AGLI

Recortes de Prensa     Martes 26 Noviembre  2002
Una deuda impagable
Editorial La Razón 26 Noviembre 2002

El nuevo lugar de las víctimas
EDURNE URIARTE ABC 26 Noviembre 2002

«Sois imprescindibles para derrotar al terror»
Javier Aguilar - Madrid.- La Razón 26 Noviembre 2002

El programa máximo del PSOE
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  26 Noviembre 2002

Chaves, también asimétrico
EDITORIAL Libertad Digital  26 Noviembre 2002

La piel de los socialistas
Germán Yanke Libertad Digital  26 Noviembre 2002

ETA, sin santuarios
Editorial ABC  26 Noviembre 2002

Otro detenido dice que los sabotajes se pagan con dinero de las herrikos
BILBAO EL CORREO  26 Noviembre 2002

Un detenido por kale borroka dice que un miembro de HB le daba dinero y explosivos
F. V. - Madrid.- La Razón 26 Noviembre 2002

La era de Rouco
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 26 Noviembre 2002

El cepillo manda
Lorenzo CONTRERAS La Razón 26 Noviembre 2002

Obispos españoles
Antonio Casado El Ideal Gallego 26 Noviembre 2002

Las conexiones radicales de algunos líderes de la «Batasuna Estatal»
J. Arias Borque - Madrid.- La Razón 26 Noviembre 2002

Un extraño suicidio
Lorenzo Contreras La Estrella 26 Noviembre 2002

Carta al señor Imaz
Cartas al Director El Correo 26 Noviembre 2002

Una deuda impagable
Editorial La Razón 26 Noviembre 2002

Hubo un tiempo en España donde a las víctimas del terrorismo se las enterraba de tapadillo. Ayer, en el Senado de la Nación, como hace dos años en el Congreso, los modernos mártires de la Democracia española, de la sociedad libre y solidaria que hoy caracteriza por encima de todas las cosas a nuestro país, recibieron la consideración que se merecen.

Durante años, las familias de las víctimas del terror han sobrellevado la tragedia sin una queja contra el Estado, sin ánimo de venganza, confiando en la justicia como único medio válido para reparar, en lo posible, el crimen infame. Algunos, especialmente los que vivían en el País Vasco, tuvieron que soportar la vesanía diaria de los cómplices de ETA y el vacío de una parte de la sociedad presa del terror y, por lo tanto, incapaz de rebelarse ante la barbarie y la xenofobia. Y, pese a ello, han educado a los miles de huérfanos en la idea de que la libertad, la democracia y los tribunales son el camino para derrotar a los asesinos.

Ayer, en el Senado, estuvieron presentes los máximos representantes de la Democracia española. Gobierno y oposición se unieron en la entrega de unas condecoraciones cuyo valor principal es el del reconocimiento de todos los hombres y mujeres de bien a su entereza, esfuerzo y sacrificio. Sacrificio, en algunos casos, inmenso como el del joven Emilio José Capilla Franco, que subió tres veces al estrado para recoger las tres grandes cruces de la Real Orden del Reconocimiento Civil concedidas a su padre, a su madre y a su hermana, todos ellos asesinados en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza.

Pero si importante y significativa ha sido la presencia de representantes de todas las fuerzas políticas españolas, no lo es menos el que estuvieran presentes Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea y Nicolás Sarkozy, ministro del Interior de Francia.

Lejos quedan las actitudes equívocas de una parte de la opinión pública europea frente al terrorismo etarra. Prodi y Sarkozy representaban en el Senado la colaboración del mundo libre con la democracia española y la renovada lucha internacional contra la lacra del terror, que ya no es privativa de un sólo país, sino que afecta por igual a todas las sociedades libres.

El embajador de los Estados Unidos, George Argyros, pudo dar testimonio de este hecho al recoger la placa de honor de la Orden del Mérito Civil que el Gobierno español ha concedido a la ciudad de Nueva York y a las víctimas del 11-S.

El nuevo lugar de las víctimas
Por EDURNE URIARTE ABC 26 Noviembre 2002

La condecoración a 216 víctimas del terrorismo es un acto que representa la consolidación de cambios fundamentales en el tratamiento del terrorismo y de sus víctimas que han tenido lugar en los últimos dos o tres años. Demasiado recientemente, desde luego. Pero es que el aspecto más negativo de la lucha antiterrorista es la tardanza con la que se han consolidado algunos cambios. Dos, fundamentalmente: el consenso de las principales fuerzas políticas y sociales dentro de España y el apoyo internacional contra ETA.

El aspecto positivo es que esos cambios son ya irreversibles; y precisamente porque lo son, hacen inviables la perduración de ETA. Ayer estaban en el Senado los dos principales partidos españoles que con actos como éste reafirman su unidad en los elementos fundamentales de la lucha antiterrorista. Y, además, estaban el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, y el ministro de Interior francés, Nicolas Sarkozy. La presencia de ambos muestra que Europa, y también Francia, ha comprendido por fin lo que es ETA, y que se acabó la larga e incomprensible desidia o indiferencia respecto a lo que se consideraba un problema de otros.

Las democracias europeas entienden, junto a nuestro país, que la lucha antiterrorista se sostiene tanto en las medidas judiciales y policiales como en una clara demarcación moral entre las víctimas y los verdugos. Las víctimas representan los principios éticos y democráticos en los que se sostiene la lucha contra el terrorismo. Porque cuando ese lugar de las víctimas no está claro, como le ocurre a ese consejero de Justicia del Gobierno vasco que parece confundir un asesino suicidado con una de sus víctimas, no hay combate al terrorismo. Hay otra cosa.

«Sois imprescindibles para derrotar al terror»
El presidente del Gobierno presidió en el Senado el homenaje a las víctimas del terrorismo 216 familiares recibieron la Gran Cruz de la Real Orden de Reconocimiento Civil Romano Prodi y el ministro francés de Interior participaron en el acto
Javier Aguilar - Madrid.- La Razón 26 Noviembre 2002

Al igual que ocurriera hace dos años en el Congreso de los Diputados, la Cámara Alta fue ayer escenario de un acto de homenaje lleno de emoción a más de 200 víctimas del terrorismo, que recibieron, a título póstumo, la Gran Cruz de la Real Orden de Reconocimiento Civil, concedida por Real Decreto aprobado por el último consejo de ministros.

Los escaños de los senadores en el antiguo hemiciclo del Palacio del Senado fueron ocupados por un día por los familiares de las víctimas que fueron recogiendo las condecoraciones en una mesa presidencial constituida por el jefe del Ejecutivo, José María Aznar; el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi; el presidente del Senado, Juan José Lucas; el vicepresidente primero y ministro de la Presidencia, Mariano Rajoy; el titular de Interior, Ángel Acebes; su homólogo francés, Nicolas Sarkozy; el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; los vicepresidentes primero y segundo de la Cámara, Alfredo Prada y Javier Rojo; el defensor del Pueblo, Enrique Múgica; y el presidente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Adolfo Suárez.

Sufrir y ganar
En su intervención, Aznar hizo un cálido tributo hacia los familiares de las víctimas, a quienes calificó de «imprescindibles por el ejemplo decisivo que compromete, anima y alienta y por ser la garantía y la expresión de una sociedad que puede sufrir y sufre, pero que está dispuesta a ganar y va a ganar, y está decidida a derrotar al terror porque por encima de todo valora la libertad y la justicia».

El presidente del Gobierno aseguró que actos como el de ayer suponen lo que el terrorismo quiere borrar, los valores individuales y sociales que quiere destruir: la fortaleza, la solidaridad, la dignidad, la expresión libre de la palabra y la memoria de las víctimas» y reconoció que «no podemos borrar el sufrimiento a quienes lo han padecido, pero sí podemos romper el silencio y ya lo hemos hecho, porque hay voces que no callaremos, que insistiremos ante los insensibles y ante los que quieran mirar a otra parte para que recuerden vuestro dolor y respeten la memoria».

Aznar también rindió homenaje a las miles de víctimas del 11-S ante el embajador de EE UU en España, Georges Argyros, que recibió la placa de honor de la Orden del Mérito Civil concedida a la ciudad de Nueva York.
Mientras Prodi señaló que «cada vez que el terrorismo asesina en España, es el conjunto de la Unión Europea quien se siente afectada», el presidente de la Cámara Alta afirmó que, con el acto, la sociedad «salda una pequeña parte de la inmensa deuda que todos tenemos contraída con los que han dado su vida por defender nuestra libertad» y que «han sido víctimas de esa lacra moral e inhumana que es el terrorismo».

La vicepresidenta de la AVT, Ana María Vidal Abarca, habló en nombre de las víctimas, para pedir «a todos los gobernantes del mundo que nos propongamos que no podemos legar a las generaciones que vienen detrás la lacra injusta del terrorismo».

En el acto estuvieron presentes los ministros Javier Arenas y Ana Pastor; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante Antonio Moreno Barberá; el presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel; el secretario de Estado para las Relaciones con las Cortes, Jorge Fernández Díaz; el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares; los ex presidentes del Senado José Federico de Carvajal, Juan José Laborda, Juan Ignacio Barrero y Esperanza Aguirre; y los portavoces de todos los grupos parlamentarios del Congreso y el Senado.

El dolor y la entereza de las víctimas
Nadie fue ajeno ayer a los sentimientos, las emociones y los recuerdos de los cientos de familiares de víctimas del terrorismo que acudieron ayer al acto de homenaje en el Senado. Lo cierto es que el antiguo hemiciclo y el Salón de los Pasos Perdidos ¬donde se instaló una pantalla para seguir el acto¬ se quedaron pequeños. Había familiares hasta en las tribunas de prensa, donde también se derramaron lágrimas en los momentos más emotivos del acto.
Los niños fueron protagonistas especiales del acto. Críos de poco más de cuatro años son, desde ayer, excelentísimos señores. Es el caso, por ejemplo, de Alfredo Aguirre Belascoain (asesinado en Pamplona en 1985), Luis Delgado Villalonga (muerto en atentado en Madrid, en 1988) y Fabio Moreno Asla (asesinado en Erandio en 1991). Pero también lo fueron la pequeña hija que el concejal del PP Manuel Indiano nunca llegó a conocer. Ayer recogió la Gran Cruz, en brazos de su madre, de manos del ministro de Interior francés. La hija 12 años de Juan Antonio Pérez Herrero, tampoco conoció a su padre, después de que el GRAPO le quitara la vida. Ayer acudió con su abuela a recoger la condecoración, quien emocionada dijo que «la niña va a tener un recuerdo de un padre que no ha conocido».

Uno de los momentos más emotivos del acto de ayer tuvo lugar al final, cuando Emilio José Capilla Franco, recogió, con una entereza ejemplar, la condecoración por su padre, su madre y su hermana Rocío, asesinados por ETA en el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza, en 1987.

Entre los conocidos, la casualidad quiso que Rodríguez Zapatero entregara la condecoración a la viuda de Fernando Buesa, mientras que Aznar hizo lo propio con la viuda del que fuera senador del PP Manuel Giménez Abad. Tras recoger la gran cruz, el hijo mayor de Jesús Ulayar Liliaga, ex alcalde de la localidad navarra de Echarri Aranaz, asesinado por ETA en 1979, entregó ayer a José María Aznar un dosier de prensa, que refleja la situación de la familia en los últimos años: el olvido (ver LA RAZÓN 12-11-2001).

Como a Ulayar, el tiempo ha puesto en el lugar que corresponde en la sociedad a las víctimas del terrorismo. Así lo expresaba una viuda, al afirmar que «en 1978 las víctimas no eran tan importantes». El hermano de un guardia civil asesinado resumía el sentir de los familiares de las víctimas: «Ya era hora de este reconocimiento por todo lo que han dado, por toda esta lacra de asesinos de ETA».

El "programa máximo" del PSOE
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  26 Noviembre 2002

Cuando se definía como partido marxista y de clase, el PSOE tenía un "programa máximo" que hubiera llevado a España a competir en nacionalizaciones y severidades con la mismísima Unión Soviética. En 1980, González decidió liquidar la referencia doctrinal marxista, que era la fundacional del partido, la que lo había sostenido ideológicamnente durante cien años, y convertir la creación del infausto Pablo Iglesias en una organización reformista de izquierdas que no asustara a un electorado de centro-derecha, como era el español aunque se proclamase de centro-izquierda, y le permitiese llegar a la Moncloa.

Lo consiguió. Y entonces dijo Guerra: "a España no la va a conocer ni la madre que la parió". Por desgracia, a esa España sí la conocimos: el asalto a la propiedad privada, la manipulación de los jueces, la propaganda al estilo totalitario, el copo de puestos públicos por la grey de carné en la boca, el sectarismo intelectual, el navajeo como forma de relación con los partidos rivales y la deslealtad sistemática con respecto a las instituciones no eran nuevos en la Historia de nuestra Nación. En realidad eran constantes centenarias de un partido que es cualquier cosa menos fiable aunque resulte perfectamente previsible.

Pero la tentación revolucionaria y violenta al modo soviético no es la única constante temible en la historia del PSOE, demostrada palpable y sangrientamente en 1917, 1934, o 1936 y años siguientes de la Guerra Civil. Aunque ahí queda el intercambio epistolar de Largo Caballero y Stalin en el que el "Lenin español" se muestra más antiparlamentario todavía que el dictador soviético, para ilustración de generaciones futuras, si no se lo ocultan. Hay, empero, una segunda costumbre en el PSOE que es la de aliarse con los nacionalismos separatistas, en el 17 como en el 36, para alcanzar por las malas lo que no consigue por las buenas. Y es evidente que hoy, tras la caída del Muro y la reconversión de la socialdemocracia a formas light de colectivismo hard, como todo lo "políticamente correcto", es más peligrosa esa tendencia a liquidar cualquier referencia institucional y nacional de España para favorecer su estrategia de Poder.

El "federalismo asimétrico" de Maragall sería la chapuza conceptual de un nacionalista vergonzante si no fuera asumido por Chaves, ese prócer. Pero si los andaluces se unen a los socialistas catalanes para propugnar el desmantelamiento constitucional, está claro cuál es ahora el "programa máximo" del PSOE: reducir España al mínimo. Que es el primer paso hacia lo que pretenden sus aliados estratégicos: simplemente liquidarla. Fue un error no tomar en serio el factor bolchevique del PSOE en el pasado. Sería un error mayor no tomar en cuenta la complacencia separatista en el futuro.

Chaves, también asimétrico
EDITORIAL Libertad Digital  26 Noviembre 2002

Hace una semana hablábamos de la descomposición del PSOE <http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?fecha_edi_on=2002-11-26&num_edi_on=979&cpn=11464&tipo=3&seccion=ESP_D>, unas siglas que bajo el liderazgo –por llamarlo de alguna manera– de José Luis Rodríguez Zapatero se han ido vaciando paulatinamente de contenido. El PSOE ya no es un partido en el sentido clásico –una formación política con un ideario y un programa compartido en sus puntos esenciales por la inmensa mayoría de sus miembros– sino una agrupación de diversas facciones cuyo único nexo de unión es la esperanza de volver algún día a ejercer las altas magistraturas del Estado. Y tampoco puede decirse que sea español, puesto que varios de sus líderes regionales más destacados se decantan claramente por el nacionalismo y la ruptura del marco legal e institucional.

Ese proceso de descomposición del PSOE tiene como principal agente patógeno el federalismo asimétrico de Maragall. Una contradicción en los términos con la que el líder del PSC, así como Antich en Baleares, Patxi López y Odón Elorza en el País Vasco, Pérez Touriño en Galicia e incluso Marcelino Iglesias en Aragón intentan disimular el reciclado del programa de los nacionalistas en la transición, que consistía en el reconocimiento exclusivo a Cataluña y País Vasco de unos estatutos de autonomía que los diferenciaran del resto del “Estado español” como reconocimiento de un “hecho diferencial” que no soporta ser confundido con la "vulgaridad" del resto de las regiones de España.

Manuel Chaves también se ha rendido a los encantos de la asimetría. Ya anunció hace casi un mes, con motivo del revival felipista de la victoria del PSOE en 1982, que cuando los socialistas llegaran al Gobierno, establecerían “cauces de diálogo” con el PNV; ocasión en la que Maragall también advirtió de que el PSC pediría mucho al PSOE respecto al País Vasco, quejándose del poco margen de maniobra que el Pacto Antiterrorista permite actualmente a los socialistas. El lunes, en una entrevista para La Vanguardia, Chaves afirmó que el federalismo “refleja el pluralismo y la diversidad de España”, identificando al PP con posturas preconstitucionales en el ámbito autonómico, y tampoco ahorró cumplidos para Jordi Pujol, “un gran estadista” a quien “tanto Cataluña como España le deben mucho”.

El presidente de la Junta de Andalucía no es un barón cualquiera. Felipista de pro, también es presidente del PSOE y no precisamente una figura decorativa a la sombra del secretario general, como fuera el histórico Ramón Rubial en la época de Felipe González. Su apoyo explícito a las tesis de Maragall estrecha el cerco de los pronacionalistas en torno a Zapatero. Partidarios de la reforma de la Constitución para dar cabida a una intensificación de los “hechos diferenciales”, para exhumar instituciones políticas muertas hace siglos como el Reino de Aragón, o para dar nuevo impulso a realidades virtuales como Euskalherría o los Països Catalans, los pronacionalistas amenazan con dar el abrazo del oso a un Zapatero incapaz de definir claramente cuál es el modelo de estado que defiende el PSOE sin consultar antes a González y Maragall.

Es fácil comprender las razones que pueden impulsar a Maragall, López y Elorza a defender posturas nacionalistas. Desde su punto de vista, la herencia de Arzalluz y Pujol es tan omnipresente y está tan asumida, que ya han renunciado a llegar al poder regional –lo único que realmente les importa– oponiéndose frontalmente al pensamiento único nacionalista. Y también es comprensible desde la fría aritmética electoral que Chaves quiera “tender puentes” hacia el nacionalismo, preparando al PSOE para un hipotético gobierno en minoría parlamentaria que necesitaría el apoyo de los diputados nacionalistas.

Sin embargo, es chocante que en todos estos mezquinos cálculos los barones del PSOE no hayan tenido en cuenta el riesgo de provocar una grave fractura en su partido que comprometería el liderazgo del flamante candidato a La Moncloa. A Rodríguez Ibarra, y sobre todo a José Bono, les produce una profunda antipatía el proyecto de Maragall y los flirteos con los nacionalistas, la cual comparten muchos militantes y cargos socialistas que no pueden expresarse con la libertad con que lo hacen Francisco Vázquez, Bono o Rodríguez Ibarra. Y en cuanto a la inmensa mayoría de los votantes del PSOE, está infinitamente más cerca de la posición de Francisco Vázquez que de la de Maragall o Elorza.

Por ello, cada vez cobra más verosimilitud la tesis de que el único proyecto que los centrífugos del PSOE tienen para España es su destrucción como nación –no faltan precisamente precedentes de esta actitud–, para después poder reinar cómodamente y sin disputa en sus pedazos. Y el principal obstáculo que se interpone en su camino y que intentan bordear por todos los medios es la Constitución. Por eso quieren “reformarla”.

La piel de los socialistas
Germán Yanke Libertad Digital  26 Noviembre 2002

Tenían un problema y lo solucionaron. Según José Luis Rodríguez Zapatero en el prólogo al último libro de Pasqual Maragall, los socialistas tenían un problema de comunicación –"que no escuchábamos a la gente"– y, ahora, lo han solucionado. Es decir, se han puesto a escribir libros, conceder entrevistas y dar charlas, que, como todo el mundo sabe, es el mejor modo de escuchar a los demás.

Pero escuchan más a unos que a otros, me temo. Rodríguez Zapatero, en el prólogo al libro de su colaborador Jordi Sevilla (De nuevo socialismo), asegura estar con quienes "son capaces de ponerse en la piel del otro y entender sus argumentos, aunque no los compartan". Unas líneas antes, el secretario general del PSOE, es decir, el mismo prologuista –ya casi un profesional– informa de que la derecha tiene "un relato totalizador y onmiabarcante (SIC)", "un diagnóstico simple y una solución igual de simple" amén de "ineficaz". Para ponerse en la piel del otro, no está nada mal, pero ¿es la derecha, el PP, el "otro" al que se refiere Rodríguez Zapatero? En una entrevista publicada el lunes en La Vanguardia, el presidente del partido y de la Comunidad Autónoma de Andalucía defiende la reforma del Estatuto de Cataluña y el federalismo y tacha la reacción del PP de "histérica". El lenguaje es muy comprensible con el otro: si pudiera, Aznar derogaría el Título VIII de la Constitución "con carácter retroactivo". En otra entrevista, esta vez publicada ayer en ABC, Jaime Mayor Oreja se lamenta de que el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, no haya querido reunirse con él tras el anuncio del plan secesionista de Juan José Ibarretxe. El diálogo, ya se sabe, porque lo fundamental parece ahora tender puentes al nacionalismo de Arzalluz y convertirlo para seguir juntos.

Sin embargo, el libro de Pasqual Maragall (al que el famoso prologuista se refiere como una de esas personas "que ensanchan el mundo") es todo un ejercicio de cómo y en la piel de quién hay que ponerse. Aquí sí hay diálogo, pero es el de Cataluña con España como si fueran, falacia típicamente nacionalista, dos realidades distintas y con la misma entidad.

La piel que hay que probar debe ser, por tanto, la de los votantes nacionalistas, a los que se les promete un proyecto de "cambiar España" con las adecuadas complicidades. No hay duda de lo que se reprocha a CiU: tras siete años de acuerdos con el PP se ha desvanecido la idea del nacionalismo de la coalición catalana.

No estaría de más que, por un momento, dejaran los dirigentes socialistas de escuchar a quienes quieren oír y nos explicaran su proyecto. Porque, de tanta comunicación, se diría que quieren sustituir con más nacionalismo a los nacionalistas catalanes y, así, entenderse con los nacionalistas vascos. Con los gallegos ya lo hicieron.

ETA, sin santuarios
Editorial ABC  26 Noviembre 2002

LA cooperación internacional contra ETA hace tiempo que dejó de ser una aspiración frustrada de los gobiernos españoles, incapaces durante años de romper el cerco de incomprensión que mantenían algunos Estados hacia el terrorismo etarra. Los tiempos han cambiado y la colaboración de la comunidad internacional es un hecho, que se ha traducido en nuevos mecanismos legales y, sobre todo, en la cooperación entre jueces y cuerpos policiales. En apenas seis años -desde la Cumbre de Dublín-, la Unión Europea ha creado una estructura judicial -Eurojust-, policial -Europol- y legal -posiciones comunes del Consejo, directivas y reglamentos, Euroorden-, que han permitido desmantelar poco a poco, pero de forma efectiva, los santuarios de ETA en el Viejo Continente. Próximamente entrará en vigor una cooperación reforzada entre varios Estados miembros -España entre ellos- para la aplicación inmediata de la orden europea de detención y entrega, que sustituirá al lento procedimiento de extradición. En este contexto se enmarca la inauguración, por los ministros de Interior, Angel Acebes, y Nicolas Sarkozy, de la comisaría conjunta hispano francesa, instalada en la frontera de Le Perthus-La Junquera. Los acuerdos de la cumbre de Perpignán fueron decisivos en la culminación de esta cooperación bilateral, dando paso a instrumentos tan eficaces como la entrega temporal de etarras para su enjuiciamiento por la Audiencia Nacional, el acceso inmediato a los documentos incautados en las operaciones contra ETA y la denuncia oficial, que dará prioridad a los procesos abiertos en España frente a los que se hallen en trámite por los Tribunales franceses. En la Cumbre bilateral que hoy comienza en Málaga, ambos gobiernos tratarán el estado de la cooperación antiterrorista y la posibilidad de mejorarla con más jueces de enlace.

Con la apertura de la Comisaría conjunta, ambos países avanzan un paso más en la fusión de sus responsabilidades contra un enemigo que, tras el 11-S, ha dejado de ser un mero problema interno de España. Ahora, esta política de convicción y compromiso se está trasladando con éxito a los países hispanoamericanos, últimos refugios de los terroristas de ETA. Primero fue México el que rompió su tradicional actitud de comprensión hacia los terroristas, ratificando este fin de semana su colaboración contra el terrorismo con la extradición del etarra Antonio Borde Gaztelumendi, alias «Putxe». El viernes, un país tan renuente a la persecución de los terroristas de ETA como Uruguay expulsó a uno de ellos, Jesús María Lariz Iriondo, quien fue luego detenido en Argentina. El Gobierno español también solicitará su extradición. ETA tienen cada vez menos refugios. Para una organización terrorista es vital contar con santuarios. Sin ellos, es mucho más vulnerable.

Otro detenido dice que los sabotajes se pagan con dinero de las herrikos
Ugaitz Pérez, compañero de talde del joven que aseguró que Batasuna organiza las algaradas, afirma que el dinero sale de las huchas de los bares
BILBAO EL CORREO  26 Noviembre 2002

Ugaitz Pérez Sorriketa, que ayer ingresó en prisión tras reconocer en la Audiencia Nacional su participación en varios actos de 'kale borroka', denunció ante el juez que los sabotajes «están financiados con el dinero recaudado por las herriko tabernas», según aseguraron fuentes judiciales. Pérez, que realizó estas declaraciones ante el juez Fernando Andreu y el fiscal Jesús Santos, explicó que «en concreto, el dinero se saca de las huchas» instaladas en las sedes sociales de Batasuna.

Esta es la segunda vez en menos de siete días en la que detenidos por violencia callejera implican a Batasuna de forma directa en la organización de la 'kale borroka'. Tal y como adelantó ayer este periódico, el joven de Galdakao Jon Crespo, encarcelado por colaborar con ETA e intervenir en varios sabotajes, ya afirmó el lunes pasado que era «gente de HB de Bilbao» la que entregaba dinero o artefactos incendiarios a su grupo para que cometiera los atentados. Asimismo, Crespo testificó ante el juez que utilizaban de forma regular un local de la suspendida Batasuna para esconder 'cócteles molotov' y que, en una ocasión, emplearon un ordenador de la formación radical para amenazar por carta a un edil popular.

Ugaitz Pérez era compañero de talde de Jon Crespo. El joven fue detenido el pasado viernes en Galdakao, junto con otras cuatro personas, dentro de una operación de la Ertzaintza contra los 'grupos Y' que actúan en el Duranguesado y el Valle de Arratia. Además de reconocer que la financiación de los sabotajes surge de las herriko tabernas, Pérez Sorrokieta afirmó que intervino en varios ataques con 'cócteles' contra un ba-tzoki, varias comisarías de la Policía vasca y una estación de tren.

Ayer, también ingresó en prisión Iker Lima, otro joven de Galdakao al que Crespo inculpó en su declaración. Lima, de 22 años, reconoció haber participado en la quema de varias sucursales bancarias de Galdakao, en ataques a vehículos de la Ertzaintza y en el lanzamientos de 'cócteles' contra un cuartel de la Guardia Civil.

Nuevas declaraciones
El joven también aseguró que era miembro del grupo que, en marzo de 2001, lanzó una veintena de artefactos incendiarios contra la sede de EL CORREO en Bolueta. El resto de los detenidos pasará hoy a disposición judicial. Entre ellos se encuentra Xabier Arriluzea, quien, según Crespo, era quien recibía el dinero de Batasuna.

El PP y el PSE coincidieron ayer en afirmar que las recientes declaraciones de encarcelados por 'kale borroka' que implican a Batasuna con la violencia callejera confirman las sospechas de ambas formaciones. «El tiempo nos da la razón a quienes hemos dicho siempre que Batasuna representa a ETA en los ayuntamientos», señaló el portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda.

El parlamentario socialista Víctor García afirmó que las acusaciones «confirman la convicción política de que Batasuna mantiene una estrecha ligazón con ETA». Por su parte, el líder de IU, Javier Madrazo, dijo que «no es ninguna novedad que muchos miembros de Batasuna dan cobertura a la 'kale borroka'» pero pidió que se persigan «delitos individuales».

Un detenido por kale borroka dice que un miembro de HB le daba dinero y explosivos
La declaración de Juan Crespo vincula por primera vez a Batasuna con el terrorismo callejero
El fiscal de la Audiencia Nacional Enrique Molina y el juez Baltasar Garzón no tienen dudas que Batasuna forma parte de todo el entramado terrorista de la banda ETA. Las pruebas jurídicas han llegado a que el magistrado, con el informe favorable del Ministerio Público, decretó recientemente la suspensión de la coalición liderada por Arnaldo Otegui, aunque el Parlamento Vasco no haya acatado esa resolución. Ahora, por vez primera, un detenido por «kale borroka» vincula a EH con el terrorismo callejero.
F. V. - Madrid.- La Razón 26 Noviembre 2002

Juan Crespo fue detenido por la Policía autónoma vasca el pasado día 13 en la localidad vizcaína de Galdácano, acusado de haber participado en distintos actos de «kale borroka». En dependencias policiales se negó a prestar declaración, actitud que cambió cuando compareció ante la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios.

Su declaración ante la magistrada, en presencia de un miembro de la carrera fiscal y de un abogado de oficio que le asistía, no sólo reconoció su participación en determinados actos de terrorismo callejero, sino que aportó un dato novedoso en todo lo relacionado con Batasuna y el terrorismo etarra. Así, aseguró que miembros de la coalición de Arnaldo Otegui le proporcionaron dinero e infraestructura para llevar a cabo actos de «kale borroka».
En concreto, Crespo manifestó ante Teresa Palacios que un miembro de Batasuna de Bilbao era el que les facilitaba los artefactos que se utilizaban en las acciones de terrorismo callejero o, alternativamente, el dinero para adquirir los materiales necesarios para preparar las botellas incendiarias. En este punto, identificó a Iker Mendizábal como el «miembro de HB» que mantenía contacto con otro integrante de su «talde», Javier Arriluzea, quien hoy declarará ante el juez.

Esta «colaboración» de Batasuna iba incluso más allá, ya que, según publicó ayer «El Correo», «gente de HB de Bilbao» les entregó tirachinas y bolas de acero e ingredientes para artefactos.

Junto a ello, Crespo admitió igualmente que el «talde» en el que estaba integrado utilizó una lonja de Batasuna en Galdácano en la que ocultaron material que posteriormente utilizaban en los actos de terrorismo callejero en los que participaban. Llegaron a esconder hasta guantes de látex.
Este detenido también reconoció que recibió en su casa una carta de ETA. Mantuvo dos reuniones con Juan Antonio Olarra Guridi y en ambas ocasiones se negó a integrarse en la banda terrorista.
La declaración de este detenido, en la que aseguró que «los objetivos los eligen ellos», podría incorporarse también al procedimiento que instruye el juez Garzón contra Batasuna, ya que es otro elemento que viene a acreditar, presuntamente, la vinculación entre Batasuna y la banda terrorista ETA.

Con huchas de EH
Por otro lado, Ugaitz Pérez Sorriketa admitió ayer, informa Efe, ante la juez Palacios que las acciones de violencia callejera en las que participó se financiaban con el dinero recogido en las huchas instaladas en las «herrikos tabernas», que son las sedes sociales de Batasuna.
Junto con Pérez Sorriketa ingresó en prisión Iker Lima Sagarba ¬que fue mencionado reiteradas veces por Crespo en su declaración¬, quien admitió su participación en sabotajes contra sucursales bancarias en Galdácano y contra «El Correo Español-El pueblo Vasco».

«Gran empresa» de ETA
La vinculación entre Batasuna y la banda ETA fue puesta de relieve por el juez Garzón en una resolución del pasado 4 de julio en la que acordaba que la coalición radical abertzale debería pagar 24 millones de euros por los daños producidos en 46 actos de kale borroka, cometidos entre julio de 2001 y febrero de 2002. Al no haber hecho frente a esos pagos, se les ha embargado sus bienes.
En esa misma resolución, el juez también anunciaba que que Batasuna será declarada responsable civil solidaria de todas las acciones terrorista pasadas y futuras de Eta, «una vez acreditada la vinculación entre Eta-Ekin-Jarrai-Haika-Segi-HB-Batasuna-Herriko Tabernas».

En el auto judicial, Baltasar Garzón señalaba que Batasuna, como parte esencial y «gran empresa» de la banda terrorista, deberá indemnizar a las víctimas y pagar por los daños personales y materiales que aquella provoque. El juez recordaba que su investigación ha demostrado que la coalición representa uno de los «frentes» de Eta y constituye la «gran empresa» del entramado terrorista, actuando de forma «complementaria» y «concertada» con las demás estructuras de la banda.
También ponía de manifiesto el magistrado, por primera vez, que Batasuna realiza labores de información para Eta «a través de la obtención de los censos electorales».

Se acredita la vinculación de EH con ETA, dicen PP y PSE
L. R. N. - Madrid.
El portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda, afirmó ayer que con la declaración ante el juez de Jon Crespo se confirma que ETA y la plataforma abertzale «son lo mismo». «El tiempo nos está dando la razón a quienes hemos dicho siempre que Batasuna representa a la banda terrorista ETA en los ayuntamientos del País Vasco y la confesión de Crespo son pruebas que permiten pasar de la convicción personal a la certeza jurídica de que ETA y Batasuna son lo mismo». Por su parte, el parla- mentario del PSE-EE Víctor García señaló que las declaraciones de Jon Crespo vendrían a confirmar, según Ep, la «estrecha y rígida ligazón» de la formación abertzale con ETA.

La era de Rouco
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 26 Noviembre 2002

LA sociedad española y la Iglesia católica se han reconciliado. No lo estaban. Durante estas dos últimas décadas la ciudadanía había venido soportando las agresiones doctrinales, morales y políticas de los curas nacionalistas. En ocasiones podía tratarse de comportamientos etnicistas, especialmente inconcebibles en un sacerdote; otras veces las tomas de partido podían referirse a cuestiones de enseñanza, y no han sido excepcionales los casos en los que se llegó a negar el propio ámbito de la Iglesia a las familias de asesinados por ETA. Esta actitud de «la Iglesia» estaba exasperando y angustiando a muchos fieles. El compromiso político de los obispos vascos y de una buena parte del clero estaban convirtiendo el cumplimiento de las prácticas religiosas en una carga pesada, fastidiosa. Los católicos no euskaldunes se sentían agredidos, extrañados en una Iglesia que favorecía la duplicidad de dos comunidades de fieles: la abertzale y la no abertzale, la pura y la impura, la propia y la ajena...

Si se dice -y con toda la razón del mundo- que mal puede hablarse de solidaridad en los partidos de izquierda cuando estos aceptan los criterios excluyentes de los nacionalismos ¿cómo hablar de la unión que se deriva de la misma fe cuando el clero practica la discriminación?

Ciertamente el problema era más grave en el País Vaco que en Cataluña (más sangrante hablando con propiedad) y más en ambas regiones que en otras partes de España pero, en todo caso, la prudencia de los Obispos españoles se había llegado a convertir para todos en el nuevo silencio de Dios, y no dejaba de sorprender la distensión que ha caracterizado al clero en general frente a la beligerancia del vasco y catalán. De Montserrat a Deusto, de Setién a Carles había una línea de complicidad teórica y práctica que se dedicaba a satisfacer las clientelas nacionalistas y que tan sólo encontraba réplicas de tipo personal pero no en la Iglesia como institución y como maestra. A veces llegaba de Roma la palabra que se esperaba en Madrid.

Pero al fin la Conferencia Episcopal ha aprobado una instrucción pastoral que la reconcilia con la sociedad española. Y lo digo así porque trasciende las relaciones entre católicos y Obispos para incluir -a mi entender- a muchos agnósticos que se sienten vinculados a la Iglesia por razones históricas y culturales. También estos reclamaban la palabra de la Iglesia, el fin de la ambigüedad.

Pero si ha tardado en llegar esta «Valoración moral del terrorismo en España» no podemos negarle el coraje institucional e intelectual. El institucional porque se ha resuelto con una escisión doctrinal en el seno de la Conferencia. La verdad se ha impuesto a la prudencia hasta ese punto. Al cardenal Rouco no le ha importado romper el tabú de la uniformidad. Por otra parte ¿acaso se le ocultaba ya a alguien este divorcio político entre la minoría de obispos «nacionalistas» y la mayoría de los «constitucionalistas»? Porque ese es el terreno al que ha tenido el valor de llegar la Iglesia representada por Rouco. Han superado el veto de vascos y catalanes que era, en realidad, un chantaje. En el mejor estilo de los nacionalistas.

Y digo que este texto de los Obispos se distingue también por su coraje intelectual puesto que no se queda en la condena del terrorismo de ETA. La pastoral condena el nacionalismo «excluyente», por tanto etnicista y totalitario. Y no se corta ante las alternativas partidarias como con las estrategias dirigidas a la destrucción del orden jurídico, de la Constitución, en nombre de unas reivindicaciones nacionalistas. Las condena.

El cardenal Rouco ha abierto una nueva era en la Iglesia española.

El cepillo manda
Lorenzo CONTRERAS La Razón 26 Noviembre 2002

Unos salen del «armario» y otros salen de la ambigüedad. De esta última ha salido la Conferencia Episcopal Española, de la que forman parte oficial, aunque les pese, algunos o todos los obispos vascos y catalanes. Después de un larguísimo entrenamiento o ejercicio en el arte de decir sin decir, o de decir a medias, o de proponer jeroglíficos a la interpretación común, los pastores de la grey, cada día con menos grey, decidieron en una instrucción de elaboración penosa y lenta ser claros por una vez sobre el problema vasco para poner coto a la cólera gubernamental y a la creciente desafección del contribuyente católico. A cambio, han tenido que pagar un precio: concretamente lo que vale un certificado de división de la Iglesia española entre constitucionalistas y nacionalistas. El punto candente no era la condena del terrorismo etarra, sino la descalificación del «nacionalismo totalitario» y secesionista. Porque en ese concepto no sólo iba involucrada la banda y los curas que la asisten en las homilías y en los confesionarios, actuando sobre las conciencias con su «lluvia fina», sino el Gobierno vasco y el plan del señor Ibarreche para conseguir que Euskadi llegue a ser respecto a España un «Estado Libre Asociado», que pronto se convertiría, como es obvio, en Estado Libre sin asociar.

La condena del terrorismo estricto ya había pertenecido al lenguaje del episcopado vasco, aunque el jerarca emérito, un tal Setién, se manifestó varias veces en sus años vitales de la diócesis de San Sebastián contra la violencia «viniera de donde viniera», que era una forma de igualar a ETA con el Estado. Cada cual con su criterio. Pero, hay que insistir: lo que los nacionalistas con «clergyman» o sin él no toleraban era la descalificación del «proyecto», ya bastante lastimado con la postura de los empresarios vascos como para que se le añadiera la Iglesia oficial con el Vaticano al teléfono.

La reacción del PNV ha sido sencillamente explícita: la instrucción pastoral de los obispos «huele a patriotismo constitucional». O sea, el partido de Arzallus ha utilizado la palabra clave. La apuesta episcopal por la ortodoxia del Estado democrático sin aventuras secesionistas o referendos límite que se emparejan con las tesis etarras, merece el infierno sabiniano. Mientras tanto, en la School of Economist de Londres, el lendakari Ibarreche manifestaba que la propuesta nacionalista «no es la independencia, sino la convivencia». Como si el arte de convivir no dependiese de la política, los modos, los estilos y las normas del «Gobierno de Lakua». Cinismo y mentira van casi siempre del brazo. En este caso, por supuesto. Al menos la Conferencia Episcopal ha optado por la palabra diáfana y el concepto arriesgado, previo pago de su importe. En términos reducidos, el cepillo manda.

Obispos españoles
Antonio Casado El Ideal Gallego 26 Noviembre 2002

Con seis meses de retraso, el Episcopado rompe su silencio. Pone las cosas en su sitio y ejerce su función de faro moral. Los obispos vencen el atávico temor a aparecer divididos. Sin embargo, después de la instrucción pastoral nadie ve la imagen de una Iglesia dividida, sino a ocho prelados en fuera de juego: cinco catalanes y tres vascos. No faltan quienes cargan los argumentos sobre esa imagen. Es una mentira provisional y utilitaria en boca de quien la utilice. En todo caso, un contratiempo necesario para la reposición de unos principios cuyo valor permanente necesitaba de ser proclamado aún frente al riesgo de una ruptura corporativa.

Puesto que en el País Vasco las nociones de nacionalismo y terrorismo van cosidas al derecho de autodeterminación, han sido especialmente oportunas las alusiones de los obispos a la naturaleza y el origen de ese derecho: siempre frente a una colonización o invasión exterior, nunca como ruptura unilateral o segregación de un conjunto histórico previa, libre y legítimamente constituido. Puesto que una determinada opción política (orden temporal) o parte de ella, viene vinculada a una estructura de pecado, el terrorismo, los obispos se sienten en la necesidad de recordar que ETA sirve una causa nacionalista manchada de sangre.

Pero deja claro que su condena no es por ser nacionalista, sino por ser terrorista. Sólo quienes estén en ese caso pueden darse por aludidos. La prueba del algodón, hoy mismo. Para hoy martes se espera la reacción oficial del Gobierno Ibarretxe sobre el documento de los obispos. Atentos a la pantalla. Menos acertado me parece mezclar innecesariamente el marxismo con el nacionalismo porque son radicalmente incompatibles. Sólo se le podría aplicar en común el adjetivorevolucionario, pero nunca en nombre de la misma causa. La pulsión revolucionaria de los viejos marxistas tenía o tiene que ver con una clase social, jamás con una patria o un sentimiento tribal de pertenencia o identificación con una tierra o con una raza.

Las conexiones radicales de algunos líderes de la «Batasuna Estatal»
El informe revela que algunos de ellos están acusados de colaborar con «Terra Lliure»
Las conexiones de algunos de los líderes que presuntamente quieren utilizar sindicatos moderados para construir una supuesta «Batasuna Estatal», tiene un presente y un pasado unido a partidos radicales, según aseguran los anexos del documento al que ha tenido acceso este periódico.
J. Arias Borque - Madrid.- La Razón 26 Noviembre 2002

El pasado y presente de algunos de los líderes de la «Batasuna estatal» está ligado a los entornos radicales, según desvela el informe y sus anexos, realizados por fuentes cercanas a la AVT de Cataluña y al que ha tenido acceso este periódico.Uno de los líderes más destacados de la IAC y cabeza visible de la USTEC-STEs es Josep María Cervelló. Según los anexos de este informe, fue detenido el 31 de enero de 1983 acusado de pertenecer a Terra Lliure y ha participado en actos de la organización independentista Endavant bajo las siglas del sindicato USTEC. En la revista radical «Lluita» ha defendido el Pacto de Brest entre ETA, el PSAN Provisional y la Unión del Pueblo Gallego-UPG de mayo de 1975, siempre según el citado informe. Así, en la «revista independentista La Veu» critica abiertamente la Constitución, ya que «imposibilita la unión de los Países Catalanes al negar el derecho a la autodeterminación». Del mismo modo, en la publicación «Illacrua» se transcribe el coloquio de la mesa redonda «Sindicalismo y cuestión nacional», en ella, Cervelló, como representante de la USTEC-STEs asegura que entre los objetivos de su sindicato está «desde la recuperación plena de la identidad y de la personalidad propia de Cataluña hasta el pleno ejercicio del derecho a la autodeterminación».
Blanca Serra, líder de la STEC, de la Intesindical CSC, vinculada a la Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC) a través de la STE catalana, fue detenida bajo la acusación de colaborar con ETA y de pertenecer a Terra Lliure, según se afirma en documentos anexos.

El texto también habla de Carles Sastre, miembro de CSC de quien dice que fue miembro de Terra Lliure. Criticó abiertamente la incorporación en CATAC de los funcionarios de prisiones procedentes de USO, mientras que por su parte, Joan Pujol, secretario general de la COS, quitaba hierro al asunto y proponía la integración de las dos intersindicales (IAC y CSC) en un proyecto común que incluyera a dicho colectivo. Se da el caso de que Carles Sastre asistía a actos de la organización Endavant, la cual había editado carteles contra los Mossos d´Esquadra, mientras, paralelamente la Intersindical CSC incluía a una sección de este cuerpo, la Unión de Policía de Cataluña. Y es que la propia Intesindical CSC habla de sus contactos con el sindicato abertzale LAB en su página web.
Otro de los nombres, de los que aportan datos los anexos a este informe, es el secretario general de la Confederación Intersindical Gallega (CIG), Jesús Seixo Fernández, que solicitó por escrito en julio de 2000 al Ministerio de Justicia el indulto para siete miembros del grupo terrorista Ejército Guerrillero del Pueblo Gallego.

Un extraño suicidio
Lorenzo Contreras La Estrella 26 Noviembre 2002

Ramón Gil Ostoaga se ha suicidado oficialmente. Es complicado entrar en polémicas interpretativas. Suicidarse con una escopeta no parece propio, como todo el mundo aprecia en estos momentos, de un suicida tradicional. Sobre todo hacerlo con un disparo al corazón mediante una manipulación arriesgada. Lo clásico, según el criterio común, es dispararse de abajo arriba, como suelen operar los reclutas desesperados. Pero el etarra dejado en libertad por la juez Ruth Alonso, en una de las decisiones más polémicas que se recuerdan en la vida judicial, ha recibido póstumamente el diagnostico de los forenses a través de la autopsia. tenía, según se ha dicho, el dedo en posición curvada de disparo. Y la lógica descriptiva es la que manda. La familia, a la vista de tanta contundencia forense, ha desistido de exigir una segunda autopsia. Pensar que lo hace por conveniencia es meterse en dibujos sobre una intriga que podría llevar demasiado lejos. Demasiado lejos su se considera la posibilidad, de que la versión médica tenga una raíz política.

Ostoaga, pues, se ha suicidado. Lo cual favorece el victimismo de la organización etarra y sus esferas concomitantes. Darse voluntariamente la muerte, en un acto de desesperación invita a especular interesadamente sobre los fundamentos de esa disposición anímica. Eso quiere decir, para los interesados en esta versión, que hay otra manera de matar o asesinar a un perseguido, en este caso el etarra beneficiado por la decisión de la juez Ruth Alonso. Perseguido supuestamente por el acoso político y periodístico de los enemigos del independentismo vasco. Una fórmula que suena de modo ideal para los propósitos propagandísticos de la banda terrorista.

El problema de dar con una apariencia de verdad es que ningún terrorista se quita la vida por sentirse abrumado bajo el peso de la opinión ajena. Y menos cuando esa opinión parte del enemigo político en todos los sentidos. Lo normal en estas circunstancias es sentirse favorecido por la condición de héroe de la resistencia independentista vasca. ¿Para qué matarse porque el enemigo se enoje? Allá el enemigo con sus enfados y decepciones.

Pero el caso es que Ostoaga se ha suicidado oficial y forensemente hablando. La familia del etarra tenía que saber que Ostoaga se había llevado, como se asegura, la escopeta de su hermano. Sin embargo, en un primer momento, se mostró partidaria de una segunda autopsia. Es decir, no se consideraba convencida de que dicho dato autorizase la versión definitiva del suicidio antes de que la autopsia se realizase.

Ahora, sí. Hay que dejarse de complicaciones. Incluso la posibilidad del suicidio, con todos los fundamentos detrás, invita a conjeturar que pudo tratarse de un suicidio inducido por amenazas y presiones. ¿Presiones psicológicas de una odiada prensa y de una opinión social no menos odiada por su sensibilidad española? Suena un poco a broma. habría que preguntarse por qué esa presión o amenaza no partió, en forma de sugerencia determinante, de la propia ETA, tan sensible a las actitudes de los presos etarras cuando entran voluntariamente en un proceso personal de reinserción. partir de la hipótesis de que la banda, la misma que asesinó a Yoyes, la etarra reinsertada, no ha funcionado ahora con los mismos criterios de rechazo cuando un "combatiente" encarcelado abandona este tipo de "lucha", resulta una actitud interpretativa caprichosa. O al menos lo parece.

Carta al señor Imaz
Miguel Ángel Uzquiza/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 26 Noviembre 2002

El jueves encendí la televisión, conecté ETB-2 y vi unas declaraciones del consejero de Industria y Turismo desde Londres. Pensé que el señor Imaz habría ido a promocionar nuestra industria o las excelencias turísticas de nuestra tierra. Pero no, estaba con el lehendakari presentando su propuesta soberanista.

No sé qué contará a los habitantes de la City. Seguro que no les dice que Euskadi es una región de la España autonómica, con una autonomía como no existe en el mundo. Que la Constitución y el Estatuto nos dotan de un nivel de autogobierno que para sí quisieran los estados federados de Alemania, EE UU o Canadá. Supongo que los ciudadanos de Gales, Escocia y hasta los del Ulster habrán rabiado de envidia al comparar su situación y la nuestra. Señor consejero, ¿les han explicado que aquí tenemos Parlamento, Sanidad, Gobierno, Policía, bandera e himno?

Pero no, señor Imaz, le oigo decir en televisión que con la propuesta soberanista, Euskadi va camino de la convivencia, la seguridad y la certidumbre que necesita el mundo financiero para planificar inversiones aquí. Vamos, que con su propuesta caminamos hacia el paraíso. Y me digo: «Pero qué milonga está contando». Los empresarios les han dicho que su plan genera incertidumbre, inseguridad y que ello es negativo para la inversión y el empleo. ¿A quién cree que harán caso los financieros londinenses o los empresarios hispanoamericanos, al lehendakari o al presidente del BBVA? No cree que los ciudadanos europeos y de todo el mundo esperarían del nuevo programa del lehendakari de todos los vascos fórmulas para acabar con el terrorismo de ETA, que tanto daño nos hace. Se imaginan a los ingleses preguntando ¿qué es eso de Euskadi? y que alguien conteste: sí hombre, Euskadi es ese país que está aquí al lado, donde toda la oposición 'goza' de escolta y su Gobierno piensa que se quejan demasiado porque lo importante son los derechos históricos y el ser para deci- dir.

Señor Imaz, estoy seguro que usted pondrá mucha voluntad, que la tiene, pero no veo nada fácil vender ese plan del lehendakari fuera de la comunión nacionalista. Y es que sólo aquí, los nacionalistas tienen dificultades para distinguir lo evidente, las víctimas de los verdugos, lo que les impide priorizar la lucha contra ETA por encima de cualquier aspiración nacionalista.

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