AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 11  Noviembre  2002
Diagnóstico vasco
Iñaki EZKERRA La Razón 11 Noviembre 2002

La Coruña de Ussía y Martín Ferrand
Ezequiel El Ideal Gallego 11 Noviembre 2002

MONSEÑOR SETIÉN, ASESOR DE IBARRETXE
Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 11 Noviembre 2002

La cita de Ternera
Editorial El País 11 Noviembre 2002

La jueza querellante
Cartas al Director ABC 11 Noviembre 2002

Generalitat, Xunta y Gobierno Vasco niegan subvenciones a las editoriales en castellano
Marta Borcha - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2002

El PSE exige a Ibarreche que devuelva el dinero público gastado en su plan
Redacción - Bilbao / Vitoria.- La Razón 11 Noviembre 2002

ETA se jacta de haber retirado a «enemigos de valor» mediante denuncias falsas de torturas
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2002

«Si no se respeta la vida es muy difícil hablar de otras cosas»
LUIS SALA/BILBAO El Correo 11 Noviembre 2002

El PP critica el «sectarismo» de Setién por formar parte del grupo de asesores de Ibarreche
Servimedia - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2002


 

Diagnóstico vasco
Iñaki EZKERRA La Razón 11 Noviembre 2002

Lo explicó muy bien Eliseo Aja en un debate de la televisión vasca bastante desafortunado por otras intervenciones suyas y de Antonio Elorza: «La contradicción del referéndum anunciado por Ibarretxe sobre el Libre Estado Asociado ¬cito de memoria¬ reside en que busca una mayor parte de soberanía cuando el mero hecho de efectuarse saltándose las Cortes Generales es una proclamación de soberanía íntegra». Esta contradicción es un síntoma de lo precipitado, nervioso y desnortado que anda el nacionalismo vasco, de lo improvisados que son sus pasos últimamente. Aunque quieran hacer ver que tienen claras las cosas simplemente están probrando a ver hasta donde el mundo constitucionalista está dispuesto a ceder, a ver si cuela lo que proponen o qué pueden colar en caso de que eso no cuele.

De usar la autonomía como estrategia para conseguir la independencia, el nacionalismo vasco ha pasado a usar la independencia como estrategia para conseguir la autonomía. A este absurdo se añade la posterior y desconcertante propuesta de Arzallus de convertir el referéndum de Ibarretxe en unas elecciones. Quizá me equivoque pero creo percibir en estas improvisaciones y estos bandazos no sólo un signo de desnorte e incoherencia sino también de cierta desesperación. Arzallus ve que se le acaba doblemente el tiempo del chantaje tanto por su edad como por el cerco político, policial, legal y social que sufre ETA y que no tiene precedentes en la etapa democrática.

Como el nacionalismo vasco va a por todas para así lograr lo máximo, la peor pedagogía practicable con él es dejarle caer que va a lograr algo «aunque no sea todo», como proponía Antonio Elorza en el citado programa de la Euskal Telebista alineándose con el PSOE de Patxi López ¬así lo dijo de un modo expreso¬ o como lo han dejado caer Rodríguez Zapatero y otras voces de la formación socialista. Ese sentido de «nuevo pacto con el nacionalismo» y de «acercamiento al PNV» tiene el fichaje de Emilio Guevara. Sueñan en voz alta con volver a un jaureguismo que ya se demostró imposible cuando podía haber sido posible.

La única pedagogía que cabe con el nacionalismo es la que cabe con el niño que se propone quedarse a ver la tele hasta las tres de la madrugada: mandarle con convicción a la cama, no decirle cien veces que se vaya pero sin autoridad. Ese niño está probando a sus padres. Los nacionalistas actúan hoy así no sólo por su independentismo original e irredento sino porque les animamos a ello. Para entenderles basta con ponerse en su lugar. Llevan probándonos un cuarto de siglo ante la pantalla del autogobierno, mirándose entre ellos como mi hermano y yo a los seis años frente a la tele de casa, con esa cara de asombro y de sorna que significaba: «parece que cuela, hermanito».

La Coruña de Ussía y Martín Ferrand
Ezequiel El Ideal Gallego 11 Noviembre 2002

El tema es delicadísimo y a priori ruego a los que puedan sentirse aludidos, dolidos o “ultrajados”, no se dediquen a “matar al mensajero”. Aquí y ahora, me convierto en poco más que mero transmisor, refundidor o copista de sendos artículos que han visto la luz en el ABC. Uno se titula “La Coruña” y se debe a la pluma de Alfonso Ussía. El otro lleva como encabezamiento “La Coruña y Francisco Vázquez” y es de la autoría de Martín Ferrand. Antes de entrar en materia, dos palabras sobre ambos excepcionales periodistas. Alfonso Ussía es nieto de aquel genio del disparate dramático que fue Pedro Muñoz Seca, fusilado a principios de la Guerra Civil en Paracuellos del Jarama, gracias -se afirma- a los buenos oficios del inefable Santiago Carrillo. Muñoz Seca, al que los milicianos estaban despojando de todas sus pertenencias, dijo al pelotón de fusilamiento: “Todo me podéis quitar, menos el miedo que tengo”.

Por su parte, Manuel Martín Ferrand es un coruñés de pura cepa, nacido en la calle de Panaderas, al lado del viejo convento de Capuchinas. A donde quiera que va, hace alarde de coruñesismo. Y bien, en su artículo “La Coruña” Ussía dice: “Si los miembros de la Mesa por la Normalización Lingüística del Gallego consideran que decir y escribir La Coruña es una provocación a la convivencia ciudadana, llamarlos intolerantes sería besar en culito de bebé. Hay que decirles imbéciles”. Alfonso Ussía “dixit”. Sigue Ussía: “Con todos los respetos, A Coruña, a quien no sea gallego y no domine la lengua de Rosalía, Cunqueiro o Fole, más que un topónimo es una indicación. Para quien esto escribe, siempre será La Coruña, entre otras razones porque su idioma natural es el español o castellano, que ya dijo otro ilustre gallego, Camilo José Cela, que el castellano es el bellísimo español que se habla en Castilla. Y en ese bellísimo español siempre se había hablado y escrito La Coruña.

El alcalde Francisco Vázquez, Paco Vázquez, -matiza Ussía- no admitió la imposición, y decidió libremente seguir refiriéndose a su ciudad como lo había hecho desde niño, La Coruña. Tan gravísima decisión es la que ha denunciado esa Mesa de cenutrios desocupados e intolerantes. Cuando el Honorable Tarradellas hablaba en castellano se refería a la Generalidad de Cataluña y a su Consejero de Industria. Lo contrario es una cursilería. En tal caso, no podríamos decir mañana nos vamos a Londres, sino mañana nos vamos a London. Si a este humilde servidor de ustedes un interlocutor le anuncia que mañana se va a London lo primero que piensa es que, como poco, el interlocutor es un mamarracho. Si se escribe en español o castellano -según Cobarrubias-, hágase del todo. Igual que si se hace en catalán, gallego o vascuence.

Por su parte, Martín Ferrand dice: “A Coruña tiene más aroma de itinerario que de destino y, después de darle muchas vueltas, no sé de dónde viene. El alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, es, en lo que tengo visto, el mejor y más eficaz de los alcaldes españoles. Sólo la también coruñesa Emilia Pardo Bazán hizo más que Paco Vázquez por embellecer La Coruña, pero fue en los libros y llamándola Marineda, un reducto literario, enxebre y mágico. Lo de Vázquez no ha sido literario. Le ha dado, materialmente, la vuelta a la ciudad para que toda ella tenga vistas al mar. Ha sabido recuperar en ella lo que Wenceslao Fernández Flórez (otro ilustre coruñés) llamaba en sus nostalgias madrileñas el sosegado y señorial desdén de mi pueblo. Paco dice La Coruña. Entre otras cosas porque puestos a bautizar lo que ya tiene nombre, y en el supuesto de que este fuera el solar de la Brigantium romana, podría llamársela Crunia, pero no de otro modo. ¿No podemos decir La Coruña -al igual que han dicho Alfonso X o los Reyes Católicos- quienes hemos nacido en La Coruña y andamos lejanos de cualquier fanatismo local, regional o nacional? El precipitado e intencional cambio lingüístico de A Coruña, fruto de una de las muchas fiebres nacionalistas que ya resultan atosigantes no se corresponde con la tradición toponímica, carece de bases históricas y viene a ser algo como traducir a los hermanos Álvarez-Quintero al castellano. Además, y sobre todo, no nos gusta a la mayoría de los coruñeses. En los primeros días del XIX nacieron allí el Diario de La Coruña y la Gazeta de La Coruña. ¿Les cambiamos ahora el nombre en la hemeroteca? Yo, puestos a cambiar, prefiero hacerme madrileño que ser de A Coruña”. Por la transcripción, un servidor.

MONSEÑOR SETIÉN, ASESOR DE IBARRETXE
Por Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 11 Noviembre 2002

EL lendakari Ibarretxe cuenta con un consejo áulico que desde hace tiempo asesora sus pasos a ninguna parte. Esa especie de sanedrín está formado por sujetos que desprecian el sistema liberal-democrático y pretenden inventar una auténtica democracia vasca, un régimen que garantice al nacionalismo hegemonía ilimitada e indefinida en el gobierno de -por lo menos y a falta de territorios menos dispuestos- la Comunidad Autónoma Vasca. La Libre Asociación es la última ocurrencia al respecto.

Quienes conocen bien a Ibarretxe afirman que no es un hombre dado a la especulación teórica, que deja en otras manos mientras él aporta su inflexible voluntad de imponer contra viento y marea el programa máximo de su partido. La ocurrencia de la Libre Asociación ha salido del consejo formado, entre otras celebridades, por Jonan Fernández, coordinador de Elkarri con pretensiones de mediador profesional y promotor de la fracasada (y carísima para el contribuyente) Conferencia de Paz a la irlandesa; Ramón Zallo, catedrático y miembro de Zutik, grupo antisistema integrado hace poco en Batasuna y a quien sus principios anticapitalistas no han impedido gozar de un suntuoso sueldo de Viceconsejero de Gobierno hasta que el indiscreto Boletín Oficial de la CAV destapó el pastel.

También está, como acaba de revelarse, monseñor Setién. A la vista de su trayectoria, la presencia de monseñor Setién en el sanedrín de Ibarretxe no puede sorprender a nadie: lo asombroso sería su ausencia. Sin duda tiene monseñor abundante disponibilidad desde que traspasó la diócesis guipuzcoana a otro buen cura nacionalista, monseñor Uriarte. Ahora puede dedicar más tiempo si cabe a defender la prepotencia nacionalista. Estemos tranquilos: cuando la obstinada realidad lleve la Libre Asociación a su previsible fracaso, monseñor Setién y sus colegas áulicos alumbrarán otro hallazgo imposible. Quizás una fórmula inspirada en la del Vaticano, que ya fue denunciada por Indalecio Prieto durante la agonía de la Segunda República y que el PNV intentó negociar con Mussolini mediante la rendición de Santoña. Tras el fracaso de fórmulas inspiradas en el Ulster, Quebec y Puerto Rico (sin olvidar las islas Åland, cuya plenitud democrática descansa en que posee servicio de correos propio, como ha descubierto Joseba Azkarraga), ¿por qué no un Batikano vasco, un territorio soberano exclusivamente para la iglesia nacionalista?; ¿no sería esta otra notable contribución del clero vasco a la caridad y la paz bien entendidas? Total, mientras el cepillo repleto dé para subvencionar todos los experimentos... por probar que no quede.

La cita de Ternera
Editorial El País 11 Noviembre 2002

La sospecha de que José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, ha podido huir y que no acudirá a la cita judicial del próximo día 13 en el Supremo se acrecienta. Algunos pensarán que el juez del Supremo ha pecado de ingenuo al darle un plazo en exceso largo, tras su incomparecencia a la primera cita del pasado día 7, que podría ser aprovechado para burlar de nuevo a la justicia. Tras su carta al diario Gara, en la que advertía de su negativa a participar en 'un juicio farsa', parecía evidente que Ternera no comparecería voluntariamente ante la justicia sino conducido por la policía. Anunciar su arresto y no llevarlo a cabo de inmediato para su conducción ante el juez era darle una oportunidad para, al menos, tener en jaque durante unos días a las fuerzas de seguridad y quién sabe si para ponerse fuera de su alcance durante el tiempo que pueda. A sólo dos días de la cita judicial, la policía no ha logrado localizarlo.

Josu Ternera, uno de los jefes de ETA en una de las etapas más sangrientas de la banda terrorista -71 asesinatos en los años 1987 y 1988, entre ellos los 21 de Hipercor y los 11 de la casa cuartel de Zaragoza- y hoy parlamentario de la suspendida Batasuna, está citado para responder a los testimonios de antiguos correligionarios detenidos en los ultimos años que le señalan como inductor del atentado contra la casa cuartel de Zaragoza. La fiscalía ha pedido a la Sala Segunda del Supremo que asuma la investigación, dada la condición de parlamentario autonómico de Ternera y el carácter terrorista de los hechos que se investigan.

El parlamentario de Batasuna no está imputado de momento, aunque esté citado en esa condición para garantizar su derecho de defensa. Pero puede estarlo si la investigación judicial, tras contrastar con él los testimonios indirectos que le incriminan, sigue adelante y el Supremo decide presentar al Parlamento de Vitoria el preceptivo suplicatorio para procesarle. Ternera podrá pensar que el procedimiento judicial abierto contra él es 'un juicio farsa' y que no tiene por qué responder a los testimonios incriminatorios de antiguos correligionarios suyos en ETA, pero la justicia no va a desistir de preguntarle sobre su papel en la matanza de la casa cuartel de Zaragoza que costó la vida a 11 de sus ocupantes, entre ellos cinco niñas. Puede no acudir a la cita judicial del día 13 e incluso esconderse o huir a donde sea, pero más tarde o más temprano tendrá que contestar y aclarar su presunta participación en un crimen que ni la justicia ni los ciudadanos han olvidado.

La jueza querellante
Cartas al Director ABC 11 Noviembre 2002

La jueza de Vigilancia Penitenciaria de Bilbao, Ruth Alonso se está planteando la posibilidad de querellarse contra algunos periodistas por los comentarios relativos a la reciente puesta en libertad del etarra Gil Ostoaga. Pleitos tenga la jueza Alonso y los gane. Sin embargo, aunque quizás la jueza Alonso venza en los tribunales, no convencerá a la sociedad con su actitud. Más acordes con el sentir y pensar generales son las palabras que el Presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Francisco Hernando, pronunció en el transcurso del acto dedicado a José María Lidón, celebrado en Bilbao, cuando señaló que la democracia es «incompatible con las mutaciones políticas edificadas sobre la sangre derramada», porque esa frase sirve también para las «mutaciones jurídicas».

El etarra Gil Ostoaga asesinó a seis personas en virtud de sus convicciones políticas. Pero el paso por la cárcel de Gil Ostoaga durante pocos años le hizo cambiar de convicciones (la lucha armada contra España ya no era el mejor camino para liberar a Euskal Herria), cosa que movió a la jueza Alonso a excarcelarle. El cambio en prisión de convicciones políticas de los asesinos no puede ser un atenuante de su pena. El propio Hernando lo dijo en el acto mencionado, cuando aseguró no querer calificar «ese juicio aventurado» de quienes creen que, con el tiempo, podrían olvidarse «los orígenes sangrientos de ciertas obras políticas, purgando la acción del tiempo los pecados originales cometidos».    Antonio López. Huesca.

Generalitat, Xunta y Gobierno Vasco niegan subvenciones a las editoriales en castellano
El sistema de ayudas y premios favorece a los escritores y publicaciones en lenguas periféricas
El mundo editorial resulta inaccesible para muchos escritores noveles, sin embargo, como resaltó el reciente Premio Nacional de Narrativa, Unai Elorriaga, «resulta más difícil publicar en castellano que en vasco». Afirmación que se hace extensible al catalán y al gallego ya que estas comunidades autónomas otorgan ayudas a las editoriales que publican en estas lenguas, a su traducción a otros idiomas y a su difusión internacional. Sus leyes no contemplan, sin embargo, ningún tipo de becas para la creación literaria en castellano, lo que sí hacen otras comunidades autónomas.
Marta Borcha - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2002

Hasta hace pocos días Unai Elorriaga era un desconocido en el mundo de la literatura. La novela con la que ganó el Premio Nacional de Narrativa, «SPrako tranbia», sólo estaba publicada en vasco, por lo que el propio autor tuvo que traducirla al castellano para que los miembros del jurado pudiesen leerla y premiarla. El mismo Elorriaga declaró en varias entrevistas que, en su caso «es mucho más difícil publicar en castellano que en vasco». Y por supuesto no es el único caso. Es lo más común. De hecho, resulta mucho más fácil publicar en vasco, catalán o gallego que en castellano en regiones como País Vasco, Cataluña o Galicia porque sus gobiernos autonómicos apenas convocan becas de apoyo a la creación literaria en español. Las subvenciones se destinan exclusivamente a la creación y publicación en catalán, vasco o gallego.

Subvenciones y edición
La producción literaria en Euskadi parece que pasa por uno de sus mejores momentos. Según Unai Elorriaga, si goza de buena salud es porque «se aprovecha de los mercados pequeños que, al contrario que en los grandes donde se tapa lo malo, se ve lo bueno y lo malo, pero los que son buenos tienen una gran calidad». El departamento de Cultura del Gobierno Vasco señala que, en los últimos años «ha habido un incremento notable en el número de obras publicadas en euskera, unos niveles de actividad hasta el momento jamás alcanzados». De los 1.943títulos que se editaron en el País Vasco el año pasado, más de la mitad lo hicieron en euskera según el Gremio de Editores. 998 en euskera frente a 918 en castellano. Pero hay más elementos en juego. En 2002, el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco destinó 438.738 euros en ayudas a la producción literaria en euskera y otorgó 87.147 euros en subvenciones a la promoción internacional de la producción bibliográfica vasca, mediante la edición y promoción de traducciones a otras lenguas de obras literarias; para la participación en ferias internacionales, y para la organización de actividades culturales de promoción y difusión de la literatura vasca.

Junto a ello, las dotaciones del Premio Euskadi en sus tres modalidades ¬literatura en euskera, en castellano, literatura infantil y juvenil en euskera, mejor traducción al euskera¬ que reparten un total de 55.000 euros. Pero a diferencia del Premio Nacional de Literatura, que puede ganar una obra en cualquier idioma oficial del Estado español ¬como Elorriaga o Bernardo Atxaga lo ganaron con novelas en euskera¬, desde que Carmen Garmendia pasó por la consejería de Cultura el Premio Euskadi nunca ha sido concedido a una obra en castellano.
Lo mismo sucede en Galicia, cuya política cultural beneficia considerablemente a las editoriales que publican en gallego y cuyo gremio editó el año pasado un total de 946 títulos, de los cuales 875 fueron escritos en gallego frente a 62 en castellano.

La Xunta, a través de la Dirección General de Promoción Cultural, destina anualmente 751.519 euros a la producción editorial para apoyar la edición del libro gallego, la traducción de éste, y la edición en otras lenguas de obras publicadas originariamente en gallego. «La calidad de la literatura gallega ha alcanzado también, en los últimos años, un ascenso considerable», asegura el departamento de Cultura de la Xunta, que considera «fundamental que las obras escritas en gallego puedan ser leídas por otros pueblos con lengua propia para dar a conocer nuestra literatura fuera de Galicia». Frente a ello, la Xunta no otorga ninguna subvención a las editoriales que publican en español.

Por su parte, Cataluña, la comunidad con más férrea tradición editorial en España, publicó durante el 2001 un total de 25.628 títulos, entre los que hubo 17.001 títulos en castellano y 8.015 en catalán. A través de la Institució de les Lletres Catalanes, cuyo objetivo es promocionar las obras de autores catalanes dentro y fuera de las tierras de habla catalana, la Generalitat destinó durante este año un total de 109.411 euros, de los cuales 6.000 se concedieron a la promoción de la traducción al castellano de obras catalanas y 53.450 a la traducción al catalán de obras extranjeras. La finalidad de estas ayudas es «dar soporte a las propuestas de creación de obras literarias en lengua catalana en todos los géneros y modalidades».

«Discriminación positiva»
Para la editorial vasca Bassarai, dirigida por Kepa Murua, la escasa ¬por no decir «inexistente»¬ ayuda a la edición en lengua castellana responde a la «famosa discriminación positiva». Como editorial vasca que publica en castellano, Murua se queja de que «no recibimos ningún tipo de ayuda formal porque no existen órdenes de subvenciones a la edición en castellano ni por parte del Gobierno autonómico, pero tampoco del central». Por eso denuncia: «Es increíble que no se contemplen las ayudas al mundo de la escritura vasca en castellano. Existen para la traducción pero no para la edición».

«Cuando solicitamos ayuda al Ministerio de Cultura ¬explica el editor¬ siempre nos contestan que nos remitamos al Gobierno vasco por lo que volvemos al principio». Una situación, asegura, que viene desarrollándose desde el año 1996, fecha en que se creó la editorial Bassarai, y que los «perjudica notablemente» porque nos sitúa «entre dos orillas». «Como editorial literaria que somos ¬precisa¬ inevitablemente miramos más al mercado porque nuestra raíz es independiente, empresarial, pero de alguna manera esta discriminación nos afecta a todos».
Actuaciones burocráticas

Murua señala que existen algunas ayudas generales para la edición del Gobierno central pero que «por alguna razón que desconozco, cuando las hemos solicitado nunca nos las han concedido». En este aspecto muestra su indignación: «No existen ayudas para la compra de ejemplares por parte de las bibliotecas pero sí hay subvenciones tanto por parte del Gobierno vasco como del central destinadas a la traducción del euskera a otras lenguas». Actuaciones que tacha irónicamente de «burocráticas».

Desde Vigo, la Editorial Documio ofrece el mismo panorama. Aunque la mayoría de las obras que publican son en gallego, aseguran que «no hemos recibido nunca ayudas a la edición en castellano. No existen, y bastante problema tenemos ya para que la Xunta nos aporte ayudas para la edición en lengua gallega». Desde Barcelona, la editorial Anagrama ofrece el mismo discurso: «La Generalitat no concede subvenciones a las editoriales que publican en castellano. Tan solo hay una ayuda testimonial para la traducciones de obras escritas en catalán al castellano».

El PSE exige a Ibarreche que devuelva el dinero público gastado en su plan
El «lendakari» dice que su propuesta «expulsará a ETA del País Vasco»
El lider de los socialistas vascos, Patxi López, exigió ayer al lendakari que devuelva el dinero que está utilizando para dar a conocer su propuesta soberanista, procedente de los impuestos de todos los vascos, o que pague la campaña de todos los partidos. Al tiempo, Ibarreche aseguró que uno de los objetivos de su plan es expulsar a ETA del País Vasco y arremetió contra los partidos constitucionalistas por no cumplir el Estatuto.
Redacción - Bilbao / Vitoria.- La Razón 11 Noviembre 2002

El secretario general del PSE, Patxi López, inició ayer la campaña de su partido en defensa del Estatuto con un acto en Bilbao, donde advirtió al «lendakari», Juan José Ibarreche, que los socialistas vascos no están dispuestos a permitir que los actos organizados para dar a conocer su propuesta política se paguen «de los impuestos de todos los vascos». Por ello, exigió que «devuelvan el dinero que están gastando o paguen la campaña de todos los partidos políticos».

López denunció que «la campaña del «lendakari» en su apuesta soberanista la están pagando todos los ciudadanos vascos, estemos de acuerdo o no con lo que están promoviendo». Por ello, consideró que la campaña de Ibarreche para presentar su propuesta a la sociedad «es doblemente inmoral», ya que «unos pueden defender sus propuestas libremente y otros nos oponemos a ellas bajo la amenaza, arriesgando incluso la vida por hacer oposición» y «encima» esa campaña «la hace con dinero público», informa Ep.

Difundir la propuesta
«El lendakari dijo que quería socializar su propuesta y que quería hacerla llegar a todos los ciudadanos, pues nosotros también estamos en una campaña defensa del Estatuto y de más autogobierno y queremos llegar con ella a todos los ciudadanos vascos», subrayó. López anunció que el PSE-EE irá al Parlamento vasco, «con las iniciativas que hagan falta», a «pedir cuentas» al «lendakari» y a los partidos que apoyan el Gobierno «para que nos digan cuánto nos está costando a todos su campaña». El líder socialista exigió «justicia e igualdad de oportunidades y de condiciones para todos», por lo que pidió al PNV que «o devuelven el dinero o subvencionan las campañas de todos los partidos». No obstante, manifestó que «lo justo, lo decente y lo moral es que cada uno se pague las campañas que quiere hacer».

Por su parte, Ibarreche aseguró en Vitoria que su Propuesta para la Convivencia tiene, como uno de sus objetivos principales, «expulsar a ETA» del País Vasco y denunció un «excesivo acaloramiento» en la vida política y en los «insultos» que se están lanzando contra su iniciativa. En este sentido, pidió a la ciudadanía que «mantenga la calma» y exigió que su propuesta sea debatida «sin generar odios».

ETA se jacta de haber retirado a «enemigos de valor» mediante denuncias falsas de torturas
Los cabecillas ordenan incrementar el «matxake judicial» contra las Fuerzas de Seguridad
Los cabecillas de ETA, en un documento interno que han hecho llegar a los pistoleros de la banda y al que ha tenido acceso LA RAZÓN, ordenan presentar denuncias falsas de torturas contra las Fuerzas de Seguridad. «La imaginación no tiene límites, nunca os van a represaliar por una denuncia falsa aunque no se pueda comprobar. Y ya habremos conseguido parte de lo que pretendemos y sin coste alguno». El objetivo de esta «campaña» ¬así la titulan los responsables etarras¬, es, sobre todo, «desgastar al enemigo militar mediante todo el matxake judicial que se pueda».
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2002

«Si se consigue alguna condena, ¬dicen los terroristas¬ en ellos cunde la desesperación y además se retroalimenta nuestra campaña». «Ahí les duele. Hemos comprobado con el tiempo que la denuncia, aunque sea como estrategia, ha retirado a muchos enemigos de valor. Hay que seguir por esa línea y explotar la grandeza de la democracia ».
En el documento se recuerda que «esta campaña ha sido y debe ser siempre una norma de todo militante que lucha por Euskal Herria». Y, como objetivos, se señalan, entre otros, «aportar testimonios vivos e impactantes» de la supuesta represión que el pueblo de Euskal Herria «sufre»; «crear vías para que organismos internacionales se interesen del problema de la falta de libertad de nuestro pueblo»; y generar «tensiones y contradicciones entre los partidos democráticos y conseguir que se pronuncien».

Los cabecillas de la banda criminal insisten que «ante una detención, por corta e insignificante que sea, aunque os pongan en libertad sin cargos, ni fianza, ni otra medida represora, hay que denunciar torturas». Subrayan que «es muy importante que se denuncie cualquiera que sea el color de los txakurras [policías]».
En toda España
Y proponen que la «campaña de denuncia debe abarcar todo el Estado español. Allí donde se produzca una detención (aunque sea de tráfico) tiene que haber una denuncia y no parar hasta sentarlos a todos ante su señoría».
En este sentido, aportan una serie de «ideas» y se muestran abiertos a las que se les puedan ocurrir a los pistoleros:

¬ Fijarse en las descripciones físicas de los «txakurras» y de las dependencias policiales. Eso ya aporta veracidad a la denuncia posterior
¬ Si la detención se produce en la calle y es normal, dejar los golpes para la entrada en comisaría o en el vehículo policial. Pero en este caso gritar como si os mataran, gritar también el nombre y forcejear lo que podáis, luego ya sacaremos testigos. Además hará creíble todo lo que contéis.
¬ Según cómo se desarrolle la detención (tiempo, lugar) intentar conseguir que se produzcan efectos que se puedan utilizar para aumentar y concienciar al pueblo. Por ejemplo: que se sangre abundantemente, aunque sea por la nariz. Ingreso en clínicas y hospitales. Todo esto facilita la tarea posterior de los medios de comunicación, abogados, «kale borroka» [terrorismo callejero].

¬ Intentar involucrar en la denuncia a algún político. Tiene mucha más repercusión y crecen las contradicciones entre partidos.
¬ Negar siempre [ante el juez] vuestros «marrones» y achacárselos a trampas de los txakurras (en caso de aparecer armas, documentos...).

«Aquí todo vale ¬afirman los responsables etarras¬ y cuantas más denuncias mejor, estaremos seguro de que llegan a ser oídas y atendidas». También se vanaglorian de lo que se consigue con este tipo de denuncias falsas de torturas: «ponemos en marcha toda una maquinaria, tanto del aparato judicial del estado como de los diversos colectivos abertzales. Toda la presión que podamos meter es buena, pero no olvidéis que tú eres el/la actor/actriz principal. y que sin ti no hay película. Una vez que tu hayas denunciado, otros colectivos apoyarán tu acción. Y así, todos en la misma corriente, llegaremos hasta el final de nuestros objetivos. No olvidéis que detrás de ti está la prensa, colectivos locales, juveniles, internacionales, comités mundiales contra la tortura, makos (cárceles) y, con suerte, algún partido oportunista y dubitativo. Cómo ves, tu aportación nunca será estéril».

Otra de las pretensiones es, en la estrategia habitual de ETA, «internacionalizar» lo que pretenden presentar como torturas. A este respecto, preconizan «crear vías para que organismos internacionales se interesen del problema de la falta de libertad de nuestro pueblo. Internacionalizar y hacer oír la represión. aunque no se consiga el fin último que se persigue con la denuncia individual».

En este sentido, insisten en que con esta campaña se puede lograr «crear tensiones y contradicciones entre los partidos democráticos . Y conseguir que éstos se pronuncien». «Está comprobado que las denuncias, ¬agregan¬ aunque no acaben en condenas, hacen mucho daño a los de la trinchera de enfrente».

Al presentar este documento, los cabecillas etarras indican a los pistoleros que «pensamos que no se prepara como es debido la detención. Ni el miedo, ni la importancia de una caída, ni las amenazas que recibamos, deben hacemos olvidar este deber [el de presentar denuncias de torturas] que todo militante tiene. Esta obligación de todo militante ha pasado por varias épocas, a veces se cumple a rajatabla y en otros períodos no. Hacemos autocrítica, como algún militante nos ha apuntado. A veces nosotros no hemos mentalizado lo suficiente a las posibles víctimas».

«Si no se respeta la vida es muy difícil hablar de otras cosas»
Considera que sus dos años como Ararteko en funciones son un ejemplo de la «peligrosa ruptura de la confianza» entre la clase política
LUIS SALA/BILBAO El Correo 11 Noviembre 2002

Mertxe Agúndez, bilbaína de 53 años, es una vieja luchadora por los derechos de la mujer. En 1970 pasó tres meses en la cárcel por su actividad antifranquista. En 1976 empezó a ejercer la abogacía en un despacho vinculado a Comisiones Obreras. Abogada con veinte años de ejercicio en Bilbao, en 1995 tomó posesión como adjunta de Xabier Markiegi, a propuesta de IU. Desde septiembre de 2000 es la Ararteko en funciones. Euskaldun y de izquierdas, está casada y tiene tres hijos.

La Defensora del Pueblo Vasco está incómoda. Lleva dos años desempeñando su labor en funciones y, aunque no se queja en lo personal, opina que el prestigio de la institución que representa se ha resentido en este tiempo por la incapacidad de los partidos para alcanzar acuerdos básicos en cualquier democracia.

-¿Cómo se trabaja a diario en esta situación de interinidad tan prolongada?
-Personalmente, lo llevo bien. He dicho muchas veces que, en lo público, todos estamos en funciones, y ésa es mi filosofía. Tras cinco años y medio como adjunta de Xabier Markiegi, en septiembre de 2000 me encontré al frente de una institución que ya conocía y de un equipo muy bueno. Todos pensábamos que en la primavera de 2001 habría un nuevo Ararteko. Se esperaba un acuerdo entre partidos, era importante que lo hubiera, pero aquello no se supo cocer bien.

-¿Llegó a recoger las cosas del despacho cuando Oquiñena iba a tomar posesión?
-Ahora que todos los trabajos están en 'cederrón', tampoco hay mucho que recoger, aunque a mí me gusta guardar los papeles. Lo que quiero decir es que el mantenimiento de esta situación daña a la institución.

-Malos tiempos para el consenso.
-Pues sí, y en democracia, se trata precisamente de llegar a acuerdos. El nombramiento del Ararteko requiere de una mayoría cualificada porque es importante que tenga un respaldo mayoritario en su labor garantista, que no suplanta ni a políticos ni a jueces, pero que está ahí para velar por los derechos de los ciudadanos. En Euskadi hace falta profundizar en la cultura democrática y valorar las instituciones. Ahora pasamos un momento de ruptura de las confianzas que es muy peligroso.

-¿Se siente respaldada?
-Yo eso lo tengo muy claro. Cuento con una confianza parlamentaria limitada, porque fui elegida para adjunta, no para titular, pero me he sentido respaldada. Aun así, pienso que estas situaciones no es bueno que se alarguen.

-¿Se alargará?
-Lo deseable es que se restablezcan los cauces de diálogo y de confianza y se llegue a acuerdos.

-No parece que la cosa va por ahí.
-Pues no lo parece, pero yo esa esperanza tengo. No tanto por mi situación personal, que la llevo mejor o peor, sino porque creo que sería bueno para el país. Lo triste es que si el nombramiento del Ararteko iba a ser un acuerdo más dentro de otros y falló, también debieron de fallar los otros.

Derecho a la vida
-¿Ya le ha llamado Ibarretxe para explicarle su plan?
-Pues no, no me ha llamado. Pensaba que igual lo hacía, pero no.

-¿Y eso?
-Pues no lo sé. No sé cuál ha sido el criterio que han seguido en Lehendakaritza. A otras instituciones tampoco les han citado.

-De cualquier forma, ¿qué le ha parecido su propuesta?
-Como institución, no me corresponde entrar a hacer una valoración del plan. Lo que a mí me preocupa es que en Euskadi, en este momento, no se respeta el derecho a la vida. Y no me tranquiliza que este año haya habido menos atentados, porque me consta que mucha gente en este país no vive con tranquilidad para expresarse, incluso para relacionarse con su familia, con sus amigos o con la gente de su entorno. Y ante esa falta de normalidad es muy difícil hablar de otras cosas.

-En estos dos años al frente de la Oficina del Ararteko, ha marcado una línea muy clara con respecto al terrorismo.
-Hemos aportado nuestro granito de arena en temas que, como la violencia, requerían que la institución fuera muy clara en su condena. Ya en la época de Markiegi, cada vez que había un atentado, nos concentrábamos delante de la institución. Pero, después de aquel verano terrible del 2000 en el que empecé como Ararteko en funciones, pensamos que había que hacer algo más. Algo que mostrara de forma permanente que una sociedad democrática no puede consentir que el primer derecho, que es el de la vida, se vulnere.

-Y entonces puso el lema 'ETA no' en todos sus escritos.
-Pusimos el texto completo en euskera y castellano del artículo 3 de la Declaración de los Derechos Humanos, pero señalando quién es aquí hoy el referente violento. Creo que fuimos la primera institución que lo hizo. Y, claro, eso no gusta porque hay quien en un momento saca un eslogan pero a la semana siguiente lo quita. Y esto supone estar ahí todos los días.

-Desde entonces, el Ayuntamiento de Pasaia, gobernado por Batasuna, le devuelve toda su correspondencia.
-Sí, al final, tuvimos que llevar el tema al Juzgado, pero lo hicimos cuando ya no quedó más remedio.

-¿Cómo está el asunto?
-Parece que han recurrido el auto de procesamiento, pero supongo que sigue los cauces habituales en el Juzgado.

-También habrá habido reacciones positivas.
-Sí, mucha gente que no conoces personalmente te hace llegar su agradecimiento porque le hayas mostrado el apoyo de esta institución en un momento difícil. Normalmente, no tienes mayor intervención en el asunto, pero la verdad es que la gente agradece mucho esos gestos de solidaridad. Te hace pensar que, durante mucho tiempo, quizá hemos sido insensibles ante esas situaciones.

-El desamparo del que se quejan las víctimas.
-Es que en, este país, las víctimas no son sólo las personas a las que han matado. Muchas otras se sienten amenazadas, no pueden moverse libremente por su ciudad, y así es muy difícil, no sólo hacer política, sino, simplemente, intercambiar ideas. Para entrar a un bar con los amigos, hacer la compra o discutir con la panadera, primero hay que poder ir por la calle en libertad. Y las personas que llevan escolta no tienen libertad para comunicarse con la gente que vive cerca. Eso rompe una igualdad básica, incluso para discutir otros proyectos. Ese referente violento, incluso entre los jóvenes, está impidiendo que la gente se explique con libertad. Por miedo o porque ya no ve solución al tema.

-También hay quien mira para otro lado.
-Pues también, aunque somos la sociedad que más veces ha salido a la calle para decir que no quiere nada con los violentos. Los que tenemos responsabilidades públicas tenemos el deber de encauzar esa respuesta ciudadana.

El PP critica el «sectarismo» de Setién por formar parte del grupo de asesores de Ibarreche
Servimedia - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2002

El Partido Popular aseguró ayer que José María Setién, obispo emérito de San Sebastián, confirma su «sectarismo» al formar parte del grupo de asesores del «lendakari», Juan José Ibarreche, que se reúne periódicamente con el jefe del Ejecutivo vasco para darle su visión sobre la situación de esta comunidad autónoma.

El secretario general de los populares vascos, Carmelo Barrio, manifestó que esta ocupación de Setién muestra cómo el obispo emérito «sigue manteniendo esa línea clara de trabajar por las tesis de la independencia y del soberanismo». Según el dirigente popular, frente a una concepción de la Iglesia integradora, este obispo «siempre ha sido una persona sectaria, de sesgo político y de compromiso político militante». El secretario general del PP vasco realizó estas manifestaciones en relación con una información publicada ayer por el diario «El Correo», que afirma que Setién forma parte de un grupo estable de «consultores» del «lendakari» Ibarreche para asuntos políticos.

A este respecto, Barrio añadió que «mientras todos necesitamos referencias morales y éticas», el obispo emérito de San Sebastián «se plantea referencias partidistas e independentistas», y asesta «un nuevo mazazo a las necesidades de este país» al funcionar como asesor de Ibarreche.

Política de Setién
No obstante, el secretario general del Partido Popular vasco dijo que esta forma de actuar del obispo donostiarra no es nueva, puesto que «ha trabajado siempre por las tesis nacionalistas, ha sido muy blando y muy poco exigente con los excesos nacionalistas y muy exigente e injusto con los no nacionalistas». Al mismo tiempo, Carmelo Barrio contrapuso esta forma de actuar de Setién a la de la Conferencia Episcopal Española y con la de inmensa mayoría del clero y de los obispos, que tienen otra idea de cómo debe actuar la Iglesia.

Por otra parte, el obispo de San Sebastián, monseñor Juan María Uriarte, y el obispo auxiliar de Madrid y presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, monseñor Eugenio Romero Pose, ultiman un documento que será presentado a la próxima asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal y uno de cuyos puntos será la condena del terrorismo.

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