AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 12 Septiembre  2002
La Diada y la Cataluña real
Editorial La Razón 12 Septiembre 2002

La agenda nacionalista
Editorial ABC 12 Septiembre 2002

Sálvese quien pueda
Luis María ANSON La Razón  12 Septiembre 2002

La sombra de Nico
Iñaki EZKERRA La Razón 12 Septiembre 2002

La amenaza fantasma
CONSUELO ÁLVAREZ DE TOLEDO ABC 12 Septiembre 2002

Terror acechante
Editorial El Correo 12 Septiembre 2002

PERPLEJIDADES EN TORNO A BATASUNA
Editorial El Mundo 12 Septiembre 2002

El Govern se enreda en Internet
Impresiones El Mundo 12 Septiembre 2002

El error de Carod
Editorial El País 12 Septiembre 2002

El jefe de la Ertzaintza que pide negociar con Eta defendió a jóvenes acusados de «kale borroka»
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 12 Septiembre 2002

Independentistas catalanes y batasunos se unieron en la Diada
Redacción - Barcelona.- La Razón 12 Septiembre 2002

Traineras.net
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 12 Septiembre 2002

Recordatorio
JOSEBA ARREGI / El Correo 12 Septiembre 2002

La Diada y la Cataluña real
Editorial La Razón 12 Septiembre 2002

Un reciente estudio de la Universidad Abierta de Cataluña, dirigido por el sociólogo Manuel Castells y financiado por la Generalitat, ha sido acogido con cierta sorpresa entre el nacionalismo catalán. El informe afirma que la mayoría de los jóvenes de aquella comunidad española se siente menos catalanista que sus mayores, pese a que han sido educados con toda libertad en la lengua y la historia de Cataluña. Es más, aunque reconocen que hablan y escriben catalán con fluidez, muchos de ellos, el 45,3 por ciento para ser exactos, afirman que utilizan principalmente el castellano para hablar con sus amistades, mientras que el 24,3 por ciento emplea ambas lenguas por igual. El retrato de estos jóvenes, de entre 15 y 24 años, se completa con otros datos sobre la construcción de su identidad. Sólo un 2,5 por ciento lo hace a través de su país, y sólo un 1,7 por ciento por su lengua. La mayoría, el 55,9 por ciento, señala a la familia como el aspecto con el que se identifica más.

Lejos de sorprendernos, el estudio no refleja otra cosa que la Cataluña real y, de repetirse en otras comunidades españolas, probablemente no arrojaría resultados muy diferentes en lo que se refiere a las señas de identidad de nuestros jóvenes. Son unos datos que deberían hacer reflexionar a ese sector del nacionalismo, educado en una cultura de resistencia. La mayoría de los catalanes no ven incompatibilidad grave entre su Nación y la Nación de la que forman parte. Como demostró el cambio de matrículas, las pequeñas batallas nacionalistas cada vez atraen menos entusiastas del enfrentamiento.

La agenda nacionalista
Editorial ABC 12 Septiembre 2002

Hoy vence el plazo que fijó el Gobierno de Ibarretxe en el Dictamen sobre Autogobierno para que el Ejecutivo central culminara el traspaso de servicios y medios pendiente para, según los nacionalistas, completar el desarrollo estatutario. En caso contrario, decía la resolución aprobada por el Parlamento de Vitoria, el tripartito presidido por Ibarretxe podrá dar por roto el consenso que gestó el Estatuto y comenzar de forma unilateral la integración del autogobierno. La condición puesta por Ibarretxe era intencionadamente imposible, acto de mala fe política que explica que el Dictamen de Autogobierno es un guión de la estrategia nacionalista a medio plazo, que el lendakari no piensa abandonar, aunque eso suponga, como ha dicho el socialista Ramón Jáuregui, «un cisma irreversible». La agenda de Ibarretxe está escrita. Ahora bien, esta crisis tiene que gestionarla el propio Ibarretxe, comprometido, al igual que su partido, con unos planteamientos que contarán con el apoyo de la izquierda abertzale, para la que el proyecto soberanista del PNV es un mal menor. Por eso, la otra variable que despejará el futuro inmediato es la actitud del PNV ante la progresiva extensión de los efectos del auto del juez Garzón. Ya cabe hablar de un repliegue de Ibarretxe, pero no para retornar a Ajuria Enea, sino para deshacer los equívocos que pudiera haber ocasionado el cierre de locales de Batasuna y alguna actuación reglamentaria de la Ertzaintza.

No es sólo el PNV el que se verá emplazado a una mayor definición frente a Batasuna con motivo de su situación procesal. Otros nacionalismos también están condicionados por las ondas expansivas del auto de Garzón y de las demandas judiciales del Gobierno y de la Fiscalía contra la formación proetarra. Los incidentes protagonizados por independentistas catalanes durante el homenaje del Partido Popular Catalán a Rafael Casanova, en conmemoración de la rendición de Barcelona a las tropas de Felipe V, el 11 de septiembre de 1714, responden a un impulso visceral del nacionalismo radical, fruto de un sentimiento espontáneo y más representativo que el que pretenden exhibir sus líderes. Aclara muchos conceptos que los gritos dirigidos por los independentistas contra la comitiva popular encabezada por el PP hicieran referencia a Batasuna y que se les recordara la vieja soflama de «vosotros, fascistas, sois los terroristas». Así, sin matices reivindicativos ni sutiles disimulos, los extremistas hicieron pública la afinidad de los ultranacionalismos vasco y catalán, por encima de cualquier reparo ético, que alguno debería haber cuando se jalea a Batasuna en la cara de sus víctimas.

El altercado representa un episodio aislado en un contexto de convivencia política civilizada y democrática, como la que existe en Cataluña. El rechazo tajante de CiU a la oferta de ERC a Batasuna lo demuestra de forma encomiable. Pero el incidente es sintomático de cómo una parte del nacionalismo radical catalán asume como propia la situación de Batasuna, partido suspendido por su integración en una organización terrorista. Nadie ha cuestionado la oposición de ERC al terrorismo, pero han sido los actos de su secretario general, Carod-Rovira, los que han puesto en duda la ética de las intenciones que le animaban a buscar esa zona de exclusión que quería para Cataluña. Despojar a esta táctica de cualquier finalidad estratégica -mejorar la posición pública del independentismo- es una ingenuidad que, a pesar de los esfuerzos intensos de Carod-Rovira por darle crédito, ha quedado confirmada por los incidentes en los que ayer se vio involucrado el PP catalán. La excepción confirma en este caso dos reglas: la reducida opción que representa el radicalismo separatista en Cataluña, por un lado, y la evidente afinidad entre los independentismos extremistas, por otro, de la que Carod-Rovira, mal que le pese, no puede desprenderse, por mucho que pretenda culpar al mensajero.

Sálvese quien pueda
Luis María ANSON La Razón  12 Septiembre 2002
de la Real Academia Española

Este tal Carod-Rovira no es el primero que negocia con Eta para salvar el pellejo propio o el de su entorno. Cuando Arzallus se sintió amenazado cayó de hinojos ante los etarras e hizo girar a su partido hacia el soberanismo para evitar que los atentados derramaran sangre nacionalista. La cobardía física y también la moral forman parte de la condición humana. El miedo es esclavo. Y Eta, que ha campado a sus anchas durante veinticinco años, ha conseguido imponer la dictadura del terror.

Mientras los que caigan asesinados sean concejales y militantes del PSOE y el PP estamos a salvo, se dijo en su día Arzallus como ahora el tal Carod-Rovira. Mientras los muertos por Eta sean castellanos, murcianos, andaluces o valencianos, los catalanes nos habremos librado. Se trata de algo que va más allá del cinismo. El «sálvese quien pueda» es el grito ante la catástrofe que se considera irremediable. Los Gobiernos de la democracia española, el de Suárez, el de Calvo Sotelo, el de González, el de Aznar, no han sabido enfrentarse con la degradación del País Vasco. Aún más, la torpeza de los primeros años de la transición ha engendrado estos lodos. La deslegalización de Batasuna es la primera acción clara para hacer frente a la banda terrorista. Lo que ocurre es que la complejidad del problema vasco no se resolverá con medidas aisladas por valerosas que sean. Desde hace treinta años, asistimos a una gigantesca operación para desespañolizar el País Vasco. Sólo poniendo en marcha durante las tres próximas décadas una campaña contraria de españolización de las vascongadas se podrá evitar la catástrofe.

La sombra de Nico
Iñaki EZKERRA La Razón 12 Septiembre 2002

Cuando por fin el PSOE empezaba a dar una imagen unitaria y coherente frente al problema nacionalista en el País Vasco, cuando nos empezábamos a creer a Rodríguez Zapatero, Maragall se pronuncia contra la deslegalización de Batasuna y Rodríguez Ibarra dice que «no se le puede dejar al PNV en la cuneta porque es un partido necesario para lograr un Ermua político y legal contra el terrorismo». De Maragall puede ya esperarse cualquier cosa, pero Ibarra sigue siendo una caja de sorpresas. Tan pronto defiende a los GAL o nos quiere mandar los tanques a Bilbao como responsabiliza a Aznar de la deriva del PNV o culpa a la coherencia de Redondo Terreros de los resultados en las elecciones del 13-M en vez de culpar a la propia deriva de su partido. ¿Es que no sabe que Ermua sigue siendo la pesadilla del PNV? ¿Es que no sabe que «político» y «legal» son dos adjetivos incompatibles para un partido que ya sólo tiene como política desafiar a la legalidad? ¿De qué va Ibarra jugando tan pronto a facha bocazas como a blandengue?

Pues va de Felipe González. Vuelve el fantasma de Felipe que llevaba una temporadita callado. Vuelven aquellos guiños ridículos del PSOE al PNV que han conducido al primero a un callejón sin salida en Euskadi. El PSE-EE sacrificó a Nicolás Redondo para casarse con el PNV y se encontró con la gran humillación de que al PNV le gustan todos menos el PSE-EE. Al PNV le gusta EA para casarse por interés, IU para divertirse a base de tomarle el pelo y Batasuna como el prohibido y verdadero amor. El plan de Patxi López era suplantar a Nicolás Redondo volviendo a las ambigüedades de Jáuregui, decir las mismas cosas que decía Redondo mientras fuera posible pero dejar de decirlas en cuanto el PNV le hiciera el menor caso. El problema es que el PNV lo que se dice «caso» no le ha hecho ninguno, ni menor ni mayor. De este modo, Patxi López se halla ahora en la situación absurda de que debe seguir repitiendo lo que decía Redondo, pero sin despertar la confianza que éste despertaba ni atraer el voto que atrajo éste. Las preguntas que se hará buena parte del electorado socialista en las municipales son de cajón: ¿Para esto sacrificaron a Nicolás? ¿Para decir lo mismo? ¿Para que lo diga otro en su lugar?

Sobre ese callejón en el que se metió solito el socialismo vasco sigue planeando la sombra de Nico como una acusación y un recordatorio incómodo, como señal de la salida que quedó atrás. Y planea asimismo el fantasma de Felipe, o sea Rodríguez Ibarra, insistiendo todavía en señalar, en la otra dirección, la dura pared, la salida que no existe, mientras el PNV se fuga con Batasuna lejos, muy lejos. Y no a Ermua precisamente.

La amenaza fantasma
CONSUELO ÁLVAREZ DE TOLEDO ABC 12 Septiembre 2002

No hablo, por supuesto, de ningún Ben Laden; ni tampoco de Irak; ni tan siquiera de ese terrorismo próximo y candente de ETA, frente a los que José María Aznar volvía a reclamar una acción global y solidaria. Me refiero a otros desafíos, por inocuos, menos agobiantes; amenazas «fantasmas», por carentes de sentido.

El plazo de dos meses tan pomposamente enunciado el pasado mes de julio por el lendakari, Juan José Ibarretxe, el «ultimátum» al Gobierno de Aznar «para el desarrollo del Estatuto», termina hoy. ¿Y ahora, qué?

Según lo que entonces dijo el lendakari, mañana mismo tendría que «asumir de facto las competencias» y «convocar un referéndum de autodeterminación». Acusaba entonces Ibarretxe al Gobierno de Aznar de «quebrar la legalidad estatutaria», como si de verdad le importase. Pero no era así, y a la vuelta de dos meses se ha roto aquel juguete.

El Estatuto ya no importa. Estamos en otra cosa y veremos el rostro de un lendakari descolocado, sin vivir en sí mismo, confuso, profuso y difuso, ora independentista, ora estatutario; capaz de pedir el traspaso de competencias y el derecho de autodeterminación, blanco y negro, sin solución de continuidad y sin el menor de los rubores. Hete aquí una estrategia coherente.

Hoy termina el órdago de tantas campanillas, cuando la nueva Ley de Partidos Políticos ya aprobada y una serie de decisiones judiciales recientes han dado la vuelta como un calcetín a la situación política general y a la vasca, muy en particular.

El exceso verbal de Xabier Arzalluz, al calificar la situación del País Vasco de «estado de excepción» descoloca la línea de reclamación competencial del lendakari y aprobado por el Parlamento Vasco. Si de verdad se estuviera en una situación de excepcionalidad, ¿qué sentido tiene reclamar las competencias?.

Este vaciamiento político del casi ya olvidado «ultimátum» revela que era una iniciativa artificial. La contradicción se verá en los próximos días.

El calendario de la política vasca se sucederá entre manifestaciones por Batasuna, toleradas y alentadas por el propio Gobierno de Ibarretxe y la celebración del «Alderdi Eguna» en los altos de Altube, el día de San Miguel (el próximo domingo 29 de septiembre).

Se verá, digo, que lo de menos eran aquellas transferencias supuestamente incumplidas por las que tanto se lamentaba Ibarretxe.

Terror acechante
Editorial El Correo 12 Septiembre 2002

La fortuna o la impericia de los terroristas desbarató de nuevo ayer un atentado de ETA. La buena noticia que siempre supone que los asesinos vean frustrarse sus planes no puede ocultar la inquietante evidencia de una violencia acechante, dispuesta a sembrar de muerte y pánico cualquier rincón del País Vasco o de la geografía española. Por eso mismo, resulta urgente que la convulsión política a la que asiste la sociedad vasca deje paso a un ejercicio más responsable de la representación pública. A un ejercicio más consciente de que, por encima de las diferencias respecto a cómo acabar con el terrorismo, los ciudadanos precisan ver a partidos e instituciones empeñados en la citada tarea como su principal objetivo.

La persistencia del terror no debe alentar visiones apocalípticas que desemboquen en la sublimación del fatalismo e induzcan conductas sociales de impotencia o impasibilidad. Pero las alertas ante los propósitos de ETA tampoco pueden encenderse únicamente cuando un determinado comando da muestras de actividad. La amenaza terrorista representa mucho más que el rastro de atentados -sangrientos o frustrados- que describe la ejecutoria de ETA. Es el insoportable peso totalitario que la banda hace recaer sobre la voluntad y la conciencia de los vascos, su capacidad para enraizar en la doblez moral, su disposición a extraer de cada error o división que se produce entre los demócratas el oxígeno que necesita para pervivir. El providencial fracaso cosechado por ETA en Zierbena refleja la debilidad de una trama terrorista que, aislada social y políticamente, ve cómo se reduce también su operatividad criminal. Pero es indudable que ninguno de estos datos -que constituyen una muestra inapelable de la sinrazón terrorista- es capaz de hacer recapacitar a los activistas de la muerte, cegados en una espiral sectaria.

PERPLEJIDADES EN TORNO A BATASUNA
Editorial El Mundo 12 Septiembre 2002

La suspensión judicial de las actividades de Batasuna, paralela a las demandas del fiscal del Estado y el Gobierno ante el Supremo para su ilegalización definitiva, está teniendo algunos efectos en la política vasca en cuyo análisis conviene detenerse y que remiten, básicamente, a la recomposición interna del mundo nacionalista, tanto el radical como el agrupado en torno al PNV.

En primer lugar, a expensas de lo que pueda pasar en próximos días, hay que subrayar que la persecución judicial contra Batasuna no ha dado lugar, como algunos auguraban, a un movimiento ciudadano de solidaridad que pueda considerarse significativo. Ni se han producido las movilizaciones masivas pronosticadas por los críticos de la ilegalización ni tampoco la «rebelión» a la que llamó Otegi.Y este verano ha sido uno de los más tranquilos de los últimos años en las calles del País Vasco en lo que a kale borroka se refiere. Como ya ocurriera cuando fue encarcelada la Mesa Nacional, la mitificada capacidad para la movilización social del mal llamado MLNV ha estado bajo mínimos en plena persecución legal de los dirigentes de Batasuna. El portavoz del PNV, Iñaki Anasagasti, expresó ayer su sorpresa por la falta de respuesta ciudadana y dijo que esto tiene «boquiabiertos» a los radicales. Mientras, en el ámbito no nacionalista lo que suscita perplejidad son las últimas actuaciones del Gobierno vasco que, por un lado cumple la ley cerrando las sedes de Batasuna, pero por otro aprovecha cualquier resquicio para burlar la providencia dictada por Garzón en la que consideraba ilícita cualquier manifestación relacionada con el partido suspendido.

Si ya el pasado día 8, la Ertzaintza permitió la celebración de una manifestación -por cierto minoritaria- en apoyo de Batasuna que había sido prohibida por el Gobierno vasco, ahora el consejero de Interior ha autorizado una marcha convocada para el próximo sábado en Bilbao bajo el lema «Viva Euskal Herria». Javier Balza asegura que está cumpliendo «escrupulosamente» la providencia judicial. Una manera como otra cualquiera de maquillar la realidad.Porque Otegi en persona ha llamado a la participación en el acto y ha anunciado su asistencia.

El Govern se enreda en Internet
Impresiones El Mundo 12 Septiembre 2002

El Gobierno catalán no desdeña ninguna oportunidad de marcar distancias entre Cataluña y el resto de España. Ahora, pretende cambiar el nombre de la página web de la Generalitat para que en la dirección no aparezca el sufijo .es, que es mundialmente conocido como la clave para encontrar todas las webs españolas. Pero no podrá cambiarlo por el de .cat, como era su intención, porque el organismo internacional que adjudica las direcciones solo concede terminaciones propias a los estados. La web de la comunidad tiene que conformarse así con el dominio .net, que utilizan empresas y particulares.El Govern podrá hacer este cambio, pero eso supone un modo de despistar al internauta que desee acceder en Internet a sus servicios.Por lo que se ve, la Generalitat prefiere que la confundan o no la encuentren en la Red antes de ser identificada con algo que tenga que ver con España.

El error de Carod
Editorial El País 12 Septiembre 2002

El secretario general de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Josep Lluís Carod-Rovira, incurrió en un grave error que ha dado pie a una injusta campaña que ha pretendido amalgamar a su partido con el entorno terrorista. Según el propio Carod, las reuniones con dirigentes de Batasuna se produjeron hace un año (antes de iniciarse el doble proceso de ilegalización), y su objetivo era tratar de convencer a ETA, tras el asesinato de Ernest Lluch, de que dejase de matar 'en Cataluña'.

El terrorismo desconoce fronteras y demarcaciones. Mata por igual allí donde puede hacerlo, sin importarle el acta de nacimiento. Su condena, por tanto, sólo puede ser universal, y si no lo es, se arroja la impresión de que los asesinatos en otras comunidades dejan indiferente al líder de ERC. Aunque sea sólo una impresión, resulta vejatoria.

La iniciativa es, además, un sinsentido: Esquerra ha condenado siempre sin ambigüedades el terrorismo etarra, actuara donde actuara. Insinuar ahora cotos territoriales a esa condena contradice esa línea de conducta. Y da pie a interpretaciones malignas. La excusa de que ERC es un partido de ámbito sólo catalán y sólo puede hablar como tal no se sostiene en esta materia. ¿O es que dejará de opinar desde ahora de lo que suceda en Alemania u Oriente Próximo? El propio Carod debe ser consciente de su error cuando a renglón seguido declara que su objetivo era decir a Batasuna que 'ETA no tiene ningún sentido, ni en Cataluña ni en ningún lugar'.

Otra cosa es la afirmación de que ERC ofreció a Batasuna contrapartidas políticas por la abstención de ETA en tierra catalana. Ésa es la base para acusar a Esquerra de propugnar 'asesinatos selectivos'. Mientras no haya pruebas en contrario, se trata de una ignominia contra el partido que logró la desaparición del terrorismo de Terra Lliure, demostrando con hechos su actitud de fondo. Esquerra es un partido independentista pero pacífico, que acata la Constitución aunque discrepe de ella. Se trata también de un torpedo contra la alianza de las izquierdas catalanas, y el haber dado el pretexto agrava la responsabilidad de Carod.

El jefe de la Ertzaintza que pide negociar con Eta defendió a jóvenes acusados de «kale borroka»
José Ignacio Ormaeche, abogado de profesión, también ha sido letrado de etarras arrepentidos
José Ignacio Ormaeche, director del Departamento Criminal de la Ertzaintza y abogado de profesión, se encargaba, antes de acceder a su actual cargo, de defender a los hijos de personas afines al PNV y a EA que se veían envueltos en procesos judiciales por haber participado en actos de «kale borroka», o violencia callejera; y a etarras arrepentidos, según ha podido saber este diario en fuentes de la Policía autónoma vasca. Ormaeche ha declarado recientemente a un diario francés que es «imposible» acabar con Eta sólo por la vía policial y que es necesario negociar.
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 12 Septiembre 2002

Ormaeche, a quien los consultados han calificado de persona «de trato afable, aunque un tanto gris», llegó a su actual cargo hace dos años de la mano del consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza. Desde entonces, su labor al frente del Departamento Criminal de la Ertzaintza no ha estado exenta de polémica. Durante los dos años que duró la «tregua trampa» decretada por Eta ¬entre septiembre del año 1998 y enero de 2000¬, las unidades de información de que disponía la Policía autónoma en cada comisaría redujeron su actividad al mínimo, siendo desmanteladas muchas de ellas. Tras la vuelta a la actividad terrorista de la banda en enero de 2000 con el asesinato en Madrid del teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco, varios responsables del cuerpo consideraron que era necesario volver a poner en funcionamiento a pleno rendimiento a los citados servicios. Sin embargo, Ormaeche, según algunos de los consultados por este periódico, si bien no se opuso abiertamente a la medida, tampoco se mostró especialmente «entusiasmado».

El director de la Policía Criminal de la Ertzaintza saltó al primer plano de la actualidad el pasado día 30 de agosto, cuando en una entrevista que concedió al diario francés «Le Monde» declaró que es «imposible» derrotar a Eta sólo por la vía policial y que es necesario negociar con la banda para acabar con el terrorismo.

Por otra parte, agentes del Grupo Antiterrorista Rural (GAR) de la Guardia Civil detuvieron en la madrugada de ayer en San Sebastián, dentro de las actuaciones que está llevando a cabo la Benemérita durante los últimos días para esclarecer las acciones de violencia callejera acaecidas en la zona desde 2000, a dos jóvenes acusados de haber participado en acciones de «kale borroka». Los detenidos son Miren Azkarate e Iker Beristain. Este último, arrestado en la calle Eleizegi, fue capturado tras saltar en pijama por una de las ventanas traseras de la vivienda donde residía junto a sus padres ¬situada en un primer piso¬ por dos agentes que estaban debajo de su terraza.
El joven, según algunos vecinos del inmueble, trató de escapar de este desesperado modo después de que los agentes del Instituto Armado tratasen de tirar abajo la puerta de la casa al no obedecer Beristain y sus familiares a los requerimientos para que abriesen la misma. A consecuencia de la caída, el joven se fracturó una rótula, el tabique nasal y se rompió varios dientes. Tras la detención, los agentes registraron la vivienda y se incautaron de abundante documentación.

Independentistas catalanes y batasunos se unieron en la Diada
Maragall pide ahora que Jordi Pujol haga de «mediador» entre Vitoria y Madrid
La Diada de Cataluña estuvo ayer marcada por el conflicto vasco. Los lazos entre nacionalismos se llevaron al extremo. Muchos fueron los vítores en favor de Batasuna en los lugares emblemáticos de la celebración. E incluso la diputada de Batasuna, Jone Goirizelaia, estuvo presente en un acto independentista.
Redacción - Barcelona.- La Razón 12 Septiembre 2002

La diputada de Batasuna en el Parlamento vasco y representante legal de la coalición abertzale, Jone Goirizelaia, participó ayer en un acto independentista celebrado junto al Fossar de les Moreres, en el barrio de La Ribera de Barcelona, con motivo de la Diada Nacional de Cataluña. Goirizelaia, abogada encargada de las cuestiones legales de Batasuna, tomó parte en el acto convocado por una decena de colectivos independentistas catalanes, al que acudieron presentándose como «parlamentaria, en la Cámara vasca, y miembro de la comisión de derechos humanos» del Parlamento de Vitoria.

Ante un centenar de personas congregadas en el Paseo del Borne, cerca del Fossar de les Moreres, y con la presencia de banderas independentistas catalanas e ikurriñas, Goirizelaia explicó que «estoy aquí como parlamentaria, pero todos vosotros sabéis en nombre de quién hablo», evitando así mencionar su pertenencia a Batasuna. Tras denunciar la «gran ofensiva» del Gobierno y el Poder Judicial contra Batasuna, dijo que el País Vasco vive actualmente bajo un «estado de excepción encubierto por leyes». Al final del acto, que se clausuró sin incidentes destacables, se cantó «Els Segadors», himno nacional catalán, y con gritos a favor de Batasuna. Respecto a la polémica suscitada por las reuniones entre ERC y Batasuna, Gorizelaya declaró que «todo el lío mediático tiene mucho que ver con las próximas elecciones catalanas, con el posible aumento de votos de ERC y lo que eso puede significar en la composición del Govern y del Parlament».

En el acto intervinieron dirigentes de colectivos pro independentistas catalanes como Lluís María Xirinacs y Roser Veciana. Pero este no fue el único momento de exaltación extrema del nacionalismo. Desde primera hora de la mañana un colectivo situado frente al histórico monumento de Rafael Casanovas silbaron y pronunciaron proclamas en favor de la coalición abertzale al paso de los dirigentes políticos. Todos a excepción del líder de ERC, Carod-Rovira que recibió una ovación por sus reuniones con Batasuna. No obstante, ante la polémica que generó dicha información, ERC intentó ayer desvincular cualquier relación con radicales y la manifestación convocada por esta formación política y organizaciones independentistas trascurrió por Barcelona con total normalidad.
No ocurrió así en Gerona, donde los independentistas radicales provocaron diversos incidentes violentos tras una manifestación, según informaron a Efe los Mossos d'Esquadra. Los violentos quemaron dos banderas españolas ante la subdelegación del Gobierno, atacaron la delegación de la Generalitat en Gerona, contra la que lanzaron una rama caída de un árbol y destrozaron una cabina telefónica.

Por otra parte, el líder del PSC, Pascual Maragall aprovechó para pedir al presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, que medie entre el Gobierno y el Ejecutivo vasco y le instó a implicarse personalmente en el problema vasco, ya que «la prudencia nos puede hacer traidores».

Traineras.net
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 12 Septiembre 2002

Hemos hablado con Yosuyón, después de sortear a millones de personas y personos que estaban junto a él pidiendo que los terroristas de Eta tengan narices para derribar ¬con dos gudaris y gudarias que se estrellen con la cabeza¬ el edificio de Coca-Cola en Atlanta, y estaba muy deprimido.

Nos hemos asustado: más de cien millones de vascos y vascas estaban pidiendo la legalización de los asesinatos y se sentía deprimido. «¿Es que son muchos?», le preguntamos.

Y él dijo «no es eso, no es eso», con gran fallo gramatical, porque según el lehendakari o la lehendakara debería decir «no es eso/esa, no eso/esa».

Al lado de Yosuyón, la vida es lánguida y desconsolada. Le preguntamos si estaba triste porque Pujol se había adelantado a los vascos y vascas poniendo en su página web el punto «net», que parece ser que le diferencia del punto «es» ¬¿como si su línea telefónica estuviera en Zambia, o así!¬, pero decía «no es eso, no es eso».

Al final, confesó Yosuyón: «Estoy triste porque yo había registrado la página web llamada 'Latrainera.net' antes que los catalanes y catalanas. De hecho, montamos el premio de la mejor trainera de San Sebastián y Sebastiana el mismo día que se manifestaban los y las de Batasuna, que por eso no actuaron los ertzainas y ertzainos contra ellos: para no armar lío.

Pero ¿qué pasó? Que la carrera de traineras y traineros en la que se daba de premio la bandera de Donosti para los vascos y vascas que bogaban, la ganaron unos de ¿Castrourdiales!, que eso parece que está en el Estado español».
«Comprendemos su gran pesar», le dijimos. Y va el tío y responde: «Lo peor es que la trainera ganadora la patrocinaba ¿'El Corte Inglés!». Pobre Yosuyón.

Recordatorio
JOSEBA ARREGI / El Correo 12 Septiembre 2002

Quizá se deba a que viven entre nosotros desde siempre, quiero decir desde que surgieron en nuestra historia. Quizá se deba a que estamos acostumbrados a convivir, o, por lo menos, a coexistir con ellos. Quizá se deba a que los vemos todos los días, a que forman parte de nuestro panorama social, a que nos hemos acostumbrado, como estamos acostumbrados a que haga mal tiempo en verano. Nos hemos acostumbrado, muchos se han acostumbrado, a pensar que son parte consustancial de eso que se llama nosotros . Quizá se nos hace muy difícil pensar en una sociedad sin ellos, en una vida sin ellos. Además, también nos hemos acostumbrado a que cada vez que los criticamos en serio nos recriminen, nos hagan ver que suya es la verdadera ortodoxia en lo que a nacionalismo se refiere, a amor a la patria. Y quizá nos hemos acostumbrado también a pensar que si actuamos con toda la fuerza de la ley contra ellos algo grave puede suceder, algo se va a romper en ese nosotros difuso, de cuya definición ortodoxa se han adueñado hace tiempo.

Esta cercanía intimidada no es probablemente el mejor camino para conocerlos. Así como la extrañeza completa no permite un conocimiento adecuado, tampoco la cercanía total es buena consejera. ¿Quiénes son? ¿Qué dicen de sí mismos? ¿Cuál es su meta? Se denominan MLNV -Movimiento de Liberación Nacional Vasco-. Se declaran marxistas leninistas. Quieren la revolución, aquí y en todo el mundo: aquí como avanzadilla, como punto más caliente de la revolución mundial. Por eso dicen: «En Euskal Herria, sólo desde la lucha por la soberanía se puede en este momento hacer lucha anticapitalista e internacionalista» (Alizia Stürtze, Gara , 24/06/2002). Lo importante, queda claro, es la lucha anticapitalista e internacionalista. La lucha por la soberanía es un medio.

Porque, en texto claro y reformulando el marxismo del que no reniegan, «en el contexto general mundial -y especialmente en Euskal Herria- la contradicción principal de nuestros días es la que enfrenta a las naciones contra los Estados. Ello se manifiesta de diversas maneras, según el espacio geográfico y político» (Colectivo J. Agirre, Egin , 18/02/1992).

Y no tienen duda de ninguna clase sobre lo que significa luchar contra los Estados. Lo que quieren significar por medio de la palabra lucha es la búsqueda de la destrucción de los Estados como meta revolucionaria a alcanzar. La destrucción del Estado español. La destrucción del Estado francés. Pero más: la destrucción del principio de Estado sin más. Por eso su meta, a pesar de que estemos convencidos de lo contrario, no es alcanzar un Estados nacional vasco. No. Eso iría contra sus principios revolucionarios. Quieren acabar en todo el mundo, también en Euskadi, con el principio de Estado.

Lo dicen con toda claridad. Si HASI, hacia el año 1978, decía que «es insuficiente con la toma del Estado para acceder al socialismo y su plena construcción. La estrategia revolucionaria tiene que plantearse como una conquista y destrucción de ese complejo entramado institucional y no como una simple toma del Estado», hace muy pocos años lo volvía a decir: «... la expresión más viva del Proceso de Liberación Nacional en su doble sentido histórico: liberación del Estado opresor y liberación de su propia configuración -presente y futura- como Estado Nación (desaparición del Estado y de las clases). En el caso de Euskal Herria, del Estado español y del propio Estado nacional vasco futuro. Esta segunda idea lleva implícita -como componente fundamental de lo nacional- la lucha anticapitalista» (Colectivo J. Agirre, La contradicción principal en nuestros días , Egin , 18/02/1992).

La voluntad de destruir el Estado, cualquier Estado, todo Estado, no se deriva de un planteamiento anarquista e individualista que viera en él al Leviathan mítico que analizara Thomas Hobbes. No. La voluntad de destrucción del Estado se deriva de otro análisis que implica la voluntad de destrucción, al mismo tiempo que del Estado, de la democracia y del parlamentarismo. En ello son seguidores fieles de Lenin, quien en su libro El Estado y la Revolución dijo bien a las claras que «se olvida constantemente que la destrucción del Estado es también la destrucción de la democracia, que la extinción del Estado implica la extinción de la democracia». Por eso escriben: «Democracia representativa y Democracia presentativa son antagónicas. La primera tiene como referencia al Estado. La segunda, las necesidades nacionales y populares. La primera constituye el campo por excelencia de ejercicio del poder por los grupos dominantes de la burguesía estatalizada. La segunda es el fuera de lugar en donde se manifiestan los ideales de igualdad, soberanía y justicia del Pueblo Trabajador Vasco» (Colectivo J. Agirre, Democracia Formal/Democracia Participativa , Egin , 24/02/1992).

Y esta voluntad de destruir la democracia representativa, la democracia formal y el parlamentarismo se deriva, a su vez, del análisis según el cual ambos, la democracia representativa y el parlamentarismo, formas nucleares del Estado, no son más que lugares de reproducción del Estado-Nación y del capitalismo. Pero como ya lo dijera KAS en su día: «Nuestra práctica está inmersa, esencialmente, en la lucha mundial de la Humanidad contra el Capital. Nos encontramos abocados a escoger entre comunismo o caos» (Recogido en J. A. Rekondo, Bietan Jarrai ). O citando de nuevo a J. Agirre: «La democracia existente no es más que parlamentarismo al servicio del capital en la actual fase de dominio de su fracción financiera internacional» ( Ética, Moral y MLNV , en Herria 2000 Eliza, 1995).

Destrucción del Estado, destrucción de la democracia representativa, destrucción del parlamentarismo, destrucción del capitalismo y de la economía de mercado, para buscar los ideales de la igualdad, de la soberanía y de la justicia, de los cuales afirman que se ubican en un fuera de lugar. El o los ideales del MLNV, de esos a quienes muchos consideran parte de ese difuso nosotros , están fuera del Estado, fuera de la democracia, fuera del parlamentarismo, fuera del mercado libre. ¿Qué hay en ese fuera de lugar? Un sujeto portador de la verdad emancipadora de la historia, que se opone con violencia a la objetividad del Estado, de la democracia, del parlamentarismo y del mercado libre. Se trata de un sujeto o de una subjetividad que se entienden a sí mismos como acontecimiento fundacional de toda una historia y que define en exclusiva y en su totalidad ese fuera de lugar que excluye al Estado y la democracia.

El MLNV también nos dice con total claridad quién es ese sujeto portador de la verdad histórica emancipadora, quién es esa subjetividad: «En la ley interna del sujeto nacional de Euskal Herria, esa nominación (del acontecimiento) es ETA. Ella -ETA- señala el inicio, aquello excedentario a la situación histórica del momento que se caracteriza por la imposición del principio nacional español. ETA, además, es el nombre propio de un sujeto colectivo... que da coherencia, unifica y sostiene el movimiento global de liberación de Euskal Herria» (Colectivo J. Agirre, Ética, Moral y MLNV , en el lugar citado).

Y en consonancia perfecta con lo anterior, también dice el mismo autor colectivo: «El MLNV diseña el todo de la futura sociedad vasca... A lo largo de ese único proceso, tienen necesariamente que emerger las nuevas formas sociales, políticas y económicas que definan la nueva nación vasca. Esto conlleva la emergencia del PTV -Pueblo Trabajador Vasco- como organizador directo, tanto del proceso de liberación como de la nueva estructura social».

Destruir el Estado, cualquier Estado, todo Estado, destruir la democracia representativa, el parlamentarismo y la economía de mercado, para buscar ideales que están en un fuera de lugar, fuera del Estado, de la democracia, del parlamentarismo y de la economía de mercado. Y en ese fuera de lugar lo único que existe es ETA y el MLNV, y todo se reduce a ello. Hablan de una nación nueva: ellos son la nación nueva, y nada ni nadie más Y todo su mensaje se reduce a una alternativa, dirimible sólo violentamente: o dentro -Estado, democracia, parlamentos, instituciones, mercado libre-, o fuera -ETA y MLNV-. Más claro, agua. Faites vos jeux!

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