AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 16  Diciembre  2002
De calamidad accidental a política
Pío Moa Libertad Digital 16 Diciembre 2002

Compás de espera en la política vasca
Lorenzo Contreras La Estrella 16 Diciembre 2002

Ibarretxe se apunta
JOSÉ MARÍA CALLEJA/ El Correo 16 Diciembre 2002

EL PSOE DEBE EXPLICARSE
Edurne URIARTE ABC 16 Diciembre 2002

Zapatero tiene un problema
Germán Yanke Libertad Digital  16 Diciembre 2002

Txapapote»
Iñaki EZKERRA La Razón 16 Diciembre 2002

Zapatero, flexible hasta la deformidad
EDITORIAL Libertad Digital  16 Diciembre 2002

La tregua de Vázquez
IÑAKI EZKERRA/ El Correo 16 Diciembre 2002

Benito y Ladrón de Guevara serán los candidatos de UA a Vitoria y a la Diputación alavesa
Redacción - Vitoria.- La Razón 16 Diciembre 2002

El PNV quiere arrinconar a los hijos de las víctimas de ETA en un centro marginal
M. R. Iglesias - Madrid.- La Razón 16 Diciembre 2002

Enrique Múgica: «Un terrorismo acabado resurgiría si el PNV insiste en su plan secesionista»
Natalia FIGUEROA La Razón 16 Diciembre 2002
 

De calamidad accidental a política
Pío Moa Libertad Digital 16 Diciembre 2002

Ante el desastre del Prestige, las autoridades optaron por la solución que ha demostrado ser la peor, sobre todo al hundirse el barco tan pronto y tan cerca de la costa, pero el desacierto de la medida no era obvio ni mucho menos. Habría sido preferible, desde luego, llevar el buque a un puerto, pero si se hubiera arruinado una ría nadie iba a decir que a cambio se había salvado el resto del litoral, sino que se había actuado con criminal negligencia, pues la comparación con el mal mayor no sería evidente, y el coste político no habría sido menor. Quizá lo mejor hubiera sido incendiar el barco y su contenido, como ha propuesto, creo, el alcalde de La Coruña, pero en todo caso el daño está hecho, y la catástrofe debe ser arrostrada en su dimensión real.

Digamos de pasada que también ha salido a la luz el problema de la inspección de buques, hoy día mucho menos rigurosa que antaño, debido a las autonomías. Creo que urge hacer balance de la experiencia autonómica, sin duda beneficiosa en unos aspectos, pero en otros perjudicial y perturbadora, incluso para las mismas libertades, y actuar en consecuencia.

El gobierno ha cometido otros errores, como reaccionar con demasiada lentitud y no centralizar debidamente la gestión del caso, produciendo en la gente una sensación lamentable, agravada por una política general que viene decepcionando a buena parte de sus votantes. Es natural que la oposición saque partido de los desaciertos del gobierno, y los ciudadanos respiraríamos más tranquilos ante el futuro si pudiéramos suponer a esos partidos una mayor sensatez y sentido de la responsabilidad. Pero ¿qué habrían hecho el BNG o el PSOE? Probablemente lo mismo que el PP, que en apariencia resultaba lo menos doloroso y menos costoso políticamente, aunque ha resultado ser al revés. Ahora bien, al margen de especulaciones, lo interesante es ver qué hacen en concreto. El PSOE no se está portando mal del todo, y las indicaciones de Zapatero, si bien en parte vacías, van por buen camino, por mucho que sufra la herida prepotencia de Aznar, últimamente tan parecido a Felipe González. Si las recomendaciones socialistas no entraran en una política de conjunto tan siniestra, podríamos estar contentos.

El peligro viene más bien del BNG, volcado en la típica necedad histerizante de los totalitarios, sintetizada en su consigna “Nunca más”. ¿Pueden impedir esos bobos exaltados, o incluso personas de muchísimo más talento y responsabilidad, que se produzcan accidentes y catástrofes? Pero la idea sugestiona, sobre todo cuando la gente está saturada de irritación por la calamidad. La experiencia del nazismo y los comunismos no debiera hacernos desdeñar el poder de la estupidez. Tanto más cuando señala un enemigo claro y un culpable de todo el mal: el Gobierno y, por extensión, España. El grito guerracivilista “Fuera españoles de Galicia”, muestra la vía por la que un desastre accidental puede irse transformando en un desastre social y político. Como decía alguien en una carta al director, los gallegos hemos sido siempre españoles, y así nos seguimos considerando la inmensa mayoría, a la que por lo visto intentan echar estos botarates para quedarse ellos con todo.

Estas situaciones recuerdan la que se fue creando hacia el final de la Restauración, cuando ningún partido era capaz de suscitar esperanza ni ilusión en nadie, empezando por los mismos políticos, y el país se hundía en el desaliento y el extremismo. No digo que el panorama sea ahora el mismo: sólo que lo recuerda.

Compás de espera en la política vasca
Lorenzo Contreras La Estrella 16 Diciembre 2002

Mientras al chapapote sigue haciendo de las suyas en aguas gallegas y cantábricas, en el País Vasco se viven impresiones políticas desfavorables para ETA. Zapatero, metido a astrólogo, acaba de vaticinar que la generación sucesora de la actual ya no tendrá que convivir con la banda terrorista porque ésta habrá desaparecido. Es la segunda vez en términos solemnes que la extinción de ETA se lanza como pronóstico a los vientos de la actualidad. Hace escasas fechas, el director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivieso, daba por casi difunta a la organización independentista. O, al menos, por moribunda. A los pocos días estallaba en un aparcamiento de Santander un coche cargado de explosivos, previo aviso de los terroristas. O sea, que pudo ocurrir lo peor. Es el inconveniente de meterse a optimista cuando los vientos, pese a todo, no preludian todavía esa maravillosa circunstancia que sería la confirmación de la buenaventura política.

La doble persecución política y judicial que ETA viene sufriendo es, en cualquier caso, una buena noticia para la paz futura, acercando ésta en el tiempo. Ibarretxe, lehendakari vasco, ha convocado, como se sabe, una manifestación antietarra para el próximo 22 de diciembre bajo el lema "ETA kanpora", es decir, "ETA fuera". Quién iba a decir que la evolución de los hechos iba a deparar una perspectiva tan singular en el orden de las esperanzas. Por una parte, la banda terrorista descalifica el llamado "plan Ibarretxe" sobre el futuro Euskadi soberanista asociado al Estado español. Por otro lado, el jefe del Ejecutivo vasco castiga este rechazo con la convocatoria de esa manifestación aludida. Es fácil estimar que en esta pugna, ETA parece llamada a perder. Los filoetarras creen que Ibarretxe está jugando a repetir el esquema o la estrategia política que, mediante protestas o manifestaciones antietarras, siempre a favor del diálogo según el criterio peneuvista, condujo al éxito electoral nacionalista del 13 de mayo, fecha de las últimas legislativas vascas. Como se ha podido leer en el diario Gara, órgano abertzale radical, el voluntarismo de Ibarretxe consiste en creer que "será la sociedad vasca quien acabe con ETA".

Por supuesto que este horizonte no entra en los cálculos de la banda, como es lógico, salvo que ella misma se dé por liquidada a corto plazo. Ya veremos cómo se desarrolla la manifestación de Bilbao. De momento, ETA y su entorno, o su entramado como algunos prefieren decir, intentan sacar partido propagandístico del aplazamiento que el juez Baltasar Garzón ha ordenado a los efectos de su citación de diecinueve integrantes de las "mesas nacionales" abertzales. Creen los proetarras que Garzón intenta ganar tiempo para recuperarse de su reciente parálisis facial y evitar así que "el asunto" de las comparecencias caiga en manos de otro juez, en este caso su "sustituto natural", el juez Guillermo Ruiz Polanco. Según una información que circula por medios independentistas radicales, Garzón no se fía de su colega porque tiene la intención —Garzón— de encarcelar a varios de los dirigentes abertzales citados e imputados por pertenencia al entramado de ETA. La comparecencia judicial de estos dirigentes abertzales tendrá lugar el día 19, un día después de que el superjuez reciba el alta de su enfermedad. De todos modos no es seguro que se haya restablecido para entonces.

Ibarretxe se apunta
JOSÉ MARÍA CALLEJA/ El Correo 16 Diciembre 2002

Dos meses después de que la iniciativa ciudadana ¡Basta Ya! colmase las calles de San Sebastián en una manifestación contra el terrorismo, contra el nacionalismo obligatorio y a favor del Estatuto y la Constitución, Ibarretxe se ve obligado a decir 'ETA, kanpora', terroristas fuera de nuestras vidas para siempre.

Semanas después de que la crisis económica, larvada y agravada durante años por el terrorismo en el País Vasco, empiece a aflorar y a Ibarretxe le zumben los oídos de escuchar por boca de todo el mundo que el problema del País Vasco es ETA y las condiciones de vida, propias de un estado de excepción , en las que sobreviven las gentes del PP y del PSOE. Días después de haber recibido por parte de los terroristas el rechazo a uno de sus penúltimos delirios, Ibarretxe se ve forzado a copiar una frase inaugurada hace años por los que llevan trienios luchando contra el terrorismo y a convocar una marcha con la que se acerca a lo sostenido por ¡Basta Ya! , el PP y el PSOE desde hace muchos años.

Más vale tarde que nunca. Sobre todo después de que lo más contundente que el PNV había dicho últimamente contra los terroristas es que parasen, que lo dejasen; venga, no seáis así. Además de ponerse a rebufo de los constitucionalistas, esta convocatoria refleja que algo se ha roto en la 'entente cordial' que desde el acuerdo de Lizarra hasta ahora ha mantenido la cúpula del nacionalismo con los terroristas. Hay quien ha calificado esta convocatoria de hipócrita, y no le falta razón, pero la hipocresía, ya se sabe, es el homenaje que a veces rinde el vicio a la virtud. Desde luego es preferible que se practique bajo ese lema que no con otras consignas exhibidas hasta ahora y que rezumaban complicidad con los asesinos.

Digámoslo ya: esta convocatoria sólo es posible en un clima de profundo desprestigio del terrorismo de ETA. Desprestigio al que en ningún caso habríamos llegado de no haber existido antes eficaces medidas policiales, contundentes resoluciones judiciales e inteligentes iniciativas políticas. Todas ellas, unidas a la movilización ciudadana, tercamente democrática, han achicado extraordinariamente los espacios de impunidad de los criminales, les han acorralado y les han puesto en una situación de debilidad desconocida hasta ahora y que mueve a algunos a decir que ellos también están contra ETA. Si hoy los terroristas son algo muy distinto a lo que eran hace veinte años, si hoy su poder esta muy disminuido, es, sobre todo, porque policialmente no han sufrido más que golpes y derrotas, porque judicialmente han sufrido la aplicación de las leyes y porque políticamente se ha puesto en pie, entre otras iniciativas, una Ley de Partidos Políticos que ha supuesto empezar a transferir el miedo a los criminales. Si hoy ETA vive su fin de ciclo es porque hace muchos años hubo unos pocos manifestantes que se manifestaron contra ella y a base de tesón consiguieron que en San Sebastián se realizaran en los dos últimos años las manifestaciones más masivas de la historia de la ciudad. Esto se acaba y parece que ahora todo el mundo quiere apuntarse.

De manera que hay que tomar el envido de Ibarretxe por su sitio. Por mucho que un presidente no tenga entre sus misiones convocar manifestaciones, por mucho que lo haya hecho de la forma nada dialogante que le caracteriza. Hay que decirle: bienvenido a las palabras contundentes contra ETA, a ver si gracias a ellas se empiezan a hacer políticas contundentes contra ETA. Hay que decirle que estaremos vigilantes para ver los hechos que se deducen de sus palabras.

El PP y el PSE-PSOE tienen que ir a la manifestación en la que Ibarretxe les da la razón a lo que ellos vienen defendiendo durante años. Como va a ir ¡Basta Ya! Entiendo perfectamente a la gente a la que le revuelve las tripas compartir marcha con dirigentes políticos que se han reído de su dolor, o que les han considerado residentes de segunda y no ciudadanos con plenitud de derechos; están en su derecho de no ir, pero los responsables políticos del PP y del PSOE deben ir para certificar que hasta Ibarretxe es consciente de que ETA es el principal problema, y no otros; para darle la bienvenida a una frase coreada por ellos en solitario desde hace muchos años.

Tomar la palabra, ETA fuera de nuestras vidas, y a partir de este momento vigilar que se traduzca en más hechos concretos. La convocatoria de Ibarretxe es un reconocimiento bastante explícito de que quienes tienen razón sobre lo que ocurre en el País Vasco son las gentes del PP y del PSOE, las gentes de los movimientos ciudadanos constitucionalistas, que llevan años clamando contra la barbarie y poniendo los muertos. Esta marcha puede ser una ocasión excelente para mostrarle a ETA otro eficaz síntoma de su patético aislamiento, de su soledad, de su falta de fuelle.

EL PSOE DEBE EXPLICARSE
Por Edurne URIARTE ABC 16 Diciembre 2002

José Luis Rodríguez Zapatero ha pasado por el País Vasco decidido a cerrar los ojos al particular Plan Ibarretxe de sus propias juventudes. Rodríguez Zapatero tiene en el seno mismo de su partido un proyecto anticonstitucional de defensa del referéndum de autodeterminación, pero no ha dado el más mínimo signo de haberse enterado. Ni una sola referencia ni crítica en su discurso pronunciado ayer en Bilbao.

El asunto es muy grave porque las Juventudes Socialistas de Euskadi no sólo defienden un referéndum de ruptura de la unidad de España, sino que plantean un «diálogo político», con el que sugieren vendrá la paz o, lo que es lo mismo, se acabará con ETA. Es decir, referéndum y diálogo, la misma fórmula que Ibarretxe. Y no estamos ante eso de la deseable pluralidad de ideas en el seno de un partido. Porque se trata de la posición ante principios fundamentales, el de la unidad de España y el de las actitudes ante el terrorismo.

El PSOE y su secretario general deben explicar a los españoles si su clamoroso silencio de este fin de semana significa una admisión de las propuestas de sus juventudes en el País Vasco. Porque, mientras no lo desmientan, tendremos que pensar que sí. Y, desde luego, añadiremos nuevos y preocupantes datos a las interrogantes sobre el modelo real de articulación territorial del Estado de este partido y sobre las posiciones «dialogantes» respecto al terrorismo.

Zapatero tiene un problema
Germán Yanke Libertad Digital  16 Diciembre 2002

Aunque lo niegue, Zapatero tiene un problema con las Juventudes Socialistas del País Vasco, que son una pandilla de alevines acobardados, pero no es el mayor. El verdadero problema, Zapatero lo tiene con Zapatero, incapaz de establecer sobre el País Vasco una doctrina coherente. Y tiene otro, además, con la lógica.

La teoría de que, como el nuevo secretario general de los jóvenes vascos del PP fue objeto de un atentado, no hay límites para el debate es una tontería indigna de un líder político de un país moderno. Todo debate, por el mero hecho de serlo, tiene límites, es decir, está sometido a reglas y principios. Pero no es esa la cuestión: la cuestión es que, según Zapatero, basta que a alguien le haya herido ETA para que pueda proponer un referéndum de autodeterminación, el acercamiento de los presos, la separación de otros perseguidos y el acercamiento al nacionalismo con el aval del líder del PSOE. A uno no le extraña que ETA actúe: basta que lo haga para que se puedan suscribir sus objetivos.

Es cierto que hay una verdad en las víctimas y, entre ellas, en Madina, el nuevo dirigente de las Juventudes Socialistas en el País Vasco. Pero no es otra que la constatación de que hay víctimas y verdugos, de que el problema vasco es el del intento de la imposición de un sistema totalitario con la violencia. Si Madina, que encarna esta realidad, cree que la paz es buscar puentes de entendimiento y coincidencias con los verdugos, deja de tener razón y no puede, sino con desvergüenza, alegar sus heridas y su pierna seccionada por una bomba para meternos de matute su indigencia intelectual.

Es duro decirlo, pero ya está bien de tanta tolerancia con la majadería. Zapatero parece incapaz de enfrentarse a quienes buscan una deriva en el PSOE que se resume en que vale todo aquello que moleste al PP o da la impresión de que le separa de los conservadores. Es la más iletrada y negativa versión del socialismo contemporáneo. En esa provincia, no hay límites para “el debate” y se puede proponer cualquier cosa, pero, cuando Nicolás Redondo y sus partidarios propusieron una política para retirar democráticamente a los nacionalistas del poder y terminar con ETA (la política, por cierto, con la que el PSOE ha obtenido el mayor respaldo electoral en los últimos treinta años), no hubo espacio para el debate y sí, sin embargo, límites muy concretos.

Zapatero, como digo, tiene un problema. Y otro... Y otro... Y otro...

Txapapote»
Iñaki EZKERRA La Razón 16 Diciembre 2002

Lo escribo con «t» y con «x» porque no estoy pensando exactamente en la marea negra que se derrama sobre la costa gallega sino en la otra, en la marea oscura y viscosamente moral que baña el País Vasco desde hace años, en las manchas del fuel totalitario que se intentan quitar del paisaje político, de la playa social, pero que vuelven enseguida y lo cubren todo. Desde hace años, sí, aunque haya días especialmente negros, días en los que te das cuenta de que por más mierda que arranques del suelo con tus pequeñas manos, la mierda va a volver porque la hay por toneladas. Cómo entiende uno a esos voluntarios que se desaniman y se reaniman mientras arrancan de forma maquinal, sonámbula, ciega, voluntariosa, el chapapote de la arena y de las rocas. Cómo entiende uno su desánimo cuando ve a sus propios pies ese otro «txapapote» moral cubriendo a personas, sentimientos, ideas, conciencias, culturas políticas, anegándolo todo en un luto pegajoso.

Hay días negros, especialmente negros en los que uno no ve a lo lejos el final de todo ese esfuerzo, el resultado en el horizonte de esa interminable batalla contra la basura. Ayer fue uno de ellos. Acudí en Bilbao a una concentración de homenaje a las víctimas organizada por Gesto por la Paz y me topé con Txema Urkijo, un dirigente de ese colectivo que ahora dirige un departamento fantasmal del Gobierno vasco que se llama de «Derechos Humanos». Me preguntó si pensaba ir a la manifestación convocada por Ibarreche contra ETA, y le dije que en esos momentos ¬era la una del mediodía¬ estaba teniendo lugar una manifestación en Maruri no contra ETA, sino contra el párroco Jaime Larrínaga montada por gente del PNV y permitida por el mismo gobierno de Ibarreche. Le dije que era ya el cuarto domingo que una pancarta señalaba en Maruri a un ciudadano. Ahí terminó nuestra conversación.

No tengo ninguna duda de que Txema Urkijo no moverá un dedo por el cura acosado desde su puesto fantasmagórico. Igual es buen chico pero no tendrá ganas de que le quiten el sueldo.
¿Ir a la «manifa» de Ibarreche? Uno no tiene dudas tácticas sobre esa cuestión. Las dudas tácticas han hundido al PSOE y lo dejan sin concejales en los pueblos de Euskadi. Una cosa es arriesgar la vida por la libertad, y otra arriesgar la vida por el tacticismo. El tacticismo es el peor «txapapote». Está triunfando en el País Vasco, como una marea negra, un miedo táctico a repetir «el error del 13-M». Y está calando en el PP, que corre peligro de reeditar el ciclo de los errores socialistas. Lo que hunde a los partidos y desconcierta a los ciudadanos son los tacticismos baratos. El único error es la incoherencia. Sí, hay días negros en los que uno sólo ve «txapapote» y más «txapapote».

Zapatero, flexible hasta la deformidad
EDITORIAL Libertad Digital  16 Diciembre 2002

El líder del PSOE –como hemos dicho en otras ocasiones– es incapaz de garantizar que un voto a su partido en el País Vasco o en Cataluña signifique más o menos lo mismo que, por ejemplo, en Madrid o en Murcia. El PSOE, de la mano de Zapatero, está dejando de ser un partido nacional para convertirse en una especie de conglomerado político cuya única característica común es la firme voluntad de no compartir nada con el PP, ni siquiera el bote salvavidas de la Constitución.

En el momento en que Rodríguez Zapatero permitió que González y Prisa pasaran la apisonadora por encima de Redondo Terreros empezaron a caer las primeras gotas de agua sobre el Pacto Antiterrorista y lo que éste realmente significa: no dialogar ni pactar con los nacionalistas hasta que no renuncien al proyecto secesionista y totalitario que comparten con ETA; y esto es lo que más molesta a Patxi López, a Odón Elorza y a Pasqual Maragall, deseosos de heredar políticamente a los nacionalistas o de colaborar con ellos activamente aunque sea a costa de la Constitución y las libertades a cambio de unas migajas de poder. El chaparrón arreció cuando Zapatero aceptó oficialmente el padrinazgo político de Felipe González –quien ya “amonestó” a Redondo Terreros con aquél famoso “no te equivoques, Nicolás”– en el 20 aniversario de la gran victoria electoral de los socialistas. Y si algo ha corroborado el V Congreso de las Juventudes Socialistas de Euskadi es que el Pacto Antiterrorista, por mucho que de él blasone Zapatero en cualquier ocasión y aun sin venir a cuento –como en la tragedia del Prestige–, lleva camino de convertirse en papel mojado, a la espera de cualquier oportunidad de ruptura que pueda presentarse, la cual muy bien pudiera ser un descalabro del PSE en las próximas elecciones municipales.

La desfachatez con que el domingo Zapatero avaló las tesis del V Congreso de las JSE es la muestra más clara de que el PSOE ha recurrido a la sofistería política a falta de un proyecto de estado claro y definido. “Defendiendo la alegría” de la claudicación ante el pensamiento único nacionalista, el referéndum de autodeterminación y el acercamiento de los presos etarras a cárceles vascas poniendo como escudo las heridas que ETA causó a Eduardo Madina, nuevo secretario general de las juventudes socialistas vascas, Zapatero perpetra una mezquindad y un grave acto de deslealtad política para con el otro gran partido constitucionalista y para con todos aquellos (socialistas o populares) que se juegan la vida por defender las libertades. Sobre todo cuando –una vez más– Zapatero invoca el Pacto Antiterrorista como prueba de lealtad.

Como sucedía con los sofistas griegos, el ser político del PSOE es el no ser, para poder serlo todo a la vez: constitucionalista en Madrid, catalanista en Barcelona y nacionalista en Bilbao. Pero no es preciso ser filósofo para darse cuenta de que no se puede ser algo y su contrario al mismo tiempo. De que ser flexible no es lo mismo que aceptar la deformidad.

La tregua de Vázquez
IÑAKI EZKERRA/ El Correo 16 Diciembre 2002

Siempre que ocurre alguna catástrofe hay alguien a quien se le alegra el ojillo. No digo que eso esté bien sino que es inevitable. Es la condición humana. La noticia de un terremoto no siembra en todos consternación. En el gremio profesional de los saqueadores de comercios, por ejemplo, siembra más bien un curioso júbilo, una euforia de Nochevieja, una alegría como especial. Decía Montaigne que ningún médico se alegra de la salud de sus pacientes. Por todo esto que digo no es raro que a Zapatero se le vea como más rumbosillo, más achispado, desde que Galicia anda sumida en la tragedia y encajando como puede las toneladas de esa fea diarrea de cíclopes. No es raro ese comentario que ha catapultado al diputado socialista Carmona Sancipriano al estrellato nacional: «Si nos faltan votos hundimos otro barco». Hasta ayer nadie sabía quién diablos era Carmona Sancipriano. Ahora todos le conocemos y le vamos a recordar por su serenidad, su sabio pragmatismo y su sentido del humor en medio de la desdicha ajena.

Con este ganado y este panorama, con este marrón de la marea negra, se le ha ocurrido a Vázquez, el alcalde coruñés, pedir una tregua a los políticos: «Que por favor no usen la desgracia del 'Prestige' para la pugna electoral». ¡Dicho y hecho! La primera reacción a esta sensata y civilizada petición de tregua ha sido la de Beiras, el nacionalista gallego, que ha anunciado que si «Aznar se acerca a Galicia puede haber muertos». Beiras ha sabido entender el mensaje del socialista Vázquez y se ha puesto manos a la obra. A Beiras le dices que has pillado una gonorrea pero que no se lo cuente a nadie y te convoca a los diez minutos una rueda de prensa para que tu gonorrea se convierta en un asunto nacional. Hay gente, como Beiras, que sabe cazar los mensajes a la primera, sin necesidad de palabras, y que siempre está dispuesta a colaborar.

Hay gente calladita y normal que parece muy poca cosa pero que en los momentos difíciles da la talla de un modo que nadie esperaba. No es el caso de Beiras, que nunca ha sido ni calladito ni normal. Beiras ve que hay un problema para el que toda la ayuda es poca y, en vez de ayuda, ofrece muertos. Menos mal que la gente no está por la labor de morir, aunque lo diga Beiras, sino por salvar el medio de vida. Igual Beiras es buen chico en el fondo, pero, si a uno le tocara naufragar y acabar en una lancha en medio del océano, francamente, no le gustaría coincidir con Beiras y su alegre conversación de muertos. Y no es que tenga contra Beiras nada particular.

Benito y Ladrón de Guevara serán los candidatos de UA a Vitoria y a la Diputación alavesa
Redacción - Vitoria.- La Razón 16 Diciembre 2002

Unidad Alavesa (UA) presentó ayer a su portavoz, Ernesto Ladrón de Guevara, como candidato a diputado general de Álava y a su secretaria general, Enriqueta Benito, como aspirante a la Alcaldía de Vitoria, con los objetivos de promover un Estatuto alavés a través de la participación ciudadana y garantizar el acceso a la vivienda.
Los nombres de ambos candidatos se dieron a conocer ayer en Vitoria en un acto público en el que participaron Ladrón de Guevara, Benito y el presidente de UA, Pablo Mosquera, quienes explicaron ante cientos de simpatizantes cuáles son los proyectos de su formación para Álava, informa Ep.

Ladrón de Guevara dijo que el «reto ilusionante» de su partido es «construir un Estatuto de Autonomía» por medio de la consulta popular, que, según manifestó, «rompa la situación esquizofrénica a la que nos ha llevado el nacionalismo». A su juicio, el nacionalismo «representa el estar cerrado a los demás» y, por ello, advirtió de que «o nos salimos pronto de este país nacionalista o nos veremos arrastrados al enfrentamiento y al desvertebramiento». Benito anunció que hará «hincapié» en la consulta ciudadana. Además apostó por «menos política y más sociedad» y criticó al actual equipo de Gobierno local por su gestión en vivienda.

El PNV quiere arrinconar a los hijos de las víctimas de ETA en un centro marginal
Los afectados rechazan las plazas en una residencia universitaria ya en desuso
El Ejecutivo vasco presidido por Juan José Ibarreche, a través de su programa de ayudas a las víctimas del terrorismo, pretende arrinconar a los hijos de las personas asesinadas por ETA en un centro universitario marginal, en el que además de que sólo se puede estudiar una carrera, Ingeniería Industrial, está cayendo en desuso, según reconoce el propio Ejecutivo de Ibarreche. Los hijos de las víctimas rechazan la oferta año tras año y se niegan a desplazarse hasta la localidad guipuzcoana de Eíbar para residir en el complejo educativo.
M. R. Iglesias - Madrid.- La Razón 16 Diciembre 2002

El Gobierno vasco, como ayuda a los hijos de víctimas del terrorismo, concede estancias gratuitas en una residencia universitaria ubicada en Eíbar (Guipúzcoa), donde la oferta de estudios universitarios se reduce a una única carrera: Ingeniería Industrial. La propia residencia ha pasado por varias etapas a lo largo de su existencia. En otras épocas era una Universidad Laboral, y en la actualidad, debido a que muchas de sus instalaciones están en desuso, según reconoce el Gobierno vasco, se ha reorganizado para evitar su cierre.

Aunque Ibarreche la ha incluido desde el año 2000 en el programa de ayudas a víctimas del terrorismo, lo cierto es que nadie de este colectivo ha acudido a las convocatorias por varias razones. Por una parte, porque es considerado un centro marginal al poder estudiarse sólo una carrera universitaria y, en segundo lugar, porque los hijos de personas asesinadas por ETA lo que menos están dispuestos a aceptar es a vivir en guetos.

Fuentes de la asociaciones de Víctimas del Terrorismo del País Vasco han señalado a este periódico que no comprenden cómo el «señor Ibarreche, para ayudar a las familias de las víctimas, se le ocurre mandar a nuestros hijos a un centro específico, parece que estamos en los tiempos de los guetos de los colegios de huérfanos, es algo inadmisible».

En el programa de «Ayudas a las Víctimas del Terrorismo», publicado el pasado 30 de septiembre en el Boletín Oficial del País Vasco, BOPV, se contempla en el apartado siete, de becas y ayudas en el ámbito educativo, la concesión «sin más requisitos de una plaza en régimen de gratuidad en el Complejo Educativo de Eíbar para cursar las enseñanzas allí impartidas». Según fuentes del Complejo en el que se integra la Residencia de Estudiantes, en las convocatorias anuales de plazas se contempla la reserva para hijos de personas asesinadas por ETA, «pero hasta ahora nunca ha venido nadie».

En el mismo programa de ayudas a las víctimas se incluye la gratuidad de las tasas académicas para los hijos de las víctimas, por lo que, según fuentes de los afectados, sería más lógico que «si el Gobierno vasco quisiese ayudar de verdad a las víctimas facilitase la residencia donde estén los estudios universitarios que quiera hacer el estudiante hijo de víctima».

Según estas fuentes, con esta «buena acción de Ibarreche», parece que lo que busca es darle uso a unas instalaciones que no son muy demandadas».

En el BOPV del pasado 16 de julio, el Ejecutivo vasco publicó un decreto por el que creaba el Centro Residencial de Eíbar. En realidad lo que hace con este decreto es reorganizar las instalaciones, ya que en el preámbulo de la legislación el Gobierno Vasco reconoce que «una serie de cambios han supuesto una transformación muy importante de la realidad existente en la actualidad en el Complejo Educativo de Eíbar y han caído en desuso muchas de las disposiciones, por lo que resulta procedente la derogación y la publicación de una nueva norma que regule el Complejo Educativo ante la nueva realidad existente».

Enrique Múgica: «Un terrorismo acabado resurgiría si el PNV insiste en su plan secesionista»
Entrevista con el Defensor del Pueblo
Enrique Múgica, Defensor del Pueblo, nació en San Sebastián. Participó activamente en movimientos estudiantiles y fue encarcelado varias veces. En febrero de 1996, ETA asesinó a su hermano, «mi único hermano y mi mejor amigo», confiesa.
Natalia FIGUEROA La Razón 16 Diciembre 2002

Defensor del Pueblo», leemos en la fachada junto a la puerta. Qué bonito nombre. Qué importante cargo. Enrique Múgica me dice: ¬ Yo creo que, sobre todo, es una responsabilidad moral. Porque la defensa de los derechos humanos, que constituye la esencia de la institución, es un estímulo incesante para que los hombres se liberen de todas las causas, desgraciadamente pródigas hoy, que impiden la búsqueda de la felicidad como objetivo esencial.

¬ ¿Es verdad que los sondeos de opinión hacen aparecer al Defensor como el más apreciado por los españoles después de la Corona?
¬ Sí. Ahora estamos a la puerta de otro sondeo para ver si esta impresión se revalida o no.

¬ ¿Cómo defiende al pueblo su Defensor?
¬ Nosotros presentamos una reclamación ante la Administración de cualquier tipo de defensa de los derechos del ciudadano. Cuando un ciudadano considera que ha sido lesionado en su derecho, puede recurrir, y yo le invito a que lo haga, al Defensor del Pueblo. Las autoridades deben atender al Defensor, y apoyarle y prestarle su cooperación. Por eso los Defensores pueden entrar en cualquier establecimiento público: hospitales, acuartelamientos, centros penitenciarios, de enseñanza... Al revés de otros Defensores europeos, el español puede presentar un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal. Es una facultad que solo tienen el presidente del Gobierno, cincuenta diputados y senadores y los órganos colegiados ejecutivos de las Comunidades Autónomas. El Defensor no actúa cuando hay un delito: para eso está la Judicatura. Actúa cuando hay conductas irregulares. Por ejemplo, en los temas de inmigración nosotros hemos abierto expedientes de oficio por considerar que acaso la Administración se ha comportado de una forma no idónea, no justa. A veces hay comportamientos con los inmigrantes verdaderamente deleznables, que deben ser sancionados.

¬ ¿Se atreve el pueblo a quejarse?
¬ Sí. Y cada vez más. El pueblo se queja porque es consciente de que, en un sistema democrático, el ciudadano tiene todos los derechos y debe hacer uso de los mismos para protestar ante quienes, de una u otra manera, por arrogancia, altanería o mala gestión, perturban el ejercicio de esos derechos. Este año hemos tenido más de la tercera parte de quejas que el año pasado en éstas fechas. En el 2001 hubo 12.877, y en el 2002 han sido 19.672. Esta institución es cada vez más conocida por más ciudadanos como un entramado garantista de esos mismos derechos.

¬¿El aumento de quejas significa que las cosas van peor en el país?
¬ Todo lo contrario. Significa que el ciudadano sabe a dónde puede acudir. Significa que el pueblo conoce sus derechos y hace uso de ellos. Las libertades están más asentadas y por lo tanto los elementos de la democracia son más conocidos.

¬ ¿Qué defensa le preocupa más actualmente, quienes están más necesitados de su ayuda?
¬ Yo no puedo mostrar en mi trabajo una preferencia por determinadas situaciones. Porque a lo mejor mi preferencia chocaría con aquellos que piden el apoyo del Defensor del Pueblo, con lo cual desaparecería un criterio equilibrado e igualitario. Por lo tanto, para mí todas las quejas que se presenten deben ser consideradas por igual. Tanto si se trata de inmigrantes, como de violencia doméstica, como de delincuencias menores, como de enfermos... Recientemente hemos presentado al Parlamento un amplio estudio sobre las esperas hospitalarias. Todo, todo constituye parte del trabajo y debe ser por igual aceptado y estudiado.

¬Hablando de violencia doméstica, ¿no le parece vergonzoso que algunas mujeres que han denunciado su caso y han aparecido en los medios de comunicación hayan sido después despedidas de su trabajo?
¬ Me parece lamentable. Me parece una barbaridad. Creo que son casos excepcionales y quienes cometen esos agravios debieran sufrir una sanción dura. La importancia de los medios de comunicación es extraordinaria en el tratamiento del problema. Los casos de violencia doméstica eran más numerosos antes que ahora. Antes, el silencio y el amedrentamiento tapaban estos desafueros. Cuando se cometen, el ponerlos de manifiesto en los medios de comunicación contribuye al acercamiento de su resolución.

Enrique Múgica Herzog nació en San Sebastián. Estudió en el colegio de los padres Marianistas e hizo la carrera de Derecho. Su padre, violinista, murió cuando él tenía cinco años. Vivió siempre con su madre, Paulette, de origen judío-polaco, y con su abuelo materno, propietario de una peletería y a quien adoraba. Participó activamente en movimientos estudiantiles y fue encarcelado varias veces, una de ellas durante tres años. Estando en la prisión de Burgos abandonó el PCE por discrepancias ideológicas y se afilió al PSOE. Ha sido Ministro de Justicia. Su carrera política, que empezó en 1953, continúa imparable. En febrero de 1996 ETA asesinó a su hermano Fernando. «Era mi único hermano y mi mejor amigo ¬confiesa¬. Y cada vez que le recuerdo, que es constantemente, más me convenzo de que no debo perdonar ni olvidar».

¬ ¿Es el terrorismo la maldición de nuestro país? ¿Llegará un día en que hablemos de ello en tiempo pasado o ese día está muy, muy lejos?
¬No, no está lejos. Va a llegar, y pronto, el día en que hablemos del terrorismo en tiempo pasado. Yo creo que estamos en la fase final del terrorismo. Está derrotado en el plano político. Ellos mismos se han percatado de que los objetivos que se proponían son inalcanzables. La acción vigorosa y decidida de los cuerpos de seguridad del Estado, y la acción (aunque no tan vigorosa como quisiéramos) de la Ertzaintza, están terminando con ETA. A esto se añade la fuerza con que la Judicatura actúa, dentro de un marco esencial que es la ley de partidos. Y, naturalmente, el apoyo internacional. Lo que hay que temer es que determinadas fuerzas políticas nacionalistas vascas están haciendo suyas las finalidades secesionistas que el terrorismo quería conseguir. Con lo cual, como esas fuerzas políticas no van a lograr esos objetivos, puede luego la acción terrorista recrearse diciendo: «No habéis conseguido los objetivos secesionistas por las buenas, vamos a reanudar la consecución por las malas». Cuando insistimos en que el gobierno vasco y el Partido Nacionalista Vasco renuncie a los objetivos independentistas no lo decimos porque nos parezca solamente una extravagancia política, lo decimos porque, aún si se hubiera acabado el terrorismo, podría resurgir si siguen manteniendo esos objetivos de imposible consecución.

¬ Una vez le escuché decir que el racismo es la más criminal de las patologías sociales.
¬ Y lo repito. Lo hemos visto. ¿Cuál es el crimen más monstruoso que se ha producido en toda la historia de la humanidad? El exterminio de seis millones de judíos por el solo hecho de serlo, con independencia de su condición, de su edad, de su sexo... El racismo es lo que debe ser combatido con más fuerza. Porque encierra todos los defectos, todos los vicios de la vida social. El racismo conduce a la discriminación y, por tanto, a la desigualdad. Conduce a la ausencia de libertad, a la conversión de los seres humanos en objetos. Y los elementos más fundamentales, como libertad, vida e igualdad, son envueltos por el crimen racista que ha conducido al exterminio.

¬ Desde que fue nombrado Defensor del Pueblo en junio de 2000, ¿qué grandes satisfacciones ha tenido, qué defensas ganadas le han hecho sentirse más orgulloso?
¬ Hemos tenido el grave problema de la inmigración, del cual resultó una ley votada por el Parlamento, la ley de extranjería, que utilizaba criterios restrictivos frente a las buenas almas, a las conciencias inmaculadas que dicen «que entren todos». Nosotros no interpusimos el recurso de constitucionalidad (y tenemos facultad para ello) porque la ley era constitucional. Esto nos levantó críticas. Posteriormente la realidad ha desvanecido esas críticas, y aquellos mismos que criticaron nuestra actitud consideran ahora que hay que aplicar la ley. Nosotros pedimos que fueran restrictivos pero menos, y negociamos con Mariano Rajoy, ministro del Interior entonces, que hubiese unas normas que fuesen benévolas y generosas en lo posible. Y en el reglamento se incluyeron esas propuestas del Defensor del Pueblo. Y constituyó para nosotros la mayor alegría desde que estamos aquí.

¬ A punto de terminar el 2002, ¿qué pide el Defensor al 2003?
¬ Pido una España que, desde el convencimiento cada vez más fuerte de sus valores democráticos, camine hacia una sociedad más solidaria. Cuando me refiero a España me refiero a Euskadi: que en el País Vasco se reconviertan a la memoria todos los hombres y mujeres. Memoria que dice que la participación vasca en los proyectos comunes de España, en el destino común de España, fue tan importante, que sin ella no podría comprenderse la España moderna.

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