AGLI

Recortes de Prensa     Martes 2 Julio  2002
Golpe a la trama «civil» de Eta
Editorial La Razón 2 Julio 2002

El cerco judicial se estrecha sobre Batasuna
Impresiones El Mundo  2 Julio 2002

La cuestión vasca
ANTONIO GALA El Mundo  2 Julio 2002

Españoles, Raus
José María CARRASCAL La Razón  2 Julio 2002

Iglesia y terrorismo
José GALEANO CABALLERO La Razón  2 Julio 2002

Irresponsable visita de Ibarretxe al Sáhara
Impresiones El Mundo  2 Julio 2002

El recargo
Faustino F. ÁLVAREZ La Razón  2 Julio 2002

Euskadi, nueva Guía Michelín
Iñaki EZKERRA La Razón  2 Julio 2002

O Gibar!, o mores!
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo  2 Julio 2002

Palabras traicionadas
ANDONI UNZALU GARAIGORDOBIL/ El Correo  2 Julio 2002

La muerte del pueblo vasco
Cartas al Director ABC  2 Julio 2002

Urchueguía pide valentía a sus convecinos
ABC  2 Julio 2002

CiU-PP, una ruptura de salón de consecuencias imprevisibles
Editorial ABC  2 Julio 2002

El ministro de Justicia dice que la democracia no debe resignarse en silencio ante los terroristas de ETA
J. S. / N. C. ABC  2 Julio 2002

Garzón sienta en el banquillo a 68 líderes de Batasuna por ayudar a ETA
CARMEN REMIREZ DE GANUZA El Mundo  2 Julio 2002

GOTZONE MORA, PROFESORA DE LA UPV AMENAZADA: «Para muchos de mis compañeros el problema soy yo y no ETA»
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo  2 Julio 2002

Golpe a la trama «civil» de Eta
Editorial La Razón 2 Julio 2002

El juez Garzón ha dado por concluida la primera parte de su instrucción sobre la trama político-social de la banda terrorista Eta y ha elevado a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional sus investigaciones sobre varias organizaciones que considera integradas en esta red criminal, entre las que destacan Ekin, como centro de decisiones políticas, y las editoriales y publicaciones vinculadas, según las pruebas en poder del juez, a Eta. Quedan abiertos los casos relativos a las tramas juveniles, agitación de presos y a la red financiera e internacional.
Es la primera vez que un juez, después de una larga tarea de recopilación de datos, se enfrenta a los tentáculos no armados, pero básicos, del terrorismo. Porque, aunque a nadie se le escapa que Eta no es sólo el grupo de pistoleros que asesina, sino que se compone de quienes la sustentan política y económicamente, en varios lustros de su existencia hemos tenido que soportar las impunidades más bochornosas. Garzón ha tenido la virtud de acabar con la ingenuidad estéril del Estado en la lucha contra el terrorismo. Confiemos en la solvencia de las pruebas para que los ciudadanos puedan comprobar que lo que es de justicia lo resuelva la Justicia.

El cerco judicial se estrecha sobre Batasuna
Impresiones El Mundo  2 Julio 2002

El juez Garzón concluyó ayer la investigación sobre el entorno de ETA, iniciada en 1997, con la imputación de 68 dirigentes de Batasuna. Con toda probabilidad, la Sección Tercera de la Audiencia Nacional dictará en las próximas semanas apertura de juicio oral contra estos miembros de Batasuna, a los que Garzón acusa de coooperar con ETA. Durante la instrucción de este sumario, Garzón ha ido dictando sucesivos autos en los que desvelaba las claves de la trama financiera, del aparato internacional, de los medios de comunicación y del brazo político de ETA en el País Vasco. Garzón ha acabado este trabajo que ha durado cinco años con la imputación de conocidos líderes de Batasuna como Xabier Alegría, Txema Matanzas, Elena Beloki, los ex diputados José Antonio Echeverría y Pablo Gorostiaga y el periodista Pepe Rei. Si son condenados, ninguno de ellos podrá presentarse en las listas electorales u ocupar puestos en la dirección de Batasuna, ya que, según la Ley de Partidos, este hecho podría ser motivo de ilegalización. Pero, al margen de ello, la ardua y tenaz labor de investigación de Garzón ha servido para desvelar la estrecha conexión entre ETA y una serie de organizaciones ligadas a Batasuna, que, según el instructor, son un mero apéndice de la banda terrorista. El cerco judicial se estrecha sobre la formación de Otegi, que ha iniciado una huída adelante con su ofensiva en la calle y las amenazas contra concejales y altos cargos del PSOE y del PP.

La cuestión vasca
ANTONIO GALA El Mundo  2 Julio 2002

Pocas cosas hoy en día tan trasnochadas. Sólo para quienes, de respirarla, están envenenados tiene verosimilitud. Ahora, cuando se aprende la democracia en libertad; cuando se revisa el concepto del Estado y aparecen confederaciones y superalianzas; cuando los Estados nacionales están llamados a desaparecer; cuando o vamos juntos, en Europa por ejemplo, o no nos moveremos, ahora, una parte de los vascos quiere tener soberanía e independencia del resto de una península que los incluye. ¿Porque algunos hablan una lengua que nunca se escribió? ¿Porque tiene un factor congénito especial? ¿Porque Arzalluz lo pide? ¿Por sus obispos, por sus paisajes, por sus caseríos? En todas partes cocemos habas. Pero pensamos mientras.

Españoles, Raus
José María CARRASCAL La Razón  2 Julio 2002

Pese a estar separados por tres cuartos de siglo, existe una tétrica semejanza entre dos manifiestos publicados en la prensa los últimos días. Uno es la pintada «Juden raus», «Judíos, fuera», en una pared del Berlín de los años treinta. El otro, ese mensaje dejado al concejal socialista de Andoain José Luis Vela, junto a la llave del portal de su casa, recomendándole que se marche «de Euskal Herria», porque en otro caso están dispuestos a «volarle la cabeza». El mensaje es el mismo, las intenciones idénticas, los perpetradores gemelos. En ambos casos se trata de una campaña para obligar a marchar a todo un colectivo de ciudadanos que no comulga con la ideología de un grupo, y en caso de que no obedezca, anunciarle su eliminación. Amenaza que se cumplió más que de sobra en la Alemania de Hitler y se están cumpliendo periódica y sistemáticamente en el Euskadi de Ibarretxe. Los nazis de uno y otro sitio se hallan en plena ofensiva para eliminar a todos aquellos que consideran nocivos a sus respectivos países. Se trata de dos limpiezas étnico-ideológicas que han salido de la misma falsilla. Estamos ante el racismo convertido en política, ante la nación telúrica, ancestral, mitológica, convertida en Dios todopoderoso, ante el sacrificio programado de todos los que no pertenecen al clan, ante la apoteosis de la tribu, convertida en estado predemocrático, preconstitucional e incluso precristiano, ya que el gran salto del cristianismo fue considerar a todos los hombres iguales, «hijos de Dios» con los mismos derechos.

Los nazis alemanes y vascos no consideran así a los «extranjeros» entre ellos. Ésos son materia deportable. Y si no se van, eliminable. Es ésta una reflexión que nos gustaría oír a los obispos vascos, que se supone deben conocer la esencia de la doctrina de Cristo, pero andan tan preocupados por los inconvenientes que puede causar la nueva Ley de Partidos Políticos que se les ha pasado.


No es la primera vez ni soy el único que llama la atención sobre los rasgos comunes de la anterior Alemania nazi y el País Vasco actual. El paralelismo es cada vez más brutal y evidente, como si estuviéramos ante uno de esos procesos irracionales, imposibles de detener, pese a darse cuenta sus actores de la barbaridad que encierra. En este momento, Euskadi se encuentra en el periodo intermedio 1931-1932, con los nazis en plena ofensiva, pero todavía sin alcanzar el poder y sin disimular sus objetivos ni sus métodos. De hecho, Hitler los había anunciado ya diez años antes en «Mein Kampf», y eran por todos conocidos. Estaban dispuestos a acabar con la democracia, a romper todos los compromisos contraídos en Versalles y a crear una nueva Alemania basada en el lema «ein Volk, ein Führer, ein Reich», un pueblo, un líder, un imperio, que excluía a los no arios y a los alemanes no nazis. Pero tanto los partidos católicos capitaneados por Von Papen, como los centristas, con el canciller Brünning a la cabeza, como los militares, con el general Schleicher y el propio mariscal Hindenburg, al frente del Estado, creían poder controlar a aquellos bárbaros conducidos por un cabo austriaco histriónico y desarrapado, que les desharían de socialistas y comunistas. Fue como hicieron a Hitler canciller. Pero el cabo austriaco histriónico y desarrapado demostró muy pronto ser capaz de eliminar no sólo a socialistas, comunistas, judíos «y demás ralea», para usar la terminología de la época, sino también a católicos, centristas y la propia cúpula militar, que quedó descabezada con la eliminación de Schleicher y el arrinconamiento de Hindenburg, que pasó a ser una figura decorativa hasta su muerte.

Hitler no tuvo inconveniente en deshacerse incluso de Röhm, el militar que le había acompañado desde sus primeros días de lucha, por si tenía veleidades de mando supremo. A partir de la tristemente famosa «noche de los cuchillos largos», el cabo austriaco pudo hacer y deshacer lo que le diera la gana en su país. A von Papen le envió al Vaticano, para procurar que el Papa no protestase ante las atrocidades por venir. Brünning eligió el exilio en Estados Unidos y el resto, el exilio interior. Se apagaron las luces y la barbarie se apoderó de Alemania, hasta desembocar en lo que todos sabemos: una guerra mundial y unos campos de concentración adonde iban a parar quienes no pertenecían al «herren Volk», al pueblo superior, y los pertenecientes a él que rechazan ser nazis. En vez de usar los nacionalistas moderados a los violentos, fueron los violentos quienes usaron a los moderados. Es lo que suele ocurrir cuando se legitimizan las pistolas como arma política. Los más bestias se imponen, como se están imponiendo en Euskadi.


Ya sé que a muchos les parecerá exagerada la comparación, que incluso algunos la considerarán injuriosa, ya que «el PNV es un partido católico y demócrata, que no consentirá tamaña aberración». Pero también von Papen y Brünning eran católicos y demócratas, al menos así se proclamaban, y ya vieron como acabaron. Cuando alguien se monta en una fiera corre el peligro de acabar devorado. Y esa fiera anda suelta por el País Vasco, rugiendo, atacando, asesinando. Son exactamente los mismos que se apoderaron de Alemania hace tres cuartos de siglo, invocando un pueblo y un país sagrados. Quien lo dude, que contemple las esquelas. O la jauría atacando a una mujer en un frontón por el pecado de ser alcaldesa no nacionalista. O la misiva a José Luis Vela, conminándole a abandonar el País Vasco si no quiere que le vuelen la cabeza. ¿Hay alguna diferencia? Yo no la veo, excepto en los años de por medio. Pues lo más triste de todo es que esto ocurre, no en la Alemania de 1932, sino en la Europa del 2002, tras cincuenta millones de muertos para derrotar al nazismo.

Iglesia y terrorismo
José GALEANO CABALLERO La Razón  2 Julio 2002

La soflama política nacionalista, que no carta pastoral, que los cuatro obispos vascos han dirigido a los cristiano y a los ciudadanos es un canto a la falsedad y al engaño. Aquel que es «camino, verdad y vida» nos ha dicho: «La verdad os hará libres», pero los obispos vascos han caído en la esclavitud de su propio sectarismo político, al ir abiertamente contra la «Ley de Partidos» y en defensa de Batasuna «sean cuales fueren las relaciones existentes entre Batasuna y Eta» en un epígrafe con título peyorativo: «Un asunto candente y resbaladizo» o éste otro: «No todo vale contra el terrorismo» y al tratar, en su fanatismo nacionalista, de engañar a su audiencia con el texto de otro epígrafe: «Distinguir nacionalismo y terrorismo»: «Nadie debe alimentar en su espíritu la sospecha de que la connivencia con el terrorismo anida, al menos de manera latente, en el corazón de un nacionalista. Son numerosos los nacionalistas que... se sienten justamente heridos cuando de la boca de políticos y comentaristas, se confunde frecuentemente nacionalismo con terrorismo».

Decir eso, es faltar a la verdad histórica y engañar al pueblo vasco al que va dirigida la soflama política: El Partido Nacionalista Vasco (PNV), fundado en 1895 por Sabino Arana, cuya enajenación mental se desprende de sus escritos, es un partido racista: «El roce de nuestro pueblo con el español causa inmediata y necesariamente en nuestra raza ignorancia y extravío de inteligencia, debilidad y corrupción de corazón, apartamiento total, en una palabra el fin de toda humana sociedad».

Xenófobo: «¿Cuándo llegarán los bizkainos a mirar como enemigo a todos los que los hermanan con los extranjeros y enemigos naturales suyos!».

Genocida: «Les aterra el oír que a los maestros maketos se les debe despachar de los pueblos a pedradas. ¿Ah, la gente amiga de la paz...! Es la más digna del odio de los patriotas».
Antidemócrata: «En pueblos tan degenerados como el maketo o maketizado resulta el sufragio un crimen, un suicidio»; que induce directamente al odio: «En odio a lo español como invasor, andamos muy cortos los bizkainos patriotas de hoy, comparados con aquellos de otros siglos que en su idioma llamaban extranjeros a los españoles y les recibían a flechazos y a tiros». Esta aberrante doctrina, esencialmente anticristiana: «cualquiera que tiene odio a su hermano es un homicida» Jn 3, 15, ¿es la que recomiendan los cuatro obispos vascos «a los cristianos y ciudadanos»?

El Partido Nacionalista Vasco es la célula madre, el tronco donde han salido los retoños que con siglas diversas han poblado la geografía política vasca y ¿cómo no? la Eta creada por jóvenes nacionalistas vascos en complicidad con una parte importante del clero vasco, que la ha apoyado, promocionado y cobijado, sin que la Iglesia española ni el Vaticano haya expulsado a uno solo de los cientos y cientos de curas y religiosos que han militado, como terroristas, en las filas de Eta.

Es una ofensa al pueblo español las notas de la Conferencia Episcopal española, incluida la nueva que nos anuncian de «condena tajante y sin paliativos del terrorismo de Eta» (20/06/02), así como el compendio de sucesivas condenas de Eta contenidas en el libro «La Iglesia contra el terrorismo de Eta», ya que los hechos las desmienten y condenan a la Iglesia no sólo por sus pecados contra la Ley de Dios, sino por sus delitos contra la Ley civil.

Que explique la Iglesia al pueblo español por qué «Eta nació en un seminario» o por qué la V Asamblea de Eta se celebró en la Casa Parroquial de Gaztelu y en la Casa de Ejercicios de los jesuitas en Guetaria y tantos otros infinitos porqués que el pueblo vasco e incluso los militantes de Eta les gustaría escuchar de labios de la jerarquía eclesiástica. La Iglesia ha hecho mucho daño a España desde que admitió a un partido anticristiano y separatista como el Partido Nacionalista Vasco en la Internacional Demócrata Cristiana.

El pueblo español clama, exige de la Jerarquía católica que se le diga la verdad, pero «no de palabra ni de lengua, sino de obra y de verdad» Jn. 13. 18. Hay un proverbio español que dice: «Obras son amores que no buenas razones».

El derecho a la verdad ¬decía Juan XXIII a los juristas católicos¬ es anterior y superior a todo otro derecho y exigencia; y por fin el Papa Pío XII: «Ninguno hoy, cualquiera que sea el campo o partido social o político a que pertenezca... tiene derecho a enmascarar su rostro, a aparecer como no es, a recurrir a la estrategia de la mentira».
El pueblo español exige de la Santa Sede que le diga a cuántos sacerdotes, monjes y prelados ha expulsado por promocionar, proteger y/o pertenecer a la banda terrorista Eta. «Guardáos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, más por dentro son lobos rapaces. Por sus obras los conoceréis. El árbol que no da buenos frutos es cortado y arrojado al fuego» Mt. 7,15.

Irresponsable visita de Ibarretxe al Sáhara
Impresiones El Mundo  2 Julio 2002

Mientras aumentan las voces -ayer el propio Zapatero lo exigió de forma contundente- que piden que el Gobierno vasco defienda no sólo con gestos de humanidad, sino con decisiones concretas, a los ediles no nacionalistas amenazados por ETA y el entorno que sustenta el terrorismo, el lehendakari ha viajado hasta el Sáhara para realizar una ferviente y sentida defensa de los derechos del pueblo saharaui. Sin negar que esta causa debe ser defendida en los foros internacionales, y así lo está haciendo el Gobierno español ante la ONU, la visita oficial de Juan José Ibarretxe es una irresponsabilidad -otra más- por el momento en el que se produce, cuando aún no se ha resuelto la crisis diplomática con Marruecos, que sigue sin devolver a su embajador en Madrid. El lehendakari no consultó con el Ministerio de Exteriores la oportunidad de realizar este viaje -se limitó a una comunicación formal- a pesar de que la dirección de la política exterior española es una competencia que corresponde al Gobierno central. Piqué consideró ayer que la visita al Sáhara era «completamente desaconsejable».Yendo al fondo del asunto, carece de todo rigor, por no decir que es disparatada, la equiparación trazada por Ibarretxe en su discurso entre el pueblo saharaui y el vasco, diciendo que ambos tienen derecho a ser «lo que quieran ser».

El recargo
Faustino F. ÁLVAREZ La Razón  2 Julio 2002

Los etarras exigen un recargo del 5 por ciento a los extorsionados que no pagan el impuesto revolucionario. Estos intereses son más bajos que los aplicados por la banca española a los morosos, y además los terroristas no ejecutan las hipotecas ni van contra los avalistas. Lo suyo es muy sencillo: la bolsa o la vida. No necesitan los servicios del corredor de comercio ni del cobrador del frac. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Como nadie les planta cara, no asumen en su código eso de que el cliente siempre tiene la razón. Si lo hiciesen, adiós finanzas y adiós «Batasuna». Un 5 por ciento aplicado a una operación morosa sería, en el lenguaje del mundillo bancario, una sanción diseñada, en forma de intereses, para un amigo. A los indiferentes o a los enemigos se les trata peor, de modo que por el mínimo fallo en la forma de reaccionar te puedes quedar en la puñetera calle o en la ídem ruina.

Hizo ayer cinco años, dos ciudadanos que llevaban secuestrados varios meses (uno de ellos, Ortega Lara, tiene el récord de permanencia en una mazmorra) regresaron a la libertad. Uno era el abogado Cosme Delclaux, por quien se pagó un rescate, y el segundo, el citado Ortega Lara, con quien dio la Guardia Civil en una excelente operación: estaba en un zulo horadado en el sótano de una vieja fábrica de Mondragón, había adelgazado 23 kilos en 532 días de cautiverio, y habiendo salvado la vida aún no se ha repuesto del susto. Mientras que a Delclaux, por quien se había pedido un rescate en dinero, le facilitaban alimentación generosa (con dinero ajeno) y menú a la carta, al funcionario Ortega Lara apenas le servían comida, y tal era el estado de las viandas que dio en pensar que el plan era sencillo: lo matarían lentamente, aumentando la invisible dosis de veneno cada día. Para rescatar a Ortega Lara no había presupuesto, y se había convertido en un emblema, macabramente diseñado y utilizado, para pedir el regreso a Euzkadi de los presos etarras que cumplen condena en distintos penales de la piel de toro e islas de las que al margen de si tienen la misma hora o van con una hora de retraso con respecto a la Península, nos sentimos hermanos en la alegría y en la pena.

Y a Cosme Delclaux, que también sufría una situación angustiosa en una jaula falsamente dorada, lo utilizaban como señuelo para que quienes seguían recibiendo cartas exigiéndoles dinero tomasen nota de que los malhechores tienen las llaves de todos los portales (caso de José Luis Vela, concejal de Andoain) y las dianas de todas las nucas, con tal de que las propiedades y las vidas no acaten la sentencia dictada en forma de chantaje epistolar. Resulta esperpéntico, quizá a fuer de trágico y agotados los llantos, que quienes asesinan a bocajarro se hagan pasar por defensores de la salud pública, y que, además de tener prelados de cabecera, hayan aprendido de la banca más usurera que un 5 por ciento de recargo es una sanción de pura advertencia. Y el que avisa (y asesina), según ellos, no es traidor.

Euskadi, nueva Guía Michelín
Iñaki EZKERRA La Razón  2 Julio 2002

Del acto de presentación de la Fundación para la Libertad, que tuvo lugar el sábado en Bilbao lo que a mí me parece más importante es que fue el primer reencuentro público de los constitucionalistas vascos después de las elecciones del 13-M y que se retomó intacto el discurso ético, desenmascarador y necesario de aquella campaña. Afortunadamente, de nada han servido las reprimendas de quienes preferirían templar gaitas con el nacionalismo antidemocrático antes que con los suyos. La ausencia de Patxi López en el acto de Bilbao junto a los «michelines» que hoy también tiene su partido traza una línea nítida de hasta dónde este hombre es capaz por ahora de imitar el discurso de Nicolás Redondo. Javier Rojo era en aquel acto el nombre clave, el hombre puente, una especie de michelín hamletiano, la señal de que la comunicación no se ha roto del todo, el gancho que puede tirar del remolque del PSE-EE en la dirección constitucionalista para las municipales.

Sí. No sólo hay michelines en el PNV. También los hay socialistas. Se impone la urgente creación de una «nueva guía michelín» en Euskadi. Y la cita del sábado fue un gran paso en ese sentido. Allí estaba Emilio Guevara, el único y verdadero michelín que probablemente ha tenido Arzalluz. Guevara es buen tipo y tiene algo de esos que se han salido de curas y miran con asombro los placeres del mundo. Ante las cosas que oye sobre el PNV, Guevara pone ojos de disfrutar del pecado, de primero de la clase que se decide a hacer pira. Guevara está aprendiendo a fumar y a decir tacos y a silbar a las chicas.

La verdad es que la condición de michelín le sienta bien a cualquiera. A los del PSE-EE se les ve más sueltos. Saben que no van a echarles sino a quitarles a lo sumo un par de puntos de conducta. Yo es que les veo como mejor así, sin el aparataje. Algunos han recuperado el habla y el humor después de años.

Llevan el envidiable aura del «club de los proscritos». Han hecho bien los deberes y no se les ha reconocido. Eso es lo más duro: que hagas bien los deberes y que te pongan cero patatero y que las buenas notas se las den a los que no han rascado bola. Eso da una profunda sensación de injusticia, de arbitrariedad típica de colegio totalitario. Euskadi es un gran colegio franquista de los Hermanos de La Salle (muchos de aquellos Hermanos están en la política). Con aquella pedagogía, uno de esos curas ha dicho que en la fiesta de Bilbao estaban los perdedores. En democracia «perder» no es atributo sino circunstancia. Allí estábamos los que perdimos, sí, porque por primera vez creímos que podíamos ganar a este nacionalismo al que ni ganando le salen las cuentas de la independencia.

O Gibar!, o mores!
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo  2 Julio 2002

Ayer se cumplían cinco años de aquel día en que Cosme Delclaux fue puesto en libertad por sus secuestradores, tras haber pagado el rescate que pedía la organización terrorista (o una parte de él). Unas horas más tarde, la Guardia Civil sacaba de un siniestro zulo de Mondragón lo que quedaba de José Antonio Ortega Lara después de 532 días de cautiverio. Aquel día la televisión nos permitió asomarnos al horror de Matthausen. Los medios de comunicación nos permitieron descubrir otras miserias.

Mi nunca suficientemente ponderado Javi Madrazo -perdona que no te de un abrazo- fue despertado por una emisora de radio cuando él sólo conocía la puesta en libertad de Delclaux, pero no la liberación del funcionario de Prisiones. Y se lió al lamentar que mientras el secuestro de Come Delclaux había concluido, «Ortega Lara lleva más de 17 meses secuestrado, sin que parezca que su cautiverio vaya a tener fin cercano, debido a que Mayor Oreja no atiende a las peticiones de la familia y del Parlamento vasco».

Peor, si cabe (y ya lo creo que cabe) fue la expresión del portavoz del partido-guía, ese aventajado en maledicencias que es Joseba Egibar, la pasión por la sintaxis, tres días después del rescate, explicando al personal las razones de los secuestradores: «Pudo ser o no ser un secuestro indiscriminado, pues yo mucho me temo que alguna función añadida tenía Ortega Lara».

Ahora ha vuelto a dar muestras de su sensibilidad y de su finura intelectual a propósito de la recién nacida Fundación para la Libertad. Pero por una vez y sin que sirva de precedente, quiero romper una lanza en favor de este jayán, fundador y cabeza visible, strictu sensu, de los sargentos fordianos. No puedo suscribir a pies juntillas las críticas que contra él han dirigido Edurne Uriarte y Javier Rojo. Joseba O Gibar decía verdad al explicar que en la neófita «sólo faltaban Fraga y Rodríguez Galindo». No es toda la verdad por culpa de ese «sólo». Como ha dicho Javier Rojo también faltaban Buesa, Priede, Miguel Angel Blanco, y otros muchos centenares de asesinados por los terroristas, pero no nos perdamos en la hojarasca y vayamos a los textos. Me he tomado la molestia de repasar la lista de los patronos de la Fundación y, efectivamente, no figuran en ella Manuel Fraga ni el ex general Rodríguez Galindo.

Sin embargo, a nuestro mocetón no le faltaba la compañía de Josu Ternera en la manifestación del pasado 15 de junio. Hay que recordar que Ternera no estuvo en la que convocó el lehendakari por la paz el 21 de octubre de 2000 y, quizá por eso, Egibar se limitó a verla pasar desde la acera. Tampoco le faltó su compañía en la investidura de Ibarretxe del 98, ni en el pacto de legislatura que la precedió, ni en el espíritu del acuerdo de Lizarra, ni en el proyecto soberanista que comparten. Es una diferencia. O varias.

Palabras traicionadas
ANDONI UNZALU GARAIGORDOBIL/ El Correo  2 Julio 2002

A mí me ocurre desde hace ya tiempo que cuando intento discutir, discrepar con alguien, no encuentro la forma de hacerme entender. Tengo necesidad de parar continuamente la conversación para llamar la atención sobre lo dicho, desnudar una frase que acabo de oír pronunciada como con ingenuidad y que, sin embargo, esconde una violencia brutal. Durante años se han ido construyendo pequeñas armas camufladas que, como semillas sembradas y después de maduradas con el uso, están haciendo explosión en la actualidad. Son pequeñas frases hechas, tópicos de buena sonoridad, que con el uso reiterado sin ninguna crítica han adquirido carta de naturaleza y exigen en la actualidad imponer su poder desnudo.

Hoy se tiende a decir que en los grandes conceptos, en las grandes ideas todos estamos de acuerdo en Euskadi, y que sin embargo no estamos de acuerdo en nada en la realidad. Lo cual crea una realidad difícil de explicar. La verdad es más simple; es que estamos diciendo cosas diferentes. En la mayoría de las grandes declaraciones que escuchamos en Euskadi las palabras han sido traicionadas, retocadas para hacerles cambiar el significado, para que en realidad digan otra cosa diferente. Por eso, aunque suenen muy bien a muchos, nos chirrían.

Yo quiero hacer hoy una reflexión sobre las técnicas de la traición en el lenguaje. Los diferentes medios de camuflar un mensaje para que parezca ingenuo y socialmente correcto. Me he armado de cierta paciencia y he intentando analizar minuciosamente los discursos, las frases y palabras de los oradores más puros. Me estoy refiriendo, como el lector avezado se habrá percatado, a Elkarri, que, mucho más de lo que parece, está dando cobertura formal, creando un discurso ad hoc al nacionalismo actual.

He seleccionado 22 documentos llamados básicos de Elkarri. He aquí el pequeño diccionario de la falsificación.

Escondite: técnica burda y simple que consiste en ocultar la parte de la realidad que no gusta. Al no mencionarlo nunca se consigue aparentar que no existe. En los 22 documentos analizados nunca se utilizan las palabras siguientes: asesino , asesinato , terrorismo , amenazados . La palabra libertad aparece dos veces, una en una joya que luego analizaremos y otra como reivindicación nacionalista. Nunca se menciona la falta de libertad de las personas.

Saturación: consiste en la utilización masiva y reiterada de un término. De esta manera se consigue dar vida no discutible a un concepto inexistente. En 1.323 párrafos analizados, la palabra paz se utiliza 756 veces; proceso , 723; y diálogo , 379. En los textos analizados de esta manera, proceso de paz y diálogo se convierten en verdades y realidades no discutibles.

Eufemismo: cuando hay que hacer referencia inevitablemente a una realidad que no se quiere reconocer, se cambia por otro término más neutro y aceptable. Asesinar no se utiliza nunca y sólo en último extremo se emplea matar , más neutro, pero sólo tres veces; en cambio, violencia se utiliza 167 veces, en la mayoría de los casos con rebuscada sintaxis: «expresiones de violencia de motivación política», por ejemplo.

Rebote: técnica muy popular, sobre todo, en los comunicados nacionalistas. Cuando la presión social es tan fuerte que no se puede evitar nombrar con su nombre una realidad que no se quiere reconocer, se le añade de forma innecesaria otro concepto que se le enfrenta y lo anula. Donde más claro se ve la utilización de esta técnica es con el término víctimas , que se utiliza 33 veces, número que a los creyentes les debiera hacer pensar. El tema de las víctimas se trata sistemáticamente de forma genérica, sin determinar nunca el autor o responsable. No se señala nunca directamente a ETA y sí una vez de forma expresa al Gobierno. En todas los párrafos en que aparece la palabra víctima se enfrenta una referencia a los presos de ETA.

Borrón: se trata de anular todo significado a un término. De palabras que todos entendemos de forma simple se pretende anular su acepción original para luego utilizarla con otro sentido. Para ello añadimos como eslabones diferentes adjetivos, supuestos sinónimos, de forma que sea ininteligible; va aquí la joya antes mencionada: «Concibe la paz como un valor que globaliza y presupone otros como la justicia, la búsqueda de la verdad, el desarrollo, la emancipación, la libertad». Antes de que Elkarri nos iluminara, todos pensábamos que la paz en Euskadi era que ETA dejara de matar. Que no miráramos los teleberris buscando dónde ha explotado la última bomba. Después de leer esta frase, yo reconozco que no tengo ni idea de lo que es la paz.

Dogma: En los textos analizados existen afirmaciones axiomáticas que no tienen ninguna explicación, ninguna descripción para que sepamos de qué se trata. Son dogmas de fe que no tienen necesidad de demostración; más bien es motivo de excomunión el ponerlos en duda. El axioma más claro es sin duda el conflicto , término que se utiliza 248 veces siempre de forma afirmativa. Sólo en las versiones inglesa y francesa hay un documento que explica a los infieles lo que es el conflicto vasco. Este documento titulado Le Conflit tiene 108 párrafos, y como está escrito para los infieles la palabra más utilizada no es paz , como en los otros 22 documentos analizados, sino basque ; la segunda, politique , y la tercera, para mi sorpresa -la verdad, no tanto-, L ETA palabra que en los otros documentos ocupa el numero 154. Después de leer este documento sigo sin tener ni idea de lo que es el conflicto, pero imagino que se parece mucho a ETA, ya que es la palabra más utilizada para explicar a los extranjeros nuestro conflicto.

Adjetivo anulador: Los adjetivos o los genitivos se utilizan habitualmente para completar, concretar el significado del sustantivo. En estos textos se da una utilización perversa de estos elementos. Cuando se dice «la paz verdadera», no se pretende explicarnos mejor, de forma más entendible, qué es la paz, sino al contrario, se reniega del concepto simple de paz añadiendo un adjetivo que sólo añade confusión. Yo tenía interés en saber lo que era el proceso , palabra que se utiliza 723 veces, casi las mismas que paz . No es casual. Siempre aparece la fórmula proceso de paz , pero en ningún caso se intenta describir lo que es eso, explicar en qué consiste. Y no sabemos cuál es la parte adjetivada con el genitivo y cuál no, porque funcionan de forma indistinta: proceso es calificado por paz y paz por proceso . Seguimos sin tener ni idea de cuál es el proceso y qué es la paz , pero es cierto que suena muy bien, aunque 723 veces sea algo excesivo.

La muerte del pueblo vasco
Cartas al Director ABC  2 Julio 2002

Observando hechos como lo acontecido en el frontón de Legazpi, una piensa: ¿No se dará cuenta la gente normal de que el nacionalismo radical está matando al pueblo vasco? ¿Qué es matar al pueblo vasco? Por una parte, lo que ETA hace: la eliminación física. Por otra, eliminar de su gente aquello que en el pueblo vasco se daba en abundancia y por lo cual era admirado y respetado: su valentía, honradez y defensa de la verdad. Y se vio claramente: nadie salió en defensa del débil atacado en Legazpi. Nadie se indignó ante el cartel-mentira que estaba colgado en el frontón ni exigió que se quitara. (¿Es ser fascista el pensar de forma no nacionalista? ¡Cuántos vascos hay que no son nacionalistas ni fascistas!). Lo que antaño hubiera levantado indignación en la mayor parte del público ahora simplemente ha producido al día siguiente unas leves palabras de condena de los partidos nacionalistas «no radicales», quienes no ven (¿o sí?) que para defender la ideología nacionalista están matando la esencia del pueblo. Me temo que la solución no la tienen los dirigentes políticos, demasiado cegados por orgullos y ambiciones personales, sino el pueblo, en la medida en que, pensando en el futuro de los hijos, no nos dejemos arrebatar por los políticos lo que somos y hemos sido, independientemente de pensamientos políticos. El nacionalismo no nació para proteger el euskera, ni las costumbres vascas, que ya vemos que pueden ser protegidos bajo cualquier marco político; nació para proteger lo esencial en este pueblo, que es lo que más se está perdiendo desde que él gobierna. ¡Ojalá rectifiquen pronto!  Sofía Real de Asua.  Getxo (Vizcaya).

Urchueguía pide valentía a sus convecinos
ABC  2 Julio 2002

Ana Urchueguía, alcaldesa socialista de Lasarte (Guipúzcoa) desde hace 23 años, pidió ayer a sus convecinos que sean valientes y reaccionen ante los constantes ataques que protagonizan los violentos proetarras en esta localidad. La alcaldesa, que no pudo ni siquiera asomarse al balcón en las últimas fiestas del pueblo para evitar una lluvia de huevos y piedras lanzadas por los proetarras, subrayó que sin la reacción de los «ciudadanos de a pie» y la intervención tajante del Gobierno vasco no se podrá solucionar el ambiente de tensión que sufre el País Vasco.Para Urchueguía ha llegado el momento de decir a los violentos «hasta aquí hemos llegado» y advirtió de que, si el Gobierno vasco no lidera a los demócratas en esta situación, «habrá graves dificultades». En cuanto a su propia situación, afirmó que no tirará la toalla porque «tengo una responsabilidad hasta las elecciones que son el año que viene y mi responsabilidad es terminar».

CiU-PP, una ruptura de salón de consecuencias imprevisibles
Editorial ABC  2 Julio 2002

Harían bien CiU y PP en reducir el tono con el que expresan su desencuentro, entre otras razones porque a medida que se regodean en una crispación más relacionada con el afán de protagonismo que con los asuntos de discrepancia olvidan la causa del conflicto. El apoyo de CiU, tibio y tímido, a la convocatoria de huelga pretendía ser un toque de atención al Gobierno del PP, a un Aznar que tiene pendiente una entrevista con Pujol desde hace meses. Ni en las formas ni en el fondo se puede considerar a la coalición nacionalista catalana una fuerza de rompe y rasga, salvo en sus bandazos soberanistas. En materia laboral, CiU ha demostrado un grado de anuencia respecto a las políticas gubernamentales que se ha podido llegar a confundir con la sumisión o, en el peor de los casos, con la falta de un programa que contrastar con el del Gobierno. Dadas esas circunstancias, cabe concluir que resulta de todo punto irrelevante el origen del actual conflicto, la huelga del 20-J, que es tan sólo un pretexto. El calendario electoral, las urgencias de CiU, que no sólo afronta unas autonómicas en las que el PSC-PSOE de Maragall tiene más opciones que nunca sino el relevo de Pujol por Artur Mas, y la constatación de que ni al PP ni a CiU en Cataluña les aporta gran cosa el apoyo del contrario están detrás de esta escenificación. Pujol ya ha dejado claro que se puede aguantar con unos presupuestos prorrogados y que para el PP catalán puede contribuir más al desgaste su «alianza» con la izquierda que el apoyo a cambio de nada a CiU. En el bando contrario, la mayoría absoluta de Aznar y la frivolidad con la que desde una parte de la coalición nacionalista se han abordado asuntos como la ley de Partidos son causas más que suficientes para considerar a CiU un socio prescindible.

Habrá que llamar la atención, no obstante, sobre el hecho de que PP y CiU deberán entenderse en el futuro tanto en el Parlamento catalán como en el Congreso de los Diputados, razón por la que convendría que no embarrancaran demasiado en una disputa de corral cada vez más chusca. A Trias, el portavoz de CiU, le puede convenir obtener cuota de pantalla de cara a las municipales (en las que comparecerá como cabeza de cartel por Barcelona), alzar la voz y condicionar el apoyo a la ley de Partidos a que la iniciativa de ilegalización de Batasuna corresponda al Gobierno y no al Congreso. Sin embargo, él, su coalición y sus electores, sobre todo éstos últimos, son perfectamente conscientes de que el nacionalismo catalán apoyó la ley, introdujo las enmiendas (casi por cuota) que le correspondían para que el sí no fuera incondicional y que si pretendían no enemistarse con el PNV no lo ha conseguido. Artur Mas es también partidario de esta ruptura a plazos que se adapta como un guante al ritmo que pretende aplicar a su campaña electoral para llegar a una campaña en la que volver a blandir la «senyera» frente a los «españolistas» del PSC y el PP. Resulta tan obvio como probablemente poco efectivo de cara al electorado. En cuanto al PP, tiene mucho menos a ganar con esa estrategia, pero en el seno de este partido parece que las inquietudes sobre la conformación de una alternativa duradera de centro derecha que incluyera a los nacionalistas catalanes ha dado paso a una activación de la maquinaria electoral que pasa por encima de intereses tan generales.

El ministro de Justicia dice que la democracia no debe resignarse en silencio ante los terroristas de ETA
J. S. / N. C. ABC  2 Julio 2002

MADRID. En los cursos organizados en El Escorial por la Universidad Complutense de Madrid, el ministro de Justicia, Ángel Acebes, se refirió al terrorismo y a la Ley de Partidos y defendió que la democracia española utilice todos los medios legales a su alcance para acabar con la lacra terrorista. «La democracia -señaló- no se puede limitar a la resistencia heroica de esos ciudadanos [en referencia a los amenazados por ETA]. Mientras exista una sola persona que tenga que comprar el pan con escolta o mirar los bajos de su coche, no podremos dejar de trabajar» en la línea marcada por la nueva norma.

El ministro rechazó que la entrada en vigor de la ley vaya a provocar una escalada de violencia. «ETA mata como puede y cuando puede», dijo, y se preguntó si acaso la sociedad española debe resignarse a que «nos maten un poquito solo». «Se equivocan quienes ofrecen a los ciudadanos la imagen de una democracia resignada y silenciosa», advirtió.

En otro curso, el organizado por la Universidad Rey Juan Carlos, Jaime Mayor Oreja se refirió también a la Ley de Partidos para decir que acabará con la «mentira histórica» que en su opinión es «la raÍz del problema vasco». «Los demócratas debemos desmontar las mentiras de los mentirosos del presente, para que el ahora no sea utilizado como arma arrojadiza en el futuro», explicó el presidente del PP en la Cámara vasca, quien añadió que la nueva ley permitirá que «quede retratada la actitud de personas partidos e instituciones frente al terrorismo».

Mayor Oreja mandó, además, un mensaje a aquellos que piensan que la ley de partidos va a fracturar a la sociedad vasca, a quienes recordó que «la única fractura de la sociedad vasca es que la mitad de la población no es libre».

El que fuera ministro del Interior, hizo hincapié en que en el País Vasco existe un «miedo reverencial» hacia el nacionalismo, el cual ha creado, según él, «un viejo régimen cuyo mayor poder es un ambiente pervertido moralmente». Un régimen que «sólo se podrá destruir acabando con la organización terrorista».

 

LA TRAMA FINANCIERA DE ETA / El juez concluye el primer sumario sobre el entramado político, financiero y editorial de la banda terrorista / La Audiencia Nacional les juzgará por pertenencia, colaboración y alzamiento de bienes
Garzón sienta en el banquillo a 68 líderes de Batasuna por ayudar a ETA
Impulsa el primer macroproceso sobre las tramas política, financiera, internacional y editorial de la organización terrorista - Entre los acusados figuran Javier Alegría, Pablo Gorostiaga y Elena Beloki
CARMEN REMIREZ DE GANUZA El Mundo  2 Julio 2002

MADRID.- El juez Baltasar Garzón concluyó ayer el sumario 18/98, que incluye todas las diligencias instruidas desde febrero de 1997 contra las empresas y sociedades que forman parte del entramado editorial, financiero, político e internacional de la organización terrorista ETA.

Garzón pide a la Sección Tercera de la Audiencia Nacional que siente en el banquillo a un total de 68 acusados, algunos de ellos vinculados a Batasuna. El juez agrupa entre ellos a los implicados en las distintas tramas de Egin -el clausurado periódico propiedad de Orain SA-, Ekin -sucesora de KAS, el aparato político de ETA-, Xaki -el complejo internacional de ETA- y Ardi Beltza, la revista de Pepe Rei.

Este último es uno de los hombres más afamados del llamado entorno de ETA contra los que la Audiencia Nacional abrirá próximo juicio.Garzón le acusa del delito más grave, integración en banda armada.

Junto a él y por primera vez, otros acusados sin delitos de sangre responderán del mismo delito: Juan Pablo Diéguez, en relación con Egin; Elena Beloki y otros diez miembros de Xaki; el abogado Txema Matanzas y otros 28 miembros de Ekin entre quienes se encuentran los antiguos diputados autonómicos abertzales Pablo Gorostiaga y José Antonio Echeverría, además de Javier Alegría, antiguo miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, condenado por el Tribunal Supremo y excarcelado por el Tribunal Constitucional.

Alegría, que estuvo en prisión desde julio del 98 hasta junio del 99, en relación con el caso Egin, fue de nuevo detenido en septiembre de 2000 por su implicación en la asociación Ekin, vinculada al aparato político de ETA, cuyo principal responsable, Mikel Albizu Iriarte, está huido.

Alzamiento de bienes
Garzón atribuye también a Alegría sendos delitos de colaboración con banda armada y alzamiento de bienes, en relación con la trama de Egin. En su mismo caso se encuentran otros dieciocho presuntos colaboradores de ETA -entre ellos Maria Teresa Toda-, entre los cuales, once - y dos más no acusados de colaboración- responderán del delito de alzamiento por ser integrantes del consejo de administración de Ardatza y administradores de Erigane S.L. y Hernani Inprimategia.

Garzón recuerda en su auto la suspensión decretada el 21 de julio de 1998 de las actividades de Orain, Ardatza y Hernani, así como el cierre de sus locales, entre los que se incluía el diario Egin y la radio Egin Irratia, así como el auto de julio de 2000 en que establecía la «posible sucesión de empresas entre Orain-Ekhe-Gara.

Además, el juez informa de la conclusión, con fecha de 28 de junio de 2002, de la prueba pericialsobre las cuentas, depósitos y cajas de seguridad intervenidas en estas primeras diligencias sobre el presunto entramado financiero y editorial de ETA y que constituyeron la llamada pieza separada de bancos. Dicha pieza supuso el bloqueo y embargo de depósitos de algunas entidades más conocidas en los últimos años, como Banaka, Gadusmar, o AEK.

En relación con ésta última empresa editorial -Euskal Kulturgintza-, dedicada a la divulgación del euskera, Garzón desechó su posible vinculación con ETA, a través de su relación mercantil con Orain-Egin, detectada entre los años 1996 y 1998. Finalmente, y tras detectarse una deuda de AEK y de Galgaraka con la Seguridad Social y con Hacienda, el juez se inhibió de esta pieza separada en favor de los juzgados de instrucción de Bilbao.

Si, como se prevé, la Sección Tercera abre juicio oral, tras recibir los distintos escritos de defensa y acusación de las partes, la Audiencia Nacional celebrará el primer macroproceso contra el presunto aparato civil de ETA.

El segundo proceso, que agrupará en su momento las investigaciones, aún en curso, sobre Jarrai, Segi, Gestoras Pro Amnistía y herriko tabernas, reunirá a su vez hasta 45 acusados en el banquillo.En total, Garzón habrá procesado a 123 presuntos colaboradores de la trama de financiación de ETA.

GOTZONE MORA, PROFESORA DE LA UPV AMENAZADA: «Para muchos de mis compañeros el problema soy yo y no ETA»
«Vivo en una soledad monstruosa», confiesa la docente, acosada a diario en las aulas de la facultad
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo  2 Julio 2002

La profesora de la UPV y juntera del PSE Gotzone Mora participó ayer en Bilbao en la primera de las jornadas organizadas por la coordinadora Gesto por la Paz en solidaridad con las víctimas del terrorismo. Tras el exilio forzoso del grueso de sus compañeros amenazados, queda ella como cabeza visible de la «resistencia» al terror en el campus de Leioa. «Para muchos de mis compañeros el problema soy yo y no ETA», ilustra.

-La sociedad ha tardado en reconocer a los amenazados como víctimas del terrorismo.
-Sí. Es importantísimo destacar que la persecución que sufrimos es una forma de violencia. Es una obviedad que durante mucho tiempo no ha sido aceptada. No existía conciencia de la agresión psicológica que supone estar amenazado.

-De hecho, se ha acuñado el término violencia de persecución para darle nombre. ¿Se nota también más calor humano?
-Sólo por parte de colectivos muy concretos. Pero queda toda esa mayoría silenciosa, que José María Calleja denominaba en un artículo los de la kutxa y la kokotxa . Son aquellos que sólo están atentos a su situación personal y les importa un rábano caiga quien caiga. Nunca dicen nada, no vaya a ser que les toque a ellos. Es una indiferencia que roza el desprecio. Es muy duro.

-¿En qué ha notado ese desprecio?
-Cuando decidí romper mi silencio, me llegaron a decir que cómo podía hablar con la escolta que llevaba. Mis vecinos me pidieron que no metiera los coches en el garaje, por si me ponían algo. En la Universidad se me invita constantemente a que deje de dar clases y me vaya. Tengo amigos que prefieren no salir conmigo a comer. La gente tiene miedo cuando me ve entrar en la facultad, por si ETA decide hacer una atrocidad conmigo y se lleva por delante a los demás.

-Y además es de las pocas que ha decidido seguir a pie de aula.
-A pesar de los insultos, de las miradas, de que me digan en los pasillos española de mierda, vete a España . Y le diré más. Los concejales son muchos y entre ellos se dan calor. Yo vivo la soledad absoluta. La soledad a la que me he visto abocada en esta última etapa es monstruosa. Monstruosa. Soy un bicho raro. Tengo la sensación de que para muchos compañeros, colegas y alumnos el problema soy yo y no ETA. Figúrese que crueldad.

-¿Se siente una resistente?
-Me siento como la resistencia en Alemania. Aguantaré mientras pueda. Si en un momento determinado ya no puedo más, me iré de aquí. Eso sí, con mucha pena porque creo que si la resistencia abandona, el totalitarismo ganará.

-Los nacionalistas achacan el tensionamiento de la convivencia a la Ley de Partidos.
-No, no. Lo que está dividiendo a esta sociedad es el miedo. Entre los que lo tienen y los que no lo tienen, los que pagan por vivir tranquilos. Se están engañando. Si ya he aparecido en cinco comandos, ¿cómo me dicen que voy a estar peor con esta ley? Mejoraré porque, por lo menos, quien la hace la paga.

-Políticos y amenazados reclaman una «rebelión cívica» contra el terror. ¿Lo ve factible?
-Sí. El valor cívico de la resistencia no puede ser sine die . Si no contamos con cierto apoyo social esto no se sostiene. La sociedad vasca tiene que reaccionar e intentar ganar espacios públicos y privados a los violentos.

-Pero hay que contar con el miedo de la gente.
-Está ahí. Una alumna anónima me escribió para decirme que se siente mal cuando me increpan en clase porque sabe que debería saltar. Pero dice que tiene miedo. También me pide que no nos vayamos, que los alumnos necesitan referentes.

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