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Recortes de Prensa     Miércoles 16 Octubre  2002
Savater anuncia la manifestación “contra el nacionalismo obligatorio” en el País Vasco
Agencias Libertad Digital 16 Octubre 2002

Contra el régimen nacionalista
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 16 Octubre 2002

EL ARREGLO VENDRÁ DEL ESTADO
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC  16 Octubre 2002

PROCLAMA CANTONALISTA
Jaime CAMPMANY ABC 16 Octubre 2002

Doble golpe a ETA
Editorial El Ideal Gallego  16 Octubre 2002

¡Traidor! ¡Traidores!
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz  16 Octubre 2002

Plan de Ibarretxe
Cartas al Director El Correo 16 Octubre 2002

Discurso jeremiaco
Cartas al Director El Correo 16 Octubre 2002

Un juez vincula, por primera vez, a sectores radicales catalanes con el «entorno de ETA»
F. Velasco - Madrid.- La Razón 16 Octubre 2002

Aznar, el PP y el escenario catalán
Francisco MARHUENDA La Razón 16 Octubre 2002
 

Savater anuncia la manifestación “contra el nacionalismo obligatorio” en el País Vasco
Agencias Libertad Digital 16 Octubre 2002

El filósofo y escritor Fernando Savater ha presentado este martes la manifestación contra el "nacionalismo obligatorio" que se celebrará el próximo sábado en San Sebastián, a iniciativa del colectivo Basta Ya. Se trata del primer acto convocado por no nacionalistas y que no viene precedido por un atentado inmediato.

 El colectivo “Basta Ya” no dispondrá de autobuses como los que fletan los nacionalistas para asistir a tantos actos como quieran. Cuando el colectivo Senideak organiza viajes para visitar a presos etarras, entre otras cosas, el Gobierno vasco no duda en subvencionar el transporte en autobuses. De hecho, el Ejecutivo de Ibarretxe concede cerca de 50.000 euros anuales a esta organización en concepto de subvenciones. Hay muchas facturas que lo demuestran. Hay más costumbre por organizar actos proetarras y nacionalistas que los encaminados a denunciarlo.

Por eso, “Basta Ya” anima a los ciudadanos a acudir y demostrar que también hay no nacionalistas en el País Vasco. Será este sábado 19 de octubre en San Sebastián. "Salimos a la calle para devolver la confianza a la gente y decirles que viven en una comunidad cívica", declaró Fernando Savater en un encuentro con periodistas extranjeros.

Esta manifestación, cuyo lema será "nacionalismo obligatorio no, ciudadanía constitucional", es una protesta "contra el nacionalismo que se antepone como única solución a los problemas del País Vasco", afirmó Savater. Además de personas amenazadas en el País Vasco y simpatizantes de los principales partidos, la plataforma espera reunir también, a partir de las 17:30 horas, a buena parte de los 200.000 vascos que han abandonado la región en los últimos años, para "defender por un día la pluralidad en el País Vasco".

Al final de la manifestación, será leída una declaración en español, euskera y en francés, ya que habrá una participación importante de este país mediante la asociación vasca “Vivre ensemble” (Vivir juntos), ya que, según Savater, "los vínculos históricos y culturales serían más fáciles, incluso, sin violencia"."Pedimos a los nacionalistas que aplacen cualquier proyecto independentista hasta que se acabe la violencia", añadió el filósofo.

Contra el régimen nacionalista
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 16 Octubre 2002

EL PRÓXIMO sábado, 19 de octubre, a las cinco y media de la tarde, nos vamos a juntar en San Sebastián unos miles de ciudadanos vascos dispuestos a anunciar que paseamos por la calle, luego existimos; que tenemos cara y ojos, luego no somos una invención; que pensamos de forma diferente al régimen nacionalista y que no por eso dejamos de ser vascos, o pasamos a ser malos vascos o vascos de Segunda B al borde del descenso.

Después de 25 años de régimen nacionalista, de uso y abuso del poder, de tejer y no destejer una tupida red de influencias, de crear un ominoso sistema de favores siempre pendientes de cobro; después de cinco lustros de monopolizar la enseñanza, los medios de comunicación, el vasto pesebre de las subvenciones y tantas cosas más que nos permiten hablar con propiedad de régimen nacionalista; después de todo eso, van los empresarios vascos, se salen del guión previsto y dicen que el plan de Ibarretxe para la fractura social y la ruptura política puede empobrecer el País Vasco y acelerar su marcha hacia el abismo. Un segundo después de semejante ejercicio de lucidez, el gran timonel Arzalluz, desde su mandíbula Neanderthal, ya le ha puesto el letrero al presidente de los empresarios: no es un buen vasco.

Qué cosa esta, nos hemos pasado cuarenta años de dictadura franquista soportando que a los pocos que luchábamos contra ella se nos tildase de malos españoles , no españoles o antiespañoles , y ahora, con la democracia, otro dictador nacionalista reparte carnés a golpe de hisopo y distingue entre los vascos pata negra , es decir, los nacionalistas, maten o no, y antivascos, mueran o no, aquéllos que no están dispuestos a someterse a la formación del espíritu nacional. Pero cinco lustros de hegemonía nacionalista, lubricados por la muerte y el miedo sembrados por sus primos nacionalistas de Zumosol, no son suficientes para tapar lo obvio: los planes de Ibarretxe rompen la convivencia, ahuyentan las inversiones y envilecen el país. El bueno de Román Knorr tendrá que sufrir de todo a partir de ahora. No se excluye que le insulten por ese apellido, tan alemán desde hoy y que sin embargo suena tan vasco cuando el que lo lleva es nacionalista de EA; ya le han reprochado que haya vendido su empresa KAS a los norteamericanos.

Estamos ante actuaciones propias de un régimen mafioso: fuera de la parroquia nacionalista no hay salvación. Atentos a este hombre, porque es posible que en unos meses, harto ya de estar harto, abandone el País Vasco y se sume a la lista de los 200.000 vascos que han hecho lo mismo en los últimos quince años. Contra todo esto nos manifestaremos el sábado en San Sebastián, a las cinco y media de la tarde.

EL ARREGLO VENDRÁ DEL ESTADO
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS. Periodista y escritor ABC  16 Octubre 2002

HAY un error político, y en buena medida antropológico, que está en la raíz del nacionalismo y que es compartido por muchos socialistas y lo que queda del comunismo, vascos y no vascos. Este error, de gravísimas consecuencias políticas, consiste en creer que los problemas del País Vasco sólo afectan a los vascos y sólo por ellos deben ser resueltos.

La política de Ardanza no fue sino un intento de ser consecuente con esta idea cuando quiso aplicar a la política vasca el principio del «ámbito vasco de decisión». Los nacionalistas están dispuestos a aceptar otras identidades partidarias y culturales en la medida que se definan como vascas y hagan, por tanto, abstracción de todo planteamiento estatal, español. La apertura de los nacionalistas a los que no lo son llega hasta este límite: el punto de vista debe ser vasco y debe «diferenciarse» de forma beligerante de cualquier otra cosmovisión.

Sin esta agresiva nitidez, vergonzosamente, casi siempre con mala fe intelectual, muchos ciudadanos no nacionalistas piensan del mismo modo que aquéllos. Eguiguren, el jefe de fila del socialismo pactista, acaba de confesarlo. Lo ha reconocido de forma petulante ayer en las páginas de El País al escribir: «El único arreglo posible seguirá basándose en el pacto interno»... «tiene que ser la sociedad vasca la que haga frente a ese desafío». En definitiva añora a Ardanza en quien él y otros pusieron tantas esperanzas; reclama el principio del «ámbito vasco de decisión» sin citarlo y excluye y ridiculiza las intervenciones desde el Estado al reducirlas a soluciones «de las oficinas» «de Madrid», como soluciones espurias, extrañas y perjudiciales. Lo escribe en vísperas de la manifestación de San Sebastián. Es una invitación al desistimiento del viaje.

La posición de Eguiguren es patética. Después de haber llevado a su partido al desastre y al PNV a una hegemonía que le permite plantear la independencia a corto plazo, sigue insistiendo en que la solución vasca es una cuestión exclusivamente de las fuerzas vascas, es decir, de un pacto reducido al ámbito vasco. Y digo que la tesis es patética por cuanto ese es el terreno de los nacionalistas, donde ellos son hegemónicos y tienen todas las posibilidades de llevar adelante sus objetivos. ¿No es capaz de ver Eguiguren que los nacionalistas ya habrían conseguido sus objetivos estratégicos si no fuera porque la pugna real se mantiene en el ámbito estatal, en «Madrid», en el Parlamento español, en la Audiencia Nacional, en los asientos de la voluntad española de la que el Estado es una consecuencia, y no sólo en el ámbito vasco? Si la batalla se hubiera dado aquí «solamente», ya la mayoría abertzale habría cumplido su calendario independentista. Su criptonacionalismo puede más que la obviedad. Para mantener sus principios más íntimos, sus más queridas obsesiones, los Eguiguren imaginan abstractamente una hora de la verdad en la que saldrá la solución y que no será sino un pacto vasco, de la sociedad vasca, salido «de las entrañas» (?) vascas, no de las organizaciones políticas estatales, sin que pueda contar el resto de los españoles que han muerto por la convivencia en el País Vasco, ni las instituciones que articulan la convivencia de todos y que son el resultado de la voluntad de toda la nación española, incluida la vasca pese a quien pese.

Los Eguiguren, Elorza, Madrazo... son nacionalistas aunque no lo reconozcan porque, como los nacionalistas, niegan el Estado, no aceptan que el País Vasco sea «una parte» del Estado y que los problemas de esa «parte» lo son del todo. Por lo mismo la postura de los Eguiguren supone una negación de la nación española que se define como una voluntad colectiva. Ya sé que a estas gentes la idea de nación española les da igual, incluso les parece algo nefasto, y les parece eso porque en realidad creen en la nación vasca, en la voluntad colectiva de los vascos frente a la voluntad colectiva de los españoles. Por eso aunque critiquen a los nacionalistas creen que tienen un plus respecto a los demás y les reconocen una cualificación. Divergen del nacionalismo por los aspectos confesionales y sociales que ha tenido éste en su concreción histórica pero comparten con él, a veces hasta en lo etnológico -disimuladamente, claro- la razón de ser vascos, la razón de sentirse vascos. Para estas gentes de izquierda los nacionalistas han exagerado los principios hasta el punto de hacer una distinción inaceptable entre ciudadanos de primera y de segunda. Ellos no llegan a tanto, su afirmación de lo vasco está en el límite con lo español. A partir de ahí ni un solo paso. Todo termina en las fronteras del ámbito vasco.

Estos sedicentes estatutistas niegan de hecho la Constitución porque no aceptan la virtualidad de la voluntad nacional. Por lo contrario, hacen profesión de fe de la «diferencia» -no del particularismo, no de las peculiaridades culturales, no del cultivo de la lengua- nada menos que a la hora de decidir acerca de las soluciones de la convivencia, lo cual es una afirmación in nuce de un Estado -asociado o no- y de una nación. Cuando en su artículo el señor Eguiguren vuelve a reclamar el pactismo ¡a pesar de todo! lo que quiere decir simplemente es que para bien o para mal los arreglos se harán en casa.

Hay algo que no ven estas gentes de izquierdas, socialistas o tardocomunistas y es que, de seguir el método que proponen, ganarán siempre los «vascos de primera». Ya han ido ganando a lo largo de este último cuarto de siglo. Triunfaron en las últimas elecciones autonómicas y volverán a hacerlo («barrer» según algunos) en las municipales. Por supuesto, con Terror. Y aún habría más Terror si no interviniera el Estado. Para esto sí es posible que Eguiguren acepte el Estado: para luchar contra el Terror pero no para buscar las soluciones políticas. El señor Eguiguren y sus compañeros de partido y lo que queda del PCE deberían saber que si la batalla del Terror hubiera sido exclusivamente una cuestión de vascos, quizá ya no existirían ellos como políticos en activo. O aún peor. Pero, hay una razón última por la que no estoy de acuerdo con estos vocacionalmente perdedores y masoquistas de la vida- no sólo de la política-: el problema vasco, la cuestión vasca, la convivencia vasca nos pertenecen a todos los españoles, porque lo dice la Constitución pero, sobre todo, porque nos lo dice la Historia y una cosa que se llama solidaridad y un sentido insoslayable del compromiso con la defensa de la vida y de las libertades. Y porque este problema, esta cuestión, esta enfermedad moral e intelectual sólo tendrá arreglo desde el Estado, desde la solidaridad nacional, desde las instituciones españolas, desde el espíritu, expreso, de la Constitución.

Por cierto, cuando digo que el arreglo vendrá del Estado no excluyo al País Vasco. Creo en el todo.

PROCLAMA CANTONALISTA
Por Jaime CAMPMANY ABC 16 Octubre 2002

VAMOS a dejarnos de una vez de las medias tintas y las medias palabras, y vayamos directamente al grano. Todo eso del «Estado asociado» que propugna Ibarreche, el «federalismo asimétrico» de Pasqual Maragall, las «naciones sin Estado», el «autogobierno pleno», la «cosoberanía comunitaria» o el «nacionalismo autónomo» son eufemismos y zarandajas. Eso son timideces de pazguato que no se atreve a presentar la lucha definitiva por la verdadera independencia. Aquí, lo que hay que proclamar de una vez por todas es el cantonalismo federal, o sea, el separatismo, pero para todos: regiones, provincias, comarcas, municipios, aldeas, parroquias y barrios.

Tenemos que resucitar el glorioso 18 de julio. Quiero decir el 18 de julio de 1873 (que también es casualidad, hombre), y hacer independientes no sólo a Cádiz, Salamanca, Sevilla o Valencia como se hicieron entonces, sino, también como entonces, a Cartagena, Almansa, Torrevieja, Bailén, Andújar, Algeciras y Tarifa, ejemplos heroicos del cantonalismo federal del siglo XIX, imitados por otros muchos municipios que se declararon valientemente naciones independientes y soberanas.

Ahí tenemos la gesta gloriosa del Cantón de Cartagena, último en rendirse a los ejércitos centralistas e invasores, y la figura egregia de Antonete Gálvez, que resistió el embate de los generales unitarios, recorrió las costas mediterráneas, desde Alicante a Málaga, en naves de la escuadra cantonal, acuñó moneda, duros de plata con más plata que los duros españoles, y sólo se rindió ante las tropas invasoras, mucho más nutridas y pertrechadas, que allí siguen desde aquella triste fecha del enero de 1874.

Si no reconocemos que España se encuentra perpetuamente dividida en sus tierras, en sus ciudades, en sus pueblos, pero también dentro de cada uno de los españoles, no podremos entender la grandeza liberadora del movimiento cantonal. Cuenta Guillermo de Torre que Unamuno solía decir que llevaba dentro de sí un carlista y un liberal en perpetua discordia, del mismo modo que también llevaba un creyente y un racionalista. El espíritu separatista nace de esta eterna contradicción que crece dentro de nosotros mismos y se expresa en la sublime decisión de un Setién, de un Arzalluz o de un Xirinacs, en los que el fanatismo religioso se empareja con el delirio político para componer la figura excelsa del salvador de pueblos.

Don Emilio Castelar, nefasto enemigo del cantonalismo, cita un texto ejemplar emitido por el cantón de Jumilla, que puede servir de modelo a los municipios independentistas del País Vasco: «Jumilla desea estar en paz con todas las naciones extranjeras y, sobre todo, con la nación murciana, su vecina; pero si la nación murciana, su vecina, se atreve a desconocer su autonomía y a traspasar sus fronteras, Jumilla se defenderá como los héroes del Dos de Mayo, y triunfará en la demanda, resuelta completamente a llegar en sus justísimos desquites hasta Murcia y a no dejar en Murcia piedra sobre piedra». ¡Toma nísperos!

Doble golpe a ETA
Editorial El Ideal Gallego  16 Octubre 2002

Un miembro legal y uno histórico; un joven y un hombre maduro; uno empezando su carrera y otro con un largo historial a su espalda; al final, dos terroristas de ETA que ayer fueron detenidos, Arcaitz Melchor Hoces, de 24 años, y Ramón Etxebarria Garitacelaia, de 53. El primero fue arrestado por la Guardia Civil en Irún; el segundo, por la Policía Judicial francesa en Anglet (al sur del país), pero el efecto que se ha conseguido es el mismo, debilitar un poco más a la banda asesina y demostrarle que a ambos lados de los Pirineos existe el compromiso de continuar la lucha hasta conseguir acabar con ella. Además, la captura Melchor Hoces avala un dato del que ya se tiene constancia, pero al que cada día hay que prestar más atención, el hecho de que la kale borroka se haya convertido en la cantera más fructífera de ETA, ya que el aprendiz de asesino tiene numerosos antecedentes por actos de violencia callejera. Aun así, seguro que habrá quien insista en que esos cachorros no tienen nada que ver con la banda terrorista, que se trata de unos chicos que a través del lanzamiento de cocteles molotov o de la quema de autobuses urbanos exteriorizan su descontento con la situación que les ha tocado padecer. Pero evidentemente esa afirmación es tan mal intencionada como el intento de tratar de ocultar con planes secesionistas el clima irrespirable que se vive en el País Vasco.

¡Traidor! ¡Traidores!
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz  16 Octubre 2002

JUAN JOSÉ Ibarretxe está comprobando, hay que suponer que para sorpresa propia y de su tribu, que el País Vasco está lleno de traidores. Ya antes de embarcarse en la ronda de contactos a la que ahora dedica sus desvelos sabía el lendakari que en las tres provincias vascas existían miles de vascoespañoles contumaces empeñados en mantener vivo un conflicto secular, que podría solucionarse fácilmente si todos se aviniesen de buena fe a ser vascos-vascos de verdad, o, lo que es igual, a ser nacionalistas. Con lo fácil (y seguro) que resulta en el País Vasco ser nacionalista y con lo bien que se puede vivir aceptando la verdad revelada por Sabino Arana y toda su corte cebestial .

Lo irritante, deben estar pensando ahora Arzalluz e Ibarretxe, es que haya traidores entre los vascos-vascos de verdad. Pues, ¡cómo esperar que Román Knorr, presidente de la Confederación Vasca de Empresarios (Confebask), iba a salir por peteneras tras escuchar detenidamente al lendakari, afirmando que el plan pre-independentista de Ibarretxe constituye una medida irresponsable, que plantea un serio peligro de escisión entre los vascos y puede tener efectos económicos devastadores para Euskadi!

El asunto es de muchas campanillas, teniendo en cuenta quien es Román Knorr y a quienes representa. El asunto es de muchas campanillas salvo, claro, que el tal Knorr sea lo que desde el PNV se han olido de inmediato, en cuanto se ha conocido su sospechosísima forma de actuar: es decir, que sea un traidor de tomo y lomo.

Pues, miren por donde, ahora resulta que lo es. Para la tranquilidad completa de Ibarretxe, su jefe natural, Xavier Arzalluz, se ha apurado a declarar la doctrina oficial sobre el nuevo español que ha sido descubierto emboscado entre los vascos-vascos de verdad. Román Knorr no dirige una asociación de empresarios, sino de funcionarios; Knorr está, además, vendido a los americanos y entregado a la gran banca; y, por si todo ello no bastase, Knorr es, en fin, un peón del propio Aznar, a quien los del PP le dieron escrito el papel en el que Confebask criticaba la propuesta de Ibarretxe.

¡Nada nuevo bajo el sol! El procedimiento consistente en descalificar al discrepante, llamándole ¡traidor!, es casi tan viejo como el hombre. De hecho, el traidor fue en España durante toda la Edad Media el alevoso, es decir, el vasallo que rompía el pacto de fidelidad que lo ligaba a su señor. Esa es justamente la idea que late desde hace años en el pensamiento de los guardianes de la ortodoxia peneuvista: la de que todo el que no rinde vasallaje al partido-nación que dirigen sin permitirse un solo titubeo es un traidor.

Plan de Ibarretxe
Victoria García Ruiz/Gernika-Vizcaya Cartas al Director El Correo 16 Octubre 2002

Cómodamente instalado entre la dureza del PP y el salvajismo de ETA y sus allegados, el señor Ibarretxe sigue presentando su plan para una nueva convivencia, obviamente nacionalista. Entretanto, Arzalluz avisa a los jóvenes de que ellos sí verán la independencia. Pero...la realidad es terca y sigue otras vías: ETA avisa que no admitirá una Euskal Herria libre sin Navarra y el País Vascofrancés (tenemos ETA para toda la eternidad) y los gobernantes alaveses anuncian que abandonarán la Comunidad Autónoma si se plantea la independencia. ¿Se extrañan los nacionalistas de que los empresarios planteen sus quejas? ¿Usted invertiría sus ahorros, viendo estas cosas, en un sitio así?

Discurso jeremiaco
Andoni Eustasi Emparan/Balmaseda-Vizcaya Cartas al Director El Correo 16 Octubre 2002

El discurso nacionalista oscila entre jeremiaco y broncón, según quién y dónde hable. Pero en una u otra tesitura ahora repiten la palinodia de que el Gobierno central no ha conseguido acabar con el terrorismo en el País Vasco, aunque lo llevan combatiendo más de 30 años. La maldad del argumento tiene una doble vertiente. Por un lado, el Gobierno vasco lleva el mismo tiempo, está al lado del problema y tiene, teóricamente, medios y recursos humanos y técnicos suficientes para combatirlo. ¿Resultado? Y por otro, hay quien cree que hubiera bastado con que se hubiera limitado a 'dejar hacer', en lugar de adoptar una evidente postura de sentirse muy incómodo en el combate al terrorismo de nuestros connacionales etarras.

Un juez vincula, por primera vez, a sectores radicales catalanes con el «entorno de ETA»
Prohíbe que una presunta colaboradora del «comando Barcelona» reciba visitas de «amigos»
La vinculación de movimientos radicales catalanes a los postulados de la banda terrorista ETA, a su entorno, ha sido puesto de manifiesto por primera vez por un juez. En concreto, por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Madrid, en un auto dictado ayer en el que prohíbe que la presunta colaboradora del «comando Barcelona» Laura Riera reciba en la cárcel a determinados «amigos» militantes de esos movimientos. Laura Riera está acusada de facilitar, desde su trabajo del Ayuntamiento de Tarrasa, a ETA matrículas de vehículos camuflados de las Fuerzas de Seguridad.
F. Velasco - Madrid.- La Razón 16 Octubre 2002

Laura Riera, para quien ayer la fiscalía de la audiencia nacional solicitó 10 años de cárcel por un delito de colaboración con el «comando Barcelona» de ETA, solicitó recibir la visita en la prisión de madrid-mujeres de nueve amigos. Esta petición fue rechazada, tras el informe preceptivo de la coordinadora de seguridad, por la dirección del centro penitenciario.

Por este motivo, presentó recurso de queja ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciara número 2 de de Madrid, que es el competente para resolver las cuestiones relativos a las internas de esa prisión.
El titular del juzgado, en un auto dictado ayer, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, desestima la pretensión de la presunta colaboradora de ETA porque para la autorización para que un interno reciba en prisión a amigos puede denegarse, «como en el presente supuesto, por evidentes razones de seguridad».

En este punto, la resolución judicial señala que prohibir la comunicación que pretendía mantener en la cárcel con Francisco A. A., Marta C.S., Raimon C.F., David E.L., Enma G.M., Carlos G.C., Aleix L.A., Jorge P.S. y Alejandra R.B. está justificada «en razones de seguridad al estar vinculadas dichas personas al entorno de ETA, pues consta que son personas que militan en movimientos radicales catalanes próximos a las tesis de las organizaciones encuadradas en el denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco». Por ello, añade el auto, de acuerdo con la doctrina del TC, «no autorizar comunicación con persona que comparte los mismos postulados violentos es razonable y no infringe derecho alguno del interno, ya que esta peligrosidad puede llegar a exigir un control de los datos que el interno pueda suministrar a dicha organización». Además, «en evitación de riesgos de fuga o represalia del centro penitenciario, y para generar, además, el clima de seguridad imprescindible para el desarrollo de la actividad penitenciaria».

Matrículas desde el trabajo
Por otro lado, la fiscalía de la Audiencia Nacional presentó su escrito de acusación sobre los presuntos miembros y colaboradores del «comando Barcelona». La acusación pide 36 años de cárcel para Fernando García Jodrá, José Ignacio Cruchaga y Lierni Armendáriz. Para Zigor Larredonda y Diego Sánchez Burría ¬hijo de un comisario de policía¬ solicita 12 años de prisión.
Respecto a Laura Riera, pide que una condena de 10 años de cárcel, acusada de facilitar a ETA, aprovechándose de su trabajo en la sección de multas del Ayuntamiento de Tarrasa, matrículas de vehículos camuflados de las Fuerzas de Seguridad. ertzainas enfadados contra los convenios de balza. Cerca de un centenar de agentes se concentraron ante la sede del Gobierno vasco en Bilbao, con los rostros cubiertos con caretas de «ertzainas enfadados», para exigir al consejero de Interior, Javier Balza, que abra la mesa de negociación de renovación del convenio, que caducó el 31 de diciembre. El sindicato Erne, mayoritario, realizará movilizaciones semanales en pro de esta reivindicación.

Aznar, el PP y el escenario catalán
Francisco MARHUENDA La Razón 16 Octubre 2002

En estos momentos parece bastante probable una derrota de CiU en las próximas autonómicas. La sustitución de Pujol no era fácil, pero los errores que han cometido alejan a Artur Mas de la presidencia de la Generalitat. En las filas convergentes ha cundido el desánimo ante una derrota que comportaría perder la rentable maquinaria del poder, que han monopolizado desde 1980. Centenares de militantes de CiU llevan desde entonces ocupando cargos y se pueden encontrar buscando trabajo. Una derrota comportaría la descomposición de la federación nacionalista y aseguraría un largo período de socialismo en Cataluña.

La coexistencia entre Pujol y Mas no funciona. Cada vez que habla el primero eclipsa al segundo, cuyo liderazgo no acaba de consolidarse. Creo que Maragall, un personaje caótico y con un discurso acomodaticio en función de las coyunturas, puede obtener un gran resultado electoral. El líder socialista sólo vende humo, pero cuenta con una bien engrasada maquinaria. No hay que olvidar que ganó a Pujol en votos, aunque no en escaños, en las pasadas autonómicas. La derrota de Mas representa un escenario complicado para el PP, tanto en Cataluña como en la política nacional.

La duda es si está preparado ante una situación que a estas alturas es mucho más que una hipótesis de trabajo. La política del PP en Cataluña ha estado condicionada hasta el momento por los intereses de la gobernabilidad. Cuando no se tenía mayoría absoluta porque se necesitaban sus votos en el Congreso. Ahora tanto por el temor de debilitar al gobierno catalán, lo que beneficiaría al PSC, como por el deseo de no mostrar la imagen del rodillo. Esto ha comportado que el PP de Cataluña haya quedado relegado, a diferencia de lo que ha pasado en el País Vasco o Andalucia, a una posición residual o anecdótica en la estrategia de los populares.

La llegada de Piqué viene condicionada por estos seis años en los que CiU se ha aprovechado de los éxitos de la gobernabilidad y las inversiones con un PPC convertido en comparsa. Es un momento en el que los nacionalistas quieren conducir el debate a los planteamientos soberanistas, los papeles de Salamanca o un mayor autogobierno. Aznar se juega mucho y supongo que es consciente.

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