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Recortes de Prensa     Viernes 28 Junio  2002
Mafia etarra
Editorial ABC 28 Junio 2002

LA IMPUNIDAD DE LOS VIOLENTOS TIENE RESPUESTAS LEGALES
Editorial El Mundo 28 Junio 2002

EDURNE URIARTE, PRESIDENTA DE LA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD: «No vale apoyar a las víctimas si se defiende a Batasuna»
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 28 Junio 2002

El guardián de la fosa
ALFONSO USSÍA ABC 28 Junio 2002

Dígame, Sánchez: ¿es usted
CARLOS HERRERA ABC 28 Junio 2002

Ruptura del cordón umbilical
XABIER GURRUTXAGA/ El Correo 28 Junio 2002

Vigor democrático
Editorial El País 28 Junio 2002

JOSÉ LUIS VELA, CONCEJAL SOCIALISTA DE ANDOAIN: Euskadi es mi tierra y seguiré aquí
G. G.  San Sebastián El País 28 Junio 2002

Los Cursos de Verano de la Universidad de Castilla-La Mancha debatirán sobre el Estado y los nacionalismos
Madrid La Estrella 28 Junio 2002

Mafia etarra
Editorial ABC 28 Junio 2002

Tras las agresiones y amenazas a la alcaldesa de Lasarte, Ana Urchueguía, y al concejal socialista de Andoain, José Luis Vela, cabría preguntarse si el Gobierno vasco tiene alguna idea de cómo proteger a los ediles amenazados y sentenciados por ETA y sus «chicos de la gasolina», como los definió Xabier Arzalluz, ese jesuita ejemplar, según el obispo de Sigüenza. No sólo si tiene alguna idea; también si tiene voluntad real de llevar a la práctica todas las promesas en defensa de la vida y de los derechos humanos que el lendakari Ibarretxe lleva haciendo desde el 13 de mayo del pasado año, sin que las únicas vidas y los únicos derechos que están en peligro en el País Vasco hayan mejorado mínimamente su seguridad. Sería suficiente con que el PNV dedicara a los ediles amenazados una pequeña parte de la energía política que está invirtiendo, con Batasuna agradecida, contra la ley de Partidos Políticos para que tales promesas ganaran un poco de crédito. Baste comparar la ineficacia de la Mesa de Arkaute, tras meses de reuniones sin resultados concretos, con la sucesión de actos públicos, movilizaciones callejeras e iniciativas institucionales que el nacionalismo ha promovido en pocas semanas contra una ley de defensa de las libertades y los derechos que el Gobierno vasco no sabe, no quiere o no puede defender.

La mafia etarra, que agredió impunemente a Urchueguía y ha amenazado, impunemente también, al concejal Vela -a quien ya quemaron el coche en el mes de abril-, quedará puesta bajo la lupa de la nueva ley de Partidos Políticos. Hoy se publica en el BOE y mañana entrará en vigor. A partir de ese día, la democracia será más firme, segura y respetable, porque dejará de consentir que, en su nombre, se sigan escudando los que contemplan con regocijo a una alcaldesa agredida o a un concejal acosado.

LA IMPUNIDAD DE LOS VIOLENTOS TIENE RESPUESTAS LEGALES
Editorial El Mundo 28 Junio 2002

Una metáfora expresa en ocasiones la realidad mejor que mil discursos.La carta que recibió anteayer en su domicilio José Luis Vela, concejal socialista de Andoain (Guipúzcoa), refleja la degradación uniformemente acelerada de las libertades más elementales en el País Vasco y el fanatismo de una minoría que quiere hacer imposible la convivencia.

Vela había visto su nombre en carteles que le tachaban de enemigo del pueblo, había sido insultado repetidas veces en la calle, había padecido un ataque a su domicilio y, hace un par de meses, se había encontrado destruido el coche de su esposa junto a su casa. Anteayer recibió una carta anónima en la que le avisan de que hay 47 personas que no sólo están dispuestas a destrozar su puerta sino además a «reventarle la cabeza» por «español y asesino». Para dar a esta amenaza mayor verosimilitud, sus autores tuvieron el gusto macabro de incluir en el sobre una llave del portal del domicilio de Vela, en señal de lo fácil que les puede resultar atentar contra él y sus familiares.

Vela es uno de los cinco representantes del PSE en el Ayuntamiento de Andoain, gobernado por Batasuna. Sus otros cuatro compañeros han recibido también amenazas y dos de ellos han sufrido ataques contra sus propiedades. Ninguno de ellos ha tirado la toalla a pesar del clima de intimidación que existe en esta localidad, donde fue asesinado nuestro compañero José Luis López de Lacalle hace más de dos años.

Decenas, cientos de concejales y cargos electos del PP y del PSOE están sufriendo todos los días situaciones parecidas a las de Andoain. Sin ir más lejos, el pasado lunes, Ana Urchueguía, alcaldesa de Lasarte, fue insultada y agredida durante un torneo de pelota que se celebraba en un frontón de San Sebastián. La alcadesa tuvo que abandonar las instalaciones, protegida por sus escoltas. Nadie ha sido detenido a pesar de que existen vídeos y testimonios gráficos de la agresión, en la que participaron conocidos militantes de Batasuna, entre ellos, un concejal de Lasarte.

No será posible creer las declaraciones de solidaridad de Ibarretxe con los concejales no nacionalistas ni tomarse en serio sus retóricas iniciativas por la paz mientras esa minoría intolerante, alentada por Batasuna, siga actuando con absoluta impunidad contra quienes se oponen a sus delirios violentos y totalitarios.

No es casualidad probablemente que esta ofensiva coincida con la aprobación de la Ley de Partidos, que ha puesto muy nerviosos a los dirigentes de Batasuna. Tienen motivos para ello, ya que la entrada en vigor de esta norma puede marcar un punto de inflexión en esa situación de impunidad legal y policial de la que se ha beneficiado el brazo político de ETA.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional se ha dirigido al juez Garzón para que declare a Batasuna responsable civil subsidiaria de los daños provocados por la kale borroka. Una y otra iniciativa demuestran que se puede luchar con la ley en la mano contra el entorno proetarra, que debe entender que el sistema democrático no va a permanecer pasivo contra quienes pretenden su destrucción.

EDURNE URIARTE, PRESIDENTA DE LA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD: «No vale apoyar a las víctimas si se defiende a Batasuna»
La profesora reprocha a los nacionalistas que «no persigan el terrorismo de forma activa y decidida»
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 28 Junio 2002

La profesora de la UPV Edurne Uriarte presidirá la Fundación para la Libertad, un foro que se presenta mañana en sociedad en un hotel bilbaíno y que pretende combatir «desde el terreno intelectual» la «gravísima crisis» que atraviesa la sociedad vasca. Nicolás Redondo, Jaime Mayor, Mario Onaindía, Fernando Savater, Iñaki Arteta y Carlos Totorika y Mikel Buesa componen, entre otros, el patronato de la nueva fundación, que se muestra muy crítica con el nacionalismo.

-¿Con qué espíritu nace la Fundación para la Libertad?
-Con el convencimiento de que vivimos en una sociedad instalada desde hace tiempo en una crisis gravísima. Es necesaria una reacción ciudadana constante.

-En el patronato de la Fundación sólo hay intelectuales y políticos no nacionalistas. ¿Les gustaría contar también con personas próximas al nacionalismo?
-Hay personas del ámbito nacionalista que nos apoyan. En el patronato no hay nadie, pero sí nos hubiera gustado y no lo descartamos en el futuro. Nuestro primer objetivo es la libertad y quisiéramos coincidir con nacionalistas que crean que ésa es la prioridad fundamental de la sociedad vasca.

-¿Piensa que la libertad no es prioritaria para todos los nacionalistas?
-Lamentablemente, el nacionalismo gobernante no está haciendo una política de persecución activa y decidida del terrorismo y quienes lo apoyan. El ejemplo más lamentable es el respaldo de PNV y EA a Batasuna y su rechazo a la Ley de Partidos. Les parece más importante la defensa de quienes apoyan a ETA que la defensa de las víctimas y los perseguidos.

-El lehendakari sostiene que la Ley de Partidos generará más división.
-Desde la Fundación mantenemos un apoyo claro y decidido a la ley. Tenemos grandes esperanzas puestas en ella porque creemos que va a permitir perseguir a grupos que apoyan a ETA y que de momento actúan en la casi total impunidad. Por eso es escandaloso decir que rompe la convivencia, cuando lo que realmente la rompe es que haya terroristas que persiguen a una parte de la sociedad.

-Se han cerrado los acuerdos de Arkaute y la moción de Eudel. ¿No aprecia ahí un cambio de actitud ?
-Lo que nosotros vemos en este Gobierno vasco, igual que en el anterior, son simples gestos simbólicos sin consecuencias reales. Un gesto de apoyo a las víctimas es un gesto absolutamente vacío y no sirve de nada si va acompañado de una defensa encendida de Batasuna. PNV, EA e IU han mostrado cuál es su opción: permitir la impunidad de Batasuna y de los grupos del entorno de ETA.

-Los últimos ataques a cargos socialistas demuestran el progresivo deterioro de la convivencia.
-La agresión a Ana Urchueguía es un buen ejemplo de lo que ocurre en el País Vasco. Hay un grupo de totalitarios que acosan a los no nacionalistas con total impunidad. Otra parte de la sociedad, aún sin estar de acuerdo, mira hacia otro lado, tiene miedo, no se siente implicada. Y las autoridades no intervienen. Todo eso pasó en el frontón y todo eso está ocurriendo todos los días en todos los ámbitos de la sociedad vasca. Es una tragedia intolerable.

-Tras el 13-M se constató un cierto estancamiento de las plataformas cívicas. ¿Se ha superado la sensación de derrota?
-Yo no lo llamaría así. Sí hubo un cierto desánimo porque la situación moral de la sociedad vasca a veces deprime. Hubo mucho voto guiado por el miedo, la comodidad y el clientelismo. Pero se percibe una nueva movilización, quizás más silenciosa, que ahí está. Seguimos pensando que el cambio está a punto de producirse.

-¿En las próximas municipales?
-No me atrevo a ponerle fecha. Pero sí creo que en la sociedad vasca hay un hartazgo que tendrá sus consecuencias políticas.

El guardián de la fosa
Por ALFONSO USSÍA ABC 28 Junio 2002

Del obispo Sánchez de Sigüenza-Guadalajara no pueden sorprender ni actos ni palabras viles. Basta y sobra para ello el buen uso de la memoria. A finales del pasado siglo, que es lo mismo que escribir trasanteayer, fue el portavoz más agrio y distante de la Conferencia Episcopal. Sus posiciones políticas son más conocidas que las religiosas, y deambula por la llamada ala izquierda del episcopado, lo cual nos parece muy bien siempre que no olvide que su principal función es la pastoral. Fue el gran intérprete de Setién, el único que entendía a la perfección sus perversas pastorales, el elegido para saber interpretarlas de manera diferente al resto de los que las leíamos.
Sánchez nos demostró a todos que no sabíamos leer, o al menos, que no tan bien como lo hacía él.

De sus actos heroicos destaca el desalojo violento de una decena de monjitas de clausura que se negaron a obedecer sus órdenes de abandonar su convento. Con todos los fieles en contra, Sánchez reclamó la presencia de las Fuerzas de Seguridad del Estado -en su derecho estaba-, y éstas se vieron en la obligación de expulsar a la fuerza a las religiosas de su casa, de su convento, de sus raíces. Uno de los guardias civiles que intervinieron en el desalojo confesó, pocos días después del desahucio, que jamás había sentido tanta tristeza y rabia como cumpliendo aquella orden, tan inhumana e injusta.

Y ahora, cuando la tormenta del miserable escrito de los obispos vascos parecía amainada, y el cardenal Rouco, a título particular, redactaba una pastoral clara y diáfana, libre de exégesis ambiguas o malintencionadas, sale Sánchez del armario donde guardaba sus ropas el Doncel de Sigüenza, y nos anima a distinguir entre las víctimas del terrorismo y la Asociación de Víctimas del Terrorismo, por el «componente ideológico» de dicha asociación. Previamente, Sánchez, el que trata a las religiosas de clausura como «okupas» de sus conventos, elogió con emoción y desmesura a Javier Arzallus, de quien dijo que fue un jesuita ejemplar y es hoy un político muy luchador y combativo que defiende con una contundencia sin paliativos sus opiniones. Que a Sánchez le satisface la contundencia es algo que no se puede negar, pero aquí sí existe un posible abanico de interpretaciones de sus palabras cuando se refiere a Arzallus como un político «combativo».

Pero la vileza viene en la distinción. Mire, Sánchez. Las víctimas del terrorismo anduvieron en el olvido más absoluto durante décadas. La propia Iglesia ha reconocido su culpa, responsabilidad y falta de calor cristiano con quienes sufrieron la peor de las injusticias y la mayor de las atrocidades. Se unieron para defender sus derechos, reclamar la acción de la Justicia y apoyarse los unos a los otros. A dicha asociación no puede ingresar nadie con carga ideológica alguna, porque su única ideología ha sido, es y será la del dolor. A ella pertenecen los familiares de los asesinados, los supervivientes de los atentados, los heridos, los mutilados, los torturados en secuestros, los huérfanos hurtados de padres y madres, y sólo ellos. La Asociación y las víctimas son la misma cosa, y sólo una mente turbia y perversa puede dudar de la limpieza y fuerza moral que dicha asociación tiene. Han sufrido y sufren a espaldas del consuelo, de la caridad cristiana y de la comprensión de obispos como usted, de felones como usted, de fariseos como usted.

Se ha convertido, Sánchez, en el guardián de la fosa. No de la común y bendita que guarda la memoria de todos los inocentes asesinados, de los españoles de la muerte adelantada por el terrorismo. Usted es el guardián de la fosa séptica del episcopado, y hora es de que se amortice su bajísimo puesto de trabajo.

Dígame, Sánchez: ¿es usted?
Por CARLOS HERRERA ABC 28 Junio 2002

¿Es usted, monseñor, el mismo Sánchez que yo conocí en una interesante comida compartida con Joaquín Luis Ortega, hará de eso unos diez años, cuando laboraba yo en la COPE y cuando ni siquiera sospechaba que iban a prescindir de mis servicios a los pocos meses todavía no sé con qué excusa? ¿Es usted el mismo? Pues si lo es, uno de los dos ha cambiado, usted o yo, y creo que debe de ser usted porque yo sigo diciendo las mismas cosas que decía entonces, ya sabe, la monserga esa de que las víctimas son las buenas y los verdugos los malos, que el buen cristiano es el que está con el que sufre y no con el que hace sufrir y que la equidistancia es una forma de la tibieza aquella que hizo que Jesucristo expulsara el agua de su boca... Pero, de verdad, hombre, no me engañe, ¿es usted el mismo? Chico, mira que quiero acordarme, pero no le reconozco, no. Es que en aquellos años, cuando yo le llamaba y le entrevistaba no me decía eso de que «las víctimas, cuando se agrupan, lo hacen con ideología» o algo parecido que ha declarado usted por ahí. Bueno, por ahí no, a mis amigos de Intercontinental, que es una vieja y honrosísima radio de Madrid.

Digo que entonces incluso dejaba usted escapar algún lamento contrito ante determinadas actuaciones de su colega Setién; ya sabe, aquél pájaro que decía que no hay que querer a todos por igual y que lo llevaba a la práctica queriendo mucho más a los asesinos que a los asesinados. ¡Qué tiempos aquellos! Le pregunto si es el mismo porque leo y releo lo que ha dicho de las víctimas del terrorismo, lo de la misa del pobre de Gregorio Ordóñez, lo del perfil jesuítico de Arzallus, lo de sus amiguetes de Conferencia y tal y tal, y no se me viene a la memoria el color castellano de su voz un tanto masticada. Le reconozco por el crucifijo que lleva al cuello, que creo que es el mismo, o parecido, pero no por el aire desabrido con el que despacha a un colectivo, el victimario, que asegura no haber recibido de usted ni un solo mensaje durante estos años; tampoco le reconozco cuando se engaña o quiere engañarnos a los demás con lo del funeral de Gregorio, que no fue así como lo cuenta usted, picarón, que fue de otra manera; tampoco cuando se deshace en elogios con el jesuita modélico que tanto le gusta, que ha hecho del odio su primer activo vital y que tiene exactamente el mismo discurso que los que matan. Ahí es donde usted se me confunde en la espesa niebla de la memoria. ¿Usted sabía que el jesuita alemán del que habla con tanto afecto había dicho en su día que unos debían agitar el árbol y otros recoger las nueces? ¿Sabe usted lo que quiere decir «agitar el árbol»? ¿Lo sabe? ¿Sabe usted que a quienes matan son personas con ideología y que los matan precisamente por su ideología, esa que desdeña cuando mienta a las víctimas asociadas? ¿Sabe usted, querido mitrado confundido en el recuerdo, que sólo se salvan los que son de la ideología de su amigo el alemán?

Ignoro cuál es la causa concreta de ese subidón de clorhídricos del que han sido presos usted y sus compañeros de sacristía. No sé que pastilla les han deslizado en el anís de cada mañana como para que, en lugar de afrontar con valentía los desniveles de la justicia, se lancen con entusiasmo de coristas por el tobogán de las alucinaciones. Usted y sus compañeros en Cristo. Porque... ¿usted es usted?, ¿no? ¿O me estoy confundiendo? Vamos, acláremelo, que no estoy para jueguecitos. No me joda. carlos@carlosherrera.net

Ruptura del cordón umbilical
XABIER GURRUTXAGA/ El Correo 28 Junio 2002

La constitución de Aralar como partido político surgido desde la izquierda abertzale, pero al mismo tiempo enfrentada a la oficialidad que representa Batasuna, por una parte, supone un hecho singular en la historia de las gentes adscritas e identificadas con ese espacio y, por otra parte, refleja bien el contenido y la magnitud de la crisis ideológica y estratégica en la que se encuentra sumido ese mundo a causa de la persistencia de la violencia de ETA y de la imposibilidad de articular desde Batasuna una alternativa política propia. Es un hecho singular porque, desde la primera gran división en las postrimerías del franquismo y primeros años de la transición que dio origen a HB y EE, la disidencia y la división existente en la izquierda abertzale, representada y aglutinada en torno al binomio ETA-HB, nunca se materializó como el intento de vertebrar ofertas políticas separadas y enfrentadas al abertzalismo radical oficial.

Es un hecho conocido, particularmente por la gente de ese mundo, cuán determinante ha resultado siempre la opinión de ETA a la hora de configurar las mayorías en HB en torno a cuestiones políticas relevantes. No creo equivocarme al afirmar que HB nunca adoptó una decisión política de calado estratégico que fuera contraria a la opinión de ETA, o que le pudiera causar serios inconvenientes para su estrategia. Debido fundamentalmente a esa tutela singular que ha ejercido ETA sobre la organización política, las discrepancias siempre derivaron hacia la disidencia callada o a los desistimientos más o menos relevantes, pero siempre de carácter individual. Este es el dato singular que ofrece Aralar: su decisión de mantener sus propias posiciones al margen de las relaciones de servidumbre que tradicionalmente han existido en la izquierda abertzale en favor de la vanguardia . Es un ejercicio de rebeldía frente al modelo de relación política de subordinación habitual en este espacio político. Es un acto de insumisión al autoritarismo que regula las relaciones en el binomio ETA-Batasuna.

El surgimiento de Aralar refleja también el cansancio y el hartazgo que tiene mucha gente de la izquierda abertzale con la continuidad de ETA. Militantes y simpatizantes, digamos los votantes, que ya no viven el fenómeno ETA como un referente válido y de futuro, sino como un auténtico lastre. Por eso mismo, sería un error medir la magnitud de la crisis de la izquierda abertzale en función de la dimensión actual de Aralar. Mal hará Batasuna si piensa que las causas de sus males están fuera, y ahora, en Aralar. Como decía Patxi Zabaleta, «la gran aventura de la izquierda abertzale es convencer a ETA y a sus entornos de que se tiene que hacer una pacificación previa y, si se quiere, unilateral, de la cual no se pretenda obtener ninguna ventaja política». Estas palabras han tardado mucho en ser pronunciadas, pero bienvenidas sean. Nunca es tarde.

Vigor democrático
Editorial El País 28 Junio 2002

Mañana entra en vigor, tras su publicación en el BOE, la nueva Ley de Partidos, que abre paso a la eventual ilegalización judicial de Batasuna. La frontal oposición de los partidos nacionalistas plantea un problema político, pero ello no resta legitimidad a una ley que nace con el apoyo del 95% de los diputados; es decir, de los representantes legítimos de la sociedad española, incluyendo la mayoría de los diputados vascos: 11 de ellos han votado a favor de la ley y 8 en contra. Si en el cómputo se incluyera a Navarra, la relación sería de 16 a 8 a favor de la ley. No sólo son vascos los nacionalistas.

Anasagasti se ha quejado de la exclusión de su partido en las negociaciones para sacar adelante la ley. En un tema tan delicado habría sido deseable contar con el respaldo del PNV. Sin embargo, la experiencia indica que ese partido nunca ha apoyado de entrada iniciativas tendentes a acabar con la impunidad del nacionalismo violento. A veces las ha apoyado tiempo después (como en el caso de las extradiciones), pero en principio siempre se ha opuesto. Es lógico buscar el apoyo del nacionalismo democrático, pero sin someterse a su ritmo. Su argumento principal de que la ley criminaliza las ideas y no sólo los comportamientos violentos lo ha mantenido inalterable antes y después de que se aprobaran las enmiendas de CiU y el PSOE destinadas a depurar cualquier ambigüedad al respecto. Luego cabe dudar de que hubieran apoyado no ésta, sino cualquier ley. Y la idea de que es innecesaria porque ya existe la posibilidad de ilegalización por la vía del Código Penal resulta un sarcasmo a la vista de sus reacciones ante cada paso del juez Garzón en esa dirección.

Otro argumento es la dudosa eficacia de la ley para acabar con ETA. Puede ser, pero a veces hay que tomar iniciativas no sólo por los efectos positivos que se esperan, sino para evitar los negativos de no hacer nada. En contra del criterio expresado por los obispos vascos, si se demostrase la vinculación entre ETA y Batasuna y no se hiciera nada se estaría contribuyendo a la desmoralización ciudadana, componente esencial de la estrategia terrorista de deslegitimación de las instituciones y desistimiento de la población.

Si se demuestra que detrás de Batasuna están las pistolas de ETA, ese partido no puede ser legal. No puede serlo mientras refuerce sus argumentos con lo que Otegi ha denominado 'persuasión armada' y considere legítimo el acoso o la eliminación de los electos o candidatos de los demás partidos. Una formación política que actúe como parte de un proyecto de intimidación colectiva no puede financiarse con fondos públicos ni beneficiarse de las otras ventajas de la legalidad. Evitar esos abusos es lo que la ley plantea, y de ahí que resulte tan ofensivo que los electos nacionalistas consideren que su aprobación supone un 'ataque directo a la libertad ideológica' y una 'agresión sin precedentes al pluralismo político'. Que le pregunten a la alcaldesa de Lasarte.

JOSÉ LUIS VELA, CONCEJAL SOCIALISTA DE ANDOAIN: 'Euskadi es mi tierra y seguiré aquí'
G. G.  San Sebastián El País 28 Junio 2002

José Luis Vela llegó al partido socialista vasco desde las filas de Euskadiko Ezkerra y está cumpliendo su segunda legislatura como concejal del Ayuntamiento de Andoain. Al igual que sus otros cuatro compañeros en el consistorio, vive escoltado y padece la falta de libertad que esto conlleva, pero, además, soporta en los últimos meses una campaña sistemática de persecución y acoso directo.

Pregunta. ¿Cuando comenzó esta campaña personal contra usted?
Respuesta. La campaña personal comenzó en noviembre, cuando intentaron quemar mi casa y se equivocaron con un vecino que tenía apellidos parecidos. Diez días después pusieron mi foto con una diana en la cabeza y más tarde otros carteles con los nombres de todos los concejales y la cruz gamada en el fondo. Volaron después el coche de mi mujer y hace un mes me dejaron un sobre con la llave del portal dentro y el aviso de que lo iban a dar todo hasta matarme. Por eso, recibir otra llave resulta un mensaje muy fuerte.

P. Aunque podría estar acostumbrado, ¿qué impresión le produjo abrir el último sobre?.
R. Terrible, la verdad. Porque no se trata de la clásica carta con una amenaza velada. Tiene un contenido que no es para bromas, por eso al abrirla me dio la vuelta el cuerpo. Lo cierto es que, por muchas situaciones de amenaza que soportes, a esto no te acostumbras nunca.

P. ¿Cómo la han recibido sus compañeros del grupo municipal?
R. Ha caído como una bomba y cada uno ha interiorizado como si la hubiera recibido él.

P. Ante una amenaza tan directa, ¿qué piensa hacer?.
R. Pues resistir y seguir aquí, de pie. Como no me considero un extranjero y ésta es mi tierra, seguiré aquí.

P. Lo difícil suele ser el contexto familiar y quienes viven con el amenazado.
R. Por suerte yo tengo una familia que es fuerte y me apoya mucho. Pero este tipo de avisos te hacen pensar porque, además de no vivir solo, constatas cómo el miedo ha impregnado a la sociedad y sientes el vacío en la misma calle cuando ves que hay personas que no se atreven a saludarte.

P. ¿Cómo se puede asimilar una amenaza tan contundente?
R. Engañaría si dijera que no me afecta; sobre todo por la familia. Además, no estamos hechos de hierro, somos seres humanos.

P. ¿A qué atribuye esta persecución personal?
R. A los socialistas nos persiguen porque somos un grupo a tan sólo 63 votos de Batasuna y en las dos últimas legislaturas que gobernamos nos dedicamos a hacer gestión municipal. Somos concejales y no hacemos alta política. Creo que pretenden hacernos sentir la soledad, alejarnos de la gente, apartarnos de la calle, de los amigos y de nuestros vecinos. Como en tiempos de clandestinidad, hay personas que se acercan para decirnos por lo bajo que se solidarizan contigo.

P. Batasuna gobierna porque PNV-EA le votaron tras las municipales, durante la tregua, y después no han querido apoyar una moción de censura contra el alcalde.
R. Es cierto. Se negaron a una moción de censura tras el asesinato de José Luis López de Lacalle, como les propusimos entonces. Ahora, siguen sin querer quitar la alcaldía a Batasuna, pero al menos tenemos un acuerdo presupuestario por el que le hemos impuesto el presupuesto a golpe de enmiendas.

P. O sea, que ha cambiado mucho el pueblo desde que lo gobiernan los radicales.
R. Ha cambiado para mal. Se nota, y mucho, el miedo.

Los Cursos de Verano de la Universidad de Castilla-La Mancha debatirán sobre el Estado y los nacionalismos
Entre los ponentes estarán Jaime Mayor Oreja, Luis de Grandes, Xavier Trias y Gaspar Llamazares
Madrid La Estrella 28 Junio 2002

"El Estado, la Nación y Nacionalismos en España" es el título de los Cursos de Verano 2002 de la Universidad de Castilla-La Mancha y organizados por el Vicerrectorado de Extensión Universitaria. Los cursos durarán del 3 al 5 de julio y contarán entre sus ponentes con el portavoz del PP en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja, el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Luis de Grandes, el portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Xavier Trias, y el Secretario General de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, entre otros de los personajes de la política y el derecho constitucional. El objetivo de los cursos es abrir un espacio de análisis y de debate sobre España, como idea política y cultural, como asimismo de las reformas que necesita el Estado para seguir asegurando sus valores de libertad, justicia y seguridad, aprobados en la Constitución Española en el año 1978. Los cursos están dirigios a alumnos de Humanidades, Derecho, Magisterio, Psicopedagogía, Trabajo Social, Económicas y a todas aquellas personas interesadas por el modelo de Estado y de nacionalismo.

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