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Recortes de Prensa     Miércoles 30 Octubre  2002
Rojo se equivoca
Editorial ABC 30 Octubre 2002

La trampa del gobierno de concentración
Luis María ANSON La Razón 30 Octubre 2002

Guevara, con un par
TONIA ETXARRI/ El Correo 30 Octubre 2002

Una Constitución para Europa y los Estados
Editorial ABC 30 Octubre 2002

Mas constituciones igual a mas cachondeo
Nota de Editor 30 Octubre 2002

Paseíllo Ibarretxe
Cartas al Director El Correo 30 Octubre 2002

El frente nacionalista del PSOE, punto débil del Pacto Antiterrorista
Libertad Digital  30 Octubre 2002

La juez Alonso dice que los etarras asesinan por «convicciones» y no como simples delincuentes
F. Velasco - Madrid.- La Razón 30 Octubre 2002

Grupos radicales e independentistas provocaron los violentos disturbios
ÁNGEL MARÍN ABC 30 Octubre 2002

Rojo se equivoca
Editorial ABC 30 Octubre 2002

EL secretario general de los socialistas alaveses, Javier Rojo, se ha movido entre las buenas intenciones y la puerilidad política más absoluta al proponer un gobierno de concentración en el País Vasco, formado por nacionalistas y no nacionalistas dado que, según justifica con tono de desistimiento, el panorama político no va a cambiar. Para mayor preocupación, Rojo ha afirmado que su propuesta está respaldada por el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero. Conviene que éste aclare cuanto antes si realmente patrocina la idea de Rojo, o se ha tomado su nombre en vano, porque un gobierno de concentración no es congruente con el discurso actual del PSE sobre la propuesta soberanista de Ibarretxe, ni con la actitud del propio Rojo, quien ha sacado a Álava del proyecto de nación libre asociada. Incluso el nacionalista Emilio Guevara, futuro candidato del PSE a las Juntas Generales de Álava, ya ha dicho que la «propuesta es inviable». Y ciertamente lo es, no tanto por dificultades operativas o similares, sino por el abismo político que media entre el PNV y los partidos constitucionalistas, similar al que hizo ilusorias las listas conjuntas que también propuso en su día Javier Rojo.

La realidad es que, en este momento, no hay posibilidad de crear proyectos políticos conjuntos con el nacionalismo vasco, porque tanto Ibarretxe como su partido han diseñado una estrategia en la que no hay nada que compartir con los no nacionalistas. Lo necesario en el País Vasco no es concentrar el gobierno sino compartir intereses y objetivos comunes, opción descartada por el lendakari desde que presentó su proyecto de nación libre asociada, que encierra un orden nacionalista de prioridades incompatible con el que defienden el PP o el PSE. Mientras Ibarretxe se preocupa de movilizar su poder institucional y social para realizar el proyecto hegemónico nacionalista, con consenso o sin él, con terrorismo o sin él -según Arzalluz-, populares y socialistas tienen que ocuparse de cuestiones tan básicas como proteger la vida y la integridad y afanarse en completar candidaturas. En la mejor de las interpretaciones cabe pensar que Javier Rojo se ha dejado llevar por un impulso benévolo, inercia de las viejas relaciones transversales del socialismo con el nacionalismo. Ahora bien, que haya planteado ese impulso con forma de propuesta política es una irresponsabilidad que confunde y desorienta, porque, puestos a buscar fórmulas de gobierno multilateral, las circunstancias no son ahora mejores que en 1998, cuando el socialismo vasco decidió romper el gobierno de coalición con el PNV y EA. Esta experiencia histórica del PSE ilustra las palabras de Rojo y le aconseja más prudencia para un futuro próximo en el que el nacionalismo vasco someterá a la sociedad un proyecto sin margen para la transacción.

La trampa del gobierno de concentración
Luis María ANSON La Razón 30 Octubre 2002
de la Real Academia Española

Suena bien. Pero es una trampa. Un Gobierno de concentración en el País Vasco quiere decir que continúe el PNV en Ajuria Enea, que se renuncie a la alternativa. Lo que las Vascongadas necesitan es un Gobierno sin el PNV, que lleva demasiado tiempo en el machito y que está construyendo un PRI vasco al que cada vez será más difícil derrotar. Por un puñado de votos no se consiguió en las últimas elecciones. La alianza PP y PSOE estuvo a un paso de hacer saltar al PNV del Gobierno vasco.

Lo que ha propuesto ahora Javier Rojo es que, si fracasa el disparate del plan Ibarreche, se derive hacia un Gobierno de concentración, lo que significa de verdad que el PNV continúe en el poder, aliado de nuevo con el PSOE, es decir, la vieja fórmula fracasada, tan querida por el felipismo y su entorno mediático.
El PSOE sabe que perderá las elecciones generales de 2004, a pesar de los aspavientos y las celebraciones nostálgicas, pero confía en que el PP no alcance la mayoría absoluta. Eso permitiría a los socialistas intentar la operación Baleares a escala nacional, la alianza de todos los partidos contra los populares y, entre ellos, naturalmente el PNV. De ahí la indecisión sobre la fórmula realmente válida en el País Vasco que es la alternativa al actual Gobierno de la marioneta bienamada del ayatolá Arzallus.

Guevara, con un par
TONIA ETXARRI/ El Correo 30 Octubre 2002

Cuando ETA rompió la ficción de su tregua y mató a Buesa, el asesinato le marcó profundamente, como a tantos ciudadanos vascos de bien. Pero desde que el PNV había suscrito el Pacto de Lizarra y negoció con ETA ese polémico texto con posdata sin firma, el ex diputado general barruntaba que el PNV que él había conocido en el 78 no era el mismo. Y que si en el 79, el PNV en vez de apostar por la autonomía lo hubiera hecho por la independencia, él, desde luego, no se hubiera afiliado. Durante muchos años ha sido posible sentirse nacionalista autonomista, sin ser independentista. Ahora, Arzalluz, Ibarretxe y Egibar van situando el listón más alto, ante la complacencia silenciosa de aquellos cargos nacionalistas que, hasta no hace mucho, reconocían que ellos se identificaban con el espíritu del Arriaga y con el Estatuto pleno.

Javier Rojo se ha ido 'trabajando' a su compañero nacionalista alavés. Y anteayer Guevara además de presentar al dirigente socialista en el Club Siglo XXI, confirmaba que se presentará, como independiente, en las listas socialistas alavesas en las próximas elecciones. Podría haberlo hecho con el PP, y estaría encantado si se confeccionasen listas conjuntas pero, de no ser así, él se identifica más con el concepto autonomista del PSE.

Todo un golpe de efecto que debería hacer reflexionar al PNV: un nacionalista como Guevara se encuentra más libre junto al PSE que en el que fue su partido. Con su paso solidario, audaz y casi romántico, ha demostrado que la experiencia, además de prejuicios, puede aportar ese punto de rebeldía democrática tan necesario en Euskadi. A su ex compañero y ex alcalde, Cuerda, uno de los nacionalistas más concienciados en la lucha prioritaria contra ETA, le parece estupendo que vuelva a la política de la mano del PSE.

Rojo, en Madrid, en presencia de Jáuregui, Rosa Díez y Patxi López, volvió a insistir en la necesidad de un gobierno de concentración. Y habló de proyectos «incluyentes». Y ese concepto, entre la audiencia, sonó a bálsamo necesario después de tanta confrontación. Y se refirió a los 200.000 ciudadanos que han ido abandonando Euskadi, en contra de su voluntad. Quiere hacer todo lo posible para que vuelvan. Y a muchos de los vascos aludidos, después de los últimos acontecimientos, les 'pide el cuerpo' censarse en Álava.

Una Constitución para Europa y los Estados
Editorial ABC 30 Octubre 2002

EL presidente de la Convención para el futuro de Europa, Valery Giscard d´Estaing ha presentado un anteproyecto de Constitución para la UE prudente, razonable y, sin embargo, no carente de ambición. La clave de esta triple virtud es que, como los padres fundadores, Giscard parte de que la Unión se sustenta en los Estados que la integran y en la conciliación de sus intereses nacionales. Frente a los nacionalismos que alentaron dos guerras mundiales, la cultura de la convivencia y del pacto arraigado en unos valores compartidos.

En el plan presentado por Giscard tan reforzados salen los Estados como el proyecto integrador. No es una contradicción. Sólo se trata de ahondar en el camino ya recorrido y de encontrar los mecanismos de conciliación que permitan ser cada día más ambiciosos. La figura de un presidente de Europa que oriente la política estratégica de la Unión, el reforzamiento de una Política Exterior y de Seguridad que no se disperse en diversas instituciones o un sistema más transparente cuando se aborde la cuestión de quién hace qué en el club son algunos de los instrumentos explorados por la Convención que pueden dar muy buen juego en el futuro.

La idea de una doble ciudadanía -nacional y europea- tiene el loable objetivo de que, en el futuro, se garantice una igualdad de derechos y obligaciones a todos los europeos. Podría ser un paso también para reforzar y dotar de personalidad jurídica a las instituciones europeas. Pero, en el camino, podría enfrentarse a diversos enredos que compliquen en vez de hacer más sencilla la vida de la Unión. Y no debe olvidarse que uno de los objetivos de la futura Constitución europea es la simplificación del laberinto normativo e institucional de la Unión.

Con todos sus altibajos, la UE ha sido hasta ahora una historia de éxito porque nunca ha pretendido debilitar, sino reforzar al Estado que es, a fin de cuentas, la institución más sólida con la que Europa ha contado en su historia. La Unión progresa para cimentar la paz en el continente y hacer frente a unas tareas cada vez más complejas que un Estado en solitario no podría resolver. Pero nunca ha sido la Unión pretexto ni para diluir el Estado y ni mucho menos para crear un super-Estado.

Los planes de Giscard han concitado el apoyo de la mayoría de los Gobiernos y de las instituciones europeas. Aún debe recorrerse lo más arduo del camino, cuando de los grandes principios se pase al terreno del detalle práctico. Ése será el momento de las grandes controversias. Pero ya en su arranque la futura Constitución europea pone de manifiesto la contradicción entre el proyecto integrador de la UE y los planes soberanistas del PNV. En la Unión caben los Estados y las Autonomías. Pero un Gobierno autonómico sólo podría estar presente en las reuniones del Consejo de la UE cuando represente al Estado español tras haberse alcanzado una posición común de todas las Autonomías. Es la fórmula de los lander alemanes; la única posible. Y aun así habría que discutir si tal participación es la fórmula más eficaz para defender los intereses nacionales más complejos. Cualquier intento de soslayar ese principio a través de la Convención está condenado al fracaso. Los Quince asumen que, cuando se aborde el reparto de competencias, ésta será una tarea que llevarán a cabo sólo los Estados, que después serán muy libres de reorganizar su Administración interna de la forma que les parezca más conveniente. Es ésta una cuestión que ni se debate, porque ni un solo socio está dispuesto a discutir en la Convención el grado de descentralización de su Administración.

Mas constituciones igual a mas cachondeo
Nota de Editor 30 Octubre 2002

Ahora tenemos una constitución que nadie cumple, pasito a pasito tendremos dos, que tampoco cumplirán. Esperar algo razonable del Parlamento Europeo, después de los dos años que nos han vacilado mientras parían la contestación de que "el reconocimiento de los derechos lingüísticos o las cuestiones relacionadas con discriminaciones lingüísticas internas a los Estados miembros no entran en el ámbito del Derecho comunitario", es una locura.

Y que vengan diciendo que "no debe olvidarse que uno de los objetivos de la futura Constitución europea es la simplificación del laberinto normativo e institucional de la Unión", cuando por estas latitudes hay un enorme sinfín de boletines oficiales, no deja de ser un insulto al sentido común.

Paseíllo Ibarretxe
Ángel Pérez Butrón/Las Arenas. Vizcaya Cartas al Director El Correo 30 Octubre 2002

Ibarretxe sigue con su paseíllo. Tiene, al parecer, una fórmula mágica con la que nos quiere hacer felices a los vascos. Pero tiene un problema. Un montón de vascos no queremos una felicidad impuesta, no queremos 'su' felicidad en 'su' país ideal. Por contra, sí queremos un país 'respirable', donde respiremos libertad, donde las instituciones sean las primeras dando ejemplo, cumpliendo la legalidad y las normas acordadas democráticamente. Un país donde los proyectos políticos de cada uno se adecúen y sometan al sentido común trabajando para lograr amplios consensos sociales que hagan perdurar en el tiempo dichos acuerdos, donde la lucha contra la violencia sea un objetivo prioritario de todas las fuerzas democráticas.

Sin embargo, el señor Ibarretxe, con sus erráticas propuestas y su cada vez mayor soberbia, ha optado por representar sólo a una parte de esta sociedad, los nacionalistas. Su último acto, en La Casilla, apoyado como un verdadero 'hoolligan' por el neonacionalista Madrazo, ha sido reirse del propio Estatuto y de paso de todos los vascos. Presentar 'su' propuesta soberanista el día del Estatuto no ha estado bien. Parece necesario recordarle que, mientras no acordemos otro u otros marcos de funcionamiento, la Constitución y el Estatuto son nuestras referencias, y es deber de todos los demócratas defenderlos con todas nuestras fuerzas. Señor Ibarretxe, si ha intentado cohesionar a este país, su fracaso no puede ser más estrepitoso. Deje pasar la luz, dimita por favor.

El frente nacionalista del PSOE, punto débil del Pacto Antiterrorista
Libertad Digital  30 Octubre 2002

El eje Maragall-Elorza-López viene actuando por el acercamiento al PNV desde hace tiempo. Patxi López, el más reciente, aún no ha dado demasiados pasos pero su ascenso al puesto que ocupaba Redondo Terreros evidenció lo que ahora está pasando. Los otros dos vértices –Maragall y Elorza– son, desde el principio, detractores confesos del Pacto Antiterrorista y partidarios de la ruptura con el Estado.

 Sobre Elorza, ya ha quedado claro que su apuesta es “vasquista” <http://www.libertaddigital.com/./noticias/noticia_1275321089.html>. Sigue la doctrina marcada por Jesús Eguiguren, actual presidente del PSE tras la operación Redondo, y autor del texto que propiciaba un referéndum como salida. En cuanto al líder del PSC, tiene costumbre de hablar del País Vasco como campo de operaciones de su particular idea federalista. Las alusiones son numerosas:

• En agosto de 2001, la revista Época desvelaba cómo Gemma Zabaleta se había comprometido con Maragall para elaborar un documento sobre el federalismo que sería debatido en el seno del socialismo vasco. Todo partía de las fabulaciones sobre la Antigua Corona de Aragón (en ello están también Antich, Iglesias y Plá) y la conocida buena sintonía entre Maragall y Pérez Touriño, amigo de los puentes hacia el BNG. Con los socialistas vascos también de su lado, este sector presentaría una alternativa a la “visión unitaria de España” basada en la fuerza de los nacionalismos. Pero en el PSE había pocas figuras dispuestas a ese giro, entre ellos, Redondo Terreros. Ahora, con Patxi López y Gemma Zabaleta, la operación cobra más importancia.

• El 12 de febrero de 2002, Maragall atacó el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, firmado en diciembre por PP y PSOE, en “el estilo y en la forma”. Criticaba la exclusión del PNV y volvía a coincidir con Odón Elorza, el principal detractor. Por aquellas fechas, los líderes nacionales del PP y el PSOE tuvieron que emplearse a fondo para demostrar que el Pacto no peligraba, algo que ya se está empezando a escuchar en demasiadas ocasiones.

• El 5 de marzo de 2002, le tocaba a la Ley de Partidos. Para el líder del PSC, son “los partidos vascos” los que han de decidir sobre la ilegalización, restándole peso al Parlamento y al Gobierno en la decisión. Ferraz, al menos oficialmente, opinaba lo contrario. Patxi López se quedaba a medio camino entre la crítica al PNV y al PP.

• El 11 de julio de 2002, Maragall fue más directo. En su estilo habitual de elogiar para luego atacar, reconoció ante el propio Zapatero que la política del PSOE en el País Vasco no era acertada: “complica la situación”, dijo. Argumentaba que desde la oposición no se puede luchar contra las iniciativas de confrontación del PP (en el poder) hacia el PNV. La apuesta era el diálogo abierto con Ibarretxe pero desde un Gobierno socialista dirigido por Zapatero.

• A primeros de septiembre, Maragall se atrevió a exigir a Aznar un gesto hacia Ibarretxe que “ha demostrado su lealtad institucional”. Otra vez, con el PSOE de Zapatero en el poder, las cosas serían distintas según el socialista catalán. Invitación, reto o amenaza, la presión de Maragall y los adeptos a su federalismo ya está haciendo mella en la sede de Ferraz.

Maragall, uno de los valedores de Zapatero
Y esa es una de las claves. Maragall fue una de las personas que votó a Zapatero como secretario general tras el desastre de la bicefalia. Y el líder no puede olvidarlo. De hecho, han sido muchas las ocasiones en que ha avalado su política y su modelo federalista aunque el propio Zapatero confiesa que nunca le ha oído llamarlo “asimétrico”. Ahora Maragall se está empezando a cobrar ese apoyo en forma de presión. Con ello, pone a Zapatero en un aprieto ya que el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo es uno de los activos electorales que el PSOE más exhibe para mostrar su capacidad de hacer política de Estado.

En ello están con Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y Jesús Caldera, principales artífices de la negociación con el PP y el Gobierno en diciembre del año 2000. José Blanco, sin embargo, podría convertirse en una de las puertas por las que el PSOE dejara pasar la corriente. No en vano, fue valedor de su amigo gallego Emilio Pérez Touriño, de la cuerda de Maragall, y partidario de un pacto con el nacionalismo de Beiras (BNG). Sólo Vázquez, alcalde de La Coruña, contrapesa ese peligro.

La juez Alonso dice que los etarras asesinan por «convicciones» y no como simples delincuentes
El fiscal revela en su recurso que ve como «actos legítimos» las reivindicaciones terroristas
La juez de vigilancia penitencia Ruth Alonso, quien recientemente acordó la libertad condicional del etarra Félix Ramón Gil Ostoaga ¬condenado a casi trescientos años de cárcel¬, considera que los asesinatos que cometen los miembros de la banda terrorista ETA se encuadran en «convicciones libremente asumidas». Así lo señala en uno de los argumentos esgrimidos en su resolución, en la que acordó también la libertad condicional del terrorista José Ramón Basauri Pujana, decisión recurrida ayer por la Fiscalía, al entender que su comportamiento no merece una progresión de grado.
F. Velasco - Madrid.- La Razón 30 Octubre 2002

Los permisos de salida para presos «no son útiles para el tipo de delitos ni de delincuentes que nos ocupa en este caso, cuya etiología criminal radica en convicciones libremente asumidas». Éste es uno de los fundamentos que la juez Ruth Alonso destaca en su resolución por la que acordó el pasado día 18 la libertad condicional del etarra José Ramón Basauri Pujana, quien fue condenado a 45 años de cárcel y se encontraba en prisión desde 1987.
El fiscal, en el recurso presentado contra esa decisión, pone de manifiesto que pretender establecer, «como hace la juzgadora», dos grupos de delincuentes y/o delitos ¬los comunes y los terroristas¬ «es contrario a nuestra normativa, que no distingue entre unos y otros delitos». También considera que Basauri Pujana no merece la libertad condicional porque no ha mantenido el comportamiento adecuado en prisión, hasta el punto de que el día que solicitó esa medida todavía tenía pendiente una sanción sin cancelar.

Sin embargo, la juez Alonso señala que las revindicaciones del preso en la cárcel, consistentes en carteladas, han sido ejercidas de modo pacífico y que tales actos son «legítimos». Por contra, para el fiscal, «tales actos pacíficos y legítimos realizados por el interno, conjuntamente con los demás miembros del colectivo de presos de ETA, han dado lugar a sanciones para el penado y, además, demuestran igualmente que sigue estando vinculado al resto de presos etarras, por lo que en absoluto está reinsertado, como afirma la juzgadora».

En el recurso del fiscal se destaca que un juez de vigilancia no puede progresar a tercer grado si no es por un recurso interpuesto por el recluso.
Esta cuestión ya ha sido resuelta por las audiencias provinciales de Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra, criterio que la juez Alonso no ha seguido. Éste es el argumento principal del escrito del fiscal.
Respecto al recurso contra la libertad condicional de Ostoaga, la diligencia de notificación acredita que se realizó el día 23 de octubre ¬aunque se hubiese dictado el día 9¬, mientras que el recurso se interpuso un día después, por lo que no puede considerarse fuera de plazo. La resolución del recurso correspondería a la Audiencia Nacional.

Por otro lado, los vocales de la minoría del CGPJ han solicitado al Pleno que realice un acto de apoyo a la juez Ruth Alonso, al entender que, «sin entrar a considerar la bondad o restantes circunstancias concretas de una decisión jurisdiccional, su actuación se ha mantenido dentro de los límites de la potestad jurisdiccional».
También consideran los vocales inadmisible que el CGPJ, «y en particular su presidente» ofrezcan a la opinión pública «la idea de que las decisiones jurisdiccionales susceptibles de más de una interpretación hayan de ser objeto de medidas disciplinarias si se apartan de los deseos de algunos de los restantes poderes del Estado».

Grupos radicales e independentistas provocaron los violentos disturbios
ÁNGEL MARÍN ABC 30 Octubre 2002

Unos 300 jóvenes violentos lanzaron ayer piedras, botellas, y otros objetos contra los agentes de Policía que protegían la Delegación del Gobierno en Cataluña.

BARCELONA. Diez personas heridas leves -cinco manifestantes, cuatro agentes de la Policía Nacional y uno de la Guardia Urbana- y cuatro jóvenes detenidos, dos de ellos menores, es el balance de los enfrentamientos entre grupos radicales e independentistas y Fuerzas de Orden después de que finalizara la manifestación contra la ley de Calidad en Barcelona, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía de Cataluña. Dos de los manifestantes heridos, J. A. A, de 64 años, y B. S. P., de 18, fueron trasladados en ambulancia hasta el Hospital del Mar donde les diagnosticaron una contusión cervical y una costal, respectivamente, causadas, al parecer, por los golpes de porra de la Policía. Los cuatro jóvenes detenidos, tres por la Policía Nacional y uno por la Guardia Urbana por agredir a uno de sus agentes, están acusados de daños, atentado a la autoridad y desórdenes públicos, según fuentes policiales.

Los agentes antidisturbios se vieron obligados a realizar varias cargas policiales para dispersar a unos 300 jóvenes radicales que lanzaban piedras, botellas, palos y otros objetos contundentes contra los agentes que protegían la sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña. Durante los disturbios, que duraron unas dos horas, los jóvenes violentos quemaron y volcaron contenedores, rompieron vidrios de las cabinas de teléfono y de las paradas de autobús, entre otros elementos del mobiliario urbano.

Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña declaró que los alborotadores eran ajenos a la manifestación contra la LOCE convocada por los sindicatos CC.OO, UGT y Ustec y varias asociaciones estudiantiles, a la que asistieron más de 50.000 personas según los organizadores y unas 10.000 según la Policía Local. Esta marcha, que transcurrió pacíficamente, se disolvió antes de llegar a la plaza Pla de Palau, donde está la sede institucional, porque ya estaba ocupada por los violentos.

En Lérida, un centenar de independentistas radicales se enfrentaron también a los Mossos d´Esquadra después de que finalizará la manifestación contra la reforma educativa.

Sin incidencia en la escuela privada
Siete de cada diez profesores de Primaria y la mitad de los de Secundaria de la enseñanza pública catalana secundaron la huelga, según informó la Generalitat. Los sindicatos convocantes del paro afirmaron, por su parte, que entre el 80 y 85 por ciento del profesorado catalán se sumó a la jornada de huelga. En las escuelas privadas y concertadas, menos de un 5 por ciento de los profesores secundó el paro, según el sindicato Usoc, mayoritario en el sector, y que no apoya las movilizaciones contra la ley.

La consejera de Enseñanza, Carmen Laura Gil, aprovechó la jornada de protesta para afirmar que la Generalitat recurrirá la LOCE ante el Tribunal Constitucional si «no se enmienda la parte que supone una invasión de competencias».

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