AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 26 Febrero  2003
El euskera fanatizado
EDURNE URIARTE ABC 26 Febrero 2003

Ibarretxe, desafiante y temerario
Editorial ABC 26 Febrero 2003

Los desamparados
TONIA ETXARRI/ El Correo 26 Febrero 2003

Papel prensa violado
Román Cendoya La Razón 26 Febrero 2003

La historia no lo absolverá
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 26 Febrero 2003

Pues eran de ETA

Miguel Ángel Rodríguez La Razón 26 Febrero 2003

El PNV no soporta a ¡Basta Ya!
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 26 Febrero 2003

ETA utilizaba «Egunkaria» como uno de sus proyectos económicos

MADRID. NIEVES COLLI ABC 26 Febrero 2003

La AVT presenta a exiliados como prueba de la limpieza étnica
Redacción - Madrid.- La Razón 26 Febrero 2003

Periodistas e intelectuales culpan al PNV de la falta de libertad en el País Vasco
J. PAGOLA ABC 26 Febrero 2003

Ibarra pide cambiar la Ley Electoral para alejar a los nacionalistas del Congreso
Raúl Valencia - Mérida.- La Razón 26 Febrero 2003

El hermano del ertzaina que asesinó Otegui cree «indignante» que un jurado «con miedo» le juzgue
D. Mazón - Madrid.- La Razón 26 Febrero 2003

 

El euskera fanatizado
Por EDURNE URIARTE. Catedrática de Ciencia Política de la UPV ABC 26 Febrero 2003

LAS lenguas no tienen derechos ni se fanatizan. Lo hacen las personas, pero el título de este artículo es intencionado porque pretende resumir lo que ha ocurrido alrededor de este idioma desde el inicio de la democracia en España, que es, a su vez, el proceso en el que podemos entender todo el asunto Egunkaria. Y me refiero tanto a la penetración de ETA en este periódico como a las reacciones nacionalistas a su cierre.

La imagen de los parlamentarios del PNV hace unos días «leyendo» Egunkaria en sus escaños del Parlamento vasco refleja las relaciones de los nacionalistas con el euskera y el papel de este idioma en la actual sociedad vasca. Parte de aquellos parlamentarios ni siquiera son capaces de leer en euskera, y, sin embargo, simulaban ostensiblemente que lo hacían. Porque para ellos, como para todos los nacionalistas, lo esencial de este idioma no es su utilidad para la comunicación sino su condición de rasgo fundamental que diferencia al supuesto grupo étnico de los vascos de otro grupo étnico, el de los españoles. El euskera ha sustituido a esa raza imposible de distinguir de Sabino Arana, y todos los componentes más fanáticos del nacionalismo se concentran en la actualidad en esta lengua.

No siempre fue así, pero lo cierto es que a lo largo de estos años el sector más radical del nacionalismo se ha ido adueñando paulatinamente de todo el mundo cultural y educativo relacionado con el euskera. Y el nacionalismo ex-moderado no sólo se ha ido adaptando a la nueva relación de fuerzas en ese mundo, sino que, en la medida en que se ha radicalizado él mismo, se ha ido fusionando crecientemente con los sectores radicales. La manifestación conjunta de todos los nacionalistas el pasado sábado en San Sebastián y la total indiferencia del PNV, de EA, o de IU, hacia las relaciones de ETA con Egunkaria muestran esa fusión y muestran también que el nacionalismo antiguamente moderado ha llegado a un imposible punto de retorno en su radicalización y confluencia con el conglomerado etarra.

Al final del franquismo, el euskera era un idioma en franco retroceso, propio de los sectores rurales y pesqueros. Y su decadencia no se debía a la represión franquista, ni siquiera a su condición de idioma de las clases populares y, por lo tanto, poco susceptible de imitación como signo de clase social distinguida. Su decadencia se debía fundamentalmente a que era un idioma poco modernizado y poco útil para la comunicación, y que, frente al catalán, tenía una desventaja esencial, que era y es su enorme diferencia con el español y las consiguientes dificultades de aprendizaje y dominio para cualquier castellanohablante, es decir, para la gran mayoría de los vascos.

La prueba fundamental de que esto era así es lo que ha ocurrido con este idioma tras largos años de una inversión pública inmensa en su promoción, tras la discriminación positiva a su favor en el mundo cultural, tras la conversión lingüística de todo el sistema educativo, tras el mantenimiento de un canal de televisión y varias de radio íntegramente en euskera. El resultado de tanta inversión de dinero y esfuerzos es que la expansión de este idioma como instrumento de comunicación es casi nula en el País Vasco. El idioma de los vascos, ahora como en el franquismo, sigue siendo en primer lugar el español, y sólo de forma secundaria el euskera.

Pero el problema del euskera no es sólo su nulo éxito como idioma de comunicación. Sobre todo, el problema de este idioma, y que yo creo lo lastra definitivamente para el futuro, es su apropiación por los sectores más radicales del nacionalismo, y con el visto bueno de los moderados. El componente étnico del nacionalismo, y, con él, todo su fanatismo, se concentra en la actualidad en el euskera.

Porque los nacionalistas creen que constituyen un «pueblo», una «raza» singular, diferente a la de los españoles. Pero la dificultad con la raza es que este concepto suscita enorme rechazo social en la actualidad, y, además, y esto segundo es aún más terrible para los nacionalistas, la observación de los vascos hace imposible encontrar ninguna diferencia racial con los «españoles». ¿Qué queda, por lo tanto, para probar la condición de pueblo singular de los vascos? La lengua, la posesión del euskera, la única peculiaridad que puede sustentar la ilusión del grupo étnico.

Sin euskera no hay etnia vasca y, por lo tanto, la quimera nacionalista desaparece. Sabino Arana, que sigue siendo el ideólogo de referencia para los nacionalistas, no lo olvidemos, sobrevive a través del euskera. No hay Euskadi o Euskalherria sin euskera, porque el pueblo de los nacionalistas, que es un pueblo basado en la etnia, no puede basarse tan sólo en la voluntad, un concepto secundario en el nacionalismo étnico. Y el euskera es el último referente de la etnia.

Por eso el euskera concentra hoy en día todo el fanatismo del nacionalismo. Y por eso es un tema totalmente tabú en el País Vasco. Nadie analiza la situación del idioma, nadie critica en voz alta la política educativa, nadie habla de esta cuestión. El euskera es silencio, un silencio opresivo que simboliza la fusión de la violencia y el fanatismo de la sociedad vasca.

Ciertamente, en los primeros años de la democracia sí hubo gentes que comenzaron a trabajar en el mundo cultural y educativo del euskera que eran independientes del nacionalismo radical, e incluso del nacionalismo. Pero fueron poco a poco fagocitados por los nacionalistas radicales. Porque para estos el euskera no era sólo un medio de trabajo, sino una creencia, y una creencia fanatizada. Y amparados en el tabú que rodea a este idioma, la apropiación radical ha sido casi total.

El resultado es que el euskera, como la ikurriña y otros muchos símbolos, son crecientemente asociados a los círculos radicales que controlan casi todos sus usos y manifestaciones. Se trata de un proceso del que nadie habla, pero cuyas consecuencias serán de hondo calado en el futuro de las relaciones de los ciudadanos con toda esa simbología que se pretendió fuera de todos los vascos pero que los nacionalistas usan como propia.

Los antiguos nacionalistas moderados han dejado hacer a los radicales porque también para ellos el euskera es el símbolo sagrado de la etnia. Tanto es así que ni siquiera importa la relación con el terrorismo, como en el caso de Egunkaria. Porque el proceso contra Egunkaria es un ataque a las esencias de la etnia. Y los nacionalistas se arrastran otro paso, y no sé si queda alguno más, a las cercanías de ETA, incapaces de controlar su pulsión racista. Y sin olvidar los intereses, enormes alrededor del euskera, y que también hacen confluir a radicales y moderados.

Y todos ellos reciben, una vez más, la inestimable ayuda de esas gentes que un día oyeron que la libertad de expresión es sagrada o que delinquen las personas y no los periódicos, y que aprendieron que eso no vale con algunas manifestaciones de la extrema derecha violenta o racista, pero que se empeñan en que sí es aplicable cuando se trata de la extrema izquierda o de los nacionalistas violentos y racistas. Círculos terroristas, nacionalistas ex-moderados y las mentes más obtusas de la antigua progresía confluyen de nuevo. Y ETA recibe otra valiosa bocanada de legitimación.

Ibarretxe, desafiante y temerario
Editorial ABC 26 Febrero 2003

NINGUNA de las últimas decisiones que ha tomado el juez del Olmo en relación con el diario «Egunkaria» permite suponer que nos hallemos ante un paso en falso de la Policía y de los Tribunales en la acción antiterrorista. Por el contrario, las medidas cautelares que han seguido al cierre del diario son demostrativas de una convicción judicial muy consolidada sobre las relaciones de los directivos y fundadores de este medio con ETA. Después del cierre cautelar y de las nueve detenciones practicadas, el juez del Olmo ha decretado el bloqueo de las cuentas corrientes de las empresas editoras del diario y ha mandado a prisión a cinco de los detenidos. Los otros cuatro han sido puestos en libertad previa constitución de diversas fianzas. Por tanto, las imputaciones de integración o colaboración en banda armada que desde el primer momento pesaban sobre los nueve directivos encausados se ven ratificadas con las medidas impuestas. Además, el bloqueo de cuentas corrientes confirmaría la incardinación de las empresas editoras de «Egunkaria» y de los imputados en la trama financiera de ETA, diseñada en el proyecto «Udaletxe» para garantizar la financiación aparentemente legal de los diversos «frentes» de la organización terrorista.

Estos datos son suficientes para considerar que la última subvención concedida por el Gobierno Vasco a «Egunkaria» -1,6 millones de euros- y el apoyo a «Egunero», sucedáneo del diario cerrado, son una peligrosa temeridad y, sobre todo, un desafío directo a la Justicia. No cabe conceder a Ibarretxe y a su gobierno el beneficio de la ignorancia. El verdadero problema es que saben perfectamente que acaban de subvencionar a unas empresas sometidas a medidas cautelares por la sospecha fundada de que sirven a la financiación y a los objetivos de ETA. El nacionalismo ha llevado así un poco más lejos el protectorado político y judicial que viene concediendo a Batasuna y, por tanto, a ETA. Ahora, además de pedir al Consejo General del Poder Judicial que se preste a descalificar al juez del Olmo por el asunto de la nota de prensa, ha aumentado a lo económico el radio de acción de su complacencia con las tramas de la organización terrorista, interponiéndose una vez más entre el entramado batasuno y la acción del Estado. Los partidos nacionalistas, el Gobierno de Vitoria y todo el nacionalismo social del País Vasco -con su periferia socialista habitual- han salido a la calle y a las instituciones a defender a «Egunkaria» con una intensidad coral que nunca se ha visto en sus condenas a ETA. Abanderados con la defensa del euskera y de la cultura vasca -como si de la existencia de «Egunkaria» dependiera la política lingüística de Ibarretxe-, desprecian cualquier posibilidad de que el juez del Olmo tenga razón, la mismo razón que en 1993 esgrimió Juan María Atutxa, en sus tiempos de Consejero de Interior, al afirmar las «significativas coincidencias» entre ETA y «Egunkaria».

La reacción de los nacionalistas es impropia de una sociedad civilizada y moderna. Antepone a la legalidad democrática y a la imparcialidad judicial unos signos identitarios, con los que busca fingir agravios y generar sentimientos irracionales. En el mensaje de Ibarretxe y del PNV prevalece más la comunidad que la sociedad, y la visceralidad que la legalidad y esto significa animar a ETA a seguir explotando esas áreas difusas de coincidencia con el nacionalismo, porque acaban procurándole importantes resortes de apoyo frente al Estado. Ninguna lengua, ninguna cultura, puede sentirse protegida ni promovida por el terrorismo. El lendakari Ibarretxe, su Gobierno y su partido, han dado un paso mucho más grave que lo que pudiera representar una aparentemente generosa defensa del patrimonio euskaldún.

Los desamparados
TONIA ETXARRI/ El Correo 26 Febrero 2003

En este país en donde ETA sigue matando, los nacionalistas que nos gobiernan exigen a las víctimas que no generen más crispación. Lógica es, pues, la sensación de desamparo; no por los ataques de Gobierno central, que permite querellarse, hacerse los remolones a la hora de aplicar la justicia o, simplemente, el derecho al pataleo, sino por el acoso del terrorismo. Pagazaurtundua ya no puede manifestarse, ni pedir apoyo al lehendakari, o a Balza (qué calladito está este consejero desde el último atentado). La división política fraguada en 1998 (no por deseos de Basta Ya, señor Anasagasti, sino porque así lo decidió el Pacto de Lizarra) está provocando, además de mensajes manipuladores, sentimientos perversos. ¿Cómo se puede equiparar un asesinato con el cierre de un periódico? Pues se hace. ¿Cómo se puede poner en la misma balanza una pena de muerte, sin abogados y sin juicio por cierto, con la libertad de expresión? Pues se hace. Esta es la Euskadi enferma que tiene el lehendakari.

Antes no existían dos comunidades. Estaban los nacionalistas y los demás. Pero desde que se rompió la unidad democrática, la 'otra' sociedad se ha ido organizando. Es lógico que Basta Ya resulte incómodo para el PNV. Pero de ahí a inventarse la historia del colectivo que más víctimas del terrorismo tiene por metro cuadrado, media un abismo. Y como Anasagasti no puede contradecir los despropósitos de Arzalluz, va a las teles de Madrid a decir que Basta Ya quiere vivir en un Estado de excepción permanente. «Afortunadamente la 'kale borroka' apenas existe», dice. ¿Afortunadamente, casualmente, o debido al endurecimiento de las penas de las que el PNV se desentendió pero que ahora se está aprovechando de ellas? Tal como se temía la oposición, a Batasuna le salió gratis el numerito del último pleno del Parlamento cuando sus representantes alteraron el orden plantando el 'Egunero' al PP y PSE.

Las cámaras reflejaron la escena del diputado Álvarez provocando a Iturgaiz. Pero lo que no se vio fue que la parlamentaria Goirizelaia acusó al socialista Víctor García de ser el responsable del cierre de 'Egunkaria' y le llamó «fascista», a lo que el insultado respondió diciendo: «esa contundencia, cuando nos matan». Nada que ver, pues, con un «intercambio de insultos». Atutxa se da por satisfecho con haberles impedido volver al hemiciclo ese día a los de Batasuna. Y aquí paz, con perdón, y después, gloria.

El ministro Acebes sigue metiendo la pata al saltarse el concepto de 'presunto' antes de que los detenidos de 'Egunkaria' sean juzgados. Los trabajadores del rotativo tienen derecho a la presunción de inocencia. Hoy y hace diez años; cuando los relacionó Joseba Egibar con el entramado de ETA. Al PNV le interesó entonces adoptar ese papel. Ahora se manifiesta junto a Batasuna. Pero en este país tan desmemoriado y, sobre todo, tan atemorizado, le va de maravilla en las urnas.

Papel prensa violado
Román Cendoya La Razón 26 Febrero 2003

Es cierto que en Euskadi se sufre una gran falta de libertad de expresión. Puede que sean más de un millón los vascos que padecen ese horror. Pero no son los que el otro día se manifestaron en Donostia por el Egunkaria y el euskera. Siento rabia al descubrir que, otra vez, el papel prensa ha sido violado, ultrajado y utilizado convirtiéndolo en un arma más del terrorismo. En ETA, el amosal es al coche bomba, lo que la 9 mm parabellum al tiro en la nuca y el papel prensa a la extorsión y difusión del terrorismo. Por eso, no entiendo a los que, desde Madrid, hablan de cierre como si Egunkaria fuera simplemente un periódico. Y como siempre el PNV con ellos, con los que pertenecen a la «cosa» suspendida por ser terrorismo. Atutxa dijo que las actuaciones de esos que hoy ampara mostraban con claridad el carácter mafioso de la «cosa». Y también que Egin y Egunkaria tenían significativas coincidencias con la «cosa». ¿Y? Mierda de palabra de vasco. En la manifestación estaban los que no condenaron el asesinato de Joseba y los que mantienen al alcalde de Andoain. Me gustaría que Zapatero explicara qué hacían tres representantes del PSOE ahí. Y Odón, como el PNV, financiando con publicidad al recambio.

La historia no lo absolverá
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 26 Febrero 2003

ARZALLUZ ha acusado a la plataforma ¡Basta ya! de estar favoreciendo con su actitud la crispación y sembrando el caldo de cultivo que podría dar amparo a una nueva guerra sucia . Aunque Arzalluz ha demostrado que su desvergüenza es infinita, hay algo a lo que el líder peneuvista no se ha atrevido todavía.

Sí, Arzalluz no ha llegado aún a soltar lo que viene reprimiendo desde el día en que, gracias al espíritu de Ermua, los perseguidos se levantaron y comenzaron a aguarle la felicidad al PNV: las ganas de cantarles las cuarenta. ¡Dejen ya de dar la lata de una vez si no quieren cumplir con el papel que les ha asignado la autoridad competente, por supuesto militar!

De hecho Arzalluz podría aconsejar a los vascos no nacionalistas lo que Franco aconsejaba a quienes sufrían su ominosa dictadura: «Hagan como yo, no se metan en política». Pues esa es, al parecer, la intolerable pretensión de ¡Basta ya!: la de meterse en política en lugar de estarse en casa quietecitos. Si se estuvieran quietecitos -piensa Arzalluz- no serían perseguidos; al no serlo no provocarían crispación; y al no crispar podría el nacionalismo conseguir sus objetivos.

Tal razonamiento, odioso moralmente, encierra una lógica intachable: aquella según la cual en el País Vasco hay víctimas sólo porque algunas gentes se empecinan en no someterse a los dictados abertzales : ¡con lo fácil que sería hacer un esfuerzo y asumir los postulados religiosos aranistas! ¡Deje usted de pensar ya de una vez -sostienen Arzalluz y muchos de los suyos- y verá que feliz es! Pues para ser feliz es suficiente con olvidar a los que sufren.

Eso (olvidar a los perseguidos y sufrientes) hacen, con su lendakari a la cabeza, los miembros de un gobierno que está obligado legalmente a proteger por igual a todos los vascos de quienes los atacan y amenazan. Pero a base de identificarse con los objetivos que defienden los verdugos, el PNV ha acabado por hacer verdad una sabía enseñanza del Talmud: la de que el piadoso con los crueles termina siendo cruel con los piadosos.

Ya sé que para los perseguidos no ha de ser un gran consuelo, pero la historia acabará colocando a cada uno en su lugar. Antes o después, pero de forma irremisible.

El 14 de junio de 1940 las tropas alemanas entraban en París y Hitler alcanzaba la cima de su gloria. Poco después el mariscal Petain solicitaba un armisticio y rendía Francia a los pies del invasor. Finalmente, y en un ambiente general de incomprensión, Churchill levantaba la bandera democrática. Hoy Hitler es considerado un criminal, Petain un traidor a los franceses y Churchill un héroe de la libertad. Esa es la historia.

Pues eran de ETA
Miguel Ángel Rodríguez La Razón 26 Febrero 2003

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ha decretado prisión contra cinco del «Egunkaria» por pertenencia a ETA. Las cosas claras: Ibarretxe subvenciona con casi dos millones de euros a una empresa cuyos directivos son de ETA. En cualquier país civilizado la actuación del Gobierno vasco sería un escándalo. Aquí no. Aquí hacen lo que les viene en gana. Los consejeros de ese gobierno no salen a manifestarse contra los asesinatos de Eta, pero sí a pedir que se reabra una publicación que no es un periódico, sino el medio de los terroristas para señalar sus objetivos.

No sólo colaboraban con la banda, sino que estaban integrados en ETA. La acusación del juez es muy grave, pero eso no parece importarles a los gobernantes nacionalistas vascos. Luego, Ibarretxe se pondrá delante de las cámaras de ETB cual plañidera tras el próximo atentado.

¿Cómo es posible que Izquierda Unida esté en la calle contra todo y al mismo tiempo esté a favor de los nacionalistas vascos en su apoyo a las terminales de ETA? No estamos únicamente ante un silencio cómplice, sino viendo su apoyo expreso, y la situación empieza a ser muy grave pues el nacionalismo vasco, arrinconado, ya se ha quitado la careta: no hay moderación, sino agresividad.

El lehendakari ha decidido subvencionar una publicación acusada de colaborar con Eta mientras niega el apoyo a las víctimas de los terroristas. Sería conveniente saber si esa actitud indigna, además de la crítica política merece una investigación judicial.

Las noticias del País Vasco aparecen ahora escondidas tras la polémica situación internacional. Mientras la mayoría evalúa qué ocurre con Irak, los nacionalistas siguen dando pasitos para su independencia. Y seguirán aunque, además de pactar con ETA, tengan que subvencionar sus redes.

El PNV no soporta a ¡Basta Ya!
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 26 Febrero 2003

ANDA EL PNV atribulado en la tarea de atacar a las gentes de ¡Basta Ya! Primero dicen que es un movimiento inconsistente, sin implantación social, puro marketing, pero luego le dedican toda su artillería, esa artillería verbal que en el País Vasco ha sido tantas veces antesala de la muerte. Ínclitos dirigentes de este partido han dicho que nos van a neutralizar , que somos guerrilleros de Cristo Rey y que preparamos los caminos de la guerra sucia . Para no ser nada importantes hay que ver la importancia que nos dan.

Vamos por en medio. Muchos de los que formamos parte de ¡Basta Ya! hemos estado en la cárcel por luchar contra Franco. No tenemos el honor que le cabe a Xabier Arzallus, de ser hijo de dos fascistas de tomo y lom. Los que estas acusaciones nos hacen tenían edad penal en tiempos de la Dictadura franquista y no les vimos jamás en ninguna manifestación, en ningún reparto de propaganda en ninguna actividad de las consideradas delito por la dictadura y que ahora siguen siendo vistas como un delito, con pena de muerte incluida, por los detentadores de las armas en el régimen nacionalista. Tanto que les gusta apelar a la historia en términos de guerra, seguro que los que nos quieren neutralizar no podrán olvidar la entrega en Santoña a las falanges fascistas italianas de los gudaris del PNV, en un acto de traición a la República y a su breve régimen de libertades.

Hablar de guerra sucia es un acto fallido. Quizá la dirección del PNV cree que la guerra de ETA es limpia y blanca, porque le barre el patio de españoles , le depura el censo y le permite ganar elecciones, y que otras guerras son sucias. Puede estar tranquilo, las gentes de ¡Basta Ya! denunciamos la guerra sucia cuando había que hacerlo, en el momento de producirse y no como Arzalluz, que la veía lógica, como le parecía estupenda la dispersión de los presos de ETA, enamorado como estaba entonces de los socialistas.

Hombre, lo que no hemos dicho nunca las gentes de ¡Basta Ya! es que nos da más miedo España que ETA (Eguibar), que hay vascos de primera, los nacionalistas, y residentes de segunda, los españoles (Arzallus), ni hemos aprovechado obscenamente el asesinato de un socialista como Fernando Buesa para decir que era un elemento del paisaje (Arzalluz) o para organizar una manifestación de adhesión inquebrantable a Ibarretxe, berreando consignas xenófobas (Juan María Juaristi).

Hasta ahora lo único cierto es que Joseba Pagazurtundua, miembro de ¡Basta Ya!, ha sido asesinado por el terrorismo nacionalista -junto a otras 900 personas- y que el PNV no sólo no ha mostrado una brizna de solidaridad con el asesinado, sino que ha corrido en socorro de los asesinos. Insultar a las víctimas es una práctica antigua. Los nazis la bordaban.

La AVT presenta a exiliados como prueba de la limpieza étnica
Redacción - Madrid.- La Razón 26 Febrero 2003

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) presentó ayer ante el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, «tres pruebas que demuestran la limpieza étnica practicada por el complejo terrorista de ETA en el País Vasco» que se incorporan al sumario abierto por el juez Baltasar Garzón en octubre de 2002. Además, anima a los «exiliados» por la amenaza terrorista a denunciar su caso a través de un apartado de correos.

Así lo anunció el secretario general de la Asociación, Rafael Villalobos, que compareció ante los medios acompañado del abogado de la asociación y dos testigos que han aportado su caso en el escrito presentado ante el juzgado de Garzón: la hija de un policía de los servicios de desactivación de explosivos asesinado por ETA, María Eugenia Jodar, y la viuda de una víctima de la organización terrorista, María del Carmen Echevarría.

Documentos incautados a terroristas prueban que es ETA quien toma las decisiones en "Egunkaria"
Agencias Libertad  Digital  26 Febrero 2003

El juez Del Olmo ha dictado orden de prisión por pertenencia a ETA contra cinco de los diez directivos de “Egunkaria”. Para los otros cinco ha impuesto fianza. En varios documentos incautados a la banda se demuestra que ETA es quien decide en el diario, desde el nombramiento de su director hasta las finanzas. Pese a ello, Ibarretxe ha garantizado su apoyo en una reunión con representantes del periódico.

 En concreto, la orden de prisión afecta a Xabier Alegría, Jose María Auzmendi, Xabier Oleaga, Juan María Torre Aldai e Ignacio Uría. Además, el juez puso una fianza de 30.000 euros al director de “Egunkaria”, Marcelo Otamendi. También decretó libertad bajo fianza de 18.000 euros para Inmaculada Gomila, y de 12.000 euros para Luis Goya y Fermín Lazcano. Dos de los tres directivos de "Egunkaria" que ya han pagado las fianzas, Luis Goya y el director del diario Marcelo Otamendi, abandonaron la cárcel madrileña de Soto del Real.

De momento, queda pendiente la resolución respecto al primer director del diario, Peio Zubiria, que se encuentra ingresado en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Una comisión judicial se trasladó el lunes por la noche hasta el hospital para tomarle declaración, aunque su situación clínica impidió que se pudiera llevar a cabo la diligencia, según informa la agencia Efe. Su abogado, Iñigo Iruin –habitual defensor de etarras–, pidió al juez que levantara la incomunicación de Peio Zubiria, pero el magistrado se la ha mantenido, al menos hasta que declare. Zubiria intentó suicidarse el pasado fin de semana con la funda de una almohada en el hospital, al que fue trasladado por un problema gástrico.

Egunkaria: Un proyecto prioritario para ETA según varios documentos
En el auto de prisión, notificado por Del Olmo tras tomar declaración a los detenidos durante cerca de 20 horas, se destaca una carta, fechada en octubre de 1990, que fue hallada en el ordenador personal del dirigente etarra José Luis Álvarez Santacristina, "Txelis", detenido en Bidart (Francia) en 1992, en la que se menciona "la trascendencia y pronta culminación del proyecto del periódico en euskara “Egunkaria Sortzen”. La importancia que da "Txelis" a este periódico, entre otros proyectos, se enmarca, según consta en el citado documento que reproduce el auto, en la necesidad de "establecer lazos de contacto político y social con todos aquellos sectores sociales, bases de partidos incluidas, con un mínimo de sensibilidad hacia determinadas reivindicaciones del MLNV (autodeterminación, recuperación económica, euskara...)".

En 1989, y como resultado de un estudio encargado por el Gobierno Vasco "sobre la viabilidad de uno o más diarios íntegramente en euskera", la editorial "Argia", encabezada por el fallecido Joxemi Zumalabe y el presidente de "Jakin", Juan María Torrealday, fundaron la empresa "Egunkaria Sortzen S.L", "contando con la iniciativa de sesenta personas, dedicándose a la búsqueda de fondos para la creación de un diario en eusquera". El 11 de mayo de 1990, prosigue la resolución, "es dada de alta en la A.E.A.T. una sociedad denominada “Egunkaria Sortzen Kultur Elkartea”, que pudiera estar vinculada a las mercantiles objeto de investigación en estas actuaciones" y que el 11 de junio participa en la constitución de "Egunkaria S.A" con un capital social de diez millones de pesetas que aumenta hasta cien millones en agosto.

Otros dos documentos intervenidos al etarra José Domingo Aizpurua, "Pitxas" tras su detención en Francia en 1991 hacen referencia a "Egunkaria", uno de ellos llamado "10-4 Azaroak 12", "resultando que la clave 10-4 correspondía en esos momentos, en el conjunto de claves de la organización terrorista, en las comunicaciones entre ETA y KAS, a la Permanente del KAS Técnico". El otro documento, "Egunkaria Urriak 26", trata sobre la problemática para hallar un director para el diario y se propone a Joserra García, quien trabajó en el diario "Egin".
Sobre "Egin", al que se menciona con la clave "50", el documento propone formar un consejo mixto entre el periódico clausurado por Garzón en 1998 y "Egunkaria" para "hacer un seguimiento económico garantizando la claridad de cuentas. Así se superarían también las dudas que pudiera haber en 50".

Proyecto Udaletxe de ETA. Del Olmo recuerda también en su auto el documento incautado a la conocida como "cúpula de Bidart" sobre el denominado "Proyecto Udaletxe" de ETA relacionado con la financiación del entramado terrorista y el control de las estructuras dependientes de KAS en el que se menciona como parte del proyecto a "Egunkaria". Además, entre los documentos intervenidos al etarra José María Dorronsoro en 1993 se habla de la prensa y editoriales como una de las estructuras organizativas de ETA entre los que figuran "Euskaldunon Egunkaria", la revista "Argia", la editorial "Txalaparta", y los clausurados por Garzón "Egin" y "Egin Irratia".

En los documentos de Dorronsoro se hace también referencia a la complicación en el proceso de sustitución del anterior consejero de "Egunkaria", el fallecido Joxemi Zumalabe al ser el entonces director del diario "la única opción para ser el nuevo consejero". Se propone entonces a Marcelo Otamendi como director, quien "después de hablar con él no ha dicho que no", según figura en el citado documento cuyo destinatario era el "comité ejecutivo" de ETA al que se lo hizo llegar Xabier Alegría.

Periodistas e intelectuales culpan al PNV de la falta de libertad en el País Vasco
J. PAGOLA ABC 26 Febrero 2003

MADRID.«Cómo hemos llegado a esto». La reflexión -entre exclamación y pregunta- que plantea el libro escrito por los periodistas de «El País» José Luis Barbería y Patxo Unzueta sobre la situación del País Vasco tras más de dos décadas de gobierno del PNV, lleva al director de ABC, José Antonio Zarzalejos a responder que «por mirar a otro lado» ante la barbarie de ETA, y «por fijarnos permanentemente en el victimismo del nacionalismo».

«Cómo se ha llegado a esto» es la reflexión que, en forma de grito espontáneo, lanzó hace ya más de veinte años una mujer que no llegaba acomprender el asesinato de un conductor de autobús de Deva. Un pequeño municipio guipuzcoano que entre 1975 y 1980 fue escenario de seis asesinatos.

En opinión de Zarzalejos, «esto» -el contexto actual del País Vasco- es «una situación signada por el miedo, el vértigo, el terror que el nacionalismo vasco experimentó en julio de 1997 en las calles y plazas del País Vasco, cuando observaron el espíritu de Ermua y llegaron a la convicción de que aquel fenómeno de rebelión podía llevarles a embarrancar su proyecto, a perder el poder» e impidió que ETA se ahogara en el pozo. Tras augurar que los dirigentes nacionalistas «van a ser más radicales», el director de ABC advirtió que en el País Vasco «hay fractura social», sólo que ese sector que estaba fuera del nacionalismo, integrado por personas «incapaces de unirse, amedrentados, desorientados y acomplejados», tienen ahora una referencia de cohexión en ¡Basta ya!, plataforma a la que definió como «nervio social muy importante que no lo pueden cortar, que se ha hecho a golpe de sufrimiento, que tiene las raíces muy profundas». ¡Basta ya!, según Zarzalejos, «va a rebasar a los partidos políticos» y, de hecho, «es la referencia más temida por ETA» y también por el nacionalismo que ha descargado sobre sus promotores una «descalificación matonista». Así las cosas, en su opinión, el final de esta situación llegará cuando «comencemos a pensar que llega la hora de nuestra libertad».

El director de «El País», Jesús Ceberio, definió el libro como «una historia que transcurre bajo un túnel», ésto es, «el fracaso de un plan de gobierno» que desprecia la «sociedad de mestizaje» que es la vasca. En su opinión, «en estos momentos, la sensación de fractura, de opresión en la sociedad vasca es mayor que hace 23 años». ¿Cómo es posible si en 1980 ETA asesinó a 96 personas, y el pasado año a 5: Por el proyecto del Gobierno nacionalista surgido a raíz del Pacto de Estella que «lo que ha hecho es acabar con la esperanza que teníamos entonces de que con el autogobierno se podía llegar a la paz».

Situación increible
A juicio de uno de los autores del libro, Patxo Unzueta, «hemos llegado a esto», entre otras razones, porque la sociedad vasca en particular no ha llegado a creer lo que ha visto «porque nos parece tan cruel que es incomprensible». Es incomprensible que profesores se vean obligados a acudir escoltados a sus clases, que a una alcaldesa se le agreda...

En opinión de Unzueta, la expresión cómo hemos llegado a esto puede leerse entre interrogantes, exclamaciones o como respuesta. Así, «esto» es, por ejemplo, Andoain, donde hace escasos días han confluido todos los elementos que conforman la situación del País Vasco: El alcalde que no condena el asesinato de su jefe de Policía -lo que hace inevitable que se ilegalice a Batasuna-; los nacionalistas que se niegan a una moción de censura más que viable-, la «generalización del terror que arrincona a los opositores -concejales no nacionalistas reuniéndose en las catacumbas subterráneas-. Pero, según subrayó Unzueta, las víctimas ahora se rebelan apoyadas en ¡Basta ya!. Frente al temor que ha provocado en gran parte del nacionalismo la creciente actividad de ¡Basta Ya!, para Unzueta, la asociación cívica ha evitado una reacción agresiva y fuera de la ley de las víctimas.

Notables, perseguidos, colegas, resistentes y «exiliados»
MADRID. La presentación del libro reunió a intelectuales, políticos y periodistas. Abundaban los vascos, algunos de ellos con un denominador común: amenazados por ETA/Batasuna y descalificados por el nacionalismo.

Acudieron el presidente del Foro para la Inmigración, Mikel Azurmendi; el director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi; el filósofo Fernando Savater. El PSOE estuvo representado por su portavoz de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, los ex ministros Joaquín Almunia, Juan Manuel Eguiagaray y Claudio Aranzadi; el ex secretario general del PSE Nicolás Redondo; el concejal en Bilbao Teo Uriarte. Hubo una alta representación también de los medios de comunicación. Por parte de «El País», además de su director, Jesús Ceberio, y de los autores del libro, José Luis Barbería y Patxo Unzueta, estuvieron Javier Pradera y Aurora Inchausti, así como el columnista Miguel Ángel Aguilar. Por parte de ABC asistieron, entre otros, el consejero delegado Santiago Alonso, el director del periódico, José Antonio Zarzalejos, el director adjunto Eduardo San Martín, el subdirector Juan María Gastaca y Charo Zarzalejos. También estuvieron Florencio Domínguez, José María Calleja, Santiago González, Mira Milosevic y la escritora Elvira Lindo.

Ibarra pide cambiar la Ley Electoral para alejar a los nacionalistas del Congreso
Exige la suspensión de la autonomía vasca en caso de referéndum
El presidente de la Junta de Extremadura, Rodríguez Ibarra, propuso ayer modificar la Ley Electoral para que los nacionalistas perdieran su representación en el Congreso. En su opinión, los sentimientos que defienden están siendo desleales con el Estado y de no haber existido habrían permitido al conjunto del país un avance mayor en el proceso autonómico, ya que estos nacionalismos, según Rodríguez Ibarra, son «retardatarios».
Raúl Valencia - Mérida.- La Razón 26 Febrero 2003

El presidente de la Junta de Extremadura, Rodríguez Ibarra, propuso ayer la posibilidad de modificar la Ley Electoral para que los nacionalistas perdieran su representación en el Congreso. En su opinión, estos sentimientos están siendo desleales con el resto del Estado y de no haber existido, en la forma que actualmente se manifiestan, habrían permitido al conjunto del país un avance mayor en el proceso autonómico, ya que estos nacionalismos, según Ibarra, son «retardatarios».

Por ese motivo, el presidente extremeño consideró que «estaría muy bien» que los españoles, y los dos grandes partidos, se atrevieran a modificar la Ley Electoral, «vista la deslealtad» que los nacionalistas han tenido con el proceso constitucional, e «hiciera posible que desaparecieran del Parlamento español».

Y es que Rodríguez Ibarra cree que la ley prima a los nacionalismos en lo referido a su representación en el Congreso porque existía un pacto de lealtad de los partidos nacionales a cambio de un criterio de unidad, «dentro de la diversidad». Como ahora «esto se ha roto» por parte del Gobierno vasco, decía Ibarra, «los partidos nacionales estamos libres para romper el segundo compromiso y hacer una segunda ley electoral» ya que como afirmó, es incongruente que CIU tenga más representantes en el parlamento español que IU cuando esta formación tiene muchísimos más votos.

Autonomía vasca
Pero el presidente autonómico no se quedó aquí, puesto que llegó a asegurar, después de que se celebrara el acto institucional del XX aniversario del Estatuto de Autonomía de Extremadura, que suspender la autonomía vasca sería el remedio si decidiera por su cuenta hacer un referéndum de autodeterminación. Ibarra consideró que esta actitud sería un delito de secesión que la Constitución contempla y para el que propone la suspensión de la autonomía e incluso la encarcelación de los protagonistas. Eso sí, cree que no se llegará a una situación así aunque también matizó que «yo no tengo ningún complejo» en llevarlo a cabo.

Al margen de estas propuestas, el presidente extremeño también quiso destacar el «éxito» del pueblo español en lo referido a la descentralización llevada a cabo en 20 años y que se sitúa en unos niveles muy importante, aunque calificó como un fracaso el «desencuentro» que existe entre las distintas Comunidades Autónomas y el Estado. En este sentido, Ibarra volvió a pedir que el Senado sea ese lugar de encuentro.

En cuanto a la situación extremeña, Rodríguez Ibarra se mostró muy satisfecho por la evolución sufrida en la región después de 20 años de Estatuto de Autonomía dado que la Extremadura de entonces no se parece para nada a la de hoy, aunque todos se sigan reconociendo como extremeños. Eso sí, reconocía que se habría avanzado más «si no hubiera tanto localismo», a los que calificó de «la gangrena que tenemos en Extremadura».
También alabó la importancia del Estatuto de Autonomía como instrumento de trabajo que ha permitido a la región «recobrar confianza, esperanza, fuerza y por lo tanto perder esa santidad e inocencia».

El hermano del ertzaina que asesinó Otegui cree «indignante» que un jurado «con miedo» le juzgue
Francisco Javier Mendiluce pide que sea la Audiencia Nacional la que se encargue del caso
El presunto etarra Mikel Otegui volverá a ser juzgado por un tribunal similar al que ya le absolvió en 1997. Las familias de los dos ertzainas asesinados por Otegui en 1995 en la localidad guipuzcoana de Itsasondo, que celebraron recientemente la detención del presunto etarra, acogieron con pesimismo la decisión de volver a juzgarle por la misma vía que supuso su absolución en 1997. El hermano de una de las víctimas, Francisco Javier Mendiluce, señaló a LA RAZÓN que esta decisión es «indignante», y añadió que «se puede repetir el mismo resultado» que el juicio anterior.
D. Mazón - Madrid.- La Razón 26 Febrero 2003

La reciente detención en Francia de Mikel Otegui, presunto miembro de ETA que en 1995 asesinó a dos ertzainas en la localidad guipuzcoana de Itsasondo, supuso para las familias de las víctimas un halo de esperanza. Otegui había sido juzgado por un jurado popular vasco que le absolvió. En julio de 1997, el Tribunal de Justicia del País Vasco anuló el veredicto, y Mikel Otegui huyó, permaneciendo huido de la Justicia hasta que fue detenido el pasado día 22. El pasado martes, LA RAZÓN adelantaba que el presunto etarra volverá a ser juzgado por un Tribunal de Jurado compuesto por ciudadanos del País Vasco y no por la Audiencia Nacional, tal y como solicitaban las familias de las víctimas.

Ayer, el hermano de uno de los asesinados, Francisco Javier Mendiluce, declaraba a este periódico que esta decisión es «indignante», porque cuando se emitió aquella sentencia todavía no se consideraba a Jarrai, a la que pertenecía Otegui cuando asesinó a los dos ertzainas, y ETA eran lo mismo, y señaló que «si hoy se reconoce que todo eso es lo mismo, ¿por qué no se rectifica y se le juzga por la Audiencia Nacional?». Asimismo, el hermano de Iñaki Mendiluce consideró que «se puede repetir lo mismo» que en el anterior juicio. «En aquel jurado había miedo por parte de los no simpatizantes» del entorno de ETA «y el resto eran simpatizantes, por lo que el veredicto estaba claro antes del juicio».

Los hechos por los que fue juzgado en aquel momento no fueron considerados de terrorismo, por lo que, tal y como señalaban a este diario el martes fuentes de la Audiencia Nacional, una vez que en su día se determinó que la competencia correspondía a la Audiencia Provincial de Guipúzcoa no cabe modificarla y que ahora fuese la Audiencia Nacional la que se encargase de juzgar a Otegui.

Por otro lado, tanto este como Aloña Muñoa Ordozgoiti, supuesta ex miembro del «comando Ttotto» de ETA, fueron trasladados ayer a París con vistas a su próxima comparecencia ante un juez antiterrorista, según dijeron a EFE fuentes próximas al caso. La comparecencia ante la juez antiterrorista parisiense Laurence Le Vert está prevista para hoy, y pueden ser procesados por asociación de malhechores con fines terroristas, penado con un máximo de 10 años de cárcel, tenencia ilícita de armas y uso de documentación falsa y receptación de robo de vehículo, entre otros cargos.

Además de la pistola automática, de 9 mm que Muñoa quiso desenfundar en el momento del arresto, los agentes encontraron otra en el coche robado en el departamento de Gard (sureste), en el que estaban los dos presuntos etarras cuando fueron detenidos. En el vehículo también había herramientas para el robo de vehículos así como documentación falsa española y francesa. Otegui, quien fue condenado en rebeldía en Francia a cinco años de cárcel este mes, estaba huido desde 1997, cuando el Tribunal Supremo español ordenó un nuevo juicio, después de que un jurado popular le absolviera del asesinato de dos ertzainas, en diciembre de 1995.

Muñoa se dio a la fuga en febrero de 2001 tras la desarticulación del «comando Ttotto», al que las autoridades españolas atribuyen los asesinatos del periodista y miembro del Foro de Ermua José Luis López de Lacalle, en Andoaín en 2000, y de dos agentes de la Guardia Civil ese mismo año en Sallent de Gallego (Huesca). La detención de los dos presuntos etarras tuvo lugar gracias a una nota incautada a raíz del arresto del supuesto jefe militar de ETA Ibon Fernández de Iradi el pasado 19 diciembre en el suroeste de Francia, quien dos días después se fugó de la comisaría de Bayona. La nota se refería a una cita con Otegui y Muñoa para el mediodía del sábado pasado ante la iglesia de Irouleguy, donde la policía francesa montó un dispositivo con la esperanza de que acudieran al encuentro, como finalmente ocurrió.

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