprescindible de un medio ambiente de paz y de sosiego para su desarrollo.

El atentado coincide con la evacuación de un comunicado-análisis de la banda, que no lo mejora, en sus niveles delirantes, ni el más estricto grupo integrista. Si no hubiera muertos y víctimas de por medio, causaría hilaridad este clima de Asterix o de Isla Barataria con la que los etarras se muestran dispuestos a acabar, si es preciso, con la Unión Europea. Y ese casticismo invertido con el que se proclama la propia irracionalidad en niveles apasionados señalando que, en ese contexto, “Euskal Herria no tiene futuro”. La negación de la realidad se establece como una reafirmación de la quimera totalitaria. Curiosa la referencia de identidades concéntricas o similares: palestinos, chechenos y kurdos. Eta viene de los iluminismos nazis de Sabino Arana y del fracaso del marxismo-leninismo, para derivar ahora a un tercermundismo estricto, casi un fundamentalismo islámico, que nada tiene que ver –por supuesto en la sociología– con esas referencias. Cualquier semejanza entre el País Vasco y Palestina es pura coincidencia.

De fondo está una de las mayores falacias actuales del nacionalismo: la capacidad de establecer una unidad. Ese espejismo sólo puede establecerse mediante el establecimiento de un enemigo común, pero no de un proyecto único. En la Euzkal Herria de Eta no cabe ni Arzalluz. El nacionalismo no es la solución, sino el problema.

Antepasados etarras
Por J. A. ABARCA ABC 22 Junio 2002

Hay una frase que se aplica a todas las insolvencias que se van presentando en la vida: «estar más asfixiado que Machín». Antonio Machín, príncipe del bolero, murió en Sevilla olvidado de sus días de gloria. Llegó hasta una época que ya no le pertenecía, pobre, pasado como un chile chipoltle, extemporáneo. Si los sindicatos «de clase» han quedado también en Sevilla más asfixiados que Machín, arrastrando frente a una España indiferente sus concepción nostálgica de un mundo de grandes tensiones de masas coetáneo a Wells y a Bernard Shaw, qué habrá que decir de ETA, que aprovecha la huelga general y la cumbre europea para reanudar las bombas y emitir un comunicado, más enloquecido todavía el último que las primeras. Mantienen los etarras que seguirán matando «por la cerrazón» de Francia y España. Se han quedado en una época en que el asesinato era síntoma de agilidad mental y dinamismo físico.

Se han quedado parados en esos absurdos días en que se mataba políticamente en el tedio de los balnearios y frente a los escaparates de las librerías, cuando los crímenes eran tenidos por vanguardistas, cuando se sacaban a pasear pistolas «astra» como el escritor Walter de la Mare paseaba a una langosta por los bulevares. Algo se huelen los etarras, incluso unos zotes producto de una enseñanza nacionalista como ellos, cuando se lamentan de que su proyecto de Euskadi no tiene cabida en la actual Europa. Sus bombas ya no abren «cerrazones» de Gobiernos. Ya no hay ninguna vanguardia en el crimen. Se han quedado en lo que son: simples carrozas en lo ideológico, niñatos biencomidos en lo corporal y delincuentes comunes en lo «laboral». No aceptan que este mundo ya hace mucho que dejó de ser el de ellos. Hablan y escriben como abonados al casino de pueblo que es la antigualla de su programa de leninismo albanés. Los antiguos militantes de ETA que abandonaron las armas resultan mucho más nuevos que ellos, por más aros que se pongan los actuales terroristas en los lóbulos de las orejas. Sólo a unos antepasados vivientes se les puede ocurrir todavía que pegar tiros en la nuca y atemorizar por las playas es un razonamiento audaz, frente a las pocas ganas de discutir de los Gobiernos de las decadentes democracias. Por muy porvenirista que se presente ante el abertzalismo, ETA va por el mundo asfixiada, arrastrando los pies con unas pantuflas de cuadros y añorando sus buenos tiempos.

Exportar terror
Editorial El Correo 22 Junio 2002

Los tres coches bomba con que ETA trató ayer de atemorizar a la población residente en la Costa del Sol, y a cuantos visitantes pudieran estar pensando en acercarse a ciudades como Fuengirola o Marbella, así como a Zaragoza forman parte de la obcecación terrorista por llevar el dolor y la coacción hacia aquellos puntos de la geografía o aquellos sectores de la sociedad que puedan amplificar el eco de su barbarie. Como ya intentaron con Madrid horas antes de un partido de la Liga de Campeones, la cumbre de Sevilla ha sido aprovechada por los terroristas para que el foco informativo situado sobre tan crucial reunión se convierta en canal de comunicación de su amenaza totalitaria. Las graves heridas causadas por la explosión al joven británico se convirtieron, para los matarifes de ETA, en el núcleo del mensaje dirigido hacia el resto de los europeos. Por eso mismo, resulta imprescindible que tanto la democracia española como los medios de comunicación contribuyan a quitar la venda de los ojos a aquellos europeos que consideran a ETA una simple organización separatista o la califican con términos aún más cándidos.

A esta necesidad se refirió ayer el Gobierno Ibarretxe. Pero para que se cumpla dicho objetivo resulta imprescindible que el nacionalismo gobernante deje de presentar la violencia de ETA como la dramática expresión de un conflicto político cuya solución definitiva estaría únicamente en manos del propio nacionalismo. Esta misma semana los cargos institucionales de los tres partidos que conforman el actual Ejecutivo vasco dieron a conocer su frontal oposición a la promulgación de la nueva Ley de Partidos alegando -entre otros argumentos- que dicha norma se «decide en un ámbito representativo de la voluntad de la sociedad española pero afecta directamente a la convivencia de nuestro pueblo», por lo que exigen respeto a «la voluntad de la mayoría de nuestra sociedad». En realidad, es la persistencia del terrorismo lo que obliga a invertir los términos de semejante lógica.

Con los tres atentados de ayer, ETA ha llevado el terror 21 veces a la provincia de Málaga, y en centenares de ocasiones fuera del País Vasco. Es decir, la incapacidad de los vascos para resolver sus propias diferencias hasta erradicar la lacra del terrorismo es lo que hace que también el resto de los españoles padezcan las consecuencias trágicas de una violencia exportada desde Euskal Herria. Además, ETA perpetra periódicamente sus atentados a distancia porque ha comprendido que las barbaridades cometidas lejos del País Vasco le procuran más publicidad a un menor coste social en Euskadi. Por eso mismo, el nacionalismo democrático ha de asumir como su primera responsabilidad la de empeñarse, sin subterfugios, en acabar de inmediato con ETA. Entre otras razones porque mientras ésta siga extendiendo la barbarie por España no existirá razón alguna para que las instituciones renuncien a enfrentarse al desafío etarra mediante nuevas leyes.

Autorretrato de ETA
Editorial El País 22 Junio 2002

Según una teoría que pareció demasiado simple cuando fue formulada, ETA es lo que parece: una cuadrilla de pistoleros en busca de pretextos para seguir matando. Con el tiempo, aquella teoría va haciéndose cada vez más verosímil. Ayer hizo explotar dos bombas en Andalucía y otra en Zaragoza coincidiendo con el inicio de la cumbre que pone fin, en Sevilla, a la presidencia española de la UE. Con este motivo, ETA había difundido la víspera un largo comunicado dirigido a las instituciones y ciudadanos europeos para exponer su lista actual de pretextos para seguir matando. Por si el texto, demasiado farragoso, no era entendido por los mandatarios europeos, la misiva se hizo acompañar de un coche bomba colocado en un gran almacén y otros dos a las puertas de hoteles, provocando seis heridos, el más grave un turista inglés de 33 años.

Hace falta estar cegado por el propio resplandor para suponer que matar o intentar matar a turistas europeos sea una forma de conseguir la solidaridad de los ciudadanos de la UE o la simpatía de sus Gobiernos. ETA anuncia a esos Gobiernos y ciudadanos que proseguirá la lucha armada, pese a su deseo de superar el conflicto, por culpa de la 'cerrazón y prepotencia de los Estados opresores'. De la política española dice que sus rasgos actuales son 'el fascismo y la reconstrucción del Imperio perdido' y que 'en breve los vascos no podrán decir lo que piensan'. Como pequeña novedad cabe resaltar que entre los pretextos enumerados para justificar el recurso a los coches bomba se incluye esta vez una referencia a la globalización.

El problema es que ese mensaje se produce una semana después de que Xabier Arzalluz, principal dirigente del principal partido nacionalista vasco, agradeciera a Europa que haya impedido a Aznar 'fusilar' a los vascos 'como Franco'. Y cinco días después de que el propio Arzalluz y otros líderes nacionalistas, incluyendo tres miembros del Gobierno vasco, se manifestaran contra la eventual ilegalización judicial del brazo político de ETA. Con el argumento de que lo que se intenta prohibir no es la cooperación con una organización terrorista, sino ilegalizar las ideas nacionalistas. Si, pese a su debilidad, resulta difícil vencer políticamente a ETA es porque hay personas y partidos de tradición democrática que utilizan irresponsablemente argumentos que parecen copiados de los comunicados de esa organización terrorista.

ETA atenta en cinco ocasiones durante los dos días de la Cumbre de Sevilla
Madrid, agencias ABC 22 Junio 2002

Un coche bomba estalló poco antes de las tres de la tarde en Santander, apenas dos horas después de que explotara un paquete en la localidad
malagueña de Mijas, con lo que se elevan a cinco los atentados de ETA en poco menos de 48 horas y durante los dos días de la Cumbre Europea de Sevilla.

Un Renault Clío estalló hacia las 14.45 horas de hoy en la calle Vargas, en Santander dejando heridos a un policia y dos transeúntes que
han resultado afectados por la onda expansiva provocada por la, según ha informado el delegado del Gobierno en Cantabria, Alberto Cuartas.

La explosión, ocurrida al lado de un edificio, tuvo lugar después de que dos llamadas en nombre de ETA al diario independentista Gara y a la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) anunciaran que se iba a producir una explosión en la calle Vargas de Santander a las 14H50, aunque la deflagración tuvo lugar cinco minutos antes.

A pesar de ello, la policía tuvo tiempo de acordonar y evacuar la zona por lo que no se produjeron víctimas, aunque sí daños materiales, especialmente entre los coches aparcados junto al vehículo que hizo explosión, según las mismas fuentes.

Este es el quinto atentado de ETA en apenas 32 horas en España, donde se ha clausurado el Consejo Europeo que reunió en Sevilla a los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea.

Pocas horas antes, una bomba había había hecho explosión a las 13H00 locales (11H00 GMT) entre dos coches situados en el aparcamiento de un hotel de la sureña localidad de Mijas (Costa del Sol, provincia de Málaga), informó una fuente policial.

El artefacto, al parecer de escasa potencia y compuesto por entre 1 y 2 kg de explosivos, estaba oculto en una mochila colocada entre dos coches que estaban en aparcadas junto al hotel Tamisa Golf de Mijas.
La deflagración no causó heridos y sólo provocó daños materiales en los coches situados en las cercanías de la bomba.

El viernes, ETA había hecho detonar otros tres coches-bombas en Fuengirola, también en la Costa del Sol, causando seis heridos, entre ellos uno grave; en Marbella, sin causar daños personales, y en Zaragoza, donde resultaron heridas tres personas de carácter leve.

Siempre el nacionalismo
Rubén Manso Libertad Digital 22 Junio 2002

He sostenido en varias ocasiones que Argentina sólo tiene una salida: desaparecer como estado dando lugar a tantos nuevos estados como provincias autónomas tiene. En el fondo, lo que apunto es que un estado para existir necesita ser soberano fiscalmente, algo que no ocurre en Argentina. Las provincias autónomas han campado por sus respetos y han convertido en papel mojado cualquier acuerdo de intenciones del Gobierno central con el Fondo Monetario Internacional. Han dilapidado así, todo un capital de confianza. Incluso han llegado a emitir moneda, negándole ya la última de las soberanías que en materia económica le queda a un gobierno.

Si desaparece el Estado argentino, cada antigua provincia (como nuevo estado) sería responsable de sus actos y no podría acudir a una instancia superior a la que pedir ayuda o en la que descargar sus culpas. En cualquier caso, cada provincia autónoma evolucionaría de un modo diferente y se establecería, probablemente junto con Uruguay por razones geográficas y de tamaño, una competencia entre estados muy beneficiosa. La deuda pública argentina se daría así totalmente por perdida, pero nadie podría acusarles de haber repudiado la misma o de haber realizado una refundación fraudulenta, como ha ocurrido en alguna ocasión en otras latitudes. Es cierto que los nuevos estados heredarían la desconfianza que ahora tiene el sistema financiero internacional hacia los gobernantes argentinos, pero esta sería la única posibilidad de separar el grano de la paja, o de dar la posibilidad a una nueva clase de gobernantes en alguna de las provincias.

Siempre que expongo estas idea encuentro la misma objeción: los argentinos son muy nacionalistas, no estarían dispuestos a desaparecer como nación. Es claro que mientras no superemos el esquema decimonónico de la Nación-Estado no podremos solucionar muchos de nuestros actuales problemas. Argentina tiene ahora una oportunidad para darle una lección al mundo.

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