AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 15 Julio  2002
Nacionalismo y legitimidad
Luis GONZÁLEZ SEARA La Razón 15 Julio 2002

Exterminar la pluralidad
Enrique de Diego Libertad Digital 15 Julio 2002

La feria de los despropósitos
Luis María ANSON La Razón 15 Julio 2002
 

Reedición tácita del Pacto de Estella
Impresiones El Mundo 15 Julio 2002

A mear a Chafarinas
FRANCISCO UMBRAL El Mundo  15 Julio 2002

Habas contadas
ÁLVARO DELGADO-GAL El País 15 Julio 2002

Juana Carpena víctima de Eta
Antonio J. R. RUBIÑO La Razón  15 Julio 2002

UPN rinde homenaje a José Javier Múgica asesinado por ETA hace un año
EFE Libertad Digital 15 Julio 2002

Huir hacia adelante
Cartas al Director ABC 15 Julio 2002

Aznar dará por cerrado el Estado de las autonomías ante la batalla nacionalista
Carmen Morodo - Madrid.- La Razón 15 Julio 2002
 

Nacionalismo y legitimidad
Luis GONZÁLEZ SEARA La Razón 15 Julio 2002

Las cartas indentitarias se van desvelando. El nacionalismo vasco acelera su marcha hacia la confrontación institucional. La declaración sobre el autogobierno adoptada por el Parlamento vasco con los votos de los partidos nacionalistas implica una ruptura de las reglas del juego constitucional, para entrar en una práctica del «soberanismo», totalmente disparatada, que entronca con los presupuestos que defienden quienes llevan años dedicados a la violencia, el asesinato y la lucha armada, como vía para imponer una concepción tribal y arcaica a las voluntades libres de los ciudadanos. Amin Maalonf se ha referido a las identidades asesinas, en un buen libro donde se muestra cómo la locura nacionalista incita a matarse entre sí en nombre de la raza, la lengua, la religión o la patria, difundiendo una intolerancia típicamente tribal, que considera culpables a todos los que no participan de tal visión del mundo. En el País Vasco, el nacionalismo identitario ¬que viene desarrollándose desde fines del XIX como una invención cultural vinculada a la idealización de la vida y de las instituciones rurales y vinculada a la cancelación de los fueros que hizo el régimen constitucional¬ se bifurcó hacia el final del franquismo en una dirección terrorista y violenta, que continuó perpetrando crímenes y atentados bajo el régimen democrático, y en una fórmula partidista representativa, que le permitió gobernar durante un cuarto de siglo en el País Vasco, a través de las fórmulas políticas e institucionales establecidas en la Constitución española. Durante algún tiempo ¬si bien las cosas estaban claras para quien no estuviera ofuscado por la retórica del «ámbito vasco de decisión» y el derecho prioritario de la autodeterminación unilateral de unos territorios que jamás constituyeron unidad política alguna¬ se fingió respetar la legalidad constitucional, utilizando el poder del gobierno autonómico para ir tomando toda clase de medidas discriminatorias, desde la educación y la lengua hasta los privilegios fiscales. Ahora ha llegado el momento en que se pretende romper la baraja, ir más allá del Estatuto y convocar un referéndum de autodeterminación, en unas circunstancias de total coacción por parte de la rama violenta y asesina del nacionalismo vasco. Hay que recordar a unos y a otros que tal comportamiento desleal es inadmisible y que la legitimidad corresponde y corresponderá a quienes representan la legalidad constitucional en el Gobierno, el Parlamento y los Tribunales del Estado central. Durante la Segunda República, los nacionalistas catalanes quisieron desentenderse de la democracia y la regla de la mayoría, proclamando el Estado catalán, cosa que originó la ocupación militar de Barcelona y la vuelta a la legalidad. Hoy no será precisa tal ocupación: bastará con aplicar las medidas previstas en la Constitución y la suspensión temporal de la Autonomía. La fuerza de la legitimidad democrática se impondrá a la impostura identitaria. No lo duden.

Exterminar la pluralidad
Enrique de Diego Libertad Digital 15 Julio 2002

El nacionalismo se ha mostrado pertinaz como gramático. Una de sus compulsivas aficiones es a crear eufemismos. De hecho ha conseguido extender esa moda. Sobre la materia, en el periodismo español, sobre todo en el aznarista, casi nadie dice nada. Incluso Jaime Mayor Oreja utiliza lo del “autogobierno” para referirse a independencia o secesión.

Ante lo que estamos es ante un golpe de Estado cuya finalidad es exterminar la pluralidad y proscribir la libertad en una zona de España, donde los derechos están amparados por la Constitución. Ese golpe de Estado viene precedido por una matanza de constitucionalistas a manos de nacionalistas. Las tumbas son sagradas, aunque las interpretaciones sean libres. Algunas abyectas, innumerables las hipócritas. Ninguno de sus asesinos –el terrorismo es nacionalista y eso es reconocer una realidad obvia– vale lo que una sola de sus víctimas.

Cuando se asesina a Miguel Ángel Blanco, junto al terrible acto concreto, se asesina a todos cuantos piensan como él. Cuando se asesina a Fernando Buesa, se asesina a cuantos piensan como él. Sólo que, en ese momento histórico, no hay capacidad real para asesinarlos a todos, salvo en el simbolismo. Ni se cuenta con el poder y los medios para poner en marcha los campos de exterminio.

El nacionalismo pretende exterminar moralmente y físicamente a los constitucionalistas. Eso es el proceso de “construcción nacional”. El País Vasco hoy es el fruto de pactos que permiten un resto de convivencia, con una libertad amenazada, y ese último resquicio, antes del genocidio, es lo que se trata de romper, incluso extendiendo tal delirio a Francia y a la autonomía de Navarra.

Pretende un Estado étnico, de hipotéticos puros, para lo que viene sumiéndose en procesos de depuración, asesinato y coacción, que sólo están en inicio, y sobre los que existen muchas y trágicas experiencias históricas. A Auschwitz se entraba bajo un cartel que rezaba “El trabajo libera”. Los eufemismos pueden engañar a muchos, pero no a todos.

Para evitar un proceso de este tipo –el intento de eliminación de la libertad, de los derechos personales en alguna parte de la geografía nacional– la Constitución establece un mecanismo, el artículo 155, para recuperar la autonomía delegada. Este es de manera muy clara el caso. No sólo para salvar la democracia, también para impedir el totalitarismo.

La feria de los despropósitos
Luis María ANSON La Razón 15 Julio 2002
de la Real Academia Española

Ni el Gobierno ni la oposición socialista pueden permitir que les pierdan el respeto. Los nacionalistas vascos, con el apoyo de los comunistas, se han situado fuera de la Constitución, haciendo, además, un aspaviento ante el nicho de Miguel Ángel Blanco. La respuesta debe ser contundente. Se trata de asunto mucho más importante que el pedrusco del himeneo marroquí. El Parlamento de Vitoria también está sujeto a la ley en un Estado de Derecho. Y hay que poner en marcha los mecanismos legales que le devuelvan a la senda constitucional. Ibarreche ha tomado a Aznar y a Zapatero por el pito del árbitro egipcio y del linier cabroncete que nos echaron del Mundial. La escalada vasca de los despropósitos llegará al paroxismo si la respuesta de Madrid es la debilidad.

No hay derecho de autodeterminación para unas provincias que se autodeterminaron hace setecientos años y que forman parte de la unidad de España desde hace cinco siglos. ¿Dónde empieza y dónde termina el derecho de autodeterminación? ¿Por qué Arzallus y su marioneta se van a negar a que se autodetermine Álava contra el resto del País Vasco? ¿Y por qué no Vizcaya o Guipúzcoa? ¿Y por qué el ayatolá euskaldún no concede a San Sebastián el derecho de autodeterminarse contra Guipúzcoa, o a Bilbao contra Vizcaya? Si Euskal Herría está formada por el País Vasco español, el País Vasco francés y Navarra, el referéndum de autodeterminación debería celebrarse simultáneamente en las siete provincias ¿O es que vale sólo en una parte? ¿O es que vale realizarlo bajo la dictadura del miedo, bajo las bombas, los secuestros y las metralletas de Eta?

El Parlamento vasco le ha hecho una higa a la Constitución y, además, se ha instalado en la feria de los despropósitos. Ha retrocedido al siglo XIX y debe encontrar respuesta contundente.

Reedición tácita del Pacto de Estella
Impresiones El Mundo 15 Julio 2002

Parece que ETA ha hecho saber a PNV y EA que no cometerá atentados mientras los nacionalistas no se aparten del guión soberanista aprobado el viernes por el Parlamento vasco, según ha podido saber este periódico de fuentes de los dos partidos que junto a IU conforman el Gobierno vasco. Estaríamos ante una reedición del Pacto de Estella, aunque en esta ocasión se haya dejado todo atado y bien atado para que no haya constancia documental. Es decir, un acuerdo tácito que daría lugar a una tregua tácita que ETA incumplirá, nada tácitamente, cuando lo crea oportuno.No sorprende la satisfacción de la banda terrorista por el desafío del Parlamento vasco al Estado. De hecho, el dictamen reúne todos los ingredientes para que ETA se sienta identificada con su contenido y fortalecida en sus posiciones gracias al seguidismo del máximo órgano de representación del País Vasco: derecho de autodeterminación, dar la espalda al Estatuto para conformar un nuevo marco jurídico político y unidad territorial. Es decir, que los partidos nacionalistas aportan a ETA todos los mimbres para caminar hacia la independencia.Afortunadamente,la sintonía del Gobierno vasco con el proyecto de ETA no afecta a la integridad de las instituciones del Estado, que tienen a su alcance instrumentos suficientes para preservar el orden constitucional y la vigencia del Estatuto.

A mear a Chafarinas
FRANCISCO UMBRAL El Mundo  15 Julio 2002

Ibarretxe quiere para sí toda la ría, desde Santurce a Bilbao.Mohamed quiere su pequeño Gibraltar para sembrar perejil en la roca. Trinidad Jiménez quiere para ella todo el Madrid municipal.Evidentemente, no se trata de casos aislados o coincidencias, sino de un herborizar de los pequeños nacionalismos que tiene su equivalente en todo el planeta, cuando los talibanes derriban a Buda y Bin Laden derriba las Torres Gemelas.

Como ya hemos dicho aquí alguna vez, hay un enfrentamiento Oriente/Occidente que viene desde la Edad Media, porque el otro día se han descubierto varias razas de monos. Lo que no se ha descubierto es que todas esas razas se odian entre sí. El hombre sólo va de caza cuando no va a la guerra y sólo mata un ciervo cuando no puede matar a un concejal. El nacionalismo no es sino una proyección del yo. Cuanto más anodino nuestro yo, más acérrimo nuestro nacionalismo localista. La patria y la religión son las dos grandes factorías generadoras de pequeños nacionalismos. Los grandes se diluyen en su propia extensión e Inglaterra pudo ser ejemplo de liberalismo y buen gusto mientras tuvo a la India como extenso solar para desaguar sus malos instintos y su buen pulso para la esclavitud de todo un continente. Pero España tampoco es tan grande, hombre, y no tendría por qué engendrar nacionalismos provincianos que van a dar en seguida contra otro nacionalismo.

Claro que las aspiraciones nacionalistas, extremas y rabiosas que han emergido esta semana también esconden su utilidad y sentido práctico. Así, Mohamed necesita Perejil y las Chafarinas para poner a mear a todos los parados que tiene en su imperio, más los doscientos mil que le va a devolver Aznar, según ha anunciado con su manera cautelosa y numérica. Ibarretxe quiere tener una cámara hecha de reyes, como la ha visto en Madrid y como el águila que vio el Alighieri en el paraíso.

Teófila Martínez, a su vez, y a quien Pedro J. Ramírez le ve la melena bruñida en oro proletario, necesita ser alcaldesa de Madrid, porque en las colas oficiales siempre la ponen la última, y eso se arregla con una alcaldía. Lo cual que Alvarez del Manzano ha hecho una despedida sentimental y llorona, en el más puro estilo de la derecha, ignorando que nuestra derecha gobernante quiere ser un cruce de socialdemocracia y Operación triunfo.

Si Mohamed fuese sincero nos confesaría que, aun cuando le ha permitido hacerse una foto a su reciente esposa, su propósito es encerrarla para siempre en la isla Perejil, sola y tapada, salvo las visitas que él le haga, en el yate de Fefé, para traerse otro heredero del trono alauí. Quiere uno decir, en fin, que los nacionalismos provincianos no son sino personalismos, solipsismos, autismos y complejos de inferioridad mal llevados. La cosa tiene mal remedio porque viene del hombre mono de la semana pasada.La solución está en saberlo llevar con displicencia. A Alvarez Cascos, un suponer, se le nota todo. Aznar, cuando se le nota demasiado, pone los pies sobre la mesa. Pero los vascos, los moros y los socialistas lo llevan fatal. Lo que más me gusta es que un barco español enviado a las Chafarinas se llama Infanta Elena.

Habas contadas
ÁLVARO DELGADO-GAL El País 15 Julio 2002

Ya está, ya no hay equívocos. El PNV apuesta por la independencia del País Vasco, con el apoyo indirecto de HB. EA es un complemento, y Madrazo, la escarapela pintoresca en el tricornio nacionalista. Por supuesto, el Estatuto es lo de menos. O si se prefiere, el Estatuto es el peldaño en que conviene asentar el pie para superar el Estatuto. Hace unos meses, el PNV estuvo a pique de echar por tierra los palos que sostenían el sombrajo estatutista. Al cabo se retrajo, como la cabeza del yo-yo al llegar al extremo del hilo. Pero ahora será más difícil dar marcha atrás. El frenazo en seco haría volar por el aire a la cúpula del partido, y las cúpulas partidarias se resisten a volar por el aire, máxime cuando no existen disidencias, ni alternativas consolidadas, dentro de la organización.

Se anuncia, pues, una etapa de lo más agitada. ¿Sorprendente? No. Ibarretxe está haciendo lo que dijo que haría al ser investido lehendakari en 2001. Aun así, nos asiste el derecho racional a manifestar cierta sorpresa dentro de la no-sorpresa. Las autonómicas del año pasado depararon al PNV una ocasión de oro para mudarse de piso sin romper de golpe toda la vajilla. Volvamos la vista atrás y recordemos cómo estaban las cosas hace unos meses. Después del revés sufrido por el constitucionalismo en las elecciones, el partido socialista reunía tres motivos de peso para hacer concesiones de enjundia al PNV. Uno, los sentimientos encontrados dentro del PSE. Los socialistas vascos se habían mancornado al PP sin demasiada alegría, y confiaban, sinceramente confiaban, en que los nacionalistas les brindaran la oportunidad de volver a lo de antes en términos políticamente viables. Dos, la estrategia nacional. El PSOE quiere recuperar La Moncloa, y para ello necesita el concurso de los nacionalistas vascos y no vascos. Tres, Maragall. Maragall, probable vencedor de las autonómicas catalanas, y gran fuerza emergente dentro del socialismo, cultiva una interpretación del Estado de sabor confederal. Avenirse a una relectura creativa de la Constitución habría permitido, por tanto, al PSOE matar tres pájaros de un tiro: juntar sus recursos con los de los periféricos, separarse del PP en el País Vasco y cerrar las fisuras que lo dividen de la rama catalana. La ganancia, para el PNV, podría haber sido enorme, y los riesgos, mínimos en comparación de los que se ha decidido a correr ahora. Sin embargo, no ha dado al PSOE ninguna facilidad. Es más, no ha dispensado un momento de atención a los gestos, los ofrecimientos, las instancias repetidas, de los socialistas. ¿Por qué?

Cabe considerar dos hipótesis, no incompatibles aunque claramente distintas. Según la primera, el PNV no ha contado con los socialistas porque sabe que éstos nunca irían tan lejos como él pretende. Esta hipótesis... no me convence. Puesto que nada habría impedido al PNV iniciar un segundo desplazamiento después de haberse desplazado con los socialistas. O redondear el arreglo confederal o seudoconfederal con cláusulas destinadas a conseguir lo único que da sentido a esta milonga. Que es -digámoslo claro- desactivar a los partidos nacionales en el territorio de las tres provincias.

La segunda hipótesis es la de Mayor Oreja. El Pacto de Estella no se ha suspendido, sino que permanece en estado de latencia. El PNV, en consecuencia, no puede no contar con los radicales, y por lo mismo, no puede moverse hacia donde, con las manos libres, preferiría quizá hacerlo. Por eliminación, me quedo con la hipótesis número dos, la cual lleva camino de convertirse en una simple constatación. El PNV contempla un Estado étnico, que incluye a Navarra y dos provincias francesas. Ese Estado étnico choca con la Constitución española, con la de Francia y con la voluntad de su propia etnia agregada. No parece promovible sin dosis importantes de violencia, o sin un quebranto serio de las reglas democráticas. Pero en ésas estamos. Nunca se asó la manteca con un propósito tan firme de comérsela luego.

Juana Carpena víctima de Eta
Antonio J. R. RUBIÑO La Razón  15 Julio 2002

El día 15 de julio de 2000, José María Martín Carpena, concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de nuestra ciudad fue asesinado por dos sicarios de Eta ¬cuyo nombre renuncio a transcribir¬, en presencia de su mujer y su hija. Dos años después sus padres han muerto, son víctimas también del nazismo etarra. La última conversación que tuve con doña Juana, la terminamos diciéndome: usted sabe que mi marido no quería vivir, ni yo, ni mi hijo Ángel, ni ustedes amigos, hemos podido consolarlo, ha muerto de pena, estos meses anteriores han sido muy malos, y usted sabe por qué?.. no podía ir al cementerio y acompañar a José que está tan solo... Dos meses después doña Juana acompañaba a su esposo Sebastián y a su hijo José María. Son recuerdos amargos que sólo se superan si has percibido que las víctimas reconocen el apoyo que les das y asumes el compromiso personal y social de estar junto a ellas, cerca, muy cerca, evitando cualquier confusión sobre la ubicación ante la lacra del terrorismo.

La secular ambigüedad del nacionalismo vasco ante el terrorismo, intenta en el fondo legitimar la deslealtad constitucional que practican las instituciones vascas frente al Estado. Lo cual no se corresponde con el comportamiento electoral del cuerpo social en el País Vasco. Así, el 57 por ciento de los electores del PNV rechaza totalmente a Eta, y el 50 por ciento del electorado acepta la Constitución frente sólo al 30 por ciento que la aceptaba en 1978 (fuente euskobarómetro 2002). El empecinamiento de la cúpula del PNV, en concreto Arzallus y hoy más Ibarretxe, de liquidar la Carta Magna y el Estatuto de Guernica es una falta conceptual y carece de racionalidad. Las normas imperativas no permiten modificación por particulares y el Sr. Arzallus, ¬por cierto, el apellido García es vasco, deriva de artza que significa «oso» y se forma de Arsa, Arsio, Garsea, Garsia y García¬ lo que pretende es pisotear aún más el Estado de Derecho. Arzallus fue discípulo de Juan Ajuriaguerra. Conocí en Berlín, allá por 1975 a Juan Ajuriaguerra, entonces en el exilio, y no es menos cierto que tanto él como Leizaola estarían satisfechos con el encaje del Estatuto en la Constitución. Leizaola y Ajuriaguerra hoy en día estarían con el 85 por ciento de los vascos que consideran que en Euskadi se pueden defender todos los objetivos políticos sin necesidad de apelar a la violencia y lo que es más importante sin necesidad de derramar sangre.

Arzallus, García en español, no puede confundir a su partido aceptando y justificando a los «chicos de la kale borroka», terrorismo puro y duro de sustitución,y de relevo generacional, sin oponerse y mandar reprimir con eficacia el desorden público e inseguridad de la que son víctimas todos los ciudadanos del País Vasco, la mayoría de los ciudadanos considera muy grave el terrorismo callejero. Solamente desde la miseria moral, el miedo a Eta, la pérdida del pesebre se puede entender la huida hacia adelante ¬cuanto más peor mejor¬ del fascismo étnico que practica Arzallus. Desde el terror y el miedo no se pueden convocar elecciones ni referéndum. El pueblo vasco en Euskadi y los ciudadanos vascos en el exilio por Eta, viven en la coacción, el miedo y el terror, sólo así se puede comprender como estando exilado por la amenaza y extorsión de la Eta se pueda manifestar públicamente que votan al PNV o EA (elecciones de mayo/01 al pedir el voto para el PP o PSOE).

Si la actitud de los vascos ante el PNV y Batasuna es de miedo y terror, cual no es la de los allegados y familiares de las víctimas de Eta, esto es, ante el asesinato de un ser querido, es indescriptible, están sometidos a un acoso letal de consecuencias psíquicas y físicas sin solución de continuidad, que indefectiblemente conduce a convertirla en una víctima más de Eta, que no se contabiliza y queda en el anonimato. A mí siempre me quedará la duda, y pensaré que Juana se deja morir a modo de expiación por haber tenido un hijo, malagueño, del PP y concejal. Y, ello por la presión mediática inducida por Arzallus y cia. Que de modo sibilino a veces y descaradamente en otras, exculpan los atentados cuando no los justifican. El lehendakari Ibarretxe le dice a Eta: el pueblo vasco no os pide que dejéis de pensar lo que pensáis, os pide que dejéis de matar. Pero, si piensan y siguen pensando en matar cumplen la primera premisa, y no llegan a la segunda, siguiendo así la máxima de su lehendakari. Otra lindeza, Arzallus dixi: «muchas veces se repite la historia de Caín y Abel, hoy Caín y Abel compartían el mismo sueño de futuro para el País Vasco», Abel era el ertzaina Totorica, Caín su asesino etarra. Leemos en Abc haciéndose eco del periódico italiano La República, declaraciones del etarra Elizaran. En la última temporada Eta ha elegido bien sus objetivos. Los concejales del PP y del PSOE, por ejemplo, me parece que no hay dudas de que son un objetivo legítimo a eliminar. Estas y otras muchas manifestaciones de tal jaez calan en la sociedad y termina por interiorizarlas acríticamente, pero a una madre que ha perdido a su esposo y a su hijo por las manos ensangrentadas de los sicarios de Eta, le producen tal desgarro que no es de extrañar que la vida deje de tener sentido.
Doña Juana, descansa en paz junto a José María y Sebastián, es una víctima más de los asesinos etarras.

UPN rinde homenaje a José Javier Múgica asesinado por ETA hace un año
EFE Libertad Digital 15 Julio 2002

UPN se comprometió a mantener vivos "los ideales de libertad, justicia y democracia" que defendió el concejal de Leiza José Javier Múgica, que este domingo ha hecho un año que fue asesinado por ETA, y pidió unidad para "aislar" a los terroristas y a quienes no condenan la violencia.

UPN ha rendido un homenaje en Leiza a su concejal con una misa, una manifestación silenciosa bajo el lema "Leiza y Navarra por la libertad", y un acto político en el que se ha descubierto una placa en el lugar del atentado. En el acto intervenía el presidente de UPN y del Gobierno foral, Miguel Sanz, que ha hecho entrega a la viuda de un ramo de flores.

Se trata, dice UPN, de mostrar el "afecto" regionalista a la familia del portavoz de UPN en Leiza y de "mantener vivos en la sociedad navarra los ideales de defensa de la libertad, la democracia y la justicia por los que José Javier Múgica luchó durante su vida y fue asesinado vilmente por ETA". UPN, que tampoco olvida a su concejal en Pamplona Tomás Caballero, igualmente asesinado por la banda terrorista, indica que ni a las familias de estos ni a las de ninguna otro víctima "nunca por desgracia la sociedad española sabrá reconocer suficientemente el sacrificio que han tenido que padecer por la sinrazón terrorista".

Expresa por ello también su "apoyo y solidaridad a todas aquellas personas que desde partidos políticos, medios de comunicación, universidades o cualquier institución civil, militar o de defensa de los derechos humanos y la democracia trabajan por la consecución de la libertad, la convivencia pacífica y el Estado de derecho y son presa de la represión y coacción de aquellos que no entienden que los ciudadanos de esta tierra quieren vivir en libertad".

Huir hacia adelante
Cartas al Director ABC 15 Julio 2002

Dejando a un lado, que no es poco, el ambiente de coacción que cada día se respira con más intensidad en el País Vasco, hay cosas que sólo se pueden tomar a broma;macabra, sí, pero broma al fin y al cabo. No resulta posible desde un punto de vista práctico que, dentro de dos meses, Ibarretxe constate el incumplimiento de su ultimátum al Gobierno y, acto seguido, comience a remitir al parlamento regional de Vitoria una pluralidad de proyectos para crear un sistema propio de seguridad social, un banco central nacionalista, centros penitenciarios «abertzales», una nueva Comunidad Autónoma con siete provincias y demás despropósitos. Toda huida hacia adelante tiene un límite; el del nacionalismo vasco es el suicidio político, económico y social que, salvo etarras y batasunos, no desea en absoluto la mayoría del electorado nacionalista; saben que el tiempo político de Arzalluz se agota, y no quieren acompañarle en el tramo final de su andadura.  Fernando Sánchez.  Bilbao.

Aznar dará por cerrado el Estado de las autonomías ante la batalla nacionalista
Ley de Partidos y nueva rebaja de impuestos, bazas de su comparecencia
El presidente del Gobierno expondrá en el Congreso el paquete de reformas que ejecutará antes de despedirse de La Moncloa en 2004. Se apoyará para ello en el nuevo gabinete de «pesos pesados» y en el diálogo. A la ofensiva nacionalista responderá con la ley y la Constitución, a Eta y a Batasuna con la Ley de Partidos, a las demandas sociales con una nueva rebaja de impuestos, y a Rabat, llamando a la unidad en la defensa del interés nacional.
Carmen Morodo - Madrid.- La Razón 15 Julio 2002

Aznar ha pasado todo el fin de semana «hincando los codos» ante la cita política de hoy. Sólo ha desviado la atención del debate del estado de la Nación para atender la nueva crisis con Marruecos por la ocupación del islote de Perejil. El trabajo del discurso estaba ya hecho salvo actualizaciones de último momento en función de los acontecimientos. Los «fontaneros»de Moncloa, el auténtico «gobierno en la sombra» del que hablan algunos, llevan meses dedicados a prepararlo. Se encargaron «fichas» a todos los Ministerios, con cumplimiento de programa y proyectos, y sobre esa base se ha elaborado la intervención y los cientos también de «fichas» finales de las que se valdrá Aznar para defenderse de los ataques de la oposición. No le faltará en su escaño el «cuaderno azul». Hoy, como si fuese un día normal, se ha levantado temprano, ha cumplido con su tabla de ejercicios, ha leído la prensa, ha hecho un repaso mental al núcleo principal de su intervención y ha desayunado en familia. A las doce de la mañana, rendirá cuentas ante la Cámara Baja del cumplimiento del 80 por ciento de su programa de investidura y presentará el ambicioso paquete de reformas con el que rematará su último mandato. En su discurso inicial no hará grandes anuncios, los mantendrá estratégicamente guardados a esperas de que el líder socialista enseñe sus cartas y tenga entonces que jugar su mano. Llega al debate habiendo desactivado en buena manera el ataque de la oposición tras liberarse de los «lastres» de su equipo y haberse rodeado de un gabinete de «pesos pesados» que da más crédito a sus proyectos reformistas de futuro. Hará frente además a Rodríguez Zapatero poniendo en evidencia su falta de alternativa.

Ofensiva soberanista
La lucha antiterrorista, la ofensiva soberanista de Ibarreche y la importancia de la nueva Ley de Partidos serán el eje principal de su discurso, máxime ante la firme intención de los nacionalistas vascos de continuar adelante con su ultimátum para arrogarse 37 competencias en manos de la Administración central. Hecho que se agrava al producirse en un escenario marcado por la perspectiva de que CiU apueste por hacer causa común con el PNV. Ante esto, Aznar enarbolará la bandera de la Constitución y del Estado de Derecho y llamará a mantener el consenso mayoritario con el que se aprobó la Ley de Partidos. A las diatribas que le lleguen desde los escaños del PNV y EA, o de CiU, responderá defendiendo la cohesión nacional y la culminación del Estado autonómico tras haberse llegado con los últimos traspasos de Sanidad a unos niveles de descentralización sin igual en la UE. Misma unidad que en el problema vasco reclamará para defender los intereses nacionales ante Rabat.

Al margen de estos dos frentes, se centrará en recordar las promesas electorales cumplidas y en reafirmarse en su intención de ejecutar el programa pendiente con la «mano tendida», pero sin que ello se entienda como renuncia a gobernar. Estrellas de su discurso serán la política económica, con la perspectiva del pleno empleo, y la social, con el proyecto de segunda rebaja de impuestos. Detallará las líneas generales de la nueva financiación local y reafirmará su voluntad de materializar la «segunda descentralización». También dará muestras de su «decidida apuesta» de hacer frente a la delincuencia con la puesta en marcha de un «plan de choque» específico en esta materia y la mejora de los medios de las FSE, y las consecuencias en nuestra legislación de los acuerdos comunitarios sobre inmigración.

Uno de los escollos más insalvables para los populares es el de robustecer la idea de que, pese a la mayoría absoluta, no están solos en el Parlamento. Dentro de la estrategia del PP ante este debate estaba la intención de usarlo a modo de «examen» a CiU después de episodios como su falta de apoyo en el 20-J, pero el «guiño» de los catalanes al PNV merma las posibilidades de «reencuentro» en las mociones de resolución. El portavoz popular, Luis de Grandes, abrió una línea de diálogo al respecto con su homólogo catalán, Xavier Trias, pero no será hasta esta tarde cuando las direcciones de los dos partidos se sienten en serio a ver si es posible consensuar algo. De momento, el portavoz económico del PP, Martínez Pujalte, se ha mantenido en contacto en la sombra con Josep Sánchez i Llibre, al que le une una gran amistad, y por su parte ha ido perfilando algunas propuestas en aquellas materias en las que es más fácil entenderse con los nacionalistas, como puede ser autónomos, microempresa o sistema financiero.

A favor
Su principal «baza» es que puede dar cuenta de la puesta en marcha de alrededor del 80 por ciento de su programa. Citará por ejemplo los resultados del pacto de Estado y reformas educativas como la Ley de Universidades.
Se presenta con un nuevo Gobierno de «pesos pesados» que da crédito a su capacidad de impulsar las reformas pendientes. Al haberse librado de los «lastres» desactiva la estrategia de crítica del PSOE. Celia Villalobos ya no está, del ministro de Trabajo actual no se puede decir nada en relación con el 20-J salvo su rapidez en intentar retomar el diálogo
Jugará fuerte en materia de política social con iniciativas como la segunda bajada de impuestos. Se agarrará a las cifras de su mandato sobre creación de empleo, afiliación a la Seguridad Social o fondo de reserva de las pensiones para desmontar los ataques de la oposición por ese flanco.
El semestre español de Presidencia de la UE ha confirmado su capacidad para ejercer el liderazgo internacional. Venderá los éxitos alcanzados.

En contra
La ofensiva nacionalista. Al ultimátum soberanista de Ibarreche se suma el distanciamiento con los catalanes de Pujol y el fantasma de que el PNV pueda ganarse a CiU para su causa. El País Vasco, tras el fracaso de la gran apuesta que hizo en las últimas autonómicas, sigue siendo una asignatura pendiente.
Inflación, sombra de la huelga general y enrarecimiento del entendimiento social. Algunos de los últimos acontecimientos políticos han dado cierto pábulo a la idea de que el PP ha olvidado el centro: ahí está el enfrentamiento con sindicatos, obispos, jueces.
 
El horizonte abierto con el proceso de su sucesión y los primeros conatos de «rebelión interna» en el PP comandados por Francisco Álvarez Cascos. Los «muertos» que se van quedando por el camino, como Álvarez del Manzano, ya han empezado a dejarse oír.
Aún tiene en el «debe» de su balance de gestión promesas incumplidas que heredó de la pasada legislatura como la reforma de la ley de financiación de partidos o del sistema electoral.

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