AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 27 Noviembre  2002
Fin de ciclo
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 27 Noviembre 2002

El ocaso del terrorismo
Editorial El Ideal Gallego  27 Noviembre 2002

Aznar también arría la bandera de España
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  27 Noviembre 2002

La bandera no es de centro
EDITORIAL Libertad Digital  27 Noviembre 2002

...Y parieron un ratón
Juan Alberto BELLOCH La Razón 27 Noviembre 2002

La pastoral del PNV
Román CENDOYA La Razón 27 Noviembre 2002

La soledad buscada
TONIA ETXARRI/ El Correo 27 Noviembre 2002

Elecciones en la Ertzaintza
TEO SANTOS ABC 27 Noviembre 2002

Las víctimas acusan al Gobierno vasco de «torpedear» las principales medidas contra ETA
OLATZ BARRIUSO/VITORIA El Correo 27 Noviembre 2002

Registrado un apartamento utilizado hasta septiembre por los etarras Juan Antonio Guridi y Ainhoa Múgica
EFE PARÍS El Correo 27 Noviembre 2002

El Gobierno y las cámaras apoyan a los empresarios «obligados» a dejar su tierra
FERNANDO PASTOR/COLPISA. MADRID El Correo 27 Noviembre 2002

Basta Ya y el comisario europeo de Interior comparten el premio Broseta a la convivencia
AGENCIAS/VALENCIA El Correo 27 Noviembre 2002

El hallazgo de material de ETA demuestra que la banda prepara los atentados en Francia
J. M. Z. - Madrid.- La Razón 27 Noviembre 2002
 

Fin de ciclo
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 27 Noviembre 2002

SETIÉN, el comisario político del PNV en la conferencia episcopal, ya no manda en los obispos españoles; un etarra se suicida al salir de la cárcel y a pesar de los esfuerzos del Gobierno vasco por echar la culpa a los constitucionalistas, nadie se moviliza en el País Vasco; ETA bate el récord de no muertos en un año, Ibarretxe tiene que ir a ultramar a contar una pejigera que nadie le compra en la comunidad vasca, las leyes achican los espacios de los que matan y las víctimas se visualizan más que nunca, toman la calle en San Sebastián y obtienen el reconocimiento del Senado. No hay duda: estamos ante un fin de ciclo. Un fin de etapa realmente existente a pesar de que no sea percibido como tal a consecuencia de tantos años de mentiras de cartón piedra, que han creado un efecto inercial que hará que la realidad se perciba más tarde por el común de los mortales. Pero el boquete en el régimen nacionalista ya está hecho. Nadie hubiera imaginado que el proceso de ilegalización, que el suicidio de un etarra -hechos que hace sólo unos años hubieran paralizado el País Vasco-, pasarían ahora desapercibidos en la calle mientras las víctimas reclaman y obtienen el reconocimiento de buena parte de la sociedad, la que antes les dio la espalda de forma cruel.

Cinco asesinados en un año son una multitud -sobre todo, para cada una de las familias-, pero como incluso en el terror hay estadísticas, no es lo mismo que 121 personas asesinadas -año 1980-, o cifras por encima de los cincuenta asesinados, características de toda la década de los ochenta. La reducción es importante también, en primer lugar, para las víctimas.

Nadie en su sano juicio hubiera pensado hace sólo cinco años -no digamos hace veinte-, que una manifestación a favor de las víctimas del terrorismo iba a convocar muchísima más gente que cuatro manifestaciones, realizadas el mismo día, a la misma hora, convocadas por los simpatizantes de los asesinos. Lo obvio, el territorio más difícil de conquistar, se empieza a imponer en el País Vasco.

Todo esto no se ha conseguido porque sí. Ha hecho falta que al principio, en los años 80, nos manifestáramos cuatro y el del tambor en contra de la muerte, ante las carcajadas de los simpatizantes de ETA y ante la repugnante indiferencia del resto de los nacionalistas. Ha sido preciso un punto de terquedad democrática para decir ¡basta ya! en medio de un pantano de escepticismo e indiferencia. Tengo la firme convicción de que, cuando esta pesadilla se acabe, todo el mundo se apuntará al carro y dirá que él estuvo allí. Es muy posible que la Iglesia, una institución roqueña, 2.000 años sin suspender pagos, experta en pedir disculpas con cuatrocientos años de retraso, haya olfateado también que el tiempo de la muerte gratuita, del crimen envuelto en el celofán del silencio, se termina, que el paisaje de antes se acaba y que esa clausura es posible gracias a la eficacia impagable de decir ¡no!, que últimamente se empieza a poner de moda en el País Vasco.

Ya sé que muchos , al leer esto, pensarán que soy el optimista de la clase. Es cierto que sin optimismo no hubiéramos llegado hasta aquí, no hubiéramos salido del largo túnel de los años de plomo, en la década de los ochenta -cuando sólo había muerte sin esperanza-, pero aparte de ser una forma de plantarse ante la vida, lo cierto es que el optimismo tiene en este caso razones fundadas: hay datos objetivos que apuntan a una transferencia del miedo a los que matan, del agotamiento de su discurso de socialización del sufrimiento. Se trata de que los que estamos con las víctimas seamos tercamente democráticos.

El ocaso del terrorismo
Editorial El Ideal Gallego  27 Noviembre 2002

Algo se mueve a paso ligero en la lucha contra el terrorismo. Desde el momento que un presunto colaborador de ETA confiesa ante la Justicia que es Batasuna quien financia y alienta la “kale borroka”, cae uno de los fundamentos conocidos, pero no declarados del entramado violento. Ayer fue un día importante para las gentes de orden, para quienes creen que la libertad es algo más que una quimera. Josu Ternera se queda sin su sueldo de parlamentario, es decir, pierde una oportunidad de reírse del sistema democrático. Caen siete grapos, tres de ellos, históricos. Esta organización, de especial mal recuerdo en Galicia, agoniza y busca un sitio en el cementerio de elefantes de la crónica sangrienta española. Y ya que Galicia cobra su protagonismo en la rebelión contra un azote que en ocasiones golpeó a sus gentes, conviene celebrar también que la colaboración internacional -en este caso, la del Gobierno de Fox- permita echarle el guante a uno de los más activos militantes del Exército Guerrilheiro de Povo Galgo Ceibe: Manuel Quintáns López, quien en un alarde de desvergüenza se escondía entre las mesas de la redacción de un diario local mexicano. Son, como diría el poeta, esas pequeñas cosas que desprenden aroma de triunfo, que vaticinan que la razón se impondrá a la ceguera de los apóstoles del gatillo. El terrorismo camina hacia su ocaso y es ahora, cuando la suma de arenas se hace montaña, cuando más falta hace una cohesión inquebrantable, un no estruendoso a la ambigüedad y una apuesta firme por el pluralismo representado en el escenario de la paz.

Aznar también arría la bandera de España
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  27 Noviembre 2002

Parecía imposible, pero lo ha hecho. También en el homenaje a la bandera, promovido por el propio presidente del Gobierno, Aznar ha ordenado ahora dar marcha atrás. Pero si en la economía se renuncia al liberalismo y en la política se camufla, esconde o desmerece la idea nacional, ¿qué queda del programa del PP? Pues muy poquita cosa. Seis años de desgaste y un oportunismo muy semejante al del PSOE.

Naturalmente, desde el Gobierno y desde la derecha vergonzante o centrista, tan abundosa y profusa en los medios de comunicación de obediencia aznarista, se dirá ahora que el homenaje mensual a la bandera inaugurado por el ministro de Defensa, Federico Trillo, y el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, no tiene importancia. Pues si no la tiene, ¿por qué no lo conservan? Podría no haber empezado. Pero una vez empezado, suspenderla es rendirse, también en eso, a los dicterios y sinrazones de la oposición, que respondiendo a su atavismo antiespañol protestó ante el homenaje diciendo que “hería muchas sensibilidades”.

Homenajear a las Brigadas Internacionales, no. Condenar al franquismo, tampoco. Dedicarle parques a La Pasionaria, menos. Borrar los nombres españoles de las ciudades que lo tienen desde hace siglos, empezando por La Coruña, no hiere ninguna sensibilidad... excepto la de los españoles. ¿Es que en España cabe cualquier bandera menos la de España? ¿es que ese complejo maldito, esa humillación permanente no va a cambiar jamás? Pues, de momento, no.

Una maldición de la historia de España es que las izquierdas se alíen con los separatistas para hundir cualquier sistema si no disfrutan del poder. Pero tradicionalmente, la derecha española no se avergonzaba de su condición nacional. Es más, Aznar recuperó políticamente a una derecha desmoralizada bajo el felipismo utilizando la idea nacional como imán espiritual y aglutinante político. Y además, como bandera simbólica y política. Lo representaron Vidal Quadras en Cataluña y Mayor Oreja en el País Vasco. Sigue siendo hoy uno de los signos distintivos, el fundamental, entre el PSOE y el PP. Si Aznar se avergüenza de la bandera de España, como Caldera y Zapatero, ¿qué le queda al PP? ¿Presumir de ser tan amigo de Polanco como los socialistas? Por lo visto, es a lo único que se niega a renunciar.

Tampoco el amigo de Arzallus se lo agradecerá, pero seguramente los zahoríes encuestívoros dirán que refuerza la “imagen centrista” del PP. La imagen miserable de unos señores que ni con mayoría absoluta son capaces de defender no sus principios, que no los tienen, pero al menos los de sus votantes. Pues ni eso. Qué espectáculo. Qué bochorno. ¿Y cree Aznar que no lo pagará en las urnas?

Él, ya no, pero su partido, sí. Faltaría más.

La bandera no es de centro
EDITORIAL Libertad Digital  27 Noviembre 2002

No hace aún dos meses cuando, en pleno “repliegue estratégico” hacia el centro escenificado con la retirada del llamado decretazo, José María Aznar sorprendió a todo el mundo con la idea de que las autoridades civiles y militares homenajearan a la bandera los últimos miércoles de cada mes. Parecía una muestra de que, a pesar de todo, el PP defendiendo con firmeza y sin complejos la idea de España, precisamente cuando Ibarretxe y el PNV habían lanzado su ofensiva separatista y la E del PSOE había empezado a difuminarse por la mano de Maragall, López y Elorza.

Sin embargo, poco ha durado la valentía y la afirmación patriótica, que también han sido sacrificadas en aras del “consenso” con las “sensibilidades heridas” de socialistas y nacionalistas, a quienes les produce alergia cualquier cosa que pudiera fomentar el orgullo de sentirse español. La corrección política antiespañola fomentada por socialistas y nacionalistas (uno de los elementos característicos de eso que se ha dado en llamar el “centro”) ha desplazado, con la ayuda de una sesgada interpretación de las encuestas de intención de voto, el homenaje a ese sano patriotismo sin el que ninguna nación digna de tal nombre puede subsistir durante mucho tiempo. Tanto es así, y tan bien lo saben los nacionalistas, que en Cataluña y el País Vasco la senyera y la ikurrina son omnipresentes, muchas veces (sobre todo en el País Vasco) en detrimento de la enseña nacional.

La ceremonia de izado de la bandera se seguirá celebrando doce veces al año en la madrileña Plaza de Colón. Sin embargo, las autoridades civiles sólo estarán presentes en cuatro ocasiones: el 15 de mayo, festividad de San Isidro, patrón de Madrid; la onomástica del Rey, el 24 de junio; el 12 de octubre, fiesta nacional y Día de la Hispanidad; y el 6 de diciembre, día de la Constitución. En las otras ocho ocasiones, sólo habrá una “representación militar reducida” que, en palabras de Álvarez del Manzano, alcalde de la capital, será algo parecido al cambio de guardia que tiene lugar en el Palacio Real, al que no asiste ningún miembro del Gobierno.

El homenaje mensual a la bandera en presencia de las autoridades civiles y militares era una magnífica idea que podría haber servido como muestra de que, al fin, se habían superado todos los absurdos complejos tanto de la progresía como de la derecha en torno al patriotismo y la idea de España, poniéndose de este modo punto final definitivo a la transición. Sin embargo, el PP, con 10 millones de votos, mayoría absoluta y el apoyo de la gran mayoría de los españoles a esta iniciativa, ha sucumbido una vez más a los victimismos nacionalistas, de los que el PSOE siempre ha sido el paladín más fiel e irresponsable. Por lo que se ve, la bandera de todos los españoles no es de centro: sigue siendo de derechas.

...Y parieron un ratón
Juan Alberto BELLOCH La Razón 27 Noviembre 2002

Tras más de un año de trabajos previos, muchas discusiones y alguna reunión de madrugada, como las que preceden a los grandes acontecimientos políticos, la Conferencia Episcopal Española aprobó el 22 de noviembre de este año una «instrucción pastoral» en la que por primera vez, desde la muerte del dictador Franco en el año 1975, los obispos se animan a fijar sus puntos de vista sobre el terrorismo de ETA. Hasta este momento ¬según Asenjo, su portavoz¬ las respuestas habían sido ocasionales, en torno a un acontecimiento concreto, y sin pretensiones por tanto de hacer valoraciones «doctrinales». Esta instrucción, en cambio, pretende sentar cátedra. ¿Por fin! Nunca es tarde si la dicha es buena, dice el refranero popular. Aceptémoslo como primera conclusión provisional y consoladora. Pero, ¿es buena la dicha? Veamos el documento. Afirma que el terrorismo de ETA es «una realidad intrínsecamente perversa, nunca justificable» que, además, es no ya un pecado sino algo aún más engorroso, «una estructura de pecado». Lo sospechábamos pero, en fin, no está mal que los doctores de la Iglesia alejen el fantasma de la duda. En segundo lugar, y hasta en cuatro ocasiones, sostienen que ETA tiene una «ideología marxista revolucionaria» que propugna un «nacionalismo totalitario» y persigue imponer la independencia del País Vasco por todos los medios. Según los obispos, ese cocktail sería la causa del terrorismo.

El hecho de ser «totalitario» y el no reparar en medios para obtener el objetivo convertiría ese nacionalismo en poco «prudente» e «inmoral». No es tampoco un análisis especialmente deslumbrante del fenómeno terrorista. Hasta es posible pensar que la inmensa mayoría de los ciudadanos, católicos o no, ya habíamos llegado por nuestra cuenta, sin necesidad del Magisterio de la Iglesia, a conclusiones semejantes. Sólo chirría levemente su insistencia en predicar, de ese montón de basura, que posea «ideología» aunque sea la «marxista revolucionaria», pues más bien parece que ese lastre lo dejaron hace tiempo ahogado en sangre. Apelaciones sensatas a la necesidad de la «conversión de los corazones» como receta instantánea para la paz, a la condena sin equívocos del terrorismo, en todas sus formas, a la exigencia de acompañar y atender a las víctimas y los amenazados, o la invitación, difícilmente aceptable, al perdón, completan el documento. Y en medio de hojarasca tan obvia, la montaña parió un ratón que, aunque sumamente pequeño, merece ser destacado porque permite concluir que la mayoría de nuestros obispos aceptan la Constitución como «el marco ineludible de convivencia». La gente que tiene muy buena voluntad ha creído encontrar aquí una desautorización implícita del plan soberanista de Arzallus y cía. Es todo. Fuese y no hubo nada.

A la vista de tan prolija ceremonia, como escuálidos resultados lo único que puede suscitar algún interés es determinar no quiénes votaron en contra (ocho) sino tratar de averiguar el porqué. A los cinco que se abstuvieron los comprendo perfectamente pues ratificar con su voto tan magro condumio puede chocar con la sensibilidad intelectual y con el pudor del menos vanidoso de los hombres. Y en grado tan mustio, ni siquiera la vanidad, creo, es pecado. Pero, ¿cómo es posible votar en contra? Hubiera sido útil que los disidentes hubieran explicado las razones de su discrepancia. Al no hacerlo se convierte en legítima la especulación, cosa que no es fácil, pues salvo que su actitud sea, cosa probable, la de una franca rebeldía al modelo constitucional, no hay manera humana ni divina de entenderlos.

Y en esos términos me escandaliza que personas que tienen una relación privilegiada con el Estado, hasta el punto de ser los Presupuestos puntal básico de su financiación, puedan permitirse el lujo de no acatar la Constitución. No en vano, a los funcionarios públicos se les exige juramento o promesa de lealtad y compromiso de cumplirla y hacerla cumplir. Los obispos, miembros de una Institución cuasi pública, ¿están moralmente exentos de tal compromiso? Creo que esos obispos no han cumplido el mandato de Jesucristo de «dar a Dios lo que es de Dios», desde luego, pero también «al Cesar lo que es del Cesar». El secreto del voto y hasta de las deliberaciones impide saber a ciencia cierta quiénes han sido los pecadores, pero lo seguro es el daño que han infligido a la propia Iglesia.

Tanto violan la Constitución los que desconocen el derecho a la vida o a la libertad como los que tratan de modificarla, al margen de las vías legales. Tal violación es el máximo pecado civil y mortal que puede cometerse en democracia. Por ello, si algún sentido tenía el posicionamiento de los obispos era alejar para siempre la sospecha de que, en el seno de la Iglesia, existían actitudes que alentaban con su voz o con su silencio la conducta de quienes, al considerar legítimo desconocer la soberanía de España, daban cobertura política a la acción terrorista. Sabíamos que eran pocos pero, en todo caso, no le veo utilidad al hecho de contarlos. Hasta la más modesta organización (sindical, política o de cualquier otro tipo) sabe que sobre ciertos puntos especialmente sensibles, o se logra y se pacta la unanimidad con anterioridad al acto solemne que debe oficializarla o, si no se obtiene, lo más prudente es retirar tal cuestión del orden del día, pues en otro caso corre el riesgo de convertirse en «piedra de escándalo». Resulta extraño que nuestros obispos, históricamente los más doctos y sabios en el arte de la «finezza», hayan incurrido en un error de principiantes. Si a su ya vieja incapacidad para tener ¬salvo el Papa¬ una política comunicacional seria, se le añade esta reciente torpeza en el manejo de las más elementales reglas del oficio político, los católicos y los que no lo somos tenemos serios motivos para estar inquietos. Quién sabe si, como ha pasado con los banqueros, la única forma de superar sus anquilosados hábitos sea dejar el tema de su gobierno en manos de profesionales.

La pastoral del PNV
Román CENDOYA La Razón 27 Noviembre 2002

El PNV que se fundó con el lema «Dios y las leyes viejas» era caldo de cultivo para evolucionar hacia la idolatría nacionalista. Pactar con los terroristas en Lizarra, utilizar los recursos de los ciudadanos para actos partidarios excluyentes (gira mundial del lendakari) y cambiar las leyes electorales para modificar su representatividad son ejemplos de idolatría nacionalista. Así, el PNV pervierte el orden moral y la vida social. La acertada Instrucción Pastoral sobre el terrorismo y sus raíces tiene la imprescindible virtud de terminar con la ambigüedad desenmascarando a los que desaforadamente se han sentido aludidos. Sabino Arana escribió: «¿Puede Dios enviar a una gente mayor castigo que el darle clero de costumbres malas?» y «Formemos un pueblo digno del nombre de cristiano, y tendremos un clero santo». ¿Qué pueblo habrá creado el PNV para que tengamos el clero que tenemos y haya obispos idólatras como Setién y Uriarte? A todos los obispos se les ha olvidado añadir que además el nacionalismo es soberbio. Una prueba es la reacción de Anasagasti, al que la Pastoral le «huele a Patriotismo Constitucional» y dice que a su partido «no le van a dar lecciones de ética ni de bien común». Si Sabino levantara la cabeza.

La soledad buscada
TONIA ETXARRI/ El Correo 27 Noviembre 2002

Con la insistencia del PP y PSE en poner al día la situación de quienes no cumplen con la legalidad, la Mesa del Parlamento ha suspendido cautelarmente el sueldo del representante de Batasuna, 'Josu Ternera', actualmente huido de la Justicia. Desde que se puso en marcha el Pacto Antiterrorista, antes de la reforma de la Ley de Partidos, Batasuna se ha sentido acosada. Pero al PP y PSE, los partidos que han sufrido más bajas entre sus filas por culpa del terrorismo de ETA, les parecía no sólo una ironía política sino un desgarro humano y una desidia legal que, por ejemplo, los presos de ETA pudieran ser candidatos electorales. O que 'Ternera', que desde luego pasó sus años de cárcel pero que jamás se arrepintió de los delitos que le imputaron, formara parte de la comisión de Derechos Humanos durante la primera legislatura de Ibarretxe.

La acusación que lanzó ayer Consuelo Ordóñez contra los nacionalistas por haber 'torpedeado' las iniciativas legales contra los cómplices de ETA debería dar que pensar a nuestros gobernantes. Poco a poco la presión de las víctimas ha provocado un cambio de situación para el grupo de Otegi hasta el punto de que Goirizelaia considera que la aplicación de la legalidad no es tal, sino una campaña de quienes están sometidos al PP. El caso es que mientras Batasuna siga sin cortar su cordón umbilical con ETA tendrá que cargar con la política desigual del PNV.

Ahora, independientemente de lo que diga Egibar, soplan vientos de distancia. El PNV está reconsiderando su idea de dar el 'cambiazo' de la ley electoral para que en Álava el voto urbano, feudo del PP, UA y PSE, vaya perdiendo importancia en beneficio de los núcleos rurales más proclives a la identificación nacionalista. Y es que la reacción de la oposición ha sido implacable. Y a IU le ha parecido «demasiado descarado». Por tanto, si sólo contara con el apoyo de Batasuna, ya no le quedarían más 'caras de póker' al portavoz Imaz para explicar cómo van las cosas en nuestro Parlamento.

La política municipal es de lo más variada, pero también se les está apretando las tuercas. En Legazpi por ejemplo, hoy se discutirá en pleno la propuesta de Batasuna de nombrar 'hijo predilecto' al etarra Gil Ostoaga. Quienes conocen al alcalde saben que seguramente se opondrá al empeño, no porque el Pacto Antiterrorista haya propuesto la posibilidad de disolver los ayuntamientos que ensalcen a ETA sino porque no entrará en el juego de Batasuna.

Por segunda vez en una semana, un detenido por terrorismo callejero ha implicado a Batasuna en la organización del cotarro vandálico. Y si el ex dirigente de la coalición Olarra se pregunta dónde estaba Gesto por la Paz cuando la Policía clausuraba las sedes, muy desconcertado tiene que estar este mundo que sigue sin despegarse de ETA para recriminar, por primera vez, a un colectivo pacifista que no les haya echado una mano.

Elecciones en la Ertzaintza
Por TEO SANTOS. Portavoz de ErNe, sindicato de la Ertzaintza ABC 27 Noviembre 2002

Cada elección en el País Vasco parece un sufragio fundamental. Vivimos con un altísimo grado de susceptibilidad política, que influye en cada decisión colectiva y hasta en muchas personales. ¿Qué periódico comprar? Hasta hace pocos años tan sólo el mundo nacionalista practicó de modo importante el acaparamiento de los puestos relevantes, desde la Lehendakaritza hasta la presidencia del Athletic, pero en la actualidad se da un movimiento de desmarque y también de reacciones. Así que existe una atención especial ante eventos que muestran esa pugna. Las elecciones sindicales de ayer en la Ertzaintza es uno de esos casos. El precedente de las de 1998, en las que cedió la mayoría el sindicato nacionalista ELA a favor del independiente ErNE, fue tomado como un símbolo de la pérdida de hegemonía nacionalista. La verdad es que también en otros sectores claves, como Educación o Sanidad y hasta en el personal del Athletic (UGT), se dio el cambio. Interpretamos todo ello como un declive del poder por parte del nacionalismo, lo que es cierto en influencia directa, pero no lo es en representación política y conviene no confundirnos.

La realidad vasca está impregnada de mixturas, mezcolanzas y hasta alguna variedad patológica, demostrativas de una realidad social compleja. Pensemos que Pablo Mosquera, el presidente de Unidad Alavesa, está afiliado a ELA, y conozco afiliados a ErNE militantes del PNV y otros del PCE, aunque la mayoría no se encuadren en ningún partido político. Esto nos lleva a aseverar que el voto sindical tiene su propio valor y origina una lectura específica. Es cierto que la reciente victoria sindical de ErNE en la Guardia Municipal de Donostia-San Sebastián es una pérdida real y simbólica de la hegemonía nacionalista ELA-LAB, pero el voto no fue específicamente partidista, sino fruto de una labor socio-laboral y reivindicativa bien hecha.

Igualmente, la decisión del ertzaina elector, como otros funcionarios y profesionales, se basa en su carácter laboral principalmente. Es cierto que hay excepciones de marcado partidismo y también es verdad que la sola ruptura de la disciplina abertzale (un partido, un sindicato) es ya un logro. Pero es más importante el mensaje al mundo de los partidos políticos, a quienes se demanda que atiendan las cosas cotidianas, los problemas laborales, además de la macroeconomía y de la configuración del país. Es más, las elecciones en la Ertzaintza demuestran que las personas de diferentes ideas llegamos a acuerdos, estamos unidas en objetivos comunes, con más o menos matices, pero sin la crispación de los políticos.

Claro que este entendimiento sienta mal a los nacionalistas que pretenden la hegemonía. Desde sus resortes de poder hacen cuanto pueden para impedirlo y favorecen sus tesis y a sus acólitos. Por ejemplo, el Departamento de Interior no ha firmado el acuerdo anual para este año en la Ertzaintza, cuando las buenas condiciones económicas y socio-laborales eran posibles con un presupuesto amplio. Ante la postura de ELA de no firmar nada con un Gobierno vasco que no sea soberanista, la respuesta institucional es contentarle en lo posible; el lehendakari les llama en primer lugar a la expansión de su propuesta y a ErNE ni la invita a los actos oficiales. A eso llaman imparcialidad electoral y respeto social.

La respuesta ante ese nacionalismo acaparador ha sido variada, desde el enfrentamiento retroalimentador al cómodo plegamiento. En los sindicatos de la Ertzaintza ha habido de todo y la postura de ErNE ha persistido en la reivindicación interna, no siempre con acierto. Aún así, la mesura colabora a desenmascarar al nacionalismo excluyente y propicia espacios de entendimiento.

Las víctimas acusan al Gobierno vasco de «torpedear» las principales medidas contra ETA
Covite, que compareció ayer en el Parlamento por primera vez, dice haber perdido «la confianza» en la oficina que dirige Maixabel Lasa
OLATZ BARRIUSO/VITORIA El Correo 27 Noviembre 2002

El colectivo que agrupa a las víctimas vascas del terrorismo, Covite, acusó ayer al Gobierno de Ibarre-txe de «torpedear» los principales «logros en la lucha contra la barbarie de ETA» impulsados en los últimos dos años desde instancias estatales y europeas, como el Pacto por las Libertades, la aprobación de la Ley de Partidos o los avances consensuados en la UE para eliminar fronteras en el combate contra el terrorismo. Todas estas medidas han contado -según denunció Covite a través de su portavoz, Consuelo Ordóñez-, «con la oposición o el no respaldo activo del nacionalismo gobernante», empeñado en una «deslegitimación permanente» del Estado de Derecho y del Poder Judicial con el fin de «entorpecer» la solución al problema de ETA.

Así se recoge en el extenso documento, de once folios, que los representantes de Covite presentaron ayer en la ponencia de víctimas de la Cámara vasca, en la que fue su primera comparecencia en sede parlamentaria desde su constitución, hace ahora cuatro años. Las víctimas declinaron participar en el anterior grupo de trabajo, al considerar que la inclusión de José Antonio Urrutiko-etxea en la comisión de Derechos Humanos y la no alusión al terrorismo en el título de la ponencia constituían una «humillación» al colectivo.

Salvados ambos escollos, Covite considera que ahora sí se cumplen «las mínimas condiciones de dignidad» para aportar sus opiniones, si bien lo ha hecho desde una óptica netamente crítica con el Ejecutivo vasco y con la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo, que echó a andar con el nombramiento de Maixabel Lasa -viuda del ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan Mari Jáuregui- como su máxima responsable.

«Mero escaparate»
Pese a que Covite vio con «esperanza» la entrada de Lasa en la remozada Oficina, un año después asegura haber perdido «la confianza» en la Dirección, convertida, a su juicio, «en un mero escaparate publicitario del lehendakari». Son varias las objeciones de Covite a la labor desarrollada por Lasa. Por un lado, le reprocha que se centre únicamente en reparar las «necesidades materiales» de las víctimas y descuide las medidas encaminadas a «deslegitimar» la práctica terrorista, como impedir los homenajes a etarras. El colectivo lamenta asimismo que la Dirección haya decidido «no tener en cuenta» sus opiniones y considera «vergonzante» la dotación económica asignada a Covite.

El colectivo -que reclama «homenajes permanentes» a las víctimas en forma de monolitos o esculturas- arremetió también contra el proyecto de Observatorio de Derechos Humanos dirigido por Federico Mayor Zaragoza. Covite considera «humillante» que en el borrador se descarte atender las necesidades «morales» del colectivo. El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, eludió entrar en «debate público» con las víctimas y se limitó a brindarles su «apoyo, respeto y solidaridad».

Registrado un apartamento utilizado hasta septiembre por los etarras Juan Antonio Guridi y Ainhoa Múgica
Los agentes han encontrado papeles falsos, incluido un carné de la policía española, documentación, un teléfono móvil, un manual de utilización de explosivos, matrículas falsas, disquetes y otros materiales informáticos
EFE PARÍS El Correo 27 Noviembre 2002

La policía francesa registró ayer en la localidad de Bergerac (departamento de Dordoña) un piso que había sido utilizado por los jefes de ETA Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi, detenidos el pasado 16 de septiembre.

La vivienda tenía abundante documentación interna de la organización terrorista, según informaron fuentes relacionadas con la investigación.

El hallazgo del piso se produjo el pasado viernes, después de que el propietario denunciara ante la policía el impago de los alquileres por parte del arrendatario de la vivienda. La policía comprobó que el alquiler, realizado a principios de año, se había efectuado utilizando documentación falsificada.

El registro de la vivienda no se efectuó hasta ayer, con presencia de la juez Laurence Le Vert, y de Olarra y Múgica que fueron excarcelados para que estuvieran presentes durante la inspección del piso situado en el centro de Bergerac. Una de las llaves intervenidas a los dirigentes de ETA cuando fueron arrestados en septiembre se correspondía con la puerta de la vivienda.

La localidad de Bergerac está situada a unos noventa kilómetros al este de Talence, el municipio próximo a Burdeos donde se produjo el arresto de los dos jefes de ETA.

Durante el registro del inmueble llevado a cabo por la Policía Judicial, los agentes encontraron numerosos documentos de la organización terrorista, ejemplares del boletín interno "Zutabe", documentos de identidad falsificados, manuales de explosivos, material informático, placas de matrículas y fotografías.

Arrestados en setiembre
Todos los efectos intervenidos han sido trasladados a dependencias de la policía en París para ser examinados por los expertos de la lucha antiterrorista. Los dos dirigentes de ETA, a quienes se considera los jefes directos de los comandos de la organización terrorista, fueron arrestados el 16 de septiembre cuando acudían a una cita en el aparcamiento de un supermercado de Talence, localidad situada en la periferia de Burdeos. Ambos iban armados con pistolas.

A raíz de su captura se localizó un apartamento en la misma localidad de Talence que se utilizaba para citas y cortas estancias desde el mes de junio anterior. Sin embargo, la policía sabía que ese apartamento no era la vivienda habitual de los jefes de ETA, por lo que abrió una investigación encaminada a localizar la casa. Como ha ocurrido en otras ocasiones, ha sido el impago del alquiler lo que ha motivado la denuncia de los propietarios y el hallazgo del piso franco por parte de la policía.

La detención de Olarra y de Ainhoa Múgica provocó otras operaciones policiales posteriores, como la localización y detención en Bagneres de Luchon de otros dos miembros de ETA que formaban el comando que perpetró el atentado contra la casa cuartel de Santa Pola en el que murieron una niña y un transeúnte.
A juicio de responsables de la lucha antiterrorista, buena parte de la escasa actividad de ETA durante los últimos dos meses es atribuible a los efectos que ha tenido en la estructura interna la captura de los dos jefes de los comandos.

El Gobierno y las cámaras apoyan a los empresarios «obligados» a dejar su tierra
FERNANDO PASTOR/COLPISA. MADRID El Correo 27 Noviembre 2002

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, y el responsable del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, José Manuel Fernández Norniella, coincidieron ayer en lanzar un claro mensaje de apoyo a todos los empresarios que se ven «obligados a abandonar su tierra» por culpa del terrorismo. Los más de dos mil asistentes a la cita secundaron con sus aplausos esas palabras y dejaron clara su intención de «continuar luchando contra el terror junto a todos los que creen en la paz y la libertad».

Fernández Norniella, anfitrión del evento, apostó por el esfuerzo, la modernidad y la coherencia frente a quienes ponen en peligro la convivencia y se saltan las más elementales normas de la libertad. «Cuando el desaliento encuentra caldo de cultivo en la incomprensión, es necesario redoblar los esfuerzos por apoyar el espíritu de libertad que nace de la tradición y laboriosidad de muchos pequeños empresarios y ciudadanos, sin importar sus orígenes», resaltó el presidente de las cámaras de comercio ante el vicepresidente de Gobierno.

Basta Ya y el comisario europeo de Interior comparten el premio Broseta a la convivencia
AGENCIAS/VALENCIA El Correo 27 Noviembre 2002

La Fundación Profesor Manuel Broseta de Valencia concedió ayer el Premio de Convivencia, en su undécima edición, por unanimidad, al colectivo Basta Ya y al comisario europeo de Justicia e Interior, Antonio Vitorino, por su defensa de los derechos fundamentales y las libertades y su esfuerzo en la lucha contra el terrorismo. El presidente del jurado de este premio, el ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, anunció los ganadores de esta distinción, dotada con 12.000 euros, que se entregará el próximo 15 de enero, fecha del undécimo aniversario del asesinato en Valencia del consejero de Estado y catedrático de Derecho Mercantil Manuel Broseta, a manos de ETA.

Respecto a Basta Ya, el ministro destacó su «decidida defensa de la vida de los demás y de los derechos fundamentales y las libertades de las personas», así como «la valentía en la denuncia de situaciones de ausencia de libertad en el País Vasco» y su «situación arriesgada» al actuar «en circunstancias tremendamente hostiles».

El jurado ha querido que el galardón pueda extenderse fuera de España y ha elegido al comisario Antonio Vitorino por «el esfuerzo realizado y las decisiones que ha amparado y protagonizado», ya que, sin algunas de ellas «hubiera sido muy difícil esta lucha eficaz contra ETA en los últimos tiempos», dijo Zapalana. Agregó que gracias a él se ha creado el espacio europeo de libertad, seguridad y justicia, que «da garantías» de que los terroristas no van a tener impunidad en los países de la UE.

El hallazgo de material de ETA demuestra que la banda prepara los atentados en Francia
J. M. Z. - Madrid.- La Razón 27 Noviembre 2002

Los restos de material utilizado por ETA para entrenar a sus pistoleros, localizados ayer en una zona de bosque de la región de Las Landas, demuestran que la banda sigue utilizando el territorio galo para preparar los atentados que comete en España, según subrayan fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN.

El material, que estaba en once bolsas, consistía en vainas del calibre nueve milímetros parabellum; restos de detonadores, cables eléctricos, una plancha metálica con impactos de bala y manuales de los relojes que ETA utiliza para programar la explosión de artefactos explosivos.

Las fuentes consultadas creen que miembros de la banda llevaron hasta allí el citado material, con el fin de alejarlo de la casa en la que imparten en la actualidad los cursillos sobre manejos de armas y explosivos a los nuevos pistoleros.

La localización de las bolsas fue realizada el lunes por un caminante que dio aviso a la Gendarmería. Agentes de este cuerpo policial inspeccionaron las bolsas y, al darse cuenta de que podía haber material explosivo, alertaron a los especialistas en desactivación para que se encargaran ellos de examinar el material, informa Vasco Press.

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