AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 2 Diciembre  2002
REGIONES Y ESTADOS EN LA UNIÓN EUROPEA
Editorial ABC 2 Diciembre 2002

Las padanias del progreso
Luis GONZÁLEZ SEARA La Razón 2 Diciembre 2002

Zapatero y el concepto de España
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 2 Diciembre 2002

La decisión de Cardenal
Iñaki EZKERRA La Razón 2 Diciembre 2002

OBISPOS Y POLÍTICA
Editorial ABC 2 Diciembre 2002

IMITACIÓN DE CRISTO
Jaime CAMPMANY ABC 2 Diciembre 2002

Nacionalismo eclesiástico
Editorial La Razón 2 Diciembre 2002

Una insensatez
Breverías ABC 2 Diciembre 2002

Guevara dice que el nacionalismo soberanista «no es la solución y debe ser derrotado»
OLATZ BARRIUSO/VITORIA El Correo 2 Diciembre 2002

Aznar responde a Uriarte y sale en defensa del documento de los obispos contra el terrorismo
Redacción / A. García - Corfú (Grecia) / Sukarrieta (Vizcaya).- La Razón 2 Diciembre 2002

Independentistas gallegos insultan a Zapatero por ir a Galicia para hacerse la foto
Libertad Digital  2 Diciembre 2002

Silencio, se rueda: sigue la limpieza étnica

Nota del Editor  2 Diciembre 2002

El observatorio
FLORENCIO DOMÍNGUEZ/ El Correo 2 Diciembre 2002

Las investigaciones atribuyen a ETA la autoría del atentado en Azagra
EFE Libertad Digital  2 Diciembre 2002

Radicalización del mensaje
Redacción - Lleida.- La Razón 2 Diciembre 2002

Palabras por la libertad
LUIS SALA/BILBAO El Correo 2 Diciembre 2002

«Mantener Álava y Vitoria será el mejor freno para el proyecto de Ibarretxe»
J. J. CORCUERA/VITORIA El Correo 2 Diciembre 2002

Los editores de EE.UU., a la «caza» del libro en español en Guadalajara
EFE ABC 2 Diciembre 2002

REGIONES Y ESTADOS EN LA UNIÓN EUROPEA
Editorial ABC 2 Diciembre 2002

EL Parlamento Europeo discute durante estos días un dictamen en el que se examina la posibilidad de que las regiones asuman mayores competencias en la UE. El informe pasará después a la Convención presidida por Valery Giscard d´Estaing que prepara el borrador de la futura Constitución europea. La última palabra la tendrán siempre los jefes de Gobierno de los Quince, pero la cuestión es especialmente delicada ya que está en juego la eficacia de la Unión y, en el caso de España, la obligada defensa de los intereses nacionales.

La construcción europea se ha basado en un puñado de principios elementales, casi de sentido común, pero a veces olvidados. Uno es el escrupuloso respeto a la diversidad nacional, de forma que en la Unión quepa tanto el Estado francés o nórdico de tradición centralista, como el español, profundamente descentralizado. Otro es que Europa funciona porque, fundamentalmente, es una Unión de Estados. No podría ser de otra manera en un club en el que habrá 250 regiones tras la Ampliación. El camino más rápido para la desintegración de la UE sería la mera sustitución del Estado -una institución de probada eficacia- por las regiones en su complejo entramado institucional.

A partir de estas dos premisas, la integración de las regiones en la Unión es legítima y coherente. Pero a condición de que asuman que representan al Estado y nunca a sí mismas. Éste es el modelo seguido por Alemania, tantas veces evocado por las Comunidades Autónomas que con más impaciencia aspiran a estar representadas en la Unión. Antes de acudir a una reunión de la UE todos los lander acuerdan una posición común en el Bundesrat. Y ese acuerdo es defendido después en la Unión como una posición de Estado, nunca como el punto de vista de un lander.

El PNV tendría que comprometerse a representar y defender con toda lealtad al Estado español si de verdad desea que el Gobierno vasco participe en las reuniones de la UE. Es la única fórmula posible en el club. Y mientras siga aferrándose a sus trasnochados planteamientos soberanistas, continuará siendo el principal causante de que no se avance por este camino. Conviene que lo sepan los representantes de las Comunidades Autónomas que aspiran a participar directamente en la Unión. El mayor obstáculo en su camino son las pretensiones totalmente fuera de tiempo y lugar de quienes se niegan a aceptar las reglas del juego. Mientras se juegue con la soberanía ni siquiera es posible comenzar la partida.

Para jugar en Europa hay que tener claro que también hay que defender el Estado. De aquí lo sorprendente de que el PSOE apoye en el Parlamento Europeo un dictamen que reclama más competencias para las regiones en materia de Mercado Interior. Hay eurodiputados de otros países que apoyan tal decisión como paso para alentar una tímida descentralización en sus Estados. Pero, visto desde la profunda descentralizacación de España, la actitud socialista sólo contribuye a dar argumentos a quienes les reprochan que carecen de modelo de Estado. Y tampoco dice mucho a favor de su europeísmo, ya que la eficacia del Mercado Interior lo que requiere es eso, eficacia, y no coquetear con propuestas que amenazan con parcelar de nuevo el libre espacio para la circulación de bienes y mercancías que tan trabajosamente se ha construido. Con los nuevos planes, un gobierno regional podría detener o excluir de su territorio una norma aprobada para toda la Unión. Y no parece ésta una perspectiva muy halagüeña en una Europa ampliada que necesita más que nunca cohesión y eficacia para no diluirse en sus nuevas fronteras.

Las padanias del progreso
Luis GONZÁLEZ SEARA La Razón 2 Diciembre 2002

Estamos de enhorabuena. Después de tantos siglos de españolismo decadente, después de tantas reiteradas miopías de la derecha, por fin parece que arribamos a unos tiempos de progreso, donde el hegeliano espíritu del mundo ha dado la orden de avanzar. El candidato P. Maragall cifra sus grandes esperanzas en la restauración del antiguo Reino de Aragón, hoy repartido en cuatro comunidades autónomas, que arrastran un desconsuelo y una añoranza seculares que deben hallar su justa reparación de la mono redentora de un líder clarividente y avanzado. Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares ya tienen definida la gran meta para el siglo veintiuno, que consiste en regresar al siglo XV, de forma devaluada, pues el Reino de Aragón contaba entonces con Sicilia y Nápoles y a Maragall se le olvidó reivindicarlo. Tal vez porque su sensibilidad histórica no va más allá de los països catalans, cosa que un pensamiento vanguardista debiera revisar.

Con Sicilia y Nápoles incorporados al nuevo Estado de Aragón-Cataluña, con Euskadi independiente, después de haberse anexionado Nafarroa y Zuberoa; con la Padania convertida en la gran potencia del Norte de Italia, y con los Estados Pontificios restaurados en los dominios de la primitiva Roma, podría desencadenarse tal vendaval de progreso y de modernidad creadora que a la Europa resultante la veríamos pasar, en menos de horas veinticuatro, de enano político a gigante imperial.


La izquierda europea, salvo algún caso raro, se encuentra con que le faltan ideas para sus buenos deseos. Incluso cuando hace un esfuerzo para hallar una tercera vía, descubre que por ella viene cabalgando la derecha a un ritmo superior al suyo, hasta el punto de acabar ocupando toda la calzada. La penuria doctrinal llega a tales extremos que el discurso sobre el talante y los modales acomodaticios, con chupa o sin chupa de cuero, con pelo teñido o sin teñir, ha enviado al baúl de los recuerdos el debate sobre la prioridad existencial de las libertades básicas y la Justicia.

Ahora, que acaba de morir Rawls, sería buena oportunidad para que la filosofía política y los altos ideales éticos pasaran a impregnar la necesaria confrontación de las ideas directrices y los programas de acción basados en ellas, que han caracterizado siempre a la gran política. Pero, si la miseria teórica no lo permite, al menos deberían cuidarse más las demagogias y las charlatanerías electorales, de modo que despropósitos como la resurrección del Reino de Aragón, invocada por Maragall, no vayan más allá de la barra del bar. Hace tiempo que, en España, no se hace una crítica seria de lo que dicen muchas personas dedicadas a la política y a la comunicación, que suele oscilar entre una ignorancia enciclopédica y una falta absoluta de coherencia y de lógica, amén de la desvergüenza de algunos casos notorios. Si no se para tanta demagogia, la democracia será efímera y las Padanias remozarán la danza india.

Zapatero y el concepto de España
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 2 Diciembre 2002

Ahora entendemos por qué Zapatero prohibió al Gobierno hablar de España y de sus símbolos. Todo el mundo creía que «sacar del debate» político la idea constitucional de España era para no estar bregando en terreno que pudiera macular nuestra Democracia. Pero estábamos equivocados: es que no podía sujetar a su partido. Si Zapatero traga por lo que están haciendo en Baleares contra el Rey, lo que hace Odón Elorza en favor de ETA, y por las alucinantes propuestas de Maragall contra la lógica, es que está dispuesto a tragar con cualquier cosa. Esto significa que no es referente para la política española. No tiene ni partido ni agallas para definir la España del siglo XXI.

Ahora se entiende todo: mejor que no se hable del tema a tener que poner la carita de buena persona mientras sus barones dinamitan el sistema. Lo que propone el PSOE es un nuevo país basado en sus caprichos, que no tiene ni pies ni cabeza, y en el que se renuncia tanto al Rey como a la Constitución. El silencio de Zapatero es más grave que las palabras de los demás. Aunque haya prohibido al Gobierno hablar de esto, sólo cabe sonsacarle si sabe él qué concepto de España tiene el PSOE, cuáles son las reglas de juego y cuáles las instituciones y símbolos que mantendrían en caso de llegar a La Moncloa. De González y Guerra se han dicho muchas cosas, pero nunca que no tuvieran clara una idea de España que ahora parece desaparecida en un combate entre el PSOE de Madrid y los otros PSOEs. Es el momento de preguntar: ¿Zapatero es el líder de un partido o el representante de una asamblea de caprichosos jefes de zona?

La decisión de Cardenal
Iñaki EZKERRA La Razón 2 Diciembre 2002

Después de dos largas semanas de comerse el coco sobre si la Justicia debía actuar contra la Mesa del Parlamento vasco por desobedecer el auto de Garzón del 26 de agosto, que decretaba la suspensión cautelar de actividades de la antigua Batasuna, Jesús Cardenal ha dictaminado que no y que no hay ningún delito en ponerse a hacer avioncitos con dicho auto o en usarlo de papel higiénico, que es lo que han hecho Atucha y sus amigos. Lo peor de este feo asunto no es que Cardenal haya tomado una decisión política sino una decisión errada incluso políticamente. Si Cardenal trata de evitar la foto de los nacionalistas en el banquillo éstos rentabilizarán ese miedo hasta las heces. Es más que previsible un nuevo órdago del PNV al poder judicial en cuanto surja la menor ocasión. Así le pagarán que haya dejado en ridículo al juez al que queríamos darle el Nobel de la Paz.

Cuando en Francia se actúa políticamente desde la Justicia, cuando se deslegaliza un partido porque uno de sus afiliados ha intentado matar al presidente de la República, se hace para quitarse un problema de en medio. Cuando en España se actúa políticamente desde la Justicia se hace para sumar un problema más a los que ya había antes. No voy a escandalizarme ahora de esa politización de la Justicia española en lo que toca a la cuestión nacionalista sino a lamentar que sea una utilización tan torpe. Político ha sido el aplazamiento de la deslegalización de Batasuna que debió llegar en los ochenta, una vez legitimada y consolidada la democracia. Política ha sido toda la reinserción vasca, dependiente del criterio de Interior y no del Ministerio de Justicia. Política fue la excarcelación de la Mesa Nacional, ese fallo inexplicado del Constitucional que dejó con el culo al aire al Tribunal Supremo. Política fue la decisión del mismo Garzón de levantar el cierre cautelar de Egin por las esperanzadoras expectativas que despertaba la tregua-trampa. Política es la decisión de ponerse a deslegalizar Batasuna justo en vísperas de unas municipales en las que el corrimiento del voto útil puede salvar del gran batacazo al PNV. ¿Qué no ha sido político hasta hoy en el tratamiento jurídico, judicial y penal del terrorismo y nacionalismo vascos? ¿Qué no ha sido políticamente erróneo?

La pornográfica cobertura que está dando el «nacionalismo democrático» a Batasuna es indigerible para la sociedad española y hasta para el sector moderado de ese nacionalismo. Por eso no era siquiera políticamente arriesgada la actuación contra la Mesa del Parlamento. Más valía actuar hoy en un asunto tan sangrante como ése que tener que hacerlo mañana sobre otras ofensivas más farragosas e ideológicas del nacionalismo (el referéndum) que tendrán mayor respaldo o menor rechazo de la ciudadanía.

OBISPOS Y POLÍTICA
Editorial ABC 2 Diciembre 2002

LA instrucción pastoral de la Conferencia Episcopal sobre ETA y el nacionalismo excluyente ha tenido, entre otras muchas, la virtud de desmontar la coartada de que el silencio eclesial frente a los pronunciamientos de algunos obispos vascos era una clave de consentimiento. Además, ha demostrado el talante escasamente democrático de quienes, una vez aprobada por la mayoría, se dedican con más furia que argumentos a descalificarla. En este contexto, el contenido de la instrucción pasa a un segundo plano porque el problema original está en la intención -para algunos con mucho retraso- de condenar de una forma tajante el terrorismo y a aquellos que le aportan doctrina para justificar la muerte. Que la Iglesia española decidiera actuar ante una situación que era insoportable para muchos -casi la totalidad- fieles, que dejara oír una sola voz, firme, clara y precisa, que, en definitiva, se pusiera sin dobleces al lado de los débiles, de las víctimas y de los perseguidos es lo que critican quienes, como monseñor Uriarte, el obispo de San Sebastián, alegan ahora que la pastoral no es vinculante y peca de política. ¿Y lo era el silencio? ¿Era vinculante la pastoral de los obispos vascos? ¿No era, acaso, un pronunciamiento político en contra de la ilegalización de Batasuna? ¿Atendía en algún momento esa pastoral al drama de las víctimas, a la desprotección de los acosados o a la iniquidad de que los no nacionalistas carezcan de voz en el seno de esa iglesia? El drama es que todavía hay quienes, como el arzobispo de Barcelona, Ricard Maria Carles, creen que hay que hacer concesiones a un sector, el nacionalista, para que no se sientan demasiado dolidos.

IMITACIÓN DE CRISTO
Por Jaime CAMPMANY ABC 2 Diciembre 2002

LA marea negra de las sotanas vascas nacionalistas y proetarras avanza amenazadoramente contra el ser y la naturaleza de España y contra la paz de Vasconia y «países adyacentes». Ya no es sólo Joaquín Perea, director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao, quien sale al paso de la Carta Pastoral de la Conferencia Episcopal, y se permite la licencia de alzarse como intérprete de las intenciones o los propósitos de Cristo, no ya de sus palabras y sus actos, no ya de lo que hizo, sino de lo que hubiese hecho aquí y ahora.

He dicho sotanas proetarras y sé lo que me digo. Porque el «teólogo vizcaitarra», como le llama Alfonso Ussía, afirma con seguridad demoníaca que Jesús habría dialogado con los etarras. Y eso lo dice a sabiendas de que los etarras no dialogan; los etarras matan, matan a inocentes y matan por la espalda. Los distintos gobiernos han dialogado varias veces con los etarras, y los etarras siguen matando, siguen matando a mansalva, hombres, mujeres o niños, les da igual. El teólogo vizcaitarra sabe perfectamente que esos etarras para los que pide el diálogo a imitación de Cristo, en cada niño que matan, en cada inocente que matan, están matando a Cristo. No sólo lo matan, sino que lo rematan. ¿Quién imita más a Cristo, señor teólogo: el que muere inocente como Jesús o el que salva la vida defendiendo a los criminales? Eso no es enseñar teología, señor director. Eso es enseñar Indignidad y predicar Odio con el clergyman embarrado de cobardía. Menos mal que no ha señalado a Arnaldo Otegui y a Josu Ternera como apóstoles e imitadores del Cristo. No ha llegado a tanto, pero siguiendo el hilo de su discurso, los que se acerquen a dialogar con los que matan imitan el ejemplo de Jesús más y mejor que los que repiten el precepto de la Tabla: No matarás. Este teólogo de Bilbao debe pasarse las noches de estudio y reflexión en amigable diálogo con Caín. Y al bueno de Abel, que vuelvan a darle con la quijada de burro, o sea, el tiro en la nuca.

Tras el teólogo de Bilbao, sale el obispo de San Sebastián, monseñor Uriarte. Aquella silla episcopal parece infectada del virus proetarra. Allí lo dejó Setién, que permaneció años empollando la bacteria, el bacilo, o lo que sea, el bicho, vamos, y lo alimentó con su compasión hacia los verdugos y el desvío y el desdén hacia las víctimas. Después de alzarse de la silla episcopal, Setién ha aparecido de asesor de Ibarreche, el separatista del «Estado libre asociado». Por lo visto, Setién concibe la Iglesia vasca como «Iglesia independiente y libre, asociada a Roma».

Dice monseñor Uriarte, Dios le bendiga, se lo pague en este mundo y se lo aumente en el otro, que allí, en su pastoreo, la Pastoral de la Conferencia Episcopal es papel mojado, y lo que vale es aquel documento que expelieron los obispos vascos, nacionalistas y proetarras. He dicho otra vez «obispos proetarras» y si eso irrita a la banda y me agujerea la nuca, que Joaquín Perea y monseñor Uriarte dialoguen tiernamente con mis asesinos.

Nacionalismo eclesiástico
Editorial La Razón 2 Diciembre 2002

La tentación de superar la labor pastoral y caer en una acción política pura y dura, en un terreno donde la Iglesia nada tiene que decir, ha podido más para los obispos nacionalistas que el respeto al acuerdo, sereno y meditado, de la Conferencia Episcopal. El documento de la Iglesia española era, antes que un ataque al nacionalismo como opción política, una reafirmación de la moral y la ética cristianas y el recordatorio de que, para los católicos, existen límites marcados y ni todo vale para obtener un fin político, ni todo puede ser bendecido por los sacerdotes, por mucho que éstos puedan estar personalmente de acuerdo con un objetivo político o sufran presiones desde su feligresía.

Si la Iglesia que dirige en España Rouco Varela se ha visto obligada a redactar un documento contra el terrorismo en el que se cita expresamente el término nacionalista, lo ha sido tanto por la realidad social como por el comportamiento escandaloso de muchos de sus hijos que se identifican antes con los sentimientos políticos localistas de sus parroquia que con sus obligaciones evangélicas.

No hay condena para una teoría política, ni se prohíbe disentir, pero sí la hay para un comportamiento inaceptable en un católico, y cuanto más en un sacerdote, que asume como si nada argumentos racistas, insolidarios, excluyentes, contrarios al concepto de universalidad, en modo alguno caritativos con las víctimas y moralmente punibles por cuanto aprovechan los frutos del árbol del mal, los frutos de la violencia terrorista. Lo que la Iglesia ha dicho es que no pueden imponerse las ideas, y lo que los nacionalistas han entendido es que el ataque va dirigido contra ellos, contra la aceptación del proyecto soberanista que es pura imposición.

El documento de la Conferencia Episcopal no es vinculante, en el sentido de legalmente obligatorio, e introducía puntos abiertos a la discusión. Pero sí lo es en términos morales, porque recoge la doctrina de la Iglesia y era el último paso antes de que Roma tenga que pronunciarse e intervenir ante quienes pretenden crear su propia Iglesia a medida y reinar luego en ella cuando sus correligionarios nacionalistas expulsen a los que se oponen y fuerzen la independencia.

Una insensatez
Breverías ABC 2 Diciembre 2002

Mientras Argentina padece la más grave crisis de su historia, con la mayoría de la población arruinada, el Estado casi en bancarrota y los niños muriendo de hambre, el Parlamento argentino estudia la aprobación de una declaración en favor del derecho de autodeterminación del País Vasco. La tropelía ha sido auspiciada por la autodenominada Federación de Entidades Vasco-Argentinas, una manga de espabilados. La clase política argentina, que encabeza Eduardo Duhalde, aún están a tiempo de evitar ese atropello.

Guevara dice que el nacionalismo soberanista «no es la solución y debe ser derrotado»
Asegura que se presenta por el PSE para «estar del lado de las víctimas» y por «razones políticas de fondo»
OLATZ BARRIUSO/VITORIA El Correo 2 Diciembre 2002

Emilio Guevara se convirtió en el protagonista absoluto del mitin que los socialistas vascos celebraron ayer en el Palacio Europa de Vitoria, pese a no haber participado en uno desde 1986, cuando hacía campaña con el PNV. En su primer acto público con el PSE-EE tras anunciarse su candidatura como independiente en las listas del partido para los próximos comicios municipales y forales, el ex diputado general de Alava -expulsado de las filas nacionalistas por sus críticas a Arzalluz-, sostuvo que el nacionalismo «soberanista e independentista» propugnado por el Gobierno vasco no traerá «la solución» a Euskadi, por lo que «debe ser derrotado en las urnas».

Guevara, que recibió una calurosa acogida y frecuentes aplausos de los centenares de personas que asistieron al acto político, fue descrito como «ejemplo de dignidad» por Mario Onaindía, Javier Rojo y Patxi López, que también subieron a la tribuna de oradores y dedicaron parte de sus discursos a agradecerle su gesto. El ex diputado general dejó claro que, «harto» del rumbo emprendido por el nacionalismo gobernante, ha decidido presentarse por el PSE porque esta formación le permitirá continuar defendiendo «lo que he defendido siempre: el nacionalismo estatutista, autonomista e incluyente» que su antiguo partido ha abandonado en pro de «la secesión».

Guevara centró su intervención en explicar los motivos de su desengaño con el PNV, que, según dijo, comenzó a gestarse el 26 de febrero de 2000 -fecha de la manifestación de condena por el asesinato de Fernando Buesa-, «cuando Vitoria fue invadida por un grupo de energúmenos que, al grito de 'ari, ari, lehendakari', convirtieron un acto de acompañamiento y solidaridad con la familia de una víctima en un acto injusto y totalmente extemporáneo» de homenaje a Ibarretxe. Entonces, según él mismo recordó, se percató de la «falta de compasión con las víctimas» de que adolecían sus compañeros de partido, «y supe que me iba a quedar donde estaba, del lado de las víctimas».

«Patriotas excluyentes»
Además de la «solidaridad y compasión humanas» con los afectados por el terrorismo, Guevara esgrimió también «razones políticas de fondo» para justificar el paso dado. En su opinión, las planchas de los socialistas vascos son el mejor lugar desde el que defender su compromiso con la Constitución y el Estatuto -«son los garantes del autogobierno y de la España plurinacional»- y luchar «por la libertad y la dignidad de todos, contra ETA y el totalitarismo».

De hecho, el refugio que el PSE está dispuesto a brindar a «todos los demócratas» comprometidos con el marco jurídico vigente fue uno de los mensajes centrales del acto. El propio secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, a través de un vídeo, invitó a «abrir el partido» a quienes quieran defender «en primera línea» la Constitución y el Estatuto.

El que fuera diputado general de Álava incidió en la necesidad de evitar que Euskadi se convierta en «una nación de patriotas impositivos y excluyentes» y advirtió de que las «aspiraciones secesionistas» del PNV apuntan en esa dirección e implican «separarse de la democracia y arruinar la convivencia». Criticó además que el 'plan Ibarretxe' se conciba como una «estación de paso» y se mantenga al tiempo la reivindicación «máxima» de la independencia, un planteamiento que, a su juicio, no permitirá acabar con ETA «ni con el conflicto vasco, que empiezo a pensar que sólo existe en sus cabezas». Guevara insistió en que «construir la nación vasca» en ningún caso implica «romper con España», para no pagar así el «más mínimo tributo» a la banda terrorista.

Hacia el final de su intervención, deslizó también reproches al PP, en sintonía con la tónica general del mitin, que combinó a partes iguales críticas a populares y peneuvistas. Según dijo, «su arrogancia y su falta de propuestas positivas» les descartan como «alternativa» en Euskadi.

Aznar responde a Uriarte y sale en defensa del documento de los obispos contra el terrorismo
El prelado emérito de Solsona critica el texto y pide el derecho de autodeterminación catalán
Tras las declaraciones del obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, sobre el documento de la Conferencia Episcopal, del que dijo que «no es moralmente vinculante», el presidente del Gobierno, José María Aznar, respondió que la instrucción pastoral de la asamblea de obispos españoles «me parece una reflexión muy exhaustiva y necesaria». «Como tal ¬prosiguió Aznar¬, espero y deseo que los creyentes la tengan en cuenta y los que no son creyentes que reflexionen sobre ella». Javier Arzallus, por su parte, afirmó que Aznar presionó para que los obispos aprobaran la pastoral.
Redacción / A. García - Corfú (Grecia) / Sukarrieta (Vizcaya).- La Razón 2 Diciembre 2002

El presidente del Gobierno, José María Aznar, manifestó ayer su deseo de que los creyentes tengan en cuenta la pastoral de la Conferencia Episcopal, al ser preguntado por las declaraciones del obispo de San Sebastián, Monseñor Uriarte, quien dijo el pasado sábado que ese documento «no es moralmente vinculante». Aznar, tras la reunión de dos días mantenida por la IDC en la isla griega de Corfú, explicó que la instrucción pastoral de la Conferencia Episcopal «me parece un análisis y una reflexión muy exhaustiva, muy conveniente y necesaria y que, como tal, espero y deseo que los creyentes la tengan en cuenta, y los que no son creyentes que reflexionen sobre ella y, en su caso, la pueden tener en cuenta», informa Ep. Aznar se verá el miércoles con el presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco, para preparar la visita del Papa y comentar el documento contra ETA.

Mientras tanto, el PNV celebró ayer el tradicional homenaje al fundador de este partido, Sabino Arana, en la localidad vizcaína de Sukarrieta, donde se encuentran sus restos mortales. Allí, el presidente de la formación, Javier Arzallus, aprovechó para arremeter contra Aznar: «Estamos en un momento en el que no se puede ni hablar con quien manda en España. O nos rendimos o nos enfrentamos».

«Presiones de Madrid»
Además, Arzallus hizo hincapié en la pastoral de la Conferencia Episcopal y sobre todo en la postura adoptada por los obispos vascos y catalanes, postura que defendió. Así, el presidente del PNV criticó al «Vaticano porque cede a las presiones de Madrid», en referencia al Gobierno de Aznar que, según palabras del dirigente jeltzale, ha «cautivado a medios de comunicación, a la economía, a la banca y también a la jerarquía eclesiástica dirigiendola contra nosotros». Así, señaló que Rouco, está presionado por los medios de comunicación y por Aznar, «de ahí la pastoral que han redactado y firmado los obispos españoles y que desde el PNV no aceptamos».

Toda esta polémica se reavivó ayer después de que el obispo emérito de Solsona, Antoni Deig, reclamara por su parte, en declaraciones a «Catalunya Informació», el derecho de autodeterminación para Cataluña y criticara el documento de la Conferencia Episcopal sobre el terrorismo en el que se rechaza esta vía, por lo que dijo que él hubiera votado en contra porque no se puede negar el derecho de las naciones a existir. Jordi Pujol también intervino en el asunto. El presidente de la Generalitat señaló en una entrevista que publicó ayer «Avui» que los obispos se han «equivocado» en el tratamiento que dan al nacionalismo en la pastoral sobre el terrorismo y añadió que «no se puede sacralizar la Constitución ni envolverla con incienso pastoral».

En cambio, el portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda, acusó al PNV de pretender «una iglesia nacionalista vasca al servicio de un régimen de partido único», informa Efe. Desde el Foro Ermua, su portavoz, Rubén Múgica, opinó que algún Papa, «dentro de tres o cuatro siglos», tendrá que pedir perdón a las víctimas del terrorismo por la «exhibición de malicia» de la Iglesia vasca. Y José Luis Orella, portavoz del Foro El Salvador ¬el colectivo de sacerdotes y seglares no nacionalistas vascos¬, destacó que los obispos vascos viven una «realidad virtual» porque se niegan a asumir que no se puede interpretar a ETA y el nacionalismo como hace treinta años, informa Servimedia.

Independentistas gallegos insultan a Zapatero por ir a Galicia para hacerse la foto
Libertad Digital  2 Diciembre 2002

Compostela acogió el domingo una multitudinaria manifestación para reclamar que nunca vuelva a ocurrir un siniestro como el del "Prestige". Zapatero fue recibido a "huevazos" y al grito de "Españoles, fuera de Galicia". Aznar criticó a quienes intentaban aprovechar la protesta para obtener réditos políticos. El vertido ya ha llegado a La Coruña.

La fuerte lluvia que caía este domingo en Santiago de Compostela, la capital administrativa de Galicia, no impidió a cientos de miles de personas protestar por el vertido del "Prestige" y exigir, de forma reiterada, la "dimisión" de los dirigentes políticos que han gestionado la crisis y que Galicia sea declarada "zona catastrófica". La plataforma "Nunca máis" agrupó a personas procedentes de todos los sectores relacionados con el mar, desde armadores, pescadores y mariscadores, a grupos ecologistas y a numerosos intelectuales.

"Gobierno dimisión", "Aznar atiende, Galicia no se vende" o "Fraga vete a cazar y no vuelvas nunca más" fueron algunas de las proclamas más repetidas durante el recorrido. Los manifestantes también pegaron varios panfletos en los que preguntaban: "¿Zapatero, a qué vienes a Galicia, acaso no te acuerdas del Mar Egeo?". El secretario general del PSOE fue objeto de insultos y también del lanzamiento de huevos por parte de los manifestantes. Incluso se oyeron gritos de algunos bloqueiros, como se conoce a los independentistas del Bloque Nacionalista Galego (BNG), que decían: "Españoles, fuera de Galicia".

El BNG controló la manifestación
La protesta convocada por la plataforma "Nunca Mais" pretendía ser un acto popular, pero se convirtió en un acto político controlado por el Bloque Nacionalista Gallego, que forma parte de la citada plataforma. Desde La Coruña, el secretario general del PP gallego, Xesús Palmou, dijo que el BNG había impedido la participación en la protesta del Partido Popular, Por su parte, el líder del BNG, Xosé Manuel Beiras, dijo que la movilización es un "clamor" de los ciudadanos gallegos, para ejercer "la presión política" que la Xunta no ha protagonizado ante este siniestro. Por su parte, el coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, consideró que el Gobierno, "lejos de haber evitado" los efectos de la catástrofe, ha "incrementado" la gravedad de este accidente "desinformando y manipulando" a la opinión pública.

Zapatero también intentó hacer declaraciones, aunque como fue recibido con una lluvia de huevos por parte de los bloqueiros, tuvo que hacer mutis por el foro. Ni siquiera llegó a la Plaza del Obradoiro, donde concluyó la manifestación, o al menos no se le vio por allí. Desde Chipre, el presidente del Gobierno, José María Aznar, criticó a quienes participaron en la manifestación para obtener réditos políticos a consecuencia de un desastre que afecta a todos por igual. En concreto, se refería al PSOE, pero curiosamente no mencionó al Bloque Nacionalista Gallego o a Izquierda Unida, que monopolizaron la protesta, sobre todo los primeros.

Mientras, las consecuencias del desastre son cada vez peores. Tras dos semanas de incertidumbre, la segunda marea negra ya ha llegado a la provincia de La Coruña. Según los datos ofrecidos por el Centro de Control del Medio Marino <http://www.ccmm-prestige.cesga.es/> de la Xunta de Galicia, que coordina el seguimiento permanente de las manchas del "Prestige", el vertido mancha de nuevo toda la costa coruñesa y, con el viento empujando ahora desde el noroeste, algunas manchas que siguen flotando en el borde de las Rías Bajas (Pontevedra) amenazan con llegar a esta rica zona marisquera.

Silencio, se rueda: sigue la limpieza étnica
Nota del Editor  2 Diciembre 2002

Si le preguntáramos a cualquier persona si estaría dispuesta a defender la tierra, el mar, las plantas, los animales, seguro que diría que sí y se pondría a nuestro lado. En las noticias de la manifestación de ayer en Santiago de Compostela (San Yago do Campo da Estrela en gallego, lo mismo que el lema de la misma), los medios consultados (con la inestimable y honrosa exepción de  Libertad Digital) se han limitado a comentar que no informar sobre lo obvio, que todos estamos a favor del mar y de la tierra, y han silenciado, vaya Vd. a saber si por interés o despiste, el hecho importante, los gritos "Españoles fuera de Galicia", clara muestra de la limpieza étnica que sufrimos en Galicia los españoles hispanohablantes.

El observatorio
FLORENCIO DOMÍNGUEZ/ El Correo 2 Diciembre 2002

Hace algún tiempo, el anterior presidente del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas, Rafael Iturriaga, declaró que el sector público de la comunidad autónoma producía de todo menos yemas de Santa Teresa. Iturriaga quería denunciar la tendencia expansiva que registraba el sector público vasco, en contra, por cierto, de los vientos dominantes en Europa.

Confirmando esa tendencia expansiva, a lo largo del mes en curso, el árbol de la Administración vasca contará con un nuevo retoño con la forma jurídica de organismo autónomo, el Observatorio de Derechos Humanos, cuyo diseño subcontrató el lehendakari en el que fuera secretario general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza. La creación de esta entidad recuerda al famoso grupo de expertos internacionales contratado en 1985 por el Gabinete de Ardanza para que hiciera un informe sobre el terrorismo. Su trabajo se saldó con la elaboración de un documento recopilatorio de obviedades, pagadas, eso sí, a precio de angulas navideñas.

La creación de un observatorio encargado de analizar la situación de los derechos humanos en Euskadi se solapa con la actividad que realizan entidades no gubernamentales, tipo Amnistía Internacional o Gesto por la Paz; organismos públicos como la comisión parlamentaria de víctimas del terrorismo o el Ararteko y estamentos de las universidades del País Vasco y Deusto que han elaborado informes sobre la materia. Eso por no hablar de los obispos, los partidos y las plataformas ciudadanas que con frecuencia se ocupan de canalizar similares denuncias. Incluso, la izquierda abertzale tiene varias organizaciones dedicadas a perseguir lo que considera violaciones de los derechos de los suyos.

Si de algo estamos sobrados en el País Vasco es de denuncias e informes sobre estas vulneraciones. Hasta instituciones internacionales, como el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, se han ocupado de documentar la falta de libertad que sufre una parte de la población vasca, y no está de más recordar la mala acogida que tuvo aquel informe en el seno del Gobierno de Vitoria. A lo mejor por eso lo que se pretende es que los futuros análisis sean hechos desde la Administración vasca y no desde ámbitos ajenos.

Por todo ello, no hacen falta muchos más diagnósticos sobre la situación de los derechos humanos en Euskadi, ni es necesario seguir esperando ideas de laboratorio para actuar en este campo. Mañana se cumple un año desde que se firmó el acuerdo con Mayor Zaragoza para realizar el diseño del Observatorio y no se sabe cuánto tiempo más pasará antes de que el organismo dé a luz a su primer papel. Lo que se precisa a estas alturas son actuaciones gubernamentales encaminadas a asegurar el respeto de esos derechos y no tesis académicas sobre el particular.

Las investigaciones atribuyen a ETA la autoría del atentado en Azagra
EFE Libertad Digital  2 Diciembre 2002

El delegado del Gobierno en Navarra, José Carlos Iribas, confirmó este domingo que, aunque no está determinada con exactitud la autoría de la explosión registrada el pasado viernes en una empresa conservera de Azagra, las investigaciones apuntan a ETA.

Iribas, quien asistió en Pamplona al acto institucional celebrado con motivo del Día de Navarra, comentó a los periodistas que tras la explosión de un cartucho de dinamita adosado al muro de "Ultracongelados Virto", "se encontraron restos de un temporizador y eso nos hace pensar que pudiera ser alguna acción de la banda criminal, puesto que el procedimiento es similar al que usa esa gente".

"Pero no está determinada la autoría en modo alguno" advirtió el delegado del Gobierno, quien expresó su deseo de que como consecuencia de las investigaciones iniciadas por la Guardia Civil "podamos conseguir que sean apresados cuanto antes los autores de este incidente". También se mostró convencido de que, pese a los últimos atentados terroristas perpetrados en la comunidad foral, "es totalmente prematuro hablar de comandos estables en Navarra".

"No es descartable pero en estos momento no hay ningún indicio que nos diga que hay una infraestructura estable", agregó José Carlos Iribas, quien subrayó que es "evidente" que "hay etarras en Navarra, como hay etarras en el resto de España. Esperemos que actúen los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado y que vayamos cogiéndolos poco a poco como se está haciendo".

Respecto a la posibilidad de que pudiera tratarse de un intento de extorsión a los empresarios, el delegado reconoció que "puede ser también, por qué no", pero destacó que "intentos de extorsión hay muchos" y pidió por ello, tanto a los empresarios como a la sociedad en general, que "tengamos confianza en nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad". Una confianza que, a su juicio, "nos están demostrando día a día, porque realmente los éxitos que se están teniendo últimamente nunca se habían tenido anteriormente".

Radicalización del mensaje
Pujol afirma que el nuevo Estatut «irá sangrando» en la política hasta que se apruebe
Redacción - Lleida.- La Razón 2 Diciembre 2002

E presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, afirmó ayer que el nuevo Estatut d Autonomia para Cataluña que promueve CiU, y que presentará el 6 de abril, será una «herida abierta» en la política catalana y española que «irá sangrando» hasta su aprobación. «El Estatut que presentaremos quizá nos cueste unos años lograrlo, pero lo reclamaremos con insistencia y lo mantendremos siempre sobre la mesa, y para que nos hagan caso o nos lo hagan lo antes posible, necesitamos un buen resultado en las elecciones municipales y en las del Parlament para que el nacionalismo sea más fuerte», declaró en el discurso de clausura del congreso que las Joventuts Nacionalistes de Catalunya (JNC).

Pujol recordó que una reforma del Estatut precisará, en primer lugar, del apoyo de las dos terceras partes del Parlament y, por tanto, al menos del PSC. En este sentido, se mostró confiado en que CiU volverá a ganar las próximas autonómicas «pero tendremos necesidad de pactar» aunque abogó para que sea «desde la fuerza y no desde la debilidad». Quiso recordar, también, que en 1979, cuando se aprobó el Estatut d Autonomia de Cataluña, CiU era la cuarta fuerza política catalana, mientras que la primera y la segunda, respectivamente, eran entonces el PSC y UCD. Así, indicó que tanto PSC como UCD «no tenían como objetivo prioritario aprobar un muy buen Estatut, sino otras cosas». Por ello, afirmó que «debemos presentar el proyecto de Estatut, pero teniendo un muy buen resultado electoral».

Por otra parte, tanto la federación CiU como el PPC, de la mano de Artur Mas y Alberto Fernández, respectivamente, criticaron al líder del PSC por abanderar en Cataluña la reforma estatutaria y constitucional sin el aval del PSOE. Ambos dirigentes políticos destacaron ayer que el secretario general del PSOE, José Luís Rodríguez Zapatero, se mostró el sábado en las jornadas del Círculo de Economía celebradas en Sitges (Barcelona) contrario a las tesis de Maragall al acotar la reforma del Estatut en la Constitución.

Palabras por la libertad
Una plataforma ciudadana edita un 'Vocabulario democrático del lenguaje político vasco' para entender de qué se habla en Euskadi
LUIS SALA/BILBAO El Correo 2 Diciembre 2002

Cualquier lector atento a la actualidad vasca conoce la diferencia que existe entre lamentar o condenar un atentado de ETA. El debate político en Euskadi está cargado de matices y repleto de palabras y frases hechas cuyo significado se ha desgastado o varía en función de quien las emplee. Paz, libertad, democracia o autogobierno son términos que hacen referencia a realidades muy distintas puestos en boca de dirigentes de uno u otro partido.

Para aclarar conceptos, la plataforma Ciudadanía y Libertad ha editado el primer 'Vocabulario democrático 2002 del lenguaje político vasco', un curioso diccionario bilingüe en euskera y castellano que recoge cerca de doscientas entradas y que, como señalan sus promotores, «está redactado con el objetivo de difundir pensamiento democrático y combatir las ideas antidemocráticas instaladas en nuestra sociedad».

El texto, precedido de una introducción de Mario Onaindia y con ilustraciones de José Ibarrola, se presenta hoy en Vitoria dentro de los actos organizados para esta semana por el colectivo con motivo de la celebración del Día de la Constitución. Se trata de una obra colectiva y abierta que, además de una primera edición en papel de 3.000 ejemplares, contará con una versión en Internet en la que los lectores podrán aportar sus sugerencias.

Expresiones familiares
Las voces no siguen un orden alfabético sino que están agrupadas en cinco grandes bloques temáticos: terrorismo, el ciudadano y la comunidad, los planteamientos democráticos autonomistas, los planteamientos nacionalistas y principios y procedimientos de la actuación política. En cada uno de ellos, el lector encontrará expresines tan familiares y confusas como equidistancia, ámbito vasco de decisión, diálogo sin límites y un largo etcétera.

Mario Onaindia subraya en el prólogo que tras más de dos décadas de gobierno nacionalista «los vascos seguimos estancados en el mismo debate de vísperas de la autonomía», condenados a seguir hablando de los mismos temas, sin avanzar en la solución de los problemas de falta de libertad y de terrorismo. «Vivimos en un país donde impera una política que tiene las características que se le atribuyen a la borrachera: cánticos regionales, exaltación de la amistad y negación de lo evidente», destaca.

En su opinión, el problema se agudizó con la firma del acuerdo de Estella en septiembre de 1998, a partir del cual «el nacionalismo gobernante ha dejado de diferenciar lo que es la realidad institucional vasca de lo que son sus proyectos políticos». Esto hace imprescindible una guía que clarifique a los ciudadanos los discursos de los políticos vascos y les permita «enfrentarse al terror superando la pasividad». El resultado es esta obra colectiva, de la que ofrecemos un adelanto.

LA OBRA
Título: 'Vocabulario democrático 2002 del lenguaje político vasco' Edita: Ciudadanía y Libertad. Entradas: cerca de doscientas. Tirada inicial: 3.000 ejemplares. En Internet: www.argumentoslibertad.org


CENTRALIDAD: algunos intelectuales y analistas políticos piensan que el PNV es el partido central en Euskadi, y que nada se puede hacer o sin él o contra él. Sin embargo, otros piensan que desde que el PNV abandonó la unidad democrática y el Pacto de Ajuria Enea y puso en marcha la unidad nacionalista y el Pacto de Estella ha perdido dicha centralidad al perder la capacidad de pactar con todos. En Euskadi el PSE-EE dice que es el partido de la centralidad porque es el único partido capaz de dialogar y llegar a acuerdos tanto con partidos nacionalistas como con constitucionalistas.

DIÁLOGO SIN LÍMITES O SIN CONDICIONES: todo diálogo tiene límites muy claros, no cabe ni tiene sentido hablar de temas antidemocráticos, xenófobos, etc, por lo que, sin unos criterios mínimos previos y compartidos, ese diálogo no es posible; y ocultar esta realidad es tratar de engañar a la sociedad vasca.

DISCURSO DEL MIEDO: es el discurso de la amenaza permanente consistente en que si no se hace lo que el nacionalismo quiere vamos a ir a peor. Así, el PNV en las elecciones autonómicas de mayo de 2001 dijo que iba a venir el desembarco de Madrid, pero que no iban a poder gobernar contra la mayoría social nacionalista, que iba a haber más terrorismo. También que si ganaban los constitucionalistas se iba a militarizar la Ertzaintza, o que el ejercito español intervendría en caso de alcanzar la independencia (...).

EQUIDISTANCIA: postura basada en un relativismo ético absoluto, que coloca en el mismo nivel a víctimas y verdugos, a la justicia y a la injusticia, a la vida y a la muerte, a las instituciones democráticamente legitimadas y a los proyectos políticos, que incluso pueden ser contrarios a la democracia. Los nacionalistas se han instalado en la teoría de la equidistancia, y dicen ser independientes tanto del terror de ETA como del Estado equiparándolos. Y como piensan que el terrorismo no enfrenta a vascos demócratas contra vascos totalitarios, sino que es un conflicto entre el Estado español y ETA, dicen que los dos son responsables (...).

INMOVILISMO: es la forma de entender que tienen los nacionalistas la firmeza democrática y la voluntad cívica de defensa de las libertades individuales que tienen los demócratas. El inmovilismo es no aceptar las propuestas nacionalistas que son inaceptables desde el punto de vista de los principios y valores democráticos. Las víctimas del terrorismo son tachadas de inmovilistas porque no quieren ser vejadas y vilipendiadas, con las propuestas de la equidistancia y defienden su dignidad.

NEGOCIACIÓN: ya no se habla de negociación porque el terrorismo no busca una negociación que implicaría reconocer al otro, reconocer la pluralidad, sino pretende la exclusión y el exterminio de sus enemigos.

PAZ VERDADERA: según los obispos vascos, «la paz verdadera no consiste en la victoria, sino en el acuerdo». Esto quiere decir que la paz no sería auténtica si no se da un mayor grado de cohesión ideológica que lo normal, que la paz auténtica exige un plus, que hoy en Euskadi no es otro que aceptar las propuestas nacionalistas. Para los demócratas paz es la desaparición del terrorismo en todas sus formas y las ideologías que lo sostienen.

PAZ JUSTA: Elkarri y Gestoras por Amnistía reiteradamente han pedido a los políticos que se muevan ya que es hora de una «paz justa», sin embargo, a quien hay que pedir la paz justa es a ETA, no a los políticos. La piden a los políticos porque entienden que una paz sin contrapartidas sería una paz injusta. Subyace la idea de que la libertad gratis es injusta, y que sólo será justa cuando se consiga con contrapartidas o pagando un plus. Pero en democracia la libertad siempre es gratis, porque es su esencia misma.

RECONCILIACIÓN: la reconciliación no es 'por la paz, un Ave María', sino debe ser la superación de la contradicción entre el olvido y la memoria, por medio de la exigencia o promesa de sentar las bases de una sociedad en la que todos sean reconocidos acogiendo las diferencias y no permitiendo que existan más situaciones como las que evidencian las víctimas y su recuerdo (...).

TODOS LOS PLANTEAMIENTOS POLÍTICOS SON LEGÍTIMOS: sólo si nos situamos en un nivel abstracto es correcta esta idea, sin embargo no pueden ser legítimos, democráticamente hablando, los planteamientos políticos que en lo concreto combaten y hacen imposible la democracia. Porque los planteamientos políticos se legitiman en la medida que defienden los principios y valores democráticos, ya que no existe una legitimación democrática proveniente de la historia, el origen, la naturaleza, de la voluntad, etc.

«Mantener Álava y Vitoria será el mejor freno para el proyecto de Ibarretxe»
Acusa al PNV de tratar de «recuperar a cualquier precio» el territorio alavés y cree que un triunfo nacionalista en las municipales de 2003 llevaría a unas elecciones anticipadas
J. J. CORCUERA/VITORIA El Correo 2 Diciembre 2002

No deja de sorprender que Alfonso Alonso, el primer alcalde del PP de Vitoria, recurra a la figura de su antecesor en el cargo, José Ángel Cuerda, para apuntalar su teoría de que el PNV de Álava ha abierto una sima abismal con sus electores. «¿Dónde ese talante liberal, tolerante, de integración que siempre tuvo Cuerda?», pregunta. Considerado, a sus 35 años, como una de las principales apuestas de futuro del Partido Popular vasco, Alonso sostiene que mantener las instituciones alavesas fuera del alcance de los nacionalistas alejará el fantasma de la «ruptura y la secesión del plan de Ibarretxe».

-¿Le sorprende que el PNV haya propuesto modificar el sistema electoral de Álava para tratar de ganar al PP en las elecciones de 2003?
-Todos sabemos que la clave de las elecciones del año que viene estará en lo que ocurra en Vitoria y en Álava. Están amagando con esa modificación y espero que al final no vaya a ningún lado. Tratan de reconquistar el territorio alavés a cualquier precio. Eso es inadmisible y un desprecio a los vitorianos. Pone también de manifiesto que la voluntad del PNV no es tanto conocer la voluntad del pueblo, sino amoldarla a sus pretensiones. Se puede trampear la ley para negar la evidencia, pero no se puede obviar que hay una mayoría sólida de vitorianos que apuestan por la Constitución y el Estatuto como sus marcos de encuentro. Hacer este planteamiento en una situación como la que se vive en el País Vasco, que es de coacción, amenaza y falta de libertad, resulta profundamente inmoral. Desprecian a esta ciudad, porque no es nacionalista.

-¿Cree que ese amago pone en evidencia una cierta debilidad del PNV?
-Sin duda, constata que parten en Álava desde la posición del perdedor. Saben que no van a ganar en Vitoria y, como todo lo que les incomoda o no va en su línea, quieren acallarlo, silenciarlo y que no tenga presencia. Eso es algo que habla muy mal del talante democrático del PNV.

-¿Cree que ha sido un globo sonda o que la cosa va en serio? ¿Ve usted votando al PNV con Batasuna en el Parlamento vasco?
-Todo es posible. Pero lo que es evidente es que el PNV va en serio con su propuesta y que aprovechará cualquier momento de debilidad para sacarla adelante. Tenemos la especial responsabilidad de mantener Álava y Vitoria fuera del alcance de los nacionalistas. Será una garantía de estabilidad para el País Vasco y un freno muy serio para la proyecto de ruptura de Ibarretxe. El lehendakari quiere conducir al País Vasco por la senda de la incertidumbre. La gente no termina de creerse que vaya en serio.

-¿A qué medidas legales o políticas podrían recurrir para impedir el cambio electoral?
-Vamos a convocar un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz para que el PNV de Vitoria se pronuncie sobre la posibilidad de que el peso y el valor de los vitorianos se minimice en las próximas elecciones. Se tendrán que retratar, y veremos en qué grado ese partido se está alejando de una ciudad que gobernó durante veinte años; hasta qué punto ha cambiado y hasta qué punto se está apartando de la defensa de los intereses de los vitorianos.

-En su partido hay quienes creen que la victoria en Álava no es tan segura como en Vitoria.
-Lo que dicen las encuestas es que las elecciones en Álava van a ser muy reñidas y que, en todo caso, será el PP el que gane al PNV. Lo más importante es que no parece que vaya a estar en riesgo la mayoría constitucionalista.

-¿Qué pasaría si el PNV recuperara el poder en las instituciones alavesas?
-Se aceleraría el proceso de ruptura, y la situación de convulsión e inestabilidad en el país conduciría seguramente a elecciones anticipadas en octubre. Es el escenario más probable; iríamos camino del referéndum y de la secesión, porque significaría un aval para el proyecto de Ibarretxe. Por eso lo que ocurra en el territorio alavés es tan importante. Sé que los socialistas ven la realidad exactamente igual que nosotros.

Pragmatismo alavés
-¿Se puede decir hoy que Vitoria y Álava son menos nacionalistas que hace cuatro años?
-Son menos nacionalistas. La quiebra se ha producido entre el PNV y su base electoral. Eso, al final, tendrá una traducción en las urnas. El espíritu con el que gobernaba José Ángel Cuerda ya no existe. ¿Dónde está ese talante liberal, tolerante, de integración que siempre tuvo el alcalde Cuerda? ¿En qué manera se ha alejado el PNV de los postulados con los que gobernó Vitoria y Álava? Los alaveses somos más pragmáticos y los planteamientos mesiánicos no cuadran con la mentalidad de los vitorianos y alaveses, que es gente que siempre se ha regido mucho más por el sentido común. Sólo hay que mirar dónde están ahora los líderes históricos del nacionalismo vasco en Álava.

-¿El nacionalismo alavés es diferente al de Vizcaya o Guipúzcoa?
-El PNV de Álava no tiene ninguna autonomía con respecto al proyecto nacionalista en general del País Vasco. El que se mueve, no sale en la foto. No se ha permitido que exista un nacionalismo alavés que no apueste por la ruptura. No se ha permitido el proyecto de Emilio Guevara, que fue expulsado del PNV. Guevara no se ha vuelto loco ni piensa de una manera sustancialmente distinta de como ha pensado siempre.

-Volverán a necesitar el apoyo de los socialistas. ¿Se fía de ellos?
-No es que nos necesitemos, es que, además, queremos que haya un proyecto común. Somos dos partidos muy diferentes y, en estos cuatro años, hemos realizado un esfuerzo de diálogo para llegar a acuerdos en los asuntos más importantes. Los concejales del PSE, del PP y UA venimos al Ayuntamiento con escolta; los demás, no. Es decir, que hay cuestiones que son más importantes que las diferencias que podamos tener.

-¿Cree que los socialistas buscan el momento idóneo para volver a pactar con los nacionalistas?
-El PNV está esperando nuestro momento de debilidad, de fractura o de división. Somos partidos que competimos en España. También denunciamos la incoherencia y la falta de madurez en el discurso del PSOE. Nos gustaría que nos explicaran cómo encaja el discurso de Maragall con el de Rodríguez Ibarra. En los socialistas alaveses he encontrado responsabilidad y esfuerzo de negociación, consenso, diálogo y estabilidad. Nosotros también hemos puesto todo de nuestra parte. Quizá sea por ese talante de los alaveses, que queremos que las cosas nos vayan bien, que haya estabilidad y que se pueda trabajar. Lo hemos hecho a la alavesa.

-El lehendakari también es alavés.
-Pues parece que se ha olvidado de sus orígenes.

-Javier Rojo se propone ganar para después tender la mano a los nacionalistas y crear una especie de gobierno de concentración.
-Parece más bien la expresión de una idea que repite Javier, que es la de que en este país hay que contar con los nacionalistas. Nosotros planteamos una alternativa que, en ningún caso, es contra los nacionalistas. No hemos gobernado contra nadie en Álava; nadie ha sido perseguido, los nacionalistas no viven aquí en una situación de presión, persecución o miedo. En cualquier caso, creo que la situación no está para gobiernos de concentración y que lo que se necesitan son distintas alternativas de gobierno sobre las que se pueda elegir.

-¿Por qué tienen tanto temor a que los socialistas traten de buscar un espacio propio, despegado del PP?
-Tenemos a ETA y la determinación de acabar con ella. Tenemos además a un PNV que antepone a todo ello la presentación de un proyecto de soberanía, que busca la secesión y la ruptura, que desprecia el marco político y quiere romper con las reglas de juego. En estas condiciones creo que es muy complicado que el PSE pueda llegar a un acuerdo con los nacionalistas. El PNV tendría que dar un giro de 180 grados para poder llegar a pactos con ellos y con nosotros.

«Sentido común»
-¿Comparte la estrategia de su partido de no acudir a las citas de Ibarretxe? ¿Piensa que con el PNV en este momento es mejor no hablar?
-Hemos querido cuidar la relación entre las instituciones y en algunas materias existe una buena cooperación. En el peor momento de las relaciones entre el PP y el PNV se renovó con carácter indefinido el Concierto Económico. Desde el punto de vista del partido, entiendo que es muy duro hablar con el lehendakari en el mismo sillón en el que al día siguiente va a estar sentado Batasuna. Eso es lo que deslegitima ese pretendido diálogo que plantea el Ibarretxe.

-¿Cree que el lehendakari podrá sacar adelante su plan soberanista?
-Creo que no. De lo que no tengo ninguna duda es de que será el sentido común el que saldrá adelante. Lo importante es que vayamos quitando espacio al terror, que eliminemos a ETA, que la saquemos de las instituciones, que no la financiemos con dinero público. Ese es el camino. En la medida en que haya menos ETA, habrá una oportunidad para la libertad en el País Vasco y tendremos la posibilidad de presentar una alternativa más asentada en la sociedad.

-Si la política nacionalista siguiera por el mismo derrotero, ¿sería partidario de sacar a Álava de Euskadi?
-Vitoria no tiene mucho sentido si no es con sus ciudades hermanas de Bilbao y San Sebastián. No funcionaría. Álava tampoco funcionaría fuera del País Vasco, ni Euskadi fuera de España. Todo es una 'boutade', llevar las cosas a una reducción al absurdo. Lo que tenemos que defender es la integración, la cohesión, la amistad y la buena vecindad.

Los editores de EE.UU., a la «caza» del libro en español en Guadalajara
EFE ABC 2 Diciembre 2002

Las letras española se afianzan en Estados Unidos de la mano de miles de lectores de origen hispano que han convertido esas obras en sus «señas de identidad»

MÉXICO. La Feria del Libro de Guadalajara, que ayer vivió su segundo día, es uno de los grandes escaparates para los buscadores de «joyas literarias» procedentes de Estados Unidos. Las ventas actuales y las crecientes expectativas para los próximos años han hecho que algunos gigantes editoriales como HarperCollins, Random House-Mondadori y Simon & Schuster hayan abierto departamentos importantes con libros en español. «EEUU se está convirtiendo en un país bilingüe. Ya es multiétnico y multicultural, también bilingüe», dice el escritor Jorge Ramos, autor de «Atravesando Fronteras». Este periodista recuerda que los medios de comunicación en español, «que hace dos décadas estaban para muchos orientados a desaparecer», se han afianzado y ya hay tres cadenas de televisión en español y más de un centenar de programas de radio muy consolidados. A su juicio, lo propio de los millones de hispanos-estadounidenses, el 13 por ciento de la población del país, «es que nueve de cada diez hablan en su casa español». Aclara que ello no significa una renuncia a la asimilación cultural, la apuesta del Gobierno federal y de la mayoría de los estatales en los últimos años, sino más bien «una reconquista».

«O nadas o te hundes»
Sin embargo no todos los escritores e intelectuales están convencidos de que el libro en español sea tan vendible. El profesor de la Universidad de California y experto en literatura latinoamericana, Seymour Menton, explica que la política académica de «sink or swim» («o nadas o te hundes») impulsada en Estados y California donde a los inmigrantes se les coloca en clases en inglés desde que llegan, han hecho daño al libro en español y podrían frenar su ascenso. «Me opongo a ellas. Creo que son injustas», apostilla.

Menton recuerda que es la clase social de los inmigrantes, no su poder adquisitivo, la principal causa de que algunos de ellos no lean, por lo que justifica que la literatura iberoamericana quede relegada a un segundo o tercer plano frente a otros libros como los «best-seller» o los de autoformación con algún componente práctico. Admite que «cualquier gran escritor en español tiene las puertas abierta en este gran mercado desde que Borges y García Márquez irrumpieron en él en los años sesenta».

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