AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 6 Noviembre  2002
La lengua común de los españoles
Cartas al Director ABC 6 Noviembre 2002

No lo entienden
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 6 Noviembre 2002

España desde la izquierda
NICOLÁS REDONDO TERREROS ABC 6 Noviembre 2002

Voluntarios para el País Vasco
M. MARTÍN FERRAND ABC 6 Noviembre 2002

Federalismo, xenofobia y error
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 6 Noviembre 2002

Cerco internacional a Batasuna
Editorial La Razón 6 Noviembre 2002

Aznar respalda a Mayor
Ignacio Villa Libertad Digital  6 Noviembre 2002

Gobernar contra la Ley y el Parlamento
Germán Yanke Libertad Digital  6 Noviembre 2002

Precariedad y empecinamiento
Editorial El Correo 6 Noviembre 2002

Carta abierta a Fernando Sebastián
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 6 Noviembre 2002

La verdadera divisoria política
Amando DE MIGUEL La Razón 6 Noviembre 2002

Exteriores ayudó a ir a Johanesburgo a una ONG en la que se refugió un batasuno condenado
D. Mazón / R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 6 Noviembre 2002

Annan cede las instalaciones de la ONU para que Otegi y Ternera instruyan a periodistas extranjeros
Libertad Digital 6 Noviembre 2002
 

La lengua común de los españoles
Cartas al Director ABC 6 Noviembre 2002

Una de las reformas que se pretenden hacer en el Senado es concebirlo como una cámara multilingüe, es decir, que se pueda hablar en ella no sólo en castellano, sino en catalán, gallego y vasco. Es curioso, cuando se reúnen Arzalluz, Pujol, Beiras, Otegi, Durán i Lleida y Carod-Rovira, la lengua que utilizan para comunicarse es el castellano o español, la lengua común a ellos. Y ahora nos vienen con el absurdo, además de gasto inevitable, de contratar traductores e instalar sistemas electrónicos para el Senado.

Resulta paradójico que se haya erradicado y prohibido expresamente el uso del castellano en el Parlamento y en los plenos de los Ayuntamientos de Cataluña, así como en la enseñanza (lo cual es ilegal e inmoral), a pesar de ser el castellano cooficial y lengua muy utilizada en las calles catalanas, y, en cambio, en el Senado de Madrid sí se pueda expresar uno en catalán o en vasco sin ningún problema.

Una vez más se confirma la doble moral, el doble rasero, de los nacionalistas segregadores de España.

Eduardo Jiménez. Lérida.

No lo entienden
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 6 Noviembre 2002

No hay más sordo que el que no quiere oír. Mil veces se ha dicho ya a la ultraderecha nacionalista vasca ¬Dios, Patria y Familia «vascoyvasca» ¬que la Ley de Partidos Políticos no prohíbe ninguna ideología: impide que los partidos apoyen los asesinatos. Nada tiene que ver una cosa con la otra.
Pero como no lo quieren entender, ahora pretenden que sea declarada inconstitucional. Lo inconstitucional es asesinar, y apoyar y financiar los asesinatos. No confundamos.

Las distintas actuaciones y declaraciones de Partido Nacionalista Vasco y EA suenan a bravuconada. Han encontrado un puntito más para tensar la cuerda en sus relaciones con «el Estado».
Desde el punto de vista de los derechos humanos, el hecho de que estos tipos se atrevan a recurrir una Ley que defiende a los políticos que se ven obligados a llevar escolta porque están amenazados de muerte, mientras ellos comen y beben tranquilamente en sus «batxoquis», no tiene pase.
Y que se atrevan a convocar una manifestación por la Libertad cuando sus convecinos no pueden salir a la calle porque no piensan exactamente igual que ellos, es un insulto.

Así vamos caminando con esta gente que se está ganando el desprecio de cualquiera que desea que todo el mundo piense lo que le dé la gana y viva como quiera.
Están defendiendo la tortura de los secuestros, el chantaje del «impuesto revolucionario» y la brutalidad de los asesinatos vistiéndolo de «defensa de la Libertad».
Nadie ha prohibido que ellos sigan pidiendo su «independetxia». Se les exige que la defiendan democráticamente, pero no como los de Batasuna, que la defienden a tiros. Se están prohibiendo los tiros, no las ideas. Pero no lo entienden. Peor: no lo quieren entender.

España desde la izquierda
Por NICOLÁS REDONDO TERREROS ABC 6 Noviembre 2002

Prometí en el artículo anterior hacer un recorrido por los problemas de la sociedad vasca y también por sus posibles soluciones. Los conflictos son inherentes a toda sociedad moderna, también a la vasca. Sin embargo, la característica común de las sociedades democráticas no radica en sus respectivos conflictos, -cada una de ellas los tiene y bien distintos, por cierto-, sino en el compromiso político de solucionarlos según las reglas de juego democrático.

También abordé desde estas páginas el encargo doble que la sociedad española hizo al PNV: por un lado, debía tomar la iniciativa contra ETA, y por otro, debía serenar las relaciones de la Comunidad Autónoma Vasca con el resto de España, ¡qué buena falta hacía!. Todo ello, a cambio de concederle al PNV un estatus de partido privilegiado (sabemos que el privilegio consistía en una especie de pase foral).

Ciertamente los nacionalistas no han podido cumplir peor los dos encargos. Sobre la primera encomienda recuerden, por ejemplo, la legitimación que el Pacto de Estella supuso para la banda terrorista. Respecto a la segunda, no ha estado en peores condiciones nunca: el acuerdo de los nacionalistas para superar la arquitectura autonómica y la propuesta de Ibarretxe son buenas muestras de ello.

Porque después de 25 años, el nacionalismo se descuelga con la Declaración que el Lendakari realizó en el Parlamento Vasco el pasado 27 de septiembre. En ella nos encontramos con todos los lugares comunes -pero también con las ideas fuerza- del nacionalismo. Dicen los nacionalistas que no hay que mezclar paz y política, que ETA no debe manejar la agenda de los partidos políticos. Sin embargo, Ibarretxe es el primero en aprovecharse de ETA cuando afirma que su propuesta es para conseguir la paz, o cuando dice que no podemos resignarnos a vivir con la banda terrorista, y son textuales las justificaciones empleadas a la hora de defender su propuesta.

Vemos en la declaración del Lendakari ante el Parlamento Vasco que el núcleo central, que la piedra angular de la misma, es el debilitamiento de los vínculos sociales, culturales, económicos, políticos e institucionales que la sociedad vasca tiene con el resto de España. Sólo es un paso más en dirección a la independencia. Hace unas semanas, en una comida multitudinaria en Vitoria, se pudo escuchar el siguiente dialogo entre uno de los consejeros del Gobierno de Ibarretxe y un comensal:

-Comensal anónimo: «Señor consejero, supongamos, y es mucho suponer, que su propuesta fuera aprobada. ¿Sería el final? ¿Sería la última reivindicación del PNV? ¿Se darían ustedes por satisfechos?.

-Consejero del Gobierno Vasco: «Disculpe, no llego a entenderle».

-C.A.: «Sí, me explicaré. Si ustedes consiguen los objetivos de esa propuesta del Lendakari, ¿verían cumplido su programa nacionalista, sería una relación institucional que les daría plena y total satisfacción?».

-C.G.V: «Le puedo asegurar que durante 20 años, durante toda una generación, el PNV se daría por satisfecho. Hasta ahí llego, tenga en cuenta que nosotros somos nacionalistas»

Porque, ¿Cuál es el origen del «CONFLICTO»? -así, en singular y con mayúsculas, como les gusta decir a los nacionalistas para darse importancia-. ETA no es el problema, como máximo es un efecto no deseado. El contencioso lo origina esa diabólica inclinación de España -una realidad distante y distinta para los nacionalistas- a entrometerse en asuntos ajenos y muy especialmente en los del País Vasco. Como hace cien años, como para Sabino Arana, el problema es España..., el problema sigue siendo España.

A ese convencimiento nacionalista añadamos nuestras propias dudas -ese vivir desviviéndose de Américo Castro-, esa historia que nunca fue el preludio de tiempos mejores, como sucedió en el resto de Europa durante los siglos XIX y XX, exceptuando los períodos negros de las dos guerras mundiales. Una historia, la nuestra, tan poco habitual y tan poco conocida, que hizo preguntarse al propio Ortega y Gasset sobre la identidad de España, provocó exclamaciones de dolor en Unamuno: «me duele España en el cogollo de mi corazón». En ningún país de nuestro entorno, ningún otro intelectual de la talla de Unamuno o de Ortega se ha preguntado nunca, con tanta angustia, por su país. Podemos sumar a todo ello, una guerra civil terrible para todos, y lo digo desde el inequívoco lado de los perdedores, y cuarenta años caminando en dirección contraria a la de los países libres y democráticos de nuestro entorno.

Estas son las razones de nuestra debilidad, de nuestra desmemoria, de nuestros complejos de culpabilidad, complejos que nos han llevado a mantener unas relaciones extrañas con los nacionalismos periféricos y muy especialmente con el PNV. Hoy es el día en el que todavía hablamos, y me incluyo yo, de la «España democrática», de la «España plural», de la «España de las autonomías», de la «España constitucional»... Es como si la adjetivación nos permitiera enfrentarnos a una realidad, España, que a veces no nos gusta del todo. ¿Han oído a Pujol, por ejemplo, hablar de la «Cataluña democrática» de la «Cataluña diversa y plural» en términos justificativos?. Y, ¿han oído a algún dirigente extranjero expresarse como lo hace la clase política española, y muy especialmente una parte de la izquierda?

Todas estas expresiones son un magnífico ejemplo de nuestras inseguridades, mejor dicho, de las inseguridades de la clase política española. No sucede así, por suerte, en la sociedad, que tiene un comportamiento menos acomplejado y más sano.

¿Adivinan ustedes por donde va la primera receta en este segundo artículo? Sí, lo han comprendido bien. Frente a la propuesta de Ibarretxe, la Constitución del 78, que el próximo año cumplirá su vigésimo quinto aniversario. Esa Constitución, que no debe ser modificada a impulsos meramente partidarios, ni a gusto de cada cual, es la que nos ha permitido no tener exiliados, excepto aquellos que abandonan el País Vasco por la amenaza de ETA, o por el agobio del nacionalismo institucional, y la que ha permitido también que, por primera vez en nuestra historia, no tengamos presos políticos en las cárceles españolas.

Algunos nacionalistas, criptonacionalistas, y no pocos majaderos de distinto jaez, enseguida dirán: «pero esa Constitución se puede cambiar, se puede modificar y se puede enriquecer». La respuesta es obvia: sí, se puede hacer todo eso, cuando exista una propuesta inteligente sobre la mesa que, como mínimo, provoque el consenso que se exigió para que disfrutemos de la que hoy tenemos, y se den unas condiciones de libertad en las que nadie tema expresar sus opiniones.

No estoy en contra de cambiar, pero no estoy a favor de cambiar por cambiar. No estoy en contra de modificaciones constitucionales, pero sí de aquellas que son provocadas por una visión pequeña o acomplejada de España. Y en definitiva, no estoy en contra de novedades -no hay que confundir novedad con originalidad- siempre que no sean impulsadas por motivos exclusivamente electorales.

Concluyendo: a más libertad y a más democracia, a más tolerancia y solidaridad, a más Constitución, en definitiva, a más España como ésta en la que vivimos desde hace 25 años, menos fundamentalismo, menos exclusiones, menos terrorismo; en fin, menos nacionalismo como el que hoy soportamos.

Voluntarios para el País Vasco
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 6 Noviembre 2002

CUANDO la voluntad se pone por delante de la inteligencia surge la épica. En eso anda, y con mucho mérito, Pío García Escudero, coordinador de Organización del PP, que les ha pedido a los responsables provinciales de su partido listas con no menos de cincuenta voluntarios para reforzar las candidaturas en las próximas elecciones municipales del País Vasco. Nadie le podrá negar valor moral, energía cívica y actitud resuelta a la iniciativa; pero, ¿se puede fundamentar la práctica democrática en la ficción?

Sabido es que el PP y el PSOE tienen problemas en muchos Ayuntamientos vascos para completar las listas. La más elemental prudencia hace que muchos militantes, conscientes de su responsabilidad personal, no asomen sus rostros al pimpampum al que suelen someterles los partidos nacionalistas en general. Casos como los de María San Gil, Antonio Basagoiti, Alfonso Alonso y tantos otros entre los populares vascos entran en el capítulo del heroísmo y asumen para sí, en bien de la comunidad y el pluralismo, un riesgo excesivo. ¿Se puede hacer así política democrática?

Tengo la creciente y frustrante situación de que el valor cívico y la reciedumbre moral de un puñado de ciudadanos vascos, defensores de la Constitución y el Estatuto, contribuye a la falsificación de la realidad antes y mejor que a la construcción de una normalidad formal. En el País Vasco, y la recluta emprendida por García Escudero es la mejor demostración, no se dan las condiciones objetivas para el ejercicio democrático. Tratar de superarlo a golpes de voluntarismo es patriótico, abnegado y merece todo el respeto del espectador más frío y distante; pero, ¿es ese el procedimiento? ¿Queremos engañar a alguien o toda esta liturgia valerosa sólo tiene la finalidad de engañarnos a nosotros mismos?

Hablamos de un riesgo cierto, no imaginario. Hay que buscar hombres de Almería o Ciudad Real para macizar los últimos puestos en las listas para los Ayuntamientos vascos ante la carencia de suficientes ciudadanos, militantes o simpatizantes, dispuestos a la enemistad con sectores amplios del vecindario y con riesgo cierto -estadístico- de sus propias vidas. Llamarle a eso democracia es una parodia, un ejercicio colectivo, hermoso sin duda, pero distante de la realidad y de los valores previos sin los que la concepción democrática es poco menos que nada. Dos mil voluntarios de toda España para mantener la ficción de un País Vasco democrático. Sólo la altura moral y ciudadana que acompaña el gesto impide su descalificación; pero, que quede claro que el juego no es así. Cuando, sin heroísmo alguno, no se puedan cerrar las listas electorales en los municipios en los que un partido aspira a participar, sencillamente, no se deben celebrar elecciones. En democracia no se puede perder la memoria y la inteligencia debe caminar un paso por delante de la voluntad.

Federalismo, xenofobia y error
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 6 Noviembre 2002

SOSTIENE Pascual Maragall que el avance de José Luis Rodíguez Zapatero corre parejo al auge del federalismo, Javier Rojo anuncia su deseo de crear un Gobierno de concentración con el PNV en el País Vasco -vieja idea de José María Benegas y de Ramón Jáuregui-, y José Blanco reprocha a Jaime Mayor que no sepa hablar de otro tema que no sea el País Vasco, mientras le tilda de autoritario. Trinidad Jiménez, que no asistió al acto de homenaje a los concejales socialistas y populares celebrado en San Sebastián -y que tuvo como protagonista destacada a Ana Urchueguia, alcaldesa socialista de Lasarte (Guipúzcoa)-, no tiene empacho en fotografiarse semanas después junto a la corajuda edil socialista en un acto celebrado en Madrid sin la presencia de los populares.

No hay duda, los socialistas cabalgan a horcajadas de un caballo esquizofrénico: por un lado un discurso formal, de apoyo al Gobierno de España en materia antiterrorista; por otro, un amplio catálogo de guiños a los nacionalistas -especialmente, al vasco y al catalán- que permitan aislar al Ejecutivo de Aznar y a la vez faciliten el establecimiento de vínculos y complicidades que, llegado el caso, les puedan facilitar apoyos que les permitan gobernar. Poco importa que Homo antecesor Arzalluz haya dicho, por tierra, mar y aire, que su tribu se tuvo que tapar la nariz, los ojos, y los oídos para gobernar con los socialistas; poco importa que el gran timonel no haya perdido ocasión de zaherir a los socialistas echándoles en cara su espíritu boy scout , siempre listos, para acudir al regazo nacionalista en cuanto el amo chasca los dedos en demanda de apoyos. Poco importa la necesidad de que exista un mínimo patriotismo de partido, o de dignidad política; en el socialismo siempre habrá un sector que, cual amante enganchada a pesar del reiterado rechazo, estará dispuesto a acudir las veces que haga falta en demanda de auxilio al señorito nacionalista.

Sabido es que si uno nunca dice no, sus síes no tienen el menor valor. Por eso no deja de sorprender -y, al menos en mi caso, de doler-, que algunos socialistas estén siempre disponibles, con la luz verde permanentemente encendida en la capilla del taxi, para sacar del atolladero a un partido, digámoslo de una vez, que es profundamente reaccionario, militantemente xenófobo y vocacionalmente clasista y rancio. Exacto, Javier Pérez Royo, evidencia bípeda y empírica de que se puede ser catedrático y torpe a la vez, reconocía hace unos días que algo estaban haciendo mal (los nacionalistas que se llaman socialistas) cuando una persona tan cuajada éticamente, de conducta tan irreprochable como Agustín Ibarrola -encarcelado por Franco, amenazado por el terrorismo, despreciado por el nacionalismo que comprende al terrorismo, escoltado hoy por la policía-, le ponía cara de reproche cuando se cruzaba con él en la boda de un amigo común, Roberto Lertxundi, en un lujoso hotel de San Sebastián.

No sé qué más tiene que pasar para que un sector del socialismo español se caiga del guindo y compruebe que es preferible acertar con aquéllos con los que fatalmente se coincide en funerales y sufrimientos, antes que seguir equivocándose, o preparando los caminos del error futuro, con nacionalistas que han demostrado cruel indiferencia ante su dolor -como subraya el propio Javier Rojo-, que son omnicomprensivos con las delirios de los que les matan, y que llevan cosido a la chaqueta un proyecto también delirante, además de xenófobo y reaccionario.

Cerco internacional a Batasuna
Editorial La Razón 6 Noviembre 2002

El cerco judicial a los proetarras ni puede ni debe concluir en territorio español. LA RAZÓN recordaba ayer las inadmisibles relaciones con Eta y sus cómplices del dictador Castro y de su aprendiz venezolano, Hugo Chávez. La investigación judicial emprendida por el juez Baltasar Garzón ha llegado también al aparato exterior de la banda asesina y obtenido datos suficientes sobre las ramificaciones internacionales de la banda. Por eso ha pedido a las respectivas justicias de Francia, Nicaragua, Estados Unidos y Australia que colaboren en el proceso judicial abierto en España e impidan que los proetarras puedan desde fuera de nuestras fronteras continuar con sus actuaciones en locales o por medio de servidores de la red de internet. La eficacia de Garzón llega también al Parlamento europeo, del que solicita que se suspendan los pagos a Batasuna.

La investigación de Garzón, además de probar la por otro lado evidente relación entre Batasuna y Eta, es una magnífica noticia para la Justicia pues supondrá el fin de la impunidad, no sólo para los actuales líderes de la coalición sino también para quienes, en el pasado, desde la mesa de HB, tuvieron responsabilidades en una organización que hoy se sabe que era parte del crimen organizado etarra y actuaba desde la privilegiada posición de su cobertura política. Es bueno para una sociedad democrática que los delincuentes, más tarde o más temprano, tengan que pagar por sus crímenes.

Aznar respalda a Mayor
Ignacio Villa Libertad Digital  6 Noviembre 2002

Ha sido en Ávila. Veinte años después de ser elegido diputado por primera vez. Sin celebraciones, pero con un discurso claro, sólido y preparado. Un discurso, punto por punto, coincidente con lo dicho por Jaime Mayor Oreja el pasado lunes en Trujillo. El presidente del Gobierno ha puesto el dedo en la llaga; ha señalado con claridad las deficiencias, las contradicciones y las concesiones que el Partido Socialista mantiene y consiente en su discurso.

Aznar ha dejado en evidencia la ambigüedad política del PSOE en su idea sobre España, lo que debería ser la primera e indispensable piedra en cualquier discurso político. El presidente Aznar ha estado duro, incluso muy duro. Aznar, retomando al pie de la letra la citada intervención de Mayor Oreja ante el poder provincial y regional del PP. Ha estado duro pero cargado de razón en el planteamiento realizado. Los populares están respondiendo con toda la artillería a los golpes de efecto de Zapatero. Y la respuesta está siendo contundente. El PSOE, es verdad que han provocado algunos golpes que han desconcertado a un PP miedoso por las encuestas y por la sucesión; pero también es cierto que los populares cuando quieren, pueden. Y por lo que estamos viendo en estos momentos quieren y pueden: la contraofensiva es una realidad.

Es precisamente el discurso que el Partido Popular mantiene sobre un proyecto para España, su clara actitud en la lucha contra el terrorismo y su firme apuesta por la estabilidad institucional lo que proporciona una robustez indudable a su mensaje político. En este terreno nadie gana a los populares. Frente a la indefinición del PSOE, el Partido Popular ofrece seguridad y claridad en su forma de ver el futuro de España. ¡Lástima¡ que esta claridad que el presidente Aznar ha ofrecido en Ávila, no se manifieste siempre de la misma manera. Quizá el entorno "asesoril" de Presidencia es lo que frena y provoca estas apariencias de agarrotamiento.

Desde luego, con el Aznar visto y escuchado en Ávila, la famosa "tarde de gloria" de Rodríguez Zapatero en el Debate de Presupuestos no habría existido. Si al Aznar de Ávila, le hubieran dejado salir aquella tarde, Zapatero estaría camino del fracaso. Por cierto, ya en clave interna del PP, no puede pasar desapercibida la coincidencia en los mensajes y en las intervenciones de Mayor Oreja en Trujillo y de Aznar en Ávila. Los dos han ido de la mano. Los dos mantienen el mismo discurso. Una identidad de criterios que en vísperas de la sucesión, al menos, deja pistas en el laberinto de la elección.

Gobernar contra la Ley y el Parlamento
Germán Yanke Libertad Digital  6 Noviembre 2002

La presentación de los Presupuestos de la Comunidad Autónoma vasca por el Gobierno de Ibarretxe confirma una vieja evidencia: el PNV, refractario a cualquier elemental concepto de democracia, gobierna contra el Parlamento. Lo hizo antes de las elecciones de mayo de 2000, cuando fue abandonado, sólo parlamentariamente, por su socio Batasuna, y la oposición trató denodadamente de cambiar en Vitoria la política etnicista y excluyente del partido fundado por Sabino Arana. Y, después de lo que llaman el “gran éxito” de aquellas elecciones, lo sigue haciendo para constatar una doble evidencia: su falta de apego a la democracia representativa y la realidad electoral, ya que sólo superó, coaligado con EA, a los no nacionalistas por un puñado de votos. Ahora, los más extravagantes e ilegales Presupuestos se presentan en la sede parlamentaria sin apoyos suficientes, es decir, se abandonan aparentemente adelantando la acusación de que si la oposición no pasa por el aro –como no pasó afortunadamente con los del año en curso–, serán los culpables del fracaso por su “obstruccionismo”, su “inmovilismo” o cualquier otra acusación tan falsa como victimista.

Pero hay una trampa debajo de la indudable indecencia parlamentaria. El PNV da sus puntadas con el hilo de las elecciones municipales del próximo año y prefiere un procedimiento similar al del 2002. Primero, hacer imposible el acuerdo presupuestario con los no nacionalistas, lo que asegura los fondos para su política totalitaria. Segundo, no abrir una negociación directa con Batasuna para anestesiar a una parte de sus votantes, poco amiga de aventuras no aseguradas previamente. Tercero, el absurdo –absurdo, pero práctico– de aprobar con el apoyo de los etarras partidas concretas del proyecto secesionista y convertirse en el partido guía de un proceso que se ha convertido en su única prioridad.

A esa indignidad –e ilegalidad– pertenece la previsión presupuestaria de materias no transferidas. Y hay que señalar que no han sido transferidas porque no están contempladas en el Estatuto o porque no lo están del modo en que dogmáticamente el nacionalismo vasco las reclama. En el reino de la mentira, si el Parlamento no vale sino cuando le da la razón, nadie puede pretender que los mentirosos se fueran a parar ante la Ley. Sólo queda obligarles.

Precariedad y empecinamiento
Editorial El Correo 6 Noviembre 2002

La presentación por parte del Gobierno vasco del proyecto de Presupuestos para 2003 amenaza con reproducir la anómala tramitación seguida por las cuentas del presente año. La carencia de una mayoría parlamentaria suficiente para garantizar la aprobación de tan fundamental norma anual constituye, en cualquier democracia parlamentaria, un motivo de seria preocupación, de crisis política e incluso de disolución de la cámara legislativa. En el caso de Euskadi, la existencia de motivos más trascendentes de discrepancia ha permitido acomodar en las instituciones gobiernos minoritarios que sortean el trámite del debate y aprobación de los presupuestos como si se tratara de un tema menor. Prórrogas presupuestarias llevadas al límite de lo legalmente permisible, interpretaciones más que discutibles del reglamento y pactos o desistimientos milagrosos en el último momento han permitido que tanto el Gobierno vasco como las diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa o el Ayuntamiento de Bilbao hayan instaurado una forma singular de gobierno en un sistema democrático representativo: gobernar en minoría ante la imposibilidad de que la oposición compuesta por PP, PSE-EE y Batasuna coincida en la conformación de una alternativa. Tirando por elevación -como con el Plan Ibarretxe- se consigue además el clima idóneo para que el correspondiente gobierno no se vea obligado a responder de su precariedad parlamentaria. De ahí que los responsables del Ejecutivo vasco hayan vuelto a transferir a la oposición una responsabilidad que atañe fundamentalmente al Gobierno: lograr la aprobación de las cuentas públicas por la mayoría de la Cámara. El hecho de que semejante desprecio a los mínimos con que todo gobierno ha de contar para transitar por la legislatura se manifieste una vez que la anómala resolución presupuestaria del año anterior se encuentra recurrida ante el Tribunal Constitucional demuestra que el empecinamiento es la auténtica seña de identidad de un Gobierno que se halla en puertas de reeditar los momentos más penosos del final de la anterior legislatura.

La anotación al margen de aquellas cantidades previstas para inversión o gasto que al entender del Ejecutivo Ibarretxe corresponden a materias pendientes de transferencia que su Gobierno ha decidido atribuirse representa un nuevo añadido de controversia. Las comunidades autónomas -como las demás instituciones- están habituadas a hacer uso de su capacidad de fomento para gestionar áreas competenciales concurrentes con las que corresponden a la Administración central o a otras administraciones. Esta práctica puede resultar comprensible y hasta conveniente, pero también puede representar una asunción arbitraria de competencias que lejos de obedecer a necesidades ciudadanas objetivas responda a impulsos de oportunismo político. Parece evidente que en el caso del Gobierno vasco el propósito adquiere una dimensión estratégica supeditada a los objetivos últimos del Plan Ibarretxe. Por inexplicable que resulte que veintitrés años después de la aprobación del Estatuto sus previsiones no hayan sido desarrolladas, la unilateral asunción de competencias por parte del Gobierno vasco constituiría un proceder admisible únicamente si quien decidiera actuar así demostrara previamente -ante la sociedad y ante los tribunales- que la Administración central se ha negado sin causa justificada al cumplimiento del Estatuto y que, además, no ha atendido a las obligaciones que implica el ejercicio responsable de cada una de las competencias atribuidas.

Carta abierta a Fernando Sebastián
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 6 Noviembre 2002

He leído con expectante atención su epílogo al libro La Iglesia frente al terrorismo de Eta. Ni qué decir tiene que su rotunda condena de la violencia como instrumento de acción política, su certera visión del balance negativo que para la estabilidad de las sociedades democráticas plurales representan los procesos de secesión territorial y su firme recomendación a los partidos nacionalistas moderados de anteponer a cualquier legítima reivindicación de autogobierno la defensa de las víctimas del terror en perfecta unidad con el resto de organizaciones e instancias democráticas, merecen el aplauso de todas las personas de bien. Semejantes afirmaciones reconfortarán a muchos espíritus doloridos y despejarán incertidumbres en no pocas conciencias confusas.

El hecho de que usted declare que las actuaciones y la naturaleza misma de Eta son absolutamente inmorales, contrarias a la ley de Dios y a la moral humana más elemental, y que aquéllos que colaboran directa o indirectamente con este grupo criminal se colocan fuera de la comunión cristiana, aporta sin duda en estos momentos un elemento de clarificación muy valioso no sólo para los católicos, tanto laicos como ordenados, sino para el conjunto de la ciudadanía.

Sin embargo, su escrito contiene un error conceptual de extraordinaria gravedad que, al contrario de sus lúcidas y valientes consideraciones antes citadas, puede contribuir muy negativamente a prolongar la tensión suministrando argumentos a los sectores que apoyan o disculpan la barbarie etarra. Además, no conviene que usted olvide, sobre todo por el sagrado ministerio que ejerce, que las falsedades en el campo intelectual suelen acabar generando desviaciones éticas de considerable alcance. Un razonamiento equivocado es, en determinadas cuestiones, pecado mortal.

Cuando usted postula la existencia de un conflicto político en el País Vasco entre los que desean ser exclusivamente vascos y los que se sienten a gusto simultaneando esta condición con la de españoles, y recomienda a continuación buscar un punto de encuentro sensato en un contencioso que, según usted, la transición no resolvió completamente, sitúa el centro de gravedad del problema en un lugar improcedente. Esta zona de equilibrio ya existe y es la Constitución de 1978, síntesis generosa entre la cohesión nacional y el amplio reconocimiento de las singularidades culturales, históricas e institucionales de las Comunidades Autónomas. Si se cambia arbitrariamente el origen de coordenadas a cada embate particularista siempre en sentido centrífugo, la herida no cierra nunca y el desenlace inevitable es la catástrofe. Usted, a diferencia de alguno de sus ilustres hermanos en el episcopado, no entra afortunadamente en la categoría de compañero de viaje. Revise a fondo esta parte de sus planteamientos, o quedará incluido en la de despistado útil.

La verdadera divisoria política
Amando DE MIGUEL La Razón 6 Noviembre 2002

El suceso de la ilegalización de Batasuna (que paradójicamente significa Unidad) ha sido o está siendo de extraordinario interés. Tradicionalmente, desde hace más de un siglo, las fuerzas políticas se polarizaban según el eje izquierda-derecha. Así lo es también hoy, pero el suceso mentado revela que hay otros campos magnéticos para polarizar los partidos y las ideologías. Lo que cuenta ahora es un misterioso imán que agrupa, por un lado, a los políticos que se sienten ante todo españoles y, por otro, a los que anteponen otros sentimientos.

Esos últimos a sí mismos se llaman nacionalistas, pero podrían definirse como secesionistas, separatistas o independientes. Ese polo es bastante nítido, aunque sea con la posición vergonzante o hipócrita de algunos nacionalistas que se abstienen ante la tesitura de agruparse en uno u otro polo. Pero la divisoria está muy clara. A un lado están los que, ante todo son españoles, PP, UPN, PSOE, Partido Andalucista, Coalición Canaria. En el otro polo (minoritario, todos los demás). El caso más extravagante es de Izquierda Unida (de soltera, Partido Comunista). Lógicamente, tendría que situarse en el polo de los «españoles ante todo», pero están en el polo opuesto. Esa incongruencia les va a costar todavía más votos, pues ya han perdido muchos desde los tiempos en que eran Partido Comunista de España. Ahora no son ni partido, ni comunista, ni de España.

Lo malo de la interpretación que propongo es que el polo de «españoles ante todo» no se reconocen así. En su lugar se llaman «demócratas», lo cual es una confusión, si no una sinsorgada. ¿Es que los dirigentes y votantes del PNV o de Convergencia y Unión no son demócratas? Vaya si lo son. Lo que ocurre es que no se sienten «españoles ante todo», sino vascos o catalanes por delante de cualquier otra consideración. Otra cosa es que los sedicentes «demócratas» sean partidarios de la actual Constitución, mientras que los del polo nacionalista quieran alterarla. Pero lo fundamental es que la Constitución considera a España como una nación indivisible. Esa es la esencia del sentimiento de «españoles ante todo». Los nacionalistas no pasan por ahí, sean de izquierdas o de derechas. Aquí cuentan más los sentimientos que las ideologías propiamente dichas. Lo malo es que lo que está tan claro no se reconozca.

Con la excepción de Izquierda Unida, en los demás casos el hecho de polarizarse hacia el extremo natural significa reforzar su respectivo apoyo electoral. Todos pueden ganar votos en términos absolutos si aumenta la participación electoral. Lo cual es muy legítimo. Resulta extravagante que unos partidos se acusen a otros de ajustarse a los «intereses electoralistas». Lo contrario sería insensato, que es el caso de Izquierda Unida. Quien gana más orientándose al polo de «españoles ante todo» (mal llamado constitucionalista) es el PSOE. Dios le bendiga.

Exteriores ayudó a ir a Johanesburgo a una ONG en la que se refugió un batasuno condenado
Iñaki Equísoain, edil de Berriozar, se encerró en Mugarik Gabe con un grupo de insumisos
La Agencia Española para la Cooperación Internacional, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha concedido ayudas a la ONG vasco-navarra Mugarik Gabe ¬según confirmó un portavoz de dicha organización a este periódico¬, para asistir a la Cumbre de la Tierra, recientemente celebrada en Johanesburgo. Se da la circunstancia de que en dicha organización, en los locales de Pamplona, se encerraron en 1994 seis insumisos navarros que quebrantaron el tercer grado penitenciario y que fueron, posteriormente, arrestados. Uno de ellos es concejal de Batasuna en Berriozar.
D. Mazón / R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 6 Noviembre 2002

Mugarik Gabe es una ONG con sede central en Bilbao que, entre sus líneas de trabajo, «prioriza la defensa de los pueblos indígenas y la introducción de la perspectiva de género dentro de los proyectos de cooperación». Sus principales áreas de actuación son América Latina y los proyectos de educación al desarrollo en el País Vasco. Recientemente, tres miembros de esta organización se han desplazado hasta Johanesburgo (Sudáfrica) para participar en la Cumbre de la Tierra. Para poder sufragar los gastos del citado viaje, Mugarik Gabe, según confirmó uno de sus miembros a este periódico, recibió ayuda de la Agencia Española para la Cooperación y el Desarrollo, organismo que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Insumisos
En 1994, Mugarik Gabe fue «protagonista» de una protesta de seis insumisos que quebrantaron el tercer grado penitenciario al que habían sido condenados. Durante varios días, esta media docena de personas permanecieron encerrados en la sede que la organización no gubernamental tiene en Pamplona. Para poner fin a su protesta, participaron en un acto de protesta ante el Banco de España de la capital navarra por las reuniones que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial celebraban en aquellos momentos en Madrid.

Durante su protesta, los insumisos se encadenaron a la puerta del Banco de España, mientras tres personas con buzos blancos, sombreros de copa con las iniciales del Fondo Monetario Internacional y caretas desplegaban una pancarta con las letras «FMI», que pintaron con pintura roja simulando sangre. Junto a ellos, se concentraron varios cientos de jóvenes que pidieron la libertad para los insumisos presos.

Transcurridos unos minutos desde el comienzo de la protesta, se personaron en el lugar varias dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía, que disolvieron con material antidisturbios a los congregados. Según informó en su día la Jefatura Superior de Policía, en los incidentes que se produjeron, un vehículo del citado cuerpo resultó dañado y varios agentes sufrieron desperfectos en sus uniformes.
La Policía cortó después las cadenas que unían a los seis insumisos por las muñecas y, antes, la resistencia pasiva de los jóvenes, les introdujeron en un furgón policial, mientras en las inmediaciones continuaban los enfrentamientos con grupos de jóvenes.

Concejal de Batasuna
Los seis insumisos arrestados por las Fuerzas de Seguridad del Estado eran Fernando Mendiola, Íñigo Rudi e Iñaki López, todos ellos con condenas de dos años, cuatro meses y un día de prisión, así como Iñaki Equísoain y Oscar Rázquin, cuyas penas fueron de un año de cárcel.
Equísoain, según han confirmado a este periódico diversas personas, es, ahora mismo, concejal de Batasuna en el pueblo de Berriozar, cuna de la coalición abertzale en Navarra. Según las personas consultadas, Equísoain es «un significativo militante» del partido cuyas actividades han sido suspendidas cautelarmente durante tres años por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Incluso su nombre, según las fuentes consultadas, fue contemplado para integrar las listas de los batasunos de cara a las elecciones autonómicas del próximo año antes de las acciones judiciales emprendidas por Garzón.

Annan cede las instalaciones de la ONU para que Otegi y Ternera instruyan a periodistas extranjeros
Libertad Digital 6 Noviembre 2002

La ONU no ha dudado en dar cobertura a un partido que está suspendido y en proceso de ilegalización. Al frente estaba Josu Ternera, ex jefe de ETA y sobre quien pesan once asesinatos. Kofi Annan ha cedido un local en Ginebra para que realicen su propaganda dentro de la gira europea que están llevando a cabo. Aznar ha protestado “enérgicamente”. España es uno de los mayores financiadores de Naciones Unidas.

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, protestó enérgicamente (en lenguaje diplomático, claro está) ante el secretario general de la ONU, Kofi Annan, por la presencia de miembros del partido Batasuna, suspendido de funciones en España el pasado mes de septiembre, en la sede de las Naciones Unidas para Europa. Otegi señaló que “para el PP el problema vasco se reduce a un problema de violencia y no se para a analizar el ángulo político, por eso intentaremos no caer en esta trampa y continuaremos desarrollando nuestra lucha para convencer a la opinión de manera pacífica”. España es uno de los países que más contribuye al presupuesto de Naciones Unidas, que responde adecuadamente con actitudes como la de este miércoles.

Ternera y Otegi en Ginebra
Los dirigentes de Batasuna Arnaldo Otegi, José Antonio Urrutikoetxea, más conocido como “Josu Ternera”, y Joseba Álvarez, todos diputados en el Parlamento vasco, se reunieron este miércoles con los periodistas acreditados ante la ONU, en Ginebra, dentro del marco de una gira que realizan actualmente por las principales ciudades europeas para sensibilizar a políticos e intelectuales sobre la ilegalización de Batasuna. “Hemos presentado al Estado español una propuesta de paz, y nos han contestado con la represión y la fuerza por eso creemos que la solución del conflicto vasco hay que plantearla desde el plano europeo”, aleccionó Otegi a los corresponsales. El dirigente político de Batasuna viajará la próxima semana a Dinamarca para exponer sus peculiares puntos de vista.

"Desde este momento creo que el conflicto vasco se resolvería", afirmó el representante de Batasuna. Lo que Otegi no dice es que la autodeterminación de los pueblos que prevé la Carta de la ONU, se refiere a pueblos oprimidos, sin posibilidad de desarrollo por la acción violenta de otros estados. Exactamente lo contrario que el País Vasco, que tiene el mayor índice de autogobierno del mundo, cuyo desarrollo dentro de España es grande, a nivel industrial y de renta.

Asimismo, la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, expresó al secretario general de la ONU, Kofi Annan, su "sorpresa y malestar" por la cesión de un local del edificio de las Naciones Unidas en Ginebra a diputados de Batasuna. Fuentes diplomáticas explicaron que la ministra, al conocer que tres diputados de Batasuna se disponían a utilizar instalaciones de la representación de las Naciones Unidas en Ginebra decidió llamar directamente a Annan. El secretario general de la ONU parece ignorar que este partido está en suspensión judicial y en proceso de ilegalización en nuestro país y que uno de los visitantes fue jefe absoluto de ETA y pesan sobre él once asesinatos.

Los representantes de Batasuna no se reunieron con funcionarios miembros de la ONU o de la Comisión de Derechos Humanos. Según la misión de España ante la ONU en Ginebra, la ministra de Asuntos Exteriores Ana Palacio habló el miércoles con Annan para manifestar la sorpresa y el malestar del Gobierno español por la cesión de los locales para la celebración del acto de Euzkadi Koordination. A la reunión de los proetarras acudieron medios como Radio Suisse International, la cadena RAI, las agencias Associated Press y Reuters y periódicos japoneses.

Ternera, ex jefe de ETA, investigado por once asesinatos
Tal vez habría que aclarar al secretario general de la ONU que Josu Ternera fue el máximo responsable de una banda terrorista que actúa todavía en España y que el Tribunal Supremo se declaró competente el pasado septiembre para investigar once asesinatos que epsan sobr él. Fue en 1987, en una sangriento atentado contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza. Este dato no ha sido ofrecido a los periodistas que se reunieron con los "delegados de la izquierda abertzale" como presume el diario GARA.

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