AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 16 Febrero  2003
Deshielo
ALVARO DELGADO-GAL ABC 16 Febrero 2003

Cada vez más claro
JOSÉ MARÍA MUGURUZA  El Correo 16 Febrero 2003

No os quisiera en mi funeral
JUAN CARLOS ALONSO El Correo 16 Febrero 2003

La seguridad del policía
TEO SANTOS El Correo 16 Febrero 2003

Qué barbaridad...
Cartas al Director El Correo 16 Febrero 2003

Mundo al revés
Cartas al Director El Correo 16 Febrero 2003

La guerra de la farándula
Amando De Miguel La Razón 16 Febrero 2003

Mariano Rajoy: «España no puede tener una postura ante ETA y otra ante Al Qaida y Husein»
Inmaculada G. de Molina La Razón 16 Febrero 2003

Nueva trampa proetarra
Editorial El Ideal Gallego 16 Febrero 2003

La pluralidad en España
Cartas al Director ABC 16 Febrero 2003

Bush anuncia una nueva estrategia nacional para combatir el terrorismo y suaviza las advertencias
EFE Libertad Digital  16 Febrero 2003

El plan de crear una tribu monolítica se ha cobrado 800 muertos, alega ¡Basta ya!
M. ALONSO ABC 16 Febrero 2003

«Le juré a Joseba en su agonía que esto no saldría gratis»
J. J. CORCUERA/SAN SEBASTIÁN El Correo 16 Febrero 2003

Mayor Oreja cree que el PSOE rechaza la oferta de unidad porque terminará entregándose al PNV
Agencias Libertad Digital  16 Febrero 2003

«En ETA siempre se ha hecho todo por cojones»
Redacción - Madrid.- La Razón 16 Febrero 2003
 

Deshielo
Por ALVARO DELGADO-GAL ABC 16 Febrero 2003

Mayor Oreja ha hablado de listas conjuntas en el País Vasco. Y el PSE ha rechazado la sugerencia en términos vehementísimos, por no decir destemplados. ¿Por qué? Una razón, por supuesto, es que la propuesta es contenciosa en sí misma. Otra, el miedo de algunos socialistas a ser envueltos, o como fagocitados, por los populares, Y otra aún, y la más interesante quizá, es que, como señalaba este diario en el editorial del pasado miércoles, no ha desaparecido de algunos ambientes socialistas la esperanza de un avenimiento futuro con el PNV. ¿Cómo se articula esta esperanza? La economía del sentimiento no es igual que la de la razón. La razón se organiza en argumentos sistemáticos, en tanto que el sentimiento se refugia, o en efusiones, o en arabescos verbales. En una conversación reciente con un amigo, oí lo siguiente: «ETA nos está matando -a los socialistas-, porque lo que más teme es que nos entendamos con el PNV». Tiremos del hilo: la idea implícita, es que un orden auspiciado por socialistas y nacionalistas dejaría sin espacio moral a ETA. Pero esto es insostenible por varios motivos. Primero, es anacrónico. El largo periodo de colaboración de nacionalistas y socialistas, constelado por cesiones de estos últimos, no dejó sin espacio a ETA y además sirvió para que el nacionalismo divulgase su ideología sectaria a través de la propia institución autonómica. Segundo, la idea es absurda en sí misma. El proyecto soberanista del PNV no admite correcciones, sino sólo adhesiones: para «entenderse» con el PNV, los socialistas tendrían que desentenderse de sí mismos y su electorado. Por último, es evidente que el PNV no quiere romper con el nacionalismo radical. Lo demuestra por la vía de los hechos día tras día. A raíz del asesinato de Pagazaurtundua, Zapatero recordó lo obvio: que lo principal es erradicar a ETA. Y la respuesta de Arzalluz fue decirle que le esperaba a la vuelta del camino. Negarse a registrar estas evidencias es tan inútil como negar la fuerza de la gravedad. Podemos siempre saltar al vacío tras haber proclamado que flotaremos como plumas. No por ello, sin embargo, eludiremos el batacazo.

Parece improbable, en consecuencia, que las renuencias y combustiones que todavía proyectan un prestigio residual sobre el orden anterior al Pacto de Estella, vayan a durar mucho. La fuerza de las circunstancias está transformando a Patxi López en Redondo Terreros. Y en la práctica, el PSOE ha abrazado e impulsado medidas que lo hacen incompatible con el partido de Arzalluz. Dentro de este esquema general, el asesinato terrible del jefe de la policía municipal de Andoaín confirma un proceso seguramente irreversible. Pero ha habido novedades, claramente perceptibles para quien no esté formado de corcho o de conglomerado de madera. Estas novedades, de índole, sobre todo, moral y estética, son importantísimas. En el fondo, más importantes que las declaraciones sobre pactos, semipactos, o la imposibilidad de un pacto. Mencionaré dos. Una de las cosas más notables del País Vasco, ha sido la larga propensión de las víctimas a desplazar la responsabilidad, y hasta el reproche, hacia quienes no eran culpables de la tragedia. En los funerales, no era raro que se increpara al representante del Gobierno de Madrid, incapaz de garantizar la seguridad de las personas. Por descontado, es legítimo criticar desde de un punto de vista técnico la política de seguridad del gobierno que fuere. Ahora bien, poner el acento en el Gobierno, cuando los ejecutores, sus cómplices, o quienes prefieren mirar hacia otro lado, están al alcance de la mano, es un síntoma patológico. Refleja una suerte de síndrome de Estocolmo, o si se prefiere, una identificación parcial con el secuestrador. Esta vez, por el contrario, la familia de Pagazaurtundua ha reaccionado con absoluta naturalidad: ha lanzado su enojo contra quienes más tienen que responder por la enorme desgracia. Se ha roto un tabique, y las emociones han entrado en sintonía con la percepción de la realidad. Mil razonamientos abstractos no valen lo que esta manifestación espontánea de sentido común.

En segundo lugar, se han dicho en voz alta cosas gravísimas. La acusación de Rosa Díez, impromovible en términos procesales, y probablemente excesiva en ciertos aspectos, pone, en otros, el dedo en la llaga. El Gobierno vasco y la cúpula del PNV no sólo son culpables de comprensión hacia la causa terrorista. Son culpables por cuanto están haciendo dejación del primer deber de un poder legítimo: la protección de los derechos y las personas. Hasta donde se me alcanza, Rosa Díez no ha sido objeto de una reconvención formal por su partido. Ello puede deberse en parte a la violencia que supondría llamarla a capítulo en momentos de tensión y dolor máximos. Pero no sólo a eso. Sencillamente, es difícil contradecirla en lo sustancial sin decir cosas que el votante socialista, en el País Vasco y fuera de él, está cada vez menos dispuesto a oír.

Cada vez más claro
JOSÉ MARÍA MUGURUZA /ABOGADO El Correo 16 Febrero 2003

Poco a poco, desesperantemente despacio, la claridad se está abriendo paso en la situación política vasca y eso es bueno. No es que nos guste lo que vamos viendo, más bien todo lo contrario, pero es bueno y hasta necesario conocer la verdad de lo que sucede, por muy dura que sea, para afrontar de una forma adecuada la solución de los problemas planteados.

La vida política de nuestro país viene siendo marcada por divisiones cruzadas, derecha e izquierda, nacionalismo y constitucionalismo, democracia y terrorismo, entre otras de menor entidad. Ciertamente, las distintas formas de concebir la organización de una sociedad entre derecha e izquierda están siempre presentes en el debate político, pero es evidente que aquí y ahora, en el País Vasco y en esta coyuntura histórica, hay dos cuestiones que se imponen poderosamente sobre cualquier otra y que determinan con mayor fuerza las actitudes y tomas de posición de los partidos políticos, como son el terrorismo y la llamada cuestión nacional, con la relación que ambas tienen entre sí.

Hubo un momento, Pacto de Ajuria Enea de 1988, en que la línea divisoria dominante fue la que separaba a demócratas y terroristas, llegándose a un acuerdo de diagnóstico y estrategia entre aquéllos para combatir a éstos.

Fue aquél un planteamiento correcto pero, desgraciadamente, las cosas han evolucionado desfavorablemente y la línea divisoria ha cambiado de sitio. El Partido Nacionalista Vasco ha optado por la radicalidad en la cuestión nacional, ha tomado un rumbo de convergencia en objetivos políticos con ETA e, incluso, empieza a favorecer su estrategia de actuación tomando una decidida posición de defensa de Batasuna, como se deduce de su oposición a las iniciativas de los poderes del Estado, el apoyo a sus alcaldes y la ayuda ¡¡moral!! ofrecida por su presidente. Es decir, que asistimos a un fortalecimiento del frente nacionalista (eso sí que es un frente) y de su ofensiva política.

Como consecuencia de ello, la línea divisoria se ha trasladado a la que separa a nacionalistas y constitucionalistas y así se ha puesto de manifiesto con la mayor crudeza a raíz del asesinato de Joseba Pagazaurtundua, a cuya familia ofrezco mi más sentida expresión de condolencia y solidaridad. Ha sido precisamente esta familia la primera en marcar con nitidez este mensaje al excluir del velatorio al actual Gobierno vasco y a los firmantes del Pacto de Estella y, en la misma línea, las acusaciones de destacados militantes socialistas y de la plataforma Basta Ya inciden en una dirección de ruptura con el nacionalismo. Es decir, que se han acabado las falsas apariencias de unidad, se ha acabado el compartir funerales y pancartas y se ha acabado la cobertura formal del doble lenguaje de los nacionalistas. En definitiva, se impone con claridad la división entre constitucionalistas y nacionalistas.

Sin embargo, algo queda sin terminar de aclarar. Es evidente que la posición de los nacionalistas es inequívoca: han constituido un frente que persigue un objetivo perfectamente definido que llaman construcción nacional de Euskal Herria y desarrollan para ello estrategias en alguna medida coincidentes.

Sin embargo, en el seno del constitucionalismo existe en este momento cierta confusión. El martes surgió una iniciativa de colaboración entre partidos constitucionalistas y asociaciones ciudadanas, con un aglutinante básico que es la defensa de la libertad, que fue presentada casi simultáneamente por Nicolás Redondo Terreros y el Partido Popular y que ya había sido anunciada hace una semana por María San Gil al presentar su candidatura a la Alcaldía de San Sebastián.

Este ofrecimiento, que no contiene fórmulas cerradas sino que es una invitación al diálogo, ha sido rechazado de forma incomprensiblemente desabrida por la dirección del Partido Socialista de Euskadi.

¿Qué significa esto? Pues significa, sin duda, que dentro del constitucionalismo vasco, concretamente dentro del socialismo vasco, existen dos formas de entender la manera de defenderlo y eso tampoco es bueno, pero hay que saberlo y optar por la que sea más adecuada.

A mi juicio, la colaboración entre todas las fuerzas constitucionalistas con vistas a las próximas elecciones municipales es la forma más eficaz de afrontarlas para obtener el mejor resultado.

Si achacamos a los nacionalistas el grave error moral y político que supone anteponer su proyecto político a la vida y a la libertad de todos sus conciudadanos, no podemos caer en el mismo error y dejar que primen las rivalidades entre los partidos constitucionalistas.

Todavía sería más grave que la actual dirección del PSE no solamente no desee la colaboración solicitada por su antiguo secretario general y ofrecida por el Partido Popular, sino que esté, incluso, pensando más en un acercamiento al Partido Nacionalista Vasco. Esta experiencia ya la hemos vivido, hasta en tiempos en que los nacionalistas no habían radicalizado todavía su posición política, con el resultado que todos conocemos. Los nacionalistas nunca admitirán como compañeros de viaje más que a quienes acepten el papel de simples comparsas, como lo es actualmente Izquierda Unida.

Yo creo, sinceramente, que la forma más adecuada de afrontar la situación actual es la de configurar una alternativa al nacionalismo, dando cuerpo político a esa rebelión democrática que cada vez se extiende con más fuerza en el seno de la ciudadanía, aunque todavía tengamos que presenciar con pesar la indiferencia de una gran parte de la misma.

Y esto debe materializarse en las próximas elecciones municipales. Creo que todos los que defienden el constitucionalismo y las libertades deben colaborar para obtener el mejor resultado que sea posible y gobernar el mayor número de ayuntamientos que esté a su alcance. No me atrevo ni me corresponde a mí analizar fórmulas concretas, pero sí me tomo la libertad de exhortar a todos a que pongan en ello el mejor ánimo y el mayor esfuerzo, pues evidentemente una operación política de estas características necesita de ambas cosas, ilusión por el objetivo y muchas horas de trabajo para conseguirlo.

Tengan todos la seguridad de que si lo alcanzan seremos muchos los ciudadanos en agradecérselo y otorgarles nuestra confianza.

No os quisiera en mi funeral
JUAN CARLOS ALONSO /CONCEJAL SOCIALISTA DE VITORIA-GASTEIZ El Correo 16 Febrero 2003

He escuchado atónito a Zarraoa -alcalde de medio Getxo- denunciar que el PSE ha roto el 'fair play' político en Andoain. Este edil tan peculiar expresaba públicamente su absoluta indignación -como vasco y como representante institucional, aseguraba- por el hecho de que el lehendakari no estuviera en la cabeza de la manifestación de repulsa por el asesinato de Joseba Pagazaurtundua.

Abundaba Zarraoa, sin el menor atisbo de vergüenza, en la idea de que «no llevar a la cabeza al representante de todos los vascos es romper con los moldes del 'fair play' político e impedir que el lehendakari ocupe el lugar que le corresponde». Tras leer sus palabras me he repetido que nunca llegaré a acostumbrarme a que Euskadi sea pasto de tal cantidad de indecencia por metro cuadrado.

Resulta inadmisible el hecho de que mientras nosotros ponemos los muertos, el nacionalismo gobernante se disguste por la silla de palco que se les adjudica en la capilla ardiente. Y esta indignidad de que hacen gala de modo tan ostentoso no hace sino revelar la profundidad del cáncer moral que padecen. Una metástasis ética que le lleva a convertir el protocolo en un hecho relevante, mientras que la vida y la muerte, o su apoyo vergonzante a los cómplices se convierten en minucias de segundo orden.

No será preciso recordar que Batasuna gobierna Andoain con el permiso del PNV, y sobre la base del Pacto de Lizarra, como ocurre en Llodio o en otros tantos municipios vascos, donde los pro etarras gestionan el dinero público gracias a la tolerancia del nacionalismo llamado democrático. Aunque esta complacencia no resultaría la mitad de escandalosa, si paralelamente no observáramos a Arzalluz o a este señor de Getxo indignarse ante la firmeza de la familia socialista, o ante el coraje de la familia Pagazaurtundua.

No puedo entender la catadura de quien no ve juego limpio en el hecho de no desear la presencia de Ibarretxe en nuestros funerales, mientras considera parte del paisaje mantener a un alcalde que hoza sobre las tumbas de sus vecinos ¡Qué contrasentido!¡Qué derroche de sensibilidad, señor Zarraoa!

Al parecer -y sin que sirva de precedente- el ciclotímico lehendakari quería estar en esta ocasión a la cabeza de la manifestación junto a quienes sufrían. En cambio -ya va para tres años de aquel atropello a la decencia en las calles vitorianas- pudo elegir estar con quienes sufrían entonces. Y en vez de acompañar y dar consuelo a la viuda e hijos de Fernando Buesa, prefirió darse una manifestación modelo Ceacescu trayéndose a miles de 'hooligans' en autobuses, como si celebráramos la consecución de un triunfo deportivo y no se oficiaran las honras fúnebres del socialista abatido.

Señor Zarraoa, no le quepa ninguna duda que el lehendakari estuvo en Andoain exactamente en el lugar que le correspondía. A la cola de la manifestación. Aprendimos ya entonces, en los funerales en memoria de Buesa, que no podemos respetar a los líderes que abandonan las iglesias por la puerta de atrás.

Ocasiones tiene y tendrá Ibarretxe de hacerse acreedor a la cabecera cuando acceda a liderar con dignidad al conjunto de su pueblo. Cuando deje de gobernar a su mitad, sobre el sufrimiento de la otra mitad. Un inmenso número de vascos nos sentimos huérfanos de tutela y reclamamos reiteradamente al lehendakari que abandone el autismo y asuma su responsabilidad. Que deje de seguir mirando hacia otro lado, como si nuestro horror fuera transparente.

El señor Zarraoa debiera reflexionar sobre el hecho de que José Antonio Ardanza sí tenga un hueco en el corazón de Maite Pagazaurtundua. O sobre la causa de que las palabras de consuelo de gentes como Joseba Arregi, Cuerda o Guevara sí que nos reconforten en los funerales de nuestros compañeros. Como puede colegirse, el nacionalismo es compatible con los principios, pese a los esfuerzos que Zarraoa realiza desde el sillón que deshonra en Getxo, negándose a condenar un crimen terrorista con el peregrino argumento de que el finado no era vecino de su localidad.

En mi humilde opinión, en los momentos cruciales -y éste es uno de ellos- nadie indica a los grandes hombres ni a los líderes de un pueblo cuál es su sitio. Cada uno está en el que merece. Y el de Ibarretxe por méritos propios es la cola de la manifestación.

Perdonará finalmente y sin ánimo de ofender, señor Zarraoa, que como concejal de mi pueblo no desee ni su presencia ni la de Ibarretxe en mi funeral, si su desidia o mi infortunio me hicieran acreedor a una muerte indeseada. Confío en que mis amigos y mi viuda no permitieran que quien no me defendió en vida -situando sus afanes políticos por encima de mi afán de supervivencia-, se paseara con tanto provecho como desenvoltura alrededor de mis restos.

La seguridad del policía
TEO SANTOS/ERTZAINA El Correo 16 Febrero 2003

Joseba estaba solo cuando le asesinaron. Era una persona muy amenazada y él lo sabía. Hacía pocos días que lo hablamos por teléfono. Fue nuestra última conversación y acabamos con un mutuo 'cuídate'. Curiosa despedida para dos policías, más propia del 'loco' de Fo, pero tan común en el País Vasco desde hace años. Quienes aquí trabajamos en la Policía nos enfrentamos diariamente al peligro terrorista, aunque también en esto haya graduaciones.

Sí, hay grados de riesgo y el de Joseba era de los más altos. Así que encaró su situación con ciertas pautas de autoprotección, pero su rebeldía le impidió encerrarse, o marcharse. Se sublevó ante el orden de los pistoleros y sus secuaces. Fue un subversivo frente al terrorismo multiforme, porque amaba la libertad. ¡Qué difícil guarecerse para un espíritu libre! Buscó esos resquicios de albedrío, como tomar el café o comprar la prensa, que parecen nimios, pero que guardan toda la significación para quienes defendemos el respeto a la autonomía cotidiana. Sentía la necesidad, como otros (¡tantos!), de convivir, incluso en una zona tan expuesta como es esa Guipúzcoa profunda.

Entendió perfectamente que la derrota de ETA comienza con la oposición a sus dictados. Si desde ella, sus satélites o sus apoyos morales nos exigen el ostracismo y el enmascaramiento, la respuesta es dar la cara, aunque a alguno se la revienten. Debemos asumir el peligro de nuestra vida social y eso no es imprudencia o impericia, como decía el antiquísimo Libro oriental de las Metamorfosis: «Con la alegría de superar las dificultades el pueblo olvida el riesgo de la muerte». Es una actitud comprometida para acabar con la opresión, repetida a lo largo de la Historia y cuya eficacia está en la coherencia de la actividad humana.

La vitalidad de Joseba era consustancial a su dedicación profesional. El oficial de la Policía vasca Pagazaurtundua fue un diligente criminólogo. Conocía la criminogénesis del terrorismo y aplicó las enseñanzas del victimólogo y amigo Beristain. Conocía que el terrorista se gesta en un ambiente opresivo y trabajó para dar luz a su pueblo, dentro de las competencias de la policía local en la que trabajaba. Quitar los carteles y borrar las pintadas proetarras que enfangan barrios y ciudades, repercutiendo los gastos en sus autores si es posible, guardando los bienes públicos de cada municipio, es una dignísima labor, de repercusiones muy importantes. Wilson en la realidad, no en los discursos vacíos de personajes influyentes del Departamento de Interior (como el de la revista Harlax, nº 41, págs. 9 a 65). Es una obligación cumplir su propuesta de una reflexión exhaustiva sobre la llamada violencia callejera.

Pero tanta honestidad es cara por estos pagos, tan proclives a negociar el miedo. En el lance, Joseba expuso mucho y eso le llevó al trance de su propia seguridad. Una delicada cuestión para el policía serio y sensato. ¿Qué hacer ante la evidencia de la persecución terrorista? ¡Plantarles cara!, sí, claro, pero ¿hasta qué punto de sacrifico? De poco sirve la inmolación del temerario, pues la heroicidad se concreta en la persistencia de la acción iniciada. Tal vez por eso Joseba buscó un respiro desplazándose a la más tranquila Rioja alavesa.

Poco tiempo le duró el nuevo destino a Pagazurtundua. La seguridad del policía vasco dependía de los avatares políticos y el entonces consejero Atutxa decidió que los vientos de Lizarra devolvieran a Joseba a Andoain. Más persecuciones y peligros, sin apoyos institucionales, menos ahora, con un Ayuntamiento dejado por el PNV en manos de los adversarios y un Gobierno vasco que antepone el soberanismo a la defensa cívica. El amparo estaba en los suyos, familia y amigos, personas cercanas que acogen y animan. También el subterfugio legal para mantener el sustento, utilizando las bajas laborales para conseguir subsistir en un medio opresivo sobre policías vascos comprometidos.

Llegará un día en que podamos vislumbrar la realidad de la seguridad de quienes trabajamos en la Policía vasca. Alguien lo publicará y descubrirá la podredumbre de acuerdos ficticios, se mostrará la indignidad de quienes juegan con la vida de los demás. Hasta es posible que nuestro Parlamento se ocupe de tales asuntos, como en otros lugares occidentales se forman grupos y comisiones ante graves situaciones. Pues en la Comunidad Autónoma Vasca estamos diez mil ciudadanas y ciudadanos especialmente oprimidos y perseguidos por nuestra dedicación profesional; uno por cada 210 habitantes. Y eso que algunos (¿muchos?) contemporizan como pueden y otros (¿cuántos?) se pliegan o participan del sometimiento exclusivo. ¿Qué hacer?

Joseba nos enseñó el plante a la opresión, la rebeldía frente al adocenamiento, también desde la Policía. ¡Viva la Libertad! Él la vivió íntimamente hasta que el chivato lugareño le delató y el tirano cercenó su existencia. Resuenan las palabras de Ortega: «Vive su oficio, pero sin abandonar su propia vida». Tal es el compromiso de la seguridad del policía, casi siempre en soledad, porque sólo faltaba escoltar también a los policías.

Qué barbaridad...
Carmen Carrón/Concejala del PP en Derio-Vizcaya Cartas al Director El Correo 16 Febrero 2003

Qué barbaridad..., como diría el lehendakari. ETA ha matado a un inocente, y Batasuna, que le fue matando en vida, al no dejarle hacer su trabajo como jefe de la Policía Municipal, amenazándole mediante pintadas, acosándole mediante ataques a su casa y a su coche, y por qué no, vigilándole para facilitar su asesinato, sigue sentado en el sillón de alcalde. Qué barbaridad, un Gobierno vasco que se dice democrático, pero que permite que aquellos que no condenan un asesinato, que moralmente es tan recriminable como matar de primera mano, que dicen que apoyan a las víctimas, que sienten que tengan que llevar escolta, que sienten los ataques que sufren los amenazados, pero que al mismo tiempo permiten que Xabier Arzalluz, presidente del principal partido que sustenta el Gobierno, ofrezca su apoyo a Batasuna, cuando en las filas de este partido militan las personas que atacan a los amenazados, y no condenan todo lo que sufren las víctimas. Qué barbaridad, que partidos como PNV y EA, sabiendo lo que sufren sus compañeros de Consistorio en Andoain o en cualquiera de los otros 16 ayuntamientos donde gobierna Batasuna en minoría, no sean capaces de censurar a los alcaldes para de esta manera evitar la vergüenza de que personas que apoyan los asesinatos sean los representantes de todos los ciudadanos en los ayuntamientos. Qué barbaridad...

Mundo al revés
Joseba Urizar Aldecoa/Getxo-Vizcaya Cartas al Director El Correo 16 Febrero 2003

Que con el cuerpo de Joseba Pagaza aún caliente el jefe de la tribu se permita hacerse el ofendido, se permita recordarnos que tiene buena memoria para las afrentas y se permita amenazar al partido y al grupo pacifista al que pertenecía la víctima, nos da una idea de cómo están las cosas en esta tierra atribulada y surrealista. Una vez más, pretende que los suyos, que están cada vez más amancebados con los asesinos, se conviertan en las víctimas de la incomprensión de los no nacionalistas, que ya se sabe que sólo buscan lo de siempre: el rédito electoral, la provocación, la crispación, la confrontación, el no querer dialogar, el no rendirse de una vez a la evidencia de que aquél que no le comulgue con el nacionalismo obligatorio, aquél que no quiera ponerse la txapela y el kaiku, lo que tiene que hacer es irse de este paraíso nacionalista, de este oasis de prosperidad, paz y libertad que es Euskadi. Arzalluz nos recuerda que a él no les gustan los muertos, es más, le desagradan profundamente, así que no entiende cómo no nos rendimos de una santa vez y pasamos por el aro, o nos vamos con nuestras quejas a otra parte, que él tiene cosas más importantes que hacer que estar todo el día bajando a la puerta de Sabin Etxea a cambiar su cara de estreñimiento por la de pena, aunque sólo sea por unos minutos. Una vez más se niega a devolver el anillo de compromiso a los asesinos. Una vez más los verdugos se convierten en víctimas y las víctimas en provocadores. Una vez más, el mundo al revés.

La guerra de la farándula
Amando De Miguel La Razón 16 Febrero 2003

Hay algo vergonzante en el grito de la farándula de izquierdas: «No a la guerra». Deberían atreverse a hacer explícito su verdadero sentimiento, que es «No a los Estados Unidos, sí a Sadam». O también, «sí a las dictaduras de Cuba o de Corea del Norte». De esa forma, el «No a la guerra» queda sobremanera ambiguo. Todo el mundo está en contra de las guerras, incluidos los militares. Al tiempo, se recurre a la guerra cuando representa el mal menor. Algo parecido ocurre con otro tipo de conflictos, por ejemplo los laborales o los personales. Nadie está a favor de la huelga o el divorcio por sistema. Simplemente los trabajadores van a la huelga o los cónyuges se divorcian cuando no queda otra solución menos costosa. Sería estúpido que alguien gritara «no a la huelga» o «no al divorcio», así, por sistema. Es como si alguien reivindicara la abolición de las multas de tráfico. Puestos a pedir, se podría exigir la abolición del dinero. Sin llegar a tanto, hay quien propone que se condonen las deudas de los países pobres. ¿Por qué no todas las deudas de todos los países y de todas las personas?

Algunos más avisados, especifican: «No a la guerra preventiva». Nueva ingenuidad. Todas las guerras son preventivas a su modo. Es decir, siempre se ataca al enemigo antes de que ese enemigo pueda hacer más daño. Todavía hay un modo de protestar que parece más elaborado. Son los que se quejan de que los EEUU lideren una coalición de países más expuestos a la amenaza del terrorismo islámico. Dado que no se puede materializar el «ejército» terrorista, la coalición ataca a los talibanes y ahora a los «baasidas» (Baas, el partido de Sadam, quiere decir «Renacimiento»). Ese planteamiento no es nada nuevo en la Historia. En 1571 España dirige una coalición de Estados (el Papa y Venecia) para luchar al turco en Lepanto. En uno y otro caso hay un conflicto cultural (Oriente-Occidente) o religioso (islamismo-cristianismo) y también económico. En 1571 los turcos impedían el comercio en el Mediterráneo y ahora los «baasidas» pueden estrangular el mercado del petróleo. Da la maldita casualidad de que casi todos los países exportadores de petróleo son regímenes autoritarios, y la mayoría son dictaduras islámicas. Lo más novedoso es que el «No a la guerra»¬es decir, no a los EE UU¬ lo protagonicen ahora los cómicos del cine, algunos de ellos. Seguramente son los actores a quienes más les gustaría hablar en inglés y rodar en Hollywood. Se revuelven contra la guerra, pero ellos participan en muchas películas que exaltan la violencia. Protestan contra los EE UU, pero como imitación de esa misma queja que expresan los actores de Hollywood. Encabezan el movimiento pacifista porque es una pretensión tan elemental que puede ser asimilada por los que quieren ser intelectuales y no saben serlo. El actor que habla muchas veces interpretando a Shakespeare o a Cervantes se llega a creer que tiene tantas ideas como esos dos grandes genios literarios u otros contemporáneos.

Mariano Rajoy: «España no puede tener una postura ante ETA y otra ante Al Qaida y Husein»
Asegura que «podemos correr el riesgo de que las Naciones Unidas y sus decisiones no tengan ningún valor y de que la ONU se convierta en un organismo que prácticamente carezca de sentido»
Inmaculada G. de Molina La Razón 16 Febrero 2003

Es necesaria la guerra?
¬Lo que es necesario es que Irak cumpla con las resoluciones de la ONU, que le exigen que destruya sus armas de destrucción masiva y deje de cooperar con el terrorismo para preservar la paz en el mundo.

¬¿Es necesaria una segunda resolución o EE UU ha aportado pruebas suficientes para atacar Irak?
¬Desde el punto de vista jurídico y después de la 1.441, una nueva resolución no parece necesaria. Pero desde el político, sería bueno que se produjera y que la ONU mantuviera su posición de consenso.

¬¿El apoyo de España a Bush se explica por la colaboración de la CIA en la lucha contra ETA y por el respaldo de EE UU en Marruecos?
¬No. Lo hacemos por convicción. Por una apuesta por la paz y la seguridad del mundo.

¬Pero los inspectores, y así informó Blix el viernes al Consejo, no han hallado armas de destrucción masiva.
¬No han acreditado que Husein haya cumplido las resoluciones. Creemos que el Consejo debe volver a reunirse y continuar la presión para que Husein las cumpla, que es tanto como que destruya sus armas. En el informe de enero, decían que Irak no colaboraba con ellos. Incluso establecieron una lista de armas que la comunidad internacional e Irak reconocían que tenían, pero no fueron capaces de destruirlas.

Sin respuesta
¬¿Y?
¬No ha habido respuesta de Irak. El inspector no es un detective. Tiene que dar fé de que se han destruido las armas. Las autoridades de Sudáfrica y Bielorrusia fueron requeridas por la ONU, cumplieron, fueron los inspectores y así lo vieron.

¬¿Cómo participará España en la guerra?
¬En 1991, tuvo una participación acorde con sus potencialidades. Adelantar ahora acontecimientos es muy prematuro. Seguiremos trabajando para que Irak cumpla las resoluciones del Consejo de Seguridad y no sea necesaria una intervención.

¬¿Qué hará España, si EE UU ataca Irak sin el apoyo de la comunidad internacional?
¬Hay que trabajar para que Naciones Unidas actúe de manera conjunta. Sin perjuicio de las polémicas surgidas estos días, todas las resoluciones sobre Irak se aprobaron por unanimidad. En la última, la 1.441, se le decía a Irak que era la última oportunidad. Esta resolución la votó incluso Siria y, por supuesto, Francia. La UE en su última reunión, la del Consejo de Asuntos Generales, manifestó unos criterios unánimes: la exigencia de que dejara de dar cobijo a terroristas y destruyera sus armas. Se apoyó la labor de los inspectores y se pidió un plazo.

¬¿Bush ha informado a Aznar de su intención de usar armas nucleares?
¬No. Hasta el momento, EE UU no le ha pedido nada a España que no esté dentro del convenio bilateral.

¬¿El Gobierno está solo en esta decisión de respaldar a EE UU?
¬La mayor parte de los grupos no comparten los criterios del Gobierno, pero no han dado su alternativa. Es difícil darla. Tal y como se expresaron el otro día en el Congreso, no queda claro qué hay que hacer y qué tiene que hacer Naciones Unidas para que se cumplan sus resoluciones. Estoy de acuerdo con la oposición en que hay que hacer un esfuerzo, apoyar a los inspectores...

¬¿Entonces?
¬Al final, por muchos esfuerzos que se hagan, si Irak no colabora podemos correr el riesgo de que las Naciones Unidas y sus decisiones no tengan ningún valor y de que la ONU se convierta en un organismo que prácticamente carezca de sentido. Es bueno que la sociedad española lo sepa. Nadie quiere la intervención.

¬¿Qué hará el Gobierno para explicar a la sociedad española la necesidad de este conflicto?
¬El Gobierno ha dicho que es fundamental cumplir con la legalidad internacional, fijada por unanimidad de los países del Consejo, con el apoyo de la UE y de la Liga Árabe. El Ejecutivo tiene que apoyar la Resolución 1.441.

¬¿Por qué?
¬España es un país que ha sufrido el terrorismo. Le ha pedido apoyos a la UE y a EE UU. No puede mantener una posición ante el terrorismo de ETA y otra distinta ante el de Al Qaida o la actuación de Husein. Sería una auténtica incongruencia.

¬¿Qué nos jugamos los españoles en esta guerra?
¬Si Husein no cumple la resolución, otros muchos países se sentirán legitimados para hacer lo mismo. En este caso la autoridad moral de Naciones Unidas será nula. Si no se produce el desarme de Husein, nos jugamos la paz y la seguridad del mundo.

¬¿Los miembros del Gobierno están preparados para que les interrumpan sus discursos jóvenes españoles gritando «no a la guerra»?
¬Hay que reaccionar con un cierto equilibrio. Hay que desear que no se vuelva a producir ni la interrupción a alguien que habla, ni una reacción desmesurada de quienes escuchan.

¬¿Aznar debería haber acudido antes al Congreso, al igual que Blair?
¬Blair ha sido el que más ha comparecido para tratar este tema en su Parlamento. Sin embargo, en otros países prácticamente no ha habido debate. González compareció en el Congreso al día siguiente de la intervención. Hemos hecho un esfuerzo en los últimos tiempos. Palacio ha comparecido dos veces a petición propia, Aznar también. Lo hará esta semana. Yo he contestado a distintas interpelaciones y esta semana tuve un debate de un cierto interés. Pero es verdad que ir al Parlamento nunca sobra y cuanto más se vaya y se explique mejor.

¬¿Con las explicaciones que dará Aznar este martes, será posible el consenso con CiU, CC y PSOE o las citas electorales lo impedirán?
¬Es duro tener que decirlo así, pero tengo muy pocas esperanzas de lo que pueda hacer el PSOE. Su trayectoria en temas importantes nunca ha estado guiada por la defensa del interés general, salvo cuando estaba en el Gobierno. No se puede esperar mucho de un partido que dice «no» a la OTAN y a la intervención en Irak en la oposición y «sí» a lo mismo desde el Gobierno. El PSOE en esta guerra dice «OTAN de entrada no».

Posición centrada
¬¿Y CiU?
¬Hemos visto una posición más centrada. La proximidad de las elecciones hace que, algunas veces, los partidos tomen decisiones que no tienen muy claras que haya que tomarlas. Pero el Gobierno tiene que actuar con responsabilidad y en defensa de los intereses generales, preservar la paz y la seguridad en el mundo. Cumpliremos con nuestros compromisos e intentaremos hasta el último minuto el cumplimiento de la resolución sin necesidad de una intervención.

¬¿El PSOE usa electoralmente la guerra? ¿La manifestación de ayer fue el pistoletazo de salida para el 25-M?
¬Han asistido muchísimos españoles que realmente no quieren una intervención. Nadie la quiere. Otra cosa es la posición del PSOE, que creo es de oportunismo político.

¬¿Qué opina de la actitud de los actores?
¬Tienen derecho a decir lo que quieran. Estuvieron en contra de la OTAN, de la primera intervención en Irak y estarán en contra de la segunda si se produce. Siempre han mantenido una postura muy coherente, igual que la opinión pública. No puedo decir lo mismo del PSOE.

¬¿El PSOE está dividido ante este conflicto bélico?
¬Solana ni puede ni comparte el criterio de la dirección del PSOE.

¬¿Y el PP lo está por la proximidad de las citas electorales?
¬No. El PP tiene muy claro que pretendemos ejercer una presión fuerte sobre Husein. Resulta sorprendente las críticas porque la mantengamos. Si no la hubiera, los inspectores no hubieran entrado. Si no hay una presión, no cumplirá las resoluciones y, por tanto, no destruirá su armamento y no dejará de cooperar con los grupos terroristas. En el partido veo un respaldo prácticamente unánime.

Regate en corto
¬¿Cómo influirá una guerra, en caso de que no sea corta, en el resultado del 25-M y en las generales?
¬Es difícil saberlo. El día de las elecciones la gente hace balance de los últimos años. Las posiciones coherentes, responsables y explicadas tienen un valor. Nunca he creído en el regate en corto. Lo único serio es hacer las cosas bien. En el medio y largo plazo eso siempre se recoge.

¬¿Qué le parece la oposición de la Santa Sede a la guerra y la visita a Roma del viceprimer ministro iraquí?
¬La Iglesia siempre ha estado contra cualquier tipo de guerra. También está contra Husein y su actuación. Las decisiones las toman los gobiernos, no la Iglesia ni los ciudadanos. Esto es duro, complicado e impopular, pero alguien tiene que asumir sus responsabilidades para que se haga lo que todo el mundo cree que hay que hacer: que Husein se ajuste a la legalidad internacional.

¬¿Esta crisis demuestra que la UE carece de política exterior común?
¬Ayuda poco en un momento en el que la UE quiere tener una política exterior y de defensa común. Tampoco ha sido bueno para la OTAN, donde tres países mantuvieron una posición y la inmensa mayoría, la contraria. Estas cosas no son buenas.

¬¿Cómo valora la oposición alemana y francesa a la guerra?
¬La posición alemana obedece a un compromiso electoral de Schröder. En Alemania hay una polémica importante sobre este asunto. Esto no ayuda. Pero aún estamos a tiempo de hacer un esfuerzo en la OTAN, en el Consejo Europeo de mañana y en el de Seguridad para llegar a una posición común y para que en Europa tengamos política exterior común.

¬¿El papel de la OTAN y la ONU queda en entredicho?
¬Ojalá que no. A la OTAN se le ha pedido un plan de contingencia para la defensa de Turquía. Francia y Alemania deberían cambiar de criterio. Espero que se solucione a la mayor celeridad posible. El papel de la ONU quedará en entredicho si se percibe que no es capaz de hacer cumplir sus resoluciones. Sobre la mesa está si las resoluciones de la ONU tienen o no su valor.

¬¿Qué papel jugará la UE, Rusia y China en esta guerra?
¬Aún es difícil determinarlo.

¬¿Qué ha cambiado hoy para declarar la guerra a Irak respecto a hace dos o tres años?
¬Naciones Unidas ha tenido una enorme paciencia. Han influido muchas cosas. La más importante, probablemente, los acontecimientos terroristas y la convicción de la mayor parte de los países occidentales de que el terrorismo es el mayor peligro para la paz en el mundo. Los atentados del 11-S, de Túnez y de Bali han generado una conciencia de que hay que evitar que se vuelva a producir.

¬¿Se puede decir que el 11-S ha acelerado esta situación?
¬Que la ha acelerado es un hecho objetivo.

¬¿Y por qué no Corea del Norte?
¬Si las resoluciones no se cumplen y Husein hace lo que quiere, Corea del Norte o cualquier otro podrá hacer lo mismo. El caso de Corea del Norte se está intentando resolver por la vía diplomática.

¬¿Qué relación existe entre Al Qaida o otros grupos terroristas con el régimen de Husein?
¬En la lista de organizaciones terroristas de la UE está incluido un grupo que desarrollaba su actividad en Irak. Los datos aportados en la entrevista Ben Laden son muy significativos. Pero el más significativo es que todas las resoluciones hablan de vinculaciones de Husein con el terrorismo.

¬¿Husein puede facilitar a los terroristas armas no convencionales?
¬Ha prestado apoyo económico a grupos. Es un peligro evidente que puedan caer en manos de los terroristas armas de destrucción masiva.

¬¿La guerra conllevará una oleada de atentados? ¿Hay riesgo inminente de uno en España?
¬No tenemos ningún dato que nos permita hacer esa afirmación. El riesgo más inminente es que Husein vuelva a violar la legalidad internacional. Si la ONU no es capaz de imponerle su resolución, se creerá legitimado.

Sin razones económicas
¬¿Husein tiene capacidad para atacar Israel y Arabia Saudí?
¬No estoy en condiciones de afirmarlo. Invadió Kuwait. Es un dictador de los más crueles del mundo.

¬¿Qué papel juega en la guerra el petróleo?
¬No es una intervención que tenga razones económicas, sino de defensa de la seguridad en el mundo.

¬¿Cómo valora la prudencia de Marruecos a la hora de fijar su postura?
¬Es un importante aliado de los occidentales y es partícipe de las decisiones adoptadas en la Liga Árabe.

¬¿Descarta un levantamiento del mundo islámico?
¬No veo que se pueda producir, después de las decisiones que han adoptado y teniendo en cuenta que hay muchos países que están apoyando claramente las posiciones de la ONU.

¬¿Husein intentará dilatar la declaración de guerra con algún gesto?
¬Es lo que tiene que valorar la comunidad internacional. Cuando se habla de darle más medios y más plazo a los inspectores, en realidad lo que se otorga es un plazo a Husein para que cambie de actitud.

¬¿Luego no sirven gestos?
¬En Naciones Unidas todos tienen interés en que este tema se resuelva de manera pacífica. Pero estamos en manos de Husein. No puede transmitir al mundo que se niega a cumplir unas resoluciones justas. Ese mensaje no es aceptable. Es letal.

¬¿La guerra es inminente?
¬No haría esa afirmación de manera categórica. Aún hay tiempo para que no se produzca una intervención.

Nueva trampa proetarra
Editorial El Ideal Gallego 16 Febrero 2003

Los tahures que se ganaban la vida haciendo trampas en las partidas de cartas que se jugaban a bordo de los barcos que surcaban el Mississippi hubiesen sido unos magníficos ideólogos del brazo político de ETA. Desde luego tendrían que compartir protagonismo con los trileros, otros expertos en el arte del engaño, que, por supuesto, también ocuparían un puesto destacado entre los encargados de diseñar la estrategia pública de la banda asesina. Eso es lo único que cabe pensar a la vista de la nueva artimaña puesta en práctica por los proetarras para presentarse a las elecciones municipales.

Conscientes de que suspensión de Batasuna y ante el temor de que dentro de pocas semanas los jueces acuerden su ilegalización, los “abertzales” han constituido Autodeterminaziorako Bilgunea (Asamblea para la Autodeterminación), el nuevo engendro con el que quieren sortear los obstáculos actuales y renovar su representación en los ayuntamientos y las diputaciones. Los objetivos con los que nace la formación son exactamente los mismos que han perseguido HB, Euskal Herritarrok, Batasuna o Sozialista Abertzale, es decir, los que ETA señala que tiene que defender su brazo político; por consiguiente, en cuanto Autodeterminaziorako Bilgunea empiece a dar sus primeros pasos habrá que coger la lupa y examinar con todo detalle su actuación para impedir que viole la Ley de Partidos. A las burlas de los terroristas, empuñen pistola o no, hay que responder haciendo valer el ordenamiento jurídico, cuya defensa es precisamente lo que diferencia a los demócratas de los asesinos.

La pluralidad en España
Cartas al Director ABC 16 Febrero 2003

Con sospechosa insistencia el secretario general del PSOE, Rodríguez Zapatero, se refiere a la pluralidad de España, como si fuera una excepción en el ser de los diversos países de Europa. ¿Acaso no son plurales otras muchas naciones, como por ejemplo Francia, donde conviven bretones, vascos y provenzales, o el Reino Unido, con ingleses, escoceses, galeses e irlandeses?

Aquí en España todos los españoles, salvo las minorías que todos conocemos, sienten profundamente la unidad española; y todos en mayor o menor grado temen la tendencia separatista de los nacionalismos.

Así pues, a mi entender, sobran las reiteradas alusiones a la pluralidad de España, las manifestaciones sobre el federalismo y, con mayor razón, ese mal invento del federalismo asimétrico.   Rafael Díaz-Terán.  Tres Cantos (Madrid).

Bush anuncia una nueva estrategia nacional para combatir el terrorismo y suaviza las advertencias
EFE Libertad Digital  16 Febrero 2003

Mientras la administración Bush suaviza sus advertencias antiterroristas, que esta semana causaron el pánico de la ciudadanía estadounidense, el presidente de EEUU ha anunciado una nueva “estrategia nacional para combatir el terrorismo”.

“Estamos empleando todos los elementos de nuestro poder nacional e influencia internacional para atacar a las redes terroristas”, dijo el presidente en su alocución por radio de todos los sábados. El presidente advirtió que “la guerra global contra el terrorismo será dura y larga”, porque según Bush ,”existen células terroristas en casi todos los continentes y en docenas de países, incluido el nuestro”.

La “estrategia” contra el terrorismo, afirmó Bush combina elementos como la seguridad nacional, el combate contra las armas de “destrucción masiva”, la seguridad en el espacio cibernético, la protección física de infraestructuras claves, y el control del tráfico de drogas. “La victoria dependerá del coraje, la fortaleza y la fuerza del pueblo estadounidense y nuestros amigos en todo el mundo”, enfatizó el presidente.

En las últimas horas la administración Bush ha suavizado sus advertencias que a lo largo de la semana empujaron a la población a adquirir suministros básicos y materiales para sellar, en sus casas, una “habitación segura” con cinta adhesiva para sobrevivir en el caso de un ataque con armas biológicas o químicas. El secretario de Seguridad del Territorio Nacional, Tom Ridge, dijo a los estadounidenses que se mantengan alerta pero que “no empiecen a sellar puertas y ventanas”. El mismo Departamento de Seguridad del Territorio Nacional elevó hace cuatro días el “nivel de alarma”, y recomendó a la población que acaparara agua, alimentos y que se preparara para sellar con plástico una “habitación segura” en sus casas ante un eventual ataque terrorista con compuestos químicos o biológicos tóxicos.

Días después se supo que la alarma se había originado en el testimonio de un presunto terrorista y que, a su vez, este informante había fallado en una prueba con un detector de mentiras. Los medios de comunicación aumentaron la alarma con programas especiales en los cuales se demostró cómo debería sellarse herméticamente una habitación, y escenas de comercios en los que el público se agolpaba para comprar los suministros de subsistencia. Las normas emitidas por el Departamento de Seguridad del Territorio Nacional recomiendan el almacenamiento de agua para tres días, junto con baterías, teléfonos celulares, radios y alimentos.

El plan de crear una tribu monolítica se ha cobrado 800 muertos, alega ¡Basta ya!
M. ALONSO ABC 16 Febrero 2003

Concluye en sus jornadas que el plan de Ibarretxe distingue entre «vascos vascos, con todos los y privilegios, y vascos extranjeros de segunda»

BILBAO. La plataforma ¡Basta ya¡ lanzó ayer el debate sobre si hay o no condiciones democráticas para celebrar las elecciones en el País Vasco. El portavoz de esta iniciativa ciudadana, Carlos Martínez Gorriarán, explicó que no proponen que no se celebren los comicios, sino que pretenden que se discuta al menos sobre si todos los partidos participan en igualdad de condiciones.

Esta reflexión surgió a lo largo de los debates celebrados durante dos días en el Kursaal de San Sebastián, en los que han participado intelectuales del prestigio de Bernard-Henry Lévy, Mario Vargas Llosa y Antonio Muñoz Molina. Durante estas jornadas se ha hablado de «la amenaza que suponen los nacionalismos étnicos para el proceso de construcción de una Europa democrática y unida, fundada en los principios constitucionales de ciudadanía igual para todos».

Los miembros de ¡Basta ya¡ consideran que, en el País Vasco, «los efectos de las ideologías que pretenden suprimir la ciudadanía para instaurar una tribu monolítica son las más de ochocientas personas asesinadas por ETA; las miles de personas heridas o agredidas en atentados y ataques u obligadas a pagar extorsiones; desterrarse o llevar escolta por disentir de la visión nacionalista».

El plan de Ibarretxe ha sido considerado en estas jornadas como contradictorio con el proceso de construcción europea y como una amenaza de división entre los «vascos vascos o la tribu nacionalista, con todos los derechos y privilegios, y los vascos extranjeros de segunda». El documento que recoge las conclusiones advierte también que contra «la aventura de una unión supranacional» en Europa se alzan «dos tipos de egoísmos nacionalistas: el de los estados vigentes, que se resisten a compartir áreas de su soberanía con los organismos internacionales, y el de ciertas comunidades étnicas que forman parte de ellos y pretenden separarse para refundar la unidad política en una homogeneidad cultural negada por el mestizaje histórico».

Consideran quienes han debatido en las jornadas organizadas por ¡Basta ya¡ que «ambas tendencias amenazan con desvanecer el peso político mundial de la unidad europea en rencillas intestinas y agravios ancestrales» y apuestan porque la Europa del siglo XXI no sea «una yuxtaposición hostil de fragmentos incompatibles, sino una armonía legal de contrastes».

Las jornadas se cerraron con una reflexión de Julien Benda, hace más de medio siglo: «en nuestro continente se enfrentan el instinto que separa y la inteligencia que une».

 

MAITE PAGAZAURTUNDUA , HERMANA DE JOSEBA 'PAGAZA' Y EDIL DEL PSE
«Le juré a Joseba en su agonía que esto no saldría gratis»
Maite Pagazaurtundua cree que el Gobierno vasco es «responsable de negligencia política» en el asesinato de su hermano y aboga por «desenmascarar el juego hipócrita de los gobernantes de Lizarra» «Los votantes del PNV deben saber que es bueno castigar a este partido para que se regenere»
J. J. CORCUERA/SAN SEBASTIÁN El Correo 16 Febrero 2003

Nada revela, a simple vista, que la tragedia se haya cernido hace una semana sobre la casa de los Pagazaurtundua. Por la moqueta y entre los cojines del sofá reptan y brincan varios niños y niñas, llenando la estancia de risas y de jeroglíficos en euskera. Algunos adultos se ponen a su altura y se revuelcan con los pequeños en el suelo. El timbre de la puerta suena insistente y anuncia la llegada de más familiares que entran, se ofrecen para lo que sea y se van. No se percibe un ambiente fúnebre, plañidero ni afectado. Huele a familia unida. Corren de mano en mano los refrescos y las pastas. Pero algo indefinible que flota en el ambiente y en el cansancio acumulado de los rostros habla de una pérdida fatal e irreparable.

Tres mujeres destacan en la estancia: Pilar, la madre de Joseba, el jefe de la Policía Municipal de Andoain asesinado por ETA el pasado día 8; Estíbaliz, su viuda, y Maite, su hermana. Tres mujeres que esconden su dolor y su angustia tras una coraza de naturalidad y valentía. «Que hable Maite, que está acostumbrada y lo hace muy bien», dice Estíbaliz. Y la joven ex parlamentaria, colaboradora de Fernando Buesa en el Gobierno vasco, concejal del PSE en Urnieta y militante activa de Basta Ya comienza a desgranar sus sentimientos con una voz suave y cargada de denuncia.

-Estuvo usted junto a su hermano Joseba en sus últimos momentos de vida.
-Le vi agonizar. Estuve con él esas horas. Le juré en su agonía que cuidaría de su familia, de sus hijos, y que esto no saldría gratis.

-¿Presentía que algo así podía pasar?
-Era la crónica de una muerte anunciada. En 1995 nos comunicaron que un comando tenía información muy elaborada sobre Joseba y que iban a atentar inminentemente contra él. Hicimos gestiones con Ramón Jáuregui y con Fernando Buesa, que consiguieron que le trasladaran en comisión de servicios a la Ertzaintza, en Laguardia. Allí rehizo su vida y llevó una existencia bastante feliz durante varios años. En 1999, el mismo día en que estaba mirando una parcela para comprarla y asentarse definitivamente, le dijeron que volviera. Intentamos de nuevo hacer gestiones y nos encontramos con un muro de silencio absoluto. Nos dejaron solos, nos abandonaron.

-¿Es eso lo que sintieron?
-Los dirigentes de este país conocían el caso. Les rogamos que no le hicieran volver. Desde entonces hemos vivido momentos muy duros Cuando, en una ocasión, atentaron contra el domicilio de mi familia en Andoain, no pude contenerme y le llamé a Juan Mari Atutxa. Le lloré en el teléfono. Le dije que se habían equivocado en sus decisiones, le recordé que la tregua con los asesinos no iba a funcionar nunca. Que a los asesinos hay que detenerlos y a los intolerantes ponerles fuera de la circulación, porque si entendieran de pactos no matarían. Me respondió que él ya no tenía responsabilidades en Interior. Le pregunté que quién era entonces el responsable de las decisiones del pasado. Me quebré y lloré de impotencia, porque no tuvimos ninguna respuesta.

-¿Sólo habló con Atutxa?
-Algún tiempo más tarde asesinaron a Juan Priede, que también era un gran amigo. Me desplacé a Orio y se me acercó Josu Jon Imaz para darme el pésame. Le conté este caso y le dije que yo no quería la condolencia, que no servía para nada, que lo que tenían que hacer era abandonar ese camino político en el que se habían metido, porque nos ponía en el disparadero, en el matadero. Con Lizarra habían dado oxígeno a los etarras, como se ha visto. Creo recordar que le dije: '¿Cuándo maten a mi hermano, vas a venir a darme la condolencia? No quiero eso'. Conocían perfectamente el caso. No vale que no actúen donde tienen que actuar y que luego vayan conmiserándose. Es un ejercicio de pura hipocresía política.

-¿Fue ése uno de los motivos por el que su familia vetó la entrada en el velatorio a los firmantes de Lizarra y al actual Gobierno vasco?
-Tal vez fue el detonante. Pero, en cualquier caso, la situación de Andoain justifica un veto de estas características. Ejemplifica la degradación en la política del Gobierno vasco y la degradación del liderazgo institucional. En Andoain no existe democracia. Que el PNV niegue la posibilidad de quitar la Alcaldía a Batasuna es absolutamente intolerable. La irresponsabilidad de este partido ha ido creciendo: la política despojada de conmiseración y de respeto hacia el que es distinto; esa política de exclusión de los no nacionalistas que comienza en Lizarra y sigue en ese pacto secreto con ETA Es tremendo. La decisión sobre el velatorio surgió en la familia de forma natural.

-¿No es excesivo responsabilizar al Gobierno vasco, aunque sea por omisión o desidia, de lo que le ocurrió a su hermano?
-En absoluto. No estoy diciendo que sean conniventes ni cómplices. Lo que decimos y sentimos es que son responsables de negligencia política. En un país donde el liderazgo del Gobierno y del partido que lo sustenta se desmorona, donde el presidente del PNV es capaz de insultar al líder político de la formación de una persona asesinada; del partido que se está jugando la vida en las calles, es de una aberración moral tan grande No es nuevo, pero ha ido ya tan lejos que debemos ser capaces de desenmascarar ese juego hipócrita de los gobernantes de Lizarra.

-¿Qué les pide a los nacionalistas?
-No les pido que dejen de serlo. Sólo digo que no se merecen liderar el país porque no lo lideran. Más bien, parece que tenemos un Gobierno vasco de notarios y de plañideras. No necesitamos que nos digan que las cosas están muy mal ni que nos vengan a dar el pésame. Necesitamos que actúen. Y eso significa, en primer lugar, reconocer que hay pluralidad y que es increíble que la representación de casi la mitad de la sociedad vasca esté perseguida y coaccionada.

El más vulnerable
Pilar, la madre de Joseba, lleva varios días hurgando y rebuscando viejas fotografías de su hijo. Las tres mujeres ojean con avidez los últimos descubrimientos. Imágenes a color de 'Pagaza' con sus hijos y su mujer, disfrazado de bucanero portando una pancarta de la primitiva LAB, se mezclan con otras en blanco y negro de antepasados: gudaris que portan ikurriñas, exiliados en Francia o América de la anterior dictadura o bisabuelos con sus trajes de faena en la Guipúzcoa profunda.

-Joseba, pese a saberse en la diana, seguía con el ritual de acudir al mismo bar a tomar un café y leer los periódicos.
-Hubo un momento en el que mi madre quería que todos nos fuésemos del País Vasco. Sentía que vivíamos bajo amenaza. Ella siempre decía que el elemento más vulnerable era Joseba, porque estaba en Andoain, porque era policía y no le podían proteger. Le gustaba su trabajo y se protegía, también evitaba las rutinas, pero nunca puedes vivir en una paranoia constante. Se estaba jugando la vida y la ha perdido. Aunque en Euskadi parece un sacrilegio hacer una crítica profunda al nacionalismo vasco gobernante, hay que hacerla. Y las gentes de bien que les votan deben saber que tienen que liberarse, que tienen que entender que es bueno castigar al PNV para que se regenere. Es posible otro tipo de nacionalismo.

-Después de lo que ha ocurrido, ¿su madre ha vuelto a plantearles la posibilidad de abandonar el País Vasco?
-Ni nos lo hemos planteado. Hemos intentado reorganizar el equilibrio familiar, ver cuáles son los puntos débiles de cada uno de nosotros desde el punto de vista psicológico y personal. Lo que deseamos, ante todo, es educar a nuestros hijos como gente de bien, sin ira, con ganas de pelea, siendo piratas, libres, rebeldes, con deseos de justicia que sean buena gente. Es el objetivo inmediato de la familia, estar unidos, como siempre lo hemos estado, y, desde nuestra modestia, intentar llamar la atención sobre esta situación.

-Ardanza sí estuvo presente en el velatorio y le dio un abrazo. ¿Por qué le permitieron el paso?
-Porque no somos antinacionalistas. Sabemos que Euskadi es profundamente plural, que el partido más antiguo de esta comunidad es el socialista. Que la identidad moderna de las personas se construye de las cosas más variopintas. Uno puede ser pirata, ser vascoparlante y gustarle la 'Internacional' y otras cosas. La identidad tiene que construirse con libertad. No hay nadie que, con la amenaza, pueda decir cuál es el modelo del buen vasco. No queremos que los nacionalistas dejen de serlo. Queremos unas reglas de juego, juego limpio.

-Las palabras de Ibarretxe, tras el atentado, ¿le sirvieron de algún consuelo?
-En absoluto. Lo que queremos es que actúen. Primero en Andoain y después en la política vasca. Lo que hacen falta son hechos.

-Nació en Hernani y ahora es concejal en Urnieta. ¿Cómo vive un no nacionalista en pequeñas localidades gobernadas por Batasuna?
-Impera la ley del miedo. Los que no se han significado viven clandestinamente. En Hernani hay gentes que tienen confianza con su librero o quiosquero y les guardan en una bolsa opaca el periódico para que lo puedan llevar a casa. No se puede cerrar los ojos y actuar como si nada pasara. Desde Lizarra es tal la persecución de los que no somos nacionalistas, que ésto no puede aguantar más tiempo.

-Es usted vasca por los cuatro costados, euskaldun, experta en cuestiones de cultura vasca y euskera. ¿Nunca ha pensado que con otro carné en la cartera hubiera podido llegar muy lejos?
-No me lo he planteado. Jamás lo he hecho. Yo sé lo que me han enseñado en mi casa. Nuestra madre, Pilar, nos inculcó desde antes de tener conciencia que nadie es más que nadie y que nadie es menos que nadie; que nunca hay que engañarse y que hay que ser responsable de los propios actos. Y Joseba era un ejemplo de eso. Intentamos ser honrados y honestos con nosotros mismos.

-Hay quien ha dicho que los concejales de a pie del PP y del PSE de las pequeñas localidades vascas son los principales resistentes.
-Es verdad. Viven en una situación, en muchos casos inhumana. No hay derecho a lo que tienen que soportar. No se puede pedir a nadie que sea un héroe, que se juegue la vida. Es una situación de alarma democrática tan grave que no podemos mirar a otro lado ni un minuto más.

Los piratas
'Pirata' es una palabra frecuente en el vocabulario de los 'Pagaza'. La culpa quizá la tenga un libro de grandes dimensiones publicado en 1963 y traducido del italiano que lleva por título 'Historia de Piratas'. Sus hojas están manoseadas, sobre todo aquellas en las que se ilustran dramáticos abordajes, entierros de tesoros y escenas tabernarias regadas con ron. «Es como el libro de la familia -bromea Maite-. Mis hermanos y yo pasábamos de pequeños horas y horas perdidos en él. Ahora también lo hacen nuestros hijos». Quizá haya sido este libro el que ha convertido a los Pagazaurtundua en una especie de familia corsaria, que navega a contracorriente y entre la adversidad hacia un destino que se llama «libertad individual».

-¿Por qué cree que el PNV y EA se han opuesto a desbancar a Batasuna de la Alcaldía de Andoain?
-No hay razón objetiva ni moral para permitir que el alcalde de Andoain siga gobernando. Si queremos devolver la dignidad democrática tenemos que empezar en Andoain, que es donde más ha sido perseguida. Si conseguimos que los perseguidos dirijan las instituciones municipales habremos hecho una pequeña revolución en Andoain. Demos la vuelta a las cosas.

-El PNV ya ha dicho que no.
-No son tolerables sus argumentos. PNV y EA deben recapacitar, y si no lo hacen, tienen que ser señalados y castigados democráticamente. Y si la sociedad no está aún preparada para entender algo tan dramático, deberán llevar sobre sus conciencias el peso de la vergüenza absoluta.

-¿Es optimista? ¿Existe un punto de encuentro entre los vascos?
-Nos tenemos que encontrar en la modernidad, en el futuro. Los no nacionalistas no queremos ser una comunidad; queremos ser individuos, ciudadanos, cada uno con la identidad que le dé la gana. A mí, por ejemplo, me gustan los 'bertsos' y leer en euskera, pero no me interesa nada el concepto nacionalista escindido de España. ¿Por qué no puedo tener esa identidad con toda naturalidad? ¿Por qué hay nacionalistas que no practican el euskera? Todos no pasan por el euskaltegi. Para ser feliz siendo euskaldun no necesito que el señor Anasagasti aprenda euskera o que el señor Ibarretxe escriba un poema en esa lengua. Es preciso un sentido laico de la existencia en Euskadi; es necesario un sentido laico del vasquismo. Hay muchos campos de mestizaje que explorar, y cuando los nacionalistas de bien y nosotros nos podamos ir acercando, la política vasca será mucho menos agria. El nudo gordiano es el PNV en su dirección actual. Por su catarsis pasa que se desaten las energías positivas del país.

-¿Sin odio, pero sin perdón?
-Sin odio, pero sin pausa. Nos va la vida en ello.

Mayor Oreja cree que el PSOE rechaza la oferta de unidad porque terminará entregándose al PNV
Agencias Libertad Digital  16 Febrero 2003

Mayor Oreja calificó de “virulenta” la reacción del PSE a su oferta de unidad en el País Vasco. La explicación que encuentra el ex ministro es que Patxi López no quiere cerrar las puertas al PNV porque pactarán con ellos, tras las elecciones de mayo, si Ibarretxe retira su plan rupturista.

 El presidente del Grupo Popular en el Parlamento vasco y vicesecretario del PP considera que la dureza del PSOE al rechazar su oferta de la “alianza por la libertad” se debe a que los socialistas están “en otro proyecto distinto” ya que los “estrategas listos” de ese partido están convencidos de que, tras el 25-M, al no estar Batasuna, el PNV tendrá que retirar el plan Ibarretxe y entonces podrán pactar con los nacionalistas. Sin embargo, considera que esta postura es un “error” e insiste en su oferta porque, asegura, no significa “listas conjuntas” sino “coaliciones electorales” en las que podrían desaparecer las siglas.

El dirigente popular vasco explica, en una entrevista en Europa Press, que plantea su oferta de unidad porque “no sólo es que esté ETA, es que además está el Plan Ibarretxe, de modo y manera que si en el resultado de las elecciones municipales, el PNV avanzase en la conquista de algunos territorios, tendríamos un referéndum por la autodeterminación en otoño, podrían plantear ya abiertamente la independencia del País Vasco”. Este nuevo escenario es el que obliga, según el dirigente popular, a dar “una respuesta distinta” por parte de los constitucionalistas, en la que se deje “muy claro que la libertad está por encima de nuestras siglas”.

En su opinión, esta respuesta distinta tendría que ser fruto de un trabajo conjunto y de muchas conversaciones para “pensar en qué fórmula encontramos la mejor respuesta a la falta de libertad en el País Vasco”. Opina que, “como mínimo”, los constitucionalistas tendrían que conseguir un “compromiso previo de coaliciones electorales” en el mayor número posible de ayuntamientos.

Tras dejar claro que no ha hecho una propuesta concreta, sino que se trata de una “actitud”, explica que ésta ha producido una reacción “muy positiva” en colectivos como Basta ya, el Foro de Ermua, la Fundación por la Libertad o el Foro del Salvador. Pero se pregunta “por qué esa visceralidad en la reacción del PSOE” y por qué “esa dureza”. Y se responde: “Yo creo que están en otro proyecto distinto”. Según su análisis, los “listos, los estrategas listos” del PSOE piensan que, al no estar Batasuna tras las elecciones del 25 de mayo, “el PNV tendrá que, automáticamente, abandonar el Plan Ibarretxe” y, cuando esto ocurra, “ellos estarán preparados para estructurar, organizar una fórmula de entendimiento con el PNV”.

«En ETA siempre se ha hecho todo por cojones»
Matías Antolín, en su nuevo libro, «el olor del miedo» relata el paso de los comandos a Francia
El escritor y periodista, Matías Antolín, ha publicado su último libro, «el olor del miedo», en el que vuelve a desglosar, como en sus anteriores obras, la vida cotidiana de los etarras. A continuación, por su interés periodístico, reproducimos los segmentos principales de los dos primeros capítulos del libro.
Redacción - Madrid.- La Razón 16 Febrero 2003

«Mucho miedo puede caber en una chalupa a la deriva en el mar cantábrico. Situémonos frente al pueblo costero de Hondarribia, en alta mar, con dos mugalaris (militantes de la banda ETA encargados del paso clandestino de los comandos por la frontera hispano-francesa.
Estaban completamente ebrios y poseían un completo desconocimiento de las reglas secretas que requiere un mínimo de clandestinidad.

Era noviembre de 1985. Mikel Zalakain esperaba en uno de tantos bares de la zona madrileña de Legazpi, junto al aparcamiento para camiones que hay en ese lugar. El comando Madrid se retiraba a sus bases en iparralde después de una campaña de seis meses.
El camión que debía transportarles hasta Irún era inmenso. De los aproximadamente veinte metros de longitud del camión, se reserva uno y medio, en la parte delantera, para el zulo que constituye el refugio y seguro de vida desde Madrid hasta pocos kilómetros antes de la frontera francesa en Irún. Esta vez, tan sólo un toldo verde de lona cubría el techo del vehículo, con lo que una somera revisión ocular dejaría al descubierto la de un receptáculo suplementario en la caja del camión.

«A ver quién tiene cojones»
Ahí es donde estaban Iñaki de Juana Chaos, Belén González Peñalba y Juan Manuel Soares Gamboa. Éste me contó que siempre ha sido así en ETA: A ver quién tiene los cojones más grandes. Siempre jugando con la suerte y con el miedo de los guardias civiles a investigar lo suficiente, y siempre las mismas preguntas en sus mentes: ¿Serían capaces Eugenio Echeveste Antxon o Mikel Antza, líderes intelectuales, de soportar ese trance que desgarra corazones y psique? ¿No sería conveniente que también ellos pasaran esta prueba de fuego con el fin de que aprendieran a comprender el sufrimiento de los más entregados? Nunca pasaron por ello, no tenían tiempo para sufrir, para arriesgar .

La entrada al zulo era tremendamente complicada. Se trataba de un camión articulado, con la cabina del conductor separada del contenedor. Era preciso retirar todos los cables de conexión que alimentan los mandos de la caja del camión desde la cabina central. Una vez eliminados todos los cables, se abría un pequeño cuadrado de 40 por 40 por el que debían entrar las armas, las mochilas y los etarras. ¿A qué tanta preocupación por la parte de abajo del camión si la guardia civil podría entrar por la de arriba con tan sólo retirar un fino toldo? Pero siempre fue así.
Los atributos de los etarras siempre estaban muy por encima de toda razón. ¿No tienes cojones?, se escuchaba cuando la ocasión se presentaba embarazosa, y Juanma, que nunca comprendió la relación entre los cojones y el cerebro, estaba confuso. Entraron con dificultad en la caja del camión. Zalacain selló de nuevo la entrada con la plancha que servía de tapa. A las once de la noche ya estaban todos dentro del zulo. 24 horas de espera antes de encontrarse con los mugalaris. Mikel hacía lo que hacen todos los camioneros, detenerse, charlar con otros camioneros, preguntar si había un control de carretera.

Serían las seis de la tarde cuando Mikel detuvo su camión en el aparcamiento del hotel Lintzirin, cerca de Hondarribia. Este era el lugar de cita con los mugalaris. Eran ya las nueve de la noche y Mikel seguía sin aparecer. A las seis de la tarde se había ido diciendo que debía contactar con los mugalaris para concretar la hora del paso de la muga, las consignas a seguir, quién las recogería en el otro lado (Francia) y demás trámites burocráticos (como la entrega de armas y la documentación falsa). Si Mikel había caído, pensaban que la Policía o la Guardia Civil ya tendría datos suficientes como para llegar hasta el camión donde les atraparían cual conejos en la madriguera. Ya estaban con la ropa de recambio presta cuando aparece Mikel Zalacain, el chófer. Traía doscientas copas de más encima y venía con aires de haber ganado la guerra de vietnam y del golfo juntas. Esto, indudablemente, les metió más miedo que toda la Policía española y francesa a la vez. Mikel cometía errores a cada minuto y les iba la vida en cada uno de ellos. Se trajo un buen coche para el traslado y balbuceaba que se dirigían a Hondarribia, donde estaban esperando los mugalaris, con los que previamente había cenado.

Los mugalaris beodos
Les condujo hasta el puerto pesquero de Hondarribia. Allí mismo les aguardaban sus dos mugalaris: tenían el aspecto de haber bebido dos garrafas de vino peleón. Los beodos mugalaris indicaron al comando que pasara a su chalupa.
Allí estaban, en una chalupa de cuatro metros, en pleno puerto de Hondarribia, a la vista de la Guardia civil, formando parte de un comando ilegal de ETA, precisamente el más famoso, el comando Madrid. Y los mugalaris completamente sumergidos en una gloriosa euforia de tintorro barato.
Se suponía que a los diez minutos darían con otra embarcación que les recogería en pleno golfo de Vicaya, un pesquero de San Juan de Luz con ocupantes pertenecientes a ETA. Estaban rodeados de cantidad de lucecitas de mil colores; había por doquier cientos de pequeños barcos a la pesca del chipirón.

El pesquero salvador no aparecía. Los mugalaris no cesaban de emitir señales con una gran linterna a cada barco que enfilaba en su dirección. Tres veces echaron mano de sus armas y tenían la documentación a mano por si les detenían.
Para entonces la mayoría de embarcaciones de alrededor se habrían enterado de que eran el comando Madrid, que se había perdido en alta mar. No sé si el miedo incrementa la estupidez, pero los mugalaris ya no atendían a razones y hablaban a gritos. Eran las tres de la madrugada.
Por fin enfilaron el primer espigón de la playa de Hendaya y dieron con la chalupa contra los bloques de hormigón. Saltaron entre los bloques como malamente pudieron. Me contó Soares Gamboa que durante la madrugada les cobijó una asustada Elena Beloki».

«Los etarras no tienen días felices»
«Nadie en ETA frecuenta alternativas diferentes a la del tiro en la nuca u osa poner fechas para la liquidación de un conflicto que se quiere clausurar pero no saben cómo. (...) Apenas existen días felices en la vida de un etarra , me cuenta Soares Gamboa. La efímera alegría por la muerte en atentado de alguien al que se considera un enemigo ¬siguió diciéndome¬ da lugar a otra jornada en la que, o no sucede nada, o bien una nueva detención hace que el ánimo decaiga. (...) El tiempo más feliz se presentó durante las jornadas que sucedieron a la primera declaración de tregua. Era enero de 1989. En momento alguno se nos ocurrió pensar desde el punto de victoria o derrota: importaba el fin del conflicto. (...) Habrá que dejar transcurrir diez años para establecer las condiciones de una nueva tregua, comentaba Antxon . (...) Y la nueva tregua llegó diez años más tarde, pero ETA volvió a embaucar a la opinión pública, pues nunca tuvo intención de paz. Ni la tendrá.

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