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Recortes de Prensa     Lunes 16 Septiembre  2002
Colaboración entre mafiosos
Editorial La Razón 16 Septiembre 2002

BCN no es NYC
ANTONIO BURGOS El Mundo  16 Septiembre 2002

La soledad del terror
Luisa PALMA La Razón 16 Septiembre 2002

Escándalos gastados
CÁNDIDO ABC 16 Septiembre 2002

Dar la cara
Cartas al Director ABC 16 Septiembre 2002

Un arrepentido de la «Camorra» napolitana revela que Eta les vendía droga a cambio de armas
F. Velasco / J. Prats - Madrid.- La Razón 16 Septiembre 2002
 

Colaboración entre mafiosos
Editorial La Razón 16 Septiembre 2002

El hecho de que la banda etarra trafique con drogas no debería extrañar a nadie. En el mundo de la delincuencia internacional, las organizaciones mafiosas suelen ser, como se conoce en el argot policial, «redondas»; es decir: tocan casi todas las especialidades delictivas.

En el caso de Eta, la relación orgánica con el narcotráfico todavía no ha podido demostrarse judicialmente, pero los indicios se han venido acumulando a lo largo de los años. La revelación, en exclusiva, de nuestra sección de Tribunales, que ha conseguido la declaración judicial de un mafioso arrepentido italiano, es, sin embargo, algo más que un indicio. Especialmente, porque no hay nada en esas confesiones que suene a imposible. Así, cuando el arrepentido afirma que la «misteriosa mujer española» ofrecía cocaína, pero no heroína, se ajusta a la más pura de las lógicas. Porque Eta tiene tentáculos bien organizados en Hispanoamérica, donde se produce la coca, y no en el sureste asiático. Cuando el arrepentido afirma que los presuntos etarras entregaban grandes cantidades de droga a crédito, nos está diciendo, en realidad, que se trata de una banda criminal con los medios suficientes para hacerse cobrar cualquier deuda. Cuando, en fin, afirma que a los traficantes españoles les interesaban únicamente explosivos plásticos, bombas y lanzacohetes sofisticados; nos está confirmando algo que las Fuerzas de Seguridad españolas ya saben: que los etarras tienen dificultades para adquirir ese tipo de armamento fuera de su circuito habitual, hasta el punto de tener que organizar asaltos a los polvorines.

Las investigaciones sobre la relación entre la banda y la camorra napolitana, que necesariamente van a ponerse en marcha, podría arrojar además otras «sorpresas». Se sospecha, por ejemplo, que una de las fuentes de financiación etarra son los locales de alterne, los bares donde se mezclan droga y prostitución. De esta forma, algunos de los asesinatos de supuestos «narcotraficantes» cometidos por Eta, podrían no ser más que sucios ajustes de cuentas por el control del negocio.

Es por ello que estas confesiones no nos abren la puerta a un mundo nuevo. Drogas, armas, prostitución, extorsiones, asesinatos son parte consustancial de los submundos delictivos. A quién le puede extrañar, repetimos, que la banda chapotee en ellos.

Como advertía Jaime Mayor Oreja en 1997, «Eta no es más que una mafia que se aproxima a organizaciones hermanas que están al lado de la droga y la prostitución. La banda no tiene principios morales y éticos que la limiten».

Desde ahora, deseamos a la Dirección del Distrito Antimafia de Nápoles y a la Audiencia Nacional española la más fecunda de las colaboraciones.

BCN no es NYC
ANTONIO BURGOS El Mundo  16 Septiembre 2002

Como los antiguos predicadores, propongo a la consideración de la parroquia dos escenas de meditación con sus correspondientes composiciones de lugar, imaginada la primera, y real, ay, como la vida misma la segunda.

FICCION EN NYC.- En la solemne festividad del 11 de Septiembre, sobre un fondo de asesinados por los terroristas en las acciones criminales contra las Torres Gemelas y el Pentágono, en la ciudad de Nueva York se celebra un acto todo lo marginal que quieran, pero terrible. En un estrado levantado en el Grave of the Mulberry Trees, el reverendo Louis M. Xirinetion, pastor de la Iglesia Episcopaliana, que fue candidato a senador como su compadre el de Idaho y también fue propuesto por los cuatro chuflas de turno para premio Nobel de la Paz, va y pronuncia el tío un discurso en el que se declara «amigo de Bin Laden y Al Qaeda». «Y si me meten en Alcatraz, que me metan», añade, entre los aplausos de los asistentes, que ondean banderas verdes del Islam. Afirma luego en su discurso el reverendo Xirinetion que «Al Qaeda no mata, y aunque estrella aviones contra las Torres Gemelas, lo hace con mucho cuidadito para no dañar la Estatua de la Libertad».Y concluye comparando a los asesinos pilotos suicidas con los héroes de la Independencia americana, con los Padres Fundadores que «lucharon por su país con las armas».

Ni que decir tiene que el reverendo Xirinetion fue inmediatamente detenido por agentes de la Policía Federal siguiendo órdenes del Fiscal General de los Estados Unidos y que en estos momentos está procesado por apología del terrorismo fundamentalista y le puede caer la perpetua.

REALIDAD EN BCN.- En la solemne festividad del 11 de Septiembre, sobre un fondo de casi mil españoles asesinados por la ETA, en la ciudad de Barcelona se celebra un acto todo lo marginal que quieran, pero terrible.

En un estrado levantado en el Fossar de les Moreres, mosén Lluís María Xirinachs, el que fuera senador entre 1977 y 1979 y luego candidato a Nobel de la Paz, va y pronuncia el tiparraco un discurso en el que se declara «amigo de ETA y Batasuna». «Y si me meten en la cárcel, que me metan», añade, entre aplausos de los asistentes, que ondean banderas de la Comunidad Autónoma Vasca, del Estado Catalán, de la República Española y hasta de la República Saharaui.Afirma luego en su discurso mosén Xirinachs que la ETA «no tortura, y aunque pone bombas, avisa», y que eso ocurrió así en el atentado de Hipercor. Y concluye comparando a los etarras con los defensores de Barcelona en 1714, porque estos «lucharon por su país con las armas».

Ni que decir tiene que mosén Xirinachs continúa en libertad y que el fiscal general del Estado, bien, gracias.

La soledad del terror
Luisa PALMA La Razón 16 Septiembre 2002

Viendo las imágenes de la manifestación de Batasuna del pasado sábado cuando, a diferencia del sábado anterior, por fin el Gobierno vasco hizo lo que debía y la disolvió al estar fuera de la ley, no se puede evitar sentir algo de vergüenza, sobre todo por ver cómo pretenden colar que claman por la libertad quienes precisamente la denigran con su apoyo al terrorismo y su odio a todos los que no piensan como ellos. Esto ya lo sabemos aquí, pero muchas veces nos hemos preguntado si fuera de nuestras fronteras se verá tan claro. Pues bien, ahora sí. Sin duda que los ataques del 11 de septiembre han influido decisivamente y también la firmeza de Aznar, del Gobierno, del PSOE y de los demócratas unidos en esta causa.

Y así resulta que Eta, con sus batasunos y entorno, se han quedado solos, aislados internacionalmente. Estados Unidos, los países de la Unión Europea y aliados, mantienen un apoyo firme a España en la lucha antiterrorista y poco a poco se va acabando eso de calificar a los terroristas de «organización independentista vasca». Por fin, hasta los más ciegos han visto al monstruo. Puede que todavía pase mucho tiempo para que se acabe con la muerte y las amenazas, para que la sociedad vasca pueda vivir en libertad, pero no hay duda de que la defensa de la ley que están haciendo los demócratas es el camino correcto. Pulsos con el PNV aparte, el terror se va quedando solo, como debe ser y debió haber sido hace tiempo.

Escándalos gastados
Por CÁNDIDO ABC 16 Septiembre 2002

Ciertamente los escándalos se gastan, como dice André Glucksman, pero no sólo aquellos que tragan y regurgitan los espacios del corazón, sino otros también, por ejemplo el de la hoja diocesana de Solsona y Vic, que reclama la autodeterminación para «nuestra pequeña patria». Según el consejo editorial de la hoja, ningún obispo ha intervenido en la redacción del texto, pero es difícil, por no decir imposible, que no contase con su aquiescencia.

El texto ya no causa sensación a pesar del contexto de la actualidad en la que se inscribe. El editorial diocesano empalma la «dignidad de los pueblos» con una reivindicación política ensartando los lugares comunes consabidos, desde la riqueza histórica de Cataluña hasta la cultura regional, inconscientemente presentada como un hecho singular disociado de los demás hechos culturales. En ese sentido el profesor Gustavo Bueno observa en su ensayo «El mito de la cultura» que la reivindicación lingüística, por ejemplo, se apoya en sus «virtualidades aislantes» respecto a quienes no entienden la lengua de que se trata.

La edificante máxima de que «todas las naciones del mundo, por pequeñas que sean, tienen derecho a existir y a ser libres», insertada en una hoja eclesial que pide la autodeterminación, es como decir que Cataluña no existe y que en cualquier caso no es libre. Viene a ser una manera de circunscribir brusca y artificiosamente una carencia falsa de existencia y libertad. Es una petición de principio y una metástasis del amor propio. La historia es muy larga, creo recordar, y en ella todos los Estados multinacionales que han sido, desde la antigua Roma a la Italia moderna, siguieron un proceso natural de homogeneización. Lo contrario es una reducción de la historia a sus convulsiones creativas, más ahora, en un mundo globalizado para bien o para mal.

Séneca era un romano de Andalucía y los redactores de la hoja diocesana son unos españoles de Solsona y Vic, con la diferencia de que Séneca no se sentía incómodo en la historia. Es el pueblo español, que es múltiple, el que ha hecho el Estado español, cuya identidad es también múltiple. Dice el editorial diocesano que se deja de existir si se pierde la identidad. Iñaki Ezkerra ha escrito, citando un texto de Tomás Pérez Vejo de 1999, que «posiblemente toda identidad, incluida la personal, sea una identidad construida, inventada, la creencia en un relato». Pero vemos que da para escribir hojas diocesanas. Decía Plutarco que «podréis visitar cualquier ciudad o aldea y jamás dejaréis de ver en ella un templo». No dijo nada, en aquella coyuntura antigua, de hojas diocesanas.

Que el 11 de septiembre, fecha de la «Diada», sea también la fecha del éxtasis terrorista que derribó las Torres Gemelas da pie a los redactores de la hoja para escribir que «el 11 de septiembre se ha internacionalizado tristemente». Mohamed Atta no cayó en ese detalle. Así y todo, «nosotros no podemos dejar de celebrar el día nacional de Cataluña». Nadie lo impidió. Sin embargo parece que la fecha de aquella catástrofe se ha infiltrado ardorosa y significativamente en la conciencia de los redactores de la hoja mancomunada de Solsona y Vic impulsándoles a reivindicar la autodeterminación «como nunca», no de otro modo que si el estallido de Nueva York hubiera sido un enérgico nacionalista, cuando quizá tendría que haber sido un anestésico. Pero no, el nacionalismo es una profecía y una panacea. No advertir el cambio formidable que significó el terror suscitado a escala planetaria por el fundamentalismo islámico sería el escándalo nuevo, no gastado.

Dar la cara
Cartas al Director ABC 16 Septiembre 2002

El presidente de la Comunidad Autónoma Vasca ha permitido una manifestación, judicialmente prohibida, en favor de los presos de ETA porque, ha dicho Ibarretxe, «haré todo lo posible para que los vascos no se rompan la cara unos con otros en nuestras calles». ¿Qué prefiere, qué sea ETA la única que rompa la cabeza y mate a vascos y demás españoles? Ya es hora de que la sociedad vasca se fracture abierta y decididamente entre los asesinos y quienes están dispuestos a acabar con esa mafia que ahoga a una pequeña minoría de dignos resistentes, demasiados de ellos han pagado incluso ya con su vida su entereza.  Solano Llorente.  Madrid.

Un arrepentido de la «Camorra» napolitana revela que Eta les vendía droga a cambio de armas
Así figura en la declaración de un ex miembro del «Clan Genovese» a la Fiscalía italiana, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN Una mujer llamada «María» negociaba en Milán el pago de los envíos con el «capo» Felice Bonetti
La Dirección del Distrito Antimafia de Nápoles ha proporcionado a los investigadores españoles pistas de gran importancia sobre la conexión de Eta con la Camorra napolitana y el tráfico de drogas y armas. Las autoridades judiciales italianas han puesto en conocimiento de la Audiencia Nacional la declaración jurada que prestó un «arrepentido» del «Clan Genovese» ante la Fiscalía de Nápoles. El ex mafioso afirma que la banda terrorista les proporcionaba hachís y cocaína desde España a cambio de lanzamisiles y explosivos. El «arrepentido» dice que tiene los teléfonos de dos «correos» de la banda y que reconocería a «María», el contacto que negoció en Milán con el «capo» Felice Bonetti a principios de 1999.
F. Velasco / J. Prats - Madrid.- La Razón 16 Septiembre 2002

La Dirección del Distrito Antimafia de Nápoles ha abierto a las autoridades judiciales y policiales de nuestro país nuevas vías de investigación sobre cómo se financia Eta y se nutre de armamento.
Las autoridades judiciales italianas han puesto en conocimiento de la Fiscalía de la Audiencia Nacional la declaración jurada que prestó Raffaele S., un «arrepentido» del «Clan Genovese», ante la Fiscalía de Nápoles en la que desvela que la banda terrorista les proporcionaba hachís y cocaína desde España a cambio de lanzamisiles y explosivos que, a su vez, el clan mafioso obtenía de un militar checo.

En su declaración, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, el «arrepentido» asegura que dos chicas jóvenes, «correos» «españoles», «mandan la cocaína todas las semanas a los grupos criminales italianos, después llega una persona, una mujer, que representa al grupo, que recoge el dinero de las distintas familias y toma nota de más encargos».
«Estas personas ¬añade el ex mafioso¬ vendían la droga y tenían necesidad de armas (...) porque preferían, bajando el precio de la droga, armas en vez de dinero». «¿Pero armas grandes! No les servían los kalashnikov, sino los lanzamisiles, las bombas...».

«Era muy bella y refinada»
Respecto a la mujer que contactaba con el «Clan» tras realizarse las entregas, Raffaele S. recuerda que la conoció en una reunión que tuvo lugar a principios de 1999 en un restaurante de Milán. Allí, según su declaración, estuvieron presentes el dirigente del «Clan Genovés» Felice Bonetti, una tal Carmine Taccone, la mujer y sus guardaespaldas.

«Podría reconocerla si la viera. Estuvo invitada por Bonetti, en Montemarano, durante siete, ocho o diez días». «Se llamaba María o Lucía, no me acuerdo, pero era una mujer muy bella, bien vestida y de modos refinados», afirmó.
En el interrogatorio, la Fiscalía italiana le preguntó de nuevo si había estado en alguna «negociación importante respecto a grandes cantidades de armas», y el «arrepentido» señaló que «con los españoles, con la señora española». «En aquél restaurante de Milán esta mujer pidió si era posible tener... en vez del equivalente en dinero», dijo, y reiteró que habló de «lanzamisiles, armas grandes». El ex mafioso recuerda que Bonetti «tuvo un encuentro con un Mayor o Teniente del Ejército checo (...) de dos metros, anciano, que podía suministrar armas». «Bonetti me habló de él y me dijo: Nos puede dar bombas, lanzacohetes, que les pueden servir a los españoles».
El militar «también tenía metralletas, pistolas, kalashnikov, armas pequeñas que a los de España no les interesaba».

«Ala de mosca» de Eta
Este «personaje», que identifica en su declaración como «el Patriarca», «tenía relaciones con Turquía para importar heroína».
Raffaele R. dice que «los españoles sólo venden cocaína y hachís; la heroína llega de Turquía, de Paquistán y de Uzbequistán; de esta parte pueden suministrar la heroína y las armas, mientras que de esta otra, los de la Eta, la cocaína y el hachís».
En la declaración judicial, el ex mafioso da detalles de la entrega de droga que realizaron los «correos españoles» y que motivó la posterior reunión con la mujer misteriosa en Milán. «Felice Bonetti me dijo: me tienen que llegar ocho kilos de cocaína de España. Él la llamaba ala de mosca a la cocaína que tenía que llegar de España».

«Tenía que ir a Milán a una cita en la zona militar, y dicha zona está cerca de Taccone. Tenía una cita en un motel, en la provincia de Milán. (...) Llegaron dos correos españoles que tenían la droga (...), no obstante el problema era cómo sacarla del coche; se trataba de dieciséis paquetes de medio kilo cada uno». Según dice, «la primera vez que fui a Milán conocí a las dos muchachas correos, que me dejaron sus números». Respecto a esta entrega, Raffaele S. recuerda que Carmine Taccone llamó a Amedeo Genovese diciéndole «que la cocaína no era buena, que no era apta para su mercado, y que traería problemas».
Por otra parte, el «arrepentido» recuerda que «Bonetti me propuso ir a España, a formar parte de esta organización durante ocho o nueve meses; me traería a Italia cuatro o cinco mil millones (de liras), pero debería cometer actos terroristas».

Hasta 100 kilos de cocaína
Ante la pregunta de los investigadores sobre si creyó la propuesta de Bonetti, el declarante aseguró que era de verdad un auténtico «personaje»: «Si alguien te manda desde España ocho kilos de cocaína y coge el dinero después de un mes o mes y medio, debe ser por fuerza un personaje, sino ¡no te los manda! Esta organización manda ocho kilos de cocaína sin dinero...». «Una organización manda cincuenta, sesenta, setenta, cien kilos de cocaína a Bonetti, que se los da a los Mangone, a los “Fransuá”, a los Tamarisco, a los Valentino de Nápoles, sin dinero, fiándose; eso significa que Bonetti debe ser un personaje; incluso el mismo hecho de que Bonetti estuviera al corriente de los espionajes, de los mandatos, de las investigaciones de la D.D.A., además de su propuesta: ¿Por qué no te vienes conmigo? Nos vamos a España».

Asesinato y soborno
Asimismo, Raffaele S. relata en su declaración otros hechos relacionados con la actividad del «Clan». En concreto, se refiere al homicidio de «De Cristofaro», el «atentado contra Marinelli en el Cineplex», extorsiones y sobornos. Según afirma, «Modestino Genovese estaba detenido en la cárcel de Lanciano y el director (no el actual) tiene una amistad especial con él y con Amedeo Genovese». Éste tuvo un permiso de 15 días porque Modestino regaló al director de la prisión, según él, un reloj de oro de casi 3 millones de libras. Por otra parte, desvela que el «capo» Felice Bonetti mantuvo contactos con miembros de la banda en «el sur de España», algo que viene a confirmar la línea de investigación que seguía la Guardia Civil en 1997 para interceptar la financiación de Eta. Sin embargo, las pistas aportadas ya no son tan relevantes, pues los mafiosos habrán cambiado su «modus operandi». De hecho, la Policía detuvo el pasado mes de mayo en Sant Joan Despí (Barcelona) a dos miembros del «Clan Genovese» que habían iniciado las gestiones para «organizar una nueva vía de transporte ilegal de drogas desde Barcelona hacia Italia», según informó entonces la Policía. Se trataba de Roberto Iannuzzi y Adolfo Palinuro, sobre quienes también habló con detalle el «arrepentido» en su declaración. En concreto, se refirió a ellos cuando explicó el motivo por el que participó en la reunión de Milán. «Felice Bonetti era muy amigo de Roberto Iannuzzi; Amedeo Genovese recurrió a Iannuzzi que, en aquel momento, tenía mayores conocimientos que Amedeo en el sector de los estupefacientes, para encontrar una vía de suministro del mismo, y éste le presentó a Bonetti; (...) a las siguientes citas con Bonetti me mandó a mí junto a Palinuro».

Mayor: «Eta es una mafia»
Respecto a las pesquisas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sobre la financiación de Eta, en 1997 el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, manifestó que «Eta es una mafia y se aproxima a organizaciones hermanas que están al lado de la droga y la prostitución». «Los mercados donde tiene que comprar Eta le exigirán probablemente estar introducida en más de un negocio relacionado con la prostitución, el blanqueo de dinero, la droga...; Eta no tiene principios morales y éticos que le limiten», aseguró entonces.
Estas declaraciones se produjeron después de que la Guardia Civil hallase indicios de que la banda se estaba financiando con negocios vinculados al narcotráfico. Las sospechas se acrecentaron a raíz de la detención de Emilio Arrizabalaga Ruiz de Azúa, a quien entonces se le relacionó con el «comando» que secuestró a Ortega Lara. Arrizabalaga aparecía y aparece como titular de negocios inmobiliarios en el Campo de Gibraltar, en las localidades de San Roque, Algeciras y la Línea de la Concepción.

Aznar lo apuntó en 1997
El 4 de agosto de 1997, el presidente del Gobierno, José María Aznar, comentó las posibles conexiones entre Eta y las redes internacionales de narcotráfico, de blanqueo de dinero y de compraventa ilegal de armas: «Unas gentes que torturan a Ortega Lara en un agujero durante año y medio, que asesinan a Miguel Ángel Blanco (...), que han matado a centenares de personas en este país, no me extrañaría absolutamente nada que usaran estas vías para financiarse», aseguró Aznar. Además, añadió que «disponemos de indicios al respecto». Un mes después, durante la VII Cumbre hispano-italiana que se celebró en Bolonia se dio a conocer que existían «serias sospechas de que Eta puede estar en contacto con el crimen organizado italiano».
Son muchos los antecedentes policiales que relacionan a miembros de la banda con el narcotráfico, como la detención en 1984 en La Haya de tres etarras con gran cantidad de heroína que, según declararon, iba a ser canjeada por armas y munición.

En junio de 1988, la Policía francesa detuvo a Michel Dulucq, supuesto narcotraficante internacional de drogas y armas, en compañía del presunto etarra Manuel Paz González. Tras la captura de María Isabel Urdangarín, la Policía encontró 91 kilos de cannabis, 30 gramos de cocaína y diverso armamento. Por último, está el caso del ex etarra José Luis Folgueras, detenido en Jaén por la Policía en diciembre de 1996 con un cargamento de 150 kilos de cocaína.
Tras conocer la «confesión» de Raffaele S., fuentes de la Audiencia se preguntaron con ironía si los asesinatos de Eta a «narcos» en los años 80 sólo eran para «limpiar Euskadi».

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