AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 22 Noviembre  2002
La Europa de las desdichas
Carlos SEMPRÚN MAURA La Razón 22 Noviembre 2002

Una decisión lógica
Germán Yanke Libertad Digital 22 Noviembre 2002

LA TRIBU ATRIBULADA
Carlos HERRERA ABC 22 Noviembre 2002

EL DEBE Y EL HABER DE ETA
MIKEL AZURMENDI ABC  22 Noviembre 2002

GARZÓN PONE NOMBRES
Editorial ABC 22 Noviembre 2002

Garzón estrecha el cerco
Editorial La Razón 22 Noviembre 2002

El PNV prepara otra «trampa» electoral para quitar peso a Vitoria y arrebatar Álava al PP
Redacción / D. Mazón - Vitoria / Madrid.- La Razón  22 Noviembre 2002

Garzón imputa a la cúpula de Batasuna e inicia los trámites para que el TS procese a Otegui
J. Prats - Madrid.- La Razón 22 Noviembre 2002

El ejemplo de Francisco Vázquez
EDITORIAL Libertad Digital  22 Noviembre 2002

Francisco Vázquez alerta de que los nacionalistas persiguen «una secesión de España a plazos»
J. Valero - Madrid.- La Razón 22 Noviembre 2002

Vázquez saca los colores a Zapatero
Ignacio Villa Libertad Digital  22 Noviembre 2002

«Debemos lograr que los jóvenes fanatizados aprendan a respetar la vida»
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 22 Noviembre 2002

ETA y Batasuna
Editorial El Ideal Gallego 22 Noviembre 2002

¿Modelo de convivencia
Cartas al Director ABC 22 Noviembre 2002

Una nueva tregua
Fermín Bocos El Ideal Gallego  22 Noviembre 2002

La Europa de las desdichas
Carlos SEMPRÚN MAURA La Razón 22 Noviembre 2002

Estoy hasta la coronilla de escuchar y leer los elogios que, tanto en París, como en Sacramento, se dedican a nuestras autonomías, pasando por alto, como si tal cosa, la tragedia del terrorismo etarra, y demás problemas que sin ser sangrientos, nada tienen de modélicos.
Cuando oímos a nuestro amigo Mario Vargas Llosa criticar con razón la «excepción cultural francesa», y a la vez exaltar nuestras autonomías, cuyas «excepciones culturales» son obligatoriamente más sectarias y menos culturales, cuando Piqué exalta el «ejemplar» bilingüismo en Cataluña (si se cree que aparentando ser más catalanista que Pujol, va a lograr triunfos, se va a llevar un chasco, porque de todas formas es un representante de un partido «españolista»), y al líder nacionalista como Talomani, darle objetivamente la razón, al declarar que van a inspirarse en lo realizado en Cataluña Sur (sic), cuando han impuesto el catalán y machacado el español, para, de la misma forma, imponer el corso en la isla, y sin multiplicar los ejemplos, que sobran, nos damos cuenta de que lo que se nos prepara en Europa es un nuevo Reino de Taifas.

Que conste que yo considero que, en este tema de las autonomías, la Constitución fue justa y generosa, y aplaudo a quienes la defienden, así como los Estatutos, jugándose a menudo el pellejo, pero en la vida de las naciones ocurre que un proyecto, en teoría democrático, en la práctica se convierte en su contrario.

España ha conocido infinitos progresos democráticos y económicos desde la muerte de Franco, pero hemos fracasado en el intento de crear una sociedad multicultural, en la que todos, con sus diferencias, colaborarán con todos. Lo que existe es una serie de baronías atrincheradas, en guerra abierta en el País Vasco, en pugna permanente en las demás, encerrándose en un territorio imaginario, pero en un territorio de odio, y no de convivencia, ni de solidaridad.

Que los diferentes Gobiernos españoles, desde hace 25 años, tengan parte de culpa en este fracaso, es muy probable, pero no nos consuela de nada. Entonces, cuando oigo hablar de la «Europa de las regiones» e incluso de la descentralización en Francia, me entran escalofríos y me pregunto si se pretende extender a todas las regiones europeas la erisipela nacionalista, el terrorismo etarra u otros como el corso o el irlandés.

Somos muchos en habernos indignado por la forma con la que los medios europeos (sin ir más lejos) informan, o mejor dicho desinforman, sobre el terrorismo etarra y la lucha democrática contra ETA y el ultranacionalismo, que han creado una situación en donde cabe preguntarse si elecciones realmente libres son aún posibles. Un ejemplo reciente: la última gran manifestación de ¿Basta ya! en San Sebastián, apenas si se ha mencionado en la prensa europea.

Pero nadie, ni en Francia, en donde se está discutiendo un nuevo proyecto de descentralización, ni en el resto de Europa, ha analizado el contenido expansionista del PNV, que no sólo pretende comerse a Navarra, sino al departamento francés de los Pirineos Atlánticos.Y todos ¿tan tranquilos! Es cierto que la Comisión Europea, a petición de la valiente Rosa Díez, ha declarado que ese aquelarre de Gran País Vasco «asociado» no encaja en las normas de la UE. Pero eso no basta.

En el transcurso de los años Francia se había convertido en el más soviético de los países occidentales, con un Estado todopoderoso y ultracentralizado que lo controlaba todo, y todo desde París, capital burocrática de Francia. Desde hace algunos años, con las privatizaciones y las ambiguas «aperturas del capital», ese faraónico poder estatal ha disminuido algo, pero aun insuficientemente. El Estado sigue siendo el primer patrón. En estas condiciones, la descentralización parece de sentido común. Pero se trata sólo de una palabra, ¿cuál será su contenido?

Estamos, en Europa como en Francia, en una encrucijada: se van a liberar las iniciativas ciudadanas, se permitirá a la sociedad civil ser más responsable, más abierta, aligerando las trabas administrativas para crear empresas, decidir de una urbanización y mil cosas más. O a partir de los criterios de la nueva reacción, tan presente en España, sobre todo en el País Vasco, lo que la descentralización en Francia y «Europa de las regiones» en la UE va a representar será la explosión de chovinismos regionales, la multiplicación de administraciones dobles o triples, los impuestos lo mismo, poderíos locales, sectarismos, en los que Bretaña, o el País Vasco, Lombardía o Cataluña, tendrían la posibilidad de imponer sus criterios, que se trate de política internacional, de política europea, de economía, de abandono o no de la energía nuclear (¿Dios santo!), de cultura y lengua, a la mayoría de los europeos, en nombre de sus raíces y de su identidad.

Europa entonces se convertirá en una Torre de Babel poco antes de su destrucción.Y no es ninguna broma.

La disyuntiva es relativamente sencilla: o una Europa de los ciudadanos, con iguales derechos y deberes, con respeto al otro y a sus diferencias, cuya voluntad se exprese mediante elecciones libres, una Europa de naciones solidaria entre sí y solidaria con los demás países democráticos del mundo, incluyendo los USA e Israel, o una nueva Guerra de Cien Años.

Una decisión lógica
Germán Yanke Libertad Digital 22 Noviembre 2002

Si Batasuna es ETA -lo que ya no duda nadie, ni siquiera los que se oponen a su ilegalización-, sus dirigentes pertenecen a la banda y deben ser procesados. Es una obviedad pero merece la pena detenerse un momento en ella. Al menos porque, tras la imputación del juez Baltasar Garzón a una veintena de ellos, hemos comenzado a escuchar -con la velocidad con que se mueven los activistas enemigos de la libertad- voces de pretendido escándalo. A Garzón se le reprochaba, para dar apariencia de consistencia a la negativa a combatir el terrorismo, que suspendiera las actividades de Batasuna como parte de ETA y no procesara a sus líderes como miembros de una organización terrorista. Ahora, cuando comienza las imputaciones, se le reprocha hacerlo.

Siempre hay quien reprocha algo, como a cualquiera que ponga el punto sobre la i de este entramado totalitario. ¿Por qué el escándalo? El falso escándalo de unos se debe, sencillamente, a que son sus socios. El PNV y EA no tienen acuerdos parlamentarios con Batasuna ni se han presentado en coalición con esa ramificación de ETA, pero son sus socios: su proyecto secesionista no puede concebirse, ni cualitativa ni cuantitativamente, sin la banda y sus agentes políticos. Los partidos clásicos, que no moderados, pretenderán, en todo caso, la hegemonía del nacionalismo, pero quieren el voto y el apoyo de Batasuna y se ponen una y otra vez de su lado, con desprecio de la democracia y la libertad y con una actitud refractaria a la piedad que exigen las víctimas del terrorismo. Sus aliados, ante decisiones judiciales como la que comento y ante tantas otras actitudes políticas y civiles, son los acomplejados y resentidos, los que resultan odiar más una España moderna y libre que a los asesinos. Hay que tenerlo en cuenta ante la absurda debilidad que quiere buscar una "unanimidad" contra ETA que no es posible. El objetivo no es el consenso, sino acabar con la banda.

La debilidad a la que aludo es el caldo de cultivo de otras manifestaciones de escándalo con las que se trata de ocultar el miedo. No he visto tontería mayor en la política española de los últimos años. El miedo, que no es libre, hay que aceptarlo, manifestarlo, reflexionar sobre él. Y, después, tratar de eliminarlo con la aplicación de la ley y poniendo a disposición de los jueces a los delincuentes. No es el diálogo con el terrorista el que disipa el miedo, sino su encarcelamiento.

Comenzaba estas líneas con una obviedad: Batasuna es ETA y sus dirigentes miembros de la banda. Las imputaciones judiciales y los posibles procesamientos son la respuesta lógica del Estado ante esa barbarie tanto tiempo consentida. No hay otra posible reacción que celebrarlos. Salvo que se quiera contar con los terroristas o darles, por debilidad o miedo, aire para respirar.

LA TRIBU ATRIBULADA
Por Carlos HERRERA ABC 22 Noviembre 2002

EL título no es mío. Corresponde al último libelo del espléndido poeta Jon Juaristi. Fascinante libelo, por cierto, regado generosamente de una equilibrada proporción de talento, erudición y mala leche, que pretende bucear didácticamente en el acuario pringoso del nacionalismo vasco y que utiliza del recurso literario de un padre al que señalar -sin asomo kafkiano- las arenas movedizas en las que se ha criado y que a punto han estado de absorberle sin piedad.

Sostiene Juaristi, en medio de un magnífico derroche de sentido del humor, que los padres de aquellos que han muerto jóvenes y que han matado estúpidamente no hicieron más que mentir: cargaron a hombros con la Ley Vieja de aquel chalado visionario llamado Sabino Arana, la transmitieron y ello ocasionó que se acabara pasando a la acción terrorista como consecuencia práctica del nihilismo. Adecuaron metafísicamente Iglesia y Nación, convirtieron el catolicismo en una religión tribal -en etnocristianismo- y se deslizaron encantados por las rampas aceitosas del racismo: Setién, sin ir más lejos. El mitrado vasco, intelectual dubitativo y escurridizo, jamás ha dado la cara por nadie, dice el autor, aunque muchos tengamos la sensación de que sólo la ha dado, si acaso, por los valientes muchachos de la pistola y la capucha.

Al todopoderoso Partido Nacionalista Vasco y a sus voluntariosos apéndices les ha venido el franquismo como anillo al dedo. De hecho, son de los pocos que siguen hablando del franquismo con la metódica costumbre del goteo malayo, a pesar de que este se suicidara políticamente en el año 77: la victoria de la República hubiera supuesto el fusilamiento inmediato de los que se rindieron en Santoña, mucho mayor que toda la razzia que llevara Franco a cabo. Aquello si que hubiera sido una huida en toda regla. Juaristi teoriza sobre ello; y también lo hace sobre la huida y rebate con brillantez al arrebatado Juan Aranzadi cuando este afirma que el valor supremo de la vida está muy por encima de los rigores de toda resistencia. Tal vez esté por encima del valor de la vida -que más que un valor es una condición necesaria de los valores- el supremo valor de la libertad: de ahí que afirme que, cuando de veras se ejerce la «resistencia» no es cuando se oponen las fuerzas contra un Estado, en este caso democrático y escrupuloso, sino cuando se enfrenta uno a los asesinos y a los segregadores. La huida, tan respetable en casos como los de Hanna Arendt, Benjamin o Einstein en la Alemania nazi, está justificada cuando la vida está en peligro y más cuando el terror es tan aleatorio como el que impone ETA, pero ni Juaristi, ni Maricarmen Gurruchaga, ni Azurmendi han huido. Tan sólo han desestimado vivir en el huracán asfixiante de un régimen paranoico. Siguen siendo, legítimamente, vascos; tan sólo han cambiado de ciudad dentro de su mismo país y lo hacen como movimiento táctico para poder atacar mejor. No es cobardía ni conformismo, y este libro lo demuestra.

Y luego está lo de los progres. Para el autor, parafraseando a Milner, un progre es aquél que siempre está dispuesto a improvisar un marco ético para justificar cualquier chapuza moral: nunca debe estar con el orden, con el sistema. Es el lenguaje de Euskadiko Ezquerra, por ejemplo: estemos donde estemos, siempre estaremos en el lado bueno de la Historia, porque, como somos de izquierdas, somos sustancialmente buenos. Es esa izquierda que sueña estar luchando aún contra Franco, que considera que la simbólica y constitucional Bandera Nacional es una provocación y que sólo reconoce con la boca pequeña que, como mucho, el PP del País Vasco no es como el del resto de España: lo lógico es que fueran fascistas y, en cambio, reaccionan de forma muy mesurada cuando les matan. Que majos.

Y no sigo. Lo mejor es que lo lean.                     carlos@carlosherrera.net

EL DEBE Y EL HABER DE ETA
POR MIKEL AZURMENDI ABC  22 Noviembre 2002

ASESINADOS y heridos aparte y sin mentar el expolio en bienes materiales y los miles de exiliados que ha producido, ETA tiene este haber:

1º ETA fue y es un movimiento de perpetuación de la guerra civil. Nació con el objetivo de mantener el rescoldo de la violencia y enfrentamiento franquistas que iban desapareciendo en la sociedad española. Para ello reforzó los perfiles simbólicos de la violencia contenidos en la ideología aranista con la aportación de los provenientes de la violencia revolucionaria y guerrillera anticolonialistas. Y estableció también una estrategia de violencia, que prosigue con entusiasmo y ardor redoblados contra el sistema democrático. ETA sigue siendo hoy un movimiento de involución hacia la guerra civil, pues eso son sus sucesivas adaptaciones tácticas desde la espiral de «acción/represión» hasta la actual de «socialización del sufrimiento» con treguas-trampa y pactos con el nacionalismo y el Gobierno vasco.

2º. ETA ha llevado hasta sus últimas consecuencias el carácter de totalidad política, de exclusividad ideológica y el deseo de pureza vasca característicos de la ideología nacionalista vasca. Ha rediseñado para ello el concepto de «pueblo» (Euskal Herria) y de «enemigo» confiriendo al nacionalismo aranista un carácter étnico bastante más apropiado que el que provenía de su racismo decimonónico. Y prestando asimismo al conjunto del nacionalismo vasco su léxico actual mediante la perversión referencial de la semántica del sentido común: ha entronizado «Euskalherria» por Euskadi; «contencioso vasco» por la ideología nacionalista; «lucha armada» por terrorismo; «violencia» por la justicia y defensa del marco pacífico constitucional; «suceso» o «muerte» por asesinato; «lamentar» por no condenar sus asesinatos, «gudari» por terrorista; «proceso de paz» por diálogo con ETA; «democracia vasca» por totalitarismo; «tregua» por dejar de asesinar transitoriamente; «el Estado» por España; «fascistas» llamando a sus víctimas, a los pacifistas y, en general, a los demócratas constitucionales.

3º. ETA ha penetrado en todo lo largo y ancho del tejido civil e institucional vasco, valiéndose de las reclamaciones justas que iban surgiendo (ecología, economía, cultura, política) para radicalizarlas e instrumentarlas mediante agrupamientos propios: desde la oposición a la central nuclear de Lemóniz, a la autovía de Leizarán o a diferentes proyectos hidráulicos hasta las asociaciones de vecinos, el ocio, los concursos de bertsolaris o la alfabetización eusquérica. Todo vale, desde las revistas de barrio e ikastolas, los periódicos y la radiotelevisión hasta Herri Batasuna, Euskal Herritarrok, Batasuna o Sozialista abertzaleak; siendo en todo, desde las reivindicaciones feministas hasta las de los familiares de presos, el correaje de trasmisión de la política de ETA. La paradoja de ETA es que pareciendo ser una organización cerrada de militantes para causar terror y violencia que alarga sus tentáculos en la sociedad civil, resulta más bien ser una organización civil para destruir la democracia por todos los medios incluida la utilización del terror y la violencia de gran intensidad y de baja mediante grupos de militantes adiestrados.

4º. Su radicalidad anti-democrática ha logrado una dislocación completa de las virtudes cívicas en los sectores nacionalistas de la población: si ya era desde siempre muy raquítica su razonabilidad pública (o capacidad de razonar la posición de cada cual con vistas a convencer a los demás, sin invocar la autoridad de su partido), ETA ha bloqueado su sentido de justicia (capacidad de discernir y respetar los derechos del otro y de moderar las propias reividicaciones) y ha liquidado la decencia civil (o los aspectos banales de la vida cotidiana, en la calle, entre vecinos, para evitar la discriminación) así como la tolerancia pluralista. Todo ello ha redundado en la ignominia moral definitiva del conjunto del nacionalismo al desentenderse de la persecución de los otros vascos, hasta el punto de no haberse puesto jamás en el lugar del perseguido para asumir siquiera un mínimo riesgo, intelectual o físico. El otro del nacionalismo étnico se ha desvelado como sin rostro humano: los vascos no nacionalistas no existimos como humanos.

5º. ETA ha radicalizado en la lucha contra la democracia a una parte extensa de la población, no sólo la juvenil, gracias al sistemático desprestigio de la ley y de la autoridad que han efectuado sus militantes desde el Parlamento, las instituciones y la prensa. La kale borroka no ha sido el efecto de una «muchachada de la gasolina» sino la consecuencia de padres y madres que no veían mal destruir los bienes públicos, robar a las instituciones, sabotear a los empresarios o atacar a la ciudadanía no afín a su ideario. Unos adultos que habían desvalorizado completamente la vida humana, la dignidad y el derecho, y practicaban rituales de muerte y exaltación heroica del martirio.

6º. ETA, además de atemorizar a concejales no nacionalistas, jueces, profesores, industriales, periodistas y profesionales, ha aterrorizado a media ciudadanía de vascos corrompiendo una sociabilidad que ni el franquismo había mellado. Ha paralizado el auge democrático y la creatividad cultural de extensas zonas del país y hasta de instituciones del pensamiento, como la universidad, ocupadas absolutamente por su vigilancia militante y preocupadas tan sólo por no desacatar su voluntad. ETA está haciendo de Euskadi un deshecho social, un estercolero de palabras necias, comparaciones infantiles, mentiras autistas, deseos paranoicos, intenciones victimistas y proyectos descabellados. Un cementerio del espíritu crítico, creador. Y eso repercute en España frenando su desarrollo económico y su progreso moral, pues tiene que invertir en seguridad más de lo deseable y en consenso pre-político -es decir, espiritual y ético- más de lo que necesitan las instituciones democráticas a las que sólo el disenso político debería conducir a buscar consenso mediante debate y deliberación.

7º. ETA ha impulsado que los cenáculos de la radicalidad progre española y las izquierdas anti-sistema basculen desde su aúreo relativismo moral siempre con las manos limpias hacia una política no democrática de sostén de la causa abertzale radical, como se está viendo en los recientes apoyos al pacto de liquidación política de los no abertzales en Lizarra/Estella, en la Ley de Partidos y en múltiples aspectos de la vida local.

8º. ETA ha reforzado las posibilidades electorales del nacionalismo vasco en el Gobierno impidiendo la alternancia política, interpretada, además, como un ataque a las justas aspiraciones abertzales. Tanto ha hecho olvidar a las víctimas apareciéndolas culpables, que el nacionalismo en su conjunto sigue llamando hoy también «víctima» a los etarras detenidos o muertos por su propia acción, porque considera también «violencia» la legitimidad del Estado de derecho de hacer justicia y prevenir el delito.

Este es el haber de ETA. En el debe solamente hay nuestra determinación para que el verdugo sea considerado verdugo, el totalitario no sea tratado como otro más de la ciudadanía civil y la víctima sea tratada con justicia para que las instituciones democráticas se desarrollen y la cultura vasca florezca como otra conquista más del auge creativo. En el debe inscribimos ya que entre ETA y nosotros no existe otro conflicto político que el de la gratuidad de la violencia ejercida por su voluntad antidemocrática y que ninguna idea ni ningún fin nacionalistas han sido defendidos mediante sus asesinatos. En esa larga lista del debe apuntamos también la inocencia completa de la víctima y la injusticia total del verdugo, ese nacionalista etarra cuya rehumanización solamente dependerá de él mismo y no de ciertas modificaciones geográficas de los centros penitenciarios donde cumple condena. Rehumanizarse le exige al verdugo ver en su víctima la inocencia y reconocerse a sí mismo sin más le...? (falta en el servidor)


GARZÓN PONE NOMBRES
Editorial ABC 22 Noviembre 2002

EL auto de imputación dictado por el juez Garzón contra diversos dirigentes del entramado Herri Batasuna-Euskal Herritarrok-Batasuna es la consecuencia jurídica inevitable de la suspensión cautelar en la que se encuentran estas formaciones. Únicamente quedaban por concretar cuándo y contra quiénes se dirigiría la imputación. Garzón ha seguido un criterio muy restrictivo para determinar las imputaciones, lo que constituye una pauta judicial muy prudente en un sumario complejo y previsiblemente largo. El auto basa las imputaciones en las vinculaciones de los 22 dirigentes de HB-EH-Batasuna con la organización terrorista ETA y sus estructuras paralelas (Hasi, Kas, Ekin), suficientemente acreditadas para poder afirmar, como hace Garzón, que todos ellos tenían «perfecto conocimiento y alcance de la integración» de Batasuna en ETA. La conclusión jurídica es obvia: todos están imputados por un delito de integración en banda terrorista.

Con este auto, Garzón acalla las críticas a la secuencia de sus decisiones, que le reprochaban haber suspendido la actividad de un partido sin haber realizado previa o simultáneamente imputaciones individuales entre sus dirigentes. Las críticas tenían un fundamento sólo aparente y algunos de sus autores perseguían descalificar la acción judicial. Lo ya conocido a través de los autos de Garzón, de los escritos de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y de los informes de la Policía es que la suspensión del entramado batasuno fue motivada principalmente por la vinculación originaria de HB-EH-Batasuna con ETA, cuyos máximos dirigentes decidieron no sólo crear este frente político, sino también definir sus estrategias y sus proyectos. Así lo entendió la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional cuando ratificó con contundentes argumentos el auto de suspensión de HB-EH-Batasuna, al afirmar, en este concreto apartado, que era legalmente admisible desvelar antes la criminalidad de la actividad de Batasuna que las responsabilidades individualidades de sus dirigentes, a las que en todo caso, se acabaría llegando.

Sobre quienes no se pronuncia Garzón son los parlamentarios de la suspendida Batasuna. El juez aprecia indicios de integración en banda armada contra Arnaldo Otegi, José Antonio Urruticoechea, Jon Salaberria y otros cuatro parlamentarios más, quienes no pueden ser imputados por Garzón por el aforamiento que tienen reconocido ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Ahora es el fiscal quien deberá informar sobre si procede o no remitir al Supremo una exposición razonada acerca de los aforados. Si la Sala Segunda acepta su competencia aún quedará una ulterior decisión no menos importante: limitar su competencia sólo a los aforados -que es lo previsible- o recabar el sumario completo. Esta segunda opción presenta muchos más inconvenientes, sobre todo funcionales, que la primera, no exenta tampoco de dificultades, principalmente la ruptura del proceso. Habrá que considerar, llegado el momento, la capacidad operativa del Supremo para asumir una instrucción de esta envergadura.

Sean cuales fueren los efectos jurídicos concretos de este auto, el principal es que Garzón ha retomado la iniciativa, dando un impulso necesario e inevitable a la investigación de la criminalidad endémica del entramado batasuno. Lo ha hecho con un criterio objetivo -buscando las vinculaciones más fuertes de los imputados con los diversos frentes creados por ETA-, que quizá permita afirmar que no están todos los que son aunque sí son todos los que están. Que ambas proposiciones coincidan dependerá del resultado de unas investigaciones bien encaminadas, con bases sólidas, en las que la Justicia ha encontrado una senda franca para despojar a ETA de uno de sus instrumentos de intimidación más eficaces.

Garzón estrecha el cerco
Editorial La Razón 22 Noviembre 2002

El juez Baltasar Garzón había establecido ya en primer lugar que Batasuna era parte de ETA. Ahora, con un auto dictado ayer, ha cerrado el círculo y puesto nombre y apellidos a su proceso contra la banda y su aparato político. Las investigaciones del juzgado de la Audiencia Nacional han determinado que existen indicios más que suficientes para imputar a seis representantes batasunos, entre ellos Arnaldo Otegui y «Josu Ternera», a quienes acusa de «haber formado parte de los órganos de dirección de HB-EH-Batasuna y, a través de los cuales, como delegados de ETA, han dirigido y controlado la formación política integrada en el complejo terrorista». Dada su condición de aforados, será el Supremo quien tenga la última palabra pero, según los indicios recogidos, parece que el huido «Josu Ternera» podrá ser de nuevo juzgado por su integración en ETA a pesar de haber cumplido ya una pena en Francia, al igual que un atracador condenado puede y debe volver a serlo por perpetrar más atracos.
El proceso penal, en el que están implicadas ya 33 personas, avanza notablemente con el auto dictado ayer por el magistrado. Batasuna ve aproximarse su horizonte penal, al mismo tiempo que en otra instancia judicial, el Tribunal Supremo, progresa la petición de deslegalización efectuada por el Gobierno con la aprobación del Congreso de los Diputados.

Hay pues dos frentes abiertos contra el terrorismo, el penal y el político, que constituyen dos partes de una misma tenaza judicial puesta en marcha para desenmascarar a unos terroristas que fundaron un partido político al amparo de una legislación tan bienintencionada como garantista. Dos décadas después, la Justicia comienza a probar lo que era evidente para cualquier observador: que ETA y Batasuna trabajaban en la misma dirección y eran la misma cosa. Ahora, con los nombres y apellidos de los imputados escritos en el auto del magistrado, comienza una de las fases definitivas de la lucha contra una organización de corte mafioso que no podrá ya ampararse en unas siglas para acceder a cargos públicos.

La Justicia es tradicionalmente lenta en España, pero cuando se pone en marcha y sus magistrados, amparados en la división de poderes, trabajan de firme como ha hecho Baltasar Garzón, el peso de la ley termina por alcanzar a todos aquellos que creían ya estar instalados en la impunidad. Es precisamente el caso de Batasuna, el instrumento político gracias al que ETA disfrutó de un cómodo paraguas parlamentario bajo el que sus dirigentes se burlaron durante años de sus víctimas y de la justicia, y cobraron dinero del Estado mientras su banda asesinaba e imponía el terror en las calles. Por respeto a la víctimas, por respeto a la legalidad, en algún momento había que acabar con esta situación.

El PNV prepara otra «trampa» electoral para quitar peso a Vitoria y arrebatar Álava al PP
Intenta modificar el sistema de circunscripciones, aunque IU asegura que no lo apoyará
El PNV quiere cambiar la actual ley de elecciones a las Juntas Generales de Álava para variar la distribución de escaños entre comarcas, lo que le facilitaría la victoria en las próximas elecciones forales de mayo, informó ayer la cadena Ser. Fuentes del PNV alavés señalaron a Efe que ni confirmaban ni desmentían esta información. El secretario general de los socialistas alaveses, Javier Rojo, calificó esta medida de «pucherazo», «tropelía» y «fraude» mientras que el portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda, destacó que revela «los nervios del nacionalismo».
Redacción / D. Mazón - Vitoria / Madrid.- La Razón  22 Noviembre 2002

Si el PNV consigue el apoyo de sus socios de Gobierno y la abstención de uno de los partidos de la oposición ¬PP, PSE y Sozialistas Abertzales (ex-Batasuna)¬, se cambiaría la ley de elecciones al Parlamento provincial desde la Cámara autonómica. El PNV ha negociado durante las últimas semanas con sus socios el apoyo en el Parlamento a esta reforma.

La vigente ley de elecciones a las Juntas es de 1987, cuando se instauró el actual sistema que divide Álava en tres circunscripciones: Vitoria, que elige 39 escaños; Ayala (con Llodio y Amurrio como pueblos más destacados), con seis escaños; y el resto del territorio, con otros seis escaños.

El objetivo del PNV es volver a una regulación igual o parecida a la ley anterior que da un mayor peso al resto de la provincia y disminuye el de la capital. Antes se dividía la provincia en las tradicionales siete cuadrillas (comarcas), con el siguiente reparto de escaños: Vitoria, 25; Ayala, 13; y el resto, otros 13 (Añana, Campezo y Zuya, dos cada una, Salvatierra tres y Laguardia cuatro).

En su día, el argumento que se utilizó para cambiar la ley fue dar mayor peso a Vitoria, ya que la capital concentra 218.000 de los 280.000 habitantes alaveses, y con la antigua ley elegía sólo a la mitad de los junteros.

Volver a la legislación anterior beneficiaría al PNV y perjudicaría al PP y al PSOE, ya que el primero obtiene tradicionalmente más votos en el resto del territorio y los segundos dominan Vitoria. En las últimas elecciones a Juntas, las de 1999, ambos partidos igualaron a 16 escaños y los populares ganaron por la «mínima» en votos: 44.607 frente a 44.166. El PP ganó en Vitoria con 13 escaños por diez de PNV-EA, mientras que en Ayala PNV-EA consiguieron tres escaños, por uno el PP, y en el resto del territorio ganaron PNV-EA con tres por dos del PP. En una situación tan igualada, volver al reparto anterior inclinaría la balanza a favor de PNV-EA si se dieran unas votaciones similares. Con la ley anterior, el resto del territorio elegía trece escaños en vez de los seis actuales, y Vitoria 25 en vez de 39, con lo que si se volviera a una distribución igual o parecida, en teoría el PNV ganaría las elecciones, al sacar más escaños en el resto del territorio y el PP menos en Vitoria.

El secretario general del PSOE en Álava, Javier Rojo, declaró a LA RAZÓN que esperaba que esto sólo fuera «un globo sonda», porque es una «tropelía», un «pucherazo», una «indecencia poítica» y un «fraude» que «a seis meses de las elecciones a un partido se le ocurra hacer una cosa de este tipo define la falta de espíritu democrático que tienen» y señaló que «esto es querer ganar las elecciones con trampa». Por su parte, el portavoz del PP en la Cámara de Vitoria, Leopoldo Barreda, señaló que esta medida revela «la falta de convicción democrática y los nervios del nacionalismo», que está dispuesto «a todo para recuperar o mantener el control de las instituciones». Unidad Alavesa, por su parte, lo calificó de «esquema tramposo». IU, socio en el Gobierno vasco, ya se posicionó ayer en contra de la medida nacionalista.

Por otra parte, el diputado general de Vizcaya, Josu Bergara, anunció que no se presentará como candidato para repetir en el cargo. En una entrevista concedida a «Deia», Bergara afirma que se trata de una decisión adoptada de «mutuo acuerdo» entre él y la dirección vizcaína del PNV. Esta decisión se concretó hace una semana, tras diversas conversaciones con el presidente del BBB, Íñigo Urkullu. En sustitución de Bergara se presentará José Luis Bilbao.

Malestar de EA con el PNV
La decisión de Bergara no ha sentado bien a EA, con quien los peneuvistas se encuentran negociando una coalición de cara a las elecciones municipales de 2003. El consejero vasco de Justicia, Joseba Azcárraga, de EA, opinó que «sería bueno que el PNV no dé más pasos» en la presentación de candidatos de cara a las próximas elecciones, ya que «podría dificultar» la posibilidad de acuerdo con EA para concurrir en coalición. Azcárraga reiteró que su partido «está apostando con seriedad» por una «coalición con el PNV»en las próximas elecciones municipales.

Garzón imputa a la cúpula de Batasuna e inicia los trámites para que el TS procese a Otegui
El juez pedirá al Supremo, de acuerdo con el fiscal, que proceda contra seis diputados de HB por ser supuestos «delegados» o «enlaces» de ETA Cita a 20 dirigentes para el 13 de diciembre En el proceso ya hay 33 implicados
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acordó ayer, en una de las resoluciones más importantes del proceso penal contra el entramado etarra, imputar a 20 dirigentes de HB, EH y Batasuna por actuar o haber actuado como «delegados» o «enlaces» de ETA en el partido siguiendo las órdenes de la cúpula etarra y, en concreto, del jefe del «aparato político», Mikel Albisu, y del «financiero», Eloy Uriarte, que también han sido imputados. El juez ha hallado los mismos indicios contra seis diputados de HB en el País Vasco y Navarra, entre ellos Otegui y «Josu Ternera», pero por su condición de aforados solicitará al Supremo, previo informe favorable del fiscal, que les investigue por pertenecer a la banda terrorista.
J. Prats - Madrid.- La Razón 22 Noviembre 2002

Baltasar Garzón cerró ayer el círculo de su proceso contra el entramado de ETA y desveló la identidad de los dirigentes de HB, EH y Batasuna que supuestamente son, o han sido, «delegados» o «enlaces» de la banda en la estructura de la coalición abertzale.

El límite temporal establecido por Garzón es a partir de 1988, ya que el delito de pertenencia a banda armada prescribe a los 15 años.

En una resolución de 19 folios notificada ayer, el magistrado imputa, por «integración en organización terrorista», a 20 responsables y ex dirigentes batasunos, entre quienes figuran Adolfo Araiz (abogado de Batasuna en el proceso de deslegalización iniciado por el Supremo), Jon Idígoras, Karmelo Landa, Esther Aguirre, Florencio Aoiz, Kepa Gordejuela y Joseba Permach, entre otros. Su implicación, y la de los demás implicados, «procede por haber formado parte de los órganos de dirección de HB-EH-Batasuna y a través de los cuales, como delegados, ETA ha dirigido y controlado a la formación política, integrada en el complejo terrorista», según el juez.
Además, Garzón también ha tenido en cuenta «su participación en otras estructuras (...) bien como delegados de ETA; bien como enlaces de ésta; bien como responsables de aquellas otras estructuras (Kas-Ekin, Xaki, Jarrai-Haika-Segi, Gestoras Proamnistía o el entramado de las herriko tabernas) que la integran y, por tanto, con conocimiento y participación directa o delegada en el proyecto delictivo común». Según pone de manifiesto el magistrado, en lo más alto de la estructura estaría el jefe del «aparato político» de ETA, Mikel Albisu, y del «aparato financiero», Eloy Uriarte. Ambos, que permanecen huidos, también han sido imputados.
En el siguiente plano Garzón sitúa a los citados miembros de la Mesa Nacional y a varios de los diputados que tiene Batasuna en el Parlamento vasco y el navarro.

Al frente de estos últimos está «Josu Ternera», y junto a él figuran en la resolución el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegui, y los parlamentarios Anttón Morcillo, Jon Salaberría, Joseba Álvarez y Santi Quiroga. Al ser todos ellos aforados, el único tribunal competente para investigarles por este caso es el Tribunal Supremo, por lo que Garzón acordará, previo informe favorable del fiscal, elevar exposición razonada a la Sala Segunda del Supremo para que sea esta instancia quien determine su supuesta responsabilidad criminal, tal y como informó LA RAZÓN el pasado 8 de julio.

El magistrado no hace en su resolución valoración alguna sobre los indicios que existen contra los parlamentarios, pero advierte que en la causa «aparecen datos y elementos» que les relacionan «en el mismo sentido, ámbito y extensión» que los demás imputados con el delito de integración en banda armada.

A los 22 nuevos imputados, que están citados para el 13 de diciembre y sobre los cuales Garzón ha pedido los antecedentes penales, se suman las 11 personas que ya fueron implicadas con anterioridad. Sin embargo, hay más batasunos relacionados por el juez en este entramado. Se trata, por un lado, de 13 personas ya imputadas por su pertenencia a ETA-Kas-Ekin-Gestoras, como José María Olarra, Rufino Echebarría, Francisco Murga, Felipe San Epifanio, Mikel Egibar o Juan María Olano.

Por otro lado, el juez señala a nueve individuos que, por estar ya condenados o procesados por los mismos hechos y por el delito de pertenencia a banda armada, quedan al margen de la causa. Entre ellos figuran Eugenio Echebeste y José Luis Álvarez Santacristina.

Efectos de las imputaciones
Por su parte, el ministro del Interior, Ángel Acebes, aseguró ayer que el auto de Garzón «es muy importante y va a tener una gran repercusión en la lucha contra el terrorismo». Según Acebes, a partir de ahora todo el mundo va a saber que los dirigentes de Batasuna son, a la vez, y «simultáneamente» miembros de una organización terrorista «que mata, asesina y extorsiona», informa Ep.

Acebes añadió que los dirigentes de Batasuna «son miembros del entramado organizativo y directivo de esa organización terrorista y criminal y que, por tanto, además tienen capacidad de control y dirección como se establece en la propia resolución judicial».

Mientras, Arnaldo Otegui aseguró ayer en San Sebastián que con el auto el Estado plantea «una especie de ajuste de cuentas histórico con la izquierda abertzale».
Otegui dijo que «lo que hay es un intento de ajuste político con quien ha combatido la reforma neofranquista en el Estado Español».

Por otra parte, el fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, ha reiterado a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que no basta con que se pronuncie sobre la competencia para estudiar la negativa de la Mesa del Parlamento vasco a disolver Batasuna, sino que debe entrar en el fondo del asunto y manifestar si aprecia indicios delictivos o no.

El ejemplo de Francisco Vázquez
EDITORIAL Libertad Digital  22 Noviembre 2002

Las cinco veces consecutivas que los coruñeses han elegido a Francisco Vázquez como alcalde de su ciudad, así como la circunstancia de que también ha renovado su escaño de diputado o senador por su circunscripción en todas las elecciones generales celebradas desde 1977, le han permitido al alcalde de La Coruña gozar de una autoridad e independencia de criterio poco comunes dentro del PSOE, donde a muchos -como Redondo Terreros- la defensa abierta de sus convicciones les ha costado su carrera política.

La dimisión de Vázquez de la secretaría general del PSG-PSOE en 1982, -al rechazarse su propuesta de concentrar la capitalidad gallega en La Coruña-, la negativa a votar con su partido, en 1998, a favor del cuarto supuesto de la Ley del Aborto o sus duras críticas a los pactos con Izquierda Unida en las anteriores elecciones municipales y con el BNG en las municipales -por las que a punto estuvo de afrontar un expediente disciplinario-, así como su actitud crítica ante la imposición del topónimo A Coruña para su ciudad, son buenos ejemplos de esa autonomía de criterio.

Enemigo del histerismo nacionalista, Francisco Vázquez ha mantenido siempre una postura clara a favor de la legalidad constitucional, de la unidad de España y de la reivindicación de su historia y su entidad como nación con todas sus consecuencias, frente a las falsificaciones de los nacionalistas, cuya dictadura cultural a través de los libros de texto, como muy bien observa Vázquez, "puede ser tan grave que llegue incluso a alterar la convivencia y la paz de los españoles".

Partidario de la candidatura de José Bono -otro firme detractor de los flirteos con el nacionalismo- para la secretaría general del PSOE -que ganó Zapatero por muy poco gracias al apoyo del PSC de Maragall-, no ha dudado en demostrar en diversas ocasiones su oposición al nacionalismo respaldando sin vacilaciones a Redondo Terreros en todo momento, invitando a Odón Elorza a replantearse su permanencia en el partido y advirtiendo en repetidas ocasiones de la perniciosa influencia que el “federalismo asimétrico” de Maragall, está ejerciendo en Zapatero.

El jueves, en la conferencia “La España definida”, pronunciada en el Club Siglo XXI, el alcalde de La Coruña tuvo ocasión de reafirmarse en sus convicciones. Defendió la unidad de España y la aplicación de las Leyes, aludiendo al artículo 151 de la Constitución, que prevé la suspensión de los estatutos de autonomía “ante situaciones extremas de desobediencia y rebeldía” como la que está protagonizando Ibarretxe. Denunció la falsificación de la Historia de España en las aulas del País Vasco y afirmó que el “único titular de la soberanía es el conjunto del pueblo español”. No ahorró tampoco críticas para el Acuerdo de Estella o la Declaración de Barcelona, señalando de paso la escasa representatividad electoral de las opciones nacionalistas y la inanidad de la política de concesiones a los nacionalistas, quienes han conseguido que la política nacional desde la transición gire siempre en torno a sus reivindicaciones “en un contencioso permanentemente abierto” para lograr “una secesión de España a plazos”.

En el panorama político español actual se encuentran muy pocas voces tan claras y contundentes en la defensa de la legalidad constitucional y de la idea de España como la del alcalde de La Coruña, y puede decirse sin temor a exagerar que entre los dirigentes del PSOE -y algunos de los del PP, como Piqué- es probablemente el único que tiene las ideas completamente claras en este sentido. Sin duda muchísimo más de lo que las pueda tener un Zapatero abducido por González y seducido por Maragall, que se muestra absolutamente incapaz de conseguir que un voto al PSOE en el País Vasco o en Cataluña tenga un significado similar al emitido en La Coruña o en Castilla-La Mancha.

La voz de Vázquez es una seria llamada de atención a los actuales líderes del PSOE, que están convirtiendo al partido nacional más antiguo de España en una especie de confederación de partidos nacionalistas-socialistas cuyo único vínculo en común parece ser aupar al débil Zapatero a la Moncloa para después poner en marcha con menos obstáculos la siguiente fase de la descomposición de España. Es una lástima que el secretario general del PSOE no tome ejemplo del éxito de Vázquez en La Coruña -cuyas ideas y planteamientos políticos comparten sin duda la inmensa mayoría de los votantes socialistas y muchos desengañados del centrorreformismo- en lugar de dedicarse a venerar cadáveres políticos como González, a desenterrar los muertos de la guerra civil para arañar los votos del odio y del rencor o a escuchar a quienes en su partido intentan equipararse a los nacionalistas en la obsesión por “superar” el marco constitucional que garantiza las libertades y la convivencia pacífica.

Francisco Vázquez alerta de que los nacionalistas persiguen «una secesión de España a plazos»
Dice en el Siglo XXI que se valen «de la ceguera de quienes no ven más allá de coyunturas políticas»
El alcalde de La Coruña, el socialista Francisco Vázquez, advirtió al Partido Popular y a su propio partido que los nacionalistas y quiénes tienen la «ceguera» necesaria de apoyarlos persiguen «una secesión de España a plazos». Vázquez aseguró, durante la conferencia «la España definida» que pronunció en el Club Siglo XXI, que se trata de una realidad política «marcada por la iniciativa de las ideologías y partidos nacionalistas, minoritarios en el conjunto del pueblo español, pero determinantes a la hora de fijar las prioridades y el ritmo del debate social».
J. Valero - Madrid.- La Razón 22 Noviembre 2002

El alcalde de La Coruña, el socialista Francisco Vázquez, cargó ayer contra los nacionalistas y contra quienes padecen la «ceguera» necesaria para apoyarles o justificarles, y alertó a su partido y al PP de que estas formaciones persiguen «una secesión de España a plazos». En una conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI sobre la «España definida», Vázquez la definió como la que lleva dos mil años de historia común, pero sometida hoy a una permanente reivindicación de los nacionalistas para redefinir un nuevo modelo de poder compartido superador del actual, que apenas ha comenzado su andadura.

Se trata de una realidad política «marcada por la iniciativa de las ideologías y partidos nacionalistas, minoritarios en el conjunto del pueblo español, pero determinantes a la hora de fijar las prioridades y el ritmo del debate social y político». «Para ello han contado con el silencio fruto del complejo, con el que en los primeros años de la transición se trató todo lo que tuviera relación con el propio concepto de España, que de una manera absurda se ligó al pasado más inmediato y se consideró reflejo de un nacionalismo, éste sí condenable y repudiable, como era el nacionalismo español» ¬dijo¬ como reproche a los partidos estatales.

A ello se unió ¬explicó¬ la falta de mayorías parlamentarias en distintas etapas, que convirtió a las minorías nacionalistas «en elementos determinantes» para el conjunto de España, pudiendo así mantener en el debate sus pretensiones, siempre abiertas. «Un proceso nunca cerrado, un contencioso permanentemente abierto, donde a una pretensión satisfecha sucedía inevitablemente una nueva reivindicación, en un camino sin fin, que para mí, como he dicho muchas veces, encierra una secesión de España a plazos». Es «un camino de deslealtades, institucionales y constitucionales», de quienes se valen «de cualquier medio, de mutuas complicidades nacidas de silencios y cobardías, o de la ceguera de quienes obstinadamente se empeñan en no ver que más allá de coyunturas políticas, de unos años para acá, nos estamos jugando el futuro de nuestra convivencia y la pervivencia de la propia idea de España».

Impunidad absoluta
Como prueba, denunció cómo los firmantes de la «Declaración de Barcelona», con apenas el 7,2 por ciento de los votos en el conjunto de España en las últimas elecciones generales, se han aprovechado «de la debilidad o la ceguera de sus adversarios» para lograr una «impunidad absoluta en su discurso político». Han logrado que lo progresista y democrático sean las reivindicaciones territoriales, y que la defensa de la Constitución y, por extensión, de España, se considere «un valor centralista, antidemocrático y empañado de un sabor nostálgico del franquismo». «A pesar de su escasa representación política se les regaló la representación exclusiva de la totalidad de los intereses de sus comunidades y se les ha considerado como factores determinantes». ibarra y chaves, abanderados del PER. Los Consejos Políticos Permanentes de las Ejecutivas Regionales del PSOE de Andalucía y Extremadura se reunieron ayer para analizar los trabajos conjuntos de ambas ejecutivas en temas que afectan a ambas CC AA. La reunión se centró en el trabajo que desde este grupo político se viene desarrollando respecto a la reivindicación del mantenimiento del PER.

Vázquez saca los colores a Zapatero
Ignacio Villa Libertad Digital  22 Noviembre 2002

La intervención del Alcalde de La Coruña en el Club Siglo XXI ha dejado en evidencia los verdaderos problemas del Partido Socialista. Paco Vázquez, en una valiente y decidida intervención ante este foro político acostumbrado a escuchar frases comedidas y conferencias intrascendentes, ha puesto el dedo en la herida del Partido Socialista. Vázquez, que ha sido muy duro con sus propios compañeros de partido, ha realizado una seria llamada de atención a José Luis Rodríguez Zapatero. Con elegancia, pero con claridad, el Alcalde coruñés ha recordado a su secretario general que no tiene sentido consentir que en el Partido Socialista haya dirigentes que defiendan la reforma de la Constitución, que aplaudan los referendum sobre los inexistentes derechos de autodeterminación, que entierran ficticiamente la Historia de España o que pongan en duda con frecuencia la existencia de España. Vázquez, que de esta forma ha sido muy crítico y duro con Pascual Maragall, Odón Elorza o Patxi López, realmente está pidiendo a Rodríguez Zapatero que ponga orden en su partido y que imponga una disciplina a todos los dirigentes y militantes.

Vázquez está pidiendo a la dirección del PSOE que no permita por falta de carácter más desbarajustes internos. De esta forma, el alcalde coruñés está poniendo en evidencia la falta de autoridad de Zapatero a la hora de dirigir el PSOE, y está reconociendo el daño que algunos dirigentes socialistas están haciendo a la sociedad española con su espíritu "colaboracionista" con el nacionalismo.

Vázquez ha venido a Madrid para reconocer públicamente el talón de Aquiles del actual Partido Socialista. El verdadero problema del PSOE, por el que el tiempo le pasará factura, es la incapacidad de su líder para poner orden, refugiándose en una "falsa pluralidad".

En todo caso, Zapatero debería tomar nota. Vázquez no es una isla dentro del PSOE. Vázquez es la voz de otros dirigentes y de muchos militantes socialistas que quieren ver una dirección fuerte, con capacidad de liderazgo interno y con autoridad para imponer una línea de actuación. No son pocos los que se acuerdan de que uno de los primeros flancos que el PSOE de González dejo abierto fue la división interna en el partido. Muchos de ellos siguen pensando que un partido sin cohesión interna y convertido en un reino de "independientes" se convierte en un breve espacio de tiempo en un verdadero "infierno político".

Vázquez, con su conferencia en el Siglo XXI, denuncia las actitudes inexplicables de Maragall, Elorza o López; pero sobre todo saca los colores a Rodríguez Zapatero. No es suficiente con querer ganar unas elecciones internas, antes hay que poner orden en la propia casa. Y además Zapatero está jugando con fuego.

ANA MARÍA VIDAL ABARCA , VICEPRESIDENTA DE LA FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO
«Debemos lograr que los jóvenes fanatizados aprendan a respetar la vida»
La impulsora del primer colectivo de víctimas en 1981 regresa a la actividad pública «porque aún nos falta la paz»
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 22 Noviembre 2002

«De lo malo que nos ocurre en la vida, hay que procurar sacar lo positivo», sostiene Ana María Vidal Abarca. Para ella, «lo malo» sucedió la mañana de enero de 1980 en la que ETA asesinó a su marido -el jefe de los Miñones de Álava, Jesús Velasco- en Vitoria. Harta de asistir a funerales «absolutamente vergonzosos» en los años oscuros de la Transición, creó en 1981 la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la primera de España, que presidió hasta 1999. Tras más de dos años apartada de la vida pública, decidió aceptar la vicepresidencia de la Fundación Víctimas del Terrorismo para contribuir a la educación de las nuevas generaciones en valores democráticos. «Aún nos falta la paz», dice Vidal, que presenta hoy en el País Vasco la Fundación, en el marco de las jornadas de Covite.

-La Fundación tiene ya 8 meses de andadura. ¿Presentarla hoy en San Sebastián es un acto especial?
-Efectivamente, y más para mí que soy vasca. Estoy muy ilusionada con la Fundación, que aglutina a todas las asociaciones de víctimas. Es positivo que tengamos un mismo criterio y vayamos unidos a lo que nos interesa: buscar la paz y divulgarla, sobre todo en el País Vasco, que es donde el problema es más importante. Queremos que la gente joven adquiera la idea de que lo fundamental es la convivencia y el respeto a las ideas de los demás. Que sepan que no hay nada, absolutamente nada, que justifique que se le pueda hacer daño a nadie.

-Quieren sensibilizar a la sociedad y fortalecer los valores democráticos. ¿Cómo piensan hacerlo?
-Tras años de soledad, la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo de 1999 atendió nuestras reivindicaciones: las compensaciones económicas y la sensibilidad, antes inexistentes, se han ido logrando. Ahora es preciso dar un paso más. He vuelto a la actividad porque me gustaría que en el País Vasco se pueda vivir en paz, expresarse en libertad. También porque quiero que la gente joven a la que se ha envenenado, fanatizado y contado una realidad mentirosa sepa la verdad y aprenda a respetar la vida como algo sagrado que nadie tiene derecho a poner en peligro. Vamos a dar charlas en colegios de Madrid sobre el valor de la democracia y nos gustaría hacerlo en Euskadi.

Bula de los terroristas
-¿Ve ahora más cerca el fin de ETA que hace 20 años?
-Llevamos muchos años de retraso y hay gente fanatizada, a la que se ha inoculado que la práctica de la violencia es algo legítimo. Va a costar muchísimo acabar con eso, pero no escatimeremos esfuerzos.

-¿Con qué perspectiva contempla la Fundación el reforzamiento de la vía judicial y el proceso de ilegalización de Batasuna?
-Las leyes están para cumplirlas. Y hasta hace poco aquí parecía que los únicos que tenían bula eran los terroristas. Les salía muy barato matar. Hay ciertas cosas inadmisibles y ofensivas para las víctimas. Por ejemplo, que un ex etarra participara en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco. Cuesta mucho tragarse eso. No puede ser que un partido sea la tapadera de muchas atrocidades que se han estado cometiendo.

-La unidad democrática es otra asignatura pendiente en Euskadi
-Todos sabemos que si el PNV diera un paso al frente se avanzaría mucho contra ETA. Ojalá algún día celebremos ese paso al frente.

-¿Cuál sería?
-Unirse a PP y PSOE en el Pacto Antiterrorista. Sin niguna duda, el final de ETA estaría más cerca.

-Ha manifestado su descontento con la Iglesia. ¿Qué opina ahora que la Conferencia Episcopal prepara un documento sobre terrorismo?
-No entiendo por qué son necesarias tantas reuniones. La Iglesia lo tenía relativamente fácil: sólo debía proclamar el quinto mandamiento, que dice 'no matarás'. Ante eso no hay subterfugios. La sensación que nos queda es que la Iglesia no es absolutamente clara contra el terrorismo. A lo mejor, si lo hubieran dicho antes de una manera absolutamente clara nos hubiéramos ahorrado muchas vidas.

ETA y Batasuna
Editorial El Ideal Gallego 22 Noviembre 2002

La cúpula de Batasuna, con nombre y apellidos, acaba de ser imputada por Baltasar Garzón por un delito de pertenencia a banda armada, es decir, que el juez considera que hay indicios suficientes de que los dirigentes de la formación abertzale forman parte de ETA. El auto es una extensa tela de araña en la que se relacionan a los 22 pseudopolíticos -con su filiación y sus inevitables e inculpatorios alias- con un entramado de organizaciones cuyo principal nexo de unión es la convergencia en un encendido apoyo a los asesinos. Nada que coja por sorpresa al común de los españoles, que sabía a ciencia cierta que Batasuna no era más que una excusa para pervertir los recursos de la democracia para fijar, controlar y ejecutar a sus víctimas. De esta forma, y si todo sigue su curso, los cerebros de la agrupación radical acabarán en la cárcel, que es el lugar que les corresponde, jamás un escaño o un puesto en cualquier corporación. Contra la resignación que implica la lentitud de los mecanismos judiciales se presenta ahora la esperanza de que el proceso sólo tiene una solución coherente y que la valentía de Garzón está en el buen camino para alcanzar sus objetivos. ETA está tocada. La impotencia se refleja en casos como el de Urtzi Murueta, a quien le explotó en las manos un artefacto destinado a dañar a un inocente. En realidad, a la banda terrorista les están estallando en las narices sus propios métodos, su sinrazón de ser. En esta circunstancia, lo menos que se puede esperar es que la democracia emplee cualquier recurso para acelerar su extinción. Y la de su entorno.

¿Modelo de convivencia?
Cartas al Director ABC 22 Noviembre 2002

Sobre la base de la tan reivindicada autodeterminación de Euskal Herria, que algunos consideran como un hecho al que no se puede renunciar bajo ningún concepto, ha anunciado Eusko Alkartasuna la elaboración de un texto, estatutario, que pretende ser un modelo de convivencia. Modelo de convivencia es la propia vivencia en Paz, y poco pueden convivir quienes no tienen concedido el permiso de vivir en libertad y tienen que moverse con escoltas.

Alude la señora presidenta de EA a la pluralidad de la sociedad, que pasa por el ejercicio del derecho a la autodeterminación. Pero no llegamos a explicarnos qué tiene que ver lo uno con lo otro, la pluralidad deviene de la naturaleza, de la génesis de la persona que es plural en sí misma, pero eso nada tiene que ver con la supuestamente necesaria autodeterminación de un pueblo.

Se permite, incluso, en sus declaraciones la señora presidenta, Begoña Errazti, lanzar una amenaza a los Estados español y francés, planteando que, de continuar en la línea establecida, pedirá amparo al Derecho Internacional, ¿quizás desconoce que lo que está planteando ya está dentro de la competencia del Derecho Internacional?

Dice más al hablar del nuevo Estatuto que redactará amparándose en el incumplimiento del actual, señalando una serie de razones como el mantener la violencia, ¿pero quién la mantiene? Y rozando la enajenación mental, dice que el Ejecutivo del PP, pretende volver a unos estadios anteriores en los que no se respetaba la España de las Autonomías. Desde luego que, con todos los respetos, Eusko Alkartasuna ha perdido el norte, no sabe por donde le da el aire, nadie desde el Gobierno central plantea una modificación tal a la Constitución española, ha sido desde determinados Gobiernos autonómicos desde donde se ha planteado la modificación del Estado de las Autonomías y ha sido el ejecutivo aludido, el presidido por José María Aznar, quien ha defendido a ultranza la composición actual de España.

Aunque les pese a algunos, nadie quiere volver a regímenes anteriores, España mira para adelante, mira al futuro, dentro de una Europa plural en la que todos los pueblos tienen su reconocimiento, tienen su representación sin tener que acudir a ejercicios de autodeterminación.    José Javier Solabre Heras.   Pamplona.

Una nueva tregua
Fermín Bocos El Ideal Gallego  22 Noviembre 2002

¿Está intentando el PNV contactar con el entorno de la ETA con intención de explorar la posibilidad de que la organización terrorista declare otra “tregua”? No se puede afirmar, pero es una especie que circula en fuentes generalmente bien informadas acerca de cuanto acontece en el mundo nacionalista. Se dice que la dirección de este partido busca esa referencia para conseguir un escenario político más propicio que el actual para impulsar el plan soberanista del lehendakari Juan José Ibarretxe. Las mismas fuentes señalan que hasta el momento la iniciativa ha fracasado porque desde la otra orilla -la de la banda terrorista- únicamente llegan señales de guerra.

Aunque atraviesa por uno de los peores momentos de su tétrica historia, pues el acoso policial y judicial ha dado como fruto la detención de numerosos activistas, la dirección del grupo terrorista sigue instalada en su estrategia autista tradicional.

Por otra parte, lo que queda en la superficie del conglomerado de Batasuna tras la decisiva actuación del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón comparece políticamente desnortado y, en consecuencia, desprovisto de capacidad alguna para una eventual mediación con el núcleo etarra. Así las cosas, y a la espera de ese golpe de efecto -que, por lo que parece, podría no llegar-, el lehendakari Juan José Ibarretxe se ha embarcado en una gira de cierto calado político que le llevará primero al Reino Unido y después a diversos países de América para explicar su plan a oriundos y nativos.

En Londres, donde, por cierto, pronunció su conferencia en español, no en euskera, no se disparó la demanda de localidades para asistir a la exposición del surrealista proyecto le anima. En América, en cambio, la colonia vasca es muy nutrida y allí quizá pueda encontrar más eco para su descabellada propuesta de “asociación con España”. Eco que, en cualquier caso, carecerá de resonancias políticas más allá del ámbito de la prensa local de las ciudades que visite. La política le debe mucho al teatro y de vez en cuando intenta devolver el préstamo. La gira que emprende el lehendakari Juan José Ibarretxe es un buen ejemplo. A mi modo de ver, en este caso, todo se hace simplemente de cara a la galería y con un único objetivo último: continuar en el poder. Todo. Incluida la búsqueda de esa hipotética “tregua” de la organización terrorista de la que, como digo, se habla durante estos días en los ambientes nacionalistas.

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