AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 7 Diciembre  2002
Cita engañosa
Editorial ABC 7 Diciembre 2002

Constitución y bandera
Editorial ABC 7 Diciembre 2002

Los ritmos de Ibarretxe
TONIA ETXARRI El Correo 7 Diciembre 2002

¿A favor de quién está Ibarretxe
Germán Yanke Libertad Digital  7 Diciembre 2002

El miedo del PNV
Editorial  El Ideal Gallego 7 Diciembre 2002

Injustificado
Cartas al Director El Correo 7 Diciembre 2002

Los sindicatos piden que el euskera no sea requisito para ser profesor en el País Vasco
Vasco Press - Bilbao.- La Razón 7 Diciembre 2002

IU se sumó a los nacionalistas en su desprecio al homenaje a la bandera
J. P. - Madrid.- La Razón 7 Diciembre 2002

«La propuesta de Ibarreche no cabe en nuestra Carta Magna»
Antonio Regalado La Razón 7 Diciembre 2002

Jiménez de Parga aclara a Ibarretxe y Maragall que sus modelos de estado no caben en la Constitución
Agencias Libertad Digital  7 Diciembre 2002

Libros bajo control
José CLEMENTE La Razón 7 Diciembre 2002
 

Cita engañosa
Editorial ABC 7 Diciembre 2002

SOBRE la manifestación convocada por el lendakari Ibarretxe para el día 20 en Bilbao, con el lema «ETA fuera», están justificadas todas las reservas habituales que provocan las iniciativas nacionalistas. El temor a que la convocatoria tenga doble fondo no es gratuito, porque se produce en el contexto de una estrategia general nacionalista cuyo objetivo prioritario no es acabar con ETA, sino impulsar la propuesta de soberanía compartida o de libre adhesión. Perder la perspectiva de lo que realmente quieren el PNV y el Gobierno de Ibarretxe es un error que se paga con el desenfoque de sus verdaderas intenciones. En relación con ETA, el nacionalismo vasco ha demostrado que hace, en términos políticos, un uso alternativo de su violencia. Durante los meses en que la banda terrorista no ha cometido atentados, el PNV propaló la idea de que se trataba de una «tregua tácita» alimentada por la propuesta soberanista. El PNV enjugaba la iniciativa del lendakari con una apariencia de paz de hecho. Ahora, después de que ETA hiciera estallar un coche bomba en Santander y de que la banda terrorista emitiera un comunicado en el que acusaba al PNV de provocar «la guerra» y la sumisión al Estado con la propuesta de libre adhesión, la maquinaria propagandística del PNV presenta la iniciativa de Ibarretxe como un argumento contra ETA. Así que la soberanía sirve para una cosa y para la contraria.

Por eso no es creíble el repentino afán movilizador del nacionalismo contra ETA, salvo como acto de inquebrantable adhesión a la propuesta del lendakari, que ha sido el objeto de las críticas terroristas. No sería la primera vez que, con el pretexto de denunciar a ETA, el nacionalismo cierre filas frente a los constitucionalistas, como efecto colateral. Así ha sucedido en ocasiones muy significativas y el PNV no olvida la manifestación del pasado mes de octubre, en San Sebastián.

Frente a estos reclamos tan engañosos, populares y socialistas hacen bien en tomar mucha distancia del lendakari. Los lemas fáciles siempre generan conformidades rápidas, pero en la situación política vasca importan más los efectos a medio plazo y los mensajes subliminales que los discursos rutinarios. PP y PSE ya tienen antecedentes de cómo el nacionalismo ha manipulado sus gestos de buena voluntad cada vez que se incorporaban a alguna de las múltiples romerías por el diálogo organizadas por Ibarretxe. La manifestación del día 20 puede acabar cubierta por el manto de la propuesta de libre adhesión y todo el que esté debajo puede ser confundido. Algo muy poco recomendable a seis meses de unas elecciones que los nacionalistas quieren convertir en la primera piedra de la consulta por la autodeterminación.

Constitución y bandera
Editorial ABC 7 Diciembre 2002

EL hombre es un animal simbólico. El lenguaje humano es un sistema de símbolos. No es posible desdeñar el valor que lo simbólico tiene para la constitución de la identidad personal. Un símbolo es una convención que está en lugar de otra realidad a la que representa. Entre ellos se encuentran los símbolos de pertenencia u origen. A ellos pertenecen las banderas. Decir que un pedazo de tela no merece ningún respeto es una boba trivialidad, pues no es la tela la que reclama respeto, sino la realidad nacional o cívica que ella representa.

La Constitución, que ayer cumplía 24 años de vida, y que ha presidido y permitido la etapa más estable y fecunda de la historia política de la España contemporánea, establece en su artículo 4.1 que «la bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas». Y en el 4.2, «los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Éstas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en los actos oficiales». Más tarde, una ley de 1981 reguló el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas.

Las banderas no son pasto de los nacionalismos, sino atributos y símbolos del patriotismo, de la adhesión a la tierra, a la nación y a la comunidad política a la que pertenecemos. Por eso, la valoración de la bandera mide con bastante exactitud el estado del patriotismo y del sentimiento nacional. Entre nosotros, más allá de la validez de la expresión «patriotismo constitucional», lo cierto es que el patriotismo se asienta, además de en la continuidad con un proyecto histórico secular, en la adhesión a los valores democráticos y liberales que encarna la Constitución. Hoy amar a España y amar la libertad son la misma cosa. En este sentido, la bandera puede ser, y de hecho es, un factor de cohesión social y de expresión de la afirmación de los principios constitucionales que conforman el orden jurídico democrático y liberal. Son precisamente los que se oponen, ya sea de manera pacífica o a través del terrorismo criminal, a esta realidad de España los que desprecian y denigran a la bandera, a veces, con la pasividad cómplice de los acomplejados o de los ignorantes. Los colores de nuestra bandera son los de la enseña catalano-aragonesa, y fue adoptada como bandera nacional por Real Decreto de 27 de mayo de 1785. Un poco antes, pues, del comienzo del régimen del general Franco. Su vinculación con el franquismo sólo puede proceder de la ignorancia o de la mala fe.

No estamos ante una querella de banderas, pero sí ante algún caso de apropiación particularista y, desde luego, ante claros incumplimientos de la ley. Nadie, ni el Gobierno, debe ni puede apropiarse de los símbolos comunes. Pero también es cierto que la exhibición y el respeto no entrañan apropiación. La organización de actos de homenaje a la bandera no puede llevarse a cabo de manera unilateral por el Gobierno sino que deben integrar a todas las fuerzas políticas. Por otra parte, los Ayuntamientos y Comunidades que incumplan la Constitución deben ser forzados a cumplirla. Lo que ha de imperar es el buen sentido y la aplicación de la Constitución y de la ley que regula el uso de las banderas. El cumplimiento de la ley es la mejor manera de acabar con disputas y polémicas. A nadie se le puede obligar a sentir algo o a adherirse emocional o racionalmente, pero sí a cumplir la ley. No es posible respetar la Constitución sin respetar la bandera.

Los ritmos de Ibarretxe
TONIA ETXARRI El Correo 7 Diciembre 2002

Con la experiencia adquirida en las dos legislaturas, el lehendakari ha apostado por manejar su propio ritmo. Y si en cuestión de prioridades políticas (acabar con ETA o que los vascos podamos ser lo que nos dé la gana) empezó algo liado y después del asesinato de Buesa, más bien agarrotado y lento, deshojando la margarita preguntándose si se podía defender los proyectos políticos mientras persistiera la amenaza de ETA sobre los no nacionalistas, fue cambiando. Desde que anunció que iba a decir a la banda terrorista algo «muy contundente» -«ése no es el camino»- hasta la convocatoria de la manifestación del día 22 con el lema 'ETA kanpora', el laberinto por donde nos ha intentado llevar el lehendakari ha sido ciertamente tortuoso. Recapitulemos.

Si nos situamos en el último año electoral (2001), podemos concluir que los escenarios promovidos por Ibarretxe son, prácticamente calcados. Un mes antes de que comenzara la contienda autonómica, el lehendakari movilizó a la ciudadanía vasca con un lema mucho menos radical que el de ahora: «Sí a la vida, sí al diálogo» que cosechó la adhesión de todos los partidos democráticos menos el PP. Porque el PSE de Redondo participó a condición de que la marcha discurriera en silencio. Ahora, en plena promoción de su plan, tan contestado por otra parte, y a cinco meses de las próximas elecciones, ha tenido la reacción aparentemente más 'rapidilla' de toda su trayectoria. Una rapidez que nada tiene que ver con la improvisación.

¿Por qué ahora esta manifestación? se pregunta la oposición, que recurre al calendario. Dos meses sin atentados mortales y con una disminución notable de la kale borroka desde que Garzón empezó con su acoso judicial al entramado de ETA. Ibarretxe, en cuanto se produce el atentado en Santander y ETA difunde su comunicado, convoca la manifestación para exigir que la banda se disuelva como por arte de magia. Independientemente de las primeras reacciones un tanto ingenuas (la de Iturgaiz demuestra que es tan generoso que su corazón le dijo, antes que su cabeza, que debe estar en todas las manifestaciones contra el terrorismo), la oposición no las tiene todas consigo. Y dice que el Gobierno vasco, donde no encuentra soluciones propone movilizaciones. La convocatoria, realizada de forma unilateral, le huele a 'tufillo' electoral y la acoge con reservas.

¿Por qué no la anunció cuando contó su Plan al Parlamento? Si como dice el lehendakari este pueblo ha exigido infinidad de veces a ETA que desaparezca ¿por qué se repite? ¿No sería mejor pasar a la acción y colaborar con otros poderes, el Legislativo y el Judicial, para contribuir a su desaparición? Preguntas sin respuesta que no figuran en el cuestionario buzoneado por el lehendakari a quien nada ni nadie le parará. Ni siquiera la lotería del día 22; fecha elegida para la manifestación.

¿A favor de quién está Ibarretxe?
Germán Yanke Libertad Digital  7 Diciembre 2002

Prometió el presidente del Gobierno vasco la paz. Criticó el PNV la política antiterrorista del PP diciendo, con absoluto descaro, que no había logrado, en seis años de gobierno, que ETA desapareciera. Arremetió contra el PSOE por su "seguidismo" a lo que, en su fatuo (y falso) lenguaje era el "inmovilismo" del Gobierno de Aznar. Las condenas al terrorismo eran lógicas pero no bastaban porque no solucionaban nada. Había que ser valientes y, para conseguir la paz, no cabía otra solución que poner en marcha su plan. Un plan secesionista, aunque se niegue, aunque sea gradual.

Ibarretxe se permitió, a continuación, interpretar el brillo de los ojos de los ciudadanos del País Vasco y, con ese fundamento, pontificó sobre la ilusión que producía su estrategia, porque se conseguiría la paz. En su último viaje a América se ha referido al fin de la violencia como un desideratum indiscutible de su política, ya que ETA se quedaría sin argumentos. La parálisis temporal de la banda se convertía, en el argumentario peneuvista, como el no va más del éxito. Todos se plegarían, terroristas y constitucionales.

Pero, en menos de veinticuatro horas, ETA coloca una bomba en un aparcamiento en Santander y da a conocer un comunicado en el que desbarata las promesas antidemocráticas de Ibarretxe. Si creía que su plan iba a calmar a la fiera, quedaba muy claro que la raíz del terrorismo vasco no es la reclamación de una competencia más, sino el totalitarismo de su ideología liberticida. Era una evidencia que ninguna retórica, y menos la de Ibarretxe, podía ocultar.

Y, ante la reaparición violenta y literaria de ETA, Ibarretxe nos propone ahora una manifestación contra ETA. "ETA kampora" (ETA fuera), dice, pero ¿fuera de qué? Porque lo lógico –y lo necesario para sumar a su iniciativa a los defensores de la libertad– sería retirar al mismo tiempo un plan que quiere dejar fuera a la mitad no nacionalista del País Vasco. Hay que estar contra ETA, pero no porque no se crea el plan de Ibarretxe, que no se lo cree nadie, sino porque se defienden las libertades, los derechos humanos, a las víctimas de su barbarie. No se trata, por tanto, de dejar a ETA fuera del plan secesionista, sino de eliminarla definitivamente.

El PNV viene cediendo ante el terrorismo para conseguir, de una vez, su proyecto soberanista y el fin de la violencia. Si ve ahora que un terrorista es siempre un terrorista, no puede tener la indecencia de pedir el apoyo de los constitucionales ante el desprecio que le muestra ETA, sino ponerse de su lado, retirar el plan, renegar de la colaboración con los sicarios de la banda. Y debe tener en cuenta que, como demuestran las investigaciones judiciales y avala el sentido común, ETA es también su brazo "político", sus colaboradores y apoyos, su sustento económico en un claro sistema de crimen organizado. Ibarretxe debería aclarar también si esa es la ETA que hay que dejar fuera o si se trata sólo de pretender engañarnos y le acompañemos en su lucha retórica contra cualquier impedimento a su lamentable proyecto político.

Si retira el plan, si explica que la ETA que hay que eliminar es la que la realidad constata, si se pone del lado de las víctimas, si asegura que el País Vasco ha de ser gobernado con el acuerdo con PP y PSOE y no con el de los asesinos, yo seré el primero en estar con él en la manifestación convocada. Pero sólo en ese caso.

El miedo del PNV
Editorial  El Ideal Gallego 7 Diciembre 2002

Mientras en Madrid se celebraba el aniversario de la Constitución, a unos cuantos cientos de kilómetros, el líder de la ex Batasuna -ahora Socialista Abertzaleak (SA)-, Arnaldo Otegi, arremetía contra Ibarretxe e insistía en denostar la Carta Magna. José María Aznar sigue empeñado en mantener el llamado bloque constitucionalista, el que defiende a ultranza la vigencia del texto fundamental y de los estatutos de autonomía, frente a quienes se dejan seducir por veleidades secesionistas o buscan dar un nuevo giro de tuerca a los traspasos competenciales. Pero el problema, por muy justas que sean las reivindicaciones de estos últimos, es que España vive sumida en un estado, cuando menos, de semi excepción. El hecho de que buena parte de los vascos no puedan expresar libremente su opinión o militar en una determinada formación política demuestra que hay zonas en las que todavía no se cumplen algunos de los derechos fundamentales e irrenunciables de todos los ciudadanos, recogidos en el texto de la propia Constitución. Eso y la complicidad del PNV, que, pese a la convocatoria de marcha contra ETA realizada por Ibarretxe, con su ausencia de los actos oficiales de conmemoración, no hace más que avalar a quienes como Otegi buscan un enfrentamiento abierto contra el Estado. Tal vez lo único que mueva a los hombres de Arzalluz a mantener su postura sea el miedo. Al fin y al cabo, con su actitud han conseguido que Batasuna advierta a sus cachorros que el enemigo es otro. Su frase “Salir a la calle contra los fascistas, no a pegarnos entre nosotros” no deja de ser una amenaza para casi todos. El PNV queda excluido

Injustificado
Fernando Sánchez Rodríguez/Bilbao Cartas al Director El Correo 7 Diciembre 2002

Leo que el presidente Ibarretxe es el único mandatario de la España de las autonomías que no ha asistido a los recientes actos de homenaje a las víctimas del terrorismo. Quizás no sepa el señor Ibarretxe que Guipúzcoa encabeza el ránking de las provincias españolas por número de asesinatos de la banda criminal, con más de 300 muertos; que Vizcaya le sigue con más de 200; y que en el quinto puesto está Álava, y en medio, Madrid y Barcelona. Baste recordar la carnicería de Hipercor, cuando el sanguinario 'Ternera' dirigía la banda. Es decir, más de dos tercios de los casi 900 muertos causados por el terrorismo nacionalista han regado con su sangre la tierra vasca; las víctimas han sido ciudadanos anónimos, policías de todos los colores y uniformes, concejales, empresarios, políticos constitucionalistas, entre ellos un ex vicelehendakari ... pero el señor Ibarretxe no tiene ni un solo minuto para ellos; los muertos de ETA le sobran, parece como si, en expresión suya, esos muertos le 'pusieran palos' en la única rueda, y medio pinchada, con la que pretende circular por la vía soberanista hacia, probablemente, ninguna parte.

Los sindicatos piden que el euskera no sea requisito para ser profesor en el País Vasco
Vasco Press - Bilbao.- La Razón 7 Diciembre 2002

La Federación de Enseñanza de UGT-Euskadi ha solicitado en una carta al viceconsejero de Educación del Gobierno vasco, Koldo Arrese, que, con carácter de urgencia, anule y deje sin efecto la exigencia del perfil lingüístico para acceder a la convocatoria de la oferta pública de empleo (OPE) 2003, para 1.500 plazas, ya que impide a miles de profesores vascos presentarse a la misma por no tener el euskera acreditado.

UGT propone, además, que la OPE sea abierta a todo el profesorado y que aquellos que obtengan plaza adquieran el compromiso de adquirir en 3 años el perfil lingüístico 1 (PL1) y en 5 años el perfil lingüístico 2 (PL2). En su escrito al viceconsejero, el secretario general de Enseñanza de UGT-Euskadi, Luis Santiso, le advierte que en esta convocatoria se han introducido elementos «coactivos» para la acreditación lingüística. Ello impide, según indica, participar en la OPE a profesores que no tengan euskera acreditado, lo que supone en su opinión un conjunto de actuaciones no ajustadas a derecho, realizadas por la propia administración educativa.

Negociación previa
UGT recuerda que los cambios y las modificaciones sobre el sistema de acreditación de perfiles establecidos en OPE anteriores, deben ser previamente negociados por la parte sindical en la Comisión de Perfeccionamiento y Capacitación Idiomática o, en su caso, en la Comisión Técnica de Planificación, convocatoria que se pide expresamente al viceconsejero.

Santiso advierte así mismo que la posición de este sindicato no es en ningún caso contraria al euskera sino a la forma discriminatoria que supone su utilización para buena parte de la población vasca. «La participación en el concurso-oposición debe ser una opción libre y voluntaria del profesorado y la acreditación lingüística debe ser facilitada, ya que siendo una exigencia del sistema, esta no debe discriminar, sino facilitar su cumplimiento», añade.

IU se sumó a los nacionalistas en su desprecio al homenaje a la bandera
Rudi, Lucas y Trillo presidieron el acto, al que fueron diputados de PP y PSOE
Izquierda Unida se sumó ayer a CiU en su desprecio al homenaje a la enseña nacional que ayer tuvo lugar en Madrid con motivo del aniversario de la Constitución. Al acto, que estuvo presidido por la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, el presidente del Senado, Juan José Lucas; y el ministro de Defensa, Federico Trillo, acudieron los miembros de las Mesas de ambas Cámaras, excepto los miembros de IU y Convergència.
J. P. - Madrid.- La Razón 7 Diciembre 2002

Luisa Fernanda Rudi, Juan José Lucas y Federico Trillo presidieron ayer en los Jardines del Descubrimiento de la Plaza de Colón de Madrid el acto de homenaje a la enseña nacional con motivo de XXIV aniversario de la Constitución. En la ceremonia también estuvieron presentes miembros del Grupo Parlamentario Popular y Socialista de las Mesas de ambas Cámaras. Sin embargo, IU y CiU, que también cuentan con representantes en los órganos de gobiernos del Congreso y el Senado, no acudieron al acto, al igual que otros grupos parlamentarios como PNV o CC.

Por el PP asistieron las vicepresidentas primera y tercera del Congreso, Margarita Mariscal de Gante y Soledad Becerril; los secretarios Gabriel Mato y María Jesús Sainz, así como el vicepresidente primero del Senado, Alfredo Prada, y la secretaria primera, María Eugenia Martín Mendizábal. La vicepresidenta segunda, Amparo Rubiales, y el secretario primero, Joan Oliart, ambos de la Cámara Baja, representaron al Grupo Socialista.
La representación militar la ejerció el Jefe del Estado Mayor del Aire, el general Eduardo González-Gallarza, que recibió a Trillo a su llegada a la plaza de Colón, donde también le aguardaban 130 efectivos, compuestos por una escuadra de gastadores y tres secciones de militares profesionales pertenecientes a la Base de Getafe, acompañados por la banda de música.

Tras los actos protocolarios, y una vez que Trillo saludó a los presidentes del Congreso y el Senado, se procedió al izado de la bandera mientras sonaban los acordes del himno nacional. La bandera, que para su izada precisó la ayuda de diez soldados, tiene una superficie de 294 metros cuadrados y ondea desde un largo mástil situado en la parte opuesta donde se levanta el monumento a Colón. Tras el izado, la Banda de música interpretó nuevamente el himno. A continuación, toda la dotación militar desfiló ante las autoridades.

Esta es la primera ocasión en la que el homenaje a la bandera se desarrolla bajo la nueva fórmula que el Gobierno acordó con el PSOE y el Ayuntamiento de Madrid el pasado 26 de noviembre, después de la controversia suscitada por el acto inaugural que tuvo lugar el 2 de octubre, y que, en principio, se iba a repetir el último miércoles de cada mes.

El día de la Constitución será una de las cuatro fechas en la que se rendirá homenaje a la enseña nacional, junto al 12 de octubre, día de la Fiesta Nacional; el 15 de mayo, fiesta de San Isidro (patrón de Madrid) y el 24 de junio, onomástica de Su Majestad el Rey.

«La propuesta de Ibarreche no cabe en nuestra Carta Magna»
GABRIEL CISNEROS, Padre de la Constitución
Cisneros es el único diputado en activo de los siete padres de la Carta Magna. Cree que nuestra Constitución debe ser un referente para la que está elaborando la Unión Europea.
Antonio Regalado La Razón 7 Diciembre 2002

Cisneros habló para Radio Nacional con motivo del aniversario de la Constitución.Casi cinco lustros después de la aprobación de nuestra ley de Leyes, ¿cuál es la salud de nuestra norma fundamental? Con el paso del tiempo, ¿podría haber sido redactada de otra manera?

¬ Yo veo la Constitución flamante. Tiene una fortaleza de la que, sin duda, hace 24 años carecía porque se ha producido un fenómeno de impregnación constitucional y de interiorización de los valores en la sociedad española, probablemente no de forma racional. No quiero decir que los españoles salgan a la calle gritando «¿Viva la Constitución!», pero creo que se ha producido una idea nueva de los derechos individuales como la libertad, la justicia y el pluralismo que determinan un fuerte enraizamiento de la Constitución en el sentimiento colectivo. En cuanto a si podría haber sido de otra manera, naturalmente. Incluso existió el peligro de que fuera de otra manera. Este texto es el primero que no supone la imposición, la coacción de media España sobre la otra media. Esta es la Constitución de la concordia, de la reconciliación.

¬ De los siete padres de la Constitución (Fraga, Herrero de Miñón, Pérez Llorca, Solé Tura, Peces Barba y Miguel Roca) sólo Manuel Fraga y usted siguen en la brecha. ¿Es cierto que el visto bueno a cada punto y coma del texto tenía que llevar el «placet» de Fernando Abril Martorell y de Alfonso Guerra?
¬ Eso es históricamente cierto. Nosotros, los siete ponentes constitucionales, elaboramos, «ex-novo», un anteproyecto al que se presentaron centenares de enmiendas. En toda esa fase, la ponencia fue enteramente soberana. Y es en el momento en el que empieza a tomar cuerpo la posibilidad de que la Constitución salga adelante con los votos del UCD y de AP, excluyendo a la izquierda y a los nacionalismos, cuando intervienen el desaparecido Abril Martorell y el vicesecretario del PSOE, Alfonso Guerra; retoman el pulso de los debates, se cambia el método de trabajo (recuérdense las cenas en el restaurante José Luis) y es justo que mencionemos los nombres de Abril y Guerra.

¬ Aceptar la Monarquía y la bandera como ejes de la reconciliación nacional supuso una importante cesión de la izquierda. ¿En qué cedió la derecha?
¬ Bueno, la derecha cedió en un Título I que es muy garantista y en una interpretación expansiva de los derechos y libertades. Hubo equilibrios en las cesiones. Yo tengo que reconocer públicamente que la aceptación de la monarquía y de la bandera hay que atribuírselas al PCE y, en especial, a Santiago Carrillo, porque el anticomunismo era un elemento vertebral del régimen anterior; digo más: era un elemento de legitimación ideológica y social y, en ese sentido, Carrillo tuvo sagacidad y generosidad. ¿Lástima que sus herederos actuales se empecinen en actitudes montaraces¿

¬ Hablemos del Título VIII, el que consagra la España de las Autonomías. ¿Cabe en este apartado la propuesta del señor Ibarreche? ¿Y los postulados federalistas de la Declaración de Barcelona?.
¬ Vamos por partes: del Título VIII no es fácil deducir un modelo acabado de Estado, eso es cierto. Lo que ocurre es que estos casi cinco lustros de «praxis constitucional» han colmado con creces aquellas insuficiencias. Tuvimos enormes dudas en aquel momento. Es más: en los debates del Artículo 2 y en el Título VIII gastamos los mejores momentos de los debates... Las demandas nacionalistas estaban ahí. El resultado es que nuestro país tiene unos niveles de descentralización más intensos que los de países federales.
 
¬ En su opinión, ¿no falta una ley para decir: hasta aquí hemos llegado en las transferencias?
¬ Lo que hace falta son decisiones de gobierno consensuadas para articular la coordinación. ¿Reformas? Pequeñas.
Tenemos un texto del siglo XXI. En la Constitución de 1978 no cabe un proyecto como el del señor Ibarreche, pero no sólo en nuestra Carta Magna; en ninguna otra. Mire usted, el titular de la soberanía es «El pueblo español», no una parte. Por tanto, no hay fragmentación posible de la soberanía y, si se invocan los derechos históricos, tendrán que justificar en esos derechos el de secesión: y eso es una enorme falsedad. Además, la propuesta del Partido Nacionalista Vasco está contaminada por la mácula del terror. Punto. El federalismo asimétrico, sencillamente, no lo entiendo, y la España plurinacional es un concepto académico que no está superado por el Estado autonómico. El Tratado de Maastricht obligó a cambios esenciales en muchos textos comunitarios; nosotros apenas la retocamos porque su vigencia nos permitió diseñar un texto moderno, un texto del siglo XXI.

Jiménez de Parga aclara a Ibarretxe y Maragall que sus modelos de estado no caben en la Constitución
Agencias Libertad Digital  7 Diciembre 2002

Manuel Jiménez de Parga considera que la Constitución “es muy clara en su definición del Estado de las Autonomías” y que “no cabe ningún tipo de federalismo” en la Carta Magna. Aclaración al socialista Maragall y también al lehendakari, al que recuerda que un estado libre asociado es "imposible".

El presidente del Constitucional ha explicado, en declaraciones a Onda Cero, que el federalismo tienen unos principios esenciales “que no caben en la Constitución española”. Salía así al paso de la propuesta del socialista Pasqual Maragall, que propugna una España federal como modelo de estado, pero también respondía al plan separatista de Ibarretxe. A este respecto, Jiménez de Parga ha recordado que la idea de un estado libre asociado, como Puerto Rico, es “imposible” ya que es una fórmula muy distinta al modelo de la Constitución. Y ha matizado que la tesis de que el federalismo asimétrico “emana” de la propia Constitución es “un poco exagerada” porque “la Constitución española es clara en su definición del estado de las autonomías”.

El presidente del TC ha reconocido que durante la conmemoración del vigésimo cuarto aniversario de la Constitución aprovechó para hablar con Aznar y Rodríguez Zapatero para informarles de “un problema que hay en el Tribunal Constitucional”: la designación de un nuevo magistrado tras la renuncia presentada, este jueves, por Fernando Garrido, a causa de sus problemas de salud. Garrido se incorporó al Tribunal Constitucional en diciembre de 1998. Su sucesor en el TC tendrá que ser elegido por el Senado, ya que fue la Cámara Alta la que en su día aprobó su elección.

Libros bajo control
José CLEMENTE La Razón 7 Diciembre 2002

Las Cortes aragonesas han aprobado una proposición no de ley en la que instan al Ejecutivo de Marcelino Iglesias a que controle el contenido de los libros que hablen de los trasvases hidráulicos. Debe ser para que los niños aprendan, desde su tierna infancia, que hay alguna cosa por la que morir, y que, por tanto, cuando se hable de agua, en Aragón, se ha de hacer de forma «bien entendida», no vaya a ser que se nos vuelvan solidarios y acepten que el líquido elemento llegue a todo aquel que tenga sed. Con el río Ebro a 15 centímetros de desbordarse y un caudal que dejará en el mar en tan sólo unos días el equivalente al transvase, nos encontramos con la diputada del PAR, Blanca Blasco, pensando en lo que dicen los libros sobre los trasvases, cosa que cualquier día y en un ataque de celo profesional es capaz de planteárnoslo sobre los túneles que conectan Aragón con Francia, las estaciones de invierno, el turismo rural de su comunidad o los rayos ultravioleta sobre los Monegros. Entiendo el sentido de pertenencia que la mentada tiene sobre los hechos naturales, pero como bien dijo el gran jefe indio al gran jefe de los casacas azules es imposible poner ventanas a los bosques, dueños al aire y fronteras a los ríos, que son de todos, nazcan o mueran junto a nosotros o lejos de donde nacimos.

Pensaba yo ¿y, cuán equivocado estaba!, que los dogmatismos educativos y la manipulación de determinados textos escolares era sólo cosa de algunas ikastolas, esas de Ibarreche donde entre mates y geografía te cuelan de rondón cómo hacer un cóctel molotov en las prácticas de física y química. Ahora veo que no. Aragón se suma porderecho propio, si decide poner en marcha lo aprobado por su parlamento, a esa lista de comunidades donde la historia es de quien gobierna, no de la historia misma. Una pena que me alivia en cierto modo ese ejército de voluntarios, la mayoría de ellos procedentes de todos los rincones de la piel de toro, que ha marchado sobre Galicia para luchar contra la marea negra del «Prestige». Menos mal que vemos al final de la película a los jóvenes capaces de discernir entre el discurso político y el deber ciudadano. Los gallegos son más queridos y apreciados que nunca, porque frente a la desgracia salen los mejores y anidados sentimientos de las personas, como es del agua, para quien la necesita.

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