AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 14 Febrero  2003
Abuso de conjunciones
BENIGNO PENDÁS ABC 14 Febrero 2003

Listas conjuntas
Aleix Vidal-Quadras La Razón 14 Febrero 2003

Boicot a Ibarreche
T. Santaeulària/M. Español - Barcelona.- La Razón 14 Febrero 2003

Borrachera con maleta
Cristina Losada Libertad Digital  14 Febrero 2003

Batasuna es ETA
Editorial La Razón 14 Febrero 2003

Memoria, ¿de las libertades
MAITE PAGAZAURTUNDUA ABC 14 Febrero 2003

¿Nacionalismo democrático
Cartas al Director ABC 14 Febrero 2003

El mito de la identidad en Euskadi
Lorenzo Contreras La Estrella 14 Febrero 2003

La grieta
F. L. CHIVITE/ El Correo 14 Febrero 2003

Ofensiva jurídica contra ETA
Editorial El Ideal Gallego 14 Febrero 2003

Folleto
Cartas al Director El Correo 14 Febrero 2003

ETA
Cartas al Director El Correo 14 Febrero 2003

Basta Ya
Cartas al Director El Correo 14 Febrero 2003

Basta Ya alertará en sus jornadas del riesgo del «nacionalismo étnico» en Europa
SAN SEBASTIÁN El Correo  14 Febrero 2003

El fiscal y el Estado concluyen que HB es ETA y añaden como prueba los sucesos de Andoain
MADRID. NIEVES COLLI / MANUEL MARÍN ABC 14 Febrero 2003

Abuso de conjunciones
Por BENIGNO PENDÁS ABC 14 Febrero 2003

La contribución del nacionalismo catalán al equilibrio constitucional está fuera de cualquier duda razonable. A veces falta, sin embargo, cierta sensibilidad para comprender que la realidad española se construye desde sólidos cimientos humanos y éticos. No es buena ocasión para aliviar la soledad de Ibarretxe en defensa de su plan soberanista, tan alejado -por fortuna- de las (discutibles) pretensiones que plantea Convergencia i Unió. Bien sabe Pujol que ha de demostrar en esta etapa final su reconocido instinto de político veterano y sutil. Hay días mejores para practicar la cortesía institucional. España y el mundo tienen ahora asuntos más graves que atender.

El Gobierno vasco, a su vez, debería ser consciente de cuál tiene que ser su única y exclusiva ocupación: acabar con ETA y con el entramado que sustenta los crímenes de la banda. Lo demás es superfluo, inconsecuente, perturbador. También falaz, si pretende aparentar una conjunción política inexistente entre los dos nacionalismos periféricos.

Sobre la anécdota lingüística, será oportuno recordar el artículo 3 de la Constitución: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla», sin perjuicio de que las demás lenguas españolas sean también oficiales en sus respectivas Comunidades Autónomas y merezcan «especial respeto y protección». No es capricho, sino puro sentido común. El anfitrión y el invitado sólo se entienden en el idioma de proyección universal que todos conocemos. El equívoco sobre la conjunción «y» («eta», en vascuence) podría resultar gracioso en otro contexto: pero, no nos engañemos, tampoco es tiempo para bromas en relación (aunque sea por casualidad) con el terror totalitario.

Listas conjuntas
Aleix Vidal-Quadras La Razón 14 Febrero 2003

La oferta de Jaime Mayor a los socialistas vascos de presentar listas conjuntas en las próximas elecciones municipales ha tenido una respuesta desabrida por parte de sus destinatarios, que han acusado al Partido Popular de tratar de aprovechar el momento de gran tensión emocional creado por el asesinato de Joseba Pagazaurtundua. La propuesta del ex ministro del Interior hay que entenderla, en efecto, en el contexto singular generado por la continua presión terrorista sobre las fuerzas constitucionalistas, a las que ETA no da respiro con su cruel acoso. Es obvio que la agrupación en una misma candidatura de formaciones que en el plano nacional se enfrentan democráticamente, carecería por completo de sentido si no se diesen circunstancias tan extremas y trágicas como las que vive cotidianamente la sociedad vasca.

Sin embargo, aunque ante determinadas amenazas resulta comprensible la búsqueda de la acción común, este recurso a la unión frente a agresiones que ponen en peligro la supervivencia misma de aquellos que cierran filas para protegerse, ha de ser realizado de manera muy cuidadosa porque si se cometen errores en la maniobra los efectos pueden ser contraproducentes. Así, este tipo de planteamientos no debe hacerse público sin contar antes con la aquiescencia, obtenida en contactos discretos, de la otra parte contratante. El PSE, que cometió el error garrafal de descabalgar a Nicolás Redondo de la Secretaría General, sueña aún con un regreso idílico a los tiempos de los Ejecutivos de coalición con el PNV, con Batasuna neutralizada y el PP condenado al ostracismo. Por tanto, la llamada ante cámaras y micrófonos a la estrategia compartida le restriega en la cara la bajeza cometida con su antiguo líder y, como es natural, suscita su airado rechazo. Además, si lo que se persigue es dejar en evidencia a Patxi López y a su equipo para debilitarles ante sus votantes, este propósito entra en contradicción demasiado flagrante con la pretendida intención de un abrazo que se escenifica como noble y generoso.

Tampoco es seguro que el gesto rotundo de fundir en una aleación excepcional dos metales de difícil amalgama despierte la adhesión de los electorados respectivos, cuyas filias y fobias atávicas son susceptibles de provocar reacciones imprevistas. Es mejor y probablemente más efectivo establecer pactos sistemáticos con carácter general para, una vez celebrados los comicios en un clima de mutuo respeto y apoyo en la adversidad de las organizaciones vascas de los dos grandes partidos nacionales, conseguir en todas aquellas localidades donde sea posible un Consistorio comprometido con la Constitución y el Estatuto. Las descalificaciones y los reproches que se han producido con motivo de este episodio desmoralizan profundamente a los centenares de miles de vascos que desean fervientemente recuperar la libertad y la dignidad colectivas.

Boicot a Ibarreche
Expulsan de la Universidad a manifestantes por abuchear al «lendakari» en una conferencia
T. Santaeulària/M. Español - Barcelona.- La Razón 14 Febrero 2003

El clima estaba caldeado en Barcelona ante la visita del «lendakari», Juan José Ibarreche. La tensión que provocó el asesinato en Andoain de Joseba Pagazaurtundua y las posteriores declaraciones de dirigentes del PSE y PP marcaron toda la jornada del mandatario vasco en la Ciudad Condal. Sin embargo, la crispación no llegó hasta el atardecer, cuando el «lendakari» se disponía a dar una conferencia en la Universidad de Barcelona. Un grupo de miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en Cataluña y de Convivencia Cívica Catalana (CCC) tuvieron que ser expulsados de la Universidad al tratar de boicotear el acto. Los integrantes de estas asociaciones desplegaron una pancarta. El acto no contó con la aprobación de un público mayoritariamente nacionalista, que inició una contraofensiva abucheando a los manifestantes y apoyando al dirigente vasco.

El «lendakari» visiblemente afectado por el alboroto sentenció un: «Hemos visto una forma de pensar y hacer las cosas y espero que a partir de ahora me dejen hacer lo que he venido a hacer, que es hablar». Ibarreche insistió que su intención «no es insultar a nadie» y que «jamás entrará en un juego de descalificaciones» para defender sus ideas. Durante la conferencia, el «lendakari» defendió que él, como presidente del Gobierno vasco, desea más que nadie, al igual que la sociedad , el final de ETA. Con el grito de «ETA kampora» (fuera ETA), Ibarreche intentó, infructuosamente, convencer a los manifestantes de su rechazo hacia el terrorismo. Al término del acto, volvieron las reivindicaciones cuando un joven se dirigió corriendo hacia la mesa donde estaban los conferenciantes con un pañuelo rojo y, simulando ser una víctima del terrorismo, se lanzó al suelo. Asimismo, una fotógrafa de una medio de comunicación fue golpeada con el objetivo de su cámara al intentar fotografiar a los manifestantes. «Estás con Ibarreche o contra él», sentenció la fervorosa defensora del nacionalismo vasco.

Borrachera con maleta
Cristina Losada Libertad Digital  14 Febrero 2003

¿Galicia, sitio distinto? Qué va. En la resaca del Prestige nos vamos aproximando a otros lugares, no precisamente modélicos en lo que a convivencia se refiere. Mario Onaindía dice en su prólogo al “Vocabulario democrático del lenguaje político vasco”, publicado por Ciudadanía y Libertad, que en el País Vasco impera una política “que tiene las características que se le atribuyen a la borrachera: cánticos regionales, exaltación de la amistad y negación de la evidencia”. Pues salvando las distancias –la primera, la del terror– y con los matices que se quiera, la ingeniosa descripción de Onaindía le encaja perfectamente al discurso y al estilo de la plataforma "Nunca máis", que bien podía llamarse Para Siempre en vista de su interminable rosario de protestas: cuanto más se aleja la sombra del petrolero, más recurre a la propaganda para mantenerla encima.

Los gaiteros y los cánticos no han faltado en sus manifestaciones, éstas han servido para reafirmar los lazos de “la tribu”, exaltada por la creencia en que lidera el despertar de un pueblo dormido –léase votante del PP– y siempre que han podido han negado la evidencia. No sólo en cuanto al alcance y efectos de la catástrofe, sino también respecto a la realidad gallega, de la que tienen una visión obsoleta y reaccionaria. Pues los culturetas de Nunca máis y sus inspiradores han querido ver siempre una Galicia negra y con el Prestige han podido repintarla del fúnebre color y vender el cuadro mejor que otras veces.

Su penúltima boutade ha consistido en una manifestación en La Coruña bajo el lema “Salvemos el mar o sólo nos queda la maleta”, a la que llevaron maletas para significar que el triste destino de la emigración espera de nuevo a los gallegos si no se arregla –y ellos dicen que no– el desaguisado que causó el Prestige. Esto cuando la marea negra empieza a ser historia, las playas afectadas van mejorando mucho, las llegadas de fuel son de poca monta, el marisqueo ha podido reanudarse en parte del litoral, el mercado acoge bien los productos, los afectados han cobrado ayudas y la lluvia de millones está al caer para infraestructuras y otros menesteres.

El panorama no es de color rosa, pero negar como niegan todas estas evidencias pone en entredicho o la capacidad intelectual o la moral de los amigos de la negra sombra. Y salir con lo de la maleta es todo un símbolo de sus carencias en ambas. Galicia no es la tierra de labradores y pescadores sobre la que ellos hacen poesías, novelas o series de televisión, Galicia no vive de la pesca, aunque lo sigan diciendo los zoquetes de TVE, y ya hace mucho que no es la tierra de las maletas de cartón de los paisanos que iban a hacer las Américas ni de los que luego fueron a Suiza o Alemania. El número de gallegos que emigró al extranjero en el año 2001 fue de uno. ¡Uno! Y en los últimos años, el número de personas que ha venido a Galicia ha superado al de las que se han marchado, las cuales no se han ido a las quimbambas, sino a otras regiones españolas.

Los señorones de la cultura no quieren enterarse de que el golpe al sector pesquero y marisquero afectado por el Prestige no es letal de necesidad para la economía gallega, aunque por si acaso hacen la peor publicidad posible para el turismo. Y prefieren ignorar que la emigración ya no es la huida de la miseria de antaño, sino que responde a las mismas pautas que las de cualquier otra sociedad moderna, en la cual uno se va adonde piensa que va a ganar más o adonde le da la gana.

Toda esa realidad es mala para la cosmovisión que ellos comparten con el nacionalismo. Su deseo es crear un universo cerrado, un país que se desarrolle de modo “endógeno”, como dice Beiras, protegido de malsanas influencias exteriores. El emigrante es un tipo a compadecer porque tiene que abandonar el útero materno galaico. Pero también puede convertirse en un traidor si retorna desgalleguizado, no digamos si lo hace españolizado. No extraña que una de sus críticas a la LOU, secundada por el establishmen universitario, fuera que permitía la movilidad. Esto para el mundo académico y de la cultura es un golpe terrible: aumenta la competencia, elimina el monopolio que ejercen en sus dominios. Y que lo ejercen con el apoyo contante y sonante de los gobiernos del PP, que pagan o subvencionan a los que le muerden la mano. Lo cual nos daría lo mismo si no usaran el dinero de todos para crear esa cultura de invernadero.

No acaba ahí la historia de la maleta. La emigración es ingrediente esencial en la coctelera de mitos que maneja el nacionalismo: apuntala la imagen del pueblo gallego como víctima, fundamenta la idea de un genocidio simbólico, obra de los siempre malvados poderes centrales. ¿Delirio? ¿Cogorza? ¿Cebollón? Intereses también: los de Nunca máis viven mejor en una cultura gallega endógena y endogámica que en cualquier otra. Curioso que pese a condenar el último atentado de ETA en la mani coruñesa, no recordaran, maleta en mano como estaban, a todos los que han tenido que hacerla para huir del terror que vive al abrigo del nacionalismo en el País Vasco. Claro que no iban a desairar a quienes acaban de distinguirles con el premio Sabino Arana. En esa tesitura, los ebrios se serenan volando.

Batasuna es ETA
Editorial La Razón 14 Febrero 2003

La Fiscalía del Tribunal Supremo y la Abogacía del Estado han presentado sus alegaciones en el proceso de deslegalización de Batasuna. Sus conclusiones quieren llevar al convencimiento de los jueces algo que, como dijo el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, saben en el País Vasco «hasta los niños de pecho»: que ambas organizaciones, ETA y Batasuna, son las dos caras de una misma moneda y que ambas se complementan para alcanzar un mismo fin.
A falta de una prueba de cargo irrefutable, imposible de presentar dada la naturaleza de lo que se juzga, la acusación ha reunido una batería de indicios que tienen por sí mismos el peso de la elocuencia y que van desde la doble militancia de muchos de los detenidos bajo acusación de pertenencia a banda armada, a la extensión, por medio de declaraciones públicas, de un difuso, pero permanente, estado de amenaza.
Por todo ello, la Fiscalía del Tribunal Supremo y el abogado del Estado solicitan la aplicación de las previsiones contenidas en la Ley de Partidos, acusando a Batasuna de realizar una labor política complementaria del terrorismo etarra, lo que constituye un delito de apoyo expreso a la banda, no sólo tácito, sino en la modalidad de comisión por omisión.
Los plazos para la deslegalización del considerado brazo político de ETA se van cumpliendo y, de no mediar alguna circunstancia imprevista, la sentencia estará lista para antes de la convocatoria electoral de mayo. No servirá para acabar automáticamente con el terror, pero es un gran paso adelante de la democracia española.

Memoria, ¿de las libertades?
Por MAITE PAGAZAURTUNDUA ABC 14 Febrero 2003

Artículo de Maite Pagazaurtundua, incluido en el libro «¡Basta Ya! Contra el nacionalismo obligatorio», coordinado por Carlos Martínez Gorriarán, de la editorial Aguilar, que se presenta hoy en el Kursaal de San SebastiánNo voy a dar nombres, ni pistas, por guardar el anonimato de la confidencia relatada. Pero un hombre de edad mediana relató en la intimidad que en las primeras elecciones locales en democracia se presentó encabezando las listas socialistas de una pequeña localidad guipuzcoana. En lugar de alborozo ante la posibilidad de salir elegido, comenzó a sentir pánico tras recibir advertencias inespecíficas -y específicas- de diversos convecinos acerca de la osadía de encabezar la lista de un partido no abertzale. Media docena de votos faltaron a su lista. Nunca más actuó en política e ingresó en el silencio. Se volvió invisible. El candidato había creído ingenuamente que las libertades democráticas se habían establecido a lo largo y ancho del País Vasco y que cada mujer y cada hombre podía actuar libremente y hacer lo que políticamente le diera la gana. Me consta que la dificultad tradicional del PP y el PSOE para completar las listas en algunos municipios vascos tiene que ver, entre otras cuestiones, con la presión ambiental contraria a que los no nacionalistas manifiesten o hagan valer sus opiniones.

Algunos años después del hecho relatado comienza mi despertar a la conciencia política. Y recuerdo con horror cómo gente honrada miraba hacia otro lado cuando asesinaban a policías y guardias civiles o militares o supuestos «chivatos», o la naturalidad con que la mayoría de la población asumía que «hoy hay manifestación a las 7 de la tarde y después queman la Casa del Pueblo», como yo pude escuchar en una ocasión a una persona que no pensaba acudir a la manifestación, ni al incendio. Supongo que como mecanismo de defensa íntima, una parte de esa gente honrada sufre amnesia sobre su actitud moral en aquellos años. Porque la mayoría silenciosa, la mayoría despreocupada, y por otro lado, la red social que veía con prejuicios a los partidos «de fuera» alimentaron a la bestia en aquellos años.

Haciendo abstracción de otras cuestiones, considero ahora que, como consecuencia de la ruptura de la hegemonía política del PNV -desde mediados de los años ochenta- la presencia política y la imagen social de todos los partidos políticos se fue normalizando paulatinamente en la Euskadi urbana y la sociedad comenzó a preocuparse y dejó de ser silenciosa y descubrimos nuestro poder para luchar por las libertades ciudadanas frente al totalitarismo etarra en la primera Mesa de Ajuria Enea.

Años después y haciendo balance de la legislatura que apura sus últimos días, creo que pese a ello, en ocasiones querríamos hacer como que ETA no está, querríamos sustraernos a que la base de la libertad está truncada y en el Parlamento vasco hemos visto experimentos de pacto en la Comisión de Derechos Humanos, en la Ley del Deporte, en la cuestión de Treviño, etcétera... explorando vías, gestos o incentivos políticos hacia HB y ETA, a fin de que les llegase una suerte de iluminación democrática.

Y cuando ETA ha vuelto a asesinar a un edil del Partido Popular y ha vuelto a sacudir nuestra dignidad ciudadana, mucho me temo que no estamos a la altura de la gravedad de las manifestaciones del horror de ETA y que los políticos que estamos obligados a liderar la sociedad en esta batalla podemos estar cayendo en un autismo de consecuencias todavía más graves para los próximos años.

No podemos volver a actuar pasado mañana como si nada, cuando por opiniones políticas no se tiene garantizada la vida. Considero que los partidos políticos no deben comportarse como si estuviéramos en una situación democrática ordinaria y por ello es preciso que pacten reglas de juego distintas y concentren las energías para arropar ahora al PP, que es arroparnos todos. En mi modesta opinión, desde el inicio del período democrático alimentamos a la fiera, salvo en aquella primera Mesa de Ajuria Enea y en los días de rebeldía de julio de 1997.

Recuperemos la rebeldía democrática. Y si los partidos les fallamos, vayan a nuestras sedes, participen democráticamente dejándonos sus cartas de queja y protesta, sus propuestas y sus sueños.  ©Editorial Aguilar

¿Nacionalismo democrático?
Cartas al Director ABC 14 Febrero 2003

¿En la Comunidad Autónoma Vasca se actúa de forma que atenta gravemente al interés general de España? ¿Cumple con las leyes que le impone la Constitución? Que los partidos en el Gobierno y en la oposición contesten a estas preguntas y, de acuerdo con ello, se aplique el artículo 155 de la Constitución: «Adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella (a la Comunidad Autónoma) al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general».

Dentro del debate sobre la preparación de listas electorales en la Comunidad Autónoma Vasca, la opinión más acertada a mi parecer ha sido la del presidente Rodríguez Ibarra: mientras no se puedan celebrar elecciones con igual libertad para todos los partidos políticos, deben suspenderse.

Los nacionalistas vascos han puesto siempre el ejemplo del Ulster, sin ninguna comparación posible con nuestro caso. Allí hay dos bandos armados que se matan mutuamente, aquí una banda de asesinos mata personas indefensas. No obstante, ahora no dicen nada, puesto que la corta autonomía que tenían se les ha suspendido por incumplir las condiciones de la misma.

El nacionalismo es intrínsecamente perverso. Por definición es discriminatorio y excluyente, reclamando prerrogativas sobre los no nacionalistas. El socialismo cuando se hace nacionalista se convierte en nazismo. Nacionalismo democrático reúne dos palabras antónimas.

La primera competencia que habría que suprimir es la de Educación. La deformación desde la infancia inculcando odio a todo lo relacionado con el resto de España es la cantera del terrorismo. Ya hay una generación completa envenenada por el odio; es muy difícil cortar la progresión del mismo, pero habrá que empezar cuanto antes. Incluso más importante que la ampliación de las penas, es quitar de las manos infantiles los libros que enseñan la aritmética restando guardias civiles asesinados sobre la cantidad inicial.    Francisco Mateos Pérez.   Tres Cantos (Madrid).

El mito de la identidad en Euskadi
Lorenzo Contreras La Estrella 14 Febrero 2003

Socialistas y populares no se han entendido en torno al proyecto de las listas conjuntas para las elecciones municipales de mayo. Mayor Oreja se atrevió a sugerirlo, o a proponerlo, en sintonía significativa con Nicolás Redondo Terreros. Pero los mismos socialistas que derribaron a Redondo y le arrebataron la secretaría general del PSE-EE, la versión vasca del PSOE, era muy difícil que aceptaran paladinamente la antigua estrategia del derrotado. Unir fuerzas y fabricar la alternativa constitucionalista al nacionalismo, contribuyendo de paso a la definitiva marginación de Batasuna, era un plan que contradecía el propósito de fondo de los socialistas hoy representados por un personaje tan incoloro como Patxi López. Y, naturalmente, no pudo ser. Natural y lógicamente porque hay sinrazones que superan a la sinrazón misma como paradigma de irracionalidad. De manera que el PSE-EE actual garantiza con su actitud en nombre del pluralismo ideológico la ausencia de alternativa, la victoria del nacionalismo y, lo que es peor, la supervivencia más o menos emboscada de la Batasuna ilegal. O sea, de los chivatos de ETA. Los mismos que hicieron posible con su cerco, su presión y sus "soplos" el asesinato del jefe de la polícía municipal de Andoain, socialista, como todo el mundo sabía.

El propósito de fondo de los actuales dirigentes del socialismo vasco es restablecer el diálogo con la conjunción PNV-EA. Y no sólo por el diálogo en sí como practica democrática saludable, sino por la perspectiva de tocar poder, recuperar presencia, vigilada por supuesto, en las instituciones que el nacionalismo controla, y aplicar una norma de olvido a la terrible historia pasada, y no tan pasada, sino recién vivida.

Así pues, el desalojo de Batasuna de los municipios que todavía controla pese a su encausamiento legal y judicial, será absolutamente imposible. Da igual que a los nacionalistas les guíe la estategia de sumar los votos batasunos a los suyos propios, porque ésa es la manera de dar cobertura a los proetarras.

Contra el proyecto de alianza electoral o conjunción de fuerzas constitucionalistas para dar la batalla en las elecciones del 25 de mayo, opuso José Luis Rodríquez Zapatero, en línea con su "súbdito" vasco, Patxi López, una objeción bastante infantil. Dijo que "la estrategia del terror no puede acabar con la pluralidad de proyectos políticos", queriendo indicar que más vale preservar la identidad de las fuerzas concurrentes que buscarle las cosquillas de las urnas a quienes amenazan con arrumbar las posibilidades de esos mismos proyectos. Y lo tétrico del caso es que precisamente la estrategia del terror, ante la garantía de que la victoria de sus "protectores" nacionalistas permanece, sale beneficiada de ese escrúpulo socialista consistente en la preservación —por otra parte nada en peligro— de sus apellidos ideológicos y de su visión a plazo. El desprecio de los dictados de la urgencia estratégica constitucionalista equivale a volver contra sí mismos la pistola política, aparte de la otra.

En consecuencia, la idolatrada pluralidad de proyectos políticos, mantenida a ultranza, no conseguirá, contra lo que piensa o argumenta Patxi López, derrotar a la "estrategia del terror". Y además no lo conseguirá en ese municipio de Andoain, tan característico de la complicidad entre nacionalistas y batasunos.

La grieta
F. L. CHIVITE/ El Correo 14 Febrero 2003

Me refiero a la grieta, ya saben. Todos lo sabemos. La hemos visto crecer. Primero fue sólo una grieta soñada. En realidad, no había tal grieta. Alguien, unos cuantos, no muchos, la imaginaron. Y poco a poco dejó de ser sólo una idea. La grieta que separa a nacionalistas y no nacionalistas. Ya me gustaría a mí poder entender en qué consiste o dónde se localiza esa supuesta glándula que al parecer segrega la hormona de la autenticidad y que hace que un vasco nacionalista y un vasco no nacionalista (su hermano, por ejemplo), sean tan diferentes a los ojos de los expertos. El caso es que la grieta ha ido a más: se ha ensanchado. Avanza y se ramifica cada día. Entra en las casas familiares, divide las habitaciones. Entra en los talleres y en los bares. Parte la mesa en que la vieja cuadrilla de amigos jugaba al mus. Al fin Euskadi está ya completamente agrietada. Ha costado, pero se ha conseguido. Y no sólo está agrietada por fuera. También lo está por dentro. Porque la grieta entra también en el interior de cada uno de nosotros. Nos agrieta el cerebro. Nos agrieta el corazón, no me digan que no. Sin embargo ahora le voy a dar la vuelta al cuento: yo no me acabo de tragar esa jodida grieta. Estoy convencido de que sigue siendo una grieta fantasma. Muchos aman la grieta y viven para ella, es cierto. La pintan con su brocha cada día y la besan. La levantan en el aire, la enarbolan y la hacen ondear. Los profesionales de la grieta.

Pero yo veo sobre todo gente que la cruza y que la pisa cada día: que pasa por encima, que la ignora y la borra con el pie siempre que puede. Veo gente nacionalista y no nacionalista que desprecia la grieta y la traspasa constantemente: gente que consigue convivir, conversar, dar un paso hacia el otro salvando el terreno que se resquebraja: restableciendo el humus básico de la convivencia. En una entrevista reciente, Ryszard Kapucinski, un viajero incansable, experto conocedor y cronista de gran parte de los conflictos que han acribillado el siglo XX, decía: «La gente, en todos los sitios, quiere vivir tranquila, tener un trabajo y una casa. En todas las confrontaciones armadas siempre vemos que fueron los políticos quienes exacerbaron unos intereses nacionalistas en su pueblo. Siempre hay alguien que organiza y lleva a la gente». Todos sabemos que en Euskadi hay actualmente políticos valerosos que sufren con el cotidiano desgarro de este pueblo. Pero también sabemos que hay otros (a ambos lados, a ambos lados) que disfrutan con esto: en realidad son muy pocos, pero son los más virulentos. ¿Por que será siempre así: que un puñado de biliosos exaltados consiga generar tanta discordia y tanto dolor?

Ofensiva jurídica contra ETA
Editorial El Ideal Gallego 14 Febrero 2003

Otras cien páginas engrosan desde ayer el expediente judicial incoado con motivo del proceso de ilegalización de Batasuna. Ese centenar de folios -22 redactados por la Fiscalía del Tribunal Supremo y 80 por la Abogacía del Estado- no es mucho en comparación con el volumen que habían alcanzado las diligencias previas, pero su contenido es demoledor, pues recoge las alegaciones finales en las que asegura que está probado que la criatura a la que los abertzales han dado la apariencia de una formación política es en realidad ETA y que con escandalosa reiteración ha incumplido la Ley de Partidos. Esas afirmaciones dan forma jurídica a lo que para la sociedad es una verdad indubitable y hacen que esté más cerca el anhelo de millones de españoles de ver proscrita a Batasuna. No obstante, ese deseo ha recibido un golpe por parte de Elkarri, que está dispuesta a constituir un partido para que en él se cobijen los proetarras cuando los jueces acuerden la ilegalización del brazo político de la banda asesina. El movimiento liderado por Jonan Fernández no podía violar de un modo más clamoroso sus propios estatutos, en los que fija como su objetivo principal la lucha por la paz. Pero semejante desatino no ensombrece el limpio panorama que ha dibujado la Administración de Justicia, en el que no se puede pasar por alto un dato importante, ya que al no haber consumido ni el fiscal ni el abogado del Estado los plazos legales para presentar sus conclusiones, el proceso contra Batasuna se acelerará, lo que significa que el fin de ETA está desde ayer un poco más cerca.

Folleto
Sonsoles Elorza Losada/Getxo-Vizcaya Cartas al Director El Correo 14 Febrero 2003

Coincide el día en que es brutalmente asesinado un honrado demócrata vasco con la llegada a mi casa de un folleto editado por el Gobierno vasco en el que alardea de «ser la comunidad autónoma que mayor recompensa económica ofrece a los que sufrieron cárcel o privación de libertad en el franquismo...». ¿Es que desconocen ustedes, a estas alturas, que la mitad de los vascos estamos viviendo hoy una situación extrema de sangriento totalitarismo, mientras ustedes prefieren desviar la mirada y fijarla obstinadamente en lo ocurrido hace más de sesenta años? ¿No son acaso las únicas y verdaderas víctimas las que encharcan con su sangre, aquí y ahora, las calles de nuestros pueblos? ¿No es un sarcasmo que hechos como el asesinato de Joseba Pagazaurtundua se produzcan día a día en nuestra comunidad ante la indiferencia de ustedes, cuando no con su colaboración pasiva, y, además, tengan la desfachatez de autodenominarse garantes y defensores de las libertades? ¿Las libertades de quién? Únicamente se me ocurre recomendarles, a la hora de emplear nuestro dinero, unas clases de ética, a cambio de la falta de responsabilidad, por no decir vergüenza, que demuestran.

ETA
Alba Etxebarria/Romo, Getxo-Vizcaya Cartas al Director El Correo 14 Febrero 2003

Señores, ETA es quien mejor echa abajo el Plan de Ibarretxe, porque está mostrando cuán necesario es que en este país haya unas instituciones, las españolas, que sin complejos cuiden y protejan a la pluralidad de ciudadanos que desde diferentes opciones políticas hemos decidido convivir en paz. Mientras las instituciones vascas, actualmente ocupadas por nacionalistas, ante estos asesinatos ponen su disco rayado de falsos quejidos y lamentaciones, muestran su solidaridad con la 'cantera' de los asesinos y establecen con ellos pactos secretos, las instituciones españolas, jueces y leyes, cumplen con su principal obligación: la protección de todos los vascos, piensen lo que piensen. Los tachados de rancios inmovilistas por los nacionalistas son los que más se mueven en la defensa de los derechos humanos que hoy, ahora, se están realmente conculcando en este país: el derecho a la vida, a la libertad. Mi mayor agradecimiento a todos ellos, porque a pesar de todo lo que se les calumnia, sólo ellos se están encargando de perseguir a los asesinos y a sus colaboradores.

Basta Ya
Iñaki Gorrotxategi/Durango-Vizcaya Cartas al Director El Correo 14 Febrero 2003

El nacionalismo está intentando hacer creer a su gente que Basta Ya es un conglomerado de radicales revueltos. Pues no. Los que apoyamos a Basta Ya somos gente que queremos denunciar activamente la falta de compromiso del lehendakari, muchos nacionalistas y las instituciones vascas ante el mayor problema que tenemos, que es la falta de libertad y el asesinato de los no nacionalistas. Si en este país en lugar de ETA hubiese un grupo que matara a nacionalistas, con un partido que lo apoyara institucionalmente e Ibarretxe se estuviera moviendo lo mismo que ahora, Basta Ya se manifestaría igual, defendiendo el derecho a la vida y a la libertad de los nacionalistas. Pero hace más de 30 años que los únicos que asesinan, defienden el asesinato y no se ponen a terminar con los asesinos son los abertzales. La forma de terminar con la violencia es educando en lo que significa la democracia, no dando la razón a los violentos en sus tesis.

Basta Ya alertará en sus jornadas del riesgo del «nacionalismo étnico» en Europa
SAN SEBASTIÁN El Correo  14 Febrero 2003

Basta Ya celebrará hoy y mañana unas jornadas en el Kursaal de San Sebastián en las que intelectuales, escritores y profesores invitados por la plataforma alertarán del riesgo que los «nacionalismos étnicos» suponen para Europa. El portavoz del colectivo, Carlos Martínez Gorriarán, y el filósofo Fernando Savater presentaron ayer los actos, dedicados a la memoria de la última víctima de ETA, Joseba Pagazaurtundua. En opinión de Basta Ya, este asesinato y la «degeneración y absoluta falta de piedad» demostradas por el nacionalismo vasco hacen «aún más necesario» el debate.

Gorriarán explicó que las charlas y conferencias programadas -en las que intervendrán, entre otros, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina y Jon Juaristi- pretenden subrayar que los brotes de nacionalismo étnico son «absolutamente incompatibles» con el proceso de construcción europea. Según recordó, la UE ha dejado claro que «no hay cabida» para este tipo de ideologías y tampoco para el plan de Ibarretxe. «El problema del País Vasco no se limita a la existencia de una banda terrorista que mata, sino que esa banda encuentra comprensión, apoyo y ayuda en un nacionalismo étnico que está instalado en los partidos del Gobierno», acusó.

El portavoz de Basta Ya advirtió de que la situación de Euskadi «se acerca cada vez más» al caso de la ex Yugoslavia, «en la que una mayoría relativa instalada en el poder lo usa no para proteger a la minoría amenazada y acosada sino para invitarle a que se vaya». Las escritoras serbias Mira Milosevich y Drinka Gojkovic hablarán mañana sobre las consecuencias del derecho de autodeterminación «aplicado a países que no son coloniales».

El fiscal y el Estado concluyen que HB es ETA y añaden como prueba los sucesos de Andoain
MADRID. NIEVES COLLI / MANUEL MARÍN ABC 14 Febrero 2003

«Un partido que probadamente utiliza o apoya el terrorismo, la coacción o la intimidación contra los miembros de otros partidos y contra las personas que profesan otras convicciones ideológicas o distintas opciones políticas, no puede seguir disfrutando de la prima política inherente al régimen propio de los partidos». Esta es una de las conclusiones que la Abogacía del Estado, en representación del Gobierno, ha presentado ante la Sala especial del Tribunal Supremo que tiene atribuida la competencia para determinar si el «entramado HB-EH-Batasuna» debe ser ilegalizado.

Y en un sentido semejante, el teniente fiscal del Supremo, José María Luzón, mantiene para rebatir los argumentos de Batasuna que las pruebas practicadas a lo largo del proceso vienen a reforzar los motivos que deben conducir a su definitiva disolución.

Después de que tanto la Fiscalía como el Estado presentasen ayer en el Supremo sus alegaciones sin haber agotado el plazo de 20 días de que disponían, el proceso contra HB-EH-Batasuna entra en su fase final. Ahora, Batasuna -único de los tres partidos personados- dispondrá de idéntico plazo de 20 días para formalizar sus propias alegaciones y el proceso quedará visto para sentencia, que deberá dictarse en no más de 20 días.

«Propicia un clima de miedo y terror»
En un extenso y detallado escrito, la Abogacía del Estado hace hincapié en que es tal la contundencia de las pruebas, de los testimonios y de los informes policiales contra Batasuna, que sus abogados defensores no han podido desvirtuarlos. «Después de valorar los hechos que aparecen como probados, es imposible aceptar -afirma- que las formaciones políticas demandadas no han potenciado la actividad terrorista de ETA a través, entre otras conductas, de la justificación y exculpación permanente de la actividad terrorista (asesinatos, secuestros, chantajes, extorsiones, amenazas), del apoyo y aliento constante a ETA y a su entorno, de la exaltación de sus actividades o de la colaboración con sus fines».

Para el Estado, queda acreditado que el entramado proetarra «propicia un clima de miedo y terror tendente a hacer desaparecer las condiciones precisas para el ejercicio de la democracia, el pluralismo político y las libertades públicas». La Abogacía reitera así que Batasuna ha infringido todos y cada uno de los supuestos que la Ley de Partidos prohíbe, y añade que las actuaciones de los dirigentes de Batasuna para justificar a ETA «no son aisladas ni ocasionales, ni motivadas por la imprudencia o la ignorancia». «HB-EH-Batasuna -señala- forman en realidad un entramado jurídico-político único, creado con la finalidad de complementar y apoyar políticamente la acción de ETA». «Nacieron por decisión de ETA y han actuado siempre -concluye- bajo su control».

Valoración del caso de Gil Ostoaga
De otro lado, la Abogacía añade nuevas pruebas a las ya incluidas antes en su demanda, entre ellas la decisión del grupo municipal de Batasuna en Andoain de no condenar el atentado etarra que el pasado día 8 costó la vida a Joseba Pagazaurtundua; o la designación por el Ayuntamiento de Legazpia del etarra fallecido Félix Ramón Gil como «hijo predilecto» de la localidad.

Por su parte, el teniente fiscal, José María Luzón, concluye que todas las pruebas no hacen más que poner de manifiesto de forma clara y contundente que HB-EH y Batasuna son las tres denominaciones de un mismo partido político cuya creación fue «una necesidad de ETA para introducirse en los procesos electorales, dinamitando la convivencia democrática a la que aspiraba el pueblo español y que, en 1978, cristalizó con la aprobación de la Constitución (con abrumador voto favorable de los electores del País Vasco)». La actuación política de esta formación ha sido a lo largo de toda su «trayectoria», añade el fiscal, «tendente a legitimar y justificar, a veces subliminalmente, la existencia y actividades de ETA».

El fiscal también dice ¡basta ya!
Como colaboradora de ETA, dice el fiscal, la coalición ha contribuido a mantener en el País Vasco «el ambiente de violencia y temor, de continuo hostigamiento a la mayoría del pueblo». «Testigo cualificado de esta evidencia es esa gran mayoría del pueblo vasco que aspira a vivir en paz, en un Estado social y democrático de Derecho, sin renunciar a su identidad, que ha vivido amordazado por el terror de ETA y sus colaboradores políticos, que ha sentido temor hasta de acudir a los funerales por las víctimas de la barbarie terrorista, nunca condenada e incluso justificada por tales colaboradores y que, por fin, quiere despertar de esa pesadilla con un ¡basta ya! a ETA y su entorno», añade. Luzón hace hincapié en que los quince elementos de prueba aportados por la Fiscalía evidencian una reiteración de conductas que motiva su ilegalización, entre ellas la no condena de los atentados. «Tal conducta omisiva equivale a cometer, a considerar aceptable, el atentado, puesto que podían y debían hablar, lo que conscientemente no hacen, o lo realizan en sentido contrario».

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