AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 5 Marzo  2003
Libertad de expresión
Editorial La Razón 5 Marzo 2003

El caso Egunkaria
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 5 Marzo 2003

Ataques al vascuence
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 5 Marzo 2003

Pasarela de la desvergüenza

Germán Yanke Libertad Digital  5 Marzo 2003

La verdad sin conveniencias
TRINIDAD DE LEÓN-SOTELO ABC 5 Marzo 2003

Los viceversas de Pascual Maragall
M. MARTÍN FERRAND ABC 5 Marzo 2003

La impresión dominante
ALFONSO USSÍA ABC 5 Marzo 2003

La Universidad Carlos III acusa a Arzalluz de señalar objetivos a ETA
Agencias Libertad Digital  5 Marzo 2003

El rector de Barcelona se pliega a los independentistas y veta a Gotzone Mora
D. Mazón - Madrid.- La Razón 5 Marzo 2003

Por qué no se desarma de verdad Saddam
RAFAEL L. BARDAJÍ ABC 5 Marzo 2003

El paseíto de Arzalluz
TONIA ETXARRI/ El Correo 5 Marzo 2003

Pascual
Román Cendoya La Razón 5 Marzo 2003

Insidias en el País Vasco
Editorial El Ideal Gallego 5 Marzo 2003

Maragall se equivoca
Cartas al Director ABC 5 Marzo 2003

«Por la dignidad de las víctimas»
Plataforma Cívica por la Dignidad de las Víctimas La Razón 5 Marzo 2003

Pagaza: doy fe
Cartas al Director ABC 5 Marzo 2003

¿Qué Euskadi
Cartas al Director El Correo 5 Marzo 2003

El Congreso rechaza que se exija hablar dos lenguas para acceder a las plazas de Justicia
EFE Libertad Digital  5 Marzo 2003

El TC da la razón al Grupo Popular vasco sobre la prórroga de los presupuestos de 2001
EFE Libertad Digital  5 Marzo 2003

El PSE no irá al debate de Basta Ya sobre la conveniencia de celebrar elecciones
J. J. CORCUERA/BILBAO El Correo 5 Marzo 2003

Libertad de expresión
Editorial La Razón 5 Marzo 2003

La decisión del rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, de aprovechar una burda excusa «técnica» para suspender la conferencia de Gotzone Mora, destacado miembro de la plataforma «Profesores por la Libertad» en el País Vasco, es sólo un ejemplo más, aunque no menor, del mal estado en el que se encuentra el ejercicio de la libertad de expresión en determinadas instituciones que viven expuestas a la presión nacionalista. Las asociaciones de tendencia independentista que desde hace años han tomado el Aula Magna de la Universidad de Barcelona como si fuera un callejón propiedad de su particular «kale borroka», y que hace dos días protagonizaron otro bochornoso espectáculo al intentar agredir al filósofo y escritor Fernando Savater, confunden el derecho a la libertad de expresión con el ejercicio violento de su intolerancia y su podredumbre moral.

En este sentido, la Universidad no sólo debe ser capaz de proporcionar los foros adecuados para que todas las sensibilidades tengan la oportunidad de expresar sus opiniones, sino que debe actuar sin titubeos ni componendas para que asegurarse de que ese ejercicio sea plenamente libre. En el caso de la suspensión de la conferencia de la profesora Gotzone Mora, el rector Tugores se equivoca gravemente al permitir, por simple cobardía, el triunfo de la estrategia de los violentos y se convierte en el responsable directo de la pérdida de prestigio de su Universidad. Si en España, como nación democrática sin resquicios, todos los españoles estamos obligados a salvaguardar el derecho a la libertad de expresión; en la Universidad, como recinto esencial del pensamiento libre, esta obligación se convierte en un imperativo moral. Sin libertad de expresión o, al menos, sin la lucha activa y decidida de todo el claustro en la protección de este derecho, la universidad pierde hasta la raíz de su alma para convertirse en una mera fábrica de títulos.

El caso Egunkaria
Por CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 5 Marzo 2003

El euskera es una lengua que conocen y emplean mejor o peor cerca de un millón de personas. Las instituciones vascas invierten enormes recursos en su promoción e implantación educativa. Es así porque, hasta hace poco, la mayoría de la sociedad vasca creía que, como dice la Constitución, el euskera necesita apoyos excepcionales.

Esta creencia era parte importante del pacto social implícito en el Estatuto. Y digo «era» porque, como está mostrando el caso Egunkaria, este consenso también peligra, empujando a la sociedad vasca un poco más hacia la fractura social. El envilecimiento producto del terrorismo y del nacionalismo étnico ha impregnado en profundidad al llamado «mundo del euskera», según demuestra que la mayoría de éste considere mucho más grave una acción judicial que todos los asesinatos terroristas.

Lo que está pasando no es una consecuencia del idioma, sino de su empleo para el adoctrinamiento sectario. Ninguna lengua determina la mentalidad o la categoría moral de sus hablantes. El mejor modo de apoyar al euskera consiste en tratarlo como lo que es: un instrumento humano de conocimiento y comunicación, sin ideología preconcebida.

Hay muchos nacionalistas que apenas entienden el euskera o lo hablan fatal, como Ibarretxe, pero ETA ha matado a ciudadanos euskaldunes acusados de «españolistas». Cuando algunos dicen «euskera» en tono sublime se refieren a otra cosa: al narcisismo étnico, y también a intereses espurios e inconfesables. Por eso atajan cualquier crítica presentándola como «un ataque contra el euskera». A la sombra de ese tabú intimidador medra una oscura trama de nacionalistas fanáticos y burócratas de la «normalización lingüística» que lleva la voz cantante en el caso Egunkaria.

El revuelo provocado por el cierre ha eclipsado el hecho inexplicable de que un periódico con una tirada declarada de 15.000 ejemplares pudiera mantener una plantilla de 140 empleados. Algo imposible sin generosa ayuda pública, y quizás sin otras menos confesables. La consejera de Cultura, Miren Azkarate, ha liderado la protesta contra la interrupción judicial de ese milagro financiero. Azcarate, profesora de la UPV-EHU que asiste impávida al acoso contra compañeros suyos, también es académica de Euskaltzaindia, la Real Academia de la Lengua Vasca. Reunida tranquilamente en Hernani, que ya es un mérito, Euskaltzaindia ha denunciado a las «personas interesadas en presentar nuestra lengua y nuestra cultura en relación con actividades terroristas que le son absolutamente ajenas».

¿Qué pasa en esas manifestaciones culturales donde con la excusa del apoyo al euskera se jalea a ETA impune y subvencionadamente? ¿Puede ignorarse que ETA justifica muchos de sus crímenes como acciones contra «enemigos del euskera»? ¿Y que por lo general ese «mundo del euskera» manipulado suele otorgar callando? Y eso, en el mejor de los casos. Una de las muchas fotografías de reuniones de apoyo a Egunkaria muestra en primera fila Xabier Amuriza, famoso bertsolari (improvisador de versos) de bondadoso aire patriarcal. En un concurso reciente cantó unos versos dedicados a las escoltas de los 2000 vascos que disfrutan de esa atención, y entre otras perlas produjo ésta: «¿y sabrás tú cuanto te pagan por proteger a unos criminales?» Mensaje homicida tranquilamente divulgado por ETB, la televisión pública vasca (Ortuzar, director de la cosa, se ha justificado con la norma de no censurar ninguna expresión de la cultura vasca). Ese mismo sujeto participó en un acto de apoyo a Batasuna en cuyo transcurso se aplaudieron a rabiar imágenes del atentado del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas de Manhattan.

Seguramente le hubiera gustado verlo a Pete Cenarrusa, el provecto y derechista gobernador republicano de Idaho a quien Martxelo Otamendi, director de Egunkaria, convenció para que apoyara la autodeterminación vasca. Si Cenarrusa comparte la opinión de Azkarraga -y cómo no, la de Maragall-, quien «confía plenamente en el valor supremo de la palabra del director de un medio de comunicación», quizá le sorprenda saber que Otamendi tiene abierta una querella en Estados Unidos por actividades políticas ilegales.

Un grupo de escritores en euskera ha publicado un artículo (El País, 3 de marzo) donde afirman que, tras el cierre de Egunkaria, «planea sobre quienes nos expresamos en euskera la alargada sombra del «delito de opinión», y tendremos conciencia plena de la vigencia de una política de hechos consumados ...» Creo que el problema es su afirmación de que la «política de hechos consumados» comienza con los problemas de Egunkaria, así como su presunción de que basta expresarse en euskera para presumir de inocencia absoluta y se diga lo que se diga, o ese fariseísmo que lleva a Atxaga a decir que «ahora estamos peor que en el franquismo». Juicio que, por cierto, también escuché a José Luis López de Lacalle, quien fue detenido, torturado y encarcelado durante la dictadura, pero eso sí, tuvo un juicio y que, como él mismo subrayaba, pudo regresar a su casa, privilegios de los que ETA privó a este amigo asesinado y a centenares de víctimas.

Es obsceno negar que el acoso y tormento diario que tantos vascos sufren desde hace años ni siquiera merezca ser considerado algo tan bobo como «un ataque contra la cultura vasca». Euskaltzaindia sufre por el académico Joan María Torrealdai, ahora detenido y autor del libelo titulado El libro negro del euskera (1998). No se confundan: no es un estudio de las dificultades que afronta la cultura en lengua vasca (como el sectarismo nacionalista o la tolerancia hacia el terrorismo), sino un listado -en castellano- de supuestos enemigos del euskera. Vaya una muestra: Julio Caro Baroja, Javier Marías, Francisco Umbral, el Tribunal Constitucional de 1986 ... y Jon Juaristi, Fernando Buesa, Aurelio Arteta, Mikel Azurmendi, Matías Múgica y quien esto suscribe. Pero a Euskaltzaindia nuestra seguridad y libertad le importan un carajo.

El juez del Olmo deberá probar si tenía o no razones para cerrar el periódico. Pero lo que el cierre ya ha demostrado es que el cinismo más absoluto domina buena parte de ese «mundo del euskera» que pretende erigirse en víctima robando el sufrimiento a quienes sufren una verdadera persecución, agravada por su indiferencia.

Ataques al vascuence
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 5 Marzo 2003

NO HAY ataque más grave contra una lengua que asesinar a quien la habla. Así, el asesinato, a manos de la cosa que mata de Joseba Pagazaurtundua, que ha dejado una vida rota, una viuda, una madre sin hijo y a dos hijos sin hermanos, ha quitado de en medio a un euskaldún, a un hablante y amante del vascuence como era Joseba. No hay peor atentado contra una lengua que emplearla como un elemento para separar y no para comunicar -que es para lo que sirven las lenguas-, que pretender ponerle un sello y decir esta lengua es de los nacionalistas, por ejemplo, y el día que la hablen los otros cambiamos de lengua, como decía el ínclito Sabino Arana. Porque, sencillamente, la vida demuestra que hay egregios dirigentes nacionalistas que no hablan ni una palabra de vascuence, que no lo han estudiado en su vida y que, incluso, justifican que no lo aprenderán jamás, tal y como reconoció Iñaki Anasagasti en un artículo publicado bajo el título Loro viejo no aprende lenguas . Y la vida demuestra que hay muchos no nacionalistas que hablan el vascuence, quieren esta lengua y no están dispuestos a que se la arrebaten.

No hay peor forma de hacer impopular una lengua que utilizarla con un doble rasero. Si uno no sabe euskera, pero es nacionalista, puede llegar incluso a ser director de la radiotelevisión pública vasca, lehendakari -Ibarretxe habla euskera en borrador, como en su día los balbuceaba Garaikoetxea-, puede ser alcalde de Bilbao, diputado provincial de Vizcaya, consejero del Gobierno vasco, director de periódico nacionalista, jefe de prensa de Partido Nacionalista Vasco, nacionalista consecuente y amante de lo suyo... y no sigo porque sería interminable. Todo esto mientras hay profesores que cuidan el comedor y no dan clases por tener el mismo nivel de euskera que Anasagasti, otros van y vienen todos los días a Cantabria desde Vizcaya, para dar clases en centros de la comunidad vecina y otros han abandonado el país.

Hay un amplísimo catálogo de agresiones a una lengua hechas en nombre de la patria. ¿Cómo es posible que en la formación del espíritu nacional se exija el vascuence, cuando los órganos de expresión del nacionalismo se escriben en español, malo, pero español? ¿Cómo es posible que se exija euskera para los trabajos más increíbles, mientras la flota de chulos y granujas, beneficiarios del régimen nacionalista, desempeñan puestos de alta responsabilidad y altísima remuneración sin hablar una sola palabra de vascuence? ¿Cómo es posible que desde que se recuperó la democracia se hayan cometido tantos atropellos en nombre supuesto del vascuence, tantas injusticias contra eventuales hablantes, como para que haya una flota de damnificados por la arbitraria política lingüística de los diferentes gobiernos en el País Vasco?

Una lengua necesita mimos, cariños y derechos ciudadanos, no modales de tribu, y mucho menos sangre y muerte para quienes la hablan. Hay que recordar que el partido que más ha hecho para que el periódico recién cerrado no saliera a la calle, fue el PNV. En aquellos años, hace una década, el PNV quería sacar su periódico en euskera, no soportaba que los simpatizantes de ETA les tomaran la delantera e hicieron todo tipo de trampas y argucias para que el diario en euskera de los simpatizantes de ETA no saliera a la calle. ¿Estaban atacando la lengua? La sinécdoque es el tropo preferido de los nacionalistas, especialmente los vascos, ese afán de tomar la parte como si fuera un todo impregna su actuación, no sólo en este caso, sino en todos. Gente que no ha leído jamás en su vida una sola línea del no mencionado diario, porque no sabe euskera, o porque, sencillamente, nunca le ha gustado un periódico tan sectario, se apunta ahora al memorial de agravios -inherente al nacionalismo- y dice que el cierre es un ataque al euskera. Cosa que no dice cuando se asesina a un vascohablante.

Pasarela de la desvergüenza
Germán Yanke Libertad Digital  5 Marzo 2003

Tras los insultos de los dirigentes guipuzcoanos del PNV, llegaron los de Iñaki Anasagasti. Tras los de Anasagasti llegan ahora los de Arzalluz.

Arzalluz habla de oído, no trabaja. Se pasa el día en su huerta de Galdácano y se regodea cuando le vienen con algún chisme. Luego se cisca en las víctimas del terrorismo, arremete contra quienes defienden las libertades y va tejiendo, a destiempo, arrastrándose, la dictadura totalitaria que nos prometen con el Plan Ibarretxe y en entendimiento con Batasuna-ETA.

Esa es su vida. Y la adorna contando lo que le acaba de decir cualquier mentiroso servil e inventándose lo demás. Es tan rastrero su modo de hacer política que el martes se inventa estudios en la Universidad Carlos III, imagina comidas conspiratorias y, lo que es peor, insulta con bajeza a la madre de Joseba Pagazaurtundua, la última víctima de ETA, que vivía angustiado porque el PNV no le atendió ni en lo laboral ni en lo político, ya que apoya al alcalde batasuno de su pueblo. Al acusar a Rosa Díez de maniobrar para que la madre de la víctima dijera lo que dijo, no insulta tanto a la valiente europarlamentaria socialista como a la madre del asesinado. Dan asco estos tipos del PNV, aprovechándose de las víctimas, insultándolas y acosando a sus deudos mientras pactan la dictadura con el entramado criminal de ETA y Batasuna.

Dan tanto asco que sorprende que la oposición parlamentaria, tan activa en lo que dicen se trata de parar una guerra, sume a esa reivindicación al grupo parlamentario de estos políticos despreciables. Quieren mostrar que el Gobierno está sólo. Ellos, si no se desquitan de ese apoyo desgraciado, están mal acompañados. Ahora, en la tribuna parlamentaria, les ha dado por las citas. Ahí va una, de Camus: "No se puede defender la libertad con quienes la comprometen". Sin el PNV estaría más claro ese reiterado deseo de paz.

La verdad sin conveniencias
Por TRINIDAD DE LEÓN-SOTELO ABC 5 Marzo 2003

Hay veces en las que, no ya ante el horror, sino ante la vileza, el ser humano tiende a razonar, a preguntarse el por qué de la ignominia. Pero, ay, sucede que la inteligencia humana, que puede llegar tan lejos, no acierta, quizás en su sabiduría, a penetrar en ciertos actos, en determinadas palabras. Hacerlo sería denigrar el talento humano. Eso ocurriría si se pretendieran racionalizar las palabras que Xabier Arzalluz, en un farol de inteligencia... política, ha dedicado a la madre de Joseba Pagazaurtundua, tras las declaraciones que ella ha dedicado al Gobierno vasco. No la ha retorcido el dolor del terror como en aquellos años en los que el espanto conducía inequívocamente a palabras de perdón.

Escalofría recordar a quienes, partido el eje del alma, acertaban a decir que esperaban que aquel ser roto por un crimen fuera el último en la serie de la atrocidad. Ahora los que amaban a la víctima gritan su amargura y acusan. Esto no estaba en el guión. Pero la madre de Joseba ha decidido hablar ante los periodistas en defensa de su hijo. Y claro, defender suele llevar consigo buscar responsables. Ella los ha visto en el Gobierno vasco. A Arzalluz no le ha gustado. Así que ha descalificado a la familia y ha culpado a ¡Basta ya! de darle un escrito a Pilar Ruiz, esa madre que aparece en la imagen.

Pero hay asuntos en los que una supuesta inteligencia política debería detenerse con el fin de no caer por el precipicio de la crueldad, por el abismo de la inhumanidad. Ver y escuchar a Pilar Ruiz es contemplar a un ser roto a la búsqueda de un cobijo imposible. Cuando el sufrimiento es tanto, una mujer puede hablar por sí misma, aunque lea, y callar entre sollozos. Los sentimientos humanos suelen abocarse a la verdad más profunda. En las madres, de forma rotunda, sin disimulos de conveniencia. ¡Ah!, ellas no saben de los rendimientos y los beneficios de las palabras ventajosas. Pilar Ruiz sabe que no podrá volver a tener a su hijo. ¿No es eso suficiente para poner alerta su corazón y su raciocinio y que de ellos surja lo que siente y lo que piensa? ¿Sentimentalismo? ¡Ojalá! Es sólo el despertar de la aflicción sin remedio.

Los viceversas de Pascual Maragall
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 5 Marzo 2003

Después de concluir los treinta tomos de su monumental Historia General de España, Modesto Lafuente llegó a una luminosa conclusión: «España es el país de los viceversas». Así era mediado el XIX y así sigue siendo cuando nace el XXI. Ahí tenemos a Pascual Maragall, vicevérsico en estado puro: siempre actúa al revés de lo que nuestra lógica y su responsabilidad permitirían augurar. Cuando, por ejemplo, el juez Juan del Olmo ordenó el cierre de Egunkaria el presidente del PSC estaba en Bilbao, pero no emitió opinión alguna porque «no tenía conocimiento de lo que había pasado». Ahora, se supone que ya con conocimiento de causa, después de escuchar una entrevista radiofónica con el director del diario clausurado, Martxelo Otamendi, el que aspira a ser sucesor de Jordi Pujol en la Generalitat cree que el periodista «decía la verdad» cuando afirmaba haber sido sometido a «torturas» en los días en que la Guardia Civil le tuvo incomunicado. Al que es líder de los socialistas catalanes y notable en la organización nacional del PSOE cabría atribuirle un alto nivel de responsabilidad pero, viceversa, se conduce como un lenguaraz raso.

Acabo de leer El olor del miedo, la última entrega de la magnífica trilogía con la que Matías Antolín desmenuza las entrañas de ETA. Es un espeluznante recorrido por su mundo de muertes y mentiras. No hace falta mucha más documentación para saber cuáles son los métodos de la banda y de sus allegados. Es natural que Otamendi diga haber sido torturado. Eso está en los manuales más elementales de la acción terrorista; pero resulta fuera de toda lógica que un líder con pretensiones, por mucho que quiera subrayar su condición nacionalista, dé por buena tan tremenda acusación y la avale con su prestigio y desde su posición. Esos son los viceversas que, por irresponsables, rompen el ecosistema político nacional.

Si Maragall, además de oír la radio, sabe que la Guardia Civil ha torturado a Otamendi debiera haberlo denunciado ya en el juzgado más próximo a su domicilio y, desde su representatividad política, además de armar la marimorena en su Parlament, trasladar el escándalo, vía PSOE, a la madrileña Carrera de San Jerónimo. Por socialista tiene que lavar las vergüenzas del GAL con una enérgica y decidida actitud contraria a cualquier «atajo» en los procedimientos operativos de la lucha antiterrorista. De hecho, Pascual Maragall, es un viceversa de su abuelo Joan, el poeta y periodista que consagró su vida a propiciar la convivencia armónica entre los pueblos ibéricos y a difundir las ideas de un idealismo cívico al que, por lo que parece, renuncia el nieto. Si ahora, en la línea de los viceversas, José Luis Rodríguez Zapatero no se enfrenta a la «denuncia» de su conmilitón y teóricamente subordinado, la desmiente si es falaz o la impulsa si se puede verificar su certeza, la esperanza socialista será un mero viceversa de Felipe González.

La impresión dominante
Por ALFONSO USSÍA ABC 5 Marzo 2003

PARA mi, Maragall a secas es Joan Maragall, el gran poeta catalán. Mi afición a la bibliofilia y al fetichismo me recompensó, hace pocos meses, con una joya que guardo con devoción. En la Librería del Prado de Madrid, la que regenta con su callada sabiduría José Blas Vega -extraordinario su trabajo en el que demuestra la ignorancia de Sender en el flamenco-, me encontré con un precioso volumen encuadernado por Camacho de poesías de Joan Maragall. Una edición de 101 ejemplares publicada en 1891 con motivo de la boda de Maragall con la «senyoreta donya Clara Noble». La edición fue costeada por trece amigos, y mi ejemplar, el número 11, está dedicado por Maragall a uno de los promotores, el «estimat amich Joan Gubern». Este libro, muy valorado en el Palau, no contiene su célebre y magnífica «Oda a Espanya», pero sí otros poemas sublimes y sus traducciones de Goethe. Creo que a Maragall, como a Espriú, como a tantos grandes poetas catalanas, hay que leerlos en su idioma materno, que es también nuestro, y superar las dificultades. El idioma catalán, leído con tiempo y delicia, es sugerente y bellísimo, ese prodigio de agua clara que tanto saciaba la sed de José María Pemán.

Maragall el nieto, Pascual, poco tiene que ver con el abuelo, cosa por otra parte, absolutamente lógica, legítima y respetable. El problema de Pascual Maragall es que nada tiene de sugerente, y muy poco de agua clara, como el idioma que tejía su abuelo para la Poesía. De un tiempo a esta parte, a Pascual Maragall le está asaltando la campechanía de la mala intención, y ello le lleva a sus «impresiones dominantes», que no son otra cosa que falacias. Rodeado de su corte, formada por los jubilados de la «Gauche Divine» barcelonesa, se ha abrazado al más radical e intolerante nacionalismo. Inventor del federalismo asimétrico, que nadie entiende excepto él y su corte de bufones y polichinelas, no tiene reparos en aplaudir los contactos con la ETA de sus socios de «Esquerra Republicana», ni para criticar el pacto antiterrorista firmado por su partido, el PSOE, con el Popular. Para Maragall lo fundamental en Las Vascongadas es llegar a acuerdos con los nacionalistas vascos. Y ese amor por los nacionalistas le coloca, en ocasiones, en precipicios peligrosos y salidas inaceptables por su indecencia ciudadana.

Ahora se ha puesto del lado de los falsos torturadores proetarras. Y en una conferencia ofrecida en la Universidad de Barcelona ha reconocido que las denuncias de tortura -posteriormente retiradas- de Marcelo Otamendi, director de «Egunkaria» le parecieron «sinceras», y que «tuvo la impresión muy dominante de que Otamendi decía la verdad».

Maragall, Elorza y el de Galicia -perdonen, pero no recuerdo su nombre y me da mucha pereza consultar el dato- forman el trío calaveras del socialismo. Maragall disfruta de la compañía de «Esquerra Republicana», el partido independentista catalán. Elorza es más del PNV que Javier Arzallus y el gallego es socio de Beiras y su Bloque Nacionalista Gallego. El PSOE es un lío. Y Zapatero no encuentra tiempo para poner orden en el caos por culpa de su afición a las pancartas. Pero esa inclinación admitida por el propio Maragall a creer más a los terroristas y a sus amigos que al Ministerio del Interior se me antoja repugnante, miserable, antigua y putrefacta. Desde que dejó de gobernar el partido de Maragall, las torturas, los atentados y los asesinatos gubernativos han pasado, por fortuna, al peor rincón de nuestra reciente Historia.

Pero ese es su problema. El mío, lo solvento con poca imaginación y mucha rapidez. A una estupidez de Pascual Maragall yo respondo abriendo el libro de poemas de su abuelo, y leo «las mimvas del janer» y recupero en mi ánimo el respeto por su apellido.

La Universidad Carlos III acusa a Arzalluz de señalar objetivos a ETA
Agencias Libertad Digital  5 Marzo 2003

Arzalluz, en declaraciones a ETB, ha augurado que el PSOE "de González y compañía" quiere acercarse al PNV, pero teme reconocerlo, y ha acusado a Rosa Díez de utilizar a la madre de Joseba Pagaza por intereses electorales compartidos con el PP. Además, dice que en la Universidad Carlos III estudian una posible suspensión de las elecciones de mayo.

Tras las declaraciones de Arzalluz en las que centra en la Universidad Carlos III un estudio sobre la suspensión de las elecciones, este centro educativo ha respondido que, si en el futuro se produjera algún hecho "desagradable o luctuoso" en esta institución académica, el responsable personal del mismo sería el presidente del PNV. Le acusa de "señalar" objetivos a ETA.

La Universidad responde así, mediante un comunicado, a unas declaraciones del dirigente del PNV a Euskal Telebista, en las que afirmó que "están estudiando la posibilidad que es muy difícil, constitucionalmente, de suprimir las elecciones aquí. Lo sé de fuentes de la propia Moncloa, de la Universaidad de la Carlos III, donde un par de profesores que están dedicados también al estudio jurídico de si esta posibilidad es real o no".

En este sentido, la Carlos III manifiesta que "ningún profesor de la Universidad, ni vinculado con la misma, de ninguna forma está trabajando sobre ese tema". La Universidad Carlos III considera que las afirmaciones del dirigente vasco constituyen "una forma de señalar a la Universidad, a sus Autoridades Académicas y al conjunto de la comunidad de profesores, estudiantes y trabajadores, partiendo de una noticia inventada, que no ha podido tener ninguna confirmación a través de fuentes de La Moncloa ni de la propia Universidad, como afirma falsamente el Sr. Arzalluz".

Por ello, agrega el comunicado, "en el futuro, si se produjera algún hecho desagradable o luctuoso en la Universidad Carlos III de Madrid, esta Institución hace, desde este momento, responsable personal del mismo a D. Xabier Arzalluz".

El rector de Barcelona se pliega a los independentistas y veta a Gotzone Mora
Tras los ataques a Savater, Tugores anula la ponencia de la docente de la UPV
El pasado miércoles, el presidente de «Profesores para la democracia», Francisco Caja, solicitaba al rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, el uso del aula magna de la facultad para celebrar una conferencia el día once de marzo. Asimismo, se dio a conocer al rector que dicha ponencia sería impartida por la profesora de la Universidad del País Vasco y portavoz de «Profesores por la libertad», Gotzone Mora.
D. Mazón - Madrid.- La Razón 5 Marzo 2003

El rector no sólo le dio la autorización sino que le prometió hablar con los grupos radicales de estudiantes independentistas de la Universidad para que la conferencia transcurriera con total normalidad porque, según afirmó, «todas las ideas expresadas pacíficamente tienen cabida en la Universidad».

Asimismo, Tugores ponía a disposición de Caja un técnico encargado de organizar los aspectos logísticos de la conferencia. Dos días después, el viernes de la semana pasada, alumnos del entorno independentista catalán abuchearon y atacaron a Fernando Savater, filósofo y miembro de la plataforma cívica «¿Basta ya!».

Este lunes, el técnico, Jordi Perelló, decía a Caja que no consta que él sea el presidente de la asociación convocante, argumento en el que se amparó ayer la Universidad para revocar la autorización que días antes había concedido el propio rector para la celebración de la conferencia.

En el comunicado emitido ayer por la institución, ésta afirmaba literalmente que «el rectorado, en uso de sus atribuciones y del mismo modo que se hace con todas las peticiones de espacios de la Universidad que se reciben, tiene que constatar la identidad de las personas físicas o jurídicas que hacen las solicitudes». Francisco Caja, además de ser presidente de la asociación, es profesor de la Universidad, y documentó convenientemente al rectorado su condición de máximo representante de la plataforma de «Profesores para la democracia», por lo que sus quejas se centran en la manera de proceder de Tugores, ya que según denunció a LA RAZÓN, «en vez de condenar las acciones de los independentistas nos prohíbe el acto».

Por su parte, Gotzone Mora, que sufre el constante acoso de los nacionalistas y del entorno proetarra en la UPV, se mostró indignada tras conocer la noticia de la vuelta atrás del rector de la facultad de Barcelona. En declaraciones a este periódico, Mora aseguró sentirse perpleja porque con esta decisión y el comunicado emitido por el rectorado barcelonés «se está prejuzgando la actitud que voy a tener en la conferencia».

Mora criticó a los sectores nacionalistas «que abogan por el diálogo pero que a mí me están negando esa posibilidad». Por último, expresó su creencia de que «lo que está pasando en el País Vasco se está empezando a expandir a Cataluña».

Por qué no se desarma de verdad Saddam
Por RAFAEL L. BARDAJÍ Subdirector del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos ABC 5 Marzo 2003

EN su informe ante el Consejo de Seguridad el pasado 27 de enero, Hans Blix afirmó que Saddam «no había aceptado genuinamente, ni siquiera hoy, las condiciones de desarme impuestas por Naciones Unidas desde 1991». En el borrador de su nueva presentación ante la ONU (sábado 1 de marzo), Blix se preguntaba por qué Bagdad no había adoptado ya los pasos concretos para hacerlo. La respuesta es muy sencilla: porque Saddam no quiere desarmarse. Y no quiere porque las armas de destrucción masiva son un elemento intrínseco y consustancial con el ejercicio de su poder despótico y con las ambiciones internacionales que alimenta. Lo que estamos viendo ahora con el inicio de destrucción de los misiles Al Samud no es más que el enésimo episodio por parte de Saddam para ceder lo mínimo y ganar un tiempo que le es precioso, calmar a la comunidad internacional, rebajar la posibilidad de un ataque militar que lo derroque y, de nuevo, proseguir con sus programas de armas de destrucción masiva clandestinamente.

Saddam ha invertido desde que era el número dos del régimen iraquí a mediados de los años 70 cientos de miles de millones de dólares en programas de armamento químico, bacteriológico, radiológico y nuclear y ha dejado de ganar cerca de 200 mil millones en la última década al preferir las sanciones y el embargo a la eliminación completa y verificada de sus arsenales no convencionales. Y nada de esto se debe a un capricho.

La importancia vital que le otorga Saddam a sus armas de destrucción masiva se puede deducir, desgraciadamente, de más de 20 años de experiencia práctica. En primer lugar, las armas químicas le han resultado muy útiles a Saddam para ejercer y consolidar su propio poder personal. La empleó contra los kurdos iraníes en 1983 y después, en el episodio más tristemente conocido, en el bombardeo aéreo de la ciudad de Jalabab en 1988, causando miles de víctimas civiles gracias a la letalidad para la población del gas mostaza y de los agentes nerviosos que utilizó. Saddam Hussein no contento con los resultados, además, explotó políticamente su genocidio químico, al amenazar a la minoría shií del sur de seguir la misma suerte que los kurdos si también se rebelaban contra Bagdad. De hecho, cuando en el sur surgió una intifada contra Saddam tras la guerra de 1991, las fuerzas especiales de Saddam simularon un ataque químico contra un pueblo cercano a Basora, como señal de aviso.

Por otro lado, los stocks de munición química y sus vectores portadores no están bajo el mando militar regular de las fuerzas armadas y desde 1991 son los mandos de la Organización de Seguridad Especial (cuya misión es la defensa del propio Saddam) quienes custodian y controlan estos sistemas. Hay quien ve en esta «irregularidad» militar la desconfianza de Saddam en sus mandos militares, a los que ha purgado constantemente, y una palanca para imponer una mayor disciplina entre sus propias filas.

En segundo lugar, las armas químicas le han valido a Saddam en el terreno internacional. Si no hubiera sido por su empleo masivo desde comienzos de 1984 hasta 1988, Irak hubiera perdido la guerra que inició contra Irán en 1981. Saddam autorizó el uso sistemático de todo tipo de agentes químicos a su alcance, desde el gas mostaza al gas sarín, pasando por tabún y, presumiblemente experimentando con VX, un agente nervioso altamente letal. Por lo tanto, Saddam atribuye a estas armas la suerte de su supervivencia frente a un enemigo exterior de manera clara. Es más, Saddam está convencido de que su arsenal químico fue el factor determinante en 1991 para que las tropas de la coalición internacional, especialmente las americanas, no marcharan victoriosas sobre Bagdad. Hay que recordar que, haciendo caso omiso de las amenazas de represalias incalculables que le transmitió James Baker a Tarik Aziz en su reunión de Ginebra en el caso de que Irak recurriera a su arsenal no convencional, Saddam otorgó a cuatro comandantes de campo la autorización de empleo de armas químicas en el caso de que se produjeran dos circunstancias: la pérdida total de las comunicaciones con Saddam o/y la toma de Bagdad por las tropas aliadas.

La lógica nuclear de Saddam es relativamente distinta, pues está al servicio de sus ambiciones expansionistas e internacionales y tiene menos que ver con el control del poder interno. Saddam arrancó el programa de armas nucleares desde finales de los 70 motivado por ser el primero del mundo árabe en tener dicho sistema. Lo necesitaba para imponer su visión de líder indispensable de la gran nación árabe con centro en Bagdad, una nación que se extendía hasta incluir parte de Irán, Siria, Jordania. Por supuesto Kuwait, parte de Arabia Saudí y todos los emiratos.

Aunque hoy los libros de texto iraquíes siguen presentando a Saddam como Nabucodonosor o Saladino, es evidente que las capacidades para desarrollar su sueño están muy mermadas. Pero precisamente esta debilidad de sus ejércitos convencionales le lleva a Saddam a ambicionar más que nunca la única palanca que de verdad le pondría por delante de todos en la zona, el arma nuclear. Naciones Unidas estimó que en 1990 Saddam tenía a 27.000 personas directamente trabajando para sus programas de armas de destrucción masiva, hoy se estima que todavía tiene ocupados a cerca de 2.000 ingenieros y técnicos trabajando en componentes y diseños nucleares. Se sabe, por lo que descubrieron los inspectores entre 1991 y 1998 (mucho gracias a las informaciones aportadas por los diversos y sucesivos desertores iraquíes), que el principal problema de Saddam en 1991 estribaba en la lentitud de su proceso de enriquecimiento de uranio y, sobre todo, en que el diseño de la cabeza de combate excedía el diámetro máximo de carga de los misiles Scud modificados, su único vector de lanzamiento de largo alcance. Hoy, los servicios de inteligencia occidentales estiman que este segundo problema ha sido resuelto en estos años y que Sadam cuenta ya con un diseño de cabeza nuclear reducida, pero que las dificultades están ahora en el material fisible. Afortunadamente -y si nadie se equivoca- a Saddam le faltan unos cuatro kilos de plutonio o unos ocho de uranio para tener una bomba atómica. Pero el conocimiento y los diseños los tiene.

Por último, un ingenio nuclear le daría a Saddam una palanca más para presionar a Israel (a quien siempre tiene en su punto de mira) y para ejercer una mayor disuasión sobre Estados Unidos. Saddam, con pocas cartas militares en sus manos, siempre ha amenazado al mundo con causar decenas de miles de muertos, porque piensa que ese es el eslabón débil de la mentalidad occidental. Y nada mejor que la amenaza de un hongo atómico para proyectar y alimentar ese miedo al Apocalipsis.

El valor de las armas biológicas es más complejo, porque sirve a sus propósitos internos, pero su explotación real en el terreno internacional sólo pude venir de su utilización en acciones terroristas. Sea como fuere, el hecho es que Saddam está convencido de que su supervivencia política depende de las armas de destrucción masiva, de cara a su oposición política y propia población, y de cara a sus enemigos externos. Y esa es la razón última por la que o quiere y no puede desarmarse. Blix lo sabe aunque no se atreva a decirlo. Ahora sólo queda que lo asuma una mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad.

El paseíto de Arzalluz
TONIA ETXARRI/ El Correo 5 Marzo 2003

Cuando vienen mal dadas, el PNV saca a Arzalluz a pasear. Siempre lo utiliza para embarrar el campo. Se trata de su estrategia habitual electoral, pero -desde el 98 en el que, tras algunas negociaciones vergonzosas y de difícil explicación, el Pacto de Lizarra provocó la ruptura del Parlamento en dos pedazos- tiene algunos matices. Ya se han visto demasiados engaños como para restar importancia a los 'paseítos' de Arzalluz , como si fueran 'cosas suyas'. La división entre el dirigente nacionalista bueno y el malo forma parte del pasado. Ahora, el viejo presidente del PNV ha delegado todo su poder político en el liderazgo que ejerce el actual lehendakari como referente del partido. Así es que no es casual ni, por supuesto, producto de una 'ventolera', que Arzalluz aparezca en plan intrigante y retador.

Es experto en victimizar, nada menos que a los que llevan gobernando este país durante más de dos décadas; es también un experto en faltar a la memoria y al respeto de sus adversarios políticos. Y experto en mostrar desprecio hacia «esa gente», los que no piensan como él aunque formen parte de esa población de vascos perseguidos por ETA por no ser nacionalistas. Es la vieja 'táctica del txipirón' para tapar sus fracasos. Porque si el del Pacto de Lizarra fue mayúsculo por no conseguir ni el fin de ETA ni la conservación del consenso democrático, su comportamiento en Andoain fue, además de insolidario, una pifia. Quizá por eso y antes de que los votantes den vueltas a su papeleta, Arzalluz sacude.

Estaba, por lo visto, últimamente en la inopia. Porque se pasea por ETB, haciéndose un hueco entre bertsolaris, para decir que todo iba bien en este país hasta que llegó (¿de qué planeta?) Mayor. Pero los archivos recuerdan que el PNV, ya en el 96, estaba tan poco motivado con ese consenso, que empezó a hacer experimentos con el 'plan Ollora', que sostenía que todas las partes del conflicto tienen su parcela de razón. ETA, claro, también. Que, por lo visto, en La Moncloa hay una fuente que, además de refrescar el jardín, le mantiene informado. Y que al Gobierno le interesaría suspender las elecciones en Euskadi cuando en realidad el único que persigue semejante anormalidad política es ETA. Que no se cree que la madre de Pagaza, «esa pobre mujer» (no porque ETA haya matado a su hijo sino porque está manipulada) tenga criterio propio. Eta abar, eta abar. Así es que salta a la vista su papel. El de pararrayos. Está para eso. Para atraer todas las críticas hacia su persona. Canalizar todas las iras dirigidas hacia el PNV en él solo. Y, sobre todo, quitar a Ibarretxe cualquier responsabilidad negativa. Pero es demasiado tarde. Si Ibarretxe, en vez de reñir tanto al PP y PSE no es capaz de plantarse ante Arzalluz, querrá decir que legitima su discurso provocador y cruel. Y no le salvará de esa imagen ni el propio Imaz diciendo que «el Gobierno no comenta» los asuntos del partido.

Pascual
Román Cendoya La Razón 5 Marzo 2003

Anasagasti dijo tras la puesta en libertad bajo fianza del director de Egunkaria que «en la expresión de Otamendi, en lo que estaba diciendo, había dolor y había verosimilitud». Además dijo que entre lo que decía el ministro del Interior y lo que decía Otamendi «me quedo con el segundo». Obvio. Lo que es más sorprendente es que Pascual también prefiere creer a Otamendi que a la Guardia Civil y al ministro. Para Pascual tiene más credibilidad un ciudadano en libertad condicional, por sus relaciones con ETA, que el Estado de derecho. Pascual cree y no se pregunta por qué Otamendi no denunció nada ante el forense. Por qué firmó todo lo contrario a lo que dice al quedar en libertad. Tampoco se pregunta por qué Otamendi no se ha acercado a un juzgado, a denunciar sus torturas, ahora que puede ir acompañado de su abogado y de toda una manifestación. Pascual cree a Otamendi, después de que él, en el Parlament, no votara a favor de que los que hacen cosas como el atentado de Hipercor, o asesinan a gente como Lluch, se les aumente las penas y las cumplan íntegramente. Pascual que es del PSC-PSOE dice y hace lo mismo que los del PNV. Y Zapatero no dice nada.

Insidias en el País Vasco
Editorial El Ideal Gallego 5 Marzo 2003

Alguien ha debido inocular a Pasqual Maragall el virus de la enajenación mental que desde hace años padecen Xabier Arzalluz y su corte de monaguillos, porque sólo de esa manera se puede entender que el líder de los socialistas catalanes sea capaz de dar crédito a la afirmación del director del “Egunkaria” de que fue torturado por la Guardia Civil. El ex alcalde de Barcelona siempre ha sido un heterodoxo, pero hasta ahora sus devaneos con el disparate político se reducían a sus propuestas federalistas; sin embargo, con su respaldo a las palabras de Martzelo Otamendi ha dado un paso que lo coloca muy cerca de que su nombre aparezca en la lista de espera de un psiquiátrico. Además, ha dejado al PSOE en una situación tan comprometida que hasta Jesús Caldera ha eludido hacer comentarios. Quien, en cambio, ha hablado es Arzalluz, llevaba tiempo callado y eso es muy peligroso, porque cuando el presidente del PNV se dedica a rumiar una “idea” ya se sabe que se avecina una tormenta. No obstante, esta vez ha traspasado los límites de la confrontación política, ya que ha asegurado que la socialista Rosa Díez utilizó a la madre de Joseba Pagazaurtundua -el último asesinado por ETA- y que la obligó a leer las cartas en las que el jefe de la Policía Local de Andoain afirmaba que se sentía amenazado por los terroristas y que el gobierno vasco no hacía nada por protegerle. La bajeza moral que reflejan las insidias de Arzalluz y Maragall son la demostración de que los que empuñan las pistolas no son los únicos que carecen de principios.

Maragall se equivoca
Cartas al Director ABC 5 Marzo 2003

Vivo por razones de trabajo en Brighton (Reino Unido), y tras leer las declaraciones de algunos miembros de la clase política española me planteo si merece la pena volver a un país donde las actitudes de nuestros políticos son tan facinerosas.

Todo viene a cuento tras leer las declaraciones de Maragall, «a título personal», sobre las supuestas torturas sufridas por Otamendi: «Me puedo equivocar, pero tuve la impresión muy dominante de que Otamendi decía la verdad».

Yo, «a título personal», no tengo ninguna duda de que se equivoca, señor Maragall. Se equivoca porque manipula su opinión o creencia personal para transformarla en opinión política (más concretamente, dictamen político). Se equivoca, porque esa opinión política, de un representante destacado del PSC, es escuchada con atención por votantes que confían que la legitimidad que ceden a sus representantes otorga a éstos un mínimo de inteligencia en las argumentaciones, actuaciones y en los dictámenes que expresan. Aunque últimamente empezamos todos a dudarlo.

Se equivoca porque sus opiniones personales son publicadas en periódicos en el extranjero y crean ciertas incertidumbres en la opinión publica de esos países sobre nuestra democracia. No es difícil que piensen que un país donde hasta dirigentes con cargos públicos importantes (ya ha desaparecido «a título personal») afirman que hay tortura por motivos políticos no es un país de fiar con respecto a las libertades.

Claro, usted nos dirá que tiene derecho a tener opinión propia, a expresarse libremente. Tiene usted razón, tiene todo el derecho a equivocarse pero le ruego encarecidamente que en la próxima creencia «a título personal» emplee el tamiz de la responsabilidad.   Iovaisha Delgado Tello.    Brighton (Reino Unido).

«Por la dignidad de las víctimas»
Plataforma Cívica por la Dignidad de las Víctimas. La Razón 5 Marzo 2003

Reproducimos el manifiesto de la recién creada «Plataforma Cívica por la Dignidad de las Víctimas».

«1- En el pleno del 26 de septiembre de 2002, los concejales del PP y del PSE-EE en el Ayuntamiento de Bilbao sacaron adelante una moción que proponía dedicar una calle a las víctimas del terrorismo en un lugar de la Villa. Han pasado cinco meses y esa iniciativa no se ha llevado a cabo debido al desinterés absoluto por hacerla efectiva del alcalde Iñaki Azcuna. Desgraciadamente, esta dilación no es un hecho aislado y responde a un comportamiento sistemático en los partidos nacionalistas, que no tiene justificación alguna que no venga desde el puro totalitarismo y la anteposición de los propios intereses ideológicos al significado de la vida humana que niegan los atentados de ETA.

2- Lo que se ha hecho hasta hoy en el País Vasco por reconocer a las víctimas es insuficiente, pero en el caso de Bilbao la dejadez en dicha labor o el empeño en oponerse a ella alcanzan un cariz escandaloso. Siendo la urbe con más densidad demográfica del País Vasco, sorprende que sea también la capital donde ha sido más patente el olvido oficial de las víctimas. Es preciso que Bilbao deje de ser una triste referencia en este sentido y que sus máximos responsables municipales dejen de actuar como si el terrorismo fuera un fenómeno extraño o lejano.

3- El PNV debe dar muestras de que se solidariza con las víctimas, cosa que no ha hecho hasta la fecha poniéndoles toda clase de trabas para que ocupen el lugar que merecen en nuestra sociedad. Ante la pertinaz negativa del alcalde a cualquier acto en recuerdo de las víctimas en vergonzoso contraste con su buena disposición para concentrarse a favor de los presos de ETA, para descalificar oficialmente a la Justicia y para participar en las asambleas de Udalbiltza junto al brazo político de ETA, pensamos que es hora de que esa presunta solidaridad de la que hoy no existe el menor indicio deje de ser retórica y se manifieste en el cumplimiento de la legalidad, es decir, en la aplicación de la moción aprobada en septiembre de 2002. Lo contrario supondría el rechazo a esa legalidad sobre la que se asientan las instituciones, y no ya la protección a unas ideas totalitarias, sino la identificación con la moral de los verdugos.

4- Esta plataforma se crea con carácter permanente y no cejará en la labor de demandar al alcalde Azcuna y a su equipo de gobierno que cumplan su compromiso con la legalidad y la ciudadanía de dedicar una calle en Bilbao a las víctimas. No cejará en la función de reclamar ninguno de los compromisos de esta naturaleza que deban cumplir las instituciones vascas. Creemos que es preciso exigir a éstas un profundo cambio de actitud a la hora de reconocer a las víctimas del terrorismo y de tratarlas con la dignidad que merecen.

5- Esperamos que esta iniciativa sea al antecedente de otras paralelas en Euskadi. Deseamos que se formen semejantes plataformas a la nuestra con el fin de exigir esta condición indispensable para que nuestra sociedad acceda a la normalidad democrática y recupere su desdibujado marco ético. En lo que concierne a los nacionalistas, no hay explicación para el premeditado olvido de las víctimas y la negativa a su reconocimiento que no sea la pretensión de ganar la sintonía con los líderes y el electorado antidemocráticos o, peor aún, la plena coincidencia con el talante ético de los asesinos y sus portavoces políticos».

Pagaza: doy fe
Cartas al Director ABC 5 Marzo 2003

Conocí a Joseba Pagazaurtundua en 1989, cuando fui a trabajar al Juzgado de Andoain. Algunas diligencias tuvimos que hacer juntos, y yo en funciones de secretaria daba fe. Hoy doy fe de todo lo dicho en la dolorosa comunicación pública que han tenido que hacer su esposa, su madre y su hermana. Algunos vinos nos hemos tomado en Laguardia. El vino más amargo fue el del día en que supieron que le obligaban a volver a Andoain; no se me olvidan sus caras de desolación.

Empecé esta carta hirviendo de indignación por las mentiras de Atutxa y hoy quiero aún más apoyar el testimonio de su familia y denunciar a los culpables: los responsables de Interior del Gobierno vasco que, sin asomo de piedad, no quisieron impedir su asesinato; el PNV, que permitió que HB gobernara el Ayuntamiento, creando el caldo de cultivo ideal para la proliferación de chivatos impunes; los que vuelven la cabeza para no ver; los que callan para que no se les vea.

De las banderas que ondearon en su despedida, la pirata es con la que más me identifico, guiño de anarquía del que sabe que la revolución no es la de las masas sino la que nace dentro de cada uno. Nadie nos va a sacar las castañas del fuego; ni partido, ni leyes ni gobierno. Sólo si todos y cada uno de los que ya no podemos más con tanta muerte y mentira, tanto pseudonacionalismo que traiciona a su propio pueblo diciendo cultura, lengua..., cuando quieren decir dinero, poder...; sólo si todos, digo, respondemos y damos testimonio, cada uno dentro de nuestro ámbito y posibilidades, podremos soñar con desterrar tanta muerte. Propongo apoyar en sus acciones a ¡Basta ya!, hoy único grupo organizado sin banderas, ausente de influencias políticas.   Teresa Valdés Sánchez.   Laguardia (Pamplona).

¿Qué Euskadi?
Juan Gómez de Ayala/Barcelona Cartas al Director El Correo 5 Marzo 2003

Si algún nacionalista vasco de buena fe me lee, sólo le querría preguntar el tipo de Euskadi que quieren construir. Que miren a la gente no nacionalista que tienen a su lado y piensen si los quieren ver fuera o como parte de Euskadi (aparte del derecho que tienen a quedarse en esa tierra que es tan suya como de ellos). Tienen que comprender que, tal y como están las cosas, o ponen un poco el freno en el rumbo secesionista, o se van a encontrar solos con el engendro que su ideología ha creado: gente que pone una idea por encima de las vidas de los demás (que puede no coincidir en absoluto con la de los mismos nacionalistas 'moderados').

¿Qué creen que van a poder construir así? ¿Con gente que tiene tan perdido el sentido de la realidad que no es capaz de ver que el mundo es mucho más amplio que lo que su estrecha visión les permite ver? ¿Con esa gente quieren dejar a sus hijos en el futuro? ¡Piénsenlo bien!

El Congreso rechaza que se exija hablar dos lenguas para acceder a las plazas de Justicia
EFE Libertad Digital  5 Marzo 2003

El Pleno del Congreso rechazó este miércoles tomar en consideración una proposición de Ley presentada por el Parlamento de Baleares para modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial de modo que, en la provisión de plazas de la Administración de Justicia en las CC AA con dos lenguas oficiales, se exija el conocimiento de las mismas.

 Todos los grupos del Congreso votaron a favor de la iniciativa balear salvo el Partido Popular, que ya se opuso durante su tramitación en el parlamento autonómico.

El portavoz del Grupo Popular en el debate, Miguel Angel Martín, argumentó el rechazo a esta proposición aduciendo "la necesaria cautela para respetar los principios constitucionales de la no discriminación por razón de lengua y la libertad para la movilidad geográfica" puesto que "la protección de unos derechos puede suponer la vulneración de otros".

En este sentido señaló que la "ley actual es respetuosa y coherente con el carácter nacional de los cuerpos de funcionarios de la administración de justicia" al tiempo que "respeta plenamente y tiene en consideración la realidad plurilingüistica del Estado", mientras que la modificación propuesta "cercenaría la movilidad de los funcionarios por el territorio nacional". Asimismo recordó que el Pacto de Estado por la Justicia reconoce "explícitamente" este carácter nacional del personal de justicia y remitió "a la conferencia sectorial como el marco idóneo para la definición de las políticas que afecten a las Comunidades Autónomas en materia de justicia".

La iniciativa fue defendida ante la Cámara baja por los diputados del parlamento balear Sofía Hernanz (PSOE) y Cecilio Buele (PSM). Según la diputada esta proposición "sólo trata de garantizar el derecho del justiciable a dirigirse a la Administración de Justicia en su lengua materna", algo vinculado "al derecho de tutela judicial efectiva" y de este modo evitar circunstancias "extravagantes" como "que un ciudadano tenga que usar un interprete cuando habla en su comunidad en su propia lengua".

En este mismo sentido se manifestaron el diputado de IU Luis Carlos Rejón y la diputada del PNV Margarita Uría, que señalaron la necesidad de mejoras en esta proposición a pesar de garantizar su apoyo. Rejón calificó a la iniciativa como "una aportación a la construcción de un Estado de las autonomías efectivo" y como "una traslación a los poderes públicos del carácter plural del Estado" aunque planteó enmiendas encaminadas a evitar la discriminación en el acceso a puestos por ciudadanos no bilingües, extremo rechazado negado por el diputado de CIU Manuel Silva quien indicó que " los derechos de los funcionarios no pueden estar por encima de los de los ciudadanos".

El TC da la razón al Grupo Popular vasco sobre la prórroga de los presupuestos de 2001
EFE Libertad Digital  5 Marzo 2003

El Tribunal Constitucional ha amparado al Grupo Popular en el Parlamento Vasco y considera que la Mesa de la Cámara cercenó arbitrariamente sus derechos al rechazar una proposición no de ley para que el Pleno debatiera las consecuencias de que el Gobierno Vasco no presentara los presupuestos para 2001.

Según informa el TC, se concede el amparo solicitado por el Grupo Popular por considerar que se han "cercenado arbitraria e indebidamente el derecho del grupo parlamentario proponente y el de los diputados que lo integran a ejercer sin traba ilegítima alguna las funciones que el reglamento de la Cámara le confiere, hurtando, además, al Pleno del Parlamento la posibilidad de debatir y pronunciarse sobre la iniciativa propuesta".

El recurso fue interpuesto por el PP vasco contra los acuerdos de la Mesa de noviembre y diciembre de 2000, anulados ahora por el TC, que rechazaron la tramitación de la iniciativa de los populares de requerir al Tribunal Vasco de Cuentas un informe sobre las consecuencias legales de la decisión del Ejecutivo vasco de prorrogar los presupuestos del 2000 sin presentar en la Cámara autonómica un proyecto de cuentas para el 2001.

El Grupo Popular alegó en su recurso ante el TC que con estos acuerdos, el del 28 de noviembre y el que lo confirmó el 11 de diciembre, la Mesa del Parlamento Vasco vulneró sus derechos fundamentales a la participación en los asuntos públicos y el acceso a los cargos públicos que proclaman los artículos 23.1 y 2 de la Constitución.

La sentencia del TC, de la que ha sido ponente la magistrada María Emilia Casas, recuerda su doctrina que establece "una directa conexión entre el derecho de los parlamentarios" y el que la Constitución "atribuye a los ciudadanos a participar en los asuntos públicos". Además, argumenta que tienen especial relevancia constitucional "los derechos o facultades atribuidos al representante que pertenezcan al núcleo de su función representativa parlamentaria, como son indudablemente, el ejercicio de la función legislativa o de control de la acción de Gobierno".

El Constitucional considera "la Mesa de la Cámara, al decidir sobre la admisión de las iniciativas, no podrá en ningún caso desconocer que son manifestación del ejercicio del derecho parlamentario que las formula y que, por ello, cualquier rechazo arbitrario o no motivado causará lesión de dicho derecho y consiguientemente del fundamental del diputado a desarrollar sus funciones sin impedimentos ilegítimos".

El tribunal entiende así que la Mesa "se ha excedido de las facultades y atribuciones que le confiere el Reglamento de la Cámara, de conformidad con las cuales debía de haberse limitado a verificar la regularidad de la iniciativa parlamentaria en los estrictos términos que establece el propio Reglamento".

El PSE no irá al debate de Basta Ya sobre la conveniencia de celebrar elecciones
La ejecutiva ratifica por unanimidad que concurrirá a los comicios en solitario López explica por carta a la plataforma de Savater sus razones para no acudir al acto público
J. J. CORCUERA/BILBAO El Correo 5 Marzo 2003

El Partido Socialista de Euskadi acordó en la reunión de su ejecutiva del lunes no acudir al debate convocado por Basta Ya para el próximo día 14 de febrero sobre la conveniencia o no de que el Partido Popular y el PSE-EE concurran a los comicios municipales, y si lo hacen, unidos o por separado.

Los dirigentes del socialismo vasco se enzarzaron en un debate sobre los pros y los contras de participar en el foro propuesto por la plataforma cívica el pasado día 15 de febrero. Su portavoz, Fernando Savater, se preguntó aquel día si «merece la pena entrar en el juego electoral» cuando los dos partidos no nacionalistas «tendrán dificultades para completar sus listas de una manera normal» por la presión del terrorismo.

La reunión de la ejecutiva que lidera Patxi López se desarrolló en un clima de tranquilidad, según explicaron a este periódico varios de los asistentes, ya que todos sus integrantes compartían las mismas tesis de fondo. La primera, la inoportunidad de la convocatoria de Basta Ya. La segunda, el compromiso -ratificado anteayer por unanimidad- de concurrir a las elecciones municipales y forales del 25 de mayo en listas separadas.

Debate desmoralizador
La dirección de los socialistas vasos ha enviado una carta a los impulsores de Basta Ya en la que explican sus razones para ausentarse del debate. «Cuando hemos sudado para elaborar nuestras listas y hemos comprometido a mucha gente, resultaría poco ilusionante y desmoralizador participar en ese debate», indicó a este periódico un miembro de la ejecutiva. La posibilidad de confundir al electorado y el deseo de no repetir los errores del 13-M serían algunos de los argumentos incluidos en la misiva, junto a otros como no contribuir a aumentar la crispación o no dar alas a las intenciones del PP de concurrir en listas conjuntas. Otra de las razones sería el convencimiento de que un escenario sin elecciones podría interesarle al PNV, en función de las últimas declaraciones de Xabier Arzalluz.

La dirección del PSE tampoco descarta mantener un encuentro personal con los promotores de Basta Ya para comunicarles estos razonamientos e, incluso, para exponerles lo «extemporáneo» de la iniciativa y para explorar su interés en mantenerla en pie.

Izquierda sociológica
Los socialistas consultados, coinciden en destacar el importante papel que juega Basta Ya, y su gran capacidad de convocatoria y de expresión. No en vano, la plataforma está liderada por miembros de la izquierda sociológica y entre sus militantes se encuentran destacados cargos internos e institucionales del PSE. Las mismas fuentes subrayaron, sin embargo, que la política no la hacen los movimientos cívicos sino los partidos.

El PP vasco anunció en los pasados días su intención de participar en el debate, aunque esta formación descarta también el planteamiento de suspender los comicios. Con su decisión del lunes, la ejecutiva del PSE-EE da un cerrojazo definitivo a la propuesta de Jaime Mayor Oreja de articular una alianza electoral de cara a las municipales. Patxi López y José Luis Rodríguez Zapatero calificaron la iniciativa del dirigente popular de «oportunista, frentista y desleal». En la última reunión del Pacto Antiterrorista, los socialistas reprocharon al Partido Popular que presente planes de forma unilateral y sin acuerdo previo.

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