AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 29 Noviembre  2002
Nacionalismos y ofensivas lingüísticas
Nota del Editor 29 Noviembre 2002

La necesidad de una alternativa
Germán Yanke Libertad Digital  29 Noviembre 2002

La noria de Ibarretxe
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 29 Noviembre 2002

Los obispos contra el terror
Gregorio ROBLES La Razón 29 Noviembre 2002

Y van seis
Breverías ABC 29 Noviembre 2002

ETA vuelve a acosar al popular Ramón Rabanera atentando contra sus negocios
Efe Libertad Digital  29 Noviembre 2002

Nacionalismos y ofensivas lingüísticas
Nota del Editor 29 Noviembre 2002

Iñaki Ezkerra ha tenido la gentileza de venir a La Coruña para hablar hoy de nacionalismos y sus ofensivas lingüísticas. En breve, publicaremos un resumen de la conferencia; entre tanto, pueden consultar los recortes de prensa y leer artículos tanto de Iñaki Ezkerra como de Pablo Mosquera que actuará de moderador.

También pueden comprar alguno de los libros de Iñake Ezkerra, entre los que destacamos

ESTADO DE EXCEPCION: VIVIR CON MIEDO EN EUSKADI

ETA PRO NOBIS

ambos publicados por Editorial Planeta.

Conferencia – coloquio

“Nacionalismos y ofensivas lingüísticas”
por el escritor y periodista D. Iñaki Ezkerra
columnista de La Razón y El Correo

Moderador: D. Pablo Mosquera Mata
Presidente de Unidad Alavesa,
columnista de La Voz de Galicia y contertulio de Radio Voz

(en nuestra dirección de Internet, hay innumerables recortes de prensa y referencias de
 Iñaki Ezkerra y de Pablo Mosquera )

Viernes 29 de Noviembre del 2002
20:00 horas

Centro Fonseca
C/ Fonseca 8,     La Coruña 15004

Asociación Gallega para la Libertad de Idioma
Apartado 719, La Coruña 15080
Fed. Asoc. por el Derecho al Idioma Común Español

RN Asoc.: 80.224. NIF: G-15200553.

 http://www.geocities.com/agli.geo

En defensa de los derechos constitucionales
de los que hablamos el idioma común español
y en contra de los nacionalismos y de la imposición lingüística

 

La necesidad de una alternativa
Germán Yanke Libertad Digital  29 Noviembre 2002

Por sexta vez –para demostrar que el nacionalismo totalitario no olvida ni abandona sus objetivos–, ETA ha atentado contra las academias que constituyen el negocio particular del actual diputado general de Álava, el popular Ramón Rabanera. Al nacionalismo se le hace especialmente insoportable que un político constitucional gobierne democráticamente una de las instituciones más importantes del País Vasco y desde ella se oponga a los planes secesionistas. No entra, desde luego, en sus planes aceptar el juego democrático y, mientras unos buscan el desistimiento mediante estos constantes atentados, otros intentan cambiar ilegítimamente la ley electoral o pretenden “colonizar” de nacionalistas Álava aprovechando la presencia en Vitoria de miles de funcionarios de la Administración Pública vasca.

Pero no se trata de un caso aislado por la personalidad política de la víctima. Es, más bien, una practica habitual que, tomando diversas formas de violencia y amenaza, busca el abandono de los adversarios políticos, inocula el terror e impide, como sabemos que en muchas ocasiones ocurre, que partidos como PP, PSOE o Unidad Alavesa puedan completar con tranquilidad democrática sus listas electorales.

Estos partidos, conscientes de ello y obligados a una defensa que es la de las libertades, han puesto en marcha reformas legales para atajar esta situación: ilegalización de Batasuna como parte del entramado de ETA, lucha contra el terrorismo y mantenimiento de la legalidad constitucional. Y precisamente en ese escenario, las instituciones autonómicas gobernadas por los nacionalistas se colocan junto a los verdugos. Es preciso, por tanto, para conseguir el fin de ETA, el cambio político, la alternativa no nacionalista. Y apunto esto ahora, subrayándolo cuanto haga falta, porque es ahora cuando la debilidad se convierte en una vergüenza. ¿Tiene sentido, tras este nuevo atentado, decir que si el PP no puede formar listas habrá de votar a las del PSOE? ¿Tiene sentido pedir a una parte de la ciudadanía que aguante esta barbarie y el empeño de que no se le confunda a alguien con ella mientras se trata de “moderar” al PNV y hacerle entrar en razón?

La noria de Ibarretxe
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 29 Noviembre 2002

Tengo entendido, lehendakari, que el jueves pasado, después de grabar una entrevista para el World Service de la BBC, fue usted a visitar la noria del milenio, antes de cenar en compañía de su séquito. Imaginarle a usted subido en la Millenium Wheel, girando en la oscuridad de la noche londinense, mientras contemplaba a lo lejos las luces de la ciudad como un paisaje indefinido, me parece una exacta metáfora, no ya de este viaje de promoción, sino de la excitante aventura soberanista que ha emprendido usted provisto de mucho voluntarismo y poco mapa. «El viento de la noche gira en el cielo y canta», según escribió Pablo Neruda en su 'Poema 20'.

Verá, lehendakari, lo primero que me llama la atención de este viaje es que para explicar su voluntad de establecer unas nuevas relaciones con España, no se le haya ocurrido hacerlo en Madrid en primer término. Su actitud me recuerda a la de Antonio Resines en una comedia de José Luis Cuerda, en la que el personaje que interpreta explica a todo su círculo de amistades que su mujer y él van a separarse y la interesada no se entera hasta que recibe los paramales de una amiga común. Explicaba usted en 'El Mercurio' que su plan busca «simplemente compartir la soberanía con España respetando la legalidad vigente» y, francamente, no se entiende que no se haya dirigido en primer lugar a la otra parte contratante de la primera parte.

Movido por un afán de lealtad institucional, me gustaría, por otra parte, alertarle sobre algunos extremos de esta segunda parte de su viaje al Cono Sur de América Latina, en el que coexisten Uruguay, la legendaria Suiza sudamericana, y dos países que tienen la memoria herida por dos terribles dictaduras, la de Augusto Pinochet Ugarte y la de Jorge Rafael Videla. Así, desde lejos, es fácil confundirse; le pasaba a aquella prostituta humanitaria de 'La Colmena', cuando le preguntaban: «Y a ésa, ¿por qué le llaman 'la uruguaya'?». «Toma», respondía, «porque es de Buenos Aires».

Quiero decirle que no todos sus anfitriones son decentes, por oposición a España. 'El Mercurio' fue, junto a 'La Tercera de la Hora', uno de los más tenaces inductores del golpe de Pinochet. No dudo de que con algunos miembros de la colonia vasca en Chile podrá establecer usted conversaciones apasionadas y cómplices contra el juez Garzón. Se da la paradoja, lehendakari, de que parte de esa colonia vasca en Chile es hija de aquellos nacionalistas que se fueron al exilio en el 'Winipeg', un barco que zarpó de Santander, fletado por Neruda cuando la Guerra Civil. Al llegar a Valparaíso, aquellos republicanos y nacionalistas fueron recibidos en el mismo puerto por todos los miembros de un Gobierno de Frente Popular en el que había un ministro de Sanidad llamado Salvador Allende Gossens. No sé qué se hizo de los republicanos, pero buena parte de los nacionalistas estaban 35 años después en la conspiración que acabó con el Gobierno de Unidad Popular, con la democracia chilena y con la vida de Allende.

Quiero decirle también que su viaje a Argentina y su conferencia en Laurak Bat están siendo anunciados con bastante entusiasmo en la página web de la Fundación Vasco-Argentina Juan de Garay, (www.juandegaray.org.ar), organismo cuyo presidente desde 1995 es Jorge Horacio Zorreguieta, ministro de Agricultura durante la dictadura de Videla. A Zorreguieta, como sabe, no se le permitió ir a Holanda, ni siquiera para la boda de su hija, por más que él muestra una muy racial característica para hacerse el distraído, ya que no se enteró de las desapariciones hasta los juicios a las juntas mili- tares: «Yo estaba en otra cosa, en manejar la agricultura pampeana, no en la cuestión de la seguridad». El presidente de la Fundación Juan de Garay recuerda al secretario prusiano de la película de Billy Wilder 'Uno, dos, tres', a quien James Cagney, gerente de la Coca Cola en Berlín, pregunta: «¿Y usted qué hacía durante el Gobierno de Adolf?» «¿Adolf?¿Qué Adolf?», pregunta cortésmente el hombre, para explicar: «Es que yo en aquellos años trabajaba en el metro de Berlín y allá abajo era muy difícil enterarse de lo que pasaba arriba».

Le supongo también enterado de que en el país al que va usted a explicar la esencia del cosoberanismo han muerto de hambre 360 niños en lo que va de año, y no es metáfora. No sé si la colonia vascoargentina se libra en su totalidad de la hambruna que tantas víctimas mortales se cobra en Tucumán, pero para mantener vivo el interés de la audiencia durante su conferencia bonaerense quizá fuera pertinente que al auditorio le fuera servida la merienda antes de la charla, y no después, como es costumbre.

Los obispos contra el terror
Gregorio ROBLES La Razón 29 Noviembre 2002

Uno se pregunta: ¿qué es lo que tiene la pastoral aprobada recientemente en el seno de la Conferencia episcopal para que ocho obispos se pronuncien en contra y cinco se abstengan?, ¿cómo es posible que trece pastores no acaben de ver claro la condena del terrorismo?, ¿qué es lo que tiene que pasar para que esos señores reconozcan que la actuación sistemática del terror constituye un «pecado estructural», esto es, de los más graves y perniciosos, ya que afecta a la sociedad en su conjunto generando un estado de conciencia perversa? Las reacciones de algunos nos dan la clave: el documento no sólo se ha atrevido a condenar sin paliativos el terrorismo sanguinario y cínico, sino que ha ido más allá, ha analizado las causas profundas del mismo y ha puesto el dedo en la llaga al desvelar los componentes ideológicos que lo alimentan. Esos componentes no son otros que los del «nacionalismo totalitario». He aquí la cuestión.

Los nacionalistas «moderados» no aceptan tener culpa alguna en la estrategia del terror. Mucho menos que se diga que su ideología puede presentar versiones «totalitarias». La pastoral, sin embargo, no considera el nacionalismo como ideología general, y así lo declara expresamente, sino que se limita a señalar la conexión entre el fenómeno del ejercicio sistemático del terror con una forma determinada de entender el nacionalismo. Si los nacionalistas «moderados» no interpretan así el texto, es porque de alguna forma se sienten aludidos. A estas alturas pocos dudan de que su pretensión última, más o menos realista, es la independencia, que es lo que les une con los «extermi- nadores». En frase de Arzallus, terrible pero muy certera, y que nunca hay que perder de vista para entender las cosas, unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces. Hay, por decirlo así, una división del trabajo bien medida, no digo que planificada, pero sí real, a la que corresponde una diferenciación en la escena de las posiciones ideológicas que se traduce en la manera matizada de presentar el fin último, que para un nacionalista coherente hasta las últimas consecuencias no es otro que la secesión de España. Todo lo que debilita a ésta es bueno y todo lo que la fortalece es malo. De ahí que no se admita la Constitución de 1978 como marco fundamental de la convivencia. De ahí que haya que estar pactando continuamente, tejiendo y destejiendo, las condiciones de esta última. Personalmente, estoy de acuerdo con la pastoral aprobada.

Creo que es un paso muy importante y que la Iglesia ha puesto las cosas en su sitio aunque, todo hay que decirlo, ya era hora de que lo hiciera con esta rotundidad. No obstante, quizás haya caído en cierta ingenuidad al entrar a exponer tesis que, sin ser esenciales en el conjunto del documento, sí pueden dar pie al desacuerdo e incluso transformarse en pretexto para oponerse. Me refiero a las ideas que expresa sobre el concepto de nación y a las consecuencias que de ello extrae, como las referentes al Estado plurinacional. Que en el contexto jurídico actual está plenamente legitimado la opción ideológica del nacionalismo, es algo que nadie duda, por mucho que haya quien lo vea con ojos críticos. Que el concepto de nación es una noción ideológica susceptible de múltiples y encontradas interpretaciones, parece que también hay que admitirlo. Tampoco puede ponerse en tela de juicio que la Constitución es reformable, ella misma prevé el procedimiento.

La democracia española admite, con gran generosidad, todas las posiciones ideológicas. Lo que no admite es el crimen ni la colaboración con el crimen. Esto es, rechaza lo que se llama terrorismo, sea de alta o de baja intensidad, así como las actuaciones de apoyo de distinto tipo que se ejerzan desde asociaciones o grupos. Por estas razones, quizás habría sido más acertado declarar, al objeto de conseguir la unanimidad, la condena del terrorismo limitada a éste, sin extenderse en un análisis del nacionalismo. No porque no exista la convicción de que es éste el caldo de cultivo del que en definitiva se alimenta la violencia, sino por ser un fenómeno complejo que admite formas dispares. Por otro lado, no se puede descartar que si la pastoral hubiera prescindido de esos elementos «políticos» en sus análisis, limitándose a condenar la violencia, los pastores disidentes habrían encontrado cualesquiera otras razones para oponerse. Después del comentario, nada caritativo, de Setién al entrar en la sala de la Conferencia («no sé que están tramando éstos»), cabe imaginar cualquier cosa.

Y van seis
Breverías ABC 29 Noviembre 2002

La academia del diputado general de Álava, Ramón Rabanera, sufrió en la noche del miércoles un nuevo ataque por parte de las bandas de terroristas callejeros. Y van seis. Rabanera asiste desde hace demasiado tiempo a una ofensiva sistemática y organizada contra su pequeño negocio y su propia integridad, una campaña de hostigamiento que pone de manifiesto la impunidad con la que actúa la «kale borroka», que suma y sigue golpeando en el mismo sitio.

ETA vuelve a acosar al popular Ramón Rabanera atentando contra sus negocios
Efe Libertad Digital  29 Noviembre 2002

Es la sexta vez que los negocios particulares de Ramón Rabanera, presidente del PP alavés, sufren actos de terrorismo y extorsión. Esta vez han incendiado la puerta de una de sus acedemias. Pese a que los daños no han sido cuantiosos, no es la primera vez que estos actos desembocan en atentados personales.

La academia "Zaldiaran" del Diputado General de Álava, Ramón Rabanera, ha sido atacada en la madrugada de este jueves, lo que supone el sexto atentado que sufre el negocio particular del presidente del Partido Popular de Álava. Según informó la Ertzaintza, el ataque se produjo hacia la 1:25 horas de la madrugada en la academia que Rabanera tiene en la calle Manuel Iradier cuando un grupo de desconocidos –terroristas– incendió la puerta de entrada al local.

Al parecer, el fuego causó daños mínimos, que afectaron a la puerta y ennegrecieron el rellano de la academia, y fue sofocado con un extintor por los vecinos del inmueble. Pero el acto de terrorismo cumple su función: amenazar y acosar a un cargo público. No es la primera vez que los atentados personales comienzan con ataques de este tipo como ocurrió con José María Recalde y los continuos ataques a sus librerías.

El secretario general el PP de Alava, Iñaki Oyarzabal, condenó el ataque y aseguró que "los autores de estos sabotajes no van a amedrentar a los cargos del PP". A través de un comunicado, Oyarzabal envió su solidaridad a Rabanera, tras el sexto ataque sufrido la pasada madrugada por su negocio particular.

En este sentido, Oyarzabal dijo que "desde el entorno de ETA se están llevando a cabo sucesivas campañas de hostigamiento a las libertades con atentados cometidos para amedrentar a los ciudadanos no nacionalistas". Sin embargo, reiteró que "los autores de estos sabotajes no van a amedrentar a los cargos del PP porque seguimos teniendo el respaldo del Estado de Derecho y de la mayoría de los alaveses".

Asimismo, afirmó que la banda terrorista "desoye la voluntad de los alaveses que piden constantemente la paz y el fin de la violencia", al tiempo que consideró que el ataque contra el establecimiento de Rabanera es "una prueba más de que no todos los partidos disfrutamos de las mismas libertades y garantías democráticas".

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