AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 10  Noviembre  2002
LOS LÍMITES DEL DEBATE PARTIDISTA
Editorial ABC 10 Noviembre 2002

UNA FUGA ANUNCIADA
Jaime CAMPMANY ABC ABC 10 Noviembre 2002

Coyuntura difícil
Editorial El Correo ABC 10 Noviembre 2002

Setién figura en el grupo estable de consultores de Ibarretxe para temas políticos
JOSÉ MIGUEL SANTAMARÍA / JUANJO CORCUERA/BILBAO El Correo ABC 10 Noviembre 2002

PP y PSE piden explicaciones a Ibarretxe por poner a disposición del PNV los fondos públicos
Agencias Libertad Digital  ABC 10 Noviembre 2002

El Foro Ermua premia a Garzón por su valentía
Ep - Bilbao.- La Razón ABC 10 Noviembre 2002
 

LOS LÍMITES DEL DEBATE PARTIDISTA
Editorial ABC 10 Noviembre 2002

Los electores españoles han ofrecido múltiples pruebas de madurez. Los excesos del nacionalismo vasco (junto con algún otro desvarío localista) han colmado la paciencia de millones de ciudadanos: esa gran mayoría exige a los partidos de ámbito nacional una posición inequívoca acerca de la unidad de la Nación española, que se vertebra a través del derecho a la autonomía de sus partes constitutivas. El Estado de las Autonomías es el punto de llegada de nuestro proceso constituyente y no una estación de tránsito hacia aventuras destinadas al fracaso. Es preocupante, por todo ello, que populares y socialistas se hayan enzarzado en una escalada de reproches mutuos, algo más contenida -por fortuna- en las últimas escaramuzas. No se trata, además, de ocurrencias ocasionales, sino que han alzado su voz los primeros espadas de una y otra formación. La opinión pública considera inoportuno este cruce de declaraciones, que sólo beneficia a quienes, desde el nacionalismo insolidario, contemplan el asunto con satisfacción mal disimulada. No hay que ofrecer pretextos innecesarios. El pueblo español, único titular de la soberanía, ya se ha pronunciado hace tiempo: su decisión se llama Constitución y Estatutos.

El debate viene justificado por ciertas actitudes, tal vez residuales, que convendría clarificar cuanto antes. No es justo atribuir a Zapatero y su equipo dudas o reticencias acerca del proyecto común. Pero la dirección socialista sabe que cada declaración de Maragall o de Odón Elorza, por citar casos notorios, daña sin remedio las expectativas del candidato a la presidencia. Peor todavía si alguien lanza -y nadie desmiente- ocurrencias extravagantes sobre un hipotético «Gobierno de concentración». Son, tal vez, nostálgicos de un tiempo felizmente superado; pero su peso político no es desdeñable. El secretario general del PSOE, superada la tibieza propia de la etapa de consolidación, debe explicar alto y claro que su partido habla con una sola voz acerca de la vertebración de España. El Partido Popular debe actuar en este terreno quebradizo con prudencia y sentido común. No hay aquí problemas de coherencia, ni razones de oportunidad: ni un solo voto adicional va a nutrir sus cuentas electorales sin una afirmación segura de la unidad de España. Esta verdad elemental es válida también, por supuesto, para el «catalanismo moderado» y para cualquier alianza -expresa o tácita- entre el PP y CiU. Se comprende la tentación de castigar el flanco débil del Partido Socialista. Mucho más ahora, cuando las circunstancias apuntan hacia una disputada campaña electoral. Pero no es razonable convertir a España en objeto de la contienda partidista. La fuerza de la Constitución obedece a la superación de visiones sectarias y excluyentes del patrimonio común. Nadie es dueño del monopolio de las ideas y de las formas que pertenecen a todos. Queda un ancho margen para la confrontación legítima en el plano de la ideología y de la gestión eficaz de los asuntos públicos; pero hay sectores de la política de Estado que se sitúan más allá del día a día: la Corona, las líneas maestras de la política exterior y también, cómo no, la idea de España y la cohesión entre sus territorios.

Unos y otros deben retirar de la circulación un argumento falaz y dañino. «Estamos peor que nunca», se dice, en cuanto al desafío nacionalista contra la unidad de España. Malos profetas y eternos pesimistas ponen ya fecha fija al final de nuestra historia común. Criterio falso, por completo, ya sea una mentira interesada o un desahogo inocente. Es ahora cuando el pacto antiterrorista y la ilegalización de Batasuna han permitido recuperar la iniciativa política cedida durante años. Es ahora cuando, a medio camino entre la indignación y el hastío, la sociedad española ha cerrado la puerta a cualquier aventura soberanista. Por todo ello, éste es el momento menos apropiado para poner en aprietos al renacido patriotismo de la España constitucional en nombre de consideraciones partidistas, legítimas pero secundarias.

UNA FUGA ANUNCIADA
Por Jaime CAMPMANY ABC ABC 10 Noviembre 2002

A Josu Ternera le avisaron los jueces de que le iban a detener y le dieron una semana para que se fugara. Anda, y se fugó. Ahora, las autoridades dicen que no conocen su paradero. Se conoce que el tal Josu Ternera no ha tenido la delicadeza de comunicar su nuevo domicilio a los jueces que pretenden juzgarlo. Por lo que se ve, tiene el deseo de permanecer tranquilo y sin sobresaltos durante una temporada. Es natural. A veces, no está uno para visitas, y menos si esas visitas son de la pasma.

Sin embargo, esas mismas autoridades, u otras, yo qué sé, no desesperan de que Josu Ternera se presente ante los tribunales que lo reclaman el próximo día 13. Hay quien cree que ese día el ilustre parlamentario vasco y egregio asesino aparecerá delante de los jueces y declarará profusa y cortésmente acerca de su participación en el crimen de Hypercor y de algunos otros. Es esta una conducta que no debemos dejar de esperar de su acreditada conciencia moral y de su acrisolada conducta cívica.

Por otra parte, no sería extraño que se produjera tal aparición. Al fin y al cabo, lo peor que le puede ocurrir a Josu Ternera es que le juzguen, confiese sus delitos o que queden probados, y lo condenen a doscientos o trescientos años de prisión de acuerdo con las leyes penales. El concienzudo delincuente ingresaría en la cárcel, ocuparía una celda, se daría unas cuantas vueltas por el patio del trullo, saludaría con cordial urbanidad a sus compañeros de cautiverio y solicitaría enseguida el llamado «tercer grado» y la libertad condicional.

La misericordiosa jueza de Vigilancia Penitenciaria Ruth Alonso, cubiertos algunos engorrosos trámites y a la vista de algunos informes, ora positivos, ora negativos, concedería con júbilo esa libertad, y Josu Ternera saldría a la calle, jocosamente divertido por la especial clemencia del régimen penitenciario del país invasor, y se dispondría a dar nuevas órdenes operativas para alcanzar, por fin, la felicidad del pueblo vasco en un Estado libre y marxista. Ya se sabe que, ahora, cuando hasta en China se tambalea el comunismo, todavía permanece éste firme e incontaminado entre Llamazares y sus muchachos y entre Josu Ternera y los suyos.

Una vez dictada la libertad del Ternera, la jueza Ruth Alonso (Alá bendiga largamente su inacabable misericordia) acudirá a saludar con conmovida ternura a Juan José Ibarreche, esforzado lehendakari de la Euskal Herría sometida, se besarán ambos las mejillas con emoción en un saludo significativo, y sin necesidad de palabras, con el lenguaje elocuente de los besos, las miradas y los silencios, se comunicarán su satisfacción y su contento por el deber cumplido con más diligencia de la exigible a un buen lehendakari y a una jueza clemente y humanitaria.

El día trece, los jueces del Tribunal llamarán al ujier y le harán con cierta curiosidad la pregunta lógica: «Oiga, ¿ha venido por aquí un señor llamado Urruticoechea, más conocido como Josu Ternera? ¿No? ¿Esta usted seguro? Bueno, pues si viene, que pase».

Coyuntura difícil
Editorial El Correo ABC 10 Noviembre 2002

La evolución reciente de la economía vasca ratifica que, como una consecuencia inevitable de su mayor grado de apertura, cuando los vientos de la coyuntura soplan a favor crece más y mejor que el entorno; mientras que si las cosas se tuercen siente con mayor intensidad los embates de la crisis. La confirmación aparece clara cuando se comparan dos de las variables más importantes de cualquier cuadro macroeconómico, el crecimiento del PIB y el empleo. A lo largo de los años pujantes de la década de los noventa, la economía vasca mantuvo un significativo diferencial positivo de crecimiento, tanto con el conjunto del Estado como con la Unión Europea. Euskadi terminó el ciclo, en el año 2000, con un indicador del 3,1% que batía ligeramente al español, 2,8%, y con suficiencia al europeo, 1,7%. Por el contrario, los últimos datos de 2002 ya muestran que se han apretado los registros con la UE y se han visto superados por los de España. Dado que el próximo ejercicio se presenta difícil para la economía real, la tendencia sigue su curso en las proyecciones conocidas. La evolución del euro y la persistencia de un diferencial negativo de inflación atacan la competitividad exterior vasca y se convierten en lastres para su desarrollo, muy dependiente del entorno geográfico.

La comparación sigue el mismo discurrir en el caso del empleo. En el tercer trimestre del año, el paro registrado en Euskadi sufrió la mayor subida de los últimos nueve ejercicios y aunque se continúa creando empleo se hace a un ritmo decreciente que apunta a un agotamiento del ciclo económico. Además, el hecho de no contar con una inmigración fuerte, como ocurre en otras comunidades autónomas, impide apuntalar este crecimiento.

Es evidente que el debate abierto sobre la superación del marco institucional vigente, con la presentación del Plan Ibarretxe, es un factor influyente en esta complicada situación. Y no resulta aventurado suponer que la suma de una coyuntura económica difícil, en la que la economía vasca siempre se comporta mal; y una evolución política incierta y convulsa, forman una mezcla explosiva que puede tener consecuencias muy negativas. Los empresarios han advertido ya de lo incómodo que les resulta un debate político bronco y poco diáfano en unas circunstancias de mercado complicadas, en las que los pedidos escasean y los márgenes se estrechan. Poco se puede hacer para mejorar esta segunda parte del problema, ya que resulta evidente que nuestro peso relativo en la economía europea no nos permite liderar la recuperación; pero sería lamentable que fuésemos nosotros mismos quienes empeorásemos la situación con debates inoportunos, provocando más paro y destruyendo riqueza.

Setién figura en el grupo estable de consultores de Ibarretxe para temas políticos
El foro se reúne una vez al trimestre desde antes de los comicios del 13-M en torno a una comida en Lehendakaritza Los 'hombres' del lehendakari se identifican con el 'tercer espacio' y, en su mayoría, provienen de la izquierda abertzale reconvertida y de Eusko Alkartasuna
JOSÉ MIGUEL SANTAMARÍA / JUANJO CORCUERA/BILBAO El Correo ABC 10 Noviembre 2002

El lehendakari puso en marcha a finales de la pasada legislatura un grupo estable de consultores para los temas políticos en el que participa José María Setién, obispo emérito de San Sebastián. El foro, formado por diez personas, se reúne con una periodicidad trimestral en torno a una comida en la Lehendakaritza.

El resto de los asistentes a estos encuentros son: Jonan Fernández y Víctor Aierdi, coordinadores de Elkarri; Ramón Zallo, catedrático y asesor del Gobierno vasco; Pedro Miguel Etxenike, físico; Javier Elzo, sociólogo; Mariano Ferrer, periodista; Erramun Osa, ex coordinador de AEK; Francisco Garmendia, catedrático de Deusto; y Martín Auzmendi, recién nombrado presidente del Consejo de Relaciones Laborales.

Estos asesores de Ibarretxe no forman un grupo homogéneo, pero tienen rasgos comunes: proceden del mundo nacionalista y se identifican, en mayor o menor medida, con lo que se conoce como 'tercer espacio'. Todos participan de la convicción del lehendakari y del nacionalismo en general de que el conflicto vasco debe resolverse mediante el diálogo y del lema de «algo hay que hacer para resolver el problema».

La mayoría son antiguos miembros de la izquierda abertzale y militantes de Eusko Alkartasuna, un partido que ha defendido una línea coherente en materia de soberanismo. Además, el lehendakari mantiene una excelente relación con Carlos Garaikoetxea. Entre los comensales no figura nadie del PNV.

La composición de este foro de debate resulta «significativa -según algunos observadores- del entorno en el que se quiere mover» un lehendakari caracterizado por no rodearse de asesores directos en la Presidencia del Gobierno y que ha recibido reproches por no recabar la opinión de mucha gente.

En ocasiones, se suman a estas comidas de trabajo en calidad de invitados excepcionales personas de Madrid que comulgan de una forma u otra con algunas de las tesis de Ibarretxe, como la ex secretaria de Estado de Interior con el PSOE, Margarita Robles, el filósofo Javier Sádaba o el ex dirigente de Alianza Popular y estudioso de los Derechos Históricos Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón.

Hasta ahora, la mecánica de las reuniones de Ajuria Enea ha sido la misma. Juan José Ibarretxe realiza una breve introducción de diez a quince minutos sobre la situación política general. Suele hablar de los contactos que ha mantenido con distintos agentes políticos y sociales de una forma «descriptiva y discreta», según las fuentes consultadas. A continuación, se abre una ronda de intervenciones en la que todos los consultores se pronuncian. El lehendakari se limita a escuchar, toma nota de todo y, a veces, pregunta.

Divergencias
Las discusiones y las discrepancias entre los comensales son frecuentes. «Existen puntos de vista divergentes, dentro de una sintonía de aprecio al lehendakari», indicó a este periódico una persona próxima a estos contactos, los cuales se han mantenido dentro de la discreción desde hace casi dos años. El referéndum ha sido una de las cuestiones que más controversia ha despertado. Las mismas fuentes sostienen que, aunque Ibarretxe «escucha mucho, da la sensación de que viene con la opinión ya tomada. En muy pocas ocasiones rectifica».

En la primera reunión, por ejemplo, celebrada antes del 13-M, Ibarretxe expuso a sus invitados el 'triple compromiso' que defendería en la campaña: el «sí a la vida, al diálogo y a la facultad de los vascos y vascas para decidir sobre su futuro». Las opiniones de algunos de los contertulios pudieron influir en la promesa electoral de Ibarretxe de no votar en ningún caso con Batasuna, así como en exteriorizar una mayor atención hacia las víctimas.

El último encuentro con el grupo de consultores se celebró en julio, dos meses antes de que el lehendakari hiciera público en el Parlamento vasco su proyecto de estatus de libre asociación con España. El plan, por lo tanto, no se trató como tal en ese foro, aunque Ibarretxe sí explicó a sus invitados el esqueleto y las líneas generales de la iniciativa.

A partir de la última comida -la siguiente podría celebrarse en fechas próximas-, se produjeron una serie de acontecimientos que alteraron la estrategia del lehendakari. La Ley de Partidos y el auto de suspensión de actividades de Batasuna dictado por el juez Baltasar Garzón llevaron a Ibarretxe a intentar recuperar la iniciativa política con la redacción detallada de un plan que se inspiraba en la teoría del 'tercer espacio' y que recogía ideas manejadas por este foro. En la concreción del proyecto participó personalmente el lehendakari con la ayuda, entre otros, del secretario general de la Presidencia, Jesús Peña.

Tras la orden judicial del cierre de sedes de Batasuna a cargo de la Ertzaintza y la represión de una manifestación en Bilbao contraria a la ilegalización, Ibarretxe dio un segundo empujón a su polémico proyecto, que presentó en la Cámara vasca el 27 de septiembre.

ENCUESTA PARA DESPRESTIGIAR A LOS EMPRESARIOS VASCOS
PP y PSE piden explicaciones a Ibarretxe por poner a disposición del PNV los fondos públicos
Agencias Libertad Digital  ABC 10 Noviembre 2002

PP y PSE-EE van a pedir responsabilidades políticas al Gobierno vasco después de que Egibar diera a conocer en el Parlamento datos de una encuesta oficial sobre la opinión del empresariado respecto al plan rupturista de Ibarretxe. El sondeo no se había presentado a la opinión pública ni había sido entregado aún al resto de formaciones políticas.

 Ante estos hechos, el portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, anunció que interpelará al lehendakari, Juan José Ibarretxe, en la Cámara vasca sobre lo ocurrido y presentará iniciativas dirigidas a una más estricta regulación de las funciones del Gabinete de Prospecciones Sociológicas —que realizó la encuesta— “a fin de garantizar su independencia y que sus trabajos recuperen credibilidad, rigor técnico y estén al servicio del conjunto de la sociedad y no sólo del PNV”.

Fondos públicos al servicio del PNV
Según Barreda, lo ocurrido constituye un “escándalo de primera magnitud” y agregó que el dar a conocer la encuesta de esta forma pretendía “desprestigiar a Confebask como representante de los empresarios vascos”. El portavoz popular señaló que “una vez que el Ejecutivo vasco ha reconocido que la encuesta es suya que no había sido difundida, falta por conocer quién va a asumir, en forma de cese o dimisión, la responsabilidad política por estos hechos”. A su entender, el lehendakari debe responder para qué se encargó la encuesta y quién responde políticamente “de ese encargo partidista con fondos públicos y de su difusión restringida al portavoz del PNV”.

Encuesta partidista
Desde el PSE también se han mostrado críticos con este hecho. Su portavoz parlamentario, Rodolfo Ares, explicó que su grupo registrará una petición de comparecencia del responsable correspondiente del Gobierno en el Parlamento “para que aclare lo antes posible cuál es la razón por la que Egibar tiene el conocimiento de una encuesta realizada por el Gobierno, que no conocemos ningún otro grupo”. Ares calificó de “muy grave” que “el Gobierno vasco haga encuestas para que sean luego utilizadas por el PNV con la intención de dar la vuelta a la opinión que los empresarios han manifestado en relación con el plan de Ibarretxe”.

Malestar en el tripartito
La polémica también ha provocado ampollas en el seno del tripartito vasco. El portavoz parlamentario de Eusko Alkartasuna, Rafa Larreina, aseguró que su formación aún no dispone de los datos desvelados por Egibar y consideró “lógico” que los socios del Ejecutivo conozcan al mismo tiempo las encuestas elaboradas por el Gabinete autónomo. Larreina eludió entrar a valorar los datos explicados por el parlamentario peneuvista porque “opinar sobre algo que no se si existe me parece una frivolidad”.

El Foro Ermua premia a Garzón por su valentía
Ep - Bilbao.- La Razón ABC 10 Noviembre 2002

Uno de los principales protagonistas de la lucha contra la banda terrorista ETA y su entorno, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, fue galardonado ayer con el premio «José Luis López de la Calle» a la convivencia cívica concedido por el Foro Ermua. El jurado acordó en Bilbao conceder la segunda edición de este premio al magistrado «por su defensa de los Derechos Humanos durante la última década y su lucha contra la impunidad». El Foro Ermua ha estimado que la labor del titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, que también ha sido candidato al Premio Nobel de la Paz, «ha devuelto a los ciudadanos, no sólo del País Vasco y del resto de España, sino de todo el mundo, la esperanza de que todo crimen, lo cometa quien lo cometa, pueda ser perseguido legal y eficazmente, y ha devuelto así la dignidad a las víctimas».

El jurado del premio destacó, con la lectura de un comunicado, que los sumarios abiertos por el juez Garzón «contra los GAL, contra Pinochet y otros genocidas militares chilenos y argentinos y contra ETA y las organizaciones que la apoyan y financian, incluida la suspensión de Batasuna, ofrecen una admirable trayectoria de honradez de quien ha sabido enfrentarse a los enemigos de los Derechos Humanos más allá de las fronteras».
Para el Foro, la acción del juez Garzón es «la simiente de una Justicia verdaderamente universal, que ponga coto a los abusos del poder, ya sea éste político, estatal, económico, mafioso o terrorista». Por eso le han concedido el premio, porque se ofrece a los ciudadanos, y sobre todo a los jóvenes, como «un ejemplo de dignidad y de defensa activa de la libertad».

Recortes de Prensa   Página Inicial