AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 12 Agosto  2002
Callejón sin salida
LUIS IGNACIO PARADA ABC 12 Agosto 2002

ETA y Batasuna se retratan en Santa Pola y San Sebastián
Editorial El Mundo  12 Agosto 2002

¿Es el Gobierno autónomo vasco legítimo (y III): Sin legitimidad de ejercicio
Enrique de Diego Libertad Digital  12 Agosto 2002

¿Quién puede matar a un niño
Juan Manuel DE PRADA ABC 12 Agosto 2002

Claridad episcopal
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 12 Agosto 2002

Batasuna
Antonio PÉREZ HENARES La Razón 12 Agosto 2002

La conciencia de Pujol
Susana Moneo Libertad Digital  12 Agosto 2002

Compleja ilegalización
Lorenzo Contreras La Estrella  12 Agosto 2002

Adiós a la sinergia nacionalista vasca
José Javaloyes La Estrella 12 Agosto 2002

«Los de Batasuna no deben ir por la calle como personas normales, porque no lo son»
Roberto L. VARGAS La Razón 12 Agosto 2002

Arenas a Ibarreche: «Es el momento de elegir entre apoyar la deslegalización o ser protector de Eta»
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Agosto 2002

Desactivada una bomba con cinco kilos de explosivos encontrada en la playa de Santa Pola
SANTA POLA (ALICANTE). AGENCIAS ABC 12 Agosto 2002

Crece un 13 por ciento el número de etarras presos, que alcanza ya el medio millar
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Agosto 2002

«Ilegalizar a Batasuna desvelará la mentira en la que vive este país»
J. J. CORCUERA/BILBAO El Correo 12 Agosto 2002

La Fundación Víctimas del Terrorismo quiere crear el “archivo histórico” de las víctimas olvidadas
Efe Libertad Digital  12 Agosto 2002
 

Callejón sin salida
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 12 Agosto 2002

Un filósofo es un ser encantador capaz de explicar cosas que nadie entiende con palabras que conoce todo el mundo. En cambio, un economista es un tipo indignante capaz de explicar cosas que conoce todo el mundo con palabras que nadie entiende. Para superar el caos no tenemos más remedio que recurrir a las enciclopedias, que, como todo el mundo sabe, nos explican lo que significan las palabras que no conocemos remitiéndonos a otras palabras que tampoco conocemos. O bien nos demuestran que son muy complicadas las cosas más sencillas y muy complejas las que creíamos elementales. Uno busca la palabra inútil y la enciclopedia, con criterios economicista, nos responde: «No útil». Y luego busca útil y encuentra una definición con pretensiones metafísicas: «Que trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés». Y, naturalmente, uno se queda perplejo. Hasta que comprueba los sinónimos de inútil, algunos de los cuales son: inservible, infecundo, baldío, infructuoso, ineficaz, inválido, vano, ocioso, superfluo, caduco y fútil. Y ya no tiene más que añadir para explicar qué opinión le merece el desafío que hace un mes lanzó el PNV a toda la sociedad española. Fue el error político más clamoroso que registra la moderna Historia de España.

En política, todo lo que no es útil es erróneo. Y, como siempre hay que optar entre dos males, lo inteligente es elegir el menor y presentarlo como un éxito por haber sabido evitar la alternativa. Decía Groucho Marx que «la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados». Esa es la clase de política que ha llevado a los dirigentes del nacionalismo vasco a un callejón sin salida, que algún día, económica o filosóficamente, se estudiará en las enciclopedias.

ETA y Batasuna se retratan en Santa Pola y San Sebastián
Editorial El Mundo  12 Agosto 2002

Batasuna dio ayer nuevas pruebas para confirmar que no existe distancia entre su estrategia y la del terrorismo de ETA. Durante la manifestación convocada por la coalición en San Sebastián sus seguidores y dirigentes suministraron un material impagable a los servicios jurídicos que trabajan en la elaboración de la demanda ante el Supremo para solicitar la ilegalización del partido.Es de suponer que lo ocurrido ayer en San Sebastián forme parte inmediatamente de las pruebas que el Parlamento, el Gobierno y el Fiscal General del Estado van a elevar al Tribunal Supremo.No se pueden entender de otro modo los gritos de «Viva ETA» con que los abertzales respondieron al discurso de Joseba Alvarez, miembro de la Mesa de la coalición. En referencia al Gobierno español, éste afirmó: «Si quieren guerra, la van a tener». «La lucha es el único camino» fue la respuesta de sus seguidores.Pero sin duda, lo más siniestro del discurso es que se atreviera a pronunciarlo en el momento en que los vecinos de Santa Pola abandonaban la playa por una llamada en la que ETA insistía en que la bomba de la que había dado aviso el viernes seguía colocada. Santa Pola ya vio morir hace una semana a una niña y un viandante, víctimas del terror indiscriminado de ETA contra la población civil. Lo ocurrido ayer debe servir para que un partido como CiU, en lugar de abstenerse, se sume a los que votarán en el Parlamento por la ilegalización de la coalición abertzale.Ayer, Batasuna pidió al PNV que no asista a la sesión del Congreso del 26 de agosto donde se discutirán los argumentos para pedir la ilegalización de Batasuna. El partido de Arzalluz aún tiene tiempo de demostrar si está con quienes defienden la democracia o quienes dan vivas a ETA.

¿Es el Gobierno autónomo vasco legítimo? (y III): Sin legitimidad de ejercicio
Enrique de Diego Libertad Digital  12 Agosto 2002

La legitimidad de ejercicio del poder viene dada por el respeto al imperio de la Ley, a las normas comunes, por su protección de los derechos y libertades de los contribuyentes. Con una legitimidad de origen parcial y cuestionable –las propuestas de no presentar candidaturas constitucionalistas en las elecciones municipales lo muestran de manera muy evidente, a pesar de la heroica actitud de los políticos de PP y PSOE de mantener ese resto de legitimidad–, el Gobierno autónomo vasco, que sistemáticamente ha girado en torno al PNV en los últimos veinte años, ha sido incapaz de generar un clima de disfrute de las libertades para los que no comulgan con sus ideas. Como es notorio, tiene transferidas en muy alto grado las competencias en materia de orden público. Cuenta para ello con una policía autonómica, bajo el control de sus mandos políticos.

Podría considerarse que la pervivencia del terrorismo es un imponderable de las circunstancias. Pero ello dista mucho de estar claro. En la práctica, en el ejercicio del poder, los mandos policiales y la Ertzaintza como tal no cumplen la función de toda Policía. Sus detenciones de etarras son mínimas, y sólo se producen cuando alguno de los miembros de la policía autónoma son asesinados. En esos casos, puede hablarse incluso de eficacia. Lo que demuestra que cuentan con medios e información para detener a terroristas, lo que no se produce cuando los asesinados son políticos que no pertenecen al PNV o miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Aunque es evidente, por los notorios efectos prácticos, que existen órdenes expresas de que no se detenga a los asesinos, tal cuestión ha sido denunciada hasta la saciedad por los sindicatos policiales de la propia Ertzaintza.

Tal cuestión daña de manera directa a la legitimidad de ejercicio. El gobierno vasco deja hacer a los asesinos para que siembren las calles de terror y muerte, porque con ello busca un beneficio político. Y porque los terroristas coinciden de pleno en las tesis nacionalistas comunes, y que de hecho son originarias o fundacionales del PNV. La especie de que coinciden en los fines pero no en los medios es un eufemismo. Coinciden en la misma ideología. Son un único movimiento. El Gobierno vasco y los partidos que los sustentan han hecho pactos de unidad de acción con los terroristas, que se mantienen de manera unas veces tácita y en otras, explícita. Además, ese gobierno autónomo financia de diversas maneras, con fondos públicos, a la banda terrorista, a través de siglas tapaderas. Esos fondos son utilizados para asesinar a los adversarios políticos comunes.

La legitimidad de ese Gobierno tiene unos límites que vienen marcados por la Constitución, siendo el presidente autónomo representante del Estado en el País Vasco. Teniendo que velar por el cumplimiento de la Ley, cuyo primer principio es la unidad de España y la integridad territorial. Tal criterio ha sido roto por el acuerdo secesionista del Parlamento vasco, cuya finalidad es la ruptura de esa unidad, con quebranto del fundamento mismo de la Constitución. Este hecho es tan claro que –al margen de los circunloquios gubernamentales para no asumir su responsabilidad, quizás con el buen propósito de cargarse de razón mediante una actuación moderada y de respuesta proporcionada– la lógica del conflicto, desatada por la intentona golpista en marcha, obligará a restaurar el imperio de la Ley y el Estado de Derecho. La otra alternativa, con disolución de la fórmula monárquica, y la apertura de un nuevo período constituyente para lo que quedara de España es impensable porque sugiere un suicidio colectivo.

¿Quién puede matar a un niño?
Por Juan Manuel DE PRADA ABC 12 Agosto 2002

He tenido oportunidad de hablar con madres que se han quedado huérfanas de hijo. Aunque desde la pérdida hayan transcurrido muchos años, esas madres siguen despertando cada mañana heridas por un intacto dolor que no admite consuelo. Admitimos con entereza o resignación la muerte de nuestros progenitores y, en general, la de todas aquellas personas queridas que nos precedieron en esta singladura incierta; homenajeamos su memoria tratando de emularlos; procuramos que la vida, ese precioso don que nos legaron, se llene con el recuerdo reconfortante de los días que compartimos a su lado. Quizá el dolor aceche, entreverado con ese recuerdo, pero se trata de un dolor llevadero que nos purifica a la vez que nos mortifica, porque sabemos que la naturaleza se rige por unas leyes sabias que debemos acatar; y sabemos también que de su aprendizaje difícil emergemos más fortalecidos.

Pero cuando la naturaleza infringe sus leyes y nos obliga a enterrar a nuestros hijos, sentimos crecer otro dolor distinto y más atroz, un dolor que jamás restaña, porque nos deja amputados para siempre, estériles para la esperanza, como cáscaras que se han quedado sin fruto. Sobre este dolor sin alivio hablo a menudo con mi amiga Ana Rosa Carazo, que quedó cercenada de su nieta más querida hace ahora justamente un año, cuando la fatalidad salió a su encuentro en una carretera; desde entonces, ha tenido que aprender a convivir con una desolación perpetua que convierte su alma en un caserón funeral. Y aunque se esfuerza por habitarlo, mi amiga Ana sigue escuchando cada día el eco de aquella voz que prolongaba su estancia en la tierra; y cuando el eco de esa voz se extingue y deja el hueco de su ausencia, Ana se siente forastera en la vida, y también víctima de esa consternada perplejidad que nos produce el paso del tiempo, cuando nuestro reloj se ha detenido para siempre en la hora inmóvil del abatimiento.

He reflexionado mucho en estos días sobre este sufrimiento sin cura, tras el asesinato sacrílego de Silvia Martín, la niña de Santa Pola. Como cualquier hombre de mediana voluntad, he llorado lágrimas de rabia mientras veía las imágenes filmadas de su entierro; he vislumbrado (siquiera de lejos, porque el dolor que siente una madre cuando despide el cadáver de su hija no es comprensible, en toda su vasta extensión, para el espectador atribulado) los abismos de aflicción que esos padres sentirán abrirse bajo sus pies, desde ahora y para siempre. Y me he preguntado si las condenas que provee la ley humana bastan para castigar un crimen tan obsceno y bestial. Matar a una niña de seis años, inmolándola en el altar de no sé qué entelequias aberrantes, no constituye tan sólo un delito contra la vida; también es un delito contra la esperanza de una sociedad que quiere prolongarse en esa vida, un delito particularmente sórdido que se regodea con la orfandad de un pueblo que mira su reloj detenido en la hora inmóvil del abatimiento. Matar a una niña de seis años, y rubricar orgullosamente su asesinato sacrílego con nuevas acciones criminales, es una hazaña que sólo pueden permitirse las alimañas más depravadas. Cualquier condena que asignemos a ese crimen será insignificante e ineficaz, tan ineficaz como el consuelo que intentemos brindarle a esos padres que se han quedado repentina y arbitrariamente cercenados. Hay crímenes especialmente abominables que no pueden expiarse con una mera pérdida de libertad. El anhelo de otra condena más rigurosa es una buena razón para creer en ultratumba y en un Dios que administra castigos perpetuos.

Admiro a esos padres huérfanos de hija que han deseado a sus asesinos que se pudran en una cárcel; otros, en su lugar, habríamos pedido que se pudriesen en un patíbulo. Y que Dios me perdone por haber pretendido usurpar, siquiera con el pensamiento, sus funciones.

Claridad episcopal
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 12 Agosto 2002

Tan torpe como pensar que la ilegalización de Batasuna entrañe el final del terrorismo, sería negar las consecuencias beneficiosas de la medida. Como mínimo, la de evitar que la formación política proetarra se beneficie de los derechos inherentes al sistema democrático que combate con las armas. La democracia no paga asesinos. En este contexto, la división entre partidarios y detractores de la eventual medida, con independencia de previsiones y matices, traza una precisa frontera entre quienes se sitúan de un lado y otro de la dignidad.

Por esta razón, las recientes declaraciones de miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica permiten disipar algunas indignaciones y perplejidades que había provocado la pastoral de los obispos vascos sobre las consecuencias de la ilegalización de Batasuna. El presidente de la Conferencia Episcopal española, monseñor Rouco Varela, ha declarado que no ve «objeciones desde el punto de vista de los derechos humanos y de la ley moral» a la ley de Partidos que permite la ilegalización de la coalición proetarra. El titular de la Archidiócesis de Pamplona, monseñor Sebastián, ha manifestado que bienvenida sea la ilegalización si es oportuna y sirve para la paz. Los dos testimonios no sólo revelan una claridad sin sombra de ambigüedad sino que también entrañan una contundente desautorización del documento de los prelados vascos. También expresan la evidencia de que la primera toma de posición de la Conferencia Episcopal sobre la extraviada pastoral no fue sino el resultado de una desafortunada fórmula de compromiso, ahora desmentida por portavoces autorizados. La amenaza criminal del terrorismo obliga a una toma de posición moral inequívoca, con independencia de la eventual adhesión a los fines secesionistas del nacionalismo. Lo que está en juego no es la licitud de ciertos fines políticos sino el carácter inmoral de unos medios criminales. Estas declaraciones, tan irreprochables moralmente como algo tardías, deben contribuir a aclarar las conciencias de los católicos, y, especialmente, las de los que se sienten inclinados hacia las tesis del nacionalismo vasco. Que la vida humana se encuentra muy por encima de cualquier objetivo político, por legítimo que éste pueda ser, es algo tan claro para la moral que la menor duda sobre ello entraña un atentado contra la dignidad humana.

No es probable que estas declaraciones episcopales encuentren una recepción tan generosa como la que obtuvo la descarriada pastoral. El progresismo rampante distingue con el silencio los muchos aciertos de la Iglesia y difunde con devoción sus errores, mucho menos frecuentes. Es la ley de hierro del progresismo reaccionario.

Batasuna
Antonio PÉREZ HENARES La Razón 12 Agosto 2002

No confío en efectos inmediatos de la ilegalización de Batasuna. Más bien habrá algún desperfecto añadido. Pero ésta no es la cuestión. El asunto de fondo es si puede seguirse amparando legalmente a un partido político que asume, aplaude, comparte y practica la violencia y en cuyas filas se reclutan los secuestradores y los pistoleros de ETA. La única respuesta es no. El principio esencial de la democracia es que toda idea es defendible mientras que lo sea utilizando los cauces democráticos y renunciando a su imposición por la fuerza, la violencia y el terror. Los señores de Batasuna pueden, pues, defender la independencia y hasta la reencarnación de Aitor. Lo que no pueden hacer es aterrorizar a todo aquel que no lo comparta, nutriendo y amparando a quienes han hecho de bombas y pistolas el definitivo argumento político. Tolerarlo, y eso lo hemos tolerado, no es sólo una perversión democrática sino una estupidez y un suicidio.

Este pueblo no se sacudió una dictadura, no consiguió sus libertad y se dio una Constitución para dejarse vencer ahora por esta nueva forma de fascismo nacionalista. Porque ésta sigue siendo la lucha de una democracia, de un pueblo, y es esencial que la expresión máxima de su voluntad soberana, el Parlamento, sea quien actúe, contra quienes quieren acabar con sus más sagrados derechos: la vida y la libertad.

La conciencia de Pujol
Susana Moneo Libertad Digital  12 Agosto 2002

Que el Gobierno quiera el máximo consenso de cara a la ilegalización de Batasuna está bien, pero no por ello debe dar coba a quienes se andan con ambigüedades a estas alturas. En la línea que siempre ha defendido Ángel Acebes, que ya decía lo mismo cuando era titular de Justicia, busca el mayor respaldo, aunque no hay que dejarse llevar por cierto infantilismo político.

La ilegalización de Batasuna es un asunto muy serio, pero no debemos magnificarlo ni dejarnos llevar por malintencionadas, obsoletas y agostadas acusaciones que nos recuerdan un oscuro pasado. En una democracia mayor de edad y consumada, con un Gobierno en mayoría absoluta, el apoyo del principal partido de la oposición sería más que suficiente. Sobre todo cuando quienes andan mareando la perdiz son los que habitualmente juegan al despiste en beneficio propio. Si en esta ocasión no se retratan, será su responsabilidad y no del Ejecutivo. Sus electores tendrán que pedirles cuentas, exigirles una explicación de porqué se han quedado al margen de una decisión, la de pedir la ilegalización de quien apoya a los asesinos, que es de conciencia, de defensa de la democracia y de los derechos más elementales y, en definitiva, de Estado.

Si Pujol no se da cuenta de ello, sus votantes deberían castigarlo en las urnas, precisamente cuando Cataluña, y esto ni siquiera haría falta decirlo, ha vivido en sus carnes el ataque terrorista. El Gobierno cuenta con medios para presionarle –no olvidemos que CIU necesita los votos del PP en el parlamento catalán– pero, en este caso, no debería de utilizarlos. Que sea su conciencia, fuera de provechosos partidismos, la que les haga decidir.

El Gabinete Aznar, que tiene elementos suficientes para iniciar los trámites y dejar a Batasuna en la ilegalidad –donde hace mucho que debe estar– no precisa más apoyos que los que tiene, sus votantes y, si quiere, también los del PSOE, pero sobre todo una sociedad que quiere vivir en paz y en libertad. Es su deber defendernos.

Compleja ilegalización
Lorenzo Contreras La Estrella  12 Agosto 2002

Cada día se puede temer más y con más fundamento que la ofensiva estival de ETA, aparte de poner en situación dramática a Batasuna y comprometer la línea del PNV, ha disparado una reacción visceral del gobierno, menos meditada de lo que se cree. Cuando Aznar dice que lo que había que hacer ya está hecho no aclara si esto último está o no correctamente realizado. Se deduce que su estimación personal es positiva, pero el futuro tendrá que encargarse de perfilar las cosas y sentenciar o no el acierto de la medida ilegalizadora de Batasuna. Porque, para empezar, es necesario resolver el problema jurídico, nada trivial, del valor del silencio, en este caso el de la formación "abertzale", como factor determinante de una resolución tan grave como la disolución de un partido o una coalición con representación parlamentaria en la Cámara de Vitoria. Y en segundo lugar resulta difícil asumir que unos representantes parlamentarios apoyados por votos, por muy odiosos que estos votos sean, puedan perder el escaño. Incluso es problemático privar a esa formación de las subvenciones financieras que recibe por estar ahí, con votos, si continúa ya deslegalizado y sin nombre en el Parlamento. Y menos aún será sencillo que un diputado autonómico, en el supuesto que continuara (sin partido) en su escaño, quedara privado de sus haberes. Naturalmente, esta referencia reticente se basaría en la circunstancia de que todavía Batasuna tiene por delante tres años de mandato legal. Perderá en todo caso la representación como tal Batasuna en los ayuntamientos a partir del año 2003, cuando los próximos comicios municipales se celebren. Pero en la Cámara autonómica, ¿ cómo negarle por desgracia, esa presencia democráticamente avalada en su día? El Tribunal Supremo, a través de una sala especial, tendrá que sopesar estos factores.

Todas estas consideraciones y algunas más que van circulando y creando una opinión ciertamente impopular pero opinión, están sentimentalmente reñidas con la hiriente realidad de que un Josu Ternera, por ejemplo, sea además de diputado, miembro de la comisión de derechos humanos del Parlamento vasco. O que, a la hora de reaccionar contra un atentado, especialmente cruel de ETA, Batasuna, después de la aprobación de la Ley de Partidos, no haya condenado es acción, sino que la haya "interpretado" como fruto del "problema vasco".

Consciente de que jurídicamente la ilegalización puede ser cuestionable o cuestionada, el gobierno se ha lanzado casi con desesperación a la búsqueda de un consenso abrumador, si cabe. Con muchas dificultades va logrando arrancar en principio promesas o anuncios de abstención de ciertas minorías, entre ellas, si no hay demasiadas sorpresas finales, la de CiU. Pero la sombra de que con tres años de legislatura vasca por delante se ha forzado la legalidad, sigue proyectándose perturbadoramente sobre el conjunto de la operación política. El PSOE se ha puesto del lado del Gobierno en aplicación del acuerdo por la paz y contra el terrorismo. Sin embargo, un acuerdo de pacto carece de validez argumentable a los efectos de una ilegalización. en el PSOE también ha funcionado el sentimentalismo bajo el peso de las bajas mortales que ha sufrido a manos de ETA y sin la condena de los socios de la banda.

Adiós a la sinergia nacionalista vasca
José Javaloyes La Estrella 12 Agosto 2002

El atentado de Santa Pola ha sido como el pistoletazo de salida. De ahí en adelante ya se cuenta por días la ilegalización de Herri Batasuna. Asiste a este proceso, en una dramática soledad, el nacionalismo democrático vasco. No es para menos que a la ilegalización del nacionalismo de albañal, con cuyas aguas se riegan las huertas del otro nacionalismo, sigan- aunque de momento sólo en la opinión pública- otros procesos no legales ni parlamentarios, sino de simple percepción social, que son de implícita deslegitimación de la totalidad nacionalista.

De la observación empírica se deriva la prueba irrefutable, la conclusión palmaria, de que la fuerza, física o moral, de una cadena, es la del mas débil de sus eslabones. Y del nacionalismo vasco, desde la extrema izquierda al integrismo nacional - católico de la derecha - la cadena resultante no es fraccionable por tramos ni por eslabones; resulta casi imposible compartimentar y aislar la común responsabilidad. No constituyen las partes o elementos del paquete nacionalista una suma aritmética ni algebraica; se trata de una adición sucesiva y orgánica de factores, que tiene virtualidades sinérgicas. El conjunto nacionalista se beneficia de forma indiferenciada. Aquello que hace cualquiera de las partes, cada uno de los eslabones, retribuye al conjunto, sin que sea necesaria su aceptación o su aprobación por los demás factores o elementos.

La recogida de las nueces no necesita de pactos previos ni tampoco de aceptaciones expresas. Es compatible, incluso, con la expresa condena que otra de las partes pueda hacer de lo actuado por una de ellas. Lo que funciona de verdad, insisto, es el conjunto, mas allá de la voluntad y el discurso diferenciado de cada una de las cuerdas. Es este, el polinómico, polisémico y polifónico discurso del nacionalismo vasco, en su concurrencia legal y en su juego institucional, el problema por antonomasia de la democracia española.

Ninguna otra fuerza del arco parlamentario ha dispuesto de manera estable legalmente conformada, de eso que ahora, de una maldita vez, va a terminar. ¿ Qué otra opción democrática tiene una guardia de la porra propia, y mucho menos todavía una organización mafiosa y terrorista con atribuciones de gobierno y representación parlamentaria?. Parece olvidársenos a todos que ese somatén terrorista que hace el trabajo sucio al proceso nacionalista de liberación nacional, es una organización instalada, además, en la planta baja de la misma casa común donde reside también la decencia nacionalista vasca.

La ilegalización de Herri Batasuna dinamitará - si, con dinamita, plástico o cloratita parlamentarias- el mecanismo sinérgico establecido entre el nacionalismo democrático y la beocia de chuletón, ikurriña, leninismo y vida parroquial. Eso se acaba. Y a partir de ahí, las cuentas del espacio vasco de decisión y demás zarandajas dejarán de cuadrar a sus estrategas y diseñadores. Por no cuadrar no van a hacerlo tampoco los resultados en las urnas, con los comisarios del terror etarra en las mesas de los colegios electorales. ( Habrá que ver la cara de asco que pone el PNV en las elecciones que sigan cuando lleguen a su cuenta los votos que tenían los batasunos).

Ha tenido el valor- una vez mas- Fernando Savater de cuestionar la validez democrática, la legitimidad al cabo, de las elecciones que se celebran en esta comunidad autónoma. Con la sinergias de los dos nacionalismos vascos- el democrático y el delegado del terrorismo etarra - difícilmente puede hablarse sin reparos de normalidad democrática y de transparencia electoral. Y de ahí en adelante difícilmente cabe admitir también la legitimidad de los procesos de poder articulado sobre ello. Por todo eso, quizá, mas que de soledad parlamentaria del nacionalismo democrático vasco para el día que se inste la ilegalización, la disolución del eslabón batasuno., habría que hablar de quebranto funcional, de perturbación metabólica y de crisis política de largo alcance para el nacionalismo vasco como conjunto.

«Los de Batasuna no deben ir por la calle como personas normales, porque no lo son»
ALFONSO ALONSO, Alcalde de Vitoria
El alcalde vitoriano considera que es «una indignidad» que, después de tantos asesinatos, Batasuna siga jaleando a Eta «sin ningún rubor» y pide firmeza contra esta actitud
Roberto L. VARGAS La Razón 12 Agosto 2002

No tiene pelos en la lengua. Ha llamado «representantes de Eta» a los ediles de Batasuna y fue de los primeros en pedir la deslegalización de la formación abertzale tras el atentado de Santa Pola. Aquel niño que, con 12 años, contempló con estupor cómo Eta le descerrajaba diez tiros al policía foral Jesús Velasco vive ahora comprometido con un deseo: que sus hijos, dentro de 20 años, vivan libres y orgullosos de lo que hizo su padre por ellos.

¬ ¿Cree que hay elementos suficientes para deslegalizar a Batasuna?
¬ Cada día que pasa, Batasuna se ratifica en esa actitud despreciable de no sólo no querer condenar los asesinatos, sino de situarse en la defensa de los terroristas. Y ante eso no se puede permanecer impasible, hay que actuar. Tienen que intervenir las instituciones del Estado y tienen que demostrar que la nuestra es una democracia fuerte.

¬ ¿Qué efectos cree que podría tener la deslegalización?
¬ Yo creo que refuerza al estado de derecho y, además, nos refuerza a los que luchamos por las libertades. La deslegalización no se hace desde el cálculo de la rentabilidad electoral, sino desde la convicción de que en democracia hay unas reglas y hay que respetarlas. Y el que no lo haga tiene que pagar por ello.

¬ Usted piensa que, si no es ahora, será más adelante, pero que Batasuna acabará deslegalizada.
¬ Lo que va acumulando Batasuna no son «méritos», sino indignidades, que, en resumidas cuentas, son pruebas. Después de su comportamiento tras el atentado de Santa Pola, su actitud no puede calificarse de otro modo más que de execrable. Su negativa a condenar el atentado es una prueba más que suficiente de que incurre en los preceptos marcados por la Ley para su deslegalización.

¬ ¿Es necesario «borrar del mapa» a Batasuna para perseverar en la lucha contra el terrorismo?
¬ El 14 de julio, un joven de un partido neonazi intentó asesinar a Chirac. A los pocos días, la Justicia francesa ya había ilegalizado a ese partido. El Estado francés se dio cuenta de que ha de ser firme. Nuestro sistema democrático no tiene por qué ser más débil que el francés. Lo que hizo Francia entra dentro de la normalidad democrática, y nosotros debemos hacer lo mismo.

¬ ¿La vía judicial emprendida por Garzón no es suficiente para acabar con este partido?
¬ Deslegalizar a Batasuna y las actuaciones de Garzón son dos vías diferentes pero, en ningún caso, excluyentes. Por una parte, para participar en el sistema democrático hay que tener un compromiso ético con la política. No se puede defender y justificar el terrorismo. Por otro lado, si has cometido un delito, la Justicia debe actuar y debes pagar por ello. Por eso son vías complementarias.

¬ Otegui dice que no se imagina un País Vasco sin Batasuna.
¬ Lo que él llama izquierda abertzale es lo que los demás deseamos que no exista. La izquierda abertzale de la que él habla es la que nos obliga a los no nacionalistas a vivir con escolta, a sentirnos amenazados cada vez que salimos a la calle, a no disfrutar de la libertad...; con la izquierda abertzale de la que habla Otegui se vive muy mal, francamente. El objetivo de Otegui y de su partido es acabar con el sistema de libertades en el País Vasco.

¬ ¿Cómo acogería la ciudadanía el hecho de que, en caso de una hipotética deslegalización, los cargos de Batasuna conserven sus actas?
¬ Lo que se deslegaliza no son las personas, sino los partidos políticos. Ni siquiera se deslegalizan las ideologías, aunque estas coincidan con las de una banda terrorista. Lo que se deja al margen de la Ley es a un partido político cuya actitud es reprochada por toda la sociedad, que no entiende que tenga que estar amedrentada por ese partido. De lo que estoy seguro es de que nadie entiende que en una democracia vivamos amenazados y que esos que nos amenazan ayuden a Eta y, a la vez, disfruten de los beneficios del sistema democrático impunemente. Ésos no deberían andar por la calle como si fuesen personas normales, porque no lo son. Ya es hora de que el Estado demuestre su fortaleza y, en este sentido, es de agradecer la actitud del Gobierno y de la mayoría de las fuerzas políticas de emprender la deslegalización de Batasuna.

¬ ¿La posición de los nacionalistas, contraria a la deslegalización, pone al descubierto algún tipo de acuerdo entre Batasuna y el PNV?
¬ No sé si hay pactos. Lo que está claro es que el camino que ha emprendido el PNV, como lo demuestra el dictamen de autogobierno, es el mismo que el de Eta, que no es otro que el de la ruptura, que sigue el delirio de Batasuna y el de la propia banda. Para el PNV, seguir este camino es un error histórico, como defender a los cómplices de los asesinos, aunque aún están a tiempo de rectificar.

¬ Hablamos de los «michelines» de Arzallus.
¬ Sí. Lo que pasa es que el PNV no permite la discrepancia. Lo hemos visto con Guevara, que fue expulsado del partido por pensar de forma diferente. En el PNV nadie se puede mover porque. Si no, no sale en la foto. No obstante, y aunque es complicado, todavía se puede cambiar algo, porque cuanto más se va acercando el PNV a las tesis de Batasuna para conseguir sus votos, más gente se da cuenta de que ése no es el proyecto al que ellos votaron y más gente se queda huérfana de representación política, porque ese partido no les ofrece ya lo que les había prometido.

¬ En las últimas semanas se ha hecho famoso por sus disputas con Batasuna. ¿No siente vértigo?
¬ Vivimos amenazados desde hace mucho tiempo. Pero vivimos así porque estamos decididos a cumplir un compromiso contraído con la sociedad de lucha contra Eta. Y ese compromiso, para los no nacionalistas, es participar en la política.

Cambiar la situación
¬ ¿Ni siquiera le da miedo por su familia, por su hijos?
¬Lo que realmente me da miedo es que mis hijos, dentro de 20 años, se encuentren con que la situación del País Vasco es igual que la de ahora, que piensen que no hemos hecho nada por cambiarla y mejorarla, que no hemos plantado cara. ¿Qué tipo de futuro puedo ofrecerles si no pueden vivir en libertad?

¬ ¿Qué siente cuando Batasuna defiende su «compromiso» con los derechos humanos?
¬ Indignidad. Una indignidad cada vez más creciente cuando, después de tantos asesinatos, y sin ningún tipo de rubor, esta gente jalea a Eta.

¬ ¿Qué le parece la actitud que ha adoptado la Iglesia vasca en los últimos meses?
¬ En la Iglesia vasca hay todo tipo de gente, ahora un tanto despistada por la última pastoral. El ejemplo de Larrinaga demuestra que hay muchos de ellos que se oponen al terrorismo. Y su caso no es el único. La realidad de la Iglesia no es tan sencilla como parece, es mucho más complicada.

Arenas a Ibarreche: «Es el momento de elegir entre apoyar la deslegalización o ser protector de Eta»
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Agosto 2002

El Gobierno y PSOE se han puesto en marcha para instar al PNV a que tome partido en contra de Batasuna en el proceso de deslegalización que se pondrá en marcha en el Pleno extraordinario del Congreso del próximo 26 de agosto.

El ministro de Administraciones Públicas y secretario general del PP, Javier Arenas, anunció ayer que esta semana remitirá una carta al «lendakari» Juan José Ibarreche en la que le pedirá que apoye la aplicación de la Ley de Partidos. Arenas aseguró que al partido nacionalista vasco le ha llegado la hora de optar entre apoyar la deslegalización de Batasuna o proteger a Eta. Con tal fin, el ministro explicó que el emplazamiento que remitirá a Ibarreche por medio de una carta tendrá por fin pedir su apoyo en la aplicación de la nueva Ley de Partidos, si bien incluirá la disposición del Gobierno «a negociar con todas las consecuencias el marco competencial», según informa Ep.

El secretario general de PP opina que los últimos acontecimientos evidencian que «Batasuna es lo mismo que Eta», ya que se niega a condenar los atentados y «otras veces no habla porque usa el silencio como cómplice de Eta». Para Arenas, al PNV «le ha llegado la hora de optar y de decidir, les guste o no les guste», a lo que añadió que «la esperanza [de que el PNV cambie de postura] es lo último que se pierde», por lo que mostró su deseo de que el PNV vuelva a hacer su política «hablando todos los días con el PSOE, el PP, o con UA y no hablando con los violentos y los amigos de los violentos».

Reunión PNV-PSOE
Con el mismo fin que Arenas, el diputado del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba ha fijado un encuentro con el portavoz parlamentario del PNV, Iñaki Anasagasti. La cita, que se concertó a través de una llamada telefónica, no se ha marcado para un día concreto, aunque el objetivo es que se celebre antes de la reunión de la Diputación Permanente del Congreso, el próximo viernes día 16, y en la que se convocará un pleno extraordinario para debatir y votar el proceso de deslegalización de Batasuna.

Rubalcaba aseguró que había sido una conversación «muy correcta» a pesar de que en la tarde del sábado y tras conocer la intención del socialista de ponerse en contacto con él, Anasagasti desconfió y le acusó de ser, junto con el consejero de la Presidencia, Javier Zarzalejos, «los grandes cocineros de todo este pacto». Anasagasti expresó su descontento al asegurar que al PNV «nos gusta estar en la cocina, no a mesa puesta con platos preparados por otros. Es decir, que si Rubalcaba nos informa de que va a recabar nuestra opinión para, entre todos, hacer una estrategia común, sería interesante, pero notificarme lo que dice públicamente es más un gesto de cara a la galería».
Por otra parte, la prensa latinoamericana se hizo eco ayer del acuerdo para pedir desde el Congreso que se inicien los trámites para la deslegalización. Los periódicos «El Diario» de la República Dominicana, «El Diario de Bolivia», «La Voz del Interior» y «La Nación» de Argentina y «La Jornada» de México, entre otros, dedican artículos al inicio de los trámites de deslegalización.

Desactivada una bomba con cinco kilos de explosivos encontrada en la playa de Santa Pola
SANTA POLA (ALICANTE). AGENCIAS ABC 12 Agosto 2002

El alcalde de Santa Pola, Francisco Conejero, afirmó hoy que el artefacto explosivo hallado esta mañana en la Gran Playa de la localidad "acaba de ser desactivado" por los artificieros de la Guardia Civil, sin que se hayan producido daños personales. Conejero explicó que el artefacto desactivado poco antes de las 10.30 horas contenía 5 kilogramos de carga explosiva y que se hallaba a 1,50 metros de profundidad cerca de las palmeras situadas junto a la discoteca "Elcano".

Precisó que los técnicos de la Guardia Civil le han informado que la bomba "no estaba operativa", por lo que "no había ningún riesgo de que hubiera explotado hoy", a pesar de lo cual los artificieros han procedido a desmontarla y a trasladar sus elementos para examinarlos.

El alcalde de Santa Pola añadió que los especialistas de la Guardia Civil no hallaron este objeto durante el primer rastreo, entre el viernes y sábado, porque las labores se centraron en la búsqueda del primer medio metro de profundidad, mientras que la bomba finalmente se encontraba a 1,5 metros.

Especialistas en desactivación de explosivos examinaban desde primeras horas de esta mañana un objeto hallado junto a un grupo de palmeras hacia las 8.15 horas, poco después de que se reanudara la búsqueda iniciada ayer a las 16.30 horas y suspendida con la llegada de la noche.

Esta búsqueda se inició después de que una llamada anónima en nombre de ETA precisara la ubicación del explosivo sobre cuya presencia ya alertó la banda terrorista el pasado viernes.

Una pala mecánica fue la que localizó localizó a primeras horas de hoy en una zona de palmeras el artefacto de cuya existencia se volvió a alertar ayer domingo en una llamada telefónica al Servicio de Ayuda en Carretera (DYA), según confirmó Francisco Conejero, quien indicó que el explosivo se hallaba situado a una profundidad de entre un metro y un metro y medio, lo que dificultó que fuera localizado antes.

Conejero indicó que la localización se produjo en una zona de palmeras que aún permanecía acotada y no había sido abierta al público desde el viernes. En estos momentos, según el alcalde, se ha extendido el perímetro acotado, se han desalojado los edificios más próximos y se ha cortado la avenida Blasco Ibáñez a la espera de que bien se desactive el artefacto, se traslade a otro lugar o se haga explosionar por los artificieros que lo están analizando.

Francisco Conejero aseguró que si bien en esa zona los expertos en explosivos de la Guardia Civil ya habían realizado tareas de búsqueda anteriormente, la profundidad a la que estaba situado el artefacto y la arena dificultaron la labor de los perros.

Los artificieros de la Guardia Civil iniciaron el pasado viernes la búsqueda de un supuesto artefacto explosivo de cuya colocación en la Gran Playa de Santa Pola se alertó ese mismo día. La búsqueda se levantó sábado a las 15.10 horas al no haberse hallado ningún artefacto aunque se volvió a reactivar ayer después de que el Servicio de Ayuda en Carretera de Vitoria recibiera una llamada en la que se precisaba que el artefacto permanecía colocado al lado de una palmera próxima a la discoteca ´Elcano´.

El alcalde de la localidad expresó su deseo de que vuelva la tranquilidad a Santa Pola y, para ello, indicó que "se debe volver a la normalidad lo antes posibles, que se olviden de nosotros y entre todos, vecinos y turistas, vuelva la tranquilidad", algo que es posible, dijo, porque "queda bastante verano".
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Los trabajos se desarrollaron ayer durante toda la tarde y fueron suspendidos hacia las 22.00 horas, después de que las excavadoras y los equipos de rastreo "peinaran" una zona situada a un lado de la discoteca, trabajos que continúan desde primera hora de esta mañana.

En las labores participaron ayer, sin encontrar nada sospechoso, perros adiestrados, detectores, palas y una máquina excavadora para remover la arena donde podría hallarse el artefacto.

La Guardia Civil desalojó a primera hora de la tarde de ayer domingo, por segunda vez en tres días, la playa de esta localidad alicantina después de que el Servicio de Ayuda en Carretera (DYA) de Vitoria recibiera una llamada que aseguraba que el supuesto artefacto explosivo de cuya colocación ya alertaron el pasado viernes 9 de agosto continuaba en su lugar.

En concreto, los comunicantes, en su llamada al DYA, precisaron que el presunto artefacto permanecía colocado al lado de una palmera próxima a la discoteca "Elcano".

Tras recibir la llamada, este servicio de ayuda en carretera comunicó de su existencia a la Subdelegación del Gobierno de Vitoria que, a su vez, se lo transmitió a la de Alicante. La Gran Playa de Santa Pola ya fue desalojada a mediodía del pasado viernes 9 de agosto ante el aviso de colocación de un artefacto explosivo que, tras 25 horas de rastreo por parte de los artificieros y la Guardia Civil, no fue localizado, con lo que la
playa se reabrió a primera hora de la tarde del sábado.

Dicho aviso se registró horas después de la detonación de un artefacto explosivo en una hamburguesería situada en el centro de Torrevieja (Alicante), que no causó daños personales, y cinco días después de la explosión, el pasado domingo, de un coche bomba ante la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola que causó la muerte de una niña de seis años y un adulto de 57.

Crece un 13 por ciento el número de etarras presos, que alcanza ya el medio millar
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Agosto 2002

El número de presos de la organización terrorista Eta en cárceles españolas ha crecido un 13,15 por ciento en el último año hasta alcanzar el medio millar, según datos de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.
A finales del pasado mes de julio había en las prisiones 499 internos de la banda, frente a los 441 del pasado año en esa misma fecha.

Mientras que el número de hombres ingresados en prisión ha aumentado en un año un 10,6 por ciento, el de las mujeres lo ha hecho en un 33,3 por ciento.

Según las últimas estadísticas de Prisiones, a finales de julio cumplían condena o estaban en prisión preventiva 435 hombres supuestamente relacionados con ETA y 64 mujeres, en tanto que en la misma fecha de 2001 la cifra era de 393 y 48, respectivamente.

En los últimos doce meses, se han producido 185 ingresos en las cárceles de presuntos etarras, mientras que han salido en libertad en ese periodo 127.

Una parte importante de los nuevos ingresos se han producido este mismo año por las operaciones contra Eta llevadas a cabo por las diferentes fuerzas de seguridad, que han permitido la detención en España de 70 supuestos terroristas, a los que se suman 19 arrestos en Francia, uno en Holanda, otros en Venezuela y otro en Uruguay.Once de las detenciones se practicaron para cumplir condenas dictadas por la Audiencia Nacional. Entre las detenciones más importantes destacan Iñaki Bilbao y Unai Bilbao, presuntos autores del asesinato del concejal socialista de Orio (Guipúzcoa) Juan Priede.

JAIME MAYOR OREJA VICEPRESIDENTE DEL PP Y LÍDER DEL GRUPO POPULAR EN EL PARLAMENTO VASCO
«Ilegalizar a Batasuna desvelará la mentira en la que vive este país»
«Euskadi es una falsedad histórica soportada por el crimen de unos y el engaño de otros. Lo que nos aproxime a la verdad nos acerca a la solución» «Vivimos una trampa sin tregua. ETA ha dado un aval al PNV para avanzar en la ruptura sin que exista un cese indefinido del terrorismo»
J. J. CORCUERA/BILBAO El Correo 12 Agosto 2002

Se ha convertido en un experto a la hora de etiquetar con pocas palabras los difíciles momentos coyunturales por los que atraviesa Euskadi. Si al alto el fuego de 1998 lo bautizó como «tregua trampa» -y ETA le dio después la razón-, a la actual deriva soberanista del PNV, mientras la banda sigue matando, la llama «trampa sin tregua». Jaime Mayor Oreja, el lehendakari que no pudo ser, está convencido de que el giro nacionalista «no se deriva de la actitud del PP» sino del «contagio del miedo de ETA y de su imitación por la ruptura». A su juicio, la posible ilegalización de Batasuna servirá para desvelar «la gran mentira histórica» en la que vive el País Vasco, «soportada por el crimen de unos y el engaño de otros»

-La ilegalización de Batasuna se ha puesto en marcha. ¿Satisfecho?
-No se trata de eso, sino de que, sobre todo los vascos, que conocemos lo que es Batasuna, nos hagamos una pregunta muy elemental: ¿Es posible que un partido que está en las instituciones apoye permanentemente con su silencio los crímenes de ETA? No es una cuestión de oportunismo, sino de principios, de democracia. Los jueces son los que tienen que actuar. Nosotros sólo podemos aportar nuestra certeza moral. La ley establece unos procedimientos y unos protagonistas. Vamos a confiar en ellos.

-¿No van un poco acelerados? Si los jueces no admitieran la demanda por poco consistente el Gobierno haría el ridículo más espantoso.
-El Gobierno está actuando sin prisas, pero sin pausa. Lo que nos debe preocupar es que una ley emanada por el Parlamento se cumpla. Lo único discutible sería preguntarnos por qué no lo hemos hecho antes.

-Aseguran que la ilegalización supondría un avance en la lucha contra el terrorismo. ¿Puede explicar por qué?
-La supuesta ilegalización nos aproximará a la verdad: que Batasuna es ETA, está al servicio de ETA y ha servido para prolongar su subsistencia. Servirá para desvelar que el País Vasco es una mentira histórica soportada por el crimen de unos y por el engaño de otros. Todo lo que nos aproxime a la verdad nos aproxima a la solución.

-Otegi, los dirigentes del PNV y hasta los obispos vascos auguran consecuencias dramáticas si Batasuna es ilegalizada.
-Hay algunos que quieren meternos el miedo en el cuerpo, pero no debemos sentir ningún temor porque estamos ante un proceso de clarificación. Con esta ley no hay un retroceso político ni histórico, sino una aproximación a la verdad. Lo que ocurre es que estos procesos siempre son duros y desagradables.

-Batasuna ha hecho un llamamiento al PNV y a EA para dar un plante al Estado. ¿Le preocupa?
-Lo que me preocuparía es no hacer las cosas por miedo. El PNV está en el monte. Lamentablemente ha imitado a ETA en el contravalor de la ruptura. Se ha contagiado del miedo de ETA y cree que la única manera de sobrevivir políticamente es que, en estos momentos, Batasuna no sea ilegalizada. Es una manera de estar en el monte. Yo deseo que bajen, pero ése es su problema.

«Perder el miedo»
-¿Cree que la deriva soberanista del PNV supone sólo un guiño al electorado de Batasuna?
-Hay una tragedia o un error histórico, al no haber sabido el PNV romper con lo que es ETA. Algunos pretendemos que se den cuenta de ese error, pero no podemos vacilar ni estar pendientes de quienes han hecho de la mentira su razón de ser. Con Ermua aprendimos la lección de cómo perder el miedo y el terror. La Ley de Partidos es un resultado de Ermua. Primero perdió el miedo la sociedad y somos ahora los representantes de la sociedad los que tenemos que perderlo.

-¿La política del PP de negar al PNV el pan y la sal, no cree que contribuye a crispar aún más la situación?
-Creo que el PNV tiene una determinación y no precisamente derivada de la actitud del PP, sino de algunos dogmas que no supo dejar en la Transición. Todo lo que está sucediendo se resume en que Batasuna y el PNV están mostrando su auténtica faz.

-¿Cree que está calando entre las bases del PNV que con el PP no hay nada que hacer y que, frente a eso, lo mejor es la independencia?
-Lo que está calando socialmente también es que con el PNV en el Gobierno vasco será muy difícil que haya un cambio en la situación política del país. Es posible que la democracia lleve al PNV a la minoría. Si no cambia, acabará así. Hay un régimen nacionalista que hace muy difícil configurar una alternativa democrática en el País Vasco. No es una alternativa a una sigla, a un partido, sino a un régimen.

-¿Sinceramente piensa que es sólo el PNV el que tiene que cambiar?
-Se puede decir que hubo una actuación más ofensiva por parte de los constitucionalistas en el momento en el que quisimos ganar las elecciones el 13-M. Pero en estos momentos no veo ninguna ofensiva. Lo único que veo es una niña de seis años asesinada en Santa Pola y que el PNV asumió el 12 de julio en el Parlamento vasco las posiciones de ruptura de ETA. Nosotros no hemos radicalizado nuestra posición. Defendí la autonomía en 1980 y la defiendo igual en el 2000. No tengo ningún problema de conciencia.

-¿Cree que a estas alturas queda algún estatutista en el PNV?
-Normalmente si existen suelen ser expulsados con relativa facilidad.

-Sólo han expulsado a uno...
-El régimen es mucho régimen, y el miedo que provoca es muy fuerte. Entre la autonomía, que es la cultura del pacto, y la autodeterminación, que es la cultura de lo unilateral, a mí nadie me ha enseñado un camino intermedio. Y está claro que en estos días la autonomía está en-frentada a la autodeterminación, porque son dos principios contrapuestos. Lo más fácil en estas situaciones es atribuir sin matices la misma responsabilidad a las partes confrontadas. Pero hay que tener el valor democrático de matizar. Y el matiz está en que los sucesivos gobiernos de España no han hecho más que esfuerzos para modificar sus posiciones. ¿Quién iba a decir que un partido como el PP iba a asumir la autonomía como un gran valor de su propio proyecto? Esa fue su gran transición. ¿Por qué el PNV no hace su primera transición?

-¿La realidad es que estaban tan confiados en ganar el 13-M que ni siquiera pensaron en un plan B ?
-No, no... La alternativa fue un esfuerzo democrático que impulsó a muchos vascos a votar al PP o al PSE, fue un gran avance democrático en mi opinión. Eso no significa, en modo alguno, que no haya habido una digestión de lo que significó ese resultado. Si todo es más sencillo de lo que parece... ETA y Batasuna conocían la existencia de la ley y, sin embargo, mataron en Santa Pola. Hay terrorismo porque ETA quiere que lo haya, no porque los demás queramos.

«Escalada de ruptura»
-¿Cree que Aznar hace bien cuando carga con la crítica más dura contra el nacionalismo?
-Es el presidente del Gobierno de España y sus palabras tienen una especial notoriedad. Es el principal responsable en alzar la voz cuando ve una trampa y cuando ve una escalada de ruptura. Vivimos una trampa sin tregua. La trampa es la ruptura, aunque esta vez ETA no se ha responsabilizado en el cese indefinido del terrorismo como hizo en 1998. Esta vez ha dado un aval al PNV para avanzar en la ruptura.

-Aznar comenzó su primer mandato con los parabienes del PNV. Seis años después, los nacionalistas hablan de autodeterminación mientras ETA sigue matando. ¿Se puede considerar esto como un fracaso?
-Antes lo he dicho. Esto es una clarificación. Todo lo que se hizo por parte del Gobierno en su momento está bien hecho. No sólo aprobó la ampliación del Concierto Económico en 1996, sino que también se ha puesto de acuerdo en la Ley del Concierto Económico hace pocos meses. Ha sido muy coherente.

-¿Y las transferencias? ¿Existe voluntad en el Gobierno y en el PP de avanzar en el autogobierno?
-Eso es como la política penitenciaria en 1997, que la abrió el PNV para que al final hubiera una negociación política de ETA con el Gobierno. Ahora hay otra mentira. Se usa el debate de transferencias para poder justificar una escalada de ruptura, pero en esta ocasión protagonizada por el PNV. ¿Cómo van a creer en la validez del Estatuto con algunas competencias más, si al mismo tiempo plantean la alternativa KAS en el documento que aprueba el PNV en el Parlamento vasco? No tiene ninguna credibilidad. No se puede apostar al mismo tiempo por la autonomía y por la ruptura. El PNV ha llevado esencialmente la alternativa KAS al Parlamento. Ese reto ha llegado.

-¿Cómo van actuar ante ese reto?
-Hay que tener una enorme y una inmensa confianza en que esta cuestión se podrá resolver y ganar desde las instituciones democráticas. Ahora debemos seguir en la iniciativa del Estado de Derecho, que es la Ley de Partidos, y ya daremos respuesta proporcional, concreta y puntual a todas las medidas de desbordamiento político y jurídico que trate de establecer el PNV desde las instituciones vascas.

-¿Cuál será su estrategia de cara a las elecciones municipales?
-Queremos tener la máxima presencia en los ayuntamientos, tratando de mantener viva la idea de alternativa democrática.

-El experimento de la alternativa no resultó. Además, ¿no ve ahora en otra clave a los socialistas vascos?
-No. En el último debate del Parlamento su respuesta fue muy clara. Es verdad que esa idea de alternativa no está ahora claramente expuesta. El Gobierno tiene que mantener la iniciativa y el PP vasco mantener viva la alternativa y municipalizarla. En muchos lugares será una realidad de gobierno.

La Fundación Víctimas del Terrorismo quiere crear el “archivo histórico” de las víctimas olvidadas
Efe Libertad Digital  12 Agosto 2002

Crear el "archivo histórico" de las víctimas olvidadas es uno de los objetivos que se ha marcado la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), constituida al amparo del Pacto por las Libertades y que ya ha puesto en marcha un paquete de iniciativas para mantener siempre presente en la sociedad el recuerdo de ese colectivo y el llamado "Espíritu de Ermua".

Fernando Benzo, director de la fundación que preside el ex jefe del Gobierno Adolfo Suárez, explicó los objetivos de la FVT para este año y 2003, que se plasman en 19 proyectos recientemente aprobados por la Comisión Ejecutiva del Patronato, doce de los cuales se llevarán a cabo en coordinación con otras asociaciones y fundaciones. Con estos proyectos la FVT persigue el reconocimiento social de las personas que han sufrido las consecuencias del terrorismo, toda vez que la ayuda asistencial y material a las víctimas ya está cubierta con los medios y recursos que destinan a este fin las diferentes asociaciones y la propia Ley de Solidaridad.

Una de las prioridades de la Fundación es trasmitir a las nuevas generaciones los valores que representan las víctimas, así como llevar a cabo un buen número de actividades en los ámbitos en los que todavía no habían tenido una presencia efectiva, para lo que la FVT utilizará todos los medios de expresión posibles, como la fotografía, la literatura, el cine o el deporte. Convencidos de que las víctimas deben ser el "estandarte" de la movilización social contra el terrorismo, los responsables de la FVT han logrado ya el apoyo económico de diferentes empresas y entidades, así como de algunas administraciones, para poder desarrollar sus proyectos y mantener viva la solidaridad de la sociedad con este colectivo.

Entre los proyectos aprobados para los próximos meses, Fernando Benzo destacó el documental que, bajo el título de "Olvidados", rodará el cineasta Iñaki Arteta con el testimonio de las víctimas "ignoradas" de los años 70 y 80, una cinta que será el "archivo histórico" de este colectivo. La FVT trabaja ya en el diseño de una revista de debate y en una campaña de comunicación de homenaje a las víctimas que se plasmará en spots publicitarios que se emitirán en las diferentes cadenas de televisión con cobertura nacional.

Otros de los proyectos acordados, que se materializarán en 2003, son la realización, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de una encuesta a nivel nacional sobre la percepción que tiene la sociedad de las víctimas y la elaboración de un "libro blanco" sobre terrorismo y medios de comunicación. En el ámbito educativo, la FVT ya ha suscrito un convenio con la Comunidad de Madrid, que podría extenderse a Navarra y el País Vasco, para la convocatoria de un concurso de dibujo y redacción en los colegios bajo el lema "Qué es para ti una ciudad sin violencia".

También en los colegios se desarrollará un curso itinerante con el título "Educar para la convivencia", en el que expertos y víctimas ofrecerán charlas a los estudiantes, mientras que en las universidades se llevarán a cabo jornadas dedicadas a materias relacionadas con el terrorismo y sus consecuencias. Este año se celebrará además, en colaboración con la Fundación Tomás Caballero, un torneo juvenil de fútbol en Navarra y, en coordinación con COVITE, cuarenta niños hijos de víctimas disfrutarán este verano de vacaciones en un campamento en Sallent de Gállego (Huesca).

La FVT y la Fundación Fernando Buesa organizarán una exposición de viñetas relacionadas con el terrorismo que han sido publicadas en los diarios por los más prestigiosos dibujantes. Cada vez que se produzca un atentado con víctimas, la FVT instará a las autoridades del lugar donde se haya perpetrado la acción terrorista a que se reconozca públicamente a los afectados dedicándoles una calle o una placa. La Fundación se ha dirigido al Ayuntamiento de Madrid para solicitar que se instale un monumento en la capital en recuerdo de las víctimas, toda vez que es la ciudad donde más personas han fallecido a causa del terrorismo.

Hasta el momento, colaboran con la FVT para la financiación de los proyectos el BCSH, el BBVA, Iberdrola, Altadis, Endesa, Telefónica, El Corte Inglés, Repsol y el ICO, así como las comunidades autónomas de Madrid, Navarra, Galicia, Andalucía y Comunidad Valenciana.

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