AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 4 Noviembre  2002
Mentiras sobre Europa
Alejandro MUÑOZ-ALONSO La Razón 4 Noviembre 2002

Cerrarle el bar a Arzallus
Iñaki EZKERRA La Razón 4 Noviembre 2002

Arqueología y Euskadi
PABLO MOSQUERA La Voz 4 Noviembre 2002

Otoño en el País Vasco

Editorial El Ideal Gallego 4 Noviembre 2002

Etarras residentes en América se resisten a la orden de «Antza» y «Mobutu» para «reengancharse»
D. MARTÍNEZ / J. PAGOLA ABC 4 Noviembre 2002

La sombra Pallerols
Editorial El País 4 Noviembre 2002

Cataluña y el PP
JORGE TRIAS SAGNIER ABC 4 Noviembre 2002

El desmantelamiento de la infraestructura de ETA y su entorno dificulta el pago de la extorsión por los empresarios
Madrid  Estrella Digital 4 Noviembre 2002

Mentiras sobre Europa
Alejandro MUÑOZ-ALONSO La Razón 4 Noviembre 2002

La contundente respuesta de la Comisión Europea a la propuesta secesionista de Ibarreche ¬disfrazada como «estatuto de libre asociación»¬ ha echado por tierra uno de los argumentos con que fue presentada: el de que «eso» es lo que ahora se lleva en Europa. Mentira descarada que sólo puede engañar a quienes gustan de vivir en el engaño. Para ser más exactos, es cierto que en Europa Central y Oriental ¬una zona del continente que todavía no se ha repuesto del hundimiento de los imperios seculares ni del medio siglo de comunismo¬ se dan todavía situaciones de inestabilidad que, equivocadamente, algunos tratan de resolver con fórmulas separatistas. El «divorcio de terciopelo» entre Chequia y Eslovaquia, que convirtió a un país sólido en dos minipaíses con serios problemas de viabilidad, sería el ejemplo más notable de un separatismo, fruto de la ambición de sus respectivas clases políticas, que ni siquiera se atrevieron a someter a referéndum. La congelada situación de Bosnia, con sus tres componentes internos: tirando cada uno de un pico de la manta; el proclamado separatismo de Kosovo, donde la mayoría albanesa quiere romper sus lazos con Serbia y, finalmente, la fuerte tendencia del mínimo Montenegro a hacer lo mismo con Belgrado, son casos efectivamente, de separatismo rampante ante los que la Europa sensata se lleva las manos a la cabeza porque, además, es incuestionable el peligro de guerras futuras que alienta tras esas situaciones de minifundio político.

Pero todos esos casos se dan en los Balcanes y aledaños, el clásico polvorín del continente, donde sólo hubo paz cuando los diversos pueblos aprendieron a convivir bajo la tutela protectora de los imperios, por más que los nacionalismos disolventes los calificaran falsamente de «cárceles de pueblos». En todos esos casos se han alumbrado o se pretenden alumbrar Estados claramente inviables, cuyo único horizonte de supervivencia es ponerse bajo el paraguas protector de la UE y de sus, hasta ahora, nutridos fondos. Ya es tarde, porque el proceso de ampliación está muy avanzado pero, ciertamente, la UE ha perdido la ocasión, como ha hecho con Serbia y Montenegro, de exigirles que se unieran o federaran antes de pedir el ingreso en el exclusivo club de Bruselas. Esta Europa de miniestados se va a parecer a una edición secularizada del Sacro Imperio Romano-Germánico: permítase la broma, lo de Romano, quizás por Prodi y lo de Germánico porque, indudablemente, esa configuración aumentará el peso específico de la mayor nación del continente: no en vano fue Bonn quien facilitó la desintegración de la vieja Yugoslavia.

Pero, por mucho que lo diga Ibarreche, nada de eso «se lleva» en Europa Occidental, con naciones milenarias y con fronteras consolidadas desde hace siglos. En la Convención Europea, que es un conglomerado de más de doscientas personas de la más variopinta procedencia, se pueden oír, ciertamente, las opiniones más diversas, incluidas las más pintorescas. Y siempre hay un nacionalista escocés o un «verde» despistado que propugna una Europa de las regiones con los Estados reducidos a la mínima expresión. Pero la gran corriente de pensamiento que allí se expresa quiere una Europa de los Estados, de los Estados actuales, sin margen para irresponsables aventuras nacionalistas y con las regiones sometidas al orden constitucional de su Estado respectivo. Y no se percibe, en absoluto, en ningún Estado el menor atisbo de tendencias suicidas que les lleven a esfumarse, dentro y fuera de sus fronteras, para satisfacer las insaciables ambiciones de poder de los políticos nacionalistas.
A este respecto, es curiosa la contradictoria ambigüedad de los nacionalistas que tratan de conseguir mayor presencia y mayor poder para las regiones en Europa (donde hoy sólo están en el consultivo Comité de las Regiones) cuando a lo que aspiran, sin rebozo, es a convertirse en Estados. Los Länder alemanes son, en este sentido, consecuentes porque, aunque algunos se denominen oficialmente, como Baviera, Freistaat, Estado libre, no pretenden salir de su condición regional, asentada en una sólida «lealtad federal» que no se da, por ejemplo, en el nacionalismo vasco, en el que la deslealtad hacia el Estado viene a ser como una segunda naturaleza.

Por cierto, que cuanto Ibarreche ha hablado de «Estado libre asociado» no tomaba a Puerto Rico como modelo sino que, como ha recordado Antonio Elorza, era Irlanda la referencia. No hay que olvidar que la actual República de Irlanda pasó por una fase de «Estado Libre» antes de lograr la independencia total respecto de Gran Bretaña. Relean los que han hablado de la isla caribeña El bucle melancólico de Jon Juaristi donde queda bien reflejada la «obsesión irlandesa» que ha tenido el PNV desde sus mismos orígenes, precisamente porque fue por entonces cuando Irlanda inicia su proceso, que fue más de descolonización que otra cosa. También fascinó a los primeros peneuvistas la separación de Noruega y Suecia, en 1905, elogiada por Lenin, todavía en la oposición y que ya sabemos cómo trató después a los pueblos del Imperio zarista. Por cierto, que este primer «divorcio de terciopelo» del siglo XX fue calificado por otra marxista, Rosa Luxemburgo, conocida antinacionalista, como «manifestación de particularismo campesino y pequeñoburgués», porque no se aprovechó la separación para hacer la revolución. Pero que no se preocupen Ibarreche y Arzallus porque en el caso imposible de un País Vasco independiente la revolución se la haría Batasuna y a su costa. ¿O acaso creen que ETA mata para que ellos gobiernen desde Sabin Echea?

Cerrarle el bar a Arzallus
Iñaki EZKERRA La Razón 4 Noviembre 2002

Ayer domingo este diario publicaba una larga entrevista con Antonio Basagoiti, el candidato popular al Ayuntamiento de Bilbao, que esbozaba un futuro esperanzador de cambio en el País Vasco a partir del posible desbancamiento del PNV en esa Villa que constituye el feudo tradicional del partido fundado por Arana. Basagoiti explicaba muy bien y con realismo las razones que existen para creer en esa posibilidad de cambiar las cosas con las próximas municipales. Para mí un signo de esperanza y credibilidad en la alternativa de Basagoiti está en una hazaña que este joven candidato ha llevado a cabo silenciosamente hace sólo unos días: cerrar el bar de Sabin Etxea donde Arzallus viene montado su cuartel general porque éste carecía de la debida licencia municipal. Para mí Basagoiti es ya un héroe sólo por eso. Es y será para siempre el hombre que le cerró la tasca a Arzallus.

La historia de esa tasca es tan divertida como ilustrativa del régimen de corrupción, caciquismo, alegalidad y prepotencia que el PNV ha instaurado en Euskadi desde hace un cuarto de siglo. Como los dirigentes del PNV están acostumbrados a hacer lo que les viene en gana porque creen que el País Vasco es una finca suya y porque durante muchos años nadie se ha encargado de aclararles esa confusión de un modo práctico, al edificar Sabin Etxea, o sea el búnker emblemático del partido, sobre el solar de Abando en el que Arana tuvo su casa, no dudaron en abrir una cafetería-restaurante por las bravas, sin permiso e incurriendo en una competencia abusiva y desleal con los hosteleros de la zona. Uno de esos hosteleros había denunciado el caso pero el Ayuntamiento, gobernado por el propio PNV, llevaba más de un año sin ejecutar el cierre del bar como ocurre con tantos fallos de la administración y la justicia vascas. La Euskadi de hoy es una gran sentencia fallada legalmente contra el nacionalismo pero eternamente pendiente de su ejecución, suspendida en el limbo de una desidia amañada y flagrante, perdida en el aire viciado de una alegalidad y una impunidad sistemáticas y pertinaces.

Pues bien, Basagoiti se limitó hace unos días a anunciar en una rueda de prensa que recurriría a los tribunales si el Gobierno municipal no cumplía con la ley. Así Arzallus vio, en unas horas, cómo le cerraban el chiringuito sus compañeros del partido. El hombre que estaba dispuesto a tomarse unos vinos con los del PP y que les reprochaba que sólo tuvieran unas «simples oficinas» se tendrá que tomar ahora los vinos entre ordenadores, archivos y papeles timbrados, en esas «simples oficinas» donde currela conspirando contra la democracia. O tendrá que renunciar a los vinos sencillamente y conformarse con un café de máquina. ¿Xabier, qué diría Sabin si levantara la cabeza!

Arqueología y Euskadi
PABLO MOSQUERA La Voz 4 Noviembre 2002

EL HALLAZGO de la tumba de Tutankamón supone el acto fundacional de la moderna arqueología. La ruptura del PNV en la asamblea de Artea, en las Navidades de 1984, hizo que el «Partido del pueblo vasco» se replanteara la estrategia para llegar hasta hoy. Pero, los personajes de entonces vuelven a ser y serán los protagonistas del problema vasco de mañana.

Arregui . Consejero de Cultura de un Gobierno vasco que tuvo mayoría absoluta en el Parlamento; impulsor de la radio televisión pública vasca, definida como servicio público esencial para educar(¿) a los vascos. Hoy, comentarista político, en la oposición ideológica.

Guevara . Portavoz del PNV en el Parlamento vasco, brillante en la tribuna, polémico a la hora de organizar la comunidad vasca por dentro; foralista alavés que expulsó a Garaicoechea de la presidencia del Gobierno, en la asamblea de Artea, pero que se negó a ser el lendakari. Vuelve a encabezar la polémica, y es el autor de la teoría de Javier Rojo sobre Gobierno de concentración para salvar el país.

Cuerda . Portavoz del PNV tras la caída de Garaicoechea, con un discurso incendiario contra el aparato de Sabin Etzea, posteriormente, en EA. Alcalde de Vitoria, que anduvo entre EA y el PNV, y que se definió como «el crítico de los críticos». Hoy, juguetón y oportunista, capaz de hacerle una mala pasada a quienes lo tengan enfrente si decide encabezar una lista al Ayuntamiento de la capital de Euskadi.

Garaicoechea . Ex lendakari. Exilado en un Parlamento que lo relegó a ser uno más al servicio de un tal Ardanza; presidente de EA, cuyo nacimiento acabó con la mayoría del PNV para poder hacer la construcción nacional. Hoy, es el autor de la teoría sobre la internacionalización del conflicto. Podría haber sido un Borgia.

Y, mientras tanto, el país nuestro, el suyo, el mío, contemplando como estos restos de la arqueología juegan con el futuro de los ciudadanos del norte y del resto de España.

Otoño en el País Vasco
Editorial El Ideal Gallego 4 Noviembre 2002

Tras la tumultuosa erupción en contra de los planes secesionistas de Ibarretxe, el País Vasco vive un otoño de sosiego. Quizá sea consecuencia del estrepitoso fracaso cosechado por el lehendakari en su ronda de consultas, en la que constató que ni los suyos están con él. Es posible, incluso probable, que se esté sometiendo a una especie de ejercicios espirituales frente al espejo a la espera de que desaparezca el sonrojo de sus mejillas. Pero la antedicha calma es aparente. Porque cada quien sigue tirando de la cuerda hacia su bando. Quienes poseen la fuerza legítima del orden constitucional y la lucha a muerte contra el terrorismo andan ocupados en pulir la base legal hasta sacarle el mayor provecho.

En este sentido, el Ministerio de Economía prepara un paquete de medidas para controlar los movimientos de fondos, combatir el blanqueo de dinero e investigar la financiación de ETA. Ahí es donde le duele. En el bolsillo. Las idas y venidas de los asesinos, los momentos más sangrientos y las falsas treguas, coinciden milimétricamente con los números negro o rojos en la cuenta corriente de la organización. Ahora que Batasuna no tiene capacidad de extenderle cheques a cuenta de los tiros en la nuca es el momento de clavar el estoque hasta la bola en la cruceta económica de los radicales. Mientras, el síndrome de la verborrea ha afectado al consejero de Interior, Javier Balza, quien vuelve a meter los pies en la apestosa ciénaga de la ambigüedad señalando a Batasuna como el interlocutor válido para acabar con ETA. La diferencia se ve muy clara, pese a las brumas otoñales.

Etarras residentes en América se resisten a la orden de «Antza» y «Mobutu» para «reengancharse»
D. MARTÍNEZ / J. PAGOLA ABC 4 Noviembre 2002

Los cabecillas se han visto obligados a ser más rigurosos en la captación, tras constatar que la inexperiencia de los terroristas callejeros ha precipitado caídas

MADRID. La banda está introduciendo cambios en su organización y en su estrategia, tras constatar el fracaso de la «nueva ETA», surgida de la tregua trampa, que ha basado su actividad terrorista en jóvenes sin experiencia, lo que ha provocado la detención de casi toda la cúpula y la caída de numerosos «comandos», la mayoría de ellos cuando aún no habían comenzado a actuar.

Uno de los cambios en su «modus operandi» ha sido el de otorgar mayor autonomía a los «comandos» que, al mismo tiempo, disponen de más movilidad por el territorio nacional, con el objetivo de dejar menos pistas.

A partir de esta reorganización, los grupos operativos han pasado a ser más autosuficientes con respecto al conjunto del entramado. Los propios pistoleros son los que recaban los datos sobre objetivos, cuando tradicionalmente esta labor la realizaba un «talde» de información. Los «comandos», además, han pasado a estar compuestos por un menor número de individuos, su infraestructura es la mínima y tienen un carácter más itinerante, en lugar de fijar su ámbito de actuación en una provincia concreta. Ya no se puede hablar tanto de un «Donosti», «Vizcaya» o «Nafarroa». Por ejemplo, el «comando» que estaba organizando Ohiane Bakedano tenía previsto emprender una ofensiva que iba a empezar con un atentado en Guipúzcoa, con coche bomba, contra un concejal socialista, y se iba a extender con una veintena de atentados en cadena por distintos puntos de España. Además, esta operación desveló una nueva estrategia. En efecto, se trataba de un «comando Donosti-Vizcaya», con bases terroristas en ambas provincias.

Mayor filtro para reclutar
Además, los dirigentes están intentando recuperar a etarras con experiencia para dirigir los grupos operativos. En este sentido, han puesto un filtro más riguroso en el «proceso de selección» de nuevos pistoleros. Resulta que el endurecimiento de la Ley para quienes practican el terrorismo callejero ha hecho que muchos proetarras consideren que «no merece la pena» ejercer la violencia callejera, por lo que directamente intentan dar el salto a la «ETA de los comandos». Los cabecillas temen que se les pueda «colar» una auténtica avalancha de inexpertos que ponga en peligro la seguridad de la banda.

Por otra parte, tras las sucesivas caídas, los cabecillas han reforzado las medidas de autoprotección. Así, por ejemplo, han reactivado el «aparato de seguridad» ante el temor de que haya infiltrados entre sus filas. Además, entre sus cometidos estaría revisar los manuales de adiestramiento que se imparten a los nuevos pistoleros. Los expertos barajan la hipótesis de que en aras de mayor seguridad para ellos, los terroristas intenten primar los atentados indiscriminados, mediante la colocación de coches bomba activados con temporizador, de tal forma que estén en lugar seguro en el momento de la deflagración

El caso es que los cabecillas aprovecharon la tregua trampa de 1998 para «crear» una «nueva ETA» que le permitiera salir del acoso. Así, los «comandos» pasaban a estar integrados por individuos recien salidos de la «kale borroka», mandados por uno o dos «liberados». mientras el resto eran «legales». Es decir, el hecho de que un elevado número de los pistoleros no estuvieran «fichados» convertía a la banda en «una ETA distinta, desconocida», lo que en cierto modo dificultaba las investigaciones policiales. La «escuela de prácticas» del terrorismo callejero le permitía, a corto plazo, disponer de más efectivos y, aunque fueran detenidos por su inexperiencia, siempre estaba a punto el recambio.

Los cabecillas tenían previsto que esta «nueva ETA» lanzara la mayor ofensiva contra el Estado, conscientes de que «el tiempo se les acaba», en un contexto de creciente colaboración internacional contra el terrorismo. Por eso ha echado al resto enviando a la práctica del terror a muchos jóvenes. Pero el «peaje» que está pagando en su bárbara carrera, el pago por su osadía, le está resultando especialmente caro.

Fallos de la «nueva ETA»
Desde 2000, año en que ETA hizo efectiva la ruptura de la tregua trampa, las Fuerzas de Seguridad han desarticulado 33 «comandos», a los que hay que sumar los dos «Vizcaya» que quedaron neutralizados por su propio explosivo. En los tres años anteriores fueron 13 los grupos criminales caídos. De los 6 grupos desmantelados en 2000, 5 lo fueron cuando todavía no habían empezado actuar. De los 15 «comandos» desarticulados al año siguiente, 5 lo fueron también sin llegar a estrenarse.

En lo que se lleva de 2002 han sido neutralizados 12 «comandos», de ellos tres sin haber llegado a cometer atentados. También han caído el «Madrid», que se acababa de reorganizar, y el «Donosti», tres meses después de pasar a España. Asimismo, en estos tres últimos años, la Guardia Civil y la Policía Nacional han detenido a 327 miembros o colaboradores de ETA, frente a los 136 de los tres años anteriores. Al mismo tiempo, tras la ruptura de la tregua han sido desmanteladas 7 tramas civiles de la banda, frente a 2 neutralizadas en los tres años anteriores.

«Antza», el jefe superviviente
En Francia, los reveses de ETA a partir de 2000 no han sido menos ya que desde entonces han sido detenidos 94 terroristas. Pero más que el número, resulta significativa la trascendencia de las operaciones. Así, por ejemplo, la captura de cabecillas como «Gadafi», «Iñaki de Rentería», «Txapote», «Willy», «Orlegi», Zamakola, Olarra y Múgica, unido a la retirada, quizá provisional, de «Anboto», convierte a «Mikel Antza» en el único «superviviente» de la dirección de ETA que diseñó la trampa de la tregua. Una dirección que ahora comparte con «Mobutu» y José María Zaldúa, «Korta» «El abuelo» y para la que podrían ser recuperados «Paticorto» y «Anboto».

La captura de cabecillas ha provocado un «vacío de poder». Los expertos creen que ETA se ha decantado por recuperar a veteranos, muchos de ellos replegados en América, para ocupar puestos en el «comité ejecutivo», antes que acelerar el «ascenso» de jóvenes que anteayer estaban en la «kale borroka» y ayer en el «comando».

Sin embargo, los Servicios de Información creen que la banda está teniendo dificultades para «reenganchar» a muchos de estos «reservistas». A la mayoría de ellos la dirección les dejó en su día «colgados» y tuvieron que «buscarse la vida». Muchos, especialmente los que no tienen causas con la Justicia, han conseguido arraigo y trabajo, por lo que se resisten a regresar.

La sombra Pallerols
Editorial El País 4 Noviembre 2002

La juez ha levantado el secreto de sumario sobre el caso Pallerols, relativo al presunto desvío de fondos europeos destinados a la formación de parados hacia la arcas de Unió Democràtica, el socio democristiano de Convergència. La tesis de la fiscalía, asumida por la juez, es que un 10% de las subvenciones distribuidas entre 1995 y 2000 por el Departamento de Trabajo -en manos democristianas- a los centros de formación de Fidel Pallerols fueron a parar bien a personas vinculadas a Unió, bien a la compra de locales o mobiliario para el citado partido. La oposición calcula que esas comisiones sumaron 839.152 euros.

Las reiteradas negativas de CiU y PP a la creación de una comisión de investigación parlamentaria y el impresentable informe redactado al respecto por el síndico mayor -jefe del Tribunal de Cuentas autonómico- han avivado la sospecha. Los delitos que según el fiscal cometieron los imputados serían los de prevaricación, malversación, cohecho, falsedad documental, tráfico de influencias y fraude de subvenciones.

Es sabido que, en lo tocante a financiación irregular de partidos, lo que suele aflorar no son los ingresos más fuertes, generalmente enmascarados en artificios contables realizados por auténticos artistas en la búsqueda de fórmulas todavía no tipificadas como delito o en borrar huellas cuando caen más alla de la frontera de lo legal. Los socialistas tuvieron su calvario con el caso Filesa -de características distintas: era mucho más dinero y no procedía de fondos públicos- y ahora le ha tocado el turno a Unió Democràtica.

La trayectoria de su líder, Josep Antoni Duran Lleida, se ha visto muy afectada por este escándalo, que le ha apartado de la carrera por la sucesión de Jordi Pujol. Algo que fue celebrado desde el partido hermano de federación, que tenía puestas las esperanzas en el actual conseller en cap, Artur Mas. Las revelaciones y fases sumariales del escándalo parecen ideadas por un hábil guionista especializado en intrigas políticas.

Sería de desear una pronta sentencia judicial que elimine suspicacias, pero también una mayor transparencia por parte de Unió, que debería ser la primera interesada en evitarlas. Vetar las comisiones parlamentarias y pretender que todo se ha explicado tras los trabajos de un grupo de expertos nombrados por el propio partido suena a broma.

Cataluña y el PP
Por JORGE TRIAS SAGNIER ABC 4 Noviembre 2002

EN la VI Legislatura (1996-2000) nos encontramos en el Congreso tres diputados que procedíamos, los tres, de la misma formación política, de «Centristes de Catalunya», es decir, de UCD. Claro, que eso había sido en la Transición, cuando UCD (es decir, «Centristes») era una formación política bastante más fuerte que Convergencia i Unió. Posteriormente, tanto el partido de Pujol como la formación democristiana se fueron tragando sucesivamente cualquier intento de organización política liberal-conservadora que reivindicase un «catalanismo» proyectado en la Constitución de 1978. Y así, en 1996, aquellos tres políticos que habíamos militado en UCD estábamos, Joaquín Molins en Convergencia (nacionalistas), Sánchez Llibre en Unió (nacionalistas y democratacristianos) y yo en el PP, partido heredero de la fenecida UCD, y que en Cataluña representaba un pensamiento liberal-conservador, constitucionalista y alejado del nacionalismo.

He meditado mucho sobre eso que llamamos «catalanismo», una especie de regionalismo fuerte que sirve para distinguirnos de los regionalistas y también de los nacionalistas, ya que, para nosotros, el Título VIII de la Constitución es suficiente. Al fin y al cabo, el ideal de Cambó -igualar España a Cataluña tanto en riqueza como en modernidad- se hizo realidad durante el franquismo, con cuyo régimen colaboró casi toda la gente que había pertenecido a la Lliga. Por lo que el nacionalismo de corte republicano que ha representado Pujol -integrado en la Monarquía constitucional- habría sido el heredero directo tanto del minoritario catalanismo camboniano leal a la República y a la Generalitat, como del nacionalismo republicano, siempre apoyados por los democristianos de Unió. No deben olvidarse -ni valorarse- las profundas raíces cristianas de Pujol.

En todo este escenario complejo, el Partido Popular, después de muchas batallas internas, consiguió a lo largo de estos seis años pasados serenarse y asentarse en Cataluña de la mano de Alberto Fernández Díaz, quien, como presidente de los populares catalanes, consiguió algo casi imposible en política: ser aceptado -y respetado- por todos, incluidos sus adversarios. Pero ahora, desde la Dirección Nacional del partido se ha decidido que para enfrentarse a Maragall y a Mas quizá sea mejor apostar por Piqué. A lo mejor tienen razón, pero ahí están los datos: el actual ministro prácticamente no ha puesto los pies en la sede de los populares catalanes, procede del PSUC, ha sido director general con Pujol, hizo negocios con Javier de la Rosa y, como dato altamente positivo, se le valora por haber presidido entretanto el «Círculo de Economía», entidad de gran influencia ciudadana pero desde la cual, que se sepa, nunca se han ganado unas elecciones. Desde luego, a Piqué nadie le niega inteligencia y habilidad. Ahora reivindica el catalanismo, es decir, una especie de lugar común, ya que hoy la disyuntiva está en otro sitio: en la reivindicación íntegra de la Constitución de 1978. Y para ese viaje, ¿es Piqué la gran alternativa popular de Cataluña?

El desmantelamiento de la infraestructura de ETA y su entorno dificulta el pago de la extorsión por los empresarios
La banda continúa mandando cartas en las que piden desde 5 millones de pesetas a más de 100 en algunos casos
Madrid  Estrella Digital 4 Noviembre 2002

La actividad policial y judicial desplegada contra ETA en los últimos meses, sobre todo, tras la suspensión de actividades de Batasuna llevada a cabo por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha dificultado y cortado en ocasiones los canales de ETA para cobrar el llamado impuesto revolucionario a los empresarios. Aún así, los terroristas han lanzado este mes pasado una campaña masiva de envío de cartas a empresarios, algunas de las cuales han llegado esta misma semana, y en las que piden cantidades muy variadas, que van desde cinco millones a más de cien en ocasiones.

Fuentes de la lucha antiterrorista explicaron que los últimos golpes asestados a la banda terrorista han dañado en parte su infraestructura de cobro de la extorsión, por lo que han comenzado a darse situaciones en las que los extorsionados intentan pagar las cantidades que les ha reclamado la banda terrorista y no han podido hacerlo por que los canales habituales que utilizaban ya no están o no contactan.

Esto no ha impedido que la banda terrorista ETA lanzara recientemente una nueva campaña de extorsión, que ha sido masiva y va desde pequeños negocios a grandes empresas, y que ha continuado con la llegada de cartas amenazantes durante esta última semana.

Los terroristas reclaman a cada uno de ellos cantidades distintas en función de lo que calculan pueden pagar con facilidad. Además, la insistencia de ETA está siendo mayor últimamente y algunas personas han llegado a recibir varias cartas en los últimos meses, según precisaron las fuentes consultadas, quienes atribuyen este hecho a que la ofensiva judicial lanzada contra todo el entramado de la banda puede haber perjudicado las finanzas de los terroristas.

Sin embargo, esta misma ofensiva judicial y policial también ha impedido que los canales habituales de cobro del impuesto funcionen como lo hacían habitualmente. Es el caso, según apuntan, de los depósitos que hacían algunos extorsionados en herriko tabernas, algunas de las cuales han sido cerradas por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.

Interés del cinco por ciento por demora en el pago
Esta nueva campaña de ETA se lanza unos meses después de la última de la que se tuvo conocimiento el pasado mes de junio, cuando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad detectaron que la banda terrorista había enviado una nueva remesa de cartas exigiendo a empresarios y otros colectivos el pago de esta extorsión y en la amenaza incluían un interés de demora del 5 por ciento para los que no hubieran pagado en un primer aviso.

Estas cartas de junio, en las que se pedían cantidades similares a las de otras ocasiones, incluían un mensaje intimidatorio, al igual que está ocurriendo en las últimas recibidas en octubre, para aquellas personas que no habían aceptado el chantaje de la banda terrorista y por lo tanto no habían pagado, que decía: "Tú y tus bienes pasais a ser objetivo de ETA".

Según las fuentes consultadas por Europa Press, las cartas remitidas en la nueva remesa son similares a las que han recibido los empresarios en ocasiones anteriores, incluyendo también amenazas en su contenido. El mecanismo más habitual suele ser que la organización terrorista envíe una primera carta en la que pide una cantidad.

Si no hay respuesta por parte de la persona a la que se dirige, ETA envía una segunda en un tono más amenazante. Si tampoco ésta tiene contestación, la banda terrorista escribe una tercera advirtiendo que a partir de ese momento, esa persona y sus bienes pasan a ser su objetivo.

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