AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 4 Agosto  2002
La «tregua tácita» de Eta
Editorial La Razón 4 Agosto 2002

Azkuna y la seguridad de los concejales del PP
Editorial El Mundo 4 Agosto 2002

El sentido común judicial
Editorial El Ideal Gallego  4 Agosto 2002

El PP reclama a Pujol que serene su discurso y no se enfrente a la sociedad
BARCELONA ABC 4 Agosto 2002

Connivencia lingüística
Nota del Editor  4 Agosto 2002

Yo también me quedo
DENIS ITXASO  PSE-EE DE PASAIA El Correo  4 Agosto 2002

RAM (crítico) o ROM (esculpido en piedra)
Nota del Editor  4 Agosto 2002

La «tregua tácita» de Eta
Editorial La Razón 4 Agosto 2002

El portavoz batasuno, Arnaldo Otegui, afirmó ayer que el PNV no podrá contar con ellos (el complejo cercano a Eta) si no rompe con el Estatuto en septiembre. La fecha coincide con el ultimátum dado por el PNV al Estado sobre reclamación de las transferencias en pos de un nuevo «marco jurídico-político». Y ese cuadro coincide, a su vez, con una inusual inactividad de la banda terrorista, incluida su versión de «kale borroka» o lucha callejera.

Es imposible no deducir de todo este panorama la existencia de una «tregua tácita» de Eta en forma de «margen de confianza» al PNV para que dé el salto cualitativo hacia la autodeterminación aprovechando que las armas permanecen silenciosas. Pero, como siempre, el ultimátum del PNV al Gobierno del Estado no es más que un reflejo del que el propio PNV recibe de Eta: si quiere demostrar que es la fuerza impulsora del independentismo, que lo haga; pero, si no lo consigue, Eta volverá a demostrar quién manda en ese proceso nacionalista.

El PNV ha vuelto a caer en el error de siempre: pensar que va a acallar a Eta y recuperar «para la paz» a sus simpatizantes a base de sacar pecho frente al Estado. Pero no quiere darse cuenta de que Eta siempre le pedirá más, y que después de la ruptura estatutaria le exigirá un referéndum de autodeterminación. Y, después, un pronunciamiento independentista.

El PNV podría salirse, si quisiera, de esta estrategia de la araña de Eta, en la que permanece envuelto sin apenas advertirlo. Pero, para ello, tendría que demostrar una ruptura con el mundo proetarra que le cuesta mucho, porque suscribe sus fines, aunque de forma diferente a la burda violencia. Si el PNV se plantara, Eta perdería la esperanza de la victoria. Pero ello llevaría a los del partido de Arzallus a convertirse en potenciales víctimas de la represalia, lo que les produce profundo pavor.

Lo que hace el PNV, sus plazos imposibles y sus órdagos contra el Gobierno, es por exigencia e impulso de Eta, y bajo su chantaje. Lo ha aclarado Otegui. Si, además, al PNV le gusta esa alternativa rupturista con el Estado, entonces no podrá evitar que se le denuncie por vulneración del marco constitucional. Pero, en cualquier caso, que no piense que los tiempos «soberanistas» los marca el PNV, sino Eta. Aunque ni unos ni otros tengan la mínima posibilidad de éxito, utilicen la táctica de la tregua tácita, de la «tregua trampa» o de la violencia. Porque el Estado se ha fortalecido espectacularmente en lo político (pactos), en lo legislativo y en el apoyo internacional. Y en la conciencia de sus ciudadanos.

Azkuna y la seguridad de los concejales del PP
Editorial El Mundo 4 Agosto 2002

El alcalde de Bilbao, el nacionalista Iñaki Azkuna, se niega a poner escolta municipal a los ocho concejales del PP, argumentando el excesivo coste de la medida. Azkuna se había comprometido en un Pleno municipal a que todos los concejales amenazados por ETA tuvieran protección de agentes municipales desde el pasado mes de enero. Pero no ha cumplido su palabra. Los ocho concejales del PP son escoltados por vigilantes privados, mientras que el propio alcalde y cuatro ediles del PSE disponen de la protección de la Policía municipal. Las diferencias entre escoltas privados y los agentes del Ayuntamiento son notables, ya que los segundos cuentan con muchos más medios y cobertura legal para realizar su misión. Por ello, Antonio Basagoiti, portavoz del PP en el Ayuntamiento, ha enviado varias cartas a Azkuna exigiendo que cumpla sus compromisos. Basagoiti tiene toda la razón del mundo, ya que no existe justificación para que en la misma corporación municipal haya dos tipos de protección. Y el coste de la vigilancia parece un mero pretexto en un ayuntamiento de las dimensiones del de Bilbao. La seguridad de los concejales elegidos democráticamente debe estar por encima de cualquier otra prioridad. Pero, más allá de estas reflexiones, la actitud de Azkuna refleja la tibieza y la falta de compromiso del PNV con los militantes del PP y del PSOE amenazados por ETA. Una vez más, los hechos contradicen la retórica de Ibarretxe y otros dirigentes nacionalistas.

El sentido común judicial
Editorial El Ideal Gallego  4 Agosto 2002

Reconforta saber que lo que es una verdad incontestable para millones de españoles -Batasuna y ETA son lo mismo- lo es también para los jueces. La Administración de Justicia nunca gozó del favor de los ciudadanos, sin necesidad de recurrir al extremo de la maldición gitana (pleitos tengas y los ganes), resulta muy difícil que un sondeo de opinión no refleje la lentitud judicial y el distanciamiento existente entre los magistrados y la realidad social como dos de las mayores preocupaciones de los ciudadanos. Sin embargo, decisiones como la del juez que ha archivado la denuncia interpuesta por Batasuna contra el alcalde de Vitoria en la que se le acusaba de calumnias e injurias por decir que los concejales de la coalición abertzale representan a ETA, reconcilian al Poder Judicial con la sociedad.

Es más que evidente la relación entre la banda terrorista y los candidatos de las listas de Batasuna, sean ediles o parlamentarios; sólo faltaba que a estas alturas se intente hacer creer a alguien que, por ejemplo, Josu Ternera no tiene ni tuvo la más mínima relación con la organización criminal, o que ni él ni el resto de miembros de la coalición condenan los atentados porque les da vergüenza, o que Arnaldo Otegi grite en un mitin “Gora ETA” por una confusión. La lista de evidencias sería interminable, pero no hace falta extenderse más. Lo único que hay que desear es que el camino abierto por el juez de Vitoria sirva a sus compañeros de profesión para avanzar hacia el aislamiento de los etarras y todos los que les apoyan, una meta a la que se llegará conjugando las vías judicial, política y policial.

El PP reclama a Pujol que serene su discurso y no se enfrente a la sociedad
BARCELONA ABC 4 Agosto 2002

El dirigente del PP catalán (PPC) Alberto Fernández Díaz salió ayer al paso de las declaraciones en las que Pujol acusaba a los catalanes de no defender el uso social del catalán. Según Fernández Díaz, Pujol no debería buscar la confrontación con la sociedad, sino soluciones a sus problemas.

El presidente del PPC, Alberto Fernández Díaz, pidió a Jordi Pujol que «serene su discurso» y que «no impulse falsos agravios». Alberto Fernández contestó de esta manera a las declaraciones del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, en las que amonestó a los catalanes por no defender el uso social del catalán y en las que advirtió que
el pacto constitucional podía estar en peligro.

El dirigente popular ha recordado que la Constitución fue refrendada por el 95 por ciento de los catalanes y «ha demostrado su vigencia porque ha permitido que Cataluña tenga las mayores cotas de libertad y autogobierno de nuestra historia». «La Constitución -afirmó- fue un pacto de todos sobre todo y un punto de encuentro y cuando Pujol propone su revisión lo que pretende es impulsar su propia visión nacionalista de Cataluña ignorando el punto de encuentro que fue la Constitución».

A Alberto Fernández le sorprende que un presidente de la Generalitat que aspira a representar a todos los catalanes esté más pendiente de buscar el voto «de la franja electoral de la sociedad catalana más nacionalista e incluso afín al independentismo de ERC, que no de representar al conjunto de la sociedad catalana que se
siente cómoda con la Constitución».

El dirigente del PPC cree que el presidente de la Generalitat debe «representar a la sociedad catalana y no enfrentarse a ella» y con afirmaciones como las críticas a los catalanes por no defender el uso social del catalán «lejos de representar a la sociedad catalana pone en evidencia su propio discurso lingüístico».

En su opinión, «el nacionalismo de CiU está cada vez más distante de la sociedad» por sus críticas a una sociedad satisfecha con el progreso económico alcanzado y con la actual situación de convivencia lingüística.

Connivencia lingüística
Nota del Editor  4 Agosto 2002
Habrá querido decir connivencia en vez de convivencia. Aquí tenemos muchos documentos, quejas, estudios, y enlaces que demuestran que no hay convivencia sino connivencia.

Del Diccionario de la Lengua (http://www.rae.es/)
connivencia.
(Del lat. conniventĭa)
1. f. Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven.
2. f. confabulación.

Yo también me quedo
DENIS ITXASO /CONCEJAL DEL PSE-EE DE PASAIA El Correo  4 Agosto 2002

Mi infancia son recuerdos de la bahía del puerto de Pasajes, con mercantes varados en sus muelles y toneladas de chatarra rojiza y oxidada en las dársenas. Veintisiete años después, esa imagen costumbrista se ha convertido casi en una fotografía fija de un paisaje inamovible, una metáfora de hierro y salitre esculpida sobre nuestras conciencias, en un escaparate postindustrial del túnel cerrado de la situación vasca.

Siempre he conocido la tragedia vasca sobre los raíles del astillero de la vida cotidiana. Eso sí, casi siempre he visto este drama revestido de palabras grandilocuentes. Siento que éstas cada vez se hacen más vacías, que desembocan en el océano de la retórica más hueca; sobre todo, ante las personas que sufren, convertidas a veces en actores mudos de una macabra partida política de movimientos, bajo un siniestro decorado y un guión demasiado previsible. Además, desde que soy concejal socialista, me siento perseguido por quienes quieren agredir violentamente mis ideas políticas y vulnerar mis derechos individuales.

Las diferencias políticas retratan un rompecabezas vasco cada vez más complejo. Pero sé que a pie de calle -por ejemplo, en los ayuntamientos- esas discrepancias son menores, e incluso que nos podemos entender si hay buena voluntad. Humanamente, debo reconocer que la situación se convierte en una rutina difícil de sobrellevar -no somos ni queremos ser héroes- que sólo es mitigada por un poderoso instinto de supervivencia y por las ganas de vivir plenamente.

Al mismo tiempo pertenezco a una nueva generación que no se resigna a convivir eternamente con este problema , que quiere romper moldes, salir de las trincheras, ponerse en la piel del otro, dejar de pensar en la dialéctica amigos-enemigos, ensayar una vía de imaginación para pensar en un futuro distinto, para remover obstáculos, para encontrar la paz y asentar la convivencia; que aspira a pasar una página cada vez más rancia del pasado. Y, a pesar de todo, hacerlo sin rencor y sin odio.

Soy socialista vasco y me siento profundamente de izquierdas. Entiendo la izquierda como un proyecto de felicidad y emancipación de las personas libres, una izquierda transformadora y moderna con respuestas innovadoras a los nuevos problemas sociales. Necesito la libertad como el aire para respirar, tanto como mi ex profesor y catedrático Paco Llera. No necesito pasar por la prueba del algodón de la autenticidad democrática. Por eso me molesta y me resulta inmoral que se utilice el drama de las víctimas y de los perseguidos como altavoz propagandístico o de promoción en busca de notoriedad.

Son muchos los problemas que nos rodean. En parte, fruto del autoritarismo rampante de la reacción tras el 11-S. Muchas conciencias se han militarizado sobre los patrones de un pensamiento único políticamente correcto, que la derecha suele instrumentalizar aprovechando la indignación que genera la violencia.

Me identifico con los planteamientos y valores de la heterodoxia y el pensamiento crítico, aunque sé por experiencia que levantar la voz en el seno de las anquilosados partidos políticos tradicionales no es tarea fácil. Y que faltan nuevos dirigentes y nuevas mentalidades para afrontar estos desafíos con mayor frescura.

Nunca he entendido a quien se reclama de izquierdas y no está dispuesto a dar la batalla antifascista contra la intolerancia y el terrorismo que nos agobia. Por eso me sigo rebelando todos los días. Por eso he decidido quedarme, como Joseba Arregi, pese a los cantos de sirena del desistimiento. Para contribuir con mi humilde grano de arena a buscar salidas, a intentar una nueva política, a propiciar una profunda renovación de talantes, a sustituir la incomunicación por el diálogo, la arrogancia por la humildad, a enterrar viejos clichés y a superar las perversas trampas que a menudo nos tiende la semántica.

No soy nacionalista pero me siento un entusiasta defensor de una Euskadi plural, alejada de cualquier tribalismo sectario. La valentía y la sinceridad permiten muchas veces derribar falsos prejuicios. También reivindico la imaginación y que merecemos un futuro distinto, sin recurrir a los viejos códigos y a recetas ya ensayadas y fracasadas. Me gusta la autenticidad y prefiero pecar de ingenuo. Puede que a veces me equivoque, y pido perdón de antemano, pero pienso que el futuro -generoso, flexible y sin dogmatismos- o se construye entre todos o no será. Porque la política está para resolver los problemas de la vida y no para hacerlos crónicos.

RAM (crítico) o ROM (esculpido en piedra)
Nota del Editor  4 Agosto 2002

En los computadores se utiliza habitualmente un par de tipos de memoria, la RAM, en la que se puede escribir y leer lo que se desee y la ROM, en la que únicamente se puede leer lo que se esculpió en el instante de su fabricación.

Debe resultar intelectualmente descorazonador para algunos políticos tener seguidores, que pase lo que pase, hagan lo que hagan, siempre estarán a su lado, como un amor eterno. Con este tipo de sujetos, no hacen falta elecciones, desde que nacen ya tienen grabado en sus neuronas, de manera indeleble, el sujeto político al que van a venerar, adorar y acompañar durante toda su vida, así que con una pequeña anotación en el padrón, traspasada al congreso, podrían disponer de su apoyo sin tener que gastar nada en costosos electoralismos, que sumen a la mayoría de los partidos políticos en la ilegal, corrupta carrera de consecución de dineros para lavar cerebros, algunos ya lavados.

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