AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 7  Noviembre  2002
La cuestión que se debate: La pervivencia de España como Nación
Eduardo DE PRADO La Razón 7 Noviembre 2002

Falta firmeza
Editorial ABC 7 Noviembre 2002

Símbolos y síntomas
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 7 Noviembre 2002

¿Alternancia o cambalaches
Germán Yanke Libertad Digital  7 Noviembre 2002

El final de una burla
FERNANDO ONEGA LaVoz 7 Noviembre 2002

Despreciable desafío
Editorial El Correo 7 Noviembre 2002

La jueza misericordiosa
JAIME CAMPMANY ABC 7 Noviembre 2002

Hacia otro lado
Cartas al Director El Correo 7 Noviembre 2002

El frente nacionalista del PSOE, punto débil del Pacto Antiterrorista
Libertad Digital  7 Noviembre 2002

Oreja dice que el PSE sigue con los complejos que provocaron la “defenestración de Redondo
EFE Libertad Digital   7 Noviembre 2002

La juez Ruth Alonso, denunciada en un informe de la Fiscalía por dar trato de favor a presos etarras
Libertad Digital   7 Noviembre 2002

Gilbert Thiel: «La mayoría de las fachadas legales son parte activa de los grupos terroristas»
JUAN PEDRO QUIÑONERO ABC 7 Noviembre 2002

Los dos etarras detenidos en Francia eran los jefes del «aparato de captación»
ABC 7 Noviembre 2002

Justicia y libertad en la UE
JUAN PABLO GONZÁLEZ  El Correo 7 Noviembre 2002

La cuestión que se debate: La pervivencia de España como Nación
Eduardo DE PRADO La Razón 7 Noviembre 2002

En «El País» del 15 de octubre escribe Javier Tusell una Tribuna bajo el título de «Un neoespañolismo decrépito». Hay que aceptar que en una cosa sí tiene razón Javier Tusell: es cuando humildemente reconoce que no tiene ni idea de lo que hay que hacer, aunque luego dé a entender que lo que sí tiene perfectamente claro es lo que no se tiene que hacer. Pero si Tusell tiene la clarividencia suficiente como para humildemente reconocer que no sabe lo que hay que hacer, que la siga teniendo para aceptar que otros sí que pueden saber lo que a España conviene, o lo que España necesita.

Si ha sido clarividente una vez, puede serlo una segunda. Ese «españolismo decrépito» tal vez esté siendo hoy combatido, así por Tusell, por un democratismo anclado en 1978, por un democratismo fuera de lugar. ¿Está seguro Tusell de que hoy la disyuntiva es: una España unitarista frente a una España plural y reconocedora de las diversidades periféricas? Si así fuese, no tendríamos inconveniente alguno en alinearnos tal vez con las tesis de Tusell y estar por una España plural, frente a una unitarista.

¿Pero es esa hoy la disyuntiva? No he escuchado a nadie de HB, o de ERC o del Bloque Galego, o del PNV o de CiU, decirnos claro y alto que ellos creen en España, que aman a España, que luchan por una gran y próspera España, o que España es una Nación, pero que ciertamente la suya es otra forma de entender España: distinta de aquella que tiene el PSOE, pero sobre todo distinta de la que tienen los del PP. No. ¿Ah si el problema fuese ese! Si de lo que se trataba fuera de elegir, votar, decidirse sobre una manera de creer, amar y construir España frente a otra manera de construir, creer y amar a España.

Pero no es esa la cuestión, por desgracia. Y me temo que Tusell ni se ha enterado ni va a enterarse ya nunca, precisamente porque él y otros como él se quedaron anclados ¬pronto ya decrépitos¬ en la España de 1975-76, 1977 y 1978, que ya no existe. La España en la que Carrillo aceptaba la Monarquía y la Bandera roja y gualda para España y en la que todos los partidos de Cataluña ¬¿todos!¬ se conformaban con el bilingüismo y la cooficialidad. Esa España plural fue interpretada como un paso previo, una etapa necesaria, un estadio a quemar, para seguir avanzando. Previos celada y engaño al noble y un tanto adormilado y silencioso pueblo Español.

No creo ser yo sospecho de defender ese «neoespañolismo decrépito» que descalifica Tussell. Precisamente porque mi primer voto en 1977 fue un voto comunista, porque siempre me gustó mucho más la bandera tricolor y porque en aras al «consenso» y a la Reconciliación Nacional española voté SI a la Constitución Española de 1978, creo tener alguna legitimidad para opinar, y si no por eso, al menos en tanto que ciudadano español, que no se avergüenza de serlo, que lo defiende públicamente.

Hay una pseudoespaña que ha ido siendo sustituida por la No-España, paso previo, fruta en maduración, para llegar pronto a la AntiEspaña. Antiespaña en la que algunos en el Norte, en el Este o en el Sur hace ya tiempo que están instalados. Por eso, porque acepté esta bandera, y este himno, y este Texto Constitucional, pensando como pensaba, tengo derecho y estoy legitimado a pedir respeto, cariño y aprecio a la bandera nacional, al Himno Nacional y al Escudo. Por eso reclamo desde hace tiempo un Himno Nacional con letra, letra consensuada. Yo tampoco comulgo con el españolismo o neoespañolismo decrépito; ni con el rancio ni con el carpetovetónico. Pero no me gustará que Tusell hiciera como el perro del hortelano: ni comer ni dejar comer al amo.

Tal vez un día llegue en que sea bueno enarbolar la bandera Tricolor, u otro Himno Nacional en España u otro Escudo u otro Texto Constitucional español; pero deberán siempre ser ¬que nadie lo dude¬ la bandera de España, el Himno Nacional, el escudo constitucional y la Constitución de la Nación Española. Pase lo que pase y cueste lo que cueste. Todo menos contemplar impasibles la desaparición de España como nación y pueblo. Esa es la cuestión que se debate: la pervivencia de España como Nación, pueblo soberano y Estado unido. Esa y no otra, señor Tusell.

Falta firmeza
Editorial ABC 7 Noviembre 2002

Entraba dentro de lo posible que el parlamentario de Batasuna, José Antonio Urrutikoetxea, «Josu Ternera», no acudiera a la citación señalada para el día de ayer ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Incluso lo anunció el ex dirigente de ETA en una carta publicada en «Gara»: ni fue ayer ni irá en el futuro. Lo que no era previsible es la encogida respuesta del magistrado instructor, quien se ha limitado a acordar la detención de Urrutikoechea para que comparezca el próximo día 13. La burla de «Ternera» a la Justicia y su anunciada rebeldía a los llamamientos del Tribunal debían haber motivado una decisión contundente: su detención inmediata y su traslado por la fuerza pública a la sede del Supremo para tomarle declaración, sin consideración de la hora ni del día. Esta medida habría sido proporcional tanto a la gravedad de los hechos investigados como a la actitud desafiante de Urrutikoetxea. Sin embargo, el Instructor ha acordado una detención a plazo fijo, impropia para un acusado por once asesinatos, con una condena firme por pertenecer a ETA y que se permite la desfachatez de anunciar en prensa que desobedece al Supremo. Y éste no se ha hecho respetar. Lo que se está tramitando en la Sala Segunda es un sumario por crímenes terroristas muy graves -que comenzó el 1 de febrero pasado-, y este tipo de investigaciones, que nada tienen que ver con la tranquilidad y el sosiego del recurso de casación, requieren tensión y firmeza, virtudes de la instrucción penal irreconocibles en la decisión del instructor de la Sala Segunda. Además, el entramado etarra cuenta ahora con una semana garantizada de publicidad, que culminará probablemente con una detención convertida en una manifestación de apoyo a «Ternera». Así no se hacen las cosas.

Símbolos y síntomas
Por IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 7 Noviembre 2002

La excusa inverosímil de los motivos de seguridad entraña un reconocimiento de culpa. Por otra parte inútil, ya que los agravios nacionalistas a la bandera española no escasean y los precedentes, como la eliminación de la referencia a España de la página web de la Generalitat y la sustitución de «es» por «net», tampoco. Las querellas de las banderas ya producen hastío y la paciencia española y constitucional terminará por agotarse. Los nacionalismos pierden su legitimidad cuando atentan contra la legalidad constitucional, aunque sea pacíficamente, y desprecian los símbolos comunes, como la bandera. Las contemplaciones con el nacionalismo hace tiempo que han sobrepasado el límite de lo razonable. Además han contado con la involuntaria connivencia del dictado de la corrección política, básicamente de izquierdas, aunque no han faltado casos en la derecha acomplejada, que ha otorgado al secesionismo antiespañol una patente de corso progresista y licencia para violar la Constitución.

Basta con apelar al agravio comparativo. Habría que ver la que armaría el nacionalismo, en este caso catalán, si la bandera excluida por alguna autoridad del Gobierno «central» hubiera sido la regional. Habríamos padecido un torrente de lágrimas particularistas y un aluvión de mohínes lastimeros. Aquí todo merece respeto, menos España y la Constitución. Los gestores del nacionalismo catalán quizá ignoren que, con su fracasada agresión a España y a sus símbolos, agreden no sólo a la nutrida porción de su ciudadanía que no es nacionalista, sino también al resto de los españoles, que no consiste en una realidad abstracta sino que está formado por concretísimos gallegos, andaluces, castellanos, valencianos o manchegos. El anticonstitucional agravio a los símbolos constitucionales es un síntoma de su patología histórica.

¿Alternancia o cambalaches?
Germán Yanke Libertad Digital  7 Noviembre 2002

Si el Partido Popular no puede presentar listas en algunos municipios del País Vasco -que está por ver-, la reacción de los socialistas no debería ser nunca la de Javier Rojo: “que pidan el voto para el PSE”. Si el PP no puede presentar listas municipales, como si no las puede presentar el PSE, estamos ante un grave problema, ante una democracia desvirtuada o inexistente, que no permite bromas, frases ingeniosas ni partidismos. Javier Rojo es un socialista que ha defendido con pundonor la legalidad constitucional y las libertades ciudadanas. Nadie puede negarle esas credenciales, pero podemos preguntarnos si, en este momento, sigue creyendo, como lo hizo ante las últimas elecciones autonómicas, que el objetivo político primordial es desalojar democráticamente del poder al nacionalismo. Porque esa es la verdadera cuestión, la que justificaría en su caso listas conjuntas en los lugares más peligrosos para los constitucionales y la que tendría que estar en los programas de los partidos de los que estos forman parte.

Javier Rojo es, además, un político habilidoso que, en el maremágnum del último congreso de su partido (Patxi López versus el alcalde de Ermua, Carlos Totorika) mantuvo la distancia necesaria para que José Luis Rodríguez Zapatero le eligiera para sustituir a Redondo Terreros en la ejecutiva del PSOE y no a uno de los vencedores de la contienda política interna. Uno de sus fichajes para las elecciones locales, Emilio Guevara, expulsado del PNV, explicaba recientemente que había que vencer democráticamente a los nacionalistas y, después, tender puentes. Rojo, sorprendentemente, los quiere tender antes y en eso radica su propuesta de gobierno de concentración en una reciente conferencia en el Club Siglo XXI. Me pregunto si ese es el ambiente que el político alavés (insisto, habilidoso) olfatea en Ferraz y al que se acomoda. Es decir, si se ha renunciado a ganar a los nacionalistas y se conforma con “moderarlos” con una desvergonzada colaboración.

Si no quiere listas conjuntas y, solicitando burdamente el voto de los perseguidos, no quiere tampoco que lo dejen de ser antes de las elecciones, Rojo debería explicar si su actual posición admite pactos postelectorales con el nacionalismo, si entra en su horizonte -como cabe perfectamente en el de otros de sus compañeros políticos- intercambiar cromos entre las instituciones alavesas (en las que ahora apoyan al PP) y, por ejemplo, la alcaldía de San Sebastián. Porque me temo lo peor.

El final de una burla
FERNANDO ONEGA LaVoz 7 Noviembre 2002

A JOSU Ternera no le gusta la Justicia española. Le parece una farsa. En coherencia con tal pensamiento, no se presentó a declarar en el Supremo. Pero el chico es cortés, y ha tenido el detalle de comunicarlo a los jueces con gran aparato de propaganda: no me esperen, que son ustedes unos farsantes. El cauce elegido ha sido el reglamentario: el periódico Gara , que es donde ETA informa de sus humanitarias acciones. No en vano Ternera ha sido presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco. Y los jueces, como carecen del mismo sentido de la cortesía, no respondieron en el diario Gara , sino a través de un auto que viene a decir: que lo detengan; que lo traiga la Policía.

Hasta aquí, todo normal. Todo ocurrió según el guión previsto. Y digo «previsto», porque el episodio parece perfectamente programado. El tal Ternera, de apellido Urrutikoetxea, sin duda se dio por condenado. Sabe bien cuáles son sus crímenes. Y pensó que, por lo menos, había que montar el circo. Para sus objetivos, no es lo mismo presentarse en acto de obediencia que ser conducido a la fuerza, ante el testigo de las cámaras de televisión. No se puede predicar la represión del Estado y la Justicia de esta potencia colonizadora llamada España, y obedecer sus instrucciones. Con una detención a la fuerza, consigue presentarse como mártir ante sus partidarios.

Quienes no somos sus partidarios, nos ponemos ante el Supremo y decimos la frase hecha de que tendrá la oportunidad de defensa que él negó a sus víctimas. Y, siendo sinceros, nos alegramos de su próxima detención. Si es inocente, que demuestre que son falsas las acusaciones. Pero ya está bien de que este ciudadano viva del erario público y se ría de las instituciones en su cómodo puesto parlamentario. Ya es hora de que terminen su burla y su ficción. Eso sí: siempre le queda la posibilidad de escapar. Pero no creo que tengamos esa fortuna.

Despreciable desafío
Editorial El Correo 7 Noviembre 2002

La negativa del parlamentario José Antonio Urrutikoetxea a comparecer ante el Tribunal Supremo como imputado en el sumario abierto por el atentado de Zaragoza, alegando que no está dispuesto a participar en un «juicio-farsa», constituye no sólo una burla inadmisible a la actuación de la Justicia sino que, sobre todo, representa un imperdonable desprecio a las víctimas de una de las más cruentas acciones terroristas perpetradas por ETA. El 10 de diciembre de 1987, un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza acabó con la vida de once personas, cinco de las cuales eran niños. Su impacto en la sociedad y en las instituciones fue tan grande que las fuerzas democráticas vascas se sintieron emplazadas a rubricar un mes más tarde el Pacto de Ajuria Enea.

La imputación que pesa sobre Urrutikoetxea resulta tan grave que su incomparecencia, justificada desde la desfachatez del victimismo extremista, representa un desafío al Estado de Derecho al que las instituciones, empezando por el Parlamento vasco, debieran replicar, al margen de la lógica orden dictada por el Tribunal para que en breve responda en relación a los indicios de responsabilidad criminal en que se fundamenta dicha imputación. Pero resulta evidente que tras la desafiante actitud de Urrutikoetxea se esconde la impotencia y el desconcierto en que se encuentra sumida toda la izquierda abertzale. La aparición de un insumiso a la Justicia que aprovecha su negativa a personarse ante el Supremo y su aforamiento para provocar su detención y puesta a disposición del Alto Tribunal escenifica, con toda su gravedad, el patetismo en que se mueve la trama organizada del MLNV para mantener en activo a sus incondicionales mientras reciben el desprecio más absoluto de la inmensa mayoría de la sociedad.

La jueza misericordiosa
Por JAIME CAMPMANY ABC 7 Noviembre 2002

Cuenta el Libro Sagrado que Jesús comenzó el Sermón de la Montaña anunciando a los hombres el consuelo de las bienaventuranzas. Y dijo así cuando llegó a la quinta: «Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia». Esta confortadora bienaventuranza se ha cumplido al pie de la letra en el caso de la jueza Ruth Alonso, que ejerce la excelsa virtud de la misericordia con los etarras con mayor generosidad que Dios, porque ella no exige el dolor de corazón ni el propósito de enmienda como exige a sus criaturas el mismísimo Dios, infinitamente misericordioso, pero también infinitamente justo.

Ella ha sido misericordiosa con los asesinos etarras, y el Consejo General del Poder Judicial le ha permitido, a cambio, alcanzar su misericordia. La bienaventuranza ha quedado cumplida. Tutti contenti, todos bienaventurados, la jueza y los jueces, puñetas y ropones, y las víctimas, hala, a esperar la misericordia del Señor y también su justicia, que, como ya se ha recordado, ambas en Él residen en grado infinito.

Y si pasamos del cristianismo al Islam, ahora que está tan de moda, se podrá predicar de la compasiva cadí lo mismo que se predica de Alá. Ella, como Alá, es grande y misericordiosa. Grande es esta Ruth en su misericordia, porque mucha grandeza de ánimos y de redaños hace falta para dejar en libertad a una manada de asesinos, reunidos para delinquir y sin arrepentimiento, y encima pedir que le lleven más a su jurisdicción para ir abriéndoles la jaula como a inocentes pajarillos privados de libertad. Y si son «ellas», además de «ellos», en vez de pajarillos serían «hermosísimas palomas», o sea, como Doña Inés en el Tenorio. Misericordia por misericordia y contad, que son los muertos.

Por mucho que intente el CGPJ explicar que no pueden sus miembros inmiscuirse en las decisiones jurisdiccionales de los jueces, yo no me trago esa rueda de molino. Pregunto inocentemente: Y si por cuestión de principio, los miembros del CGPJ sabían desde el primer momento que no podían entrar a juzgar la polémica decisión de la jueza, ¿por qué regla de tres la investigan? Los respetables miembros de la minoría del Consejo, es decir, los miembros designados a propuesta del Partido Socialista y de IU, presentan de entrada una moción contra el presidente del Consejo. Y a continuación anuncian que la retirarían en caso de que se llegue al acuerdo de no entrar a juzgar la sospechosa misericordia de la jueza Ruth Alonso. Y llegan al acuerdo, claro. Es decir, sacrifican posiciones unos y otros en aras del «consenso». Oh, Consenso, Consenso, cuántos desaguisados se cometen en tu nombre.

Pues, con todos los respetos debidos a la alta institución del gobierno de los jueces, a mí esto me huele, desde cien leguas, a un pastel político, a un gatuperio corporativo y a una empanada jurídica. ¿Para qué tanto informe de la Inspección, para qué tanto trabajo de la Fiscalía y para qué tanto anuncio de abrir una investigación si esa investigación no se puede hacer y además es imposible, que decía el torero?

Hacia otro lado
Joseba Elejalde Ribacoba/Artziniega. Álava Cartas al Director El Correo 7 Noviembre 2002

Escribo esta carta desde mi condición de concejal del PP en Artziniega (Álava). Cuando mis vecinos-as la lean se darán cuenta, o así lo espero, de la difícil situación que padecemos algunas personas de esta ilustre villa. Con esta carta quiero concienciar no sólo a militantes y simpatizantes de mi partido, sino a todos los demócratas que desean una convivencia en paz. No podemos seguir mirando a otro lado mientras personas que defienden la libertad, la pluralidad y la democracia ven coartadas sus libertades y no pueden llevar una vida normal sin sobresaltos, sin mirar atrás, sin miedo. Queremos poder acercarnos a todas las personas sin que éstas se sientan incómodas por nuestra presencia o por la presencia de esos 'ángeles de la guarda' que velan por nuestra seguridad. En muchos casos nos tildan de provocadores por su presencia o por defender nuestras ideas. Por todo ello pido compren- sión, apoyo y no mirar hacia otro lado, pues nuestro destino depende de la capacidad de reacción que tengamos hacia esa barbarie que sufrimos a diario. Ante ésto sólo nos queda dar un golpe en la mesa y mirar hacia adelante.

El frente nacionalista del PSOE, punto débil del Pacto Antiterrorista
Libertad Digital  7 Noviembre 2002

El eje Maragall-Elorza-López viene actuando por el acercamiento al PNV desde hace tiempo. Patxi López, el más reciente, aún no ha dado demasiados pasos pero su ascenso al puesto que ocupaba Redondo Terreros evidenció lo que ahora está pasando. Los otros dos vértices -Maragall y Elorza- son, desde el principio, detractores confesos del Pacto Antiterrorista y partidarios de la ruptura con el Estado.

 Sobre Elorza, ya ha quedado claro que su apuesta es “vasquista” <http://www.libertaddigital.com/./noticias/noticia_1275321089.html>. Sigue la doctrina marcada por Jesús Eguiguren, actual presidente del PSE tras la operación Redondo, y autor del texto que propiciaba un referéndum como salida. En cuanto al líder del PSC, tiene costumbre de hablar del País Vasco como campo de operaciones de su particular idea federalista. Las alusiones son numerosas:

• En agosto de 2001, la revista Época desvelaba cómo Gemma Zabaleta se había comprometido con Maragall para elaborar un documento sobre el federalismo que sería debatido en el seno del socialismo vasco. Todo partía de las fabulaciones sobre la Antigua Corona de Aragón (en ello están también Antich, Iglesias y Plá) y la conocida buena sintonía entre Maragall y Pérez Touriño, amigo de los puentes hacia el BNG. Con los socialistas vascos también de su lado, este sector presentaría una alternativa a la “visión unitaria de España” basada en la fuerza de los nacionalismos. Pero en el PSE había pocas figuras dispuestas a ese giro, entre ellos, Redondo Terreros. Ahora, con Patxi López y Gemma Zabaleta, la operación cobra más importancia.

• El 12 de febrero de 2002, Maragall atacó el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, firmado en diciembre por PP y PSOE, en “el estilo y en la forma”. Criticaba la exclusión del PNV y volvía a coincidir con Odón Elorza, el principal detractor. Por aquellas fechas, los líderes nacionales del PP y el PSOE tuvieron que emplearse a fondo para demostrar que el Pacto no peligraba, algo que ya se está empezando a escuchar en demasiadas ocasiones.

• El 5 de marzo de 2002, le tocaba a la Ley de Partidos. Para el líder del PSC, son “los partidos vascos” los que han de decidir sobre la ilegalización, restándole peso al Parlamento y al Gobierno en la decisión. Ferraz, al menos oficialmente, opinaba lo contrario. Patxi López se quedaba a medio camino entre la crítica al PNV y al PP.

• El 11 de julio de 2002, Maragall fue más directo. En su estilo habitual de elogiar para luego atacar, reconoció ante el propio Zapatero que la política del PSOE en el País Vasco no era acertada: “complica la situación”, dijo. Argumentaba que desde la oposición no se puede luchar contra las iniciativas de confrontación del PP (en el poder) hacia el PNV. La apuesta era el diálogo abierto con Ibarretxe pero desde un Gobierno socialista dirigido por Zapatero.

• A primeros de septiembre, Maragall se atrevió a exigir a Aznar un gesto hacia Ibarretxe que “ha demostrado su lealtad institucional”. Otra vez, con el PSOE de Zapatero en el poder, las cosas serían distintas según el socialista catalán. Invitación, reto o amenaza, la presión de Maragall y los adeptos a su federalismo ya está haciendo mella en la sede de Ferraz.

Maragall, uno de los valedores de Zapatero
Y esa es una de las claves. Maragall fue una de las personas que votó a Zapatero como secretario general tras el desastre de la bicefalia. Y el líder no puede olvidarlo. De hecho, han sido muchas las ocasiones en que ha avalado su política y su modelo federalista aunque el propio Zapatero confiesa que nunca le ha oído llamarlo “asimétrico”. Ahora Maragall se está empezando a cobrar ese apoyo en forma de presión. Con ello, pone a Zapatero en un aprieto ya que el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo es uno de los activos electorales que el PSOE más exhibe para mostrar su capacidad de hacer política de Estado.

En ello están con Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y Jesús Caldera, principales artífices de la negociación con el PP y el Gobierno en diciembre del año 2000. José Blanco, sin embargo, podría convertirse en una de las puertas por las que el PSOE dejara pasar la corriente. No en vano, fue valedor de su amigo gallego Emilio Pérez Touriño, de la cuerda de Maragall, y partidario de un pacto con el nacionalismo de Beiras (BNG). Sólo Vázquez, alcalde de La Coruña, contrapesa ese peligro.

Oreja dice que el PSE sigue con los complejos que provocaron la “defenestración de Redondo"
EFE Libertad Digital   7 Noviembre 2002

El presidente del Grupo Popular en el Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja, ha reclamado la alternativa política como medida "urgente" para solucionar los problemas del País Vasco. Los “intentos” del PSE por acercarse al PNV hacen dudar a Mayor de la capacidad de los socialistas para convertirse en alternativa. Siguen anclados en los “complejos y las dudas” que provocaron la “defenestración de Redondo”.

En una rueda de prensa celebrada antes de reunirse con la ejecutiva local del PP de Getxo, Mayor Oreja consideró la alternancia en el Gobierno vasco "más difícil y urgente que nunca" al calificar la situación vasca de "enfermedad". "La receta es incómoda porque siempre es más cómodo prescribir aspirinas y no intervenir, pero hay necesidad de una solución drástica", recalcó.

A este respecto, destacó que "los nacionalistas no cambiarán nunca desde el poder". Por ello, apeló a la "convicción" y a la "fortaleza" para contrastar lo que interpretó como "intentos" del PSE por aproximarse al PNV. Mayor Oreja rechazó cualquier acercamiento al nacionalismo al considerarlo "como una caja de resistencia" para los partidos gobernantes. Asimismo, destacó que los partidos nacionalistas perciben estos movimientos "en clave de debilidad". Además, restó cualquier eficacia a estas estrategias: "No sirven para nada porque el nacionalismo está en otra historia", precisó.

Por ello, dudó de la capacidad de los socialistas de constituirse en alternativa, ya que "su actitud es impredecible". En este sentido, atribuyó esta incapacidad a "los complejos, las dudas y las contradicciones de esta formación" que, a su juicio, fueron las responsables de "la defenestración de Redondo". Mayor Oreja acusó a los socialistas de querer "heredar la ambigüedad del PNV", un deseo que atribuyó a la "cultura de la transición de este partido, que impone asociarse al nacionalismo en lugar de fortalecer la democracia con la idea de España".

El dirigente del PP destacó que "la alternativa al plan Ibarretxe se llama España, a la que luego se le pueden añadir muchos calificativos como la España de la libertades, de la democracia o de las autonomías". Por último, Mayor Oreja calificó de "lógica y normal" la orden de búsqueda y captura de José Antonio Urrutikoetxea "Josu Ternera" por no haber comparecido en los tribunales. "No hay que extrañarse de esta decisión. Lo único escandaloso fue su nombramiento como miembro de la comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco", dijo.

La juez Ruth Alonso, denunciada en un informe de la Fiscalía por dar trato de favor a presos etarras
Libertad Digital   7 Noviembre 2002

La Fiscalía ha dirigido un informe al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en el que acusa a Ruth Alonso, la juez de vigilancia penitenciaria del País Vasco, de otorgar diferente trato "ante situaciones idénticas" entre presos de ETA y presos comunes. Dice que ha sido amenazada de muerte y que, cuando pase todo, interpondrá querellas contra los medios de comunicación por cómo han tratado el asunto.

En el escrito al que hace referencia el diario "El Mundo", se señala que, antes y después de 1996, el fiscal ha apoyado excarcelaciones de presos de ETA, siempre que éstos optaran por la vía de la reinserción y que ya se les hubiese concedido el tercer grado. Por otro lado, el fiscal no impugnó dos libertades condicionales concedidas por Alonso a dos presos que padecían enfermedades graves e incurables. La Fiscalía denuncia que la juez concedió la libertad condicional a presos de ETA que aún estaban cumpliendo el segundo grado, mientras que se la denegó a otros internos en la misma situación. El informe expone el caso de Francisco Manuel Asensio Ramírez, a quien Alonso no concedió la condicional a pesar de haber cumplido las tres cuartas partes de su condena, "por encontrarse en segundo grado de tratamiento".

Tras detallar exhaustivamente los recursos interpuestos en cada caso frente a decisiones de Alonso, afirma que “la Fiscalía ha apoyado (y, por ende, no recurrido) las libertades condicionales de presos de ETA con previa clasificación en tercer grado. Esto es, el fiscal ha apoyado e informado favorablemente todas las libertades condicionales de presos de ETA que optaron por las vías de reinserción y a los cuales la Dirección de Instituciones Penitenciarias clasificó en tercer grado”. Se enumeran los nombres de los seis internos encuadrados en esta situación: Santiago Arruabarrena, José Miguel Latasa, Isidro Echave, Juan Antonio Urrutia, Jesús Estenaga y Unai Durán. El fiscal tampoco ha impugnado dos decisiones de Ruth Alonso por las que ha concedido la libertad condicional a presos que, aun sin reinsertarse, padecían enfermedades graves e incurables, en aplicación del artículo 92 del Código Penal. Se trata de Jon Idígoras e Iñigo Azcue.

La magistrada quiso dejar claro que admite las críticas y tras destacar que "se puede y se deben criticar las resoluciones judiciales si no se está de acuerdo y presentar recursos", mantuvo que "una cosa son las críticas y otra los insultos e inmiscuirse en mi vida privada".

Presentará querellas
Dijo también que, pese a estas descalificaciones personales y las amenazas de muerte, "no van a conseguir que deje de trabajar ni que abandone el País Vasco; no han conseguido lo que buscaban, no me han hundido, porque he recibido tantos apoyos y ánimos, incluso de gente desconocida, que con eso me voy a quedar". Aún así, ya ha anunciado que interpondrá querellas contra los medios de comunicación por las informaciones y opiniones vertidas contra ella y, sobre todo, con su creencia religiosa en la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

La magistrada, que recordó que en estas críticas se le ha calificado de "cerda" y de pertenecer a "una secta" e incluso que se le debería incapacitar para desarrollar su profesión, explicó que "con ello han conseguido que la gente me amenace a mí y a mi familia".

Gilbert Thiel: «La mayoría de las fachadas legales son parte activa de los grupos terroristas»
JUAN PEDRO QUIÑONERO ABC 7 Noviembre 2002

«Al dejar fuera de la ley los escaparates legales de las organizaciones terroristas, se les pueden cortar la luz, el gas y las subvenciones, pero al mismo tiempo se les ofrece la oportunidad de presentarse como víctimas»

PARÍS. Gilbert Thiel (Metz, 1948) es una de las grandes estrellas judiciales de la lucha antiterrorista. Como juez, ha instruido casos sensibles sobre el terrorismo corso y etarra, sobre las redes islamistas instaladas en Francia. Por vez primera, acaba de publicar un libro, «No se despierta a un juez que duerme» (Ed. Fayard), donde se cuentan por lo menudo grandes historias de la lucha contra el crimen organizado durante la última década. En su libro, el juez Thiel duda de la eficacia de algunas decisiones antiterroristas y se pregunta cómo combatir más eficazmente los crímenes terroristas. El suyo es un testimonio de primera mano, evaluando las ventajas e inconvenientes de una política muy sensible para España y Francia.

-¿Por qué le parece poco eficaz la decisión española de ilegalizar Batasuna?
-Oiga, antes de nada: que yo no soy nadie para dar lecciones al Gobierno español en su lucha contra el terrorismo etarra. Quienes tomaron la decisión seguro que sopesaron las ventajas y los inconvenientes de esa decisión. Y sólo el tiempo dirá que ha funcionado bien y que ha funcionado menos bien. Desde esa óptica, pienso, efectivamente, a partir de la experiencia corsa, pongo por caso, que la vía judicial permite hacer muchas cosas contra el terrorismo y contra sus vitrinas legales. Poniendo fuera de la Ley a esas vitrinas, se les puede cortar la luz, el gas, las subvenciones, pero, al mismo tiempo, se les ofrece la oportunidad de presentarse como víctimas, para denunciar a los Estados represivos, etcétera.

-¿Qué hacer, entonces?
-Le insisto: lejos de mi la tentación ridícula de dar lecciones a nadie. Mi trabajo judicial en casos de terrorismo corso me ha permitido constatar evidencias simples, muy importantes. Los militantes de las vitrinas legales de organizaciones terroristas siempre dicen que ellos no son terroristas, y siempre dicen estar al margen del crimen organizado. Sin embargo, mi experiencia profesional me ha permitido demostrar que en la inmensa mayoría de los casos, los grandes portavoces de las vitrinas legales de organizaciones clandestinas también formaban parte activa de las organizaciones terroristas, trabajando para ellas a su manera.

-¿Teme que Batasuna se instale en Francia?
-Esa es una hipótesis que no se puede excluir, de ninguna manera. Si la vida legal se les pone muy difícil en España pueden ocurrir dos cosas. Primero, que muchos de sus militantes entren en la clandestinidad. Segundo, parece probable que puedan instalarse en Francia, con armas y bagajes. Primero con los bagajes, trayendo las armas un poco más adelante. Y no le hablo con el egoísmo de quien pudiera decir «oiga, que el terrorismo se quede en España... ». En absoluto. Todo lo contrario. Me siento solidario en la lucha contra el terrorismo. Hablo en términos de eficacia contra el crimen organizado. Le confieso que yo tampoco tengo una solución. En la lucha contra el terrorismo, siempre hay riesgos y alternativas. Y no siempre hay soluciones totalmente ideales. Ni mucho menos. Lo importante es la determinación.

-En Madrid, siempre se piensa que París pudiera hacer algo más en la lucha contra el terrorismo. ¿Cuál es su opinión?
-Hombre... todas las instituciones son perceptibles. Pero, honestamente, creo que las cosas han mejorado muy singular y positivamente. Y estoy totalmente convencido de que Francia y todos sus cuerpos judiciales y de seguridad del Estado colaboran lealmente con España en la lucha común contra el terrorismo.

-Sospecho que no tiene usted una confianza ciega en la eficacia de la Europa judicial en la lucha contra el terror organizado...
-Me temo que debo confirmar plenamente sus sospechas... Le pondré un ejemplo reciente: tras los atentados del 11 de septiembre del año 2001, los ministros de Justicia europeos anunciaron a bombo y platillo que pensaban crear una orden de búsqueda y captura común... pasan los meses, y seguimos esperando. Recuerde que Inglaterra, por ejemplo, todavía no ha entregado a Francia al presunto financiero de los atentados terroristas de 1995. Y ¿qué decir de Francia que, durante los años ochenta del siglo pasado concedía su hospitalidad a los miembros de las Brigadas Rojas, cuando Italia sufría una ola terrorista sin precedentes?... Dicho todo esto, creo que no debemos desesperar. Y, sobre todo, no debemos bajar la guardia: es durante las etapas de calma aparente cuando las organizaciones terroristas reconstruyen y afianzan sus redes y tentáculos criminales.

Los dos etarras detenidos en Francia eran los jefes del «aparato de captación»
ABC 7 Noviembre 2002

MADRID. Los dos etarras detenidos el pasado martes en la estación de trenes de Agen (Francia) fueron identificados ayer como Antonio Agustín Figal Arranz, «Biskor», ex dirigente de Gestoras pro Amnistía, y Fernando Bert Arrechea, «Balas». Ambos están acusados de ser jefes del «aparato de captación». La Policía gala trata ahora de localizar la vivienda que utilizaban los dos criminales, una vez que se encontró en poder de uno de los detenidos unas llaves. Las pesquisas se centran en la localidad de Villeneuve sur Lot.

Figal, cuyo nombre figura en la lista de terroristas elaborada por la UE, está acusado de haber disparado, junto a Ibón Fernández Iradi, «Susper», contra el gendarme Gerard Laroude, al que dejaron malherido. Ocurrió el pasado 28 de noviembre cerca de Pau.

Como responsables del «aparato de captación», los ahora detenidos mantuvieron varias citas en Francia con jóvenes que han sido recientemente arrestados en España por terrorismo callejero, informa Ep. Así, en diciembre de 2001, «Biskor», junto con Fernández Iradi, se reunió con Iker Beristain Urizabarrena, a quien el juez envió a la cárcel el pasado septiembre por su vinculación con unos 40 actos de «kale borroka» cometidos en San Sebastián. Dos meses antes de su captura, Beristain, que fue tesorero de AEK y que está procesado en el sumario ETA-Kas-Ekin, volvió a entrevistarse en el sur de Francia con Figal y Bert. Este último trató de captar para ETA en enero de 2001 a Jon Zaldúa Arocena, detenido en septiembre pasado por actos de vandalismo, pero luego fue puesto en libertad sin cargos.

«Balas» también tuvo una cita en enero de 2001 con José Iturbe González de Audicana, detenido el pasado 25 de marzo como miembro del «comando Bakartxo». El encuentro tuvo lugar en un bar donde le entregó una revista con un sobre que contenía un papel en el que se marcaba un lugar, una fecha y una cita en las Landas, concretamente en Morcenx, sobre el 9 ó 10 de marzo, para mantener un encuentro con responsables de la banda. Ocho meses después, Bert e Iturbe se reunieron de nuevo en Biarriz. Ambos se trasladaron a una casa en la que estaba Aitor García Justo, acusado de la muerte del ertzaina Iñaki Totorica.

Fernando Bert también se entrevistó en Francia con Aritz Sainz Insausti, que fue detenido en la operación de la Guardia Civil contra el «complejo Donosti» desencadenada tras el asesinato de Juan Priede en marzo pasado.

Finalmente, Bert se entrevistó en dos ocasiones más con Iker Beristain en Francia, el pasado abril y en julio, y con otra recientemente detenida por «kale borroka» Miren Azkárate Badiola. Las dos citas con esta última se produjeron en mayo y en julio pasados, apenas dos meses antes de que fuera detenida por su presunta vinculación con unos 40 actos de violencia callejera en San Sebastián y fuera decretada su libertad bajo fianza de 900 euros.

Justicia y libertad en la UE
JUAN PABLO GONZÁLEZ/VOCAL DEL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL El Correo 7 Noviembre 2002

El 7 de noviembre de 2001 fue asesinado en Getxo el magistrado de la Audiencia Provincial de Vizcaya José María Lidón Corbi. Con su asesinato culminó una campaña de deslegitimación del sistema judicial en el País Vasco que presentaba a los miembros de la Judicatura como representantes de un poder ajeno a la sociedad vasca e impuesto, a modo de mero instrumento, por el aparato represor del Estado. Dicho proceso deslegitimador, auspiciado por la banda terrorista ETA y su entorno, se vio favorecido por el silencio cómplice de un importante sector social y, lo que es peor, por las proclamas de relevantes dirigentes políticos y representantes institucionales planteando, en algunos casos con gran dosis de virulencia, la necesidad imperiosa de configurar un Poder Judicial propio.

La situación, un año después del asesinato, y pese a las muestras de apoyo producidas en tan trágico momento, permanece inalterada, no habiendo cesado las iniciativas y manifestaciones públicas que, con mayor o menor conciencia por parte de quienes las impulsan y realizan, contribuyen objetivamente a acentuar en el País Vasco la deslegitimación social y política de la Judicatura. En el contexto de violencia y falta de libertad que se vive en el País Vasco, las posiciones rupturistas con la legalidad constitucional y que reclaman la instauración de un Poder Judicial propio no resultan conciliables con la pregonada defensa de quienes al presente tienen encomendada la misión de impartir Justicia. Mientras ese discurso se mantenga las muestras de solidaridad no podrán ser interpretadas más que como actuaciones de puro márketing o medida estrategia, sin valor alguno para quienes soportan el acoso terrorista.

En el lado positivo podemos destacar que a pesar de las excepcionales circunstancias por las que atraviesa la Judicatura en el País Vasco, jueces y magistrados desarrollan de forma admirable su labor, el sistema judicial garantiza los derechos y libertades constitucionales de todos los ciudadanos y el propio Consejo General del Poder Judicial mantiene como una de las líneas básicas de su actuación la reafirmación y el fortalecimiento de la posición institucional del Poder Judicial como Poder de Estado en el País Vasco y la defensa de sus jueces y magistrados.

Para reivindicar la figura del compañero asesinado, para recordar a un servidor ejemplar de la Justicia, y para testimoniar el afecto a su esposa y a sus hijos, víctimas más directas de la barbarie terrorista, el CGPJ ha convocado a los presidentes de los tribunales y cortes supremas de los Estados miembros de la UE y a los presidentes de los tribunales europeos de Estraburgo y Luxemburgo a fin de reflexionar conjuntamente en torno a la actual figura del juez y su incuestionable papel en el mantenimiento del Estado de Derecho en un encuentro que lleva el título de 'Justicia y Libertad en la Unión Europea. Memorial magistrado José María Lidón'. Se pretende reflexionar sobre las dificultades de ejercer la jurisdicción en un territorio donde valores esenciales como la vida y la libertad son lesionados cada día, donde se justifica el exterminio del disidente y, sobre todo, hacer patente la solidaridad de la comunidad judicial europea con los jueces y magistrados y servidores de la Justicia que desempeñan su labor en el País Vasco.

Quienes someten a los integrantes del Poder Judicial a persecución y quienes provocan su deslegitimación social deben saber con claridad que se enfrentan, además de a los poderes democráticos del Estado, al conjunto de los poderes judiciales de la Unión Europea, configurada como un espacio de libertad, seguridad y Justicia que se asienta sobre los principios básicos del Estado de Derecho, sobre la noción de ciudadanía, y sobre la defensa de los Derechos Humanos, espacio en el que no tienen cabida proyectos políticos de corte etnicista o totalitario.

Es preciso fortalecer día a día la comunidad protectora de los perseguidos, transmitirles el apoyo y la cercanía de las instituciones, y reivindicar los valores constitucionales en que se asienta nuestra convivencia. Para ello nada más útil que destacar la importancia del Derecho en la regulación positiva de la vida en las sociedades civilizadas y la trascendencia de la figura del juez como garante, en ocasiones a costa de su propia vida, de este sistema de regulación, y como protector de los derechos fundamentales de todas las personas, sin excepción alguna.

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