AGLI

Recortes de Prensa     Martes 17  Diciembre  2002
Testigos de cargo
Editorial La Razón 17 Diciembre 2002

A quien pueda interesar
BENIGNO PENDÁS ABC 17 Diciembre 2002

Testigos de la barbarie
Germán Yanke Libertad Digital  17 Diciembre 2002

Los socialistas, por el tobogán
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 17 Diciembre 2002

A Eduardo Madina
Iñaki EZKERRA La Razón 17 Diciembre 2002

El apoyo de la izquierda al terrorismo
Pío Moa Libertad Digital  17 Diciembre 2002

Pequeñeces
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 17 Diciembre 2002

El Foro Ermua no acudirá porque cree que la convocatoria «es una trampa»
O. BARRIUSO/BILBAO El Correo 17 Diciembre 2002

El Gobierno navarro prohíbe que ondee la ikurriña en los edificios públicos
A. García/ D. Mazón - Vitoria/ Madrid.- La Razón 17 Diciembre 2002

Las víctimas unen sus testimonios para agilizar la ilegalización de Batasuna
LOURDES PÉREZ/BILBAO El Correo 17 Diciembre 2002

Víctimas del terrorismo se suman a la demanda de ilegalizar a Batasuna y aportan sus testimonios al Supremo
Bilbao La Estrella Digital 17 Diciembre 2002

Testigos de cargo
Editorial La Razón 17 Diciembre 2002

La declaración conjunta suscrita ayer en Bilbao por fundaciones y asociaciones de víctimas del terrorismo para sumar su voz al proceso de deslegalización de Batasuna es todo un símbolo del avance en la lucha contra Eta. Las víctimas, silenciadas hasta hace bien poco, golpeadas sin piedad por los asesinos etarras, sometidas a diario a la humillación y al miedo, abocadas a la emigración forzosa, pueden ahora plantar cara a los criminales y sus cómplices y declarar contra ellos.

El testimonio de las víctimas, la imagen que se revela de sus acusaciones puestas por escrito ante notario, resulta estremecedor y habla mucho del sufrimiento de quienes son testigos directos de cómo «los miembros del entramado Batasuna han vulnerado sistemáticamente los principios democráticos» y traspasado completamente la frontera que separa las organizaciones que defienden sus ideas y programas con respeto a los métodos y principios democráticos «de aquellas que sustentan su acción política en la connivencia con el terror o la violencia, la violación de los derechos de los ciudadanos y constitucionales». Para las víctimas, para quienes sufren la persecución de los amigos de Eta en el País Vasco, no hay duda: Batasuna y Eta son «dos caras de la misma moneda» y supone una medida de imprescindible higiene democrática que la Justicia acabe de una vez con el esperpento de que los ciudadanos financien a criminales con sus impuestos.

A quien pueda interesar
Por BENIGNO PENDÁS ABC 17 Diciembre 2002

Ellos lo saben mejor que nadie. Humillados unas veces por sus propios verdugos. Desdeñados otras, por culpa de la cobardía infame que se disfraza de asepsia y neutralidad. Solos, casi siempre. Apenas el consuelo de unos pocos; la confianza infatigable en la justicia; la dignidad de quienes tienen a la razón de su parte. Llega, por fin, la esperanza: pacto antiterrorista, ley de partidos, proceso judicial contra Batasuna. No quieren que sea un «sueño efímero», como dijera Virgilio el poeta. No podrían soportar un nuevo desengaño. Nunca más el silencio ni la resignación; porque, como bien sabía don Miguel de Unamuno, «acostumbrarse es ya empezar a no ser».

Los asesinos truncaron su proyecto de vida irrepetible en aquella hora maldita. Pero algo ha cambiado para bien en la democracia española: Gobierno y oposición condecoran en el Congreso y el Senado su sentimiento herido; las leyes buscan fórmulas para compensar ese dolor que no tiene precio; la sociedad reconoce su inmensa deuda moral. Héroes de la libertad de todos, proclaman una verdad así de grande: antes, Batasuna era sólo éticamente perversa; ahora es también ilegal. Ellos lo saben, en efecto, y lo manifiestan públicamente: «A quien pueda interesar». Ante los medios de comunicación y ante el notario mayor del reino. Sin rencor, pero con firmeza. Gracias, una vez más.

Testigos de la barbarie
Germán Yanke Libertad Digital  17 Diciembre 2002

Ante notario, con la presencia del ministro de Justicia y el Fiscal General del Estado, las asociaciones de víctimas del terrorismo y otras entidades de la resistencia civil en el País Vasco, han suscrito un documento en el que, de cara a la ilegalización de Batasuna, se relatan amenazas, coacciones, ataques, exclusiones, etc. Para todos ellos, que firmaron el acta con la presencia y el aliento de dirigentes del PP y del PSOE, Batasuna justifica y alienta el terror, apoya expresamente a ETA y coopera en la lucha callejera. Son los testigos de la barbarie y su conclusión queda reflejada en esta ecuación del ministro de Justicia: “Batasuna es igual a ETA; ETA es igual a asesino; Batasuna es igual a terrorista”.

Si de verdad piensan eso (y ante el acta y la evidencia no lo dudo en absoluto), ¿cómo pueden participar en la manifestación convocada por Juan José Ibarretxe para el próximo día 22? La ETA que el presidente del Gobierno vasco quiere fuera de sus planes no es, desde luego, la que se contempla en el acta, como no lo es la que aparece en los autos de Garzón y en las posteriores decisiones de la Audiencia Nacional. La ETA a la que se refiere Ibarretxe son un grupo de personas autistas que nada tienen que ver con Batasuna y el entramado que el PNV ayuda a financiar y a sobrevivir para que respalde su proyecto secesionista. ¿Se puede ir tras él en esas condiciones y con un plan antidemócratico planteado dentro y fuera de las fronteras de la Comunidad Autónoma Vasca? A mi me parece que no y espero una explicación que vaya más allá del pretendido cansancio por tener que decir tantas veces que no. Si la extrema derecha convocase una manifestación con un lema retórico a favor de la libertad, no aparecerían ni los complejos ni los cansancios que ahora emergen ante Ibarretxe.

“ETA kampora” dice el lema de la manifestación: "ETA fuera". Antes era “ETA para” y cosas similares. Todavía espero una concentración del PNV simplemente “contra ETA“. Es decir, todavía el nacionalismo no ha identificado al enemigo y se ha dispuesto a terminar

Los socialistas, por el tobogán
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 17 Diciembre 2002

SUPONGAMOS que Zapatero fuera un infiltrado del PNV o del BNG, lo que se llama «un topo», un agente de otro partido para cargarse el propio. Habría que reconocer que lo estaría haciendo admirablemente. Podría escribir el día de mañana un folleto sobre «cómo hacer oposición a favor de los nacionalistas».

Ésta, de todos modos, es ya una vieja historia en nuestra corta democracia: durante este último cuarto de siglo la dirección del PSOE ha conseguido empequeñecer su propio partido a base de vaciarle de contenido «español». En Galicia ha pasado de ser primer partido a tercero; en el País Vasco, a cuarto. Tan sólo en Cataluña se mantiene en segundo lugar con posibilidades de primero pero a costa de convertir al PSC en un partido nacionalista. Una triste mutación, una horrorosa metamorfosis, «ejemplar» para los Zapatero pero, en todo caso, imposible de repetir en Galicia y País Vasco. En estas Comunidades tienen que contentarse con ser los compañeros de viaje de los nacionalistas. Todo con tal de diferenciarse del PP.

En vano Paco Vázquez da lecciones de cómo el PSOE puede mantener una mayoría absoluta. En vano intenta demostrar que para tener un partido socialista fuerte hay que hacer una política de Estado y que eso pasa por no dar bazas a los nacionalistas sino por hacer una política de solidaridad con el PP en ciertas cuestiones básicas. Pero eso le parece un disparate a Zapatero porque a éste lo que le va es sacar a relucir la figura de su abuelo el republicano y hacer bandera del rojerío aunque sea a costa de España o precisamente para hacerlo a costa de España como nación. Así que cuando llega una ocasión como la catástrofe del «Prestige», el líder tranquilo se vuelve loco, siente el viento de la Historia entre las piernas y se lanza a hacer oposición a tontas y a locas, esto es, sin percatarse de que hay que mover el árbol de tal modo que no sea Beiras quien coja las nueces. En vano Paco Vázquez alude a la necesidad de hacer una política común en momentos de desgracia nacional, en vano recuerda que la peor cosecha sería la que favoreciera al voto nacionalista. Ciego, Zapatero no se ha enterado de que su forma de hacer oposición con motivo de la catástrofe ecologista dará votos al BNG, no al PSG.

Más irresponsable aún ha sido Zapatero en el País Vasco. Suicida, habría que decir. ¿Puede un dirigente socialista arruinar aún más la política de su propio partido? J. L. R. Zapatero ha bendecido las propuestas de las Juventudes Socialistas vascas en torno al acercamiento de los presos etarras a sus lugares de nacimiento (a veces no coincidentes con el lugar del crimen) y en torno a un referéndum similar al que ha propuesto Ibarretxe. Torpe, aún no se ha dado cuenta de que para tales conclusiones se bastan y se sobran los nacionalistas. Lo he dicho muchas veces: los socialistas no son capaces de escapar a este sino trágico. Están convencidos de que el futuro del País Vasco y de Galicia y de Cataluña y de España entera pasa por un cambio de la organización territorial del Estado, de la Constitución, y ello a costa de su propia hegemonía. Zapatero y los suyos prefieren no sólo una España roja sino, sobre todo, una España rota.

Éste es el destino colectivo que nos espera al final de este tobogán, y que anuncia de forma ciertamente erótica para algunos el viento que les da entre las piernas como el anuncio de la gran fiesta en la que, al fin, será sacrificada esta gran bestia que es la derecha: la derecha española.

A Eduardo Madina
Iñaki EZKERRA La Razón 17 Diciembre 2002

Cuando caíste herido por la bomba que ETA adosó a tu coche, a la consternación por esa noticia se añadió en mi ánimo la tristeza por las declaraciones de tu compañero de las Juventudes Socialistas Dani Díaz. Dani Díaz hizo suya y tuya la ideología de Elkarri, ese grupo que habla de diálogo como si no lleváramos tres décadas dialogando en las instituciones y fuera de ellas. Dani Díaz salió en la tele afirmando que seguiríais por ese camino pese a quien pese. Y lo dijo con una rara y desafiante sonrisa que no iba dirigida a ETA ¬que era quien te había puesto la bomba¬ sino a quienes no creemos en el catecismo de Elkarri. Esa sonrisa quedó grabada en las hemerotecas y ¬lo que es peor¬ en la memoria de quienes nos consideramos cercanos a vosotros. Hablé de esa sonrisa y esas declaraciones con varios amigos, algunos del PSOE, y coincidían conmigo. No era falsa mi percepción.

Ahora que Ibarreche intenta legitimar su plan de referéndum desmarcándolo de ETA, reaparecéis las Juventudes Socialistas aportando vuestro grano de arena a ese amago legitimador y pedís el acercamiento de los presos de la banda en vez del acercamiento de los exiliados y el aplazado reconocimiento institucional a las víctimas.

Reapareces tú, precisamente una víctima, sacando tu certificado médico para responder a las críticas normales y legítimas que te hace el PP, un partido desgraciadamente abundante en víctimas como tú y a cuyo máximo representante le volaron el coche donde iba, en un atentado no muy distinto al que a ti te ha marcado. Creo que ese certificado te da, en efecto, una autoridad moral que debes guardar para otras ocasiones y para los fascistas que negarán tu dolor. Entre demócratas, entre amigos sobran los certificados y carnés en la boca para opinar. Creo que no debes usar tu condición innegable de víctima para negársela a otros que también lo son y decir que «quieren condenar a Euskadi a la muerte» cuando por experiencia deberías saber quiénes son los que condenan aquí a muerte y qué cultura política ¬la de Elkarri¬ avala a esa condena.

Cuando yo tenía seis años menos que tú y militaba en el PCE cayó en mis manos un texto que nunca he olvidado y que venía de una auténtica cultura. Era el discurso de Antonio Machado a las Juventudes Socialistas Unificadas durante la Guerra Civil y en él les pedía que fueran eso, jóvenes y no imitaran a los viejos. Creo que diciendo eso de que «quieren condenar a Euskadi a la muerte» los que están en tu mismo barco democrático has repetido una cantinela que es la de esos mayores de tu partido que no son los mejores. Con mi admiración y respeto,

El apoyo de la izquierda al terrorismo
Pío Moa Libertad Digital  17 Diciembre 2002

No sólo durante los últimos años del franquismo, sino durante bastantes años de democracia, la izquierda española, con pocas excepciones, apoyó el terrorismo nacionalista vasco. Todos podemos recordar cómo la oposición a UCD, desde el PNV al PSOE, pasando por los comunistas, obstruía una eficaz lucha contra la ETA, que por lo demás la UCD tampoco tenía muchos redaños para emprender. Ya entrados los años 80, incluso en las manifestaciones convocadas contra acciones terroristas era imposible gritar contra la ETA. El lema “Vosotros, fascistas, sois los terroristas” se imponía, aunque el terrorismo fascista era insignificante al lado del izquierdista y nacionalista.

Las cosas cambiaron lentamente con el PSOE en el poder, y lo hicieron precisamente porque estaba en el poder, y los atentados le desgastaban, y porque sus militantes empezaron a sufrir ataques etarras. No obstante, resultó un fracaso la estrategia socialista, basada en gran medida en el apoyo y promoción del nacionalismo pretendidamente moderado y democrático del PNV, al que facilitaron, entre otras gangas, el control de la enseñanza y de los aparatos ideológicos que vienen deformando a generaciones de jóvenes –incluidos, como acaba de verse, los del propio PSOE– en el separatismo y la simpatía o comprensión del terrorismo. El hecho histórico es que el terrorismo y el nacionalismo vasco han funcionado en práctica simbiosis, como saben apreciar tanto el PNV como los nacionalistas catalanes, que intentan volver impotente la acción gubernamental contra la mafia etarra que tantos beneficios políticos les ha rendido, directa o indirectamente.

En realidad, muchísimos socialistas, por su educación ideológica, tienen un concepto muy negativo de España, y no consideran la subsistencia de nuestro país un objetivo importante. Más aún, para muchos de ellos, en Cataluña y Vascongadas sobre todo, acabar con la unidad de España es, si no un empeño definido, sí algo perfectamente deseable. Por tanto, no ven ahí una razón de peso para oponerse al terror. Quienes piensan lo contrario, como el alcalde de La Coruña, uno de los pocos políticos socialistas que dan una impresión de sensatez y firmeza, parecen más bien excepciones, y no se les ve con fuerza y determinación bastantes a corregir el rumbo del partido.

Otra causa para combatir el terror podría ser la defensa de la democracia, pero la izquierda ha vivido, y parte de ella vive aún, ensoñada en hueras utopías de fondo antidemocrático, y en intentos de aplicar una “pedagogía” de arbitrarias buenas intenciones, básicamente contraria a las libertades. Para eso querían el poder, y su balance de corrupción, degradación judicial, ataques a la libertad de prensa, etc., habla por sí solo. Ahora, disueltos tales fantasmas, el poder les interesa simplemente por el poder. Sus partidos han llegado a ser poco más que aparatos en busca de mando y empleo para una legión de aspirantes a vivir del erario público. Cabe sospechar que la única razón que anima al PSOE en su tímida y contradictoria política antiterrorista es justo el miedo a perder votos, pues se observa en la sociedad española, aun adormecida por muchos años de demagogia, una reacción frente a los peligros que la acechan.

Por todo esto, no era de esperar del PSOE una verdadera política antiterrorista ni una alianza con el partido que, en parte, sigue defendiendo la unidad nacional. Su alianza será, cada vez más, con los separatismos y haciendo indirectamente el caldo gordo al terror. El problema de la izquierda, como demuestran este y otros muchos síntomas, es que no ha hecho todavía su transición.

Pequeñeces
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 17 Diciembre 2002

Javier Arenas, que de segundo apellido es Bocanegra, aprovechaba el Congreso de las Juventudes Socialistas para afear a Zapatero una propuesta, (la de la consulta), que finalmente se cayó de la ponencia. Lo propio habría sido dejar este incidente en un cambio de comunicados entre las organizaciones juveniles del PSOE y del PP, porque hay algo de obsceno en la imagen de los adultos que se enzarzan con los argumentos de los niños. Un suponer, en los tiempos en que el PNV sostenía con sus cinco votitos, (por emplear la expresión de Anasagasti), al Gobierno del PP, las juventudes del PNV hacían proclamas independentistas sin que Arenas se rasgase las vestiduras.

No es que la respuesta socialista sirva tampoco para poner orden en el gallinero. Es verdad que las Juventudes Socialistas han sido la primera organización juvenil en sufrir un atentado etarra, pero esto, que les hace acreedores a la solidaridad de todos, no les dota de una especial lucidez ni de más razón política de la que ya les asistía antes. El atentado con el que ETA quiso asesinar a Eduardo Madina no prueba tanto la firmeza de Madina contra ETA como la tenacidad de la banda terrorista contra el género humano en general y contra Eduardo Madina en este caso particular. Un paso más allá, el diputado popular Rafael Hernando acusó a los dirigentes socialistas de 'borrar de la memoria' a Miguel Angel Blanco. A partir de aquí ya es muy difícil encarrilar debates como éste por el sendero de la racionalidad. Nati Rodríguez, la viuda de Fernando Buesa, había explicado con extraordinaria claridad que el asesinato del dirigente socialista no era mérito suyo: «mi marido no dio la vida; se la quitaron».

Los jóvenes deben discutir en sus congresos de lo que quieran. Ellos no están atados por servidumbres pragmáticas y esa es la razón por la que los dirigentes de los partidos raramente incorporan las propuestas políticas de sus organizaciones juveniles tal como salen de sus congresos. Tienen, pues, derecho a discutir lo que les parezca, aunque es dudoso que lo hagan 'en libertad', tal como les ha dicho el secretario general del PSE en el Congreso. Es precisamente la falta de libertad lo que les lleva a discutir sobre asuntos tan secundarios para ellos como la consulta autodeterminista.

Descanse Arenas Bocanegra. No nos hemos jugado la unidad de España en este lance, aunque estas polémicas ponen en cuestión la solidez del pacto antiterrorista. Lo único que, por lo demás, le parece peligroso a un servidor es ver al alcalde de San Sebastián pasillear por el Congreso. Odón Elorza en un congreso juvenil tiene tanto peligro como el legendario señor de la gabardina que acostumbra a merodear por los colegios, dicho sea sin ánimo de señalar.

El Foro Ermua no acudirá porque cree que la convocatoria «es una trampa»
O. BARRIUSO/BILBAO El Correo 17 Diciembre 2002

El Foro Ermua no secundará la marcha contra ETA del domingo, al considerar que es una «manifestación trampa» que Ibarretxe utiliza «para legitimarse a sí mismo y legitimar su plan». Fuentes del colectivo explicaron que la decisión se adoptó ayer «por unanimidad» tras una reunión de más de tres horas y «para no romper la línea de coherencia del Foro».

La plataforma acusa al lehendakari de «caudillismo» por pretender «manipular el sentimiento ciudadano» y le reprocha que se manifieste contra la banda «a la vez que obstaculiza las medidas contra Batasuna, que es lo mismo que ETA».

El Gobierno navarro prohíbe que ondee la ikurriña en los edificios públicos
UPN necesitará los votos del PSOE para aprobar la norma en la Cámara navarra
El Gobierno de Navarra, que preside Miguel Sanz, aprobó ayer el proyecto de Ley Foral de Símbolos de Navarra por el que prohíbe que ondee la enseña vasca en edificios públicos de esta comunidad. El proyecto debe superar el trámite parlamentario, que tendrá lugar la próxima semana, para el que UPN necesita el voto favorable de los socialistas navarros, que aún no se han pronunciado. Si la Ley es aprobada en la Cámara, la enseña navarra sólo podrá aparecer con la española, la europea y la municipal.
A. García/ D. Mazón - Vitoria/ Madrid.- La Razón 17 Diciembre 2002

La ikurriña, bandera de la Comunidad Autónoma Vasca, ya no podrá ondear en los edificios públicos de Navarra, si el proyecto de Ley aprobado ayer por el Ejecutivo de Miguel Sanz supera el trámite parlamentario la semana próxima. Después de varios meses de polémica, el Gobierno navarro decidió ayer hacer público este proyecto que persigue «eliminar la imagen institucional distorsionada que reflejan algunas entidades locales navarras al hacer ondear en sus edificios la bandera de la Comunidad Autónoma Vasca, en solitario o acompañada de la enseña navarra», según refleja la nota que el Ejecutivo hace pública en su página web. Además, esta medida pretende ser una «herramienta para la promoción y difusión de la bandera, el escudo y el himno de la Comunidad Foral como principales elementos de la expresión identitaria de Navarra».

El proyecto de Ley necesita el apoyo de los socialistas navarros, que todavía no se han definido, para salir adelante y pretende legislar sobre «la utilización de los símbolos de Navarra por parte de las instituciones públicas y otras entidades que dependen del presupuesto público», ya que la Ley existente sobre este aspecto no especificaba qué banderas no pueden ondear.

El Ejecutivo Foral propone homenajes a la bandera navarra el 3 de diciembre, festividad de San Francisco Javier y promoverá la entrega de banderitas en los centros escolares y otros actos de propaganda a favor de la bandera navarra. La consejera portavoz del Gobierno navarro Nuria Iturriagagoitia aprovechó el envío de ese proyecto de ley al Parlamento para acusar a ETB de intentar fagocitar la identidad de Navarra y declaró que «a muchos navarros nos molesta» la aparición de Navarra como parte del País Vasco con un «uso diario y abusivo». Además, anotó que le «encantaría que en el telediario oficial de Euskal Telebista desapareciera el territorio de Navarra», porque «se intenta fagocitar lo que es nuestra comunidad foral».

El texto especifica que «se considera un derecho cívico personal de los ciudadanos navarros la presencia de su enseña en los edificios públicos y, además de señalar la responsabilidad de los poderes públicos para su cumplimiento, establece que la acción para exigir este derecho es pública, pudiendo ejercerla cualquier ciudadano».

El proyecto recoge la posibilidad de sancionar a las entidades que incumplan la ley, que podrán ver retirada, suspendida, revocada o denegada la financiación pública que les corresponda. Tanto los socialistas como CDN se muestran bastante reacios a aplicar estas sanciones, como ya expresaron el pasado mes de octubre.

Según la nueva norma, todas las entidades que componen la administración local de Navarra están obligadas a exhibir la bandera de Navarra en el exterior de sus sedes y edificios destinados a servicios públicos de su competencia, al menos entre las 8 y las 20 horas. Asimismo, la enseña navarra estará presente en el salón de plenos corporativo y en los despachos oficiales. Sólo en casos extraordinarios de cortesía hacia visitas oficiales y hermanamientos, durante el tiempo de su duración, podrán ondearse banderas distintas a las enumeradas.

Las víctimas unen sus testimonios para agilizar la ilegalización de Batasuna
Doce grupos firman en Bilbao un acta notarial, con valor de prueba, que evitará las citaciones personales El acto reúne al Pacto anti ETA
LOURDES PÉREZ/BILBAO El Correo 17 Diciembre 2002

Un docena de colectivos de víctimas del terrorismo, fundaciones en memoria de varios asesinados y plataformas cívicas unificaron ayer en Bilbao el testimonio de sus vivencias bajo «el terror y la amenaza» de ETA y su entorno, en un documento conjunto que, más allá del pronunciamiento ético y moral, tendrá relevancia jurídica. El texto de 12 folios suscrito por todas las agrupaciones servirá de prueba en el proceso abierto para ilegalizar a Batasuna y sustituirá a las declaraciones personales de los afectados ante el Tribunal Supremo. El acta unitaria servirá así para agilizar los trámites del procedimiento, según confirmaron fuentes próximas al fiscal general del Estado, que tenía previsto ya citar a alrededor de 40 personas.

Todos los colectivos formalizaron su iniciativa con un solemne acto en Bilbao, al que no pudieron acudir representantes de la Fundación Fernando Buesa y de la presidida por Adolfo Suárez. La convocatoria no fue sólo relevante por sus protagonistas y el lugar elegido -una ciudad vasca-, sino también porque reunió a los responsables de las demandas de ilegalización -el ministro de Justicia, José María Michavila, y el fiscal general, Jesús Cardenal- y una destacada delegación del PP y los socialistas como firmantes del Pacto Antiterrorista. Aunque Patxi López no acudió a la cita, Rodolfo Ares y Jaime Mayor Oreja compartieron asiento tras un fin de semana en el que sus partidos han intercambiado fuertes reproches a raíz del debate de las juventudes socialistas sobre un referéndum en Euskadi.

La apelación a la unidad no sólo de las víctimas, sino de populares y socialistas, quedó reflejada en una gráfica frase de un miembro de la fundación José Luis López de Lacalle, el articulista asesinado por ETA en Andoain. «En la medida en que aparece la pugna electoral y se antepone muchas veces al concepto de Estado de Derecho, nos preocupamos y nos cabreamos», advirtió Javier Aguirrezabala que, como el resto de sus compañeros, resumió el apoyo incondicional a la Ley de Partidos desde la convicción de que «Batasuna es ETA». Para los firmantes, la de ayer fue una «jornada histórica para la democracia» y en el «camino sin retorno» hacia la derrota de ETA.

Ante notario
El testimonio conjunto de las asociaciones fue suscrito ante los principales responsables de la Notaría española -es, de hecho, un acta notarial-, Cardenal y el jefe de la Abogacía del Estado, Arturo García Tizón. En la práctica, el documento equivale a una prueba testifical ante el Supremo y tiene el mismo valor que las citaciones personales, que pueden suprimirse. Según las fuentes de la Fiscalía, la acumulación de las demandas de ilegalización amenazaba con producir «un solapamiento de las pruebas», así que el acta unitaria de las víctimas podría permitir ahorrar dos o tres semanas en la tramitación; un tiempo sustancial dado que el objetivo es dejar fuera de la ley a Batasuna antes de las municipales.

Los afectados, personas que «sufren a diario en su vida» el terrorismo de ETA y de aquellos que «comparten sus objetivos y fines», dejan claro su apoyo a la Ley de Partidos en el breve encabezamiento del documento. A su juicio, es preciso ilegalizar al «entramado Batasuna» porque éste, «bajo la apariencia de partido político, tiene como «finalidad fundamental complementar y apoyar políticamente» a ETA para «subvertir el orden constitucional», alterar «gravemente la paz pública» y «multiplicar los efectos» del miedo y la intimidación generados por la violencia. A partir de ahí, los firmantes glosan con un testimonio genérico, sin nombres ni apellidos, cada uno de los supuestos de ilegalización previstos en el artículo 9 de la ley.

Así, aseguran ser «testigos directos» de cómo Batasuna apoya políticamente la actividad terrorista en «las calles» y en los «ayuntamientos», cómo presenta a las víctimas «como enemigos», cómo «justifican la barbarie» con su silencio tras los atentados, cómo intentan «fomentar la confrontación civil» con actos, manifestaciones y homenajes a activistas y presos o cómo «amenazan» a otros representantes políticos. Y denuncian la presencia de terroristas en las listas electorales de la izquierda abertzale, el uso de «símbolos» identificados con ETA y la «utilización perversa» de las instituciones, en las que «se publicitan actos de apoyo» a los violentos.

Por todo ello, concluyen que Batasuna ha «traspasado completamente la frontera» que separa a una fuerza democrática de la que sustenta su actividad «en la connivencia con el terror». Aquí vino a incidir Michavila, quien subrayó que la nueva ley llama «a las cosas por su nombre» e insistió en que el Estado de Derecho no puede tolerar que quienes atentan contra la democracia «se paseen por las instituciones», se financien «con los impuestos» de todos y tengan acceso al censo electoral. A su juicio, el de ayer era un día para que «pierdan toda esperanza» los terroristas y sus apoyos y también los que «dialogan» o buscan la «connivencia» con ellos, en una alusión velada a los nacionalistas.

Víctimas del terrorismo se suman a la demanda de ilegalizar a Batasuna y aportan sus testimonios al Supremo
Afirman que han sido testigos de que Batasuna tiene como finalidad apoyar a ETA y contribuye a "multiplicar los efectos de la violencia"
Bilbao La Estrella Digital 17 Diciembre 2002

Un total de 14 asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo se sumaron hoy a las demandas de ilegalización de Batasuna de la Abogacía y la Fiscalía General del Estado y firmaron en Bilbao un acta notarial con testimonios que, en su opinión, corroboran que la coalición abertzale "es ETA", para que se añada como prueba al procedimiento. El texto tiene carácter de declaración testifical y será presentado ante la Sala Especial del Tribunal Supremo, encargada del proceso de ilegalización de Batasuna.

En acta notarial fue rubricada por Vidal de Nicolás, del Foro de Ermua, Critina Cuesta, en nombre de Covite y la Fundación Miguel Angel Blanco, Edurne Uriarte, de la Fundación por la Libertad, María San Gil y Marta Pagazaurtundua, representando a Basta Ya, Laura Regañado, de la AVT, Jaime Larrinaga, del Foro del Salvador, Jaime Aguirrezabala de la Fundación López de Lacalle, Consuelo Ordóñez de la Fundación Gregorio Ordóñez y María Caballero, de la Fundación Tomás Caballero.También respaldó el manifiesto la Fundación Fernando Buesa.

Estos colectivos corroboran "uno a uno" cada uno de los apartados del artículo 9 de la Ley de Partidos Políticos por la que se insta a la ilegalización de Batasuna. El escrito destaca su intención, como personas y grupos sociales "que sufren a diario en su vida la actividad terrorista", de "contribuir" al proceso para declarar la ilicitud de la coalición abertzale.

A su juicio, "el entramado Batasuna bajo la apariencia de partido político tiene como finalidad fundamental complementar y apoyar políticamente la acción de la organización terrorista ETA para subvertir el orden constitucional y alterar gravemente la paz pública, contribuyendo a multiplicar los efectos de la violencia terrorista y la intimidación generada por la misma".

Testigos directos
En este sentido, denuncian que ellos son "testigos directos" de cómo Batasuna "apoya políticamente" la acción de ETA en las calles, en actos públicos o en sus ayuntamientos" y de que esta formación abertzale presenta la situación que vive Euskadi como un conflicto político en la que las víctimas son los "enemigos".

Tras recordar que se niega "sistemáticamente" a condenar los atentados de la organización terrorista, aseguran que esta "abstención es mucho más que un silencio" porque tiene como fin "apoyar y justificar la barbarie terrorista".

Asimismo, aseguran ser testigos de que Batasuna se refiere siempre a "la situación de guerra" en la que se encuentra en Paía Vasco e intenta "fomentar la confrontación civil en actos, manifestaciones y declaraciones públicas".

Además, manifiestan que los miembros de este partido "emplean su cargo o representación institucional para justificar y alentar los atentados de ETA en base a un supuesto conflicto cuyo único fin no es otro que el aniquilamiento y la coacción de todos aquellos que no comparten su visión exclusiva de la sociedad".

Gritos a favor de ETA y amenazas
Las asociaciones de víctimas y personas amenazadas recuerdan que han observado cómo Batasuna exhibe en sus sedes, locales e incluso instituciones en los que gobierna "símbolos, mensajes y elementos que representan o se identifican con el terrorismo de ETA".

También destacan que en sus actos públicos se profieren gritos en favor de ETA y subrayan que "miembros del entramado Batasuna" amenazan a concejales de otras fuerzas políticas democráticas e integrantes de otros sectores y grupos sociales "que luchan por devolver la libertad plena a la sociedad".

Los firmantes de estos testimonios señalan que la coalición abertzale ha cedido a la banda armada los datos personales de personas y sus familias que contienen el censo electoral, lo que, a su juicio, permite a la organización terrorista "disponer de una información valiosísima a la hora de planificar y programar sus acciones".

A su entender, en aquellas instituciones regentadas por Batasuna "se fomenta la acción violenta de los terroristas, creando un clima de exclusión y miedo que impide el normal ejercicio de los derechos y libertades que debe presidir una sociedad democrática", además de realizarse homenajes a los terroristas.

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