AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 18 Noviembre  2002
La descomposición del PSOE
EDITORIAL Libertad Digital 18 Noviembre 2002

Los socialistas y el caso Elorza
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 18 Noviembre 2002

Garzón debe actuar
Iñaki EZKERRA La Razón 18 Noviembre 2002

Una operación siniestra
Pío Moa Libertad Digital  18 Noviembre 2002

Zapatero no manda
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 18 Noviembre 2002

Los jefes y los indios
FLORENCIO DOMÍNGUEZ/ El Correo 18 Noviembre 2002

El timo del PSOE
Susana Moneo Libertad Digital  18 Noviembre 2002

Desconcertante
Breverías ABC  18 Noviembre 2002

El Partido Popular del País Vasco, preocupado por la deriva nacionalista del PSOE
EFE Liberad Digital  18 Noviembre 2002

Jaime Larrinaga: «Las amenazas contra mí vienen de Arzalluz»
JESÚS BASTANTE ABC 18 Noviembre 2002

Cataluña se asoma al exterior
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital  18 Noviembre 2002

Otoño agudo
Pedro Crespo El Ideal Gallego 18 Noviembre 2002

Geografía
 Cartas al Director El Correo 18 Noviembre 2002

La Guardia Civil y la Ertzaintza esclarecen en tres meses 120 actos de kale borroka
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 18 Noviembre 2002

Miguel Boyer: El federalismo es muy peligroso y no tiene sentido en España
Cristina Lladó/Efe Madrid Estrella Digital  18 Noviembre 2002

La descomposición del PSOE
EDITORIAL Libertad Digital 18 Noviembre 2002

El argumento, difundido por los órganos de propaganda del felipismo, de que una alianza con el PP en defensa del marco constitucional sólo beneficiaría electoralmente al partido de Aznar en detrimento de los socialistas –el “seguidismo” del PP, que sirvió para defenestrar a Redondo Terreros–, además de ser falso, muestra con toda claridad cuáles son las prioridades de la actual directiva del PSOE. Obsesionados por llegar a La Moncloa a cualquier precio y vigilados de cerca por el furor vengativo de González, los líderes del PSOE, con Blanco y Zapatero a la cabeza, son incapaces de ver que la batalla política en el País Vasco y Cataluña no es entre el PSOE y el PP sino entre nacionalistas y constitucionalistas, entre la libertad o la servidumbre; y que el futuro político del PSOE –como ha quedado de manifiesto en las sucesivas elecciones autonómicas vascas, donde el electorado pasó factura al PSE por sus años de gobierno junto al PNV– no está, pues, en el acercamiento al nacionalismo.

Antes al contrario. La masiva asistencia a la manifestación “contra el nacionalismo obligatorio” convocada por ¡Basta ya! –Fernando Savater no es precisamente el arquetipo de votante del PP– indica claramente que existen muchos vascos de todos los colores políticos que no se resignan a ser ciudadanos de segunda clase y perpetuos vasallos de los nacionalistas. Abrazando el “seguidismo” nacionalista de Maragall –cuya máxima aspiración es administrar y consolidar la herencia política de Pujol en un “renovado” Reino de Aragón– así como la postura de Elorza –quien supera ya en nacionalismo a los “michelines” del PNV–, Patxi López ha completado la involución nacionalista del PSE, iniciada con la liquidación política de Redondo Terreros y continuada con la “adaptación” de Javier Rojo a las nuevas directrices. Con ello, tanto Maragall como Elorza y López, han traicionado al votante de izquierda no nacionalista, dejándolo huérfano de representación. Y hoy por hoy, el único partido que defiende con claridad el derecho a no ser nacionalista y que tiene una idea clara y viable de España es el PP, con lo que, paradójicamente, evitar el “seguidismo” alineándose con los nacionalistas podría muy bien tener el efecto opuesto, es decir, el fortalecimiento del PP en el País Vasco y Cataluña.

La debilidad del liderazgo de Zapatero, quien debe la secretaría general a Maragall, que permitió que González le impusiera a Patxi López en detrimento de su principal aliado en la línea de ruptura con un PNV secesionista y que se aferra a Elorza para conservar la alcaldía de San Sebastián a cualquier precio, está provocando la descomposición del PSOE como partido nacional. Queda por ver si la estrategia de acercamiento a los nacionalistas en el País Vasco y Cataluña y los flirteos con el “federalismo asimétrico” de Maragall –dejando aparte su mezquindad e irresponsabilidad– le producirán réditos electorales al PSOE en las municipales vascas y catalanas. Pero de lo que parece haber menos dudas es de que el votante socialista del resto de España no ve con muy buenos ojos el apoyo o a aquiescencia respecto de los proyectos “centrífugos” de Maragall, Elorza y López.

José Bono, viejo zorro de la política y uno de los barones más influyentes del PSOE (a punto estuvo de ganarle la secretaría general a Zapatero), no hace mucho que se pronunció con toda claridad en contra de la desmembración de España y del PSOE, sabiendo que contaba con el pleno apoyo de los castellano-manchegos y del resto de los españoles. Sabe perfectamente que, para ganar las elecciones generales, el PSOE, antes incluso de tener un programa de gobierno, debe ser un partido nacional comprometido con la defensa del marco constitucional. Y hoy el PSOE, además de no tener otro programa que no sea la conquista de La Moncloa, no tiene tampoco una idea clara de España.

Los socialistas y el caso Elorza
Por CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 18 Noviembre 2002

Hace unos días, el diario «El País» publicaba un excelente artículo de José Ramón Recalde donde el ex consejero de Educación del Gobierno Vasco de Ardanza exponía que, si bien hay mucho que reprochar a los nacionalistas, también tienen su parte de responsabilidad, y no pequeña, los engañados voluntarios, aquellos que se prestan a ser engañados por los mismos una y otra vez. Lo cierto es que esa clase de personas abunda entre los socialistas. Entre los más dispuestos a dejarse engañar por el PNV descuella por cargo y méritos Odón Elorza, alcalde de San Sebastián. A despecho de lo que su partido vota y sostiene, Odón Elorza se ha declarado contrario al Pacto Antiterrorista y a ilegalizar Batasuna. En cambio, encuentra aceptable el plan de Ibarretxe, apoya la fariseica Conferencia de Paz de Elkarri, pide un referéndum que cambie el sistema al gusto nacionalista, e ignora o injuria a colectivos tan apoyados en la ciudad que gobierna como ¡Basta Ya!. En una sociedad menos hipócrita que la vasca se le reprocharía que sus constantes prédicas sobre la necesidad de tolerancia y diálogo son incompatibles con su arrogante ninguneo de quienes osan contradecirle. A simple vista, es incomprensible que el PSOE tolere divergencias tan enormes como las que Odón Elorza se complace en tener sobre puntos trascendentales que afectan a la propia existencia física del partido en el País Vasco. Que el partido que reclama la paternidad del Pacto Antiterrorista presente a un candidato que como alcalde no cumple el auto de Garzón sólo es posible en la tierra de Ternera, ese país invertido donde un terrorista puede gozar la presidencia de una comisión parlamentaria de derechos humanos. Porque una cosa es disentir en cuestiones de conciencia o abiertas al debate, y otra contradecir la estrategia básica de su partido, y precisamente en la lucha contra el terrorismo.

La tolerancia ilimitada de las deslealtades de Elorza contrasta con la marginación reservada a otros socialistas vascos que han obtenido buenos resultados electorales, como Nicolás Redondo, el candidato socialista a lendakari más votado, o Rosa Díez, que mejoró los resultados de su partido encabezando la lista al Parlamento Europeo. ¿Radica la diferencia entre el primero y los segundos en que éstos no estuvieron dispuestos ni a engañar a sus electores ni a dejarse engañar dos veces por un PNV que ya les traicionaba con ETA en pleno gobierno de coalición? Porque, a la vista de tan diferente vara de medir, hay que preguntarse si la vara mide la disposición de cada cual a pactar con el PNV y hostigar al PP. En contraste con el ostracismo de otros, la carta blanca librada a Odón Elorza alimenta la sospecha de que sigue vigente el síndrome del segundón, la vieja propensión de los Jáuregui y Benegas a subordinarse al PNV a cambio de una ilusoria «moderación del nacionalismo». Sin embargo, el proyecto de Ibarretxe representa una amenaza tan seria que los pocos nacionalistas críticos que se atreven a decir lo que piensan -como Emilio y Javier Guevara, o José Luis Cuerda y Joseba Arregui- afirman que el PNV no cambiará hasta que no sea derrotado. Es imposible compartir programa y gobierno con un PNV que busca imponer un régimen étnico-ideológico, que ha proclamado el principio de desobediencia a la legalidad que le estorbe, y que quiere atropellar a la minoría excluida ofreciendo su plan a cambio de paz.

Lo preocupante es que en el PSOE quepa todo menos lo que Maragall llama «españolismo rancio», y que no sería otra cosa que la unidad de acción de los constitucionalistas contra las amenazas de nacionalismo étnico. Desde esa perspectiva hay sitio tanto para un Ibarra que un día clama por la suspensión del Estatuto vasco, como para un Elorza que pretende vaciar de significado la Constitución. En el socialismo centrífugo de Elorza y Maragall estorban valores tradicionales de la izquierda, sobre todo el ideal de conseguir la igualdad fiscal, jurídica y política de todos los ciudadanos con independencia de su origen y lengua. Lo que según ellos se debe favorecer son los derechos históricos y las identidades diferenciales, esas máscaras que encubren los intereses de elites locales. Si el programa socialista admite sin pestañear el nacionalismo apenas encubierto de Elorza y el federalismo antiigualitario de Maragall, si margina el constitucionalismo de Redondo o Rosa Díez, entonces hay razones de sobra para sospechar que en el aparato socialista hay poca convicción para defender el sistema de convivencia amenazado por el terrorismo y, sobre todo, por los disparates étnicos de Ibarretxe.

Garzón debe actuar
Iñaki EZKERRA La Razón 18 Noviembre 2002

Los nacionalistas vascos están manteniendo un pulso con la democracia española que creen les va a salir rentable sea cual sea la reacción de ésta. Si Garzón se come su auto ¬piensan¬ y no actúa contra Atucha e Ibarreche han sentado un precedente y ganado un terreno impagables para la causa. Si Garzón sienta a Atucha e Ibarreche en el banquillo ¬siguen pensando ellos¬ esa foto sería también un triunfo, algo así como una nueva versión del amarillento daguerrotipo de Sabino Arana tras las rejas de la cárcel de Larrínaga. Los nacionalistas vascos tienen razón en la primera parte de este planteamiento, pero no en la segunda. Si Garzón se come su auto darían, en efecto, un paso más en el sabotaje al Estado de Derecho en Euskadi. Pero con la foto de esa pareja en el banquillo no está nada claro que ese nacionalismo vaya a salir tan favorecido. ¿No iban a parecer, más que los románticos luchadores de un pueblo oprimido, dos burócratas cincuentones y calvos intentando jugar a la guerrilla bananera en un Estado democrático y consolidado de la Unión Europea?

En su precipitación desesperada y su tacticismo enfermizo, los nacionalistas no repararon en que elegían una mala excusa para encararse frontalmente ¬o sea judi- cialmente¬ con el Estado: solidarizarse con la ETA política. Por ese camino la foto del martirologio que buscan no va a ser la de un lendakari y un presidente del Parlamento vasco procesados «por nacionalistas» sino por oponerse al cerco legal a un terrorismo que no tiene pase ni en el País Vasco siquiera. La imagen de un portavoz del Gobierno vasco ¬Josu Jon Imaz¬ pidiendo perdón a Batasuna por disolver una manifestación prohibida no es de recibo ni para muchos de sus electores. Por eso es preciso separar ¬contra la confusión que intenta sembrar el nacionalismo¬ el Plan Ibarreche de la complicidad de éste y Atucha con Batasuna al desobedecer el auto de Garzón del 26 de agosto que decretaba la suspensión cautelar de actividades para esa «malformación política».

Con el Plan Ibarreche ya verá el Gobierno lo que hace. De momento «viva la separación de poderes». Garzón debe actuar sin complejos contra la desobediencia a su auto y hacer oídos sordos a los «cráneos privilegiados» de la prensa vasca que ven en esa burla a la ley un mero «conflicto de competencias» y juzgan grave el deseo expreso del delegado del Gobierno, Enrique Villar, de ver procesados a Atucha e Ibarreche pero no el deseo tácito de éstos de ser procesados para escenificar el falso drama de «la opresión estatal». No está claro, no, que esa foto del banquillo les vaya a favorecer como digo. No han calculado lo caro que les puede salir que su electorado más pragmático y pesebrista les vea jugando así con la estabilidad institucional y económica.

Una operación siniestra
Pío Moa Libertad Digital  18 Noviembre 2002

Resulta llamativo el extremado antifranquismo que, muy a destiempo, prolifera en los medios de masas, incluidos los presuntamente dominados por el PP, como TVE; o en libros de títulos truculentos, como Los esclavos de Franco, Los esclavos españoles de Hitler y similares; en actividades como las de “Recuperar la memoria histórica”, que la falsifican descaradamente y tratan de crear un ambiente de odio. Enorme eco ha tenido, dentro y fuera de España, la exposición sobre el exilio, uno de los sucesos más vergonzosos para los “republicanos”, convertido por la propaganda en motivo de orgullo y de reivindicación contra los “exiliadores”: sus promotores enredaron al rey en su campaña, y a periodistas ignorantes y llenas de prejuicios de The New York Times, o The Economist. Desde el punto de vista historiográfico, toda esa producción es simple basura, pero ello no le impide, ante la ausencia de réplica, un efecto político del mayor calado. La campaña persigue sentar definitivamente una versión (completamente tergiversada) de la historia, y acosar al PP como heredero de un régimen supuestamente criminal al estilo del de Hitler.

¿Por qué ocurre todo esto ahora? Una respuesta fácil es que se trata de un punto débil del PP, tanto más débil cuanto que este mismo partido, de mentalidad pesetera, contribuye a la campaña, convencido de que basta con unos resultados económicos pasables para que todo le vaya bien, y de que la falsificación de la historia no tiene repercusión política actual. Pues indudablemente el PP es heredero, en muchos sentidos, del franquismo, como lo es el rey, y como lo es la democracia actual, que sin el legado económico y social de aquel régimen difícilmente habría soportado los ataques del terrorismo, la corrupción, las tendencias balcanizantes de los nacionalismos vasco y catalán, la degradación del poder judicial y otras fechorías de quienes se presentan como monopolizadores de la democracia.

Pero hay algo más que la explotación de ese punto débil con fines electorales. No creo que esa enorme campaña sea ajena a otra también en marcha, que persigue desacreditar los 25 años de democracia y volver a partir de cero. Precisamente ése es el mensaje transmitido al periódico neoyorkino por sus interlocutores en España. Y el punto clave de la refundación presuntamente democrática sería cambiar la Constitución de tal modo que permita la secesión práctica de las Vascongadas y Cataluña. En esta operación marchan juntos el PNV, CiU, amplios sectores del PSOE, y probablemente alguno del PP (no me cuesta trabajo creer que se apuntaran a ella Gallardón, o incluso un senil Fraga), con el respaldo de muy poderosos y conocidos medios de masas. Hoy por hoy tienen en contra a la vasta mayoría de la opinión pública, pero sólo un tonto tomaría a broma la amenaza. La opinión pública puede ser confundida y manipulada con bastante facilidad si a los manipuladores no se les opone una política clara y firme.

La relación entre las dos campañas es doble: por una parte se trata de paralizar, tildándola de “franquista”, la oposición al proyecto “generoso”, dicen, de una “España más plural”, e incluso “más democrática”, diseñado por quienes más han perjudicado la convivencia y la democracia en España en estos veinticinco años. Y por otra parte es una especie de revancha histórica por el fracaso del rupturismo al comenzar la transición. Como sabemos, entonces se impuso la reforma “de las leyes a las leyes”, es decir, del franquismo a la democracia, sin vacíos de poder que hubieran podido resultar catastróficos y abocar a una nueva experiencia similar a la de la II República. Eso no lo han perdonado nunca los antiguos rupturistas.

Hay algo de locura en esos designios. Decía Julio Cerón, el famoso fundador del “Felipe”, que lo propio de España era la política alucinada, exaltada y delirante, y criticaba (en broma, supongo) el tono básicamente amable y razonable como se hizo la transición. Ahora nos quieren hacer volver a aquella política que parecía enterrada. Pues no es difícil ver adónde conducen los delirios de esta gente: a conflictos civiles sumamente peligrosos, o al hundimiento de España en una impotencia adormecida y suicida.

Sería muy necesario tomar conciencia del peligro, y que cada cual, en lugar de preguntarse “¿qué va a pasar?”, tendencia muy extendida en España, como observa Julián Marías, se plantee “¿qué puedo hacer?”, para frenar esos proyectos antes de que nos empujen al despeñadero. A los anestesiados debería recordárseles que nadie previó lo ocurrido en Yugoslavia. Es más, los expertos lo creían imposible.

Zapatero no manda
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 18 Noviembre 2002

Los socialistas ya empiezan a estar con Zapatero como los franquistas con Franco: «si él es bueno ¬decían¬; los malos son los ministros». Pues eso, que él hace las cosas bien pero que está rodeado de inútiles. Lo que pasa es que la realidad es otra.

Zapatero cree haber conseguido ganar puntos en la sociedad porque le han nombrado candidato y se va alejando de la sombra de González, pero no es así. Para liderar la sociedad hay que demostrar que se tiene el mando en el partido: en este punto, Zapatero está a por uvas

Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, bien podría ser el próximo líder de Batasuna pero Zapatero hace como que no le oye y se muestra incapaz de tomar medidas serias para defender a aquellos socialistas amenazados por ETA, que utiliza la información de la Policía Municipal de San Sebastián para conocer las matrículas de sus coches mientras el alcalde no hace nada.

Pascual Maragall ha hecho del PSOE en Cataluña un partido aparte, pero Zapatero sonríe y mueve la manita de arriba para abajo sin tomar ninguna medida. Ahora proponen el cambio del Estatuto y de la Constitución, y Zapatero estaba a por uvas una vez más. Las elecciones vascas fueron un revolcón para Zapatero, aunque unánimemente la prensa prefirió hablar de Mayor Oreja; las elecciones gallegas significaron un doble revolcón para Zapatero, pero no se apuntó el dato; las próximas municipales son su prueba de fuego y veremos cuánto manda después de ellas. Para ganarse el respeto como líder, Zapatero tiene que construir un solo partido: por el momento, no ha sabido hacerlo.

Los jefes y los indios
FLORENCIO DOMÍNGUEZ/ El Correo 18 Noviembre 2002

El parlamentario de Batasuna Josu Urrutikoetxea, más conocido por 'Josu Ternera', su nombre de guerra de los tiempos en los que andaba al frente de ETA, ha vuelto a convertirse en prófugo desde hace unos días. Se ha escondido tras anunciar que no está dispuesto a comparecer ante el juez que quiere interrogarle como imputado por el atentado con coche bomba sufrido por la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza en diciembre de 1987 en el que hubo once muertos.

Eran tiempos aquellos en los que el Gobierno y ETA se tanteaban para reunirse en Argel. La dirección de ETA, en la que estaba 'Ternera', debió pensar que ayudaría mucho a sus objetivos si cometían un atentado de envergadura. El autor de la acción, Henri Parot, confesó que su jefe directo, Francisco Múgica Garmendia, le había dicho que el atentado era «una postura de fuerza ante las negociaciones o por la caída de Santi Potros». Parot no recordaba bien la causa, pero los contactos en Argelia se encontraban en plena ebullición en aquellas fechas.

Mientras los autores materiales del atentado de Zaragoza están en prisión, Urrutikoetxea, uno de sus jefes en aquel momento, está en libertad porque no fue sorprendido con la pistola humeante tras el crimen. Algo de injusto hay en estas situaciones que condenan a los indios a pasar décadas en la cárcel, mientras los jefes de la tribu, a poco hábiles que sean, pueden salir impunes y seguir disfrutando de libertad. El terrorismo es ante todo la práctica de una organización, de un grupo, casi siempre extremadamente jerarquizado y disciplinado, como ocurre en el caso de ETA, donde los eslabones inferiores ejecutan lo que resuelven los superiores.

Un cambio importante en la jurisprudencia española sobre el terrorismo se produjo con una sentencia de la Audiencia Nacional que, en octubre del pasado año, condenó a los tres dirigentes de ETA detenidos en Bidart a sendas penas de 34 años de cárcel por la extorsión a los empresarios. No se les condenó por éste o aquél caso de chantaje en el que hubieran participado de forma directa, sino porque ETA intimidaba a los empresarios y ellos eran los jefes de la banda. La filosofía jurídica de esta sentencia fue ratificada por el Tribunal Supremo el pasado mes de junio.

Esta es la sombra legal que se cierne ahora sobre el prófugo Urrutikoetxea. Nadie, ni siquiera él mismo, niega que fuera uno de los dirigentes principales de ETA en la época en que se cometió el atentado de Zaragoza. Pero aquí no valen las certezas políticas ni las convicciones subjetivas. Los jueces tendrán que determinar, cuando sea localizado y detenido el huido, si las evidencias que se tienen sobre el papel de 'Ternera' en la cúpula de la ETA de 1987 son suficientes para considerarlo inductor del atentado de Zaragoza.

El timo del PSOE
Susana Moneo Libertad Digital  18 Noviembre 2002

No es que el PSE se haya contagiado de las tesis de Elorza. Es que esas tesis son las de los socialistas vascos desde que defenestraron a Nicolás Redondo Terreros. Era el único estorbo para el acercamiento al nacionalismo que se propugnaba desde la nueva dirección del PSOE, dominada por Pepe Blanco. Era el muro de contención para los que pensaban, entonces no lo decían abiertamente, que se estaba haciendo seguidismo del PP. Desde entonces, el camino recorrido es indiscutiblemente el de la alianza con los nacionalismos, la reforma de la Constitución y, con ello, la federalización del PSOE.

Lo que antes parecía soterrado ha salido a la luz sin ningún pudor político, sin respeto a unos votantes que nunca han visto en el programa del PSOE la desmembración de España y la alianza con los separatistas. Desde la llamada de Pachi López a Maragall, nada más entrevistarse con Ibarreche, cayeron las caretas que quedaban. Después escuchamos a Rojo decirle al PP que si no podía presentarse en muchos municipios vascos, que votaran al PSOE. Se esperaba que el líder, Zapatero, dijera algo. Y lo dijo. Apoyó a Elorza y Maragall, confirmando con ello su debilidad interna, su falta de proyecto global y el trazado de una política que sólo busca el poder por el poder.

Esta estrategia, del todo desestabilizadora es, a la larga, un pozo sin fondo en el que puede sucumbir el principal partido de la oposición. Se olvidan de que no hay alternativa sin ideas ni principios. Ya no hay sensibilidades en el PSOE, así denominaban a la diferencia de ideas y planes los anteriores dirigentes socialistas. Ahora hay individualidades, como dice Zapatero.

El PSOE, más que nunca, es un timo como partido nacional

Desconcertante
Breverías ABC  18 Noviembre 2002

Basta con escuchar al secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, para entender la indefinición y el desconcierto que anega al PSE. Ahora resulta, según él, que «la política del PP en el País Vasco debilita más a España que al nacionalismo». Claro, por eso López apoya una manifestación contra el nacionalismo obligatorio y firma un pacto en favor de las libertades con los populares. ¿Qué hará ahora? ¿Manifestarse contra el PP? López necesita aclarar en qué lado quiere estar.

El Partido Popular del País Vasco, preocupado por la deriva nacionalista del PSOE
EFE Liberad Digital  18 Noviembre 2002

El Comité de Dirección del PP del País Vasco se ha reunido en la localidad alavesa de Elciego, donde ha denunciado que "los socialistas vascos han renunciado a trabajar por la alternativa en el País Vasco". El líder del PSE, Patxi López <http://www.libertaddigital.com/./noticias/noticia_1275323491.html>, ha confesado que comparte las tesis de Odón Elorza y Pasqual Maragall.

Según un comunicado, los populares han mostrado su "especial preocupación" por las afirmaciones de Patxi López en las que apuntaba que la política del PP debilita más a España que el nacionalismo. Para el PP vasco, "esta declaración está en la línea de los planteamientos de Odón Elorza o la voluntad de Javier Rojo de apuntalar al nacionalismo en un gobierno de concentración". A su juicio, los socialistas vascos están “más empeñados en marcar distancias con el PP que en superar las diferencias internas y contribuir a la alternativa política al nacionalismo". La evolución del socialismo vasco, continúa la nota, "confirma que teníamos razón quienes denunciábamos la renuncia del PSE a la construcción de la alternativa: y que cada día es más difícil saber si Zapatero, López y Elorza pertenecen al mismo partido".

Por otra parte, la dirección del PP ha denunciado "el esfuerzo del lehendakari por ocultar los contenidos reales de su proyecto independentista y por evitar el debate verdadero sobre el bienestar, el empleo y la convivencia en el País Vasco. Esta postura de Ibarretxe acredita el creciente rechazo de la ciudadana, la desorientación del electorado nacionalista y la imposibilidad de encajar las ocurrencias del lehendakari en el Estatuto, la Constitución y el Tratado de la Unión Europea". Como conclusión, los populares vascos dicen que "Ibarretxe ha dejado de hablar de sus pretensiones para dedicar sus mítines nacionalistas a negar la realidad y los manifiestos efectos negativos que para el bienestar y progreso del País Vasco tiene el camino hacia la independencia que ha trazado".

Jaime Larrinaga: «Las amenazas contra mí vienen de Arzalluz»
JESÚS BASTANTE ABC 18 Noviembre 2002

MADRID. Jaime Larrínaga, cura de Maruri, en Vizcaya, y presidente del Foro El Salvador, vive con escolta por las amenazas recibidas. Larrínaga ha participado en el IV Congreso «Católicos y Vida Pública», que ayer se clausuró en Madrid, denunciando las «fracturas» en la Iglesia vasca y la postura de la Conferencia Episcopal.

- ¿Cuándo solicitó escolta?
- Cuando el Ayuntamiento de Maruri, gobernado por nacionalistas, buzoneó una carta en la que me llamaba franquista y antivasco, que no hacía nada por el euskera. Así no hacían otra cosa que ponerme en la diana.

- ¿Quién le coloca en esa diana?
- Cada vez estoy más convencido que no fue una decisión del Ayuntamiento, que no tiene capacidad para ello. La amenaza viene de las altas instancias del PNV, de Arzalluz, de Sabin Etxea. A ellos les molesta muchísimo que haya surgido un foro, mucho más que un partido político. A los nacionalistas no les ha molestado que yo sea párroco de Maruri, sino presidente del Foro El Salvador, aunque me han acusado de utilizar las homilías para mezclar religión con política, y no es cierto.

- ¿Existen dos bandos en el País Vasco, como dicen los nacionalistas?
- El único bando es el de ETA, que atenta contra los Cuerpos de Seguridad del Estado y contra determinado sector de la población civil. En el País Vasco se asesina a jueces, periodistas y concejales del PP o del PSOE. El caso es vergonzoso porque se produce en una situación de paz democrática en la que no hay normalidad democrática, porque falla la justicia y porque es continuamente cuestionado el Estado de Derecho incluso por determinadas personas que lo gobiernan. En el País Vasco se produce una situación de falta de libertad excepcional en la UE.

- En su ponencia, ha hablado del perdón como posterior a la justicia y la libertad.
- No está en nosotros pedir perdón a las víctimas, sino crear las condiciones de paz, de justicia, de orden, de verdad y de libertad en las cuales las víctimas puedan perdonar. La exigencia de perdón a las víctimas que se ejerce desde determinados sectores políticos distorsiona el esquema de valores de una sociedad sana y acaba convirtiendo a la víctima en culpable. ¿Cómo se le puede exigir el perdón a una mujer que acaba de perder a su marido y al día siguiente se encuentra, en la lápida, una pintada que dice «ladrón, hijo de tal, devuélvenos la bala»?

- ¿Hay fractura en la Iglesia vasca?
- Oficialmente no, pero en la práctica no existen relaciones entre unos y otros. La mayoría del clero vasco es nacionalista. Los no nacionalistas estamos aparcados, arrinconados. Yo no voy a ciertas reuniones de curas de la zona para no perder la fe, porque la visión que se da de la religión es totalmente nacionalista. Pasa lo mismo en la sociedad. La situación es muy triste, y los cristianos debemos tomar partido por los que sufren, por las víctimas.

- Los obispos vascos, ¿deberían pedir perdón por sus actuaciones, en especial por la última Carta Pastoral?
- Totalmente de acuerdo, tendrían que dejarse de cartas y pedir perdón. Pero el fallo está en la Conferencia Episcopal. Los obispos españoles, ante el proyecto soberanista del lendakari, están con la boca cerrada. Eso es de lo más inmoral que he visto. ¿No tienen voz los obispos para decir que es malo? Hay un complejo de los obispos españoles para poner los puntos sobre las íes a los obispos vascos. Y lo que me extraña es que, después de cosas como las del párroco de Oyarzun, no se le haya dicho nada. Si las víctimas son iguales que los verdugos ante la Iglesia, como decía ese párroco, ésta no tendría su sentido de ser. Son desviaciones morales y yo diría que heréticas.

- ¿Qué opina del hecho de que monseñor Setién sea asesor de Ibarretxe?
- Setién es un obispo nacionalista, un ideólogo del nacionalismo. Ibarretxe no invita a Blázquez porque no tendría ninguna idea nacionalista.

- Entonces, ¿por qué firmó la carta de finales de mayo?
- No lo sé. Sólo sé que todo lo que parece imposible, en el mundo de la Iglesia puede ser real. Es su decisión, que quedará ante su conciencia.

- ¿Se siente respaldado por sus obispos?
- Las veces que he estado con ellos tras las amenazas el respaldo ha sido incondicional, pero no así por parte de la curia ni de los vicarios. Algunos sacerdotes que conozco no me miran a la cara, o simplemente no me miran. Y eso para mí es un sufrimiento.

Cataluña se asoma al exterior
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital  18 Noviembre 2002

Cuando, va para tres años, escribí un articulillo gastronómico señalando el fracaso de La Maison de la Catalogne, una experiencia parisiense de la Generalitat, recibí un montón de insultos calificándome de “anticatalán”. Como no lo soy, y tengo a Cataluña entre mis amores geográficos, me fui de compras al Mercado de San José (La Boquería) mientras tarareaba una sardana clásica.

El tiempo me ha dado el disgusto de tener razón. La Maison de la Catalogne, un restaurante con el que la Generalitat pretendía “hacer país”, en París, junto al bulevar Saint-Germain, promoviendo el turismo y la imagen de Cataluña con monchetas y butifarra, ha sido una ruina y ya está cerrado en sus tres pisos con más de ochocientos metros cuadrados. Sólo su planta baja, rápidamente modificada, trata de salvar los muebles convertida en un “bistrot” cutre de comida rápida.

Imaginemos la contraria. Supongamos que el restaurante catalán en París hubiera sido un éxito y todos los días una larga lista de espera de aficionados parisienses se disputara una mesa en el templo gastronómico diseñado en la plaza de San Jaime de Barcelona. No cambiaría en mucho la valoración política del caso. Con el fracaso, además de hacer el ridículo, han perdido un dineral —¿seis o siete millones de euros?— de las arcas públicas; pero el éxito no hubiera borrado lo inadecuado del intento. ¿Es una función pública atribuible a un Gobierno autonómico de un Estado occidental la actividad restauradora?

La Generalitat de Cataluña ya tiene, desde hace tiempo, oficinas y centros de promoción turística y económica en ciudades como Bruselas, Estocolmo, Londres, Moscú... Ignoro su rendimiento y utilidad y evito el debate sobre la conveniencia de este tipo de iniciativas con las que el Govern de la Generalitat ejercita sus manías de grandeza, pero invito a la reflexión sobre el gasto público que conllevan.

Ahora se han convencido de que experiencias como la de París, que se sustentaban en el principio de la autofinanciación, no son viables y se disponen a abrir nuevas “embajadas” en Roma y Perpiñán. La primera, según los planes del hereu de Pujol, se abrirá en los primeros días del próximo febrero y la segunda en el mes de junio.

Aunque sé que pretendo un imposible, algo tan inalcanzable como una expresión clara y concreta del Ministerio español de Asuntos Exteriores, me gustaría conocer la opinión sobre el particular de la ministra Ana (de) Palacio. El caso da, incluso, para alguna gracieta del vicepresidente-humorista Mariano Rajoy. ¿Entra dentro de las prerrogativas de autogobierno que define el Título VIII de la Constitución el despliegue exterior que, no siempre con buenos resultados, pretende el Gobierno de CiU?

La propia Sindicatura de Comptes, el equivalente catalán del Tribunal de Cuentas, ya ha subrayado en varias ocasiones las irregularidades que acompañan al Consorci deTurisme de Catalunya. ¿Otra más?

No estoy hablando, que se podría, ni de desarrollo ni de involución autonómica. Planteo un caso que, sobre lo competencial, habla de despilfarro. ¿Es así?

Otoño agudo
Pedro Crespo El Ideal Gallego 18 Noviembre 2002

Las estaciones se presentan como activadas por sus tópicos, aceleradas sus condiciones habituales. Este otoño, por ejemplo, presenta todos los ingredientes para que su ataque pueda considerarse agudo. Está lloviendo más que nunca, el viento se disfraza de huracán y el rosario de comunidades en alerta recuerda al sonsonete de la pedrea del sorteo de Navidad. Rayos y centellas.

En lo político, la tormenta se encuentra localizada en dos áreas precisas, el País Vasco y Cataluña. En la primera, el responsable nacionalista de la gobernación de la autonomía vulnera con desparpajo las normas constitucionales amenazando con un referéndum.

Y en la segunda, el nacionalista que se pretende heredero del poder actual, elecciones mediante, cacarea agudamente anunciando que exigirá un referéndum con el mismo fin.

Saramago, el lusitano, imaginó, a propósito, en un libro, que la península Ibérica se desgajaba de Europa y se dedicaba a flotar a su albedrío, como una balsa de piedra.

Parece que el caudillo vasco y el aspirante catalán leyeron el libro, seguramente traducido al castellano, y tuvieron ensoñaciones territoriales, islas con bandera, cañón y moneda, alejándose por el Mediterráneo del ancestral valle del Ebro, y convirtiendo a la provincia de Burgos en costa batida por las olas. ¿Payasos o sacamuelas? En Estoril se reunían los delegados del XV Congreso del Partido Popular Europeo, y decidían apoyar la moción italiana que pretendía imponer, en el preámbulo de una nueva Constitución para una Europa fuerte, una alusión a lo que “Europa debe a su herencia religiosa”. Los delegados alemanes votaron a favor y luego hicieron otro tanto los españoles. Los germanos porque así ponían una barrera más a la incorporación de Turquía a la Unión, y los españoles por pura simpatía, una vez que el Congreso aceptó sus tesis antifederalistas.

¿La religión es siempre mala para la convivencia? De momento, los europeos andamos divididos entre ampliar el club de los Quince, para ser el de los Veinticinco, o pedir a la Virgen el milagro de que nos quedemos como estamos. Sólo una mitad mete bolas blancas en la chistera. La otra las mete negras. Los que tendrían que pagar la ampliación no están por la labor. Pese a que los españoles nos sentimos poco europeos y nos preocupan el terrorismo, el crimen organizado y los conflictos étnicos, también somos de los más favorables, junto a griegos y daneses, a que haya más vecinos. Quien nos entienda...

Geografía
Gonzalo Zorrilla-Lequerica/Bilbao Cartas al Director El Correo 18 Noviembre 2002

Una cosa he de reconocer a los gobernantes nacionalistas: que gracias a ellos nuestros conocimientos geográficos están aumentando. Primero nos hablaron de Irlanda, después conocimos más sobre la existencia del Estado norteamericano de Idaho, y después de Puerto Rico. Pero como los vascos tenemos que saber aún más de geografía, ahora nos toca la lección de las islas Äland que nos da el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga. A saber cuál será el siguiente territorio. Pero, si amplían nuestros conocimientos geográficos, también sería conveniente que nos explicasen cómo van a derrotar a ETA y a su entorno. En 20 años de su gobierno no sabemos la respuesta.

La Guardia Civil y la Ertzaintza esclarecen en tres meses 120 actos de 'kale borroka'
Los agentes han desarticulado once 'grupos Y' en Vizcaya y Guipúzcoa Un detenido que comparece hoy en la Audiencia Nacional será acusado de colaborar con ETA
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 18 Noviembre 2002

Las distintas operaciones contra la 'kale borroka' emprendidas por la Ertzaintza y la Guardia Civil desde septiembre han asestado uno de los mayores golpes a la guerrilla urbana en los últimos años y permitido esclarecer más de 120 acciones de violencia callejera cometidas en Euskadi desde 1996. En estas redadas se ha detenido a 37 personas por su presunta relación con las algaradas en Vizcaya y Guipúzcoa. Las investigaciones abiertas han logrado, asimismo, la desarticulación en septiembre del 'comando Donosti' y la detención de tres presuntos colaboradores de la banda en Vizcaya.

La cifra de 'grupos Y' neutralizados en apenas tres meses no tiene precedentes en la lucha antiterrorista. En septiembre, la Guardia Civil dio por desmantelados cuatro taldes de este tipo en Guipúzcoa, responsables de cuarenta acciones cometidas en los dos últimos años. Las Ertzaintza, por su parte, ha acabado con siete grupos, dos de ellos ubicados en el Valle de Arratia y el Duranguesado, y cinco repartidos entre las márgenes izquierda y derecha de la ría del Nervión.

En conjunto, los taldes desarticulados por la Policía vasca son responsables de ochenta sabotajes. Entre las acciones que se les imputan se encuentran algunos de los disturbios más violentos organizados en los últimos años, como los que arrasaron el centro de Las Arenas en diciembre de 2000, el de Bergara en junio de 2001, o el de Gernika durante la Nochevieja de 2001.

El efecto conjunto de estas operaciones ha tenido una repercusión directa en los ataques de violencia callejera registrados en Euskadi. En octubre, estas acciones se redujeron en un 65% con respecto al mes de septiembre, al pasar de 37 a 13 incidentes. Desde el pasado 1 de noviembre no se ha registrado ni una sóla algarada.

Pese a esta tendencia, los expertos consultados por este periódico son conscientes, no obstante, de que aún quedan núcleos dedicados a la violencia callejera que no han sido desmantelados, por lo que el descenso en el número de ataques pudiera deberse, en su opinión, a una «retirada táctica» ante la presión policial.

Sabotaje 'equivocado'
Por otra parte, hoy pasará a disposición de la Audiencia Nacional Jon Crespo, el joven arrestado el pasado miércoles en la localidad vizcaína de Galdakao por su presunta relación con los dos 'grupos Y' desmantelados por la Ertzaitnza en el Valle de Arratia y el Duranguesado. Según fuentes de la investigación, Crespo será acusado de cometer actos de 'kale borroka', pero también de colaborar con ETA.

Según las citadas fuentes, el sospechoso recopilaba información sobre cargos políticos para la preparación de atentados. Otros dos arrestados en la misma operación, Zumbeltz Larra y Gorka Lupiañez, ya han sido encarcelados por ese delito.

Por otra parte, un comunicante anónimo asumió ayer en el diario 'Gara' la autoría de tres ataques realizados en octubre en Andoain, en los que resultaron calcinados los coches del edil del PNV Mikel Arregi, de una mujer que fue testigo en un juicio por 'kale borroka' y de un ciudadano. En este último caso, el comunicante afirma que «fue un error».

Miguel Boyer: "El federalismo es muy peligroso y no tiene sentido en España"
Cristina Lladó/Efe Madrid Estrella Digital  18 Noviembre 2002

El federalismo es "muy peligroso" y no tiene sentido en España, donde ya se probó con consecuencias nefastas, y si además ese modelo es "asimétrico", la fórmula es antidemocrática y está fuera de la Constitución. Así de claro fue Miguel Boyer Salvador en un entrevista en la que elogió la defensa del Estado de las Autonomías y la "tranquilidad y seriedad" con que el gobierno de José María Aznar hace frente a propuestas del lehendakari, Juan José Ibarretxe, que tienen "un potencial de conflictos absolutamente explosivos".

Quien fuera ministro de Economía y Hacienda de la primera legislatura de Felipe González, hoy reconvertido en presidente de CLH y patrono de la macro-fundación de José María Aznar (FAES), recurrió a la historia para subrayar que "modelo federalista ya se probó en la I República y se produjo un desastre y una desintegración absoluta en un periodo muy rápido".

Y por eso, "con buen sentido, la II República, a pesar de que habían firmado hacer una república federal, cuando llegó la hora de hacer la Constitución rehuyó esa fórmula", explicó Boyer en el transcurso de una entrevista para la que impuso la condición de no hablar de "cosas del PSOE".

"No es esa la fórmula" sino la de las Autonomías, que ha permitido "la más avanzada descentralización de toda Europa y que es un éxito muy grande y que si se fuerza se corren riesgos de romper el consenso de 1978 y tendría unas consecuencias muy peligrosas".

Explicó que, además de que el federalismo "no cabe" en la Constitución, tampoco "tiene sentido" en España, ya que si bien es un buen método para impulsar la unidad "cuando algo ya constituye una sociedad, intentar encontrar fórmulas divisionistas genera una dinámica que inmediatamente empiezan los agravios comparativos". "Esos victimismos, reivindicaciones y deudas históricas que por lo visto tienen todos, y todos dicen estar maltratados por la historia y nadie reconoce haber salido beneficiado; esa dinámica es muy peligrosa salvo para unir", subrayó.

La grandeza de Europa, la mezcla de diferencias
Preguntado sobre el significado de federalismo asimétrico que propugna el PSC de Pasqual Maragall, Boyer opinó que "eso quiere decir, con un eufemismo matemático, que unos tienen que salir tratados mejor que otros; para empezar eso no es democrático". Ante las acusaciones de involución centralista que lanzan algunas comunidades autónomas, Boyer también fue tajante: "no hay ninguna, es absolutamente incierto, más bien los que están saliéndose en parte del marco constitucional son algunos nacionalistas".

"Lo que pasa es que ha habido manifiestos y demostrables deseos de sobrepasar el marco de la Constitución, que no prevé cosas que están defendiendo partidos nacionalistas", dijo. Así, el proceso de autodeterminación que propone Ibarretxe "no es un principio reconocido en ningún país europeo, destruiría Europa". Para Boyer "la grandeza de Europa es que mezcla diferencias muy grandes de cultura, religión, concepciones de vida (...) volver a la pureza, la homogeneidad, la etnia es absurdo y además contrario a la evolución de la democracia, y tiene un potencial de conflictos absolutamente explosivo".

Por contra, la propuesta de CiU "no es una ruptura, sino deseos de aumentar competencias, y unas cosas serán más razonables y otras menos, pero ese no es un modelo que rompa la Constitución".

Elogios a la política económica del Gobierno
Boyer explicó que la defensa "muy seria y muy profunda" de la Constitución y del Estado de las Autonomías que está desarrollando el Gobierno de Aznar es el segundo eje de su acercamiento al PP; el primero, obviamente, es el programa económico.

Recordó que fue precisamente en un seminario organizado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) unos meses antes de las elecciones de 1996 cuando elogió por primera vez el programa económico del PP; elogios que propiciaron su salida oficial del PSOE. "Y ahora confirmo que, efectivamente, la política económica del Gobierno es excelente; así que creo que no me equivoqué cuando apoyé el programa del PP".

Desde entonces, ha mantenido algunos encuentros con el presidente del Gobierno y participado en numerosos seminarios y foros de la fundación del PP, por lo que, cuando unos días antes de la presentación de la nuevas FAES Aznar le llamó para invitarle a formar parte del patronato, ni se lo pensó, subrayó Boyer.

"Es que no veo 'contras', no le veo ninguna contraindicación a ser patrono de una fundación que se dedica al análisis de los problemas sociales", dijo tras destacar el "éxito" que supone haber reunido en un mismo patronato a "muchas gentes extremadamente valiosas, no sólo del mundo político y del PP, sino muchas personas de estudio y reflexión que pueden ser muy útiles". Aseguró desconocer cuál será su función dentro de la fundación y destacó que "en cualquier cosa en la que pueda ser útil estaré encantado".

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