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Recortes de Prensa     Domingo 24 Noviembre  2002
Eta en sus horas bajas
Editorial La Razón 24 Noviembre 2002

Libertad de Prensa
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón  24 Noviembre 2002

Quo vadis dominus

José María CARRASCAL La Razón 24 Noviembre 2002

Estamos donde estábamos
Carmen GURRUCHAGA La Razón 24 Noviembre 2002

EL CISMA DEL QUINTO
Jaime CAMPMANY ABC 24 Noviembre 2002

Muerte y culpabilidad
Editorial El Correo 24 Noviembre 2002

ETA, en horas bajas por la presión internacional, pierde al militante Gil Ostoaga en un probable suicidio
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 24 Noviembre 2002

Arenas: «Quitar la condición de alavés al no nacionalista roza la limpieza étnica»

E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 24 Noviembre 2002

La Diputación vizcaína es cliente de la sociedad londinense en la que Ibarretxe expuso su plan

J. J. CORCUERA/BILBAO El Correo 24 Noviembre 2002

Eta en sus horas bajas
Editorial La Razón 24 Noviembre 2002

Aunque en espera del resultado de las investigaciones policiales y, especialmente, del informe forense, se puede adelantar que la hipótesis del suicidio es la que más se ajusta a la muerte del etarra Félix Ramón Gil Ostoaga. Hay que temer, algunos portavoces del PNV ya lo están haciendo, que se intente cargar esta tragedia en el «debe» de los constitucionalistas y que a la legítima protesta por una excarcelación judicial muy discutible se la tilde de «presión mediática insoportable», causa directa, por lo tanto, del sospechado suicido.
Han pasado demasiados años, y demasiadas tragedias, para que nos extrañe el oportunismo del que suele hacer gala el nacionalismo vasco ante estas situaciones. Y , sin embargo,el caso de Félix Ramón Gil Ostoaga merece otro tipo reflexión. Porque no se puede aislar esta muerte, la de un terrorista excarcelado y evidentemente sometido a la presión insoportable de su entorno, de la situación general por la que atraviesa la banda.
El cerco internacional, con las extradiciones continuas de etarras desde países que hasta hace muy pocos años les concedían asilos vergonzantes; el reclutamiento de novatos con nula preparación, que suelen estallar con las mismas bombas que preparan; y los golpes policiales, continuos y certeros, demuestran que ETA atraviesa uno de sus momentos de mayor debilidad.
Siempre puede volver a matar, pero todo indica que, al final, la larga batalla por la justicia y la libertad se va a ganar.

Libertad de Prensa
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón  24 Noviembre 2002

Racismo y estalinismo/nazismo es la única definición que puede darse a las palabras del ultraderechista vasco Rubalkaba, que fue en su día portavoz del PNV, cuando ha criticado a los periodistas de las televisiones Antena3, Telecinco y TVE que cubren la información del País Vasco. Por una parte, les ha echado en cara que «no son vascos» (racismo) y, por otra, que sus informaciones no son del agrado del PNV (estalinismo, o nazismo, léase lo que se quiera). El PNV está dispuesto a romper las reglas democráticas. Propone reformas que no se le permitirían a nadie. Los de IU les ríen las babas porque les unta con dinero: terminarán desapareciendo del mapa electoral y no será porque no haya comunistas, sino porque no quedan ya gentes de izquierda que aguanten a Llamazares. Esa máquina de poder antidemocrática en la que se ha convertido el PNV pretende cambiar las leyes para que PSOE y PP tengan menos representación parlamentaria aunque cada día tengan más votos, al mismo tiempo que instiga a los periodistas para que les tiemble la mano al escribir. Lo malo de la denuncia del PNV es que va en serio. Esto quiere decir que si un político de Barcelona o de Sevilla critica a un periodista, pues estamos en la normalidad de la lucha entre políticos y Prensa. Pero si lo hace un ultraderechista del PNV, significa que esos periodistas pueden pasar a engrosar la lista de objetivos de ETA. Esa es la triste diferencia. Decenas de periodistas ya han abandonado el País Vasco porque su vida era insufrible y no tenían libertad de pensamiento. Ahora quieren echar al resto. Son los mismo pasos que dieron los nazis.

Quo vadis dominus?
José María CARRASCAL La Razón 24 Noviembre 2002

Si es usted un optimista, uno de esos espíritus alegres que gusta mirar la vida con gafas color de rosa, encontrará estupendo el último documento de la Conferencia Episcopal Española condenando el terrorismo. Si es usted un realista, una de esas personas que prefiere ver la vida tal cual es, con sus lamparones y mezquindades, se preguntará por qué trece obispos no han querido firmarlo e incluso ocho de ellos lo rechazaron. ¿Qué decía el documento, que ni siquiera era vinculante, para que un sexto de los prelados españoles no quisieran endosarlo? Pues decía que el nacionalismo radical, excluyente, el nacionalismo que lleva a negar los derechos fundamentales de los demás, incluido el de la vida, el nacionalismo, en fin, que enarbola y practica ETA, es moralmente rechazable. Y que el marco constitucional que nos hemos dado los españoles bajo la democracia es el más adecuado para resolver nuestras diferencias. Una conclusión para la que no hace falta ser obispo, ni haber estudiado teología, ni pasarse una semana discutiéndola. Basta tener un poco de sentido común y otro poco de eso que en las viejas clases de religión llamaban caridad. A trece obispos españoles, sin embargo, parece haberles faltado. ¿Por qué? Nos dicen que han sido los vascos y catalanes. De confirmarse, la conclusión sería desoladora: esos obispos serían antes catalanes o vascos que católicos, que cristianos.

Los obispos, según no ya la tradición, sino la doctrina cristiana, son los sucesores de los apóstoles, los encargados por Jesús de esparcir el evangelio, la «buena nueva» que predicaba la igualdad de todos los hombres y la hermandad entre todas las gentes. Es decir, justo lo contrario de lo que predica y esparce el nacionalismo, sobre todo en su fase radical, extremista, cerrada y xenófoba. Católico, en su sentido prístino, originario, significa universal. La iglesia católica apostó desde su fundación por esa universalidad, que desde entonces ha sido uno de sus patrimonios más queridos. Pero veinte siglos más tarde, trece obispos españoles tienen problemas con la catolicidad y prefieren no endosarla. Adónde nos conducirá esto, no lo sé, pero coincidirán conmigo en que es, desde el punto de vista histórico, importante, desde el punto de vista religioso, preocupante. Cuenta la tradición que durante las grandes persecuciones, a Pedro, el apóstol sobre el que Cristo quiso fundar su iglesia, le entró miedo y decidió abandonar Roma. Ya en las afueras de la ciudad, se cruzó con alguien vagamente conocido, al que preguntó «Quo vadis dominus?», ¿Adónde vas señor? «A ocupar el puesto que tú dejas», fue la respuesta. El peregrino era Jesús. Ante lo que Pedro decidió regresar para seguir predicando el mensaje de hermandad universal, por el que fue finalmente martirizado. ¿Adónde van esos trece prelados? Desde luego, no parecen haberse encontrado con nadie al entrar o salir de la Conferencia Episcopal.

Estamos donde estábamos
Carmen GURRUCHAGA La Razón 24 Noviembre 2002

Todos los obispos españoles se han posicionado contra el terrorismo de ETA, pero 13 ¬casi un 20 por ciento¬, se han negado a condenar el nacionalismo excluyente que hoy practica el PNV en la comunidad autónoma vasca.
Oficialmente, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española no ha querido dar a conocer quiénes han sido los prelados que no han suscrito el documento «Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y consecuencias».

Es decir, tras cinco días de intensos debates, la división dentro de la Iglesia española cuando trata el nacionalismo, es la misma que existía antes de empezar las discusiones. Los prelados españoles han sido incapaces de consensuar un documento con esos contenidos porque, igual que siempre, los autodenominados progresistas y los nacionalistas vascos y catalanes se han negado a suscribir la parte del texto en la que se condena el plan de Ibarretxe para hacer del País Vasco un Estado libre asociado y las consecuencias sociales que tendría esa decisión.

Los obispos consideran inmoral pretender la independencia del País Vasco «porque pone en peligro la convivencia de los españoles, negando unilateralmente la soberanía de España sin valorar las graves consecuencias que esta negación podría acarrear».

Efectivamente, el plan propuesto por el lendakari vasco es inmoral, pero no por la razones a las que alude el documento de la Conferencia Episcopal, sino porque hace trampas.

Ibarretxe, en el recorrido que hace a lo largo y ancho de toda la geografía vasca presentando su propuesta, habla constantemente de paz. Sin embargo, no explica que para lograrla es imprescindible que ETA deje de matar, lo que se conseguiría, únicamente, si se le conceden los objetivos políticos que pretende y que «casualmente», son los mismos que tiene el PNV.

Esto significa que el plan del presidente vasco deja de lado al 45 por ciento de la población vasca que, sin necesidad de ningún referéndum, está en contra de esta iniciativa. Por eso es inmoral, porque no tiene en cuenta que hoy, en el siglo XXI, el País Vasco está formado por una sociedad mestiza integrada por nacionalistas y por no nacionalistas que tienen o deberían tener los mismos derechos ante el presidente de todos los vascos.

La misma calificación de inmoralidad sería aplicable al obispo emérito de San Sebastián, José María Setién; a su sustituto, monseñor Uriarte y al catalán Carrera, entre otros 13, porque no han querido firmar que «no se puede ser neutral ante el terrorismo ni callarse sistemáticamente ante la presión de las personas amenazadas».

EL CISMA DEL QUINTO
Por Jaime CAMPMANY ABC 24 Noviembre 2002

TENDREMOS los católicos españoles que agradecer a la Conferencia Episcopal y muy especialmente a su presidente, el cardenal Rouco Varela, el reciente documento pastoral que condena el terrorismo nacionalista y desaprueba el conato político de romper unilateralmente la Constitución. Era muy necesario un esclarecimiento así de la Iglesia Española porque son muchos los católicos desconcertados, perplejos o irritados ante la conducta de parte de la Iglesia vasca, y en especial de muchas de sus jerarquías.

En palabras y en hechos, un sector amplio de la jerarquía y el clero vascos parecía adoptar una actitud permisiva, y en algunos casos incluso de apoyo, al fenómeno terrible del nacionalismo terrorista. El desdén hacia las víctimas, la igualación de las razones de la banda etarra y del Estado, la tibia y esporádica condena de los sangrientos actos terroristas y las constantes peticiones de piedad para los verdugos son actos que entran en la costumbre de ese sector del clero vasco.

Ante esa actitud, muchos vascos se sienten desamparados y muchos españoles se muestran coléricos. Ha resucitado en muchos casos el anticlericalismo, recurrente entre nosotros, y se ha llegado al consejo y la invitación de negar a la Iglesia la ayuda del tanto por ciento del impuesto sobre la renta que el Estado le asigna cuando los contribuyentes lo indican. Es probable que las cifras de la recaudación por tal concepto hayan bajado en el último año con la consiguiente alarma y el inevitable perjuicio para los fines de la Iglesia.

El documento de la Conferencia Episcopal ha sido debatido, sopesado y escrito con el escrúpulo de condenar sólo lo condenable desde el punto de vista de la moral, apartando cualquier intención política. Si ustedes me permiten una metáfora festiva, aún tratándose de un asunto tan solemne, diría que ese texto ha sido elaborado con el exquisito cuidado con que hacen el amor los puerco espines. En el escrito pastoral se distingue exquisitamente entre lo que es una condena moral y una incitación a la prudencia y a la preservación de la paz.

Así y todo, ocho obispos han votado en contra del documento y otros cinco se han abstenido de votar. Se ha producido en el seno de la Conferencia Episcopal un cisma que muy bien podría llamarse «el cisma del quinto». Es terrible pensarlo, pero no parece sino que tengamos en España ocho obispos que, obnubilados por la idea del nacionalismo radical, consideren que hay que eliminar del Decálogo el quinto mandamiento. Ocho obispos que conceden licencia para matar. Parecía pasado el tiempo de los cismas, pero a lo que se ve aún quedan, no por ahí, sino por aquí, nostálgicos de Aviñón y separatistas de Peñíscola.

Y luego, además de los ocho obispos combatientes, hallamos a los cinco abstencionistas. Son los ángeles neutrales, los que no se atreven a estar ni con la moral ni contra a moral, ni a favor ni en contra del mandamiento donde el Señor dice «No matarás». Mi suegra, tan elemental en sus juicios y tan clara en sus palabras, los ha definido así: «Ocho Judas y cinco Pilatos».

Muerte y culpabilidad
Editorial El Correo 24 Noviembre 2002

La noticia de la muerte de Félix Ramón Gil Ostoaga, preso condenado por delitos terroristas, a los pocos días de haber sido legalmente acreedor a los beneficios penitenciarios que le permitieron abandonar la cárcel, añade una nota dramática a la ya dolorosa pérdida de una vida humana. Todos los indicios parecen apuntar hacia un suicidio y en situaciones así resulta deplorable contemplar la insensata e incluso farisaica actitud de quienes corren a hallar un responsable distinto al propio suicida. Puede ser comprensible la reacción dolorida de familiares y amigos, buscando justificaciones a lo que seguramente no tiene y tratando de soportar el sentimiento de culpa que toda persona próxima a un ser que se suicida tiende a interiorizar. Pero es inadmisible que los responsables políticos coincidan con el oportunismo de los apologetas del terror trasgrediendo cualquier mesura y repartiendo culpabilidades. Y más aún imputando en la muerte a parte de una sociedad que lleva años sometida a la presión terrorista y al chantaje violento. En este sentido, la precipitada nota hecha pública por el consejero de Justicia Joseba Azkarraga exigiendo responsabilidades, «independientemente de la autoría material», a quienes «han orquestado una campaña de acoso y derribo contra la concesión legal del tercer grado» a Gil Ostoaga, presenta, además, connotaciones especialmente criticables en tanto que, llevada su lógica al extremo, sugeriría la práctica imposibilidad de cualquier discusión pública sobre resoluciones judiciales o de otro orden que afecten directamente a las personas.

El siempre inexplicable episodio de que alguien pueda llegar al extremo de quitarse la vida obliga a la sociedad y a sus responsables a reflexionar sobre las condiciones que han podido influir en el hecho. Pero en ningún caso permite que dicha recapacitación llegue a la imputación directa de responsabilidades o culpas.

ETA, en horas bajas por la presión internacional, pierde al militante Gil Ostoaga en un probable suicidio
México extradita al etarra José Antonio Borde, al que se le atribuyen 21 atentados Argentina, avisada por Uruguay, detiene a Jesús María Lariz Gil Ostoaga, excarcelado por la juez Alonso, aparece muerto en Legazpi
A pesar de que la banda terrorista ETA ha demostrado que puede matar al margen de su situación interna, lo cierto es que vive una de sus horas más bajas por su falta de operatividad, la inexperiencia de sus nuevos militantes, el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de los jueces, y por la enorme presión internacional contra el terrorismo que existe desde el 11-S y que el Gobierno español ha sabido encauzar en todos los foros. Precisamente, México entregó ayer al etarra José Antonio Borde, quien ya se encuentra en prisión por 21 atentados, unas horas antes de que las autoridades argentinas, advertidas por las de Uruguay, detuviesen a otro miembro de ETA, Jesús María Lariz Iriondo.
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 24 Noviembre 2002

El trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la labor de los jueces ¬como Baltasar Garzón¬ contra el entramado etarra, y el esfuerzo que está haciendo el Gobierno español en todos los foros internacionales para que la presión contra el terrorismo derivada del 11-S se extienda a ETA y a quienes les dan cobertura, provocan que la banda esté viviendo peores momentos incluso que los que le movieron a decretar el «alto el fuego indefinido» en 1998. A pesar de que ETA puede atentar en cualquier momento al margen de sus circunstancias, lo cierto es que su falta de operatividad real y la inexperiencia de sus nuevos militantes están haciendo mella en su estabilidad interna. A todo ello hay que añadir la muerte del etarra Félix Ramón Gil Ostoaga. El miembro de ETA excarcelado por la juez Ruth Alonso apareció ayer en un descampado de Legazpi (Guipúzcoa) con un tiro en el pecho. Fuentes policiales creen que se podría tratar de un suicidio, teniendo en cuenta que el etarra intentó quitarse la vida dos veces cuando estaba en prisión tras su separación matrimonial. Los resultados de la autopsia practicada avalan la hipótesis del suicidio, según informaron a Vasco Press fuentes de la investigación. Algunos extremos que se han conocido extraoficialmente del informe sostienen que presentaba, al parecer un impacto de escopeta en el corazón. Estos impactos, según las fuentes consultadas, provocan de forma instantánea la aparición del rigor mortis: el cuerpo mantenía la mano rígida en posición de disparo. La Ertzaintza ha podido confirmar que salió de casa de su hermano con su escopeta y un cartucho.

Uno de los «frentes» en los que Eta ha fracasado de manera más estrepitosa en los últimos años ha sido en su objetivo de «internacionalizar» el supuesto «conflicto vasco» que, según los pistoleros, justifica su actividad criminal. La creciente presión internacional, en especial las opera- ciones antiterroristas en Francia, han contribuido a que la banda haya perdido gran parte de su operatividad, sin que se pueda afirmar que «la guerra está ganada», según subrayan fuentes solventes consultadas por LA RAZÓN.

Tras unos tímidos comienzos en la década de los noventa, en los que, en algunos casos, resultó más efectivo el esfuerzo Iberoamérica (México, Cuba, Uruguay y Venezuela), la acción decidida del Gobierno español y la consiguiente presión policial, empezaron a dar sus frutos: Se consiguió que los países en los que ETA había disfrutado en el pasado de una situación que les permitía continuar sus actividades, o mantener a sus pistoleros en situación de «retiro» temporal, cambiaran por completo su estrategia y que, salvo contadas excepciones, como Cuba y Venezuela, colaboraran de manera decidida con España. Precisamente, el histórico miembro de ETA José Antonio Borde Gaztelumendi, alias «Putxe», a quien se le atribuyen 21 atentados entre 1978 y 1983, con 16 asesinatos, fue extraditado ayer desde México, país que ha entregado a España a 25 miembros de ETA desde la etapa de Ernesto Zedillo, informa Felipe Jiménez.

En el caso de Francia, la creciente presión policial ha permitido que ETA no pueda entrenar a sus terroristas con la facilidad que los hacía en el pasado, que el paso de la frontera, pese a las facilidades que supone la UE, suponga un riesgo para cualquier «comando» que entre en España para matar y que los cabecillas tengan que andar con pies de plomo y guardar todas las medidas de seguridad posibles para no ser detenidos. Las cifras de detenciones y de incautación de material en lo que va de año, son una buena prueba de ello: 48 arrestados, 15 pisos localizados y, entre otras cosas, 1.700 kilos de explosivos encontrados. Todos estos factores, y la importante acción policial desarrollada en España, han obligado a ETA a utilizar a pistoleros cada vez más jóvenes y sin experiencia, que provocan «caídas» de «comandos» y accidentes como el registrado días pasados en la zona de Limoges, Francia, cuando un etarra resultó herido al estallarle un detonante.

Arenas: «Quitar la condición de alavés al no nacionalista roza la limpieza étnica»
El PP presentó en Bilbao el contenido de la segunda descentralización
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 24 Noviembre 2002

El ministro de Administraciones Públicas y secretario general del PP, Javier Arenas, afirmó ayer que el PNV quiere «burlar la voluntad» de los alaveses modificando la ley electoral para ampliar las circunscripciones y fortalecer el voto rural. A su juicio, los nacionalistas, desde su «autoritarismo», pretenden evitar que Álava se oponga a la propuesta de libre adhesión de Ibarreche y, al tiempo, «quitar la condición de alavés» a los que no sean nacionalistas, algo que está «muy cerquita de la limpieza étnica».

En su intervención durante la clausura de la convención sobre la «Segunda Descentralización» que los populares celebraron ayer en Bilbao, el Secretario General del PP y Ministro de Administraciones Públicas dirigió sus críticas más duras hacia el PNV y, en concreto hacia el «lendakari», Juan José Ibarreche, a quien Arenas acusó de presentar un «proyecto excluyente», que sólo «intenta evadirse de la realidad» y que conduce al País Vasco a la «radicalidad», al tiempo en que «acosa» y «derriba» a quien se ha manifestado contrario a él, como ha ocurrido con el mundo empresarial. Arenas señaló que el proyecto de Ibarreche, además de ser «excluyente», sigue las tesis secesionistas de ETA.

Expuso que el gobierno de Aznar es propicio al «diálogo», siempre que no tenga que pagar un «precio político» para acabar con el terrorismo. Arenas se felicitó por el contenido del texto aprobado esta semana por la Conferencia Episcopal española en contra del terrorismo y a favor de la Constitución, y que a su parecer se trata de un documento que se «identifica con el sentir de la mayoría de la sociedad». En este sentido, lamentó que su formación política, en ocasiones, hubiera sido «víctima de incomprensiones» por parte de la Iglesia vasca. De hecho, los obispos vascos se han desmarcado del citado documento contra el terrorismo.

Por otra parte, contrapuso el «modelo de Estado para toda España» que está llevando a cabo el Partido Popular, con la «falta de modelo del PSOE», partido que, a su juicio, le está «haciendo el juego a los nacionalistas» al hablar de «involución autonómica», cuando los datos, como expuso, demuestran lo contrario.

Contenido del compromiso
El PP considera que, en España, país que cuenta con uno de los mayores grados de descentralización de toda Europa, ya se ha alcanzado la «plena madurez» en el proceso de descentralización autonómico, por lo que ha llegado el momento de dar un «nuevo impulso» a la descentralización, esta vez a favor de los ayuntamientos. Es por lo tanto, la segunda descentralización y el nuevo protagonismo de los municipios, el punto central sobre el cual girará el programa electoral de los populares de cara a los próximos comicios. Desde el PP se propone que los entes locales se conviertan en administraciones «transparentes».

La Diputación vizcaína es cliente de la sociedad londinense en la que Ibarretxe expuso su plan
La institución financió en octubre con 90.000 euros un debate en la sede de la London School of Economics
J. J. CORCUERA/BILBAO El Correo 24 Noviembre 2002

La Diputación de Vizcaya mantiene una fluida relación comercial con la London School of Economics (LSE), la sociedad en la que Juan José Ibarretxe expuso su plan de cosoberanía con España, dentro del periplo internacional que inició en la capital británica. La institución foral y, en menor medida, otras instituciones vascas son clientes habituales de Enterprise LSE Ltd. (ELSE), la filial comercial de la London School.

El pasado mes de octubre, la Diputación vizcaína suscribió un convenio de colaboración con la ELSE para la celebración en diciembre de una conferencia en Londres sobre cuestiones relacionadas con la «financiación gubernamental», según consta en el acuerdo comercial. La Diputación se comprometió a desembolsar 89.920 euros -sin tener en cuenta el IVA- (más de 15 millones de pesetas), por entender que la iniciativa de la sociedad británica suponía una «actividad importante para la región de Bizkaia». Fuentes jurídicas cercanas a las Juntas Generales de este territorio sostienen que un gasto de estas características carece de precedentes en los últimos veinte años de la institución vizcaína.

Derek R. Diamond, uno de los profesores de la LSE que participó en la presentación de la conferencia del lehendakari del pasado miércoles, está en contactos con el Ejecutivo vasco para realizar un trabajo de consultoría y un informe sobre la situación económica de Euskadi, según admitieron fuentes de la propia sociedad británica. La ELSE concreta sus actividades en servicios tan amplios como la formación de ejecutivos y empresarios, la realización de consultorías, análisis sectoriales, gestión de proyectos y organización de conferencias, según se recoge en sus estatutos internos.

Visita privada
De hecho, la Diputación vizcaína mantiene una regular relación con Enterprise LSE Ltd. A principios de este mes, expertos de este organismo han impartido cursillos a altos cargos del Ejecutivo que preside Josu Bergara. También la Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) recurrió a los profesionales de la ELSE para instruir a sus directivos. Los últimos cursos de formación en la entidad de ahorro tuvieron lugar los días 18, 19 y 20 de este mes.

Por otra parte, el centro de estudios europeos del Saint Anthony's College de la Universidad de Oxford -lugar que acogió el viernes la segunda conferencia de Ibarretxe- mantiene un convenio de colaboración con la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikastuntza.

Durante su estancia de tres días en el Reino Unido, el lehendakari no se ha puesto en contacto con ningún miembro del Gobierno británico, que ha interpretado el viaje como una visita privada, ni con representantes de los distintos ejecutivos regionales para exponerles su proyecto de libre adhesión con España. La única reunión política la mantuvo en un almuerzo con parlamentarios laboristas y nacionalistas escoceses y galeses en la Cámara de los Comunes.

En el terreno informativo, Ibarretxe fue recibido por el editor para temas europeos del 'Financial Times', periódico que, en principio, no tiene previsto publicar el contenido del encuentro. La BBC sí emitió el jueves por la tarde una entrevista con el lehendakari, que participó en otra radiofónica con la misma cadena pública para ser ofrecida a Latinoamérica a través de los programas exteriores de la cadena.

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