AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 20 Febrero  2003
CIERRE DE EGUNKARIA: Euskera, lo que Ibarretxe calla y potencia
J. Vidorreta Libertad Digital 20 Febrero 2003

Firmeza democrática
Editorial La Razón 20 Febrero 2003

Carta a Joseba Pagazaurtundua
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 20 Febrero 2003

La sentencia contra ETA, a punto
CARLOS DÁVILA ABC 20 Febrero 2003

El lavado de cerebro etarra
Editorial El Ideal Gallego 20 Febrero 2003

Devolver la voz a las víctimas
ROGELIO ALONSO  El Correo 20 Febrero 2003

Lehendakari
Cartas al Director El Correo 20 Febrero 2003

Las reformas legales han hecho caer en picado las acciones de «kale borroka»
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 20 Febrero 2003

El Constitucional rechaza la segunda recusación de Ibarretxe contra Jiménez de Parga
EFE Libertad Digital  20 Febrero 2003

CIERRE DE EGUNKARIA: Euskera, lo que Ibarretxe calla y potencia
J. Vidorreta Libertad Digital 20 Febrero 2003

El apoyo de un alto porcentaje del entramado social y empresarial vasco a la causa de ETA es una de las claves de la supervivencia de la banda terrorista. Los múltiples canales de financiación (legales e ilegales; Ibarretxe sabe, calla y ayuda) para la difusión del pensamiento independentista hacen difícil su localización.

ETA cobra el impuesto revolucionario de muchas maneras, y una de ellas es la financiación de sus canales de difusión; otra, la colaboración voluntaria con los mismos, desde las Instituciones y desde el entramado social que están construyendo los nacionalistas. La subvención institucional del Ejecutivo vasco al entramado social, en especial a los medios y editoriales euskéricas, posibilita la supervivencia y desarrollo del pensamiento etarra y, por lo tanto, de la construcción nacional que se repartieron PNV y ETA.

El cierre de “Egunkaria” pone de relieve la instrumentalización de toda una red de medios y editoriales encargadas de la reconstrucción del euskera (un idioma que estaba casi muerto), revisión de la historia y difusión del pensamiento etarra. Al igual que el entramado que mantiene en los quioscos al periódico “Gara” a través de la fundación Baietz, como viene denunciando Libertad Digital desde sus comienzos, un somero vistazo a Egunkaria nos lleva a descubrir el jugoso negocio de la promoción y modernización del euskera, veamos lo siguiente:

1. El apoyo a la promoción del Euskera del gobierno de Ibarretxe lo ha utilizado ETA y su entorno para cumplir el encargo del PNV de la construcción nacional del País Vasco. No hay más que ver las subvenciones a este medio del gobierno vasco. Los encargados de vigilar el desarrollo y modernización del euskera a través de sociedades tuteladas por el gobierno han mantenido un millonario negocio que les ha posibilitado vivir al más alto nivel. Los encargados de la vigilancia provenían de lo más granado y rancio del nacionalismo abertzale vasco, entre ellos muchos de la iglesia vasca.

2.El consejo de administración de Egunkaria comparte nombre y cargos con el patronato de la Fundación Euskalginzta Elkarlanean Fundazioa, líder de mercado de editoriales en Euskera. Mantiene un 65 por ciento de cuota de mercado en el mercado de libros de texto para las Ikastolas, cuya federación promovió. Ha patrocinado movimientos de insurrección y ha recibido ayudas millonarias de Ibarretxe. En la actualidad, mantiene un crédito sindicado con el ejecutivo vasco por valor de 3.200 millones de pesetas.

3. Este grupo editorial y de distribución tiene el monopolio de la edición de libros de literatura y didácticos en el País Vasco y ha crecido al amparo de las subvenciones que le ha dado el gobierno vasco para potenciar el euskera. Pertenece a la izquierda abertzale y su distribuidora, Zabaltzen, fue investigada por el juez Baltasar Garzón por su vinculación con ETA. La Euskalgintza Elkarlanean Fundazioa fue también la principal promotora de la coordinadora de Alfabetización de Adultos AEK, cuyas actividades fueron suspendidas también por Garzón. Posee, además de la distribuidora mencionada, tiendas de libros y discográficas por todo el País Vasco, y uno de los servidores de Internet más potentes de Euskadi. Es conocida además por haber editado el premio Nacional de narrativa al joven abertzale Unai Elorriaga, a través de la editorial Elkar.

Resucitar el Euskera, un negocio millonario
En lo comienzos de la democracia la construcción nacional del PNV crea un modelo educativo en euskera que requería de todas los apoyos por la ausencia total de libros y material para la enseñanza y difusión del pensamiento en primaria, secundaria y universitaria. El gobierno del PNV deja la construcción de la cultura euskaldún en manos de la izquierda abertzale, que crea entre otras iniciativas, la coordinadora de alfabetización de adultos, AEK. Además, se crean una serie de sociedades tuteladas (Uzei, Elhuyar, editorial Elkar y la Federación de Ikastolas) para preservar el uso y la modernización de la lengua.

El dominio abertzale de la cultura ya era un hecho. El gobierno vasco se da cuenta y trata de compensar creando otra iniciativa para la eukaldunización de adultos HABE, pero ya era demasiado tarde, el daño ya estaba hecho y el entramado etarra no iba a dejar que le arrebataran el jugoso negocio del euskera amparado en las subvenciones. Además, cualquier intento privado de editar diccionarios enciclopédicos de euskera y otros materiales (había que crear y recuperar el idioma, también mucho dinero estaba en juego) fue abortado, bien desde las instituciones (no les daban ni una ayuda), bien desde el entramado de ETA. A partir de ese momento, cualquier intento de edición en euskera iba a pasar por el tamiz nacionalista, como el grupo Santillana (Polanco), que mantiene acuerdos con la fundación arriba citada y una editorial propia (Zubia Editoriala) de edición de libros de texto en euskera, y euskaldunes, para niños de primaria.

Los argumentos del departamento de cultura eran claros. Los anteriores sociedades tuteladas estaban en manos de entidades “sin ánimo de lucro”, las iniciativas privadas no. El departamento de Cultura defendía el proyecto abertzale. Todas las subvenciones iban a parar a lo que ahora se llama Euskalginzta Elkarlanean Fundazioa (agrupación de las sociedades de los hermanos Jaca y Sors y que a su vez se escindió en dos fundaciones; una del mismo nombre y otra Klaudio Harluxet), mientras que las iniciativas privadas no obtenían ni un duro público. La escisión de esta fundación vino motivada por la necesidad de dividir las dos jugosos líneas de negocios:

- La creación de un diccionario enciclopédico vasco, con bases de datos, revisión terminológica y demás. Ya en 1993 se cifra la ayuda a este proyecto en 3.000 millones de pesetas. Esta iniciativa estaba en manos de la fundación Klaudio Harluxet. Riesgo cero, beneficio millonario.

- Mientras, la distribuidora Zabaltzen de Elkar (Euskalginzta Elkarlanean Fundazioa) lo distribuía todo. Además, a través de la editorial del grupo, editorial Elkar, se desarrollaba la producción de libros de texto en euskera, con grandes ayudas del gobierno, en régimen de monopolio por las subvenciones recibidas. Todos los alumnos de las ikastolas estaban obligados a comprar su material (de ahí que potenciaron la federación de Ikastolas, paea dominarla). También producían (y producen) los discos a través de otras sociedades.

Esta fundación (constituida en 1999) parte en sus inicios de la distribuidora Zabaltzen (distribuidora de Egin y Txalaparta y donde han trabajado entre otros etarras, García Gaztelu). y la editorial Elkar Lo más granado de sus posesiones en la actualidad se resumiría en: Propietaria de la distribuidora Zabaltzen, la editorial Elkar, las librerías Bilintx, las tiendas Megadenda, servidores de Internet, otras editoriales, discográficas y sociedades. A pesar de sus millonarios negocios, el objetivo de la fundación es beneficio cero para la reinversión y sostenimiento de cuantas sociedades posea.

NEGOCIO:Distribuidora en exclusiva de la editorial del grupo Elkar (o Elkarlanean S.A.) una de las firmas más fuertes del País Vasco en todo lo relacionado, como ya hemos visto, con la edición del libro en euskera y en temas relacionados con la cultura vasca. Tiene la tasa de penetración en el mercado del 65 por ciento. También distribuye en exclusiva material discográfico producido por Elkarlanean. Asimismo, tiene contratos en exclusiva para la distribución en el País Vasco de libros de Santillana, Oxford y Anaya. Comercializa todo tipo de material accesorio de papelería a través de su red de liberías-papelerías (10 puntos de venta propios), y al resto de comercios. A lo largo de estos años se han constituido diversas sociedades, por lo que “con la intención de conservar su fondo editorial” y recursos de la firma sus accionistas crearon en 1999 la fundación Euskalgintza Elkarlanean Fundazioa para que fuera titular única del resto de sociedades, que donaron de manera “irreversible” sus acciones a la primera. Todas las sociedades traspasan sus beneficios a la fundación dependiendo de sus necesidades, aunque con el objetivo de beneficio cero.

CONEXIÓN CON EGUNKARIA: Como hemos apuntado al principio, comparten acconistas, objetivos e inicio con la Klaudio harluxet. Bien, los accionistas primarios de Euskal Kulturgintza Fundazioa fueron los hermanos Jaca y Sors. Joseba Jaca, ya fallecido, impulsó diversos proyectos de “dinamizadores de la cultura vasca”. Entre sus preferidos estaba “Euskaldunon Egunkaria”. Formaba parte de “Egunkaria Sortzen” al igual que en “Egunkaria S.A”. Participó además en Kontseilua, el actual Consejo del Euskera, participado por muchas instituciones, entre ellas, como no, Caja Laboral de la cooperativa Modragón. En la actualidad, la fundación convoca las becas “Joseba Jaka” para escritores. En 1980 fue juzgado por apología del terrorismo por editar la obra del etarra “Apala” “Los vascos, de la nación al estado”. Su hermano, Jon Jaca, es el presidente del gremio de libreros de Guipúzcoa. Ha dado diversos premios, entre ellos al etarra Sarrionaindía, lo que siempre ha considerado una “gran alegría”.

ÓRGANO DE ADMJNISTRACIÓN, PATRONATO PROETARRA: Este órgano lo componen los siete socios fundadores y “cuatro escritores” de renombre en el ámbito euskaldún. Aunque los accionistas José María Sors Bagües y Jon Jaca mantienen los poderes veamos su patronato. Ambos también está en el patronato de la fundación Claudio Harluxet ( en cuyo patronato también figuran varios detenidos por colaboración con ETA).

Las escrituras se presentaron ante el notario de Bilbao Andrés Urrutia, miembro del patronato de la fundación Klaudio Harluxet. Muchos de ellos, escritores abertzales, y otros emprearios nacionalistas como el presidente de Cegasa y de Euskal Fundazioa, Juan Celaya, relacionado con Polanco como veremos en los próximos días.

Presidenta: María José Irizar
Vicepresidente: JOSÉ AZURMENDI, director de Canal Vasco de EITB, y conocido abertzale.
Secretario: Jon Jaca, Presidente del gremio de libreros de Guipúzcoa. Ha dado diversos premios, entre ellos al etarra Sarrionaindía.
Vocales: Ocho, síntesis de los más interesantes:
JUAN MARÍA TORREALDAY, presidente del consejo de administración de Egunkaria, director del semanario abertzale “Jakin” y detenido por la policía.
GRATIEN ALFARO: Detenido junto a la cúpula de ETA en Bidart, juzgado y condenado por colaboración con ETA.

Firmeza democrática
Editorial La Razón 20 Febrero 2003

La práctica desaparición del terrorismo callejero, la llamada «kale borroka», es felizmente un hecho en el País Vasco, donde el vandalismo de los cachorros de ETA, que actúan en la impunidad, llegó hace un par de años a considerarse como algo «inevitable» y asentado en el paisaje urbano de muchas localidades vascas. La Ertzaintza no era capaz de prevenir, controlar o detener a los autores de unos asaltos perfectamente planificados como acciones de guerrilla urbana, al menos con la mínima eficacia que cabía esperar del Departamento de Interior del Gobierno de Ibarreche.

Hoy se debe reconocer el esfuerzo de los ertzainas, como demuestra su operación del pasado lunes contra los cachorros etarras, pero, sobre todo, conviene recordar que si el terrorismo callejero ha sido acorralado hasta casi su extinción, se debe, ante todo, a una apuesta del Estado por la firmeza. Hay que remontarse a diciembre de 2000, con la firma del Pacto contra el Terrorismo firmado por el PP y el PSOE, las primeras reformas legales del Código Penal y la normativa aplicada a los menores para identificar el principio efectivo de la ofensiva democrática contra esta forma de terror. Normas a la que se debe unir la Ley de Partidos bajo cuyo amparo se ha abierto el proceso de deslegalización de Batasuna, sin olvidar las medidas aplicadas por la Audiencia Nacional responsabilizando a las organizaciones proetarras y a los padres de los menores de los daños ocasionados en los bienes públicos y privados. Quemar un autobús, destrozar un cajero automático, una cabina de teléfonos, un comercio o el coche de un particular, sale ahora muy caro, y no sólo en términos económicos, sino en años de condena.

Lo realmente destacable de todo este proceso, lo que hay que subrayar para el futuro de la lucha contra ETA, es el hecho de que todo se ha desarrollado como era previsible: reduciendo la violencia y ganando espacios de libertad en lugar de generar más conflictividad. La lucha contra el terrorismo callejero ha demostrado no sólo que es conveniente reducir los espacios de impunidad y evitar que los delincuentes se aprovechen de una legislación bienintencionada, sino que además desmonta la falacia de los argumentos del nacionalismo vasco cuando alertaban contra una política de firmeza democrática porque «provocaría más crispación». Tan falaz como el discurso que desde el PNV se pone ahora sobre la mesa para justificar su defensa de Batasuna y atacar el proceso de deslegalización del brazo político de ETA. Tan falaz como sus excusas para no sumarse a los partidos constitucionalistas y mantener a alcaldes batasunos con sus votos. El acoso a los cachorros etarras evidencia que firmeza y determinación son las mejores armas de un Estado de Derecho y se puede y se debe combatir el terrorismo desde la Constitución.

Carta a Joseba Pagazaurtundua
Por CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 20 Febrero 2003

Querido Joseba: tras varios intentos infructuosos de escribir sobre tu tragedia, voy a intentarlo con esta fórmula de la carta al amigo desaparecido, el que si bien no puede responder de viva voz sí puede en cambio sacar a la luz ideas y sentimientos duros de expresar. Tu muerte es tan sencilla de explicar como de imposible aceptación. Tú la esperabas. Habías aludido a ella muchas veces, hablando de tus dudas acerca de si marcharte o no a países más hospitalarios y de la determinación final de seguir con nosotros, a sabiendas de que venían a por ti desde hace al menos ocho años. Dejaste instrucciones sobre las banderas e himnos, las bromas y veras que te gustarían si finalmente te daban caza. Todo ha sido como querías, y nunca antes se había visto nada igual por estos pagos: todas las banderas con la Internacional, el himno fúnebre de la Guardia Civil y una canción festiva de piratas en medio de la triste severidad de la gran plaza de Andoain. Cosas difíciles de explicar a quienes sostienen que la vida es en sí misma el valor supremo que no debe ponerse en peligro de ninguna manera -una vida sin contenido para un hombre sin contenido, nihilista-, y que no verán en todo esto sino cierto escándalo morboso y martirial gratuito. Pero los que estábamos contigo y seguimos aquí reconocemos algo muy diferente, una demostración de que la vida sólo merece ese nombre cuando se vive con el sentido que uno elige. La tuya, desde luego, rebosó sentido por todas partes. Hasta tu asesinato aparece lleno de sentido, como el cierre trágico de una historia de suspense de perfiles clásicos: un crimen anunciado.

Ninguno de los que conocían esta historia podía albergar demasiadas ilusiones. Chocaste con ciertos mandos de la Ertzaintza por denunciar esa perversión que al final también te ha matado a ti: hacer como que no se ve ni se oye ni se entiende, jugar a esa falsa normalidad que sostiene esta aberración. Y aprovecharon la excusa de la tregua para devolverte a tu Andoain de procedencia, sin escuchar los ruegos de tu hermana Maite, ni los de Ramón Jáuregui y Fernando Buesa. Habían firmado con ETA lo de Lizarra y nos hicimos todavía más invisibles y molestos, más estorbo y fastidio para esa construcción nacional donde se requiere a las víctimas que sirvan de ladrillos. Un día se podrá contar toda la infame historia de tu abandono en plena tierra de bandidos y asesinos justo cuando se despojaba del mando al alcalde socialista para dárselo a uno de sus amigos.

El pasado sábado, en las jornadas del Kursaal en las que estabas trabajando justo cuando te mataron, Bernard-Henri Lévy consiguió, con una sindéresis muy francesa, que la sala abarrotada se viniera debajo de aplausos cuando denunció de modo impecable que cualquier gobierno que deja tirados a sus ciudadanos amenazados, como ha sido tu caso, pierde toda su legitimidad y razón de ser al abandonar la primera de sus obligaciones, que es hacer todo lo legítimamente posible para garantizar la seguridad de las personas. Si es negligente con esa obligación no hay por qué soportarlo, y el problema es el modo legal y legítimo de quitarlo de en medio. A veces es necesario que venga gente de fuera para recordar lo evidente porque, como sabes, estando entre los árboles no se ve bien el bosque y es mejor alejarse para reconocerlo.

El bosque son las declaraciones de los que te dejaron tirado, Joseba. De Arzalluz y sus sicarios en la reserva, esos que sacan a ladrar cuando damos en el clavo. El Gran Timonel ha dicho que «Basta ya» es el reverso de ETA, lo mismo pero al revés. O sea, que los malos te han pegado cuatro tiros pero lo mismo podías haberlos pegado tú, que eras igual de malo. O peor, porque los de ETA son los suyos. Que esto, en fin, es una bronca entre pandas de golfos, a la que a duras penas sobrevive la cofradía lacerada y centenaria de Sabino Arana («Cristo entre los dos ladrones, etc.», ya sabes, Joseba).

Le da igual a ese miserable el que tú mismo, que siempre llevabas la pistola que te salvó de no pocos atentados anteriores, nunca hubieras cedido a la tentación de usarla. Ni siquiera cuando mataron a tu viejo amigo José Luis López de Lacalle, en el mismo Andoain, tras varios ataques con cócteles molotov contra su casa e innumerables amenazas nunca verdaderamente investigadas, nunca prevenidas. A José Luis -me lo contó él mismo una o dos semanas antes de ser asesinado- también le dijeron que no era nada, que no se preocupara, que avisara de ver algo raro. Es que los asesinos y chivatos parecen tan invisibles para los nacionalistas como expuestas y vulnerables son las víctimas desprotegidas para ETA.

Ha dicho Arzalluz, en referencia a Mario Vargas Llosa, que decir ciertas palabras equivale «a usar las armas», equiparándonos a los terroristas que vienen a por nosotros: ¿habrá sido un lapsus freudiano, la expresión de una perversión inconfesable? La perversión radica en que tu asesinato sólo prueba, a sus ojos, que habías dado motivos para asesinarte, y así las almas bellas pueden respirar tranquilas, pueden regodearse en su propia buena conciencia, pueden afirmar la inocencia y superioridad de sus principios, probada por el hecho de que a ellos nunca les matan porque no molestan ni dan motivos a nadie.

Vamos a tener que plantearnos muchas cosas, y aunque no puedes estar con nosotros, pensaremos mucho en tu historia. Esta ya nos ha enseñado cosas importantes. Para empezar, que se debe dar fin a la farsa de la falsa inocencia. Como hizo tu admirable familia al rechazar expresamente las condolencias prefabricadas de los malditos políticos de corazón de hielo y de sus plañideras vacuas, como dijo de modo memorable tu hermana Maite. Ahora piensan desquitarse de la bofetada injuriando a «Basta ya», convirtiéndonos en esos terroristas pasivos que necesitan para creerse sus propias mamarrachadas. Pero creo que, al matarte, han puesto en marcha sin pretenderlo una marea que ya no podrán parar. Qué pena que no puedas animarla. Que la tierra te sea leve.

La sentencia contra ETA, a punto
Por CARLOS DÁVILA ABC 20 Febrero 2003

Malos días corren para el terror. Para ETA. También para sus cómplices, encubridores, para los que tienen miedo a la banda y para los que se aprovechan de ella. De ayer mismo hay dos noticias y una previsión. Las primeras, la firma de la ampliación del Pacto Antiterrorista, que hará imprescindibles los cuarenta años para los criminales, y la detención de una decena larga de etarras que han estado dando amparo, cobijo, aplauso y, desde luego, armas, a los pistoleros de la vanguardia asesina. ETA es hoy un grupo faccioso descompuesto, desconfiado y en permanente huida, que está siendo diezmado por la acción policial, mientras sus presos contemplan que sea cual fuere el Gobierno de España, no saldrán de prisión hasta que cumplan justamente su condena. Pero hay más; hay, que la información, poca, pero sustanciosa, que se extrae de las deliberaciones del Supremo abunda en que está próxima -quizá muy próxima- la sentencia que ilegalizará a Batasuna. A pesar de que el juicio en esta última instancia no ha sido un modelo de preparación, la carga documental que han tenido en sus mesas los magistrados del Tribunal ha constituido un valiosísimo arsenal que conducirá a la única solución racional del caso: la ilegalización. Lo que queda es que los miembros del Tribunal sean capaces de encontrar una sentencia unánime que decolore cualquier sombra de duda, cualquier tentación de voto particular sobre el peliagudo asunto.

Ahora se constata hasta qué punto, la insistencia del Gobierno y, desde luego de Jaime Mayor, en alumbrar un pacto que hará posible lo que ya se prevé, fue acertada en tiempo y forma. Si en este momento de legislatura, a dos meses de las elecciones municipales y autonómicas y a doce de las generales de marzo del 2004, se hubiera planteado una iniciativa como la Ley de Partidos, otro gallo, mucho más desafinado, más peleón, nos hubiera cantado; por decirlo claro, ese Pacto no habría sido posible. Las prisas del PSOE por desgastar al Gobierno habrían impedido el consenso, sabiéndose además y, como se sabe, que los dirigentes socialistas del País Vasco están cada vez más lejos de una relación pactada con el PP. Pero es igual, o da igual, que es lo mismo: lo cierto es que, salvo el asesinato de Pagaza, todo el material informativo que aporta ETA es positivo: detenciones, ilegalización y acoso terrible que, por primera vez puede dar al traste definitivamente con la banda. Por eso es imprescindible continuar por el camino. Esta vez, y no como sucedió con la vergonzosa decisión del Tribunal Constitucional que abrió las puertas de la calle a HB, los cómplices, los etarras, en suma, no cuentan con el amparo de un Estado bobo. Estamos de enhorabuena.

El lavado de cerebro etarra
Editorial El Ideal Gallego 20 Febrero 2003

La lucha contra ETA, como toda la lucha antiterrorista, es una labor que requiere sosiego, en la que no es fácil recoger todos los días una cosecha gigantesca; al revés, hay que sembrar el campo, abonarlo, regarlo y sólo cuando se dan las condiciones oportunas segarlo. La operación policial que ayer se desarrolló en el País Vasco y Navarra es el ejemplo de uno de esos planes concienzudos que se preparan con mucha calma y sólo se ejecutan cuando ha llegado la ocasión propicia, que esta vez se ha demorado dos meses, puesto que la investigación comenzó el 19 de diciembre, cuando fue detenido en Francia el jefe de los comandos de la banda, Ibon Fernández Iradi, Susper, y las fuerzas de seguridad empezaron a examinar los documentos de su ordenador. El golpe propinado a la organización terrorista es de los que le hacen resentirse, ya que ha ido directo al aparato de captación, uno de los departamentos más repugnantes de ETA, pues sus miembros, especializados en lavar cerebros, no tienen el menor escrúpulo en deformar la conciencia de los jóvenes hasta conseguir que perciban la realidad como si careciesen de entendimiento. Impedir la promoción de la cantera es tan importante como detener a quienes ya lucen galones y empuñan pistolas o colocan bombas, porque si se bloquean los canales de alimentación de los que se sirve la banda terrorista, ésta acabará muriendo de inanición, de ahí la especial trascendencia de la operación desarrollada ayer, que al mismo tiempo sirve para abrir nuevas líneas de investigación e impulsar el efecto dominó.

Devolver la voz a las víctimas
ROGELIO ALONSO /PROFESOR EN EL DEPARTAMENTO DE POLÍTICAS, UNIVERSITY OF ULSTER El Correo 20 Febrero 2003

El 16 de diciembre Maite Pagazaurtundua, junto a otras víctimas del terrorismo, apoyó en Bilbao la ilegalización de Batasuna al considerar que esta formación complementa el terror etarra que ella sufre. Juan José Ibarretxe prefirió promocionar en Córdoba lo que ha definido como su plan de pacificación, a pesar de que no contiene ninguna medida contra el grupo culpable de que, para más vascos que andaluces, la paz sólo sea un sueño.

El lehendakari de todos esos vascos amenazados por ETA no ha apoyado la ilegalización de Batasuna, decisión sobre la que es posible esgrimir argumentos a favor y en contra. Lo que carece de legitimidad política alguna es la deliberada distorsión que desde el nacionalismo se ha hecho de dicha medida. Para personas como Maite Pagazaurtundua, la ilegalización de una organización que apoya a ETA es un método de defensa contra quienes cobardemente le acaban de arrebatar a su hermano. Para ella, el cerco a quienes hacen funcionar el entramado etarra representa la esperanza que quizá le permite seguir resistiendo en tan desigual combate. En cambio, Ibarretxe y el nacionalismo vasco se han empeñado en presentar como un brutal ataque contra la pluralidad de las ideas la esperanza de víctimas indefensas por que la impunidad cese. Como parte de esa degradante estrategia, el nacionalismo respaldó una manifestación contra la ilegalización de Batasuna con el lema 'Todos los proyectos, todas las ideas, todas las personas'. Se proyectaba así una imagen de falso pacifismo, pues las ideas y proyectos violentos no pueden ni deben ser admitidos sino combatidos, al violar éstos la dignidad del ser humano.

«La amenaza de ETA te cambia todo. Apenas sales de casa. Casi no conozco mi ciudad. El problema no sólo eres tú, sino la familia, la mujer y los hijos. Esto no es vida». Es el testimonio de demasiados ciudadanos vascos que no pueden defender sus ideas, sus proyectos, y a los que no les pertenece ese país de prosperidad que Ibarretxe describe en su mal llamada propuesta de paz.

Estas personas necesitan demostraciones inequívocas de que las palabras de condena a ETA se traducen en acciones destinadas a poner fin a su amenaza. Son algo más que gestos simbólicos lo que requieren. A diario afrontan el miedo, la angustia y la desazón que genera sentir y saber que el resto de la sociedad progresa a un ritmo diferente. Además de luchar contra ETA, estas víctimas deben enfrentarse al insulto y al desprecio, como el que contenía un artículo publicado por 'Deia' en enero, en el que se descalificaba al Foro de Ermua como un grupo que «reúne a los más beligerantes partidarios del enfrentamiento civil en Euskadi».

El mecanismo de resistencia de muchos vascos lo constituyen agrupaciones cívicas como el Foro de Ermua y Basta Ya. Esas personas a las que se acusa de «beligerantes» y de desear «el enfrentamiento civil» son precisamente las que con coraje lo evitan, conteniendo un instinto muy humano como es el de la respuesta violenta frente a la agresión. Si estas víctimas que resisten con admirable estoicismo se hubiesen tomado la justicia por su mano, hace tiempo que Euskadi habría entrado en un sangriento enfrentamiento civil similar al de Irlanda del Norte, donde el terrorismo de reacción ha sido perpetrado por actores de diversos signo. Entonces cobraría pleno sentido la 'ulsterización' de un País Vasco en el que las víctimas responden al terror y el dolor con una paz valiente, erigiendo una resistencia que otros critican, pero a la que no se le puede negar el hecho fundamental de que se hace desde el pacifismo y no desde la violencia como la que se perpetra contra ellos.

Argumentan algunos de quienes descalifican a dichos grupos que ser víctimas no les da derecho a que todo el mundo comparta sus ideas. Sí les da derecho al respeto y a que sus reivindicaciones no se tergiversen invirtiendo los roles de víctimas y victimarios. Desgraciadamente, en esa manipulación se aprecia una coincidencia con la estrategia nacionalista frente a la ilegalización de Batasuna, que en ningún momento ha sido considerada como la defensa a la que recurre, desde la legalidad, la sociedad civil al ser agredida. Se logra así una humillante difusión de la responsabilidad por el denominado conflicto: ésta ya no recae tan sólo sobre ETA sino, paradójicamente, también sobre quienes son víctimas de ella. Es éste un fenómeno perverso y tremendamente contraproducente para el final del terrorismo que evoca la lógica sintetizada por Joseba Egibar al subrayar la relación de «mutua necesidad» entre el PNV y el brazo político de ETA.

La mejor manera de deslegitimar la violencia terrorista es darle la voz a las víctimas». Así lo indicó, durante el reciente foro sobre 'Periodistas, guerra y terrorismo' celebrado en Bogotá Ismael Roldán, prestigioso psiquiatra y académico colombiano premiado por sus investigaciones sobre la violencia. Cuando las víctimas recuperan la voz que el terrorismo intenta acallar se desmoronan los eufemismos que impregnan el lenguaje justificador de la barbarie. El discurso de las víctimas expone la hipocresía de farsantes que se presentan como expertos en resolución de conflictos proponiendo 'soluciones imaginativas' que 'humanicen el conflicto'. El conflicto ha sido 'humanizado' desde el momento en el que las víctimas comienzan a serlo, ya que no son objetos, sino seres humanos que sienten y padecen. La sangre que derraman es real, humana, de ahí que resulte tan dañino que las causas de sus desgracias sean envueltas en el celofán de un lenguaje neutro que no es verdaderamente de paz sino, por el contrario, deshumanizador. La auténtica paz exige honestidad, verdad. Un 'proceso de paz resolutivo' obliga a que se identifique y encare aquello que debe resolverse, esto es, el terror que impide dicha paz. De ninguna eficacia resultan ambiguas y genéricas apelaciones al diálogo cuando en realidad con ellas sólo se evita abordar cómo hacer frente a quienes lo niegan, esto es, los terroristas.

El Gobierno vasco podría cederle a las víctimas el protagonismo que merecen promoviendo la siguiente iniciativa en los medios de comunicación públicos. En los programas de mayor audiencia de la radio y la televisión vasca o en los informativos más escuchados de dichos medios, cada día se podrían introducir durante unos minutos testimonios de víctimas del terrorismo como parte de una serie especialmente elaborada para tal fin. Puesto que el terrorista que asesina carece de empatía por sus víctimas y parte de la sociedad se halla anestesiada, quizá ésta sea una forma de conmover provocando la reacción de algunos. Quizá así las víctimas encuentren un altavoz para expresar sus sentimientos y relatar sus historias con el fin de que la sociedad vasca tenga presente que hay seres humanos que sufren a ETA a diario y desde hace mucho tiempo. Quizá quienes les descalifican comprendan así un poco mejor por qué el horror de la violencia condiciona sus actitudes. Quizá de ese modo sientan algo de apoyo social, que debe complementarse con un respaldo político y judicial que no sea meramente verbal.

Con cada asesinato se reproducen las denuncias sobre el clima insoportable de intimidación impuesto por ETA. Al transcurrir unos días la atención mediática disminuye, pero la fatiga que el terror crea continúa para muchas personas. Las víctimas siguen sufriendo mientras el resto de la sociedad avanza liberada de ese lastre. Entretanto, destacados representantes del nacionalismo no violento insisten en prostituir la paz exponiendo otra coincidencia con quienes entienden la paz como una táctica más en su estrategia de guerra. A menudo, al igual que hicieron los obispos vascos en su comunicado del año pasado, se utiliza la amenaza de la confrontación social para justificar la condescendencia hacia el entorno etarra. Sin embargo, la división provocada por la agresión terrorista es ya una dolorosa realidad, no una hipótesis de futuro. La fractura social tiene rostros, nombres y apellidos, los de unas víctimas que necesitan la paz más que nadie y cuya sensación de desprotección posee implicaciones personales y políticas que no deben seguir siendo ignoradas.

«La mejor manera de deslegitimar la violencia terrorista es darle la voz a las víctimas». El Gobierno vasco puede devolverles esa voz con una iniciativa en los medios de comunicación como la sugerida. Frente a las abstracciones conceptuales de engañosos planes de paz, las historias de esos seres humanos de carne y hueso víctimas del terrorismo pueden contribuir a detener la deshumanización del conflicto en la que tanto invierten los falsos pacifistas.

Lehendakari
Eneko Unzueta/Getxo-Vizcaya Cartas al Director El Correo 20 Febrero 2003

¿No se ha parado a pensar, lehendakari, por qué los familiares de las víctimas de ETA no le aplauden, no le abrazan, no le quieren? ¿No se da cuenta de que muchos de los que le vitorean lo hacen por estar al lado del que tiene el poder, por colocarse en la zona donde no van a explotar las bombas? Y que aun viendo lo terriblemente injusto de la privación de libertad a la que se está sometiendo a parte de este pueblo, se ponen a cubierto. O por el contrario, y esto sería mas grave, ¿no será que usted y los suyos, para no perder esos votos, se colocan en tierra de nadie, en la ambigüedad más absoluta? Ninguna buena persona aprovecharía que un contrincante estuviera retorciéndose de dolor en el suelo tras haber recibido un botellazo de un espectador, para continuar con el balón entre las piernas y marcar un gol. Así están actuando ustedes, 'políticos de corazón de hielo' (como tan acertadamente os llamó Maite Pagazaurtundua), que sólo piensan en conseguir más votos y ganar el partido, no importa a qué precio. ¿No ha observado aún, lehendakari, que los que sufren falta de libertad en esta tierra, que los 'judíos' de Euskadi están enfrente y no detrás de usted? Hoy en día lo valiente en Euskadi es enfrentarse a ETA, pero también a usted, lehendakari.

Las reformas legales han hecho caer en picado las acciones de «kale borroka»
Según los datos a los que ha tenido acceso LA RAZÓN, ha habido un «bajón» del 20 por 100
El terrorismo callejero descendió de manera espectacular en los últimos meses del año pasado. Salvo un leve repunte en agosto, que coincidió con el cierre de las sedes de Batasuna, las cifras de estas algaradas se desplomaron de manera imparable, hasta registrarse tan sólo cuatro acciones el pasado mes de diciembre. Tres son los factores que han llevado a este descenso: las reformas legales del año 2000, la de la Ley de Partidos Políticos y el «cargar» en la cuenta de Batasuna los gastos de esta violencia.
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 20 Febrero 2003

El acoso judicial y policial que están padeciendo en los últimos meses tanto ETA como sus apéndices está teniendo consecuencias nefastas no sólo para la actividad terrorista de la banda, sino también para la «kale borroka». El terrorismo callejero se está encontrando día tras día más acorralado y, como consecuencia de ello, está descendiendo a un ritmo espectacular.

Durante el año 2002, según las estadísticas del Ministerio del Interior, los jóvenes proetarras perpetraron 446 acciones de este tipo, frente a las 552 que habían ejecutado en 2001 o las 558 del año 2000. Estos números estuvieron, además, acompañados de una creciente efectividad de las Fuerzas de Seguridad del Estado que, durante el pasado ejercicio, detuvieron a 194 personas por delitos de terrorismo callejero, 35 más de las que fueron practicadas en el año 2001.

Batasuna
Destaca además el hecho de que desde el verano del año pasado, y exceptuando el mes de agosto, en el que se registró un repunte en la actividad terrorista callejera que coincidió con el inicio del cierre de las sedes de Batasuna, la «kale borroka» se ha debilitado hasta tal punto que en diciembre sólo se perpetraron cuatro acciones de este tipo, la cifra más baja en los últimos cuatro años.

La tendencia a la baja en este tipo de delitos hay que buscarla, según fuentes del departamento de Interior, en tres factores: las reformas legales aprobadas por el Congreso en diciembre de 2000; la modificación de la Ley de Partidos y las resoluciones de la Audiencia Nacional que obligan a Batasuna a pagar los daños ocasionados por la «kale borroka» como responsable civil directa de la misma.

La medida que, para muchos expertos, ha contribuido más a parar los pies a los jóvenes de la «kale borroka» es la de obligar a Batasuna a pagar los daños ocasionados por las algaradas callejeras de los miembros de Segi, tras decretar el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón el pasado mes de julio la responsabilidad civil directa de los abertzales en los citados daños por haber proporcionado «patrocinio o dado cobertura a Segi», ya que ambas «integran el complejo terrorista liderado por ETA». «Ahora saben que el terrorismo callejero no sale gratis, y cuando les tocas el bolsillo, se lo piensan», reconocen las fuentes consultadas.

Las reformas de 2000 del Código Penal y de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor para combatir la «kale borroka» también han calado mucho, según las fuentes consultadas, en los jóvenes vascos, que ven como por un acto por el que antes apenas si tenían que pagar alguna multa o cumplir una leve pena, ahora pueden pasar años en prisión. En concreto, la modificación de la Ley Penal del Menor establece que los jóvenes de entre 16 y 18 años de edad condenados por terrorismo pueden ser castigados con una pena de entre uno y ocho años de internamiento, que se podrá completar con libertad vigilada hasta un máximo de cinco años. Sin los condenados son menores de 16, el internamiento puede ser de entre uno y cuatro años, y la pena complementaria de libertad vigilada puede alcanzar los tres años. El internamiento, además, puede llegar a los diez años en el caso de los menores de entre 16 y 18 años, y a los cinco para los menores de edad comprendida entre los 14 y los 16, cuando sean condenados por más de un delito en concurrencia, y alguno de ellos esté calificado como grave y sancionado en el Código Penal con pena de prisión igual o superior a quince años.

El último de los factores enumerados, la modificación de la Ley de Partidos, ha contribuido en menor medida a debilitar el terrorismo callejero. «La modificación de la Ley de Partidos ha puesto el dedo en la llaga en el sentido de que ha demostrado que cada vez se persigue con más insistencia no sólo a ETA, sino a todo su entramado, incluido el terrorismo callejero», aseguran desde Interior.

El Constitucional rechaza la segunda recusación de Ibarretxe contra Jiménez de Parga
EFE Libertad Digital  20 Febrero 2003

El pleno del Tribunal Constitucional ha decidido este miércoles rechazar la segunda recusación presentada por el Gobierno vasco contra el presidente de este tribunal, Manuel Jiménez de Parga, en el procedimiento abierto sobre la constitucionalidad de la Ley de Partidos. Intentaron conjugar su apoyo moral a Batasuna con la cacería por su análisis de las comunidades “históricas”. Segundo fracaso.

Según fuentes del alto tribunal, la decisión se adoptó en la noche de este miércoles, después de que el pasado lunes el pleno del alto tribunal aplazara su decisión sobre esta recusación al no alcanzarse un acuerdo entre los magistrados. Las mismas fuentes precisaron que el "fallo ha sido comunicado al Gobierno vasco, que en breve recibirá el auto y los votos particulares".

A fines del pasado enero el Gobierno vasco decidió presentar una segunda recusación contra Jiménez de Parga por entender que se había pronunciado de una manera "clara" a favor de la ilegalización de Batasuna en un acto público el día 21 de ese mes, mientras el Tribunal Supremo mantiene abierto el proceso para deslegalizar la formación abertzale, tras las demandas de la Fiscalía General y la Abogacía del Estado, en aplicación de la Ley de Partidos.

El ejecutivo vasco ya había presentado en octubre pasado una recusación contra el presidente del alto tribunal, en el marco de su recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Partidos, por unas declaraciones de Jiménez de Parga en una emisora de radio en las que, según el Gobierno del País Vasco, el presidente del TC no dudaba de la constitucionalidad de la citada norma.

Para el Gobierno vasco, esas declaraciones comprometían la "imparcialidad y objetividad" de Jiménez de Parga, ponente en el recurso de inconstitucionalidad de la Ley de Partidos. Esta primera recusación fue rechazada en noviembre por unanimidad por el pleno del Constitucional, al entender que no existía "base objetiva razonable" para poder afirmar que las citadas declaraciones de Jiménez de Parga comprometieran su opinión sobre el recurso de inconstitucionalidad, "acreditando así tener interés directo en su desestimación".

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