AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 9  Diciembre  2002
Colegios navarros denuncian que Ibarreche intenta su «anexión» ofreciéndoles servicios en euskera
Redacción - Madrid.- La Razón 9 Diciembre 2002

La Pompeu Fabra deberá incluir el castellano en sus programas
E. BARRERA ABC (Cataluña) 9 Diciembre 2002

Mentes deformadas
Editorial El Ideal Gallego 9 Diciembre 2002

¿De qué ETA hablamos
Germán Yanke Libertad Digital  9 Diciembre 2002

Ibarretxe y Eta
Iñaki EZQUERRA La Razón 9 Diciembre 2002

La excusa de la paz
FLORENCIO DOMÍNGUEZ/ El Correo 9 Diciembre 2002

Basta ya denuncia la intención del PNV de imponer la doble nacionalidad a los vascos
M. ALONSO ABC 9 Diciembre 2002

Carmen Leal:«Los nacionalistas utilizan la escuela como instrumento de adoctrinamiento político»
ÁNGEL MARÍN ABC  9 Diciembre 2002

JOSÉ LUIS DE LA GRANJA , HISTORIADOR «Las bases históricas del plan Ibarretxe son míticas»
LUIS SALA/BILBAO El Correo 9 Diciembre 2002

El pulso español-inglés
José María CARRASCAL La Razón 9 Diciembre 2002

Colegios navarros denuncian que Ibarreche intenta su «anexión» ofreciéndoles servicios en euskera
Redacción - Madrid.- La Razón 9 Diciembre 2002

Colegios de Navarra han denunciado ante las autoridades de su comunidad que el Ejecutivo vasco, que preside Juan José Ibarreche, está intentando recabar datos internos de sus centros, algo que se está llevando a cabo mediante el envío de cuestionarios que acompañan a una oferta para instalar un sistema informático en euskera. Fuentes del Gobierno navarro informaron a Servimedia de que al menos 8 colegios se han dirigido a los responsables del área educativa para quejarse de la oferta y de la petición de información que se están realizando sin ninguna consulta previa a las autoridades navarras. Las fuentes aseguraron que varios de los centros educativos que han presentado esta queja se encuentran en Pamplona o en los alrededores de esta ciudad, algo que ha sorprendido especialmente al Ejecutivo que preside Miguel Sanz.

La oferta a los colegios está consistiendo en el envío de una carta en la que se ofrece un sistema operativo para ordenadores, que tiene la particularidad de que es en euskera y de que está confeccionado mediante la plataforma informática Linux, alternativa de bajo coste a «Windows», que utiliza un lenguaje informático de libre acceso y que está siendo usada por algunas empresas e instituciones, como la comunidad de Extremadura, para desarrollar programas más baratos. En el caso vasco, la diferencia reside en que el sistema operativo diseñado está en euskera.

Por lo que respecta a la petición de información, las fuentes consultadas aseguraron que la solicitud a los colegios se efectúa a través de un cuestionario que se envía junto a la carta en la que se oferta el sistema operativo. En este impreso, la Consejería de Cultura vasca se interesa por datos como el nombre del director del colegio, qué tipo de profesores tiene o con qué instalaciones cuenta.

La queja de los colegios navarros coincide con las manifestaciones realizadas el martes pasado por Miguel Sanz, quien en una entrevista radiofónica aseguró que dispone de un informe que demuestra que hay una «intromisión» permanente del Gobierno vasco en asuntos educativos de Navarra. Sanz dijo que el informe refleja que el Ejecutivo de Ibarreche está haciendo aportaciones económicas a «ikastolas» de la Comunidad Foral, y tiene en marcha una estrategia para tratar de «inmiscuirse en asuntos y competencias» navarras.

La Pompeu Fabra deberá incluir el castellano en sus programas
E. BARRERA ABC (Cataluña) 9 Diciembre 2002

BARCELONA. Un fallo judicial ha declarado nulo uno de los artículos del reglamento del uso del catalán de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona -el relativo a los documentos relacionados con la docencia- al considerar que vulnera la libertad idiomática de profesores y alumnos al especificar que todos los textos deben presentarse en catalán.

El Juzgado Contencioso-Administrativo número 13 de Barcelona estima así parcialmente el recurso que las asociaciones Convivencia Cívica Catalana y Profesores para la Democracia presentaron en mayo de 2000 contra los acuerdos de la junta de gobierno de la UPF que dieron luz verde a las medidas para la regulación y fomento del uso del catalán en esta Universidad. La demanda impugnó 23 artículos, de los que sólo ha sido anulado uno, el 21.4, que se refiere a la lengua en que deben presentarse planes de estudio, programas de asignaturas, actas de calificaciones y otros textos similares.

La sentencia, que no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, considera que los términos de este precepto «no ofrecen matices, apareciendo claro el designio de la norma de que los documentos aludidos sólo puedan materializarse como tales en lengua catalana». Esta premisa, según el juez, no concuerda con el espíritu general del reglamento, «en cuyo artículo 21.2 se consagra la libertad idiomática de profesores y alumnos».

Esta situación, continúa la sentencia, «pugna con los criterios legales que cabe extraer de la propia Ley de Política Lingüística, que se hace eco de un principio esencial que podría formularse en los siguientes términos: «La publicación oficial de las disposiciones y resoluciones de las instituciones públicas catalanas que así lo requieran deberá practicarse simultáneamente en catalán y castellano». Por ello, concluye que «no es conforme a Derecho que la elaboración de programas de asignaturas se vea constreñida desde el punto de vista idiomático, debiéndose hacer extensivas estas consideraciones a las actas de calificaciones y demás documentos susceptibles de contener expresiones o juicios emitidos».

 

Mentes deformadas
Editorial El Ideal Gallego 9 Diciembre 2002

Los niños de la ikastola de Elorrio (Guipúzcoa) no juegan con pistolas; no porque sus padres piensen que un arma de plástico hará de sus hijos unos adultos violentos, sino porque están más ocupados en leer la revista “Kili Kili”, una publicación infantil subvencionada por el gobierno vasco y la Diputación de Vizcaya, en la que se incita a la “venganza” contra José María Aznar y el juez Baltasar Garzón, porque su único interés es “aplastar Euskal Herria”. Semejante disparate suena a extracto de un boletín interno de ETA, pero oficialmente no lo es, ya que “Kili Kili”, fundada en 1966 por el histórico nacionalista José Antonio Retolaza, pasa por ser una revista libre de sospecha que se distribuye entre los estudiantes del País Vasco.

Sin embargo, no hay que escarbar mucho para que quede a la vista la falsedad, pues la publicación está bajo la tutela de la Koordinadora de Euskaldunización, organización que investiga Garzón ya que considera que se trata de un apéndice más del entramado del que se vale la banda terrorista. No hace falta tener mucha imaginación para respaldar esa sospecha del magistrado, pues los contenidos de “Kili Kili” revelan el integrismo propio de ETA, que utiliza la publicación para adoctrinar a los adolescentes e ir deformando sus mentes para que acaben entrando en su cantera. La responsabilidad en la que incurren los rectores de “Kili Kili” es muy grave, ya que a sabiendas ofrecen a los niños vascos una visión falsa de la realidad a través de la que sólo tratan de lavarles el cerebro, para que sean felices sólo cuando empuñan una pistola.

¿De qué ETA hablamos?
Germán Yanke Libertad Digital  9 Diciembre 2002

Entre las vergüenzas del Gobierno vasco, entre las manipulaciones violentas del nacionalismo vasco, está la revista infantil "Kili kili". Es una entre muchas, pero adquiere toda la simbología de cómo el nacionalismo incita al odio y sostiene a quienes atacan, en el entramado que es hoy ETA, a los defensores de las libertades y el Estado de Derecho.

El nuevo episodio del adoctrinamiento totalitario de los niños vascos coincide con un momento especial de la estrategia de Ibarretxe. Esta publicación, financiada con dinero público y parte de una trama criminal, anima a la venganza contra Aznar y Garzón y ataca a los partidarios de la Constitución y a la Policía Autonómica, justo cuando el presidente del Gobierno vasco ha convocado una manifestación para "sacar a ETA de nuestras vidas". Convendría que Ibarretxe aclarara de qué ETA estamos hablando. Es decir, convendría que explicara si sólo le molestan sus miembros cuando rechazan en un comunicado su plan secesionista, o si también quiere arrancar de la vida cotidiana de los ciudadanos no nacionalistas toda la barbarie que el nacionalismo totalitario pretende inocular en ella.

Hay una única ETA verdadera, la que va, porque todos ellos se necesitan y responden a un mismo objetivo, de los asesinos a sus soportes financieros y sociales. Si Ibarretxe está realmente contra ella debería cambiar radicalmente su política, incluso la presupuestaria, cerrar las sedes de la suspendida Batasuna, prohibir las manifestaciones fascistas de sus miembros y colaboradores, perseguir a los asesinos y encarcelarlos, dejar de colaborar con el dinero de los impuestos a su subsistencia y proyectos. Si sólo quiere que no le moleste a él, que le deje hacer el trabajo con menos sangre y ruido, es mejor que se quede solo también en su interesada manifestación.

Ibarretxe y Eta
Iñaki EZQUERRA La Razón 9 Diciembre 2002

El plan Ibarretxe, la campaña «mundial» de la Lizarra 2, ha coincidido con una tregua no explícita pero sí tácita de ETA. Desde comienzos de otoño, o sea, desde la proclamación del «libre estado asociado», no ha habido asesinatos. El último fue el del guardia civil Juan Carlos Beiro en septiembre. No es casualidad. No podía ser de otra forma. El plan Ibarretxe se volatilizará con el primer muerto así, que no podía haber muertos mientras Ibarretxe siguiera en ese plan. Ahora ETA pone una bomba en Santander pero cuidándose bien de que no haya víctimas. Recordemos que durante la tregua-trampa de la Lizarra 1 también siguió activa la «kale borroka» como permanente recordatorio de la violencia. En esa táctica del terror sin muertos se sitúa la bomba de Santander y cabría, aunque sea muy arriesgada, la posibilidad de un secuestro.

ETA no está contra el plan Ibarretxe por más que lance histriónicos comunicados. Si estuviera contra él asesinaría de veras. ETA intenta echar un capote a Ibarretxe cuando resulta escandaloso el apoyo de ETA a su plan y el apoyo de Ibarretxe a Batasuna, o sea, a la ETA política. ETA e Ibarretxe, Ibarretxe y ETA han tramado un tonto montaje de enfado para marear la perdiz ante el ciudadano o marcar al ciudadano directamente. Ese sentido tiene la manifestación urdida por el lehendakari con un lema ¬«ETA fuera»¬ que podría suscribir la propia ETA.

Recordemos que los terroristas lo son a su pesar y porque les obligamos a serlo con nuestro mal comportamiento ante sus democráticas propuestas. ETA no está contra el plan Ibarretxe como no está contra el PNV ni Contra EA pese a que cada dos meses ETA o sus crías hagan la pantomima de atentar contra un batzoki o un alkartetxe. El día que ETA esté contra el PNV, EA o IU lo sabremos. No habrá duda. No habrá más que ver los rostros de Arzalluz, Errazti, Madrazo y el propio Ibarretxe.

Mientras tanto nos espera la prolongación de la comedia, ese montaje de manifestación que hoy convoca un Gobierno vasco que, en su cómica batasunización, llegó a pedir perdón a Batasuna por disolver la suya hace unas semanas, un PNV que se burla de los amenazados y sigue acosando al cura de Maruri. No, uno no se ve siguiendo al lehendakari de la cara de rata aunque el lema de su convocatoria fuera la repera. Uno no se ve en esa manifa-trampa porque le saldría una úlcera de estómago y ya sólo faltaba eso. Ibarretxe quiere desmarcar su plan de ETA con nuestra firma y matarnos a base de úlceras ya que ETA no lo logra a su modo. Jáuregui irá a su manifa «por no romper la unidad democrática» (sic). Por cierto, ¿qué tal le irá la úlcera a ese buen hombre? Cada vez tiene más mala cara.

La excusa de la paz
FLORENCIO DOMÍNGUEZ/ El Correo 9 Diciembre 2002

A ETA le ha costado casi setenta días reaccionar al plan de Ibarretxe, pero su respuesta no ha causado sorpresa, porque resulta bastante coherente con su trayectoria. Arnaldo Otegi ya había adelantado hace algunas semanas las líneas centrales del pensamiento de la izquierda abertzale sobre la cuestión: el proyecto del lehendakari no puede garantizar la inclusión de Navarra y el País Vasco francés en la pretendida unidad política llamada Euskal Herria y, por tanto, ese plan no es aceptable.

ETA y HB han venido rechazando desde 1979 el actual Estatuto porque no incluía a Navarra y no están dispuestos a aceptar otro programa que siga dejando fuera este territorio. Ni tampoco al País Vasco francés, que desde el 98 ha pasado a formar parte del irredentismo patrio. La crisis de ETA y la crisis de Batasuna no les han hecho modificar su postura sobre este punto.

La respuesta de ETA echa por tierra el principal argumento que el lehendakari y sus seguidores han utilizado desde mediados de octubre para defender su plan: que era una iniciativa para traer la paz. ETA, la única organización que hace la guerra y, por tanto, la única que tiene en sus manos hacer realidad la paz, desarbola esta justificación y la deja convertida en una mera excusa. Aunque Ibarretxe se saliera con la suya y lograra convertir su proyecto en una realidad política, ETA seguiría matando como lo ha venido haciendo durante todo este tiempo.

A partir de ahora, Ibarretxe no puede seguir invocando la necesidad de alcanzar la paz como piedra angular de la defensa de su proyecto, porque ETA lo ha dejado en evidencia. Puede alegar que responde al deseo de las elites nacionalistas o de sus bases, al afán de dejar sin votos a Batasuna en las próximas elecciones o a cualquier otro motivo, pero ya no hay lugar para sostener que es una iniciativa por la paz.

Cuando el lehendakari presentó su propuesta en el Parlamento vasco, no utilizó como razón de fondo la necesidad de hacer desaparecer el terrorismo. Su discurso se centró en aspiraciones nacionalistas y en la invocación de identidades ancestrales. La apelación a la paz se produjo unas semanas después, al comprobar el rechazo inicial que el plan había suscitado. Entonces se puso en marcha una operación para cambiar el envoltorio del regalo y hacerlo pasar por otra cosa. Es la misma operación que se hizo en Lizarra, donde un proyecto político nacionalista se quiso vender como un plan de paz. Pero entonces, como ahora, ETA puso las cosas en su sitio. Su apuesta sigue siendo todo o nada y no admite compensaciones parciales.

Basta ya denuncia la intención del PNV de imponer la doble nacionalidad a los vascos
M. ALONSO ABC 9 Diciembre 2002

Según Gorriarán, el plan es establecer un censo de nacionalistas que tendrían derecho a votar en las elecciones autonómicas, mientras que los demás sólo podrían hacerlo en las generales

BILBAO. El portavoz de Basta ya, Carlos Martínez Gorriarán, considera que la argumentación del PNV en el sentido de que si sale adelante la propuesta del lendakari, Juan José Ibarretxe, en el País Vasco los ciudadanos podrán ser vascos, sin más, o vascos y españoles, o solamente españoles, según su voluntad, esconde la intención de imponer a los ciudadanos que viven en el País Vasco sistema de «doble nacionalidad», un proyecto que discriminaría a los que no nacionalistas.

Iniciativas como el DNI vasco, promovidas por Batasuna, con la complicidad del PNV, van, según Martínez Gorriarán, en la dirección de establecer un censo de nacionalistas vascos que serían quienes tendrían derecho a votar en las elecciones autonómicas, mientras que los demás sólo podrían hacerlo en las generales.

Xabier Arzalluz ha realizado en los últimos años varias declaraciones que expresan claramente la intención del PNV de contar únicamente con los votos de los nacionalistas vascos. La más sonada fue la afirmación de que los no nacionalistas tendrían en el País Vasco los mismos derechos que los «alemanes en Mallorca», es decir, los de un extranjero comunitario.

En el Aberri Eguna del año 2000, Arzalluz no tuvo reparos en afirmar que sin la «enorme inmigración» que hubo durante el franquismo, sobre todo en Álava, el PNV habría estado en condiciones de ganar un referéndum para imponer la independencia del País Vasco.

En la misma dirección que el PNV trabajan sus socios de EA, que tienen la pretensión, según dijo el pasado mes de septiembre el consejero de Justicia, Joseba Azkárraga, de que «las relaciones de Euskadi con el Estado sean las mismas que podemos tener con Francia, con Irlanda o con Madagascar».

No agotar las aspiraciones
El proyecto del lendakari, que pretende que el País Vasco mantenga un «estatus de libre asociación con España» «no agota las aspiraciones del PNV», según explicó recientemente Arzalluz, después de haber manifestado hace seis meses que la independencia «tiene que lograrse en tres o cuatro legislaturas».

De momento, convencido el PNV de que la UE no va a consentir desgajar un estado miembro, «se conforma con que se forme una comunidad de ciudadanos vascos que, aunque no tengan un territorio propio, puedan elegir a quien gobierna en el País Vasco», según señala Martínez Gorriarán, quien considera que «de esta forma se podría satisfacer la exigencia de «territorialidad» de la que habla ETA, con ciudadanos navarros, por ejemplo, que votaran a un Gobierno vasco, en una especie de vuelta al sistema premoderno, con comunidades en las que haya diferentes estatus jurídicos dentro del mismo territorio».

La libre asociación, según la entiende el portavoz de Basta ya, consistiría en que hubiera ciudadanos que se consideran vascos y se asocian libremente a España, en el sentido de que «ellos tienen un régimen especial, que no es el de los demás ciudadanos, tienen una ciudadanía vasca, que se superpone a la española y que les permite satisfacer las demandas del mundo más radical de Batasuna, porque es una especie de independencia virtual».

Nacionalistas críticos con la actual estrategia del PNV consultados por ABC prefieren no juzgar las declaraciones de intenciones de ese partido y limitarse a lo escrito en la propuesta del lendakari, en la que, según el ex diputado general de Álava, Emilio Guevara, actual candidato socialista, no se menciona esa doble nacionalidad.

Carmen Leal:«Los nacionalistas utilizan la escuela como instrumento de adoctrinamiento político»
ÁNGEL MARÍN ABC  9 Diciembre 2002

En su apasionada defensa del bilingüismo, Carmen Leal arremete una vez más, en su nuevo libro «Entrevista a la enseñanza», contra el nacionalismo al que, igual que Fernando Savater, considera «una enfermedad, en algunos casos grave».

BARCELONA. En el último año y medio de su vida, Carmen Leal, escritora y profesora de Lengua Española y Literatura en un instituto público de Barcelona,ha dedicado los fines de semana a perseguir a una treintena de intelectuales, políticos y catedráticos para hacer una radiografía de la educación en España. Sus conversaciones con Fernando Savater, Agustín Ibarrola, Jon Juaristi, Alex Vidal-Quadras, Francesc de Carreras, Victoria Camps, Pilar del Castillo y Carme Laura Gil, entre otros, están recogidas en su último libro «Entrevista a la enseñanza», editado recientemente por el Grupo Unisón Ediciones. Tras este «chequeo» exhaustivo, el diagnóstico de Leal es preocupante: «Los nacionalistas utilizan la escuela como instrumento de adoctrinamiento político». Por ello, la escritora insta al Gobierno «a dar un enérgico golpe de timón» en la política educativa de nuestro país.

-¿Qué problemas tiene la enseñanza en España?-El primero es la falta de autoridad. Hay una especie de miedo a caer en el autoritarismo, la ausencia de autoridad hace que no haya reglas concretas aceptadas por todos, y entonces tenemos a unos adolescentes totalmente desorientados. Estamos cayendo en una permisividad absoluta donde da igual estudiar que no o trabajar que no trabajar.

-¿Y el segundo?-Es el principio de compresibilidad en el que se basa la LOGSE, que ha tenido un fracaso rotundo. En el aspecto puramente pedagógico, pretender que todos los alumnos adquieran los mismos conocimientos, respetando el ritmo de aprendizaje de todos, es radicalmente falso. Hay capacidades que nos las da la Naturaleza y algunos nunca podrán aprender ciertas materias, aunque estén toda su vida estudiando.

-Segregarlos por su capacidad intelectual ¿no es poner en una aula a los tontos y en otra a los listos?
- No. Una inteligencia media con el trabajo de los profesores puede llegar donde a veces no llega un superdotado.No es cuestión de itinerarios, que eso está muy bien explicado en la Ley de Calidad, sino de separarlos por contenidos que interesen a los alumnos y, así, se esforzarán por aprender.

-¿Los exámenes son necesarios?
-Por supuesto que sí, es la única forma que tienen el profesor y el alumno de ver si esos contenidos han sido adquiridos por los estudiantes. Todos los entrevistados en el libro son partidarios de implantar la reválida.

-Algunos de ellos son dirigentes socialistas y su partido se opone tajantemente a la Ley de Calidad
-El PSOE está en la oposición y, por tanto, se tiene que oponer, pero sacar a los muchachos de 14 ó 15 años a la calle para protestar por esta ley es demostrar que no tienen razones. Muchos profesores que tienen carnet socialista defienden los itinerarios.

-¿Por qué le enfurece que los alumnos acudan a una manifestación?
-Porque es una falta de respeto. El PSOE y los sindicatos han manipulado a los adolescentes, que todavía están formándose un criterio, al decirles que van a ponerles un examen más y no explicarles las razones. Así, es muy fácil sacarlos a la calle.

-¿Los exámenes han de ser homogéneos en todas las comunidades?
-El alumno de Badajoz tiene que conocer la historia y la cultura de Cataluña porque es España y el catalán la de Extremadura por lo mismo. La enseñanza tiene que cohesionar un país, no establecer diferencias.

- Su concepto de país es muy diferente al que tiene un nacionalista.
-Mi concepto de nación es cultural y para mi es tan español Unamuno como Maragall. Es un error que en Cataluña no exista Galdós en los libros.

-¿Hay comunidades que esconden la cultura o literatura españolas?
-Sí. El problema es el artículo 4.2 de la LOGSE, que deja en manos de los gobiernos de las comunidades autonómicas que tienen lengua vernácula el contenido del 45 por ciento de las asignaturas. Eso es esperpéntico porque los nacionalismos están utilizando la enseñanza como adoctrinamiento político de los alumnos vascos y catalanes. La educación en manos de los nacionalistas puede ayudar a la formación de terroristas. No olvidemos que el terrorista no nace, se hace. Creo que el nacionalismo es una enfermedad, en algunos casos grave, y transmitir una enfermedad en la escuela no es lo más prudente.

-Sus apreciaciones son exageradas ¿ no le parece?
-Un alumno violento con una educación no nacionalista puede llegar a ser un criminal, pero nunca matará por un ideal político porque no lo tiene. Un joven radical nacionalista sí que puede llegar a ser terrorista. Por eso, no es de extrañar que existan algunos lazos entre las juventudes independentistas y ciertos movimientos etarras.

«No soy fascista por dar clases en castellano»
«¿Por qué da las clases en castellano, usted es fascista?», le preguntó una alumna de un instituto público de Barcelona a Carmen Leal. Como respuesta, la profesora de Lengua española y Literatura obligó a todos sus alumnos a copiar del diccionario el significado de las palabras fascista, nacionalista, marxista, socialista e independetista, entre otras ideologías políticas, para que apreciaran por sí mismos las diferencias políticas de cada término. «Yo no soy fascista por dar clases en castellano», asegura la profesora tras reconocer que su tenaz defensa del bilingüismo en Cataluña le ha generado numerosos problemas personales y profesionales. Ha tenido que cambiarse de número de teléfono tras escuchar innumerables e irrepetibles insultos vulgares por parte de individuos anónimos. Sabe que su defensa acérrima del castellano es políticamente «incorrecto» ahora en Cataluña, pero afirma que seguirá luchando porque en el futuro se acabe con la inmersión lingüística en las escuelas catalanas. Considera que las dos leyes de política lingüística son «anticonstitucionales» pese a que los tribunales hayan dicho lo contrario. «Hay cosas que pueden ser legales, pero que son injustas. Un niño de tres años que en su casa sus padres hablan castellano no pueden obligar a hablar en catalán en la escuela. Esto no es admisible, es un error. No se aplica en ninguna parte del mundo, ni en Quebec», asegura Leal.

JOSÉ LUIS DE LA GRANJA , HISTORIADOR «Las bases históricas del 'plan Ibarretxe' son míticas»
«El PNV ha trasladado la 'ambigüedad calculada' de los fines a los medios» «Es preocupante que la historia se manipule con fines partidistas»
LUIS SALA/BILBAO El Correo 9 Diciembre 2002

El pasado, siempre presente en el debate político vasco, ocupa últimamente un lugar central en los discursos. El plan de Ibarretxe habla de la «soberanía originaria» de los vascos, Aznar acusa al PNV de padecer el «síndrome de Santoña» y Josetxo Ibazeta, concejal de Batasuna en el Ayuntamiento donostiarra, sostiene que «el franquismo sigue vivo en Euskadi».

José Luis de la Granja, catedrático de la UPV y experto en la historia del nacionalismo vasco, propone que los políticos dejen de tirarse el pasado a la cabeza y ofrece el consenso alcanzado por los historiadores «para que este país asuma sus enfrentamientos y sus periodos de paz, porque no todo en la historia vasca ha sido conflicto y guerra».

-Asegura en su último libro que el PNV, al enterrar el Estatuto y concretar su meta en la consecución de un Estado vasco dentro de la UE, ha puesto fin a un siglo de 'ambigüedad calculada'. ¿El péndulo ha dejado de oscilar?
-Supongo que seguirá moviéndose, como ha hecho a lo largo de un siglo. El PNV siempre se ha balanceado entre sus dos sectores, el moderado y el radical, entre la autonomía y la independencia. Normalmente, era el sector moderado del partido el que predominaba sobre el radical, pero el viraje soberanista actual rompe con esa tradición. El péndulo se ha ido al extremo del sector radical.

-¿Se acabó entonces la ambigüedad?
-En mi opinión, se ha trasladado de los fines a los medios. La meta es un Estado vasco independiente dentro de la UE, pero lo que no está claro es cómo llegar a ella. Una vía fue la de Estella, que ellos mismos han reconocido que fracasó, y otra es el plan de Ibarretxe.

-¿Le augura el mismo futuro?
-Como decía Tuñón de Lara, los historiadores somos profetas del pasado, y cuando nos metemos a adivinar el futuro solemos equivocarnos, pero no creo que, tal como está formulado, tenga éxito. Lo que sí puedo decir es que las bases históricas del plan de Ibarretxe son míticas. Uno de los fundamentos que sustentan su discurso del 27 de septiembre en el Parlamento es la soberanía originaria de los vascos, lo que denota su visión idealizada de los fueros, que, desde luego, no es la que comparte la historiografía reciente más rigurosa. Hoy no se puede mantener, como hacía Sabino Arana, que las provincias vascas fuesen independientes hasta 1839. Eso es una invención.

-¿Le parece preocupante que la historia esté tan presente en el debate político?
-En el País Vasco, siempre ha sido así. Ya en el siglo XIX, muchos de los planteamientos que se esgrimían en las Cortes eran visiones fueristas o antifueristas de la historia vasca. Lo que me parece preocupante es la manipulación de la historia para apoyar intereses partidistas o para usarla como arma arrojadiza de unos contra otros. Lo que vemos por sus textos es que los políticos desconocen bastante la historia, incluso la más reciente, y mantienen mitos y tópicos que la historiografía vasca ha arrumbado hace bastante tiempo.

-¿Por ejemplo?
-El Estatuto de Gernika, el principal logro político del PNV, hoy se presenta como una mera carta otorgada que ya no sirve, cuando es el texto que ha hecho Euskadi como nacionalidad. Como entidad jurídico-política, Euskadi existe durante unos meses en 1936-37 en Vizcaya y, fundamentalmente, a partir del Estatuto de 1979, que es el que ha permitido al PNV tener una hegemonía política como nunca había tenido en su historia.

El pulso español-inglés
José María CARRASCAL La Razón 9 Diciembre 2002

Los Estados Unidos son ya hoy el tercer o cuarto país de habla hispana, tras México y España y en apretada competición con Argentina y Colombia. Parte de estos hispano parlantes usan indistintamente el español y el inglés, parte se expresan preferentemente en inglés, dejando el español para la casa, y parte usan el poco inglés que saben sólo en caso de necesidad. Lo que es nuevo.

Hasta ahora, todas las lenguas que han llegado a esa especie de probeta multicultural que son los Estados Unidos ha sido rápidamente devoradas por el inglés. Pero digerir el español le está costando mucho más. De hecho, no acaba de digerirlo. Ambos idiomas conviven en un abrazo que es al mismo tiempo un forcejeo El pulso dura ya más de cuarenta años, sin que tenga aspecto de abatir. Hay un trasvase constante del inglés al español y del español al inglés cuyo primer resultado es el «spanglish», la españolización de las palabras inglesas: «nursa» por enfermera, «rufo» por techo, «tinajera» por adolescente, y así, cientos, tal vez miles, de palabras híbridas, que han dado en llamarse «el español de Nueva York».

Digno de notar al respecto es que los hispanos procedentes del Caribe toman del inglés casi todas las palabras relativas al frío que no hay en sus países: «steam», «coat», «boiler» por vapor, abrigo, caldera. Pero se da también el caso contrario: la influencia del español en el inglés, con montones de palabras hispanas introducidas en el lenguaje corriente del éste, como «hombre», «pronto», o «basta». La cosa va más allá de las palabras para entrar en el mecanismo de la frase, con la traducción literal del inglés al español. Un hispano no dirá «Le devolveré la llamada», sino «Le llamo de vuelta». Y usará el pronombre con el verbo, cuando en español no es necesario, por ir implícito en la forma verbal. Nosotros decimos «Como», y todo el mundo entiende que quien como soy yo. Pero si alguien dice «Eat» en inglés, no se sabrá si come él, usted, nosotros o ellos, por lo que hay que usar el pronombre para indicarlo. Influenciados por ello, los puertorriqueños usan el pronombre con el verbo pese a no ser necesario.

Es una de las muchas peculiaridades que está produciendo el choque de ambas lenguas, que los especialistas estudian con tanta curiosidad como entusiasmo y ha merecido un reportaje en el «New York Times». En estos momentos los profesores Otheguy y Zentella tienen en marcha un proyecto con 120 estudiantes hispanos de diferentes procedencias, para catalogar sus expresiones. El objetivo es saber si el español refuerza los lazos comunes entre ellos o, por el contrario, afianza su nacionalismo, al conservar las expresiones típicas de su país de origen. Es incluso posible que ambas cosas al mismo tiempo. En cualquier caso, el español, a diferencia del alemán, italiano, griego, polaco y tantas otras lenguas llegadas a Estados Unidos, no muere. Mantiene el pulso con el inglés, al tiempo se convierte en una de las variantes más curiosas de sí mismo.

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