AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 9 Septiembre  2002
Cuestiones socioeconómicas: un recorrido por los ismo
José María DE JAIME La Razón 9 Septiembre 2002

La frontera del Ebro
Jaime CAMPMANY  ABC 9 Septiembre 2002

Se acabó la impunidad
José María CARRASCAL La Razón 9 Septiembre 2002

Estado de abyección
Iñaki EZKERRA La Razón 9 Septiembre 2002

Las amistades peligrosas de Esquerra Republicana
Editorial ABC 9 Septiembre 2002

Pasqual I
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 9 Septiembre 2002

La Ertzaintza consiente un acto prohibido de apoyo a los presos de ETA

M. ALONSO ABC 9 Septiembre 2002

Cambio histórico
JUSTINO SINOVA El Mundo 9 Septiembre 2002

El PNV adjudica servicios municipales al entorno de Arzallus
C. Zabalbeitia - Madrid.- La Razón 9 Septiembre 2002

Balza y «la policía de la dictadura»
La Razón  9 Septiembre 2002

La excepción
Rafael MENDIZÁBAL La Razón 9 Septiembre 2002

Matices
ÁLVARO DELGADO GAL El País 9 Septiembre 2002

 

Cuestiones socioeconómicas: un recorrido por los ismos
José María DE JAIME La Razón 9 Septiembre 2002

Nuestro ordenamiento jurídico-político responde a los principios que rigen en el llamado mundo Occidental, basados en la democracia parlamentaria, los Derechos Humanos y el Estado social y de derecho y cuya condición de ciudadanos libres e iguales ante la Ley representa el viejo legado de la revolución francesa frente al absolutismo y la intolerancia modelo de convivencia adoptado por este grupo de países en contraposición al que, por desgracia, se encuentra demasiado extendido por el mundo en los que perviven fórmulas medievales de carácter teocrático y autoritario con sus secuelas de intolerancia y utopías asumidas por el visionario de turno que los aleja, cada vez más, del objetivo que todos deberíamos compartir, hacer un mundo más humano, solidario y justo hasta llegar al convencimiento de que el principal reto de la humanidad no es tanto combatir al terrorismo como a las verdaderas lacras sociales de nuestro tiempo, la pobreza y la ignorancia, y acabar con la cerrazón mental de los fundamentalismos e integrismos, a los que se ha dicho que sus mejores antídotos se pueden encontrar en dos «ismos» más, escepticismo e idealismo.

En relación con la organización territorial, nuestro país diseñó un novedoso sistema basado en la fórmula del «café para todos», con el que se intentó resolver el problema de la plena integración de las regiones o comunidades
más rebeldes en el proyecto común del Estado-nación, España, y el balance no parece muy satisfactorio en cuanto se ha dicho que ante la existencia prácticamente de dos comunidades, y por tanto de dos problemas, se han creado y protegido 17 focos problemáticos de sentimientos nacionalistas con tendencia muy acusada a regresar a los tiempos de taifas, y confrontar las regiones entre sí, y todas frente al Estado, al practicar políticas de campanario amparadas en altos niveles de partitocracia y burocracia en detrimento del interés general de España y de la solidaridad entre los españoles, llegándose incluso a debatir con el Estado problemas tales, como el de la soberanía, al tiempo que se han disparado sus costes con 17 parlamentos, 17 gobiernos, etcétera; y salvo Alemania, que parece tener resuelto el problema con los länder y Estados Federados, es hora de que nuestros socios europeos, Francia, el Reino Unido, Italia, estudien con España cómo lograr la plena integración, entre otros, de los corsos, escoceses, Liga del Norte, en el Estado-nación respectivo, si tenemos en cuenta, además, que son precisamente las cinco naciones más representativas de las raíces romanas de Europa.

En nuestro grupo de países, el sistema funciona sobre la base del respeto y acatamiento de la ley, expresión de la voluntad popular, aprobada por el parlamento al dictado de la mayoría gobernante, con respeto de la minoría, y
el principio de igualdad ante la ley que se dicta con el carácter de obligado cumplimiento para todos, jueces, ciudadanos, órganos de las distintas Administración, etcétera; en cuanto a los derechos fundamentales
de las personas, ya se habla de una cuarta generación y quedan así: 1°) individuales y civiles; 2°) políticos; 3°) económicos, sociales y culturales; 4°)derechos de personas concretas que por encontrarse en una situación especial de inferioridad, surge el derecho.

En los temas relacionados con el funcionamiento de los sistemas socioeconómicos, encontramos a los dos grandes fanatismos del siglo XX, el nacional-socialista de la Alemania de Hitler, basado en el racismo, y el internacional socialista de la URSS, de base marxista-leninista, de cuyos protagonismos a lo largo del citado siglo han dejado tan tristes recuerdos y aún cuando desde posiciones ideológicas distintas coinciden en la glorificación del Estado totalitario llegando en el comunismo a la economía planificada en la que la producción y distribución de los bienes y servicios se diseñan con criterios de ingeniería social, experiencias que significaron su desaparición con el telón de acero y la caída del muro de Berlín. En todo caso, aquella aventura de regímenes totalitarios, el socialismo real de los soviéticos, ha causado graves daños a la doctrina socialista cuyas familias se vieron obligadas a integrarse en la socialdemocracia y todavía siguen pagando su precio en las urnas por la fidelidad de algunos a sus principios
intervencionistas de signo keyenesiano, tal es el caso de Jospin en Francia, mientras que otros pretenden abrir una tercera vía de salida al socialismo, como Blair en el Reino Unido, que con su Nuevo Laborismo obtuvo los mayores
éxitos en 1997, pero que ahora se tilda de vacío de contenido.

En el otro extremo, o de la doctrina socialista a la liberal, se afirma que el interés privado es el motor de la economía y cuando se cantan las excelencias del mercado a cuyas fuerzas se ha de confiar todo el actuar de
los sujetos económicos, se está proclamando un neoliberalismo que, si bien es cierto cumple mejor el cometido de la asignación de recursos, también lo es que se pueden producir graves efectos indeseables como los actuales de
falsedad en las contabilidades y auditorías y las consiguientes burbujas especulativas, entre ellas, la bursátil, falsificaciones y fraudes, descubiertos en el funcionamiento de la economía financiera y que amenazan
seriamente a los propios fundamentos de la economía de mercado basados en la confianza de las instituciones.

Conjugar los valores del binomio Estado y Mercado, intervención y libertad, para que los fundamentalistas de una u otra opción no impongan sus criterios y se logre establecer cierta armonía entre la eficiencia y la justicia en el
proceso de mundialización de la economía y con ello atender las reivindicaciones de los movimientos de movilización de masas, desde Seattle a Porto Alegre, pasando por Barcelona, en la confianza de que el mundo será
mas seguro si moderamos las ideologías en vez de imponerlas; se habla de una especie de parlamento de la globalización, en el que intervengan las instituciones internacionales, FMI, OMC, G8, con competencias sobre los
derechos humanos, el medio ambiente y los asuntos sociales o relacionados con el empleo, como alternativa a las manifestaciones callejeras. A pesar de todo, el Estado providencia o Estado del bienestar sigue abriéndose paso en
nuestros países, aún cuando los ultra liberales le denominen sociedad de bienestar.

Acaba de finalizar con el difícil reto de salvar la Tierra, la reunión patrocinada por la ONU de lucha contra la pobreza, que en su segunda edición tuvo lugar en Johanesburgo, Cumbre de las Naciones Unidas sobre Desarrollo
Sostenido conocida como Río+10, por celebrarse diez años después de la que tuvo lugar en Río de Janeiro, basada en la idea de que el desarrollo económico y el medio ambiente deben perseguirse simultáneamente a escala
planetaria para conseguir lo que denominamos el desarrollo económico sostenido; (no utilizo lo de sostenible, traducción literal del inglés, por resultar un vocablo extraño en nuestro idioma). Los liberales acusarán a
Zimbabwe de que sus problemas no se resolverán con la expropiación de propiedades a los blancos, al tiempo que propugnarán la supresión de los subsidios agrícolas y la de todos los derechos arancelarios y aduaneros de
los dos grupos de países, ricos y pobres, para que el mercado pueda funcionar, asuntos estos donde se falsean las reglas de la competencia y de muy dudosos mensajes.

Los debates sobre los límites del sector público en la economía, o lo que es igual, de las actividades públicas en el ámbito de lo económico, no pueden sustraerse a una fuerte carga ideológica, cuando lo cierto es que los aumentos han sido espectaculares en términos de participación en el PIB, hasta el punto de superar el 50%, e incluso en los países más ultraliberales, USA y Japón, superan la cifra del 30%; he aquí un repertorio de temas que, por imperativos ideológicos, no es posible analizar con exclusivo rigor académico:

¬Cómo conseguir un sistema tributario en el que se concilien fines tan diversos, como recaudar ingresos públicos, servir de instrumentos de la política económica general, atender a las exigencias de estabilidad y progreso sociales y procurar una mejor distribución de la renta y riqueza nacionales.

¬ Cómo distribuir la carga fiscal entre imposición directa e indirecta y cuestiones relacionadas con la estructura del IRPF y los tramos más aconsejables.

¬Sobre la reducción de los tipos de gravamen en los que parecen existir ciertas coincidencias.

¬Sobre los criterios que deben seguirse en materia de liquidación presupuestaria, con déficit o alegría presupuestaria, para luchar contra situaciones indeseables en la marcha de la economía, receta de Keynes, o
bien, con equilibrio entre gastos e ingresos, déficit cero, por exigencias de la zona euro, con amenaza de sanciones cuando se produzcan desviaciones superiores al 3% situación en que se encuentra Portugal, entre algún otro,
pacto de estabilidad que está sufriendo fuertes embates con motivo de los efectos devastadores de las inundaciones y para luchar contra este tipo de acontecimientos extraordinarios se ha pactado constituir un fondo especial.

La frontera del Ebro
Por Jaime CAMPMANY  ABC 9 Septiembre 2002

Javier Arzalluz ha puesto en el Ebro la frontera de sus partidarios y de sus amores. «Del Ebro abajo, todos están contra nosotros», ha dicho. O sea, que el Ebro es el Río Grande de los nacionalistas. Tomar el río Ebro para
señalar cualquier frontera de las Vascongadas y del nacionalismo vasco, es una evidente exageración, ese delirio de grandezas que incita a Arzalluz a poner bajo su dominio a Navarra, parte de la Rioja y ahora también a un buen
pedazo de Aragón y a toda Cataluña. Es curioso observar cómo los nacionalismos, que nacen de una reducción hacia el aldeanismo se convierten, en virtud de una transformación delirante, en imperialismos anexionistas.

Ahí, por otro lado, tenemos a Jordi Pujol con el mapa de sus «països catalans», en los que mete a Valencia y las Baleares como en los tiempos de Jaime el Conquistador, cuando Aragón y Cataluña eran un mismo reino y
estaban bajo una misma corona. Pujol no se mete en Francia, y en eso es más moderado que Arzalluz en su imperialismo. También deja fuera a Murcia, quizá porque Jaime I, después de reconquistarla a moros rebeldes, se la devolvió a Castilla, a Alfonso X el Sabio, y porque la lengua catalana o valenciana no pasaron de Orihuela.

Lo que podría haber dicho Arzalluz es que su amada doctrina sabiniana denuncia al pueblo que vive del Ebro abajo como perezoso, inmoral y blasfemo. Ellos, los nacionalistas vascos, encabezados hoy por ese nefasto personaje en la Historia de España de estos años llamado Javier Arzalluz, están en contra de todos los que habitan del Ebro abajo. A todos los consideran enemigos. Y no sólo es que están en contra de ellos, sino que justifican y comprenden, incluso pactan y se alían, con la banda terrorista que los mata. En la margen del Ebro que deja al norte el País Vasco podía Arzalluz poner un letrero que diga: «Prohibido el paso. Cuidado con el etarra. Aquí se mata».

Como puestos a decir estupideces, los arzalluses, anasagastis, eguíbares y demás no se detienen en una, sino que siguen hasta que se les acaban, ha dicho también Arzalluz que por culpa del Gobierno el País Vasco se encuentra
en un «estado de excepción» de hecho. Eso es verdad, pero no por culpa del Gobierno, ni por la ley de Partidos, ni por el juez Garzón, sino por culpa de «Eta» y de quienes consideran la banda etarra como un instrumento útil
para lograr sus objetivos políticos. «Estado de excepción» de hecho es sin duda vivir en una tierra donde los asesinos andan sueltos, disparan por la espalda, ponen bombas, liquidan a los adversarios políticos a tiros y salen
de su guarida para extender la muerte por toda España. ¡Y además pretenden que del Ebro abajo seamos sus partidarios! O sea, que lo que hay que hacer con Javier Arzalluz es darle un baño en el Ebro, pero con el agua fría,
cuando llegue el invierno. Para que se le vaya el ansia, como a las cluecas.

Se acabó la impunidad
José María CARRASCAL La Razón 9 Septiembre 2002

Pues no están saliendo las cosas tan mal en el País Vasco. Desde luego, mucho mejor de lo que nos anunciaban los agoreros. Pronosticaban que la ilegalización de Batasuna iba a de- sencadenar uno de esos tifones que asolan la costa china, no dejando títere con cabeza. «Se echarán al monte ¬nos de- cían¬, aumentarán los disturbios callejeros, la sociedad vasca se partirá en dos, amenazando el peligro de confrontación civil». Pues ya lo han visto, ni la mitad de la mitad. En Navarra se han cerrado tabernas y sedes de Batasuna sin problemas. En Euskadi, hubo alguna confrontación, pero aislada y sin ma- yores consecuencias. En cuanto a las manifestaciones, tras emplearse contundentemente la ertzaintza en la primera, las siguientes han ido decreciendo en intensidad hasta convertirse en meramente testimoniales. La convocada el sábado por EA no llegó a reunir mil personas. Ni los más optimistas habían soñado que las cosas rodaran tan bien. Hablo, naturalmente, desde la acera constitucional. Desde la otra, seguro que no pueden haber salido peor.

¿Qué significa? Pues significa, por lo pronto, que la sociedad vasca está cansada de manifestaciones y sobresaltos. Que quiere paz, tranquilidad, normalidad, poder gozar de la vida, como todo el mundo. Y como saben perfectamente quienes son los que impiden todo eso, no se echan a la calle para impedir que los deslegalicen. Eso precisamente era lo que temían no sólo Eta y Batasuna, sino también la cúpula del PNV y de EA, más sus abogados en el resto de España. Que quedase en evidencia cuán pocos son los que están dispuestos a dar la cara por los que matan, extorsionan y les sirven de tapadera. A fin de cuentas, el nacionalismo moderado necesita del violento aunque sólo sea como referencia para su moderación, si es que no lo necesita también para hacerle los trabajos sucios. Ya por eso sólo ha valido la pena la deslegalización de Batasuna. Por dejar al descubierto cuál es el verdadero apoyo social con que cuenta.

Pero sería un error igualmente grave pensar que Batasuna y Eta van a recular por ello. La única huida que conocen es hacia adelante y es posible que ante el fracaso de sus manifestaciones, redoblen sus atentados. Pero ahora ya
sabemos que son incapaces de movilizar a la sociedad vasca de otra forma. O sea, por miedo. Y el miedo se quita con la actuación de los poderes del Estado contra quienes lo usan como instrumento político. O sea, con ley y
magistrados. Cuando la Ley vuelva a imperar en Euskadi, ya verán ustedes como quienes la violan dejan de tener el apoyo social que hoy tienen. La solución del problema vasco empieza por acabar con la impunidad que allí
viene reinando bajo la «benigna negligencia» del PNV. Esto se ha acabado, para alegría de las gentes honestas, dolor de los delincuentes y lágrimas de cocodrilo de los hipócritas.

Estado de abyección
Iñaki EZKERRA La Razón 9 Septiembre 2002

Un indudable y esperanzador signo de agotamiento en el discurso nacionalista está en que sus líderes han comenzado a copiar descaradamente los lemas y las expresiones del discurso, consti- tucionalista. Ahora es la incautada Batasuna la que dice que «no se pueden celebrar elecciones municipales». Ahora son los de EA los que piden «libertad» en sus manifas. Ahora es Arzalluz el que asegura que Euskadi vive en un «estado de excepción» Esta escandalosa falta de originalidad sólo es posible y explicable porque hoy son el Gobierno y el Estado de Derecho (no el de excepción, que es el impuesto por el mismo nacionalismo) los que llevan la iniciativa que hasta
hoy siempre lle- vaban los nacionalistas. Después de tantos años de echarle faroles a la democracia, ésta ha empezado a aceptarles esos órdagos lanzados alegremente y sin cartas. Alguien ¬uno de esos antropólogos de la morcilla doctorados en criticarles halagándoles y mitificando tonterías¬ les había dicho a los nacionalistas que el mus era «el deporte nacional vasco» y ellos se lo creyeron porque se creen todo aquello que los mitifica aunque sea para mal, porque así son de engreídos, y narcisistas. Lo que no les dijo ese alguien es que también el mus es el deporte nacional de toda España y que aquí sabemos jugar todos a eso, desde Mario Conde y su peña de Carabanchel hasta el hombre del casino provinciano que asoma en unos versos de Machado y que no era de ayer ni de mañana.

Ha llegado la hora de nacer frente a las fantasmadas de ese nacionalismo que hoy se lanza desesperadamente a la caza del voto fascista de Batasuna, a esa Begoña Eroski ¬perdón, Errazti¬ que tampoco es de mañana ni de ayer y a ese Arzalluz copión y tardío que habla de «estado de excepción» cuando en lo que vive es ya en un «estado de abyección» en el que se burla de las víctimas y hasta de su Cristo crucificado mientras suplanta a uno y a otras. Confieso que uno de los estímulos para seguir viviendo en Euskadi es el de comprobar con mis propios ojos hasta donde es capaz de llegar esta gentuza. Confieso, sí, que me produce una fascinación científica, un interés zoológico el espectáculo de este basurero moral de delincuentes políticos, de tertulias radiofónicas de asesinables y no asesinables que son también una ficción abyecta de normalidad porque no es posible una tertulia en la que al
amenazado de muerte se le dice con una sonrisa que él es igual a quien le quiere asesinar.

Abyecto lehendakari, abyectos consejeros y concejales de Lizarra 2, abyecta sociedad que ve a toda la oposición con escolta mientras los canallas se manifiestan por la impunidad del crimen y no se arroja ya a la calle para
gritar libertad.

Las amistades peligrosas de Esquerra Republicana
Editorial ABC 9 Septiembre 2002

Según la información que hoy publica ABC, Esquerra Republicana de Catalunya, que negó ayer tener vinculación alguna con el entorno proetarra, mantiene desde hace más de un año contactos con ex miembros de ETA y dirigentes de Batasuna para negociar directamente con la banda terrorista una tregua para Cataluña. El secretario general de ERC se ha reunido al menos en tres ocasiones con representantes del entorno etarra y de la izquierda abertzale.

La primera reunión fue con antiguos integrantes de ETA y las dos siguientes, con los líderes batasunos, Arnaldo Otegi y Joseba Álvarez Forcada. Es muy ilustrativo de las relaciones entre ETA y su entramado el hecho de que los
ex militantes de la organización terrorista desviaran a sus interlocutores catalanes hacia Batasuna, como el cauce adecuado para entablar relaciones con ETA. Y no se equivocaron, al menos en la idoneidad del intermediario,
porque Otegi aceptó el encargo de preparar la reunión entre los líderes de ERC y la banda terrorista. Queda así nuevamente demostrada la utilidad táctica que para ETA suponía tener un pie en la legalidad a través de Batasuna. Sobre todo si le permitía entablar negociaciones como la que pretendía Carod Rovira.

El dirigente republicano buscaba aliviar la presión que la campaña de atentados de 2000 había descargado sobre el nacionalismo catalán independentista. Fue determinante de la iniciativa de aproximación de ERC a ETA la reacción ciudadana posterior al asesinato del ex ministro socialista de Sanidad, Ernest Lluch. Rovira y sus colaboradores veían en la respuesta social a ETA el riesgo de un daño colateral a su partido, representante del nacionalismo más radical en Cataluña, a pesar de su rechazo explícito al terrorismo. Temor que recuerda al que invadió al PNV tras las movilizaciones de 1997, con la diferencia de que el nacionalismo vasco tenía más razones para preocuparse que Esquerra Republicana. Sin embargo, esta preocupación existía y las conexiones de grupos independentistas catalanes con los sucesivos «comandos Barcelona» eran un motivo añadido para buscar el pacto con ETA.

A cambio de la tregua limitada a Cataluña, ERC puso a disposición de Batasuna su presencia en los medios culturales, sociales y de comunicación catalanes. Pero la más expresiva contraprestación fue la campaña de ERC
contra la ley de Partidos, que culminó con un duro comunicado de su europarlamentario, Miguel Mayol Raynal, difundido en el Parlamento de Bruselas, y, finalmente, con el voto en contra emitido en el Pleno extraordinario del Congreso de los Diputados, celebrado el 26 de agosto pasado.

ERC debe explicar estas negociaciones con el entorno inmediato de ETA, porque su objetivo no tiene nada de encomiable, en la medida en que busca la tregua o cese de la violencia en Cataluña únicamente para alcanzar mejores resultados electorales que le permitan influir o incluso intervenir en el Gobierno catalán. El discurso oficial de ERC contrario al terrorismo se ha traducido en una acción política de doble moral, que buscaba una paz para Cataluña, pero condicionada y rentable electoralmente, muy alejada de cualquier sentido ético y de cualquier compromiso democrático.Quienes más exigentes deberían ser con las explicaciones debidas por ERC son
aquellos partidos que, a uno y otro lado de su posición ideológica, comparten criterios o llegan a coincidencias tácticas con el partido de Carod Rovira.

El Partido de los Socialistas Catalanes, por ser de izquierda, y Convèrgencia i Unió, por ser nacionalista, no pueden permanecer pasivos ante la opción política elegida por ERC, que se ha traducido en una estrategia de asistencia recíproca entre nacionalismos extremos, que se apoyaría en la utilización de medios de comunicación, foros culturales y circuitos intelectuales con una sólida implantación en Cataluña, a los que no son ajenos, sino todo lo contrario, los partidos democráticos y las instituciones públicas catalanes. El peligro de la estrategia ofrecida a ETA por Carod Rovira es la infiltración en la opinión pública catalana de un mensaje comprensivo con la causa de la izquierda abertzale, tras la cual está, como escenario permanente, la banda terrorista. La responsabilidad
institucional y democrática de CiU, como partido gobernante, y del PSC, como alternativa de gobierno, es revisar sus relaciones con ERC y cerrar el paso a la pretensión de este partido de convertirse en cabeza de puente para el
nacionalismo vasco radical en la sociedad catalana.


Pasqual I
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 9 Septiembre 2002

Mientras Zapatero acorazaba su candidatura a La Moncloa en las otrora agrestes parameras occidentales del PSOE, el caudillo del socialismo bizantino u oriental, Pasqual Maragall, formulaba su propio «proyecto para España», que consiste en la liquidación del Estado Nación más antiguo de Europa y su monarquía constitucional para traer al mundo una cosa llamada la España federal, que ya existió y fracasó estrepitosamente durante la Primera
República.Sin destruir no se puede crear, decían los bakuninistas de antaño.

Maragall, que no es realmente terrorista sino algo constantinopolitano, destruye del todo pero reconstruye a medias porque quiere resucitar la antigua Corona de Aragón, refundadora, con la de Castilla, de la Corona de España. Que Don Juan Carlos, siendo Rey del todo, reciba el ofrecimiento de ceñir la corona de una parte, legítimamente suya
desde hace un montón de siglos, parece un bromazo etílico o la versión monarcoide del timo del tocomocho. Por otra parte, hubo reyes de España en distintos tamaños y versiones antes de que Aragón alcanzara el Ebro. Los
visigodos, por ejemplo, o incluso los que casi en los vagidos aragoneses, cabe San Juan de la Peña, se andaban proclamando desde Pamplona, Asturias, León o Toledo, reyes de España, puesto que durante la Reconquista siempre aspiraron a reunificarla como romana y cristiana. De haber fracasado, hoy Maragall iría vestido de turco y no necesitaría disfraz de Gaspar para la cabalgata de los Reyes Magos. Claro que no habría Reyes, sino sultanes y
bajás. Entiendo que el bizantino de Barcino quiere fundar dinastía propia a título de rey de algo, aunque sea de Aragón. ¡La modernidad!

Pero el mapa del reino de Pasqual I , una región que con centro en Cataluña, claro, iría desde el sureste de Francia a las playas alicantinas y desde Mahón hasta Orihuela del Tremedal, supongo, que es el más suroccidental de
los pueblos de Teruel, uno diría que estamos ante el viejo proyecto imperialista de los Països Catalans con la anexión completa de Aragón, que su íntimo Marcelino ha debido prometerle a don Pasqual en algún éxtasis de
su idilio.No sé si Labordeta preferirá cantar al rey Pasqual en vez de al Rey Juan Carlos o si deberemos irnos todos con la mochila a otra parte.

El  exilio no sería lo peor, ya que en Teruel nacemos con ruedas y bonorrail.
Temo más a la proverbial violencia de nuestro carácter. La última rebelión armada en aquellos riscos fue la de Teruel y Albarracín contra Felipe II, casi nada. Pero nuestros fieros ancestros, españoles y cristianos, no
pretendían crear la Sublime Puerta del Jalón. Si ahora hemos de volver a la guerra, sepamos contra quién. Zapatero debe aclararnos si pide el voto para el Bizancio de Pasqual I o para la Roma de Juan Carlos. Entonces decidiremos.

La Ertzaintza consiente un acto prohibido de apoyo a los presos de ETA
M. ALONSO ABC 9 Septiembre 2002

La Ertzaintza permitió ayer que se celebrase en San Sebastián una manifestación de apoyo a los presos de ETA que había sido prohibida expresamente por el TSJPV y por la consejería de Interior del Gobierno vasco. El PP anunció que pedirá responsabilidades políticas al Ejecutivo de Ibarretxe.

BILBAO. La Ertzaintza se limitó ayer a ser testigo de la manifestación de apoyo a los presos de ETA y contra la ilegalización de Batasuna que se celebró a la una y media de la tarde en San Sebastián, en la que se profirieron gritos a favor de la «amnistía» y por la independencia del País Vasco. Los agentes de la Policía autónoma desplazados al lugar, tras consultar a sus superiores, procedieron a identificar a varias personas que portaban la pancarta como responsables del acto y les advirtieron que si proferían gritos contra la Ertzaintza y a favor de ETA disolverían la manifestación. Tras esta advertencia, los manifestantes esperaron al término del acto para corear «vivas a ETA».

Unas mil quinientas personas, entre ellas los dirigentes de Batasuna Joseba Permach y Joseba Álvarez, se congregaron en el Boulevar de San Sebastián, a pesar de haber sido anulada la convocatoria de manifestación tras la prohibición expresa por parte de la consejería de Interior del Gobierno vasco, en cumplimiento de un auto del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

Tras recorrer unos metros, dos cordones policiales impidieron el paso a los manifestantes, que lanzaron gritos contra el PNV, al que llamaron «español». Fue entonces cuando los agentes identificaron a varias personas que
sostenían la pancarta con el lema «Euskal Herriak askatasuna behar» («Euskal Herria necesita libertad») y dejaron que continuara la marcha, que concluyó media hora después en el mismo sitio, tras recorrer el centro de las ciudad.

«Negligencia»
El Departamento vasco de Interior explicó posteriormente que se abrirán diligencias y se emprenderán acciones legales contra las personas identificadas. No obstante, populares y socialistas consideraron que la Ertzaintza debería haber impedido usa manifestación. El portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda, anunció que su partido exigirá «responsabilidades políticas» al Gobierno vasco por lo que calificó como una «negligencia» del Departamento de Interior.

El coordinador de la ejecutiva del PSE-EE, Rodolfo Ares, manifestó, por su parte, que «el Gobierno vasco tendría que haber cumplido con su obligación» de evitar la marcha.

Cambio histórico
JUSTINO SINOVA El Mundo 9 Septiembre 2002

Las iniciativas políticas y judiciales para exigir a Batasuna su responsabilidad están originando un cambio de dinámica en el problema que se vive en Euskadi. Es un cambio lento, por el momento casi imperceptible, pero
que puede llegar a ser histórico.Por primera vez se aprecia una sensación de alivio en algunos de los que forman la gran masa de perseguidos por los terroristas y sus amigos, alivio que es proporcional al miedo que empiezan a
sentir los totalitarios que han venido expandiéndolo -socializándolo, decían- en condiciones de impunidad. La imagen que describe la gran irregularidad del País Vasco es la de los demócratas escoltados y escondidos
mientras los totalitarios exhiben su provocación.

El síndrome de la ocultación -aunque más que un síndrome es un recurso de autodefensa- llegó hasta la Policía, que adoptó el pasamontañas para impedir su identificación cuando tenía que enfrentarse a los totalitarios del montaje etarra. Falta mucho para que los policías puedan ir libremente por el País Vasco, a cara descubierta, sin miedo a ser fichados por los matones, pero algunos empiezan a levantar un pliegue de sus capuchas.

A esta situación irracional ha contribuido la debilidad mostrada tantas veces por el Estado, arrugado bajo las demandas machaconas de los nacionalismos, bajo el ritual plañidero tan abusivo de unos políticos que se han justificado ante sus electores echando la culpa a un Madrid que ellos han definido intolerante y que no ha hecho más que interminables ejercicios de transigencia ante su obstinación. Para muchos, es la primera vez en un cuarto de siglo que el Estado se decide a enfrentarse con todos sus recursos a todo lo que conforma el escenario en que se ha desenvuelto el terrorismo.No es que de pronto el Estado haya dejado de respetar a los nacionalismos, sino que se ha desprendido de complejos necios y ha decidido pedir cuentas a los intolerantes aunque haya sedimentos de nacionalismos de por medio.

El cambio histórico es que los delincuentes vuelvan a ser tratados como tales, y que sospechen que pueden perder el apoyo de los adláteres llamados moderados, mientras que la gente pacífica y tolerante recupera su espacio social y es libre otra vez en un país libre que sólo ha dejado de serlo allí donde ha dominado el terrorismo. El cambio histórico es que se imponga la razón, la razón democrática, frente a la barbaridad de los totalitarios y que sean ellos quienes vivan incómodos, ocultos, con miedo, como enemigos que son de la libertad y de la paz.

El PNV adjudica servicios municipales al entorno de Arzallus
El Ayuntamiento de Bilbao ha concedido la grúa y los parquímetros a personas de su círculo
El Ayuntamiento de Bilbao ha adjudicado la gestión de los parquímetros y la grúa a dos sociedades ¬Gertek y Pavigom¬ vinculadas con el entorno de Javier Arzallus. En Pavigom figuró Sogenor, que estuvo presidida por Francisco Javier Chalbaud Rodríguez, socio de Arzallus en el despacho de abogados que compartían.
C. Zabalbeitia - Madrid.- La Razón 9 Septiembre 2002

El Ayuntamiento de Bilbao, dirigido por Iñaki Azkuna, del PNV, adjudicó a finales del año pasado los servicios de retirada de la grúa y los de aplicación de la nueva Ordenanza de Tráfico y Aparcamiento (OTA) ¬que incluye 450 nuevos parquímetros¬ a dos empresas relacionadas con el entorno del presidente del PNV, Javier Arzallus, según ha podido comprobar LA RAZÓN en documentos del Registro Mercantil.

El Consistorio de la capital vizcaína adjudicó a la empresa Pavigom S. A. el servicio de retirada de la grúa municipal. Según el Registro Mercantil, en los órganos sociales históricos de Pavigom figura como antiguo vocal la
sociedad anónima Surcaucho, que después pasó a denominarse Sogenor. Esta última sociedad estuvo presidida por Francisco Javier Chalbaud Rodríguez entre el 28 de febrero de 1991 y el 6 de noviembre de 1996, según las fechas
de inscripción del Registro Mercantil. Francisco Javier Chalbaud es un conocido empresario del País Vasco que, según diversas fuentes consultadas por este periódico, está fuertemente vinculado al PNV. Chalbaud ha compartido despacho de abogados con Javier Arzallus en la calle Astarloa de Bilbao y ha figurado en el Bizkai Buru Batzar, según estas mismas fuentes. Además, hoy es el secretario del consejo de administración de la Compañía
Distribuidora de Gas de Bilbao, que gestiona este servicio público.Es decir, un socio de Arzallus de su despacho de abogados de la calle Astarloa presidió durante casi seis años una sociedad (Surcaucho-Sogenor) que tuvo intereses en la empresa que hoy gestiona el servicio de grúa de Bilbao (Pavigom S. A.).

Según el Registro Mercantil, Sogenor se encuentra hoy en estado de disolución pero todavía hoy figura como apoderada de esta sociedad Inés Ugalde Uriarte, que con anterioridad ocupó también los cargos de secretaria
y consejera de Sogenor. Además, Ugalde Uriarte fue asimismo secretaria y apoderada de Pavigom, la empresa que gestiona la grúa municipal. Según varias fuentes consultadas por LA RAZÓN, Inés Ugalde Uriarte también está
fuertemente vinculada al PNV.

En segundo lugar, el Ayuntamiento de Bilbao adjudicó a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Gertek-Siemens la implantación y la gestión de los 450 nuevos parquímetros que se han instalado recientemente en la ciudad. Según figura en el Registro Mercantil, uno de los consejeros y secretario de Gertek Sociedad de Gestiones y Servicios S. A. es Eduardo Cobanera Altuna. Curiosamente esta persona es también el actual administrador único de Pavigom.

Más relaciones
La relación existente entre Cobanera y Chalbaud también se encuentra en al menos otra sociedad, denominada 91 Elset S. A., dedicada a la «adquisición de bienes inmuebles, ejecución de construcciones, explotaciones de minas y
canteras y adquisición de valores mobiliarios», según el Registro Mercantil. 91 Elset S. A. comenzó oficialmente sus operaciones el 8 de febrero de 1991 con un capital desembolsado de 21.250.000 pesetas y el 23 de abril de ese
año Chalbaud fue inscrito como administrador solidario de la sociedad. Pero el 10 de junio de 1999 Chalbaud cesó en este cargo, al igual que otro administrador solidario de la sociedad, y ese mismo día Cobanera fue nombrado liquidador de la misma. Hoy 91 Elset se encuentra en estado de extinción pero Cobanera aún figura en los órganos sociales activos como liquidador.

Sobre el negocio de los parquímetros, fuentes del Ayuntamiento de Bilbao explicaron que según los pliegos de condiciones de la adjudicación de la gestión de la OTA, el Consistorio ha pagado 299.695 euros a la UTE formada
por Gertek-Siemens para la instalación de los 450 parquímetros y para la puesta en marcha de todo el sistema de la OTA. Y sobre la adjudicación del servicio de la grúa, las mismas fuentes señalaron que los pliegos de condiciones establecen que el Ayuntamiento tiene que pagar un canon anual a Pavigom de 360.607 euros por la gestión del depósito de coches. Además, por cada vehículo mal estacionado y retirado, el conductor tiene que pagar unos
78 euros para recuperar su coche (aparte de la multa). De esa cantidad, la empresa Pavigom se queda con 31,35 euros, de los que 3,01 euros corresponden a una bonificación por cada vehículo retirado, lo que se convierte en un
incentivo para retirar coches, según las mismas fuentes municipales. El resto se lo queda el Ayuntamiento.

Por otra parte, la adjudicación de Gertek se vio envuelta en polémica cuando el pasado 7 de junio el Grupo Municipal del PP denunció que el director del Área de Circulación del Ayuntamiento, Fernando González Vara, trabajó para una sociedad de un grupo empresarial del que precisamente depende Gertek.

Balza y «la policía de la dictadura»
La Razón  9 Septiembre 2002

Tras lo ocurrido ayer en las calles de San Sebastián, el Departamento de Interior del Gobierno vasco afirmó, en alusión a algunos representantes del Partido Popular del País Vasco, que «sólo políticos insensatos pueden
pretender que la Ertzaintza actúe como una policía de la dictadura disparando y cargando contra el gentío».

El Departamento de Interior, del cual es titular Javier Balza (PNV), hizo esa afirmación en un comunicado difundido ayer por la tarde «en referencia a las críticas infundadas vertidas por representantes del Partido Popular tras la manifestación ilegal» desarrollada ayer en San Sebastián.

«Evitar males mayores»
El Departamento vasco de Interior insistió en el comunicado en que la manifestación, desarrollada a favor de los presos de la banda terrorista Eta y en la que participaron miembros de Batasuna, transcurrió por las calles de
la capital donostiarra «para evitar males mayores, en un día festivo de regatas en el que la ciudad estaba abarrotada de donostiarras y visitantes».El Departamento de Balza recalcó que «siempre ha cumplido y va a cumplir la
legalidad en torno a este tipo de actos» y señaló que la manifestación de ayer incurrió en «dos graves infracciones», según informa la agencia Efe.«La primera, de orden administrativo ¬proseguía el comunicado de Interior¬, será castigada con la máxima sanción. En la segunda se abrirá un atestado penal por el incumplimiento de la orden del juez Baltasar Garzón, el cual será remitido a este magistrado de la Audiencia Nacional», precisó la Consejería de Interior.

La excepción
Rafael MENDIZÁBAL La Razón 9 Septiembre 2002

Y o me pregunto qué piensa el Sr. Arzallus sobre esa palabra, que cambio por excepcionalidad. Excepcional Sr. Arzallus es que un ciudadano no pueda vivir en su lugar de nacimiento porque sus ideas no coincidan, con las de una
pandilla de asesinos. Excepcional es que cuando toda Europa está colaborando para terminar con el terrorismo, en la Comunidad de los afectados, tres partidos, disientan por egoísmos políticos defendiendo lo indefendible.
Excepcional Sr. Arzallus es que un ciudadano reciba sin motivo alguno una pintada seguida de una botella incendiaria. Dado que no me creo lo suficientemente importante para que Eta me preste su atención, tengo que
suponer que las amenazas provenían de ese entorno que usted defiende, de esos angelitos que son capaces de quemar un autobús con pasajeros incluidos en aras de la libertad del pueblo vasco.

Acabo de leer que ha tenido un nieto, no puedo menos que darle la enhorabuena, y al niño el pésame, espero que no le pongan de nombre Independencia o Sabino, y que sus pañales no lleven la ikurriña bordada. Y yo me pregunto dónde están las terribles reacciones que traería la ilegalización. El cierre del «Egin», el ingreso de la cúpula de HB en la cárcel, pasaron sin pena ni gloria, y ahora sucede lo mismo, todo eso sólo importa a los afectados, a la gente de la calle lo que le importa es que acabe con la «kale borroka», que se pueda vivir sin amenazas, que las protestas no sean por algo tan irrealizable como la Independencia, lo que importa es trabajar en paz, pasear en paz, que las
protestas del Gobierno sean porque RENFE no siga manteniendo en nuestra Comunidad los mismos trenes con los que Franco enviaba las tropas al frente, pero eso, a usted que viaja en coche y con escoltas no le preocupa.

Vaya pensando en el día que salgan del Gobierno y analice el tripartito. Un PNV al que unen las prebendas y las ideas retrógradas, con un Presidente al que le gustaría volver a los akelarres y las meriendas campestres. Un híbrido
como EA al que sólo separan del PNV los puñetazos con los que se enfrentaron en los batzokis, y una Presidenta parecida a la de Barbi en versión camionera, que cada vez que abre la boca suelta un disparate radical. Del
Madrazo no vale la pena hablar, su único objetivo es el de permanecer. En su haber, la reciente visita a Cuba con el dudoso honor de incrementar la lista de personalidades que acuden a visitar a un dictador como Castro. La
Constitución dice que el Ejército será garante de la unidad de España, parece que a todo el mundo se le olvida. Le rogaría que a su nieto le pusiera José María, el nombre de mi padre, un hombre decente del PNV con doce apellidos vascos y vascoparlante, pero al que la independencia le traía al pairo. Ahora le hubieran expulsado.

Matices
ÁLVARO DELGADO GAL El País 9 Septiembre 2002

Se han avanzado, sobre la Ley de Partidos, toda suerte de opiniones, al derecho y al revés. De modo que me limitaré a destacar dos extremos, resignándome, de antemano, a ser poco original. El primero no se refiere a las consecuencias que la ley tendrá dentro del País Vasco, sino, más bien, a las que ya ha tenido en el resto de España. La más notoria quizá, es el afianzamiento de Rodríguez Zapatero dentro del PSOE.

Desconozco los pensamientos íntimos del secretario general del partido socialista. Pero no hace falta conocerlos para comprender que Rodríguez Zapatero ha quedado más afirmado, más aplomado, después del Pleno en que el Congreso decidió instar la ilegalización de Batasuna. El punto se aprecia mejor haciendo un mínimo ejercicio de álgebra política. Zapatero se encontraba arropado -y tutelado- por corrientes del PSOE vinculadas a la etapa anterior. Esas corrientes eran proclives a mantener acuerdos y alianzas con el nacionalismo democrático. El
que haya prosperado, dentro del partido que Zapatero lidera, una medida incompatible con esa proximidad al nacionalismo, coloca a los disidentes ante un dilema: o el de desmarcarse formalmente, o el de transigir. Ha
ocurrido, con sus más y sus menos, lo segundo, y por tanto, con sus más y sus menos también, ha sido Zapatero el que ha marcado la agenda. Es obvio que ello entraña peligros. Si se produce un revés judicial, Rodríguez
Zapatero estará en la picota. Pero no es posible vadear el río a pie enjuto, y Zapatero ha empezado a hacer el tipo de cosa que, en cayendo la moneda de cara, asegurará su posición en la orilla socialista.

El segundo extremo se refiere a los argumentos esgrimidos contra la ilegalización de Batasuna. Más allá de los reparos técnicos que han adelantado algunos expertos en Derecho Constitucional, esos argumentos han asumido dos formas. El PNV ha sostenido que la ilegalización frenaría un proceso cuya conclusión natural es la derrota política de ETA. El argumento sería bueno si Batasuna se restringiese a defender causas extremas, aunque ateniéndose a los procedimientos democráticos de rigor. Pero el problema no es ése. El problema está en que ETA elimina físicamente a los candidatos socialistas y populares, distorsiona la pugna electoral y altera, de modo escandaloso, la representación política. Dar tiempo al tiempo, no equivaldría, por tanto, a dejar que el fuego se apague por consunción. Conllevaría, a la vez, abandonar los asuntos vascos, y su manejo público, a ritmos y modos absolutamente irregulares desde el punto de vista democrático. La derrota política se verificaría, en el supuesto de que se verificara, en un contexto, y unos términos, no elegidos por los constitucionalistas, y, no necesito decirlo, por completo desventajosos para estos últimos.

El segundo paquete de argumentos podría resumirse así: la ilegalización de Batasuna es una puñalada dirigida al corazón del nacionalismo, vasco y no vasco, democrático o no democrático. El que, en el Pleno del Congreso,
expuso esta opinión con mayor crudeza fue el portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña. El alegato puede interpretarse en clave maquiavélica: lo que en realidad buscan Aznar y Zapatero es finiquitar el nacionalismo. Esto es un proceso de intenciones, a propósito del cual cada uno puede pensar lo que mejor la parezca. Dejadas a un lado las cosas secretas e imponderables, el argumento adquiere un perfil distinto, estrafalario e interesante.

Lo que tendríamos es que el nacionalismo, sin distinción, está autorizado a formas de expresión que incluyen, como un matiz peculiar, aunque legítimo, la violencia. El concepto de que el pueblo -en la acepción nacionalista- constituye una unidad ontológica, complementa, y agrava, la extraña composición de lugar. Puesto que si el pueblo, en tanto que uno, uno con independencia de intereses concretos, circunstancias históricas, o contextos políticos o institucionales, está llamado a exteriorizarse, a dar de sí lo que ya es en sí, la represión de cualquiera de sus exteriorizaciones, entre otras, la batasuna, significará un agravio colectivo a los partidos nacionalistas que con él se identifican. Estoy persuadido de que el razonamiento pondría los pelos de punta a convergentes, peneuvistas y nacionalistas del bloque. Y mirado con calma, a la propia Esquerra.
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