AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 29 Junio  2002
El valor de un gesto
Breverías ABC 29 Junio 2002

Coacción y chantaje
Editorial El Correo  29 Junio 2002

Salir del armario
JOSÉ MARÍA CALLEJA/ El Correo  29 Junio 2002

Por la libertad y contra el miedo
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo  29 Junio 2002

Una sola llave
Faustino F. ÁLVAREZ  La Razón  29 Junio 2002

Sin complejos
Lorenzo CONTRERAS La Razón  29 Junio 2002

«Los obispos vascos siempre han apoyado las tesis nacionalistas y la impunidad de Batasuna»
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón  29 Junio 2002

Intelectuales de derecha e izquierda, juntos contra la «intolerancia» del PNV
M. ALONSO. BILBAO ABC  29 Junio 2002

Pieza clave en la estrategia de ETA
ABC  29 Junio 2002

Edurne Uriarte: «Queremos convivir con las ideas nacionalistas»
M. ALONSO ABC  29 Junio 2002

 

El valor de un gesto
Breverías ABC 29 Junio 2002

Hoy nace la Fundación para la Libertad, un foro que pretende dar respuesta a la deriva nacionalista que sufre el País Vasco. La presencia en el Patronato de Emilio Guevara es reflejo de una valiente y generosa actitud personal, que hay que reconocer en quien viene desde el mundo del nacionalismo a integrarse en un proyecto de ideología plural. Ahora que el Gobierno vasco intensifica su discurso independentista, la actitud de Guevara es un ejemplo de arrojo y coherencia intelectual.

Coacción y chantaje
Editorial El Correo  29 Junio 2002

Los actos de intimidación contra los cargos locales de las formaciones no nacionalistas y la alteración de la normalidad institucional a manos de los electos de Batasuna demuestra hasta qué punto el terrorismo de ETA es capaz de desplegar, directa o indirectamente, un amplio repertorio coactivo; repertorio que obliga a la sociedad democrática a reaccionar sin dilación ni concesiones. De lo contrario, el propio sistema de libertades terminará irremisiblemente amputado en el tiempo que resta para la celebración de las elecciones municipales. A cada ciudadano corresponde ponerse en el lugar de Ana Urchueguía o de José Luis Vela para sentir, aunque sea en la imaginación, el pavor, la indignación, la impotencia o la soledad que sólo un esfuerzo sobrehumano puede ayudar a soportar en semejantes circunstancias de acoso y persecución. Pero lo más penoso del caso es que aquellos responsables institucionales que no se sienten directamente amenazados por la barbarie no terminan de traspasar los límites de la declaración de principios y el apoyo a las medidas de protección.

El infame anuncio con el que las FARC han amenazado con matar a todos los alcaldes de Colombia, y que ha estremecido al mundo civilizado, hace tiempo que fue hecho público por ETA en Euskadi. La diferencia estriba en que la fatwa vasca no alcanza a todos los alcaldes o a todos los concejales, sino únicamente a aquellos que conciben su compromiso con la sociedad desde una visión no nacionalista del futuro del País Vasco. Lo más penoso del caso es que la cínica naturalidad con que los agresores tratan de aparecer como agredidos termina afectando al comportamiento del nacionalismo gobernante, proclive a confundir los términos del juicio moral y político que la coacción terrorista merece hasta aceptar el chantaje con que ETA pretende atenazar a los vascos. Las palabras pronunciadas ayer mismo por el presidente de Eudel, afirmando que la nueva Ley de Partidos «está tensionando y encabronando extraordinariamente» la vida municipal se sumaron a cuantos negros augurios han tratado de descalificar el contenido y la oportunidad de dicha iniciativa legislativa.

Resulta significativo que, siquiera de pasada, ninguna voz del nacionalismo democrático haya interpretado la promulgación de la nueva Ley de Partidos como una excelente oportunidad para que la izquierda abertzale rectifique en su proceder. Aun siendo respetable el parecer crítico que Karmelo Sainz de la Maza mantiene respecto a la norma, no resulta admisible que quien ostenta dicho cargo en representación de los alcaldes y concejales de Euskadi olvide lo fundamental: que la tensión sobre la vida municipal vasca comenzó a manos de los radicales mucho antes de que ETA decidiera perseguir hasta la muerte a los concejales socialistas o populares; que llegó a extremos escalofriantes con el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco; que prosiguió incluso durante los meses del alto el fuego declarado por ETA, con ataques continuos contra los ediles constitucionalistas de Navarra y Euskadi, y que la banda terrorista se cobró su última víctima mortal en la persona del más que veterano concejal socialista de Orio, Juan Priede. La nueva Ley de Partidos no es la causa sino la consecuencia de tal estado de cosas y sería bueno que el nacionalismo gobernante no lo olvidara; porque de lo contrario contribuirá a abonar la crueldad con que el terrorismo acostumbra a aprovecharse de cualquier excusa para justificar su abominable dictadura.

Salir del armario
JOSÉ MARÍA CALLEJA/ El Correo  29 Junio 2002

El ataque sufrido por la alcaldesa socialista de Lasarte y las amenazas contra un concejal socialista de Andoain no pueden ser calificados más que de fascistas. Fascismo puro y duro es llamar asesina a una mujer como Ana Urchueguía, que puede ser asesinada -como de hecho lo han sido decenas de sus compañeros- y fascismo puro y duro es recrearse en la suerte de provocar miedo a José Luis Vela, concejal de un pueblo que en su día fue gobernado por los socialistas y en el que vivió y fue asesinado José Luis López de Lacalle. Estas amenazas, su estilo, demuestran cómo la creación de un clima criminógeno en el País Vasco acaba propiciando que salgan a la superficie los peores individuos, que se manifieste lo peor de algunos de los peores individuos.

Gotzone Mora, profesora de la UPV, estaba un día en su facultad, protegida por escoltas, cuando se cruzó con una alumna que le espetó: «¿Qué? ¿Se pasa miedo, eh?». Hay infinidad de ejemplos que demuestran hasta la náusea que en el País Vasco se ha creado una generación de seres odiantes, capaces de hacer el mayor daño posible con absoluta anestesia moral, dispuestos a llamar a asesinos a las víctimas mientras exigen en su condición de verdugos todas las ventajas de la impunidad. El acto del frontón, con música de fondo e indiferencia, la carta contra Vela, con todos los pliegues del horror, reflejan hasta qué punto el País Vasco está enfermo. A esta enfermedad no se ha llegado por un camino oscuro, difícil de interpretar; no, los ingredientes que se han echado a esta salsa están a la vista. Durante años se ha cosificado a los socialistas y a los miembros del Partido Popular en el discurso nacionalista. En algunos medios de comunicación, en algunos centros de enseñanza, se les ha presentado sistemáticamente como gentes extrañas al prototipo de buen vasco, gentes de fuera, aunque se apelliden Pagazaurtundua; mala gente, merecedora de todos los castigos que se les puedan aplicar. Es recurrente la referencia a la dictadura franquista para equiparar -ahora a los populares, antes a los socialistas- con lo peor de aquella etapa siniestra que, sin embargo, no logró movilizar a tantos nacionalistas que antes vivían bien con Franco y que ahora viven bien con ETA. Esa cosificación permite disparar gratis y posibilita que haya una promoción de sujetos orgullosos de la muerte ajena, que han hecho de la socialización del sufrimiento de los otros el credo que da sentido a sus miserables vidas.

Decía Mario Onaindia que la ley es para lo poderosos un freno a sus deseos totalitarios y constituye el único asidero para los marginados, para las víctimas, para los asesinables . El régimen nacionalista no soporta la existencia de cargos públicos socialistas que no sólo ejercen bien como alcaldes, sino que también tratan de comportarse como ciudadanos normales: salen a la calle, van a un frontón, asisten a la fiesta de la escuela pública, salen a cenar.

Socialistas y populares deben vivir en la clandestinidad y hacerse invisibles, no tienen derecho a la vida, tampoco tienen derecho a decir que están vivos; se les quiere muertos, desterrados o en las catacumbas. Por eso es tan importante que todos aquellos vascos que se sienten socialistas o populares, o sencillamente contrarios a este delirio sanguinario, salgan del armario, se visualicen en la calle, se presenten como lo que son, seres normales con ganas de vivir, que no tienen que autocriticarse por no seguir los dictados del régimen nacionalista.

Hace unos años ni siquiera existían las víctimas del terrorismo, cientos de comentarios patosos remataban a los que primero eran asesinados y luego olvidados. Ahora, después de mucho insistir, hemos conseguido que las víctimas existan, que tengan nombre, apellidos, memoria, apoyo. Algunos nacionalistas se ven ya obligados a hablar de ellas aunque de su discurso para la galería no se siga ninguna consecuencia práctica. Sólo a base de tenacidad democrática se puede conseguir que lo que es real -la existencia de un pensamiento distinto al dictado único del nacionalismo-, se perciba como real por el resto de la población, incluidos los que quieren aniquilar a las Urchueguías, los Vela, las San Gil o los Mayor.

Se acaba de publicar un demoledor libro, titulado Vecinos (Editorial Crítica). Cuenta la historia de un pueblo polaco en el que la mitad de la población, católica, asesinó a la otra mitad de la población, judía. Los nazis no precisaron intervenir, su presencia es la que permitió que el antisemitismo latente se desmelenara: agricultores, panaderos, gentes corrientes, mataron con ladrillos, con palos, con sus herramientas de trabajo a los judíos; no hubo un solo disparo, hubo un ensañamiento alevoso en aniquilar a los judíos con los que habían convivido durante años. Al final, los judíos fueron apilados en un pajar y quemados. Sólo una familia católica se negó a semejante atropello y guardó en su casa a una familia de judíos, que salvó así la vida. Pasado el episodio, esta familia tuvo que exiliarse. Era el testimonio vivo de la atrocidad; pero, sobre todo, era el ejemplo práctico de que se podía actuar de otra forma: sin asesinar y sin silencios cómplices. En el País Vasco hay un empacho de silencios, de indiferencias que engordan a la bestia. De los que sufrimos las consecuencias de la barbarie del terrorismo, y su forma de vida, depende el que seamos capaces de denunciar esos silencios.

Por la libertad y contra el miedo
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo  29 Junio 2002

Hay una metáfora que Xabier Arzalluz gusta de emplear cuando se refiere a las relaciones de lo que él considera su pueblo (racial e ideológicamente puro) con los inmigrantes venidos de allende los confines de Euskal Herria o los nativos reacios a dejarse asimilar al pensamiento único nacionalista. Es la célebre historia del caserío (o la finca) que el presidente del PNV identifica con el País Vasco: una propiedad inmobiliaria perteneciente por derecho a los nacionalistas vascos, en la que éstos pueden, benévolamente, admitir como peones o arrendatarios a «los de fuera», pagándoles un salario generoso, pero que ni por un instante están dispuestos a compartir con ellos en igualdad de condiciones.

En otras palabras: que una cosa es comportarse como un amo condescendiente y tratar razonablemente bien a los empleados, y otra muy diferente dejar que te metan mano en la administración de tus tierras.Pues bien, desde hoy, al jaun del caserío, al capo di capi del cortijo peneuvista, le han salido unos administrados contestatarios que se niegan a vivir en su propia casa en calidad de realquilados.

Son los miembros de la Fundación por la Libertad, que han decidido romper las cadenas del miedo que atenaza a buena parte de la sociedad vasca para emprender una batalla ideológica frontal contra el terrorismo y sus justificaciones; contra los que empuñan las pistolas y accionan los coches bomba, pero también contra quienes les proporcionan cobertura y legitimación política al compartir no solamente sus fines secesionistas, sino, sobre todo, su paranoica visión de una patria vasca ocupada y escarnecida por una España ajena a ella.

En esta agrupación de valientes, que hoy estarán en Bilbao en la presentación de la Fundación, hay ciudadanos de todo tipo: profesores, abogados, políticos, médicos, periodistas... Ciudadanos con ideologías diferentes y en ocasiones contrapuestas, unidos sin embargo por dos elementos comunes irrenunciables: su amor a la libertad y su condición de vascos, perfectamente compatible con la de españoles y, en todo caso, con una percepción de la propia identidad desligada de la tribu y la composición de la sangre.

Hoy no estarán todos los que fueron en un principio, porque no todos han podido aguantar la formidable presión ejercida por el movimiento nacionalista contra este adversario que adivina poderoso, pero los que estén demostrarán un coraje cívico que la democracia española tardará mucho tiempo en agradecer en su justa medida.

Y es que, desde que hace unos meses se sembraron los primeros brotes de este azaroso proyecto hasta que hoy se abre a la luz del día esta ventana de libertad, uno de sus patrocinadores, Juan Carlos Gutiérrez, se ha quitado la vida; otro, Nicolás Redondo Terreros, ha sido defenestrado sin contemplaciones de la Secretaría General del Partido Socialista de Euskadi, al igual que la presidenta, Edurne Uriarte, de la cátedra que ocupaba en la Universidad del País Vasco.

Un cuarto represaliado antes incluso de que la Fundación se hiciera realidad, Paco Llera, se ha visto obligado a emprender la ruta del exilio en los Estados Unidos, y la esposa de otro de los padres fundadores, Chelo Aparicio, ha perdido su empleo de la noche a la mañana en la cadena de televisión CNN Plus, textualmente «por tener semejantes amigos». Podría continuar con la lista, pero sería ocioso.

Tiempo habrá para denunciar represalias y coacciones, porque, desgraciadamente, la Fundación por la Libertad habrá de desenvolverse en un clima de hostilidad que le hará ganarse el nombre cada día. Tal vez por ello, en su amplio elenco de patronos sólo figura un empresario, conocido por su valentía y víctima de ETA en el pasado reciente, que, a diferencia de otros, no se ha limitado a contribuir con dinero escondiendo rápidamente la mano, sino que se ha atrevido a dar la cara. ¡Enhorabuena y gracias, José Mari! ¡Enhorabuena a todos vosotros!

LA POLEMICA
La orquesta de Cascos
Batuta de hierro. En amplios sectores del PP se está asistiendo con estupefacción al espectáculo de Francisco Alvarez Cascos descalificando en público la actuación de Javier Arenas en la elección de los candidatos municipales. Recuerdan fuentes de esos sectores que cuando Cascos era el secretario general solía decir que el PP era una orquesta que él dirigía con batuta de hierro, y que quien desafinara se atendría a las consecuencias.El ex máximo dirigente catalán, Aleix Vidal Quadras, da fe de que sus advertencias iban muy en serio.

LA NOTICIA
Zapatero y las mujeres
Ocasión perdida. Siguiendo las huellas de Bono, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha pedido a sus colaboradores que estudien, con vistas al próximo programa electoral, la posibilidad de ofrecer incentivos fiscales a las empresas que introduzcan la paridad en sus consejos de administración.El líder socialista perdió, eso sí, el pasado miércoles una ocasión de oro para demostrar su feminismo, al no mencionar siquiera a la agredida alcaldesa de Lasarte, Ana Urchueguía, en la presentación del libro de Mario Onaindía.

EL ENIGMA
Una Iglesia solidaria
Condolencias por escrito. Adivina, adivinanza: ¿Cuál es la única Iglesia que condena por escrito, desde hace muchos años, mediante el envío de la correspondiente carta de condolencia a la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Cataluña, todos y cada uno de los atentados que ETA comete en dicha comunidad? Pistas: no se trata, desde luego, de la Iglesia católica, tampoco son los Testigos de Jehová, y el credo que representan es muy minoritario en España, aunque está creciendo y constituye un quebradero de cabeza para el Vaticano en Latinoamérica.

Una sola llave
Faustino F. ÁLVAREZ  La Razón  29 Junio 2002

Pienso en la persona que facilitó a los etarras la llave del portal del edificio en que vive con su familia José Luis Vela, concejal socialista de Andoain. Es cierto que la llave, de la que dicen los malhechores que han hecho cuarenta y siete copias destinadas a otros tantos matones («te reventaremos la cabeza», es la amenaza), pudo haber sido robada o reproducida en un descuido de su dueño, pero es lo menos probable. En un contexto de miedo y en un siniestro ambiente de sospecha, cuadra mejor, en hipótesis, la entrega que la sustracción. Pero es algo que no se puede afirmar sin pruebas: ¿quién es uno para convertir en sospechosos a todos los vecinos de José Luis Vela? Y, sin embargo, nadie le puede impedir al concejal darle vueltas en la cabeza a la identidad de quien pudo colaborar con la amenaza de reventarle la cabeza, ya que la puerta no la reventarán: disponen de la llave. Es una situación kafkiana encontrarse cada día, en el ascensor o en la escalera, a alguien que pudiese estar en la trama que te pretende asesinar. Y también para los vecinos, cuya presunción de inocencia no debemos olvidar, resultará incómodo y temo pensar que alguien pueda sospechar que son cómplices de algo con lo que acaso nada tengan que ver. Una de las especialidades de las mafias es sembrar la desconfianza y echar leña a ese fuego en que arden, sin consumirse, las zarzas del miedo, de la insinuación, del chivatazo, de la manía persecutoria y de las hipótesis más descabelladas.

Hacen falta unos nervios de acero o de hielo, y ojalá así sean los de José Luis Vela, para aguantar esta tensión, del mismo modo que sólo una voluntad heroica hace posible evitar las tentaciones de abandonar la concejalía y marchar de Andoain, que es lo que pretenden los etarras cuando en su mensaje («queridísimo Sr. Vela» encabeza la carta, en una apoteosis del cinismo) le llaman «enemigo de Euskal Herria, extranjero, español y asesino». Nadie puede insinuarle o pedirle o exigirle a José Luis Vela que no se marche de Andoain, y sé que es muy fácil decir que nos gustaría que aguantase las amenazas, que recibiese la protección adecuada y que, con el tiempo, todo quedase reducido a una pasajera pesadilla. Qué fácil es pensar por los demás, decidir por los otros, proyectar tus limitaciones en hazañas ajenas, cuando te tomas un café y tienes la llave de tu portal en el bolsillo. El territorio sagrado del libre albedrío no está diseñado para campo de batalla, y la conciencia ajena no es un ring ni un frontón ni tierra de nadie.
 
Uno sueña con que, una vez arrojadas esas cuarenta y siete llaves al fondo del mar, aparezca una, tan sólo una, con la que se pueda abrir el portal de la libertad. Se trata de un edificio en que los vecinos se dan la mano, sonríen, se prestan el perejil o el vinagre, mientras los niños juegan y los viejos se levantan temprano.

Sin complejos
Lorenzo CONTRERAS La Razón  29 Junio 2002

Puede decirse que ahora, es decir, ya, a partir de la entrada en vigor de la Ley de Partidos Políticos, se ha iniciado la cuenta atrás para dirimir el reto Gobierno-Eta. Es verdad que se trata de una ley finalista o una ley de caso único prácticamente. Pero quienes desde el nacionalismo vasco radical o pretendidamente moderado, que al final se demuestra también único, salen valedores de los derechos de Batasuna, saben muy bien que entre la barbarie organizada y la democracia en peligro, por muchos defectos que esa democracia muestre, siempre habrá una prioridad. Una prioridad que además pasa por la vida de cientos de personas amenazadas. Cortarle las alas a una formación «nacionalista» que sólo usa la política para agredir o facilitar un sistema de agresiones pertenece al orden de las urgencias. Es hasta paradójico que el instrumento legal empleado para acabar con tantos excesos se llame Ley de Partidos. Una banda no es un partido. El franquismo, aparte de que sus objetivos iban más allá de los términos, acuñó la expresión «bandidaje y terrorismo». Era, por razones de comparación posterior, dejar inservibles para hoy conceptos elocuentes. Lo que hace Eta es en esencia terrorismo y bandidaje. Y cuando la Iglesia, en uso de su rancia sabiduría, advierte que será peor el remedio que la enfermedad, se abstiene de proponer soluciones. Eso sí: diálogo, diálogo y diálogo. Pero un diálogo en el que ella misma, a través de su rama nacionalista, es juez y parte.

Los sucesos municipales de Bilbao y Lasarte, la nueva modalidad de «amenaza con llave» utilizada para intimidar a un concejal socialista de Andoain, dándole a entender que su casa ya no tiene puertas, son hechos que añaden casos a los casos. Quienes se amordazan con banderas españolas para denunciar la Ley que va a aplicarse han llevado el cinismo hasta extremos de una insuperable perfección. Los amordazadores se amordazan. Ni la cuadratura del círculo puede rivalizar con este ejemplo.

Pero así son las cosas. Y, por añadidura, cuidado con lo que se hace a la hora de las aplicaciones de la norma. Hasta los socialistas de Zapatero, que la han respaldado en el Parlamento con sus votos, intentan atar las manos del Ministerio del Interior. Parece que se olvidan del juez. Piden nada menos que consenso en la ejecución de una ley consensuada. Una situación que reclama decisiones claras y rápidas para que la propia norma no se pudra en la charca de las dudas tiene, a través de la irresolución zapateril, que suena a arrepentimiento y mala conciencia, el riesgo de repetir la fábula de los galgos y los podencos. El fabulario estimula la memoria. Las liebres democráticas están en condiciones de preguntarse qué clase de perros las persiguen. Desde ese sentimiento de desamparo y alarma, la sociedad y el Gobierno que la representa no pueden permitirse el lujo de vacilar. Demócratas, sí, pero no idiotas.

«Los obispos vascos siempre han apoyado las tesis nacionalistas y la impunidad de Batasuna»
EDURNE URIARTE, Presidenta Fundación Libertad
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón  29 Junio 2002

Hoy se presenta en Bilbao la Fundación Libertad. Una iniciativa que nace para defender un valor, la libertad, escaso a día de hoy en el País Vasco, y para llevar a cabo una oposición frontal al terrorismo y a sus justificaciones.

¬¿Con qué objetivo nace la Fundación y por qué ahora?
¬Cualquier iniciativa en defensa de la libertad es oportuna. La situación del País Vasco es de enorme gravedad, y en ese contexto, consideramos que se hacen necesarias todas las iniciativas posibles para combatir el terrorismo y las ideas que lo justifican y perseguir el auténtico pluralismo en la sociedad vasca.

¬¿Qué reacción esperan por parte del Gobierno vasco?
¬Lamentablemente, el nacionalismo es muy crítico con iniciativas por la libertad y contra el terrorismo. Su actitud en cuanto a este asunto se reduce a algunos gestos hacia las víctimas, pero sin acciones claras y decididas en la lucha contra Eta. A ello hay que sumar su defensa de Batasuna.

¬¿Cómo ven desde la Fundación la Ley de Partidos?
¬La apoyamos totalmente. Creemos que era absolutamente necesaria, ya que no se puede seguir permitiendo la impunidad de acción de grupos que apoyan al terrorismo, como Batasuna, y a los que, afortunadamente, esta ley permitirá perseguir.

¬Sin embargo, los obispos vascos criticaron en su pastoral esta Ley de partidos.
¬Como la gran mayoría de los ciudadanos, me he sentido defraudada con esta pastoral y por la actitud de los obispos vascos. Cuando han intervenido en los problemas políticos y la situación que vive el País Vasco lo han hecho defendiendo las tesis nacionalistas y la impunidad de Batasuna.

Intelectuales de derecha e izquierda, juntos contra la «intolerancia» del PNV
M. ALONSO. BILBAO ABC  29 Junio 2002

Jaime Mayor y Nicolás Redondo forman parte del patronato de la Fundación para la Libertad que preside Edurne Uriarte y que se presentará hoy en Bilbao. Su objetivo es tanto luchar contra ETA como conseguir que en el País Vasco se acepte la pluralidad ideológica. Participan en este nuevo reto políticos del PP y del PSE-EE, además de algún nacionalista como Emilio Guevara.

En un momento en el que el PNV defiende la independencia para el País Vasco y el Gobierno de Juan José Ibarretxe propugna una consulta sobre la autodeterminación, ciudadanos vascos que no comparten esas aspiraciones nacionalistas o que creen que cualquier otra idea tiene el mismo derecho a ser defendida en el País Vasco sin tener que poner la vida en peligro por ello, han creado la Fundación para la Libertad. Sus objetivos son, según su acta fundacional, fortalecer «los valores de la libertad, la democracia y la tolerancia», además del «pluralismo y la lucha contra los valores que sustentan el terrorismo». Esta Fundación defiende la Constitución, «un País Vasco plenamente integrado en la nación española y una cultura vasca entendida e integrada en la pluralidad que configura la cultura española».

La Fundación para la Libertad se suma a otros movimientos ciudadanos que luchan por la libertad en el País Vasco, como Basta Ya o el Foro de Ermua, pero centrará sus acciones en el ámbito divulgativo y del debate intelectual, organizando actividades sociales y culturales. Teo Uriarte, del PSE-EE, que colabora con la Fundación para la Libertad, explica que tienen previsto iniciar la programación de actividades en octubre y que se está estudiando la posibilidad de organizar unas jornadas sobre la ley de Partidos.

Al acto que se celebrará hoy en Bilbao está previsto que asistan el secretario general del PP, Javier Arenas, y otros destacados dirigentes de este partido, mientras que no habrá miembros relevantes de la dirección del PSOE, a pesar de que el grueso de quienes integran el patronato de la Fundación «está escorado a la izquierda», como gráficamente explica Teo Uriarte. No faltarán, sin embargo, socialistas vascos de los que apoyaron a Nicolás Redondo hasta que dejó su cargo como secretario general del PSE-EE, como Rosa Díez o Javier Rojo. También los socialistas Carlos Totorica, Mario Onaindía e Ignacio Latierro forman parte del patronato de la Fundación. José Bono tiene previsto enviar un texto de adhesión al acto de hoy en Bilbao.
En el PP hay un apoyo unánime a la Fundación para la Libertad, tanto de la dirección del partido, como de sus representantes en el País Vasco, algunos de los cuales, como Fernando Maura o Cristina Ruiz, forman parte del patronato.

La Fundación para la Libertad lleva gestándose más de dos años, desde las Navidades del 2000, con la idea de «favorecer la creación de un tejido social de respuesta a la deriva nacionalista que sufre este país», en palabras de Teo Uriarte. También quiere ofrecer a todos los vascos un foro donde expresarse, ya que hay muchas fundaciones nacionalistas en el País Vasco, entre ellas la Fundación Sabino Arana, pero ninguna enfocada al debate y a la reflexión desde un punto de vista plural.
La nueva Fundación no es lo mismo que las asociaciones ciudadanas Basta Ya, que dedica su energía fundamentalmente a convocar movilizaciones contra el terrorismo, o el Foro de Ermua, que en estos momentos concentra su actividad en la publicación de Los Papeles de Ermua. No obstante, espera colaborar con estas asociaciones. De hecho, estarán representadas en el acto de hoy.

Casi todos los miembros del patronato de la Fundación para la Libertad están, por defender sus ideas, en el punto de mira de ETA y tienen que vivir escoltados.

Pieza clave en la estrategia de ETA
ABC  29 Junio 2002

Los expertos antiterroristas siempre ha tenido claro el papel clave que las Gestoras pro Amnistía desempeñaban en el complejo ETA. Una de sus misiones era la de mantener a los presos de la banda dentro de la disciplina y evitar deserciones y arrepentimientos. El pasado mes de diciembre el juez Baltasar Garzón declaró ilegal este grupo al considerarlo «parte integrante de la organización terrorista ETA-KAS-Ekin». Para el magistrado, «Gestoras pro Amnistía, desde su inicio, ha sido una organización creada, diseñada, protegida, impulsada y financiada por ETA como un mecanismo ideal para desarrollar» labores, entre otras, relacionadas con el apoyo a los presos, «señalamiento de víctimas y colectivos y captación de militantes para la estructura armada». De hecho, varias personas marcadas por este colectivo fueron asesinadas por ETA. Garzón entendía que Gestoras «propicia y contribuye a que una estructura como la integrada por ETA-KAS-Ekin desarrolle y mantenga una lucha violenta global, proyectada en el tiempo y con consecuencias graves e irreparables para la sociedad». A la vista de ello, en octubre la Policía detuvo a la cúpula, salvo a su responsable, Juan María Olano, que huyó a Francia por donde se «paseó» durante unas semanas con impunidad hasta que finalmente fue detenido.

Edurne Uriarte: «Queremos convivir con las ideas nacionalistas»
M. ALONSO ABC  29 Junio 2002

Edurne Uriarte, profesora de la Universidad del País Vasco y colaboradora de ABC, ha dado un paso más en su implicación en la movilización ciudadana contra el terrorismo y en la defensa de la democracia en el País Vasco. Ha aceptado la presidencia de la Fundación para la Libertad, que trabajará para que la pluralidad política de la sociedad vasca sea realmente reconocida por el nacionalismo gobernante. «Queremos convivir con las ideas nacionalistas», dice en esta entrevista.

BILBAO. -Después de sufrir un atentado frustrado y una campaña del nacionalismo radical en la Universidad del País Vasco para que le fuera retirada la cátedra que ganó por oposición ¿No ha dudado a la hora de aceptar la presidencia de la Fundación para la Libertad?

-Ni un segundo, porque, como muchas otras personas, tengo el deber de comprometerme en las iniciativas encaminadas a cambiar la gravísima situación del País Vasco.

-¿Tiene alguna esperanza en que se produzca ese cambio?
-Desde luego. Confío en la actuación policial contra el terrorismo y en los efectos de la ley de Partidos. También, confío en la fuerza de los ciudadanos y en su gran voluntad de movilización por la libertad.

-Sin embargo, últimamente ha descendido la intensidad de esa movilización ciudadana.
-Aparentemente ha habido un cierto debilitamiento durante el último año, tras las elecciones autonómicas, pero, a pesar de que no se han producido grandes manifestaciones públicas, creo que hay mucha gente convencida de que hay que seguir en la defensa de la libertad y el resultado de ello es esta nueva iniciativa.

-¿Cuáles son los objetivos de la Fundación para la Libertad?
-La hemos llamado así porque la movilización por la libertad es su objetivo fundamental. Eso implica luchar contra ETA y las ideas que legitiman el terrorismo y también para conseguir que las ideas no nacionalistas se puedan expresar con la misma libertad que las nacionalistas en el País Vasco. El problema no es sólo el terrorismo, sino también el hecho de que la sociedad vasca no haya sabido admitir que las ideas no nacionalistas son tan legítimas como las nacionalistas.

-Entre los fines fundacionales de la Fundación para la Libertad figura «la defensa de un País Vasco plenamente integrado en la nación española». ¿Qué reacción esperan del nacionalismo gobernante?
-Damos por supuesto que PNV y EA recibirán a esta Fundación con hostilidad. Uno de los problemas del País Vasco es que el nacionalismo gobernante no acaba de aceptar la pluralidad real de la sociedad vasca, ni que hay muchos vascos que nos sentimos españoles, que creemos en un País Vasco integrado en España. Nosotros nos proponemos fomentar el debate intelectual para que la pluralidad política sea una realidad, algo que intentan impedir ETA y los nacionalistas que no admiten que una parte fundamental de los vascos, la mayoría de hecho, combina el ser vasco y el ser español.

-Ahora que PP y PSOE están distanciados políticamente ¿Qué une a gentes de la derecha y de la izquierda en el País Vasco?
-Quienes estamos en esta Fundación pensamos que aquí hay unos problemas graves ante los cuales no nos parecen importantes las diferencias entre estos dos partidos, sino lo que les une, que es su voluntad de acabar con el terrorismo y conseguir la libertad. Lo de menos en esta Fundación es lo que vota cada uno.

-¿Ha sido difícil poner en marcha una fundación de estas características?
-No ha costado movilizar a las personas, porque aquí hay gente comprometida que responde con entusiasmo, pero es cierto que el ambiente social en el País Vasco es difícil, por el miedo, que hace que la gente se retraiga a la hora de sumarse a un proyecto que entraña los riesgos consabidos y la hostilidad del mundo nacionalista. Uno de los problemas que se nos plantea es que cualquier iniciativa que surge del ámbito nacionalista nos parece normal a todos y, sin embargo, cuando surge del mundo no nacionalista es como si no tuviera derecho a existir.

-¿Cómo explicaría a quien lo desconozca cuáles son esos riesgos consabidos?
-Cualquier iniciativa no nacionalista y con el objetivo de conseguir la libertad para los vascos y de luchar contra ETA y las justificaciones del terrorismo pone a sus protagonistas en el punto de mira del terrorismo, pero eso no debería acallar la voz de la sociedad vasca, que debe seguir movilizándose contra el terrorismo.

-¿Intenta la Fundación que se oiga la voz de los no nacionalistas?
-Queremos luchar contra el ambiente social y político que hace que los no nacionalistas tengan pocos cauces para expresarse socialmente.

-Se han acercado también a nacionalistas críticos con la actual estrategia de su partido.
-Sí. De hecho Emilio Guevara participa en el patronato de la Fundación y esperamos que próximamente se puedan incorporar más nacionalistas. Eso es importante para nosotros porque, a pesar de que los partidos nacionalistas nos acusen de antinacionalistas, no lo somos. Nosotros queremos que se respete la pluralidad en el País Vasco y dentro de esa pluralidad está el mundo no nacionalista, para el que debemos conquistar un espacio de libertad, y también los nacionalistas. Queremos convivir con las ideas nacionalistas, porque creemos que gentes de ese mundo querrían hacer más que las cúpulas de sus partidos en la lucha contra el terrorismo y por la libertad.

-Nicolás Redondo vuelve a aparecer en esta Fundación para la Libertad con Jaime Mayor Oreja a pesar de que la imagen de unidad que dieron ante las últimas elecciones autonómicas le costó la secretaría general del PSE.
-En esta Fundación hay personas de la política y de la sociedad civil porque creemos que en la gravísima situación que vivimos todos tienen que colaborar y nos parece que no hay que hacer diferencias entre los políticos y la sociedad civil.

-Pero la dirección del PSOE parece más interesada en distanciarse del PP
-La dirección del PSOE ve bien esta iniciativa, porque una cosa es la estrategia política y otra trabajar para cambiar la situación del País Vasco. En eso hay coincidencia.

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